Teoría de la Justicia de Rawls
Lillian Pérez, PhD
John Rawls, es un filósofo norteamericano, contemporáneo influenciado en el concepto
de moral de Hobbes, Kant, Locke y Rousseau que intenta llevarlo a un nivel mayor de
abstracción.
En su obra inicia sus planteamientos sobre la justicia cómo… “Igual que la verdad es la
virtud central en la ciencia, el valor principal de la sociedad es la justicia”….”la justicia es
la primera virtud de las instituciones sociales, como la verdad lo es de los sistemas de
pensamiento” (Rawls, 1975). ¿Porque este autor se pregunta sobre la justicia?
La justicia, la considera como la primera de las virtudes de la sociedad; cada uno tiene el
derecho de inviolabilidad basado en el principio de la justicia que, ni siquiera el bienestar
de la sociedad puede oponerse porque en realidad, vivimos en una sociedad
profundamente desigual y con grandísimas injusticias sociales, el mito de la modernidad
es que la edad contemporánea es una edad avanzada en democracia muy diferente al
feudalismo. Contextualizando la historia de este autor, vivió la segunda guerra mundial, el
nazismo, la discriminación racial, la segregación de la población afroamericana, la lucha
por los derechos civiles y el de las mujeres, por la paz, por la ecología etc., toda esta
desobediencia civil era fruto de la profunda desigualdad social existente.
El plantea dos condiciones para preguntarnos por la justicia uno es la escasez moderada
y otra es el conflicto en la distribución de los bienes sociales; si hubiera una escasez
absoluta no podríamos preguntarnos nada, y si no nos faltara nada, no haría falta
preguntarnos sobre la distribución de los derechos y obligaciones (Rawls, 1975); la
respuesta habitual que encontraba en su país era el utilitarismo, (filosofía política, que
postula el máximo beneficio para la máxima cantidad de población posible), Rawls
visualiza que esta mirada es un mero cálculo de resultados totales y que no considera el
sufrimiento individual de los menos aventajados.
Se plantea desde una mirada filosófica denominada el “contractualismo”, (los seres
humanos somos los que establecemos a partir de un pacto, de un acuerdo, de un
contrato, lo que consideraremos bien o mal o cuales son los elementos fundamentales de
una sociedad), acepta la prioridad de la justicia, contrastando con el utilitarismo en que las
convicciones de la prioridad de la justicia, se explican como una ilusión socialmente útil,
Rawls plantea que el utilitarismo es una teoría teológica y la justicia como imparcialidad
no, es una teoría deontológica.
Intenta establecer tanto los principios de la justicia y cómo llegamos a ellos; propone que
para poder llegar a los principios de la justicia necesitamos una total imparcialidad,
el concepto del contrato social en el que se reemplaza el pacto de la sociedad a un
esquema en que una sociedad justa no está sometida a la negociación política ni al
cálculo de interés social.
Aristóteles ya concebía a la justicia como la acción de abstenerse de la pleonexia (es
decir, de obtener ventaja apoderarse de lo que le pertenece a otro, de sus propiedades, o
de su empleo, etc.; o negarle a una persona lo que le es debido).
Rawls, considera la justicia como imparcialidad, en donde los principios fundamentales se
pactan en una situación inicial que es justa y de igualdad como condición de la asociación
de los individuos, esta posición original, es el status quo inicial que asegura que los
acuerdos fundamentales sean imparciales.
Plantea que existe una relación estrecha entre el principio de la diferencia y de
la eficiencia en un esquema perfectamente justo; asume que las desigualdades están
encadenadas por lo que, si una ventaja aumenta las expectativas de la posición más baja,
entonces necesariamente aumenta la de todas las posiciones intermedias. Es decir
ningún eslabón se mueve libremente sin la conexión en cadena con respecto a las
expectativas que deben maximizarse de los menos aventajados.
Su segunda pregunta es ¿Qué principio sería racional adoptarlos dada la situación
contractual? El ejemplo que ilustra mejor el tema es el de un hombre rico que pediría se
declare injusto algo que afecte sus intereses, y en sentido contrario el hombre pobre; para
evitar la escojencia de cual principio primaria la teoría imagina una situación en la que
todos están desprovistos de esta información.
