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J D

Este documento presenta el perfil criminal de Jeffrey Dahmer. Describe en detalle las escenas de los crímenes, incluyendo la residencia de Dahmer donde ocurrieron la mayoría de los asesinatos y donde se encontró gran parte de la evidencia. También analiza el comportamiento geográfico y modus operandi de Dahmer a lo largo de sus crímenes.

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Este documento presenta el perfil criminal de Jeffrey Dahmer. Describe en detalle las escenas de los crímenes, incluyendo la residencia de Dahmer donde ocurrieron la mayoría de los asesinatos y donde se encontró gran parte de la evidencia. También analiza el comportamiento geográfico y modus operandi de Dahmer a lo largo de sus crímenes.

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ZARAGOZA

LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA

UNIDAD DE APRENDIZAJE: PSICOLOGÍA JURÍDICA

Profesora: Mtra. Norma Romero

PERFIL CRIMINAL: Jeffrey Dahmer

Filio Ortega Fernando Neftalí

Septiembre, 2016. México.


Ciudad de México, a 28 de septiembre de 2016

MTRA. NORMA ROMERO SÁNCHEZ


PRESENTE

Fernando Neftalí Filio Ortega, Psicólogo en formación de la Facultad de Estudios


Superiores Zaragoza, Universidad Nacional Autónoma de México, con número de
cuenta 30808610-2, como parte de las actividades académicas de la institución, con el
debido respeto comparezco para exponer el siguiente:

PERFIL CRIMINAL

Objetivos

Llevar a cabo el análisis de lo contenido en el caso de Jeffrey Dahmer, a partir del libro “El
Hombre que no Mató lo Suficiente” a fin de brindar opinión técnica en relación a los
hechos que ahí se investigaron.

Ficha de Identificación

Nombre: Jeffrey Lionel Dahmer Flint

Edad: 31 años (al momento de su arresto)

Escolaridad: Primer semestre en Ohio State University

Ocupación: Empleado de Fábrica en Ambrosia Chocolate Factory

Religión: Ateo
PERFIL CRIMINAL

DESCRIPCIÓN DE LA ESCENA:

El lugar donde ocurrió el arresto y donde se encontró la mayor parte de la evidencia en el


caso de Dahmer, se encuentra ubicado en el apartamento 213 del edificio Oxford, en el
número 924 de la calle 25 Norte, en Milwaukee, Wisconsin.

El edificio muestra un aspecto barato por fuera, aunque el interior está limpio, a diferencia
de otros inmuebles similares en la zona. Al llegar al segundo piso, se puede percibir un olor
nauseabundo, descrito por testigos como una combinación de algo químico y podrido.

El interior estaba ordenado. La cocina, área de comedor y salón formaban un solo


ambiente, cuyos muebles y enmoquetado ocultaban abundantes manchas de sangre seca que
habían teñido profundamente la madera del sueño que se encontraba abajo. Contaba
también con una cámara de vídeo en la pared posterior de su apartamento, muy parecido a
las cámaras de vigilancia de los bancos, que apuntaba hacia la puerta de entrada.

Dentro de la cocina se encontraba una nevera donde se encontró una cabeza perfectamente
conservada y un congelador cuya puerta superior contenía cabezas envueltas en bolsas de
plástico.

Entre la cocina y el salón había una mesa sobre la que se veían latas de cerveza, una bolsa
de patatas fritas abierta, alimentos para la pecera de Dahmer, un cenicero con colillas y una
revista pornográfica de hombres. En las paredes del salón habían sido colgadas grandes
láminas en blanco y negro de torsos de culturistas; hombres en las clásicas poses de estilo
masculino para hacer resaltar los músculos. En otra pared se veía una litografía del pintor
surrealista Salvador Dalí que representaba el mundo infernal. En un rincón de la sala había
una lámpara de lava. La pecera que se hallaba sobre una mesa negra tenía varios peces que
parecían estar bien cuidados. Cerca del sofá, acolchado y de color neutro, había una botella
de lejía y un instrumento parecido a un taladro eléctrico. Sobre una mesita rinconera barata
de color marrón, había más latas de cerveza, un cenicero, un cepillo de dientes eléctrico,
una caja de pañuelos de celulosa, vacía y un aerosol desinfectante Lysol.
En la parte posterior de la puerta corredera que conducía al dormitorio, al baño y al retrete,
había una cerradura de pestillo. En la habitación contigua, sobre el suelo del ropero del
dormitorio se habían encontrado varias herramientas y alambres, pero en el fondo había una
sopera metálica grande que contenía manos en estado de descomposición y un pene. En el
estante emplazado encima del calentador de agua había dos cráneos. En el armario había
también botellas de alcohol etílico, cloroformo y formol, además de algunos frascos en los
que se conservaban órganos genitales masculinos en formol. En el baño había una
fotografía de un hombre desnudo pegada junto al espejo.

