GARCIA AGUIRRE AMALIA
VS
DELGADILLO CORTINA PATRICIA
JUICIO: ORDINARIO CIVIL
EXPEDIENTE: 750/2017
RECURSO DE APLEACION
C. JUEZ CUADRAGÉSIMO PRIMERO CIVIL DEL
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA CIUDAD DE MÉXICO.
RUFO RODRÍGUEZ GALINDO, en mi calidad de Mandatario Judicial del Albacea
RAMÓN ALEJANDRO CASTILLO DELGADILLO de la Sucesión Intestamentaria a bienes de la
señora PATRICIA ERENDIRA DELGADILLO CORTINA, con cedula profesional número
5194849, número de registro 00010857 ante la Primer Secretaria de Acuerdos de la
Presidencia y pleno del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, autorizando en
términos de lo dispuesto por el cuárto párrafo del artículo 112 del Código de Procedimientos Civiles
para el Distrito Federal hoy Ciudad de México a los Licenciados en Derecho FREDDY TÉLLEZ
ÁLVAREZ, JULIO CÉSAR GONZÁLEZ GARRIDO, JAZMIN LÓPEZ MENDOZA Y RUFO RODRÍGUEZ
GALINDO, conjunta o separadamente quienes ejercen como tal al Amparo de las Cédulas
Profesionales número 5510960, 5510966, 11545397 y 5194849, respectivamente, expedidas a
su favor por la Dirección General de Profesiones dependiente de la Secretaria de Educación
Pública, además autorizando para oír, recibir notificaciones, documentos e imponerse de
actuaciones al C. JUAN CARLOS TORRES PÉREZ, indistintamente.
personalidad que tengo debidamente acreditada en autos del expediente en cita, ante
Usted respetuosamente comparezco para exponer:
Que por medio del presente ocurso y con fundamento en lo establecido por los
artículos 688, 689, 692 del Código de Procedimientos Civiles vigente en el Distrito Federal
hoy Ciudad de México, vengo a interponer RECURSO DE APELACIÓN, en contra del auto de
fecha cuatro de noviembre del presente año, el cual dictado al tenor siguiente:
“Ciudad de México, a cuatro de noviembre del dos mil diecinueve. –
Agréguese a sus autos el escrito de cuenta y una copia de traslado que exhibe la parte
actora, a quién se le tiene desahogando la vista ordenada en el auto de fecha veintitrés
de octubre del año dos mil diecinueve, con las excepciones y defensas opuestas por la
parte codemandada, e n la forma y términos que lo hace. Respecto de la excepción que
señala de la caducidad de la instancia, no es procedente tener por decretada la citada
caducidad, toda vez que por auto de fecha dieciséis de enero del año dos mil dieciocho, se
ordenó la suspensión del procedimiento, hasta que la sucesión codemandada se
encontrara debidamente representada aunado a que mediante escrito de fecha dieciséis
de octubre del año en curso y recibido en este Juzgado el día dieciocho de octubre del año
dos mil diecinueve, el albacea de la sucesión intestamentaria a bienes de PATRICIA
ERENDIRA DELGADILLO CORTINA, dio contestación a la demanda interpuesta en contra
de la sucesión que representa, por lo que no se da el supuesto que señala el artículo 137
del Código de Procedimientos Civiles. NOTIFÍQUESE. Lo proveyó y firma la C. Jueza
Cuadragésimo Primero de lo Civil en la Ciudad de México, Licenciada ANA MERCEDES
MEDINA GUERRA, ante su C. Secretario de Acuerdos “B”, Licenciado GIBERTO EDMUNDO
OVANDO CAMACHO, que da fe. DOY FE. LGS.
En mérito de lo anterior, y a efecto de que H. Sala Tribunal Superior de Justicia
correspondiente, resuelva conforme a derecho el recurso que se interpone, a continuación,
expreso los agravios que causa a la parte en mi carácter de Albacea el auto recurrido,
pasando primeramente a exponer los siguientes:
ANTECEDENTES
1. Con fecha 18 de agosto del año dos mil diecisiete la actora ingresó escrito inicial de
demanda ante la Oficialía de Partes Común, misma que recayó ante éste H. Juzgado
bajo el número de expediente 750/2017.
