Rubin Harriet Maquiavelo para Mujeres PDF
Rubin Harriet Maquiavelo para Mujeres PDF
com
[Link] 1/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
ÍNDICE
Carta de la Maquiavela en que me he convertido a la lectora,
5
princesa de un mundo en armas
El libro de la estrategia
Una princesa descubre su verdadera fuerza cuando conoce a
I 23
su enemigo
II Lo que significa ser femenina y el arte del micropoder 33
VII Cómo hacer que los demás actúen a largo plazo 51
VIII La historia de una princesa que apuntó alto para conseguir su
56
objetivo
IX La tensión desarma al contrario 60
2
[Link] 2/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Agradecimientos
3
[Link] 3/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
cierto desprecio.
Katherine Anne Porter lo ha expresado mejor: «Lo que el hombre sólo hacía
por Dios, la mujer lo hacía siempre por el hombre.» Pero ahora la princesa lo
puede hacer por sí misma. Pongo como ejemplo la siguiente parábola: dos
hermanas emprenden un viaje. Tras viajar todo el día, llegan finalmente a la
habitación del hotel, una habitación correcta, pero no demasiado cómoda. La
hermana menor se conforma, pero la mayor insiste en cambiar de ha bitación,
diciendo a su fatigada hermana: «Todas las noches de mi vida son igualmente
importantes.»
Una princesa, como el príncipe de Maquiavelo, es una mujer entre mujeres,
una luchadora astuta, una soberana inflexible. Toma de la vida lo que desees, y
no olvides que todas las noches de tu vida son igualmente importantes y que
todos los días son tuyos para que los apro veches.
4
[Link] 4/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Carta de la maquiavela
princesaende
launque me he
mundo enconvertido
armas a la lectora,
E S T E L I B R O E S T Á E S C R I T O P A R A T I , P R I N C E S A . Es
posible que, al igual que el prín cipe de Maquiavelo, estés sola en un lugar
seguro, deseando asumir el control de tu vida, tus amores, tus problemas, del
mismo modo que el joven príncipe florentino quería asumir el control de un rein o
enloquecido. Precisamente entonces llega Maquiavelo al palacio de los Médici
para explicarle y enseñarle al príncipe cómo hicieron los grandes césares, los
españoles y los papas para luchar y salir triunfantes de otras calami dades
similares.
Este libro trata de la guerra, pero no de las sangrientas, ni las del tipo que
con uno mismo y con el mundo. Todo conflicto implica contacto; requiere poder
y aumenta el poder.
5
[Link] 5/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
todos esos deseos inal canzables, más que a través de lágrimas de frustració n o
el Palace Bar de San Francisco. Eran las dos de la mañana. El pianista había
huido hacía tiempo. Pero mis amigas, Nora y Judith, y yo no teníamos adonde
ir, aunque Nora tenía que entregar un trabajo y Judith trataba de no pensar si su
amante acabaría la noche con ella o con alguna otra. Yo le había prometido a D.
que lo llamaría al volver al hotel, pero su voz era una ducha fría que no estaba
dispuesta a sentir, la voz de un hombre que me había dejado sola cuando más
lo necesitaba. ¿Qué habíamos hecho mal, tres mujeres que exhibíamos el éxito
como quien lleva una medalla? ¿Por qué nos daba tanto miedo enfrentarnos a
pedimos poco y después nos sorprende obtenerlo. A veces voy por Times
Square de camino hacia el trabajo y veo esos carteles que anuncian: «¡ Chicas
en vivo en escena!» Odio lo que re presentan, pero de todos modos soy capaz
de apreciar la ironía: las chicas en vivo merec en ser estrellas; por las calles me
cruzo con multitudes de mujeres mortecinas, de mirada perdida, con expresión
pasiva y el ego disminuido por sus propias expectativas negativas.
hemos podido expresar nuestro deseo de poder. Yo sabía que quería poder,
6
[Link] 6/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
trabajando con altos ejecutivos, colaborando con ellos para confeccionar los
libros que les garantizaran un legado intelectual. Me formé a mí misma para ser
su editora, esa empresaria que confiaban que respetaría sus contratos y sus
palabras. Cuando me convertí en su confidente intelectual, me fui acercan do
cada vez más al centro de lo que los motivaba.
Un ejecutivo muy reservado me invitó a visitar su despacho personal y me
fracaso.
una vez la madre de una amiga mía: «Si hubiera sabido luchar, mi vida habría
sido mejor.»
«Aprended a no tener cuidado», les insistía la fotógrafa Diane Arbus a sus
alumnos. Tener cuidado es ir a lo seguro, ser pacífico y mantenerse al margen
de la acción.
Esa noche decidí ponerme en el lugar de Maquiavelo y aplicar por fin en mi
propio provecho todo lo que había aprendido.
Te voy a enseñar a hacer la guerra.
7
[Link] 7/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
vergonzoso.
Pero sin imposiciones ni agresividad. Sin alzar la voz ni los puños; sin recurrir a
métodos brutales, sino convirtiéndote en una presencia que impone auto ridad.
Verás que para ganar tienes que tomar por ti misma. Casi todas las mujeres
piensan que para que la vida sea mejor hay que quitarle todo lo malo. Las
princesas opinan que hay que añadirle cosas buenas. Aprenderás el arte del
poder implícito, cuya expresión reside en la estrategia. La clave de la estrategia
es comprender el poder de los contrarios.
La primera ley de la princesa es llegar a ser una mujer que sabe combinar
los contrarios.
Los grandes guerreros saben que feroz se alía con cariñoso ; que
enfrentamiento se alía con paz; que valor se alía con vulnerabilidad. Los que la
8
[Link] 8/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Dicen que los dioses del Olimpo eran inmensos. ¿Por qué? Porque
combinaban los contrarios. Dominaban los campos de batalla porque tenían,
como quien dice, un pie en ambos mundos. La mujer que aprende a combinar
propone. Aprende a usar las habilidades de cada campo en el terreno del otro y
así se fortalece.
He llegado a darme cuenta de esto a través de dos vías. Una es el propio
Maquiavelo. El viejo cortesano, e l primer Kissinger, admite que escribió El
príncipe para los hombres y sobre los hombres. «No son las mu jeres, sino los
hombres, los lobos de los hombres. No son las mujeres, sino los hombres, los
que se devoran entre sí», escribió. Pero ninguna de estas leyes es váli da para
las mujeres. Se aplican, reconoce, a los que tie nen sangre fría, a las personas
con más ambición que conciencia. Sus leyes han alimentado a doctrinarios
como Napoleón, Stalin y (más cerca de nuestro tiempo y nuestras guerras
civilizadas) a dos personas de nombre Miguel — Milken y Ovitz — que nos
simplemente unas guerreras con una sola idea fija. Deben amar y deben luchar.
La segunda vía que me permitió conocer la guerra y las mujeres procede de
un estudio de las grandes princesas guerreras de la historia. La tradición (de la
cual sabemos tan poco) no nos mantiene alejadas del verdadero progreso, sino
9
[Link] 9/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
sensei para adoptar determinada actitud y su sensei antes que él. Al igual que
las princesas guerreras nos permite sentir el espíritu que se agita dentro de
Pero todavía no hemos tenido una I líada femenina. Con frecuencia nuestro
conocimiento de la lucha se limita a lo conseguido por alguna mujer prestigiosa
en una escaramuza. Una visión bastante limitada del triunfo: los hechos y las
circunstancias de un castigo merecido y la rabia, dejando de lado las
estrategias y las tácticas del triunfo. Es una visión del éxito basada en décadas
de derrotas y concesiones. O peor aún, basada en reglas de combate que
garantizan nuestra derrota y nuestro sometimiento.
ción de un triunfo olímpico: un triunfo que deja a los perdedores, más que
derrotados, sin aliento, estupefactos.
Si sigues las reglas equivocadas, no luchas por nada, sino contra ti misma.
Para que una mujer triunfe, no puede respetar las reglas del juego, porque no
son sus reglas, no están destinadas a realzar sus fuerzas. Tiene que cambiar el
juego. Si juegas con las reglas que te imponen los demás (hombre, mujer o
10
[Link] 10/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
importa si las personas son buenas o malas. Sabe que, de todos modos,
conseguirá lo que quiere, pero no por ser archirrealista, como se pretendía que
fuera el príncipe de Maquiavelo, sino por otros medios y por unos fines
superiores a los que pueda imaginar ningún príncipe.
con los deseos más altos, como la justicia. Pero no han usa do ese poder.
He revisado casi un centenar de biografías y autobiografías para averiguar
de qué estrategias se han valido las mujeres para conseguir el poder. Me he
concentrado en los pocos y sorprendentes casos de mujeres que han
Sharon Stone, por poner dos ejemplos de nuestro tiempo. Este libro no trata del
poder que otorga el dinero. Estas mujeres tienen un tipo de poder. Pero el
posición.
En términos generales, sólo hay unos cuantos modelos verdaderamente
grandes a quienes recurrir. La mayoría de las mujeres han llegado al momento
11
[Link] 11/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
estrategia, apunté sus métodos, observé las pautas comunes y, por último,
codifiqué sus hábitos de forma sistemática.
Las princesas no trafican con los viejos tópicos: agresión, negociación,
concesión. Recurren al poder que la mujer ya tiene en su interior pero que no
expresa, como la poesía que nunca se ha volcado al pa pel o el retrato que se
lleva grabado en la mente. Este libro trata de la manera de expresar ese poder
que no usan libremente les hace daño, las debilita. Como si fuera una
serpiente, podría volverse contra ellas y picarlas.
Leer este libro sirve para descubrir que todas las princesas ya han librado
una guerra, que han luchado contra el enemigo íntimo con una estrategia:
otras del acto público. Anna Akhmatova, la poetisa rusa, combatió las
represiones de Stalin con palabras, en lugar de armas o manifestaciones
12
[Link] 12/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
hechicera que susurraba sus poemas de amor en los oídos de l a gente (estaba
prohibido escribirlos), sabiendo que mantener viva la memoria de la amabilidad
humana era la única forma de que el espíritu triunfara cuando un dic tador
enfrentaba a unos contra otros y les robaba todo rasgo de humanidad. Con sus
fundamental. La mayoría de las mujeres de hoy día siente que debe obedecer
las reglas. Sienten que tienen que respetarlas mejor que nadie. Y sin embargo
así se limitan a sí mismas. La guerra favorece a las mujeres peligrosas. A las
mujeres les gusta la paz y buscan estabilidad. Pero estas condiciones no
13
[Link] 13/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
con Catalina, fue porque luchaban como hombres y prefe rían el dominio al
como personas que tienen derecho a triunfar. Aceptan la guerra, los conflictos,
los enfrentamientos. Esta actitud es la segunda regla de las princesas, lo que
las distingue del resto de las mujeres, sobre todo de las siguientes formas:
frase «Habito en mi alma», era un sentimiento que ellas conocían muy bien. Al
igual que los niños y los grandes felinos, las mujeres fuertes, según Freud,
parecen reservadas, misteriosas, lo que explica la fascinación que ejercen so -
bre los demás.
Estas mujeres, ¿son extraordinarias desde que nacen? ¿O se vuelven
extraordinarias porque se mantienen al margen, en una atmósfera psicológica
14
[Link] 14/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
princesas.
Las princesas piensan que no hacen más que lo que se puede hacer. A
veces se saben li stas, incluso únicas. Pero no se consideran valientes. Dian
Fossey, la experta en primates, decía que las alturas siempre la habían hecho
gritar «como un bebé cuando lo bautizan». Pero al llegar a las junglas
africanas, empezó a escalar barrancos siguiendo a los gorilas de la niebla que
tanto interés tenía por estudiar. Estas guerreras se relajan en presencia del
peligro, como otras mujeres se relajan delante del televisor. En una situación
han prestado atención a lo más profundo, a esa segunda voz que todos
tenemos. Dicen que esta voz habla desde una posición prominente, desde el
15
[Link] 15/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
comer queso porque le habían dicho que hacía perder la a gilidad mental. Ella
no sabía por qué, pero tenía la certeza de que necesitaría su inteligencia para
algún papel que le preparaba el destino. Al cabo de unos años, esta niña del
siglo XVII crecería hasta convertirse en sor Juana, una de las grandes poetisa s
líricas, santas e iconoclastas.
En un pasaje del diario de la esclava liberada Sojourner Truth, leemos que la
libertad le resultaba demasiado difícil; no quería tener que ganarse el sus tento
A las mujeres se las hace sentir inferiores o tontas cuando expresan sus
emociones. Emocional ha adquirido el significado opuesto a racional. Controlar
las propias emociones se considera el s ú mmum del poder supremo. Pero las
princesa que conozco me contó una vez lo siguiente: «Una noche, a mi hijo de
diez años se le ocurrió que quería comer pato en un restaurante de Santa Fe al
cual habíamos ido un año atrás. Nadie se acordaba de su ubicación, de modo
que tres adultos y un niño emprendimos la búsqueda. Pasaron horas sin que
16
[Link] 16/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
pudiéramos dar con él. Teníamos hambre, pero estábamos dispuestos a se guir
buscando. Entonces mi amigo cogió a mi hijo por los hombros y le dijo: "¿Te
das cuenta de que el deseo dirige el mundo?" Como a nadie más le importaba
demasiado dónde comiéramos, estábamos todos detrás del niño porque él era
sino el papel principal. Le dijo que era «la hija espiritual de Walt Whitman» y le
prometió que encarnaría su esencia en el escenario. Era bastante absurdo,
pero de todos modos, gracias a su deseo, obtuvo el papel principal a pesar de
que en su infancia había sido demasiado pobre para recib ir clases de baile y
mucho menos para tener experiencia en la danza. Dicen que las mujeres son
como una bolsa de té: no te das cuenta de su fuerza hasta que no las sumerges
El poder es una forma de amor y el amor es una forma de poder. Una clase
de amor, la más sencilla, hace que dos personas formen una unidad frente al
mundo. Pero hay otra clase de amor, menos frecuente, que es político o
público. Es un amor que establece una solidaridad entre una persona y todo lo
que hay en su vida. Para una mujer que reconoce el amor público, no hay nada
ni nadie que le haga frente, porque cualquier enemigo se convierte entonces en
17
[Link] 17/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
los casos. Ganan batallas, pero pierden la guerra. Lo que he visto sobre las
legado que dudemos de nosotras mismas y, en los c asos más extremos, que
nos detestemos.
