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Apus

Apus Dioses de las montañas

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«Cémo un apu, dios de la montaiia, cur6 a un enfermo» Salud-enfermedad y naturaleza en un cuento oral quechua de los Andes peruanos MARGIT GUTMANN Universidad de Ttibingen Objetivo Presentaré un cuento oral quechua que trata de cémo un enfermo fue curado por un apu, o sea por el dios de una montafa. Recopilé el cuento en Pomacanchi, un pueblo de los Andes peruanos (deparia- mento de Cusco, provincia de Acomayo). Con el anilisis del relato no pretendo investigar de qué enfermedad padecié el hombre de la his- toria y c6mo -segtin criterios medicinales- fue curado. Para tal andlisis me faltan los conocimientos adecuados: No soy médica, soy etnolin- gilista. Aparte que ni la narraci6n misma contiene los detalles sufi- cientes como para poder aclarar este aspecto. Pero lo que sobresale nitidamente en este cuento es el concepto de enfermedad y salud en la cultura quechua y la relacion de este concepto con la naturaleza, es decir la interdependencia entre el ser humano y la naturaleza. Es mi objetivo poner de relieve estos conceptos.' Las curaciones por parte de los apus no estan bien documentadas en la literatura cientifica. Segin mis conocimientos existe un s6lo libro que se ocupa explicitamente de este tema. Se trata de la publicacién del Centro de Medicina Andina, escrita por Efrain Caceres con el titulo Si crees, los apus te curan. Medicina andina e identidad cultural (1988). Caceres presenta -como yo- relatos, concretamente cuatro testimonios. Pero el objetivo de su libro es algo diferente, ya que pone mucho mas énfasis en los aspectos medicinales en un sentido mis estricto Presentaci6n del narrador y situacién narrativa El relato me lo conté Don Bernardino, un campesino encantador, ama- ble y carifioso que tenia por entonces 73 afios. Fue en su cocina, una manana, entre las seis y las siete. Don Bernardino narra en su lengua materna, el quechua. No habla castellano porque vivid siempre en GUARAGUAO 44 Pomacanchi y asistié a la escuela sdlo un tiempo muy corto, Probablemente Don Bernardino cuenta su propia curacién. En ningu- na parte del cuento lo dice explicitamente, pero eso se puede suponer tanto por el contenido como por ciertas formas lingilisticas.' Resulta claro que Don Bernardino no lo diga. Las experiencias con lo divino se consideran como algo muy intimo, hasta como un secreto y por lo tanto se guardan. La voz con que relata Don Bernardino expresa el gran respeto y estima que él siente por lo divino, por los apus. Anilisis del cuento Apu ongqoata hampisqanmanta‘ 1 Sapanka rina onqon. riki. Onqon chayqa, chayman linajeqa cha- yamun wahachikugtinku kay Awsangatipis.’ Awsangatipis chayamun kay espuelasniyog, 21 -dman motivo, iman motivo, hayk’an motivo chaymi nogata wahachimankichis’» Ari, khaynatan, khaynatan nogayku ongoyku Chaymi, ari, linajey, linaje wahachikamuykiku. Hampiyapankimancha kay ongoqta, riki. Hampiyapankimancha, riki, kay onqogqta.- sjlmaynataq mana nogari hampiymanchu! Bueno. Makillaywanya Hampiisaqe I -Achhuyamay,» nispa nin, riki, ongogtaga. Ongogtaq achhuykun. Achhuykuspaqa, riki, akna munaychallata makichallanwan Iluyta qha- gorun, riki, uyanmanta desde hasta llapan cuerpochanta ongogpataga. Ul Chay onqogqa: Gracias, papay- nispa, riki, aknata ain, riki. Kunanga: «Wawalliy, Apu Awsangatin kani nogaqa. Chayqa kunanga qhaliyankin, fan hampiykifa. Chayta hampispaqa, kunanga libren purikunki, Nan hampiykifiay nispa nin, riki, «Gracias, papay, hampi- yukuwanki+ nispaqa: -Puririkusaqchu, papay? Gracias, papay» «Ati, puririkunki, Nogataq compadreykiga kani. Noqan nacimusqaykiman- laqa, compadreykiqa Kani. ari. Nogan primerta hoqarirurayki, chayqa, ari, compadreykin kani noqaqa. Chayga kunan ghaliyapunkin, wawa- lay, ahijado, pero. nogataqa yuyamashallankiya, yuyamashankiya nogataqa. Compadreykin kani, Apu Awsangati, nispa chayta, riki, nin, riki, chayga. 3 Chaymantaga qhaliyarin, qhaliyarin. Chaygayuyakushallan, yuyakushallan hinas chayqa akna makillanwan, makillanwan hampiy- GUARAGUAO 45 kun linajeqa. Linajeqa mana ni hampitachu imatachu qon. Chayga akna hampiyusqancha, bueno yastafa, akna such'ucha karqan, riki, mana ni may kuyurigchu 40 Chay anchay hampiyusqanmantaga compadrentaga yuyakullan, 1 -Huktawanpunin wahachikusaqy nispa, iki. Chay linajetaga watiachikun chay pagowan. Chayga paqoga, riki, bueno, kasqanpi pagoqa, tiki, bueno, nispaqa: Compadrey, bueno,» nispaqa, «qhaliAa- taq kashanki, hoqtawan_ yapayarqachikuyy nin, riki, chayga, riki: nispa, riki, nin, riki, -avawa imaynallan kashankié «Ari, papay, kay qhalifian kashani, papay, huk- tawanya hampiyukuway. Compadreytaq kasganki chayga, papay lina- je, kunan yuyakamushallayki, chaytaq. kunanpas wakmanta wahachikuyki, compadrey.