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Recurso Reposición - Apelación

Este documento es un recurso de reposición y apelación presentado por Sandra Liliana Benavides Bolanos en contra de una resolución que impuso una sanción a su hijo Luis Santiago Bolanos Benavides en la Institución Educativa Politécnico Juan Bolanos. La madre argumenta que la sanción viola los derechos de su hijo, quien tiene diagnóstico de déficit de atención. Alega que la institución no ha brindado una educación inclusiva acorde con la condición de su hijo. Pide que se revoque
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Recurso Reposición - Apelación

Este documento es un recurso de reposición y apelación presentado por Sandra Liliana Benavides Bolanos en contra de una resolución que impuso una sanción a su hijo Luis Santiago Bolanos Benavides en la Institución Educativa Politécnico Juan Bolanos. La madre argumenta que la sanción viola los derechos de su hijo, quien tiene diagnóstico de déficit de atención. Alega que la institución no ha brindado una educación inclusiva acorde con la condición de su hijo. Pide que se revoque
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San José de Albán – Nariño, octubre de 2.

018

Señores
INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS
Atn.- Rector ARTURO OJEDA URBANO
Atn.- COMITÉ ESCOLAR DE CONVIVENCIA
La ciudad.

REF. RECURSO REPOSICIÓN EN SUBSIDIO APELACIÓN


RESOLUCIÓN No. 08 DE 27 DE SEPTIEMBRE DE 2018

QUEJA CONTRA EL SEÑOR DOCENTE ORLANDO ARTURO HOYOS BOLAÑOS

SANDRA LILIANA BENAVIDES BOLAÑOS identificada como aparece al pie de mi


firma, en calidad de madre y representante legal del menor LUIS SANTIAGO
BOLAÑOS BENAVIDES, Identificado con tarjeta de identidad No. XxXxx , estando
dentro del término legal para ello, me permito interponer RECURSO DE REPOSICIÓN
y en SUBSIDIO APELACIÓN, en contra de la Resolución No. 08 del 27 septiembre
del 2.018 proferida por la INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN
BOLAÑOS y en su nombre el señor Rector ARTURO OJEDA URBANO, y el COMITÉ
ESCOLAR DE CONVIVENCIA, por medio de la cual se aplica al estudiante LUIS
SANTIAGO BOLAÑOS BENAVIDES, de grado sexto dos (6-2) Flexibilidad horaria en
la jornada escolar, y se le niega la renovación de cupo para continuar estudios en esta
institución para el año escolar 2019.

I.- HECHOS:

1.- El día 16 de Octubre fui notificada de la resolución No. 08 de del 27 de septiembre


de 2018 emitida por el rector de la Institución Educativa Politécnico Juan Bolaños por
medio de la cual se coarta el derecho a la educación a mi hijo, el estudiante LUIS
SANTIAGO BOLAÑOS BENAVIDES, quien cursa el grado sexto de básica secundaria,
el disponer una Flexibilidad horaria en su jornada escolar a partir del 1 de octubre del
año en curso, además de negarle a mi hijo el cupo para continuar estudios en esta
institución para el año escolar 2019.

2.- Según el docente, funda sus razones en que una vez se inició el proceso
sancionatorio, y luego de suscribir actas de compromiso en distintas oportunidades a
lo largo del período académico actual, mi hijo reincidió en su comportamiento
inapropiado, señalando que su comportamiento es violatorio a lo establecido en el
manual de convivencia Institucional por cuanto se encuentra tipificado como faltas
que generan consecuencias disciplinarias.

3.- El día 26 de junio de 2018 se levantó y se notificó el pliego de cargos por


incumplimiento a los establecido en el Manual de Convivencia, al estudiante LUIS
SANTIAGO BOLAÑOS BENAVIDES y a la suscrita como su progenitora, respecto de
lo cual presenté los respectivos descargos para que se reconsidere la situación de mi
hijo dado que él padece de trastorno conocido como déficit de atención además de
hacer conocer a la comunidad educativa todos los esfuerzos para superar la situación
que presente mi hijo, lo que incluye la búsqueda de ayuda profesional, inclusive.

4.- El 21 de septiembre de 2018 se reunió el Comité Escolar de Convivencia de la


institución, consideraron que a mi hijo le precede una continua indisciplina y falta de
respeto de las normas de convivencia, llegando al punto de agresión física y verbal a
algunos compañeros y docentes, razón por la cual determinaron tomar acciones
formativas que fueron depuestas en la resolución que ahora impugno por ser contraria
a la dignidad humana, a sus derechos humanos y violatoria del derecho a la educación
de mi hijo, y por estigmatizar a mi hijo como un “niño problema” desconociendo que
él se encuentra en educación inclusiva y además que los mismos docentes ignoran la
forma cómo deben adelantarse las posibles soluciones para incorporar a un estudiante
en las condiciones que presente mi hijo dado que no han sido preparados y
capacitados para una situación similar.

5.- Los docentes, en lugar de capacitarse para propender por una educación inclusiva
que respete los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes con la
condición de mi hijo, toman el camino más fácil y corto, señalando o tildando a una
persona con condiciones especiales de ser “alumnos problemáticos”, respecto de lo
cual solo se señala, se colocan quejas, pero jamás se buscan las soluciones pertinentes,
siendo la única manera la flexibilización del horario de clases y negando su educación
a futuro como es el caso que presento, desconociendo de suyo no solo los
pronunciamientos las directrices trazadas por la Secretaría de Educación
Departamental y el Ministerio de Educación sobre el tema, y el desarrollo
jurisprudencial vinculante de la Corte Constitucional, además de los principios rectores
trazados por la Convención Interamericana de Derechos Humanos y los Derechos
internacionales de los Niños, Niñas y adolescentes.

