Plnificacion
Plnificacion
FÁTIMA, C.A.
Integrantes:
Colina Milagros
López Virginia
Suárez Carmen
Ramírez Beatriz
Introducción.
1.2.- Misión.
1.3.- Visión.
2.3-Objeto de la empresa.
Conclusiones.
Recomendaciones.
Anexos.
INTRODUCCIÓN
intereses.
mantener lo más baja posible la carga fiscal que recae sobre los hechos y las
objetivos personales.
carga pesada vía terrestre. Para ello se realizó inicialmente un estudio que
1985.
Para el año de 1990, ya contando con ocho (08) unidades, crea su propio
hortaliza. Para el año 2006 fallece el fundador de este grupo el Sr. Horacio
del Carmen Peña y es a partir de entonces cuando toman las riendas del
negocio sus hijos Ronan Peña y Horacio Peña, quienes deciden ampliar los
siendo por tres años (2010, 2011 y 2012) los lideres de carga de resina a
nivel nacional.
plástico a nivel nacional, así como también madera procesada, entre otros, y
de carga pesada producidos por la Compañía China Aeolus Tyre, C.O. LTD y
general podrá realizar servicio, celebrar y ejecutar todos los actos necesarios
1.2- Misión:
Excelencia en y al servicio del transporte terrestre de carga pesada a nivel
venezolano.
1.3- Visión:
1.4- Valores:
deporte; esto nos conlleva a ser los mejores sin dejar a un lado el
2. Calidad del servicio y del producto: ser y trabajar con los mejores,
días sus funciones más que para servir a una empresa, pensando
empresa y su entorno.
personal.
generaciones.
área de la organización.
1.5.1- Políticas Generales:
1. Política de Calidad:
3. Departamento de Ventas:
2.- Las ventas aplica para todos los sectores (público y privado) sin
evitar la pérdida del valor adquisitivo del dinero, y ello generará un interés
4. Departamento de Compras:
soportados en su totalidad.
administrativa.
7. Departamento de Mantenimiento:
1.- Mantener una ficha técnica de cada unidad (chuto, batea) por
de la misma.
1.6.-Estructura Organizacional:
cobranza.
autoconsumo y venta.
correctamente.
b) Departamento de Control de Tráfico: este departamento maneja todo
de las unidades antes de iniciar con la prestación del servicio, monitorea que
pago.
2.-Planificacion Tributaria:
no pago, de la evasión, o del pago con retraso, que finalmente origina una
organización.
especial trato por el flujo de efectivo que representa para la empresa cada
todos aquellos factores que pueden incidieron bien sea de forma directa o
de los pagos.
está compuesto por agentes de retención del IVA, lo que representa el 75%
de este tributo.
empresa.
tributo.
pronóstico y sin ello la Gerencia no sabría cuales son las deficiencias para
pagar.
contribuyente irá tomando cultura tributaria, sólo si observa que de alguna u otra
forma, los tributos no están afectando su flujo monetario, sino que por el contrario
organizacionales, por tanto se hace necesario que prácticamente desde los niveles
sistema.
importancia al momento de decidir planificar en materias tan amplias como son los
tributos, pues si bien es cierto que existe conocimiento general por parte del
los tributos.
inicialmente.
Referencias Bibliográficas
Textos:
Margarita Venezuela.
Revistas y boletines:
Fuentes Legales:
febrero de 2007.
8 de noviembre de 2011.
de 2005.
Anexos
IVA. Registro en los libros (Comprobante de Retención)
Consulta Nº 27951
Fecha 28/08/06
“…Solicita la interpretación de los artículos 75, 76, 77 y 78 del Reglamento
General de la
Ley que establece el Impuesto al Valor Agregado y sobre el registro en los
libros del comprobante de retención del Impuesto al Valor Agregado”.
