Tema 27 12
Tema 27 12
TEMA 27:
REVISIÓN 8
CURSO:
2011/2012
TEMA 27
s
LA MEMBRANA PLASMÁTICA Y LA PARED CELULAR.
e
CITOSOL Y CITOESQUELETO. SISTEMAS DE
MEMBRANAS Y ORGÁNULOS. MOTILIDAD CELULAR.
ia.
1.- INTRODUCCIÓN.
ub
3.- LA PARED CELULAR.
7.- CONCLUSIÓN.
APÉNDICE
w.
2
1.- INTRODUCCIÓN.
s
A diferencia de las bacterias, la célula eucariótica está subdividida en compatimentos
rodeados de membrana, que son funcionalmente distintos. Cada compartimento u orgánulo
e
contiene su propia dotación de proteínas, que confieren a cada uno sus propiedades
estructurales y funcionales. Algunas catalizan las reacciones que tienen lugar en cada orgánulo y
otras transportan selectivamente pequeñas moléculas hacia dentro y hacia fuera del interior del
ia.
orgánulo o lumen. El citosol constituye el compartimento situado por fuera de los orgánulos y
limitado por la membrana plasmática; en él, un sistema de filamentos, el citoesqueleto,
desarrolla las funcionales espaciales y mecánicas de la célula. Para entender la célula
eucariótica es necesario conocer lo que sucede en cada uno de estos compartimentos, cómo se
desplazan las moléculas entre ellos y cómo se generan y se conservan los compartimentos a sí
mismos. Algunos de estos aspectos se examinan a continuación.
ub
2.- LA MEMBRANA PLASMÁTICA.
2.1.- Estructura.
tec
3
Los lípidos principales de las membranas celulares son los fosfolípidos (lípidos con
s
grupos fosfato, es decir, fosfoglicéridos y esfingomielinas), glucolípidos (glucoesfingolípidos y
glucosil diacilgliceroles) y colesterol. Las colas hidrófobas generan el interior hidrofóbico de la
membrana y a menudo son insaturadas con dobles enlaces en posición cis, lo que produce
e
torsiones en ellas.
Una bicapa lipídica tiene propiedades que la convierten en una estructura ideal para las
ia.
membranas celulares (véase Lodish, H. et al. Biología celular y molecular, 2002). En primer
lugar, la bicapa lipídica es un fluido bidimensional. Es decir, las moléculas lipídicas difunden
libremente dentro de la bicapa (difusión lateral), giran con rapidez alrededor de sus ejes
longitudinales y las colas hidrocarbonadas son flexibles. Sin embargo, las moléculas rara vez
“saltan” de una monocapa a la otra (“flip-flop”). Todo ello hace que la bicapa sea un líquido
bidimensional en el que las moléculas se mueven rápidamente, pero generalmente dentro de su
ub
propia monocapa. La fluidez de la membrana depende de su composición: una menor longitud
de las cadenas hidrocarbonadas reduce su tendencia a interaccionar entre ellas; los dobles
enlaces cis producen inclinaciones que dificultan su empaquetamiento. En ambos casos,
aumenta la fluidez de la membrana.
4
requieren la destrucción total de la bicapa con detergentes o disolventes orgánicos (proteínas
s
integrales). Pero esta clasificación operativa no refleja el modo de unión de las proteínas en la
bicapa. Algunas de ellas atraviesan la bicapa quedando expuestas a un entorno acuoso en
ambos lados de la membrana (proteínas transmembrana). Otras sólo se hallan en un lado de la
e
bicapa, en la cara citosólica o en la cara exoplasmática. Algunas de éstas están ancladas
mediante interacciones no covalentes con las proteínas transmembrana o mediante
interacciones hidrofóbicas con las cadenas hidrocarbonadas; otras están unidas por enlaces
ia.
covalentes a las cadenas hidrocarbonadas de una monocapa o la otra. Las proteínas
transmembrana tienen una región hidrofóbica que atraviesa la membrana (habitualmente en α-
hélice o lámina β) y dos regiones polares, que son las que sobresalen por ambos lados (véase
Alberts, B. et al. Biología molecular de la célula, 2004)
.
ub
sz
no
Al igual que los lípidos, las proteínas de membrana pueden girar sobre sí mismas
(difusión de rotación) y desplazarse lateralmente (difusión lateral) pero no se mueven a
través de la bicapa (“flip-flop”). Dicho de otra manera, la distribución de las proteínas en las
membranas es también asimétrica. Sin embargo, la imagen de una membrana biológica en
forma de un mar lipídico en el que flotan libremente las proteínas es demasiado simplificada: las
células disponen de sistemas que restringen la movilidad lateral de sus proteínas de membrana.
tec
Los términos cubierta celular o glucocálix se utilizan a menudo para describir la zona
periférica, rica en glúcidos, de la superficie de la membrana. El glucocálix está formado por las
cadenas laterales de oligosacárido de glucoproteínas y glucolípidos y, con frecuencia, también
hay glucoproteínas y glucolípidos adsorbidos sobre la superficie celular. Algunas de estas
macromoléculas adsorbidas son componentes de la matriz extracelular, por lo que el límite
ww
entre ésta y la membrana plasmática es difuso (véase Alberts, B. et al. Biología molecular de la
célula, 2004). El glucocálix desempeña una función importante en las interacciones célula-célula
y en el reconocimiento celular.
5
e s
ia.
ub
1.2.- Funciones.
varios m de espesor) que impide a la célula vegetal desplazarse. De hecho, la mayoría de las
diferencias entre plantas y animales (nutrición, crecimiento, reproducción, morfología) pueden
atribuirse a la pared celular.
En realidad, las células vegetales están ubicadas en una malla de cavidades formadas
por las paredes celulares que las rodean. Así, la pared celular proporciona un habitáculo a la
célula vegetal y cada pared interactúa con las vecinas uniendo a las células y formando la planta
w.
íntegra. Además, las paredes celulares forman también conductos para la circulación de líquidos
(savia) dentro de la planta y actúan en la comunicación intercelular.