6.- Comentario aparte merece los aportes jurisprudenciales que acopia la


INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS como soporte para
elevar la resolución No. 08 del 27 de septiembre de 2018, No es un precedente
vinculante por no ser el resultado o pronunciamiento de casos similares, pues, entre
otros, la Sentencia No. T-519/92, refiere a un estudiante NN (quien no posee la
condición de mi hijo LUIS SANTIAGO), dejó de cumplir las actividades escolares y con
faltas graves reiteradas razón por la cual la Corte Constitucional en sede de revisión
decidió confirmar la sentencia del 4 de marzo de 1992 proferida por el Juez Penal del
Circuito de Santa Rosa de Cabal, en segunda instancia, dentro de la acción de tutela
instaurada por los señores DIEGO ESCOBAR CUARTAS y ALBA LUCIA DUQUE DE
ESCOBAR como representantes legales del menor CARLOS MARIO ESCOBAR
DUQUE, despacho que avaló la sanción impuesta al educando.

Y respecto de la sentencia T 625 de 2013, La Corte Constitucional analiza un caso de


un adolescente que producto de la adicción y consumo de sustancias psicoactivas
presentó niveles y actos de indisciplina intolerables así como también bajo
compromiso académico razón por la cual fue sancionado con la exclusión por el
plantel educativo donde estudiaba, circunstancia que en nada se asemeja a la de mi
hijo LUIS SANTIAGO quien afortunadamente no es una persona consumidora de
alucinógenos, pues, el déficit que presenta obedece a una condición de salud.

Empero, y debo resaltar lo que a continuación afirmo, los precedentes


jurisprudenciales acotados por la INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN
BOLAÑOS incluso sirve de referente para demostrar que es una obligación del Estado
propender por brindar y permitir el acceso acceso integral y efectivo de la educación.
El Alto Tribunal ha decantado que, el ámbito del derecho a la educación sobrepasa de
ser un servicio público, pues es un derecho fundamental que guarda una íntima
relación con otros derechos de estirpe sustancial, los cuales representan la posibilidad
de todas las personas de elegir y acceder al conocimiento, a la ciencia, a la técnica y a
las demás disciplinas, para la explotación de estas en la realización de sus planes de
vida.

La misma Corporación, incluso en los peores casos, ha amparado los derechos de los
estudiantes, que en casos o situaciones como en las que se encuentra inmerso mi hijo,
han sido sujetos de vulneración y afectación por los planteles educativos, quienes
desconocen no solo sus obligaciones, sus responsabilidades sino además el
precedente jurisprudencial obligatorio para todas las autoridades y estamentos
públicos y privados, dado que los establecimientos educativos tienen el deber de
ofrecer una educción integral, que comprenda no solo el acceso sino la
implementación de procesos didácticos y pedagógicos, que aseguren un
acompañamiento individual del estudiante, acorde con la situación especial que
presente frente a la sociedad.

El Artículo 92 de la Ley 115 de 1994 consagra el deber de las Instituciones educativas


con la formación integral de sus estudiantes, la cual se traduce en que la educación
debe favorecer el pleno desarrollo de la personalidad del educando, fortaleciendo la
formación de valores ético-morales, ciudadanos, religiosos y de los saberes culturales,
científicos y técnicos, aplicados a las expectativas de vida que estos tengan, además
de su papel activo en la sociedad. Los planteles educativos deben garantizar de forma
continua e ininterrumpida los derechos de los estudiantes de recibir acompañamiento
continuo de los docentes para la superación de sus debilidades. Las instituciones
educativas se encuentran en la obligación de ofrecer una educación integral. Por ende
debe comprender programas educativos para las personas y grupos cuyo
comportamiento exige procesos educativos integrales que le permitan su
reincorporación a la sociedad. Esta requiere la implementación de métodos didácticos,
contenidos y procesos pedagógicos acorde con la situación de los educandos
(Sentencia T 625 de 2013).

II.- ARGUMENTOS DEL RECURSO DE REPOSICIÓN EN SUBSIDIO APELACIÓN

1. Mi hijo LUIS SANTIAGO actualmente tiene 12 años de edad, y desde los seis
años aproximadamente inició su escolaridad en donde los docentes empiezan a notar
su dificultad para quedarse quieto en un solo sitio en el aula de clase además de su
dificultad para concentrarse en una sola actividad académica a diferencia de los demás
compañeros de clase.

2. Mi hijo a sus seis años de edad y por recomendación de los docentes es


valorado con Neurología pediátrica y Psicología Pediátrica con el Dr. Ramiro Benavides
quien después de realizar los exámenes pertinentes y pruebas psicotécnicas lo
Diagnosticaron con el “TRASTORNO DE DEFICIT DE ATENCIÓN CON
HIPERACTIVIDAD”, condición que se encuentra debidamente probada.

3. Desde entonces nuestro deber en el entorno familiar y escolar fue iniciar un


proceso de orientación, aprendizaje, información para dar un manejo educado y
pertinente al diagnóstico formulado.

4. Desde el primero hasta el cuarto año de primaria, fue matriculado en el Colegio


La Inmaculada de la Ciudad de Pasto, en donde por parte de docentes y
administrativos en cabeza del señor Rector Guido Ortiz, se realizaron conjuntamente,
diferentes orientaciones para el manejo de este tipo de condición de que a pesar de
que ya estaba regulada había escasa información sobre su manejo.

5. Debido a estas circunstancias y del compromiso por parte de los docentes, se


evidencia una notable mejoría en el avance académico, escolar y de comportamiento
por parte de mi hijo Luis Santiago, quien dándole el manejo adecuado fue promovido,
sin mayor dificultad.
6. Teniendo en cuenta la difícil situación económica y el alto costo de vida en la
ciudad de Pasto, nos vimos obligados a trasladarnos al municipio de Albán Nariño, en
donde fue matriculado en la Institución Educativa Politécnico Juan Bolaños al grado
Quinto.

7. La dirección de grado estaba en cabeza del docente Didier Antonio Rivera


quien conoció de la condición que padece mi hijo, el cual de acuerdo a su experiencia,
conocimiento y compromiso le dio un buen manejo obteniendo muy buenos
resultados. Además que se promovió para que fuera ingresado en el programa de
Educación Inclusiva del Gobierno Nacional.

