Hipomanía
La hipomanía es una condición afectiva
caracterizada por un ánimo persistentemente Hipomanía
expansivo, hiperactivo y/o irritable, como también
Clasificación y recursos externos
Especialidad Psiquiatría y psicología
CIAP-2 P73
Aviso médico
por pensamientos y comportamientosconsecuentes a dicho ánimo, que se distingue de un estado de
ánimo normal. Los individuos en estado hipomaníaco tienen menos necesidad de dormir y
descansar, pueden ser híper-empáticos y tienen una enorme cantidad de energía. Este estado
patológico constituye una de las fases del trastorno bipolar tipo II y de la ciclotimia.
Índice
Diferencia entre manía e hipomanía
Síntomas clásicos de la hipomanía
Hipomanía como efecto secundario
Véase también
Diferencia entre manía e hipomanía
A diferencia de los que padecen manía, aquellos con sistemas hipomaníacos son plenamente
funcionales, e incluso son de hecho a menudo más productivos de lo normal. Específicamente, la
hipomanía se distingue de la manía por la ausencia de síntomas psicóticos y por su menor grado de
impacto en la funcionalidad. Un episodio hipomaníaco no es un trastorno psicopatológico en sí,
sino que es una característica de otros cuadros como la Ciclotimia y el Trastorno Bipolar tipo II
(según el DSM-IV-TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, en su cuarta
edición), pero también puede ocurrir en el trastorno esquizoafectivo. Con la hipomanía, a veces se
presenta aumento de la creatividad y de la energía productiva. Existe una significativa cantidad de
gente con talentos creativos que ha experimentado hipomanía u otros síntomas del trastorno
bipolar, y le han atribuido su éxito a dicho trastorno.
Síntomas clásicos de la hipomanía
Leve euforia.
Un torrente de ideas.
Energía inacabable.
Verborrea (hablar en exceso, hasta cansar al otro).
Deseo e impulso por el éxito.
Autoestima o grandiosidad excesivamente alta, sin considerar válidos los argumentos de los
demás.
Irritabilidad.
Intolerancia a que se le contradiga.
Disminución de la necesidad de sueño.
Otros síntomas de aceleración del pensamiento.
Una forma de hipomanía menor es llamada hipertimia.
Hipomanía como efecto secundario
La hipomanía es también una efecto secundario de numerosos medicamentos, muchas veces
(aunque no siempre) psicofarmacológicos. Los pacientes con depresión severa quienes sufren
hipomanía como efecto secundario de (por ejemplo) los antidepresivos, pueden resultar tener una
forma de trastorno bipolar no detectada previamente. No obstante, la hipomanía inducida por
fármacos no es un indicativo invariable de trastornos afectivos bipolares. La diferencia entre los
trastornos uni- y bi-polar es esencial para el análisis de los cambios. Consecuentemente, para los
investigadores y para los profesionales de la salud mental es importante distinguir la hipomanía
inducida por fármacos en pacientes bipolares de la misma en pacientes depresivos unipolares (no
bipolares). Sin embargo, si los antidepresivos provocan el primer episodio de hipomanía, esto
sugiere marcadamente un diagnóstico de trastorno bipolar subyacente, particularmente si los
síntomas maníacos (leves, moderados o severos) duran por un largo periodo de tiempo desde que
comienzan. En caso de que sea verdadera hipomanía inducida por fármacos, el retiro de los
antidepresivos o de cualquier droga que haya disparado estos síntomas (por ejemplo
los esteroideso los estimulantes tales como las anfetaminas), en general causa un regreso bastante
rápido al comportamiento normal. Es mucho menos probable que sea un efecto secundario en
aquellos con depresión clínica unipolar pura, a menos que por ejemplo se les haya sido
administrados antidepresivos tricíclicos en dosis muy altas. Es menos probable que
los ISRSs provoquen síntomas maníacos excepto en aquellos individuos en los que exista un
trastorno bipolar subyacente, particularmente si son administrados sin un estabilizador del ánimo.
Con frecuencia, en aquellos quienes experimentaron su primer episodio de hipomanía (que sea de
un nivel de manía leve a moderado) —generalmente sin características psicóticas—, hay una larga o
reciente historia de depresión previa a la aparición de los síntomas maníacos, y comúnmente esto
surge en la mediana y tardía adolescencia. Debido a que este es un periodo de mucha carga
emocional, no es raro que los cambios de ánimo pasen como altibajos hormonales o adolescentes y
que para el diagnóstico de trastorno bipolar sean omitidos hasta que haya evidencia de una obvia
fase maníaca/hipomaníaca.
La hipomanía puede también ocurrir como efecto secundario de otros medicamentos prescritos
para trastornos o enfermedades no psicológicas. En estos casos, como en los de la hipomanía
inducida por fármacos en depresivos unipolares, esta puede ser eliminada casi invariablemente
bajando la dosis de la droga, retirándola por completo, o cambiando a una distinta si la
discontinuación del tratamiento no es posible.
El equipo de trabajo tratante que permite seguir adecuadamente las complicaciones motoras,
cognitivas y clínicas debe ser interdisciplinario. Algunos psiquiatras la inducen como una forma de
superar una depresión extrema.