Vistos los planteamientos presentados en su escrito de consulta, esta
Gerencia General de Servicios Jurídicos procede a emitir su
pronunciamiento, en los siguientes términos:
En primer lugar, antes de entrar a conocer las consideraciones particulares
efectuadas por la contribuyente en materia del Libro de Compras y de Ventas
del Impuesto al Valor Agregado, consideramos necesario realizar un breve
análisis de la normativa jurídica que regula esta materia. El Impuesto al Valor
Agregado es un tributo indirecto, plurifásico, no acumulativo que grava las
operaciones señaladas como hechos imponibles, realizados por aquellos que
son identificados como contribuyentes, de conformidad con la Ley que regula
dicho impuesto.
En efecto, verificado el hecho imponible por el sujeto pasivo, se configura la
obligación tributaria de pagar a la República, las cantidades resultantes al
aplicarse la alícuota porcentual establecida.
En razón de lo anterior, a efectos de determinar con claridad a quiénes se
debe considerar sujetos pasivos de este impuesto, debemos traer a colación
el artículo 5 de la Ley que establece el Impuesto al Valor Agregado1, el cual
dispone:
“Artículo 5. Son contribuyentes ordinarios de este impuesto, los
importadores habituales de bienes, los industriales, los comerciantes, los
prestadores habituales de servicios, y, en general, toda persona natural o
jurídica que como parte de su giro, objeto u ocupación, realice las
actividades, negocios jurídicos u operaciones, que constituyen hechos
imponibles de conformidad con el artículo 3 de esta Ley. En todo caso, el
giro, objeto u ocupación a que se refiere el encabezamiento de este artículo,
comprende las operaciones y actividades que efectivamente realicen dichas
personas (…).”
Según se ha citado, son contribuyentes del tributo los industriales,
comerciantes, prestadores de servicios y en general, todas aquellas
personas que realicen las operaciones consideradas como hechos
imponibles, de acuerdo con el artículo 3 de la misma Ley.
Ahora bien, establecida esa relación jurídica-tributaria entre el Estado como
sujeto activo y los particulares o contribuyentes como sujetos pasivos, se
origina para éstos no sólo la 1.- Publicada en la Gaceta Oficial Nº 38.435, de
fecha 12-05-2006.
2.- obligación del pago del impuesto, sino que también el cumplimiento de
una serie de obligaciones que tienen como fin inmediato el asegurar y
facilitar la determinación y recaudación de los tributos, entre las cuales se
encuentran las obligaciones de hacer, tales como, el llevar los libros en la
forma y oportunidad que se señale en la norma; todas ellas denominadas
deberes formales de acuerdo con lo establecido en el Código Orgánico
Tributario.
En el caso concreto que nos ocupa, debemos señalar que el artículo 145 del
mencionado Código Orgánico Tributario establece:
“Artículo 145: Los contribuyentes, responsables y terceros están obligados a
cumplir con los deberes formales relativos a las tareas de fiscalización e
investigación que realice la Administración Tributaria y, en especial, deberán:
1. Cuando lo requieran las leyes o reglamentos:
a) Llevar en forma debida y oportuna los libros y registros especiales,
conforme a las normas legales y los principios de contabilidad generalmente
aceptados, referentes a actividades y operaciones que se vinculen a la
tributación y mantenerlos en el domicilio o establecimiento del contribuyente
y responsable…” (Subrayado por esta Gerencia).
En efecto, el Código Orgánico Tributario como norma tributaria rectora previó
como un deber accesorio de los contribuyentes, responsables y terceros el
deber de llevar en forma debida y oportuna los libros y registros especiales y
mantenerlos en su domicilio o establecimiento.
Así mismo, la mencionada Ley que establece el Impuesto al Valor Agregado
en su artículo
56, dispone lo siguiente:
“Artículo 56. Los contribuyentes deberán llevar los libros, registros y archivos
adicionales que sean necesarios y abrir las cuentas especiales del caso para
el control del cumplimiento de las disposiciones de esta
Ley y de sus normas reglamentarias (…omissis…).”
Como se observa, la disposición general prevé la obligación de llevar los
libros, registros y archivos adicionales, en forma debida y oportuna, todo ello
a efectos del control de las operaciones de compra-venta que realice el
contribuyente.