* nispa nipun, riki, -Bueno, waway, kunan- qa. bueno, aswan mas firmetan kunanga qhaliyarunki= 1 Huktawan Hampluyurgon, tiki, linajeqa, riki. Linajeqa chay ongogta hogtawan chay Ilamp‘uyarqapun chayga IV @Yastals -Gracias, “Yasta.. Botella vinota chur. » nispa, iki, Vinota tomarqakapun_linajeqa. kun, riki, Botellantin vinota tomaruspa linajeqa pasapun. Chayqa: -Gracias. wawalliy.- nispa tira pa: apun. chaymantaga ghaliyapun, aswanta libreta puripun, suchumanta, linaje. 6 Anchayllan chay, Sefiorita, tukupun. C6mo el dios de la montafia curo a un enfermo.(traduc quechua) 1 Gada persona se enferma, verdad. En caso de que se enferma, el linajé Nega adonde (este enfermo), cuando to hacen lamar en et mn del Ausangate® Llega en el Ausangate con espuclas 21 {Por qué motivo, por qué motivo, por cudntos motives me bacen llamar ustedes? «Si, asi, asi nos hemos enfermado. Por eso, si, te hemos hecho Hamar, mi linaje, linaje. De repente podrias curar a este enfer- mo. De repeute pocrias curar a este enfermo.« 4Cémo no lo curaria! Bueno. Con mis manos nomads le voy a tocar» MW -Acéreate a mi, le dice al enfermo. ¥ el enfermo se acerca GUARAGUAO 46 Cuando se acerca, asi suavecito con su manita nomads (el apu) le frota el cuerpo del enfermo desde su cara basta todo el cuerpo. I Entonces el enfermo dice: «Gracias, papd», asi dice. Y (el linaje le contesta): «Hijo mio, yo soy elapu Ausangate. Y por eso ahora estas sano, ya te be curado, Como ya te he curado, te vas abora libre. Ya te be cura- do.» Gracias, papa, realmente ne bas curado-, dice (el hombre). Me podria ir entonces, papa? Gracias, papa.» «Si, te puedes ir. Y yo soy tu compadtre.” Yo, clesde que naciste, soy tu compactre, si. Como yo te levan- 16 primero, por eso, si, soy ttt compadre. Y por eso abora estas sano, mi hijo, mi abijado, pero acuérdate siempre de mi, acuérdate siempre de mi. Yo, el apu Ausangate, soy tu compadre», eso dice, asi lo dice. 3 Después (el hombre) se sana, se sana. Y se esta acordando, se esta acordando, cémo era cuando el linaje le curé con sts manos, con sus manos nomds. El linaje no le da ni medicina ni otra cosa. Asi curado (el enfermo) ya esta bien de lo que antes estaba tullide y no podia moverse a ningtin sitio. 4 0 Se acuerda siempre de su compadre, de lo que éste le babla curado. 1 ¥dice: «Otra vez me lo hago llamar. Hace llamar al linaje con el ago." El pago, bueno pues, alli en el mismo sitio el pago dice (al hom- bre): «Mi compadre, bueno, ya estas sano, pero hazte curar nueva- mente, asi dice, -hazte curar nuevamente.» I Ab, como estas, hijo mio» pregunta (el apu): {Mi hijo, cémo estas? «Si, papa, ya algo sano, papa, pero ciirame, por favor, nue- vamente. Como ti eres ini compadre, papa linaje, abora siempre te esioy recordando, y por eso ahora te he hecho lamar nuevamente, mi compacdres, asi dice. Bueno, mi hijo, ahora te vas a sanar todavia mucho ma: MI Otra vez el linaje le toca suavecito. El linaje toca nuecamente asi suawecito a ese enfermo. IV ¥a esta!» «Gracias, dice (el hombre). El linaje se toma el vino. va es Pone la botella de vino en el piso. Des de haber tomado el vino de la botella, el linaje se va diciendo: Gracias, bijo mio», dice y se va rapido. 5 ¥dlesdle ese momento, el que ha sido paralizado, por el linaje esta bien sano y mucho mas libre se va. o Eso nomads es, Sertorita, asi termina. GUARAGUAO 47 Antes de analizar el cuento de Don Bernardino desde diferentes pers- pectivas quisiera enfatizar la importancia de los apus 0 linajes en la cul- tura quechua. Los apus o linajes estan muy presentes en la vida de las campesinas y de los campesinos. Protegen tanto las unidades sociales (p.e. un pue- blo 0 también toda una region) como también a los individuos. Esto se entiende si se toma en cuenta que las campesinas y los cam- pesinos arraigados en la cultura quechua son seres humanos religiosos segtin la definicion de Mircea Eliade. Eliade distingue entre el ser humano teligioso y el ser humano no-religioso © profano. Eliade dice -entre otras Cosas- sobre el ser humano religioso: «Para el ser humano teligioso la naturaleza nunca es Gnicamente ‘natural’. Siempre estd llena de significado religioso.» (Eliade 1990:103) (Traducci6n de la cita hecha por la autora) Para las campesinas y los campesinos de Pomacanchi los cerros no son por lo tanto simplemente cerros, es decir fendmenos puramente fisi- cos, sino la manifestacién de algo divino, son teofanias. Por lo tanto un cerro siempre sigue siendo un cerro, pero al mismo tiempo es algo divino, algo sagrado, es justamente un apu, un linaje. «No se debe olvi- dar que para el ser humano religioso lo ‘sobrenatural’ siempre esta ligado de manera inseparable con lo ‘natural’, que la ‘naturaleza’ expresa siempre algo que la trasciende. (...) A través de los aspectos ‘naturales’ el ser humano religioso comprende la ‘sobre-naturaleza’ » (Eliade 1990: 130f) El poder de un apu o linaje y, por