La pared celular primaria está constituida por una armazón tridimensional de fibras
largas, formadas por unas 60-70 cadenas de celulosa (véase tema 23), que se adhieren unas a
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otras mediante enlaces de H y adoptan una disposición paralela formando agregados cristalinos
s
altamente ordenados, denominados microfibrillas. Unidas a su superficie de manera intensa
pero no covalente existen moléculas de hemicelulosa (xilanos, arabinoxilanos y xiloglucanos)
que revisten a las microfibrillas y las unen por enlaces de H formando una red compleja (véase
e
Sitte, P. et al. Strasburger. Tratado de Botánica, 2004).
El tercer componente polisacarídico de la pared son las pectinas, que pueden ser
ia.
neutras (arabinogalactanos) y ácidas (ramnogalacturonanos) ; las neutras interaccionan con la
hemicelulosa y las ácidas se unen con aquéllas y forman puentes cruzados, dando lugar a un gel
semirrígido. La pectina es especialmente abundante en la lámina media, la región que actúa
cementando las paredes celulares de células adyacentes. La pared también contiene
glucoproteínas, que están estrechamente integradas en la compleja matriz de la pared. De esta
manera, la pared es un gel de polisacárido altamente hidratado: el 60% en peso de la pared
ub
celular primaria es agua. La pared celular no constituye ninguna barrera de permeabilidad
selectiva, dado que el armazón es poroso. El diámetro de los poros (3-5 nm) permite el paso de
agua, iones y moléculas polares pequeñas, como sacarosa y hormonas vegetales. En cambio,
es suficiente pequeño para que el movimiento de macromoléculas sea extremadamente lento.
sz
no
tec
w.
Las paredes celulares permiten que las células vegetales sobrevivan en el ambiente
hipotónico de la planta. El líquido extracelular (savia bruta) de las plantas está confinado al
espacio formado por todas las paredes celulares y los vasos del xilema. Las células absorben
agua, hinchándose (turgencia) y desarrollando una presión hidrostática interna (presión de
turgencia o turgor), que impide toda entrada neta posterior de agua. La presión de turgencia es
vital para las plantas: es la fuerza impulsora de la expansión celular durante el crecimiento y la
ww
causa de la rigidez mecánica de los tejidos vegetales y de los movimientos limitados de las
plantas (véase Barceló, J. et al. Fisiología vegetal, 2003).
Toda célula viva de una planta superior está relacionada con sus vecinas mediante los
plasmodesmos, finos conductos citoplasmáticos que atraviesan las paredes celulares y la
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lámina media vecinas. Los plasmodesmos se concentran en ciertas zonas donde la pared
s
primaria es fina (punteaduras primarias).
e
Las células meristemáticas presentan paredes celulares primarias delgadas, que son
extensibles y permiten el crecimiento celular. Una vez terminado éste, la célula puede añadir
ia.
nuevo material a la pared primaria (engrosamiento de la pared primaria), de dentro a afuera.
Pero en muchos casos se depositan (por dentro) láminas enteras de nueva pared (pared celular
secundaria), muy rica en microfibrillas de celulosa, generalmente en capas con diferente
orientación. Las capas de pared celular no se depositan sobre los punteaduras primarias, por lo
que en estos sitios la pared secundaria permanece delgada (punteaduras secundarias).
ub
El depósito de pared secundaria imposibilita a la célula para seguir creciendo y la
convierte en una célula adulta, incapaz ya de división. Las paredes secundarias sufren también
una serie de modificaciones posteriores como la lignificación (impregnación de lignina, un
polímero complejo de alcoholes aromáticos), mineralización (depósito de carbonato cálcico o
sílice), suberificación (depósito de suberina) o cutinización (de cutina). Suberina y cutina son
polímeros de ácidos grasos de cadena larga de estructura poco conocida. Lignificación y
suberificación conllevan la muerte celular, quedando un espacio interior vacío.
sz
no
tec
4.1.- Citosol.
w.
altamente organizada que a una simple disolución coloidal de moléculas enzimáticas. Contiene,
además, los intermediarios de las reacciones metabólicas. Algunos productos se almacenan
dando estructuras que son fácilmente visibles al microscopio. Así, gotas de triglicéridos, (forma
de almacenamiento de los ácidos grasos) o glucógeno (forma de almacenamiento de la
glucosa), que aparece como grandes moléculas individuales de 10-40 nm de diámetro. El citosol
contiene además ribosomas 80S agrupados formando polisomas (véase tema 24).
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4.2.- Citoesqueleto.
s
Las células eucarióticas presentan un elevado grado de organización interna. Son
capaces de cambiar de forma, de desplazar sus orgánulos internos y, en muchos casos, de
e
emigrar de un lugar a otro. Estas propiedades de forma, organización interna y movimiento
dependen de una compleja red de filamentos proteicos, situados en el citosol, conocida como
citoesqueleto.
ia.
Los dos tipos más importantes de filamentos del citoesqueleto son los microfilamentos
o filamentos de actina y los microtúbulos. En la mayoría de las células animales se encuentra
una tercera clase, los filamentos intermedios. Además, el citoesqueleto contiene muchas
proteínas accesorias diferentes que unen a los filamentos entre sí y a otros componentes
celulares como la membrana plasmática.
ub
Microfilamentos
segundo lugar, forma los diversos sistemas contráctiles responsables de muchos movimientos
celulares, uniéndose a diversas proteínas como la miosina.
Microtúbulos
ww
Al igual que los microfilamentos, los microtúbulos están formados por subunidades
proteicas globulares que pueden polimerizarse (y despolimerizarse) a partir de reservas
citosólicas de subunidades no polimerizadas; se trata, así también, de estructuras polares.
9
Los microtúbulos son tubos proteicos
s
huecos, de un diámetro de 25 nm, constituidos por
tubulina, un dímero de unos 100.000 daltons,
formado por dos polipéptidos muy parecidos,
e
denominados -tubulina y -tubulina. Las
moléculas de tubulina se ensamblan primero
formando protofilamentos; posteriormente, 13 de
ia.
estos protofilamentos se cierran dando un tubo
hueco. El ensamblaje de la tubulina se acompaña de
la hidrólisis de GTP, que ejerce una influencia crucial
en la cinética de la polimerización. El ensamblaje de
los microtúbulos está organizado por diversas
estructuras especializadas que proporcionan una
ub
base a partir de la cual pueden crecer los
microtúbulos; se denominan centros organizadores
(véase más adelante; también Alberts, B. et al.
