2.2.2.
Refrigerantes
“Un refrigerante es un fluido capaz de transportar el calor de un lado a otro en
cantidades suficientes para desarrollar una trasferencia de calor. Los refrigerantes
son los fluidos de trabajo en los sistemas de refrigeración, aire acondicionado y
bombas de calor. Estos productos absorben el calor de un área como el espacio
acondicionado de una sala y es expulsado en otra área exterior generalmente por
conducto del evaporador y del condensador respectivamente.
A lo largo de la historia de la refrigeración, se han utilizado varios tipos de
refrigerantes, algunos tóxicos, otros inflamables, algunos más con propiedades
ambientales limitadas, etc. Lo que ha llevado a la conclusión de que no existe hasta
el momento un refrigerante ideal. Para poder tener una mejor decisión de qué tipo
de refrigerante se debe utilizar en una instalación de refrigeración y/o aire
acondicionado, es importante considerar 4 factores básicos:
Factores Ambientales
Factores Económicos
Factores de Seguridad
Factores de Desempeño
Cada uno de estos puntos puede influir en forma muy importante si las instalaciones
de refrigeración y aire acondicionado pueden ser viables de ser operadas por largo
tiempo.
A. Tipos y/o clasificación de refrigerantes
A.1 Clasificación de Refrigerantes por sus componentes químicos
En la industria de la refrigeración y aire acondicionado se han utilizado múltiples
sustancias químicas con diferentes características, desde los que no son
inflamables, ni tóxicos hasta los que presentan índices de inflamabilidad y toxicidad
que provocan un mayor cuidado en el uso de los equipos y la prevención de fugas,
en la parte siguiente se especifican los más utilizados en los sectores de consumo.
Clorofluorocarbonos (CFC’s)
Compuestos altamente estables debido a su composición química basada
principalmente en moléculas de cloro, flúor y carbono. Fueron introducidos al
mercado en los años’30 del siglo pasado y tuvieron gran utilización en
sectores de refrigeración, aire acondicionado, como solventes en la industria
electrónica y metalmecánica, como agentes de espumado para la
elaboración del poliuretano y poliestireno y como esterilizantes médicos.
Hidroclorofluorocarbonos (HCFC’s)
Compuestos estables de composición química similar a los CFC’s pero con
menos contenido de cloro en su molécula que provoca menores potenciales
de agotamiento a la capa de ozono. Estos productos han sido utilizados en
la refrigeración, aire acondicionado, como espumantes en la fabricación de
poliuretano y como propolentes en la industria del aerosol.
Hidrocarburos (HC’s)
Sustancias con buena capacidad de refrigeración y termodinámicamente
aceptables para ser utilizadas en refrigeración, aire acondicionado y como
espumante de poliuretano y poliestireno así como propolentes en la industria
del aerosol. Tienen propiedades ambientales muy aceptables debido a que
no dañan la capa de ozono y tienen un bajo potencial de cambio climático,
sin embargo, su alta inflamabilidad los limita a ciertas aplicaciones por los
altos costos de instalación y mantenimiento que son necesarios para
aumentar la seguridad de los usuarios.
Compuestos inorgánicos (R-717, R-744)
El amoníaco (R-717) es un excelente refrigerante que ha sido utilizado desde
los principios de la refrigeración. Tiene una alta capacidad de refrigeración y
su aceptación es muy amplia entre los usuarios. Su limitante es su alto nivel
de toxicidad que ha provocado que este refrigerante solo sea utilizado en la
refrigeración industrial de grandes cargas y lejos de los usuarios finales para
evitar el contacto de este refrigerante con las personas. También es posible
utilizable como refrigerante secundario en sistemas donde el diseño de los
mismos permitan su instalación.
El Bióxido de Carbono (R-744) un refrigerante que ha sido probado en varias
aplicaciones debido a sus excelentes propiedades ambientales. La limitante
de este refrigerante es su alta presión de operación que no permite hacer
diseños en todas las aplicaciones, actualmente es instalado en heladeras
domésticas y comerciales con compresores fraccionarios y también es
utilizado en sistemas como refrigerante secundario.
A.2 Clasificación de Refrigerantes por su numeración ASHRAE
Existen diferentes tipos de refrigerantes que son utilizados en la industria de la
Refrigeración y aire acondicionado actualmente, enseguida se hace una
clasificación de los más comunes según la Norma 34 del ASHRAE con la finalidad
de no manejar nombres químicos para las sustancias.