Crea el concepto del “velo de la ignorancia” para poder llegar a comprender y a crear los
principios de la justicia, la concibe como, la capacidad de colocarse en la posición original
en donde los grupos son iguales en tanto son personas morales, de acuerdo a
cierto procedimiento argumentando en favor de los principios de la justicia, como plantea
este autor el equilibrio reflexivo se da entre los principios y juicios que coinciden;
ajustándolos mediante juicios reflexivos.
Necesitamos una total imparcialidad, por lo que debemos acudir a esa hipotética reunión
en la cual se deciden ¿Cuáles son los principios de la justicia?, ignorando cuáles son los
elementos fundamentales que me definen, por lo que debo acudir a esa reunión sin saber
si soy un hombre o una mujer, o si soy joven o viejo, o si provengo de una raza, religión o
país, situación social, económica etc., debo desconocer cuáles son las categorías a las
que pertenezco porque si las conozco en lugar de actuar imparcialmente, lo que haré será
intentar defender mis derechos, mis libertades y aquellos que forman parte de mi
colectivo, lo que entonces hace es dificultar la práctica de esta reunión hipotética.
Este estado de naturaleza, es hipotético, en donde nadie sabe cuál es su lugar en la
sociedad ni su distribución de ventajas y capacidades naturales, estas se escogen tras el
velo de la ignorancia; y al ser todos iguales los principios de la justicia se pactaran de
manera justa, y las instituciones sociales actuarían con leyes equitativas. El aceptar este
hecho proporcionaría la base para una aceptación pública de los correspondientes
principios de la justicia.
También, Rawls establece cuáles son los principios de la justicia, así considera que los
principios posibles son dos sin embargo, el segundo tiene dos elementos fundamentales
el primer elemento es el de la libertad individual, tenemos que entender también que los
dos principios de la justicia están supeditados el uno al otro, es decir son dos principios
jerarquizados, la libertad individual es más importante que la igualdad, entendiéndola a
través de dos elementos fundamentales; la igualdad de oportunidades y la lucha por la
desigualdad, deja ver por tanto que un cierto nivel de desigualdad es positivo siempre y
cuando los que estén peor tengan un nivel social, un nivel económico y un nivel cultural
suficientes como para tener una vida digna, por lo tanto somos capaces de aceptar un
cierto nivel de desigualdad siempre y cuando el nivel de los más desfavorecidos sea
digno.
Se opone a la teoría utilitarista clásica e institucionalista de la justicia en la que la moral es
contractual y afirma que al ser las primeras virtudes humanas; la verdad y la justicia no
pueden ser transables.
Sin embargo la teoría de la justicia no es una teoría contractual completa, porque no
incluye principios para todas las virtudes solo se ocupa de la justicia.
Este autor enfoca el problema de la justicia tratando de formular una concepción de
justicia para la estructura básica de la sociedad, concebida como un sistema bien
ordenado y aislado a otras sociedades; y evalúa los aspectos distributivos de esa
estructura básica y de cooperación social. El autor concibe también a la justicia como un
ideal social por lo que justicia social es el principio de prudencia racional aplicado a una
concepción colectiva del bienestar del grupo.
Para determinar el objeto de la justicia de Rawls, es conveniente analizar los principios de
la justicia social que están esencialmente dirigidos a las desigualdades de la sociedad a
través de sus diferentes instituciones como la propiedad privada, la familia, la economía
de mercado, etc.; que contiene varias posiciones sociales con diferentes expectativas de
vida, determinadas en parte por las circunstancias económicas sociales y por
el sistema político que impera en el micro y macro sistema en el que la persona
pertenece, también se reconoce que existen otros problemas sociales como los
de coordinación, eficacia y estabilidad que se deben analizar en torno a la justicia y no
solamente su papel distributivo dentro de la sociedad.
El bienestar de la sociedad se formaría a partir de la satisfacción de los sistemas de
deseos de los muchos individuos que la conforman, es decir realizar en la mayor medida
el sistema general de deseos al que se llega a partir de los deseos de sus diferentes
miembros. Llegamos así al concepto del principio de utilidad en que una sociedad esta
ordenada cuando sus instituciones maximizan el equilibrio neto de satisfacción.
