Terapia narrativa.
Surge entre los años 70 y 80 de mano del australiano Michael White y el neozelandés David
Epston. Se clasifica dentro de las terapias de tercera generación, también llamada tercera ola,
junto con otros métodos terapéuticos como la Terapia Metacognitiva, la Psicoterapia Analítico
Funcional o la Terapia de Aceptación y Compromiso.
Es utilizada normalmente en la terapia familiar, aunque su aplicación ya se ha extendido a
otros campos como el educativo y el social o comunitario.
Estos autores usaban certificados, cartas y todo tipo de documentos para lograr
externalizar el problema y que la persona tuviera más espacio para crear una identidad
distinta a la que el problema proponía.
La Terapia Narrativa es un tipo de psicoterapia que se da desde una perspectiva no
invasiva y respetuosa, que no culpa ni victimiza a la persona, enseñándole que es ella la
experta en su propia vida.
La Terapia Narrativa propone un cambio a la hora de identificar a quien busca ayuda. Para
White (2004), ya no se le llama paciente, ni cliente, como en otros enfoques terapéuticos,
sino que se le denomina coautor del proceso de terapia.
Así, los autores cuestionan la posición del terapeuta como experto cediéndole esta
posición a la persona o coautor, el cual, ayudará al terapeuta a comprender la situación
mediante la auto-descripción del problema. También se le llama consultante.
Del mismo modo, la Terapia Narrativa intenta empoderar la cultura y saberes populares.
Según White (2002), otras disciplinas se olvidan de la propia historia de las personas y
grupos sociales, las marginan e incluso descalifican, desechando aquellos valores, recursos
y actitudes propias de la cultura utilizadas para enfrentar las situaciones problemáticas.
Las personas tendemos a interpretar y a dar significado a las experiencias de la vida diaria
para poder explicar todo lo que ocurre y darle un sentido. Este significado se puede
convertir en el tema de una historia (narrativa).
Postulados de la terapia narrativa
1- Diferenciación del problema y la persona:
Uno de los argumentos sobre los que se sustenta la Terapia Narrativa es que la persona
nunca es el problema y este se entiende como algo externo a la persona.
Así, se analizan los problemas separados de las personas, asumiendo que estas tienen la
habilidad, capacidad y compromiso suficientes para cambiar su relación con los problemas
en sus vidas.
La externalización del problema es una de las técnicas más conocidas en este tipo de
terapia. Consistente en la separación lingüística del problema y la identidad personal del
individuo.
2- Influencia social y cultural
Los relatos elaborados por las personas para dar sentido a su experiencia están influidos
por factores culturales y sociales.
3- El argumento de tu historia
A la hora de desarrollar una historia se tienen en cuenta aquellos sucesos que están
relacionados a través de una secuencia temporal y que concuerdan con el argumento. Así
pues, se interpreta lo que sucede y se le da significado mediante la unión de determinados
hechos que le darán sentido a la historia.
Este sentido es el argumento y para llegar a concretarlo se han elegido diferentes hechos
y sucesos y descartado otros que, tal vez, no encajaban con la historia.
4- El lenguaje como mediador
A través del lenguaje de desarrollan los procesos interpretativos pues se definen los
pensamientos y sentimientos.
5- Efectos de la historia dominante
Las historias son las que dan forma a la vida de la persona e impulsan o impiden la
realización de ciertas conductas, a esto se le conoce como los efectos de la historia
dominante.
No se puede explicar la vida solamente desde un punto de vista, de ahí que se vivan varias
historias diferentes a la vez. Por eso, se considera que las personas tienen vidas con
historias múltiples que les permiten la creación de una historia alternativa.
Método narrativo
La Terapia Narrativa utiliza las creencias, habilidades y conocimientos de la persona como
herramienta para solucionar los problemas y recuperar su vida.
El objetivo del terapeuta narrativo es ayudar a los consultantes a examinar, evaluar y
cambiar su relación con los problemas, planteando preguntas que ayudan a las personas a
exteriorizar sus problemas para luego investigar sobre ellos.
A medida que se investiga y se obtiene más información sobre los problemas, la persona
irá descubriendo una serie de valores y principios que le brindarán apoyo y un enfoque
nuevo para su vida.
El terapeuta narrativo utiliza las preguntas para guiar las conversaciones y examinar en
profundidad cómo han influido los problemas en la vida de la persona
Partiendo de la premisa de que aunque se trate de un problema recurrente y grave, aún
no ha llegado a destruir completamente a la persona.
Con el objetivo de que la persona deje de ver los problemas como el centro de su vida, el
terapeuta incitará a la persona a que busque en su relato todos aquellos aspectos que
tiende a dejar pasar y centre su atención en ellos, disminuyendo así la importancia de los
problemas. Posteriormente, invita a la persona a tomar una postura de empoderamiento
sobre el problema y entonces volver a narrar el relato desde ese nuevo punto de vista.
Es conveniente que, a medida que avanza la terapia, el consultante vaya anotando sus
descubrimientos y progresos.
En la Terapia Narrativa es común la participación de testigos externos u oyentes durante
las sesiones de consulta. Estos pueden ser amigos o familiares de la persona o incluso
clientes antiguos del terapeuta que tienen experiencia y conocimientos sobre el problema
a tratar.
