0% encontró este documento útil (0 votos)
519 vistas8 páginas

Preguntas y Respuestas de Malaquías

El profeta Malaquías predicó a los judíos después del exilio en Babilonia, cuando el templo había sido reconstruido. En sus mensajes, Dios acusa al pueblo de deslealtad y falta de honor hacia Él a través de sus acciones. Malaquías presenta seis disputas entre Dios y el pueblo donde Dios hace una acusación y el pueblo objeta, pero Dios siempre da pruebas concretas de la veracidad de sus palabras. El libro busca llevar al pueblo a restablecer su relación con Dios a través
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
519 vistas8 páginas

Preguntas y Respuestas de Malaquías

El profeta Malaquías predicó a los judíos después del exilio en Babilonia, cuando el templo había sido reconstruido. En sus mensajes, Dios acusa al pueblo de deslealtad y falta de honor hacia Él a través de sus acciones. Malaquías presenta seis disputas entre Dios y el pueblo donde Dios hace una acusación y el pueblo objeta, pero Dios siempre da pruebas concretas de la veracidad de sus palabras. El libro busca llevar al pueblo a restablecer su relación con Dios a través
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MALAQUÍAS

Malaquías
¿Será que Dios realmente nos ama? ¿Dónde está Dios cuando enfrentamos una tragedia? Estas preguntas
han quitado el sueño a muchas generaciones de hijos e hijas de Dios a lo largo de la historia. En tiempos de
Malaquías, el pueblo de Dios se preguntaba: ¿Por qué no se han cumplido las claras promesas de los pro-
fetas? ¿Dónde está la restauración y la prosperidad prometidas en el libro de Hageo? ¿Dónde está la gloria
del templo reconstruido anunciada en el libro de Zacarías? Por otro lado, ¿qué pasará con este pueblo
supuestamente constituido por seguidores de Dios, pero que lo deshonra, no le es fiel y hasta lo cansa?
Estos son algunos de los temas de la profecía de Malaquías, temas tan vigentes hoy como en su tiempo.

Autor y fecha BOSQUEJO


El profeta Malaquías predicó a los hijos de quienes vol-
vieron del exilio en Babilonia a Judá, cuando el templo de Advertencia contra Israel (1:1)
Jerusalén estaba ya en pleno funcionamiento. No men-
ciona las reformas introducidas por Esdras y Nehemías, ¿De qué manera nos amó Dios? (1:2-5)
así que podría haber ministrado en los años cercanos al Dios: Yo los he amado (1:2a)
460 a.C., antes que Esdras (458 a.C.) y Nehemías (445 El pueblo: ¿Y cómo nos has amado? (1:2b)
a.C.) llegaran a Judá. Dios: Amé a Jacob, pero aborrecí a Esaú (1:2c-5)
Es probable que el nombre del profeta, que significa
literalmente “mi mensajero”, sea un título o un seudóni- ¿Cómo deshonramos a Dios? (1:6–2:9)
mo para un autor anónimo.
Malaquías recibió el mandato de anunciar la voluntad Dios: Si soy padre, ¿dónde está el
de Dios a un pueblo lleno de cinismo, que no se mostra- honor que merezco? (1:6a)
ba tan interesado en las cosas espirituales, a pesar de El pueblo: ¿En qué hemos despreciado
que las puertas del templo estaban abiertas para reali- tu nombre? (1:6b)
zar sacrificios y rituales. Se trataba de una generación Dios: Traen a mi altar alimento mancillado (1:7-14)
que estaba preocupada con sus propias necesidades Advertencia a los sacerdotes (2:1-9)
y problemas.
¿Por qué somos acusados de
Estructura literaria y temas principales infidelidad y deshonra? (2:10-16)
El libro de Malaquías gira en torno a una serie de pre- Dios: Judá ha sido traicionero (2:10-11a)
guntas ordenadas en forma de seis disputas entre el Dios da al pueblo dos pruebas de
Señor y su pueblo, dirigidas tanto a los sacerdotes como infidelidad (2:11b-16)
al pueblo en general. El objetivo de las denuncias del
profeta es llevar al pueblo a evaluar sus motivaciones ¿Cómo cansamos a Dios? (2:17–3:6)
para que al final sea conducido a restablecer la verdade- Dios: Ustedes han cansado al Señor
ra comunión con Dios, como la relación entre un padre con sus palabras (2:17a)
y su hijo (1:6; 3:17). El pueblo: ¿En qué lo hemos cansado? (2:17b)
En cada una de las seis disputas, Dios, mediante su
mensajero Malaquías, hace una declaración en relación Dios da la prueba (2:17c)
a la situación de pecado del pueblo. Luego el pueblo Advertencia de Dios al pueblo (3:1-6)
presenta una objeción para refutar las afirmaciones o
acusaciones. Por último, Dios responde con claras prue- ¿Cómo podremos volver a Dios? (3:7-12)
bas que justifican su declaración inicial. Dios: Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes (3:7a)
2  |  Comentario Bíblico Contemporáneo
El pueblo: ¿En qué sentido tenemos El pueblo: ¿Y cómo nos has amado? (1:2b)
que volvernos? (3:7b)
Dios: ¡Ustedes me están robando! (3:8a) En lugar de afecto devoto (Dt 5:10; 6:5), el pueblo expresa
incredulidad hacia el amor de Dios. Las promesas hechas
El pueblo: ¿En qué te robamos? (3:8b) a Abraham (Gn 12:1-3; 15) y a David (2S 7) le parecen
Dios da la prueba: En los diezmos palabras vacías en comparación con la realidad insigni-
y en las ofrendas (3:8c-9) ficante de la nación, que vive bajo el dominio extranjero.
La promesa de Dios para el pueblo (3:10-12)
Dios: Amé a Jacob, pero
¿Qué dijimos contra Dios? (3:13-15) aborrecí a Esaú (1:2c-5)
Malaquías

