100% encontró este documento útil (1 voto)
563 vistas6 páginas

Caracter de La Educación y Pedagogía

La educación y la pedagogía tienen un carácter social, político y cultural. Socialmente están inmersas en la sociedad y pueden influir en ella de forma reproductora o transformadora. Políticamente, la educación puede reproducir el sistema político imperante o promover cambios. Culturalmente, la educación es cultura y transmite los bienes culturales de una sociedad, al tiempo que la cultura influye en la educación.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
563 vistas6 páginas

Caracter de La Educación y Pedagogía

La educación y la pedagogía tienen un carácter social, político y cultural. Socialmente están inmersas en la sociedad y pueden influir en ella de forma reproductora o transformadora. Políticamente, la educación puede reproducir el sistema político imperante o promover cambios. Culturalmente, la educación es cultura y transmite los bienes culturales de una sociedad, al tiempo que la cultura influye en la educación.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Descripción del carácter social, político y cultural de la educación y la Pedagogía.

La educación como forma de conciencia social y la Pedagogía, como ciencia que la estudia,
están inmersas dentro del desarrollo de una sociedad, de la cual reciben su orientación y sobre
la cual ejercen, dialécticamente, una influencia que puede ser reproductora de los bienes y
valores existentes en la sociedad, o tener un carácter de críticas y revolucionar lo existente en
busca de mejorarlo.

a.- Carácter social de la Educación y la Pedagogía: Inmersas en la sociedad, la educación y


la Pedagogía tienen un carácter social por ser parte de la humanidad, también social, y de los
procesos evolutivos de la misma. “La educación es, dice Lemus (1973:23) antes que todo, un
fenómeno social, una resultante de la sociedad, sin dejar también un proceso integrante de esa
misma sociedad”. Ya sea como educación formal, no formal o informal, la educación es parte
del quehacer humano y enseña a los ciudadanos a establecer formas de vida organizadas en
sistemas de valores, de respeto y apoyo a los componentes de la sociedad. En tanto la
sociedad influye en ella obligándola a establecer los criterios propios de los adultos, a través de
la educación familiar o de un currículo expreso u oculto en las escuelas, la educación también
influye en la sociedad brindándole a los estudiantes, sobre todo de los niveles superiores, a
analizar y criticar los contenidos de aprendizaje, para modificar los paradigmas que se
modifican de acuerdo a las épocas y la influencia de otros países, como ocurriera con el
humanismo, el modernismo, el positivismo, etc.

Según Aldana (2004:62), “Somos educables, de eso no hay duda. Podemos recibir influencias
mediante el ejemplo (que son las más fuertes y más profundas), la palabra, el estudio, la
reflexión propia o los hechos del mundo”, Esto constituye la llamada educabilidad. Pero
además, el mismo autor nos indica (2004:64) existe, “La educatividad. Esta se refiere a la
capacidad humana de desarrollar influencias educativas en otros seres humanos, incluso, en
otros seres vivos”. Lo anterior señala el carácter social de la educación, el nexo de la misma
con la humanidad. Lo anterior se complementa recordando que la escuela, como institución de
la sociedad, tiene una función socializadora. “La escuela-dice Calatayudd (2009:62)… se
convierte, hoy por hoy, en un espacio de socialización. La institución escolar es la instancia de
socialización por excelencia. Ofrece muy buenas oportunidades para ampliar las redes
relacionales ofrecidas por otros grupos, como pueden ser la familia, el grupo de iguales, etc.”

La Pedagogía, mientras tanto, como ciencia que estudia la educación, tiene también un carácter
social, porque son los componentes de esa sociedad quienes la desarrollan. Surgida de la
sociedad griega como tarea de conducir o educar a los niños, la Pedagogía evolucionó con la
humanidad y en la actualidad es una ciencia que se dedica a describir, normar y transformar la
educación. Pero estas acciones han sido establecidas por la humanidad, por la sociedad
misma. Por lo tanto, la Pedagogía tiene carácter social, porque influye en la sociedad a través
de la educación, que es su objeto de estudio y de sus métodos, no sólo para transmitir
conocimientos, sino para investigar el fenómeno educativo que se da en la sociedad formal o
informalmente y para transformar dicha sociedad. Además, la Pedagogía tiene relación, al igual
que la educación, con otras ciencias, que son también producto humano, producto de la
sociedad.

