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T 048 19

El documento presenta la Sentencia T-048/19 de la Corte Constitucional de Colombia. Resuelve una acción de tutela presentada por Eduardo González contra Colpensiones y el municipio de Necoclí por el incumplimiento de sentencias judiciales que ordenaron el reconocimiento y pago de su pensión de vejez. La Corte encontró que aunque inicialmente hubo demora, para cuando se emitió la sentencia de tutela ambas entidades ya habían cumplido con lo ordenado, por lo que no había razón para amparar los derechos del demandante.
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T 048 19

El documento presenta la Sentencia T-048/19 de la Corte Constitucional de Colombia. Resuelve una acción de tutela presentada por Eduardo González contra Colpensiones y el municipio de Necoclí por el incumplimiento de sentencias judiciales que ordenaron el reconocimiento y pago de su pensión de vejez. La Corte encontró que aunque inicialmente hubo demora, para cuando se emitió la sentencia de tutela ambas entidades ya habían cumplido con lo ordenado, por lo que no había razón para amparar los derechos del demandante.
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Sentencia T-048/19

DERECHO DE ACCESO A LA ADMINISTRACION DE


JUSTICIA Y AL CUMPLIMIENTO DE FALLOS JUDICIALES-
Vulneración por Colpensiones al omitir cumplimiento de sentencia
judicial que ordenó reconocimiento y pago de la pensión de vejez
CUMPLIMIENTO DE FALLOS JUDICIALES-Imperativo del
Estado Social de Derecho
La ejecución de las sentencias se traduce en la sujeción de los ciudadanos y
los poderes públicos a la Constitución, y que el incumplimiento de esa
garantía constituye un grave atentado al Estado de derecho. Al analizar esta
garantía en relación con los principios constitucionales de celeridad,
eficacia y prevalencia del derecho sustancial sobre las formalidades propias
de cada proceso, como presupuestos de la función judicial y administrativa,
es posible hablar del cumplimiento de las providencias judiciales, como una
faceta del núcleo esencial del debido proceso
DERECHO DE ACCESO A LA ADMINISTRACION DE
JUSTICIA Y AL CUMPLIMIENTO DE FALLOS JUDICIALES-
Plazo razonable para el cumplimiento de decisiones judiciales
CARENCIA ACTUAL DE OBJETO POR HECHO SUPERADO-
Colpensiones dio cumplimiento al fallo que ordenó reconocimiento y
pago de la pensión de vejez

Referencia: Expediente T-6.970.427

Acción de tutela formulada por


EDUARDO GONZÁLEZ MADERA,
mediante apoderado judicial, contra la
ADMINISTRADORA COLOMBIANA
DE PENSIONES -Colpensiones- y el
MUNICIPIO DE NECOCLÍ - Antioquia.

Magistrado Ponente
ALBERTO ROJAS RÍOS

Bogotá D.C., ocho (8) de febrero de dos mil diecinueve (2019).

La Sala Novena de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por la


Magistrada Diana Fajardo Rivera, el Magistrado Carlos Bernal Pulido, y el
Magistrado Alberto Rojas Ríos, quien la preside, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, específicamente las previstas en los
artículos 86 y 241 numeral 9º de la Constitución Política y en los artículos 33
y siguientes del Decreto 2591 de 1991, ha proferido la siguiente:

SENTENCIA

Dentro del proceso de revisión del fallo proferido por el Tribunal Superior de
Antioquia - Sala de Decisión Civil Familia, que en segunda instancia
confirmó la decisión dictada por el Juzgado Primero (1°) Civil del Circuito
de Apartadó - Antioquia, dentro del trámite de la acción de tutela instaurada
por Eduardo González Madera, contra la Administradora Colombiana de
Pensiones -Colpensiones- y el municipio de Necoclí - Antioquia.

Mediante auto de 28 de septiembre de 2018, la Sala de Selección de Tutelas


Número Nueve escogió el expediente de la referencia y lo asignó, previo
reparto, al Magistrado Alberto Rojas Ríos, para realizar la ponencia de
revisión, de conformidad con lo dispuesto en el numeral 9° del artículo 241
de la Constitución Política y en los artículos 33 a 36 del Decreto 2591 de
1991, e indicó como criterio de selección subjetivo: urgencia de proteger un
derecho fundamental1.

[Link]

El ciudadano Eduardo González Madera, formuló acción de tutela contra la


Administradora Colombiana de Pensiones -Colpensiones- y el municipio de
Necoclí - Antioquia, para obtener la protección de sus derechos
fundamentales al mínimo vital, a la salud, a la seguridad social, al debido
proceso, al acceso a la administración de justicia y a la dignidad humana. A
continuación se reseñan los aspectos centrales de la solicitud de amparo y las
actuaciones surtidas dentro del trámite constitucional.

1. Hechos relevantes2

1.1. El señor Eduardo González Madera, de 71 años de edad3, prestó sus


servicios en calidad de trabajador al servicio del muncipio de Necoclí, desde
el 6 de noviembre de 1978 hasta el 25 de febrero de 1979, y desde el 6 de
junio de 1985 hasta el 30 de septiembre de 2011.