Dios: Ustedes profieren insolencias Dios le recuerda a Judá que Jacob, patriarca de la nación
contra mí (3:13a) israelita, y Esaú, ancestro de los edomitas (Gn 36:1), eran
hermanos y ambos tenían la misma oportunidad de he-
El pueblo: ¿Qué insolencias hemos redar las bendiciones del pacto. Sin embargo, conforme
dicho contra ti? (3:13b) a su voluntad libre y soberana (Gn 25:21-23), Dios “amó”
Dios da la prueba (3:14-15) a Jacob y “aborreció” a Esaú (1:2c-3), resaltando su
gracia para con Israel (Dt 7:7-9). Los hechos históricos
Conclusión: Respuesta final comprueban el amor especial de Dios por Judá. Al igual
de Dios (3:16–4:6) que Judá, los edomitas se rindieron frente a Babilonia
Dios actuará con el remanente fiel según (1:3; Jer 27:2-8; Ez 35). Luego del exilio los judíos pu-
su compromiso (3:16-18) dieron levantarse y reconstruir (Esd 1:1-11; Neh 6:14-15),
El día del Señor (4:1-4) pero Edom no. Los nabateos, un pueblo del desierto,
invadieron el territorio de los edomitas (los montes de
El envío del profeta Elías (4:5-6) Seir), obligándoles a migrar hacia el sur de Judá. Eso sus-
tenta la afirmación divina: Podrán reconstruir, pero yo derri-
baré (1:4). Ver que la mano de Dios había caído con toda
COMENTARIO su ira contra Edom debía impulsar a los judíos a confesar
la verdad que enfatiza este libro: ¡Se ha engrandecido el
Advertencia contra Israel (1:1) Señor aun más allá de las fronteras de Israel! (1:5).
Como pueblo de Dios en nuestros días podemos
Malaquías comienza con la palabra profecía (heb. massa’), confiar que el amor divino es tan profundo que absolu-
que también puede traducirse como advertencia. Esta palabra tamente nada podrá apartarnos del amor de Cristo (Ro
aparece en la introducción de otros libros (Na 1:1; Hab 8:35-39). “Dios demuestra su amor por nosotros en esto:
1:1) y en anuncios de juicio contra naciones extranjeras o en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió
contra Israel (Is 13:1; 15:1; 22:1; Ez 12:10; Zac 9:1). La idea por nosotros” (Ro 5:6-11). La única respuesta apropiada
fundamental es probablemente del anuncio de un juicio, a ese amor es la consagración de nuestra vida a Dios (ver
del cual el profeta está encargado como intermediario. Ro 12:1-2; Ef 5:15).
El hecho de que Malaquías se dirige a Israel cuando las
tribus del norte ya no existen como nación, y solamente
Judá ha sobrevivido al cautiverio, es un llamado a que sus
Preguntas de reflexión
oyentes pongan atención a la relación de pacto estableci- No siempre reconocemos cómo el amor de
da entre el Señor e Israel en el Sinaí. Malaquías habla en Dios ha estado presente en hechos concretos,
nombre del Señor del pacto (ver Éx 9:35; 1S 28:17). tanto actuales como pasados. ¿De qué maneras
tangibles ha demostrado Dios su amor hacia
¿De qué manera nos amó Dios? (1:2-5) los cristianos en América Latina? ¿De qué
maneras puntuales le expresamos nuestro
Esta es la primera de una serie de seis disputas entre agradecimiento?
Dios y el pueblo de Judá. Como varias de las acusaciones
¿Cómo cambia nuestra respuesta cotidiana a
se relacionan con la deslealtad al pacto por parte del
Dios si vemos o no beneficios concretos?
pueblo (1:6; 2:11, 16; 3:8-9; 4:4), la serie se inicia recor-
dando al pueblo que el amor de Dios es leal.
Dios: Yo los he amado (1:2a)
¿Cómo deshonramos a Dios? (1:6–2:9)
El amor de Dios por Israel se manifiesta de diversas ma-
neras en el AT, desde las afirmaciones del pacto sobre el
afecto de Dios por los descendientes de los patriarcas, Dios: Si soy padre, ¿dónde está
demostrada en la concesión de la tierra prometida (Dt el honor que merezco? (1:6a)
7:7-9; 9:6; 10:14-15), hasta los anuncios proféticos, como Dos imágenes aparecen en esta segunda dispu-
los de Isaías, que revelan cuán precioso es Israel a los ta, ambas conocidas para los contemporáneos de
ojos del Señor (Is 43:4; 40:1-11; Sal 136). Malaquías: la relación entre padre e hijo y la relación
  Malaquías | 3
entre el siervo y su señor (1:6a). Según la ley de Moisés, discusión hermenéutica. La mayoría de las versiones,
los hijos debían honrar y obedecer a sus padres (Éx incluyendo nvi, lo traducen en presente: en todo lugar
20:12; Dt 5:16). De la misma manera, los siervos debían se ofrece incienso y ofrendas puras (1:11b), pero la traduc-
honrar a sus amos, quienes habían comprado sus dere- ción “se ofrecerá” (lbla) parece corresponder mejor
chos. Históricamente, Dios era el padre de Israel desde con la idea y la enseñanza del pasaje. Con la postura
el éxodo de Egipto (Éx 4:22; Is 63:16; Os 11:1), y también de Malaquías contra los casamientos mixtos (2:11) y
se presentaba como su señor (Is 44:1-2). El problema su exhortación a que recuerden la ley de Dios (4:4), la
que se presenta aquí es que Judá, y específicamente idea de que las ofrendas de paganos pudieran ser puras
sus sacerdotes, no estaban honrando a su padre ni de- sería ilógica y aun confusa (ver Dt 7:1-6; 13:6-11). En
mostrando el debido temor hacia él. Esta actitud pone lugar de eso el texto debe referirse al futuro cuando
en evidencia la falta de respeto y reverencia a Dios, todos los pueblos, desde oriente a occidente, sabrán
Señor de Israel, quien los liberó del dominio egipcio y que, aparte del Señor, “no hay ningún otro” Dios (Is
los adquirió como su propiedad (1:6a; Dt 9:26; 15:15). 45:6). En aquel tiempo, “grande será mi nombre entre
La frase ustedes, sacerdotes (1:6) indica que el liderazgo las naciones” (1:11b, lbla), a tal punto que muchos
religioso es el foco de esta sección: eran ellos quie- llegarán a Jerusalén para rendirle culto y presentar sus
nes despreciaban el nombre y el carácter de Dios (ver ofrendas al Señor en el templo (ver Is 2:1-3; Is 18:7; Jer
Éx 23:21; Dt 16:2, 6; Ez 36:19-24). 3:17; Sof 3:9; Hag 2:6-9; Zac 8:20-23).
Malaquías vuelve a su realidad y acusa a los sacer-
El pueblo: ¿En qué hemos dotes de profanar el nombre del Señor (1:12). “Profanar”
despreciado tu nombre? (1:6b) significa tratar lo santo como impuro e indigno. El ver-
La frase en hebreo se introduce con una conjunción sículo 1:13 expone tal actitud entre los líderes religiosos
(waw adversativo) que puede traducirse como “pero” que conciben el servicio al Señor como una carga que
(1:6b, lbla), lo cual muestra que al parecer los sacerdo- les provoca cansancio. Además, hacían ofrendas de animales
tes no entendían el desprecio que expresaban hacia el lesionados, cojos o enfermos (1:13b; rvr60 y lbla traducen
nombre de Dios cuando realizaban el servicio sagrado. “robados” en lugar de lesionados), que nunca debían ser
entregados como sacrificio a Dios.
Dios: Traen a mi altar alimento El pueblo y los sacerdotes eran copartícipes de hi-
mancillado (1:7-14) pocresía espiritual. El que hacía un voto al Señor decía
Dios los acusa y pone como ejemplo las ofrendas que ofrendaría un macho aceptable de su rebaño si el Señor
manchadas o inmundas que los sacerdotes ofrecían respondía a su oración (1:14; Nm 30:2). Sin embargo, en
en el templo (1:7a). La expresión alimento mancillado se el momento del sacrificio cambiaba el animal prome-
refiere a los sacrificios que debían ofrecer los descen- tido por uno mutilado, y así quebrantaba su promesa y
dientes de Aarón en el altar (Lv 21:6; 22:25). El rol de mostraba desprecio por la ley de Dios (1:14; Lv 27:9-10;
los sacerdotes era santificar el nombre de Dios, y nunca Dt 23:21-23). Esta actitud refleja una enorme falta de
profanarlo (Lv 22:2, 32). Aun así, los sacerdotes pre- respeto hacia el Señor, lo que resultaba en maldición
guntan con un corazón endurecido e indiferente a la para el tramposo (1:14).
ley: ¿En qué te hemos mancillado? (1:7b). Dios responde Estas advertencias continúan vigentes hoy para los
remarcando la actitud que manifiestan los sacerdotes: líderes de congregaciones locales y organizaciones cris-
tienen la mesa del Señor como algo despreciable (1:7c). En tianas. La ausencia de una relación auténtica con Dios
el AT la expresión mesa del Señor solo aparece aquí, en la vida del liderazgo de una iglesia se refleja en un
pero se remonta al lenguaje de Ezequiel 44:16 en re- culto sin poder y, a la vez, en adoradores apáticos cuyos
ferencia a los sacerdotes que “podrán acercarse a mi corazones se encuentran divididos tal como en los días
mesa para servirme”. Esa mesa era la que se utilizaba de Malaquías.
para inmolar a los animales antes del sacrificio. Sin
embargo, es probable que en Malaquías se refiera al
altar de los sacrificios donde se ofrecía la alimento man-
Preguntas de reflexión
Malaquías