8. Una vez inició sus estudios de secundaria, los docentes de la Institución


Educativa Juan Bolaños, empezaron a manifestarse ante la orientadora Escolar Aura
Ligia Pasaje Salcedo, de ciertas dificultades que se presentaron en las diferentes áreas
académicas y de comportamiento.

9. En un comienzo se notó cierto interés por parte de la Orientadora en darle un


manejo a la condición de mi hijo, sin embargo a medida que pasó el tiempo se
empezó a notar la incomodidad ante la manifestación de los síntomas de la condición
que padece.

10. Debido al evidente desconocimiento que tenían tanto docentes y compañeros


de la condición de mi hijo, empezaron a etiquetarlo como un “niño problema”
incrementándose de esta manera los llamados de atención.

11. Mi hijo empezó a notar este evidente rechazo lo que le ha generado una mayor
ansiedad tristeza y desmotivación por asistir a clases y para realizar sus actividades
escolares.

12. En consecuencia a estos hechos y con bastante preocupación ante la situación


de mi hijo, oficiamos a la institución educativa la continuidad de terapias psicológicas
y ocupacionales e invitando al planten educativo se conceda un espacio para realizar
orientaciones por parte de personal profesional acerca del conocimiento y manejo de
la condición del niño, costos que ante nuestra desesperación y la renuencia de los
representantes de la institución serian asumidos por nosotros mismos.

13. En respuesta a lo anteriormente mencionado, recibí oficio con fecha de 21 de


mayo del año en curso en donde manifiestan que la institución decidió darle un plazo
de un mes a partir de la fecha para mirar cambio de actitud en cuanto a la problemática
que presenta el menor, la cual se anexa. Precisamente, evidenciándose la falta de
conocimiento de la real situación del infante y del inadecuado manejo que por parte
de los docentes se le ha dado, determinando que el comportamiento del infante
proviene de una actitud caprichosa y no de un origen neurológico o cognitivo.

14. Nos sentimos preocupados porque de acuerdo al diagnóstico de tipo


neurológico referenciado por los profesionales que le hacen seguimiento a mi hijo,
somos conscientes que debido al inadecuado manejo en su entorno escolar frente a
la condición de mi hijo, los resultados ante este trastorno no se verán reflejados en el
tiempo o plazo dado por parte de la Institución.

15. Han sido varios años los cuales se ha logrado un avance significativo en cuanto
al manejo de la condición de mi hijo, en donde hemos visto resultados positivos tanto
a nivel escolar y personal, pero debido al desconocimiento, desinformación y falta de
compromiso por parte de la Institución Educativa, hemos tenido un retroceso frente a
la condición de mi hijo lo cual ha generado incertidumbre y temor por la falta de
garantías en su derecho a la Educación.

16. Siendo conscientes de que la Institución tiene que capacitarse frente al manejo
adecuado de los niños y niñas que padecen estos trastornos se debe asumir una
posición de protección por parte de los docentes en cuanto al derecho fundamental a
la educación, teniendo en cuenta que no es el único caso que se ha presentado y se
presentará en la Institución, debiendo de esta manera realizar capacitaciones en donde
los docentes se informen acerca del manejo de los niños que deban ingresar al
Programa De Educación Inclusiva que maneja el Gobierno Nacional.

17. En nuestro municipio no existe una institución con especialidad en educación


inclusiva, diferenciada y flexible y por tal razón son las instituciones educativas
existentes como la I.E. POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS las que deben brindar éste
programa y permitir el acceso educativo a niños y niñas que como mi hijo poseen
condiciones especiales que requieren de éste tipo de atención y alternativas que les
permitan dotarse de herramientas necesarias para que puedan desarrollar un proyecto
positivo de vida.

Éste tipo de programas están implementados para permitirles a los menores de edad
alcanzar un desarrollo armónico e integral en los aspectos de orden biológico, físico,
síquico, intelectual, familiar y social, pues, la población infantil es vulnerable y la falta
de estructuras sociales, económicas y familiares apropiadas para su crecimiento
agravan su indefensión. En virtud de ello, el Estado y en su nombre sus instituciones
tienen como fin el diseño de políticas especiales de protección para alcanzar la
efectividad de los derechos y garantías que a los niños y niñas les asisten como seres
reales, autónomos y en proceso de evolución personal, titulares de un interés jurídico
prevalente que irradia todo el ordenamiento.
18. Somos una familia de escasos recursos económicos, el único providente es mi
esposo quien devenga lo necesario para atender las necesidades básicas de nuestro
grupo familiar que está conformado por mi persona, mi esposo y nuestros tres hijos.
Mi esposo, JOSÉ LUIS BOLAÑOS se desempeña como técnico en electricidad
devengando un poco más de un salario mínimo, salario que no alcanza para cubrir los
gastos que demanda la atención y especialización de los docentes encargados de la
educación inclusiva de mi hijo.

19. Adicional a ello debe decirse que es obligación del Estado y sus instituciones
en virtud del artículo 44 Superior en concordancia con los artículos 13 (derecho a la
igualdad), 16 (derecho al libre desarrollo de la personalidad) y 67 (Derecho a la
educación) garantizar la educación diferenciada a los niños y niñas de nuestro país, y
si la Institución Educativa POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS a través de su señor Rector
y del Comité que tomó la decisión arbitraria de deshacerse del “niño problema” niega
ésta posibilidad, la restringe o la dificulta, se estaría propiciando la desescolarización
de mi hijo y producto de esa deserción propiciando actitudes nocivas para su vida,
desconociendo la prevalencia del interés superior que tienen los niños y niñas frente
a los derechos de los demás, generando de suyo un ambiente de discriminación, desde
luego, intolerable y tan caro para nuestra sociedad.

20. No debe olvidarse igualmente, que los derechos de los niños y niñas tienen
Consagración Constitucional y de los Instrumentos Internacionales de Derechos
Humanos, pues, el catálogo de garantías a través del cual la Constitución, y los
instrumentos internacionales establecen normas tendientes a materializar el interés
superior del niño, constituyen un parámetro obligatorio de interpretación que debe
ser atendido por el Estado y todas sus instituciones, y todas las autoridades públicas,
tanto administrativas como judiciales, al momento de resolver las controversias
suscitadas a propósito del enfrentamiento de derechos. Ello significa que cuando se
presente una tensión entre la protección de los niños y cualquier derecho de otra
índole, deberá prevalecer la primera de ellas en aplicación del principio pro infans.