1.2. Debido a que el municipio de Necoclí no trasladó a Colpensiones los


aportes correspondientes al último periodo laborado por el actor, para el
reconocimiento de su pensión de vejez, el señor González Madera presentó
1
Folio 8, cuaderno de Revisión de la Corte Constitucional.
2
En este apartado se hace un recuento de los principales hechos de acuerdo con lo descrito por el
accionante en la demanda de tutela y con base en los elementos fácticos y jurídicos que obran en el
expediente y que resultan relevantes para resolver el problema jurídico planteado en esta sentencia.
3
Folio 24 (anverso), cuaderno de Revisión de la Corte Constitucional.
demanda ordinaria en contra de dicho municipio y Colpensiones, ante el
Juzgado Laboral del Circuito de Turbo - Antioquia.

1.3. Mediante sentencia de primera instancia del 28 de julio de 2017, el


Juzgado Laboral del Circuito de Turbo concedió el reconocimiento de la
pensión de vejez del actor, y señaló que el municipio de Necoclí debía
cancelar el correspondiente título pensional por el tiempo laborado y no
reconocido al actor.

1.4. Mediante fallo de segunda instancia del 26 de octubre de 2017, el


Tribunal Superior de Antioquia - Sala Laboral, modificó el numeral segundo
de la sentencia de primera instancia en el sentido de ordenar que del pago del
retroactivo pensional se descontara el valor inicialmente pagado al actor por
concepto de indemnización sustitutiva ($5’000.042). En las demás órdenes,
confirmó la decisión anterior.4

1.5. El actor manifestó que el 5 de febrero de 2018 allegó la documentación


requerida por Colpensiones para la liquidación de la pensión, pero que a la
fecha de presentación de la acción de amparo constitucional no se tenía
respuesta alguna sobre el reconocimiento y pago de la prestación.

1.6. Afirmó que se encuentra en situación de vulnerabilidad, pues se trata de


una persona de la tercera edad, que no cuenta con ningún otro recurso
económico distinto a la pretendida pensión para cubrir su subsistencia.

2. Solicitud de tutela

Con fundamento en los hechos expuestos, el 24 de abril de 2018 el señor


Eduardo González Madera, mediante apoderado judicial, solicitó la
protección de sus derechos fundamentales al mínimo vital, a la seguridad
social, a la salud, al debido proceso, al acceso a la administración de justicia
y a la dignidad humana, y pretendió que, en consecuencia, se ordenara a
Colpensiones el pago de la pensión de vejez dentro del término de 48 horas
siguientes a la decisión de amparo.

3. Traslado y contestación de la acción

El día 24 de abril de 2018 el Juzgado Primero Civil del Circuito de Apartadó


admitió la acción de tutela5 y dispuso la notificación a las autoridades
accionadas, para que en el término de 2 días se pronunciaran sobre los
hechos motivo de la solicitud de tutela. Surtidas las notificaciones
correspondientes, se presentaron las siguientes intervenciones:

4
Folio 24 del cuaderno de primera instancia.
5
Folio 38 del cuaderno de primera instancia.
3.1. Municipio de Necoclí - Antioquia

Mediante escrito del 27 de abril del año en curso, el alcalde municipal de


Necoclí respondió que ese ente territorial había realizado el pago
prestacional que le correspondía reconocer conforme al fallo proferido en el
proceso ordinario laboral. Señaló que dicho pago se había efectuado el 20 de
abril de 2018 a la cuenta bancaria que se había establecido para tal fin. De
otra parte, alegó que la acción de tutela debía ser declarada improcedente
pues el actor no había acudido a la jurisdicción ordinaria, y sostuvo que a ese
municipio no le correspondía reconocer la pensión del actor.

3.2. Administradora Colombiana de Pensiones -Colpensiones-

Por medio de escrito del 28 de abril de 2018, el Director de Acciones


Constitucionales de la Gerencia de Defensa Judicial de la mencionada
entidad respondió la acción de tutela de la referencia. Solicitó que se negara
la solicitud de amparo y señaló que el término establecido para acatar las
decisiones judiciales es de 10 meses, según lo dispuesto en el artículo 307
del Código General del Proceso, pues se deben adelantar las gestiones
preparatorias y de ejecución para garantizar el cumplimiento de la sentencia.

4. Decisiones de tutela objeto de revisión

4.1. Sentencia de primera instancia

El Juzgado Primero Civil del Circuito de Apartadó - Antioquia, mediante


sentencia del 9 de mayo de 2018, negó por improcedente la solicitud de
amparo de la referencia. Señaló que para el cumplimiento de las sentencias
judiciales proferidas en contra de entidades públicas, se debe seguir el
trámite dispuesto en el artículo 307 del Código General del Proceso. De esta
manera, debido a que la sentencia que resolvió la reclamación pensional del
actor data del 26 de octubre de 2017, desde esa fecha se debe contabilizar el
tiempo límite para iniciar la ejecución correspondiente.

5. Impugnación y sentencia de segunda instancia

5.1. En escrito del 18 de mayo de 2018, la parte actora impugnó el fallo


de primera instancia. Argumentó que el juez no tuvo en cuenta que, si
bien existen otros medios de defensa judicial, no es menos cierto que la
acción de tutela se presentó como mecanismo transitorio de protección.
Agregó que en el caso, el actor cumple con todos los requisitos para
acceder al amparo transitorio de su derecho.

