“DE JESUS SERVIDOR A LA IGLESIA SERVIDORA”
Misión Permanente 2020 - 2021
Objetivo:
Presentar la propuesta de Jesús como modelo de vida que inspira la vida
de la Iglesia, desde la experiencia de las primeras comunidades, que
tienen en Pablo un modo de ser discípulo de cristo y servidor del reino.
Itinerario 2020
SEGÚN EL DON RECIBIDO, SIRVAN A LOS DEMÁS
(1 Cor 12,7)
“JESÚS MAESTRO, NOS ENSEÑA A SERVIR”
PRIMERA ETAPA
Jesucristo, el Siervo que nos hace servidores del Reino
(Juan 13, 4-5)
Arquidiócesis de Cartagena
2020
ARQUIDIÓCESIS DE CARTAGENA
Imágenes:
Fano, Diócesis de Málaga en España
Diseño y diagramación:
Rafael de Jesús Buelvas Movilla
Impresor:
DITAR S.A.
Impreso en Colombia
Octubre 2019
Índice General
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4,14)
Encuentro No. 1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
El Servicio de Jesús. (Lucas 4,14-21)
Encuentro No. 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Eligió entre ellos, doce (Lucas 6,12-16)
Encuentro No. 3. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
Les dio poder (Mateo 10, 1-15)
Paso 1: Las acciones de Jesús
Encuentro No. 4. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
El Hijo de Dios (Marcos 1, 9-11)
Encuentro No. 5. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
El profeta (Marcos 8, 27-30)
Encuentro No. 6. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
Los dones del Resucitado (Juan 20, 19-23)
Paso 2: Jesús forma la pequeña comunidad
Encuentro No. 7. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43
Llamando a vivir el Reino (Mateo 5,13-16)
Encuentro No. 8. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
Con los pecadores (Marcos 2,13-17)
Encuentro No. 9. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
Con los pobres (Lucas 6, 20-26)
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 10 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
Sembrando la semilla del Reino (Marcos 4, 1-9)
Encuentro No. 11 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
En la Eucaristía (Juan 6,51- 58)
Encuentro No. 12. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
Con los enfermos (Marcos 3, 1-6)
Encuentro No. 13 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78
En la familia (Mateo 19, 1-6)
Encuentro No. 14. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84
Con la misión (Mateo 28, 16-20)
Anexo No. 1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 90
Clausura de la Primera Etapa
Anexo No. 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
Itinerario Completo “ Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12,7)”
3
JESÚS SERVIDOR
La imagen de Jesús Servidor, la encontramos en muchas páginas del
Evangelio. El servicio identifica totalmente al Jesús, es su misión, a su
vez, los que lo seguimos tenemos que identificarnos como servidores. Y
la Iglesia que Él ha fundado, se identifica también por el servicio, siempre
tiene que ser una “Iglesia Servidora”. Entre los seguidores de Jesús todo
ha de ser diferente: el que quiera ser grande, sea su servidor; y el que
quiera ser primero, sea esclavo de todos. La grandeza no se mide por el
poder que se tiene, el rango que se ocupa o los títulos que sustenta. Quién
ambiciona estas cosas en la Iglesia de Jesús, no se hace más grande, sino
más insignificante y ridículo. En realidad, es un estorbo para promover el
estilo de vida querido por Jesús. Le falta un rasgo básico para ser servidor
de Jesús: Servir.
En la Iglesia, todos hemos de ser servidores. Nos hemos de colocar en
la comunidad cristiana no desde arriba, desde la superioridad, el poder
o el protagonismo interesado, sino desde abajo, desde la disponibilidad,
el servicio y la ayuda a los demás. Nuestro ejemplo es Jesús. No vivió
nunca “para ser servido, sino para servir”. Este es el mejor y más admirable
resumen de lo que fue su vida.
Este bienio “De Jesús Servidor a la Iglesia Servidora”, que estamos
iniciando y que nos acompañara durante los años 2020 – 2021 tienen un
solo objetivo: mirar a Jesús como un servidor, descubrirlo como tal en la
inmensa gran mayoría de sus actividades, seguirlo, tratar de imitarlo.
En la medida en que vayamos avanzando, en los dos Itinerarios de este
bienio, aprenderemos, a partir principalmente del testimonio de Jesús, que
entre nosotros, en nuestra Iglesia, no ha de existir la jerarquía de poder que
se da en el mundo. Nadie está por encima de los demás. No hay amos ni
dueños. La parroquia no es del párroco. La Iglesia no es de los obispos y
cardenales. El pueblo no es de los teólogos. El que quiera ser grande, que
se ponga a servir a todos.
Paso a paso en este bienio, vamos a encontrar en Jesús el verdadero
modelo a seguir. No gobierna, no impone, no domina ni controla. No
ambiciona ningún poder. No se arroga títulos honoríficos. No busca su
propio interés. Lo suyo es servir y dar la vida, por eso es el primero y el
más grande.
En nuestra Arquidiócesis de Cartagena, en nuestras Zonas de Pastoral,
en nuestras Parroquias, en nuestras Pequeñas Comunidades Eclesiales,
4
en las Familias Católicas, tenemos que estar dispuestos a gastar nuestras
vidas por el Proyecto de Jesús, no por otros intereses. Creyentes sin
ambiciones personales, que trabajemos de manera callada por un mundo
más humano y una Iglesia más evangélica. Seguidores de Jesús que se
impongan por la calidad de su vida de servicio.
Podemos decir que, lo que ambicionamos en este bienio es auténticamente
hacer realidad el Proyecto de Jesús. Todos los que ejercemos un ministerio
en la Iglesia, sean ordenados como somos los Obispos, los Sacerdotes y
los Diáconos, como los Ministros Laicos Instituidos para prestar los diversos
servicios en nuestras comunidades, podremos ajustar nuestra identidad
con la persona de Jesús en cada uno de los encuentros de este bienio,
comenzado por esta primera etapa del Itinerario “Según el don recibido,
sirvan a los demás” (1cor 12,7).
Doy gracias a los centenares de Discípulos Misioneros que, en nuestra
Iglesia Arquidiocesana, trabajan para que logremos esta identidad que
Jesús nos enseñó, pero, sobre todo, de la cual Él dio testimonio en todos
los momentos de su vida en medio de nosotros. Que el Señor Jesús guie
los pasos misioneros de todos nosotros. Con alegría, entreguemos nuestro
tiempo y nuestro entusiasmo a esta propuesta del Itinerario que estamos
iniciando. No olvidemos que María camina con nosotros en la misma actitud.
Afectísimo en Jesús y María.
+ Jorge Enrique Jiménez Carvajal
Arzobispo de Cartagena
5
Introducción:
Impulsado por el Espíritu (Lc 4,14)
Encuentro No. 1
El Servicio de Jesús
(Lucas 4,14-21)
“Esta lectura que acaban de oír se ha cumplido hoy”
(Lucas 14, 21)
6
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Espíritu de Dios
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Espíritu de Dios, llena mi vida Lléname, lléname, lléname.
Llena mi alma, llena mi ser. De inteligencia, lléname,
Espíritu de Dios, llena mi vida De fortaleza,
Llena mi alma, llena mi ser. lléname, lléname, de tu temor.
Lléname, lléname, lléname. Lléname, lléname, lléname.
Con tu presencia, lléname, Con tu sapiencia, lléname,
Lléname con tu poder, Lléname de tu consejo,
lléname, lléname, con tu amor. lléname, lléname, de tu piedad.
1.3. Ambientación
Iniciamos un nuevo año de discipulado acompañados por la Palabra de Dios
que nos habla de Jesús y muy especialmente de su servicio en medio de nosotros.
Recordamos las palabras de Pablo: “tengan entre ustedes los mismos sentimientos
de Cristo Jesús” (Fil 2, 5). Queremos formar a Jesús en nuestras vidas, en nuestros
corazones. Ese es el objetivo de todos los itinerarios que hacemos, año tras año,
en la Misión Permanente de la Arquidiócesis.
El animador prepara en el lugar de encuentro varias cosas para iniciar este
nuevo itinerario:
1. Las tres cartillas del itinerario del Apocalipsis.
2. Un altar a la Palabra iluminado por una vela, al centro, y junto a ella en
unas hojitas las siguientes palabras escritas con marcador: unción, anuncio de
libertad, año de gracia, alegría, amor, esperanza, vida en abundancia, consuelo,
renovación y encuentro.
3. Junto al altar, una cartelera con imágenes actuales que muestren las situaciones
de muerte en la que nos encontramos en la ciudad y en el departamento, por
ejemplo: la corrupción política, la crisis ambiental, la pobreza, la violencia sexual
infantil, la violencia, etc.
4. Varios memos de papel con un pedazo de cinta pegante para cada uno y un
7
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
lapicero para cada miembro de la pequeña comunidad.
El animador invita a que, contemplando el altar con la Palabra y la cartelera,
escriban en sus memos si lo que experimentan en su corazón, puede ser y debería
ser, nuestro mensaje a estas realidades desde el Evangelio. Pueden ser algunas
citas bíblicas del itinerario del año pasado que les hayan quedado en su memoria.
Cada uno se levanta y coloca sobre las imágenes su papel. Terminado el signo,
dialogamos: ¿estas realidades necesitan de nuestro servicio como discípulos
misioneros? ¿Creemos que Jesús puede cambiar esta realidad? ¿Cómo?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
El Espíritu Santo conduce a Jesús, para que proclame ante el pueblo cual es la
misión que Dios le ha encomendado. Igual hace con nuestras comunidades hoy.
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Lucas 4,14-21
Impulsado por el Espíritu, Jesús volvió a Galilea, y su fama se extendió por
14
toda la región. 15Enseñaba en sus sinagogas, y era respetado por todos. En la
sinagoga de Nazaret (Mt 13,53-58; Mc 6,1-6) 16Fue a Nazaret, donde se había
criado, y según su costumbre entró un sábado en la sinagoga y se puso en pie
para hacer la lectura. 17Le entregaron el libro del profeta Isaías. Lo abrió y encontró
el texto que dice: 18El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido
para que dé la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a
los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, 19para
proclamar el año de gracia del Señor. 20Lo cerró, se lo entregó al ayudante y se
sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. 21Él empezó diciéndoles: Hoy, en
presencia de ustedes, se ha cumplido este pasaje de la Escritura.
Palabra del Señor.
8
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Quién impulsa a Jesús?
√√ ¿Dónde se encontraba el Señor y qué estaba haciendo?
√√ ¿Qué libro le entregaron? ¿Qué decía el texto que leyó Jesús? (atrevámonos
a aprenderlo de memoria y busquémoslo también en Isaías 61, 1)
√√ ¿Qué hizo la gente? ¿Qué dijo Jesús?
√√ ¿Cuál es la frase de este texto que más te llega al corazón y porqué?
• Memoricemos la Palabra
“Esta lectura que acaban de oír se ha cumplido hoy” (Lucas 14, 21)
2.3. Meditemos la Palabra:
Iniciamos nuestro Itinerario contemplando a Jesús Maestro como el servidor. Y
claramente Lucas así lo enfatiza. Jesús después de ser bautizado y tentado, ahora
se dirige –otra vez guiado por el Espíritu Santo– públicamente a la sinagoga.
Pasamos entonces a lo particular, pues nos ubicamos en un pueblo, Nazaret. Es
sábado, Jesús no era un rebelde religioso y una vez dentro del recinto, se levanta
para hacer la lectura. En esta ocasión, le entregan el rollo del profeta Isaías. En
él se describe de qué manera llevará a cabo su tarea el Mesías. Esta escena es
como el programa de lo que va a ser el servicio de Jesús: se anuncia la salvación
para todos los hombres, pero de manera especial a los pobres y oprimidos. La
escena contrasta porque hasta ahora los habitantes de Nazaret no han visto en
él, más que un aspecto de su vida, el ser hijo de José, pero no observan al profeta
anunciado por Isaías.
Lucas anuncia en este pasaje el camino futuro de la Iglesia y las condiciones
de su fidelidad al Resucitado. La comunidad de los discípulos se hace consciente
de que su misión evangelizadora se debe dirigir a los más alejados. De allí que en
el encuentro de hoy se especifican las tareas más urgentes de toda comunidad
cristiana y la de cada uno de los creyentes en su vida personal. La Esperanza es
una virtud que se acrecienta cuando las promesas se cumplen; el anuncio de la
buena nueva produce alegría en el corazón del desdichado; la libertad es fruto
de la compasión y el reconocer que el otro no es un objeto de mi propiedad sino
hermano; la vista a los ciegos es ayudar a encontrar la verdad, es darla a conocer
y la justicia es la armonía entre las partes. Por otro lado, vemos que cada una de
las expresiones del maestro están cargadas de simbolismo por ejemplo: el hoy
que parece en el texto quiere señalar a la acción divina y el tiempo de la salvación.
En el Antiguo Testamento, la palabra hoy es un medio didáctico para mantener
presente la acción salvífica y traer a la memoria la entrega de la Torá, de modo
que continuamente se actualiza la alianza. Esto nos hace pensar que la salvación
comienza aquí, «hoy», en el presente, en la realidad palpable, audible y visible
9
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
mediante las acciones de Jesús: en las curaciones y en la comunidad con los
marginados, publicanos y pecadores. Esta alusión se convierte en una petición de
iniciar la tarea lo más pronto posible.
Resumiendo lo anterior, debemos considerar que el «año de gracia» significa, la
libertad para todos, la exención general de deudas y cargas, el restablecimiento de
la inicial posesión de las tierras. Este año apunta a una restitución y restablecimiento
de la justicia, evitando el espiral de empobrecimiento, esclavitud y destrucción de
la familia. El año jubilar, exige a los ricos la renuncia a sus pretensiones y deudas
a favor de los pobres y pide a los ricos que liberen a los pobres e indigentes y
no les dejen con las manos vacías. Todo esto también implica la relación con el
Altísimo porque Dios mismo se compromete a perdonar los pecados y todos los
hombres están llamados a colaborar y participar, para que comience a realizarse
la salvación conforme a la voluntad de Dios. El servicio de Jesús es mostrar el
rostro misericordioso de Dios que busca que los hombres y las mujeres realicen su
vocación primigenia hacia la felicidad como fruto del encuentro con Él. De Cristo
aprendemos que toda acción que realizamos debe ser impulsada por el Espíritu
de Dios para que sea realmente humanizadora. Y Jesús es la buena nueva que
nos enseña cómo hacer camino hacia la concreción del Reino. Ahora bien, es
tarea del Discípulo Misionero preguntarse ¿qué pasos estoy dando para que la
voluntad salvífica de Dios se realice plenamente en nuestra sociedad?
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Ese día Jesús se levantó para leer y encontró un pasaje del profeta Isaías que
inicia así: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la
unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres». Orígenes, el Padre
de la Iglesia oriental, comenta: «no es una casualidad que haya abierto el libro y
encontrado el capítulo de la lectura que profetiza sobre él, sino también esto fue
obra de la providencia de Dios”
Jesús de hecho, finalizada la lectura, en un silencio cargado de atención, dice:
“Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”. (Lucas 4,21)
San Cirilo de Alejandría afirma que el hoy, colocado entre la primera y la última
venida de Cristo, está ligado a la capacidad del creyente de escuchar y arrepentirse
(cfr. PG 69, 1241).
Pero, en sentido aún más radical, Jesús mismo es el hoy de la salvación en
la historia, porque lleva a cumplimiento la plenitud de la redención. El término
hoy, muy querido a San Lucas (cfr. 19,9; 23,43), nos conduce al título cristológico
preferido por el mismo evangelista: Salvador.
Ya en los relatos de la infancia, él está presente en las palabras del ángel a
los pastores: “Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el
Mesías, el Señor” (Lucas 2,11).
10
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
Queridos amigos, este pasaje evangélico nos interpela hoy a nosotros. Sobre
todo, nos hace pensar en nuestro modo de vivir el domingo: día del descanso y de
la familia, pero antes que nada día que debemos dedicar al Señor, participando
en la Eucaristía, con la cual nos nutrimos del Cuerpo y Sangre de Cristo y de su
Palabra de vida. En segundo lugar, en nuestro tiempo de dispersión y distracción,
este Evangelio nos invita a interrogarnos sobre nuestra capacidad de escucha.
Antes de poder hablar de Dios y con Dios, hay que escucharlo, y la liturgia de la
Iglesia es la escuela de esta escucha del Señor que nos habla. Por último, nos
dice que cualquier momento puede convertirse en un hoy propicio para nuestra
conversión.
Papa Francisco, reflexión antes del rezo del ángelus, 27 de enero de 2013.
2.5. Oremos con la Palabra
Los salmos siguen siendo nuestra escuela de oración para alabar y bendecir a
Dios en comunidad; ellos nos sostienen en la liturgia para cantar las grandezas y
las maravillas del Señor, Jesús era un hombre enamorado de los salmos, muchas
veces en varias ocasiones sus labios fueron de una total alabanza y confianza
que, con el Pueblo de Israel, cantaba a Dios su Padre, nuestro Padre. Nuestra
pequeña comunidad es un espacio de oración, es una escuela de Discípulos mis-
ioneros que hablan con Dios libre y espontáneamente.
Hoy tomaremos el Salmo 71, que ensalza la realeza del Mesías salvador. Podem-
os rezarlo a dos coros.
1
Dios mío, confía tu juicio al rey, tu 9
Que en su presencia se inclinen sus
justicia al hijo de reyes, 2para que rivales; que sus enemigos muerdan
rija a tu pueblo con justicia, a los el polvo; 10que los reyes de Tarsis y
humildes con rectitud. de las islas le paguen tributo.
3
Que los montes traigan paz, y los Que los reyes de Saba y de Arabia
collados justicia; 4que él defienda le ofrezcan sus dones; 11que se
a los humildes del pueblo, socorra postren ante él todos los reyes, y
a los hijos del pobre y quebrante al que todos los pueblos le sirvan.
explotador. 12
Él librará al pobre que clamaba,
5
Que dure tanto como el sol, como al afligido que no tenía protector;
la luna, de edad en edad; 6que baje 13
él se apiadará del pobre y del
como lluvia sobre el césped, como indigente, y salvará la vida de los
llovizna que empapa la tierra. pobres; 14él rescatará sus vidas de
la violencia, su sangre será preciosa
7
Que en sus días florezca la justicia a sus ojos.
y la paz hasta que falte la luna; 8que
domine de mar a mar, del Gran Río Que viva y que le traigan el
15
al confín de la tierra. oro de Saba; que recen por él
11
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
continuamente y lo bendigan todo el bendición de todos los pueblos, y lo
día. proclamen dichoso todas las razas
de la tierra.
16
Que haya trigo abundante en los
campos, y susurre en lo alto de 18
Bendito sea el Señor, Dios de
los montes; que den fruto como el Israel, el único que hace maravillas;
Líbano, y broten las espigas como 19
bendito por siempre su nombre
hierba del campo. glorioso; que su gloria llene la tierra.
