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CÓMIC

Este documento resume la serie de cómics "Hip Hop Family Tree" del dibujante estadounidense Ed Piskor, que traza los orígenes y evolución del hip-hop desde su surgimiento en el Bronx de Nueva York a mediados de los años 1970 hasta principios de los 1980. El cómic ofrece un detallado y riguroso recorrido por la escena musical y cultural hip-hop en sus inicios, presentando a figuras e hitos clave a través de viñetas basadas en hechos reales. La serie ha sido traducida a varios idiomas y

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CÓMIC

Este documento resume la serie de cómics "Hip Hop Family Tree" del dibujante estadounidense Ed Piskor, que traza los orígenes y evolución del hip-hop desde su surgimiento en el Bronx de Nueva York a mediados de los años 1970 hasta principios de los 1980. El cómic ofrece un detallado y riguroso recorrido por la escena musical y cultural hip-hop en sus inicios, presentando a figuras e hitos clave a través de viñetas basadas en hechos reales. La serie ha sido traducida a varios idiomas y

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MÚSICA

El cómic que desvela la historia del 'hip-hop'


Desde 2018 la editorial Flow Press publica en España la saga 'Hip Hop
Family Tree', del dibujante de cómics estadounidense Ed Piskor. Un
recorrido que comienza con el nacimiento de este género musical en el
Bronx
JACOBO RIVERO

7 FEB 2020 - 03:49 CET

Portada de 'Hip Hop Family Tree'

Hip Hop Family Tree (HHFT) es mucho más que un cómic. Es también una gran foto de
familia y árbol genealógico de un tiempo. A mediados de la década de 1970 del siglo
pasado, el clima social de Estados Unidos estaba en uno de sus puntos más bajos. Rotas
las costuras de un imaginario colectivo feliz, especialmente tras la luchas por los
derechos civiles de la década anterior, los ecos del Black Power y con la resaca reciente
de la derrota en la Guerra de Vietnam, en muchas ciudades del país surgía una nueva
composición social dentro de los barrios de mayoría afroamericana. Nueva York era el
crisol donde convergían muchas realidades culturales, puerto de llegada de tendencias y
emigraciones, la propensión a la creatividad, a pesar de la dureza cotidiana, estaba en la
atmósfera 

En ese contexto, en el sur del Bronx, en encuentros públicos de disc jockeys comienza a
experimentarse con los discos: se mezclan dos copias del mismo vinilo, se superponen
distintos cortes musicales, se "inventa" el scratch, se añade el micrófono abierto –hasta
entonces propiedad de los populares maestros de ceremonias de las fiestas– para
improvisar versos sobre la música... El cóctel se hace tremendamente popular desde el
primer instante. Es una explosión de creatividad nueva, grupal, efervescente y
tremendamente accesible. La cultura del Do it Yourself! (DIY) en su máxima expresión.
Una generación de chavales sin apenas perspectivas laborales y con un racismo
institucional asfixiante comenzaba a construir, sobre las bases de la potentísima cultura
musical negra anterior, un nuevo ritmo. Nacía el hip-hop en el sur del Bronx.
Probablemente, de los cinco distritos metropolitanos, el de mayor combustión social,
junto con Harlem. La llama que se prendió allí no tardó en extenderse.

Desde la industria musical del momento, mayoritariamente blanca, se ignoró en un


principio el fenómeno. En las televisiones también se relegó o se banalizó de forma
estereotipada, cuando no se vinculó directamente con la delincuencia. Fueron las radios
locales y comunitarias, las discotecas de barrio y los conciertos en canchas de
baloncesto al aire libre las que viralizaron el fenómeno de forma brutal. Empezaron a
venderse discos de rap y las tiendas de música eran paraísos para el barrio. Además,
coincidió con la explosión de un baile, el breakdance, que requería muchísima destreza,
agilidad e improvisación. Por si fuera poco, se incorporó un lenguaje de arte urbano
propio, el grafiti, que inundó toda la ciudad, especialmente el metro que transitaba la
ciudad en territorios y mundos aparentemente alejados y que constituía en sí mismo
otro universo en paralelo.