5.2. En fallo de segunda instancia del 21 de junio de 2018, el Tribunal


Superior de Antioquia - Sala de Decisión Civil Familia, confirmó la
sentencia de primera instancia. Al igual que el a quo, el Tribunal estimó
que el plazo estipulado legalmente para dar cumplimiento a las
decisiones judiciales del proceso ordinario, mediante las que se impuso
la condena laboral, aún no había vencido. Reiteró que según lo
dispuesto en el artículo 307 del CGP, las condenas consistentes en el
pago de una suma de dinero a cargo de la Nación o una entidad
territorial, sólo podían ejecutarse pasados 10 meses desde la ejecutoria
de la respectiva providencia o de la que resuelve sobre su
complementación o aclaración. Por tal motivo, debía aplicarse tal
previsión al asunto de la referencia, pues el condenado es Colpensiones,
quien es una autoridad pública.

Agregó que si el actor estimaba pendiente alguna controversia en el


caso concreto, debía acudir a la jurisdicción ordinaria, a través del
correspondiente proceso ejecutivo.

6. Actuaciones surtidas en sede de revisión

6.1. Mediante escrito del 8 de noviembre de 2018, el Jefe de la Oficina


Asesora Jurídica de Asuntos Legales de la Administradora Colombiana de
Pensiones -Colpensiones-, informó que mediante Resolución SUB 290615
del 6 de noviembre de 2018, la entidad dio cumplimiento al fallo del Juzgado
Laboral del Circuito de Turbo, confirmado y modificado por el Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Antioquia - Sala Laboral, que ordenó el
reconocimiento y pago de la pensión de vejez a favor del ciudadano Eduardo
González Madera. Precisó que la prestación se reconoció en la suma de
$781.242, correspondiente a la mesada, además de un retroactivo pensional
de $51’602.807.

II. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS

1. Competencia de la Corte Constitucional

La Corte Constitucional es competente para conocer de la Revisión de los


fallos de tutela proferidos dentro de la acción de tutela de la referencia, con
fundamento en lo dispuesto en los artículos 86, inciso 3°, y 241, numeral 9°,
de la Constitución Política, en concordancia con los artículos 33, 34, 35 y 36
del Decreto 2591 de 1991.

2. Planteamiento del caso, problema jurídico y estructura de la


decisión

El ciudadano Eduardo González Madera presentó acción de tutela contra la


Administradora Colombiana de Pensiones -Colpensiones-, por la presunta
vulneración de sus derechos fundamentales al mínimo vital, a la salud, a la
seguridad social, al debido proceso, al acceso a la administración de justicia
y a la dignidad humana. El accionante afirmó que la mora en el
reconocimiento y pago de su pensión de vejez por parte de Colpensiones
afecta gravemente sus derechos, máxime si se tiene en cuenta que se
adelantó un proceso ordinario en el que, tanto en primera como en segunda
instancia, la justicia laboral determinó que tenía derecho al pago de la
prestación pensional.

Con base en los anteriores antecedentes corresponde a esta Sala de Revisión,


luego de verificar los presupuestos de procedibilidad formal de la acción de
tutela, responder el siguiente problema jurídico: ¿La Administradora
Colombiana de Pensiones -Colpensiones- vulneró los derechos
fundamentales al mínimo vital, a la seguridad social, a la salud, al debido
proceso, al acceso a la administración de justicia y a la vida digna del señor
Eduardo González Madera, quien cuenta con 71 años de edad, al omitir el
oportuno cumplimiento de las órdenes de reconocimiento y pago de la
pensión de vejez del actor, proferidas mediante sentencia en un proceso
ordinario laboral?

Para resolver el problema jurídico planteado, esta Sala se referirá a los


siguientes temas: (i) la carencia actual de objeto por hecho superado; (ii) los
plazos para resolver el reconocimiento de prestaciones pensionales;
finalmente, (iii) se estudiará el caso concreto.6

3. La carencia actual de objeto por hecho superado en la acción de


tutela. Reiteración de jurisprudencia7

El artículo 86 de la Constitución Política y el Decreto 2591 de 1991, que


desarrolla al primero, establecen que todas las personas pueden exigir ante
los jueces, mediante un procedimiento preferente, la protección oportuna de
sus derechos fundamentales, cuando de alguna manera resulten vulnerados o
amenazados por la acción o la omisión de cualquier entidad pública o de un
particular. Para tal fin, el juez constitucional se encuentra facultado para
dictar las órdenes encaminadas a lograr que el accionado actúe o se abstenga
de ejecutar la acción que vulnera los derechos fundamentales.

Sin embargo, existen situaciones en las que la orden del juez en relación con
lo solicitado en la demanda resulta inocua pues no surtiría ningún efecto,
bien porque la vulneración cesó, la violación se consumó, o sencillamente
porque la decisión resulta ineficaz por una situación externa al proceso de

6
Debido a que los anteriores, son temas que han sido previamente tratados en la jurisprudencia
constitucional, de acuerdo con el artículo 35 del Decreto 2591 de 1991 esta sentencia, por tratarse de una
reiteración, será brevemente justificada, comoquiera que existe precedente y la Corte encuentra que resulta
aplicable al caso concreto que se estudia.
7
En el presente apartado se seguirán los lineamientos jurisprudenciales expuestos en la sentencia T-155 de
2017. MP. Alberto Rojas Ríos.
amparo.8 Estos escenarios se han denominado como carencia actual de
objeto. Este concepto, de acuerdo con la jurisprudencia constitucional, se
configura en tres eventos: (i) hecho superado, (ii) daño consumado o (iii)
situación sobreviniente.9