El autor interpreta el principio de utilidad en su forma clásica, concebida como la
satisfacción del deseo racional. Para el utilitarismo la distribución correcta en cada caso
es la que produce la máxima satisfacción.
El utilitarismo por tanto no considera la distinción entre personas, el concepto de
cooperación social es consecuencia de extender a la sociedad el principio de elección
del individuo esta extensión es válida para todas las personas que se funden en una sola;
por medio de hechos imaginativos del espectador imparcial.
Rawls concluye que, en una sociedad justa las libertades son un hecho y la justicia
asegura los derechos, y estos no están sujetos a los intereses políticos.
El autor afirma que para el utilitarismo la sociedad hace extensivo el principio de elección
por cada hombre, la justicia como imparcialidad por ser una visión contractual supone que
los principios de justicia son el resultado del acuerdo original. La teoría de la justicia la
divide en dos partes: la interpretación de la situación inicial y los principios formulados; y
el razonamiento para determinar cuál de estos principios se adoptara.
Para las instituciones hay dos principios y para los individuos hay varios. El objeto
primario de la los principios de la justicia social es la estructura básica de la sociedad, en
donde las instituciones sociales se rigen por un esquema de cooperación.
Existe una clara diferencia entre instituciones e individuos con respecto a los principios de
cada uno, las instituciones son un sistema público, de reglas que definen cargos y
posiciones con sus derechos y deberes, poderes e inmunidades, etc. ejemplo de ello son
el sistema de mercado, el congreso, los sistemas de propiedad pública y privada, etc. una
institución requiere de un acuerdo público con reglas que la defienden y que son
conocidas por todos o se supone que todos las aceptan, por ello que los principios de la
justicia son escogidos a condición de que han de ser públicos como condición natural en
la teoría contractual.
Existe una diferenciación entre las reglas constitutivas de una institución y
las estrategias de las mismas para propósitos particulares, idealmente las reglas deben
ser establecidas para que los hombres sean guiados por sus intereses predominantes, de
manera que promuevan fines socialmente deseables, la conducta de los individuos al ser
guiada hacia la justicia social aun no prevista por ellos , es una coordinación a la que
Smith llamo obra de la mano invisible.
La justicia formal es la administración imparcial de las leyes e instituciones que se aplican
de forma igualitaria, es decir la obediencia al sistema, es el imperio del derecho que
apoya las expectativas legítimas.
Dos principios de la justicia (en los que existe relación directa con la posición original).
Primeramente, cada persona ha de tener un derecho igual al esquema más extenso de
libertades básicas que sea compatible con un esquema semejante de libertades para los
demás y, en segundo lugar, las desigualdades sociales y económicas habrán de ser
conformadas de modo tal que a la vez se espere razonablemente que sean ventajosas
para todos y se vinculen a empleos y cargos asequibles para todos. Ambos principios se
aplican a la estructura básica de la sociedad y rigen a la asignación de derechos y
deberes regulando la distribución de las ventajas económicas y sociales.
Para su formulación el autor explica que la estructura social se puede dividir en dos partes
en donde el primer principio se aplica a la parte social que define y asegura las libertades
básicas (libertad política, de expresión y reunión, de conciencia y pensamiento, de
persona que comprende la libertad frente a la opresión psicológica, agresión física; el
derecho a la propiedad personal y a la libertad respecto al arresto arbitrario).
El segundo principio se aplica a los aspectos que establecen desigualdades económicas y
sociales como la distribución de ingreso y riqueza que no tiene que ser igual para todos
pero si ventajosa, y de las instituciones que usan su autoridad y responsabilidad para
definirlas, en donde estos mandos deben ser accesibles a todos, y el beneficio sea igual a
pesar de las desigualdades planteadas.
El primer principio tiene prioridad sobre el segundo, porque al ser transgredidas las
libertades básicas no pueden justificarse ni compensarse con mayores beneficios sociales
y económicos, tampoco son absolutas por que pueden entran en conflicto entre sí, forman
un sistema que es para todos.
El primer principio requiere que las reglas que definen las libertades básicas se apliquen
equitativamente y que permitan la mayor extensión de libertad compatible con la de todos.
Estos principios al referirse a las personas las considera como representativas de la
sociedad con diversas posiciones sociales dentro de la estructura básica; ambos
principios no se aplican a individuos particulares o a la distribución de bienes particulares.