lo tanto, también su potencia pro- tectora depende de la altura del cerro. El Ausangate del que se habla en el cuento (y que se ve todavia desde los cerros alrededor de Pomacanchi), es -como ya lo mencioné- un nevado de mas de 6000 metros de altura (6372 m.s.n.m. exactamente). Es el cerro mas alto de toda la regi6n, y por lo tanto el apu mas poderoso que protege toda la region del Cusco. El enfermo tiene entonces un Protector muy poderoso de quien puede recibir ayuda cabal. Aqui reside la fortuna del hombre de la historia (probablemente Don Bernardino mismo) ya que sufre de una enfermedad muy grave: Sus piernas estan paraliza- das, tullidas."" GUARAGUAO 48 Como dice Don Bernardino en su cuento, el apu Ausangate, compa- dre del enfermo, es llamado por un paqo, es decir un chaman. Tiene que ser asi porque una persona no-iniciada nunca puede Hamar a un apu. Sélo a través de un paqo, de un chamén se puede entrar en con- tacto directo con lo divino. E incluso sélo un pago con un alto nivel de instrucci6n (un altomesayog) es capaz de hacerlo. Miremos ahora el cuento mismo. Comenzaré el anilisis con un croquis esquematico de la narraci6n. Los parrafos y sub-parrafos indicados en el croquis se encuentran también en el cuento (véase arriba) Croquis esquematico de la narracién 1. Cuadro general/ Introduccién 2 1 fase de la curacion 1. Conversacién: pago-linaje I], 1" tratamiento hecho por el linaje Il. Conversaci6n: linaje-enfermo Resultado provisional (= resultado de la 1* curaci6n) 4, 24 fase de la curacién 0. Transicion 1. Conversacin: enfermo-paqo Il. Conversacion: linaje-enfermo IIL 2° tratamiento hecho por el linaje IV. Conversaci6n ¢ interaccion: linaje-enfermo 5. Resultado final (= resultado de ambas curaciones) 6. Transicién al dislogo Se ve que la curacién del enfermo comprende dos pués de cada fase se menciona s Se y que des- 1 respectivo resultado, También se puede constatar que los tratamientos del linaje estan inclui- dos en conversaciones y que éstas ocupan mas espacio que los trata- mientos mismos. El hecho de que las conversaciones sean largas y numerosas indica que son esenciales para la curacion. Mas tarde las miraré mas de cerca, sobre todo las conversaciones entre el apu Ausangate y el enfermo. GUARAGUAO 49 El croquis esquemiatico muestra ademas que el enfermo toma un papel cada vez mas activo en el transcurso del cuento. Al comienzo del cuen- to (en el parrafo 2/1) el enfermo ni est presente: es el paqo quien - como mediador-, después de haber llamado al linaje, le pide curar al enfermo. Es recién después del primer tratamiento que el enfermo actia por su propia cuenta: agradece al apu Ausangate por haberle curado y le pregunta si puede irse. Pero sigue siendo -no cabe duda- el apu quien domina la conversacién y la lleva adelante. La segunda fase de la curacién se diferencia bastante de la primera en cuanto a Ia actividad del enfermo. En la segunda fase se dice explici- lamente que esta vez es el enfermo mismo quien toma la iniciativa para -por intermedio del paqo- entrar en contacto con el apu Ausangate. Y éste -a diferencia de la primera vez- en seguida se dirige al enfermo directamente. Luego el hombre le explica al apu lo que quiere de él: quisiera ser tratado nuevamente. Y el apu Ausangate corresponde a este pedido. Al igual que después del primer trata- miento, el hombre agradece a su apu. Pero a diferencia de la primera vez, el hombre no se limita a decirle solamente ‘gracias’, sino que le ha traido a su linaje una botella de vino Este comportamiento del enfermo frente al apu Ausangate correspon- de exactamente a un principio basico quechua, el principio del ayni La palabra quechua «ayni» significa ‘ayuda mutua, intercambio mutuo’. Entonces el principio del ayni se puede twaducir por ‘principio de reci- procidad’."Tiene hasta hoy en dia gran importancia en todos los sec- tores de la vida comunitaria. John Earls e Irene Silverblatt citan a un hombre de una comunidad campesina del departamento de Ayacucho que dice: -Todo el universo es ayni>, (Earls/Silverblatt 1976: 309). Podemos constatar entonces que el enfermo cambi6 en el transcurso de la curacion que le otorga el apu: mientras que al principio el enfer- mo se sometié todavia de manera mas o menos pasiva al tratamiento del apu, se convierte en mas y mas activo en el transcurso del tiempo. Este desarrollo no esta disociado, independiente de su enfermedad. El enfermo no puede mover sus piernas, est4 tullido. Por lo tanto no se puede mover hacia ningiin lado, como lo dice Don Bernardino explicitamente en el cuento (parrafo 3). Es fécil imaginarse lo que sig- nifica esto en una sociedad agraria. El enfermo era dependiente y esta- GUARAGUAO 5O ba reducido a la pasividad. De esto lo libera el apu. Por consiguiente se indica en el parrafo 5 como resultado final de toda la curacién: “Chayqa chaymantaga qhaliyapun, aswanta