Biología molecular de la célula, 2004).
Filamentos intermedios
largo de la prolongación de una célula nerviosa). Las proteínas de los filamentos intermedios son
polipéptidos fibrosos asociados lateralmente formando una estructura parecida al colágeno.
Existen muchas clases diferentes de filamentos intermedios. Por lo general, cada tipo
celular contiene una sola clase de ellos. Así, las neuronas contienen neurofilamentos; las
células epiteliales, tonofilamentos (o filamentos de queratina), mientras que la mayoría de las
restantes células contienen filamentos de vimentina unidos a otras proteínas específicas del tipo
celular.
w.
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ocupa a menudo más del 10% del volumen celular total. La membrana del ER es continua con la
s
membrana nuclear externa, por lo que su lumen se continúa sin separación con el espacio
perinuclear. El ER proporciona a la célula un mecanismo para separar las moléculas recién
sintetizadas que pertenecen al citosol de las que no pertenecen a él y desempeña un papel
e
central en la biosíntesis de las macromoléculas utilizadas para construir nuevos orgánulos
celulares. Así, los lípidos, las proteínas y los carbohidratos complejos destinados a ser
transportados hasta el complejo de Golgi, la membrana plasmática, los lisosomas o el exterior
ia.
celular se sintetizan en asociación con el ER.
Existen dos regiones funcionalmente distintas del RE: el ER rugoso, que posee
numerosos ribosomas en el lado citoplasmático de la membrana, y el ER liso, que físicamente
es una porción de la misma membrana pero que carece de ribosomas unidos a ella. El ER
rugoso está organizado en pilas de sacos aplanados, denominados cisternas, mientras que el
ub
ER liso consiste en una red de finos túbulos.
sz
no
tec
enzimas destinadas al propio ER, al complejo de Golgi y a los lisosomas, así como las
proteínas integrales de la membrana plasmática.
11
Una de las principales funciones de biosíntesis del ER es la glucosilación de las
s
proteínas. La mayoría de las proteínas segregadas o transportadas al complejo de Golgi, los
lisosomas o la membrana, en contraste con las citosólicas, son glucoproteínas. La unión de los
oligosacáridos ocurre, en parte, en el lumen del ER rugoso. En él se transfieren a las proteínas
e
un único (o unos pocos) tipo de oligosacáridos, que se añade a la cadena polipeptídica en
crecimiento en el lado luminal del ER. Toda la diversidad de las estructuras de los oligosacáridos
en las glucoproteínas maduras resulta de extensas modificaciones de esta única estructura
ia.
precursora, la mayor parte de las cuales ocurren durante su tránsito por el Golgi.
ub
5.2.- El complejo de Golgi.
Se trata de un orgánulo localizado cerca del núcleo celular (en las células animales,
alrededor del citocentro) compuesto por varios grupos de cisternas de superficie lisa rodeadas
de membrana. Cada conjunto de cisternas aplanadas, en forma de disco, se denomina
dictiosoma; mide 1 m de diámetro y está formado por unas 6 cisternas. Generalmente las
sz
células vegetales contienen numerosos dictiosomas (hasta cientos) separados mientras que las
células animales contienen sólo unos pocos unidos entre sí.
no
tec
w.
12
El complejo de
s
Golgi está estructu-
ralmente polarizado.
Presenta una cara cis o
e
de formación, estrecha-
mente asociada con la
porción de transición del
ia.
ER, una región medial y
una cara trans o de
maduración. Dentro de
cada región, hay distintas
enzimas que catalizan
diversas modificaciones
ub
de las moléculas de
secreción y de mem-
brana, de acuerdo con sus
estructuras y sus destinos
finales. Una vez modificadas en el Golgi, las proteínas de secreción son transportadas hacia el
exterior del complejo por un segundo tipo de vesículas de transporte, que brotan por gemación
de la cara trans del Golgi. Algunas de ellas son vesículas de secreción que contienen proteínas
sz
maduras destinadas a la membrana plasmática y a los lisosomas. En todas las células existe una
secreción constitutiva, continua, de proteínas destinadas al exterior que se transportan en
estas vesículas pequeñas y se liberan por exocitosis. En las células especializadas en la
secreción, las macromoléculas se almacenan en grandes vesículas de secreción, en espera
de un estímulo nervioso u hormonal para la exocitosis (secreción regulada).
no
Véase Apéndice Modelos de funcionamiento del Golgi.
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proteínas, eliminando y añadiendo nuevos monosacáridos en rutas de ajuste muy complejas y
s
estrechamente programadas. Igual ocurre con los glucolípidos.
En las células vegetales, el complejo de Golgi está formado por numerosos dictiosomas
e
separados unos de otros (y no conectados a otros dictiosomas como suele suceder en las
células animales) que se dedican principalmente a la producción de una amplia gama de
polisacáridos extracelulares como los mucílagos o los componentes de pared celular (excepto la
ia.
celulosa, la cual se sintetiza exclusivamente en la membrana plasmática).
5.3.- Lisosomas.
ub
digestión intracelular controlada de macromoléculas.
Se conocen unas 40 enzimas lisosómicas. Todas ellas son hidrolasas ácidas, con una
actividad óptima a pH 5, que es el pH del interior del orgánulo. Así, hay proteasas, nucleasas,
glucosidasas, lipasas, fosfolipasas, fosfatasas y sulfatasas. El hecho de que estas enzimas
requieran un pH ácido protege al citosol contra las lesiones que podrían producirse en el caso de
rotura de la membrana lisosómica. La composición de ésta es también característica: permite
sz
que los productos finales de la digestión de las macromoléculas escapen al exterior para ser
excretados o utilizados por la célula.
