TIPOS DE ARGUMENTOS
Basados en datos y hechos
En ambos casos la información es irrebatible, pues descansa en hechos demostrables o en datos estadísticos.
Ejemplo de hecho: La tesis la contaminación daña la salud puede ser apoyada con el hecho de que en las
ciudades contaminadas han aumentado las enfermedades respiratorias.
Ejemplo de dato: La tesis existe una relación entre el aumento de la concentración de partículas contaminantes y
el número de enfermedades respiratorias y muertes es apoyada con lo siguientes datos: Cada vez que la
concentración de partículas aumenta en diez microgramos por metro cúbico de aire, el número de muertes por
ataques cardiacos aumenta en un 1,4% y los casos de enfermedades respiratorias, como la bronquitis, en un 3,4%.
Los casos de ataques de asma se elevan en un 3%.
Basados en relaciones causales. Parte de la información funciona como causa, y otra como efecto de la anterior.
Ejemplo: El uso prolongado de este medicamento puede producir úlcera gástrica.
Basados en definiciones. Se apoya una tesis utilizando una definición.
Ejemplo: ¿Qué es el virus sincicial? El sincicial es un virus que produce enfermedad respiratoria en pacientes de
cualquier edad, pero con distinta severidad. En los lactantes y niños pequeños es la causa más importante de virus
severos y provoca graves problemas obstructivos y bronconeumonias.
Basados en comparaciones
Mediante la comparación se organiza la información en semejanzas y diferencias y a partir de esa comparación, se
apoya la tesis.
Ejemplo: En el contexto de una campaña antitabaco, se realizó un seguimiento durante un año a un grupo de 340
fumadores. La mitad de ellos fueron sometidos a una intervención básica en los centros de salud, consistente en
consejos médicos antitabaco y entrega de material informativo. Un año después, se han evaluado los resultados a
través de una encuesta que revela que el 41% del grupo intervenido logró abandonar total o parcialmente el
consumo de tabaco; en tanto, el grupo no sometido a intervención, mantuvo inalterable su consumo.
Este argumento puede ser utilizado para apoyar la tesis de la efectividad de las campañas antitabaco.
Basados en la autoridad
Se utiliza el nombre de una autoridad o de una institución de prestigio para apoyar una tesis.
Ejemplo: El cerebro humano tiene la capacidad para anticipar el peligro. Científicos de la Universidad de
Washington han comprobado que una capacidad para poder leer claves en el medio ambiente, las que para otros
pueden ser imperceptibles, sería la que permite que algunas personas intuyan lo que va a suceder. Los
expertos identificaron un área del cerebro que actúa como un sistema de alerta temprana; este sistema, según
ellos, habría sido la razón, por ejemplo, de que aborígenes asiáticos siguiesen a los animales que escaparon del
tsunami en diciembre de 2004.
Basados en valores Se alude a los valores afectivos para defender una tesis.
Ejemplo: Con jeans “Don Omar”, serás el alma de la fiesta. En el ejemplo anterior, se apela a valores afectivos
(“ser el alma de la fiesta”) para vender un producto (“jeans ‘Don Omar’”). Es importante señalar que este tipo de
razonamiento es frecuente en publicidad y política.
Basados en generalizaciones
Este tipo de argumentación nos permite llegar a una conclusión general a partir de una serie de situaciones
similares y específicas.
Ejemplo: Las mujeres son pésimas conductoras.
Falacias argumentativas
En determinadas situaciones argumentativas algún interlocutor hace uso de argumentos cuya validez es dudosa o,
abiertamente, se trata de argumentos inválidos por algún problema o error en su construcción que los hace falsos.
Estos errores argumentativos se denominan falacias. Este tipo de errores puede provocarse de manera
involuntaria, básicamente cuando quien la enuncia no maneja de buena manera los criterios argumentativos, como
también puede ser cometido de manera consciente por aquel sujeto que, siendo hábil argumentador, más que
debatir con la lógica y la verdad, le interesa solamente imponer su punto de vista, sin importar la validez de su
argumento.
TIPOS DE ARGUMENTOS
Basados en datos y hechos
En ambos casos la información es irrebatible, pues descansa en hechos demostrables o en datos estadísticos.
Ejemplo de hecho: La tesis la contaminación daña la salud puede ser apoyada con el hecho de que en las
ciudades contaminadas han aumentado las enfermedades respiratorias.