cillada ­(1:7-8). Este hecho tornaba a los responsables ¿Qué aspectos de nuestra adoración a Dios
del culto en dignos de muerte (Lv 22:9), puesto que podrían entrar en la misma categoría de aquello
ofrecían animales ciegos, cojos y enfermos (1:8) en deso­ que profana el nombre de Dios que critica
bediencia total a la ley de Dios (Lv 22:18-25; Dt 15:21). Malaquías?
El Señor responsabiliza a los sacerdotes porque a ellos
¿Qué hace que la adoración de su congregación
les fue encomendado mediar en la relación del pueblo
sea auténtica? ¿De qué es responsable el lide-
con el Señor, para que Dios sintiera misericordia por la
razgo y qué debe contribuir la congregación para
nación y perdonase sus pecados. Pero, ¿cómo podía el
que la adoración sea genuina y de honra a Dios?
Señor responder a sus oraciones si presentaban esta clase
de ofrendas (1:9)? El culto del pueblo de Judá en tiempos
de Malaquías era tan repugnante para Dios como lo fue
en la época de Isaías (1:10; Is 1:10-15; ver Lv 22). Advertencia a los sacerdotes (2:1-9)
En el versículo 11 el tiempo verbal de “se ofrece” Esta sección presenta una grave advertencia para los sa-
(participio pasivo, heb. nagash) ha generado mucha cerdotes si no se arrepienten de su desprecio por la obra
4  |  Comentario Bíblico Contemporáneo
del Señor. El uso de la palabra mandato (2:1, heb. mitsva)
Las exhortaciones del apóstol Pablo al joven
indica que será imposible escapar del castigo anunciado.
pastor Timoteo reflejan la misma p ­ reocupación
Es necesario un cambio de actitud (2:2) en el servicio
respecto al liderazgo (ver 1Ti 4:11-16;
sagrado y hacia el Señor (ver 1:7-8, 13). De lo contrario
2Ti 4:1-5). ¿Qué medidas se podrían tomar
Dios enviará una maldición (2:2) a los sacerdotes rebel-
para ­implementarlas de manera práctica en
des, como prometió que haría a todos aquellos que
nuestro contexto hoy?
desobedecieran su ley (Dt 27:15-26). La frase maldeciré
sus bendiciones (2:2) puede indicar la disminución de las
ofrendas y diezmos que recibían del pueblo (Nm 18:21),
o bien la inefectividad de las bendiciones que ellos ¿Por qué somos acusados de
Malaquías