libreta puripun, such'u- manta, linaje.» («Y asi desde ese momento el que ha sido tullido gracias al linaje esta bien sano y mucho mais libre se va.») Pero la enfermedad, el hecho de estar tullido, significa mucho mas que solamente estar marginado socialmente y sufrir a nivel fisico. Estar tullido significa estar paralizado, estar inmévil, estar rigido. Esto se refiere a lo fisico, pero puede referirse igualmente a una actitud inte- rior. Por eso hablamos de una persona dura, rigida, no obstante la per- sona puede caminar sin problemas. Parece que el enfermo no solamente es fisicamente poco libre y no puede caminar adonde quie- re, sino que mas alld de esto es poco libre, es dependiente en su inte- rior, en su alma. Hay que mencionar que en la cultura quechua el cuerpo y la psique no se consideran como dos partes separadas, sino como dos lados del mismo fenémeno. La enfermedad del hombre muestra asf que algo en él est4 desequilibrado, que perdi6 el equilibrio entre actividad y pasividad. El apu Ausangate ayuda al enfermo a reencontrar este equilibrio, le ayuda a hallar el camino que le lleva de la dependencia hacia la liber- tad. Se aprecia en que el enfermo se vuelve mas dindamico en el trans- curso del cuento. Miremos ahora cémo el apu logra esto; de esta manera se comprendera también mejor lo que en Ia cultura quechua por un lado significa estar curado, por otro lado ser libre y, en tercer lugar, aparecerd la relacion entre los seres humanos y la naturaleza. Para esto hay que tomar en cuenta tres principios basicos quechuas que hasta hoy en dia constituyen la base de la vida en Pomacanchi. El primero es el principio del ayni, en c: cidad-, que ya mencioné. stellano «principio de recipro- El segundo es el principio del yanantin. significa que dos polos opuestos cooperan de manera equilibrada, armoniosa. Se puede tra- ducir al castellano como «principio de dualidad complementaria». Un polo no puede existir sin el otro, inicamente juntos pueden desplegar sus Calidades respectivas, sdlo juntos forman una unidad. El ejemplo GUARAGUAO 51 clasico del principio del yanantin es la pareja mujer-hombre (para este concepto véase Platt 1978). El tercer principio es el de la «verticalidad>, en quechua banan-urin, ‘abajo, Bajo este concepto se entiende un sistema es decir -arriba- arménico entre arriba y abajo. El principio de la verticalidad marca - por lo menos como ideal- hasta la actualidad la organizacion socio- econémica y politica de las comunidades campesinas. Por lo tanto los -ampesinos de los Andes tratan de controlar el mayor nimero posible de pisos ecolégicos (véase Murra 1975 y Morlon 1982). Péro el significado del principio de la verticalidad (como también de los dos otros principios) va mucho més alla de lo meramente social, econémico y politico. Es un principio divino y los seres humanos tra- tan de vivir segin él. A nivel espiritual-religioso los apus representan lo de arriba, y la pacha mama (la madre tierra) lo de abajo. Los apus representan al mismo tiempo lo masculino y la pacha mama, en cam- bio, lo femenino. Lo que todos los principios tienen en comin es que parten de dife- rencias y de oposiciones y que permiten a accién conjunta, la coordi- nacién de estas diferencias y oposiciones, Cuando los tres principio: estan realizados en el mundo, éste esté en equilibrio y entonces exis- te armonia. Pero el mundo no es perfecto, la armonia esti perturbada una y otra vez. También cada enfermedad es un wastorno de la armonia (véase Miiller/Miller-Herborn 1986: 43). Si alguien esta enfermo, algo dentro del microcosmos «ser humano: esté en desequilibrio. Sanarse significa entonces lograr -o més bien reconstituir- el equilibrio. Miremos todo esto concretamente en el cuento de Don Bernardino: El apu Ausangate cura todo el cuerpo del enfermo, no trata solamen- te la pane enferma, sus piernas paralizadas, tullidas. Se dice en el cuento: Cuando se acerca, asi suavecito con su manita només (el apu) frota el cuerpo del enfermo desde su cara hasta todo el cuerpo. (Parrafo 2/1) or qué lo hace? Parece que las piernas paralizadas son slo una parte, la parte visible de la enfermedad. GUARAGUAO 52 El linaje nuevamente pone en contacto la parte enferma y la parle sana del cuerpo, la parte de abajo y la de arriba. Asi reconstituye el equili- brio, crea armonfa en el hombre enfermo. Logra que las energias blo- queadas del enfermo comiencen a correr de nuevo, y esto tinicamente por tocar al enfermo con sus manos. No le da ninguna medicina. Don Bernardino utiliza el verbo Hamp’uy, cuando habla del segundo trata- miento. Este verbo tiene un significado sémantico muy amplio. Se refiere tanto a calidades exteriores, materiales, como a calidades inte- riores, del alma. Esta parte del cuento se puede traducir entonces de Ja manera siguiente: -Otra vez el linaje toca de tal manera al enfermo que se pone