Los principios llevan al planteamiento del concepto de la justicia como:
Todos los valores sociales-libertades y oportunidad, ingreso y riqueza, así como las bases
del respeto a sí mismo –habrán de ser distribuidos igualitariamente a menos que una
distribución desigual de alguno o de todos estos valores redunde en una ventaja para
todos. La justicia no impone restricciones al tipo de desigualdades que son permisibles,
simplemente exige que se mejore la posición de cada uno. La injusticia sería entonces
aquellas desigualdades que no benefician a todos.
El autor desarrolla el segundo principio de justicia enfatizando que pueden servir de base
para la doctrina de la economía política; como el bienestar económico, sin embargo este
término de "bienestar" hace referencia a un concepto moral implícito utilitario; por tanto el
autor escoge el término "elección social" e incluye el de bien público. Este principio, tiene
valor para la comunidad inmersa en sí, en el análisis de tema de las porciones
distributivas explica los preceptos comunes de la justicia tema del segundo principio y
finalmente en este capítulo, se analiza el perfeccionismo e intuicionismo como teorías de
la justicia distributiva. Para Rawls, el estado de bienestar hace a los ciudadanos
dependientes de los mecanismos asistencialistas y esta condición los convierte en
ciudadanos no plenos.
La relación es estrecha entre la legislación económica –social que determina la estructura
de la sociedad, por lo que la elección del sistema económico debe ser hecha sobre bases
morales, políticas y económicas, y la economía política debe investigar este problema.
La teoría de la justicia presupone una teoría del bien, sin embargo la doctrina contractual
establece límites al concepto del bien, derivados de la prioridad de la justicia sobre la
eficiencia, y de la prioridad de la libertad sobre las ventajas económicas y sociales. La
justicia como imparcialidad no depende de estos deseos e intereses presentes en la
teoría contractual. El ideal de la justicia se basa en fomentar tal virtud y combatir los
deseos y aspiraciones incompatibles con ella. Es perfeccionista por que establece un
ideal de la persona que limita la búsqueda de los deseos existentes.
La posición original hace posible la unanimidad; la decisión de uno es de todos y sirve
para los juicios de los ciudadanos de una sociedad bien ordenada y regulada por los
principios de la justicia; esto llevaría a pensar que esa unanimidad conduce
al idealismo propio del contractualismo pero no, ese consenso es parte de la posición
original y representa un límite a tales argumentos, tiene afinidad con el idealismo por su
relación con Kant.
En relación a los sistemas económicos, este autor analiza los problemas morales
de economía política como el tema del ahorro, la tributación, la propiedad, etc. el
problema ético presupone estas consideraciones sobre estos hechos por que el
ciudadano intenta organizar sus juicios referentes a la justicia de las instituciones
económicas.
Ambos sistemas económicos, el de libre mercado y el socialista tienen sus diferencias
respecto a la función de los precios, la distribución de los productos, la propiedad pública
y privada, la de los medios de producción entre otros, lo que analiza la teoría de la justicia
no es si un sistema es más óptimo que otro, ella da los lineamientos de un sistema
económico justo que admita variaciones. Sin embargo el esquema general descrito utiliza
el mercado, obtiene las ventajas de la eficiencia y protege la libertad de elección de
ocupación con las implicancias de las injusticias que se presentan y desde luego lo mismo
ocurre en el socialismo.
El principal problema de la justicia es elegir el sistema social en el cual la distribución sea
justa, esta estructuración ha de componerse de instituciones políticas legales que
establezcan procesos económicos sociales justos. Existen varias instituciones de apoyo
que al respecto trata el autor, como el de la renta total de los menos favorecidos sea tal
que maximice sus expectativas a largo plazo. Otra rama es la distribución (todo esto bajo
una óptica de un estado democrático en donde se permite la propiedad privada
del capital y de los recursos naturales), su tarea es conservar una justicia aproximada de
las porciones distributivas mediante la tributación y los ajustes necesarios de la propiedad
con el fin de corregir gradualmente la distribución de riqueza y prevenir las
concentraciones de poder que se oponen a la equidad de la libertad política y de la justa
igualdad de oportunidades.
