UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS (UAPA)
NOMBRE
BEDSY MARINELBA VARGAS DIAZ
MATRICULA
17-1249
FACILITADOR
TEOFILO PERALTA
ASIGNATURA
INTRODUCCION A LA PSICOTERAPIA
TEMA
TRABAJO FINAL
FECHA
13/12/2019
PSICOTERAPIA CORPORAL
Psicoterapia corporal
La psicoterapia corporal es un tipo de intervención psicológica que surgió en la segunda
mitad del siglo XX y reclamo la importancia del funcionamiento físico en el surgimiento
de la neurosis y otros trastornos, así como en el bienestar global.
¿Qué es la psicoterapia corporal?
El termino se utiliza para denominar a un conjunto de intervenciones centradas en el
cuerpo. Este tipo de tratamientos se populariza en las décadas de 1960 y 1970,
posteriormente pasarían a ser considerados métodos alternativos y pocos respetables,
aunque el interés por la terapia corporal ha vuelto a crecer en el nuevo siglo. A diferencia
del conductismo, el psicoanálisis y el humanismo, que denominaban el campo de la
psicoterapia en la época, las terapias corporales no se focalizaban en el comportamiento
observable ni en los contenidos mentales, sino en las sensaciones experimentales a nivel
físico, el organismo en si mismo es entendido como el aspecto central de la identidad
humana.
Dentro de este marco se considera que los trastornos corporales y psicológicos, en
particular la neurosis, son consecuencias de la acumulación de tensión en distintas zonas
del cuerpo, así como de la desconexión entre la vida mental y la experiencia organísmica.
No obstante, las hipótesis concretas varían en función de la escuela a la que nos refiramos.
Existen diversas ramas en la psicoterapia corporal, la mayoría de ellas de los modelos
teóricos y los métodos desarrollados por autores concretos, algunos de los cuales fueron
altamente carismáticos y ejercieron una influencia casi mesiánica sobre sus seguidores.
Tres de los teraputas mas influyentes en la terapia corporal fueron Reicj, Lowen y
Gendlin.
Wilhen Reich: vegoteterapia caracteroanalitica.
Wilelm Reich (1897-1957) se formo como psicoanalista, aunque acabo siendo expulsado
de este movimiento. Fue una figura peculiar que atribuyó la neurosis a la represión sexual
y a las desigualdades socioeconómicas y un ferviente abogado de la integración del
freudismo y el marxismo y de la revolución sexual. Muchos creían que era mentalmente
inestable.
Reich defendía la existencia de una ‘’memoria muscular’’ consistente en el registro físico
de los conflictos y traumas infantiles, estas situaciones generarían defensas organizadas
en siete anillos de tensiones corporales, asociados a los chakras. Denomino a la
configuración de estas defensas “estructura caracteriológica”, y a su estudio
“vegetoterapia caracteroanalítica”.
La acumulación de la tensión se debe, según este autor, a la represión de las emociones
en situaciones difíciles por tal de evitar la ansiedad asociada a su libre expresión. La
psicoterapia de Reich se focalizaba en el análisis de la interacción entre la tensión
muscular, las sensaciones corporales, los traumas psíquicos y el carácter.
Reich postuló la existencia de una energía biológico-sexual denominada orgón a la que
atribuía la vida física y mental, así como los fenómenos atmosféricos; de hecho, esta
energía se debería a la luz irradiada por el sol. La palabra “orgón” se deriva de
“organismo” y “orgasmo”.
Dado que Reich relacionaba la neurosis con la insatisfacción sexual, desarrolló también
la orgasmoterapia. Mediante esta intervención pretendía ayudar al paciente a liberar
energía sexual acumulada, lo cual disminuiría la acumulación de tensión y permitiría la
libre circulación de orgón por el cuerpo.
Alexander Lowen: Análisis bioenergético
El análisis bioenergético de Alexander Lowen (1910-2008) fue influido en gran medida
por la obra de Reich. Ambos autores compartieron hipótesis sobre el origen sexual de
la neurosis y sobre la experiencia corporal como núcleo de la vivencia humana, si bien
Lowen se apartó de los postulados de su maestro cuando éste empezó a centrarse en el
orgón.
Para Lowen el organismo de las personas constituye un sistema abierto de energía
organizado en función de dos polos: la cabeza y los genitales. En condiciones normales
la energía fluye libre y equilibradamente de uno a otro polo, pero la acumulación de
tensión en distintas partes del cuerpo puede obstaculizar este flujo, generando alteraciones
caracteriales.