El hecho superado ocurre, particularmente, cuando una acción u omisión de


la entidad accionada logra satisfacer completamente la pretensión objeto de
la acción de tutela, y esto ocurre entre el término de presentación del amparo
y el fallo correspondiente. En estos eventos, la intervención del juez de tutela
carece de sustento y hace improcedente el estudio de fondo. 10 Sin embargo,
el juez deberá en su fallo demostrar que se satisfizo plenamente la pretensión
de la acción de tutela, pues de lo contrario deberá garantizar la plena garantía
y respeto de los derechos fundamentales. Solo una vez verificada la carencia
de objeto por hecho superado el juez podrá abstenerse de impartir orden
alguna.11

La jurisprudencia12 ha precisado, además, que los jueces de instancia pueden,


a potestad, pronunciarse sobre los hechos del caso estudiado, llamar la
atención de la falta de conformidad constitucional de la situación que originó
la tutela o condenar su ocurrencia y advertir la inconveniencia de su
repetición, so pena de las sanciones pertinentes. No obstante, a diferencia de
los jueces de instancia, la Corte Constitucional, como Tribunal de Revisión,
debe determinar el alcance de los derechos fundamentales cuya protección se
solicita y en relación con los cuales acaeció el fenómeno de carencia actual
del objeto por hecho superado.

4. El deber y obligación de las autoridades públicas de cumplir


oportunamente los fallos judiciales ejecutoriados como garantía
de los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la
administración de justicia. Reiteración de jurisprudencia13
8
Corte Constitucional. Sentencia T 533 de 2009. MP. Humberto Sierra Porto.
9
Corte Constitucional. Sentencias T-988 de 2007, T-585 de 2010, T-200 de 2013 y T-155 de 2017. El hecho
superado: “regulada en el artículo 26 del decreto 2591 de 1991, comprende el supuesto de hecho en el
que, entre el momento en que se interpone la demanda de amparo y el fallo, se evidencia que, como
producto del obrar de la entidad accionada, se eliminó la vulneración a los derechos fundamentales del
actor, esto es, tuvo lugar la conducta solicitada (ya sea por acción o abstención) y, por tanto, (i) se superó
la afectación y (ii) resulta inocua cualquier intervención que pueda realizar el juez de tutela para lograr la
protección de unos derechos que, en la actualidad, la accionada ha dejado de desconocer ”. El daño
consumado “se presenta cuando la vulneración o amenaza del derecho fundamental ha producido el
perjuicio que se pretendía evitar con la acción de tutela, de modo tal que ya no es posible hacer cesar la
violación o impedir que se concrete el peligro y lo único que procede es el resarcimiento del daño
originado en la vulneración del derecho fundamental”. Situación sobreviniente surge con el acaecimiento
de alguna situación, que no tiene origen en el obrar de la entidad accionada, en la cual la vulneración
predicada ya no tiene lugar debido a que el o la tutelante pierde el interés en la satisfacción de la pretensión
solicitada o por que el actor asumió una carga que no le correspondía. Cfr. T-439 de 2018.
10
Sentencia T-011 de 2016 y T-439 de 2018.
11
Sentencia T-321 de 2016 y T-439 de 2018.
12
Ver Sentencia T-117A de 2013; T-358 de 2014 y T-489 de 2014 entre otras.
13
En este apartado se siguen y reiteran, brevemente, los lineamientos expuestos en el apartado 4.1. de la
Sentencia T-371 de 2016 (M.P. María Victoria Calle Correa). En dicho caso, que constituye precedente
directo para la proceso que ahora se revisa, se estudió una acción de tutela presentada por una ciudadana en
La jurisprudencia de esta Corte ha señalado14 que el debido proceso y la
garantía del derecho a la jurisdicción, comprende los derechos al libre e
igualitario acceso ante los jueces y autoridades administrativas, a obtener
soluciones y decisiones motivadas en un plazo razonable, a que estas puedan
ser impugnadas ante las autoridades de jerarquía superior, y al cumplimiento
efectivo de lo decidido en el fallo15.

La Sala Primera de Revisión en la sentencia T-371 de 2016 16, explicó que la


ejecución de las sentencias se traduce en la sujeción de los ciudadanos y los
poderes públicos a la Constitución, y que el incumplimiento de esa garantía
constituye un grave atentado al Estado de derecho. Al analizar esta garantía
en relación con los principios constitucionales de celeridad, eficacia y
prevalencia del derecho sustancial sobre las formalidades propias de cada
proceso, como presupuestos de la función judicial y administrativa17, es
posible hablar del cumplimiento de las providencias judiciales, como una
faceta del núcleo esencial del debido proceso (Preámbulo y artículos 1, 2, 6,
29 y 86 de la Constitución).