21. No estamos desconociendo la responsabilidad que como padres tenemos


frente a la educación de nuestro hijo, empero, la arbitrariedad, la desidia, negligencia,
omisión y desentendimiento en la que han incurrido la INSTITUCIÓN EDUCATIVA
POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS, su representante legal y el COMITÉ ESCOLAR DE
CONVIVENCIA, frente a la circunstancias denunciadas hace que acudamos en defensa
de los derechos de nuestro hijo a obtener una educación en condiciones de igualdad
pero también para que no sea tratado como un “niño problema” sino como un ser
humano sujeto de especial protección que requiere una educación inclusiva y flexible
y que sus docentes se capaciten para poder comprender lo que éste tipo de educación
sugiere y cumplir así de mejor manera el papel para el que han sido llamados, y no
como lo han hecho deshaciéndose de mi hijo bajo el argumento de que no se ha
adaptado a la vida escolar y mucho menos cumplido con el manual de convivencia,
negándole el cupo para el próximo año como si fuese potestativo en la Institución
disponer de la educación pública, situación reprochable y execrable desde todo punto
de vista.

La INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS, su representante


legal y el COMITÉ ESCOLAR DE CONVIVENCIA, con la sanción impuesta a mi hijo,
desconocen de manera flagrante los principios incluidos en la Convención
Internacional sobre los Derechos del Niño, el cual es un tratado universal y vinculante
para todos los Estados que la ratificaron incluido nuestro país, donde se encuentra
ubicado San José de Albán, y dichos principios se deben interpretar y aplicar a la luz
de otros textos relativos a derechos humanos existentes.

La Convención más que un catálogo de derechos de los niños, constituye una lista
completa de las obligaciones que los Estados están dispuestos a asumir para con ellos
entre las cuales se encuentra los esfuerzos y las políticas públicas para garantizar no
solo su protección sino su educación integral.

Precisamente, en el texto de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por
la Asamblea General de las Naciones Unidad el 20 de noviembre de 1989 al exponer
el Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, en su prólogo y como
pensamiento rector reza:

"No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y
el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la
estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la
civilización humana". (Plan de Acción de la Cumbre Mundial a favor de
la Infancia, 30 de septiembre de 1990).

Como vemos, la Resolución No. 08 del 27 septiembre del 2.018 proferida por La
INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS y en su nombre el
representante legal, y el COMITÉ ESCOLAR DE CONVIVENCIA, contentiva de la
sanción impuesta a mi hijo, arbitraria en su contenido, es violatoria no solo de los
derechos fundamentales del niño LUIS SANTIAGO sino que desconocen los
protocolos sobre protección a esos derechos, desconocen su interés superior previsto
en la Constitución Política (Art. 44 CN), atentan contra los principios sobre derechos
humanos (Declaración Universal de Derechos Humanos), y sobre los derechos de la
infancia (Convención sobre los derechos del niño), y desconocen los pronunciamientos
o desarrollo jurisprudencial de la Corte Constitucional vinculante, forzoso y obligatorio
para los estamentos e instituciones del Estado.
III.- PRETENSIONES

PRIMERO.- Con base en los hechos narrados y los argumentos expuestos


anteriormente, solicito a la INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN
BOLAÑOS y en su nombre a su representante legal, y el COMITÉ ESCOLAR DE
CONVIVENCIA, reconsideren la decisión plasmada en la Resolución No. 08 del 27
septiembre del 2.018 y que contiene la sanción impuesta a mi hijo LUIS SANTIAGO
BOLAÑOS BENAVIDES y procedan a revocarla en virtud al recurso interpuesto en éste
memorial respecto del recurso de reposición aquí interpuesto.

Como subsidiario a lo anterior, solicito se dé trámite al recurso de Apelación


interpuesto en el evento en que la Institución Educativa se mantenga en su decisión
sancionatoria.

SEGUNDO.- Solicito se deje sin efectos la Resolución en cita y se garantice la


protección a los derechos fundamentales a la educación en condiciones dignas y
justas, a la igualdad, y al desarrollo de la libre personalidad, y a la no discriminación
de mi hijo LUIS SANTIAGO BOLAÑOS BENAVIDES, que ha sido vulnerado por la
INSTITUCIÓN EDUCATIVA JUAN BOLAÑOS y el COMITÉ ESCOLAR DE
CONVIVENCIA.

TERCERO.- En consecuencia, solicito se disponga por parte del señor Rector y del
Presidente del Comité Escolar de Convivencia que la Institución Educativa JUAN
BOLAÑOS, proceda a adelantar todas las gestiones, necesarias y suficientes, logísticas,
administrativas, y humanas para que mi hijo LUIS SANTIAGO reciba atención dentro
del Programa de Inclusión que el Gobierno nacional tiene implementado para niños
con condiciones especiales como las de mi hijo quien padece de TRASTORNO DE
DEFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD, condición que se encuentra
debidamente probada.

CUARTO.- En consecuencia, solicito que por parte del señor Rector de la Institución
Educativa JUAN BOLAÑOS, proceda a brindar y atender con calidad, pertinencia y
equidad las necesidades educativas comunes y específicas que presenta mi hijo LUIS
SANTIAGO, para lo cual deberán capacitar al personal docente para que definan y
apliquen concepciones pedagógicas y éticas que permitan considerar la inclusión
como un asunto de derechos y de valores, no de “actitudes” o de “caprichos”, lo que
significa implementar estrategias de enseñanza flexibles e innovadoras que abran el
camino a una educación que reconoce estilos de aprendizaje y capacidades diferentes
entre los estudiantes y que, en consonancia, ofrece diferentes alternativas de acceso
al conocimiento y evalúa diferentes niveles de competencia para el caso de mi hijo
quien presenta TRASTORNO DE DEFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD.
QUINTO.- De no ser atendidos de manera favorable los requerimientos aquí
expuestos, estaré dispuesta a acudir ante los organismos de control y autoridades
educativas que le permitan el goce y disfrute del derecho fundamental conculcado por
la institución y el Comité Escolar de Convivencia, esto es, Jueces y Tribunales
Constitucionales, Secretaría de Educación Departamental de Nariño, y Procuraduría
General de la Nación Regional Nariño, y como conducto regular ante el Representante
del Ministerio Público en San José de Albán es decir, la Personería Municipal. Sin
desconocer que existe la vía administrativa ante los Juzgados y Tribunales
Contenciosos Administrativos para impetrar ante esa jurisdicción ordinaria la nulidad
del acto administrativo y el restablecimiento de los derechos de mi hijo LUIS
SANTIAGO BOLAÑOS BENAVIDES.