Refrigerantes Puros
Son aquellos que solo tienen un componente químico y su comportamiento
está basado en sus propiedades termodinámicas propias de la sustancia
como ejemplos se pueden citar el refrigerante 12(R-12), el refrigerante 11 (R-
11), el propano (R-290), etc.
Refrigerantes Alotrópicos
Son mezclas de refrigerantes principalmente de dos componentes los cuales
se comportan como un compuesto puro debido que no tienen variación de
temperatura y presión en los cambios de fase si se encuentran en su punto
de azeotropía. Para casos prácticos su comportamiento es muy similar a un
compuesto puro. Como ejemplo se puede citar a los refrigerantes R-502, R-
507, R-508B, etc.
Refrigerantes Zeotrópicos
Son mezclas de refrigerantes que si tienen variaciones de temperatura
cuando existe un cambio de fase (condensación o evaporación) esto se debe
principalmente a que los componentes que conforman la mezcla tienen
diferentes puntos de ebullición. A esta variación de temperatura se le llama
deslizamiento de temperatura o “glide” que debe ser considerado cuando se
instalen este tipo de refrigerantes en los sistemas. Esta clasificación también
se le llama series de refrigerantes donde los componentes puros son de la
serie del metano y etano (decenas y centenas), series 400 refrigerantes
zeotropos y series 500 refrigerantes azeotropos.”
B. Composición
El componente principal en los motores refrigerados por agua, es por supuesto el
agua.
Mezcladas con el agua se pueden presentar una de las 3 principales bases
refrigerantes: Etilenglicol, que es la base más común utilizada en líquidos
refrigerantes automotrices, el propilenglicol, que es utilizada por su bajo nivel toxico
y contaminante, sin embargo, no tiene mayor participación en líquidos refrigerantes
para motores. Y por último el Metanol que es la tercera alternativa y la menos
efectiva, utilizada mucho en Gran Bretaña, casi solo por costumbre histórica.
A la mezcla del agua más la base refrigerante se le agrega ciertos inhibidores
químicos que como su nombre lo indica impiden o controlan la corrosión y la
cavitación. Además, se agregan otros aditivos con el fin de estabilizar los inhibidores
y las sales metálicas, que se conocen como secuestrantes (Fieldson, 2015).
Es imprescindible remitirse a la ASTM, quien es la entidad encargada de emitir no
solo las definiciones de los distintos refrigerantes y sus usos, sino también los
procedimientos para realizar ensayos y además establecer los límites y
especificaciones de rendimiento.
La referencia básica es la norma ASTM D-3306 que determina los parámetros
físicos y químicos y un mínimo de rendimiento, dicha norma específica para
automóviles, la cual no tiene restricción sobre el silicio, además incluye el ensayo
ASTM D-4340 para protección del aluminio, muchos de estos refrigerantes se
consideran “NAP free”, que llevado a términos simples, son libres de aminas,
fosfatos y nitritos, esto debido a la importancia y el cuidado del medio ambiente,
puesto que evitan la formación de nitrosaminas.
B.1 TIPOS DE BASE
Agua
El componente principal del refrigerante en los motores enfriados por líquido,
es por supuesto el agua, sobre todo por no ser toxica y relativamente barata.
Sin ninguna mezcla, el agua tiene su punto de congelamiento a 0°C y su
punto de ebullición a presión atmosférica a 100°C. Las demás propiedades
se encuentran detalladas en la tabla 1.
Tabla 1. Propiedades del Agua
Fuente: Alarcón & Sánchez, 2012
Etilenglicol
El etilenglicol (C2H6O2) componente base de los refrigerantes, es un
compuesto químico que pertenece al grupo de los dioles, es un líquido
transparente, incoloro, ligeramente espero con leve sabor dulce, son por
estas características organolépticas que se suele utilizar distintos colorantes
(los distintos colores que se utilizan en los refrigerantes) para reconocerlo. A
temperatura ambiente es poco volátil, pero puede existir en el aire en forma
de vapor. Se fabrica a partir de la hidratación del óxido de etileno. En la tabla
2 se muestra las propiedades del etilenglicol a temperaturas de 0 °C y a
presión atmosférica (Alarcón & Sánchez, 2012)
Tabla 2. Propiedades del Etilenglicol
Fuente: Alarcón & Sánchez, 2012
Propilenglicol
El Propilenglicol se obtiene por reacción de una molécula de agua y una de
óxido de propileno. Es un líquido incoloro, viscoso, prácticamente inodoro
con sabor ligeramente dulce, totalmente soluble en agua, alcoholes de bajo
peso molecular (SPQ, 2015). Las propiedades del Propilenglicol se muestran
en la tabla 3.