En el dormitorio, sobre una cómoda, había un televisor, una lata de cerveza y una cinta de
vídeo de pornografía homosexual. El cajón superior de dicho mueble contenía alrededor de
treinta fotografías Polaroid tomadas por Dahmer en diferentes etapas de la muerte de sus
víctimas.

Sobre la cama había una cámara Polaroid y debajo de ella se halló una lata de cerveza y el
cuchillo de caza que Tracy Edwards les había mencionado a los agentes que realizaron el
arresto. Ahí mismo, encontraron la caja de un ordenador en cuyo interior había dos
calaveras y un diario fotográfico de los cadáveres descuartizados. De las paredes del
dormitorio colgaban más fotografías de culturistas masculinos. Sobre un archivador
metálico de dos cajones había un radio reloj, un control remoto para el televisor y un
cenicero lleno de colillas. El cajón superior contenía tres calaveras, y el interior diversos
huesos humanos. Desparramadas por el piso se hallaron varias cintas de vídeo de
pornografía homosexual.

En un rincón del dormitorio se veía un enorme barril de 216 litros con una tapa negra, que
contenía trozos anatómicos en estado de descomposición sumergidos en un baño químico
espeso como fango. En total, se hallaron en el apartamento siete calaveras y cuatro cabezas
que aún conservaban piel y carne.

Éste lugar, residencia de Dahmer, proporcionó al imputado las condiciones necesarias para
realizar sus actividades criminales durante todo el proceso. Gracias a éste sitio, Dahmer
contaba con las herramientas que habría de utilizar con sus víctimas. Al ser un lugar
completamente familiar para él, se trata de un entorno controlado donde se siente seguro y
confiado para desenvolverse, ya que es un sitio completamente privado a ojos curiosos,
inmerso en una zona habitacional donde la policía concentraba sus esfuerzos en delitos
menores pero abundantes, por lo cual podría pasar desapercibido. La evidencia señala que
Dahmer contaba con las condiciones necesarias para que el crimen quedara impune. Incluso
el constante olor putrefacto de la zona, contribuían a disimular el hedor de los cadáveres en
descomposición de sus víctimas, combinado con los químicos que utilizó para esos fines.

Sin embargo, ésta no es la primera escena del crimen donde Dahmer actuó, siendo la casa
de sus padres en Bath Road, Ohio. Se trataba de una construcción de dos niveles color
marrón, aislada del resto de las viviendas, lo que le confería un lugar perfecto para sus
acciones. El individuo conocía la escena y la evidencia muestra que ese lugar le brindó la
herramienta adecuada para el homicidio, siendo ésta una pesa de culturismo. No existen
muchas más descripciones del lugar en el texto consultado.

El siguiente lugar de homicidios de Dahmer fue el sótano de la casa de su abuela, Catherine


Dahmer, en West Allis, Wisconsin. Era una casa modesta de madera, con un vecindario
compuesto principalmente de obreros y numerosas tabernas en las esquinas. Era una casa
ordenada que tenía una puerta lateral que conducía al sótano. Éste lugar le confería los
recursos y las condiciones necesarias para el cometimiento de ilícitos, ya que tenía cierta
privacidad, alejada de la mirada de otras personas, con espacio suficiente para trabajar
sobre los cadáveres y agua corriente para deshacerse de la evidencia más reveladora.

COMPORTAMIENTO GEOGRÁFICO

Durante su primer homicidio, Dahmer eligió la zona debido a un oportunismo que se


presentó en ese momento y ocasión. Por lo tanto, no hay premeditación ni trazo hacia esa
ruta. Al elegir a la víctima por tratarse de un autoestopista, la víctima es llevada hasta allí
en automóvil por el mismo Dahmer por las vías usuales de llegada y escape que son las
carreteras frente y alrededor del lugar.

La segunda zona fue elegida debido a que las circunstancias de vida de Dahmer le llevaron
a vivir a ese lugar. No existen rutas premeditadas de escape ni de llegada, salvo las usuales
para arribar al sótano. Las víctimas son llevadas ahí por el mismo Dahmer después de ser
abordadas en otros lugares, llegando de forma no especificada.
En los dos casos anteriores, no existe un padrón geográfico que pudiese haberse consultado
durante la lectura del texto.