muy suave y dulce (o también se podria decir: hondado- sO y pacifico).» (Parrafo 4/1D. El apu Ausangate libera asi al enfermo de su rigidez tanto interior como exterior, lo vuelve flexible. Esta parte del cuento demuestra cla- ramente que no se cura solamente el cuerpo sino el ser humano ente- ro, y que se trata de armonizar las energias del enfermo A propésito: también el principio del ayni que el enfermo vuelve a aprender en el transcurso de ka narracion, significa que algo corre, que algo se mueve. Sin movimiento, sin que corra algo, no se puede inter- cambiar nada. Esto igualmente es valido para los otros dos principios basicos de la cultura quechua: el principio del yanantin y el principio de la verticalidad. Pero hay que considerar también que el apu Ausangate cura al enfer- mo a dos niveles: primero, como lo acabo de exponer, a nivel fisico tocindolo con sus manos. Pero lo cura también a nivel de conciencia mediante la conversacién que tiene con el enfermo después del trata- miento fisico. Esta conversacién entre el apu Ausangate y el enfermo se podria Hamar -conversacion curativa». El apu Ausangate toca en ella tres temas: se presenta, aclara su relacién con el enfermo (es su com- padre) y explica por qué razén él es el compadre del enfermo (fue el primero que lo levanto después de que nacido). Especialmente lo iiltimo nos parece extraio, a primera vista por lo menos. ,Qué significa el hecho de que el apu levant6 al enfermo, y de qué parentesco se trata aqui? En la cosmologia andina la pacha mama (la madre tierra) y los apus GUARAGUAO 53 forman una pareja. La pacha mama es la madre de todos los seres humanos, animales y plantas (véase Milller/Miiller-Herborn 1986: 40 y CAceres Ch. 1988: 238 y 110). Y por eso -como es costumbre también as culturas- se pone al nifo recién nacido en el suelo. A través de este acto se establece el contacto del nifo con la pacha mama. El apu Ausangate que representa el polo masculino, el polo paternal, levanta después -como dice Don Bernadino en su cuento y como lo hace el padre terrenal en muchas culturas- al nifto sefialando asi que lo reconoce. Por el hecho de que la pacha mama y un apu acogen al ser humano, lo ligan al universo. Lo colocan en el centro del mundo. El centro se llama chawpi y tiene mucha importancia dentto de la visién andina del mundo, -Estar en el centro» significa tener seguridad a nivel césmico. Pero el mismo ser humano es parte integral del universo, es un micro- cosmos (véase Eliade 1990: 144s y 154). Los dos principios a los que esta ligado, existen igualmente dentro de él. Si los dos principios estan en equilibtio dentro de él, el ser humano esti sano. Por esta raz6n «estar sano» es en quechua -entre otras cosas: kusbka kay, lo que significa -estar juntos, estar equilibracio» (véase Miiller/Miller-Herborn 1986: 40). Pero el hombre en el relato de Don Bernardino no esté sano, esta enfer- mo. La enfermedad muestra que el hombre esta sacado del centro del universo, del centro del mundo. La forma de su enfermedad, la parali- sis, manifiesta que el enfermo ha perdido el contacto con el polo mas- culino. Porque estar paralizado significa -como hemos visto- que el equilibrio entre pasividad y actividad, entre aceptacién, entrega y per- manencia por un lado y estructuraci6n, creatividad y movimiento px otro lado esta perturbado. El lado pasivo y receptivo del enfermo, es decir su lado femenino, esta desarrollado de manera demasiado fuerte, el enfermo esté demasiado ligado a la tierra; mientras que su lado acti- vo y creativo, su lado masculino esté completamente subdesarrollado. Al recordarle al enfermo que él, el apu Ausangate, 0 sea el principio masculino, existe, lo liga nuevamente al universo, al cosmos, lo sittia nuevamente en el chawpi, en el centro, lo vuelve a ser kushka, es decir equilibrado, sano, concretamente: lo vuelve a ser flexible, lo libera. Por el hecho de que el desequilibrio del hombre, es decir sus defectos, aparezcan tan clara, tan nitidamente mediante su entermedad, el enfer- mo ene la posibilidad de cambiar su vida. A través de su enfermedad GUARAGUAO 54 se le abren nuevas perspectivas. Y todo indica que el enfermo sabe aprovecharse de estas posibilidades. Al final, el hombre no solamente esid fisicamente sano y puede caminar adonde quiere, sino que también en su interior, en su alma, es mas libre, lo que muestra su comporta- miento cada vez més activo frente a su enfermedad y frente a su apu. Supongo que ya-queda claro que libertad significa en la cultura que- chua otra cosa que en el mundo occidental, donde a veces se entien- de por libertad que cada uno puede hacer (0 no hacer) lo que le da la gana. Libertad en la cultura quechua en primer lugar significa ser integrado, significa reconocer y realizar las leyes que rigen ef cosmos para asi lograr vivir en el centro del mundo. Una vez que se encuen- tra en