Tabla 3. Propiedades del Propilenglicol
Fuente: Repsol, 2015
Metanol
La estructura química del metanol es muy similar a la del agua. En
condiciones normales es un líquido incoloro, de escasa viscosidad y de olor
y sabor frutal penetrante, miscible en agua y con la mayoría de los solventes
orgánicos, muy tóxico e inflamable. El olor es detectable a partir de los 2 ppm.
Es considerado como un producto petroquímico básico, a partir del cual se
obtienen varios productos secundarios (Héctor, Carlos, & Carlos, 2015). Las
propiedades físicas del metanol se encuentran en la tabla 4.
Tabla 4. Propiedades del Metanol
Fuente: Héctor, Carlos, & Carlos, Obtención de Metanol Propiedades-Usos, 2014
B.2 ADITIVOS DEL REFRIGERANTE
Anticorrosivos
Para reducir el efecto corrosivo del agua sobre el circuito de refrigeración se
usan una serie de aditivos que reducen el mismo, existen varios tipos de
anticorrosivos a base de fosfatos, nitratos, boratos o silicatos pero la mayoría
de estos tienen un periodo de uso o vida limitada a partir de la cual se
convierten en elemento perjudicial para las partes internas del circuito de
refrigeración, es por esto que la utilización del mismo está condicionado al
cambio periódico del líquido refrigerante del motor. Además, se usan otros
tipos de ácidos orgánicos de tipo carboxilatos, que al parecer tienen una vida
útil más larga.
Inhibidores de Corrosión
Existe una variedad de compuestos químicos que se agregan a los
refrigerantes para inhibir la corrosión. Bien llamados inhibidores, la función
de estos aditivos es formar una capa protectora estable sobre las superficies
de metal, y además modificar las propiedades de solubilidad del refrigerante.
Dentro de los inhibidores más comunes, tenemos:
Fosfato es el inhibidor más común y también el más discutido. Es muy
conocido como inhibidor en los metales ferrosos. Fabricantes americanos de
autos han especificado el fosfato en los refrigerantes porque es altamente
efectivo evitando la cavitación (Fieldson, 2015).
Nitrato es incluido en todas las formulas por su eficacia en la prevención del
picado de los radiadores de aluminio, sin ningún efecto negativo con el resto
de los metales (Fieldson, 2015).
Molibdato es un aditivo ampliamente benéfico. Previene la corrosión de
muchos metales y actúa en sinergia con fosfatos y silicatos para prevenir la
corrosión en otros (Fieldson, 2015).
Borato es usado comúnmente como refuerzo. Los refrigerantes americanos
tienen un pH de 10 o más, mientras que los europeos tienen de 7 a 8.5. En
servicio, los refrigerantes americanos bajan a 8 (Fieldson, 2015).
Benzoato es parte de la fórmula de inhibición de corrosión del British
Standards Institute [BSI]. Benzoato es más común en las formulas europeas
que en las americanas (Fieldson, 2015).
Silicato parece ser lo mejor en protección para el aluminio. El problema con
los silicatos es que no son indefinidamente estables en solución. Otros
aditivos pueden usarse de cierto modo para estabilizar a los silicatos
(Fieldson, 2015). En la tabla 5 se muestra los diferentes inhibidores de
corrosión
Tabla 5. Inhibidores de Corrosión
Fuente: Widman, 2016
C. Características y/o propiedades
En la actualidad no existe una sustancia que pueda ser considerada como el
refrigerante ideal, no obstante, hay una serie de propiedades las cuales debería
poseer dicha sustancia:
C.1 Propiedades Termodinámicas
Presión
Las presiones que actúan en un sistema de refrigeración, son
extremadamente importantes. En primer término, se debe operar con
presiones positivas; es decir, las presiones tanto en el condensador como en
el evaporador, deben ser superiores a la presión atmosférica. Si la presión
en el evaporador es negativa, es decir, que se esté trabajando en vacío, hay
riesgo de que por una fuga entre aire al sistema. Por esto, el refrigerante debe
tener una presión de evaporación lo más baja posible, pero ligeramente
superior a la presión atmosférica. Por otra parte, la presión de condensación
debe ser lo suficientemente baja, ya que esto determina la robustez del
compresor y del condensador. Mientras más alta sea la presión, se requiere
un equipo más robusto, por lo tanto, más caro.