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La fusión libera las enzimas digestivas al interior del fagosoma, con lo que las partículas
s
se digieren. Los cuerpos multivesiculares provienen de la fusión de los lisosomas primarios
con las vesículas de endocitosis (endosomas): contienen numerosas vesículas en proceso de
digestión. Las vacuolas autofágicas contienen y digieren membranas u orgánulos intracelulares
e
envejecidos, tales como mitocondrias o gránulos de secreción. Estos orgánulos son primero
englobados por porciones de RE, formando autofagosomas, a los cuales se unen después los
lisosomas primarios.
ia.
Véase Apéndice Peroxisomas
Ambos tipos de orgánulos, junto con el núcleo, son los únicos que están rodeados por
ub
una doble membrana y que contienen DNA; tienen, además, otras muchas similitudes.
Las mitocondrias ocupan una fracción sustancial (hasta el 25%) del citoplasma de
prácticamente todas las células eucarióticas. Se trata de cilindros alargados y plásticos (no
rígidos) del tamaño de una bacteria. Pueden desplazarse por el citoplasma asociados a los
microtúbulos del citoesqueleto, a menudo formando largos filamentos o cadenas móviles.
sz
Están limitadas por un par de
membranas altamente especializadas. La
membrana externa contiene numerosas
copias de una proteína de transporte que
forma grandes canales acuosos a través
no
de la bicapa, por lo que la membrana es
permeable a moléculas de pesos
moleculares de hasta 10.000 daltons
(incluidas proteínas pequeñas). La mem-
brana mitocondrial interna es mucho
menos permeable y contiene alrededor de
tec
15
La mitocondria es el principal sitio de producción de ATP durante el metabolismo
s
aeróbico: en ella ocurre el proceso de respiración celular. La matriz contiene una mezcla de
cientos de enzimas diferentes, incluidos el complejo de la piruvato deshidrogenasa, las
enzimas de la -oxidación de los ácidos grasos y las del ciclo de Krebs. Contiene también
e
varias copias idénticas de DNA mitocondrial, ribosomas 70S, tRNA y varias enzimas necesarias
para la expresión génica. La membrana interna contiene proteínas específicas de transporte, las
proteínas de la cadena respiratoria (una cadena de transporte de electrones) y un complejo
ia.
enzimático denominado ATP sintasa, que cataliza la producción de ATP (fosforilación
oxidativa). El proceso de respiración celular se estudia con detalle en el tema 28.
ub
plastidial externa es muy permeable y está separada por un espacio intermembranoso de
lamembrana plastidial interna, mucho menos permeable, en la que existen proteínas de
transporte especiales. Pero la membrana interna del cloroplasto no está plegada en crestas ni
contiene una cadena de transporte electrónico; simplemente delimita un compartimento interno,
el estroma.
sz
En el estroma existe un tercer tipo de membrana que forma un extenso sistema interno
de sacos aplanados a modo de discos, denominados tilacoides; a menudo los tilacoides se
agrupan en pilas denominadas “grana” (singular, “granum”). Todos los tilacoides están
conectados entre sí, de manera que su lumen es continuo, definiendo así un tercer
compartimento, denominado espacio tilacoidal, separado del estroma por la membrana
tilacoidal, continua e impermeable a los iones.
no
tec
w.
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Los cloroplastos son un miembro de una familia de orgánulos estrechamente
s
emparentados, exclusivos de los vegetales, denominados plastos o plastidios. Todos ellos,
incluidos los cloroplastos, se desarrollan a partir de proplastidios, orgánulos relativamente
pequeños presentes en las células meristemáticas. Si la célula crece en la oscuridad, los
e
proplastidos originan etioplastos, que, al ser expuestos a la luz, dan lugar a cloroplastos. Los
cromoplastos acumulan pigmentos carotenoides que dan una coloración amarilla, anaranjada o
roja a los pétalos y frutos. Los leucoplastos son poco más que proplastidios agrandados y se
ia.
presentan en tejidos no verdes; algunos almacenan almidón en los tejidos de reserva
(amiloplastos).
5.5.- Vacuolas.
ub
membrana, está en franco desuso. La aplicación del término se ha ido reduciendo
progresivamente a medida que se ha ido avanzando en el conocimiento de los distintos
orgánulos celulares, y en la actualidad se usa únicamente para designar algunas vesículas de
protozoos (“vacuolas contráctiles”), algunos tipos de lisosomas secundarios (nombres también
en desuso) y las grandes vacuolas vegetales.
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6.- MOTILIDAD CELULAR.
s
La movilidad celular es uno de los máximos logros de la evolución: permite las
migraciones celulares para formar órganos desde partes distantes del embrión, la defensa del
e
hospedador contra las infecciones, la contracción muscular, la formación de prolongaciones en la
superficie celular o la constricción de una célula en proceso de división. Aunque la mayoría de
las células no son capaces de desplazarse, presentan sutiles movimientos en su interior como,
ia.
por ejemplo, las corrientes de citosol, el transporte de vesículas o la separación activa de
cromosomas. Todos los movimientos celulares son una manifestación de trabajo mecánico:
requieren combustible (ATP) y proteínas que conviertan en movimiento la energía almacenada
en él. Es el citoesqueleto el responsable esencial de la movilidad celular.
ub
con detalle en el tema 59. A continuación se analiza someramente el movimiento ciliar, las
corrientes citoplasmáticas y la locomoción ameboide.
Los cilios son diminutos apéndices a modo de pelos, de unos 0,25 m de diámetro, que
sz
se hallan diseminados en la superficie de muchos tipos celulares de la mayoría de especies
animales y algunas plantas inferiores. Su función consiste en mover el líquido sobre la superficie
de una célula (por ejemplo, en el epitelio del tracto respiratorio o del oviducto) o en propulsar una
célula aislada a través de un líquido (locomoción).
La estructura del cilio o flagelo eucariótico es muy diferente de la del flagelo bacteriano.
Está constituido por un filamento rodeado
de membrana, en cuyo interior hay un haz
de microtúbulos paralelos que forman el eje
ciliar o axonema. Éste se inserta a nivel de
la superficie celular sobre un corpúsculo
basal, que es un centríolo, con su estructura
típica “9 x 3 + 0”. El axonema ciliar consiste
w.
denomina “9 x 2 + 2”. Asociadas a los microtúbulos del axonema existen muchas otras
estructuras proteicas, entre las que destacan los brazos de dineína, que se proyectan desde
cada doblete e interaccionan con el doblete adyacente, y la vaina interna, que rodea el par
central.