el centro del mundo, cada persona puede utilizar su espacio segiin sus propios criterios personales, siempre y cuando estén en con- cordancia con las leyes divina Entonces el apu Ausangate liga al enfermo al principio masculino, lo sitaa nuevamente en el centro del mundo. Esto es justamente lo que el enfermo debe recordar. La actividad de recordar es muy importante. Ya lo muestra el hecho que se menciona con mucha frecuencia (en total seis veces). Miremos entonces la conversaci6n curativa entre el apu Ausangate y el enfermo mis de cerca: ConversaciOn curativa entre el apu Ausangate y el enfermo (parrafo 2, subparrafo 111) 1. sHijo mio, yo soy el apu Ausangate. Y por eso ahora estis sano, ya te he curado. Como ya te he cura- do, te vas ahora libre. Ya te he curado.» , tealmente me has curado», dice el hombre. «Me papa? Gracias, pap’. Si, te puedes ir. 2 Y yo soy tu compadre. Yo, desde que naciste, soy tu compadre, - Como yo te levanté primero, por eso, si, soy tu compadre. * b. _ ¥ por eso ahora estas sano, mi hijo, mi ahijado, pero acuérdate siempre de mi, acuérdate siempre de mi. 3 Yo, el apu Ausangate, soy tu compadre.” GUARAGUAO 55 Los parrafos 1, 2 y 3 de la conversacion son aquellos en que el apu Ausangate explica su relacion con el enfermo. Intercalado enue ellos est por un lado un parrafo sobre el hecho de que el enfermo nueva- mente es capaz de caminar (parrafo a), y por otro lado, el recordato- rio de parte del apu que el enfermo debe acordarse siempre del apu Ausangate, su compadre (parrafo b). Los parrafos a y b se comple- mentan mutuamente. Asi como la curacién que el apu otorga al enfermo esta compuesta de dos partes (el tratamiento fisico y la conversaci6n curativa) y s6lo su combinaci6n hace que la curacién sea eficaz, de la misma manera el restablecimiento del enfermo esta compuesto de dos partes que tam- bién estan ligadas de manera inseparable: Son el restablecimiento a nivel fisico (a) y el restablecimiento a nivel de conciencia (b). La cura- ul tado de la curaci6én- corresponden perfectamente al principio de dualidad complementaria, al principio del yanantin. cién por el apu y el subsiguiente restablecimiento del enfermo -res Miremos ahora una vez mas todo el relato desde el comienzo de la curacién para descubrir de esta manera el sentido que tiene el recuer- do para todo el proceso curativo. De esta manera podemos también entender mejor las razones por las que el apu trata al enfermo una segunda vez. Porque sorprendentemente Don Bernardino dice prime- ro que el enfermo ya est4 sano después de la primera fase de la cura- cién: -Y por eso ahora estas sano». Y poco después agrega, cuando habla del resultado de la primera fase de curaci6n: «Después el hom- bre se sana, se sana.» Esto muestra claramente que €! énfermo no esta- ba todavia completamente restablecido, y que ahora comienza una nueva fase de la curacién. Vamos 2 ver cual es y por qué. Ademas se aclararé -mirando nuevamente todo el cuento- otro aspecto del con- cepto de enfermedad y salud en la cultura quechua Al comienzo del relato el linaje trata al enfermo a nivel fisico. EL enfermo vive este primer tratamiento fisico todavia de manera bas- lante incon: iente. Luego el apu conversa con el enfermo, y en esta conversaci6n le recuerda al enfermo que es parte integrante del cos- mos, de la naturaleza. El apu restablece de esta forma el equilibrio interno del enfermo. Pero la conciencia que tiene el enfermo acerca del hecho de que esta ligado al universo, en cierta manera le es toda- via algo externo, le es gerido por el apu, es decir desde afuera. GUARAGUAO 56 Recién cuando el enfermo repetidas veces recuerda a su compadre, al apu Ausangate, tal como éste se lo sugirié, incorpora la nueva con- ciencia, se apropia de ella. Y de esta manera la nueva conciencia puede convertirse en parte integral de su vida y volverse duradera. Obviamente el recuerdo es muy importante para el proceso curativo. Recién ahora el enfermo con todo derecho puede llamar nuevamen- tea su linaje, porque su nueva conciencia -hace poco adquirida pero ahora bien digerida- le permite darse cuenta de que le falta todavia algo para que sane por compleio. Y se lo dice también al apu ya estoy algo sano, papa, Ausangate cuando pero ciirame, por favor, nuevamente» Y el apu Ausangate esta de a ste regresa: «Si papé acuerdo con él y contesta al enfermo: «Bueno, mi hijo, ahora te va nar todavia mucho mas.» El apu Ausangate trata ahora una vez més el cuerpo del enfermo (pirrafo 4/I1). Este tratamiento ocasiona que el enfermo sane de manera mas profunda y mas duradera, porque vive el tratamiento a base de su nueva conciencia. Y asi el tratamiento fisico, el tratamiento externo adquiere otra dimension, una dimensién més bien interior. Esto fue posible por el acto de recordar. Ahora el enfermo esta real- ano, como se dice al final del cuento en el parrafo 5: «Y desde mente s ese momento el que ha sido paralizado, por el linaje esta bien sano y mucho mas libre se va.» mo la curacién esta ahora completamente concluida, ya no es necesario que el apu esté presente; puede como lo hace en seguida después de haber aceptado el regalo del hombre: «Gracias, hijo mio, -dice- y se va ripido.