Ahora bien, por vía reglamentaria tal obligación ha sido detallada en el
artículo 70 del Reglamento General de la Ley que establece el Impuesto al
Valor Agregado3, de la forma siguiente:
“Artículo 70: Los contribuyentes del impuesto además de los libros exigidos
por el Código de Comercio, deberán llevar un Libro de Compras y otro de
Ventas.
2 Publicado en la Gaceta Oficial Nº 37.305, de fecha 17-10-2001.
3 Publicado en la Gaceta Oficial Nº 5.363 Extraordinario, de fecha 12-07-
1999.
En estos libros se registrarán cronológicamente y sin atrasos las
informaciones relativas a sus operaciones en el mercado interno,
importaciones y exportaciones, documentadas mediante facturas ¿ emitidas
y recibidas, documentos equivalentes de venta de bienes y servicios, así
como, las notas de débito y de crédito modificatorias de las facturas
originalmente emitidas y otros comprobantes y documentos por los que se
comprueben las ventas o prestaciones de servicios y las adquisiciones de
bienes o recepción de servicios.”
De manera que, este Reglamento General sucesivamente establece en los
artículos 72 y
73, la obligatoriedad de realizar al final de cada mes, un resumen de cada
período impositivo, en el cual se precisará la base imponible y el impuesto,
con sus adiciones y deducciones; el débito y crédito fiscal y un resumen del
monto de las ventas de bienes y prestaciones de servicios exentas,
exoneradas y no sujetas; en caso de operaciones gravadas con distintas
alícuotas, deberán agruparse por cada alícuota; igualmente en el caso que
los registros sean llevados en forma manual o por sistemas mecanizados o
automatizados, deberán conservarse en forma ordenada las facturas y
documentos contables que den fe de tales operaciones.
En este orden de ideas adicionalmente, en los artículos 75 y 76 del
Reglamento, se establecen expresamente los requisitos que deben
registrarse cronológicamente y sin atrasos en los Libros de Compras y
Ventas, a saber:
a) La fecha y el número de la factura o documentos equivalentes, nota de
débito o crédito, guía o declaración de aduanas en caso de exportación;
b) Nombre y apellido o razón social, del vendedor o comprador de los bienes
o de quien preste o reciba los servicios;
c) Numero de RIF del vendedor o comprador de los bienes o de quien preste
o reciba los servicios;
d) Valor total de las importaciones definitivas de bienes o recepción de
servicios, discriminando las gravadas, exentas, exoneradas o no sujetas al
impuesto, registrando el crédito o débito fiscal en caso de operaciones
gravadas, si son operaciones con distintas alícuotas deberán registrarse
dichas operaciones separadamente por alícuota;
e) El valor total de las compras y ventas nacionales de bienes o recepción de
servicios, discriminando las gravadas, exentas, exoneradas o no sujetas,
registrando el crédito fiscal en los casos de operaciones gravadas con la
alícuota que le corresponda;
d) En el caso de Ventas, el valor FOB del total de las operaciones de
exportación.
En relación a las operaciones realizadas con no contribuyentes del Impuesto
al Valor Agregado, el artículo 77 del citado Reglamento, establece cuáles son
los datos que deberán ser registrados cronológicamente y sin atrasos en el
Libro de Ventas, indicando lo siguiente:
a) Fecha y Número del primer comprobante emitido cada día, por las ventas
de bienes o prestación de servicios, correspondiente al talonario utilizado;
b) Número del último comprobante emitido cada día, por las ventas de bienes
o prestación de servicios, correspondiente al talonario utilizado;4
c) Monto total de las ventas de bienes y prestación de servicios gravados de
cada día, por los cuales se han emitido comprobantes equivalentes;
d) Monto del impuesto en las operaciones del numeral anterior;
e) Monto de las ventas de bienes y prestación de servicio exentas,
exoneradas o no sujetas del día, por las cuales se han emitido comprobantes
o documentos equivalentes.
De lo precedentemente expuesto se entiende que, su representada al
realizar operaciones por las cuales emita facturas o documentos
equivalentes, deberá efectuar el registro de las mismas en el Libro de
Ventas, indistintamente de que se trate de operaciones realizadas con
contribuyentes o no contribuyentes del impuesto en estudio.