17
Que su nombre sea eterno, y su Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu
fama dure como el sol; que él sea la Santo…
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en el “Rostro Misionero” de su
Parroquia, de diversas maneras: en la formación de los discípulos, en la
homilía, en la formación y acompañamiento de los ministros.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador prepara en el lugar del encuentro el altar a la Palabra, acompañado
por una vela encendida y un vaso con agua bendita. Lleva cortadas unas cartulinas
en tamaño escarapela (10x6cm), marcadores de colores, y lana de colores para
colgar la escarapela.
12
Introducción:
Impulsado por el Espíritu (Lc 4,14)
Encuentro No. 2
Eligió entre ellos, doce
(Lucas 6,12-16)
“Eligió a doce de ellos a los que llamó Apóstoles”
(Lucas 6, 13)
13
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Pescador.
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Pescador, que al pasar por la orilla me habló, y, a pesar de sentirse
del lago me viste secando mis redes mi cuerpo cansado, mis pies en la
al sol, tu mirar se cruzó con mis arena siguieron tu voz.
ojos cansados y entraste en mi vida
buscando mi amor. Pescador, manejando mis artes
de pesca en otras riberas mi vida
PESCADOR, EN MIS MANOS HAS quedó, al querer que por todos los
PUESTO OTRAS REDES mares del mundo, trabajen mis
QUE PUEDAN GANARTE LA fuerzas por ti, pescador.
PESCA MEJOR,
Y AL LLEVARME CONTIGO EN LA Pescador, mi trabajo de toda la
BARCA ME NOMBRASTE, SEÑOR, noche, mi dura faena, hoy nada
PESCADOR. encontró. Pero tú, que conoces los
mares profundos, compensa, si
Pescador, entre tantos que había en quieres, mi pobre labor.
la playa tus ojos me vieron, tu boca
1.3. Ambientación
El animador prepara en el lugar del encuentro el altar a la Palabra, acompañado
por una vela encendida y un vaso con agua bendita. Lleva cortadas unas cartulinas
en tamaño escarapela (10x6cm), marcadores de colores, y lana de colores para
colgar la escarapela. Le pide a cada miembro de la pequeña comunidad que
diseñe su escarapela que lo identifique como Discípulo Misionero de Jesús. Cada
uno sea creativo, dibuje los elementos que lo identifican, ejemplo: un corazón
porque es llamado a amar… Luego se la coloca y explicamos cada uno su diseño.
Luego el animador invita a todos a renovar la fe católica rezando juntos el credo y
al final, tocando con nuestros dedos el agua bendecida por el párroco, nos damos
la señal de la cruz.
Terminado este signo, compartimos en diálogo: ¿me identifico como discípulo
de Jesús? ¿Por qué? ¿Tengo conciencia de que he sido llamado? ¿Cuáles serían
los motivos por los que a veces me olvido de esta realidad en mi vida? ¿Es el
14
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
Discipulado mi estilo de vida? ¿Qué necesita mi vida hoy para volver a sentir mi
nombre pronunciado con amor por los labios de Jesús?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
Jesús llamó a sus Discípulos y escogió a doce de ellos, a los que llamó Apóstoles,
para formar el nuevo pueblo de Dios. Hoy nos elige a nosotros.
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Lucas 6,12-16
12
Por aquel tiempo subió a una montaña a orar y se pasó la noche orando a
Dios. 13Cuando se hizo de día, llamó a los discípulos, eligió entre ellos a doce y
los llamó apóstoles: 14Simón, a quien llamó Pedro; Andrés, su hermano; Santiago
y Juan; Felipe y Bartolomé; 15Mateo y Tomás; Santiago hijo de Alfeo y Simón el
rebelde; 16Judas hijo de Santiago y Judas Iscariote, el traidor.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Dónde estaba Jesús? ¿Qué hacía?
√√ ¿Cuánto tiempo duró?
√√ ¿Qué hizo al día siguiente al amanecer? ¿A quiénes llamó?
√√ ¿Experimento como ellos que yo también soy un llamado por Jesús
a servir?
• Memoricemos la Palabra
“Eligió a doce de ellos a los que llamó Apóstoles” (Lucas 6, 13)
15
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2.3. Meditemos la Palabra:
Si Dios habita en los cielos, las montañas le quedan más próximas y facilitan
el contacto. Esta es la idea subyacente al tema de la oración de Jesús. Él es
consciente de la importancia de esta elección, por eso se retira a orar a una
montaña en la que a lo largo de toda la noche busca la inspiración de Dios. Tras
su vigilia y una vez en la llanura, se siente capaz de nombrar a los Doce, a los que
Lucas llama Apóstoles. Insiste el autor en la oración de Jesús, sobre todo antes de
tomar decisiones importantes para su misión y con frecuencia, Jesús se va a una
montaña a orar. Subir a la montaña no precisa un lugar sino un estado en la vida
del Maestro. Por otra parte, el número doce no es casual. El doce era el símbolo
de Israel. Cristo elige doce discípulos con la conciencia de que instaura un nuevo
Israel, un pueblo simbólicamente formado por doce tribus.
En el Nuevo Testamento los apóstoles constituían un grupo más numeroso
que los discípulos y que los Doce, y que se puede dividir en categorías que se
corresponden con la labor de misioneros o de discípulos. En el primer grupo
están los enviados de las distintas Iglesias cuya labor suponía la representación,
la evangelización e incluso la fundación de nuevas comunidades, un grupo con
cabida para muchas personas que podían ser permanentes o circunstanciales.
Este grupo fue de donde salieron sus primeros pilares, que tuvieron que aprender
de Jesús y pasar una serie de pruebas antes y después de la Pasión. La calidad
de apóstol como enviado era importante, ya que en el mundo antiguo tomaban
la autoridad y las características de la persona que les había comisionado. La
persona enviada por otra se convierte en el que la envía.
Sintetizando, la elección de los Doce Apóstoles ofrece a los discípulos una
vocación ministerial. Ellos son «enviados», no por méritos propios sino por
la iniciativa de Jesús. Por lo tanto, son personas al servicio de la comunidad,
guías, ejemplos y modelos para el Pueblo de Dios. Como Jesús, deben encontrar
su fuerza en la oración. La pertenencia a una comunidad es parte del método
empleado por Jesús para llevar al mundo entero la salvación. Dios no tiene un
proyecto exclusivo de salvación individualista, pues el sentido es comunitario, por
eso dentro del pueblo de Dios, el grupo de los doce apóstoles no es transitorio:
las diversas tradiciones lo presentan como un grupo estable. «Llamó a los que
quiso» e «instituyó» Doce. Jesús comparte su misión con nosotros; de allí que
este llamado a ser apóstol es como la aurora de la Iglesia que nace pequeña, fruto
del discernimiento del Maestro, expresión de la comunión plena con la divinidad.
Todo esto se configura como un llamado a seguir los pasos misioneros de Cristo
que nos llama a salir de nuestra zona de confort y a descubrir que no estamos
solos y que somos corresponsable en la obra del Padre.
16
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«La piedra angular es Jesús. Sin Jesús no hay Iglesia. Jesús fue al monte
a orar y pasó toda la noche orando a Dios, y después viene todo lo demás: la
gente, la elección de los discípulos, las curaciones, el echar a los demonios. La
piedra angular es Jesús, sí; pero Jesús reza. Ha orado y continúa rezando por la
Iglesia. La piedra angular de la Iglesia es el Señor ante el Padre, que intercede por
nosotros, que ora por nosotros. Nosotros le rezamos a Él, pero el fundamento es
Él, que ora por nosotros.
Jesús siempre ha rezado por nosotros y antes de hacer cualquier milagro reza,
como se puede ver en la resurrección de Lázaro. También en el Monte de los
Olivos Jesús reza; en la cruz termina rezando. Su vida concluyó en la oración. Y
esta es nuestra seguridad, este es nuestro fundamento, esta es nuestra piedra
angular: ¡Jesús que reza por nosotros! ¡Jesús que ora por mí! Y cada uno de
nosotros puede decir esto: estoy seguro de que Jesús ora por mí; está ante el
Padre y me nombra. Esta es la piedra del ángulo de la Iglesia: Jesús en oración».
Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 28 de octubre de 2016.
2.5. Oremos con la Palabra
Rezamos juntos el Salmo 149. Esta alabanza es a Dios que ama y bendice a su
pueblo. Nuestro discipulado misionero es una forma de estar Dios en medio de su
pueblo hoy. Elegimos uno del grupo que haga de salmista y todos respondemos
el estribillo:
Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b
R/. El Señor ama a su pueblo
• Cantemos al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea
de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su
Rey. R/.
• Alabemos su nombre con danzas, cantemos con tambores y cítaras; porque
el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes. R/.
• Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con vítores a Dios
en la boca; es un honor para todos sus fieles. R/.
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en el “Rostro Discipular” de su
Parroquia, de diversas maneras: en la formación inicial y permanente de
los discípulos, en la formación y acompañamiento de todos los ministros,
en la Pastoral Vocacional del Rostro Ministerial.
17
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la comunidad tiene preparado en el lugar de encuentro el altar a
la Palabra, acompañado por una vela encendida. Junto a ella, una mesa con los
siguientes elementos: un vaso de agua, una mochila, unas sandalias, una vela
apagada, una flor, un martillo, una linterna, una biblia, un Cristo, una imagen de
María, un rosario, una planta.
18
Introducción:
Impulsado por el Espíritu (Lc 4,14)
Encuentro No. 3
Les dio poder
(Mateo 10, 1-15)
“Vayan y anuncien que está llegando el Reino de los Cielos”
(Mateo 10, 7)
19
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Testigos.
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Nos envías por el mundo a anunciar Siendo siempre tus testigos
la Buena Nueva (bis). cumpliremos el destino (bis).
Mil antorchas encendidas y una Sembraremos de esperanza y
nueva primavera (bis). alegría los caminos (bis).
Si la sal se vuelve sosa, ¿quién Cuanto soy y cuanto tengo, la ilusión
podrá salar el mundo? (bis). y el desaliento (bis).
Nuestra vida es levadura, nuestro Yo te ofrezco mi semilla, y Tú pones
amor será fecundo (bis). el fermento (bis).
1.3. Ambientación
El animador de la comunidad tiene preparado en el lugar del encuentro el altar
a la Palabra, acompañado por una vela encendida. Junto a ella, una mesa con los
siguientes elementos: un vaso de agua, una mochila, unas sandalias, una vela
apagada, una flor, un martillo, una linterna, una biblia, un Cristo, una imagen de
María, un rosario, una planta. Invita a que los miembros de la pequeña comunidad
contemplen estos signos y se hagan esta pregunta: ¿con cuál de estos elementos
me identifico como discípulo misionero del Señor y por qué? Esperamos un
momento para que cada uno elija su elemento y su respuesta y luego compartimos
lo experimentado. Al terminar, volvemos a cantar la canción de los testigos.
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
Jesús llamó a sus doce Discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus
inmundos y sanar todas las enfermedades y dolencias. Y les dijo: “vayan y
anuncien que está llegando el Reino de los Cielos”. Ésta es la gran tarea de
nuestras Comunidades Eclesiales hoy.
20
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Mateo 10, 1-15
1
Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos,
para expulsarlos y para sanar toda clase de enfermedades y dolencias. 2Éstos son
los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su
hermano; Santiago de Zebedeo y su hermano Juan; 3Felipe y Bartolomé; Tomás y
Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago de Alfeo y Tadeo; 4Simón el cananeo
y Judas Iscariote, el que incluso le traicionó. 5A estos doce los envió Jesús con
las siguientes instrucciones: —No se dirijan a países de paganos, no entren en
ciudades de samaritanos; 6vayan más bien a las ovejas descarriadas de la Casa
de Israel. 7Y de camino proclamen que el reino de los cielos está cerca. 8Sanen
a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien a los leprosos, expulsen a los
demonios. Gratuitamente han recibido, gratuitamente deben dar.
9
No lleven en el cinturón oro ni plata ni cobre, 10ni provisiones para el camino ni
dos túnicas ni sandalias ni bastón. Que el trabajador tiene derecho a su sustento.
11
Cuando entren en una ciudad o pueblo, pregunten por alguna persona respetable
y quédense en su casa hasta que se vayan. 12Al entrar en la casa, salúdenla
invocando la paz; 13si la casa lo merece, entrará en ella la paz; si no la merece,
esa paz retornará a ustedes. 14Si alguien no los recibe ni escucha el mensaje de
ustedes, al salir de aquella casa o ciudad, sacúdanse el polvo de los pies. 15Les
aseguro que el día del juicio Sodoma y Gomorra serán tratadas con menos rigor
que aquella ciudad.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿A cuántos llamó el Señor y qué poder les dio?
√√ ¿Cuáles son los nombres de los doce apóstoles?
√√ ¿Cuáles fueron las instrucciones de Jesús a los doce?
21
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
√√ ¿qué no se debe llevar a la misión?
√√ ¿Cuál es el saludo que identifica a los discípulos misioneros de Jesús?
• Memoricemos la Palabra
“Vayan y anuncien que está llegando el Reino de los Cielos” (Mateo 10, 7)
2.3. Meditemos la Palabra:
El exilio y la diáspora hicieron que la vida de los israelitas girara en torno a la
Palabra. Esto trajo como consecuencia un mayor relieve de las Escrituras y de su
enseñanza o aprendizaje. Al retorno del exilio, es cuando la Palabra de Dios se
convierte en un aspecto central en la vida del pueblo, los maestros cobran gran
importancia. Y los encargados de enseñar, sobre todo los fariseos, se convierten
en personajes importantes, «doctores de la Ley», quienes no sólo enseñaban la
Palabra escrita, sino también la oral. En nuestro texto Jesús llama «discípulos»
a los «doce», es decir, a los mismos que va a llamar «apóstoles». Los discípulos
en el Evangelio de Mateo no son sólo los que aprenden sino también los que
son enviados con una misión. De este modo, podemos ver cómo Discipulado y
Misión aparecen estrechamente vinculados. Más aún, es posible afirmar que para
este evangelista, el peso y la riqueza que otorga al discípulo abarca también la
característica de su envío, el «apostolado» propiamente tal.
Jesús, antes de enviarlos a predicar, instruye a los apóstoles y los hace
partícipes del poder que él mismo tiene. En este primer momento, la actividad de
los discípulos queda limitada al territorio de Israel, y dentro de Israel se define una
categoría especial: se trata, muy especialmente, de los que andaban errantes y
fatigados como ovejas sin pastor, es decir, los más necesitados en el pueblo de
Dios; los enfermos, los leprosos y los marginados. La misión de los discípulos
consiste, ante todo, en proclamar que el Reino de Dios está cerca. Este anuncio
debe hacerse no solo de palabra, sino también con los signos que atestiguan
la presencia del Reino. En este contexto, llama particularmente la atención el
mandato de resucitar a los muertos. La resurrección de los muertos, como la
curación de las enfermedades y la expulsión de los demonios, indicaban que el
poder del mal ya había comenzado a ser vencido y que habían comenzado los
tiempos del Mesías.
Finalizando, podemos decir que la instrucción determina también cuál debía
ser el modo de vida de los misioneros. Su indumentaria y el modo de presentarse
tenían un significado simbólico. Decía algo sobre la índole de la persona y sobre
el grupo al que pertenecía. Lo primero que se les exige es renunciar a la seguridad
que da la posesión de bienes. Los enviados no debían llevar encima oro ni plata,
ni un cinturón para guardar las monedas y otros elementos más que invitan a la
pobreza. Viajar en esas condiciones era confiar exclusivamente en la protección
de Dios, que en ningún momento dejaría de brindarles su ayuda. Lo fundamental
22
Introducción: Impulsado por el Espíritu (Lc 4 ,14)
es la libertad de toda atadura innecesaria, a fin de poner la vida entera al servicio
del mensaje evangélico. El Evangelio no promueve la miseria, sino la libertad
que se hace efectiva por el amor. El discurso no se limita a dar consignas a los
enviados, sino que también se refiere a aquellos que los reciben. Si el enviado
debe desprenderse de todo para poder cumplir su misión, la comunidad tiene la
obligación de acoger al itinerante; porque los apóstoles son los mensajeros de
Jesús, recibirlos a ellos es recibir no solo a Jesús sino también al Padre. Esta
acogida no quedará sin recompensa. El gesto de sacudirse hasta el polvo de sus
pies era una forma simbólica de manifestar que ellos no tenían nada en común
con los habitantes de aquella ciudad. El poder de Jesús es el servicio, la entrega
de sí mismo como don de Dios para todos los pueblos. De la misma manera, las
primeras comunidades cristianas entendieron que el “plus” de la comunidad no era
tanto los prodigios, sino la propia capacidad de entregar lo mejor de cada uno para
el bien de los hermanos.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«El Señor quiere una Iglesia pobre que evangelice a los pobres. Cuando Jesús
envió a los Doce, les dijo: “No lleven en el bolsillo ni oro, ni plata ni cobre; ni
tampoco alforja para el camino; ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón. Bien merece
el obrero su sustento”. La pobreza evangélica es una condición fundamental para
que el Reino de Dios se difunda. Las alegrías más hermosas y espontáneas que
he visto en el transcurso de mi vida son las de personas pobres, que tienen poco
a que aferrarse. La evangelización, en nuestro tiempo, sólo será posible por medio
del contagio de la alegría.
Como hemos visto, la Bienaventuranza de los pobres de espíritu orienta nuestra
relación con Dios, con los bienes materiales y con los pobres. Ante el ejemplo
y las palabras de Jesús, nos damos cuenta de cuánta necesidad tenemos de
conversión; de hacer que la lógica del ser más, prevalezca sobre la del tener más.
Los santos son los que más nos pueden ayudar a entender el significado profundo
de las Bienaventuranzas».
Papa Francisco, Mensaje para la XXIX Jornada Mundial de la Juventud 2014.
2.5. Oremos con la Palabra
Dentro de los salmos, hay uno muy especial que podemos rezar los que nos
sentimos llamados a ser testigos de Jesús. Utilicemos estas palabras bíblicas con
profundo amor y gratitud y unámonos como comunidad de hermanos diciendo:
Salmo responsorial: Salmo 39, 2 y 4ab. 7. 8-9. 10 (R.: 8a y 9a)
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
• Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito; me puso en
la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. R.
23
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
• Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no
pides sacrificio expiatorio. R.
• Entonces yo digo: «Aquí estoy —como está escrito en el libro— para hacer
tu voluntad». Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R.
• He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios;
Señor, tú lo sabes. R.
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en el “Rostro Solidario” de su Parroquia,
de diversas maneras: en el acompañamiento en la Pastoral de la Salud y
en la formación y acompañamiento de los ministros extraordinarios de la
comunión.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro un altar a la Palabra, acompañado de una luz. Junto a ella, coloca una
cartulina blanca, y previamente recorta en otra cartulina de color las letras que
componen la palabra «JESÚS». Lleva también marcadores.