Gracias a la cercanía con Ambrosía Factory, la zona de trabajo de Dahmer, se consigue el


lugar donde habrá de alojarse hasta el día de su arresto. La misma zona se encuentra cerca
de los bares gay y se encuentra también en un barrio criminal donde pocas veces podrá
llamar la atención. Las víctimas fueron llevadas a ese lugar desde otro sitio, aunque la
forma en que llegan y la ruta que trazan no quedan completamente expresas. Aquí sí hay un
padrón geográfico, ya que los interrogatorios del cuerpo policiaco se llevaron a cabo con
los vecinos del lugar, aunque no está actualmente disponible para consulta.

MODUS OPERANDI

Dahmer muestra una evolución desde su primer homicidio hasta el día de su arresto, por lo
que pueden agruparse, al menos, tres modus operandi, que a continuación se detallan.
Aunque hay características en común con estas formas de actuar, el número de agresores no
cambió, siendo únicamente él quien se actuó como victimario en cada ocasión.

Para su primer asesinato, ocurrido presumiblemente entre el 18 y 24 de junio de 1978,


Dahmer mostró un comportamiento oportunista y sin planificación antes y durante el
ataque, ya que no tenían mucho tiempo de haberse conocido. Dahmer la recogió cuando
ésta se encontraba haciendo autoestop, después de lo cual fueron a casa del asesino,
tuvieron relaciones sexuales y cuando Steven Hicks (la víctima) mostró interés por irse,
comenzaron una pelea debido a que Dahmer estaba en desacuerdo debido a su necesidad de
estar acompañado y al hecho de detestar encontrarse solo. Ese incidente provocó un
enfrentamiento a golpes, donde Dahmer usó unas pesas de culturismo para asestarle un
golpe en la cabeza y así matarlo. Después de eso, hubo manipulación del cadáver, pues lo
descuartizó en el sótano con un cuchillo de cocina, y metido en bolsas de plástico que
dejaría descomponerse durante dos años en el terreno boscoso detrás del inmueble, para
luego desenterrar las bolsas y romper los huesos con un acotillo para dispersarlos en el
bosque. Las pertenencias de Hicks fueron destruidas por el propio Dahmer, en un intento de
ocultar la evidencia, y el cuchillo lo lanzó al río Cuyahoga desde un puente.
Aquí se muestra un primodelincuente, pues es la primera vez que comete un delito, no tiene
experiencia y los actos son impulsivos, llevados a cabo por la satisfacción de las emociones
dominantes en ese momento, por lo cual se empleó violencia física contra su víctima, con
golpes cuerpo a cuerpo y usando objetos contundentes a fin de hacer que se quedara con el
victimario de forma prolongada.

El uso de las armas por parte de Dahmer también muestra la impulsividad que determinó
sus actos, pues la barra de pesas fue un objeto encontrado en la escena y la mejor
oportunidad de Dahmer para acabar el conflicto. El uso del cuchillo muestra la experiencia
obtenida con anterioridad al desmembrar y diseccionar cadáveres de animales muertos
durante su infancia.

Aunque el lapso necesario para la comisión del delito no está especificado, es probable que
pasaran al menos 4 horas desde el momento en que ingresan a su hogar hasta el homicidio,
considerando el tiempo de conversación, convivencia, ingesta de bebidas alcohólicas, las
relaciones sexuales y la pelea.

Este crimen no fue descubierto de inmediato, y no estaba en planes de Dahmer serlo, pues
se procuró de eliminar las evidencias que pudieron haber quedado después de los eventos.

La personalidad de Dahmer, así como sus factores sociales, fueron determinantes en la de


cómo se llevó a cabo el delito, pues su miedo a ser abandonado, el sadismo presente en sus
fantasías y los impulsos, desencadenaron las reacciones que lo llevaron a matar. Además,
que él haya sido una persona con los recursos necesarios para tener un lugar privado, sin
testigos, donde llevar a su víctima y un vehículo para desplazarse, también jugaron un papel
importantísimo, dado que esto le confería la oportunidad necesaria para acercarse
directamente a su víctima.