Las mujeres somos el sexo más valiente. Los poetas y filósofos griegos
temblaban ante las mujeres. Casi todos los dioses de la guerra eran mujeres:
Némesis (la venganza), Artemisa (el sacrificio), Atenea (la ba talla), las Furias (la
ira). Constituyen un desfile griego de mujeres armadas con el beso de la
muerte. Pero no se trata de un invento fantástico. Desde Custer hasta Vietnam,
cuentan los soldados que eran las mujeres del lugar, y no los hombres, las que
destrozaban con odio los cadáveres de los enemigos. Aunque hayan existido
supone resolver una injusticia, salvar una reputación, defender a los muertos.
Es mucho mejor destinar la energía a lu char por algo tangible para uno mismo,
como la libertad de realizar algo importante. Luchar por uno mismo y sus
objetivos no es egoísta. A las mujeres no nos gusta acumular. El pri ncipio que
siguen las princesas es que cuanto más tienen, más dan, liberadas de esa
mentalidad de escasez que nos susurra constantemen te: «¿Tendré suficiente
18
[Link] 18/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
dejaran a nadie más que a ella para asumir la presidencia del país. Cogió el
relevo para vengar el asesinato de su padre y para «cumplir sus deseos»,
afirma. Cuando fue a visitar su tumba cubierta de lodo, con unas cuantas flores
por encima pero sin ninguna señal, habría llorado, confiesa, pero no quiso
dejarse vencer por lágrimas de mujer. Se inclinó para besar los pies de su
padre, aunque en esa tumba sin marcar no se sabía muy bien en qué lado
estaban. Y entonces co menzó a trabajar, hizo que sus enemigos pagaran, no
mereces (en el mejor de los casos). Como luchadora, Bhutto es una hermana o
una hija resentida, cuyo motivo es deshacer. Lo único que conseguirá con la
venganza es una satisfacción temporal, pero nada a qué aferrarse ni de qué
ganar.
Otro motivo por el cual las mujeres suelen perder es que las princesas
West «la escritora número uno del mundo» porque en su obra luchaba como
una princesa. El amor por el lenguaje, la forma, el público y su talento guiaban
19
[Link] 19/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
las únicas personas que tuvo cerca eran unos cuantos amigos y conocidos del
campo profesional.
Te voy a explicar por qué las mujeres siempre han temido los conflictos o
han sufrido lo que yo llamo anorexia de poder. Te enseñaré a manejar de otra
for ma esa tensión que te paraliza en ciertas situaciones. Vas a aprender a
luchar siguiendo una estrategia, a superarte, a ganar las guerras con tus
propias condiciones.
20
[Link] 20/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
que le gustaba luchar como una mujer; llamaba valiente co bardía (Satyagraha)
Luther King, hijo, empleó este tipo de lucha para cambiar e l estado de las
relaciones raciales en su país. Incluso a un boxeador como Sonny Listón le
ellos trabajan diez horas al día, ellas trabajan doce. Pero la reacción no es una
Ya es hora de que gobiernes tu vida como han go bernado los príncipes sus
reinos.
21
[Link] 21/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
EL LIBRO DE LA
ESTRATEGIA
22
[Link] 22/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
cumplan nuestros deseos, nuestros objetivos. Nuestra misión nos impulsa pese
a la desaprobación de los demás y aunque no les demos lo que ellos necesitan.
Podría ser un merecido aumento de sueldo, la oportunidad de un trabajo
estupendo, de vivir en un hogar y en un mundo acogedores, en vez de un lugar
donde no nos hacen caso o, en el peor de los casos, nos maltratan. Para
23
[Link] 23/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
sino usando su poder implícito, que apenas se nota. Es sutil, astuta y activa.
Una espía es lo que dice ser, pero su agenda oculta tiene la fuerza necesaria
para convertir al enemigo. En lugar de adaptarse a las reglas, las espías
cambian el juego. Puede que el antagonista, contrincante, rezagado u opositor
dirige el juego.
En tiempos de guerra, una espía observa y usa lo que ve. Todos sabemos
cómo surge una nueva vida de una yema o de un vientre. Pero no hemos
observado con la misma visión microscópica cómo una relación que evoluciona
a partir de un encuentro aparentemente amistoso y generoso a veces se
para su ego?
Podría echar a este Judas de su vida, como una forma de castigarle por su
traición. Pero no olvides que la venganza no sirve para nada. Tampoco
24
[Link] 24/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
siempre utilizan este recurso porque les garantiza una satisfacción instantánea.
Pero no ocurre lo mismo con una princesa-guerrera. Ella sabe que este hombre
tiene muchas cosas que ella desea y que está en condiciones de negociarlas o
aprovecharlas. Esto incluye contactos e información confidencial y también el
«Lo siento», dice él cuando están sentados. Pide una bebida sin alcohol, un
Shirley Temple. Una vez le dijo que había sido alcohólico. Pero se ha
reformado: es un hombre de fuertes pasiones que sabe controlarse. La bebida
es sólo una de ellas. Pero una sirve para conocerlas todas. En cada acción está
contenida toda la estrategia del enemigo. Con frecuencia uno se traiciona en los
tiene: es el arma de autodefensa que él usa contra ella. Entonces ella le quita
sus propias armas y las utiliza en contra de él. Contra un enemigo, no hay
armas más eficaces que las que emplea él mismo. «Destruye la casa del amo
con sus propias herramientas», recomiendan siempre los astutos animalillos de
Esopo para luchar contra los grandes predadores. La espía que descubre esta
para que los dos consigan lo que quieren. Del mismo modo que este hombre
25
[Link] 25/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
del mismo modo que no se concede a sí mismo sus propios deseos. Una espía
también sabe que no importa de lo que hable una persona (de fútbol o de
ensaladas); en realidad, siempre habla de sí misma, de los temores y las
esperanzas que no puede expresar directamente, de su agenda secreta. Ella
persona que tiene delante, no como a él le gustaría que le vieran los demás,
sino como realmente es. A ella no le hace falta conocer su biografía para llegar
a esta conclusión. Basta con unos cuanto s datos. El hombre pretende menos
así una guerra mayor de la que podrían ganar en un solo encuentro. La espía
sabe que todo enemigo es un futuro aliado para una guerra mayor que la que él
puede advertir. Esta diferencia de perspectiva le otorga a ella la ventaja.
contrario, va a neutralizar sus alardes. El primer orden del día: cambiar de
campo de batalla. Hacer que él advierta que no se trata de ningún concurso
para ver cuál de los dos es más fuerte ni cuál ha herido al otro. Ella le hará
frente a su manera. En primer lugar, hay que neutralizar el intento del contrario
26
[Link] 26/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
honesta, incluso por tu propio bien; por ejemplo, el jefe que insiste para que te
retires de una operación por algo desagradable que haya hecho el cliente a lo
amante que te niega lo que le pides para que aprendas a apreciar todo lo que
de que la culpa la tienen sus deseos. «Te he retirado de esta operación tan
27
[Link] 27/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
armas que puede usar para averiguar su estrategia, una de las más sagaces es
la de los cinco porqués. Cuando el enemigo dice algo, le preguntamos por qué.
Sea cual fuere su respuesta, le volvemos a preguntar por qué, pre guntamos (a
qué ocurrió? Según este hombre, la respuesta es: «Porque las condiciones
eran mejores.»
El segundo porqué: «¿Por qué le pareció que las condiciones eran
mejores?» Respuesta: porque el competidor le aseguró que él ya había
trabajado lo suficiente. Los niveles de re ndimiento no tenían tanta importancia,
así que el competidor se colocó en primer lugar. El tercer porqué: «¿Por qué no
de su orgullo está en sus logros. Pero la mayoría de las veces, la estrategia que
él ha usado para ganar ha sido dar alguna versión de «sí» que en realidad
significa que «no». No a las bebidas alcohólicas, a las mujeres fuertes, a las
pruebas de ningún tipo. La espía ha venido siguiendo una es trategia
28
[Link] 28/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
seguir preguntándoselo.
Quinto: ¿Por qué se compromete al máximo? Porque le parece que allí
reside el verdadero poder. Ha visto en los hombres que el poder implica control.
Cuanto más se compromete en un proyecto, más ca pacidad tiene para
controlar los resultados. Pero eso no son más que vestigios de épocas
pasadas; ella sabe más que eso de los secretos del poder. Ha cometido un
error estratégico, cediéndole el control a su confianza; ahora tiene que pagar
por ello.
han herido y que te derrumbas». Él parte la barrita de pan por la mitad. Con su
clara observación, el hombre pretende apelar a la sensación de debilidad
29
[Link] 29/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
audaz porque no es la verdadera estrategia de él. Por más que él la des ee, a
ella o al trabajo que ella habría podido ayudarle a realizar, él jamás se atreverá
a ir directamente hacia el triunfo, del mismo modo que no se atreve a beber
nada más fuerte que un Shir ley Temple. El hecho de que la desee no tiene
nada que ver con todo esto.
situación. Y añade: «No soy frágil. No lo soy en absoluto, sino todo lo contrario.
Tú te estás protegiendo de una gran cantidad de influencias fuertes. Coqueteas
pero no bebes. No quieres que intervenga como acabas de decir. Pero me
encanta trabajar contigo y estoy segura de que tú quieres algo más que yo te
Prosigue ella:
30
[Link] 30/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Fíjate que no libra la batalla equivocada (el deseo de llevarla a la cama que
él acaba de manifestar) sino que reconoce su intento por hacerse con el poder
y lo neutraliza. Neutraliza incluso sus disculpas, que llevan implícito el mensaje:
Te h e hecho daño, porque soy muy fuerte. El mensaje claro de la respuesta de
ella es: No puedes hacerme daño; no me derrumbo; soy más fuerte de lo que tú
crees. Y tú eres más fuerte de lo que tú crees. No hace falta que otros te
seduzcan ni tienes que seducirme a mi para demostrar nada.
Mostrándole que conoce el poder que está en juego, ella está a punto de
una victoria clara en el bolsillo. Cada avance como éste la fortalece y aumenta
su flexibilidad para la próxima campaña.
En los próximos capítulos vamos a analizar los pa sos uno por uno, para que
te des cuenta de lo que hace la princesa para alcanzar el punto en el cual pue-
31
[Link] 31/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
cambiado el juego.
32
[Link] 32/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
II
LO QUE SIGNIFICA SER FEMENINA Y EL ARTE DEL
MICROPODER
«lo peculiar o personal»), alguien que se niega a admitir que la vida es una
lucha y que hay que luchar. La idiotez femenina es el equivalente de la locura
33
[Link] 33/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
con lo que tiene de ma ravilloso. El terror está en ser considerada siempre una
aduanas vio unos mapas que cubrían un extremo de la caja donde llevaba las
armas. Ella se dio cuenta de que él los había visto. Entonces hizo lo más
increíble: le hizo partícipe a él, su enemigo, de la conspiración. Empezó a
hablarle, con toda calma, del tema más trivial: el tiempo. El contraste entre las
armas y las prendas íntimas, entre el parloteo y el tremendo riesgo que corría
(los guardias árabes habían matado a hombres por mucho menos], estas
34
[Link] 34/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
III
Como ser destructiva y brillante al mismo
tiempo
TODAS Y CADA UNA DE LAS PALABRAS de este libro te conducen hacia
esa estrategia global.
Los grandes generales lo tenían más fácil con las relaciones: ellos podían
borrar al enemigo de la faz de la tierra. Pero tú no puedes hacer lo mismo. En
las guerras íntimas, la persona que goza de una ventaja injus ta sobre ti puede
propios deseos ocultos. Cualquier persona o cosa que tenga un cierto control
sobre tus emociones te tiene a su merced. Has de amarles y luchar contra ellos
lo peor que puedes hacer. Las normas son la fic ción de quien coge las riendas.
este libro al principio te van a parecer un poco extrañas: porque tienen algo de
35
[Link] 35/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
mayoría de ellas, pero no como espías, ni siquiera com o luchadoras, sino como
antropólogas, santas, cantantes o poetas. Después de todo, qué hacen
realmente las poetisas, las bailarinas, las actrices, sino espiar... aunque todas
lo hacen a la vista del público. Una poetisa como Anna Akhmatova escribe
acerca del amor y, al mismo tiempo, en secreto pretende que sus palabras
cambien el punto de vista de una persona y la liberen. Las poesías como las de
Akhmatova se con vierten en un código secreto, desentrañan los secretos de los
poetisa romántica o una luchadora que desafiaba el terror estalinista con sus
palabras? La respuesta es: las dos cosas. ¿Era Billie Holiday una estu penda
cantante o una guerrera que llevaba el mensaje del sufrimiento negro y sus
propios deseos a quien quisiera oírla? Las dos cosas. Las espías no encajan
Lo mejor de estas mujeres fue que eran mitad es pías, mitad bufonas. Como
Perséfone, que vive la mitad del año en la oscuridad de los infiernos — como
castigo por desafiar a un dios — y la otra mitad a la luz del sol en una radiante
36
[Link] 36/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
se encontró cara a cara con un joven teniente inglés contra el cual tenía que
combatir al día siguiente. Era tarde y estaba oscuro, y el teniente la confundió
con un muchacho que hubiera salido de juerga con un compañero (porque su
sargento era tan joven como ella). Le preguntó al desconocido si había visto a
Pero, ¿qué tiene que ver el e jemplo de Juana con la princesa que libra sus
propias guerras? Muchísimo. Ella dijo la verdad, libró la guerra según sus
propias normas, no según las del enemigo; y descubrió que él estaba dispuesto
a obedecer las reglas de ella, sin darse cuenta de lo qu e ocurría. Ella se burló
de todas las normas por las cuales vive y muere la autoridad. Ésta es la labor
de una gran espía y una auténtica princesa.
37
[Link] 37/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
espada. Cuando te encuentres en una situación difícil, hazla un poco más difícil.
Deja que surja el conflicto. A las mujeres que cuidan de los demás se las ama y
se las respeta. Pero las mujeres heroicas no lo son sencillamente por llevar un
impecable traje de Armani, ni por irse a vivir a la zona más adecuada, ni por
conseguir la nota más alta, ni por llevar la ropa interior más fina por si las
atropella un autobús. Siempre hay que mantener el equilibrio entre el grado de
cooperación de una princesa y su grado de destrucción.