En la misma decisión, la Corte explicó que el derecho a una tutela judicial


efectiva implica la existencia de un plazo razonable en el cumplimiento de
las decisiones judiciales, para resolver y ejecutar lo resuelto. Esta
razonabilidad que en principio es establecida por el legislador busca hacer
efectivos los derechos o intereses de las personas reconocidos o declarados
en una sentencia con base en la obligación correlativa de la administración
de cumplir las providencias judiciales18. De manera que, cuando una
autoridad demandada “se rehúsa o se abstiene de ejecutar lo dispuesto en
una providencia judicial que le fue adversa, no sólo vulnera los derechos
fundamentales que a través de esa última se han reconocido a quien invocó
la protección, sino que desacata una decisión que hizo tránsito a cosa
juzgada, violándose por esta vía el ordenamiento jurídico superior”19. Lo
anterior, comoquiera que “la misión de los jueces de administrar justicia
mediante sentencias con carácter obligatorio exige de los entes ejecutivos
una conducta de estricta diligencia en el cumplimiento de las mismas, con el
fin de mantener vigente el Estado de Derecho, actuar en concordancia con
sus fines esenciales e inculcar en la población una conciencia institucional
de respeto y sujeción al ordenamiento jurídico.”20
contra de la UGPP, autoridad accionada que vulneró sus derechos fundamentales al debido proceso, al
acceso a la administración de justicia, al mínimo vital y a la seguridad al no dar cumplimiento oportuno al
fallo ordinario proferido en el trámite de un proceso de nulidad y restablecimiento del derecho que ordenó
reconocer y pagar en su beneficio una pensión gracia de jubilación.
14
Cfr. Sentencia T-371 de 2016.
15
Cfr. Sentencias C-980 de 2010 y T-371 de 2016.
16
M.P. María Victoria Calle Correa.
17
Cfr. Sentencia T-554 de 1992.
18
Cfr. Sentencia T-554 de 1992, reiterada y analizada en la sentencia T-371 de 2016.
19
Sentencia T-553 de 1995, reiterada en la sentencia T-371 de 2016.
20
Sentencia T-553 de 1995, reiterada en la sentencia T-371 de 2016.
Finalmente, la sentencia en comento señaló que el cumplimiento expreso de
las sentencias judiciales por parte de las autoridades encargadas de su
ejecución, implica además, el mandato de proceder a su acatamiento
conforme lo ordenado en la parte resolutiva de ellas, como parte del
contenido propio de los principios de buena fe (artículo 83 de la
Constitución), racionalidad de la actuación administrativa y seguridad
jurídica.

III. CASO CONCRETO

5. Análisis de procedibilidad formal de la presente acción de tutela

Legitimación por activa, en el caso concreto, se cumple, pues el señor Eduardo


González Madera, mediante apoderado judicial21, es el directamente afectado
por la presunta vulneración de sus derechos por el no reconocimiento y pago de
su pensión de vejez.

La legitimación por pasiva se satisface pues, se interpone contra la


Administradora Colombiana de Pensiones -Colpensiones-, quien es la
encargada de reconocer la prestación que solicita el actor; y contra el municipio
de Necoclí quien, en su momento, omitió el traslado de los aportes para el
reconocimiento de la pensión de vejez.

La inmediatez, se satisface pues la tutela se promovió dentro de un plazo


razonable, prudencial y cercano a la ocurrencia de los hechos que se
consideraron vulneratorios de los derechos fundamentales22, pues la petición
para la liquidación de la prestación se realizó el 5 de febrero de 2018 y la acción
de amparo se presentó el 24 de abril siguiente.

La subsidiariedad también está cumplida debido a que (i) el mecanismo


judicial ordinario que en principio existe para agotar la controversia -proceso
ejecutivo-, no es idóneo ni eficaz para salvaguardar los derechos fundamentales
del accionante, pues (ii) el actor es una persona de la tercera edad (71 años)
quien no cuenta con otro sustento económico para amparar su mínimo vital.23
21
Poder otorgado por el señor Eduardo González Madera al abogado Juan David Zaya Martínez, que obra a
folio 1 del expediente de tutela.
22
Corte Constitucional. Sentencia T-546 de 2013.
23
Al respecto, en el escrito de tutela se manifestó (Folio 4 del Expediente) que: “(…) el señor EDUARDO
GONZALEZ MADERA se encuentra en estado vulnerable ya que cuenta con 70 [sic] y no cuenta con más
recursos para su propia subsistencia siendo denigrante que aun con la edad que tiene aún [sic] tenga que
laborar para poderse mantener por lo que a la fecha, ni la mesada pensional, ni los retroactivos a los
cuales tiene derecho y hasta la fecha no goza de ellos han sido cancelados.” Dicha afirmación no fue
controvertida por las autoridades administrativas accionadas, razón por la que se entenderá como un hecho
cierto en virtud de la presunción de veracidad prevista en el artículo 20 del Decreto 2591 de 1991, la que,
como ha explicado la jurisprudencia de esta Corte (Cfr. Sentencia T-068 de 2015), opera como “una
herramienta creada para la protección de derechos fundamentales en forma inmediata, cuando el
desinterés, negligencia o descuido de la entidad a quien se le solicitó la información indispensable para
desvirtuar o afirmar lo manifestado por las accionantes, no permite conocer con plena certeza los hechos y
En efecto, la Sala encuentra que en este caso se puede plantear, a primera vista,
que el actor puede acudir al proceso ejecutivo para solicitar el efectivo pago de
la pensión de vejez que le fue reconocida en el proceso ordinario laboral
adelantado ante el Juzgado Laboral del Circuito de Turbo – Antioquia y en ese
punto confirmada por el Tribunal Superior de Antioquia – Sala Laboral. No
obstante lo anterior, la jurisprudencia de esta Corte ha reconocido que cuando el
incumplimiento de una obligación de dar, reconocida en una sentencia judicial
ejecutoriada, implica la vulneración de derechos y garantías constitucionales
básicas, como en este caso el mínimo vital, la seguridad social, la salud, el
debido proceso, el acceso a la administración de justicia y la dignidad humana,
la acción de tutela se torna procedente pues “la vía ejecutiva no cuenta con la
virtualidad de tener la misma efectividad del mecanismo constitucional.”24

La Sala considera, con base en la propia jurisprudencia de esta Corporación 25,


que si un ciudadano ha acudido a la jurisdicción ordinaria con el propósito de
resolver una controversia respecto al otorgamiento de una prestación pensional,
y una autoridad judicial ha concedido el reconocimiento de un derecho, resulta
imperativo el acatamiento de dicho pronunciamiento judicial, pues con este
último se materializan los derechos reconocidos.