Al respecto, cabe señalar que las referidas normas siempre hacen referencia
a un mismo Libro de Ventas, sólo que para el caso de las operaciones
realizadas con no contribuyentes, deberán ser suministrados únicamente los
datos a que hace referencia el citado artículo 77.
Ahora bien, en razón de la normativa anteriormente citada y de las preguntas
efectuadas por la contribuyente, observamos lo siguiente:
1. ¿Cómo se deben realizar los registros en el Libro de Compras?
Antes de entrar en consideraciones de fondo, es importante atender a dos
premisas importantes que informan la normativa que regula la facturación en
la imposición indirecta tipo valor agregado.
La primera relativa a la consideración de la documentalidad como
característica de este tributo, contenida expresamente en el artículo 54 de la
Ley que establece el Impuesto al
Valor Agregado, que copiado a la letra dispone:
“Artículo 54. Los contribuyentes a que se refiere el artículo 5 de esta
Ley están obligados a emitir facturas por sus ventas, por la prestación de
servicios y por las demás operaciones gravadas. En ellas deberá indicarse
en partida separada el impuesto que autoriza esta Ley.
Las facturas podrán ser sustituidas por otros documentos en los casos en
que así lo autorice la Administración Tributaria.
En los casos de operaciones asimiladas a ventas que, por su naturaleza no
dan lugar a la emisión de facturas, el vendedor deberá entregar al adquirente
un comprobante en el que conste el impuesto causado en la operación.
La Administración Tributaria podrá sustituir la utilización de las facturas en los
términos previstos en esta Ley, por el uso de sistemas, máquinas o equipos
que garanticen la inviolabilidad de los registros fiscales, así como establecer
las características, requisitos y especificaciones que los mismos deberán
cumplir.
Asimismo, la Administración Tributaria podrá establecer regímenes
simplificados de facturación para aquellos casos en que la emisión de
facturas en los términos de esta Ley, pueda dificultar el desarrollo
5 eficiente de la actividad, en virtud del volumen de las operaciones del
contribuyente.
En toda venta de bienes o prestaciones a no contribuyentes del impuesto,
incluyendo aquellas no sujetas o exentas, se deberán emitir facturas,
documentos equivalentes o comprobantes, los cuales no originan derecho a
crédito fiscal. Las características de dichos documentos serán establecidas
por la Administración Tributaria, tomando en consideración la naturaleza de
la operación respectiva.”
(Subrayado por esta Gerencia).
Esta norma es la expresión de la documentalidad que orienta la tributación
del Impuesto al Valor Agregado, según la cual, cada operación debe
sustentar su efectos tributarios en un documento que evidencie su real y
contable materialización. Así pues, trasladando esta característica a las
operaciones de venta, queda traducido que cada vez que se realice una
compra-venta la misma deberá estar correlacionada en un documento que
tenga efectos contables y fiscales tanto, para el vendedor como para el
comprador, que bien puede ser para este último la factura, orden de entrega
o guía de despacho.
La segunda premisa a ser considerada en la normativa de facturación está
relacionada con el Principio de Registro por Partida Doble, el cual es
aplicable al ámbito del Impuesto al Valor Agregado y particularmente en
cuanto al registro de operaciones, establece que cuando se realizan
operaciones gravadas con el Impuesto al Valor Agregado debe preservarse
el equilibrio entre la generación del impuesto y su aprovechamiento. En el
primer caso, se está en presencia del IVA que cobrará el vendedor y en el
segundo lugar, del IVA que aprovechará como crédito fiscal el comprador. De
manera que, el espíritu y propósito de la Ley es que los efectos tributarios
originados por esa operación se configuren en un solo período fiscal, (que en
el Impuesto al Valor Agregado es de un (1) mes)4, así se garantiza que el
vendedor generará un Impuesto al Valor Agregado (débito fiscal) por ejemplo
en el mes de enero y el comprador lo podrá deducir en ese mismo mes.
Este principio fue consagrado en el artículo 56 de la Ley que establece el
Impuesto al
Valor Agregado anteriormente mencionada, y que señala que los
contribuyentes deben registrar oportunamente sus operaciones cuando se
consideren perfeccionadas.
