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Infección Urinaria: Causas y Prevención

La infección urinaria se produce cuando bacterias invaden el tracto urinario y causan inflamación. Los síntomas incluyen dolor o ardor al orinar, sensación de urgencia y frecuencia urinaria. Las mujeres son más propensas debido a su anatomía. Las infecciones no tratadas pueden dañar los riñones u ocasionar complicaciones graves. Generalmente se tratan con antibióticos, aunque las bacterias están desarrollando resistencia a los mismos.
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Infección Urinaria: Causas y Prevención

La infección urinaria se produce cuando bacterias invaden el tracto urinario y causan inflamación. Los síntomas incluyen dolor o ardor al orinar, sensación de urgencia y frecuencia urinaria. Las mujeres son más propensas debido a su anatomía. Las infecciones no tratadas pueden dañar los riñones u ocasionar complicaciones graves. Generalmente se tratan con antibióticos, aunque las bacterias están desarrollando resistencia a los mismos.
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Infección urinaria

Qué es
La infección de orina está provocada por la invasión de microorganismos
en el tracto urinario.
Existen diversos factores que inciden en la aparición de las infecciones
urinarias y son variables en función de la edad y sexo:
 En mujeres jóvenes: las causas más comunes son la existencia de
antecedentes de ITUs en la madre, el uso de espermicidas y tras
mantener relaciones sexuales.

 En mujeres postmenopáusicas: son frencuentes en aquellas que tienen


antecedentes de ITUs previas en la edad fértil.

 En varones jóvenes: las infecciones de orina son poco frecuentes y si


aparecen, es en relación con la actividad sexual.

 En los hombres mayores de 50 años: a causa más frecuente es


una infección bacteriana persistente en la próstata.

 En ambos sexos y mayores de 80 años: tiene un gran impacto que estén


hospitalizado, institucionalizado o sean portadores de sondas permanentes
de orina.

Síntomas
El cuadro clínico de la cistitis puede variar en función de la zona en la que se
presente la infección. Estos son los síntomas más comunes de la
infección de orina:
 Necesidad urgente y frecuente de orinar.

 Picazón o quemazón en la uretra al orinar.

 Enrojecimiento de la vulva y picor vaginal (en las mujeres).

 Dolor al orinar y al mantener relaciones sexuales.


 Color turbio, lechoso (espeso) o anormal de la orina.

 Aparición de sangre en la orina.

 Fiebre y escalofríos (la fiebre puede significar que la infección ha alcanzado


los riñones).

 Vómitos y náuseas.

 Dolor en el costado o espalda (indica infección en los riñones).

 A menudo, las mujeres sienten una ligera presión por encima del hueso
púbico y muchos hombres sienten una dilatación del recto.

 Estar más irritable de lo normal.

Las infecciones de orina se producen cuando los gérmenes contaminan la orina


y se reproducen dentro del tracto urinario. Puede provocar una serie de síntomas,
como dolor o escozor al orinar, molestias en el la zona baja del abdomen,
sensación de urgencia para orinar, ganas permanentes de hacerlo o impresión de
no haber finalizado.
La causa de esta infección son las bacterias. Lo más habitual es que el E-Coli,
presente en el intestino alcance la uretra, y provoque una infección urinaria, que a
menudo deriva en una cistitis o inflamación de la vejiga. La anatomía femenina
hace que sean más habituales entre las mujeres. Según una publicación de la
Sociedad Española de Nefrología (SEN), la mitad de ellas puede sufrir una
infección del tracto urinario a lo largo de su vida.
Si la infección de orina alcanza la vejiga, estaremos ante una cistitis; si afecta al
riñón y la zona pélvica renal, se trata de una pielonefritis. Suele ser un
agravamiento de la cistitis y suele venir acompañada de fiebre. Si la infección se
encuentra en la uretra, será una uretritis y en la próstata, en el caso de los
hombres, se produce la prostatitis.

Riesgos de las infecciones urinarias no tratadas


Las infecciones de orina no tratadas pueden provocar graves problemas de salud e
incluso una septicemia; una infección multiorgánica y generalizada que puede
provocar la muerte. El hecho de que sean frecuentes no las hace menos peligrosas.
Aquí te detallamos algunos de los riesgos:
 Infecciones recurrentes. Sin tratamiento, esta dolencia puede prolongarse, con dos o
más infecciones de las vías urinarias en un período de seis meses, o cuatro o más en
un año.
 Daño renal permanente derivado de una pielonefritis grave.
 Durante el embarazo, puede provocar que el bebé nazca con bajo peso o sea
prematuro.
 Septicemia, una complicación de las infecciones que puede provocar la muerte,
especialmente si se extiende hacia los riñones.

Factores que predisponen a las infecciones de orina


Hay algunas situaciones que hacen que las infecciones urinarias sean más probables.
Algunas están relacionadas con la anatomía, como en el caso de las mujeres, que
sufren más porque su uretra es más corta que la de los hombres, lo que hace que la
vejiga esté más expuesta. También, por la proximidad a la vagina y el ano.
Pero existen otras situaciones desencadenantes:
 Mala higiene íntima. Por exceso como por defecto. Hay productos de uso íntimo o
desodorantes vaginales que pueden desencadenar una infección de orina por
alteraciones del ph.
 Baños en contacto con superficies o aguas contaminadas con microorganismos,
estancadas, etc.
 Las relaciones sexuales. Los especialistas consideran que las mujeres sexualmente
activas son más proclives y que el riesgo aumenta con una nueva pareja. Existen
además algunos espermicidas y diafragmas que pueden producir infecciones.
También hay prácticas sexuales de riesgo.
 Los cambios hormonales como el embarazo o la menopausia pueden desencadenar
infecciones urinarias, por cambios en las vías urinarias.
 Uso de sondas y catéteres. Las infecciones de orina a menudo se producen entre
personas ingresadas en hospitales y que han estado conectadas a una sonda o un
catéter…
En general estas afecciones son más frecuentes en todas las situaciones que impidan
el vaciado total de la vejiga y cuando los períodos de espera entre micciones son muy
largos.