En el caso que se estudia, el análisis de subsidiaridad muestra que si bien el


actor puede acudir, en principio, ante un juez ejecutivo, lo cierto es que la
negativa de Colpensiones en relación con el cumplimiento del fallo laboral que
reconoció la pensión de vejez al señor Eduardo González Madera, conlleva a la
violación de sus derechos al mínimo vital y a la seguridad social, debido a que
es una persona de la tercera edad, de 71 años, quien derivaría su sustento
económico de la mesada pensional que solicita le sea pagada. Por tal motivo,
exigirle que acuda al juez ordinario, para agotar un proceso ejecutivo que
podría dilatar el pago de una prestación que ya fue efectivamente reconocida en
un proceso ordinario previo, resultaría desproporcionado e irrazonable, razón
por la que la acción de tutela resulta el mecanismo más eficaz para salvaguardar
sus derechos fundamentales.

6. Análisis de la procedibilidad material: carencia actual de objeto por


hecho superado en la presente acción de tutela

De acuerdo con las actuaciones adelantadas en sede de revisión, y de manera


precisa, en virtud del informe rendido por el Jefe de la Oficina Asesora de
Asuntos Legales de la Administradora Colombiana de Pensiones
-Colplensiones-26, en el presente asunto se configura la carencia actual de objeto

pretensiones expuestas.”. Al respecto, se pueden consultar, entre otras, las sentencias T-250 de 2015, T-142
de 2017, T-154 de 2017 y T-278 de 2018.
24
Cfr. Sentencia T-371 de 2016 (M.P. María Victoria Calle Correa).
25
Cfr. Sentencias T-631 de 2003, T-628 de 2014, T-560A de 2014, T-216 de 2015 y T-371 de 2016.
26
Folio 17 del cuaderno de Revisión de la Corte Constitucional.
por un hecho superado, pues, mediante Resolución SUB 290615 del 6 de
noviembre de 2018, la entidad accionada dio cumplimiento al fallo del proceso
ordinario laboral que ordenó el reconocimiento y pago de la pensión de vejez a
favor del ciudadano Eduardo González Madera, con una mesada que asciende a
la suma de $781.242 y un retroactivo pensional de $51’602.807. El mencionado
acto administrativo aportado al proceso, señala lo siguiente:

“RESUELVE

ARTÍCULO PRIMERO: Dar cumplimiento al fallo judicial proferido


por el JUZGADO LABORAL DEL CIRCUITO DE TURBO modificado
parcialmente por el TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL
DE ANTIOQUIA y en consecuencia se ordena el reconocimiento y pago
de una pensión de VEJEZ a favor del(a) señor(a) GONZALEZ MADERA
EDUARDO, ya identificado(a), en los siguientes términos:

Valor mesada a 18 de noviembre de 2011= $535,600

2012 566,700
2013 589,500
2014 616,000
2015 644,350
2016 689,455
2017 737,717
2018 781,242

(…)
LIQUIDACIÓN RETROACTIVO
(…)
Valor a Pagar 51’602.807.00

ARTÍCULO SEGUNDO: La presente prestación junto con el retroactivo,


será ingresada en la nómina del periodo 201811 que se paga en el
periodo 201812 en la central de pagos del banco (…).”27

Como se mencionó en los fundamentos de esta decisión, el hecho superado se


produce cuando la amenaza o vulneración del derecho fundamental invocado
cesa por la acción u omisión de la autoridad demandada. En el asunto bajo
examen, la acción de amparo constitucional tenía como fin lograr que
Colpensiones reconociera y pagara efectivamente la pensión de vejez del señor
Eduardo González Madera, situación que, como se constató, se cumplió por la
propia acción de la autoridad administrativa accionada. Por lo tanto, en las
circunstancias descritas, procede la declaratoria de un hecho superado, pues se

27
Resolución SUB 290615 del 6 de noviembre de 2018, dictada por la Subdirectora de Determinación VII
de Colpensiones, a folios 23 a 27 del cuaderno de Revisión de la Corte Constitucional.
evidencia la satisfacción integral de los derechos fundamentales de los cuales se
adujo una vulneración.

Sin embargo, la Sala considera que en el caso bajo estudio se produjo, en su


momento, la vulneración de los derechos fundamentales señalados por el
accionante, pues de acuerdo con las consideraciones expuestas en esta
providencia, cuando una autoridad pública, como en este caso Colpensiones, se
abstiene de ejecutar oportunamente una orden proferida en una providencia
judicial que le fue adversa, vulnera los derechos fundamentales de quien invocó
su protección, y desconoce la cosa juzgada, como garantía del ordenamiento
jurídico.

En el caso concreto, el término de 10 meses previsto en el artículo 307 del


Código General del proceso e invocado por Colpensiones, es irrazonable, pues
no era aplicable para el efectivo cumplimiento de la orden proferida por los
jueces ordinarios laborales para el debido reconocimiento y pago de la pensión
de vejez del señor Eduardo González Madera. Lo anterior, comoquiera que
dicha norma, se encuentra dirigida a la Nación o a las entidades territoriales y
no a otro tipo de autoridades administrativas, como Colpensiones que es una
empresa industrial y comercial del Estado del orden nacional (artículo 1º del
Decreto 4121 de 2011), con autonomía administrativa, personería jurídica y
patrimonio independiente.