Ahora bien, en este escenario es impretermitible agregar la interpretación del
artículo 55 de la Ley in comento, en el cual el legislador regula la oportunidad
en que se deben emitir las correspondientes facturas, en los siguientes
términos:
“Artículo 55. Los contribuyentes deberán emitir sus correspondientes
facturas en las oportunidades siguientes:
1. En los casos de ventas de bienes muebles corporales, en el mismo
momento cuando se efectúe la entrega de los bienes muebles.
4 “Artículo 32. El impuesto causado a favor de la República, en los términos
de esta Ley, será determinado por períodos de imposición de un mes
calendario, de la siguiente forma: al monto de los débitos fiscales,
debidamente ajustados si fuere el caso, que legalmente corresponda al
contribuyente por las operaciones gravadas correspondientes al respectivo
período de imposición, se deducirá o restará el monto de los créditos fiscales,
a cuya deducibilidad o sustracción tenga derecho el mismo contribuyente,
según lo previsto en esta
Ley. El resultado será la cuota del impuesto a pagar correspondiente a ese
período de imposición.”2. En la prestación de servicios, a más tardar dentro
del período tributario en que el contribuyente perciba la remuneración o
contraprestación, cuando le sea abonada en cuenta o se ponga ésta a su
disposición.
Cuando las facturas no se emitan en el momento de efectuarse la entrega de
los bienes muebles, los vendedores deberán emitir y entregar al comprador
en esa oportunidad, una orden de entrega o guía de despacho que ha de
contener las especificaciones exigidas por las normas que al respecto
establezca la Administración Tributaria. La factura que se emita
posteriormente deberá hacer referencia a la orden de entrega o guía de
despacho.” (Subrayado por esta Gerencia).
De lo previsto en este artículo, se evidencia que el legislador consideró tres
(3) supuestos temporales para la emisión de facturas:
1. En un primer lugar, en las ventas de bienes muebles corporales, se debe
emitir la factura al momento de la entrega del bien. Este es el caso general,
en el cual coincide la entrega del bien con la emisión de la factura.
2. Por otro lado, en el supuesto de las prestaciones de servicios, se debe
facturar al momento de la remuneración, contraprestación o abono en
cuenta, y
3. Por último, en la venta cuando aún entregado el bien mueble corporal, no
se emite la factura, caso en el cual se debe entregar una orden de entrega o
guía de despacho. En este caso debe destacarse que no hay coincidencia
como en el primer supuesto aludido, por cuanto el momento de la entrega del
bien no es el mismo en el que se emite la factura.
En relación con este tercer supuesto, es oportuno señalar que el legislador
estableció en los casos en los cuales no se emita factura, la obligación de
entregar junto con el bien una orden de entrega o guía de despacho, luego
cuando el bien sea pagado por el comprador, el vendedor emite una factura
en la cual debe hacer mención a la nota de entrega o guía de despacho con
la que está relaciona.
Para ilustrar esta emisión de órdenes de entrega o guías de despacho se
debe revisar la
Resolución Nº 320, mediante la cual se dictan las Disposiciones
Relacionadas con la
Impresión y Emisión de Facturas y otros Documentos5, que en su artículo 4
establece lo siguiente:
“Artículo 4°: Deberán emitirse órdenes de entrega o guías de despacho,
cuando no se hubiere otorgado la factura o comprobante, al efectuarse la
venta o cuando se trasladen bienes, aunque estos traslados no representen
ventas.
Estas órdenes o guías deben emitirse por triplicado, debiendo el original y el
triplicado acompañar a los bienes que se trasladan. El duplicado deberá
conservarlo el emisor en su poder para proceder posteriormente
5 Publicada en Gaceta Oficial Nº 36.859 de fecha 29-12-1999.
7 a la emisión de la respectiva factura, cuando corresponda...” (Subrayado
por esta Gerencia).