18
Ya dentro de la célula, el axonema termina en el corpúsculo basal, que tiene el mismo
s
diámetro externo. Los dobletes exteriores del axonema se continúan hacia el corpúsculo donde
se les une un tercer microtúbulo parcial (subfibra C), mientras que el par central termina antes
de llegar a aquél. De esta manera, el corpúsculo basal tiene la estructura típica del centríolo.
e
El axonema se mueve por un mecanismo de deslizamiento de microtúbulos mediado
por la dineína, que es una ATPasa. La hidrólisis del ATP genera una fuerza de deslizamiento de
ia.
unos microtúbulos sobre otros. Las proteínas accesorias limitan la extensión del deslizamiento y
lo regulan, produciéndose así las inclinaciones agotito cíclicas que son la base del batido ciliar.
ub
los microtúbulos y los microfilamentos del citoesqueleto. Pero, además, en el citoplasma se
producen corrientes, que son especialmente visibles en las células vegetales.
Las células vegetales jóvenes, al igual que las animales, muestran pequeños
movimientos agitados de sus orgánulos, conocidos como movimientos saltatorios: los
orgánulos se detienen y se ponen en marcha, siendo impelidos bruscamente en una dirección
determinada. En las células vegetales maduras, con una gran vacuola central, estos
sz
movimientos son más conspicuos (movimientos de ciclosis): el citoplasma gira continuamente
alrededor de la vacuola a una velocidad de varios micrómetros por segundo. Estos movimientos
no sólo fomentan el tráfico intracelular sino también el transporte intercelular de solutos hasta las
aperturas de los plasmodesmos que conectan células adyacentes. Aunque su mecanismo no se
conoce con detalle, se sabe que están basados en las interacciones de la miosina con los
no
filamentos de actina.
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hacia el seudópodo. Este tipo de movimiento lo presentan también otros organismos, como los
s
mixomicetes y algunos tipos celulares de animales superiores (por ejemplo, los fagocitos). Otros
tipos celulares de vertebrados, como los fibroblastos, presentan una locomoción diferente y
mucho más lenta, formando lamelipodios, finas expansiones laminares, a menudo con
e
micropúas.
ia.
ub
Ambos tipos de locomoción se basan en mecanismos fundamentalmente similares. Las
sz
transiciones de sol a gel (y viceversa) están mediadas por los filamentos de actina.
Inmediatamente por debajo de la membrana plasmática, todos los filamentos están organizados
en redes laxas con las propiedades de un gel. Tales redes pueden fragmentarse por acción de
proteínas específicas sufriendo una disminución de la viscosidad. Estas redes son las
responsables de los movimientos citoplasmáticos (como los de ciclosis) y de la emisión de
no
seudópodos y lamelipodios, a través de sus interacciones con las moléculas de miosina y con
proteínas que las unen a la membrana plasmática (véase Bretscher, M. Movimiento de las
células animales, 1988).
7.- CONCLUSIÓN.
tec
manteniendo las diferencias esenciales entre su contenido y el entorno. En las células vegetales,
la membrana plasmática está rodeada por una rígida matriz extracelular, la pared celular, que
es la responsable de la mayoría de las características específicas que exhiben los vegetales,
entre ellas, la incapacidad para desplazarse.
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microtúbulos y filamentos intermedios) conocida como citoesqueleto, que conduce y dirige el
s
tráfico intracelular de orgánulos, sostiene la frágil membrana plasmática y proporciona sostén
mecánico; también empuja a los cromosomas durante la mitosis. El citoesqueleto se organiza a
partir de los denominados centros organizadores de microtúbulos; en la mayoría de las
e
células animales existe uno sólo de estos centros el citocentro o centrosoma, localizado cerca
del núcleo. El citoesqueleto media también la motilidad celular: forma el esqueleto interno de
cilios y flagelos e impulsa los movimientos de ciclosis y la emisión de seudópodos.
ia.
Aproximadamente la mitad del total de membrana de una célula eucariótica se usa para
englobar los espacios laberínticos del retículo endoplasmático (ER). La extensa red del ER
actúa como factoría de producción de casi todos los lípidos celulares; además, la mayor parte de
la síntesis proteica celular tiene lugar en su superficie citosólica. Las proteínas destinadas a la
secreción, al propio ER, al complejo de Golgi, a los lisosomas, a los endosomas y a la membrana
ub
plasmática son primero importadas al interior del ER desde el citosol. En el lumen del ER, las
proteínas se pliegan y se oligomerizan, se forman los enlaces disulfuro y se glucosilan. En la
propia bicapa del ER quedan también las proteínas transmembrana destinadas a las membranas
celulares.
Las mitocondrias y los cloroplastos generan la mayor parte del ATP utilizado por las
células para impulsar las reacciones biosintéticas que requieren un aporte de energía libre. Los
no
procesos metabólicos que tienen lugar en ellos (respiración y fotosíntesis, respectivamente) son
extraordinariamente complejos y requieren un estudio pormenorizado específico. Ambos
orgánulos presentan características únicas: están rodeados de una doble membrana y presentan
sus propios sistemas genéticos. Ello ha dado lugar a la teoría endosimbiótica sobre su origen:
se trata de los descendientes de primitivas células procarióticas que establecieron una relación
simbiótica con la célula eucariótica ancestral.
tec
Los lisosomas presentan enzimas digestivas que degradan tanto orgánulos muertos
como macromoléculas y partículas captadas del exterior de la célula por endocitosis. Los
peroxisomas son pequeños compartimentos vesiculares que contienen enzimas que participan
en diversas reacciones oxidativas.