Un ejemplo claro de alta presión de condensación es el R-170, para el cual
se requiere un equipo extremadamente robusto para soportar presiones
superiores a 4660 kPa. Los refrigerantes R-30 y R-123, trabajarían en vacío
en el evaporador a esta temperatura.
El R-134a trabaja a presiones más próximas a lo ideal, ya que su presión de
evaporación es muy baja, sin llegar al vacío, y su presión de condensación
no es tan alta, por lo que no requiere un equipo muy robusto.
Tabla 6. Presiones de operación
Fuente: Monroy, 2012
Temperatura
Hay tres temperaturas que son importantes para un refrigerante y que deben
ser consideradas al hacer la selección. Estas son: la de ebullición, la crítica y
la de congelación. La temperatura de ebullición de un refrigerante, siempre
es referida a la presión atmosférica normal de 101.3 kPa. Se puede decir,
que el punto de ebullición de cualquier líquido, es la temperatura a la cual su
presión de vapor es igual a la atmosférica. El punto de ebullición de un
refrigerante debe ser bajo, para que, aun operando a presiones positivas, se
pueda tener una temperatura baja en el evaporador.
Tabla 7. Temperaturas a presión atmosférica
Fuente: Monroy, 2012
Como ya se sabe, existe una relación directa entre la temperatura de
ebullición y la presión; es decir, el punto de ebullición se modifica al cambiar
la presión. Si se selecciona una presión conocida, se llega a una temperatura
deseada. Qué presión seleccionar, es lo que provoca que surjan muchos
argumentos en el momento de diseñar los evaporadores y compresores.
Para que opere eficientemente un compresor (pero no necesariamente el
sistema completo), es deseable tener en el evaporador la presión más alta
posible. Para los diseñadores de evaporadores, lo más deseable es que
operen a la presión más baja posible, para aprovechar al máximo la unidad
con un mínimo de tamaño y costo. Así que, para ambos, la presión adecuada
para la ebullición del refrigerante, es un punto en el cual es necesario
transigir. Si el evaporador es muy grande, la temperatura estará arriba de la
normal; si el evaporador es muy pequeño, la temperatura estará por debajo
de la normal. El evaporador debe tener una temperatura más baja, que la que
se desea tener en el espacio refrigerado, ya que, se necesita una diferencia
de temperaturas para que exista el flujo de calor.
Normalmente, cuando el sistema está en operación, la temperatura de
ebullición del refrigerante líquido dentro del evaporador, es aproximadamente
6°C más baja que la temperatura del evaporador. En los ciclos de paro, el
refrigerante y el evaporador igualarán sus temperaturas.
Otra temperatura a considerar cuando se selecciona un refrigerante, es la
temperatura crítica, sobre todo para el diseño del condensador, ya que
ningún vapor se condensa a una temperatura mayor de la crítica, aunque la
presión sea muy grande. En el caso de condensadores enfriados por aire, es
conveniente que el refrigerante tenga una temperatura crítica mayor de 55°C.
Como se puede ver en la tabla IV, todos los refrigerantes tienen temperaturas
críticas superiores a 70°C, a excepción del R-170 (etano), que es de 32.3°C;
por lo que, éste refrigerante no puede utilizarse en condensadores enfriados
por aire, ya que la temperatura de condensación sería siempre superior a la
crítica.
Por otra parte, la temperatura de congelación de un refrigerante, debe ser
más baja que la temperatura del evaporador. No se puede utilizar un
refrigerante que se congele a la temperatura de trabajo del evaporador.
Aunque esto no representa un problema, ya que la mayoría de los
refrigerantes tienen temperaturas de congelación muy bajas, a excepción del
R-718 (agua), la cual nunca se utiliza en un mecanismo de refrigeración por
compresión.
Volumen
Cuando se comparan densidades de gases, es común expresarlas en
volumen específico. El volumen específico de un refrigerante en fase vapor,
no es otra cosa, que el volumen en metros cúbicos (m³) o en litros (l) que
ocupará un kilogramo de refrigerante a condiciones normales; esto es, a una
temperatura de 20°C y a la presión atmosférica de 101.3 kPa.