Ejemplo de dato: La tesis existe una relación entre el aumento de la concentración de partículas contaminantes y
el número de enfermedades respiratorias y muertes es apoyada con lo siguientes datos: Cada vez que la
concentración de partículas aumenta en diez microgramos por metro cúbico de aire, el número de muertes por
ataques cardiacos aumenta en un 1,4% y los casos de enfermedades respiratorias, como la bronquitis, en un 3,4%.
Los casos de ataques de asma se elevan en un 3%.
Basados en relaciones causales. Parte de la información funciona como causa, y otra como efecto de la anterior.
Ejemplo: El uso prolongado de este medicamento puede producir úlcera gástrica.
Basados en definiciones. Se apoya una tesis utilizando una definición.
Ejemplo: ¿Qué es el virus sincicial? El sincicial es un virus que produce enfermedad respiratoria en pacientes de
cualquier edad, pero con distinta severidad. En los lactantes y niños pequeños es la causa más importante de virus
severos y provoca graves problemas obstructivos y bronconeumonias.
Basados en comparaciones
Mediante la comparación se organiza la información en semejanzas y diferencias y a partir de esa comparación, se
apoya la tesis.
Ejemplo: En el contexto de una campaña antitabaco, se realizó un seguimiento durante un año a un grupo de 340
fumadores. La mitad de ellos fueron sometidos a una intervención básica en los centros de salud, consistente en
consejos médicos antitabaco y entrega de material informativo. Un año después, se han evaluado los resultados a
través de una encuesta que revela que el 41% del grupo intervenido logró abandonar total o parcialmente el
consumo de tabaco; en tanto, el grupo no sometido a intervención, mantuvo inalterable su consumo.
Este argumento puede ser utilizado para apoyar la tesis de la efectividad de las campañas antitabaco.
Basados en la autoridad
Se utiliza el nombre de una autoridad o de una institución de prestigio para apoyar una tesis.
Ejemplo: El cerebro humano tiene la capacidad para anticipar el peligro. Científicos de la Universidad de
Washington han comprobado que una capacidad para poder leer claves en el medio ambiente, las que para otros
pueden ser imperceptibles, sería la que permite que algunas personas intuyan lo que va a suceder. Los
expertos identificaron un área del cerebro que actúa como un sistema de alerta temprana; este sistema, según
ellos, habría sido la razón, por ejemplo, de que aborígenes asiáticos siguiesen a los animales que escaparon del
tsunami en diciembre de 2004.
Basados en valores Se alude a los valores afectivos para defender una tesis.
Ejemplo: Con jeans “Don Omar”, serás el alma de la fiesta. En el ejemplo anterior, se apela a valores afectivos
(“ser el alma de la fiesta”) para vender un producto (“jeans ‘Don Omar’”). Es importante señalar que este tipo de
razonamiento es frecuente en publicidad y política.
Basados en generalizaciones
Este tipo de argumentación nos permite llegar a una conclusión general a partir de una serie de situaciones
similares y específicas.
Ejemplo: Las mujeres son pésimas conductoras.
Falacias argumentativas
En determinadas situaciones argumentativas algún interlocutor hace uso de argumentos cuya validez es dudosa o,
abiertamente, se trata de argumentos inválidos por algún problema o error en su construcción que los hace falsos.
Estos errores argumentativos se denominan falacias. Este tipo de errores puede provocarse de manera
involuntaria, básicamente cuando quien la enuncia no maneja de buena manera los criterios argumentativos, como
también puede ser cometido de manera consciente por aquel sujeto que, siendo hábil argumentador, más que
debatir con la lógica y la verdad, le interesa solamente imponer su punto de vista, sin importar la validez de su
argumento.
LOS TIPOS DE ARGUMENTOS
Durante mucho tiempo, los científicos de la mente han creído que el ser humano es un animal fundamentalmente racional, que
piensa a través de la lógica.
Sin embargo, esta idea puede ser puesta en duda , por ejemplo, cada vez que nos ponemos a analizar los tipos de argumentos
que utilizamos usualmente para defender nuestros puntos de vista en debates y discusiones. Las falacias
argumentativas hacen apariciones constantes, y muchas veces ni nosotros ni el interlocutor nos damos cuenta de ello.
Sin embargo, eso no significa que no existan tipos de argumentos válidos a través de los cuales se podamos contribuir a
debates de manera solvente. Esta es una selección de los principales tipos de argumentos clasificados según varios criterios.