mismos pronunciaban (Nm 6:22-27). De todos modos, infidelidad y deshonra? (2:10-16)


ya estaban sufriendo la ira divina, como expresa el final
del versículo 2:2.
La expresión en hebreo que se traduce voy a reprender Dios: Judá ha sido traicionero (2:10-11a)
a sus descendientes (2:3) es difícil de interpretar, espe- El párrafo se abre con dos preguntas retóricas (2:10), a
cialmente la palabra traducida como descendientes (lit. las cuales se espera que el pueblo responda: “¡Sí! Al
semilla). Podría indicar una disminución de la cosecha Señor se le llama padre (ver 1:6) y fue él quien creó a la
y, en consecuencia, de las ofrendas de cereales o, más nación de Israel” (ver Is 43:6-7; Éx 4:22; Dt 32:6). Las pre-
probablemente, la extinción de los descendientes de guntas apuntan a la unidad de Judá y a la necesidad de
esos sacerdotes corruptos. Alternativamente, el hebreo una relación fraternal para el beneficio de la comunidad
podría leerse como “brazo” (la diferencia es un cambio (ver Lv 19:18). En lugar de eso, como muestra la tercera
de vocal), indicando la pérdida de la capacidad para pregunta, hay traición en las relaciones del pueblo de
ministrar como sacerdotes (dhh, bj, Vulgata, LXX; ver Dios (2:10).
1S 2:31).
El cumplimiento de todo lo dicho contra los sacer- Dios da al pueblo dos pruebas
dotes infieles confirmará que esta advertencia vino del de infidelidad (2:11b-16)
Señor (2:4). Dios se propone purificar el sacerdocio El pueblo se desentiende y levanta una objeción que
para que su pacto con Leví continúe (2:4; Jer 33:21-22) transmite su indiferencia espiritual. Frente a esto,
y su servicio sagrado se realice de una manera que Dios deberá ser contundente e incisivo en las pruebas
honre el nombre del Señor. La promesa del sacerdocio que presente.
perpetuo que Dios hizo a Aarón y la garantía de que el
Señor sería la porción y la herencia de sus descendientes Primera prueba (2:11b-12)
tiene su origen en la ley mosaica (Nm 18:19-20; 25:12; Dt El profeta presenta la primera evidencia para acusar a la
­33:8-11). A diferencia de los sacerdotes contemporáneos nación: los hombres se casaron con mujeres que adora-
de Malaquías, los levitas del pasado habían temido el ban a dioses extraños (2:11). Esdras y Nehemías también
nombre del Señor (2:5). Enseñaron fielmente la ley al fueron testigos de estas prácticas (Esd 9:1-2, 10-12; Neh
pueblo (2:6), incluyendo las reglas para los sacrificios 13:23-27). La ley prohibía estrictamente este tipo de
agradables al Señor, y eran rectos en su proceder (2:6; unión pues era una práctica que llevaría al pueblo a la
Sal 15:2-3; Pr 12:17). idolatría (Éx 34:11-16; Dt 7:3-4; Jos 23:12-13) y era detesta-
La realidad posterior al exilio es lamentable. En vez ble a los ojos de Dios (2:11).
de apartar a muchos del pecado (2:6), los mismos sacer- Acciones como estas deshonraban el santuario que el
dotes se desviaron del pacto e hicieron tropezar a muchos Señor ama (2:11), que estaba en Jerusalén. Así provocaban
(2:8). Dejaron los caminos de la ley del Señor y aplicaron la ira del Señor, quien excluiría (2:12) de la comunidad a
de manera parcial sus enseñanzas (2:9). Ahora el Señor quienes practicasen esa abominación (2:12). Ni siquiera
les retribuye, los torna despreciables y los humilla ante llevar ofrendas al Señor Todopoderoso les garantizaría el
el remanente de Judá (2:9). libramiento del juicio divino (2:12).
Segunda prueba (2:13-16)
Preguntas de reflexión Las “ofrendas” (2:12) son el punto de partida para que
Los sacerdotes a quienes se refiere Malaquías el profeta profundice en otro problema de la comu-
eran responsables de enseñar la Palabra de Dios nidad judía. Como Dios no presta atención a sus ofrendas,
al pueblo. De la misma manera hoy los pastores los israelitas llenaron el altar del templo con lágrimas y
de congregaciones locales reciben esta tarea lamentos (2:13). Así como el Señor no acepta las ofren-
y deben asumirla con responsabilidad. ¿Qué das que presentan los sacerdotes (1:10, 13-14), tampoco
retos enfrentan las iglesias en América Latina en le agradan las ofrendas que el pueblo ofrece (2:13). La
su tarea de formar pastores y líderes para que pregunta de los hombres era, ¿por qué? (2:14).
asuman la responsabilidad de enseñar la Palabra El Señor había sido testigo del compromiso que estos
de Dios con integridad? hombres hicieron con sus esposas de la juventud (2:14; Pr
2:17), pero ese compromiso había sido violado cuando
abandonaron a sus compañeras, término que destaca