En un sistema de refrigeración, al agregar calor al refrigerante, aumenta su
temperatura y su volumen específico, pero su presión permanece constante;
ya que, en el evaporador, en la línea de succión y en el condensador, la
temperatura de saturación es lo que controla la presión del vapor
sobrecalentado. Inversamente, si disminuye la temperatura del refrigerante,
disminuye su volumen específico.
El valor que es de más utilidad en trabajos de refrigeración, es el volumen
específico en fase vapor. Este valor, no es otra cosa, que el volumen en litros
(o en metros cúbicos) que ocupa un kilogramo de refrigerante al pasar de
líquido a vapor. Obviamente como es de esperarse, este valor debe ser lo
más bajo posible, ya que de este valor dependerá el desplazamiento
volumétrico del compresor. Por esta razón generalmente los refrigerantes
con alto valor de volumen específico en fase vapor, se utilizan con
compresores centrífugos, los cuales manejan grandes cantidades de vapor
de refrigerante.
Tabla 8. Volumen específico a -15ºC de varios refrigerantes.
Fuente: Monroy, 2012
Entalpía
Es la propiedad que representa la cantidad total de energía térmica o
contenido de calor, en un fluido. Sus unidades son kcal/kg. Para la mayoría
de los refrigerantes, se considera que su entalpía es cero a una temperatura
de saturación de -40°C. Entonces, el calor agregado o sustraído de un
refrigerante, desde ese punto, se considera que es su entalpía total. En la
mayoría de los trabajos de transferencia de calor, se manejan los cambios
de entalpía que ocurren durante un proceso. Generalmente, no hay
necesidad de conocer el contenido de energía absoluta.
Entalpía del Líquido Saturado (hf): Este valor es la cantidad de kilocalorías
por cada kilogramo de refrigerante líquido saturado; esto es, el líquido que
se encuentra a su temperatura de saturación.
Este contenido de calor del líquido, es calor sensible basado en la suposición
de que el líquido saturado a -40°C, no tiene calor sensible. Esto no es cierto,
ya que aún a -75°C, el líquido contiene algo de calor.
Para que esto sea verdad, los valores de entalpía en fase líquida, tendrían
que basarse en el cero absoluto de temperatura. Sin embargo, esto no es
necesario, ya que sólo interesa el cambio de entalpía; esto es, la cantidad de
calor que se requiere para calentar o enfriar un kilogramo de líquido, de una
temperatura de saturación a otra. El hecho de que se haya seleccionado la
temperatura de -40°C, como referencia para darle a la entalpía el valor de
cero, fue por conveniencia.
Entalpía de Evaporación (hfg): Esta es la cantidad de calor que requiere un
kilogramo de líquido, para cambiar a un kilogramo de vapor a temperatura
constante. Este valor también se le conoce como "calor latente de
evaporación".
En los sistemas de refrigeración, este cambio de estado de líquido a vapor,
ocurre en el evaporador. El cambio de contenido de calor o entalpía
resultante, se puede considerar, simplemente, como el trabajo teórico que
puede realizar el refrigerante.
Como se mencionó anteriormente, un refrigerante debe de preferencia tener
un valor alto de calor latente de evaporación, ya que esto es lo que hace
posible la refrigeración. Mientras mayor sea este valor, se requerirá circular
menos cantidad de refrigerante. Por ejemplo, en la tabla, comprobamos que
el calor latente de evaporación del R-717 (amoníaco) es muy alto, 313.89
kcal/kg, comparado con el calor latente de evaporación del R-502, que
solamente es de 37.4 kcal/kg. Esto significa que en equipos similares y a las
mismas condiciones, para producir una tonelada de refrigeración, se tendrían
que circular 9.63 kg/h de amoníaco, mientras que el R-502 se tendría que
circular 80.85 kg/h.
El calor latente de evaporación es una propiedad muy importante de un
refrigerante, pero se vuelve más importante aún, cuando se convierte en
"efecto de refrigeración". Este es el trabajo real producido por un refrigerante
dentro del sistema de refrigeración. Es el calor absorbido, que da como
resultado un enfriamiento útil. Puede determinarse conociendo la entalpía del
refrigerante líquido cuando entra al evaporador, y la entalpía del vapor de
refrigerante que sale del evaporador. La diferencia entre estos dos valores,
es el trabajo real producido o "efecto de refrigeración".
Entalpía del Vapor Saturado (hg): Un líquido antes de hervir, tiene calor
sensible. Cuando está en ebullición, adquiere además, calor latente.