La segunda víctima, Steven Toumi, también se vio involucrado en un salto en la forma de


matar de Dahmer, ya que es el primer en caer bajo la nueva forma de actuar de Dahmer:
ahora es un depredador consciente que, aunque no tenía pensado matar de primera mano, ya
drogaba a sus víctimas usando drogas que introducía en las bebidas sin ser detectado. Era
un conversador e intentaba acercarse a las personas que él consideraba atractivos para sus
fines.
Dahmer y Steven se dirigen a un hotel después de ingerir bebidas alcohólicas en el bar 219
de Milwaukee, donde tuvieron relaciones sexuales y Dahmer perdió el conocimiento. Al
despertar, Steven yacía muerto a en la cama, con sangre brotando de la nariz y con marcas
alrededor de su cuello, por lo cual Dahmer piensa que él fue quien lo mató a golpes, aunque
no lo recuerda. Por lo que presumiblemente, Dahmer no actuó bajo una lógica racional, el
delito definitivamente no fue planeado, pero lo que hizo pos mortem sí lo fue. Salió del
hotel y compró una maleta donde metió el cuerpo y después llamó a un taxi, volvió a casa
de su abuela y descuartizó a Steven en el sótano. Éste suceso fue un parteaguas de los
eventos venideros, pues Dahmer decidió que después de haber matado a una segunda
persona, ya no tenía caso seguir reprimiendo sus impulsos.

Después de Steven Hicks, Dahmer refina completamente su forma de actuar con el resto de
sus víctimas: A partir de entonces se convierte en un delincuente reincidente con la
pretensión directa de ejecutar a sus víctimas, seleccionaba a sus víctimas intencionalmente
en las inmediaciones de los lugares de ambiente homosexual de Milwaukee, aproximándose
a ellos con la oferta de dinero a cambio de dejarse fotografiar desnudo y ver unas películas
en su casa.

Llegando ahí, Dahmer y la víctima tenían relaciones sexuales y les tomaba fotografías
posando para él. Después les drogaba con somníferos conseguidos al engañar a un médico
para que se los recetara. Después de eso, los estrangulaba hasta su muerte y tenía relaciones
sexuales con el cadáver, el cual también era desmembrado para luego ser conservado por
partes o disuelto en ácido o eliminado en bolsas de basura para que lo recogiera el camión
recolector.

La razón por la cual Dahmer asesinaba a sus víctimas y las escondía es porque de esa forma
ya no pretendían huir y no podían abandonarlo. El conservar a los cadáveres a su lado le
reconfortaba en cierta forma.

Las habilidades sociales, inteligencia y personalidad, además de la apariencia física,


permitían a Dahmer seleccionar adecuadamente a sus víctimas sin ser sospechoso de que
pudiese cometer algún acto criminal en su contra.

Las víctimas generalmente estaban con él por unas horas, debido a que su objetivo lo
cumplía rápidamente y lograba satisfacer esa necesidad sexual generando placer al
momento de tener a sus víctimas en un estado de pasividad e indefensión que tanto le
excitaba y buscaba de una pareja. Además, Dahmer les tomaba fotografías a sus víctimas ya
descuartizadas. Además, esta necesidad de tener un compañero sumiso y obediente, le llevó
a practicar con algunas de sus víctimas una rudimentaria lobotomía, donde vertía ácido en
el cerebro a partir de la incisión cuando aún estaban vivas, con el fin de poder crear zombis
obedientes para él. Por ésa misma necesidad, practicó canibalismo sobre otras víctimas, de
esta forma, se convertirían en una parte de él que no le abandonaría.
FIRMA:

Las características de los asesinatos de Dahmer son idénticas, en todas ellas hay un uso
mínimo de violencia, ya que las deja inconscientes drogándolas, de esta forma no hay
sufrimiento. La manipulación del cadáver siempre tiene tintes sexuales pues lleva a cabo
repetidas relaciones sexuales con él, para luego descuartizarlo y en algunos casos, ingiere la
carne de sus víctimas. Ellos representan una pareja que no puede abandonar a Dahmer, que
se encontrarán siempre a su lado, formando parte de él, y conserva varios trozos de los
cadáveres como trofeos o una forma de perpetuar su belleza a su lado, ya sea en forma de
esqueletos o la conservación de extremidades o miembros que le fueran especialmente
atractivos.