IV.- PRUEBAS

Anexo como pruebas las siguientes fotocopias

 .





IV.- FUNDAMENTO JURÍDICO

Presento el Recurso de Reposición y en subsidio apelación con base en lo dispuesto


en el CEPACA estando dentro del término para ello.

A.- MARCO CONSTITUCIONAL Y JURISPRUDENCIAL

i) EL DERECHO DE ACCESO A LA EDUCACIÓN INCLUYENTE

De conformidad con el artículo 44 Superior y demás instrumentos aplicables,


corresponderá al Estado, la sociedad y la familia, asegurar que todos los menores de
edad accedan a la educación sin limitación alguna, y de manera oportuna y
permanente, al ser el objetivo principal de la implementación de la política pública de
educación. En este sentido, las sentencias T-529 de 2015 y T-546 de 2013 trajeron a
colación la Observación General No.1 del Comité de Derechos de los Niños, en la cual
el parágrafo 1° del artículo 29 de la Convención sobre los derechos de los niños1,
estableció que los Estados deben:

“(…) ‘[p]romover, apoyar y proteger el valor supremo de la dignidad humana


y los derechos del niño, habida cuenta de sus necesidades especiales de
desarrollo y las diversas capacidades en evolución’.

Dicha observación también insiste en la necesidad de que la educación gire en


torno al niño, le sea favorable y lo habilite para la vida cotidiana, lo cual se
logra fortaleciendo sus capacidades, desarrollando sus aptitudes, su
aprendizaje, su dignidad humana, autoestima y confianza en sí mismo. En este
contexto, la observación determinó que para lograr esta finalidad es necesario
adoptar medidas que posibiliten la realización del contenido de adaptabilidad
como característica elemental del derecho a la educación, entre las cuales se
encuentra ‘propender por el desarrollo de la personalidad de cada niño, de
forma tal que tome en cuenta sus dotes naturales, características, intereses y
capacidades únicas, y necesidades de aprendizaje propias. Por lo tanto, el
programa de estudios debe guardar una relación directa con el marco social,
cultural, ambiental y económico del niño y con sus necesidades presentes y
futuras, y tomar plenamente en cuenta las aptitudes en evolución del niño; los
métodos pedagógicos deben adaptarse a las distintas necesidades de los
distintos niños.”

Por lo anterior, resulta importante que confluyan las cuatro dimensiones que sustentan
el servicio público de educación, ya que estas aseguran el ejercicio pleno de este
derecho, en especial por parte de menores de edad, de modo que no existe razón que
justifiquen la interferencia o limitación al ejercicio de dicho derecho, en especial
cuando quien reclama su protección es un niño o adolescente.2

La accesibilidad es un componente estructural del derecho a la educación, y este


garantiza que todos los individuos, y principalmente los menores de edad, puedan
ingresar al sistema educativo en condiciones de igualdad y comprende lo siguiente:

1
“Artículo 29 1. Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a:
a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de
sus posibilidades; b) Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales
y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas; c) Inculcar al niño el respeto de sus
padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en
que vive, del país de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la suya; d) Preparar al niño
para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia,
igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y
personas de origen indígena; e) Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural. 2. Nada de lo
dispuesto en el presente artículo o en el artículo 28 se interpretará como una restricción de la libertad de
los particulares y de las entidades para establecer y dirigir instituciones de enseñanza, a condición de
que se respeten los principios enunciados en el párrafo 1 del presente artículo y de que la educación
impartida en tales instituciones se ajuste a las normas mínimas que prescriba el Estado.” Texto obtenido
en la página electrónica
[Link]
2
Sentencia T-529 de 2015.
“i) la imposibilidad de restringir el acceso por motivos prohibidos, de manera
que todos tengan cabida, en especial quienes hacen parte de los grupos más
vulnerables;
ii) la accesibilidad material o geográfica, que se logra con instituciones de
acceso razonable y herramientas tecnológicas modernas;3
iii) la accesibilidad económica, que involucra la gratuidad de la educación
primaria y la implementación gradual de la enseñanza secundaria y superior
gratuita”4.

Ahora bien, atendiendo la particular protección del derecho a la educación, debe


recordarse que su protección es aún más importante cuando quien pretende ejercer
tal derecho es un sujeto de especialísimas características, como son los menores de
edad en condición de discapacidad.

Lo anterior partiendo de la condición de sujeto de especial protección constitucional


de los infantes o adolescentes, reiterando lo expuesto en el artículo 44 Superior que
establece el principio pro infans, en virtud del cual, los derechos de los niños deben
protegerse y materializarse de manera preferente y en todo caso, deberá garantizar el
desarrollo armónico e integral y garantizar el ejercicio pleno de sus derechos.

