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Introducción teoría
1.1 Procesos de interacción entre luz y materia:
Cuando un haz de luz incide sobre un medio puede ser transmitido (refractado),
reflejado, difundido (sobre una superficie rugosa o por pequeñas partículas),
absorbido o puede provocar la emisión de luz (normalmente en una frecuencia
distinta). El color y el brillo son algunas de las sensaciones que resultan de estos
fenómenos en el rango de frecuencias del espectro visible, pero existe
instrumentación para estudiarlos en un amplio margen del espectro
electromagnético
De estos fenómenos, la refracción, la reflexión y la difusión pueden explicarse
mediantes el modelo ondulatorio de la luz y su geometría se ha estudiado en un
capítulo anterior. Por su parte, la emisión y la absorción implican transferencia
de energía entre la radiación electromagnética y el medio afectado, y precisan de
una explicación algo más compleja.
Centrándose en los dos fenómenos que son de interés para este trabajo que son,
absorción y emisión, se tiene lo siguiente:
La absorción de las ondas electromagnéticas requiere considerar que los electrones
ocupan orbitales con niveles discretos de energía, separados entre ellos por
cantidades discretas de energía. El principio de exclusión de Pauli limita el número
de electrones que puede ocupar cada orbital, por tanto, existen orbitales
parcialmente ocupados, así como niveles de energía permitidos sin ningún electrón
porque están por encima de los niveles ocupados por el átomo en reposo. Los
electrones sólo pueden ocupar los niveles de energía permitidos, los niveles
intermedios representan zonas prohibidas.
Cuando un medio es alcanzado por una onda electromagnética formada por
radiaciones de diversas energías, alguna de ellas puede coincidir con la de uno de
los saltos energéticos posibles entre un nivel completamente ocupado por
electrones y uno vacío o parcialmente ocupado, entonces un electrón es excitado al
nivel energético superior y la energía de la frecuencia correspondiente, absorbida.
Las radiaciones de energías superiores o inferiores a los saltos energéticos
permitidos no son absorbidas y, por tanto, atraviesan el medio.
La presencia en un medio de átomos con electrones potencialmente excitables, o
defectos cristalinos que actúen como trampas energéticas, provocan que éste se
comporte como un filtro que absorbe selectivamente algunas de las radiaciones. Si
esta absorción ocurre en rango visible del espectro, el medio aparece coloreado.
La emisión de luz por parte de un medio puede ocurrir si cierta energía es absorbida
por los electrones de los átomos del medio considerado, de modo que algunos
de éstos son promovidos a niveles superiores y dejan un hueco en su posición
original. En estas condiciones la configuración del átomo es inestable y electrones
de niveles energéticos superiores pasan a ocupar el hueco, liberando parte de su
energía en forma de radiación electromagnética de la energía correspondiente al
salto efectuado.
El fenómeno recibe diversos nombres según la fuente de excitación y la frecuencia
emitida. Si se excita con radiación electromagnética de energía elevada (ultravioleta
o rayos X, por ejemplo) y se emite en el rango del visible, se denomina
fotoluminiscencia (fluorescencia si la emisión cesa en el momento que cesa
la excitación, o fosforescencia si persiste tras cesar la excitación),
catodoluminiscencia si la excitación se produce mediante un haz acelerado de
electrones, termoluminiscencia si se produce por calor, etc.
1.2 Luminiscencia por radiación
Esta magnitud física puede describirse como cualquier proceso que realice una
emisión de luz sin que esta deba ser forzosamente calorífica, inclusive se puede
ligar más a la luminiscencia con la Luz fría, al tener un objeto con la característica
de ser luminiscente se puede concluir que la emisión de radiación lumínica puede
ser provocada en condiciones de bajas temperaturas.
Cuando un sólido en bombardeado constantemente por radiación incidente, debido
a las propiedades del solido puede absorber dicha radiación por su estructura
electrónica, una vez que el sólido no puede absorber más energía o que el
bombardeo de radiación cesa, la radiación absorbida por el sólido es emitida cuando
los electrones vuelven a su estado fundamental. Existen diferentes formas en las
que se puede presentar este fenómeno y por mencionar algunas, son las siguientes:
Dependiendo del tipo de radiación que estimule la emisión de luz, tendremos los
siguientes procesos luminiscentes:
Fotoluminiscencia: Este tipo de luminiscencia proviene de la energía
electromagnética, este tipo de energía es la activadora del efecto lumínico,
se puede apreciar este tipo de luminiscencia en los rayos ultravioletas, rayos
X y rayos catódicos.
Catodoluminiscencia: Este tipo de luminiscencia solo se puede dar si se
genera un bombardeo con electrones acelerados.
Radioluminiscencia: Tal y como su nombre lo indica, su origen se basa en el
bombardeo con rayos α, β o γ, este tipo de luminiscencia fue presenciada por
primera vez cuando se investigaba con el elemento Radio, los científicos tras
las observaciones fueron Pierre Curie y Marie Curie..