  Malaquías | 5
la relación de amistad y de igual dignidad entre marido
y esposa. Dios da la prueba (2:17c)
La traducción e interpretación de la primera parte La respuesta de Dios es que hay una incredulidad de-
de 2:15 es compleja. La nvi ofrece una lectura posible: clarada en cuanto a su justicia y su gobierno moral del
¿Acaso no hizo el Señor un solo ser, que es cuerpo y espíritu?, mundo (2:17c). Profetas, sabios y salmistas ya habían
donde un solo ser (lit. uno) indicaría la unidad de la pareja preguntado a Dios acerca de su justicia (Job 21:7-26;
instituida por Dios, y cuerpo sería una alusión a Génesis 24:1-17; Sal 73:1-14; Ec 8:14; Jer 12:1-4; Hab 1), pero sus
2:24. Pero esto implica un cambio de vocal en el texto preguntas terminaban en una esperanza renovada en su
hebreo de s’ar (resto o remanente) a s’er (cuerpo o carne). justicia venidera y en el gobierno perfecto del Señor de
Otra posibilidad es traducir “remanente del espíritu” la historia (Job 24:22-24; 42:1-6; Sal 73:16-20; Ec 8:12-13;
(lbla) sin cambio en el hebreo y entender un solo como Jer 12:7-17; Hab 3:2-19). En Malaquías, el cuestiona-
referencia a un pueblo (2:10). Así, junto con la segun- miento y la murmuración del pueblo no es más que un
da parte de 2:15, tendríamos la siguiente traducción: intento de ocultar su propia infidelidad, y esto suscita
“¿Acaso Dios no hizo un solo pueblo? Y lo hizo su rema- una advertencia por parte de Dios (3:1-6).
nente espiritual. Y ¿por qué es uno solo? Porque busca
descendencia dada por Dios (es decir, una descendencia Advertencia de Dios al pueblo (3:1-6)
piadosa)”. Esta alternativa de traducción parece más Dios responde a la acusación del pueblo, de que es in-
probable, marcando un contraste entre la fidelidad de justo, con la promesa: estoy por enviar a mi mensajero [...]
Dios para con su “único pueblo” y la infidelidad de los delante de mí (3:1a) a fin de preparar el camino para aquel
hombres que habían abandonado a sus esposas. día (3:2), el día marcado por el juicio de Dios en contra
El versículo 2:15 concluye con una exhortación para de los transgresores. Aunque este mensajero tiene el
que los hombres cuiden la unidad espiritual del casa- mismo nombre que el profeta (mal’aki), se encuentra
miento así como el Señor es celoso por la comunión de claramente identificado en el NT con la figura de Juan
aquellos a los que eligió. Yo Dios aborrezco el divorcio (2:16, el Bautista (Mt 11:10; Mr 1:2; Lc 7:27), quien preparará el
ver Mt 19:6) porque es un acto que se compara al que camino para la llegada del Señor (Is 40:3), encarnado en
cubre de violencia sus vestiduras. la persona de Cristo.
En una cultura donde todo es descartable, el casa- Entonces, de pronto vendrá a su templo el Señor (3:1b;
miento también sufre la banalización del compromiso Ez 43:1-5; Zac 8:3), que aquí, según el paralelismo, es
entre marido y mujer hecho frente al Creador. Las pa- el mensajero del pacto (o “ángel del pacto”). Esta es una
rejas cristianas tienen la oportunidad de dar testimonio referencia tanto al “ángel del Señor” (es decir, la mani-
de la relación única entre Cristo y la iglesia mediada por festación de Dios en la historia temprana de Israel; ver
una unión de amor, respeto y cumplimiento de las pro- Gn 16:10; 22:15-18; Éx 3:2; Is 63:9) como al nuevo pacto
mesas hechas en el altar (Ef 5:22-33). que Dios promete hacer con la nación en el futuro (Jer
31:31-34; Ez 36:22–27:26). La expectativa de la llegada
del ángel del pacto (3:1b) indica un malentendido acerca
Preguntas de reflexión de la intervención escatológica de Dios en la historia. El
Para los profetas, Malaquías incluido, las pueblo lo ve solamente como un día de liberación para
relaciones interpersonales y matrimoniales son Israel, pero descubrirá que la venida del Señor será un
indicadores de la condición espiritual del pueblo tiempo de oscuridad, no de luz, para los impíos (ver Am
de Dios. 5:18-20).
Cuando llegue el día de su venida, Dios será como fuego
¿Cuáles son los obstáculos que dificultan dar
de fundidor que purificará y quemará las impurezas de su
un buen testimonio cristiano a través de las
pueblo y lo lavará como lo hace el lavandero: con lejía
relaciones interpersonales y familiares? ¿Qué
limpiará a Israel de toda su maldad (3:2). La pregunta
medidas se pueden tomar para contrarrestarlos?
no es si Dios va a ejecutar su justicia al final, sino: ¿Quién
podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? (3:2). Dios va
Malaquías