Entonces, el calor total del vapor saturado, debe ser igual a la suma del calor
sensible del líquido, más el calor latente de evaporación. Esto se expresa de
la siguiente manera:
𝒉𝒈 = 𝒉𝒇 + 𝒉𝒇𝒈
La entalpía del vapor saturado, equivale a la suma de la entalpía del líquido
más el calor latente. La entalpía del vapor saturado, representa el contenido
total de calor del vapor saturado del refrigerante en un evaporador, antes de
ser sobrecalentado, es decir, antes de ser calentado por arriba de la
temperatura del evaporador. Si en un sistema de refrigeración la temperatura
de evaporación es menor de -40°C, entonces, los valores de entalpía del
líquido deberán restarse del calor latente, para poder obtener el valor del
calor del vapor, ya que los valores del líquido muestran un signo menos (-).
Ahora es fácil entender por qué los valores de entalpía son muy útiles, al
hacer cálculos de transferencia de calor. Puede verse que la entalpía incluye
la absorción de ambos calores, sensible y latente. Aún más, ahora sabemos
qué líquidos diferentes tienen diferentes calores específicos, y diferentes
calores latentes de evaporación. También diferentes puntos de ebullición, así
que, el uso de estos valores, ahorrarán prolongados cálculos al trabajar con
cargas de transferencia de calor, utilizando refrigerantes específicos.
Densidad
La densidad de un fluido, puede definirse como su peso por unidad de
volumen. Las unidades en que se expresa esta propiedad, son comúnmente
kg/m³ o puede utilizarse también kg/l.
Los líquidos tienen diferentes valores de peso por metro cúbico o por litro, lo
que se conoce como densidad. La mayoría de los refrigerantes en estado
líquido, tienen una densidad más alta que el agua (gravedades específicas
superiores a 1.0). La densidad de cada refrigerante varía con la temperatura.
Puesto que por regla, los líquidos se expanden al calentarse, su densidad a
altas temperaturas es menor que a bajas temperaturas.
Los valores de la densidad tienen algunas aplicaciones útiles para cálculos
de ingeniería, mayormente la densidad en fase líquida. La densidad en fase
vapor es útil en problemas que involucran al evaporador, la línea de succión
y el condensador. La densidad en fase líquida se utiliza, entre otras cosas,
para calcular la capacidad de cilindros o tanques recibidores.
Tabla 9. Densidad de algunos refrigerantes
Fuente: Monroy, 2012
C.2 Propiedades Físicas y Químicas
Efecto sobre otros materiales
Los materiales empleados en la construcción de equipos de refrigeración,
generalmente no son directamente de interés para el técnico de servicio,
puesto que la elección de esos materiales la hacen los fabricantes de equipo.
Sin embargo, a continuación, se mencionarán los efectos de algunos
refrigerantes sobre varios materiales representativos, tales como metales,
plásticos y elastómeros.
Compatibilidad con Metales
Debe seleccionarse un refrigerante que no tenga ningún efecto sobre los
metales. Algunos refrigerantes, afortunadamente muy pocos, bajo ciertas
condiciones, tienen efectos corrosivos sobre algunos metales o producen
reacciones químicas que forman productos indeseables o contaminantes. A
continuación, se mencionan algunos ejemplos; Los refrigerantes
halogenados, bajo condiciones normales de operación, pueden utilizarse
satisfactoriamente con la mayoría de los metales que comúnmente se usan
en los sistemas de refrigeración, tales como: acero, hierro fundido, bronce,
cobre, estaño, plomo y aluminio. Sin embargo, en condiciones severas de
operación, como alta temperatura y en presencia de humedad, se afectan
sus propiedades y reaccionan con los metales. No se recomienda utilizar
refrigerantes halogenados con aluminio que contenga más del 2% de
magnesio o magnesio y zinc, aun cuando la presencia de humedad sea muy
pequeña.
Otras excepciones de reacciones con metales son las siguientes:
El R-717 (amoníaco) no debe utilizarse con cobre o cualquier aleación de
cobre como bronce, estaño y zinc, ya que el amoníaco se combina rápida y
completamente con cualquier humedad presente, provocando la corrosión de
esos metales.
El R-40 (cloruro de metilo) no debe utilizarse con aluminio en cualquier forma.
Se forma un gas altamente inflamable, y es grande el riesgo de explosión. El
R-764 (bióxido de azufre) en presencia de agua forma ácido sulfuroso, el cual
ataca rápidamente al acero, al hierro, y en menor grado, a otros metales.
