La excelsa Señora nuestra madre Inmaculada se merece todo el honor y tributo de amor
que debemos darle desde nuestra humilde condición humana. Con gran gusto hemos
querido compartir con toda la federación este tesoro poco conocido de la Iglesia.
INTRODUCCIÓN.
1. El Himno “Akáthistos” en honor a la madre de Dios: Es el poema mariano más célebre de la
Iglesia Bizantina y de la Iglesia de todos los tiempos, obra maestra de literatura y teología,
altísima expresión contemplativa y laudativa del culto a la Virgen Madre.
2. Ha brotado más que de la mente de un sabio, del corazón de la Iglesia. Y no tiene nombre
ni título propio: El nombre se lo ha dado la Iglesia, un nombre singular que es a la vez un
mandato para los fieles: “Akáthistos”, que significa “estando en pie”, es decir, un himno
que, como el Evangelio, debe ser cantado y escuchado “estando en pie”, como signo incluso
exterior de atención reverente.
3. Métrica, ritmo, poesía, teología, elevación espiritual se funden en él: y no se sabe que es lo
que más se debe admirar, si la belleza externa o su aliento interior. La estructura métrica
del texto original es de una precisión que raya en lo inverosímil: Un perfecto trazado en las
estrofas, una fina compostura en los versos, predispuestos los acentos, numeradas las
sílabas, fijada las pausas: Un perfecto entramado, que no se puede tocar impunemente sin
que lo note el experto.
4. En cuanto a la estructura temática, el himno queda configurado en dos grandes escenarios:
El primero escenifica la narración evangélica desde la anunciación al encuentro con Simeón
en el Templo; el segundo, los artículos fundamentales de la fe que se refieren a María: Vida
virginal – Maternidad divina – parto virginal – perpetua virginidad – presencia eclesial, es
decir, un verdadero compendio de doctrina mariana. Las estrofas van alternando cuadros
marianos y temas cristológicos, fundiendo a la vez el hijo y la madre. Unas prorrumpen en
aclamaciones a la Virgen, otras se cierran aclamando al Señor. Es una maravillosa liturgia de
alabanza. Hay dos palabras claves: “Aleluya y Salve”, escogidas con toda intención para
expresar el júbilo y la alabanza delante del misterio del Verbo en el cual vive la Virgen.
5. Hoy como ayer la Virgen es presencia operante en la Iglesia “en camino” es decir cimiento
de la fe, palabra para los apóstoles, fuerza de los mártires; todos, de hecho, y de todo lugar
anuncian a Cristo; nacido de María, y de Él dan testimonio. Presente a la Iglesia desde su
nacimiento en el misterio pascual – como fuente que contiene el agua saludable, ungüento
fragante que compone el Crisma, vida del banquete Celestial - , está también presente en el
peregrinar de la Iglesia hacia la patria: Columna de fuego que guía el camino, nube propicia
que cubre durante el día, manantial donde se sacian con agua de vida, mesa que ofrece el
Pan Celestial, tierra prometida hacia donde tiende el pueblo Santo, puerto en que se atraca
tras haber navegado en el mar de la vida.
6. Este espléndido Himno fue compuesto a finales del siglo IV por un gran poeta y teólogo
insigne contemplativo, tan humilde que ha querido desaparecer en el anonimato. Su
nombre lo conoce Dios. Está bien que el himno sea anónimo; así el himno es de todos,
porque es de la Iglesia.
7. El P. Jesús Castellanos Cervera O.C.D., ha realizado sobre el original griego una versión
métrica del libro en lengua castellano que es a la vez fiel texto, precisa en las expresiones
literarias, adaptada a la melodía.
8. Se aconseja intercalar el himno con Salmos y lecturas bíblicas apropiadas. Puede ser
ejecutado por entero o por partes, siguiendo el esquema melódico. Si se hace por partes,
es conveniente cerrar con la última: La súplica final a la Virgen.
PARTE HISTÓRICA- Episodios (2 Solo)
Evangélicos Salve, Celeste escalera que Dios ha bajado;
Salve, Oh puente que llevas los hombres al
Se toca con el I Esquema Cielo.
1 Salve, de angélicos coros solemne portento;
(1 Solo) Salve, de Turba infernal lastimero flagelo.
Un arcángel excelso fue enviado del cielo
a decir "Dios te salve" a María. (Coro)
Contemplándote, oh Dios, hecho hombre Salve, inefable, la Luz alumbraste;
por virtud de su angélico anuncio, Salve, a ninguno dijiste el secreto.
extasiado quedó ante la Virgen, y así le cantaba: Salve, del docto rebasas la ciencia;
Salve, del fiel iluminas la mente.
