NANOMATERIALES Y SU APLICACIÓN EN LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ
Nombre: Diego Prócel
Código: 1836
Fecha: 2020-01-27
A partir de la década de los 80´s, como consecuencia inevitable del surgimiento de la
nueva era nanotecnológica, se han venido desarrollando nuevos procesos y métodos de
síntesis que permiten la confección de materiales nanoestructurados con novedosas
propiedades que los hacen potencialmente útiles para un amplio espectro de aplicaciones.
La incorporación de estos nanomateriales al sector industrial y productos de consumo ha
crecido exponencialmente en los últimos años. Estos materiales ya están siendo
incorporados en la industria de los alimentos, la construcción, la metalmecánica, la
industria textil, electrónica, en el sector de la salud, de energía, entre otros. Los
nanomateriales tienen composiciones químicas únicas, como lo son los puntos cuánticos
de selenio de cadmio (CdSe), los silicatos tratados con órgano-silano y acrilato, nanotubos
de carbono funcionalizados con diferentes tipos de compuestos, nano-resortes de sílice,
Nanosprings, entre otros (Lizarazo & Gonzáles, 2018).
Los nanomateriales son materiales que contienen partículas con una o más dimensiones
en la nanoescala, desde aproximadamente un nanómetro a 100 nanómetros. El nanómetro
(nm) equivale a una milmillonésima parte de un metro (1 nm = 10-9 m). Se pueden
presentar de forma natural, por ejemplo las cenizas generadas por un volcán, o como
subproducto no intencionado de un proceso industrial, por ejemplo los humos de
soldadura o los productos de combustión, denominándose en estos casos nanomateriales
incidentales o accidentales, tradicionalmente conocidos como partículas ultrafinas. El
término nanomaterial también incluye los nanomateriales manufacturados diseñados
intencionadamente con unas propiedades específicas (mecánicas, eléctricas, ópticas,
catalíticas, etc.) muy diferentes, en muchos casos, a las que presenta el mismo material a
tamaño no nano (Quintana & Jimenez, 2015).
Los nanomateriales manufacturados pueden presentarse en forma de nano-objetos,
materiales que se caracterizan por tener una, dos o tres dimensiones externas en la nano-
escala, o de material nanoestructurado que se caracteriza por tener la estructura interna o
la estructura superficial en la nano-escala. Los nano-objetos se denominan nano-placa,
nano-fibra o nanopartícula dependiendo de si tienen una, dos o tres dimensiones externas,
respectivamente, en la nano-escala. Normalmente, durante el proceso de producción de
los nano-objetos, las partículas primarias, que son aquellas que se generan inicialmente
en el proceso, tienden a unirse unas con otras para dar lugar a aglomerados o agregados
en los que las dimensiones externas pueden alcanzar tamaños superiores a 100 nm. En los
aglomerados las partículas están débilmente unidas y la superficie externa resultante es
próxima a la suma de las áreas superficiales de los componentes individuales. Por el
contrario, en los agregados las partículas están fuertemente enlazadas o fusionadas y la
superficie externa resultante puede ser significativamente menor que la suma de las áreas
superficiales calculadas de los componentes individuales (Quintana & Jimenez, 2015).
A continuación, se describen algunos de los tipos de nanomateriales manufacturados más
comunes (Quintana & Jimenez, 2015):
Nanomateriales inorgánicos no metálicos Incluye un amplio número de
nanomateriales que principalmente son óxidos de elementos no metálicos. Los de
mayor producción son: la sílice amorfa sintética con propiedades antideslizantes
y gran resistencia al rayado y a la abrasión; el óxido de aluminio que también
presenta gran resistencia al rayado y a la abrasión; el dióxido de titanio utilizado
por sus propiedades eléctricas, foto-catalíticas, de protección frente a radiación
ultravioleta y por su actividad antimicrobiana; el óxido de cerio utilizado por sus
propiedades ópticas; y el óxido de cinc utilizado por sus propiedades filtrantes de
la luz ultravioleta y antimicrobiana.
Metales y aleaciones La mayoría pueden producirse en dimensiones
nanométricas (por ejemplo, nanohilos, nanopartículas), siendo las de oro, las de
plata y las aleaciones de platino y paladio las de mayor producción. Todos ellos
presentan una elevada actividad catalítica, propiedades antimicrobianas,
fototérmicas, fotoeléctricas y ópticas.