En contraste, al examinar las normas generales sobre la ejecución de la


sentencias, el artículo 305 del Código General del Proceso señala que “podrá
exigirse la ejecución de las providencias una vez ejecutoriadas o a partir del
día siguiente al de la notificación del auto de obedecimiento a lo resuelto por el
superior, según fuere el caso”.

Por su parte, en aquellos casos en los que esta Corporación ha ordenado el


reconocimiento y pago de derechos prestacionales reconocidos judicialmente,
se ha dispuesto la inclusión en nómina pensional de los ciudadanos en términos
de, incluso, 24 horas28.Y en otras decisiones, de acuerdo con las
particularidades del caso, ha considerado que para el cumplimiento de la
providencia judicial se debe cumplir la respectiva orden dentro de un “plazo
razonable”, el cual, en todo caso, debe ser oportuno, célere y pronto.29

Como se refirió en el apartado correspondiente30, la Corte ha señalado que


tratándose del cumplimiento de providencias judiciales que han reconocido el
pago de derechos pensionales, y que corresponden a obligaciones de dar,
28
Cfr. Sentencia T-560A de 2014.
29
Así por ejemplo en la sentencias T-230 de 2018 se ordenó la inclusión en nómina y el pago de la pensión
en un término de 48 horas siguientes a la notificación de la decisión. En la sentencia T-234 de 2018 se
ordenó que para la misma orden el término debía ser de 5 días hábiles a partir de la notificación del fallo.
30
Supra. “El deber y obligación de las autoridades públicas de cumplir oportunamente los fallos judiciales
ejecutoriados como garantía de los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la
administración de justicia. Reiteración de jurisprudencia.”
resulta una obligación de las autoridades administrativas concernidas el
acatamiento del fallo y la materialización de los derechos prestacionales a
través de la incorporación oportuna y célere en la nómina de quién adquirió la
calidad de pensionado. Lo anterior, comoquiera que el ciudadano afectado,
previamente, ha acudido ante la jurisdicción ordinaria para resolver una
controversia, que le ha sido fallada favorablemente a sus intereses y
pretensiones. Por lo que someterlo a una espera adicional cuando su derecho
pensional ya ha sido reconocido sería una carga desproporcionada que tendría
que asumir.

En estas situaciones, el desconocimiento de este tipo de obligaciones lleva a


que el juez constitucional pueda ordenar directamente la ejecución de la
sentencia condenatoria dentro de un plazo razonable siempre que: (i) la
negativa de la entidad en relación con el cumplimiento del fallo implique la
violación de los derechos al mínimo vital y a la seguridad social del accionante;
y que (ii) las circunstancias específicas del caso objeto de estudio desvirtúen la
eficacia del proceso ejecutivo, lo que ameritaría acudir a la acción de tutela para
obtener el cumplimiento.31

La jurisprudencia ha advertido32 que los derechos o intereses de las personas


reconocidos o declarados en una sentencia no serían efectivos sin la obligación
correlativa de la administración de cumplir las providencias judiciales
oportunamente. En eso está fundamentado el principio de legalidad que orienta
toda actividad administrativa, el cual protege a los asociados de decisiones
arbitrarias que se apartan de la voluntad del Legislador democráticamente
elegido. Lo anterior, se deduce de los artículos 29, 95, 228 y 229 de la
Constitución Política. Las entidades públicas se encuentran en el deber
constitucional y legal de ejecutar las sentencias en firme “sin dilaciones
injustificadas” para que estas produzcan todos los efectos a los que están
destinadas.

En el caso concreto, las decisiones judiciales que ordenaron el pago de la


pensión de vejez del señor Eduardo González Madera, esto es, el fallo de
primera instancia del Juzgado Laboral de Turbo – Antioquia del 28 de julio de
2017, y la sentencia de segunda instancia del Tribunal Superior de Antioquia
del 26 de octubre de 2017, no dispusieron en su parte resolutiva un término
expreso para el cumplimiento de la orden de reconocimiento y pago de la
pensión de vejez del solicitante. Razón por la que, de acuerdo con lo previsto en
el artículo 305 del CGP, su ejecución debía cumplirse inmediatamente cobrara
ejecutoria la providencia de segundo grado.

De esta manera, la Sala encuentra que la mora en el cumplimiento de la orden


judicial por parte de Colpensiones constituyó una dilación injustificada y por
31
Al respecto, consultar las sentencias: T-631 de 2003, T-628 de 2014, T-560A de 2014, T-216 de 2015 y T-
371 de 2016.
32
Cfr. Sentencia T-371 de 2016.
tanto vulneró los derechos fundamentales al debido proceso, al acceso a la
administración de justicia, y, en consecuencia, a la seguridad social, a la salud y
a la dignidad humana del señor Eduardo González Madera. Lo anterior,
teniendo en cuenta que la decisión de segunda instancia del proceso ordinario
laboral se profirió el 26 de octubre de 2017 y que el actor presentó a
Colpensiones la documentación requerida para el reconocimiento de su pensión
de vejez el 5 de febrero de 2018, pese a que la orden de reconocimiento ya
había sido dictada y sobre esta no había discusión.