Fluorescencia: Se restringe a la luminiscencia causada por rayos ultravioleta
y se caracteriza por tener un tiempo característico τ < 0,00000001 segundos
(10-8 segundos).
Fosforescencia: Es una luminiscencia que perdura una vez cortada la
excitación. Se considera fosforescencia si τ > 0,00000001 segundos (10-8
segundos).
1.3 Ley de Beer-Lambert
La ley de Beer-Lambert relaciona la intensidad de luz entrante en un medio con la
intensidad saliente después de que en dicho medio se produzca absorción. La
relación entre ambas intensidades puede expresarse a través de las siguientes
relaciones:
𝐼 = 𝐼0 𝑒 −𝛼∆𝑥
𝐷𝑜𝑛𝑑𝑒; 𝐼: 𝐼𝑛𝑡𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑠𝑎𝑙𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒
𝐼0 : 𝐼𝑛𝑡𝑒𝑛𝑠𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑖𝑛𝑖𝑐𝑖𝑎𝑙
𝛼: 𝐶𝑜𝑒𝑓𝑖𝑐𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑎𝑏𝑠𝑜𝑟𝑐𝑖ó𝑛
∆𝑥: 𝐸𝑠𝑝𝑒𝑠𝑜𝑟 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎
En dicha expresión se puede notar que el coeficiente de absorción, básicamente lo
que indica es que tanta intensidad inicial será la que podrá pasar además de que el
valor de 𝛼 dependerá de la longitud de onda asociada a la intensidad otra cosa
importante que hay que notar es que este coeficiente no es exclusivo de los
fenómenos ópticos, sino que también se puede extrapolar a sonoros.
1.4 Fundamentos de la espectroscopia de absorción
La espectrometría de absorción se refiere a una variedad de técnicas que emplean
la interacción de la radiación electromagnética con la materia. En la espectrometría
de absorción, se compara la intensidad de un haz de luz medida antes y después
de la interacción con una muestra. Las palabras transmisión y remisión se refieren
a la dirección de viaje de los haces de luz medidos antes y después de la absorción.
Las descripciones experimentales por lo general asumen que hay una única
dirección de incidencia de la luz sobre la muestra, y que un plano perpendicular a
esta dirección pasa por la muestra.
En la transmisión, la luz es dispersada desde la muestra hacia un detector en el lado
opuesto de la muestra. En la remisión, la luz es dispersada desde la muestra hacia
un detector en el mismo lado de la muestra.
La radiación remitida puede estar formada por dos clases de radiación: reflexión
especular (cuando el ángulo de reflexión es igual al ángulo del frecuencia) y
reflexión difusa (en todos los demás ángulos).
Otro descriptor asociado con la espectrometría de absorción es la variedad de
longitudes de onda de radiación que se usa en el haz de luz incidente.
1.5 Fundamentos de la espectroscopia de emisión
La espectroscopia de emisión es una técnica espectroscópica que analiza las
longitudes de onda de los fotones emitidos por los átomos o moléculas durante su
transición desde un estado excitado a un estado de inferior energía. Cada elemento
emite un conjunto característico de longitudes de onda discretas en función de su
estructura electrónica. Mediante la observación de estas longitudes de onda puede
determinarse la composición elemental de la muestra. La espectrometría de emisión
se desarrolló a finales del siglo 19, y los esfuerzos teóricos para explicar los
espectros de emisión atómica condujeron a la mecánica cuántica.
Hay muchas maneras en que los átomos pueden ser llevados a un estado excitado.
El método más simple es calentar la muestra a una temperatura alta, produciéndose
las excitaciones debido a las colisiones entre átomos de la muestra. Este método
se utiliza en la espectrometría de emisión de llama, y fue también el método utilizado
por Anders Jonas Ångström cuando descubrió el fenómeno de las líneas de emisión
discretas en 1850.
1.6 Espectroscopia de tiempo resuelto
En física y química física, la espectroscopia resuelta en el tiempo es el estudio de
procesos dinámicos que transcurren en tiempos generalmente muy cortos, en
materiales o compuestos químicos, por medio de técnicas espectroscópicas. Muy a
menudo, se estudian los procesos que ocurren después de la iluminación de un
material, pero en principio, la técnica puede aplicarse a cualquier proceso que
conduce a un cambio en las propiedades de un material. Con la ayuda de los láseres
pulsados, es posible estudiar los procesos que ocurren en escalas de tiempo de
apenas 10-14 segundos.
La radiación de excitación cubre una amplia gama espectral, de 250 nm hasta 1500
nm. La muestra se monta generalmente en un criostato de helio líquido para
temperaturas entre 5 y 300 K. La intensidad de fotoluminiscencia emitida es
recogida por una óptica estándar o un microscopio y se dispersa en un
monocromador. Para la detección, se puede utilizar una cámara con fotocátodo que
puede detectar simultáneamente la señal de fotoluminiscencia resuelta en el tiempo
y espectralmente.