PARA SER DESTRUCTIVA y brillante al mismo tiempo, tienes que imponer tus
todos sus juegos no están hechos para que ganes. Nadie quiere que todo te
vaya bien. Y tú menos que nadie. Las mujeres d estruyen su triunfo porque se
sienten culpables por ganar. Las de más mujeres, y también los hombres,
no son los tuyos. Las princesas pretenden ser felices, estar satisfechas, que las
38
[Link] 38/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Una amiga mía, economista, me contó un encuen tro que tuvo con un gran
maestro de filosofía y religión. Durante años, intentó que le respondiera las
cartas y que la dejara estudiar con él. De vez en cuando, él seleccionaba
algunos alumnos y les enseñaba sus exclusivos principios para vivir con
sabiduría. Ella sabía que era tremendamente exigente con ellos, con el fin de
desmontar las nociones limitadas que tenían acerca de sí mismos y del mundo.
Muchos de ellos no soportaban tanto rigor, ni siquiera lo que descubrían. Otros
decían que la experiencia les permitía ver la vida de otra manera. Se sorprendió
al saber que iba a dar una charla, algo inusual en él, cerca de su casa. Fue a la
charla y al final se presentó. Él le dijo: «Esta noche voy a ir a cenar con algunos
amigos. Ven con nosotros.»
diez o más años de tu vida, que seas más dichosa que antes, que tu marido te
encuentre más atractiva, que tus hijos te vean como una mu jer digna de
admiración, que tus alumnos te alaben, que de p ronto tu trabajo alcance
difusión y sea tomado en cuenta.» Mi amiga estaba fascinada. ¡Qué más podía
pedir! Cuando estaba a punto de responder que sí, que estaba dispuesta, que
era toda suya, el maestro se volvió hacia ella y le dijo: «Si eso es todo lo que
quieres.»
Ella, la economista, una mujer acostumbrada a so pesarlo todo, se quedó
39
[Link] 39/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
para estudiar con él. Durante meses dio vueltas a la expresión « todo lo que
quieres». ¿Acaso había algo mejor que ser tomado en cuenta? Tener la
confianza necesaria para que, sin importar si te toman en cuenta o no, puedas
vivir ligera como un pá jaro o como una pluma. ¿Acaso había algo mejor que el
amor del esposo o la admiración de sus alumnos? Amarse y aceptarse uno
mismo. ¿Acaso había algo mejor que diez años de su vida? Un solo día de
perfecta lucidez. Cuando se dio cuenta de por qué valía la pena luchar, estuvo
lista para hacerlo. Poco después, ese mismo año, se incorporó al grupo.
40
[Link] 40/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
IV
Amplia el espacio en el cual puedes ser
fuerte
les gustaría ser como ellos. Pero no pue den ser ellos en la medida en que
pretendan ser como ellos. Nunca tendrán poder si intentan asumir la res -
ponsabilidad de la misma forma en que lo hacen los hombres.
ellos, porque nunca podrás igualar a quienes nacen con él. ¿En qué posición te
colocas? En pocas empresas llegarás a ser una alta ejecu tiva. Tal vez
aprendas a mandar lo suficiente para dar órdenes a tu hijo o para controlar una
situación matrimonial difícil. Pero, ¿es esto una ventaja? ¿O es acaso una
concesión? Dar órdenes o controlar son siempre concesiones.
La historia demuestra que las mujeres fracasan cuando luchan en guerras
han luchado con las tácticas de los poderes contra los que se enfrentan. Con
respecto a los hombres, ser como ellos no basta.
41
[Link] 41/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Cuando saquearon Roma, ¿adonde fueron los gran des arquitectos del
imperio? Cuando las mujeres tienen un puesto público destacado, ¿por qué
huyen, como los arquitectos, cuando entran los bárbaros? Poco después de
volar. El cielo estaba poblado de aviadoras que segu ían las rutas más
vieron que se podía ganar dinero con vuelos comerciales, en lugar de limitarse
a volar por placer), las mujeres se retiraron. No se enfrentaron a la incursión
masculina, como si les dieran miedo el poder, el dinero y la influencia. Volar se
controlar: una persona u organización impone las leyes o las normas, y los
demás se ven obligados a obedecerlas. Las normas limitan la conducta; en eso
reside el control. El problema es que limitan tanto las conductas buenas como
las malas. Todas las mujeres sabemos lo que esto significa: un amante sólo te
concede cierta libertad, pero te exige que le seas fiel en todo, no sólo en el
sexo, y al final la relación fracasa. El médico, el abogado, o el supe rior te dicen:
«Te apoyo, pero tienes que hacerlo como yo te digo.» La empresa te dice:
42
[Link] 42/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
volar fuera más importante que el vuelo y las mujeres manejaran la industria de
la aviación? Quizá los aviones nos recordarían menos a los bombarderos, o
volar sería algo emocionante. ¿Todo el mundo sería tratado como un pachá?
Mandar y controlar generan una ignorancia voluntaria de las posibilidades. E. M.
Ampliar el espacio que uno tiene para ser fuerte: he aquí el objetivo de la
princesa, sin importar cuál sea la guerra. El desafío consiste en ganar sin
derrotar primero, hazaña de la cual hablaremos en «El libro de las tácticas» en
el capítulo titulado «Superar es mejor que ganar» (páginas 76 - 79). Pero antes,
mediante la filosofía y las estrategias bélicas, vamos a demostrar lo siguiente:
43
[Link] 43/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
que nadie quiere ser derrotado, pero todos queremos que nos ganen, o que nos
conquisten.
44
[Link] 44/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
V
La feminidad es una riqueza inmensa y
merece ser tratada como tal
Julio César. Honramos más las batallas de Sócrates con su daimon que los
derramamientos de sangre provocados por Alejandro en Persépolis. Las
controlar.
estás mal de salud y que se abalanza sobre ti el ojo negro de un escáner, que
45
[Link] 45/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
proporcionado tanto placer, ahora tienes que devolverle la atención que nunca
te ha exigido. O imagínate que tu trabajo consiste en encargarte de llenar todos
una farsante. Eso es vulnerabilidad. A lo mejor estás mal con tu hijo, porque él
sentimientos te trastornen.
poderosa me sentía».
Aquí está la clave del poder de la princesa. No controlas a los demás; lo
único que puedes hacer es dominarte a ti misma en la situación en que te en -
fragilidad, ¿es un síntoma de que no tienes ningún po der, de que has perdido el
control de lo que tienes más próximo, es decir de ti misma y de tu propio
46
[Link] 46/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
enemigo.
mujeres. Ellas tienen mucho más poder que los hombres. El poder no es algo
que se usa, sino algo que se tiene.
Las mujeres no saben reconocer el poder. Lo confunden con las normas que
como los hombres que siempre pretenden dominar, cerrando alternativas para
lograr el control. Pero no son hombres. Cuando se comportan como mendigos y
toman prestados los hábitos de los homb res, crean antagonismos. No les hace
falta fingir para demostrar lo hábiles que son.
El secreto está en sugerir la idea de poder. Ese es el punto de apoyo que
hace funcionar la estrategia: la pa lanca del poder implícito.
[Link] 47/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
distante y presente.
48
[Link] 48/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
VI
Cómo hacer que los demás actúen a corto
plazo
mandan.
Lo malo de est e tipo de poder es que quemas las mismas fuentes de energía
que usas. Los que te rodean llegan a odiarte. Sueñan con vengarse. ¿En cuán -
[Link] 49/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
que a ti te interesa y tú le das algo a cambio. Gana el que cede menos. A esto
se le llama tener poder sobre el contrario. Una empresa te da cierta
has ganado, pero el enemigo te ha calmado con una paz falsa, ha conseguido
Por eso es útil negociar, aunque no te da el triu nfo. Redistribuye lo que cada
parte tiene, pero no aumenta la cantidad de posibilidades que se pueden ganar
en la batalla.
Los temores sobre los cuales se basan estos dos tipos de poder hacen que
las personas actúen de acuerdo con tus deseos a corto plazo. Pero sólo el amor
los hace actuar a largo plazo.
50
[Link] 50/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
VII
Cómo hacer que los demás actúen a largo
plazo
veles del amor, qu e comienzan con el amor erótico y ascienden hasta el amor
puro a la belleza. Pero le habló también del amor de otro tipo: el amor público o
51
[Link] 51/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
político, que es un sentimiento de afinidad con todas las personas y las cosas.
trivializar estos momentos y decir simplemente que estas cosas te hablan ; pero
hay algo más. Si te hablan, significa que estás madura para el amor públi co.
Estás en condiciones de apreciar la belleza en to das partes.
«Siento la solidaridad de mi destino con todo lo que existe, ya sea grande o
quieres clavarlas.
Pero cuando son solidarias contigo, hasta tus gestos más insignificantes
tienen un impacto tremendo. A la princesa no le cuesta mover el dedo del pie.
Si sientes que las personas forman parte de ti, en cierto modo, verás que
ocurre algo distinto: creces más que si fueras sólo un individuo. Dice Walt
[Link] 52/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
batalla con estrellas en los ojos. ¿Acaso existe alguien más feroz que una
madre, que se convierte en tigresa cuando sus hijos se ven amenazados? Éste
es un ejemplo del amor en la guerra. ¿Quién lucha con mayor vigor que un
amante desdeñado? No hay soldado capaz de desarrollar una estrategia con
mayor interés que una amante; basta con el poder de su deseo para obligar al
mundo a ajustarse a sus sueños. Si los soldados buscaran la victoria con la
misma determinación con que las amantes persiguen a sus amados, ganarían
casi siempre, aunque apenas utilizaran algo más que su deseo de ganar. (Y si
a regañadientes.
Amante es toda luchadora que cree que el mundo comparte sus deseos. La
amante siente que el sol bri lla para ella. Vive en un mundo de ensueño donde
todo es posible. El amor como estrategia tiene que ver con mantener tus
sueños de luchadora, aunque te digan que no hay que confundir el sueño con la
realidad. Casi todo el mundo vive en sus sueños, pero no los con vierte en
realidad. Se comportan como si hubiera una línea divisoria entre ellos. Pero no
la hay. Montaigne cuenta el caso de una mujer que alzaba una ternera todos los
días, y siguió alzándola cuando se convirtió en vaca. Ella pensaba que siempre
sería capaz de levantarla, y por eso podía hacerlo. Así transforma la reali dad la
mente del amante.
53
[Link] 53/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
A menudo las princesas lo perciben desde peque ñas. Más adelante, aplican
esta solidaridad a todas sus relaciones, y atrapan lo que aman y desean para sí
mismas. El amor público pasa a formar parte de su voca bulario visual y
Cuando era joven y vivía en Londres a fines del siglo XIX, Gertrude Bell tuvo
buena prueba de ello. Le estaba leyendo en voz alta a su madrastra la historia
uno sobre el otro, y decidió dar un paso más: Si te portas como una amante con
todas las cosas, tendrás un poder fuera de lo común sobre ellas. El deseo
mueve el mundo: si dices algo convencida, ocu rrirá. Si luchas armada con la
sensibilidad del amante (no de la persona que cuida a los demás], cambiarás el
mundo según tus deseos.
Hasta la llegada de ese telegrama, Gertrude había conseguido cosas
[Link] 54/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Para hacer que los demás actúen a largo plazo, las princesas conocen un
mecanismo que los físicos des criben como atractores fuertes, el poder de unas
fuerzas que se modifican mutuamente cuando entran en contacto directo.
55
[Link] 55/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
VIII
La historia de una princesa que apunto
alto para conseguir su objetivo
otros tiempos más amenazadores y peligrosos que los nuestros. Apunta más
alto, como una tiradora que sabe que tiene que apuntar por encima del blanco
para darle.
56
[Link] 56/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
contra sus opresores ni negoció con ellos, sino que cambió el campo de ba talla.
Luchó contra la realidad, es decir contra la realidad como la veían sus
antagonistas. Cambió el modo en que ellos veían la realidad, su conciencia
dejaba las puertas abiertas. Hablaba con los vecinos de los huéspedes que
tenía en su casa. Un joven judío, temiendo ser capturado, le suplicó que cerrara
con llave la puerta principal, pero ella se negó. No quiso sep arar la vida en su
casa de las tropas de la muerte que recorrían las calles. Una puerta cerrada con
llave era como decirle a los nazis: éste es un lugar seguro, pero fuera, donde
vosotros mandáis, está el peligro. Decir algo así, anunciarlo, era como acep tar
su poder ilegítimo. A lo mejor Magda lo consiguió porque el pueblo estaba lleno
de personas como ella. O a lo mejor fue gracias al poder de su con vicción de
57
[Link] 57/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Magda estaba convencida de que la peor amenaza para los nazis, peor
incluso que un arma, era una puer ta abierta, como una señal de que tenía más
fuerza ella con su fe que ellos con su poder. Si una puerta abierta lograba
Magda era práctica con respecto a eliminar la tensión del entorno. Prefirió
hacer algo escandaloso, en lugar de sentirse atropellada. Era una mezcla de
contrarios: era pasiva pero se resistía, era beligerante pero sin agresividad. Una
ganadora que no hacía sentir derrotado al enemigo. Una amante aguerrida, una
mujer que no hacía concesiones.
Salvó cientos de vidas judías, además de algunas al mas alemanas. Una
noche llegó la policía de Vichy para arrestar a su esposo. En seguida corrió la
voz de que los alemanes tenían rodeado a André Trocmé. Docenas de familias
corrieron a casa de los Trocmé y depositaron a los pies de André esas cosas
que a ellos les venían bien pero que preferían darle para hacer más llevadero
su encierro: mantas, pan, carne en conserva... Mientras trataban de llevarse a
bían llevado nada ni a nadie. Por el contrario, habían dejado algo: la casa
estaba llena de flores. Nunca supo quién lo había hecho. «Muy bien», pensó,
58
[Link] 58/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
tenía ningún poder. No tenía ejércitos y las leyes no estaban de su parte. Pero
supo cambiar el campo de batalla y sustituir aquel en el cual el enemigo lo tenía
todo a su favor por el suyo, aquel en el cual triunfaban su realidad, su plan, sus
deseos.
59
[Link] 59/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
IX
La Tensión desarma al contrario
hacen un esfuerzo para superar su ira, como si fuera la gripe. Abrazan al niño
para que se le pase la rabia. Se resignan a vivir con unos padres exigentes. Se
como tensión por lo general nos paraliza, porque dejamos que nos agobie, pero
no la aprovechamos, luchamos contra ella y la tratamos como al mal tiempo.