24
Paso 1:
Las acciones de Jesús
Encuentro No. 4
El Hijo de Dios
(Marcos 1, 9-11)
“Tú eres mi hijo muy querido”
(Marcos 1, 11)
25
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Jesús es Señor (Kairoi)
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Jesús es, Jesús es Señor. Aleluya, aleluya. (bis)
Jesús es, Jesús es Señor.
Jesús es, Jesús es Señor. (bis) Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Aleluya, aleluya. Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Aleluya, aleluya. (bis)
1.3. Ambientación
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro un altar a la Palabra, acompañado de una luz. Junto a ella, coloca
una cartulina blanca, y previamente recorta en otra cartulina de color las letras
que componen la palabra «JESÚS». Lleva también marcadores. La pequeña
comunidad, si es grande, se divide en cinco grupos, y a cada grupo se le da una
de las letras. La idea es que cada grupo, o persona, de acuerdo con la cantidad
de participantes, escriban una frase que inicie con esa palabra, para luego pegar
la letra en la cartulina en forma de acróstico y escribir nuestra frase. Al terminar
leemos todo el acróstico y compartimos: ¿Qué sentimientos genera este acróstico
en nuestra vida como discípulos misioneros de Jesús?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
Dios Padre, nos envía a su Hijo para hacer su obra en el mundo y mediante su
Hijo, por medio del Espíritu Santo, nos hace sus hijos y servidores del Reino. Esta
es la identidad de los Discípulos Misioneros.
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
26
Paso 1: Las acciones de Jesús
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Marcos 1, 9-11
9
En aquel tiempo vino Jesús desde Nazaret de Galilea y se hizo bautizar por
Juan en el Jordán. 10En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu
bajando sobre él como una paloma. 11Se escuchó una voz del cielo que dijo: —Tú
eres mi Hijo muy querido, mi predilecto.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿De dónde venía y dónde se hizo bautizar Jesús?
√√ ¿Quién lo bautizó? ¿Qué sucedió al salir del agua?
√√ ¿Cuál fue la voz del cielo que se escuchó?
√√ Cerramos los ojos, nos colocamos las manos en el corazón y decimos
todos juntos: Yo soy un hijo/hija muy querido/querida por Dios mi Padre.
(lo pueden repetir varias veces)
• Memoricemos la Palabra
“Tú eres mi hijo muy querido” (Marcos 1, 11)
2.3. Meditemos la Palabra:
Por el bautismo hemos nacido a la vida nueva de la gracia. Al ser sumergidos en
la muerte y la resurrección de Cristo hemos entrado en comunión con el Padre, el
Hijo y el Espíritu. Hemos sido bautizados, es decir, sumergidos, en el nombre de la
Trinidad. El bautizado es sumergido con Cristo en la muerte para resucitar con él.
En la meditación del texto que nos corresponde, todavía pende el velo del misterio
sobre la persona de aquel a quien Juan anuncia; se pronuncia el nombre de Jesús
de Nazaret e inmediatamente desaparecen todas las dudas: es él. Dios mismo
se declara en favor suyo. El sentido del relato es proclamarle como el Mesías
prometido que ha de bautizar con el Espíritu y al tiempo mostrar el comienzo de
su actividad e impulsarlo por el Espíritu.
Las escenas anteriores tenían la mirada puesta en Juan. Jesús llega como uno
más, como un desconocido, pero consciente de su misión. Baja al Jordán, pero de
Jesús no se dice que confiesa los pecados ni que se convierte. Él ya es el hombre
nuevo que se une a la humanidad pecadora. El bautismo de Jesús es renacimiento,
pero no en el nivel moral sino en un orden incondicional, de amor gratuito, afectivo,
27
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
efectivo y fundante. Esto importa mucho no sólo a la hora de entender la filiación
divina de Jesús, sino también el punto de partida experiencial para su misión. No
se escucha la voz de Juan perdonando sus pecados o invitándolo a confesarlos.
Se escucha una voz surgida del cielo rasgado que dice una frase contundente: tú
eres mi hijo el amado, en ti me complazco. Los cielos se rasgan para dar paso a
una nueva comunicación entre el cielo y la tierra. El signo expresa una novedad:
lo que estaba cerrado hasta ese momento se abre para que el Espíritu se haga
visible y se escuche la voz del Padre.
Jesús sube del agua. El Espíritu baja sobre Él. El Espíritu se siente atraído hacia
Jesús y Jesús sube a su encuentro. La forma de paloma quizá tenga relación con
el principio de la creación: el Espíritu aleteando sobre el caos sin forma. Es el
Espíritu creador que viene a completar su obra en aquel que es su morada natural,
hacia la que es atraída irresistiblemente. El que ve descender al Espíritu es Jesús,
no la multitud. Es una visión que sirve para interpretar el misterio de Jesús. Él
posee en sí de un modo pleno, palpable, al Espíritu Santo, y en él se comunican
cielo y tierra. Jesús es el Siervo que se entrega y el Hijo amado del Padre. El
Bautismo es una alianza indestructible. Pero debe ser renovada, porque el pecado
vuelve a acecharnos y caemos. Hay un misterio del mal con el que debemos
enfrentarnos cada día.
Concluyendo, podemos decir que Cristo vino a destruir el poder del demonio, del
mal y de la muerte. Las acciones de Jesús nos permiten ver su plena disposición
a la voluntad del Padre, puesto que son dirigidas por la fuerza vital del Espíritu
Santo. Su servicio es el de entregar su vida y ser puente entre las relaciones
fracturadas del hombre con su creador. Su dignidad de hijos nos permite llamarnos
hermanos. Hoy más que nunca debemos pensar una vez más en nuestra forma de
servir, en nuestra entrega y en la forma como nuestras acciones favorecen o no, la
construcción de una nueva humanidad. La realidad del bautismo de Jesús exige
impregnarle al mundo el buen sabor y el olor del cristianismo de los primeros años,
cuando se combatía la corrupción del hombre a fuerza de testimonio sin importar
la vida mortal que se desvanecía en las fauces de los leones. Hace falta “parresía”
(fuerza - poder) para saber direccionar nuestras iniciativas hacia la verdad del
Evangelio. En fin, falta valor para sentirnos y actuar verdaderamente como hijos
de Dios
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Los cuatros Evangelios dan testimonio de que Jesús, antes de iniciar su
ministerio, quiso recibir el bautismo de Juan el Bautista (Mt 3, 13-17; Mc 1, 9-11;
Lc 3, 21-22; Jn 1, 29-34). Este acontecimiento imprime una orientación decisiva
a toda la misión de Cristo. De hecho, Él no se ha presentado al mundo en el
esplendor del templo: podía hacerlo. No se ha hecho anunciar por toques de
trompetas: podía hacerlo. Y tampoco llegó vestido como un juez: podía hacerlo.
28
Paso 1: Las acciones de Jesús
En cambio, después de treinta años de vida oculta en Nazaret, Jesús fue al río
Jordán, junto a mucha gente de su pueblo, y se puso en la fila con los pecadores.
No tuvo vergüenza: estaba allí con todos, con los pecadores, para bautizarse. Por
tanto, desde el inicio de su ministerio, Él se ha manifestado como el Mesías que
se hace cargo de la condición humana, movido por la solidaridad y la compasión.
Como Él mismo afirma en la sinagoga de Nazaret identificándose con la profecía
de Isaías: «El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a
los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos
y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año
de gracia del Señor» (Lc 4, 18-19). Todo cuanto Jesús ha cumplido después del
bautismo ha sido la realización del programa inicial: llevar a todos el amor de Dios
que salva. Jesús no ha traído el odio, no ha traído la enemistad: ¡nos ha traído el
amor! Un amor grande, un corazón abierto para todos, ¡para todos nosotros! ¡Un
amor que salva!
Él se ha hecho prójimo de los últimos, comunicándoles la misericordia de Dios
que es perdón, alegría y vida nueva. Jesús, el Hijo enviado por el Padre, ¡es
realmente el inicio del tiempo de la misericordia para toda la humanidad! Los que
estaban presentes en la orilla del Jordán no entendieron de inmediato la grandeza
del gesto de Jesús. El mismo Juan el Bautista se sorprendió con su decisión (cf.
Mt 3, 14). ¡Pero el Padre celestial no! Él hizo oír su voz desde lo alto: «Tú eres
mi Hijo amado, en ti me complazco» (Mc 1, 11). De este modo, el Padre confirma
el camino que el Hijo ha iniciado como Mesías, mientras desciende sobre Él en
forma de paloma el Espíritu Santo. Así, el corazón de Jesús late, por así decir, al
unísono con el corazón del Padre y del Espíritu, mostrando a todos los hombres
que la salvación es fruto de la misericordia de Dios».
Papa Francisco, Audiencia General, 6 d abril de 2016.
2.5. Oremos con la Palabra
La condición de Hijo de Dios, amado, querido, predilecto, es una razón para
ponernos a su servicio y en su camino anunciar la alegría del Evangelio a los
demás. Con el Salmo 88, entonemos este canto diciendo juntos:
Salmo responsorial: Salmo 88, 2-3. 4-5. 21-22. 25 y 27 (R.: cf. 2a)
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
• Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por
todas las edades. Porque dije: «Tu misericordia es eterna, más que el cielo
has afianzado tu fidelidad». R.
• Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: Te fundaré un
linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades. R.
• Encontré a David, mi siervo, y lo he ungido con óleo sagrado; para que mi
29
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
mano esté siempre con él y mi brazo lo haga valeroso. R.
• Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán, por mi nombre crecerá su poder.
Él me invocará: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». R.
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en el “Rostro Misionero” de su Parroquia,
de diversas maneras: en la formación de los discípulos misioneros, en la
homilía, en las Tomas Misioneras, en todos los niveles, en la formación y
acompañamiento de los ministros.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro el Altar a la Palabra acompañado de una vela encendida. En una
cartulina escribe como título: El chismógrafo de Jesús. Luego escribe a modo
de cuestionario las siguientes preguntas: ¿Cuándo nació Jesús?, ¿Quiénes eran
sus padres?, ¿Dónde nació?, ¿Quiénes eran sus abuelos?, ¿Conocen algún tío
o tía, primo de Jesús?, ¿Qué pasó cuando lo llevaron al templo a los ocho días
de nacido?, ¿Qué sucedió cuando era un adolescente?, ¿Cuántos días duró en el
desierto antes de iniciar su misión?, ¿Dónde y quién lo bautizó?, ¿Qué milagros
más famosos recordamos de Jesús?, ¿Cuáles son las parábolas más conocidas
que enseñó Jesús?, ¿Quiénes eran sus amigas?, ¿Qué hizo la noche antes de
morir?, ¿Cómo lo condenaron a muerte?, ¿Dónde murió?, ¿Qué pasó con su
cuerpo?, ¿A los cuántos días resucitó?, ¿Qué hizo después de resucitar?. Lleva
también marcadores.
30
Paso 1:
Las acciones de Jesús
Encuentro No. 5
El profeta
(Marcos 8, 27-30)
“Tú eres el Mesías”
(Marcos 8, 29)
31
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: ¿Quién eres tú?
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
¿Quién eres tú, quién eres tú?, humildad; Tú que eres grande y has
Quiero saber Jesús quién eres tú. hecho cuanto existe,
¿Eres un Dios? ¿Eres un hombre? Vienes buscando mi ayuda y mi
Quiero saber Jesús quién eres tú. amistad.
Eres el Verbo y un niño que no Eres inmenso y cabes en la cuna,
habla Vives oculto y eres tú la luz; eres presencia de un Dios que se
Eres eterno y naces de una madre, acercó, Eres misterio y quieres
Eres la vida y mueres en la cruz. que te toque, eres la gloria y sufres
como yo.
Eres el cielo y vienes a la tierra,
Eres la fuerza y te vistes de
1.3. Ambientación
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro el Altar a la Palabra acompañado de una vela encendida. En una cartulina
escribe como título: El chismógrafo de Jesús, con las preguntas mencionadas
en la página anterior, como preparación de este encuentro. Y con marcadores
pide a los miembros que escriban las respuestas que crean pueden responder
estas preguntas.
Terminado este momento, contemplamos la cartelera y compartimos ¿es
suficiente saber esto para conocer quién es Jesús?, ¿Basta con tener la información
esta para ser discípulo misionero de Jesús?, ¿Qué me hace sentir o pensar
este ejercicio?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
El ser profético de Jesús es anunciar el cumplimento de las promesas del
Padre. Jesús es el Cristo, el Mesías prometido. Él es quien nos salva, a quien
escuchamos y anunciamos en nuestras Comunidades Eclesiales.
32
Paso 1: Las acciones de Jesús
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Marcos 8, 27-30
27
Jesús emprendió el viaje con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de
Felipe. Por el camino preguntó a los discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo?
Le respondieron: —Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que
28
uno de los profetas. 29Él les preguntó a ellos: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy
yo? Respondió Pedro: —Tú eres el Mesías. 30Entonces les ordenó que a nadie
hablaran de esto.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Hacia dónde y con quién salió Jesús?
√√ ¿Qué les preguntó Jesús a sus discípulos?
√√ ¿En qué lugar les hizo Jesús esta pregunta?
√√ ¿Qué respondieron los discípulos? ¿Por qué lo comparaban con esos
personajes famosos?
√√ ¿Qué respondió Pedro?
√√ ¿Qué responderías tú hoy?
• Memoricemos la Palabra
“Tú eres el Mesías” (Marcos 8, 29)
2.3. Meditemos la Palabra:
Jesús salió de Galilea. La narración empieza a tomar un nuevo giro. Lo que
importa ahora es ese camino que tiene como meta la ciudad-destino del hijo
de Dios. El Maestro, en el camino, formula a sus discípulos la pregunta acerca
del concepto que tiene la gente sobre la identidad de su persona. Ellos refieren
las diversas opiniones, que coinciden y confluyen en ubicar a Jesús en el rango
33
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
de los profetas. En virtud de tales respuestas, se puede observar con claridad
el juicio positivo, aunque no exacto, del común denominador de las personas
contemporáneas de Jesús. No es considerado por la gente sólo como cualquier
maestro itinerante, que va enseñando por las inmediaciones del lago de Genesaret,
o un cierto taumaturgo que ha cobrado fama en las aldeas circunvecinas, sino que
es visto como un auténtico profeta.
Nos encontramos frente a un texto de Marcos, donde converge la primera parte
y arranca la segunda parte del Evangelio, que es el camino hacia la Pasión. El
diálogo no se entabla en el pueblo sino en el camino. Jesús lanza una pregunta al
grupo de los discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo? Juan Bautista acababa
de morir; la predicación de ambos tenía aspectos comunes. También se le relaciona
con Elías, el profeta de palabra poderosa, llevado al cielo y que debía volver en los
últimos tiempos. La respuesta no es incorrecta. Ciertamente Jesús es un profeta,
el profeta definitivo, en Él se cumplen toda la Ley y los Profetas.
Sin embargo, Jesús es mucho más. A Jesús le interesa saber si los suyos
habían encontrado ya la respuesta, después de haberlo seguido a lo largo del
camino, de escuchar su palabra llena de poder y de ver los signos portentosos que
hacía sobre los pobres, enfermos y endemoniados. Y es Pedro, el que responde
a la pregunta con claridad y certeza: Tú eres el Cristo. Esto no es fortuito, pues al
parecer Marcos ha reservado un título tan significativo para el momento central de
su relato y para insertarlo en el corazón mismo de su Evangelio y constituirlo así en
el punto de partida en un proceso de descubrimiento paulatino sobre el significado
y alcance de este mismo. Son las palabras justas, las palabras auténticas y
originales de esta escena. El primero de los apóstoles ha comprendido que Jesús
es más que un profeta, es el Mesías de Israel. El texto usa la palabra griega
«Cristo», pero Pedro seguramente habrá dicho «el Mesías». El contenido bíblico
de dicho término es bastante rico, sobre todo cuando se refiere a los «ungidos por
Dios». En un sentido más religioso la unción se podía aplicar tanto a personas
como a objetos. Pero lo que resulta más relevante es la unción de las personas.
Este signo hace que se establezca una relación especial entre Dios y su ungido,
lo consagra y lo reviste de autoridad divina, por lo que su persona es inviolable.
Para finalizar, la respuesta de Pedro es atinada, desde el punto de vista
conceptual, pero así lo fue también la de los demonios: «Tú eres el Hijo de Dios»
(Mc 3,11) o «el Santo de Dios» (Mc 1,24). Dicho de otro modo, no basta proferir
con la boca una respuesta acertada, hay que entenderla, asimilarla, vivirla y
asumir los costos de una adhesión a ella. De hecho, los discípulos no dicen que
Jesús sea un profeta, sino que lo identifican con profetas concretos. A esta altura
del relato, puesto que Jesús no confirma ni rechaza, encontramos su identidad
abierta, necesitada, quizás, de un trasfondo para entenderla y una dirección, a
la que posiblemente alude el camino. Al final del camino nos encontraremos con
34
Paso 1: Las acciones de Jesús
la cruz y es en ella donde todas las dudas se despejan con la proclamación del
centurión. En síntesis, el servicio profético de Jesús es anunciar el cumplimento de
las promesas del Padre. Jesús es el Cristo, el Mesías prometido. Él es quien nos
salva, a quien escuchamos y anunciamos en nuestras Comunidades Eclesiales.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Llegamos hoy al punto crucial en el que Jesús, después de haber verificado que
Pedro y los otros once habían creído en Él como Mesías e Hijo de Dios «empezó
a explicarles que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho..., y que tenía que
ser ejecutado y resucitar al tercer día». Es un momento crítico en el que emerge
el contraste entre la forma de pensar de Jesús y la de los discípulos. Pedro, de
hecho, se siente en el deber de regañar al Maestro, porque no puede atribuir al
Mesías un final así de innoble. Entonces Jesús, a su vez, regaña duramente a
Pedro, le marcó la línea, porque no piensa «según Dios, sino según los hombres»
y sin darse cuenta hace la parte de Satanás, el tentador.
Sobre este punto insiste también el apóstol Pablo, el cual, escribiendo a los
cristianos de Roma, les dice: “No se ajusten a este mundo, no sigan los esquemas
de este mundo, sino transfórmense por la renovación de la mente, para que sepan
discernir lo que es voluntad de Dios”».
Papa Francisco, ángelus 31 de agosto de 2014.
2.5. Oremos con la Palabra
Un salmo que puede acompañarnos en este momento es el de la confesión
sacerdotal eterna de Jesús, según el rito de Melquisedec. Sus palabras son otra
forma muy sencilla que declara quién es Él y que nos sirve para adentrarnos más
y más a su misterio insondable. Recemos con alegría:
Salmo responsorial: Salmo 109, 1. 2. 3. 4 (R.: 4bc)
R. Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.