a refinar y purificar como se refinan el oro y la plata, y no


¿Cómo cansamos a Dios? (2:17–3:6) cesará su trabajo hasta que los levitas traigan ofrendas
conforme a la justicia (3:3). ¡Basta de sacrificios impuros y
repugnantes a Dios! (1:7-14). Él es digno de recibir ofren-
Dios: Ustedes han cansado al das justas y agradables (3:3-4).
Señor con sus palabras (2:17a) Aquellos que se preguntan: “¿Dónde está el Dios
La cuarta disputa comienza con la acusación por parte de justicia?” (heb. mishpat, 2:17), lo verán llegar hasta
de Dios de que el pueblo lo ha cansado (2:17a). El Señor, ellos para juicio (heb. mishpat, 3:5). La falta de temor al
quien “no se cansa ni se fatiga” (Is 40:28), ahora está Señor Todopoderoso se manifiesta en una religiosidad
cansado por causa de las injurias de su pueblo (Is 43:24). que repugna a Dios. Es la religiosidad de los hechiceros
(Dt 18:9-14; Mi 5:12), pero principalmente se demuestra
El pueblo: ¿En qué lo hemos cansado? (2:17b) en la falta de amor al prójimo, como sucede con los adúl-
Con una postura cínica e insensible, hombres y mujeres teros que se divorcian de sus mujeres, los que explotan a
infieles preguntan: ¿En qué lo hemos cansado? (2:17b). sus asalariados; los que oprimen a las viudas y a los huérfanos,
  Malaquías | 7
y los que niegan el derecho del extranjero (3:5). En otras pa- El pueblo: ¿En qué te robamos? (3:8b)
labras, la falta de amor a las personas que, según la ley,
los israelitas deben proteger (Éx ­22:22-24; Lv 19:10-13; Dt La pregunta del pueblo invita la siguiente aclaración:
10:17-19). robar no implica tan solo tomar algo que no les perte-
La razón por la que Dios no destruyó a esa generación nece, sino también guardar para sí mismos aquello que
cínica y espiritualmente indiferente, es esta: Yo, el Señor, debieran entregar a otro.
no cambio (3:6). El carácter inmutable y misericordioso de
Dios es la base de la esperanza de Israel y de la preserva- Dios da la prueba: En los diezmos
ción de la nación (Dt 4:31; Ez 36:22-32). Jamás quebrará y en las ofrendas (3:8c-9)
su pacto con Jacob y sus descendientes (3:6). Asimismo, El pueblo pecaba (3:8c) por no llevar todo el diezmo al
la inmutabilidad del Señor sustenta la certeza de que templo (3:10). Los diezmos se componían de la décima
el Dios de justicia ejecutará su juicio contra los infieles parte de la renta y las posesiones de una persona, ya sea
de su pueblo eliminando lo impuro y transformando el la ganancia producida del campo o del ganado (Lv 27:30,
remanente fiel en un pueblo agradable al Señor. 32). Se entregaban a los levitas (Nm 18:24) quienes a su
La futura llegada del Dios encarnado, Jesucristo, es vez daban la décima parte a los sacerdotes (Nm 18:21).
un evento que nos da esperanza (Tit 2:13) y consuelo Las ofrendas eran la parte de los sacrificios que se sepa-
(1Ts 4:13-18). Además, nos hace reflexionar sobre la raba para los sacerdotes (Éx 29:27-28; Nm 5:9). Cuando
condición de nuestra vida y de nuestro corazón delante no recibían las provisiones, los levitas debían dejar sus
de Dios. Aquel día “dejará al descubierto” la “calidad del tareas sagradas para trabajar en el campo (Neh ­13:10-13).
trabajo de cada uno” (1Co 3:12-15) y revelará “las inten- El resultado de ese “robo” al Señor era el sufrimiento de
ciones de cada corazón” (1Co 4:5). toda la nación que quedaba bajo gran maldición (3:9).
La promesa de Dios para el pueblo (3:10-12)
Preguntas de reflexión La solución para un pueblo que se encuentra “bajo gran
¿Qué concepto de la justicia de Dios se refleja en maldición” (3:9) no es otra que la obediencia inmediata
nuestra adoración y en nuestro servicio cristiano? al Señor. Debían llevar íntegro el diezmo para los fondos
del templo (3:10; ver 1R 7:51; Neh 10:38-39). La escasez
¿Cómo podemos responder práctica y auténtica-
de alimento para los levitas acabaría cuando el pueblo
mente al Dios de justicia? ¿Qué retos concretos
obedeciera a Dios. Así el pueblo experimentaría la otra
nos presenta el contexto en que vivimos?
cara del pacto: las bendiciones divinas derramadas en
respuesta a la lealtad de los adoradores (3:10; ver Dt
28:1-14). La expresión las compuertas del cielo se refiere a
¿Cómo podremos volver a Dios? (3:7-12) una lluvia desmedida de bendiciones que recibirá Judá.
La langosta (“devorador” en rvr60, lbla) y su poder
destructivo sobre los cultivos y las vides en los campos (3:11;
Dios: Vuélvanse a mí, y yo me ver Jl 1:1-4) se cuenta entre las maldiciones relatadas en
volveré a ustedes (3:7a) Deuteronomio 28:38-40. Pero si el pueblo se somete
A diferencia del Dios inmutable, Israel se desvió muchas a la ley divina y obedece, Dios hará que la plaga cese.
veces de los decretos divinos, desde la época de sus ante- Entonces, en su gracia infinita el Señor brillará de tal
pasados (3:7a, ver Nm 32:6-14). Pero Dios, que es mise- manera sobre la tierra de Judá que todas las naciones se
ricordioso, llama nuevamente a su pueblo a volverse a referirán a sus habitantes como dichosos, reconociendo
él, garantizándole que él también se volverá a ellos (3:7a, la prosperidad de la cual disfrutan (3:12).
ver Jr 24:7; Zac 1:3). Esta promesa se fundamenta en el En el NT se destacan los principios de una ofrenda fiel
pacto de Dios con Israel (Dt 4:30-31; 30:1-10). y generosa. Los miembros de las comunidades cristianas
locales son llamados a contribuir con un corazón alegre
El pueblo: ¿En qué sentido tenemos (2Co 9:7). Si nuestra justicia debe superar a la justicia
Malaquías