2. Derivado de dicha situación es que en fecha 11 de enero del año dos mil dieciocho
la actora supo que la demandada Patricia Eréndira Delgadillo Cortina había fallecido,
motivo por el cual el Procedimiento fue suspendido en fecha dieciséis de enero del
dos mil dieciocho hasta en tanto la sucesión de la demandada se encontrara
debidamente representada para poder realizar el emplazamiento, sin embargo y
aunado a que el suscrito doy contestación a la demanda en fecha diecisiete de
octubre del presente año, es menester manifestar que a la fecha ha transcurrido el
término establecido por el artículo 137 del Código de Procedimientos Civiles vigente
en el Distrito Federal hoy Ciudad de México.
AGRAVIOS
ÚNICO. Lo constituye el proveído de fecha del dos mil diecinueve, mismo que viola
en perjuicio de la parte a la que represento lo dispuesto en los artículos 72, 81 y 137 Bis, del
Código de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal hoy Ciudad de México.
Los dispositivos violados, son del siguiente tenor literal:
“ Artículo 72. Los tribunales no admitirá n nunca promociones o
solicitudes, incluyendo recursos, notoriamente frívolos o
improcedentes; los desechará n de plano, sin necesidad de
mandarlos hacer saber a la otra parte, ni formar artículo, y en su
caso consignará n el hecho al agente del Ministerio Público.
Los incidentes ajenos al negocio principal o notoriamente frívolos e
improcedentes, deberá n ser repelidos de oficio por los jueces.
Al desechar las promociones o solicitudes, incluyendo los recursos e
incidentes que los tribunales consideren notoriamente frívolos o
improcedentes, los tribunales deben fundar y motivar su
determinación.”
“Artículo 81. Todas las resoluciones sean decretos, autos
provisionales, definitivos o preparatorios o sentencias
interlocutorias, deben ser claras, precisas y congruentes con las
promociones de las partes, resolviendo sobre todo lo que éstas
hayan pedido. Cuando el tribunal sea omiso en resolver todas las
peticiones planteadas por el promovente, de oficio o a simple
instancia verbal del interesado, deberá dar nueva cuenta y resolver
las cuestiones omitidas dentro del tercer día. Las sentencias
definitivas también deben ser claras, precisas y congruentes con las
demandas y las contestaciones y con las demás pretensiones
deducidas oportunamente en el pleito, condenando o absolviendo
al demandado, y decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan
sido objeto del debate. Cuando éstos hubieren sido varios, se hará
el pronunciamiento correspondiente a cada uno de ellos.”
“Artículo 137 Bis. Operará de pleno derecho la caducidad de la
primera instancia cualquiera que sea el estado del juicio desde el
primer auto que se dicte en el mismo hasta antes de que concluya
la audiencia de pruebas, alegatos y sentencia, si transcurridos
ciento veinte días hábiles contados a partir de la notificación de la
última determinación judicial no hubiere promoción que tienda a
impulsar el procedimiento de cualquiera de las partes.