« Se Recordemos: mientras que la curacion de la primera fase comienza al nivel fisico y se dirige después hacia adentro, hacia la conciencia, la subsiguiente segunda fase de la curacion en cambio comienza al nivel de la conciencia y se dirige después hacia afuera. Los dos lados de la curacién no estin en una relacion estatica, sino en una relaci6n dindmica, El eje, la bisagra que hace posible que lo de afuera y lo de adentro, que el cuerpo y la conciencia se puedan jun- lar, es el recuerdo, es la actividad de recordar. Pero, como ya hemos visto, €l proceso curativo todavia pone otra cosa mis en movimiento. El lado pasivo estuvo desarrollado de manera dema- siado fuerte en el hombre de quien nos cuenta Don Bernardino, mien- GUARAGUAO 57 tras que su lado masculino estuvo desarrollado de manera insuficiente Lo muestra la forma de enfermedad que tuvo el hombre, el hecho de que estuvo tullido. El hombre estuvo demasiado ligado a la pacha mama, porque habia perdido el contacto con su apu. El apu Ausangate resta- blece el contacto entre el enfermo y él, es decir, restablece el contacto con lo de arriba. Asi logra que las energias bloqueadas, las energias que deberian corer entre abajo y arriba, comiencen a correr nuevamente en el enfermo. El motor que ocasiona esto es una vez mas el hecho de que el enfermo se acuerda activamente de su linaje: Dos movimientos se pueden distinguir entonces: uno desde afuera hacia adentto y luego desde adentro hacia afuera, y otro desde arriba hacia abajo y luego desde abajo hacia arriba. Ambos movimientos, y se trata de movimientos ciclicos, no son inde- pendientes uno del otro. S6lo ambos en comin sanan al enfermo. «EL punto de intersecciéay de ambos movimientos es la actividad de recor dar. Ey por el recuerdo que se mantienen lo de arriba y lo de abajo, lo de afuera y lo de adentro en un equilibrio dinamico. Pero incluso la actividad de recordar es movimiento; el centro mismo es por consi- guiente movimiento y al mismo tiempo es estable: el enfermo debe acordarse siempre de su linaje. Se podria decir que solo el movimien- to hace posible la permanencia, es decir, logra que el restablecimien- to del enfermo sea duradero. Resumen El enfermo en el cuento de Don Bemardino se sana porque el apu Ausangate -como lo diriamos nosotros- lo centra, porque el apu Ausangate lo coloca en su centro interior. Concretamente el apu Ausangate, es decir un fertomeno de la naturaleza, coloca al enfermo en el centro entre lo de abajo, la tierra, y lo de arriba, es decir él mismo, el] cerro. El cerro anima el intercambio entre lo de arriba y lo de abajo acariciando el cuerpo del enfermo. En la cultura occidental diriamos que nuevamente hace correr las energias dentro del enfermo. Pero el apu Ausangate anima no solamente el intercambio vertical den- tro del enfermo sino también el intercambio horizontal. Esto lo mues- tra el hecho de que al final de la curacién el enfermo regala vino al cerro, su compadre, agradeciéndole de esta manera por su curacin Es decir, el enfermo sana porque fue integrado nuevamente en lo de afuera, en la naturaleza que lo rodea, porque sus energias entraron GUARAGUAO 58 nuevamente en un intercambio dindmico con la misma naturaleza, y este intercambio fue causado justamente por la misma naturaleza. Mientras que nosotros, los de la cultura occidental, tenemos que encontrar nuestro centro, nuestro chawpi interior para poder vivir en el centro del mundo, para estar centrados, para estar sanos, las perso- nas arraigadas en la cultura quechua tienen que encontrar su centro dentro de la naturaleza, dentro del espacio que los rodea, dentro del entorno. Nosotros nos sanamos reencontrando nuestro centro interior; el hombre andino se sana reencontrando su centro exterior, reencon- trando el contacto con la naturaleza, con el espacio que lo rodea. En la cultura quechua, por lo tanto, el ser humano, la vida humana y Ja naturaleza estan ligadas, estan interconectadas de manera indisolu- ble, inseparable. Esto lo demuestra de manera impresionante el cuen- to de Don Bernardino que -como suponemos- transmite su propia experiencia. NOTAS 1. Analizo la narraci6n con mucho mas detalle y dentro de un marco mas amplio en mi tesis doctoral Cuentos de Pomacencht, Investigacion erolingnistica en tn pueblo de los Andes pervanos que dentro de unos meses se publicard en el Pera en coedicién de la Pontifica Universidad Cat6lica del Pert, cl Centro de Estudios Regionales Andinos «Bartolomé de Las Casas: la Cooperacién Técnica Alemana y la Municipa 08 lingiiisticos del cuento y Ia interrelacién de estas caracterist los conceptos expresados en el relato, ad de Pomacanchi. En el libro pongo mas énfasis en Una version del presente articulo mis corta y con un enfoque un poco diferen- te fue publicado en Quito con el titulo ‘Salud, enfermedad y cosmovisi6n en el pensamiento quechua+ en Kurimochi, Yosuke/ Hellbom, Anna-Britta (eds.) (1997) Ideologia, cosmovision y etnicidad a través del pensamiento indigena en fas Américas. Una version parecida a la presentada en esta revista se publi denuo de poco en Irina Buche (ed.) Gottbeiten, Geister tnd Schamanen. Ein andres indianisches und aftikemisches Heilkundewissen in Amerika. 