El objeto de la función distributiva no es maximizar el balance neto de la satisfacción, sino
de establecer instituciones básicas juntases problema de los utilitarios es la utilidad
individual, y no del a teoría contractual.
La teoría de la justicia no favorece por si misma a cualquiera de los regímenes sea de
mercado o socialista sin embargo el régimen liberal socialista se adapta faciliten a los dos
principios de la justicia enunciados con anterioridad, que suponen un límite a la fuerza de
la motivación social y altruista. El autor deja en claro que una sociedad en que todos
pueden obtener un máximo de bienestar, donde no surgen demandas conflictivas, va más
allá de la justicia, esta sociedad ideal no es de interés para el estudio.
Surge del contexto de que, si el sistema social global, la economía competitiva junto con
las instituciones básicas, puede estructurarse a fin de que satisfaga los principios de la
justicia. La respuesta depende del mínimo social que se fije, y esto se conecta con el
cuestionamiento de que, si la generación presente está obligada a respetar las demandas
de sus antepasados.
Este mínimo social ha de aplicar el principio de diferencia en la que las perspectivas de
los menos favorecidos se extienda a todas las generaciones incluyendo a las futuras.
Cada generación debe a parte de mantener sus instituciones justas que se han
establecido, realizar una acumulación de capital real definido por un principio de ahorro
justo que se realiza como retribución a lo que se recibe de las anteriores y aporta a las
venideras para que disfruten una sociedad más justa.
Ahora bien, esta afirmación tiene sus limitantes porque el principio del ahorro justo no
puede ser adoptado democráticamente en su totalidad; como nadie sabe a qué
generación pertenece, el problema es considerado de manera individual para la teoría
contractual y surge la posición original que representa todas las generaciones, respecto a
que lo que le toca a todos concierne a todos. Así una sociedad cumple con su obligación
de justicia al mantener instituciones justas y conservar su base material., Los principios
justos de ahorro como afirma el autor; se aplican a lo que una sociedad debe ahorrar
como principio de justicia.
Ninguna generación tiene mayores derechos que otra. Las personas que la conforman
tienen un esquema de cooperación en un momento dado en donde el principio de justicia
regula la cooperación de ellos.
Se exige el ahorro como condición de conseguir instituciones justas .la relación del
principio del ahorro justo con los dos principios de la justicia radica en los menos
aventajados de cada generación. Limitando así el principio de diferencia. Las personas en
diferentes generaciones tienen diversas obligaciones y deberes sujetas a la posición
original.
Para la teoría contractual la preferencia en el tiempo es irracional por que la posición
original rechaza tratar a la justicia en beneficio de las generaciones presentes o pasadas;
de esta manera al elegir un principio económico no se prefiere un tiempo preciso.
De esta manera el principio de ahorro (concebido el ahorro justo como capital,
maquinaria, conocimiento, cultura, tecnologías y prácticas que hacen posible las
instituciones justas y la libertad); no debe estar afectado por la preferencia del tiempo , el
fundamento es la posición original que con el velo de la ignorancia no consideraran
ventajas frente al tiempo como base para la elección social.
A diferencia del principio de igualdad, la preferencia en el tiempo no tiene una
referencia ética intrínseca, se expone para expresar las consecuencias del criterio de
utilidad.
El principio del ahorro justo impone un límite sobre la proporción de acumulación, cada
generación logra conseguir instituciones justas y un valor justo de libertad; pero tiene un
límite con respecto a otorgar a las generaciones futuras estos logros.
La prioridad de la igualdad de oportunidades como en el caso de la prioridad de la
libertad, significa que debemos recurrir a las oportunidades dadas a aquellos con menores
probabilidades.
El primer principio es que, cada persona ha de tener un derecho igual al más extenso
sistema total de libertades básicas compatibles con un sistema similar de libertad para
todos, el segundo principio tiene relación con las desigualdades económicas y sociales
que han de ser estructuradas de manera que sean por una parte de mayor beneficio de
los menos aventajados, de acuerdo con un principio de ahorro justo, y sean unidos a los
cargos y las funciones asequibles a todos, en condiciones de justa igualdad de
oportunidades.