que volvernos? (3:7b) de los escribas y fariseos (Mt 5:20), entonces nuestros
Los interlocutores de Malaquías, quienes poseían un diezmos y ofrendas deberán expresar la acción de un
corazón duro que rechazaba la exhortación y la pro- espíritu que desborda la gracia de Dios y que enfrenta tal
mesa divina, demuestran ser fervientes inquisidores responsabilidad como un privilegio (2Co 8:1-7).
al punto de ser arrogantes con Dios, especialmente en
cuanto a la necesidad del arrepentimiento. De ahí surge
su pregunta.
Preguntas de reflexión
¿Cuáles son los criterios según los cuales se
Dios: ¡Ustedes me están robando! (3:8a) practica la recolección y distribución de diezmos
La respuesta del Señor viene como una acusación brusca y ofrendas en nuestras iglesias?
y directa. Robarles a los hombres es prueba evidente del
¿Cómo servimos de bendición a otros por medio
carácter de un impío, pero robarle al mismísimo Dios
de nuestras ofrendas?
es una muestra clara de insensatez (ver Dt 14:22-29;
26:12-15).
8  |  Comentario Bíblico Contemporáneo

¿Qué dijimos contra Dios? (3:13-15) Conclusión: Respuesta


final de Dios (3:16–4:6)
Dios: Ustedes profieren
insolencias contra mí (3:13a) Dios actuará con su remanente fiel
En la última disputa del libro, Dios acusa a la nación de según su compromiso (3:16-18)
Judá de dirigirse a él con insolencias (3:13a), ofendiendo La tarea de Malaquías era difícil. Anunció el mensaje
su carácter santo y poniendo en tela de juicio su justo del Señor a un pueblo de corazón duro. Entretanto, una
gobierno sobre la historia. parte del remanente de judíos identificados como los
que temían al Señor (3:16) reaccionó positivamente a la
El pueblo: ¿Qué insolencias hemos
Malaquías