Las princesas saben que no pueden controlar a los demás; lo que pueden
afectar, o influir, es la tensión ambiental. Y lo hacen, estratégicamente, tan bien
como Magda, que abrió una puer ta en un mundo donde todas las puertas eran
barricadas, del mismo modo que las mujeres que viven en tiempos más
pacíficos pueden quitar el cerrojo a sus sueños ante las fuerzas de la opresión.
60
[Link] 60/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
otras tensiones de los demás, Magda influyó en la reacción del pueblo para
ajustaría a su plan. Se hizo cargo de la situación.
Una princesa hábil contribuye a crear tensión. Actúa para dominar no a los
demás sino la tensión que hay entr e ellos.
Comienza una reunión y anuncia que tiene malas noticias, para que todos se
vayan preparando. Habla de las dificultades que les esperan. Después cambia,
habla de buenas noticias y todos emiten un suspiro de alivio colectivo; el cuerpo
tensión otra vez al cabo de unos minutos, cuando las emociones han tenido un
momento de respiro. Puede que aumente y disminuya la tensión un par de
veces más. Usa la tensión de forma sutil; lo único que es es pectacular es el
efecto.
un medio valioso para crear tensión. «¿Que yo me contradigo? Pues bien, sí,
[Link] 61/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
oír de su amada hija menor. Ella no le pide nada, ni dinero ni seguridad. Pero en
realidad le pide más de lo que él puede darle: que la com prenda. Puede que las
palabras de Cordelia sean frías, pero su amor es profundo y sincero. Hace
crecer las expectativas de su padre, diciéndole que nadie lo amará más. Pero
después las aplasta cuando le habla de sus obligaciones filiales para con él.
Ella intenta que Lear la comprenda en sus propios términos. Sus hermanas,
Regan y Goneril, le dicen exactamente lo que él quiere oír, le ponen por las
insolencia. Pero sus palabras luchan por ella. Aunque abandona la escena, su
[Link] 62/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Este medio te permite tocar la co nciencia mítica del otro o de los demás. La
tensión es tan efectiva porque coincide con el ritmo del latido del corazón, que
es igual a cualquier ritmo hipnótico primitivo; uno-dos, tensión-rela jación,
jugar con el latido del corazón de la multitud, con su vida, con su respiración. El
uso de la tensión te sitúa bajo la piel del otro, en el punto más débil de sus
defensas.
Los encontrarás con más detalle en «El libro de las armas sutiles», a partir de la
página 105
Scheherazade jugaba con las tensiones. Tenía una estrategia para salvar la
vida de las jóvenes del reino, que morían en grand es cantidades, como en una
epidemia. Cada noche llevaban a una virgen a las habi taciones del sultán para
63
[Link] 63/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
sultán y su confianza.
64
[Link] 64/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
X
Los cuatro tipos de tensión estratégica
Para intensificar los sentimientos, deja que todo te penetre hasta lo más
tus deseos. Provoca lo mismo en los demás, ya sean ami gos o enemigos.
Tienes que sentir la importan cia, el estímulo, la plausibilidad de tu misión. Si no
la sientes tú, nadie más lo hará. Magda lo hizo al desafiar el po der de los nazis;
no se protegió de los temores de los refugiados, sino que los compartió.
65
[Link] 65/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Cordelia lo hizo jugando a la fuerza con el deseo de Lear de ser amado, que
compartía con él. Encontrarás las mejores tácticas para aplicar en tus guerras
en «Las dieciocho tácticas de las grandes princesas guerreras» (páginas 83-
99), sobre todo la primera, la segunda y la tercera durante las primeras etapas
alguien lleve los atributos del poder no si gnifica que posea autoridad. Actúa
como si supieras que la autoridad, aunque inspire temor en los demás, no tiene
ningún poder sobre ti. Tu superior sólo controla el trabajo que estás haciendo,
no te controla a ti. Esto es fundamental, porque si hace algo ridículo, has de
del Ejército. El modo en que lo hizo es el tema de las tácticas séptima, octava,
novena y décima.
66
[Link] 66/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
hablando despacio, viéndote como una línea de defensa que el contrario debe
princesa dirige la acción del otro mediante la sutileza de sus tácticas. Sabe que
si aparece de cierta manera, a cierta distancia, o se mueve a una velocidad
persona capta los ritmos de la otra; suelen ser el elemento más difícil de resistir.
Por lo tanto, influir sobre el aspecto f ísico en cualquier enfrentamiento es tan
importante como lo que uno diga. Las tácticas que se aplican al bloqueo son la
doce, la trece y la catorce.
que tú. Lo más fácil es echarte atrás. Lo más difícil es dejar de luchar. Es más
67
[Link] 67/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
difícil porque luchar o huir son reacciones naturales en casi todos los ataques.
Pero si dejas de luchar cuando el atacante te sacude por los hombros, es muy
probable que, impotente, caiga en tus garras. Dejar de luchar no quiere decir
las cañas suena hueco, a menos que la caña con tenga alguna resistencia,
como la flauta contiene cámaras que convierten el aire en música.
Los cuatro principios de la tensión son como las cámaras de una flauta.
Convierten en notas el aliento de tu arrojo y tu determinación. Una princesa
que tenía mucho interés en impresionar. ¿Cómo hacer para que se fijara en
propias ambiciones. Por eso esperas que quiera conocerte para saber más.»
68
[Link] 68/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
funciona igual de bien en ambos. Cuando se dio cuenta de que no tenía que
69
[Link] 69/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Xi
La paradoja de la anorexia del poder
realmente. Dice que algo «es realmente muy, muy bueno», como si su opinión
70
[Link] 70/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
posibles fallos de estrategia, sino que las pasa por alto. O, lo que es peor, es
más dura consigo misma de lo que sería cualquier enemigo. Con cada
manifestación de anorexia de poder, se vuelve más delgada y más
inconsecuente a sus ojos y a los de los demás. No tiene peso ni sustancia ni
presencia.
intente intimidarte.
Una amiga me contaba hace poco que había soña do con Jackie Onassis.
Jackie la recibía con una amplia sonrisa. Mi amiga se quedaba pasmada: en los
años transcurridos desde su muerte, Jackie había engordado mucho. De pronto,
cogía a mi amiga del brazo y pa seaban juntas por Broadway como una pareja
mayor. Las reconocía un vendedor de objetos de cristal, que en seguida
ofrecía también los esquís y ella los aceptaba. Pero mi amiga no entendía el
motivo: «¿Para qué? Seguro que tiene esquís», pensaba. ¿Por qué no le dijo
que no? Jackie iba muy car gada. «Deja que guarde todas estas cosas», le
71
[Link] 71/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
¿Cómo podía ser que una mujer como ella, que cortaba la comida en trozos
minúsculos para que ningún fotógrafo la pillara con un bulto d e comida en los
carrillos, se abandonara de ese modo? Ni siquiera en sueños. Eso fue lo
primero que pensó mi amiga. Lo segundo fue una sensación de alivio: Jackie ya
no seguía negándose a sí misma. Aunque esto era sólo una ver dad a medias.
De hecho, Jackie se había negado muy pocas cosas en la vida. Siempre había
que al final la persona aparece exactamente como es. Mi amiga se dio cuenta
de que Jackie siempre había estado gorda, aunque ella nunca lo hubiera
notado.
En su vida, Jackie jamás hizo ningún esfuerzo por estar delgada; lo estaba
porque llevaba una vida acti va. No se esforzó por mantenerse a salvo de la
necesitas, de que deseas, de que puedes coger. Y que lo que coges — tu
cantera — está hecho del mismo material que tú. No hay nada extraño. No te
[Link] 72/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
hecho para alimentarla. Sabe que puede coger, que tiene derecho a engordar a
Cuando coge algo, está segura de que quiere lo que puede tomar, que puede
comérselo todo, sin desperdiciar nada. Un puesto de trabajo, una relación
amorosa, una felicitación: asimílalos todo lo que puedas, como si te
La vida proveerá, del mismo modo que provee al cazador. No hace falta que
te desesperes cuando estás convencida de que siempre podrás comer. Confía
en que el futuro te alimente.
Pero has de saber que no se coge nada del mundo que no se devuelva.
Come para poder dar. La madre Meera, una mística india, come vorazmente de
la siguiente manera: por la tarde celebra darshans o sesiones curativas,
durante las cuales el paciente se inclina ante una Ma que está sentada y le
mece la cabeza. Ella coloca el dedo a ambos lados de la cabeza del paciente y
éste siente cómo el calor sale del dedo y le que ma la cabeza. Ma cierra los ojos
y medita. Pero si uno la observa, verá que no deja de tragar. S e come todo lo
que hay de malo en ti y en el mundo. Una mujer poderosa come lo malo junto
con lo bueno. No se pro tege de ninguno de los dos. Está abierta e indefensa,
aunque este estado parezca extraño para un guerrero. No lo hace para ser
fuerte sino porque es fuerte ; el hecho de comer se lo recuerda.
No rechaces nada.
nuestro cuerpo, si dejamos que los demás nos traten como objetos o seguimos
73
[Link] 73/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
74
[Link] 74/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
EL LIBRO DE LAS
Tácticas
75
[Link] 75/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
I
Superar es mejor que ganar
ganen, a menudo ni siquiera ellas mismas. Tanto ellas como sus enemigos se
de que otro haya perdido. A los hombres les disgusta perder frente a una mujer,
de modo que a veces recurren al contraataque. Para las demás mujeres, una
Para conseguir lo que quieres, tienes que ganar. Pero como ganar es tan
ingenio. Pero las princesas no pueden invalidar a su enemigo, sino que deben
convertirlo en un aliado inadvertido, lo cual significa que ni le hieren ni le hacen
enemigo con gran estilo. Da idea de ganar logrando lo mejor, como en unos
juegos olímpicos, cuando el atleta consigue su mejor marca, sin que los
76
[Link] 76/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
perdedores vean mermada su digni dad. El resultado es poner el listón más alto,
hace caso cuando él le d ice que obedezca. La princesa sabe que encarna a
todas las mujeres míticas; representa sus conflictos en un momento u otro de
su propia vida. Haces tuya la historia de Inanna cada vez que intentas
acaparan otros. Inanna triunfó al superar a la autoridad máxima entre todas las
autoridades: la del rey, su padre.
miseria y dolor por todas partes. Se da cuenta de que el mundo sufre porque su
todo ello. La vida exterior no tiene sentido. En este punto, Inanna es cualquier
mujer que decide que quiere más de lo que le ha tocado en la vida. Como
cualquier héroe, tiene que actuar para cambiarlo; se da cuenta de que tiene que
valerse por sí misma, que es el despertar heroico.
Con cualquier otro método, fracasaría: no puede negociar con su padre para
que libere el me ; no tiene nada para darle que tenga un valor similar. No puede
exigirle estos poderes: se reiría de ella. No puede lu char con él por el control del
me en ningún sentido convencional, porque ningún ejército la apoya. Enton ces
[Link] 77/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Le cita para cenar juntos. Ella misma le sirve con sus propias manos. Se
encarga de que siempre tenga el vaso lleno de vino. A medida que él bebe, ella
vacía su vaso sobre la tierra sedienta. Lo entretiene con su ingenio, ¡qué hija
tan encantadora! Él se siente feliz con sus atenciones. Ella lo invita a jugar al
ajedrez y él acepta. «¿Qué quieres que pongamos como premio?», le pregunta.
Y ella responde: «Apuesta el me sagrado.» Él está impresionado por su belleza,
su energía y está convencido de que no tiene ninguna oportunidad, de modo
que acepta. Ella vence una y otra vez. Él no consigue estar a su altura, a causa
de lo que ha bebido y de su fe ciega en sí mismo. Inanna se apodera del me
sagrado, sube a la barca y, al otro lado del río, deja libres los poderes en el
mundo. Su padre no puede detenerla. Cuando vuelve en sí, se da cuenta de
que aunque ella se ha apoderado de sus bienes más preciados, ha embellecido
Cuenta la leyenda que estaban homenajeando a Sun Tzu por una serie de
victorias brillantes, cuando se jactó de qué no había nadie a quien él no pudiera
transformar en un guerrero extraordinario. «¿Nadie?», le preguntó el
emperador. «¿Ni siquiera mis hermosas concubinas?» «Ni siquiera ellas»,
insistió Sun Tzu. De modo que a la mañana siguiente reunió a las doce mu jeres
en el patio real y comenzó a enseñarles a marchar. Las puso en fila y ladró sus
órdenes. Pero a las concubinas les pareció ridículo ponerse de pie todas juntas
como si fueran árboles o prestar atención a un tonto que les gritaba.
78
[Link] 78/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
cuenta de que fueron ellas, con su capacidad para superarlo, las que lo
79
[Link] 79/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
II
las batallas modernas se ganan con ideas. Cuanto más insólita sea la idea, más
probabilidades tiene de ganar. Como el concepto inaudito de Gan dhi de que él,
que ella era una diosa. Y una noche lo hizo: con virtió la lumbre en una hoguera
guerreros tenían algo más que una sola idea; tenían tácticas brillantes que los
ayudaban a expresarla. Del mismo modo que los artistas conocen la forma y el
color, las princesas tienen que conocer las tácticas. Por eso Magda dejaba
abiertas las puertas de su casa, Dian echaba billetes de dólar a las llamas y
Gandhi les decía a los británicos que no lo detendrían ni con una bomba
atómica. Les dijo: «No me voy a es conder ni me voy a poner a salvo. Me
quedaré al aire libre para que el piloto vea que no tengo nada en su contra. El
piloto no nos verá las caras desde tanta altura, ya lo sé. Pero el anhelo de
80
[Link] 80/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
nuestro corazón — que no nos haga daño— subirá hasta él y le abrirá los ojos.»
Eso es táctica, un acto destinado a provocar una reacción favorable en el
contrario. Además de ser un tipo de táctica especial: la de la superación, es
decir, demostrarle al otro que si tú ganas, él también sale ganando. Las tácticas
de las princesas deben modelar una nueva forma de comportamiento para que
enemigo. A Hillary Clinton le fallaron sus estrategias porque las tácticas que
empleó no incitaban a sus enemigos a superarse. Hillary sirve de modelo a
numerosas mujeres. De todos modos, come tió muchos errores que le han
peración. Por ejemplo, cuando era la primera dama de Arkansas, criticó tanto a
un senador rival cuyo trabajo había pasado casi inadvertido que incluso se llegó
errores y sus dificultades. Lo que consiguió fue que el país empezara a fijarse
en él, que así se convirtió en un enemigo más pernicioso y más eficaz. Desde
entonces, ha procurado mantenerse alejada de sus enemigos.
