Dios esta con nosotros, Venid estad Quietos
INTRODUCCIÓN.-
Realmente , debemos estar agradecidos con Martín Lutero. El destello de
discernimiento que tuvo en la famosa escalinata, acerca de que el justo vivirá
por la fé, ciertamente constituyó un acontecimiento memorable para la
Reforma protestante. Sin embargo, las 95 tesis que clavó en la puerta de la
iglesia de Wittenberg no tenían el propósito primario de discutir el tema de la
justificación por la fe . En lugar de eso, se referían principalmente a ciertas
reformas necesarias en el sistema religioso de sus días, e insistían en la
libertad de conciencia, a la vez que condenaban la venta de indulgencias y
tronaban en contra de los abusos papales.
“Roma se exasperaba más y más con los ataques de Lutero, y de entre los
más encarnizados enemigos de este y aun de entre los doctores de las
universidades católicas, hubo quienes declararon que no se imputaría pecado
al que matase al rebelde monje. Cierto día, un desconocido se acercó al
reformador con una pistola escondida debajo de su manto y le preguntó por
qué iba solo. “Estoy en manos de Dios—contestó Lutero—; él es mi fuerza y mi
amparo. ¿Qué puede hacerme el hombre mortal?” (ibíd., lib. 6, cap. 2). Al oír
estas palabras el hombre se demudó y huyó como si se hubiera hallado en
presencia de los ángeles del cielo” CS 127.
En efecto el Salmo 46 es llamado el "Salmo de Lutero", porque el gran
reformador, que acostumbraba cantar en momentos de angustia, lo
parafraseó en su himno "Castillo fuerte" (Himnario adventista, 255). Este
salmo es un glorioso himno basado en el tema de la seguridad que el pueblo
de Dios puede disfrutar en medio de la agitación de la naturaleza y de los
pueblos.
Importancia de la Seguridad
Según la pirámide de Maslow, la seguridad en el ser humano ocupa el
segundo nivel dentro de las necesidades de déficit. Según la teoría de las
necesidades de Bronisław Malinowski, la seguridad es una de las siete
necesidades básicas a satisfacer por el ser humano. La seguridad es tan
importante que son muchas las organizaciones que trabajan para lograr la
seguridad, como la ONU.
Anna LLorens
Valencia 6 ABR 2004
“El mundo es ahora más seguro, al menos eso opinan el trío de las
Azores. Si, es más seguro que puedas estar sentado en el mullido sillón de tu
hogar y de repente saltar por los aires. Es más seguro, mucho más seguro, que
te subas a un tren para ir a ganarte el pan de cada día y acabes destrozado
entre un amasijo de hierros que antes era un vagón. Es mucho más seguro
que cuando vuelvas a tu domicilio quizás tengas la mala suerte de encontrar el
edificio hecho polvo. Es mucho más seguro que tu vida ya no vuelva a ser
jamás la misma, porque te han arrebatado a ese ser querido que nunca más
volverá a estar a tu lado. Y mientras tanto, los que abrieron la caja de Pandora
disfrutan de su hogar, de sus seres queridos y sus saneadas economías, sin
sentir el menor remordimiento por los cadáveres que han dejado, dejan y
dejarán en su camino. Pero la vida sigue, aunque ninguno de nosotros
volvamos a ser los mismos de antes”.
Si queridos hermanos la seguridad es un bien escaso en nuestros días,
pero en esta mañana quiero compartir con ustedes una serie de reflexiones en
el salmo 46 con la esperanza que la confianza en la seguridad que viene de
Dios te ayude a enfrentar con optimismo el mundo cada día mas inseguro en
el que vivimos y que puedas compartir con otros esta seguridad.
Leámoslo.
Marco histórico.
¿Dónde, en qué ocasión y cuándo se cantó el Sal 46? el Comentario
Bíblico Aventista nos dice: Después de una notable victoria en tiempos de
Josafat, los israelitas cantaron este himno (ver PR 148-150).
Independiente del evento histórico que dio origen a la redacción de este
salmo su contenido nos permite ver que el salmista tiene en mente una
liberación escatológica. Las imágenes son demasiado exuberantes, la
simbología militar es tan genérica y grandiosa que nos induce a dar a este
salmo una dimensión escatológica, es decir su contenido anticipa una
liberación definitiva. Vista a través de la liberación presente.
Este salmo es un cántico a Sion, rebosante de confianza. Cánticos de
Sion: Los cánticos de Sion (46, 48, 76, 87 y 122) son himnos procesionales
que describen los anhelos y expectaciones de los peregrinos que iban
subiendo a Jerusalén para participar en las fiestas religiosas. Bien podría ser
el himno del pueblo de Dios durante los últimos días que dure su peregrinaje
en esta tierra en medio de los crecientes peligros de los últimos días.