Puede precisarse entonces, que un comprador que reciba bienes con otro
documento distinto al de la factura, deberá registrar la operación en el mes o
fecha que aparezca en la factura, toda vez que el perfeccionamiento del
hecho imponible en la entrega de bienes se encuentra ligado a la obligación
de emitir la factura aún cuando ese hecho no dependa del comprador (emitir
factura), es por ello, que el literal a) del artículo 75 del referido
Reglamento General de la Ley que establece el Impuesto al Valor Agregado,
prevé que se registre la fecha y número de la factura en el libro.
En este sentido, es importante aclarar que las ventas a plazos, estarán
sujetas al IVA, cuando se perfeccione el hecho imponible, es decir, cuando
se realice su pago o sea exigible la contraprestación total o parcial, o desde
que se haga entrega real de los bienes, según sea lo que ocurra primero, y
surgirá para el contribuyente la obligación de emitir sus facturas, cumpliendo
con cada uno de los requisitos esenciales establecidos en el artículo 57 de la
Ley in comento.
En cuanto al planteamiento presentado por el consultante, referido al
momento en que se deben incluir en el libro de compras las facturas que
llegan con retraso, a los efectos de no perder el crédito fiscal, es importante
destacar que el legislador patrio no previó de forma expresa el registro de las
facturas producto de las compras a crédito. En este supuesto debe
observarse que en los casos de las compras a crédito, en el giro habitual del
comercio en muchas ocasiones el vendedor no obstante que emite la factura
al momento de la entrega del bien, (como establece la normativa legal), no
se la entrega al comprador hasta tanto pague la totalidad de la deuda, así
pues, por ejemplo la factura se emite en el mes de abril al momento de la
entrega del bien, pero es entregada al comprador en el mes de julio.
Ante esta circunstancia fáctica sometida a nuestra consideración, esta
Gerencia es de la opinión que no siendo imputable al comprador este
desfase temporal en las compras a crédito, en las cuales no se entregan las
facturas, deberá registrarse la factura correspondiente en el Libro de
Compras en el momento de su recibimiento. Asumiendo que, el no
recibimiento de la factura es un hecho que no depende del comprador, por
ser expresión de una práctica habitual del comercio consensuada entre las
partes, el registro de la operación en el Libro de Compras se deberá
realizar en el mes en que, efectivamente se recibe la factura.
Por otra parte, una vez analizada la forma como deben ser facturadas las
compras a crédito, debemos analizar el concepto de cronología a la luz de la
Ley que establece el
Impuesto al Valor Agregado, en el caso de facturas recibidas con
posterioridad al período de su emisión. En primer lugar, el Diccionario de la
Real Academia de la Lengua Española considera como cronología lo
siguiente:
“Cronología: Ciencia que tiene por objeto determinar el orden y fechas de
los sucesos históricos. II 2. Serie de personas o sucesos históricos por orden
de fechas. II 3. Cómputo o registro de los tiempos en una serie de sucesos o
procesos.”
Así mismo, el Reglamento General de la Ley que establece el Impuesto al
Valor Agregado ya identificado, señala que los Libros de Compra y de Venta
se registrarán
8 Cronológicamente y sin atrasos, sin embargo siendo el IVA un impuesto
que se determina por períodos de imposición de un (1) mes calendario, toda
vez que, en cada año civil habrá que determinar y declarar el impuesto en
doce (12) oportunidades, según lo establece el artículo 32 de la Ley in
comento, se debe concluir que el concepto de cronología se interpretará por
período fiscal y no por año calendario.
Ahora bien, en cada período se deben registrar las facturas correspondientes
al mes en curso por orden de fechas de emisión. Por otra parte, en cuanto a
las facturas recibidas durante ese período fiscal emitidas en meses
anteriores, que como ya señalamos en la presente consulta pueden ser
registradas en el Libro de Compras en el período en que se reciben, estás
deben registrarse por orden de fechas de emisión, bien sea, al final o al
principio del registro en el Libro. En conclusión, es importante dejar claro
que se debe respetar la cronología por cada agrupación por mes y por fecha
atendiendo a la fecha de emisión de las facturas.
2. ¿Cómo se debe registrar en el Libro de Ventas los comprobantes de
retención recibidos con retardo?