Las princesas actúan exactamente al revés. Saben que tienen que estar
cerca del enemigo para hacerl o más poderoso. No temen sus fuerzas, sino que
se valen de ellas.
Hillary Clinton cometió otro error táctico: como estaba tan decidida a obtener
el paquete de la sanidad, se movió con demasiada autonomía, creyendo que le
convenía controlar la situación. Pero al final, hubo que ponerle límites y puso al
equipo de su marido en su contra. En cambio, las princesas hacen suya una
81
[Link] 81/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Hillary también creyó que para ganar tenía que mantener a su s contrarios
contra las cuerdas. Pero el estilo de las princesas no consiste en encasillar,
sino en dejar libertad a los demás para que cambien de opinión. Las princesas
piensan que el enemigo de hoy es el aliado de mañana.
Según los asesores, Hillary está muy segura de sí misma y no le gusta
cambiar las decisiones una vez tomadas. Esta seguridad con respecto a su
propio criterio es una gran debilidad. Una princesa siempre está dispuesta a
Hillary luchó como un príncipe; luchó para conquistar, más que para superar.
82
[Link] 82/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
III
LA VERDAD DE LAS PALABRAS Y LAS ideas está en la acción. Las tácti cas
son acciones «acciones destinadas a obtener un resultado». La estrategia es el
porqué y las tácticas son el cómo del plan de las princesas. Como ya hemos
dicho, la mayoría de las guerras se gana con ideas insólitas. Pero las ideas se
expresan mediante la acción, que suele ser el punto débil de la luchadora. Las
mujeres pueden ser activas y hacer muchas cosas, pero saben poco o nada
menos que sepas expresar lo que piensas no sólo en palabras sino en obras. A
menos que lo manifiestes.
83
[Link] 83/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
una crisis psicológica y tenemos miedo de actuar. En las acciones o las tácticas
el efecto deseado. Son algo más que pasos sencillos. Los pasos son fórmulas,
pasos de una receta y preparar una comida. Para crear algo único hace falta un
Plantéate estas tácticas como si fueran ritos. A dife rencia de los pasos, los
ritos no controlan la acción, sino que la provocan para que siga ciertas
direcciones. Literalmente, rito significa «ir, correr, fluir». Familiarízate con los
ritos que aparecen en las próximas páginas. Aprovecha lo que sabes acerca del
carácter inesperado de las princesas, acerca de su manera de ver, que lla man
espiar, acerca de los principios de la tensión, acer ca de la naturaleza de la
en forma de acción.
Los dieciocho ritos de acción que voy a describir convierten a la princesa en
realista, en lugar de en activista. A ella le interesa que sus opiniones sean
84
[Link] 84/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
depende de cómo te veas a ti misma. Como cuerpo que resis te, eres un arma
pasiva. La poetisa Judy Grahn rinde homenaje a la primera guerrera, la reina
Boadicea:
Piensa en el cuerpo que está presente en estas imáge nes, como una
línea de resistencia. Que se detenga el ataque antes de llegar a ti. A una mujer
palestina le dijer on que se tenía que identificar como israelí en los documentos
públicos y ella decía: «Pero soy palestina, tengo cabello de palestina, mi cuerpo
es palestino y las palabras que pronuncio son palestinas.» Que tu cuerpo sea
una fuente constante de obstáculos siempre nuevos.
es un plato que se sirve frío. En esta guerra, no se da lo mismo que se recibe.
Aparentemente, ni siquiera se lucha.
Gandhi llamaba ahimsa a esta táctica, que significa negarse a causar daño a
85
[Link] 85/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Haz cosas insólitas. Presta una cuidadosa atención a los puntos débiles del
enemigo. Cuando Gandhi decía que se quedaría al aire libre cuando el
bombardero volara sobre su cabeza, lo que quería decir en realidad era que se
sentía más seguro que el piloto, que se tenía que pro teger con toneladas de
maquinaria bélica. Gandhi estaba protegido por sus convicciones, que eran
mucho más fuertes y durarían más que cualquier odio. Y tenía razón.
Ejerces una influencia enorme sobre un oponente colosal. Dile a tu amante
86
[Link] 86/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
amplio.
resulta mucho más eficaz que cualquier cosa que consigas manteniéndote
firme en tu posición. Esta táctica es valiosa cuando te enfrentas a un enemigo
atrincherado que parece cada vez más fuerte, hagas lo que hagas. La ún ica
solución es un cambio rápido, que deje a todo el mundo atónito.
En la Europa del Este había un grupo de rock amante de la libertad llamado
Laibach que encontró una solución ingeniosa para una situación que parecía
insalvable. El partido que ellos defendían había sido reemplazado. En lugar de
87
[Link] 87/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
más hostiles.
Por el contrario, compórtate como las personas que odias y aseméjate más a
quienes odias que ellos mismos. De este modo, Laibach, con esta actitud
ambigua y escurridiza (pero bueno, ¿habían cambiado o no de bando?)
obligaban al público a adoptar una postura personal. Al cuestionar de qué lado
estaba Laibach, tuvieron que ponerse a pensar por s í mismos. Laibach llevó al
voluntad y de poner en marcha los hechos. Emplea las tácticas de los cinco
porqués para descubrir lo que está oculto. Conviértete en espía. Despréndete
del ego, de los celos y de tu seguridad en ti misma. La verdad es sencilla, libre y
fueras divina y pudieras volar por encima del alboroto y vieras con toda claridad
en qué consiste.
88
[Link] 88/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
si los edictos de los nazis no tuvieran poder sobre ella. De este modo, sus
antagonistas empezaron a creer que no lo tenían. Gandhi no luchó de forma
directa contra los británicos; se opuso a sus edictos y se comportó como si los
indios, acostumbrados a someterse a su poder, en realidad tuvieran el poder,
como si ya hubieran conseguido la libertad y lo único que faltara fuera que los
británicos lo reconocieran. Tampoco Martin Luther King, hijo, se enfrentó
directamente al poder de los blancos. Cada uno de ellos se opuso al poder: sin
creer en el poder dominante, y creyendo que su bando ya había ganado y que
medida que ella iba desarrollando sus ideas, empezó a darse cuenta de que,
aunque todo parecía tan inverosímil, ella sabía cómo manejar la situación,
quizá mejor que él mismo o que su candidato ideal. Al finalizar la reunión,
estaba casi convencido de que ella era la persona indicada para ese trabajo.
inestabilidad, y allí está la clave para librarte de esa persona o esa cosa que te
89
[Link] 89/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
difumina.
Si pones en juego todos los puntos fuertes (incluso los débiles), tendrás el
poder.
90
[Link] 90/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
misma. Igual que cuando caes: es mejor relajarse que ponerse tenso antes del
escrúpulos. Decidió aceptar los ataques como un luchador recibe los golpes.
Como pasaba por alto estos comentarios, se dio cuenta de que quienes la
una buena táctica. Cuando era joven, la consideraban increí blemente fea (su
91
[Link] 91/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
convicción de tu oponente.
No rechaces nada, ni ideas nuevas ni colegas nuevos. Deja que todo y
la vida creativa, dice: «En tus planes debe entrar todo; de lo contrario, no se
logra la verdadera sencillez.»
92
[Link] 92/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
aliados. Te conviene difundir información sobre tus metas y tus tácticas e n lugar
de guardarla para ti o emplear se ñuelos. Deja de esconder. «La información es
como una rosa que te hace crecer espinas en el corazón», decía Mary Lindell,
espía y miembro de la resistencia durante la segunda guerra mundial. La
libro, sentía terror de que algún periodista revelara el secre to, a pesar de que
simpatía, evitando los comentarios maliciosos que ella siempre había temido.
La verdad es el arma más poderosa porque somos demasiado débiles para
resistirla. Si dices la verdad de entrada, no te pueden hacer daño. Conozco una
abogada que siempre le cuenta a la parte contraria todo lo que quieren saber
acerca de sus clientes y al final siempre gana los juicios. «La mitad de las veces
93
[Link] 93/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
no me creen, de todos modos», dice. «Esto los confunde y no saben qué creer.
En definitiva, no saben si soy tonta o si soy un genio. Yo entro a la sala de
audiencia sabiendo le que sé. Pero ellos ni siquiera están seguros de lo que
saben.»
En realidad, casi nadie quiere luchar. Lo que quieren es ganar. Hasta las
temor de algo que tú representas (quizás una capacidad o una habilidad ) que
se siente intimidada por tu creatividad, comparte una idea con ella. Si tu esposo
Hannah Arendt, la filósofa política que huyó de la Alemania nazi, decía que
luchó contra los nazis pero no como una «ciudadana del mundo» serena,
distante y objetiva frente a tantos horrores, sino que los en frentó «como judía»,
que tanto temían. «Cuando te atacan como judía, te tienes que defender como
judía», escribió. Según su biógrafa, Elisabeth YoungBruehl, «Esto motivó el
94
[Link] 94/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
mal».
Interpretando un papel de forma deliberada deja rás sorprendido al contrario
imagen que los demás tienen de ti. Les ofreces una autocaricatura y es como si
no pudieran vivir con su propia rea lidad, que tú les devuelves. Empiezan a
aceptar lo que antes decían odiar. Es como si te hubieran creado y de pronto se
vieran obligados a amar lo que han creado.
unos tragasables albinos para que admitieran su temor a los cuchillos, y tuvo
acceso a personas y lugares a los que ningún otro fotógrafo se había atrevido a
95
[Link] 95/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
mejor incluso reacciona y realiza justamente el trabajo que querías que hiciera.
Pocas personas son capaces de so portar el silencio y la quietud, y te enseñan
96
[Link] 96/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
cierres los ojos frente a ellos. Debes tenerlos tan presentes como para estar
dentro de lo acordado. Cumple los plazos; respeta las bases de la relación que
hayáis establecido. De manera que cuando decidas no hacer caso de una de
las leyes que has acep tado, la situación de tu rebeldía sea elección tuya y
trabajo, o las promesas que le ha hecho a su pareja, lo hace una sola vez,
como una declaración de guerra. Dentro de estos límites, debes aceptar e
incluso exigir el castigo que te corresponde por lo que hayas hecho de forma
deliberada.
97
[Link] 97/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
has demostrado que vas a ganar y que, si ganas, tendrá una recompensa
mayor o una identidad más importante: su propia cuota de poder.
La ira contra el adversario y la ira contra uno mismo son inseparables.
98
[Link] 98/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
por sus defectos (con sus defectos, no a pesar de ellos), te enfrentas a él,
En todo enemigo existe cierta guerra consigo mis mo. Lo que pasa es que tú
99
[Link] 99/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
IV
NO HAY NADA MÁS DIFÍCIL QUE los finales. Hasta ahora hemos presentado la
guerra como un juego feroz de negociaciones y de duras po sibilidades. Ésta es
100
[Link] 100/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
acusador... son finales que no dejan que la historia tenga continuidad. Con este
[Link] 101/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
atención... todos estos son buenos finales. Con ellos llegan nuevos comienzos.
Las princesas tienen que destruir las cosas medio muertas que hay en su
vida, así como el fuego destruye la tierra yerma, preparándola para que vuelva
a producir. Pero hace falta un final claro y radical. No dudes en abandonar
Emily Dickinson. Cuando tenía cuarenta y siete años, se fijó en ella un viudo, el
juez Lord, que quería casarse con ella, la reclusa de Amherst. Parecía la
primera oportunidad que se le presentaba de amar desde que la des deñara
Charles Wadsworth, quince años atrás. Sin embargo dijo que no. ¿Fue una
Lo que distingue realmente a las princesas tal vez sea esto: que no dicen
que no a los demás sino a sí mismas con mayor frecuencia (y en cuestiones
más importantes) que el resto de las mujeres. Que sean fuertes cuando se
dicen que no a sí mismas significa que cada sí es verdadero. George Eliot
rechazó las situaciones más insólitas; mientras otras personas eran in -
verosímiles en sus exigencias, ella lo fue en sus negati vas. A lo largo de su
vida, le dio la espalda a las normas estrictas impuestas por su padre con
[Link] 102/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
enamoró de un hombre casado y se fue a vivir con él, lo cual la aisló incluso de
sus amistades literarias. Se despidió del estilo de escribir Victoriano y
gloriosa. Se dan cuenta de que la creación surge de los finales radicales. Las
princesas saben que reconocer los límites a veces produce mayor libertad. Y no
hay mayor poder que tener la libertad de abandonar.
103
[Link] 103/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
104
[Link] 104/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
culpa. Tus armas son las características, los rasgos, los atavíos que las mujeres
relegamos al arte de la seducción y no usamos en las guerras del éxito. Por el
lado físico, tus armas son la ropa, la voz, el cabello, los adornos, la postura, el
maquillaje y las lágrimas.
Se manifiestan en todo su poder cuando conoces tu historia.
105
[Link] 105/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
princesa, porque ella sí que sabe lo que está h aciendo. Cada mujer cuenta una
historia de sí misma a través de las expresiones visibles de su persona. Pero
las princesas conocen la historia que transmiten a los de más y allí está su
ventaja.
términos que a pocos dejan indiferentes. Rocky Marciano fue un gran púgil que
se convirtió en el mayor campeón de todos los tiempos aumentando su fuerza,
dando forma a su estrategia y, finalmente, sabiendo lo que hacía con su fuerza.
ya no comía nada que no fuera conocido y rehuía el contacto físico con los
demás. Al llegar la noche previa al combate, se había cerrado a todo lo que no
fuera el combate mismo. No pensaba más que en sus brazos y sus piernas, en
su velocidad y su resistencia. Concen trado en su fuerza, se convertía en una
Para una princesa, el equivalente está en saber qué historia cuenta sobre su
vida, las cosas que hablan por ella. Cuando se concentra en ellas, cuando
aprende su significado, estas cosas cotidianas se convierten en armas. El
[Link] 106/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
secundarios. No usan sus armas para ocultar una marca o moldear el pelo a la
Empiezan con la historia que cuenta su vida sobre ellas. Toda princesa
llevar a cabo su obra por el mundo? ¿Es una figura maternal, una pietá, cuya
fuerza y resistencia se ponen a prueba, como Golda Meir, de la cual dijo un
corrigiendo errores y usando el recurso del dolor para construir algo nuevo? Las
hijas de papá son Juanas de Arco modernas. No seducen; todo se lo toman con
total seriedad. Juana quería liberar a su patria, su amada Francia, de la tiranía
de los ingleses. De forma similar pero en otro país, Rusia, y en otra época, la
década de los años veinte, Ayn Rand fue testigo impotente de cómo el
comunismo y el antisemitismo destruyeron a su padre. Cuando el Estado le
[Link] 107/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
llevaron todo sin pagarle nada. Rand no olvidó jamás estas experiencias, tanto
es así que cada palabra que publicó en su idioma adoptivo, el inglés, fue un
poema de amor al capitalismo y la libertad.