• Oráculo del Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, y haré de tus
enemigos estrado de tus pies». R.
• Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro: somete en la batalla a
tus enemigos. R.
• «Eres príncipe desde el día de tu nacimiento, entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré como rocío, antes de la aurora». R.
• El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: «Tú eres sacerdote eterno, según
el rito de Melquisedec». R.
35
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en la formación de todos los ministros
y de todos los discípulos misioneros, tanto en la tarea de llevar buenas
noticias por todas partes y de denunciar el pecado y el mal.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro un altar a la Palabra, acompañado siempre de una luz. El animador
prepara en una caja pequeña una sorpresa, envuelta en papel regalo y con un
moño bonito. Dentro de la caja habrá unos carteles con las siguientes palabras:
paz, sacramentos, alegría, misión, Espíritu Santo, perdón de los pecados.
36
Paso 1:
Las acciones de Jesús
Encuentro No. 6
Los dones del Resucitado
(Juan 20, 19-23)
“Reciban el Espíritu Santo”
(Juan 20, 22)
37
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Hoy el Señor Resucitó.
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Hoy el Señor resucitó esclavitud ya terminó.
y de la muerte nos libró.
La luz de Dios, en él brilló, de nueva
ALEGRÍA Y PAZ HERMANOS vida nos llenó.
QUE EL SEÑOR RESUCITO
Con gozo alzad, el rostro a Dios,
Porque esperó, Dios le libró y de la que de él nos llega salvación.
muerte lo sacó.
Todos cantad: aleluya. Todos gritad:
El pueblo en él, vida encontró, la aleluya.
1.3. Ambientación
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro un altar a la Palabra, acompañado siempre de una luz. El animador
prepara en una caja pequeña una sorpresa, envuelta en papel regalo y con un
moño bonito. Dentro de la caja habrá unos carteles con las siguientes palabras:
paz, sacramentos, alegría, misión, Espíritu Santo, perdón de los pecados,
Arquidiócesis de Cartagena. Va sacando uno a uno estos regalos y los coloca
junto al altar. Al terminar, compartimos: ¿Cuál de todos estos regalos es el que
más te gusta?, ¿sientes que Dios te regala todo eso y a veces se te olvidan que
los tienes?, ¿es la resurrección de Jesús la fuerza de tu vida todos los días?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
El Resucitado ofrece a la comunidad los dones de la Resurrección. La comunidad
está llamada a acogerlos y a compartirlos.
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
38
Paso 1: Las acciones de Jesús
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Juan 20, 19-23
19
Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos con
las puertas bien cerradas, por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se colocó en medio
y les dice: —La paz esté con ustedes. 20 Después de decir esto, les mostró las
manos y el costado. Los discípulos se alegraron al ver al Señor. 21Jesús repitió: —
La paz esté con ustedes. Como el Padre me envió, así yo los envío a ustedes. 22 Al
decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: —Reciban el Espíritu Santo. 23 A quienes
les perdonen los pecados les quedarán perdonados; a quienes se los retengan les
quedarán retenidos.
Palabra del Señor
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Qué día sucedieron estas cosas?
√√ ¿Quiénes estaban reunidos en el cenáculo?
√√ ¿Quién se presentó y cómo los saludó?
√√ ¿Qué experimentaron los discípulos al ver a Jesús?
√√ ¿Qué significó el soplo sobre ellos?
√√ ¿Creo yo en estos regalos que nos da el resucitado y que se viven en la
Iglesia a través de los sacramentos? ¿sí creo en ellos, cómo lo manifiesto?
• Memoricemos la Palabra
“Reciban el Espíritu Santo” (Juan 20, 22)
2.3. Meditemos la Palabra:
María había llevado la noticia de la Resurrección a los discípulos. Ahora, Jesús
mismo se aparece el domingo por la tarde, atravesando las puertas cerradas. La
nueva comunidad queda claramente reflejada en la Magdalena como testigo de la
resurrección. Y ahora se va a dar el nuevo Éxodo de esta comunidad, simbolizada
en los discípulos reunidos en el Cenáculo, que cambia de actitud. No se indica
dónde se encuentra el grupo ni el propósito de su reunión, pero si el cambio de
situación, del miedo a los judíos pasan a la alegría de ver a Jesús.
La referencia a las puertas cerradas por miedo a los judíos puede estar motivada
39
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
en primer lugar para poner de relieve lo extraordinario de la aparición. A la vez, quizá
el evangelista quiere aludir a la situación de persecución vivida en la Comunidad
cristiana de Jerusalén. Las palabras «La paz con ustedes» son la forma habitual
de saludo entre los judíos y entre los semitas en general. La paz (shalom) es el
conjunto de todos los bienes. Esta paz ha de disipar los miedos del discípulo. El
Resucitado no es una alucinación, y por eso se identifica ante aquellos que no
vieron la cruz; sus manos y costado remiten al Gólgota y actualizan el sentido
salvífico de su enaltecimiento. El saludo de Jesús va acompañado de un gesto
muy expresivo: «dicho esto, les mostró las manos y el costado». Jesús muestra
los signos de su sacrificio. Tanto las manos como el costado van a jugar también
un papel importante en la aparición a Tomás. Y su estar de pie es la prueba más
contundente de que Dios Padre ha revertido la sentencia de las autoridades judías
y romanas que lo ajusticiaron como «malhechor» y «blasfemo». El evangelista
narra a continuación, la reacción de los presentes: «Los discípulos se alegraron
de ver al Señor». Sin duda esta alegría es la que Jesús había prometido a sus
discípulos en el discurso de la última cena.
En síntesis, Jesús ha sido glorificado, y puede ya otorgar el Espíritu Santo e
instituir enviados a los suyos, con un gesto de recreación: soplando sobre ellos,
para hacerlos hombres nuevos. Este acto de envío de los discípulos por Jesús
es el que constituye a la Misión como regalo de Dios. Y así como Jesús había
sido enviado por el Padre, los discípulos son enviados. El servicio de Jesús a la
comunidad está en dar su Espíritu para fortalecer la voluntad de la comunidad
que el formó y acompaña. En el soplo del Señor, la comunidad discipular recibe
al Espíritu Santo en orden a perdonar o retener los pecados, o sea, readmitir o
excluir al transgresor de la vida común. Jesús confiere a los discípulos un encargo
formal. Sopla sobre ellos como Dios había soplado sobre Adán, cuando había
insuflado en él el Espíritu de la vida: Jesús los recrea con el Espíritu Santo. Ahora
bien, el grupo de los escogidos por el Señor con la fuerza del Resucitado ofrece
a los hombres y mujeres lo que el Maestro puso en sus manos. Los dones de la
resurrección son para la comunidad y por tanto ella debe acogerlos y compartirlos.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
El sacramento de la Penitencia, de la Reconciliación, también nosotros lo
llamamos de la Confesión, surge directamente del misterio pascual. De hecho, la
misma noche de la Pascua, el Señor se apareció a los discípulos encerrados en
el cenáculo, y, después de dirigirles el saludo “¡La paz con ustedes!”, sopló sobre
ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les
quedan perdonados”.
Este pasaje nos revela la dinámica más profunda que contiene este sacramento.
En primer lugar, el hecho de que el perdón de nuestros pecados no es algo que
podemos darnos a nosotros mismos. No puedo decir: “Me perdono los pecados”.
40
Paso 1: Las acciones de Jesús
El perdón se pide, se pide a Otro. Y en la Confesión pedimos el perdón a Jesús.
El perdón no es el fruto de nuestros esfuerzos, sino que es un regalo, un don del
Espíritu Santo, que nos llena con la misericordia y de gracia, que fluyen sin cesar
del corazón abierto de par en par de Cristo crucificado y resucitado.
En segundo lugar, nos recuerda que solo si nos dejamos reconciliar en el Señor
Jesús con el Padre y con los hermanos podemos estar verdaderamente en paz.
Y esto lo hemos sentido todos en el corazón cuando nos vamos a confesar, con
un peso en el alma, un poco de tristeza y cuando sentimos el perdón de Jesús
estamos en paz; con esa paz en el alma tan bella que solo Jesús nos puede dar.
¡Sólo Él!
(Homilía del Papa Francisco, 19 de febrero de 2014).
2.5. Oremos con la Palabra
Reconocer la resurrección de Jesús es reconocer al mismo tiempo que
estamos llamados a anunciar la Buena Nueva de su Evangelio. Con este salmo,
proclamemos las maravillas del Señor y gocémonos de su amor y su misericordia,
oremos:
Salmo responsorial: Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 10 (R.: 3)
R. Anuncien las maravillas del Señor a todas las naciones.
• Canten al Señor un cántico nuevo, Canten al Señor, toda la tierra; Canten al
Señor, Bendigan su nombre. R.
• Proclamen día tras día su victoria. Anuncien a los pueblos su gloria, sus
maravillas a todas las naciones. R.
• Familias de los pueblos, Aclamen al Señor, aclamen la gloria y el poder del
Señor aclamen, la gloria del nombre del Señor. R.
• Digan a los pueblos: «El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá; él
gobierna a los pueblos rectamente». R.
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en cada uno de los servicios pastorales
que desarrollamos en las parroquias, la tarea de los ministros, de los
animadores de comunidades, de los discípulos misioneros es: llevar los
dones concretos que el Resucitado nos regala, como lo hemos visto en
este encuentro.
41
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador prepara en el centro del lugar del encuentro el altar a la Palabra,
junto con una planta y unas velas, algunas encendidas y otras apagadas, y un
plato pequeño con un poco de sal. Junto a Él, coloca un cartelito con la frase:
“ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo”.
42
Paso 2:
Jesús forma la pequeña comunidad
Encuentro No. 7
Llamando a vivir el Reino
(Mateo 5,13-16)
“Dichosos los que tienen espíritu de pobre, porque a ellos
pertenece el Reino de los Cielos”
(Mateo 5, 13)
43
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Sois la Semilla
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Sois la semilla que ha de crecer, Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois estrella que ha de brillar, sois espiga que ha de granar,
sois levadura, sois grano de sal, sois aguijón y caricia a la vez,
antorcha que ha de alumbrar. testigos que voy a enviar
Id, amigos, por el mundo Sois una llama que ha de encender,
anunciando el amor. resplandores de fe y caridad,
Mensajeros de la vida, sois los pastores que han de guiar
de la paz y el perdón. al mundo por sendas de paz
Sed, amigos, los testigos
de mi Resurrección Sois los amigos que quise escoger,
Id llevando mi presencia, sois palabras que intento gritar,
con vosotros estoy. sois reino nuevo que empieza a
engendrar justicia, amor y verdad.
1.3. Ambientación
El animador prepara en el centro del lugar del encuentro el altar a la Palabra,
junto con una planta y unas velas, algunas encendidas y otras apagadas, y un plato
pequeño con un poco de sal. Junto a Él, coloca un cartelito con la frase: “ustedes
son la sal de la tierra y la luz del mundo”. Contemplando el signo, dialoguemos:
¿Para qué sirve la sal? ¿Para qué la usamos? ¿Para qué sirve la luz? ¿Por qué
Jesús nos llama luz del mundo? ¿Nuestra pequeña comunidad es sal y luz, cómo
concretar esto en la realidad?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
La misión de los discípulos es ser “Sal de la tierra y Luz del mundo” en cada una
de sus Comunidades; dándole al mundo sabor de Cristo.
44
Paso 2: Jesús forma la Pequeña Comunidad
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Mateo 5,13-16
Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le
13
devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente.
14
Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida
sobre un monte. 15 No se enciende una lámpara para meterla en un cajón, sino que
se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa. 16 Brille igualmente
la luz de ustedes ante los hombres, de modo que cuando ellos vean sus buenas
obras, glorifiquen al Padre de ustedes que está en el cielo.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Cuáles son las dos comparaciones que utiliza Jesús?
√√ ¿Qué pasa con la sal insípida?
√√ ¿Cuál es la comparación entre luz y ciudad?
√√ ¿La luz que alumbra a los hombres y a las mujeres, nos llegará por medio
de qué?
√√ ¿Para qué estamos llamados a ser sal y luz?
• Memoricemos la Palabra
“Dichosos los que tienen espíritu de pobre, porque a ellos pertenece el Reino de
los Cielos” (Mateo 5, 13)
2.3. Meditemos la Palabra:
El Sermón de la montaña comienza con una serie de nueve bienaventuranzas.
Estas fórmulas para desear felicidad son bastante frecuentes en la Biblia. No se trata
normalmente de un deseo, de una bendición o de una promesa: el que pronuncia
la bienaventuranza constata una felicidad y la proclama; los destinatarios son ya
45
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
felices en el momento en que se los felicita; se trata de personas actualmente
dichosas, aunque no tengan conciencia de su felicidad. Este pasaje, que hoy
meditamos, es una prolongación de las bienaventuranzas de Mateo. El discurso
directo “ustedes son”, adquiere un énfasis especial. Se trata de los mismos
destinatarios a los que les hablaba antes con las bienaventuranzas, es decir: los
discípulos de Jesús. En la comunidad de Mateo, todas las personas que siguen a
Jesús, incluyéndonos a nosotros, los lectores de hoy, todos debemos ser sal de la
tierra y luz del mundo. El paralelismo con mundo deja claro que no está aludiendo
sólo al país de Israel, sino que se apunta a una declaración universal.
La sal es un elemento indispensable para la vida: sazona los alimentos, purifica y
elimina los agentes de fermentación y corrupción. La comida sin sal no tiene sabor
y por eso las ofrendas de los sacrificios eran saladas abundantemente, como para
significar la voluntad de ofrecer una oblación agradable a Dios. Además, los que
participaban de una misma comida quedaban unidos por un lazo especial. La sal
conserva los alimentos. En los escritos rabínicos, la sal aparece asociada a la
sabiduría. También habría que recordar el horno de tierra de la cultura palestina,
construido al aire libre y que era llamado precisamente «tierra» (cf. Job 28,5). El
fuego de estos hornos era alimentado con estiércol. Para que ardiera el estiércol
seco, se recubría el fondo del horno con una capa de sal y se espolvoreaba el
estiércol con sal. Esta servía de agente químico que hacía arder el combustible,
pero con el paso del tiempo el calor del horno producía en la sal una reacción
que la volvía inútil. Este era el momento en que los cristales de sal debían ser
retirados, porque habían perdido su salinidad. Si la sal servía para hacer arder el
combustible y para mantener el fuego, el oyente tiene que aplicar ese simbolismo
a su propia situación: también a él le corresponde tomar una decisión y actuar
en consecuencia.
En lo que respecta a la luz, su simbolismo es universalmente reconocido. La
luz disipa las tinieblas, alegra e ilumina con su resplandor. El Antiguo Testamento
recurre con frecuencia a la metáfora de la luz para hablar de Dios. En contraposición
con la luz, las tinieblas simbolizan el caos, la muerte y todo lo que está sometido
a las fuerzas del mal. El simbolismo de la luz y de la sal se aplica en el Sermón
de la montaña a los discípulos de Jesús: ellos están llamados a ser para la tierra
y el mundo lo que la sal y la luz son para la vida cotidiana de los seres humanos.
En conclusión, cada discípulo es luz en la medida en que sus buenas obras
brillan a la vista de todos, y así se convierten en signos de Dios para el mundo.
En la imagen de la ciudad situada en lo alto del monte, se comprende que el
testimonio dado por los discípulos debe manifestarse a la vista de todos para
que, al ver la gente, su modo de vida, glorifiquen al Padre que está en el cielo.
Así todo el pasaje, que lleva la impronta universalista y misionera, culmina con un
imperativo y con un incentivo para la acción: las buenas obras son inseparables
de la misión confiada a los discípulos. De esta manera el Maestro forma a la
comunidad llamándola a vivir el Reino. Enseñándoles a los discípulos a tomar
46
Paso 2: Jesús forma la Pequeña Comunidad
decisiones y sobre todo, a iluminar la realidad de los hombres y mujeres con la
verdad; Jesús impregna el mundo sabor de esperanza con las buenas obras de
sus discípulos.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
Queridos hermanos y hermanas buenos días:
En el Evangelio de este domingo, que viene inmediatamente después de
las Bienaventuranzas, Jesús dice a sus discípulos: «Ustedes son la sal de la
tierra… Ustedes son la luz del mundo» (Mt 5,13.14). Pero esto nos sorprende un
poco, si pensamos en quienes tenía Jesús ante sí cuando decía estas palabras.
¿Quiénes eran aquellos discípulos? Eran pescadores, gente simple… Pero Jesús
los mira con los ojos de Dios, y precisamente su afirmación se entiende como
una consecuencia de las Bienaventuranzas. Él quiere decir: si serán pobres de
espíritu, si serán dóciles, si serán puros de corazón, si serán misericordiosos…
¡serán la sal de la tierra y la luz del mundo!
Para comprender mejor estas imágenes, tenemos presente que la ley hebraica
prescribía colocar un poco de sal sobre cada ofrenda presentada a Dios, como
signo de alianza. La luz, además, era para Israel el símbolo de la revelación
mesiánica que triunfa sobre las tinieblas del paganismo. Los cristianos, nuevo
Israel, reciben por lo tanto una misión en relación a todos los hombres: con la
fe y con la caridad pueden orientar, consagrar, hacer fecunda a la humanidad.
Todos nosotros bautizados somos discípulos misioneros y estamos llamados a
convertirnos en el mundo en un evangelio viviente: con una vida santa daremos
“sabor” en los diversos ambientes y los defenderemos de la corrupción, como
hace la sal; y llevaremos la luz de Cristo con el testimonio de una caridad genuina.
Pero si los cristianos perdemos sabor y apagamos la luz, perdemos la eficacia.
¡Pero qué bonita es esta misión de dar luz al mundo! Pero es una misión que
nosotros tenemos. ¡Es bonita! Es también muy bonito conservar la luz que hemos
recibido de Jesús. Custodiarla. Conservarla. El cristiano debería ser una persona
luminosa, que lleva la luz, ¡siempre da luz! Una luz que no es suya, pero es el
regalo de Dios, es el regalo de Jesús. Y nosotros llevamos esta luz adelante. Si
el cristiano apaga esta luz, su vida no tiene sentido: es un cristiano de nombre
solamente, que no lleva luz, una vida sin sentido. Pero yo querría preguntarles
ahora, ¿Cómo quieren vivir ustedes? ¿Cómo una lámpara encendida o cómo
una lámpara apagada? ¿Apagada o encendida? ¿Cómo quieren vivir? ¡Pero no
escucho bien desde aquí! ¿Cómo? Lámpara encendida, ¿eh? Es justamente Dios
que nos da esta luz y nosotros la damos a los demás. ¡Lámpara encendida! Ésta
es la vocación cristiana.