TIPOS DE ARGUMENTOS SEGÚN SU CONTENIDO
En primer lugar, veremos las clases de argumentos clasificados según el tipo de contenido en el que se basan. Esta
distinciones permiten comprender mejor su naturaleza y el modo en el que se usan.
1. Argumentos basados en valores: Son argumentos que se fundamentan en resaltar los valores éticos que tiene una
opción, sean buenos o malos. Este tipo de argumento es útil si el tema del que se está hablando es fundamentalmente
filosófico y moral, es decir, si se habla acerca de lo que debe hacerse y qué acciones deben ser priorizadas.
Sin embargo, no sirven para describir la realidad objetiva, y en caso de ser utilizados para esto se puede caer en un tipo de
falacia lógica llamado argumento ad consecuentiam.
2. Argumentos basados en descripciones: Una descripción general es una manera de reunir varios argumentos en uno para
defender una idea. Por ejemplo, para argumentar a favor de la posición de que las aves son dinosaurios, se puede hablar
sobre las plumas encontradas en muchos fósiles de terópodos, acerca de las semejanzas anatómicas que muchos de ellos
tenían con los pájaros actuales, etc.
3. Argumentos basados en datos: Son una clase de argumentos basados en porciones de información muy concretas y
específicas, normalmente extraídas de investigaciones científicas o de bases de datos. Sirven para reforzar argumentos,
ofreciéndoles apoyo empírico.
4. Argumentos basados en la autoridad: En este tipo de argumento se señala la posición que defiende una autoridad en el
tema señalando que tiene más valor que otras. En muchos casos, puede derivar en una falacia lógica: a fin de cuentas, el
hecho de que una idea sea defendida por un especialista no hace que sea verdadera.
Sin embargo, resulta un argumento consistente cuando lo que se trata de contrarrestar una falacia de autoridad. Por ejemplo, si
alguien defiende la idea de que la Tierra es plana porque lo ha dicho un vecino que lee mucho, se puede replicar que los
verdaderos especialistas sobre el tema defienden que es más bien esférica, implicando esto que es necesario aportar muchas
pruebas para refutar esta idea ya que ambas posiciones no se encuentran en igualdad de condiciones.
5. Argumentos basados en definiciones: Estos tipos de argumentos no se basan en el funcionamiento del mundo, sino en el
uso que se hace de los conceptos y las definiciones. Sin embargo, en muchas ocasiones estos argumentos no resultan
eficaces, porque el significado de las palabras puede cambiar dependiendo del momento y el contexto en el que hayan sido
utilizadas.
6. Argumentos basados en experimentos: En este caso, el argumento se apoya en una experiencia realizada en el mismo
lugar en el que se dialoga y que sirve para apoyar la idea defendida por uno mismo. Además, es muy útil para convencer, ya
que incluye una parte "espectacular" que queda expresada más allá de las palabras, es decir, en hechos.
7. Argumentos basados en experimentos mentales: Este tipo de argumento es una mezcla entre los dos anteriores, ya
que se apoya en una experiencia en la que ha de participar el interlocutor pero no se realiza en el mundo real. Se trata de
imaginar una situación que va progresando hasta un punto en el que la única conclusión razonable es que se cumpla la idea
que defendemos. Por ejemplo, si alguien dice que jamás podría ser amigo de un extranjero, es relativamente fácil hacerle ver lo
contrario a través de este tipo de argumentación.
TIPOS DE ARGUMENTOS SEGÚN EL MODO EN EL QUE SE USAN
Si antes hemos clasificado los tipos de argumentos según su contenido, ahora veremos de qué manera pueden ser utilizados
para mostrar relaciones entre ideas.
8. Indicación de la falacia: Son tipos de argumentos en los que se señala por qué el razonamiento que ha usado alguien no
es válido, al fundamentarse en una falacia. Es decir, se analiza el discurso del otro y se resaltan las partes que en sí mismas
resulten infundadas y engañosas.
9. Argumentos de comparación: En esta clase de argumentos se comparan dos ideas entre sí, para mostrar de qué manera
una de ellas es mejor que la otra. Son eficaces para ofrecer valoraciones globales sobra líneas argumentales.
10. Argumentos de interpelación: En estos argumentos se realizan una serie de preguntas al interlocutor para demostrar en
tiempo real hasta qué punto está equivocado en un tema. Es un ejercicio que recuerda al diálogo socrático, ya que llevan al
oponente a caer en una trampa que está dentro de su propio discurso, entrando en contradicciones.