La princesa que cumple su papel prepara todas sus armas para convertirse
en una fuerza con la que hay que contar. Rand lo utilizó todo: el cuerpo, el
de sus fuerzas. ¿Cómo es posible que una mujer de aspecto tan común pudiera
resultar tan atractiva, con una belleza tan hipnótica? ¿Cómo pudo domi nar a
Nathaniel Branden, veinticinco años más joven que ella, hasta el punto no sólo
de hacerle amar sus ideas sino de hacer que la amara a ella? Lo que lo sedujo
fue su capacidad de saber lo que pretendía. No había nada en ella que fuera
superfluo o sin propósito. Todo encajaba dentro de la historia de su identidad
del mismo modo que Rocky Marciano llegaba a extremos a medida que se iba
acercando el día del combate, a fin de conocerse a sí mismo (cada hueso, cada
músculo, cada fibra) y borraba todo lo que era super fluo, incluso una llamada
telefónica de un amigo. Por eso Rand era hipnótica. Es posible que no tuviera
un cuerpo tan hermoso como el de la esposa de Branden, que tenía veintiséis
años; pero él prefería a Ayn. Ella había aprendido a transmitir su poder. Un
arma, nada menos que su estrategia, es el medio que tienen las princesas de
expresar su poder.
Lo que l as princesas quieren decir se transmite mejor mediante símbolos no
El ser humano tiene una resistencia, natural y lógica, tanto frente a las palabras
como frente al silencio. En cambio, un símbolo no verbal evita todos estos
condicionamientos y llega directamente, más allá d e las defensas habituales del
cerebro.
108
[Link] 108/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
En una ocasión vi a J., una princesa y alta ejecu tiva, que entraba a una
reunión con un sombrero de ala ancha y gafas oscuras, como si el mundo fuera
su desierto y tuviera que protegerse del sol. Su indumentaria, aunque austera,
pactó su palidez bajo tanto color negro y le dio un as pecto bastante vulnerable.
Pero después se convirtió en algo poderoso. Precisamente la tensión entre
ambos estados, claridad y oscuridad, fiereza y ternura, con virtió a J. en el
centrados en su identidad.
[Link] 109/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
observan a las mujeres como si las leyeran; las observan con más atención que
misterio intrínseco. La fuerza de ese misterio, más que la fuerza del control
patriarcal, puede ser el motivo por el cual las mujeres ocupan posiciones
decorativas. Algunas de las principales figuras que son objeto de adoración son
tanto para aprender como para rendirse ante una palabra o una frase que nos
llaman la atención. Así es como los demás perciben a las mujeres y por eso los
El pájaro tiene pico y el león, garras. Cada uno usa lo que tiene. El uso de
las armas no es un acto de te rrorismo, aunque su abuso sí que lo es. No
pero son las armas baratas del humor hiriente, la desaprobación, las verdades
a medias, el dinero, la posición, las exigencias tan inflexibles como una roca.
110
[Link] 110/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
No son las armas de las princesas. Las armas de las princesas son
111
[Link] 111/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
II
ponía a llorar por cualquier cosa; una líder que se pasa casi todo el tiempo
112
[Link] 112/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Una mujer que no tiene miedo de llorar, que en seña sus lágrimas, refuerza
su presencia ante los demás y ante ella misma. Justamente porque las lágrimas
son un arma poderosa, el mensaje es que hay que saber controlarlas. Una
escuchado. Pero esta idea le dio mucha rabia. Ella no era una persona
cualquiera que pedía algo especial. Ella era especial; era una persona
responsable y había demostrado que hacía bien las cosas; sin duda pedía algo
especial, que a ella le parecía necesario para cumplir el trabajo que quería
hacer. El director de la empresa la estaba tratando como si fuera un problema
más. Entonces se puso a llorar. Mientras las lágrimas le resbalaban por las
mejillas, el director se quedó petrificado en el sillón, como si se hubiera
Las princesas usan las lágrimas por este motivo: si te tratas a ti misma como
si fueras alguien especial, los demás adecuarán sus propias acciones a tus
deseos y te imitarán. En otras circunstancias, las lágrimas pueden parecer
insignificantes y manipuladoras. Pero una princesa pretende ganar la guerra,
batalla por batalla. Se da cuenta de que, cuanto más consigue, más rica es y
más generosa podrá ser a su vez. Si adoptas un a actitud de escasez, en un
mundo donde las negativas son lugares comunes en tu mente y en tu
experiencia, entonces mides todo lo que das. Si te colocas en una postura en la
113
[Link] 113/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Las lágrimas son una cuestión de libertad de expresión. Casi todas las
mujeres recurren a las lágrimas por sumisión y se sienten incómodas cuando lo
hacen. Las princesas las usan porque van más allá de las nor mas y no hay
nada que cambie el juego con mayor rapidez que las lágrimas.
Los pechos femeninos son otra fuente de poder oculto. Las guerreras más
famosas que utilizaron el cuerpo como arma fueron las amazonas, que
trabajo.
Enfréntate así a los problemas. Man tente firme. Tus pechos emiten un mensaje
potente de feminidad en la refriega y tienes muchas probabilidades de triunfar,
compuesto por hombres y mujeres giró una esquina y se encontró frente a una
multitud inmensa y decidida a hacerles frente, cuyos integrantes se adelantaron
el ataque.
De pronto, las mujeres del grupo dieron un paso al frente y rodearon a los
ondulante, en una muralla. Giraron para hacer frente a los hombres hostiles que
se les acercaban, desafiándolos con sólo desviar su atención hacia sus formas
femeninas. Los matones sólo avanzaron unos cuantos pasos más, después se
114
[Link] 114/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
lleva un collar con cinco amuletos; son objetos tan variados como una cruz de
Malta, una mano mística judía o un colgante que tiene grabada la primera línea
del Génesis en francés. Es muy discreta en todo lo demás, salvo en el collar. Es
su sello personal. Cuando le preguntan sobre él — y siempre lo hacen — cuenta
una historia para cada dije, de lo que significa y del motivo por el cual lo lleva.
Uno sospecha que ha sido víctima de una inmensa catástrofe y sin embargo ha
sobrevivido, y que los dijes le sirven para protegerse contra una nueva cita con
ella cuenta ocurre algo más: que se convierte en el centro de atención. Sus
historias le per miten controlar la situación. Ahora los demás se fijan en ella. Ha
creado una situación en la cual no tiene que insistir para hacerse oír, porque ya
la escuchan. Katherine Anne Porter se compró la esmeralda más grande que
con él hacia una mujer, su propia joya («la parte más sincera que hay en ella»)
dice la verdad. En la historia de Diderot, la joya es la vagina (es un juego de
115
[Link] 115/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
De la misma forma, los colores son como las feromonas, los agentes
químicos que inducen al amor. Tienen mucho poder. El blanco tiene fuerza
porque desarma al contrario.
que suelen llevar las mujeres (gris, beige, tonos pastel) son colores de
piensa que eres débil, te desprecia y hace todo lo posible para eliminarte.
En una cultura donde todas las mujeres se maquillan, a veces tiene más
fuerza un rostro sin afeites. Eleanor Roosevelt lucía la cara limpia como los
soldados lucen sus cicatrices. Su rostro era su verdadera medalla. Cuando
tenía treinta y cuatro años, su vida cambió al descubrir que su esposo, Franklin,
le era infiel con su propia secretaria de confianza. Fue una traición por partida
doble. El sufrimiento de Eleanor fue terrible. Como consecuencia, cada semana
[Link] 116/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
de Henry Adams, el filó sofo y escritor de finales del siglo XIX. Clover, que fue
una de las precursoras de la fotografía, descubrió que Henry amaba a otra
mujer y, presa de la desesperación, se suicidó bebiendo ácido fotográfico. Su
podía tener un aspecto tan endurecido a menos que ésa fuera su intención.
Pero Eleanor usaba su aspecto como un escudo de fuerza, como un arma. Los
rostros, dice Rebecca West, son como Marta, refi riéndose al personaje bíbli co
que tenía tantas preocupaciones: el semblante revela todo nuestro carácter por
su estrecha relación con la mente.
Por último, la voz de la princesa es su arma prin cipal. Es un instrumento
polifacético; el tono y el volumen son sólo una parte. La voz también es el estilo
particular de lengua que usa para comunicarse, más que las propias palabras.
una conferencia cuando se en contró con una multitud enfurecida. Tenía dos
117
[Link] 117/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
•
A veces hablan en voz más alta de lo habitual. Hablar más alto es pensar más
alto. Resulta difícil decir cosas en las que no se cree del todo cuando una se
oye hablar y cuando estás segura de que los demás te oyen con claridad.
Con frecuencia usan las declaraciones como armas. Son tan efectivas como
•
las granadas. Una declaración es una promesa que te haces a ti misma, una
orden que te das: «Declaro que no volveré a permitir que mi jefe me humille.»
falta fuerza. Una afirmación como: «No quiero que mi jefe me vuelva a
humillar » no favorece a una princesa. Habla mediante de claraciones (lo cual
equivale a vivir de acuerdo con ellas) y los demás te tomarán en serio porque
saben que cumples lo que dices. Una declaración positiva tiene más fuerza
que una negativa: «En los próximos diez meses, voy a subir dentro de esta
empresa» implica que tu jefe ya no estará en condiciones de humillarte.
118
[Link] 118/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Las mujeres no suelen dar órdenes, pero cuando se usan al principio de una
convocó una reunión para informar a los demás sobre una nueva operación.
Pero otra socia tenía un plan diferente y, antes de que los asistentes se
sentaran, comenzó a forzar la reunión. «¿Cuándo va a estar listo este
programa?», exigió. Ése era, justamente, el propósito de la reunión, pero no
dejó que nadie respondiera y siguió abriendo fuego sin parar. «Tenemos que
cumplir unos plazos muy justos y no veo ninguna garantía de que lo consigas.»
final se dio cuenta de lo que estaba pasando y pasó al ataque. «De acuerdo»,
dijo. «Si cr ees que no soy capaz de cumplir el plazo de entrega, puedes echarte
atrás. Pero hazlo ahora mismo.» Allí se acabó todo. La agresora no volvió a
abrir la boca y los demás siguieron adelante con el plan de la reunión.
119
[Link] 119/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
III
más lejos han logrado hacer las paces con los hombres. De este modo los
utilizan como aliados.
Existen dos vías para lograr una alianza con los hombres sin arriesgar tu
poder: quitándoles poder y mediante una rivalidad amistosa.
Tanto como las mujeres anhelan tener más poder, los hombres anhelan
tener menos; en realidad, se quieren arriesgar a perder parte del control.
Aunque no están dispuestos a hacerlo con otro hombre, sí que lo harían con
una mujer. Cuando es evidente que la mujer se hace responsable, que sabe lo
120
[Link] 120/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
carga de poder a sus pies y suspira aliviado, como Atlas al quitarse el peso del
Para entenderlo mejor, hay que reconocer el conflicto fundamental entre los
hombres y las mujeres, que es el siguiente: los hombres tienen miedo de las
mujeres. Hay hombres que aceptan ese temor porque los mantiene vivos.
Las princesas se dan cuenta de que este miedo y la tristeza que produce en
tan próximo como para tocarlo, pero sí lo suficiente como para obligarlo a
renunciar a su juego, a cambiar su forma habitual de hablar, de actuar y de
hombre tengan que pagar el precio de rebajar su poder. Le hacen saber que
saben lo que él piensa, que ven más allá de sus zapatos caros y su tra je a
medida.
manos al hablar, como si las necesitara para def enderse. Lo único que hizo ella
fue sentarse junto a él en el sofá y mirarlo a los ojos mientras él hablaba. Ella
aprovechó el arma de la proximidad de su cuerpo sólo para desarmarlo, para
despertarlo de una forma que los demás hombres (que seguramente se
quedaban en blanco delante de él ) no podían poner en práctica. Su proximidad
compensó la tensión de su forma de ser, tan profesional e ingeniosa. No era
[Link] 121/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
igual a igual, mientras que los demás hombres que había en la sala corrían a
al servicio de tu capacidad.
Y recuerda: pídel o todo. Esto resulta muy efectivo en cualquier situación.
partes hagan concesiones. Las princesas cambian el terreno del contrario para
que prevalezcan sus planes. La parte contraria sabe que ha perdido algo pero
que gana más. Así, los buenos negociadores siempre hacen que la ta rea
parezca posible y dejan que el contrario piense que ya ha recorrido la mitad del
camino. En cambio, las princesas hacen que cualquier tarea parezca más de lo
que es posible, para despertar los instintos y las fuerzas heroicas de los demás.
Porque saben que las personas muestran un entusiasmo mayor frente a las
grandes tareas que frente a las pequeñas; entonces agrandan la tarea al pedirlo
como compensación.
Pídelo todo, porque no vale la pena tener menos. Las personas son más
generosas si lo que les pides los obli ga a comportarse como héroes. Si pides
grandes ideas y las grandes aventuras nos atraen con mayor entusiasmo que
las pequeñas.
122
[Link] 122/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Golda Meir lo pedía todo hablando de los proble mas de Israel como si fueran
suyos. Cuando trató de conseguir fondos y apoyo para la guerra de la
independencia de Israel, se reservó para sí misma las his torias de necesidad y
deseo, y habló en cambio de sus conversaciones con soldados concretos, en
lugar de hablar en términos abstractos de «tropas» o de «números» o de
suya, hasta que se dio cuenta de que llegaría más lejos como su enemiga
colaboradora.
colegas estuvieron de acuerdo con Freud y otros, con ella. Así se definió la
batalla. Sus colegas no podían expulsarla del movimiento psicoanalítico. Por el
contrario, alzaron su oposición como una protesta airada contra ella. En
controversia que generó sino por sus ideas. De este modo, ella se benefició del
enfrentamiento y Freud también; ella elevó las ideas de ambos a un puesto
destacado a escala internacional.