En relación con el derecho a la educación5, el artículo 67 Superior dispone que “El


Estado, la sociedad y la familia son responsables de la educación, que será obligatoria
entre los cinco y los quince años de edad y que comprenderá como mínimo, un año
de preescolar y nueve de educación básica”. Lo anterior, bajo el cumplimiento estricto
de dos presupuestos previstos en la misma disposición, a saber: “[Que] La educación
será gratuita en las instituciones del Estado, sin perjuicio del cobro de derechos
académicos a quienes puedan sufragarlos”6 y, adicionalmente, en atención a la
obligación del Estado de “garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y asegurar
a los menores las condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema
educativo”.7

La especial garantía y protección que tienen todos los derechos de los niños, también
prevé el derecho a la educación, de tal manera, cuyo ejercicio no puede limitarse o

3
El Código de Infancia y Adolescencia le impone al Estado la obligación de “garantizar las condiciones
para que los niños, las niñas desde su nacimiento, tengan acceso a una educación idónea y de calidad,
bien sea en instituciones educativas cercanas a su vivienda, o mediante la utilización de tecnologías que
garanticen dicho acceso, tanto en los entornos rurales como urbanos”.
4
Sobre la materia, esta Corporación en la sentencia T-1704 de 2000, sostuvo: “(...) Existe otra
consecuencia de la educación como derecho fundamental de los menores consagrada en el artículo 44
de la Constitución: Si un menor se encuentra en grados de educación media (10 y 11), sigue existiendo
un amparo constitucional claro. La especial protección de la educación de los menores se reafirma en
el artículo 67 parágrafo quinto cuando se consagra que el Estado debe asegurar a los menores las
condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema educativo”.
5
Sentencia T-743 de 2013.
6
Sentencia C-376 de 2010.
7
Sentencia T-592 de 2014.
restringirse, ya que el Estado tiene el deber de propugnar por que la permanencia en
el sistema de educación formal, lo cual implica, incluso, la flexibilización de sus
esquemas a efectos de asegurar la permanencia de los infantes y adolescentes, la
mayor cantidad de tiempo posible, con el único fin de que su proceso formativo en
todas sus esferas de desarrollo humano, se puedan adelantar y agotar atendiendo a
su edad, y acompañados del grupo social acorde con su desarrollo personal.8

Tratándose de menores de edad que se encuentren en un especial estado de


vulnerabilidad por su condición de discapacidad física, cognitiva o de cualquier otro
tipo, en virtud de lo expuesto en el artículo 13 Superior que establece el derecho y
principio a la igualdad, son acreedores de tal garantía, lo cual implica que su proceso
de enseñanza se adelante con un enfoque diferenciado, a fin de satisfacer las
necesidades propias de los niños y adolescentes.

La Corte en la sentencia T-826 de 2004, afirmó que no existen razones para considerar
que menores de edad con limitaciones físicas, cognitivas u otras, tengan menos
derecho que los demás a recibir educación. Como sustento de su afirmación, el fallo
en cita trajo a colación la Convención sobre los derechos de las personas con
discapacidad9 señala que “[l]os Estados Partes tomarán todas las medidas necesarias
para asegurar que todos los niños y las niñas con discapacidad gocen plenamente de
todos los derechos humanos y libertades fundamentales en igualdad de condiciones
con los demás niños y niñas”. También estipula que “los Estados Partes reconocen el
derecho de las personas con discapacidad a la educación. (…) [y en ese sentido] 3. [l]os
Estados Partes brindarán a las personas con discapacidad la posibilidad de aprender
habilidades para la vida y desarrollo social, a fin de propiciar su participación plena y
en igualdad de condiciones en la educación y como miembros de la comunidad”10.

Sin embargo, a pesar de los instrumentos de derecho que obligan al Estado


colombiano a propender por la igualdad, el derecho de los niños y su garantía a
acceder a la educación, la Corte a lo largo de su jurisprudencia ha sostenido que no
puede desconocerse el trato discriminatorio al que han sido sometidos11. Con base en
ello, este Tribunal ha señalado algunas directrices para guiar la aplicación de los
derechos de los niños y las niñas a la educación, las cuales han sido sintetizadas en la
Sentencia T-139 de 2013 y reiteradas en otras posteriores12

8
Ídem.
9
Art. 1 “Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de
dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la
mayoría de edad” // Artículo 28 “1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación
y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese
derecho, deberán en particular (…)”.
10
Artículo 24.
11
Ver Sentencia T-826 de 2004.
12
Reiterada en sentencia T-529 de 2015. Ver también Sentencia T-679/16
En suma, los niños y niñas son titulares del derecho fundamental a la educación en
condiciones de igualdad, independientemente de las limitaciones físicas, cognitivas o
de cualquier otro tipo que presenten. De este modo, ante una situación que genere
discapacidad, el Estado debe eliminar las barreras que impidan el goce y disfrute
efectivo de esa garantía, a través de la inclusión en el sistema tradicional, o en el
especializado cuando las circunstancias lo ameriten (i.e. cuando sea imposible
garantizar la disponibilidad, el acceso, la aceptabilidad, la permanencia o
adaptabilidad).

En ese orden, la inclusión en la educación significa:

La inclusión tiene que ver con construir una sociedad más democrática,
tolerante y respetuosa de las diferencias, y constituye una preocupación
universal común a los procesos de reforma educativa, pues se visualiza como
una estrategia central para abordar las causas y consecuencias de la exclusión,
dentro del enfoque y las metas de la Educación Para Todos y de la concepción
de la educación como un derecho”.

El concepto de inclusión ha evolucionado hacia la idea que niñas, niños y


jóvenes tienen derecho a la educación, lo que implica equivalentes
oportunidades de aprendizaje en diferentes tipos de escuelas,
independientemente de sus antecedentes sociales y culturales y de sus
diferencias en las habilidades y capacidades²...