Debido a que Colpensiones omitió injustificadamente el cumplimiento


oportuno de la orden judicial, vulneró los derechos fundamentales del
accionante, toda vez que el peticionario cumplía con los requisitos para acceder
a la pensión de vejez, como a la postre se reconoció en la propia Resolución
SUB 290615, proferida por Colpensiones el 6 de noviembre de 2018.

Por tal razón, la Corte advertirá a Colpensiones para que se abstenga de dilatar
el reconocimiento de prestaciones pensionales reconocidas judicialmente, con
base en el término establecido en el artículo 307 del Código General del
Proceso, toda vez que las órdenes emitidas por los jueces en procesos ordinarios
laborales y en materia pensional deben cumplirse oportunamente.

IV. SÍNTESIS

Eduardo González Madera promovió acción de tutela contra la Administradora


Colombiana de Pensiones -Colpensiones- y el municipio de Necoclí, por
violación a sus derechos fundamentales al mínimo vital, a la seguridad social, a
la salud y a la dignidad humana, debido a la mora en el reconocimiento y pago
de la pensión de vejez que le había sido reconocida en el proceso ordinario
laboral que adelantó en contra de las mencionadas autoridades administrativas.

Tanto Colpensiones como la Alcaldía de Necoclí sostuvieron que no se


presentaba la vulneración de derechos alegada, pues el reconocimiento de la
prestación se encontraba en trámite y dentro de los plazos legales
correspondientes. Además, señalaron que el actor debería agotar el
correspondiente proceso ejecutivo antes de acudir a la acción de amparo
constitucional.

Los jueces constitucionales que conocieron del proceso de tutela, tanto en


primera como en segunda instancia, negaron las pretensiones de la demanda al
considerar que según lo previsto en el artículo 307 del Código General del
Proceso, para el cumplimiento de las sentencias judiciales que condenan a
entidades públicas al pago de sumas de dinero, se debe conceder un plazo de
diez (10) meses según la norma referida.
Con base en los anteriores elementos de juicio, la Sala de Revisión decide
abordar el siguiente problema jurídico: ¿La Administradora Colombiana de
Pensiones -Colpensiones- vulneró los derechos fundamentales al mínimo vital,
a la seguridad social, a la salud al debido proceso, al acceso a la administración
de justicia y a la vida digna del señor Eduardo González Madera al omitir el
oportuno reconocimiento de la pensión de vejez del actor, pese a que la
prestación fue reconocida y ordenado su pago en el correspondiente proceso
laboral?

De acuerdo con los hechos y las pruebas que obran en el expediente, la Sala
Novena de Revisión concluye que en el sub examine se presenta el fenómeno
de la carencia actual de objeto por hecho superado, en tanto que mediante
Resolución SUB 290615 del 6 de noviembre de 2018 Colpensiones dio
cumplimiento al fallo del proceso ordinario laboral que ordenó el
reconocimiento y pago de la pensión de vejez a favor del ciudadano Eduardo
González Madera, con una mesada que asciende a la suma de $781.242 y un
retroactivo pensional de $51’602.807.

Pese a estar en presencia de un hecho superado, la Sala constata que


Colpensiones vulneró los derechos fundamentales del actor, al dilatar el
reconocimiento y pago oportuno de la pensión vejez bajo el argumento de que
el artículo 307 del Código General del Proceso dispone un plazo de diez (10)
meses para el cumplimiento de condenas en contra de la Nación. En contraste,
la Sala evidenció que dicha norma no es aplicable en el caso pues está dirigida
al cumplimiento de condenas en contra de la Nación y de las Entidades
Territoriales. En el caso de Colpensiones la orden emitida por los jueces del
proceso ordinario laboral debía cumplirse de manera oportuna.

Por lo anterior, la Corte Constitucional advierte a Colpensiones, para que


vulneraciones de derechos fundamentales como la que aquí se ocasionó no
vuelvan a repetirse.

V. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Sala Novena de Revisión de la Corte


Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de
la Constitución.

RESUELVE

PRIMERO.- REVOCAR el fallo proferido por el Tribunal Superior de


Antioquia − Sala de Decisión Civil Familia, el 21 de junio de 2018, el cual
confirmó la decisión adoptada por el Juzgado Primero Civil del Circuito de
Apartadó − Antioquia, dictada el 9 de mayo de 2018, que declaró improcedente
el amparo solicitado, en el trámite de la acción de tutela instaurada por el señor
Eduardo González Madera contra Colpensiones y el municipio de Necoclí −
Antioquia. En su lugar, DECLARAR la carencia actual de objeto por hecho
superado, en los términos expuestos en la parte considerativa de esta sentencia.

SEGUNDO.- ADVERTIR a Colpensiones que se abstenga de dilatar el


reconocimiento de prestaciones pensionales reconocidas judicialmente,
con base en el término dispuesto en el artículo 307 del Código General
del Proceso, toda vez que las órdenes emitidas por los jueces en
procesos ordinarios laborales y en materia pensional deben cumplirse
oportunamente.

TERCERO.- LÍBRENSE por la Secretaría General de la Corte


Constitucional las comunicaciones de que trata el artículo 36 del Decreto
2591 de 1991, para los efectos allí contemplados.

Cópiese, notifíquese, publíquese y cúmplase,

ALBERTO ROJAS RÍOS


Magistrado

DIANA FAJARDO RIVERA


Magistrada

CARLOS BERNAL PULIDO


Magistrado

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ


Secretaria General

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