Papa Francisco, Homilía del 09 de febrero de 2014.
47
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2.5. Oremos con la Palabra
La luz del cristiano es la luz de Jesús. Somos portadores de la luz de Jesús a la
humanidad y una forma de hacerlo es practicando la justicia, siendo justos. Este
el llamado de Dios a cada uno de nosotros. Con el Salmo 111, adoremos a Jesús
y propongámonos configurarnos con Él diciendo juntos:
Salmo 111, 4-5. 6-7. 8a y 9 (R.: 4a)
R. El justo brilla en las tinieblas como una luz.
• En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.
Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R.
• El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. No temerá las malas
noticias, su corazón está firme en el Señor. R.
• Su corazón está seguro, sin temor. Reparte limosna a los pobres; su caridad
es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad. R.
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Toda pequeña comunidad eclesial está llamada a ser fermento y levadura,
en la comunidad eclesial y fuera de ella. Esta es una tarea concreta que
se desarrolla en la Iglesia Comunión en cada uno de sus niveles: Pequeña
Comunidad, Parroquia, Zona de Pastoral, Arquidiócesis.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la comunidad prepara en el centro del lugar del encuentro el
altar a la Palabra y una vela encendida. Junto a ella, coloca dos vasos plásticos
unidos por una cuerda de hilo de aproximadamente dos metros de distancia, como
lo hacen los niños para hacer un teléfono, con vasitos e hilo.
48
Paso 2:
Jesús forma la pequeña comunidad
Encuentro No. 8
Con los pecadores
(Marcos 2,13-17)
“No tienen necesidad de médico los sanos,
sino los enfermos”
(Marcos 2, 17)
49
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Me llamaste Jesucristo
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Me llamaste Jesucristo, Tras de ti a es el camino, Que gran trecho a
caminar, A dejar barcas y redes sin recorrer, Más al atardecer en el cielo
volver la vista atrás. yo entraré.
Cuán intensa es mi faena, Todo un Jesucristo me has enviado tu
mundo por salvar, Más al atardecer Evangelio a predicar Un mensaje de
en el cielo ver tu faz. Cuán largo alegría, de justicia, amor y paz.
1.3. Ambientación
El animador de la comunidad prepara en el centro del lugar del encuentro el
altar a la Palabra y una vela encendida. Junto a ella, coloca dos vasos plásticos
unidos por una cuerda de hilo de aproximadamente dos metros de distancia, como
lo hacen los niños para hacer un teléfono, con vasitos e hilo.
Vamos a hacer una dinámica de roles, en la cual debemos participar todos.
Divididos en parejas, uno tomará el papel de Jesús y el otro de un pecador. Quien
asuma el papel de Jesús, toma la iniciativa y llama al pecador a través del teléfono,
quien asume el rol de pecador, intentará a toda costa negarse a seguir el llamado,
dando razones por las cuales no se considera digno de ser parte de los discípulos
de Jesús. La idea es ver que frases surgen de estas conversaciones sobre esta
gran realidad de nuestra vida, descubrir que, aun cuando estamos llenos de
situaciones adversas, Jesús nos ama y nos llama. Al terminar, compartimos lo que
ha surgido de esta dinámica particular.
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
Jesús crea una comunidad abierta para todos, justos y pecadores. Quien lo
acepte como su Señor puede sentarse con Él a la mesa del Reino.
50
Paso 2: Jesús forma la Pequeña Comunidad
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Marcos 2,13-17
Salió de nuevo a la orilla del lago. Toda la gente acudía a él y él les enseñaba.
13
14
Al pasar vio a Leví de Alfeo, sentado junto a la mesa de recaudación de los
impuestos, y le dijo: —Sígueme. Él se levantó y le siguió. 15 Mientras estaba
comiendo en su casa, muchos recaudadores de impuestos y pecadores estaban a
la mesa con Jesús y sus discípulos, pues muchos eran ya sus seguidores. 16 Los
letrados del partido fariseo, viéndolo comer con aquéllos, dijeron a los discípulos:
—¿Por qué come con recaudadores de impuestos y pecadores? 17 Lo escuchó
Jesús y respondió: —No tienen necesidad del médico los sanos, sino los enfermos.
No vine a llamar a justos, sino a pecadores.
Palabra del Señor
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿De dónde salió Jesús en esta escena? ¿Quiénes lo rodeaban?
√√ ¿A quién llamó el Señor? ¿Cómo lo describe el texto?
√√ ¿A dónde fue Jesús y con quiénes?
√√ ¿Qué situación se presentó y qué dijo Jesús?
• Memoricemos la Palabra
“No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos” (Marcos 2, 17)
2.3. Meditemos la Palabra:
El episodio se descompone en tres escenas: la llamada a Leví el recaudador
de impuestos, la comida con gente poco recomendable y la reacción crítica de
los escribas y de los fariseos a lo que responde Jesús. La escena vocacional se
narra en un solo versículo y contiene los cinco elementos típicos: Jesús pasa, ve
a Leví, éste se encuentra trabajando, Jesús le llama y Leví le sigue de inmediato.
51
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
El nombre evoca la familia cultual del judaísmo, los levitas. Esta relación resalta la
condición indigna de su trabajo, tan mal visto por la gente, ya que los publicanos
o recaudadores de impuestos tenían fama de aprovechados y extorsionadores,
enriquecidos a costa de los más pobres. Leví está sentado en su despacho u
oficina, trabajando en lo suyo. Hasta ahora hemos visto sentados, en postura
autoritaria y de juicio, a los escribas de la escena anterior.
No es casual que el narrador mencione la postura de Leví, aunque el lector
sospecha que el significado no debe de ser el mismo. La postura sirve, en primer
término, para establecer contraste narrativo con la acción de ponerse de pie y
dejar el trabajo para seguir a Jesús, como sucedió con los pescadores que dejaron
sus redes de inmediato. Este contraste transmite la inmediatez de la respuesta al
llamado. Pero, además, sentado puede tener la connotación de autoridad que da
el dinero y remite a la estabilidad social y económica de Leví. Como en el caso de
los pescadores, Leví, como ellos, abandona su fuente de sustento. Materialmente
hablando, Leví deja mucho más que unas barcas y unas redes. Pero, al igual que
sus compañeros, él lo deja todo. Lo nuevo de este relato vocacional es que Leví
era considerado un pecador público, estamos frente a un pecador. Los fariseos
pensaban que los publicanos, prototipo del que peca contra la justicia, no podían
ser redimidos, porque no sabían cuánto habían robado ni cuánto debían restituir.
Jesús, en cambio, invita al publicano Leví a dejarlo todo para seguir detrás de Él.
Inmediatamente, Leví invita a Jesús a comer con sus discípulos y con otros
publicanos. En la escena se encuentran diversos grupos diferenciados: Jesús y
sus discípulos, entre los que hay que incluir a Leví, y los publicanos y pecadores.
El narrador, haciéndose más presente, da a entender que es un acto en el que
se reúne un buen número de comensales: eran muchos y le seguían. Los judíos
cuando organizaban un banquete comían a la manera grecorromana, reclinados
en una especie de divanes, propia de celebraciones tranquilas. La mención de
pecadores va unida a la de los publicanos y a la de los discípulos. Jesús está
en medio. El análisis de la construcción de la frase muestra que la expresión
“reclinados a la mesa con Jesús” se encuentra en el centro. Allí están presentes
algunos fariseos, hecho que supone una paradoja, puesto que ellos deberían
estar alejados de aquel lugar. Los fariseos se asombran de que Jesús coma con
los pecadores, y Jesús les responde con la célebre máxima: «no necesitan médico
los que están fuertes sino los que están mal; yo no he venido a llamar a los justos
sino a los pecadores». De este modo Jesús se proclama como el médico de los
nuevos tiempos, que viene a sanar a una humanidad enferma por el pecado.
A manera de conclusión, podemos decir que el anuncio de la salvación es para
todos, pero especialmente para los que más lo necesitan. Los fariseos, al creerse
justos, se ponen al margen de la salvación traída por Jesús. La frase del Maestro,
critica lo que se considera pecado y a quién se considera que lo sea. Todo el
52
Paso 2: Jesús forma la Pequeña Comunidad
episodio muestra que no hay modo de saber a “priori” y con certeza, quién es
quién y cómo es cada cual por dentro y ante Dios. Y esta consciencia tiene la
virtud de cambiar la manera de mirar a las personas y la manera de organizar
la sociedad y la religión. Es claro que, en la vocación de Leví, que Jesús viene
a crear una comunidad abierta para todos, justos y pecadores. Quien lo acepte
como su Señor puede sentarse con Él a la mesa del Reino.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Después de mirarlo con misericordia, el Señor le dijo a Mateo: «Sígueme».
Y Mateo se levantó y lo siguió. Después de la mirada, la palabra. Tras el amor,
la misión. Mateo ya no es el mismo; interiormente ha cambiado. El encuentro
con Jesús, con su amor misericordioso, lo transformó. Y allá atrás quedó el
banco de los impuestos, el dinero, su exclusión. Antes él esperaba sentado para
recaudar, para sacarle a los otros, ahora con Jesús tiene que levantarse para dar,
para entregar, para entregarse a los demás. Jesús lo miró y Mateo encontró la
alegría en el servicio. Para Mateo, y para todo el que sintió la mirada de Jesús,
sus conciudadanos no son aquellos a los que «se vive», se usa, se abusa. La
mirada de Jesús genera una actividad misionera, de servicio, de entrega. Sus
conciudadanos son aquellos a quien Él sirve. Su amor cura nuestras miopías
y nos estimula a mirar más allá, a no quedarnos en las apariencias o en lo
políticamente correcto.
Jesús va delante, nos precede, abre el camino y nos invita a seguirlo. Nos
invita a ir lentamente superando nuestros preconceptos, nuestras resistencias al
cambio de los demás e incluso de nosotros mismos. Nos desafía día a día con una
pregunta: ¿Crees? ¿Crees que es posible que un recaudador se transforme en
servidor? ¿Crees que es posible que un traidor se vuelva un amigo? ¿Crees que
es posible que el hijo de un carpintero sea el Hijo de Dios? Su mirada transforma
nuestras miradas, su corazón transforma nuestro corazón. Dios es Padre que
busca la salvación de todos sus hijos.
Dejémonos mirar por el Señor en la oración, en la Eucaristía, en la Confesión,
en nuestros hermanos, especialmente en aquellos que se sienten abandonados,
solos. Y aprendamos a mirar como Él nos mira.»
Papa Francisco, Homilía, 21 septiembre 2015.
2.5. Oremos con la Palabra
No hay mejor ocasión para levantar los ojos al cielo y agradecer a Dios, que
cuándo nos sentimos amados aún a pesar de nuestra condición de pecadores.
La misericordia de Dios es infinita, es grande, es incomparable. En Salmo 118,
entre los versículos 105-112, el salmista alaba y bendice a Dios por ese amor y
esa misericordia, en su condición de pecador e injusto. Oremos con él y hagamos
53
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
nuestra esta bella oración diciendo juntos:
Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero; 106 lo juro y lo
105
cumpliré: guardaré tus justos mandamientos; 107 ¡estoy tan afligido! Señor, dame
vida según tu promesa.
Acepta, Señor, los votos que pronuncio, enséñame tus mandatos; 109 mi vida
108
está siempre en peligro, pero no olvido tu voluntad; 110 los malvados me tendieron
un lazo, pero no me desvié de tus decretos.
Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón;
111 112
inclino
mi corazón para cumplir tus leyes, siempre y cabalmente.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo…
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro tiene que concretarse en todo anuncio que hacemos, a
justos y a pecadores, para que reciban a Jesús como el Señor de sus
vidas. Estas tareas corresponden principalmente al Rostro Misionero.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del encuentro
un Altar a la Palabra, con una vela encendida. Junto a ella, en una cartelera
prepara dos tipos de imágenes: fotos de personas pobres, necesitadas, sencillas,
en servicio, y otras fotos de personas ricas, famosas por ser extravagantes,
problemáticas, a forma de collage. Traer marcadores.
54
Paso 2:
Jesús forma la pequeña comunidad
Encuentro No. 9
Con los pobres
(Lucas 6, 20-26)
“Dichoso los pobres porque a ustedes les
pertenece el Reino de Dios”
(Lucas 6, 20)
55
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Le conocemos
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Con nosotros está y no lo pasan de largo, a veces ocupados
conocemos con nosotros está, su en sus rezos.
nombre es El Señor. (bis)
Su nombre es El Señor y está
Su nombre es El Señor y pasa desnudo, la ausencia del amor hiela
hambre y clama por la boca del sus huesos, y muchos que lo ven
hambriento, y muchos que lo ven pasan de largo, seguros y al calor
pasan de largo, acaso por llegar de su dinero.
temprano al templo.
Su nombre es El Señor y enfermo
Su nombre es el Señor y sed vive y su agonía es la del enfermo,
soporta, y está en quien de justicia y muchos que lo saben no hacen
va sediento, y muchos que lo ven caso, tal vez no frecuentaban mucho
el templo.
1.3. Ambientación
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del encuentro
un Altar a la Palabra, con una vela encendida. Junto a ella, en una cartelera
prepara dos tipos de imágenes: fotos de personas pobres, necesitadas, sencillas,
en servicio, y otras fotos de personas ricas, famosas por ser extravagantes,
problemáticas, a forma de collage. Con un marcador, les pide a los miembros
de la comunidad que encierren lo que a su parecer pueden ser actitudes que
nos lleven a vivir de una mejor manera nuestra fe cristiana. Luego compartimos:
esta cartelera, y esto que hemos seleccionado ¿qué nos lleva a pensar en
nuestro corazón?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
La primera invitación de Jesús a todos los hombres y mujeres es a ser felices.
Por eso los invitados son todos los que sufren en el cuerpo y en el alma, a quienes
Jesús llama bienaventurados.
56
Paso 2: Jesús forma la Pequeña Comunidad
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Lucas 6, 20-26
20
Dirigiendo la mirada a los discípulos, les decía: Felices los pobres, porque
el reino de Dios les pertenece. 21 Felices los que ahora pasan hambre, porque
serán saciados. Felices los que ahora lloran, porque reirán. 22 Felices cuando los
hombres los odien, los excluyan, los insulten y desprecien su nombre a causa del
Hijo del Hombre. 23 Alégrense y llénense de gozo, porque el premio en el cielo es
abundante. Del mismo modo los padres de ellos trataron a los profetas.
24
Pero, ¡ay de ustedes, los ricos!, porque ya tienen su consuelo. 25 ¡Ay de
ustedes, los que ahora están saciados!, porque pasarán hambre. ¡Ay de los que
ahora ríen!, porque llorarán y harán duelo. 26 ¡Ay de ustedes cuando todos los
alaben! Del mismo modo los padres de ellos trataron a los falsos profetas.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿A quiénes dirige la mirada Jesús en este texto?
√√ ¿Cuáles son las Bienaventuranzas que nos presenta el Evangelio de Lucas?
√√ ¿Cuántos son los “ayes” que presenta este texto y a quiénes los dirige Jesús?
√√ ¿Qué relación tienen estos “ayes” con los profetas?
• Memoricemos la Palabra
“Dichoso los pobres porque a ustedes les pertenece el Reino de Dios” (Lucas 6, 20)
2.3. Meditemos la Palabra:
Todos llevamos en los más profundo de nuestro ser, un hambre insaciable de
felicidad. Allí donde encontramos a un ser humano podemos estar seguros de
que nos hallamos ante alguien que busca exactamente lo mismo que nosotros:
ser feliz.
57
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
Sin embargo, cuando se nos pregunta qué es la felicidad y como encontrarla,
no sabemos dar una respuesta demasiado clara. La felicidad siempre es algo que
nos falta. Algo que todavía no poseemos plenamente. Por eso la escucha sencilla
de las bienaventuranzas, provoca siempre en nosotros un eco especial. Por una
parte, su tono fuertemente paradójico nos desconcierta. Por otra, la promesa que
encierra nos atrae, pues ofrecen una respuesta a esa sed que hay en lo más
hondo de nuestro ser.
A los cristianos se nos ha olvidado que el Evangelio es una llamada a ser
felices. No de cualquier manera, sino por los caminos que sugiere Jesús y que
son completamente diferentes a los que propone la sociedad actual. Este es su
mayor desafío.
Según Jesús, es mejor dar que recibir, es mejor servir que dominar, compartir
que acaparar, perdonar que vengarse. En el fondo, cuando tratamos de escuchar
sinceramente lo mejor que hay en lo más hondo de nosotros, intuimos que Jesús
tiene razón. Y desde muy dentro sentimos necesidad de gritar también hoy las
bienaventuranzas.
Felices los que saben ser pobres y compartir lo poco que tienen con sus
hermanos. Felices los que conocen el hambre y la necesidad, porque no quieren
explotar, oprimir, ni pisotear a los demás. Felices los que lloran las injusticias, las
muertes, las torturas, los abusos y el sufrimiento de los débiles.
Malditos los que son capaces de vivir tranquilos y satisfechos, sin preocuparse
de los necesitados y los que sólo se preocupan de sus riquezas y sus intereses.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Las bienaventuranzas son la ley de quienes han sido salvados. Esta es la ley
de los libres, con la libertad del Espíritu Santo. Regular la vida, ordenarla a partir
de una lista de mandamientos o de procedimientos, es algo limitado y, al final, no
nos conduce a la salvación. Las Bienaventuranzas solo se comprenden si uno
tiene el corazón abierto. Se comprenden desde la consolación del Espíritu Santo.
No se pueden entender con la inteligencia humana o con el espíritu del mundo.
Son los nuevos mandamientos, pero si no tenemos el corazón abierto al Espíritu
Santo parecerán tonterías».
Papa Francisco, Homilía del 13 de septiembre de 2017.
2.5. Oremos con la Palabra
La oración siempre fresca de los salmos inicia con un cántico que señala los
dos caminos para el desarrollo de toda vida humana: el del bien y el del mal. De
la manera como vive el hombre y la mujer que ha decidido seguir a Jesús, así
será la bendición de lo alto. Vamos a orar con el Salmo 1, dejándonos interpelar
por sus palabras y reconociendo que es el Señor nuestra mejor opción de vida,
58
Paso 2: Jesús forma la Pequeña Comunidad
oremos juntos:
1.
Dichoso el hombre que no va a reuniones de malvados, ni sigue el camino de
los pecadores, ni se sienta en la junta de los arrogantes, 2. más le agrada la Ley
del Señor y medita su Ley de noche y de día.
3.
Es como un árbol plantado junto al río que da fruto a su tiempo y tiene su
follaje siempre verde. Todo lo que él hace le resulta bien.
4.
No sucede así con los impíos: son como paja llevada por el viento.
5.