V.- QUEJA CONTRA EL DOCENTE y DIRECTOR DE GRUPO GRADO 6-2


ORLANDO ARTURO HOYOS BOLAÑOS

De otra parte, quiero denunciar al profesor ORLANDO ARTURO HOYOS BOLAÑOS


docente adscrito a la INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS,
quien en días pasados castigó a mi hijo LUIS SANTIAGO obligándole a que se sentara
en el piso durante dos días las jornadas completas de clases, según él como represalia
por que el niño se había llevado unos tornillos de los pupitres, circunstancia que me
parece un regreso a la edad de piedra cuando se castigaba a los alumnos de esa
manera por su comportamiento. El docente ha actuado con ligereza y ha pretermitido
los conductos regulares del procedimiento disciplinarios en éstos tipo de casos. Y si
bien he guardado silencio y permitido ésta clase de atropellos contra mi hijo es porque
la institución no me da otra alternativa porque de seguro será la palabra del docente
contra la de mi hijo y la mía, empero ahora, ante las circunstancias acudiré ante las
autoridades respectivas para que se proceda de conformidad y se investigue la actitud
no solo omisiva sino antipedagógica e irresponsable del señor HOYOS BOLAÑOS.
En igual sentido, quiero dejar plasmado que en una última oportunidad, exactamente
el 27 de septiembre del año en curso, cuando se ofreció una reunión de padres de
familia con el Director de Grupo del grado 6-2, ORLANDO ARTURO HOYOS
BOLAÑOS (el mismo docente que castigó de manera equivocada a mi hijo), reunión
a la cual no pude asistir por una calamidad de salud dado que me había practicado un
procedimiento y me encontraba hospitalizada, el docente manifestó a los presentes
que la INSTITUCIÓN EDUCATIVA POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS no tenía ningún
problema, que el único problema era el niño LUIS SANTIAGO BOLAÑOS
BENAVIDES, respecto de lo cual varios padres y madres de familia estarían dispuestos
a declarar.

Como se puede observar, la animadversión que de parte del Docente se tiene hacia
mi hijo la ha trasmitido directamente y en público situación que considero una
aberración y una falta de compromiso con sus deberes y responsabilidades como
formador de niños de colegio. Es un trato discriminatorio que ha proferido en contra
de mi hijo que no estoy dispuesta a tolerar.

Su equivocación y su irresponsabilidad ha creado una atmósfera de rechazo,


discriminación y bullying (acoso escolar) hacia mi hijo por parte del resto de la
comunidad estudiantil y de la comunidad educativa en general, situación que merece
ser investigada y sancionada a cabalidad.

Eses hostigamiento es castigable señor docente, eso es sancionable señor docente,


eso es censurable desde todo punto de vista.

El día 3 de agosto de 2015, la Corte Constitucional en sentencia T-478 de 2015


(sentencia sobre el estudiante SERGIO DAVID URREGO REYES – fallecido- con diferente
identidad de género), sentencia que sugiero a la comunidad educativa en general de
LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA JUAN BOLAÑOS, y el docente denunciado, revisen,
lean, y apliquen porque el Tribunal Zénit de lo constitucional elevó varias directrices
para los colegios incluido el cambio de los manuales de convivencia adaptados a una
sociedad actual, cambiante, distinta, diferenciada e inclusiva, definió el acoso escolar
o BULLYING como un hostigamiento o “matoneo”:

Una definición amplia, y respaldada por la literatura científica sobre la


materia, indica que este fenómeno (conocido también como acoso
escolar o “bullying”) es la agresión repetida y sistemática que ejercen
una o varias personas contra alguien que usualmente está en una
posición de poder inferior a la de sus agresores. Esta deliberada acción
sitúa a la víctima en una posición en la que difícilmente puede escapar
de la agresión por sus propios medios.

La sentencia aludida, y que itero, deben ser de obligatoria aplicación para la institución
que agravia en el caso de mi hijo LUIS SANTIAGO, también ordenó que en un ACTO
PÚBLICO DE DESAGRAVIO la institución donde se educaba reconozca las virtudes de
Sergio y su legado y se reconozca el respeto que se le debía brindar a su proyecto de
vida. En el mismo, se deberían realizar los siguientes actos: i) conceder el grado
póstumo al menor; ii) instalar y develar una placa en memoria del joven con la
siguiente inscripción: “una educación ética es el único mecanismo para obtener la
perfección, destino último de los ciudadanos. La misma solo es posible si enseñamos
en la diferencia, la pluralidad y el imperativo absoluto de respetar a los demás”. En
memoria de Sergio David Urrego Reyes. 1997-2014”; iii) una declaración pública por
parte de las autoridades del Colegio Gimnasio Castillo Campestre donde se reconozca
que la orientación sexual que asumió Sergio debía ser plenamente respetada en el
ámbito educativo y que los foros educativos son espacios de tolerancia y respeto
encaminados a construir un ciudadano respetuoso de las diversas posturas y
comprometido con la igualdad en la diferencia; y iv) una declaración del Gobierno
Nacional, en cabeza del Ministerio de Educación Nacional, donde se comprometa de
manera pública a desarrollar acciones, en el marco de los módulos del Programa para
la Educación Sexual y Construcción de Ciudadanía, para promover el respeto por la
diversidad sexual en los colegios.

También ordenó al Ministerio de Educación Nacional que, en un plazo máximo de seis


(6) meses contados a partir de la notificación de la presente sentencia, implemente
acciones tendientes a la creación definitiva del Sistema Nacional de Convivencia
Escolar de acuerdo a lo señalado por la Ley 1620 de 2013 y el Decreto 1965 de 2015.
Particularmente, se ordena que en el plazo señalado, se adopten las siguientes
medidas: i) conformar, si no lo ha hecho aún, el Comité Nacional de Convivencia
Escolar y verificar, en el mismo plazo, que todos los comités municipales, distritales y
departamentales de convivencia escolar estén funcionando plenamente; ii)
implementar, si no lo ha hecho aún, al programa para el desarrollo de competencias
ciudadanas, la educación para el ejercicio de los derechos humanos e incorporarlos de
manera expresa en los proyectos educativos institucionales de todos los colegios del
país; iii) desarrollar y poner en práctica el Sistema de Información Unificado de
Convivencia Escolar, garantizando el respeto por la intimidad y confidencialidad de las
personas involucradas; y iv) establecer la Ruta de Atención Integral para la Convivencia
Escolar, junto a sus Protocolos.