2. sNuestra preocupaci6n por el estudio de la identidad y lt Medicina Andina se sitia al interior de una preocupacién por conocer la realidad médica y com- prender elementalmente la Iégica del funcionamiento del sistema (médico) del universo andino.«(Caceres Ch. 1988: 14) 3. Don Bernardino utiliza p. e. el pasa ri lo perfecto (caracterizado por el sufijo - Fa) que exprest que uno cuenta su propia experiencia, y no emplea el pasa- GUARAGUAO 59 do reponativo (caructerizado por el sufijo -sqa), comén para relatar experien- cias ajenas, 4. La tanscripcién que hizo Gloria Tamayo transmite fielmente lo dicho por Don Bernardino. Se borraron solamente los /apsts linguate. Dividi ka narracion en pirrafos y subparrafos segtin criterios del contenido. Un parrafo nuevo comienza cuando se dice algo nuevo respecto a lo anterior. 5. Un nevado de mis de 6000 metros de altura. 6. A los dioses de los cerros se les llama en quechua, de manera sinénima, tanto con fa palabri quechua apu como con la palabra castellana clinajes. La palabra apu significa segan los diccionarios de Jorge Lira y de César Guardia Mayorga: Seftor grande, juez principal, juez supremo, grande, eminente, excel- sor, (véase Lira 1982: 33 y Guardia Mayorga 1971: 40). 7. Lo que esti puesto en paréntesis tenia que agregarse al texto original en que- chua para hacer posible su comprensi6n en castellano 8, véase nota 5. 9. Bl compadrazgo tiene mucha importancia en la cultura quechua. Compadres y comadres son vistos como partes integrantes de lu familia de sus ahijados’ 10. La palabra quechua pago significa -chamdane. 11. Al escuchar el cuento de Don Bemardino, una médica supuso que se pudiera tatar de polio y una enfermera especializada en psiquiatria que el hombre de repente suftia de trastorno psiquico del movimiento. 12, Para un mejor entendimiento de este concepto véase -Alberti/Mayer 1974. 13, El movimiento desde abajo hacia arriba es ka direccion en que corren al La direccion desde arriba abajo la indica e1 linaje, cuando en su primer tratamiento curativo le da final las energias del enfermo -antes bloquea haci al enfermo un masaje desde su cara hasta el resto de su cuerpo. BIBLIOGRAFIA ALBERTI, G.; MAYER, E. (1974) Reciprocidacl ¢ intercambio en los Andes Peruanos, Lima, Instituto de Estudios Peruanos. BENJAMIN, W. (1977) -Der Erzithler. Betrachtungen zum Wek Nikolai Les en BENJAMIN, W. Iileminationen, Frankfurt, Suhrkamp, pp. 385-410. CACERES CH., E. (1988) Si eres, los apus te curan, Cusco, Cenuro de Medicina Andina, EARLS, J.; SILVERBLATT, I. (1976) -La realidad fisica y social en la cosmologia andinas, en Actes du XLII Congrés International des Américanistas, Paris 2-9- IX-1976, Volumen IV. pp. 299-323. ELIADE, M. (1990) Das Heilige und das Profane. Vom Wesen cles Religiisen Frankfurt, Suhrkamp. Edicion en castellano (1980) Lu sagrado y lo profano, Madrid, Alianza Editorial. OWS GUARAGUAO 60 GUARDIA MAYORGA, C. A. (1971) Diccionario Kechwa-Hspaniol, Lima, Ediciones Los Andes GUTTMANN. M. (1996) Eredbhingen aus Pomacanchi. Etbnolinguistische Untersuchung in einem Dorf der pernanischen Anden, tesis doctoral en. la Universidad de Tébingen. Edicién en castellano (en prensa) Cuentos de Pomacanchi. Investigacion emolingitistica en un pueblo de los Andes pernanos, lad Cat6lica del Pert-Centro de Lima-Cusco-Pomacanchi, Pontificia Univers Estudios Regionales Andinos -Bartolomé de Las Ca: Alemana-Municipalidad de Pomacanchi. (1997).Salud, enfermedad y cosmovision en el pensamien- to quechuw en KURAMOCHI. Y.: HELLBOM., A. (eds.) Idevlogia, cosmovision -Cooperacion Técnica yetnicidad través del pensamieinto indigena en las Américas, Quito, Abya Yak LIRA, J. (1982) Diccionario Kkechwua-Espariol. Bogota, Editora Guadalupe. MORLON, P. (1982) -Valorizacién de la diversidad ecolégica-, en MORLON, P: ORLOVE, B.: HIBON, A. Tecnologias agricolas tradicionales en tos Aneles cen- wales: Perspectivas para el desarrollo. COFIDE, pp. 15-22 MULLER, T.; MULL Bornheim, Lamuy. MURRA, J. V. (1975) economia de las sociedades andinas. en MURRA. J. V. Kormaciones econdmicas ma, Oficina de Asuntos Culturales de -HERBOR. H. (1986) Kindler der Mitte. 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