Cómo prevenir las infecciones de orina


 Bebe mucho, sobre todo agua. Diluirás la orina y orinarás con mayor frecuencia, lo
que permite expulsar las bacterias de las vías urinarias.
 Límpiate desde adelante hacia atrás. Evitarás que las bacterias del intestino se
propaguen.
 Vacía la vejiga poco después de tener relaciones sexuales. También bebe un vaso
lleno de agua para ayudar a expulsar las bacterias.
 Evita utilizar productos íntimos potencialmente irritantes
Diagnóstico y tratamiento

Su proveedor de atención médica puede hacer varias cosas para determinar si


usted o su hijo tienen una infección urinaria; estas incluyen hacerle preguntas
sobre los síntomas y un examen físico, y ordenar análisis de sangre.

La mayoría de las infecciones urinarias son causadas por bacterias y se pueden


tratar con antibióticos. Sin embargo, las bacterias se están volviendo cada vez
más resistentes a los antibióticos, lo que significa que los antibióticos comunes
posiblemente no puedan eliminar las infecciones causadas por estos microbios
resistentes. Cada vez que usted o su hijo toman un antibiótico, las bacterias que
normalmente viven en su cuerpo (como las que viven en el intestino) tienen más
probabilidades de volverse resistentes a los antibióticos. Este es un problema
grave cada vez más frecuente debido a que las infecciones urinarias suelen ser
recurrentes en las mismas personas.

5 Causas principales de infección urinaria


1. Aguantar las ganas de ir al baño
2. Hacer la higiene íntima incorrectamente
3. Beber poca agua durante el día
4. Utilizar tampones mucho tiempo
5. Tener cálculos renales
Lista de medicamentos recomendados
Los antibióticos sólo se deben utilizar cuando se recomiendan por el médico, sin
embargo, los más comunes para tratar este tipo de infección son:
 Fosfomicina;
 Ciprofloxacina;
 Levofloxacina;
 Cefalexina;
 Amoxicilina;
 Ceftriaxona;
 Azitromicina;
 Doxiciclina.

Tipos de infecciones de las vías urinarias

Cada tipo de infección urinaria puede provocar signos y síntomas más específicos
según la parte de las vías urinarias que esté infectada.
Parte de las vías urinarias afectada Signos y síntomas

Riñones (pielonefritis aguda)  Dolor en la parte superior de la espalda y en


un costado (flanco)

 Fiebre alta

 Temblor y escalofríos

 Náuseas

 Vómitos

Vejiga (cistitis)  Presión pélvica

 Molestias en la parte inferior del abdomen

 Micciones frecuentes y dolorosas

 Sangre en la orina

Uretra (uretritis)  Ardor al orinar

 Secreción

Complicaciones

Cuando se tratan rápida y adecuadamente, es poco común que las infecciones de


las vías urinarias inferiores tengan complicaciones. Pero si una infección urinaria
se deja sin tratar, puede tener consecuencias graves.

Las complicaciones de una infección urinaria pueden comprender:

 Infecciones recurrentes, en especial, en mujeres que sufren dos o más


infecciones de las vías urinarias en un período de seis meses, o cuatro o más
en un año.

 Daño renal permanente debido a una infección renal aguda o crónica


(pielonefritis) provocada por una infección urinaria sin tratar.
 Riesgo elevado para las mujeres embarazadas de tener un bebé de bajo
peso al nacer o prematuro.

 Estrechamiento (constricción) de la uretra en hombres con uretritis recurrente


que anteriormente tuvieron uretritis gonocócica.

 Septicemia, una complicación de las infecciones que puede poner en riesgo


la vida, especialmente si la infección se extiende hacia arriba, más allá de las
vías urinarias, hasta los riñones.

Prevención

Puedes adoptar las siguientes medidas para reducir el riesgo de infección de las
vías urinarias:

 Bebe mucho líquido, especialmente agua. Beber agua ayuda a diluir la


orina y garantiza que orinarás con mayor frecuencia, lo que permite expulsar
las bacterias de las vías urinarias antes de que pueda comenzar la infección.

 Bebe jugo de arándanos rojos. Si bien los estudios no son concluyentes


sobre las propiedades del jugo de arándanos rojos para evitar las infecciones
urinarias, probablemente no sea dañino.

 Límpiate desde adelante hacia atrás. Hacerlo de esta forma después de


orinar y evacuar los intestinos ayuda a evitar que las bacterias de la región
anal se propaguen a la vagina y la uretra.

 Vacía la vejiga poco después de tener relaciones sexuales. También


bebe un vaso lleno de agua para ayudar a expulsar las bacterias.

 Evita utilizar productos femeninos potencialmente irritantes. El uso de


desodorantes en aerosol u otros productos femeninos (como las duchas y los
talcos) en la zona genital puede irritar la uretra.

 Cambia tu método anticonceptivo. Los diafragmas o los preservativos sin


lubricante o con espermicida pueden contribuir al crecimiento de bacterias.

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