¡Profetas y profecías!.
¿Se cumplen todas las
profecías?.
Reflexión con la Palabra de Dios.
Para tratar este tema, primeramente debemos ir al significado de profecía,
sobre lo cual, dice según el Diccionario de la Lengua Española: profecía
nombre femenino:
1 Predicción que se hace por inspiración divina o sobrenatural:
Ej. las profecías del profeta Isaías.
2 Acción de predecir un hecho futuro gracias a la inspiración divina:
Ej. en el Antiguo Testamento Yaveh concede a sus profetas el don de la profecía.
3 Acción de anunciar un hecho futuro a partir de la interpretación de ciertos indicios o
por simple intuición:
Ej. era inútil hacer profecías acerca del final de la hambruna.
Sin predicción, presagio.
¡Ahora bien!, y!, ¿qué es un profeta?: profeta, -tisa nombre masculino y
femenino:
1 Persona que hace predicciones por inspiración divina:
Ej. Isaías es un profeta de la Biblia.
2 Persona que hace predicciones a partir de la interpretación de ciertos indicios o
señales.
Visto, desde la Palabra de Dios, dijo el siervo de Jesucristo, el Apóstol Pedro en:
2da. de Pedro, Capítulo 01:
1 Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la
justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la
nuestra:
19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar
atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día
esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de
interpretación privada,
21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos
hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
El que no es, ni fue seguidor de Jesucristo, no puede ofrecer Santa Profecía, porque
no conoce de Dios, y si ha sido rebelde ante Cristo, su profecía sería invalidada,
porque sería en venganza propia.
Jesús, dijo a sus discípulos, según: Mateo, Capítulo 13:
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni
entienden.
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
De oído oiréis, y no entenderéis;
Y viendo veréis, y no percibiréis.
15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se conviertan,
Y yo los sane.
Hombres y mujeres, se han levantado en el mundo con profecías hacia una nación
o pueblo, pero, estéis seguros que esta se cumplirá si solamente ha sido revelada
por el Espíritu Santo de Dios, no por voluntad de un ser o un hombre, porque el
diablo, también profetiza para mal y engaños.
Dijo Juan, el discípulo amado del Señor en su Libro del Apocalipsis:
Apocalipsis, Capítulo 11:
3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos
de cilicio.
4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del
Dios de la tierra.
5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos;
y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera.
6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su
profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la
tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.
En los versos del 13 al 19, añade el escritor del Apocalipsis:
13 En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se
derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los
demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo.
14 El segundo ay pasó; he aquí, el tercer ay viene pronto.
15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían:
Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará
por los siglos de los siglos.
16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos,
se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios,
17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y
que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu
nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
19 Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el
templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.
Es tiempo de orar y arrepentirse ante el Espíritu Santo de Dios, y no de
blasfemar ni creer en dioses engañosos enviados por satanás para confundir
a la raza humana. Es tiempo de creerle a Dios, a través de sus siervos en las
Iglesias y no continuar blasfemando y criticando a los siervos de Dios. Cuba y
el mundo, necesitan de fe y oración constantes, de comunión con el Espíritu
Santo, porque el tiempo de la ira de Dios, ha comenzado. ¡Misericordia,
Señor, Misericordia!.
¡Que Dios les Bendiga!. Amén.