21
APÉNDICE
s
1.- TRANSPORTE DE MOLÉCULAS A TRAVÉS DE MEMBRANA
e
Con el tiempo suficiente, cualquier molécula difunde a través de una bicapa lipídica
libre de proteínas, a favor de su gradiente de concentración; sin embargo, la velocidad a la
que lo hace depende de su tamaño y su solubilidad en agua. En general, cuanto más pequeña y
ia.
más hidrofóbica sea la molécula tanto más fácilmente difundirá (difusión simple). Así, las
moléculas pequeñas y grandes no polares (O2, N2, lípidos, etc.) difunden rápidamente, y también
las moléculas polares sin carga si su tamaño es suficientemente reducido (así, H2O, urea,
CO2). En cambio, las bicapas lipídicas son impermeables a moléculas polares grandes (como
glucosa o aminoácidos) y a todas las moléculas cargadas, por muy pequeñas que sean (iones).
ub
Las membranas celulares también permiten el paso de agua y de las moléculas no
polares por simple difusión física. Sin embargo, son también selectivamente permeables a
iones y moléculas polares grandes. Son determinadas proteínas de membrana, denominadas
colectivamente proteínas de transporte a través de membrana, las responsables de la
transferencia de estos solutos. Las proteínas de transporte son específicas: cada una está
destinada al transporte de una clase diferente de compuesto químico y, con frecuencia, de una
especie iónica o molecular específica (por ejemplo, Na+).
sz
Desde el punto de vista de los solutos transportados, los sistemas de transporte se
clasifican en uniporte (si simplemente transfieren un soluto de un lado a otro de la membrana) y
cotransporte, si la transferencia de un soluto depende de la transferencia simultánea o
secuencial de un segundo soluto; si ambos se transportan en la misma dirección se denomina
no
simporte, y si es dirección opuesta, antiporte.
tec
Desde el punto de vista energético, los sistemas de transporte pueden ser pasivos o
w.
activos.
ww
22
En el transporte pasivo, la proteína de transporte permite que un soluto determinado
s
atraviese la bicapa a favor de su gradiente de concentración o, si el soluto tiene carga
eléctrica, a favor de su gradiente electroquímico (es decir, su gradiente de concentración más
el gradiente eléctrico a través de la membrana o potencial de membrana). El transporte pasivo
e
no gasta energía dado que se realiza a favor de gradiente. Algunas proteínas de transporte que
median el transporte pasivo forman canales acuosos (proteínas de canal o, simplemente,
canales) y permiten que un soluto de tamaño y carga apropiados atraviesen la bicapa por
ia.
difusión simple. Son especialmente importantes los canales iónicos, que permiten el paso de
iones hacia dentro y hacia fuera de las células. Algunos canales están siempre abiertos pero
otros son canales regulados, que pueden abrirse y cerrarse bien cuando una molécula se une a
él (canales regulados por ligando) bien en respuesta a un cambio en el potencial de membrana
(canales regulados por voltaje, véase tema 56). Muchas células animales contienen en su
membrana plasmática acuaporinas, que son canales de agua especializados que facilitan el
ub
flujo osmótico del agua (véase Echevarría, M. y Zardoya, R. Acuaporinas, 2006).
Otras veces, la proteína se une a la molécula que debe ser transportada y la transfiere a
través de la membrana (proteínas transportadoras), proceso denominado difusión facilitada.
Las proteínas transportadoras se comportan como enzimas unidas a la membrana (excepto en
que no catalizan una reacción química sino la transferencia de un soluto) y pueden aplicársele
todas sus propiedades (especificidad, cinética michaeliana, Km y Vmax, ajuste inducido, etc,
sz
veáse tema 24).
endocitosis.
ww
23
Según el tamaño las vesículas formadas, se habla de pinocitosis (o endocitosis de
s
fase líquida), que comporta la ingestión de líquidos y/o solutos mediante pequeñas vesículas, y
de fagocitosis, que implica la ingestión de grandes partículas (tales como microorganismos o
residuos celulares) mediante grandes vesículas, a menudo denominadas vacuolas.2
e
La endocitosis de fase líquida es un proceso constitutivo (no inducido) en
prácticamente todas las células eucarióticas, de manera que están continuamente ingiriendo
ia.
fragmentos de membrana plasmática en forma de pequeñas vesículas de endocitosis, en las
que queda atrapado el líquido extracelular y todo lo que está disuelto en él. La velocidad de
endocitosis constitutiva varía de un tipo celular a otro pero suele ser sorprendentemente elevada.
Ello supone un continuo reciclaje de la membrana: la que es eliminada por endocitosis debe
ser añadida por exocitosis. Las vesículas de endocitosis o endosomas son generalmente
pequeñas (50-400 nm) y habitualmente aumentan de tamaño al fusionarse entre sí y/o con otras
ub
vesículas intracelulares (generalmente, lisosomas primarios, véase más adelante).
La fagocitosis sólo puede llevarse a cabo por unos pocos tipos celulares animales. En
algunos protozoos es una forma de alimentación por la que se ingieren grandes partículas en
vacuolas fagocíticas o fagosomas. En cambio, la mayoría de las células eucarióticas son
w.
2
La endocitosis es uno de los tres procesos celulares de fusión de membranas. La exocitosis constituye el
mecanismo inverso a la endocitosis, mediante el cual la célula segrega moléculas al exterior; la gemación
interviene en la formación de las vesículas de transporte intracelular (véase más adelante).
24
Por su parte, las macromoléculas sintetizadas en el RE son transportadas a otros
s
lugares, empaquetadas en pequeñas vesículas de transporte, las cuales se separan por
estrangulamiento de la porción de transición del RE por un proceso denominado gemación.
e
ia.
ub
Cuando estas vesículas se fusionan con una membrana diana específica (habitualmente,
el aparato de Golgi), los constituyentes de la membrana vesicular se integran en la membrana
diana; simultáneamente, las proteínas solubles de su interior se ceden al lumen del orgánulo
diana (o se segregan al exterior de la célula si la diana es la membrana plasmática, proceso
denominado exocitosis). sz
no
tec
lateralidad de las membranas (es decir, sus caras citosólica y luminal). Esto significa que toda
asimetría introducida en el RE se conserva durante el transporte intracelular y se impone a las
membranas diana. Así, cada lumen de los distintos orgánulos y el exterior celular son
topológicamente equivalentes. Por ejemplo, el glúcido de una glucoproteína sintetizada en el
RE queda al lado luminal de la membrana; cuando llegue a la membrana plasmática, quedará en
ww
su lado exoplasmático. Una proteína de membrana con su extremo carboxilo hacia la cara
citosólica del RE quedará en la membrana plasmática orientada con su extremo carboxilo hacia
la cara citosólica de ésta.