Mary Lindell, una espía británica cuyo peligroso trabajo durante la segunda
guerra mundial salvó de la muerte a centenares de soldados aliados y que
arriesgaba la vida todos los días, al final fue capturada. Cuando la arrestaron, el
centinela nazi que la custodiaba le preguntó: «¿Cómo es posible que una mujer
tan inteligente como usted se dejara atrapar?» Ella le contestó: «Me he dado
[Link] 123/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
a un tonto.» Nada detuvo a Mary Lindell, salvo los años. Fue capturada,
juzgada por un tribunal nazi, la tuvieron incomunicada, la enviaron a un campo
124
[Link] 124/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
IV
Siempre se ha dicho que las mujeres se sabotean entre sí. Éste es uno de
los motivos por los cuales las mujeres no piensan en otras mujeres como armas
en sus propias luchas. Las aceptan como amigas y tam bién como consejeras.
esperan que les roben la pareja, que les echen a perder los elogios o
simplemente que les estropeen algo valioso.
informática me confesó que hace todo lo posible por mantener sometidas a las
demás mujeres. «En mi empresa hay quizá dos vicepresiden cias asignadas
para que el puesto lo ocupe una mujer. ¿Tú crees que voy a ayudar a otra mujer
125
[Link] 125/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
para esta maniobra que consiste en de vorar a las propias crías: el síndrome de
dos mujeres convirtieron esta idea en una leyenda. Las dos se dieron cuenta de
que llegarían más lejos antes si impulsaban la carrera de la otra. Así fue como
Tereza acudió a una cena y alabó los logros de Agnes, en lu gar de los de su
marido. Y entonces Agnes se presentó en una reunión y habló en favor de
Tereza para que le dieran un puesto que estaba vacante. Se hicieron famosas
como «el paradigma de las generalísimas polacas». Dentro de su círculo, cada
una de ellas, a fuerza de recordar a la otra de forma permanente, fue elevando
mismo tiempo.
En los campos de concentración alemanes, por un procedimiento de rutina,
los guardias organizaban a las mujeres en grupos de cinco. Los lazos que se
establecían dentro de estos quintetos fueron uno de los motivos por los cuales
sobrevivieron más mujeres que hombres dentro del sistema de los campos. Se
voluntad de vivir las unas a las otras. Solos, sin hermandades organizadas, los
[Link] 126/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
buscaba el apoyo de su amiga Anna, la mayor del quinteto, que simulaba ser
ella la que buscaba apoyo. Además, Anna le hablaba a Erna de su hijo, que
estaba en otro campo, de lo valiente y guapo que era y de los platos que se
guisaba y le explicaba con todo detalle cómo se los preparaba. E rna llegaba a
oler la sopa imaginaria y se le hacía la boca agua. La anciana decía que tenía
que salvar a Erna porque un día ella se casaría con su hijo y sería la madre de
sus descendientes.
Todos sabían que esto era una ridiculez. Al hijo de esta mujer lo habían
matado y a ella le habían devuelto su ropa y sus papeles, que conservaba en
una caja, debajo de su litera. Ella insistía en que los nazis le habían dado todas
estas cosas porque querían destruirla, pero que su hijo no estaba muerto. La
anciana resistió hasta la liberación de los campos y entonces murió.
Recuperada del trauma, Erna llegó a ser un oficial de alto rango en los círculos
de rehabilitación médica, después de la guerra. Durante un viaje de inspección
a un hospital nuevo, oyó hablar de un médico que buscaba trabajo. Erna lo
conoció, le pareció idóneo y le consiguió un puesto en el hospital donde
trabajaba. Se hicieron amigos, se enamoraron y se casaron. En ese momento,
había logrado escapar a una muerte segura en los campos. Estaba seguro de
que sus padres habían muerto y, al describirle a su madre, Erna se dio cuenta
de que era la misma madre de su quinteto, la mujer que la había mantenido con
Cuando te mueves para hacer desaparecer los fal sos obstáculos, como el
miedo al triunfo de los demás, como hacían las generalísimas polacas o las
hermanas de los campos de concentración, verás que las armas más eficaces
de todas son las personas que se encuen tran en el mismo barco que tú.
127
[Link] 127/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
epílogo
confundirás con alguna de sus copias e imitaciones. Supondrás que la paz nace
de un triunfo o de una derrota. La confundirás con su hermana, la quietud. Le
creerás cuando Buda te diga que la paz se consigue sustrayéndote a tus
deseos o calmando tu agitación. La paz, cantan los coros, es el león que
descansa junto al cordero. Con este tipo de definiciones, casi me hacen pensar
que al final la paz es más difícil que la guerra. Las princesas viven con la
emoción, con el estímulo: ¿podré hacer esto?, ¿conseguiré aquello? No quieren
renunciar a su naturaleza de león; ¡ se aburren de descansar junto a los
corderos!
129
[Link] 128/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
cosas juntas.
perdurable. Otra furia imparable, lady Macbeth, no encuentra paz en vida y, por
[Link] 129/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Isadora Duncan giraba como un derviche en escena, sabía lo que era la paz.
Cuando descansaba, fuera del escenario, siempre la atormentaba el impulso de
mejorar, de obtener más gloria. Pero cuando se movía a toda velocidad, estaba
en paz. Sus guerras la llevaron al escenario del gran teatro de Francia, donde
plenitud en el cual sientes el valor de eso por lo que has estado luchando. Es la
paz como síntoma de alegría y, por lo tanto, de tranquilidad, arrojo y libertad.
131
[Link] 130/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Dentro de cada uno de estos momentos, para Dian, para Isadora, para todas
las princesas, hay un mensaje oculto en el cual la mujer dice lo que no quiere.
importancia para muchas personas, pero para nosotros no. Teníamos una
interacción física pero que se expresaba mediante la danza.» El crítico Roger
Shattuck dice que la explicación de Farrell coincide con lo que él había
una estrella; te conviene mirar un poco hacia un lado.» La paz es no decir que
no a las cosas; la negación sólo conduce al consuelo, que es una paz falsa. La
paz es comprender lo que no quieres; es desviar un poco la mirada de la meta.
La paz no significa que limites tus deseos; requiere una manera no intuitiva
cualquier caso, apenas encuentran paz en el éxito. La paz que ofrece más
posibilidades es la paz inquieta. Como hay tan pocos casos de paz inquieta en
la vida de las princesas, recurro a la mejor historia que conozco sobre una paz
Este soldado me atrajo por tres palabras que re suenan todavía en mi mente:
menzando así diez años de tortura, privaciones y casti go, como prisionero de
guerra en Vietnam del Norte. ¿Por qué se lanzó en brazos de Epicteto, como si
esa fuera su intención, como si cumpliera así con una cita concertada?
«Epicteto, allá voy» suena como un en cuentro postergado durante mucho
tiempo. Son palabras misteriosas en boca de un luchador desesperado por
reunirse con esa parte ausente de su educación que el éxito no le brindó jamás.
Epicteto era un experto en la paz.
132
[Link] 131/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
década desde que el soldado había sido liberado de su cautiverio; tomó asiento
en seguida, meciendo la pierna que los torturadores le partieron en más sitios
que un jarrón Ming, sujetán dola como la Virgen de la estatua acuna en el
regazo a su hijo moribundo. Me escuchaba cuando le espetaba preguntas
dejado de ser un coman dante de aviación que volaba sobre las copas de los
convertirse en alguien que ya no tenía ninguna opción. Allí estaba él, a tres mil
metros de altura, apuntando a un blanco que tenía debajo, cuando de pronto
surgió un inmenso cañón automático que no estaba allí el día anterior y que lo
hizo volar por los aires. Su lugar en la vida cambió en un instante: de ser el rey
de todo lo que controlaba como comandante pasó a la forma de vida más
abyecta en Vietnam del Norte. Del éxito al fracaso más absoluto, me siento
impelida a añadir. Pero esto no tiene nada que ver con la historia. Pasó de
obtener ganancias a una forma de vida en la cual ganar era un estado natural,
para pensar, para pedir. Este soldado aprendió lo que se siente siendo mujer,
en cierta forma, impotente.
tenía hijos que también lo querían. Pensaba que controlaba su lugar en la vida:
había recibido muchas condecoraciones y tenía una carrera que le permitiría
progresar. En cambio, en ese momento no controlaba nada.
133
[Link] 132/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Ese Epicteto al cual invocaba era un esclavo que vivió hace muchos siglos.
Como esclavo, había aprendido a ser libre, mental y emocionalmente, a pesar
del yugo de sus amos. Encontró la paz definitiva sobre la tierra. Las reflexiones
de Epicteto eran las favoritas de aquellos hombres que lo tenían todo (todas las
paz con sus ganancias. El emperador Marco Aurelio se sabía de memoria las
máximas de Epicteto. Sus enseñanzas son la base del estoicismo. Los estoicos
no se ponen nerviosos por ningún motivo. Por su sensación de paz, cualquier
trastorno profundo en sus vidas resulta imposible. Cuando era un joven oficial,
nuestro héroe había leído los escritos de Epicteto y le habían gustado por su
belleza y su profundidad. Pero su entrenamiento para la guerra le impidió poner
en práctica la sabiduría del filósofo hasta ese momento, hasta su cita con el
destino.
¿Podía él, como prisionero, conocer el dolor de una madre soltera a tada a
un trabajo terrible y sin ninguna alternativa?; o el de una mujer cuya pareja la
«¿No hay nada más?» Cuando el soldado conoció la paz, la conoció por es tas
mujeres.
nuestro valiente soldado que merecía la pena morir. Es una de las formas más
sencillas y más eficaces de lograr la paz, la que te mantiene en movimiento, en
lugar de ponerte a salvo, herméticamente, de la acción.
1. A PRENDE A DISTINGUIR LAS COSAS QUE ESTÁN EN TU PODER DE LAS QUE NO LO ESTÁN
«Si buscas con ansia lo que no te pertenece, pierdes lo que te pertenece»,
escribió Epicteto. En otras palabras, si pones el corazón en tu salud, tu amor, tu
placer o tu vida profesional, te arrepentirás, porque ninguna de estas cosas
134
[Link] 133/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
jefe malévolo.
Pero tampoco te puedes deci r: «Vale, de acuerdo, todo esto no significa
relación distinta.
3, PARA TRATAR CON INDIFERENCIA LOS OBJETOS PRECIOSOS , TIENES QUE CONOCER LA
NATURALEZA DE TODOS LOS JUEGOS, INCLUSO LOS DE LA GUERRA
jugando con una pelota de tenis, la tiras de un lado a otro. Usas ese objeto
Así es como debes tratar las cosas que tienen más valor para ti: tu salud, tu
amor, tu puesto de prestigio: con indiferencia. Juegas con ellos, luchas por ellos
135
[Link] 134/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
prometido que siempre estará contigo. No esperes que tu trabajo siga allí
mañana. Defiéndelo, pero has de estar dispuesto a olvidar la idea del trabajo
perfecto y seguir adelante. No esperes que tu visión poética, o cualquier don
que poseas, vaya a ser siempre tan atractivo como ahora.
Decía Epicteto: «Es tu amo aquel que controla eso en lo que tú pones el
corazón o lo que deseas evitar.»
mejor oportunidad de ganar, no puedo contar con los resultados que deseo
136
[Link] 135/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
estoy en paz, por buenas que sean mis obras o por bien que desempeñe mi
trabajo.»
tienes dos opciones. O dejas todo de lado, incluida la calma, y sales corriendo a
improviso sin haber concertado una cita previa, o dejas que asuman el control o
dejas claro quién manda. En la medida en que no te dejes engañar por la
urgencia ni el drama exagerado de la perentoriedad, ni tu jefe ni tu madre ni tu
137
[Link] 136/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
desean (reinos, amores, un puesto alto), pero ja más obtienen la paz con lo que
consiguen.
como las flores silvestres, según el poeta israelí Yehuda Amichai. Lo sé cuando
pienso en Dresde, una ciudad aplastada por las bombas durante la segunda
enteras rezando, las líneas de montaje constantes, y recibir a los extraños como
amigos y a los amigos como si fueran de la familia. El mundo estaba en guerra,
Tanto si surgen de una victoria, como de una derrota o de una tregua, las
138
[Link] 137/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
NOTAS
Pág. 4 Katherine Anne Porter, The Collected Essays, Nueva York, Dell,
1973, pág. 56.
Pág. 4 La parábola de las hermanas, adaptada de James R. Mellow,
Charmed Circle: Gertrude Stein and Company, Nueva York, Avon Books, 1975,
pág. 59.
Pág. 12 antagonista colaboradora : Albert Murray, The Hero and the Blues,
Pág. 14 Anne Somerset, Elizabeth I, Nueva York, St. Martin's Press, 1991,
pág. 94.
Pág. 15 Vita Sackville-West, Saint Joan of Arc, Nueva York, Image
Books/Doubleday, 1991. (Trad, al cast., Juana de Arco, trad, por Amalia Martín,
139
[Link] 138/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Pág. 15 Farley Mowat, Woman in the Mists: The Story of Dian Fossey and
the Mountain Gorillas of Africa, Nueva York, Warner Books, 1987.
Pág. 15 Ralph G. Martin, Golda Meir: The Romantic Years, Nueva York,
Charles Scribner's Sons, 1988. (Trad, al cast., Golda Meir, trad, por Elizabeth
Pág. 16 Octavio Paz, Sor Juana Inés de l a Cruz, o Las trampas de la fe,
Barcelona, Seix Barrai, 1995. (Trad, al in glés, Sor Juana: Or, The Traps of
pág. 73.)
Pág. 16 Sojourner Truth, The Narrative of Sojourner Truth, ed. Henry Louis
Gates, Jr., Nueva York, Schomburg Library of Nineteenth Century Black
Pág. 16 La historia del niño y el restaurante, narrada por Betty Sue Flowers
en el Currency Shakespeare Seminar, en junio de 1996, en la ciudad de Nueva
York.
Pág. 17 Isadora Duncan, My Life, Nueva York, Live- right, 1927. (Trad, al
cast., Mi vida, trad, por Luis Calvo, Madrid, Debate, 1995.)
Pág. 21 James Baldwin, «The Fight: Patterson vs. Listón», Antaeus 62,
primavera de 1989.
Pág. 21 Tom Robbins, Even Cowgirls Get the Blues, Nueva York, Bantam
Books, 1977, pág. 73.
140
[Link] 139/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Lessons of Don Juan, Nueva York, Washington Square Press, 1972, pág. 267.
(Trad, al cast., Viaje a Ixtlán: Las enseñanzas de Don Juan, Fondo de Cultura
Económica, 1993.)