confrontación de Dios. No sabemos si eran personas que


dicho contra ti? (3:13b) se arrepintieron al escuchar las palabras que venían de
Una vez más, se evidencia la condición espiritual cínica Dios o si eran aquellos que, a diferencia de la mayoría, ya
e insensible del pueblo de Dios. La forma verbal sugiere vivían un compromiso real. Lo que sí se destaca es su ac-
que hay un diálogo entre el pueblo contra el Señor. Este titud de corazón: temían al Señor y honraban su nombre
reclamo es muy diferente de las quejas en los salmos de (4:2), y esto hizo que Dios los escuchara. La actitud de
súplica y lamento (ver Sal 79, 80, 85), que se dirigen a estas personas no pasó desapercibida para Dios y queda
Dios a la espera de una respuesta adecuada. registrada en un libro de memorias de aquellos que temen al
Señor y honran su nombre, libro que se escribió en su presencia
Dios da la prueba (3:14-15) (3:16). La idea de un registro en el cual Dios guarda los
El pueblo afirma que servir a Dios no vale la pena, que nombres de quienes le pertenecen también aparece en
no reciben ningún beneficio por cumplir los preceptos otros pasajes del AT (Éx 32:32; Sal 69:28; Is 4:3; Dn 12:1)
divinos y lamentarse por sus pecados delante del Señor y es una garantía de que no serán olvidados. Al contra-
(3:14). La visión estrecha de los judíos los lleva a pensar rio, serán propiedad exclusiva del Señor para el día en que
que dichosos son los soberbios, y los que hacen lo malo no sólo vendrá a juzgar a los impíos y a purificar a la nación de
prosperan sino que incluso desafían a Dios y se salen con la Israel (3:17; 3:2). Dios tendrá compasión del remanente
suya (3:15). A lo largo de todo el libro Dios ha demostra- fiel, así como un padre la tiene por su hijo (3:17). Los
do que actúa de manera fiel a su pacto con los antepa- justos son los que sirven a Dios y por lo tanto se distinguen
sados de la nación. Su amor por Israel no ha cambiado de aquellos que no le sirven (3:18).
(1:2-5): está dispuesto a bendecirlos, siempre y cuando
haya arrepentimiento y obediencia (3:3-4, 6-7, 10-12). El día del Señor (4:1-4)
El gran problema es que el pueblo no demuestra un Ya viene el día (4:1). El día en que se manifestará la justicia
corazón puro, y las personas ven la religión como una del Señor es también conocido como “el día del Señor”,
negociación con Dios: que el Señor está obligado a ben- una expresión recurrente en los profetas que indica un
decirlos cuando ellos cumplen con ciertas actividades período futuro cuando Dios juzgará a los impíos y salva-
(3:14-15). rá a los escogidos (Is 13:6; Jer 46:10; Jl 2:31; Sof 1:14–2:3).
Vivimos inmersos en una cultura evangélica de Para los soberbios, los que se consideraban “dichosos”
intercambio. Pero debemos servir a Dios no con el (3:15), el día de la venida del Señor será ardiente como un
deseo de ganar algo sino como respuesta de gratitud horno que les prenderá fuego hasta dejarlos sin raíz ni rama.
por su amor. ¡No hay mansiones ni autos importados En aquel día todos los soberbios y todos los malvados serán
en la propuesta de vida eterna que nos concede el como paja y los destruirá (4:1). Por otro lado, para aque-
evangelio de Cristo! Lo que la vida eterna sí incluye es llos que temen el nombre del Señor ese momento será
una relación profunda con Cristo y con el Padre (ver como el sol de justicia (4:2). Esta imagen transmite la idea
Jn 17:3). de la llegada de un período de justicia y de paz para los
que temen al Señor. El sol de justicia cuyos rayos traerán
salud (4:2) indica la renovación espiritual del verdadero
Preguntas de reflexión pueblo de Dios. Así como los becerros saltan en el campo
¿Cómo es nuestra respuesta cotidiana a Dios después de haber estado encerrados en el establo, así
cuando no vemos beneficios concretos? el remanente fiel al Señor disfrutará de la alegría y la
libertad de la llegada del Señor. En ese tiempo se hará
¿Por qué le repugna a Dios una religiosidad que
evidente la diferencia entre los justos y los impíos, al
busca contabilizar el intercambio de bendiciones
punto de que los fieles pisotearán a los malvados, y bajo sus
por actos de adoración?
pies quedarán hechos polvo (4:3). La imagen retrata, nueva-
En el continente latinoamericano, donde mente, los becerros saltando en el campo, pisoteando
abundan las desigualdades, ¿cómo el polvo (“ceniza” en rvr60 y lbla) de la paja quemada.
­contrarrestamos la tendencia a interpretar En el versículo 4:4 Dios llama al pueblo a recordar la
la pobreza y la escasez como indicaciones ley de mi siervo Moisés. El verbo acuérdense se utiliza para
de que Dios no es justo o que está ausente? exhortar al pueblo a recordar la revelación que recibió
del “Señor su Dios” (Éx 20:2; Dt 5:6) y a responder a ese
  Malaquías | 9
recuerdo con humildad y obediencia al Señor. La expre- Jesucristo: “Sin duda Elías viene, y restaurará todas las
sión mi siervo Moisés recuerda el rol de Moisés en Horeb cosas” (Mt 17:11), indica que la profecía aún espera su
(o monte Sinaí, ver Éx 3:1; Dt 5:2) como intermediario en cumplimiento total mediante un personaje escatológi-
la entrega de la ley divina para el pueblo de Israel (2Cr co. Como Juan, este personaje deberá manifestarse en
30:16; Esd 6:18; 7:6). “poder y espíritu” como Elías, haciendo que los padres se
La esperanza de tener a Dios de nuestro lado en ese reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres (4:6).
día, “el día del Señor”, y la certeza de que está atento a La profecía termina con una afirmación: es urgente y
los corazones comprometidos con él debe movilizarnos necesaria la conversión de Judá. Si no ocurre, el destino
a actuar diariamente para la gloria de Dios. del pueblo escogido será la destrucción total (4:6).
La esperanza de transformarnos en personas puras
El envío del profeta Elías (4:5-6) para la llegada de Cristo debe movernos a la promoción
El libro de Malaquías termina con la promesa de que de la santidad (1Jn 3:2-3). Recordemos que agradamos
Dios enviará al profeta Elías antes que llegue el día del Señor a Dios cuando demostramos un espíritu humilde y que-
(4:5). Elías había marcado la historia de Israel por luchar brantado (Is 66:1-2).
contra la apostasía promovida por la familia del rey Acab
(ver 1R 17–2R 1). Como el profeta fue arrebatado y no
pasó por la muerte (2R 2:11), entre el pueblo judío existía
Preguntas de reflexión
la expectativa de que Elías mismo volvería en los últimos Nosotros también somos llamados a esperar el
días para cumplir la profecía de Malaquías (Jn 1:21; día del Señor como hijos de Dios, seguidores de
Mt 17:10). justicia y practicantes de su amor (1Jn 3:16-24),
El NT une las dos profecías de Malaquías (3:1 y 4:5-6) dando testimonio de la reconciliación obrada por
y reconoce su cumplimiento en la persona de Juan el Jesucristo (2Co 5:11–6:10).
Bautista. Tanto Jesús como Juan afirmaron que este era
¿Qué conlleva este llamado para nuestra práctica
el “mensajero” que preparaba el camino (3:1) para la
cristiana cotidiana?
llegada del Señor (Mt 11:10-11; Mr 1:2). Cuando el ángel
Gabriel anunció a Zacarías que le nacería un hijo, Juan el ¿En qué sentido podría ser urgente y necesario
Bautista fue identificado como aquel que vendría “con el escuchar este mensaje de Malaquías en el
espíritu y el poder de Elías” con el propósito de “reconci- contexto latinoamericano?
liar a los padres con los hijos” (Lc 1:17), haciendo eco del
versículo 4:6: él hará que los padres se reconcilien con sus hijos.
Asimismo, cuando los discípulos le preguntaron a Valdemar Kroker y
Jesús sobre la venida de Elías, él respondió: “Elías ya vino,
y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que Tiago Abdalla Teixeira Neto
quisieron” (Mt 17:12). Al mismo tiempo, el anuncio de

BIBLIOGRAFÍA
Kidner, Derek, Robert S Fyall y Peter Adam. Oseas, Hageo y Malaquías. Andamio, Barcelona; Libros Desafío, Grand
Rapids, 2014.
Sánchez, Edesio. “Malaquías” en Oseas-Malaquías. Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 13, Editorial Mundo
Hispano, El Paso, Texas, 2003.
Malaquías

También podría gustarte