(Coro) Salve, ¡Virgen y Esposa! -Salve, ¡Virgen y
Salve, por Ti resplandece la dicha; Esposa!
Salve, por Ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído;
Salve, rescatas el llanto de Eva. 4
(2 Solo)
(2 Solo) La virtud de lo Alto la cubrió con su sombra
Salve, oh Cima encumbrada a la mente del e hizo Madre a la Esposa Inviolada.
hombre; Aquel seno por Dios fecundado
Salve, Abismo insondable a los ojos del ángel. germinó como fértil arada
Salve, Tú eres de veras el trono del Rey; para todo el que busca la gracia y aclama:
(Coro) ¡Aleluya!
Salve, Tú llevas en Ti al que todo sostiene.
(Coro)
Se toca con el III Esquema
Salve, Lucero que el Sol nos anuncia;
Salve, Regazo del Dios que se encarna.
5
Salve, por Ti la creación se renueva; (1 Solo)
Salve, por Ti el Creador nace Niño. Con el Niño en su seno, presurosa María,
Salve, ¡Virgen y Esposa! Salve, ¡Virgen y a su prima Isabel visitaba.
Esposa! El pequeño en el seno materno
exultó al oír el saludo,
y con saltos, cual cantos de gozo, a la Madre aclamaba:
2
(2 Solo) (Coro)
Conociendo la Santa que era a Dios consagrada, Salve, Oh Tallo del verde Retoño;
al arcángel Gabriel le decía:
Salve, Oh Rama del Fruto incorrupto.
"Tu mensaje es arcano a mi oído
Salve, al pío Arador Tú cultivas;
y difícil resulta a mi alma;
Salve, Tú plantas quien planta la vida.
insinúas de Virgen el parto, exclamando:
(Coro) ¡Aleluya!".
(2 Solo)
Se toca con el II Esquema Salve, Oh Campo fecundo de gracias copiosas;
3 Salve, Oh Mesa repleta de dones divinos.
(1 Solo) Salve, un Prado germinas de toda delicia;
Deseaba la Virgen comprender el misterio Salve, al alma preparas Asilo seguro.
y al heraldo divino pregunta:
"¿Podrá dar a la luz criatura una Virgen?
Responde, te ruego". (Coro)
Reverente Gabriel contestaba, y así le cantaba: Salve, incienso de grata plegaria;
Salve, ofrenda que el mundo concilia.
(Coro) Salve, Clemencia de Dios para el hombre;
Salve, Tú guía al eterno consejo; Salve, del hombre con Dios confianza.
Salve, Tú prenda de arcano misterio. Salve, ¡Virgen y Esposa! Salve, -¡Virgen y
Salve, Milagro primero de Cristo; Esposa!
Salve, Compendio de todos sus dogmas.
6
(2 Solo)
Con la mente en tumulto, inundado de dudas, Salve, destruyes el culto del fuego;
el prudente José se debate. Salve, extingues las llamas del vicio.
Te conoce cual Virgen intacta; Salve, Camino a la santa templanza;
desposorios secretos sospecha. Salve, Alegría de todas las gentes.
Al saber que es acción del Espíritu, exclama: Salve, ¡Virgen y Esposa!- Salve, ¡Virgen y
(Coro)¡Aleluya! Esposa!
7
Los pastores oyeron los angélicos coros 10
que al Señor hecho hombre cantaban. Portadores y heraldos de Dios eran los magos
Para ver al Pastor van corriendo; de regreso, allá en Babilonia.
un Cordero inocente contemplan Se cumplía el oráculo antiguo
que del pecho materno se nutre, y a la Virgen le cantan: cuando a todos hablaban de Cristo,
sin pensar en el necio de Herodes que no canta:
Salve, Nutriz del Pastor y Cordero; ¡Aleluya!
Salve, Aprisco de fieles rebaños.
Salve, Barrera a las fieras hostiles;
Salve, Ingreso que da al Paraíso.
11
El Egipto iluminas con la luz verdadera
Salve, por Ti con la tierra exultan los Cielos; persiguiendo el error tenebroso.
Salve, por Ti con los Cielos se alegra la tierra. A tu paso caían los dioses,
Salve, de Apóstoles boca que nunca enmudece; no pudiendo, Señor, soportarte;
Salve, de Mártires fuerza - que nadie somete. y los hombres salvados de engaño, a la Virgen aclaman:
Salve, de fe inconcuso cimiento;
Salve, Fulgente estandarte de gracia. Salve, levantas al género humano;
Salve, por Ti es despojado el averno; Salve, humillas a todo el infierno.