La Pedagogía tiene carácter social cuando deja atrás a la pedagogía individualista y se


convierte en pedagogía social, que toma a al humano, al ciudadano, como parte de una
realidad social, por lo que se puede hablar de una pedagogía social-filosófica, social-científica y
social-histórica, cada una de ellas con su respectivo enfoque desde un ámbito humano y social.

b) Carácter político de la educación y de la Pedagogía: Freire indicaba en sus discursos: “La


educación tiene un componente político, es política, porque el educador debe reflexionar si está
con el sistema que oprime y reprime o con el pueblo, del que es parte”. La educación, entonces,
tiene un carácter político. Nada es más político que la educación en una sociedad. Su filosofía,
sus políticas, sus enfoques, su currículum manifiesto, son consecuencia de la política del
sistema imperante. Un país con un sistema político-ideológico idealista-capitalista, tendrá una
educación que tiende a reproducir el sistema de explotación de los ciudadanos a través de un
enfoque idealista en el que las cosas ya están definidas por un ser sobrenatural, en tanto un
país en el que impere un sistema político-ideológico-socialista, buscará la manera de hacer
comprender al humano que es un ser histórico, capaz de hacer su propia histórica, sin
depender de ningún ser superior sobrenatural.

La educación, entonces, a través del currículo manifiesto u oculto, buscará reproducir el sistema
imperante en cada uno de los estudiantes, o bien en cada uno de los ciudadanos a través de
los maestros o los padres de familia. El Congreso elaborará y aprobará leyes tendientes a
mantener el sistema y los maestros lo reproducirán. Pero si los maestros toman conciencia de
su papel histórico, pueden cambiar la educación y hacerla revolucionaria y orientar a los
educandos hacia el logro de un cambio social. Si lo política es el arte y la ciencia de gobernar
de una determinada forma, la educación es el motor para hacerlo realidad. La pedagogía del
oprimido se convierte en una educación para la libertad, como práctica de la libertad.
La Pedagogía, por consiguiente, como ciencia que norma y transforma la educación, tenderá
también a fortalecer el carácter político de la educación a través de nuevos enfoques. Así, al
conductismo le ha seguido un constructivismo y un holismo, que, a un enfoque memorístico le
han impreso un enfoque más crítico y más integral. Debe hablarse también de la educación
popular, cuya fundamento fue empoderar políticamente al pueblo, hacerlo consciente de su
poder ciudadano, de su poder de cambio, empleando técnicas de aprendizaje participativas y
socializadoras. Existe la llamada Pedagogía Política que, según Nassif (1874:83) “contiene el
conocimiento y la reflexión sobre la educación como fenómeno político” … “forma parte de la
sociología de la educación y”… estudia el problema de las relaciones de la educación con el
estado de un modo teórico, científico… y tiene relaciones con el derecho, la sociología, la
economía, la historia, etc.”

Aldana (2004:99) complementa el tema al decir: “La Pedagogía no puede contribuir a construir
un país mejor, si se desinteresa del conocimiento y comprensión de la problemática económica
y política. ¿Cómo puede plantear la formación del ser humano nuevo, si no descubre
profundamente las causas que impiden el desarrollo humano en cualesquiera de sus
manifestaciones?

Villarreal (2009:20) cita, al respecto a Danilo Streck, quien en su libro Educación para un
nuevo contrato social, presenta la propuesta es que se construya un nuevo contrato social que
acoja las diferencias, la pluralidad y la heterogeneidad. Sus supuestos básicos son: 1. Que la
educación no puede restringirse a los espacios escolares. 2. Que se necesita un contrato que
esté basado en la diversidad y el movimiento.

Lo anterior, entonces, deja ver que tanto la educación como la Pedagogía tienen un carácter
político del cual no pueden desligarse, por ser parte de la polis, de la vida de la ciudad, de la
sociedad. El carácter político de la Pedagogía y la educación se dejan ver en la organización de
las escuelas, en su visión y misión, en sus objetivos, en las luchas entre autoridades y
profesorado, en las resistencias a las imposiciones curriculares que se consideran violatorios a
los derechos laborales y humanos, etc.

c) Carácter cultural de la educación y de la Pedagogía: Si se acepta como cultura todo lo


que los humanos han hecho a lo largo de la historia, o como conjunto de bienes y servicios que
la humanidad ha realizado para un bienestar social y común, no cabe duda que la educación
ha intervenido en la cultura, obteniendo de ella y dándolo a la misma. La educación es cultura y
la cultura denota educación. La educación es cultura porque es una invención de la humanidad.
Primero, informalmente y luego formal, sistemáticamente. La educación es un producto de la
humanidad para trasmitir los bienes y valores que dicha sociedad posee, y estos bienes y
valores han sido construidos a partir de la educación que los pueblos han ido construyendo. La
vía es dialéctica: la educación provee cultura y esta provee educación a través de la familia o
las escuelas. Las diferentes culturas han construido sendos modelos educativos que les ayuda
a mantener sus costumbres, sus bienes culturales. La población china, la hindú, la europea, las
poblaciones americanas tienen su propia cultura y esta se transmite a través de la educación.