No se mantendrán en el juicio los malvados, ni en la junta de los justos los
pecadores. 6. Porque Dios cuida el camino de los justos y acaba con el sendero
de los malos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ La más importante de las acciones solidarias, que tienen los miembros de
una pequeña comunidad eclesial, es llevar buenas noticias a los pobres,
en especial para que sean felices y bienaventurados. Esta es la tarea
siempre del Rostro Misionero de nuestras parroquias.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador prepara en el lugar del encuentro un altar a la Palabra, acompañada
por una vela encendida. Junto a ella, dispondrá diferentes etapas de la vida de
una semilla en crecimiento, hasta que se convierte en rama seca.
59
Paso 3:
Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 10
Sembrando la semilla del Reino
(Marcos 4, 1-9)
“El que tenga oídos para escuchar que entienda”
(Marcos 4, 9)
60
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Cada mañana
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Una mañana el sembrador salió ESTRIBILLO.
a los campos para sembrar. Una
mañana el sembrador, sembró en mi Una mañana el sembrador en tierra
vida su bondad. buena quiso sembrar. Una mañana
el sembrador tan sólo espinas pudo
CADA MAÑANA EL SEMBRADOR, hallar.
SEMBRANDO ESTÁ EN MI
CORAZÓN, CADA MAÑANA EL ESTRIBILLO.
SEMBRADOR, ESPERA EL TRIGO Una mañana el sembrador en
DE MI AMOR. cada grano cien quiere hallar. Una
Una mañana el sembrador sembró mañana el sembrador sembró en mi
el camino y el pedregal. Una vida con afán.
mañana el sembrador no pudo ESTRIBILLO.
entrar en mi heredad.
1.3. Ambientación
El animador prepara en el lugar del encuentro un altar a la Palabra, acompañada
por una vela encendida. Junto a ella, dispondrá diferentes etapas de la vida de
una semilla en crecimiento, hasta que se convierte en rama seca. Es decir, una
semilla, una planta naciente, una planta robusta y florecida. Hasta llegar a ser una
rama seca. Deja que los miembros de la pequeña comunidad contemplen esta
representación y les pide que, de acuerdo a su camino personal de encuentro
con la Palabra durante este itinerario, reflexione sobre las siguientes preguntas:
¿En qué etapa del camino de esta semilla, que es la Palabra de Dios, siento que
está mi vida como discípulo misionero? ¿Cómo puede ayudar nuestra pequeña
comunidad y el servicio que prestamos a través ella, a acoger esta semilla y
hacerla florecer y fructificar? ¿Qué puede hacer que esta semilla termine como
una rama seca: cortada, abandonada? Dialoguemos.
61
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
Jesús se presenta con frecuencia en los Evangelios como el Sembrador de la
Palabra. La Semilla de la Palabra que deposita en el corazón de cada hombre y
de cada mujer, debe ser acogida para que dé frutos en abundancia. La comunidad
es la tierra fértil donde crece el don de la Palabra.
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Marcos 4, 1-9
En otra ocasión se puso a enseñar a orillas del lago. Se reunió en torno a él tal
1
gentío que tuvo que subirse a una barca que estaba en el agua y sentarse en ella,
mientras toda la gente quedaba en tierra, junto al lago. 2 Les enseñaba muchas
cosas con parábolas, esto es lo que les decía: 3 —¡Escuchen con atención! Salió
un sembrador a sembrar. 4 Al sembrar, unas semillas cayeron junto al camino;
vinieron las aves y se las comieron. 5 Otras cayeron en terreno pedregoso con
poca tierra. Al faltarles profundidad brotaron enseguida; 6 pero, al salir el sol se
marchitaron, y como no tenían raíces se secaron. 7 Otras cayeron entre espinos:
crecieron los espinos y las ahogaron, y no dieron fruto. 8 Otras cayeron en tierra
fértil: brotaron, crecieron y dieron fruto; produjeron: unas treinta, otras sesenta,
otras cien. 9 Y añadió: El que tenga oídos para oír que escuche.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Dónde se encuentra Jesús en esta escena y qué estaba haciendo?
√√ ¿Quiénes estaban con Él?
√√ ¿Qué les enseñó?
√√ ¿Cuáles son las distintas fases de la semilla sembrada que cuenta
la parábola?
√√ ¿Qué significa para mí “el que tenga oídos para oír que escuche”?
62
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
• Memoricemos la Palabra
“El que tenga oídos para escuchar que entienda” (Marcos 4, 9)
2.3. Meditemos la Palabra:
Jesús habla en parábolas desde la barca y de este modo desafía la imaginación
al estilo oriental de su tiempo y cultura, permitiendo y protegiendo, una vez más, la
libertad de sus oyentes, en el nivel de la historia, y sus lectores en el del discurso.
Jesús vuelve a orillas del lago de Genesaret, lugar de las vocaciones y de la
enseñanza a la multitud, y sube a una barca como al lugar de su magisterio. Se
insiste en la actitud atenta del pueblo y en la enseñanza desarrollada por Jesús.
En parábolas quiere decir por medio de imágenes y comparaciones, palabras con
las cuales sus oyentes están familiarizados. Habitualmente se supone que se trata
de un lenguaje claro, que ayuda a entender temas que nos superan, como son
los misterios del Reino y de la Palabra de Dios. El sentido de las parábolas sólo
se le descubre a aquel que cae en la cuenta de que ellas tienen que ver con el
Mesías Jesús. Dios es el que tiene que dar este conocimiento porque sin ese
conocimiento todo resulta altamente enigmático.
El sembrador, que no está identificado en la Palabra, parece desaparecer para
que la atención del oyente se concentre sobre las semillas. La tierra sobre la que
está sentada la multitud ayuda a entender la parábola, ya que todo el trayecto
de las semillas converge en la tierra. La Palabra de Dios cae como la lluvia que
hace germinar la tierra. Las semillas que surgen de las plantas manifiestan el
poder creador de Dios y la buena cosecha es signo de bendición. La parábola se
centra en lo que pasa con las semillas al llegar a tierra, debido a los obstáculos
que encuentran. Los primeros tres grupos sufren accidentes en su marcha. Unas
caen sobre el camino y se las comen las aves. Otras caen en terreno pedregoso;
a causa de la poca tierra, brotan en seguida, pero se secan al salir por falta de
raíz. La tercera parte cae en terreno lleno de abrojos, y las semillas se ahogan. El
modo de sembrar en Palestina era el siguiente: primero se arrojaba la semilla y
luego se araba la tierra. De todos modos, Marcos subraya el contacto inmediato
entre tierra y semilla, y el éxito o fracaso de la siembra. Hay que descubrir cuáles
son las mejores condiciones para que las semillas den fruto.
Nos preguntamos ¿Por qué una semilla que está expuesta a elementos
adversos? ¿Y por qué la otra semilla da el treinta, el sesenta, el ciento por uno?
Sin lugar a dudas, la parábola hace recaer el acento sobre la acción divina, que
dará fruto a su tiempo, a pesar de las resistencias que pueda encontrar y que
están simbólicamente representadas en los distintos terrenos. Pero también cabe
pensar que Jesús habla alegóricamente sobre la suerte de su palabra, que no
todos reciben con la misma disposición. La esperanza de la buena cosecha se
espera hasta el final, pero no todas las semillas sembradas darán fruto. ¿Cuál es
63
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
la tierra que acoge la semilla y llega a dar el ciento por uno? La que escucha. Hay
que escuchar la Palabra de Dios que va a penetrar como la semilla en la tierra
de nuestra conciencia. En conclusión, la Palabra siempre es eficaz y fecunda,
pero puede encontrar obstáculos que hay que eliminar para que dé frutos. La
tierra se refiere a los corazones de los que están escuchando, con mayor o menor
resultado, la Palabra de Jesús.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Más que nunca necesitamos hombres y mujeres que, desde su experiencia
de acompañamiento, que ejerciten el arte de esperar y la docilidad al Espíritu.
Necesitamos escuchar más que oír. Lo primero, en la comunicación con el otro,
es la capacidad del corazón que hace posible la proximidad, sin la cual no existe
un verdadero encuentro espiritual. La escucha nos ayuda a encontrar el gesto y
la palabra oportuna que nos desinstala de la tranquila condición de espectadores.
Sólo a partir de esta escucha respetuosa y compasiva se pueden encontrar los
caminos de un genuino crecimiento, despertar el deseo del ideal cristiano, las
ansias de responder plenamente al amor de Dios y el anhelo de desarrollar lo
mejor que Dios ha sembrado en la propia vida. Pero siempre con la paciencia
de quien sabe aquello que enseñaba santo Tomás de Aquino: que alguien puede
tener la gracia y la caridad, pero no ejercitar bien alguna de las virtudes «a causa
de algunas inclinaciones contrarias» que persisten. De ahí que haga falta «una
pedagogía que lleve a las personas, paso a paso, a la plena asimilación del
misterio». Para llegar a un punto de madurez, es decir, para que las personas
sean capaces de decisiones verdaderamente libres y responsables, es preciso dar
tiempo, con una inmensa paciencia. Como decía el beato Pedro Fabro: «El tiempo
es el mensajero de Dios».
Papa Francisco, Exhortación Evangelii Gaudium, n.171
2.5. Oremos con la Palabra
La Palabra es semilla buena que quiere crecer en el terreno fértil de nuestras
vidas. El Salmo 118, de los versículos 105 al 112, nos enfatiza la importancia de
esta Palabra como luz en nuestro caminar por donde nuestros pasos serán siempre
seguros. Oremos con esta oración y dejémonos penetrar por sus sentimientos:
Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero; 106 lo juro y lo
105
cumpliré: guardaré tus justos mandamientos; 107 ¡estoy tan afligido! Señor, dame
vida según tu promesa.
Acepta, Señor, los votos que pronuncio, enséñame tus mandatos; 109 mi vida
108
está siempre en peligro, pero no olvido tu voluntad; 110 los malvados me tendieron
un lazo, pero no me desvié de tus decretos.
111
Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón; 112 inclino
64
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
mi corazón a cumplir tus leyes, siempre y cabalmente.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ El Rostro Misionero de una parroquia o de una pequeña comunidad, se
adquiere cuando se logra llegar con la semilla de la Palabra, al oído y al
corazón de un hombre o una mujer. Hacerla germinar, es tarea del rostro
discipular.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la comunidad prepara el altar a la Palabra acompañado de un
cirio encendido. Previamente prepara una imagen de Jesús y la divide a modo de
un rompecabezas para armar.
65
Paso 3:
Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 11
En la Eucaristía
(Juan 6,51- 58)
“El que coma de este pan vivirá para siempre”
(Juan 6, 51)
66
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Yo le resucitaré
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Yo soy el Pan de Vida, el que venga sangre, y bebas de su sangre, no
a mí no tendrá hambre, el que crea tendrá vida él en Ti
en mí no tendrá sed, nadie viene a
mí, si mi Padre no le atrae. Estribillo
YO LO RESUCITARÉ (x3) Yo soy la resurrección, yo soy la
EN EL DÍA FINAL. vida, Él que crea en mí, aunque
muera, Tendrá vida eterna
El Pan que Yo les daré, es mi
Cuerpo vida del mundo, el que coma Estribillo
de mi Carne, tendrá vida eterna, Si Señor yo creo que tú eres el
tendrá vida eterna Cristo, el Hijo de Dios, que vino al
Estribillo mundo para salvarnos
Mientras tú no comas. El cuerpo Estribillo (x3)
del hijo del hombre, y bebas de su
1.3. Ambientación
El animador de la comunidad prepara el altar a la Palabra acompañado de un
cirio encendido. Previamente prepara una imagen de Jesús y la divide a modo
de un rompecabezas para armar. La idea es que entre todos puedan descubrir la
imagen y organizarla. Al terminar el ejercicio, dialoguemos sobre ¿Cómo es nuestra
vida en comunión desde que pertenecemos a nuestra pequeña comunidad?, ¿En
qué aspectos deberíamos trabajar para que nuestra pequeña comunidad sea más
participativa y activa en la vida de la parroquia y de la Arquidiócesis?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
Jesús ofrece ser alimento de sus discípulos. La comunión plena con Él es la
que les dará vida eterna. “El que coma de este Pan vivirá para siempre”. Las
Comunidades Eclesiales se hacen vida en esta comunión.
67
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Juan 6, 51- 58
Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El
51
pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne.
Los judíos se pusieron a discutir: —¿Cómo puede éste darnos de comer su
52
carne? 53 Les contestó Jesús: —Les aseguro que, si no comen la carne y beben la
sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en ustedes. 54 Quien come mi carne
y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. 55 Mi carne es
verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 56 Quien come mi carne y
bebe mi sangre habita en mí y yo en él. 57 Como el Padre que me envió vive y yo
vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí.
Éste es el pan bajado del cielo y no es como el que comieron sus padres, y
58
murieron. Quien come este pan vivirá siempre.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Qué dice Jesús sobre sí mismo ante la gente?
√√ ¿Qué da Jesús al mundo?
√√ ¿Quiénes discuten y qué discuten?
√√ ¿Cuáles son las realidades que vivirán quienes comen del cuerpo de
Jesús y beben de su sangre?
• Memoricemos la Palabra
“El que coma de este pan vivirá para siempre” (Juan 6, 51)
68
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
2.3. Meditemos la Palabra:
Con la formula «Yo soy», Jesús identifica su acción salvífica como pan de la
vida. Él es quien da plenitud al creyente, no los panes. Su presencia en la tierra
es como el Enviado. Por eso el pan celeste de la enseñanza divina produce el
mismo efecto que el agua viva, la vida eterna. En un sentido más profundo, el
pan que da la vida y, más aún, el pan vivo, es la carne misma de Jesús, esto nos
pone en el contexto de la acogida y comunión con el verbo hecho hombre. Aquí
Juan proporciona lo que parece ser una variante de las palabras de la institución
de la Eucaristía: «El pan que les daré es mi carne para la vida del mundo». La
dimensión eucarística es clara; encontramos los términos: comer y beber, carne y
sangre, habitar, permanecer. Asimismo, aparecen referencias al sacrificio redentor:
la entrega del propio ser para constituir la obra salvífica «Mi carne por la vida del
mundo» es la culminación del discurso del Pan de vida y de alguna manera de
todo el Evangelio.
Tenemos en primer lugar la auto-presentación; a continuación, una referencia a
la eficacia del pan de vida contrapuesta a la del maná (que no libraba de la muerte)
y una afirmación positiva indicando la fuerza del pan de vida que libra de la muerte.
El pan aparece aquí como bajado del cielo con una alusión a la Encarnación.
La promesa es vivir para siempre. El camino o condición es comer este pan. El
tránsito al desarrollo propiamente eucarístico se hace con la siguiente frase: «y el
pan que yo les voy a dar es mi carne por la vida del mundo». Jesús promete que el
pan es la Eucaristía y se afirma que en ella se encuentra concentrado todo el fruto
de su sacrificio redentor. El verbo en futuro «voy a dar» puede hacer referencia a
la institución de la Eucaristía o en general al sacrifico redentor.
¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Si para Pablo la eucaristía
proclama la muerte del Señor hasta que vuelva al fin del mundo, en Juan se pone
el acento en el hecho de que la Palabra se ha encarnado y ha dado su carne y su
sangre como alimento de vida: una proclamación de la dimensión salvífica de la
encarnación; la sangre es decididamente un tema ligado a la última cena. Aquí, la
teología sacramental es verdaderamente profunda; si el bautismo nos da la vida
que el Padre comparte con el Hijo, la Eucaristía es el alimento que nutre esa vida.
Este habitar o permanecer en Cristo, es sin duda alguna la vida divina comunicada
al que comulga. La sección se termina con una nueva presentación del pan de
vida, seguida de una alusión al maná y con una reiteración de la fuerza vital del
pan: «Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres, y
murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». El pasaje tiene un carácter
sapiencial porque se centra en el motivo de la fe y la vida eterna como fruto de la
plena comunión. En síntesis, podemos decir que Jesús se ofrece como alimento
de sus discípulos, la comunión plena con Él es la que les dará vida eterna. “El que
coma de este Pan vivirá para siempre”. Las Comunidades Eclesiales se hacen
vida en esta comunión.
69
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Cuando tomamos y comemos ese Pan, estamos unidos a la vida de Jesús,
entramos en comunión con Él, nos comprometemos a realizar la comunión entre
nosotros, a transformar nuestra vida en don, sobre todo a los más pobres.
La Eucaristía trae este mensaje solidario y nos impulsa a acoger la invitación
íntima a la conversión y al servicio, al amor y al perdón. Nos estimula a convertirnos,
con la vida, en imitadores de lo que celebramos en la liturgia. El Cristo, que nos
nutre bajo las especies consagradas del pan y del vino, es el mismo que viene al
encuentro en los acontecimientos cotidianos: está en el pobre que tiende la mano,
está en el que sufre que implora ayuda, está en el hermano que pide nuestra
disponibilidad y espera nuestra acogida. Está en el niño que no sabe nada de
Jesús. Está en cada ser humano, también en el más pequeño e indefenso.
La Eucaristía, fuente de amor para la vida de la Iglesia, es escuela de caridad
y de solidaridad. Quien se nutre del Pan de Cristo ya no puede quedar indiferente
ante los que no tienen el pan cotidiano. Y hoy sabemos que es un problema cada
vez más grave».
Papa Francisco, Ángelus 7 de junio de 2013.
2.5. Oremos con la Palabra
La oración del Salmo 33 es una invitación a gustar y a ver la bondad inmensa
de la misericordia del Señor. La Eucaristía propiamente es eso para nosotros los
cristianos católicos: la acción de gracias más grande que podemos hacer para
reconocer su misericordia. Tomemos estas palabras y alabemos la bondad de
nuestro Dios en comunidad:
(Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9)
R. Gusten y vean qué bueno es el Señor.
• Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca.
Mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
• Proclamen conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor y me respondió; me libró de todas mis ansias. R.
• Contémplenlo y quedarán radiantes, su rostro no se avergonzará. Si el
afligido invoca al Señor, Él lo escucha y lo salva de sus angustias. R.
• El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles, y los protege. Gusten y
vean qué bueno es el Señor, dichoso quien que se acoge a Él. R.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo…
70
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ Este encuentro se puede concretar en el “Rostro Comunión” de su
Parroquia, de diversas maneras: La acción que logra penetrar más hondo
en esta comunión, es la recepción de la Sagrada Eucaristía. La adoración
del Santísimo Sacramento nos estimula para que hagamos realidad la
comunión en cada uno de los niveles de comunidades que tenemos en la
Arquidiócesis de Cartagena.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la comunidad prepara el altar a la Palabra y lo acompaña con una
vela encendida y una cajita o un plato. A cada miembro de la pequeña comunidad
se le entrega un corazón recortado en cartulina roja con la particularidad de que
al centro del mismo le faltará un pedazo (recortado previamente), este pedazo
recortado, tendrá escrito el nombre de “Jesús” y estarán colocados junto al altar en
la cajita o plato dispuesto para ellos. Traer también una cinta pegante transparente.