Un caso que representa a este pensamiento; tiene relación con la educación pública
chilena, hasta hace pocos años se veía la enseñanza-aprendizaje como la respuesta
lograda de la mayoría de un grupo, (concepto utilitarista) en que la mayoría ofrecía un
rendimiento académico normal, aceptable o bueno, aprobaba y continuaba en el mismo
colegio y con las mismas condiciones, no se visualizaba a los pocos que quedaban fuera
de esa realidad, los que no alcanzaban el mínimo, se les cancelaba la matrícula escolar,
se les derivaba a otras escuelas (de menor exigencia escolar o a escuelas especiales), se
les negaba el ingreso a un nuevo año; si repetían de curso eran expulsados de la escuela;
sin embargo las nuevas políticas públicas y visualizando que la educación es un derecho
del niño, y que el estado se define como justo o injusto según como trata a aquellos que
tienen peor suerte o son menos aventajados en esta desigualdad social, propuso la ley de
inclusión escolar en la que se inyectan recursos económicos con la finalidad de otorgarle
beneficios a estos niños con capacidades diferentes, para contratación de profesores
especialistas, profesionales de apoyo en su desarrollo escolar, aulas de recursos con
materiales adaptados, etc. ya no se les puede echar por repitencia o bajo rendimiento y se
le exige al profesor realizar remediales tales como adecuación curricular o evaluaciones
diferenciadas con la finalidad de que todos los chicos sin distinción sean capaces de
aprender los contenidos y de desarrollar sus competencias individuales.
En síntesis, la idea directriz de John Rawls frente al concepto de justicia es que, los
principios de justicia son aquellos en que las personas libres y racionales aceptarían en
una posición inicial de igualdad, que estos principios han de regular todos los acuerdos
posteriores (justicia como imparcialidad), que deben ser una sólida base para la estructura
de la sociedad y que estas son el objetivo del acuerdo original, en la que la posición
original de igualdad corresponde al estado de naturaleza en la teoría tradicional del
contrato social, surge entonces el concepto del velo de la ignorancia que asegura que no
se provocará ni desventajas ni ventajas al escoger los principios de justicia y que como
resultado dará un convenio justo.
La teoría de la justicia como equidad se determina por tres cuestiones previas; está
pensada para una sociedad democrática, compuesta por ciudadanos libres, iguales y
racionales, que ha de limitarse a la estructura básica de la sociedad, y que es una forma
de liberalismo político que tiene que dar respuesta al problema de la legitimidad política.
Por lo que, define la justicia a partir de la equidad; el primer principio corresponde a la
idea de libertades básicas que determinan la estructura básica de la sociedad por lo que
deben estar recogidas y ser protegidas por la constitución ya que estas libertades básicas,
permiten el desarrollo de las facultades morales de los ciudadanos libres e iguales, deben
por tanto estar formulados en un esquema plenamente adecuados.
Las libertades más importantes como la política en el sentido de poder votar y a postular a
cargos públicos, la libertad de expresión y reunión, a la propiedad privada, y sólo estarán
limitadas si entran en conflicto entre sí mismas.
El segundo principio está destinado a regular las diferencias, ya que ellas son inevitables
y necesarias; inevitables porque surgen de diversas contingencias naturales y sociales,
por lo que plantea dos condiciones para la regulación de las desigualdades, asociadas a
cargos y posiciones, abiertos a todos en condiciones de igualdad equitativa de
oportunidades; y el principio de diferencia en el sentido de que una desigualdad es
aceptable si beneficia a los más desfavorecidos. En una distribución cualquiera se trata de
considerar en primer lugar la situación desfavorecida.
El fundamento último de la Teoría de la Justicia de Rawls, es la idea de una sociedad
integrada por personas que se consideran a sí mismas y son reconocidas como libres e
iguales y que para definir lo injusto es necesario contar con una teoría de lo justo, del
‘deber ser’, de otra forma no hay base para emitir juicios y avanzar hacia una mejor
sociedad, finalmente, que las expectativas legítimas de vida de cada persona están
condicionadas fuertemente dependiendo del tipo de sociedad – más o menos justa - en
que haya nacido.
Bibliografía:
Rawls, J. (1995) Teoría de la justicia Ed. Fondo de Cultura Económica, Carretera Picacho-
Ajusco 227; 14200 México, D. F.
Martinez E. El pensamiento de Rawls y la teoría de la justicia. Universidad de Murcia
[Link]
-a1b5-8988bef2c77e