La mencionada Ley que establece el Impuesto al Valor Agregado dispone en
su artículo
11 la facultad de la Administración Tributaria para “designar como
responsables del pago del impuesto, en calidad de agentes de retención, a
quienes por sus funciones públicas o por razón de sus actividades privadas
intervengan en operaciones gravadas con el impuesto establecido en esta
Ley.”
En tal sentido, la Providencia Administrativa Nº SNAT/2005/00566, de fecha
27 de enero de 2005, mediante la cual se designan a los Contribuyentes
Especiales como Agentes de
Retención del Impuesto al Valor Agregado, establece:
“Artículo 1: Se designan responsables del pago del impuesto al valor
agregado, en calidad de agentes de retención, a los sujetos pasivos, distintos
a personas naturales, a los cuales el Servicio Nacional
Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) haya calificado
como especiales.
Los sujetos pasivos calificados como especiales fungirán como agentes de
retención del impuesto al valor agregado generado, cuando compren bienes
muebles o reciban servicios de proveedores que sean contribuyentes
ordinarios de este impuesto. En los casos de fideicomisos, el fideicomitente
fungirá como agente de retención, siempre y cuando hubiere sido calificado
como sujeto pasivo especial.
A los efectos de esta Providencia se entiende por proveedores a los
contribuyentes ordinarios del impuesto al valor agregado que vendan bienes
muebles o presten servicios, ya sean con carácter de mayoristas o
minoristas.” (Subrayado por la Gerencia).
Se desprende de los artículos anteriormente transcritos que:
Se designan como agentes de retención del Impuesto al Valor Agregado a
los
6 Publicada en la Gaceta Oficial Nº 38.136, de fecha 28-02-2005.
9 contribuyentes, distintos a personas naturales, calificados como
“especiales” por el
SENIAT.
Los contribuyentes especiales son responsables, en su condición de
agentes de retención con respecto a la compra de bienes o prestaciones de
servicios recibidas por parte de proveedores.
Son proveedores los contribuyentes ordinarios del impuesto que vendan
bienes o presten servicios.
Partiendo del hecho de que el Impuesto al Valor Agregado es un tributo que
grava la enajenación de bienes muebles, la prestación de servicios y la
importación de bienes, al verificarse la actividad (en el caso específico de la
Providencia en estudio, la venta de bienes muebles corporales y la
prestación a título oneroso de servicios), da origen al nacimiento de la
obligación tributaria, otorgándole a la persona que lo realiza el carácter de
sujeto pasivo (contribuyente) y al receptor, de acuerdo con la Providencia
Administrativa Nº SNAT/2005/0056, la condición de agente de retención en el
supuesto de que éste sea un contribuyente calificado como especial por la
Administración Tributaria.
Ahora bien, la contribuyente señala en cuanto al registro de los
comprobantes de retención en el Libro de Ventas, que los mismos son
recibidos en fechas posteriores al período de imposición en que se efectúan
las ventas.
Al respecto, se observa en el artículo 18 de la Providencia anteriormente
identificada, la obligación por parte de los agentes de retención de emitir y
entregar el comprobante al proveedor, a más tardar dentro de los primeros
tres (3) días continuos del período de imposición siguiente, de tal manera:
“Artículo 18: Los agentes de retención están obligados a entregar a los
proveedores un comprobante de cada retención de impuesto que les
practiquen. El comprobante debe emitirse y entregarse al proveedor a más
tardar dentro de los primeros tres (3) días continuos del período de
imposición siguiente, conteniendo la siguiente información:
(…omisiss…)
El comprobante podrá emitirse por medios electrónicos o físicos, debiendo,
en este último caso emitirse por duplicado. El comprobante debe
registrarse por el agente de retención y por el proveedor en los Libros
de Compras y de Ventas, respectivamente, en el mismo período de
imposición que corresponda a su emisión o entrega, según
corresponda.
Parágrafo Primero: Cuando el agente de retención realice más de una
operación quincenal con el mismo proveedor, podrá optar por emitir un único
comprobante que relacione todas las retenciones efectuadas en dicho
período. En estos casos, el comprobante deberá entregarse al proveedor
dentro de los primeros tres (3) días continuos del período de imposición
siguiente.