A fin de expresar este tema, sobre la seguridad de los hijos de Dios, muy
apropiado para nuestra época, el salmista redacto este salmo con la siguiente
estructura: tres estrofas, de longitud casi igual, con su estribillo y la notación
selah parece que actúa como separadora de estrofas. En este caso, el salmo se
compondría de tres estrofas:
A) Dios es nuestro refugio y fortaleza ante la agitada naturaleza (vv. 1-3).
B) Dios es nuestro refugio y fortaleza ante la agitada humanidad (vv. 4-7).
C) Dios esta con nosotros, venid estad quietos. (vv. 8-11).
Un vocablo atraviesa las tres estrofas: «la tierra» se desmorona (v. 2),
que se deshace (v. 6) y se llena de desolación (v. 8); Dios actúa en ella
deteniendo las guerras (v. 9), porque es excelso sobre toda la tierra (v. 10).
Las estrofas primera y segunda comparten cierto vocabulario: a)
«ayudar»: Dios es ayuda segura en la angustia (v. 1) y ayuda a la ciudad al
despuntar el alba (v. 5); b) «Vacilar-temblar»: vacilan los montes (v. 2) y los
reinos (v. 6), pero no la ciudad, porque Dios está en medio de ella (v. 5); c)
«rujan o braman»: las aguas (v. 3) y las naciones (v. 6).
Entre las estrofas segunda y tercera también existe alguna repetición de
terminos: «las naciones», que braman (v. 6); se eleva el poderío divino (v. 10).
El estribillo del salmo, anticipado temáticamente en el v. 1, da unidad a todo
el poema.
Jehová de los ejércitos esta con nosotros esta es la nota
dominante del salmo.
A) Dios es nuestro refugio y fortaleza ante la agitada naturaleza
(vv. 1-3).
Dios es nuestro refugio y fortaleza ante la agitada naturaleza. Los vers. 1-
3 componen la primera estrofa, en la cual se describe la seguridad del pueblo
de Dios, aunque se sacudan los cimientos de la tierra. En cualquier crisis,
Dios es nuestro amparo y fortaleza. Amparo enfatiza más su protección;
fortaleza la fuerza interior que da. Pronto, “muy encontrado”, La traducción
literal de toda la frase es: "Se ha hallado una ayuda extraordinaria en las
tribulaciones". Puesto que Dios siempre ha ayudado, es digno de confianza
aun en situaciones angustiosas. recalca que Dios está siempre dispuesto a
ayudarnos; por eso (v. 2) podemos confiar en él.
Normalmente el cristiano cree que Dios “puede”, pero duda de que “esté
dispuesto” en este caso. El salmista insiste en que Dios siempre está
dispuesto.
El uso de palabras es pintoresco: los montes representa lo que se
considera más estable, el mar representa lo que siempre está moviéndose.
Asimismo en el v. 3, “rugir” (yehemú 1993 ) y “echar espuma” (yejmerú
2560 ) acentúan el efecto del cuadro de crisis.
Ilustracion: Pintura Ivan Aivakovsky
La novena ola (ruso: Девятый вал) es una de las más impresionantes y ) es una de las más impresionantes y
mejor conocidas obras del pintor ruso de origen armenio Iván Aivazovski, que
fue realizada en 1850. Esta pintura ha sido llamada «la pintura más bella de
Rusia»
Representa un mar después de la tormenta en la noche y unos náufragos
(siete) tratando de salvarse agarrados a los restos de un barco hundido. El
nombre hace alusión a la tradición marinera que atribuía a la novena ola de la
tempestad el efecto más destructivo.1
La pintura tiene tonos cálidos en los que el mar parece no ser tan
amenazante y dar una oportunidad a la gente para sobrevivir.
Dice Calvino que nuestra fe solamente se prueba de veras cuando
pasamos por conflictos severos. Selah es una nota musical, quizá para señalar
un interludio instrumental.
Aplicación: Las convulsiones de la naturaleza, el terremoto que lanza
montañas al mar, el rugir de las olas, el cataclismo de una ola gigante -
ninguno de estos fenómenos, como tampoco las conmociones y revoluciones
del mundo político- deben perturbar al que confía en Dios. Ocurra lo que
ocurriera, Dios es un refugio seguro.
B) Dios es nuestro refugio y fortaleza ante la agitada
humanidad (vv. 4-7).
Dios es nuestro refugio y fortaleza ante la agitada humanidad. La figura
de un Río es una hermosa figura de la protección de Dios. Se presenta la
tranquila serenidad en agudo contraste con el mar embravecido del vers. 3. La
segunda estrofa (vers. 4-7) describe la paz que hay en la ciudad de Dios
mientras fuera de sus muros todo está en tumulto.