71
Paso 3:
Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 12
Con los enfermos
(Marcos 3, 1-6)
“Extiende la mano”
(Marcos 3, 5)
72
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Sáname Señor
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Hoy, Señor Jesús dame tu amor,
vengo ante ti para alabarte. sin ti no puedo ser feliz.
sáname Señor,
Hoy, Señor Jesús líbrame del mal,
con tu poder puedes cambiarme. toca el corazón,
Sáname Señor, para alcanzar la santidad.
hoy quiero vivir,
1.3. Ambientación
El animador de la comunidad prepara el altar a la Palabra y lo acompaña con una
vela encendida y una cajita o un plato. A cada miembro de la pequeña comunidad
se le entrega un corazón recortado en cartulina roja con la particularidad de que
al centro del mismo le faltará un pedazo (recortado previamente), este pedazo
recortado, tendrá escrito el nombre de “Jesús” y estarán colocados junto al altar
en la cajita o plato dispuesto para ellos.
El animador pide a cada miembro que se acerque al altar y tome un pedazo
de la cajita (en la que estarán los pedazos faltantes, cada uno con el nombre de
“Jesús” escrito en él) y que complete un corazón (podemos usar la cinta pegante
transparente para fijarlo). Al terminar el ejercicio, dialogamos: ¿Qué sentimientos
despierta en mí este ejercicio?, ¿Cómo la pequeña comunidad es un espacio
donde Jesús viene a mi corazón y desde el centro de mi vida me mueve a servir?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
La misión de Jesús es dar salvación, al hombre y a la mujer, no imponer leyes
y exigir su cumplimiento. El hombre no está hecho para el sábado, sino el sábado
está hecho para el hombre. Esto exige poner a Jesús al centro de nuestras vidas.
73
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Marcos 3 ,1-6
Entró de nuevo en la sinagoga, estaba allí un hombre que tenía la mano
1
paralizada. 2Algunos lo vigilaban para ver si lo sanaba en sábado, y así acusarlo.
3
Dijo Jesús al hombre de la mano paralizada: —Levántate y ponte en medio.
4
Y les preguntó a ellos: —¿Qué está permitido en sábado? ¿Hacer el bien o el
mal? ¿Salvar la vida o dar muerte? Ellos callaban. 5Entonces los miró indignado,
aunque entristecido por la dureza de sus corazones y dijo al hombre: Extiende
la mano. El hombre la extendió y su mano quedó sanada. 6Los fariseos salieron
inmediatamente y deliberaron con los herodianos cómo acabar con él.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Dónde se encontraba Jesús y quiénes estaban allí?
√√ ¿Qué dijo al hombre de la mano paralizada?
√√ ¿Qué preguntó Jesús a quiénes estaban en la sinagoga?
√√ ¿Qué respondieron a su pregunta?
√√ ¿Qué ocasionó esto entre fariseos y herodianos?
• Memoricemos la Palabra
“Extiende la mano” (Marcos 3, 5)
2.3. Meditemos la Palabra:
La escena que se desarrolla en sábado, día sagrado en el que está prohibido
cualquier tipo de trabajo. Jesús coloca al paralítico en medio de la asamblea y
plantea claramente el dilema: ¿Qué hacemos? ¿Observamos fielmente la ley y
abandonamos a este hombre o lo salvamos rompiendo la ley? ¿Qué es lo que hay
que hacer: «Salvar la vida de un hombre o dejarlo morir»? Jesús se encuentra con
74
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
el enfermo que tenía la mano paralizada. Los fariseos están al acecho para ver si
Él vuelve a desobedecer la ley. Jesús se dirige a ellos para poner de manifiesto
que siempre es lícito hacer el bien, salvar la vida. Cuando Dios terminó la creación
vio que todo era muy bueno. Él, como Señor del sábado, viene a manifestar que
en esa creación es bueno siempre mostrar la bondad renovada de todas las cosas.
Esta es una de las pocas escenas en las que se manifiesta la ira de Jesús.
Jesús se aflige ante estos hombres de duro corazón que no pueden descubrir
el sentido del amor. El gesto del milagro es mínimo: una orden para que el
enfermo extienda la mano y enseguida la constatación de que ha sido curado.
Llama la atención la complicidad de estos dos grupos tan diferentes, uno –el de
los fariseos– esencialmente religioso y el otro netamente político, cercano al rey
Herodes Antipas. El evangelio había comenzado con el anuncio de la entrega de
Juan el Bautista; luego se acusó a Jesús de blasfemia, ahora se decide su muerte.
El Evangelista Marcos nos recuerda las palabras del Maestro: «¿Es lícito...
salvar la vida a un hombre o dejarlo morir?». Según el relato, todos «se quedaron
callados». Hoy no se quiere hablar de Dios ni recordar el mensaje evangélico.
No queremos pensar en los que sufren miseria y malestar. Aunque lo hayamos
olvidado casi totalmente, los seres humanos estamos hechos para hacer el bien,
para ayudar, para infundir vida en los demás. Ese es el deseo más íntimo y oculto
de nuestro corazón. Crear vida, regalar esperanza, ofrecer ayuda y consuelo,
estar cerca de quien sufre, dar lo que otros puedan necesitar de nosotros. Este es
el servicio de Jesús y así forma a la comunidad, entregando lo mejor de Él.
Por otro lado, debemos preguntar si el «silencio» de los fariseos, ¿no será en
realidad un intento de eludir la grave interpelación del evangelio? La posición de
Jesús es clara «El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado».
Las leyes que proceden de Dios, si son rectamente aplicadas están siempre al
servicio del bien del ser humano, no de su destrucción. La primera misión de
la Iglesia hoy no es dar recetas morales, sino ayudar al hombre moderno a que
descubra que no hay un solo punto en el que Dios imponga algo que va en contra
de nuestro ser y de nuestra felicidad verdadera. Dios es lo mejor que tenemos
para enfrentarnos a la vida con acierto. El verdadero creyente sabe y siente que
Dios se hace presente en su vida solo y exclusivamente para darle fuerza, sentido
y esperanza.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«En esta escena del evangelio encontramos también otro pecado, cuando
vemos que Jesús es criticado porque realizó una curación siendo día sábado. Es
el pecado del formalismo. Cristianos que no dejan lugar a la gracia de Dios. Y la
vida cristiana, la vida de esta gente, es tener todos los documentos en regla, todos
los certificados. Los cristianos hipócritas, como éstos, solo se interesan por las
75
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
formalidades. ¿Era sábado? Entonces no se pueden hacer milagros, la gracia de
Dios no puede operar el sábado. Entonces le cierran la puerta a la gracia de Dios.
Tenemos a tantos así en la Iglesia, a tantos. Es otro pecado. Primero los que no
tienen celo apostólico porque decidieron detenerse en sí mismos, en sus tristezas,
en sus resentimientos. Y estos otros que no son capaces de llevar la salvación
porque le cierran la puerta.
Para ellos cuentan solamente las formalidades. No se puede obrar de otra manera,
es la palabra que tienen más a mano. A personas así, la encontramos también
nosotros. Tantas veces tuvimos apatía o fuimos hipócritas como los fariseos. Son
tentaciones que vienen y que debemos conocerlas para defendernos».
Papa Francisco, homilía en Santa Marta, 1 de abril de 2014.
2.5. Oremos con la Palabra
Cuando Israel necesitaba levantar la voz a Dios en medio de la prueba, la
bella oración del Salmo 76 fue su compañera de camino. En su primera parte, es
una entrega total y confiada al amor misericordioso de Dios por parte de quien
sufre la angustia, como cuando pasamos por la enfermedad o somos excluidos
de la comunidad. Vamos a tomarlo y a orar entre nosotros con este Salmo,
experimentando en todos su presencia en medio nuestro:
2
Alzo mi voz a Dios gritando, alzo mi voz a Dios para que me oiga.
En mi angustia te busco, Señor mío; de noche extiendo las manos sin descanso,
3
y mi alma rehúsa el consuelo.
4
Cuando me acuerdo de Dios, gimo, y meditando me siento desfallecer.
5
Sujetas los párpados de mis ojos, y la agitación no me deja hablar.
6
Repaso los días antiguos, recuerdo los años remotos;
7
de noche lo pienso en mis adentros, y meditándolo me pregunto:
8
«¿Es que el Señor nos rechaza para siempre y ya no volverá a favorecernos?
9
¿Se ha agotado ya su misericordia, se ha terminado para siempre su promesa?
10
¿Es que Dios se ha olvidado de su bondad, o la cólera cierra sus entrañas?»
11
Y me digo: «¡Qué pena la mía! ¡Se ha cambiado la diestra del Altísimo!»
12
Recuerdo las proezas del Señor; sí, recuerdo tus antiguos portentos,
13
medito todas tus obras y considero tus hazañas.
14
Dios mío, tus caminos son santos: ¿qué dios es grande como nuestro Dios?
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo…
76
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ El Rostros Solidario busca dar respuesta a las necesidades sociales y
espirituales, de los hombres y de las mujeres, El hombre no está hecho
para el sábado, sino el sábado está hecho para el hombre.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador prepara en medio del lugar del encuentro el Altar a la Palabra
acompañado de una vela encendida. Trae también un hilo de cocer. A cada
miembro de la pequeña comunidad le entrega un pedazo de hilo, de unos 50 cm
aproximadamente.
77
Paso 3:
Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 13
En la familia
(Mateo 19, 1-6)
“Y formarán los dos una sola carne”
(Mateo 19, 5)
78
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: La Familia
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Que ninguna familia comience en Bendecid oh Señor las familias, Amén.
cualquier de repente, que ninguna Bendecid oh Señor la mía también.
familia se acabe por falta de amor.
La pareja sea el uno en el otro de Que marido y mujer tengan fuerza
cuerpo y de mente y que nada en el de amar sin medida y que nadie se
mundo separe un hogar soñador. vaya a dormir sin buscar el perdón.
Que en la cuna los niños aprendan
Que ninguna familia se albergue el don de la vida, la familia celebre
debajo del puente y que nadie el milagro del beso y del pan.
interfiera en la vida y en la paz de Que marido y mujer de rodillas
los dos. Y que nadie los haga vivir contemplen sus hijos, que por ellos
sin ningún horizonte y que puedan encuentren la fuerza de continuar.
vivir sin temer lo que
venga después. Y que en su firmamento la estrella
que tenga más brillo pueda ser la
La familia comience sabiendo por esperanza de paz y
qué y donde va y que el hombre certeza de amar.
retrate la gracia de ser un papá. La familia comience sabiendo por
La mujer sea cielo y ternura y afecto qué y donde va y que el hombre
y calor y los hijos conozcan la fuerza retrate la gracia de ser un papá.
que tiene el amor. La mujer sea cielo y ternura y afecto
y calor y los hijos conozcan la fuerza
Bendecid oh Señor las familias, Amén. que tiene el amor.
Bendecid oh Señor la mía también.
1.3. Ambientación
El animador prepara en medio del lugar del encuentro el Altar a la Palabra
acompañado de una vela encendida. Trae también un hilo de cocer. A cada
miembro de la pequeña comunidad le entrega un pedazo de hilo, de unos 50
cm aproximadamente. Pidiéndoles que unos a otros se colaboren para hacer un
anillo a cada uno en el dedo anular, que no le apriete tanto pero que tampoco se
caiga. Cuando todos tengan este signo del anillo de hilo, el animador les hace
este interrogatorio: ¿Vienen ustedes libremente a participar de esta pequeña
79
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
comunidad cada semana?, ¿Quieren ustedes prometerse con Jesús a servir a la
Iglesia siempre a través de esta vida en pequeña comunidad?, ¿Están dispuestos
a hacer crecer los dones que Dios le da a cada uno sirviendo en comunidad los
unos a los otros, especialmente a los más necesitados? Terminado esto, le deja un
momento de silencio y les pide que cada uno haga personalmente su compromiso
de servir a Jesús.
Hemos utilizado una fórmula inspirada en el consentimiento que se da en el
rito matrimonial, como señal de alianza y de vínculo. Es la familia el núcleo de la
sociedad y el sujeto/objeto más preciado de toda acción pastoral de la comunidad
eclesial. Dialoguemos: ¿Qué sentimientos ha generado este signo en nosotros?,
¿nos entendemos familia de Jesús identificada con el servicio como opción de
vida?, ¿Promueve nuestra pequeña comunidad la vida familiar de cada una de
nuestras familias, cuáles son los retos que tenemos para que nuestras familias
sean también discípulas misioneras del Señor?, ¿Estamos convencidos del
proyecto familiar original pensado por Dios establecido para el hombre y la mujer
de hoy?
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
El sueño de Jesús es que sus discípulos vivan en familia y la familia original la
conforman el hombre y la mujer. Los hijos son frutos del amor. Al mismo tiempo,
el Maestro nos invita a recordar nuestra dignidad de Hijos de Dios, en el cual
estamos unidos en consanguinidad espiritual.
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Mateo 19,1-6
Cuando Jesús terminó este discurso, se trasladó de Galilea a Judea, al otro lado
1
del Jordán. 2Le seguía una gran multitud, y él los sanaba allí. 3Se acercaron unos
fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: —¿Puede un hombre separarse
80
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
de su mujer por cualquier cosa? 4Él contestó: —¿No han leído que al principio el
Creador los hizo hombre y mujer? 5Y dijo: por eso abandona un hombre a su padre
y a su madre, se une a su mujer y los dos se hacen una sola carne. 6De suerte
que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido que no lo
separe el hombre.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Dónde se encontraba Jesús y hacia dónde se dirigió?
√√ ¿quiénes iban con Él?
√√ ¿Quiénes se acercaron y qué intenciones tenían?
√√ ¿Qué preguntaron a Jesús? ¿Cuál es la respuesta de Jesús?
√√ ¿Qué hace el matrimonio al unir el hombre y la mujer, según Jesús?
• Memoricemos la Palabra
“Y formarán los dos una sola carne” (Mateo 19, 5)
2.3. Meditemos la Palabra:
La subida de Jesús a Jerusalén traería nuevas y difíciles confrontaciones
con las autoridades religiosas y políticas del judaísmo, y Jesús lo sabía. La
Ley judía permitía al marido repudiar a su mujer si encontraba en ella «algo
desagradable» pero las escuelas rabínicas no estaban de acuerdo sobre el modo
de interpretar esta última cláusula. Los más rigoristas centraban su atención
sobre lo «desagradable», y solo reconocían como motivo válido para el divorcio
el comportamiento sexual de la mujer (en especial, el adulterio). Otros ponían el
acento en «algo» y permitían repudiar a la esposa por motivos más triviales. La
pregunta de los fariseos constituye una verdadera trampa, al pretender que Jesús
tomara partido a favor de una u otra escuela; trataban de restarle el apoyo de los
que sostenían la posición contraria.
Revelando el imperio divino, Jesús trata de restaurar el original reinado de Dios
sobre la creación. El Maestro elude el lazo que le tendían apelando a dos citas de
la Escritura: Génesis 1,27 y 2,24. De acuerdo con Génesis 1, la unión del varón y
la mujer forma parte del plan de Dios sobre la creación; de acuerdo con Génesis 2,
Dios quiere que marido y mujer vivan unidos para siempre, porque ya no son dos
sino una sola carne. El matrimonio no extiende el hogar paterno, sino que el hijo lo
abandona para unirse a su mujer formando una familia nueva y distinta. Una sola
carne implica «unidad, solidaridad, mutualidad, igualdad», una identidad extraña
y discordante en una cultura que ponía el acento en la diferenciación de sexos, la
superioridad y dominación masculina y la subordinación femenina como normas
de la familia patriarcal. El tipo de matrimonio al que alude la expresión una sola
81
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
carne es una relación de «solidaridad, confianza y bienestar».
Por tanto, no es lícito separar lo que el mismo Dios ha unido. De este modo,
Jesús se opone al derecho matrimonial y a las prácticas vigentes en el judaísmo de
su tiempo. De este modo rechaza una casuística que ponía a la mujer a disposición
del marido como si fuera una simple propiedad suya. Al mismo tiempo, remite a
los fariseos a Moisés, pero al Moisés de toda la Ley y no al de un solo pasaje: si
Dios quiere que el marido y la mujer sean una sola carne, lo que Dios ha unido no
puede separarlo nadie, ni siquiera un legislador como Moisés.
Jesús deja establecido que las prescripciones de la Torá no son válidas por
el simple hecho de haber sido dictadas por Moisés; son válidas en la medida
en que están en conformidad con la voluntad de Dios. La ulterior interpretación
de Jesús de que ambos ya no son dos, sino una carne, no sólo deja claro que
–según la voluntad del Creador– no puede haber separación, sino que además
da a entender que, si ésta se produjese, quedarían heridas en ambos implicados.
Incluso la consecuencia conclusiva “lo que Dios unió que no lo separe el hombre”
ve esa unión del varón y la mujer como algo querido expresamente por Dios, de
modo que contiene un claro imperativo como norma de conducta; partiendo de
la intención de Dios, no debe existir divorcio. Dios quiere que tal relación sea
permanente. Y el sueño de Jesús es que sus discípulos vivan en familia y la familia
original la conforman el hombre y la mujer. Los hijos son frutos de ese amor querido
por Dios y patentado en el hogar. El Maestro nos invita a recordar nuestra dignidad
de Hijos de Dios, en el cual estamos unidos en consanguinidad espiritual.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Nosotros debemos caminar con estas dos cosas que Jesús nos enseña: la
verdad y la comprensión. Y esto no se resuelve como una ecuación matemática,
sino con la propia carne. Es decir, yo cristiano ayudo a esa persona, a aquellos
matrimonios que atraviesan una dificultad, que están heridos, en el camino de
acercamiento a Dios. Permanece el hecho que la verdad es aquella, pero esta es
otra verdad: todos somos pecadores, en camino. Y siempre está este trabajo por
hacer: cómo ayudar, cómo acompañar, pero también cómo enseñar a aquellos
que se quieren casar, según la enseñanza de Jesús».
Papa Francisco, Homilía en santa Marta, 20 de mayo de 2016.
2.5. Oremos con la Palabra
En muchas de las liturgias nupciales, el eco de la Palabra que se responde en
el ritual a través del salmo 32, nos permite experimentar confianza en el proyecto
establecido entre nosotros y Dios nuestro Padre. Permitámonos en comunidad
sentir este amor y esta confianza diciendo juntos:
(Salmo 32, 12-19)
82
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
R: Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.
• Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien; Tu mujer, como
parra fecunda, en medio de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa: esta es la bendición del hombre que teme al Señor. R.
• Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida; que veas a los hijos de tus hijos. R.