Este autor describió cinco tipos de personalidad patológica en función de los puntos de
tensión y bloqueo principales, así como de las características físicas y psicológicas. Su
terapia bioenergética, consistente en ejercicios específicos para cada trastorno del
carácter, tenía el objetivo de restablecer el equilibrio entre el cuerpo y la mente liberando
energía.
Los cinco caracteres bioenergéticos que describió Lowen son los siguientes:
Esquizoide: personas que se han criado en entornos fríos y hostiles, cuyos
pensamientos están disociados de la vida emocional y de la experiencia corporal.
Oral: se trata de una personalidad egocéntrica y dependiente o bien
excesivamente independiente, derivada de la no satisfacción de las necesidades
infantiles de afecto.
Masoquista: la presión excesiva de los adultos puede dificultar la búsqueda de
placer, generando personalidades hostiles y negativas con agresividad reprimida.
Psicopático: estas personas niegan sus sentimientos y temen que los demás se
aprovechen de ellos, por lo que intentan controlar y seducir a otros.
Rígido: el carácter rígido se caracteriza por obstinación, ambición, agresividad,
distanciamiento interpersonal, sexualidad compulsiva y negación del placer
Eugene Gendlin: Focusing
Además de formarse como psicoterapeuta bajo la tutela de Carl Rogers, Eugene T.
Gendlin (1926-2017) fue un filósofo influido por el existencialismo y la fenomenología.
El foco de interés de Gendlin fue la creación de significados y símbolos a partir de la
experiencia corporal.
Gendlin llamaba “experiencing” a la capacidad de las personas para vivenciar sensaciones
físicas. A través del “experiencing” podemos anclarnos a nuestro cuerpo, mientras que la
simbolización de la experiencia permite que la expresemos de forma saludable a nivel
emocional.
Desarrolló su herramienta terapéutica principal, el Focusing, con el objetivo de
ayudar a sus pacientes a conectar con sus sensaciones físicas y con las experiencias
vitales. Tras procesarlas adecuadamente, la persona también pasaría a ser capaz de
simbolizarlas de forma correcta y atribuirles significado.
Según Gendlin el Focusing, o “acto crucial interno”, consiste en los siguientes seis pasos:
Despejar un espacio: consiste fundamentalmente en relajarse física y
mentalmente, distanciándose de las preocupaciones.
Seleccionar un problema: decidir qué preocupación personal se trabajará,
sintiendo las emociones asociadas, pero sin perderse en ellas.
Encontrar una sensación sentida: sentir plenamente la emoción global que
produce el problema seleccionado.
Encontrar un asidero: identificar un símbolo (una palabra, una frase, una
imagen…) que represente de forma precisa el problema.
Resonar el asidero: examinar la relación entre el asidero y la sensación sentida; si
no es perfecta, encontrar otro asidero.
Hacer preguntas: reflexionar sobre la sensación sentida y esperar a obtener
respuestas que vayan acompañadas de cambios en las emociones.
CONCLUSIONES
El trabajo corporal forma parte de la psicoterapia integrativa teniendo en cuenta al
organismo en su totalidad y no simplemente su pensamiento o emoción a través de la
voz (conducta verbal) o de la acción (conducta motora).
Aunque el psicoanálisis esté considerado como una disciplina limitada al estudio de los
problemas psíquicos, tuvo su origen en las alteraciones de las funciones somáticas cuya
etiología no podía ser atribuida a daños orgánicos.
La expresión corporal como fuente de información psíquica, la expresión de las
emociones a través del cuerpo junto con los beneficios psicológicos del ejercicio físico
y del apoyo emocional en los pacientes con patologías orgánicas nos conduce a la
conclusión de que la interacción mente-cuerpo es un tipo de relación interdependiente.
“El psicoterapeuta tiene que no temerle al cuerpo, tiene que saber que se puede contar
con él, porque está hecho de tal modo que es óptimo para lo que de él esperamos. Para
que realmente podamos facilitarle a otra persona que se conecte con su cuerpo, tenemos
que empezar a vivenciar el propio” (Adriana Schnake).
BIBLIOGRAFÍAS
Maria Angeles Asensio, el cuerpo en el proceso de terapia, 2012.
Alex Figueroa, las psicoterapias corporales de Reich, Lowen y Gendlin. 2018.