Fabula
Lobo con piel de oveja
Un lobo que estaba cansado de fracasar al intentar cazar las ovejas de un pastor,
un buen día tuvo un plan: se disfrazó cubriéndose con una piel de oveja, y se
mezcló con el rebaño para pasar desapercibido. Tan bueno era su disfraz, que al
final del día el pastor lo llevó junto con las demás ovejas al corral, y allí lo encerró.
El lobo estaba feliz, pues finalmente iba a poder comerse a unas cuantas ovejas;
estaba a punto de llevar a cabo su plan, cuando entró el pastor al corral: tenía que
procurar carne para su familia y venía a escoger una oveja para sacrificar. Escogió
al lobo y lo sacrificó al instante, sin darse cuenta de nada.
La moraleja de la fábula
Según hagamos el engaño, así recibiremos el daño.
Leyenda
El cadejo
En Guatemala, según las leyendas, El Cadejo es el espíritu que cuida el paso
tambaleante de los hombres ebrios que deambulan por la noches ayudándolos a
encontrar el camino a sus casas. Se dice que es un ser en forma de perro, negro,
lanudo, con casquitos de cabra y ojos de fuego.
En la tradición oral se afirma que existen dos tipos de Cadejo, uno malo y
diabólico que es de color negro y cuida de quienes ingieren bebidas alcohólicas, y
uno bueno cuyo color es blanco y su trabajo es proteger a niños y mujeres.
Hay quienes manifiestan haber visto a los dos cadejos juntos, afirmando que El
Cadejo negro suele ser más inquieto y distante mientras que El Cadejo blanco se
mantiene siempre al lado de la persona a quien cuidan.
Pese a que se le considera como un espíritu protector se debe tener mucho
cuidado, ya que si encuentra a un hombre ebrio y le lame la boca, este jamás
tendrá la voluntad de volver a la sobriedad y El Cadejo lo seguirá por nueve días
seguidos hasta que el hombre muera.
Mito
El árbol del milagro
Muchos arman el arbolito sin saber por qué lo hacen, ni qué significa. Sus orígenes
se remontan al siglo VIII, según relata la leyenda más conocida, cuando San
Bonifacio fue a Germania para convertir a los paganos al cristianismo. En una
noche de Navidad, los germanos intentaron sacrificar a un niño debajo de un árbol
y San Bonifacio, furioso, arrancó el tronco de raíz y emergió de este un pino. Con
su acción, no solo salvó la vida del niño, sino que logró que la mayoría de los
presentes se convirtieran al cristianismo, ya que lo consideraron un acto
milagroso. Pero fue recién en el siglo XVI que se empezaron a colocar los árboles
de Navidad adentro de los hogares. La tradición pasó a Reino Unido, de allí a
Estados Unidos y de ahí llegó a Latinoamérica.
Poema
ROMPER EL SILENCIO CONTIGO
Ven conmigo a ciegas, en lugar de la voz
con las manos extendidas… hay un ábaco de estrellas.
Hay un camino precioso Deslizaremos los deseos,
repleto de flores bordadas, los destellos por el cielo
de hojas doradas, besando uno a uno, con la yema
cada uno de nuestros pasos. de los dedos.
Quiero que lo veas; Rozar la poesía a tu lado
que comiences el paseo con el pecho al descubierto;
silenciosa, rodeando mi cintura, es el sonido que busco,
pintando de escarlata el instante perfecto.
el lazo de un temblor, que une La timidez del soplo
mi corazón a tus caricias. adentrándose en mi oído…
quiero sentirme libre
No hacen falta palabras, y romper el silencio contigo.