Nanomateriales con base de carbono Fullerenos Están constituidos únicamente
por átomos de carbono y tienen un número par variable de átomos de carbono,
que puede oscilar desde 28 hasta más de 100 átomos, adoptando la forma de una
esfera hueca. Tienen una estructura de anillos hexagonales de carbono similar al
grafito, aunque también tienen anillos pentagonales y heptagonales que son los
que permiten que se formen estructuras tridimensionales. La forma más conocida
de los fullerenos es la que contiene 60 átomos de carbono, C60, denominada
fullereno Buckminster o Buckyball. Los fullerenos son materiales químicamente
estables e insolubles en disoluciones acuosas.
Grafeno Es un material con estructura bidimesional que se presenta en forma de
nanoplacas. Las nanoplacas son láminas constituidas por una red hexagonal de
átomos de carbono dispuestos en un mismo plano, como en el grafito, cuyo
espesor es del orden del nanómetro. Presenta elevada dureza (similar a la del
diamante), elasticidad, flexibilidad y densidad, además de alta conductividad
térmica y eléctrica. El grafeno es un material muy ligero y resistente a las
radiaciones ionizantes.
Nanotubos de carbono Poseen estructura cilíndrica y están compuestos por una
o más láminas tubulares similares al grafeno, denominándose nanotubos de
carbono de pared simple (SWCNT) o de pared múltiple (MWCNT),
respectivamente. El diámetro puede variar entre aproximadamente 1 nm para los
de pared simple hasta más de 100 nm para los de pared múltiple, mientras que la
longitud puede sobrepasar algunos centenares de micrómetros. Los nanotubos son
materiales química y térmicamente muy estables, que presentan una elevada
elasticidad, conductividad eléctrica y térmica, alta relación resistencia-peso y baja
densidad. Asimismo, presentan una gran resistencia a la deformación y al
estiramiento.
Nanofibras de carbono Están formadas por láminas de grafeno. Presentan una
estructura en forma de copa por lo que algunas propiedades mecánicas y eléctricas
serán diferentes a las de los nanotubos de carbono. Presentan elevada
conductividad eléctrica y resistencia al fuego.
APLICACIÓN EN EL SECTOR AUTOMOTRIZ
El campo de aplicación de la nanotecnología en este sector es muy amplio, pudiéndose
encontrar en el chasis y carrocería, interior del vehículo, motor y sistema de transmisión,
pinturas y recubrimientos, suspensión y sistema de frenado, lubricación, neumáticos,
catalizador y equipamiento eléctrico y electrónico.
Entre las propiedades que se pueden conseguir añadiendo nanomateriales a los
componentes del vehículo se encuentra la mejora de la resistencia frente al rayado y la
abrasión, logrando productos con mayor durabilidad. También se puede mejorar la
seguridad en condiciones meteorológicas adversas, como en caso de lluvia, incorporando
nanomateriales a las lunas del vehículo para lograr propiedades antirreflejo, anti-
empañamiento e hidrófobas, mejorando de forma significativa la visibilidad. La mejora
en el rendimiento y eficiencia de los motores repercute directamente en un ahorro de
combustible, disminuyendo la contaminación. Sin renunciar a la seguridad, también se
puede reducir el peso del vehículo utilizando nanomateriales en la fabricación de
componentes más resistentes y ligeros, lo que supone, nuevamente, un ahorro de
combustible. La importancia en la estética, confort y calidad de acabados y superficies
también repercute en la búsqueda nanomateriales. Un ejemplo de ello es la adición de
nanopartículas de cuarzo a los recubrimientos y pinturas de los coches para lograr
propiedades de autolimpieza, protección contra la corrosión y resistencia al rayado, que
permiten la conservación de la pintura en perfecto estado. Otro ejemplo son los
nanomateriales que, añadidos a las pinturas, pueden alterar sus propiedades reflectoras
del calor dependiendo de la intensidad de la luz solar, influyendo de esta forma en la
regulación de la temperatura del vehículo y evitando así el uso del aire acondicionado,
con lo que se ahorra combustible. En las siguientes imágenes se resumen los diferentes
nanomateriales en investigación para cada parte del vehículo (Colorado & Sánchez,
2017).
BIBLIOGRAFÍA
Colorado, M., & Sánchez, T. (2017). Nanomateriales en el sector. Madrid: Centro
Nacional de Nuevas Tecnologías. INSSBT.
Lizarazo, C., & Gonzáles, E. (2018). Nanomateriales: un acercamiento a lo básico.
Medicina y Seguridad del Trabajo.
Quintana, M. J., & Jimenez, R. (2015). Seguridad y salud en el trabajo con
nanomateriales. Madrid: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo
(INSHT.