25
2.- Plasmodesmos.
s
Son conductos cilíndricos rodeados de membrana en cuyo centro se sitúa una estructura
cilíndrica más estrecha, el desmotúbulo, una extensión del retículo endoplasmático entre las
e
dos células que atraviesa un anillo de citosol. Así, el lumen del RE es continuo entre las dos
células y también el citosol, a través del anillo. Por tanto, los plasmodesmos son canales abiertos
que conectan el citosol de las células adyacentes y permite la difusión de moléculas pequeñas,
ia.
actuando así en la comunicación intercelular (véase Lodish, H. et al. Biología celular y molecular,
2002)
.
ub
sz
no
Los plasmodesmos hacen que una planta sea una gran comunidad interconectada de
protoplastos vivos. Así, el cuerpo del vegetal puede considerarse formado por dos
compartimentos: uno intracelular (simplasto), formado por todos los protoplastos (y los vasos
del floema) conectados, y otro extracelular (apoplasto), que comprende todas las paredes
tec
celulares y los vasos del xilema. Ambos compartimentos están separados por las membranas
plasmáticas combinadas de todas las células vivas.
3.- Miosina.
La miosina se encuentra en casi todas las células eucarióticas. Se trata de una proteína
de unos 500.000 daltons formada por 6 cadenas polipeptídicas, que constituyen una molécula
larga en forma de varilla con dos cabezas globulares. La miosina es una ATPasa. Por sus
w.
cabezas se une a los filamentos de actina y, gracias a la hidrólisis del ATP, cada cabeza camina
a lo largo de los filamentos de actina. Este mecanismo es esencial en la contracción de las
células musculares, en las que la miosina forma los filamentos gruesos (véase tema 59). Las
células no musculares también presentan miosina, aunque en cantidad menor.
ww
26
e s
ia.
Las moléculas de miosina se unen por sus colas formando agregados bipolares con una
región central desnuda formada por las colas, y las cabezas hacia ambos lados interaccionando
con la actina F. Gracias a las interacciones entre actina F y miosina, las células pueden ejercer
una fuerza mecánica formando un ensamblaje contráctil en el que los filamentos de actina están
unidos a la membrana plasmática por uno de sus extremos. Esto permite a la célula desarrollar
movimientos citoplasmáticos tales como la locomoción ameboide, las corrientes
ub
citoplasmáticas o el anillo contráctil en la citocinesis animal (véase tema 29).
centros nucleares a partir de los cuales crecen los microtúbulos, por lo que se les denomina
centros organizadores de microtúbulos.
27
El par de centríolos está rodeado por un material que aparece denso a los electrones
s
denominado material pericentriolar. A partir de él, surgen los haces de microtúbulos dando una
estructura estrellada, denominada áster, que se extiende hasta la periferia celular; en el áster,
los microtúbulos tienen su extremo (+) apuntando en dirección contraria al citocentro. Aunque el
e
material pericentriolar (o centrosfera) es el verdadero centro organizador de los microtúbulos,
los centríolos actúan determinando la posición exacta del material pericentriolar y, por
consiguiente, la polaridad general de la célula.
ia.
Las células vegetales interfásicas no poseen citocentro sino múltiples centros
organizadores, carentes de centríolos: los microtúbulos revisten por dentro la membrana
plasmática y forman redes en los extremos de la célula en crecimiento. En los centros
organizadores de las células vegetales, los microtúbulos terminan en regiones densas a los
electrones, mal definidas, que carecen por completo de centríolos.
ub
5.- Descarga vectorial en el ER.
En el lumen del RER, las proteínas recién sintetizadas sufren una serie de
modificaciones postraduccionales antes de llegar a sus destinos celulares. Así, la formación
ww
28
funciones primordiales del RE consiste en la producción de casi todos los lípidos y proteínas
s
necesarios para la elaboración de nuevas membranas celulares. Los nuevos lípidos se sintetizan
sobre la propia membrana del RE, en reacciones catalizadas por enzimas incluidas en la bicapa
lipídica, y se incorporan a ella; de esta manera se produce un crecimiento de la membrana del
e
RE. Esta biosíntesis es asimétrica: los nuevos lípidos se incorporan sólo a la monocapa
citosólica de la membrana del RE. Posteriormente, unas enzimas especiales (flipasas) catalizan
el paso de lípidos de una monocapa a la otra. Estos procesos explican la asimetría observada en
ia.
todas las membranas celulares.
ub
convirtiéndose en una cisterna primero medial y luego trans, proceso denominado migración o
progresión cisternal. Al llegar a la cara trans, la cisterna se desorganiza emitiendo vesículas de
secreción y de transporte. Conforme va ocurriendo la progresión cisternal, las proteínas de la
membrana y del lumen de la cisterna se recuperan de manera constante desde las cisternas
finales del AG hacia las iniciales por medio de vesículas de transporte retrógrado. De esta
manera, son recuperadas hacia la cara cis. Existe también un movimiento retrógrado que
recupera proteínas del RE que han migrado hacia la cara cis y las retorna hacia el RE. De
sz
acuerdo con una hipótesis alternativa, el modelo de transporte vesicular, el AG es una
estructura relativamente estática, con sus enzimas colocadas en posición, mientras que las
moléculas en tránsito se desplazan a través de las cisternas de forma secuencial, transportadas
por vesículas de transporte.
no
tec
Ambos modelos no son mutuamente excluyentes. Por el contrario, las pruebas sugieren
que algunas moléculas se desplazan rápidamente en vesículas de transporte, mientras que otras
w.
7.- Peroxisomas.