• ¡Paz a Israel! R.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo…
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ La familia es célula de la sociedad. Las familias son las células de las
cuales nacen las comunidades eclesiales. El Rostro Comunión, es la
expresión viva de una comunión de comunidades en diversos niveles.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro el altar a la Palabra acompañado por una vela encendida. Previamente
prepara el logo del Plan Arquidiocesano de Pastoral, con el objetivo, los tres
lugares de encuentro y los siete rostros a modo de un rompecabezas para armar.
También coloca en una cartelera los títulos de los pasos y los encuentros de esta
primera etapa.
83
Paso 3:
Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 14
Con la misión
(Mateo 28, 16-20)
“Yo estoy con ustedes, todos los días,
hasta el fin de los tiempos”
(Mateo 28, 20)
84
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
1. INTRODUCCIÓN AL ENCUENTRO
1.1. Invocación
Iniciamos nuestro encuentro, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
• V: Gracia y bendición a todos los que comparten con alegría los dones
recibidos de Cristo Jesús a través del Espíritu Santo.
• R: Porque la Misericordia de Dios es eterna.
1.2. Canto: Soy misionero.
El vídeo de esta canción en la página web: [Link]/canciones2020
Soy misionero porque Cristo me predicara, seguro que hasta las
llamó; Soy misionero porque Cristo piedras hablaran.
me formó. Misión Permanente,
Misión Permanente, en esta Iglesia Soy misionero porque Cristo me
que sigue a Cristo su salvador/ llamó; Soy misionero porque Cristo
me formó: Hermano Cristo te
¿Ay que pasaría, si no predicara, a necesita. Para que ayudes en la
este Cristo vivo que un día mi vida misión.
toda cambió? (bis)
Soy misionero porque Cristo me
Que un día mi vida toda cambió. llamó; Soy misionero porque
Mejor moriría, Él cambió mi vida, Cristo me formó: Jesús Maestro:
Me comprometo a seguir sus huellas enséñame el camino. Yo quiero vivir
según su amor. (bis) según tus designios.
Soy misionero porque Cristo me Soy misionero porque Cristo me
llamó; Soy misionero porque Cristo llamó ¡Misión Permanente, Misión
me formó: Ay que pasaría, si no Permanente!
1.3. Ambientación
El animador de la pequeña comunidad prepara en el centro del lugar del
encuentro el altar a la Palabra acompañado por una vela encendida. Previamente
prepara el logo del Plan Arquidiocesano de Pastoral, con el objetivo, los tres
lugares de encuentro y los siete rostros a modo de un rompecabezas para armar.
También coloca en una cartelera los títulos de los pasos y los encuentros de
esta primera etapa. Contemplando este signo, compartamos cuáles han sido
las mejores experiencias de misión que hemos vivido juntos y qué deberíamos
trabajar en nuestra pequeña comunidad para crecer en este aspecto.
1.4. Enseñanza Principal del Encuentro
La nueva presencia de Jesús en medio de los discípulos es el Espíritu de la
misión que el Padre les encomendó. El Anuncio de su Palabra nos hace una
familia de discípulos y una comunidad de discípulos misioneros.
85
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
2. PASOS DE LA LECTURA ORANTE
2.1. Invocación al Espíritu Santo
Padre, bueno y misericordioso, que a diario nos enriqueces con tus dones y
carismas al servicio de nuestras comunidades, concédenos custodiar y compartir
los dones recibidos para renovar nuestra entrega y servicio a la Arquidiócesis de
Cartagena. Ven Espíritu Santo, enciende nuestros corazones con tus dones y
danos alegría en el servicio. María, Madre de la Iglesia, acompaña nuestros pasos
misioneros. Amén.
2.2. Leamos la Palabra
• ¿Qué dice la Palabra de Dios?
Mateo 28,16-20
16
Los once discípulos fueron a Galilea, al monte que les había indicado Jesús.
17
Al verlo, se postraron, pero algunos dudaron.
Jesús se acercó y les habló: —Me han concedido plena autoridad en
18
cielo y tierra. 19Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos, bautícenlos
consagrándolos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, 20y enséñenles a cumplir todo
lo que yo les he mandado. Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.
Palabra del Señor.
• Dialoguemos sobre lo que dice la Palabra de Dios
√√ ¿Qué personajes aparecen en este texto?
√√ ¿Dónde suceden los hechos?
√√ ¿Qué dijo Jesús a los Once?
√√ ¿Cuál es la última promesa de Jesús?
• Memoricemos la Palabra
“Yo estoy con ustedes, todos los días, hasta el fin de los tiempos” (Mateo 28, 20)
2.3. Meditemos la Palabra:
Mateo no terminar su narración evangélica con el relato de la Ascensión.
Una lectura ingenua y equivocada de la Ascensión podía crear en aquellas
comunidades la sensación de orfandad y abandono ante la partida definitiva de
Jesús. Por eso, el pasaje final se abre con la mención de los once discípulos
que van a Galilea en conformidad con el mandato de Jesús. Galilea, la región
donde brilló una gran luz cuando Jesús comenzó su predicación es ahora el lugar
donde la Iglesia comienza su misión de evangelizar a todas las naciones. Esta
localización geográfica es significativa, porque señala una vez más la continuidad
86
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
entre el Resucitado y el Jesús terreno. El Señor glorificado vuelve a encontrarse
con los suyos en el mismo lugar donde había empezado a anunciar el Evangelio
del Reino, y los mismos que acompañaron a Jesús durante su misión en Galilea
son ahora los testigos de su Resurrección.
Jesús declara solemnemente que el Padre le ha concedido todo poder en el
cielo y en la tierra. Al comienzo del evangelio, también en una montaña, Jesús
había rechazado la dominación sobre todos los reinos del mundo y su gloria. Ahora
el Padre le ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. La expresión cielo y tierra
designa en la Biblia el mundo como un todo, unas veces en su unidad y otras en su
diversidad. En virtud de ese dominio cósmico, el Señor resucitado puede confiar a
sus discípulos una misión que tiene un alcance universal. Durante su vida terrena
Jesús había enviado a sus apóstoles solamente “a las ovejas perdidas de la casa
de Israel”; ahora esa restricción ha quedado eliminada, y la misión universal fluye
naturalmente de la ilimitada autoridad de Jesús.
La misión de los enviados consiste ante todo en hacer discípulos. Esta
expresión en un contexto misionero es a la vez original y reveladora. Indica que
para Mateo adherirse a Cristo y ser discípulo es una misma realidad. La condición
de discípulos, tal como se describe en el evangelio, no es patrimonio exclusivo de
los que siguieron al Jesús terreno. Es la condición en que se encuentran todos
los que escuchan la Palabra de Jesús y la practican. El encargo general de hacer
discípulos se explicita en la orden de bautizar y enseñar. El discípulo llega a ser
tal por el bautismo y la escucha de la Palabra. El discípulo es un bautizado que
se esfuerza por crecer constantemente en su vida de fe y en el conocimiento del
Señor. La enseñanza de Jesús se presenta como un mandamiento, como una
exigencia que debe ser cumplida. Jesús no solo participa del pleno poder de Dios,
sino que lo posee plena y totalmente. Por eso no comunica la voluntad de Dios
como podría hacerlo un profeta, sino que habla con autoridad.
El mandato misionero va acompañado de una promesa: Jesús estará presente
en medio de sus discípulos hasta el fin de los tiempos. Su vida terrena ha
llegado al término, pero él sigue presente en la comunidad de sus discípulos.
Esta es la fe que ha animado siempre a las comunidades cristianas. No estamos
solos, abandonados a nuestras propias fuerzas. Cristo está con nosotros. En
momentos como los que estamos viviendo hoy, es fácil para los creyentes caer en
lamentaciones, desalientos y derrotismo. Se diría que hemos olvidado algo que
necesitamos urgentemente recordar: Él está con nosotros. Los encuentros de los
creyentes no son asambleas de hombres huérfanos que tratan de alentarse unos a
otros. En medio de ellos está el Resucitado, con su aliento y fuerza dinamizadora.
Olvidarlo es arriesgarnos a debilitar nuestra esperanza. Por eso nuestra adhesión
actual a Cristo en ningún lugar se verifica mejor que en la ayuda y solidaridad con
el necesitado. El Señor resucitado está en la Eucaristía alimentando nuestra fe.
87
Según el don recibido, sirvan a los demás (1 Cor 12, 7)
Está en la comunidad cristiana infundiendo su Espíritu e impulsando la misión.
Está en los pobres moviendo nuestros corazones a la compasión. Está todos los
días, hasta el fin del mundo. Este es el servicio de Cristo, la nueva presencia de
Jesús en medio de los discípulos, es el Espíritu de la misión que el Padre les
encomendó. El Anuncio de su Palabra nos hace una familia de discípulos y una
comunidad de Discípulos Misioneros.
2.4. El Papa Francisco nos enseña
«Jesús asciende al cielo, es decir, regresa al Padre que lo había enviado al
mundo. Pero no se trata de una separación, porque Él permanece para siempre
con nosotros, en una forma nueva. Con su Ascensión, el Señor resucitado atrae la
mirada de los Apóstoles – y también nuestra mirada – a las alturas del Cielo para
mostrarnos que la meta de nuestro camino es el Padre.
Sin embargo, Jesús permanece presente y operante en las vicisitudes de la
historia humana con la potencia y los dones de su Espíritu; está junto a cada uno
de nosotros: incluso si no lo vemos con los ojos, ¡Él está! Nos acompaña, nos
guía, nos toma de la mano y nos levanta cuando caemos. Jesús resucitado está
cerca de los cristianos perseguidos y discriminados; está cerca de cada hombre y
mujer que sufre.
Pero Jesús, también está presente mediante la Iglesia, a la que Él ha enviado
a prolongar su misión. La última palabra de Jesús a los discípulos es la orden de
partir: “Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes” (Mt 28, 19). Es un
mandato preciso, ¡no es facultativo! La comunidad cristiana es una comunidad “en
salida”. Y ustedes me dirán: ¿pero y las comunidades de clausura? Sí, también
ellas, porque están siempre “en salida” con la oración, con el corazón abierto al
mundo, a los horizontes de Dios. ¿Y los ancianos, los enfermos? También ellos,
con la oración y la unión a las llagas de Jesús.
A sus discípulos misioneros Jesús les dice: “Yo estoy con ustedes todos los días
hasta el fin del mundo”. Solos, sin Jesús, ¡no podemos hacer nada! En la obra
apostólica no bastan nuestras fuerzas, nuestros recursos, nuestras estructuras, si
bien son necesarias. Sin la presencia del Señor y la fuerza de su Espíritu nuestro
trabajo, aun si bien organizado, resulta ineficaz.
Y junto a Jesús nos acompaña María, nuestra Madre. Ella ya está en la casa del
Padre, es Reina del cielo y así la invocamos en este tiempo; pero como Jesús está
con nosotros, camina con nosotros, es la Madre de nuestra esperanza».
Papa Francisco, Homilía en la solemnidad de la ascensión, 1-06-2014.
2.5. Oremos con la Palabra
El salmo 149 es un himno de alabanza y adoración al Dios de la vida y de
la esperanza. La resurrección de Jesús es al mismo tiempo para nosotros la
88
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
invitación a ser Discípulos Misioneros del Evangelio.
Oremos juntos con estas palabras a Dios:
1
¡Aleluya! Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea
de los fieles; 2 que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey.
3
Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras; 4 porque el Se-
ñor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes.
5
Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: 6 con vítores a Dios en
la boca y espadas de dos filos en las manos:
7
para tomar venganza de los pueblos y aplicar el castigo a las naciones, 8 sujetan-
do a los reyes con argollas, a los nobles con esposas de hierro.
9
Ejecutar la sentencia dictada es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
2.6. Contemplemos la Palabra
• Compromisos y actitudes que nos deja la Palabra
√√ El Rostro Misionero es la vida diaria del Rostro Comunión, en todos sus
niveles de Iglesia: Familia, Pequeña Comunidad Eclesial, Parroquia, Zona
de Pastoral, Arquidiócesis.
3. ORACIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN DE LA ARQUIDIÓCESIS
“Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús, con alegría y con
el poder del Espíritu Santo, y enséñanos a vivir como Discípulos Misioneros, en
comunión de comunidades, en la Arquidiócesis de Cartagena, para que,
comprometidos en un mundo más justo, el centro de nuestra mirada y de nuestro
corazón sean los pobres. Por Jesucristo Nuestro Señor”. Amén.
4. PARA NUESTRO PRÓXIMO ENCUENTRO
Participaremos activamente de la clausura en nuestra parroquia, llevaremos
nuestros distintivos de pequeña comunidad y algo para compartir al final del
encuentro, comidas o bebidas. Para este momento podemos invitar y motivar a
nuestras familias a participar.
89
Anexo No. 1
CLAUSURA DE LA PRIMERA ETAPA DEL ITINERARIO
“SEGÚN EL DON RECIBIDO, SIRVAN A LOS DEMÁS”
La Fiesta de las Comunidades Servidoras de Jesús.
El párroco, reunido con el consejo de pastoral parroquial, organizan juntos la clau-
sura, previo a todo el período de la semana santa que dará inicio a nuestra se-
gunda etapa.
La idea es hacer una fiesta, con las pequeñas comunidades eclesiales y otras
personas que deseen unirse a esta fiesta. Proponemos para ello un esquema,
que puede ser enriquecido de acuerdo a las particularidades de cada comunidad.
1. Animación
2. Momento de espiritualidad
• Lectio Divina: Sugerimos el texto del Encuentro No. 14 Mateo 28, 19-20.
• Palabras del Párroco
• Testimonios de algunos miembros de las pequeñas comunidades.
3. Momento de conocimiento
• Espacio en el que pueden visitarse los diferentes stands de los grupos y
las realidades que existen en la parroquia. La idea es que los miembros
de las pequeñas comunidades puedan ver lo que la gran comunidad par-
roquial es.
4. Momento de gozo y alabanza.
• Cantos con el ministerio de música parroquial o un ministerio invitado.
• Puede hacerse un momento de oración delante del santísimo
• Otro momento de alabanza y adoración
5. Momento de formación
• Presentación de la segunda etapa del Itinerario. Puede invitarse al semi-
narista coordinador de zona o a un miembro del consejo zonal. Profesor
del Instituto Emaús.
6. Momento del compartir
• Con los alimentos traídos por cada pequeña comunidad, se realiza un
pequeño ágape.
• Para la despedida, se le puede pedir a las comunidades infantiles y juve-
niles que hagan un recordatorio, puede ser una estampita, un Cristo, una
manualidad hecha por ellos.
90
Anexo No. 2
Itinerario Completo
“Según el don recibido, sirvan a los demás”
(1 Corintios 12, 7)
PRIMERA ETAPA
“JESÚS MAESTRO, NOS ENSEÑA A SERVIR”
Introducción: Impulsado por el Espíritu Lc 4,14
Encuentro No. 1) El servicio de Jesús (Lc 4,14-21)
Encuentro No. 2) Eligió entre ellos, doce (Lc 6,12-16)
Encuentro No. 3) Les dio poder (Mt 10,1-15)
Paso 1: Las acciones de Jesús
Encuentro No. 4) El Hijo de Dios (Mc 1, 9-11)
Encuentro No. 5) El profeta: (Mc 8,27-30)
Encuentro No. 6) Los dones del Resucitado (Jn 20, 19-23)
Paso 2: Jesús forma la pequeña comunidad
Encuentro No. 7) Llamando a vivir el Reino (Mt 5,13-16)
Encuentro No. 8) Con los pecadores (Mc 2,13-17)
Encuentro No. 9) Con los pobres (Lc 6, 20-26)
Paso 3: Jesús da fundamento a la comunidad
Encuentro No. 10) Sembrando la semilla del Reino (Mc 4, 1-9)
Encuentro No. 11) En la Eucaristía (Jn 6,51- 58)
Encuentro No. 12) Con los enfermos (Mc 3,1-6)
Encuentro No. 13) En la familia (Mt 19,1-6)
Encuentro No. 14) Con la misión (Mt 28,16-20)
Adviento – Navidad - Tiempo Ordinario I y Cuaresma
(1 de diciembre - 3 de abril)
Celebración Parroquial – Celebración Zonal
Celebración Arquidiocesana (Lunes Santo – 6 de abril - Misa Crismal)
91
SEGUNDA ETAPA
LA IGLESIA SERVIDORA Y CONSTRUCTORA DE LA COMUNIDAD
Paso 4: Un camino por recorrer
Encuentro No. 15) Manos a la obra (Hch 1,1-11)
Encuentro No. 16) Los fundamentos de la comunidad (Hch 1, 12-26)
Encuentro No. 17) Un nuevo Pentecostés (Hch 2, 1-13)
Paso 5: El Espíritu santo edifica a la Iglesia
Encuentro No. 18) El primer anuncio y la conversión (Hch 2, 22-35)
Encuentro No. 19) Una comunidad con propósito (Hch 2,42-47)
Encuentro No. 20) Creando la comunión (Hch 4,32-37)
Encuentro No. 21) Una comunidad que libera (Hch 9,32-43)
Encuentro No. 22) Movidos por el Espíritu Santo (Hch 13, 1-12)
Encuentro No. 23) Misioneros de Cristo (Hch 15,22-29)
Encuentro No. 24) Probados en la verdad (Hch 20, 17 - 38)
Pascua
(12 de abril - 14 de junio)
Celebración Parroquial – Celebración Zonal
Fiesta Arquidiocesana ( Lunes 15 de junio - Cuerpo y Sangre de Cristo)
92
TERCERA ETAPA
PABLO SERVIDOR DEL EVANGELIO
Paso 6: servidores en Cristo
Encuentro No. 25) Somos ministros de Cristo (1 Cor 4, 1-7)
Encuentro No. 26) Cada uno según el don concedido (1 Cor 12, 1-7)
Encuentro No. 27) Por medio de Espíritu Santo (1 Cor 12, 8-11)
Paso 7: Servidores del reino
Encuentro No. 28) Formando un solo cuerpo (1 Cor 12, 12-26)
Encuentro No. 29) Anhelando los mejores carismas (1 Cor 12, 27-31)
Encuentro No. 30) Con criterios de fe (1 Cor 14, 20- 25)
Encuentro No. 31) Anunciando a Jesucristo (2 Cor 4,1-6)
Encuentro No. 32) Confiando en medio de la dificultad (2 Cor 4, 7- 18)
Encuentro No. 33) Esperando una vida mejor (2 Cor 5, 1- 17)
Paso 8: El servicio es tarea de todos
Encuentro No. 34) Ministros de la reconciliación (2 Cor 5, 18-21)
Encuentro No. 35) La dificultades en el servicio (2 Cor 6, 1-10)
Conclusión:
Encuentro No. 36) La alegría del apóstol (2 Cor 7, 5-16)
Tiempo Ordinario II
(15 de junio – 22 de noviembre)
Celebración Parroquial – Celebración Zonal
XVI Asamblea Arquidiocesana de Pastoral (12- 13 y 14 de noviembre)
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