Durante la primera entrevista solamente intervienen el terapeuta y el consultante,
mientras que los oyentes no pueden comentar, sólo escuchar.
En las sesiones posteriores, estos ya pueden expresar qué destacan de lo contado por el
cliente y si tiene alguna relación con su propia experiencia. Posteriormente, será el cliente
el que haga lo mismo con lo relatado por los testigos externos.
Al final, la persona se da cuenta de que el problema que presenta es compartido por otros
y aprende nuevas formas para continuar con su vida.
Técnicas.
Re-autoría
Ayudar a su cliente a desarrollar su historia les brinda la oportunidad de descubrir el
significado, encontrar curación y establecer o restablecer una identidad, todos factores
integrales para el éxito en la terapia.
Esta técnica también se conoce como “re-autoría”, ya que los clientes exploran sus
propias experiencias para encontrar alteraciones en su historia o crear una nueva, los
mismos eventos pueden contar cientos de historias diferentes, porque todos
interpretamos las experiencias de manera diferente y encontramos diferentes sentidos de
significado.
Técnica de externalización
Implica guiar al consultante hacia la visualización de sus problemas o comportamientos
como externos, en lugar de una parte de él o ella. Esta es una técnica que es mucho más
fácil de describir que adoptar por completo, pero puede tener un gran impacto positivo en
la autoidentidad y la confianza.
La idea general de esta técnica es que es mucho más fácil cambiar un comportamiento en
el que participa que cambiar una característica que forma parte de usted. Por ejemplo, si
se enoja rápidamente y se considera una persona enojada, debe cambiar
fundamentalmente algo acerca de usted para abordar el problema; y si usted es una
persona que actúa agresivamente y se enoja fácilmente, simplemente necesita modificar
los comportamientos para abordar el problema.
Puede parecer una distinción insignificante, pero hay una profunda diferencia entre la
mentalidad de alguien que se etiqueta a sí mismo como una persona “problemática” y
alguien que reconoce que a veces se involucran en conductas problemáticas.
Como terapeuta, esta técnica es fácil de describir, pero puede ser un desafío para el
consultante comprar completamente esta extraña idea. Anime al consultante a no darle
demasiada importancia a su diagnóstico o etiquetas autoasignadas, hágales saber qué tan
empoderante puede ser separarse de sus problemas, permitiéndoles un mayor grado de
control.
Técnica de deconstrucción
Esta “deconstrucción” se refiere a desglosar el problema o los problemas que tiene el
consultante, haciéndolo más fácil de entender y abordar, nuestros problemas a menudo
pueden parecer abrumadores, confusos o sin solución, pero nunca son verdaderamente
insolubles.
La deconstrucción del tema lo hace más específico y evita la generalización excesiva, así
como la aclaración de cuáles son en realidad las cuestiones centrales o los problemas.
Deconstruir el problema ayuda a saber exactamente cuál es el problema y lo que esto
significa para él
Esta técnica es una excelente manera de ayudar al cliente a profundizar en el problema,
comprender qué es importante para él y cómo este problema lo amenaza.
Técnica de los resultados únicos
Esta técnica es un poco compleja y complicada, pero tenga en cuenta el aspecto narrativo
de la terapia. La técnica de resultados únicos implica cambiar la propia historia, en la
terapia narrativa, el cliente tiene como objetivo construir una historia para sus
experiencias que les brinde significado y les dé una identidad positiva y funcional. Sin
embargo, no estamos limitados a una sola trama, hay muchas historias potenciales a las
que nos podemos suscribir, algunas más negativas y otras más positivas.
En lugar de continuar viendo su vida desde la misma perspectiva que siempre, la técnica
de resultados únicos puede ayudar al consultante a cambiar su perspectiva y percibir
narrativas más positivas y vivificantes. Al igual que un libro que cambia los puntos de vista
de un personaje a otro, nuestra vida tiene múltiples hilos de narrativa que lo atraviesan
con diferentes perspectivas, diferentes áreas de enfoque y diferentes puntos de interés,
poner la técnica en uso es simplemente elegir enfocarse en una historia o historias
diferentes de la que ha sido la fuente de sus problemas.
Usar esta técnica puede sonar como evitar el problema, pero en realidad solo se trata de
volver a imaginar el problema, lo que parece ser un problema desde una perspectiva no
puede ser más que un detalle sin pretensiones o insignificante en otro. Como terapeuta,
puede presentar esta técnica alentando a los coautores a buscar argumentos alternativos
o nuevos.
Existencialismo
De esta manera, el existencialismo y la terapia narrativa van de la mano, porque alienta a
las personas a hacer su propio significado y encontrar su propio propósito en lugar de
buscar alguna verdad absoluta preexistente.
Recursos:
Diarios, cartas, contar historias, biografías.
Certificado. EJEMPLO.
Las entrevistas terminan y el terapeuta le otorga un certificado al consultante donde dice:
Esto es para certificar que Raquel ha dominado la mentira que en tantos problemas la
metía. Las siguientes personas han notado el cambio: Carlos, José, Manuel, Laura y
Soledad. En Cáceres a 20 de Abril.