VICTIMOLOGÍA:

Nombre Sexo Edad Ciudad Raza Expediente


Criminal

Steven Hicks Hombre 18 Coventry, Ohio. Blanco Crímenes menores


contra la propiedad,
posesión de
marihuana

Steven Toumi Hombre 28 Ontonagon, Blanco N/A


Michigan

James Doxtator Hombre 14 Milwaukee, Indígena Robo de coches,


Wisconsin norteamericano prostitución

Richard Guerrero Hombre 25 Milwaukee, Hispano Robo, allanamiento


Wisconsin de morada, asalto a
mano armada,
prostitución

Anthony Lee Sears Hombre 24 Milwaukee, Negro Robo en almacenes,


Wisconsin uso fraudulento de
tarjeta de crédito

Edward Warren Hombre 28 Milwaukee, Negro FBI


Smith Wisconsin

Ricky Lee Beeks Hombre 33 Milwaukee, Negro Robo, violación,


Wisconsin allanamiento de
morada, prostitución,
conducta escandalosa

Ernest Miller Hombre 24 Milwaukee, Negro N/A


Wisconsin

David Thomas Hombre 22 Milwaukee, Negro Asalto en tiendas,


Wisconsin violencia, intento de
asalto a mano armada,
resistirse al arresto

Curtis Straughter Hombre 18 Milwaukee, Negro Abuso sexual


Wisconsin

Errol Lindsey Hombre 19 Milwaukee, Negro Incendiario, violencia


Wisconsin con arma blanca,
daños por conducta
indiferente para con la
vida

Anthony Hugues Hombre 31 Milwaukee, Negro N/A


Wisconsin

Konerak Hombre 14 Milwaukee, Asiático Prostitución


Sinthasomphone Wisconsin

Matt Turner Hombre 20 Flint, Michigan Negro Expediente juvenil en


Michigan

Jeremiah Hombre 23 Chicago, Illinois Hispano N/A


Weinberger

Oliver Lacey Hombre 23 Milwaukee, Negro N/A


Wisconsin

Joseph Bradehoft Hombre 25 Minesota Blanco Malos tratos


familiares, daños
contra la propiedad

Las víctimas llevaban un estilo de vida peligroso, rodeado de violencia y con una necesidad
de satisfacer los deseos económicos y sexuales que Dahmer les ofrecía, lo cual las volvía
una víctima sencilla de atrapar pues no contaban con medidas preventivas que pudieron
haber disuadido de alguna forma a su asesino.
EVIDENCIAS FORENSES:

Las evidencias forenses que ayudaron a darle forma al caso fueron los registros dentales de
los esqueletos, las fotografías de las víctimas y la sangre presente en el departamento de
Dahmer, además de los cadáveres encontrados en el sitio y la misma confesión de Dahmer.

PREDICCIÓNES DE CONDUCTAS:

Con base en la información presentada en los textos, Dahmer muestra una actitud abierta y
comunicativa durante las entrevistas. Se mostrará colaborador y descriptivo, detallado y
exacto con sus explicaciones y en sus diálogos.

Si no hubiese sido atrapado, definitivamente Dahmer volvería a matar en cada oportunidad


que tuviera, siendo la readaptación una posibilidad que no se le puede ofrecer a este
individuo debido a que los impulsos sexuales que lo motivan son demasiado fuertes y no
muestra interés alguno en frenarlos, al igual que ocurrió con su alcoholismo. Seguramente
se comportaría de una forma similar en el reclusorio, buscando una oportunidad para
hacerse con una nueva víctima, aunque seguramente modificaría sus métodos para lograr
hacerlo.

Su actitud al ser detenido fue violenta, queriendo escapar inmediatamente de la escena del
crimen.

ITER CRIMINIS E ITER VICTIMAE

Dahmer siempre se halló bajo el deseo ferviente de satisfacer sus necesidades sexuales de
encontrarse con una pareja sexual que fuese pasiva y obediente para él y que, además, no lo
fuera a abandonar. Por tal motivo, buscaba en sus víctimas una representación de esta
pareja ideal y la mejor manera de conseguirla era dejándolas inconscientes y vulnerables
para su satisfacción personal. Con esto en mente, planeó la forma de inmovilizarlas y para
ello consiguió somníferos engañando a un médico para que se los recetara con un supuesto
problema para dormir. Asimismo, una de sus fantasías era asesinar a una persona, por lo
que después de drogarlas las estrangulaba hasta la muerte, situación que lo hacía sentir
fuerte y le provocaba intenso placer, al igual que al practicar la necrofilia, así consiguiendo
esa pareja ideal que él tanto deseaba.
La conservación de las diferentes partes del cuerpo, o del cuerpo entero, así como el
canibalismo, reforzaba la idea de que sus víctimas ahora le pertenecían, formaban parte de
él y que jamás podrían abandonarle, lo cual mitigaba ese miedo a la soledad.

Sin embargo, la necesidad de Dahmer resurgía en poco tiempo, por lo cual esa ansiedad y
necesidad de poder sentirse de nuevo bien, le llevaban a matar otra vez en muy poco
tiempo.