Nassif (1974:27) indica que “Los conceptos de la educación desde el punto de vista cultural
son, en esencia, cinco: a) bien de cultura; b) síntesis de cultura; c) transmisión de cultura;
individualización de la cultura y, e) transformación de la cultura”. Este enfoque nos deja ver
claramente el carácter cultural de la educación, a la que nos describe como un bien de la
cultura, como patrimonio de la humanidad en sus distintas épocas o en los distintos países;
como síntesis, condensación o concentración de todos los bienes de esa cultura; como vehículo
para trasladar esa cultura de una generación a otra con el objetivo de reproducirla y mantenerla;
como parte de la cultura que cada individuo quiere obtener de acuerdo a su grado de
espiritualidad y como medio para transformar la cultura. Nassif, (1974:28), indica citando a Nohl:
“La cultura es el fruto del encuentro dinámico entre subjetividad y objetividad y la educación
debe ayudar a ese dinamismo no limitándose a transmitir los bienes dados, sino suscitando en
el hombre una capacidad renovadora de la cultura de su tiempo, una voluntad de mejorarla”.

En cuanto al carácter cultural de la Pedagogía, se puede acudir a Nassif (1974:43) que indica
que Si la pedagogía quiere llegar a un auténtico conocimiento de esa realidad empírica debe
penetrar decididamente en ella y derivar de ella los materiales necesarios para constituirse
como sistema o como doctrina”. Esto nos indica que la Pedagogía, como ciencia de la
educación, también está inmersa en la cultura y esta depende, en cierta forma de aquella. La
Pedagogía como norma y transformación de la educación, influye en la cultura, que también se
transforma. Al normar la educación, está normando sus fines, sus objetivos, sus propósitos y
con ello, está condicionando la conservación o transformación de la cultura. Todos los
aspectos de la cultura: el arte, la religión, la técnica, la ciencia, etc. dependen de la educación y
esta del enfoque que la Pedagogía haga de ella. Todos los métodos, las técnicas, estrategias,
formas de educar, de aprender y de aprehender la cultura, son definidas por la Pedagogía, a
través de la Didáctica, que, con base en la teoría psicopedagógica, establece la metódica
didáctica para que las nuevas generaciones puedan adquirir los bienes y valores de la sociedad
actual. Así, la Pedagogía se relaciona con todas las otras ciencias creadas por la humanidad y
recibe apoyo de ellas o se los brinda. Ese es el carácter cultural de la Pedagogía.

d) Breve reflexión sobre el contexto real de los caracteres mencionados en el plano de la


Educación actual en Guatemala. Educación y Pedagogía muestran, en Guatemala, cada uno
de los caracteres antes mencionados. Así se puede notar el carácter social de la educación
tanto en la educación informal como en la no formal y la formal, pues toda la sociedad
guatemalteca, con sus cuatro pueblos, educa para mantener o superar el estrato social en que
se encuentra o para mantener sus tradiciones. Pero también se debe anotar que la educación
se emplea para hacer sobrevivir a las nuevas generaciones. Los niños aprenden por el ejemplo
de los padres y madres y por la influencia de los maestros. Todas las instituciones, escuelas,
iglesias, asociaciones, como parte de la sociedad guatemalteca, educan y marcan el destino
hacia donde deben ir los niños y los adultos.