Parágrafo Segundo: Los comprobantes podrán ser entregados al proveedor
en medios electrónicos, cuando éste así lo convenga con el agente de
retención.
10
Los agentes de retención y sus proveedores deberán conservar los
comprobantes de retención o un registro de los mismos, y exhibirlos a
requerimiento de la Administración Tributaria.”
Siendo así, los comprobantes deben registrase por parte del agente de
retención en el Libro de Compras en la fecha de su emisión, y por parte de
los proveedores en el Libro de Ventas en la fecha en que los reciben, lo cual
debe ocurrir dentro de los tres (3) primeros días continuos del período
siguiente.
Ahora bien, en relación con el caso presentado por la consultante, referido a
la situación en la que el agente de retención le entrega los comprobantes
fuera del plazo anteriormente señalado, esta Gerencia es de la opinión que
no siendo imputable al proveedor este desfase temporal, deberá
registrarse el comprobante de retención en el Libro de Ventas, en el
mes de su recibimiento.
Con fundamento en el concepto de cronología que analizamos
anteriormente, se concluye que en cada período se deben registrar los
comprobantes de retención correspondientes al mes en curso, por orden de
fechas de recibimiento conforme con lo que establece el artículo 20 de la
Providencia Nº SNAT/2005/0056. Por otra parte, en cuanto a los
comprobantes de retención recibidos extemporáneamente, que como ya
señalamos pueden ser registrados en el Libro de Ventas en el mes en que se
reciben, éstos deben registrarse por orden de fechas de emisión, bien
sea, al final o al principio del registro en el respectivo Libro.
Por último, se debe señalar que el incumplimiento de los deberes previstos
en la mencionada Providencia, será sancionado conforme con lo dispuesto
en el Código
Orgánico Tributario. En los casos en que el agente de retención no entregue
el comprobante de retención, exigido por el artículo 18 de la Providencia o lo
entregue con retardo, resultará aplicable la sanción establecida en el artículo
107 del Código Orgánico
Tributario, el cual establece lo siguiente:
“Artículo 107: El incumplimiento de cualquier otro deber formal sin sanción
específica, establecido en las leyes y demás normas de carácter tributario,
será penado con multa de diez a cincuenta unidades tributarias (10 a 50
U.T.)”
La sanción establecida en el artículo anteriormente citado, también es
igualmente aplicable a los proveedores que impidan o limiten el cumplimiento
de los deberes por parte de los agentes de retención.
3. En relación a su solicitud de aprobación de la forma en que lleva los libros.
Es oportuno aclarar, que esta Gerencia en función consultiva no tiene
competencia de aprobar o no la forma en la que el consultante lleva sus
libros de Compras y de Ventas, limitando su opinión a la remisión de las
normas jurídicas vigentes que regulan el registro en dichos libros.
Igualmente, consideramos de importancia observarle, que el artículo 71 del
Reglamento
General de la Ley que establece el Impuesto al Valor Agregado, dispone:
11
“Artículo 71: Los Libros de Compras y de Ventas deberán mantenerse
permanentemente en el establecimiento del contribuyente.”
Observa esta instancia consultiva que, una de las condiciones previstas para
dar cumplimiento cabal al deber formal de llevar los libros en cumplimiento
de las formalidades y condiciones establecidas por las normas
correspondientes, exigido en el numeral 2 del artículo 102 del Código
Orgánico Tributario vigente, implica el lugar donde éstos deben ser llevados,
por lo que, el hecho de mantener los libros en el establecimiento constituye
una “condición”, cuyo incumplimiento verifica uno de los supuestos de hecho
previstos en la norma anteriormente citada, que da origen a la sanción
pecuniaria de 25 unidades tributarias, incrementada en la misma cantidad
hasta un máximo de 100 unidades tributarias, y además la clausura del
establecimiento, de conformidad con el segundo y tercer aparte del artículo
102 del Código Orgánico
Tributario.
En los términos precedentes, queda expuesto el criterio de la Gerencia
General de
Servicios Jurídicos, sobre el asunto sometido a consulta