La facilidad por la cual las víctimas eran atraídas por Dahmer se debe a que la gran mayoría
se encontraban en un ambiente donde las drogas o el dinero son bienes valiosos que se
pueden conseguir con poco trabajo y las fotografías que Dahmer pedía a cambio de
entregarles dinero, cumplen esta característica. También, muchas de sus víctimas son
jóvenes cuya experiencia en la calle es amplia, pero cuentan con una inmadurez que les
impide medir los peligros en los que se pudieran estar metiendo. Es interesante también que
la promiscuidad sea una constante en gran parte de los casos de las víctimas de Dahmer, lo
cual también las expuso a convertirse en uno más en su lista.

El aspecto de Dahmer también les proporcionó una falsa percepción de seguridad, pues su
forma de ser, actuar e incluso su apariencia física no les proveyó de la evidencia necesaria
que les sugiriera que se encontraban ante un peligroso asesino.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS
Jeffrey Dahmer es un hombre racional de mirada penetrante que no mostró manifestaciones
de ansiedad durante los interrogatorios de la policía y en las entrevistas con los medios de
comunicación. Durante su discurso, el rostro se mantuvo en una expresión que no denotaba
ninguna expresión, sin embargo, tiene conocimiento de que ha cometido actos crueles y
negativos en contra de otras personas y reconociendo tener problemas y conductas
anormales en su historia, aunque sus expresiones no corresponden con lo que afirma.

Dahmer hace uso de sus habilidades y cualidades intelectuales, mostrando un alto nivel de
inteligencia, una capacidad de planeación coherente y adecuada, además de que tiene
referencia de sí mismo en la realidad circundante, demostrando conocimiento de tiempo y
lugar. Es capaz de usar fácilmente mentiras, alias o bromas a los demás a fin de obtener
algo de las personas con las que se comunica y se relaciona, dichas ganancias están siempre
en concordancia con sus fantasías sexuales. Existe, sin embargo, una constante disociación
con la realidad, ya que continuamente fantasea y distorsiona los sucesos que ocurren a su
alrededor, y da explicaciones místicas respecto a la idea del canibalismo.

La razón por la cual asesina está directamente relacionada con su baja autoestima y con el
miedo a ser abandonado nuevamente y volver a experimentar el aislamiento sufrido durante
su infancia y adolescencia a causa de su poca relación con sus pares en ésa época y
aumentada con el divorcio de sus padres y el abandono total por parte de su madre a la edad
de dieciocho años. Asimismo, tiene un cuadro de alcoholismo constante.

Muestra una buena capacidad de memoria retrógrada y anterógrada, una nula evidencia de
sentimientos de culpa, así como la incapacidad de empatizar con los demás, mostrando
también ausencia de vergüenza y presenta egocentrismo e incapacidad para mostrar
reacciones afectivas básicas, pero con una preferencia por actividades de alto riesgo y
comportamientos irresponsables.

Todo lo anterior implica que no le detienen las reglas morales, no tiene sentimientos de
lealtad o intimidad, por lo que puede manifestarse la existencia de un trastorno antisocial
de la personalidad y cumpliendo los criterios del DSM-IV R, se diagnostica como un
individuo antisocial psicópata.

CONCLUSIONES:

1.- El individuo tiene un trastorno de la personalidad antisocial psicópata, por lo que no


existe alguna posibilidad de tratamiento correctivo que asegure una completa reinserción a
la sociedad.

2.- El individuo es altamente peligroso y manipulador, por lo que es necesario contar con
un equipo especialmente preparado para atender su caso.

3.- El individuo actuó por impulso durante su primer asesinato, no fue planificado.

4.- Dahmer actuó bajo la influencia de alcohol durante su segundo homicidio, tampoco
hubo planificación sobre la muerte de esa persona.
5.- Dahmer comenzó a matar de forma precisa, consciente y constante a partir de su tercera
víctima, por lo que se muestra una pérdida total de algún modo de frenar sus impulsos de
manera voluntaria.

6.- Si bien la historia familiar de Dahmer pudo haber proporcionado una base para la
adquisición de sus miedos, no hay evidencia que indique que el origen de sus fantasías
sobre cadáveres, pero sí su inicio durante su infancia.

Lo anterior lo hago de su conocimiento para los efectos legales a que haya


lugar.

ATENTAMENTE

Ciudad de México, México, a 28 de septiembre de 2016

Fernando Neftalí Filio Ortega

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