Ed Piskor (Pennsylvania, 1982) recoge todo este ambiente desde sus orígenes. Con un
trazo que conecta con las formas tradicionales del cómic estadounidense, desarrolla con
paciencia un trabajo minucioso de recopilación de información, fechas, conversaciones y
situaciones reales que dan a cada uno de los volúmenes —tres hasta el momento en
nuestro país, que abarcan desde 1975 hasta 1984— una fuerza narrativa y visual
impresionante. Diseño gráfico e ilustración en su máxima potencia en cada viñeta.

Por las páginas de HHFT aparecen nombres imprescindibles de la escena: Grandmaster


Flash, DJ Kool Herc, Afrika Bambaataa, The Sugarhill Gang, Run DMC (aportando su
propio estilo desde Queens), Rick Rubin con Beastie Boys dando una vuelta a todo, la
creación del sello Def Jam Records, KRS-One o los inicios de Ice-T y Public Enemy,
incluso hay un cameo de New Kids On The Block en el segundo volumen. Auténtica
canela en rama en la historia del hip-hop. Un trabajo que además está acompañado en
cada volumen de una sección de Pinups en formato galería de retratos de distintos
artistas, bibliografía recomendada, discografía del momento y apuntes útiles para que el
lector pueda profundizar en cada una de las etapas y personajes que aparecen
retratados.
Una de las páginas interiores de 'HHFT'.

Ganador del prestigioso premios Eisner 2015 al mejor trabajo basado en la realidad, su
éxito alcanza ya una dimensión global. Traducido al francés, alemán, italiano, polaco,
portugués y español, HHFT es una auténtica enciclopedia. “Cuando montamos la
editorial nos parecía increíble que aún estuviera disponible en español. Hasta el
momento es el título que mejor funciona de nuestro catálogo. De hecho, estamos
preparando la tercera reedición del primer volumen...que es el que arrastra a los demás”.
Lo explica Diego Rosembuj, director de Flow Press, una editorial orientada hacia “libros
visuales que expliquen el mundo, con especial interés por el conjunto de la cultura pop”.

El trabajo de Piskor gusta a gente que no conoce la escena de aquellos años y a los que sí
saben del asunto. “Es un cómic bastante riguroso, va al grano. Se nota que es la visión de
alguien que domina el tema y es un apasionado. El tratamiento que han hecho con
páginas amarillentas y ese toque underground le da un punto de autenticidad de la
época”. Lo cuenta Zeta1970, “Art as Activism desde 1984”, como se define en su perfil
de Facebook. Dj, grafitero, productor, b-boy y miembro destacado de la vieja escuela de
la cultura hip-hop en España. Para él, un “descubrimiento” que aporta HHFT es que lo
que apareció como un fenómeno particular de la cultura afroamericana neoyorquina
rápidamente conectó con otras expresiones artísticas de la ciudad que estaban
experimentando nuevas formas de expresión, como el punk y arte urbano que
encabezaban personajes como Keith Haring o Jean-Michel Basquiat, también con
músicos como Blondie o The Clash. “Había una inquietud similar”.
HIP HOP FAMILY TREE vols. 1-3. THE HITS
owpress

King Tim III (Personality Jock)


Fatback Band

Rapper's Delight - Long Version


The Sugarhill Gang

Rhymin' & Rappin'


Paulette Winley, Tanya Winley

The Breaks
Kurtis Blow

Ah, That's The Joint


Kool DJ A.J.