Compatibilidad con Elastómeros. Existe una variación considerable, en
cuanto a los efectos producidos por los refrigerantes en los elastómeros y
hules utilizados, tales como anillos, juntas, sellos, empaques y demás. Esto
se debe a que los elastómeros contienen, además del polímero base,
plastificantes y otros productos. En la tabla, se muestran los efectos
producidos en algunos elastómeros. Para medir este efecto, se sumergen
muestras del material en refrigerante a temperatura ambiente, hasta
conseguir la deformación de equilibrio o máxima. Otros efectos, tales como
extracción e hinchamiento o encogimiento permanente, son también
importantes para determinar la compatibilidad de los refrigerantes con los
elastómeros o plásticos, pero el hinchamiento lineal, es una muy buena
indicación. En algunas circunstancias, la presencia de aceite lubricante,
tenderá a alterar el efecto de refrigerante puro.
Tabla 10. Efecto de los refrigerantes líquidos sobre los elastómeros
Fuente: Monroy, 2012
Compatibilidad con Plásticos. La mayoría de los materiales plásticos, no
son afectados por los refrigerantes halogenados, por lo que se pueden utilizar
en forma satisfactoria en la mayoría de las aplicaciones. Una excepción es el
poli estireno, ya que algunos refrigerantes como el R-11 y el R-22, lo
disuelven; el R-12 también, pero en menor grado.
En general, el efecto sobre los plásticos disminuye, a medida que aumenta
el contenido de flúor en la molécula de los refrigerantes. Antes de utilizar
algún material plástico con los refrigerantes, es conveniente realizar un
ensayo de compatibilidad para una aplicación específica. La resistencia del
plástico a los refrigerantes, se puede ver alterada por variaciones en la
estructura del polímero, agentes aglutinantes, plastificantes, temperatura,
proceso de moldeado, etc.
Tabla 11. Efecto de los refrigerantes sobre los plásticos.
Fuente: Monroy, 2012
Tendencia a fugarse
Todos los refrigerantes tienen una tendencia a fugarse, y cuando esto
sucede, el refrigerante seleccionado debe ser fácilmente detectable. En la
actualidad, esto ya no es una deficiencia en ningún refrigerante, ya que se
han desarrollado varios métodos para detectar fugas de cualquier
refrigerante. Existen varios factores que determinan la tendencia de los
refrigerantes a fugarse. Presión, viscosidad y densidad, son algunos de ellos.
Cuando estas características son las mismas para diferentes refrigerantes,
el que tiene más tendencia a fugarse, es el de menor peso molecular. El
razonamiento de por qué sucede esto, es simple. El refrigerante con mayor
peso molecular, tiene moléculas más grandes. Esto significa que por una
grieta de cierto tamaño, se fugaría más fácilmente un refrigerante de bajo
peso molecular, que uno de mayor peso molecular. En la tabla, se muestran
los olores característicos, el peso molecular, y la raíz cuadrada del peso
molecular de algunos refrigerantes. Matemáticamente, el tamaño de las
moléculas de un compuesto, es proporcional a la raíz cuadrada del peso
molecular.
En la tabla se puede observar que el amoníaco, tiene una molécula de
aproximadamente la mitad de tamaño de la del R-22. Esto significa que, en
condiciones iguales de las propiedades mencionadas, se requeriría una
grieta del doble de tamaño para que se fugue el R-22 que para el R-717. Esta
es la razón por la que en las instalaciones de refrigeración de amoníaco, es
muy común el olor, debido a la facilidad con que se fuga este refrigerante.
Un poco de olor en los refrigerantes puede ser una ventaja, ya que cualquier
fuga, por muy pequeña, podría ser notada de inmediato y efectuarse la
corrección de la misma, antes de perder todo el refrigerante o se haya
ocasionado un daño mayor. Aunque un olor fuerte y picante, como el de
amoníaco, ayuda a indicar la presencia de una fuga, también podría
ocasionar pánico en lugares públicos, o sacar a la gente de sus casas, y en
general, crear problemas más importantes que la simple pérdida de
refrigerante. Por lo tanto, aunque un ligero olor pudiera ser ventajoso, un
refrigerante sin olor será normalmente mejor que un olor extremadamente
ofensivo. La excepción a esto, son los refrigerantes que no tienen olor y son
muy tóxicos, como el R-170. Algunas veces se añaden a estos compuestos
algún olor irritante, como medida de precaución.
