Verdad Central:
Es imposible ocultar los frutos de un árbol ––o la
ausencia de éstos––. Así mismo ocurre con la vida
de las personas: «O somos fructíferos o no lo
somos, tenemos buenos frutos o malos frutos».
DIGA CONMIGO
Estamos llamados a ser gente productiva, “llena de
frutos”.
Lucas 6:43-45
Version
Dios Habla Hoy (DHH)
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Introducción
Debemos recordar que Jesús está dando sus enseñanzas en
un contexto práctico, aplicable a la vida diaria.
El sermón de la Montaña ––lugar donde se encuentra
ubicado nuestro pasaje––tiene esas características, las de
contener “enseñanzas para la vida”.
De ahí que algunos eruditos sostienen que Jesús era un
maestro de habilidades, uno que buscaba que sus seguidores
desarrollaran técnicas que les permitieran vivir de mejor
manera y así afectar positivamente a quienes los rodeaban.
¿Quiere decir entonces que Jesús de Nazaret era algo así
como un conferencista motivacional? No, no he dicho eso.
Sus doctrinas no sólo animaban a quienes las escuchaban,
también los confrontaban, desafiaban y producían cambios
profundos que van más allá de una simple motivación.
Sin embargo, hay que reconocer que este Maestro no era
como los demás, así lo señala el testimonio de la gente
cuando decía: “Éste habla con autoridad y no como los
escribas” (Marcos 1:22).
Así entonces el pasaje que estaremos estudiando conlleva cuatro
verdades aplicables a cualquier contexto, tipo de persona o
circunstancia; verdades que encontrarán sentido en quienes andan
buscando incrementar los resultados positivos en su vida,
matrimonio, ministerio, liderazgo, emprendimiento, carrera,
proyecto, otro.
Cuatro Verdades del Pasaje
1ª VERDAD: Los frutos son la prueba visible de los logros que
estás Obteniendo.
“Por sus frutos los conocerán” (v. 16).
Los frutos son el testimonio de vida
Los frutos son los hechos, los cuales hablan más fuerte que
las palabras
Los frutos son los resultados que estás obteniendo en ese
proyecto, ministerio, emprendimiento, carrera, trabajo, etc.
Los frutos son el resultado de una vida de trabajo, esfuerzo,
disciplina; o por el contrario la falta de fruto es muestra de
una vida perezosa, no productiva, mediocre.
2ª VERDAD: Hay diferentes tipos de personas, hay gente
fructífera y gente infértil.
“¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos?
Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol
malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un
árbol malo no puede dar fruto bueno” (vv. 16-18).
Hay árboles sin fruto, hay árboles con escaso fruto, árboles
con mucho fruto pero malo, hay árboles con poco fruto pero
bueno, y hay árboles con mucho fruto pero excelente. ¡Este
último tipo de árbol debemos ser!
Fuimos diseñados por el Arquitecto Divino para ser gente
productiva, fructífera, capaces, hábiles; que nuestra vida sea
conocida por los logros obtenidos, metas conquistadas, por
los resultados positivos. Pero Jesús no es iluso, él sabe que
también hay gente que no da buenos resultados, gente que
teniendo todas las oportunidades para ser productiva
sencillamente “escogen ser infructuosos”.
Pero, ¿cómo podemos ser gente productiva, llena de frutos
positivos? La clave la encontramos en el Salmos 1:3
«Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará».
– Para que todo te salga bien y para que tus frutos sean
abundantes, excelentes, debes estar plantado junto a la fuente de
agua de vida, ¿y quien es esa fuente? Por supuesto, Dios. ¡Él es la
fuente universal de recursos ilimitados!
3ª VERDAD: Una vida sin frutos (logros, resultados) no es digna
de ser vivida.
“Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego” (v.
19).
Jesús es categórico aquí: Si no llevamos fruto ––y fruto del
bueno–– sólo servimos para la hoguera. ¡Qué importante es
procurar que nuestra vida cuente!
Una vida estéril (sin logros, sin metas, sin resultados) es una
vida miserable, triste, digna de conmiseración…, ¡y
nosotros no fuimos diseñados para eso!
Hay gente que por su falta de resultados viven en constante
prueba, aflicción, carencias. Luego se preguntan el porqué la
pasan tan mal, y la respuesta es obvia para todos menos para
ellos, su vida sin frutos es por falta de disciplina, constancia,
dedicación, perseverancia; son gente que a menudo son
gobernados por sus emociones. Este tipo de gente merece la
hoguera ––dijo el Maestro––, porque las bendiciones están
reservadas para quienes hicieron su esfuerzo, para quienes
hicieron las cosas bien y ahora disfrutan de sus resultados.
4ª VERDAD: Nuestros logros hablarán por nosotros mismos.
“Así que por sus frutos los conocerán” (v. 20).
Nótese como termina su enseñanza, Jesús dice: “Así que”.
Con estas dos palabras el Maestro concluye su idea y lo
hace de manera imperativa, no deja lugar a dudas o
conjeturas; él quiere cerrar su enseñanza dejando en claro lo
que a continuación desarrollaré.
Jesús nos da una declaración potente, universal y aplicable a
todas las áreas de la vida: Los frutos de una persona u
organización (empresa, iglesia, ministerio, emprendimiento,
proyecto) son el mejor medidor de rendimiento. En otras
palabras, TUS RESULTADOS NO MIENTEN: O eres feliz
o no lo eres, o eres rico o eres pobre, o tu emprendimiento
está dando resultado o no lo está, o esa relación amorosa
tiene futuro o no la tiene, o esa dieta que comenzaste te ha
hecho bajar de peso o no lo ha hecho. El asunto es simple,
“tus resultados miden el éxito obtenido o la ausencia de
éste”. Los resultados por tanto no mienten, pero nosotros
muy a menudo nos mentimos a nosotros mismos, ¡nos
encanta engañarnos!
Conclusión.
El pasaje estudiado hoy ha tenido como objetivo confrontarnos
con nosotros mismos, con los logros obtenidos o las carencias.
Por tanto debes preguntarte: ¿Soy feliz, lo son quienes me
rodean? ¿Están funcionando mis sistemas, mis hábitos, mi
comportamiento? ¿Estoy contento/a con mi carrera, con mi
matrimonio, con mi vida espiritual? ¿Mi emprendimiento resultó
ser lo que yo esperaba que fuese? Por último te dejo esta
pregunta: ¿QUÉ DICE LA GENTE RESPECTO A TI, TE VEN
COMO UNA PERSONA LLENA DE LOGROS O POR EL
CONTRARIO COMO UN PERSONAJE GRIS QUE NO HA
TRIUNFADO EN NADA?
Recuerda esto, TE CONOCERÁN POR TUS FRUTOS.
Nota: Leer también Proverbios 12:12; Jeremías 7:7-8; Mateo
3:10; Juan 15:5; Romanos 7