El patrón de Dios para las esposas, 1ª Parte
Escritura: Efesios 5:22-24
Efesios capítulo 5, versículos 22 al 24. Y ahí, la Palabra de Dios dice: “Las casadas estén sujetas
a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo
es cabeza de la Iglesia, la cual es Su cuerpo y Él es su Salvador. Así que, como la iglesia está
sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.”
para la mayoría, el matrimonio comienza en una euforia de emoción y amor y gradualmente
desciende a diferentes niveles hasta llegar a la guerra, caracterizándose por la amargura, la
falta de contentamiento, la falta de perdón, la separación y el divorcio. Y a lo largo de este
proceso, es puntualizado por momentos de tregua. Una lucha que se pierde y la mayoría, en la
actualidad, abandona el matrimonio. El diseño original de Dios fue muy claro un hombre, una
mujer, juntos de por vida.
En el capítulo 4 de Génesis vemos la poligamia, en el capítulo 9 nace la pornografía, en el
capítulo 16, el adulterio, en el capítulo 19, la homosexualidad, en el capítulo 34, la fornicación
y matrimonios mixtos, en el capítulo 38, el incesto, en el capítulo 38 también se menciona la
primera prostituta y en el capítulo 39 se menciona el primer caso específico de seducción.
El conflicto entró en la relación entre un hombre y una mujer desde adentro y desde afuera. Y
usted puede añadir a esas cosas del hecho de que usted tiene a dos pecadores, dos pecadores,
en la carne con fuertes deseos de hacer lo que quieren, cumplir su voluntad, chocando. La
única esperanza para revertir el desastre inevitable al que lleva este tipo de relación es seguir
el patrón que Dios ha revelado en las Escrituras. La única esperanza para el matrimonio es ser
obediente a la Palabra de Dios y ser capacitado por el Espíritu de Dios
Nos sometemos de manera mutua el uno al otro estando más preocupados por el otro de lo
que estamos por nosotros mismos, más preocupados por las cosas de otros que por nuestras
propias cosas.
las casadas estén sujetas a vuestros propios maridos como al Señor.” Notará que la palabra
‘ser sujetas’ en algunas versiones está en itálicas porque no está en el original, no necesita
estar ahí. Él acaba de decir “Someteos unos a otros en el temor de Dios” y después, él dice “las
casadas a sus propios maridos.”
Colosenses, capítulo 3, usted puede comparar ambos porque dicen cosas idénticas. Dice en
Colosenses 3:18: “las casadas estén sujetas a sus maridos.” Y ahí usted tiene la palabra
‘sujétense’ porque no está en el versículo previo y no puede ser por lo tanto verse de manera
implícita. Las casadas estén sujetas a sus maridos como conviene en el Señor. Esto conviene,
esto es apropiado, esto es correcto, delante del Señor. No es una preferencia cultural. Es un
mandato espiritual.
El liderazgo del marido es asignado por parte de Dios y ella debe reconocer eso y en un espíritu
humilde de sumisión amorosa, someterse a ese liderazgo. De nuevo, le recuerdo que esto
debe ser fácil de hacer, debe ser muy apropiado, bien entendido excepto por la maldición,
excepto por nuestra pecaminosidad y excepto por el ataque que Satanás ha traído en contra
del matrimonio para confundir estos asuntos
Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;” Él nos muestra
como sufrir injustamente. Él nos muestra cómo sobrellevar el yugo gravoso del liderazgo
injusto. Él sufrió, no cometió pecado
Usted dice bueno, tengo un marido que es desobediente a las cosas de Dios, indiferente a
Jesucristo, que no es amable ni amoroso, que no es ni bueno ni gentil. Con mayor razón, Pedro
dice: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que
no creen en la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas.”
le recuerdo, como conviene - y el conviene tiene sus límites. No debe someterse si él le manda
a usted a hacer algo de manera directa que se opone a la Palabra de Dios o le manda a no
hacer algo que la Palabra de Dios le manda a hacer. Pero fuera de esas cosas, por las cuales
estaba bajo el mandato de Dios, debe someterse a su esposo, hupotassō, “alinearse debajo de
él.
en Tito capítulo 2 hay algo de instrucción comenzando en el versículo 3 hasta el versículo 5
que apoya este concepto de sumisión. Y escuche con mucha atención lo que voy a decir a
continuación. Toma el concepto de sumisión a su marido y lo extiende al rango de los deberes
en el hogar. Comienza a desarrollar los deberes.