Pág. 28 Los cinco porqués son una adaptación de Peter Senge y otros, The
Fifth Discipline Fieldbook, Nueva York, Currency/Doubleday, 1995, págs.
108-112. (Trad, al cast.,La quinta disciplina, trad, por Carlos Gardini, Barcelona,
Granica, 1993.)
Pág. 33 Rebecca West, Black Lamh and Grey Falcon: A Journey Through
Yugoslavia, Nueva York, Penguin Books, 1994.
141
[Link] 140/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Pág. 53 Casi todo el mundo vive en sus sueños..., tomado de Castañeda,
op. cit., pág. 91.
Págs. 56-59 La historia de Magda Trocmé está tomada de Philip Hallie, Lest
Innocent Blood Be Shed: The Story of the Village of Le Chambón and How
Goodness Happened There, Nueva York, HarperCollins, 1994, pág. 163.
Pág. 65 Los cuatro tipos de tensión se utilizan en dis tinta forma y con
términos diferentes en Elaine Scarry, «War and the Social Contract: Nuclear
Policy, Distribution, and the Right to Bear Arms», University of Pennsylvania
Law Review, 139, n. 5, mayo de 1991.
Págs. 77-78 Diane Wolkstein y Samuel Noah Kramer, Inanna: Queen of
Heaven and Earth, Nueva York, Harper & Row, 1983.
142
[Link] 141/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Págs. 78-79 La historia de las concubinas: Sun Tzu, The Art of War,
traducción al inglés de Samuel B. Griffith, Londres, Oxford University Press,
1963,
págs. 37-38. (Trad, al cast., El arte de la guerra, trad, por Alfonso Colodrón,
Barcelona, Bibliotex, 1993.)
Págs. 81-82 Connie Bruck, « Hillary the Pol», The New Yorker, 30 de mayo
de 1994.
Págs. 85 Piensa a través del cuerpo: Scarry, op. cit., pág. 1.290.
Pág. 86 Las tácticas de los Zapatistas están tomadas de una nota publicada
en The Economist, en un suplemento especial sobre la alta tecnología bélica, el
3 de septiembre de 1994.
Pág. 87 Phyllis Grosskurth, Melanie Klein: Her World and Her Work,
Cambridge, Massachusetts, Harvard Univer- sity Press, 1987, págs. 310-313.
(Trad. al cast., Melanie Klein: su mundo y su obra, trad. por Eduardo Sinnot,
Págs. 90-92 Prepárate para que te hagan daño, pero no hagas daño:
Erikson, op. cit.
143
[Link] 142/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Pág. 92 Deja entrar algo nuevo para destruir una frontera: Erikson, op. cit.
Pág. 92 Comentario de Mellow sobre Stein: op. cit., págs. 27-28.
Págs. 93-94 Haz campaña siempre al descubierto y a corto plazo: Erikson,
op. cit.
Pág. 93 Cita de Mary Lindell, tomada de la película One Against the Wind,
1991.
Págs. 94-95 Elisabeth Young-Bruehl, Hannah Arendt: For Love of the World,
New Haven, Yale University Press, 1982, pág. 109.
Págs. 95-96 Enseña a tu voz interior a «contenerse» un poco: Erikson, op.
cit.
144
[Link] 143/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Págs. 102-103 La historia de George Eliot está tomada de Haight , op. cit.,
pág. 516.
Pág. 104 Naomi Shihab Nye, Words Under the Words: Selected Poems,
Portland (Oregon), Eighth Mountain Press, 1995, pág. 68.
Pág. 105 La historia de Ürsula está tomada de Kathleen Norris, The Cloister
Walk, Nueva York, Putnam, 1996, pág. 138.
Pág. 106 Los datos sobre Rocky Marciano aparecen en Joyce Carol Oates,
On Boxing, Garden City, Nueva York, Doubled ay/Dolphin, 1987, págs. 28 -29.
Pág. 107 Peggy Mann, Golda: The Life of Israel's Prime Minister, Nueva
York, Washington Square Press, 1973, pág. 172.
Págs. 107-108 La infancia de Rand: Claudia Roth Pier- pont, «Twilight of the
Pág. 113 Cita sobre los héroes griegos: Porter, op. cit., pág. 137.
Pág. 114 Historia de las protestas en India: Amitav Ghosh, «The Ghosts of
Mrs. Gandhi», The New Yorker, 17 de julio de 1995.
448.
145
[Link] 144/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Pág. 127 Erna F. Rubinstein, The Survivor in Us All: Four Young Sisters in
the Holocaust, Hamden (Connecticut), Shoestring Press, 1986.
Págs. 127-128 La historia de la boda de Rubinstein, narrada en el programa
de formación de la Shoah Foundation, Boca Raton (Florida), septiembre de
1995.
Pág. 130 «La paz inquieta»: Yehuda Amichai, Collected Poems, Nueva York,
HarperCollins, 1994.
146
[Link] 145/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
BIBLIOGRAFÍA Escogida
ellos nos ofrece una visión fantástica de la vida, de la fuerza y del poder. Fueron
mis viajes, mi alimento y mi alojamiento durante los tres años que dediqué a
escribir este libro y durante los diez años anteriores, que pasé tratando de
comprender el poder.
Brace, 1992. Lee cualquier obra de Hannah Arendt, pero sobre todo sus
cartas, para darte cuenta de cómo esta mujer brillante aprendió a llevar una
Broyard, Anatole, Intoxicated by My Illness, and Other Writ- ings on Life and
Death, Nueva York, Fawcett, 1992. Existe una amplia bibliografía so bre la
desfigurarte.»
Cather, Willa, The Songof the Lark, Nueva York, Signet, 1991. Una novela
sobre una muchacha que crece en las duras condiciones de las grandes
147
[Link] 146/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Cioran, E. M., Tears and Saints, Chicago, University of Chicago Press, 1995.
(Trad. al cast., De lágrimas y de santos, trad. del francés por Rafael Panizo,
cast., La gravedad y la gracia, trad. del francés por Carlos Ortega, Trotta,
1994.)
Colettc, Earthly Paradise, Nueva York, Farrar, Straus & Gi- roux, 1966. Los
escritos autobiográficos de una maestra de la prosa sensual, que aconseja:
«Observa durante mucho tiempo aquello que te produce placer, pero
durante mucho más tiempo aquello que te produce dolor.»
David-Neel, Alexandra, Magic and Mystery in Tibet, Nueva York, Dover, 1971.
(Trad. al cast., Magos y místicos del Tibet, trad. del francés por Joseph M.
Dinesen, Isak, Out of Africa, Nueva York, Vintage, 1989. (Trad. al cast., Cartas
148
[Link] 147/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Escribe: «Cuando un hombre blanco quiere ser amable, dice: "No te puedo
olvidar." En cambio, los africanos dicen: "No pensamos de ti que puedas
olvidarnos."»
Eliot, George, Daniel Deronda, Londres, Oxford University Press, 1984. Si hay
un libro que iguale a Homero en las guerras de estado, es este libro sobre
origen al apelativo «la que debe ser obedecida». Una fantasía sobre una
princesa guerrera con poderes mágicos y una belleza eterna que asume el
Row, 1983. La vida de una pintora que, según lo describe ella misma, «se
volvió de todo en cuestión de segundos, mientras que mis amigas s e
hicieron mujeres poco a poco», a raíz de un accidente casi fatal. Vivió una
vida de extremos y se reinventò a sí misma muchas veces.
Ibsen, Henrik, Hedda Gabler and Other Plays, Nueva York, Bantam, 1995.
(Trad. al cast., Casa de muñecas; Hedda Gabler, trad. del noruego por Else
149
[Link] 148/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
LaBastille, Anne, Beyond Black Bear Lake, Nueva York, Norton, 1987. Las
una cabaña en el bosque. Es tan fascinante que uno lo lee sin darse cuenta
de lo que hace.
Pagels, Elaine, Adam and Ève and the Serpent, Nueva York, Vintage, 1989.
Rush, Norman, Mating, Nueva York, Vintage, 1991. Una novela sobre uno de
Nueva York, Oxford University Press, 1985. Un libro denso y difícil que
tardarás veinte años en leer. «Y, ¿por qué no? — dijo la autora en una
tiempos. Dicen que hace varios años, durante un verano muy caluroso en el
para rescatar una copia de este libro. Sabía que las palabras de Flaubert y
Sand le darían fuer zas en medio de la tragedia. Estas cartas tratan de su
amor mutuo como importante vínculo de apoyo. George Sand, nacida como
Aurora Dupin, era una generación mayor que Gustave Flaubert y tenía un
hijo de la edad de éste.
Watzlawick, Paul, How Real Is Real? Confusion, Disinforma- tion,
Communication, Nueva York, Vintage, 1977. (Trad. al cast., ¿Es real la
150
[Link] 149/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Poetas luchadores
Akhmatova, Anna, Poems, Nueva York, Norton, 1983. Bishop, Elizabeth, The
Graham, Jorie, The End of Beauty, Hopewell, New Jersey, Ecco Press, 1987.
Kinsella, Thomas, trad., The Tain, Londres, Oxford University Press, 1969. La
epopeya irlandesa del siglo XVIII. Marido y mujer, rey y reina, representan
Books/Macmillan, 1993. (Trad, al cast., Obra selecta, trad, del inglés por
151
[Link] 150/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
Aparte de El príncipe, de Maquiavelo, y The Art of War, de Sun Tzu, hay tres
libros que describen las bases del poder que construyó el mundo:
poder.
Russell, Bertrand, Power, Nueva York, Routledge, 1993. Lo que hizo Freud por
152
[Link] 151/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
AGRADECIMIENTOS
Los veinte años que llevo en la actividad editorial me hi cieron pensar que ya
sabía todo lo que hay que saber para crear un libro. Pero si no hubiese tenido la
suerte de encontrarme con tres genios, nunca habría escrito este libro. Les
A Sandra Dijkstra la conozco desde hace años como agente literaria, mucho
antes de imaginarme siquiera que po dría ser mi agente. Tanto como l e temo en
mi papel de editora (no hay ningún agente más exigente que ella), la adoro
como escritora. Leyó todos los borradores, me ayudó, me sirvió de estímulo e
puedo menos que entonar sus alabanzas. Betsy es una organización hecha
persona. Es genial y está llena de ideas increíbles sobre las personas, los
procedimientos y las cosas. Como editora mía, me humilló; yo creí que conocía
mi profesión y mi negocio, pero ella me enseñó muchísi mo. Borrador tras
borrador, Betsy mantuvo una postura firme sobre los libros, un temible nivel de
afortunado.
153
[Link] 152/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
una bendición de Dios como jefa; me brindó su apoyo para acabar el libro y sus
sabios consejos sobre el proceso editorial. Michael Palgon es una mano firme
que sirve de guía en las partes más difíciles del trabajo. Pat Mulcahy, director
editorial de Doubleday, me ha enseñado un par de cosas sobre la gracia y la
risa. Bran- don Saltz y Laura Hodes, los ayudantes de Doubleday, cumplen con
una pericia poco habitual la difícil tarea de relacio narse con el autor. Las charlas
con Nan Tálese han sido para mí como soplo de aire fresco en los momentos
en los que me sentía como si estuviera atravesando un desierto en este ne-
gocio. Kathy Trager, Paula Breen, Carol Lazare, Janet Hill y, por supuesto,
de este proyecto, al igual que David Gernert, de Gernert Industries. Bill Barry,
[Link] 153/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
sorprendió cuando, hace tres años, en una reunión editorial, se volvió hacia mí
y me dijo: «Deberías escribir un libro sobre el poder.» Ella siempre está creando
libros, hasta en los lugares más inverosímiles.
En un mundo tan alegórico como éste, un alto ejecutivo de Doubleday como
Jack Hoeft no sólo debería aparecer como una institución sino que además
habría que aplicarle el adjetivo imponente en muchos sentidos. Sin duda, la
palabra querido no va bien para referirse a la mayoría de los directo res de
Con respecto a mis autores, ningún editor los ha tenido mejores. Han sido
mis maestros durante los casi diez años de vida de Currency. He aprendido de
los mejores, sobre todo de Andy Grove, presidente de la junta de Intel, que me
enseñó que la paranoia era positiva. Dee Hock, fundador y presidente emérito
es un profesor que es tan lúcido y tiene tanto espíritu que uno se siente como si
trabajara y estudiara en el Paraíso. Jack Stack, de Spring field Remanufacturing,
me enseñó a encontrar la belleza y la libertad en lo cotidiano. Bo Burlingham,
editora de la revista Inc., tiene una voz tan generosa que no pude evitar
estrategia de cambio global, que ellos utilizan como base de la teoría de juegos
155
[Link] 154/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
en su magnífico libro Co-opetition. El libro de Tracy Goss, The Last Word on
Power y su curso sobre la reinvención de los ejecutivos me cambió la vida, a mí
importancia para mí. Por el mero hecho de existir, Roseanne es una maestra de
primer orden; es inteligente, sabia y una intrépida guerre ra. Werner Erhard
ocupa un puesto privilegiado entre los hombres, los pensadores y los
durante los diez años que hace que le conozco. Roger Ailes y Jon Kraushar son
dos caracteres por derecho propio; por el solo hecho de tenerlos cerca, uno
empieza a comprender cómo es posible que sean tan talentosos y tan
admirables al mismo [Link]én me ha enriquecido conocer a dos jóvenes
bú- hos sabios como Alan Webber y Bill Taylor, los creadores de una
extraordinaria revista nueva, Fast Company. Herbert Alien, de Alien and
sino fundamentalmente sobre el poder del perdón. Mickey y Paola Schulhof son
maestros de la sencillez y la generosidad del poder. Geor- ge Gendron, director
leyó los primeros borradores y tuvo la amabilidad de darme ánimos para que
siguiera adelante. Infinitas gracias a Rita Holm, de la Agencia Sandra Dijkstra,
[Link] 155/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
tiempo completo. Una vez leí un libro que describía a Moisés como un padre
maternal ; pues así justamente es Marty, alguien que conoce la ley y la pone en
Sobre la autora:
Harriet Rubin nació en Passaic (New Jersey) y estudió en la Rut gers
University y en la School of the Arts de la Universidad de Columbia, donde le
dieron una beca para proseguir sus estudios de poesía. Ha escrito para el New
York Times, The Wall Street Journal, Publishers Weekly y en revistas para
157
[Link] 156/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
158
[Link] 157/158
5/11/2018 Rubin,Harriet-Maquiavelo ParaMujeres[PDF]-[Link]
[Link] 158/158