Todas las células animales y casi todas las vegetales contienen peroxisomas,
ww
pequeños orgánulos de unos 0,5 m limitados por una membrana única. Los peroxisomas se
caracterizan por contener varias oxidasas, enzimas que utilizan el O2 para oxidar moléculas
orgánicas en un proceso que forma peróxido de hidrógeno (H2O2), según la reacción
R-H2 + O2 R + H2O2
29
s
Además, contienen copiosas cantidades de catalasa, (hasta un 40% de la proteína peroxisómica
total), que utiliza el H2O2 generado por las oxidasas para oxidar diversos sustratos (entre ellos,
fenoles, ácido fórmico, formaldehído y etanol)
e
H2O2 + R`- H2 2 H2O + R`
ia.
En caso de baja concentración de R`- H2, la catalasa degrada el H2O2 para dar H2O y O2
2 H2O2 2H2O + O2
Esta reacción es un dispositivo de seguridad que impide la acumulación peligrosa del H 2O2, un
fuerte agente oxidante.
ub
Las células hepáticas y renales presentan grandes peroxisomas, a veces con una
estructura central denominada cristaloide, que contiene las enzimas peroxisómicas altamente
concentradas.
través del ciclo del glioxilato, por lo que se les denomina glioxisomas. En ellos, dos moléculas
de acetil CoA se utilizan para producir succinato, que abandona el glioxisoma y se transforma en
glucosa. El ciclo del glioxilato no tiene lugar en las células animales, las cuales, por tanto, no
pueden transformar las grasas en hidratos de carbono.
30
8.- Teoría endosimbiótica sobre el origen de mitocondrias y cloroplastos.
s
Mitocondrias y cloroplastos son, por varios conceptos, dos orgánulos muy parecidos, no
sólo entre sí, sino también con las bacterias. Ambos están rodeados por una doble membrana y
e
presentan una gran cantidad de membrana interna. Son máquinas muy eficientes de producción
de ATP. En ambos existen procesos de transporte de electrones que ocurren en esa membrana
interna mediante cadenas de transporte muy parecidas. La generación de ATP se produce
ia.
creando un gradiente electroquímico de protones: las ATP sintasas de ambos son también
parecidas y topológicamente equivalentes. En su compartimento interno, matriz o estroma,
tienen lugar dos ciclos de reacciones importantes. Aunque el cloroplasto tiene un compartimento
más, el espacio tilacoidal, es fácil imaginar la transformación de una mitocondria en un
cloroplasto a través de un proceso en el que fragmente sus crestas y las libere en la matriz como
vesículas.
ub
Pero lo que más llama la atención es la posesión de sus propios sistemas genéticos.
Ambos orgánulos contienen, en su compartimento interno, ADN circular no unido a histonas, con
varias copias por orgánulo. Tienen ribosomas semejantes a los bacterianos, 70S, y llevan a cabo
su propia replicación, transcripción y síntesis proteica, muy parecidas a las procarióticas. Su
genoma codifica sólo algunas de las proteínas que intervienen en el transporte electrónico y la
síntesis de ATP; la mayoría de ellas están codificados en el núcleo, son sintetizadas en los
sz
ribosomas citosólicos y luego incorporadas a estos orgánulos.
los endosimbiontes se han ido transformando en los orgánulos que se observan hoy en las
células eucarióticas. Los cambios han afectado, entre otros, a la pérdida de la pared bacteriana,
la sintonización de la multiplicación y la adaptación concreta a las necesidades especiales de la
célula hospedadora, el desarrollo de sistemas de transporte en las membranas para el
intercambio masivo de productos (incluidos ATP y triosas fosfato) y, finalmente, la transferencia
de información genética desde los orgánulos/simbiontes al núcleo de la célula hospedante,
combinada con la importación específica de proteínas (y ARNt) desde el citoplasma a los
orgánulos. En efecto, a lo largo del proceso, la mayoría de los genes de los orgánulos se
w.
31
s
BIBLIOGRAFÍA
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sz
ESQUEMA TEMA 27
MEMBRANA
no
ESTRUCTURA PLASMÁTICA CARACTERÍSTICAS
GLÚCIDOS DE
MEMBRANA: SEMIPERMEABILIDAD
GLUCOCÁLIX SELECTIVA
SISTEMAS DE
TRANSPORTE
UNIPORTE
PASIVO ACTIVO
ENDOCITOSIS SIMPORTE
w.
DIFUSIÓN SIMPLE
PINOCITOSIS ANTIPORTE
CANALES
FAGOCITOSIS
DIFUSIÓN FACILITADA
ww
32
PARED CELULAR
s
ESTRUCTURA FUNCIONES
e
PARED PRIMARIA RIGIDEZ
ia.
PLASMODESMOS CIRCULACIÓN DE SAVIA
ub
ESTRUCTURA ORGANIZACIÓN FUNCIONES
INTERMEDIOS
sz
CORPÚSCULOS
BASALES
CITOCENTRO
MOVIMIENTO
FUNCIONES FOSFOLÍPIDOS Y
COLESTEROL
MODIFICACIONES POSTRADUCCIONALES
GLUCOSILACIÓN
w.
VESÍCULAS DE TRANSPORTE
ww
33
DICTIOSOMAS
s
ESTRUCTURA VESÍCULAS DE GOLGI
e
CARAS CIS Y TRANS
ia.
CIRCULACIÓN DE MACROMOLÉCULAS
FUNCIONES SECRECIÓN
MODIFICACIÓN COVALENTE
ub
CONCEPTO HIDROLASAS ÁCIDAS
PRIMARIOS
LISOSOMAS TIPOS
sz SECUNDARIOS
FUNCIONES
tec
ESTRUCTURA
MITOCONDRIAS RESPIRACIÓN
FUNCIONES
β-OXIDACIÓN
w.
ESTRUCTURA
FUNCIONES FOTOSÍNTESIS
ww
OTRAS
34
CONCEPTO Y TIPOS
s
VACUOMA
VACUOLAS ESTRUCTURA
e
TONOPLASTO
EQUILIBRIO OSMÓTICO
ia.
FUNCIONES
ALMACENAMIENTO
ub
MOTILIDAD CELULAR
CILIOS Y FLAGELOS
ESTRUCTURA
sz MOVIMIENTO
AMEBOIDE
CICLOSIS
MECANISMO
SEUDODÓPODOS
no
MECANISMO TIPOS
LAMELIPODIOS
TRANSICIONES GEL-SOL
tec
w.
ww
35