Dicen el versículo 3: “Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras,
no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus
maridos…” Eso viene primero. Amor no puramente en un sentido emocional conforme
hablamos de enamorarse y todos los sentimientos que tenemos sino amor en el sentido de
devoción abnegada al deber privilegiado al cual usted ha sido llamada bajo el liderazgo y la
protección de él, amar a sus maridos, “…y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su
casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” Una
razón muy importante.
Betty Friedan, regresando al año 1963, una de las primeras líderes del movimiento feminista
escribió un libro. Les dijo a las mujeres en el libro que dejaran sus hogares y fueran a trabajar.
Y fue realmente una especie de bomba que popularizó el movimiento feminista. Veinte años
después, nadie menos que Betty Friedan escribió otro libro llamado La segunda etapa. Y en ese
libro ella dijo esto: “el feminismo ha fracasado y animo a ustedes, mujeres que trabajan, a que
dejen el trabajo y vuelvan a casa.” Un experimento de 20 años fracasó y todavía está
fracasando de manera miserable. Ella comenzó con tanto machismo femenino incorporado
que es casi imparable.
. Ella ni siquiera fue en un viaje si estorbaba de alguna manera la atención que ella necesitaba
dar a ese hijo. El abandono del hogar, el abandono de los hijos, el aislamiento de la mujer
como la mujer trabajadora independiente claro que incrementa la unión ya maldecida y
golpeada que conocemos como matrimonio.
. Ella ni siquiera fue en un viaje si estorbaba de alguna manera la atención que ella necesitaba
dar a ese hijo. El abandono del hogar, el abandono de los hijos, el aislamiento de la mujer
como la mujer trabajadora independiente claro que incrementa la unión ya maldecida y
golpeada que conocemos como matrimonio.
Desarrollamos la teología, pero ellas la tienen en sus corazones. Siempre me rio cuando veo a
estos grandes atletas y nunca he visto ninguno que diga ‘hola papá’. Lo único que hacen es
decir ‘hola mamá’. Estos
gigantes enormes, que están ahí decapitándose uno al otro, diciendo: ‘hola mamá’. De hecho,
siempre oímos esto. Hablamos con entrenadores y ellos nos dicen que ‘usted no recluta
atletas, sino que recluta a sus madres.’ Si usted le cae bien a la mamá, ya entró. La mujer
revierte el estigma de haber guiado a la raza humana al pecado cuando ella cría hijos piadosos.
Proverbios 31, simplemente me voy a referir brevemente al texto y luego voy a cerrar con un
par de ilustraciones que son muy poderosas. Pero el capítulo 31 habla de una mujer virtuosa y
esta es una gran, gran descripción de una mujer excelente. Comenzando en el versículo 10 de
Proverbios 31. Caballeros, éste es el tipo de mujer con el que ustedes sueñan; esto es lo que
toda mujer debe desear ser.
“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?” Es difícil encontrar una. “Porque su estima sobrepasa
largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado.”
Encuentre en primer lugar una mujer en la que puede confiar. Puede confiarle todo, confiar en
ella en el área de relaciones, confiar en ella en el área de sus hijos, confiar en ella en el área del
dinero, confiar en ella en el área de las posesiones que usted tiene, confiar en ella en el área
de sus relaciones. Ella no va estar por todos lados atacando esas relaciones. “Y no carecerá de
ganancias. Le da ella bien y no mal todos los días de su vida.”
Esta es una mujer sorprendente. “Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos. Es
como nave de mercader; Trae su pan de lejos.” Ella va a ir a cualquier lugar para encontrar una
oferta. Una mujer sorprendente. Trabaja con sus manos, va a todos lados con sus cupones.
Versículo 15: “Se levanta aun de noche y da comida a su familia...” Tengo tantos recuerdos de
eso como niño, tengo tantos recuerdos de las mañanas de mi vida; y no despertarme por una
alarma, sino por el aroma que salía de la cocina.
Las mujeres cristianas necesitan tener una perspectiva de la maternidad anclada en las
Escrituras, no en sus emociones. Usted no va a aprender la maternidad en ningún lugar fuera
de la Biblia. Usted no va a aprender de un anfitrión en un programa de televisión. Usted no lo
va a aprender de algún artículo de una revista en el supermercado. Usted no va a aprender la
maternidad de clases acerca de la autoestima.