Salve, por Ti revestimos la gloria. Salve, conculcas engaños y errores;
Salve, ¡Virgen y Esposa! Salve,- ¡Virgen y Salve, impugnas del ídolo el fraude.
Esposa!
8 Salve, Oh Mar que sumerge al cruel enemigo;
Observando la estrella que hacia Dios los guiaba, Salve, Oh Roca das de beber a sedientos de
sus fulgores siguieron los magos. Vida.
Era antorcha segura en su ruta; Salve, Columna de fuego que guía en tinieblas;
los condujo ante el Rey Poderoso. Salve, amplísima Nube que cubres el mundo.
Al llegar hasta el Inalcanzable, le cantan:
¡Aleluya!
Salve, nos diste el Maná verdadero;
Salve, nos sirves Manjar de delicias.
9 Salve, Oh Tierra por Dios prometida;
Contemplaron los magos entre brazos maternos Salve, en Ti fluyen la miel y la leche.
al que al hombre plasmó con sus manos. Salve, ¡Virgen y Esposa!- Salve, ¡Virgen y
Comprendieron que era Él su Señor, Esposa!
a pesar de su forma de esclavo;
presurosos le ofrecen sus dones y a la Madre proclaman:
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Simeón el anciano, al final de sus días,
Salve, Oh Madre del Sol sin ocaso; de este mundo dejaba la sombra.
Salve, Aurora del místico Día. Presentado le fuiste cual Niño
Salve, Tú apagas hogueras de errores; mas, al verte cual Dios poderoso,
Salve, Dios Trino al creyente revelas. admiró el arcano designio y gritaba:
¡Aleluya!
Salve, derribas del trono al Tirano enemigo;
Salve, nos muestras a Cristo el Señor y el
Amigo.
Salve, nos has liberado de bárbaros ritos;
Salve, nos has redimido de acciones de barro.
PARTE DOGMÁTICA-Misterios de la fe
Salve, por Ti fue borrada la culpa;
Salve, por Ti Dios abrió el Paraíso.
13 Salve, Tú llave del Reino de Cristo;
Renovó el Excelso de este mundo las leyes Salve, Esperanza de bienes eternos.
cuando vino a habitar en la Tierra. Salve, ¡Virgen y Esposa!- Salve, ¡Virgen y
Germinando en un Seno incorrupto Esposa!
lo conserva intacto cual era.
Asombrados por este prodigio a la Santa cantamos:
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Todo el orden angélico asombrado contempla
Salve, Azucena de intacta belleza; el misterio de Dios que se encarna.
Salve, Corona de noble firmeza. Al Señor, al que nadie se acerca,
Salve, la suerte futura revelas; hecho hombre, accesible, admira
Salve, la angélica vida desvelas. caminar por humanos senderos, escuchando:
¡Aleluya!
Salve, Frutal exquisito que nutre a los fieles;
Salve, Ramaje frondoso que a todos cobija. 17
Salve, llevaste en el Seno quien guía al errante; Oradores brillantes como peces se callan
ante Ti, Santa Madre del Verbo.
Salve, al mundo entregaste quien libra al
Cómo ha sido posible no entienden
esclavo.
ser Tú Virgen después de ser Madre.
El prodigio admiramos tus fieles, y con fe proclamamos:
Salve, Plegaria ante el Juez verdadero;
Salve, Perdón del que tuerce el sendero.
Salve, Sagrario de arcana sapiencia;
Salve, Atavío que cubre al desnudo;
Salve, Despensa de la Providencia.
Salve, del hombre supremo deseo.
Salve, por Ti se confunden los sabios;
Salve, ¡Virgen y Esposa!- Salve, ¡Virgen y
Salve, por Ti el orador enmudece.
Esposa!
Salve, por Ti se aturden sutiles doctores;
14 Salve, por Ti desfallecen autores de mitos;
Ante el Parto admirable, alejados del mundo, Salve, disuelves enredos de agudos sofistas;
hacia el Cielo elevamos la mente. Salve, rellenas las redes de los pescadores.
El Altísimo vino a la tierra
con la humilde semblanza de un pobre Salve, levantas de honda ignorancia;
y enaltece hasta cumbres de gloria a quien canta: Salve, nos llenas de ciencia suprema.
¡Aleluya! Salve, Navío del que ama salvarse;
Salve, Oh Puerto en el mar de la vida.