En cuanto al carácter político, se nota como la educación ha provocado cambios en el país, en


su sistema político. Desde la invasión, los españoles establecieron el rumbo de la educación;
tanto los militares como los sacerdotes y frailes católicos que llegaron a estas tierras. Los
independentistas, los liberales, los conservadores, los dictadores, los comunistas, los
guerrilleros, el ejército, los empresarios, todos, empujaron su gobierno o sus aspiraciones a
través de la educación no formal y sobre todo formal o sistemática. Hoy, el Sindicato de
Trabajadoras y trabajadores de la Educación de Guatemala-STEG-, como sindicato más grande
de Centro América, marca el rumbo de la educación en el país, oponiéndose a las reformas del
Banco Mundial y de los empresarios guatemaltecos que pugnan por alcanzar la privatización de
la educación. Igualmente, otros sectores, pero principalmente los pueblos indígenas, impulsan
su propia educación como política. Los partidos políticos elaboran sus planes de trabajo
incluyendo la educación, aunque después no los cumplan y se supediten a querer cumplir lo
que se les manda desde el Banco Mundial u otras entidades financieras internacionales.

La Reforma educativa de los Acuerdos de Paz evidencian el carácter político de la educación,


cuando buscan elevar el presupuesto para atender el derecho a la educación de la población,
cuando buscan dar empuje a la educación bilingüe intercultural para satisfacer las demandas de
los pueblos indígenas, cuando buscan fortalecer a la Universidad de San Carlos, como rectora
de la educación nacional y se crea además el Consejo Nacional de Educación Maya-CNEM.
Todos los pedagogos guatemaltecos actuales, como Carlos Aldana Mendoza, Carlos González
Orellana, Bienvenido Argueta, Virgilio Álvarez y Carlos Fuentes, entre otros, propugnan por una
educación liberadora, una educación y una Pedagogía críticas, que hagan de los estudiantes
personas con criterio revolucionario, capaces de cambiar las estructuras socioeconómicas
actuales y se concrete una educación de calidad y con calidad para todos y que esta coadyuve
a lograr una Guatemala justa, democrática y humana.

Finalmente, el carácter cultural de la educación se nota en Guatemala en la tendencia del


Currículum Nacional Base-CNB- a satisfacer las necesidades, intereses y problemas de los
cuatro pueblos que conviven en el país, buscando la implementación de una Educación Bilingüe
Intercultural no sólo para los pueblos indígenas, sino para todos, con el afán de resguardar la
identidad cultural de cada pueblo, pero buscando también la unidad en la diversidad. No se
trata de folklorizar a los pueblos, sino de impulsar, con respeto, la educación de cada pueblo.
La misma Reforma Educativa de los Acuerdos de Paz, habla de un currículum en tres niveles
de concreción: naciona; regional y local, para satisfacer las demandas de cada etnia, de cada
pueblo. Y aunque hay mucha gente ladina que se opone porque cree que la diversidad es
problema y atraso, el empuje de los pueblos indígenas es fuerte y avanza, aunque lentamente,
para empoderar a los habitantes de sus naciones, hasta alcanzar la integración total en el
desarrollo.

Inmersos en una cultura occidental, el pueblo ladino, no obstante, comienza a ceder los
espacios a los pueblos indígenas y a reconocer a sus exponentes artísticos, científicos,
deportistas, etc. es decir, en todas las ramas de la cultura. Será mañana, cuando la equidad
sea un valor, cuando Guatemala tendrá un desarrollo para cada habitante de los cuatro pueblos
que viven en este territorio.

Bibliográficas:

1. Nassif, Ricardo. (1974) Pedagogía General. Argentina: Editorial Kapelusz


2. Lemus, Luis A. (1973) Pedagogía. Temas Fundamentales. Argentina: Editorial Kapelusz.
3. Aldana, Carlos (2004) Pedagogía para nuestro tiempo. Enfoque vivencial para
estudiantes. Guatemala: Editorial Piedra Santa.
4. Villarreal, Beatriz. Compiladora. (2009). Acerca de la Educación. Guatemala. Editorial
OSCADEL.

Descripción del carácter social, político y cultural de la educación y la Pedagogía. 
La educación como forma de conciencia s
sociedad griega como tarea de conducir o educar a los niños,  la Pedagogía evolucionó con la 
humanidad y en la actualidad es
La Pedagogía, por consiguiente, como ciencia que norma y transforma la educación, tenderá 
también a fortalecer el carácter
ha intervenido en la cultura, obteniendo de ella y dándolo a la misma. La educación es cultura y 
la cultura denota educación
didáctica para que las nuevas generaciones puedan adquirir los bienes y valores de la sociedad 
actual.  Así, la Pedagogía se
Orellana, Bienvenido Argueta, Virgilio Álvarez y Carlos Fuentes, entre otros, propugnan por una 
educación liberadora, una ed

También podría gustarte