Tabla 12. Pesos moleculares y olor característico de algunos refrigerantes.
Fuente: Monroy, 2012
D. Normativas para la fabricación, uso y manejo de refrigerantes
Las normativas que se pueden encontrar dentro del campo de la refrigeración es
muy extenso y variado se debe buscar la norma que mejor se adecue a nuestro
campo de acción para su aplicación.
A continuación, un listado de las diferentes normativas utilizadas en el campo de
la refrigeración y su aplicación.
ANSI (Instituto nacional Estadounidense de Estándares) Se trata de una
institución que se encarga de estandarizar diferentes servicios, productos
y procesos de refrigeración en Estados Unidos, cabe recalcar que es
miembro de la organización ISO, a más de otras organizaciones, está
encarga de acreditar a otras instituciones en varios temas, entre ellos la
refrigeración.
ANSI/ASHRAE 34 Se utiliza para hacer una designación numérica y
clasificación de refrigerantes según su seguridad, esta se basa en la
toxicidad e inflamabilidad del gas.
ANSI/ASME B31.5 Estandariza tuberías de refrigeración, tanto en lo que
son dimensiones como factores de trabajo de las mismas.
ARI (Instituto de refrigeración y aire acondicionado) Esta institución
representa a más del 90% de los equipos de refrigeración y de aire
acondicionado central y comercial instalada en América del norte.
ARI Standard 700 Especificaciones para utilización de refrigerantes a
base de fluorocarbono.
ARI Standard 740 Esta norma está destinada a regular la recuperación y
reciclaje en refrigeración.
ARI Standard 793 Especificación de uso de fluorocarbonos y otros
refrigerantes.
ASHRAE (Sociedad Americana de los Ingenieros de Calefacción,
Refrigeración y Aire Acondicionado). Esta institución genera normas para
las personas que estén interesadas en procesos de refrigeración, aire
acondicionado, ventilación y el mantenimiento de interiores.
ASHRAE 3 Controla la reducción de emisiones de refrigerantes a base de
CFC halógenos en equipos y aplicaciones de refrigeración y aire
acondicionado.
ASHRAR 15 Es la norma que está destinado a regular y controlar el uso
de refrigerantes inflamables.
DIN (Instituto Alemán de Normalización) Este instituto se encarga de
normar la utilización de refrigerantes en Alemania.
DIN 7003 (provisional) Norma el uso seguro de refrigerantes inflamables.
DIN 8960 (provisional) Clasifica los refrigerantes inflamables.
DIN 8975 Regula y promueve el uso seguro de refrigerantes inflamables.
EN 378 Se utiliza para la manipulación segura de los refrigerantes.
IEC (Comisión electrotécnica Internacional) esta es una institución
encargada en los estándares de las diferentes tecnologías eléctricas,
electrónicas y todas las relacionadas con la refrigeración.
IEC 60335-2-24 Norma que controla el uso de refrigerantes inflamables en
refrigeradores domésticos.
IEC 60335-2-40 Uso seguro de refrigerantes inflamables: bombas de calor
y aire acondicionado.
ISO (Organización Internacional de Normalización) Regula la fabricación y
comercialización de los refrigerantes.
ISO 817 Designación numérica para refrigerantes orgánicos.
JAPON Normas generales de seguridad en caso de exceso de presión del
gas. JAPON Normas de seguridad en refrigeración.
NF E35-400 Clasificación y normas de seguridad para refrigerantes
inflamables. NF E35-402 Normas de seguridad en la manipulación de
refrigerantes inflamables.
UL (Underwriters Laboratories). Esta empresa se desenvuelve en las
seguridades medioambientales.
“UL 250 Uso seguro de refrigerantes inflamables: refrigeradores y
congeladores domésticos.
UL 1995 Uso seguro de refrigerantes inflamables: equipos de enfriamiento y
calor. US DOT (49CFR 173) Clasificación de refrigerantes inflamables”.
BIBLIOGRAFÍA
1. Valycontrol. (2012). Refrigerantes. México.
2. Calderón Hernández, Marco Antonio (2016), " Manual de Buenas Prácticas en
Refrigeración." Paraguay.
3. J. PUEBLA, Manual De Buenas Prácticas En Refrigeración. 2003.
4. Miranda, Ángel. Manual técnico de refrigerantes. Primera edición. España:
Marcombo, S.A., 2012.