Las crisis políticas, sean entre naciones o dentro de una, a menudo ponen
en peligro la vida de todos y la obra de la iglesia. Pero los que confían en Dios
no dependen de las aguas políticas que “echan espuma”; más bien se
alimentan de “aguas de vida” que brotan de Dios (cf. Sal. 36:8). El mismo está
en medio de su pueblo. Dice Calvino: “Si deseamos la protección de
Dios, sobre todo debemos interesarnos en que él more entre
nosotros.”
El salmista alude a hechos históricos específicos como el cruce del mar
Rojo. Al clarear la mañana (v. 5) es la misma frase heb. que se usa en Exodo
14:27. Es cierto que las naciones conmocionan (la misma palabra que rujan en
el v. 3), pero con sólo la voz de Dios se derrite la tierra (en Gén. 1, creó la
tierra por su palabra), desaparece o cambia por completo la situación. Todos
podemos recordar tales obras de Dios en nuestro tiempo. Tanto frente al caos
cósmico como al caos histórico, nuestro refugio es Dios porque él está con
nosotros.
La ciudad de Dios. Jerusalén, donde se decía que Dios tenía su
morada (ver Sal. 48: 1). Dios, como ayudador y protector, está en
medio de la ciudad (ver Isa. 12: 6). A la salida del alba. Exo. 14:
24; Lam. 3: 22, 23.
C) Dios esta con nosotros, venid estad quietos. (vv. 8-11).
Dios esta con nosotros, venid estad quietos. La tercera estrofa (vers. 8-11)
describe el poder de Dios manifestado en su dominio sobre los poderosos
movimientos de las naciones, y lo sublime de su serena exaltación sobre ellos.
El salmista puede señalar hechos concretos, por eso dice, venid y ved. Por
cierto, muchos no quieren ver y darán otras explicaciones. Desolaciones (v. 8)
también puede traducirse “cosas sorprendentes”. Como vemos en Apocalipsis,
antes de instituir un reino de paz, Dios tiene que hacer juicio. La victoria y
subsecuente paz, aquí, anticipa la paz total en el futuro. Dios destruye las
armas; carros se refiere a carros de guerra (cf. Isa. 2:1–4).
Estad quietos es una exhortación necesitada hoy. Nótese el
paralelo con 2 Crónicas 20:17 (la victoria de Josafat) y con Isaías 30:15
(tiempo de Ezequías y la victoria sobre Senaquerib). Dios es exaltado cuando
permitimos que él obre.
Estad quietos.
De un verbo que significa "desistir", "dejar tranquilo", "entregarse". Dios
mismo pronuncia estas palabras sublimes. Se ha parafraseado la primera
parte del versículo de la siguiente manera: "¡Silencio! Abandonad vuestro
tumulto, y reconoced que yo soy Dios". La Versión Popular traduce bien al
decir: "¡Ríndanse! ¡Reconozcan que yo soy Dios!" Solemos hablar demasiado
y escuchar muy poco. Nuestra constante ocupación hace que nos falte la
estabilidad cristiana. Moisés pasó 40 años en la tierra de Madián (Hech. 7:
29, 30); Pablo, 3 años en el desierto (Gál. 1: 17, 18; HAp 102-105), y Jesús, 40
días en el desierto (Mat. 4: 1, 2). Se preparaban así para desempeñar las
responsabilidades del llamamiento divino.
El v. 11 repite el estribillo del v. 7. Dado que Dios controla la naturaleza y
la historia, podemos confiar en él. Dios de Jacob recalca su misericordia y su
paciencia.
"Baluarte" (BJ), un lugar alto y seguro. El verbo del cual deriva esta
palabra aparece en Sal. 20: 1 "te defienda", o sea, "te ponga en un lugar alto".
Conclusión
Nuestra Fuerza no está en nosotros ni en las alianzas con el poder
terrenal, sino en Dios. En su Comentario de Salmo 46: 3, 4, Calvino sugiere
que al emplear la metáfora de las aguas turbulentas en oposición a las aguas
tranquilas, el profeta deseaba enseñar "a los fieles de todas las épocas que la
gracia de Dios por sí sola les sería suficiente protección, aparte de la ayuda del
mundo. De modo similar, el Espíritu Santo todavía nos exhorta y anima a
acariciar la misma confianza . . . a fin de que conservemos la tranquilidad en
medio de inquietudes y dificultades . . . siempre que la mano de Dios esté
extendida para salvarnos. Así, aunque la ayuda de Dios nos llegue de modo
secreto y suave, como arroyos apacibles, nos imparte más tranquilidad de
mente que si todo el poder del mundo se hubiera reunido para socorrernos".