The Adventures of Grandmaster Flash On the Wheels of Steel - Extended Mix


Grandmaster Flash & The Furious Five

En 2019 en Los Ángeles y Nueva York se programó la exposición Beyond the Streets
(Más allá de las calles), comisariada por Roger Gastman, conocido antropólogo urbano.
En la muestra —con obras de artistas como Beastie Boys, Emory Douglas, DAZE, Dennis
Hopper, Jean-Michel Basquiat, José Parlá, Keith Haring, Kenny Scharf, LADY PINK y
TATS CRU entre otros— se apuntaba que el objetivo de Beyond the Streets es mostrar
cómo el arte urbano puede influir en el “diálogo público”. Esa conversación con la
sociedad es algo que de alguna manera también tiene que ver con la expresión más
genuina del hip-hop de entonces y ahora. Para Sonia Cuevas, que estuvo en el mítico
sello discográfico Zona Bruta y que actualmente es colaboradora del artista urbano y
programador Suso33, lo que se conoce como “movimiento hip-hop” tiene que ver con la
imagen que llegó a España a través del trabajo que hicieron —y que también sale
reflejado en HHFT— los fotógrafos Martha Cooper y Henry Chalfant en el libro Subway
Art, sobre el paisaje urbano del Bronx en loa década de los setenta. “Hay diversidad de
opiniones respecto al origen del arte urbano, pero para la gente que empezamos a
interesarnos a través del trabajo de Martha y Henry todo aquello —grafiti, breakdance y
música rap— conformaban el movimiento hip-hop, la conexión era total”.
Zeta1970, nació en Alcorcón, una de los referentes geográficos del hip-hop de nuestro
país: “Esos chavales del Bronx vivían en una situación socioeconómica bastante sórdida,
sin perspectiva de salir del gueto, rodeados de mierda. El hip-hop fue un camino para
poder ser algo. En Alcorcón era un poco la misma historia, con la heroína y la
precariedad en los ochenta. Nosotros empezamos contagiados por el breakdance y los
b-boys, aquello también tenía un punto de actitud contestataria. Hay algo en común,
sobre todo cuando se es adolescente, tiene que ver con la rebeldía, querer expresarse y
reivindicarse. La esencia del hip-hop es ser uno mismo”.

Flow Press prepara la siguiente entrega para otoño de éste año.“Publicaremos el


volumen 4 que cubre los años 1984 y 1985. Por el momento la saga llega hasta aquí. El
septiembre pasado estuvimos con Ed Piskor y nos comentó que tenía previsto llegar
hasta la década de los 90…pero no sabe cuándo se podrá poner”, comenta Diego
Rosenbuj. Un punto importante y destacado es la traducción, que firma para la edición
en castellano Gema Moraleda. “El proceso de traducción de la serie HHFT es complejo y
apasionante a la vez. Requiere de mucha documentación para poder captar todas las
referencias. Ed Piskor es muy minucioso y detallista, nada está puesto al azar”, y añade
Rosenbuj, “decidimos desde un principio no traducir las letras para transmitir su
esencia, el ritmo, las rimas, y para permitir que los lectores localicen las letras enteras o
las grabaciones a través de Internet. Solo en los casos en que la letra tiene carga en la
narración, incluimos una traducción literal, no rimada, en las últimas páginas”.
En HHFT hay rimas, fiestas, grabaciones, encuentros y anécdotas a raudales. También
drogas, bandas, edificios quemados, violencia policial, represión contra el activismo
vecinal, apagones y disturbios. Una completa radiografía sociológica de un tiempo que
se construyó a partir de una reivindicación personal y colectiva de unas generaciones
alimentadas culturalmente en discotecas, canchas de baloncesto, equipos de música
potentes y emisoras de radio que inventaron un género musical sin el que hoy no se
entienden los sonidos de las calles de todo el mundo. Una historia de aquellos primeros
años del hip-hop como nunca se había visto hasta ahora, una guía de consulta musical
muy potente. 

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Will Eisner · Arte urbano · Nueva York · Cómic · Estados Unidos · Dibujo · Norteamérica · Música
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