Así mismo ordenó al Ministerio de Educación Nacional que, en un plazo máximo de


un (1) año contado a partir de la notificación de la presente sentencia, implemente
acciones tendientes a la creación definitiva del Sistema Nacional de Convivencia
Escolar de acuerdo a lo señalado por la Ley 1620 de 2013 y el Decreto 1965 de 2015.
Particularmente, se ordena que en el plazo señalado, se adopten las siguientes
medidas: i) una revisión extensiva e integral de todos los Manuales de Convivencia en
el país para que incorporen nuevas formas y alternativas para incentivar y fortalecer la
convivencia escolar y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos
de los estudiantes, que permitan aprender del error, respetar la diversidad y dirimir los
conflictos de manera pacífica, así como que contribuyan a dar posibles soluciones a
situaciones y conductas internas que atenten contra el ejercicio de sus derechos; y ii)
ordenar y verificar que en todos los establecimientos de educación preescolar, básica
y media estén constituidos los comités escolares de convivencia.

Advirtió a las Defensorías Delegadas para Asuntos Constitucionales y Legales y para la


Infancia, la Juventud y Adulto Mayor de la Defensoría del Pueblo para que acompañen
y le hagan seguimiento a la implementación de las medidas descritas en las órdenes
ahí dadas.

Señor docente ORLANDO ARTURO HOYOS BOLAÑOS, su actitud irresponsable, sus


declaraciones públicas infundadas, irrespetuosas y deshonrosas perfectamente
pueden calar en el pensamiento de mi hijo LUIS SANTIAGO y terminar con su
proyecto de vida de una manera trágica o nefasta, lo que ruego al cielo para que eso
jamás se presente.

SOLICITUD PRELIMINAR

De acuerdo a lo anteriormente expuesto, a los recursos interpuestos, y a la queja


disciplinaria que he colocado en éste escrito y las que colocaré ante las autoridades
respectivas, solicito que no se dé cumplimiento a las sanciones impuestas a mi hijo
LUIS SANTIAGO BOLAÑOS BENAVIDES hasta tanto la Resolución No. 08 DE 27 DE
SEPTIEMBRE DE 2018 proferida por el señor Rector de la INSTITUCIÓN EDUCATIVA
POLITÉCNICO JUAN BOLAÑOS y el COMITÉ DE CONVIVENCIA ESCOLAR
ESTUDIANTIL quede en firme, esto es, después de que la segunda instancia resuelva
el recurso de apelación en el evento en que la reposición no altere la sanción impuesta.

NOTIFICACIONES

Las notificaciones y demás información la recibiré en la secretaría de la Institución


Educativa o en el Barrio XXXXXX de ésta ciudad, dirección conocida. O al celular No.
XXXXXX

Agradezco su amable atención

Cordialmente

XXXXXXXXXXXXXXXXXX
C.C. No. XXXXXXX expedida en Albán – Nariño

Common questions

Con tecnología de IA

The arguments against the disciplinary measures involve claims of violation of fundamental children's rights. The mother argues that the resolution infringes upon her child’s right to education by marginalizing him based on his behavior, which is influenced by ADHD, a recognized condition . She contends that these actions contravene both national and international legal frameworks aimed at protecting children's rights, such as the Convention on the Rights of the Child and the Colombian Constitution . Furthermore, she claims the measures neglect to accommodate her son's educational needs appropriately, as required by inclusive education policies .

Legally, educators must adhere to guidelines that respect student dignity while addressing infractions. The ethical implications of the teacher making Luis sit on the floor as punishment raise concerns about child dignity and potentially infringe on laws protecting students from humiliating treatment. Additionally, such actions may not account for the child's psychological background and educational needs, thus failing to comply with inclusive and supportive educational practices mandated by law .

Resolution No. 08, which restricts Luis Santiago's educational access, appears to contradict international conventions like the UN Convention on the Rights of the Child, which mandates non-discriminatory access to education. It challenges the commitment to inclusive and equitable education for all children, including those with disabilities or special educational needs, by failing to provide accommodations that would ensure his educational participation .

Inclusive education principles advocate for adapting learning environments to meet diverse needs, particularly for students with disabilities like ADHD. In Luis Santiago's situation, the school could implement flexible teaching strategies, differentiated instruction, and involve special education professionals to provide support. This approach aligns with national mandates for inclusive education, ensuring that factors like ADHD are accounted for in disciplinary decisions, thus promoting equitable access to education .

Failing to uphold educational rights, such as through exclusionary disciplinary practices, can have detrimental long-term impacts on a student's social, emotional, and academic development. In Luis Santiago's case, such discipline could exacerbate feelings of isolation, impact self-esteem, and hinder academic progress, particularly given his ADHD. This neglect of personalized educational needs could impair his lifelong learning and maladaptive behaviors .

The Comité Escolar de Convivencia is responsible for managing conflicts within the educational environment, focusing on promoting peaceful coexistence and ensuring that disciplinary measures adhere to regulations. In this case, the committee upheld the disciplinary action against Luis Santiago yet is critiqued for not fully considering the legal frameworks and policies relating to children’s rights, thereby potentially mishandling the situation by not exploring restorative or inclusive approaches .

The 'interest superior' principle, enshrined in the Colombian Constitution (Article 44), mandates that all actions concerning children prioritize their best interests. In this case, Luis Santiago’s mother contends that the school's resolution failed to adhere to this principle by implementing disciplinary measures that neglect his specific educational needs related to ADHD, thus not considering his best interests .

The institution can implement strategies such as individualized education plans (IEPs), which are tailored to the unique needs of students like Luis Santiago with ADHD. Training teachers in special education and inclusive practices, employing counselors, and setting up support groups can ensure that behavioral issues are addressed constructively. Integrating technology for flexible learning and ensuring parental involvement can further enhance the inclusivity and effectiveness of education .

The disciplinary actions, specifically exclusion from regular school hours and denial of admission for the subsequent year, threaten Luis Santiago's right to education under international agreements like the UN Convention on the Rights of the Child. These actions undermine his continuous access to education and disregard his learning needs due to ADHD, thereby violating the principles of non-discrimination and accessibility fundamental to these agreements .

Colombian law mandates inclusive education and non-discrimination, emphasizing that students with special needs, such as ADHD, should receive appropriate accommodations. Protections include ensuring access to a supportive educational environment by potentially integrating special education resources. The State's obligation to protect and ensure education rights ensures that behavioral issues attributed to a documented condition like ADHD are met with supportive rather than punitive measures .

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