Salve, ¡Virgen y Esposa!- Salve ¡Virgen y
Esposa!
15
Habitaba en la Tierra y llenaba los cielos
la Palabra de Dios infinita. 18
Su bajada amorosa hasta el hombre Por salvar todo el orbe, el Divino Alfarero
no cambió su morada superna. hasta el mundo bajó, porque quiso.
Era el Parto divino de Virgen que este canto escuchaba: Por ser Dios era Él Pastor nuestro;
se mostró por nosotros Cordero;
como igual sus iguales atrae; cual Dios oye:
Salve, Mansión que contiene el Inmenso; ¡Aleluya!
Salve, Dintel del augusto Misterio.
Salve, de incrédulo equívoco anuncio;
Salve, del fiel inequívoco orgullo. 19
Virgen, Madre de Cristo. Baluarte de vírgenes
y de todo el que en Ti se refugia
Salve, Carroza del Santo que portan querubes; el Divino Hacedor te dispuso,
Salve, Sitial del que adoran sin fin serafines. al tomar de Ti carne en Tu seno;
Salve, Tú sólo has unido dos cosas opuestas: y enseña a que todos cantemos en Tu honor, oh
Inviolada:
Salve, Tú sola a la vez eres Virgen y Madre.
Salve, Columna de sacra pureza; 22
Salve, Umbral de la vida perfecta. Por querer perdonarnos el pecado primero,
Salve, Tú inicias la nueva progenie; el que paga las deudas de todos,
Salve, dispensas bondades divinas. de sus prófugos busca el asilo,
libremente del cielo exiliado.
Mas, rasgando el quirógrafo antiguo, oye un canto:
Salve, de nuevo engendraste al Nacido en ¡Aleluya!
deshonra;
Salve, Talento infundiste al hombre insensato. 23
Celebrando Tu parto, una voz te alabamos
Salve, anulaste a Satán seductor de las almas;
Como Templo viviente, Señora.
Salve, nos diste al Señor sembrador de los
Ha querido encerrarse en Tu seno
castos.
El que todo contiene en su mano,
El que Santa y gloriosa te ha hecho,
El que enseña a cantarte:
Salve, Regazo de nupcias divinas;
Salve, Unión de los fieles con Cristo.
Salve, de vírgenes Madre y Maestra; Salve, Oh Tienda del Verbo divino;
Salve, al Esposo conduces las almas. Salve, más grande que el gran Santuario.
Salve, ¡Virgen y Esposa! Salve, ¡Virgen y Salve, Oh Arca que Espíritu dora;
Esposa!
Salve, Tesoro inexhausto de vida.
Salve, diadema preciosa de reyes devotos;
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Salve, orgullo glorioso de sacros ministros.
Impotente es el canto que alabar presumiera
de Tu gracia el caudal infinito. Salve, firmísimo Alcázar de toda la Iglesia;
Como inmensa es la arena en la playa Salve, Muralla invencible de todo el Imperio.
pueden ser nuestros himnos, Rey Santo,
mas no igualan los dones que has dado a quien canta:
¡Aleluya! Salve, por Ti enarbolamos trofeos;
Salve, por Ti sucumbió el adversario.
Salve, Remedio eficaz de mi carne;
21 Salve, Inmortal salvación de mi alma.
Como antorcha luciente del que yace en Tinieblas Salve, ¡Virgen y Esposa! Salve, ¡Virgen y
resplandece la Virgen María. Esposa!
Ha encendido la Luz increada;
su fulgor ilumina las mentes 24
y conduce a la ciencia celeste, suscitando este canto: Digna de toda loa, Madre santa del Verbo,
el más Santo entre todos los Santos.
Nuestra ofrenda recibe en el canto;
Salve, Oh Rayo del Sol verdadero; salva al mundo de todo peligro;
Salve, Destello de Luz sin ocaso. del castigo inminente libera a quien canta:
Salve, Fulgor que iluminas las mentes; ¡Aleluya!
Salve, cual trueno enemigos aterras.
Salve, surgieron de Ti luminosos misterios;
Salve, brotaron en Ti caudalosos arroyos.
Salve, Figura eres Tú de salubre piscina;
Salve, Tú limpias las manchas de nuestros
pecados.
Salve, Oh Fuente que lavas las almas;
Salve, Oh Copa que vierte alegría.
Salve, Fragancia de ungüento de Cristo;
Salve, Oh Vida del sacro Banquete.
Salve, ¡Virgen y Esposa! Salve, ¡Virgen y
Esposa!
Colaboración del monasterio del socorro