Los efectos y formas de su declaración se sujetará n a las siguientes
normas:
I.- La caducidad de la instancia es de orden público, irrenunciable y
no puede ser materia de convenios entre las partes. El juez la
declarará de oficio o a petición de cualquiera de las partes cuando
concurran las circunstancias a que se refiere el presente artículo;
II.- La caducidad extingue el proceso pero no la acción; en
consecuencia se puede iniciar un nuevo juicio, sin perjuicio de lo
dispuesto en la fracción V de este artículo;
III.- La caducidad de la primera instancia convierte en ineficaces las
actuaciones del juicio y las cosas deben volver al estado que tenían
antes de la presentación de la demanda y se levantará n los
embargos preventivos y cautelares. Se exceptúan de la ineficacia
referida las resoluciones firmes sobre competencia, litispendencia,
conexidad, personalidad y capacidad de los litigantes, que regirá n
en el juicio ulterior si se promoviere. Las pruebas rendidas en el
proceso extinguido por caducidad, podrán ser invocadas en el
nuevo, si se promoviere, siempre que se ofrezcan y precisen en la
forma legal;
IV.- La caducidad de la segunda instancia se da si en el lapso de
sesenta días há biles contados a partir de la notificación de la última
determinación judicial ninguna de las partes hubiere promovido
impulsando el procedimiento y su efecto será dejar firme lo actuado
ante el juez;
V.- La caducidad de los incidentes se causa por el transcurso de
treinta días há biles contados a partir de la notificación de la última
determinación judicial, sin promoción alguna de las partes; la
declaración respectiva sólo afectará a las actuaciones del incidente
sin abarcar las de la instancia principal aunque haya quedado en
suspenso ésta por la aprobación de aquél;
VI.- Para los efectos del artículo 1168 fracción II del Código Civil se
equipara a la desestimación de la demanda la declaración de
caducidad del proceso;
VII.- (DEROGADA, D.O.F. 14 DE MARZO DE 1973)
VIII.- No tiene lugar la declaración de caducidad; a).- En los juicios
universales de concursos y sucesiones, pero sí en los juicios con ellos
relacionados que se tramiten independientemente, que de aquellos
surjan o por ellos se motiven; b).- En las actuaciones de jurisdicción
voluntaria; c).- En los juicios de alimentos y en los previstos por los
artículos 322 y 323 del Código Civil; y d).- En los juicios seguidos ante
la justicia de paz;
IX.- El término de la caducidad sólo se interrumpirá por promociones
de las partes o por actos de las mismas realizados ante autoridad
judicial diversa siempre que tengan relación inmediata y directa con
la instancia;
X.- La suspensión del procedimiento produce la interrupción del
término de la caducidad. La suspensión del proceso tiene lugar: a).-
Cuando por fuerza mayor el juez o las partes no puedan actuar; b).-
En los casos en que es necesario esperar la resolución de una
cuestión previa o conexa por el mismo juez o por otras autoridades;
c).- Cuando se pruebe ante el juez en incidente que se consumó la
caducidad por maquinaciones dolosas de una de las partes en
perjuicio de la otra; d).- Cuando el Juez tenga conocimiento de que
las partes están participando en un procedimiento de mediación de
los referidos por la Ley de Justicia Alternativa del Tribunal Superior
de Justicia para el Distrito Federal, y e).- En los demá s casos
previstos por la ley.
XI.- Contra la declaración de caducidad se da sólo el recurso de
revocación en los juicios que no admiten apelación. Se substanciará
con un escrito de cada parte en que se propongan pruebas y la
audiencia de recepción de éstas, de alegatos y sentencia. En los
juicios que admiten la alzada cabe la apelación en ambos efectos. Si
la declaratoria se hace en segunda instancia se admitirá la
reposición. Tanto en la apelación de la declaración como en la
reposición la substanciación se reducirá a un escrito de cada parte
en que se ofrezcan pruebas y una audiencia en que se reciban, se
alegue y se pronuncie resolución. Contra la negativa a la declaración
de caducidad en los juicios que igualmente admitan la alzada cabe
la apelación en el efecto devolutivo, con igual substanciación;
En los juicios que admiten la alzada cabe la apelación en ambos
efectos. La declaratoria de caducidad en segunda instancia o la
negativa a ésta, admitirá la reposición. Contra la negativa a la
declaración de caducidad en los juicios que igualmente admitan la
alzada cabe la apelación en el efecto devolutivo de tramitación
inmediata, y
XII.- Las costas serán a cargo del actor; pero será n compensables
con las que corran a cargo del demandado en los casos previstos por
la ley y ademá s en aquellos en que opusiere reconvención,
compensación, nulidad y en general las excepciones que tienden a
variar la situación jurídica que privaba entre las partes antes de la
presentación de la demanda.
Lo anterior es así, en virtud de la excepción de caducidad de la instancia opuesta
por por mi representada en su escrito de contestación de demanda, se funda
medularmente en la incontrovertible falta de actividad procesal por parte de la activa
procesal, pues de acuerdo con información obtenida en el Boletín Judicial, el último acuerdo
publicado durante el año 2018, tuvo verificativo el 1 de junio y la siguiente publicación fue
hasta el 13 de mayo del 2019, es decir, transcurrieron en exceso entre ambas publicaciones
los 120 días hábiles a que se refiere el dispositivo 137 Bis del Código Adjetivo Civil del
Distrito Federal.
No obstante lo anterior, en el proveído que se combate el Aquo sostiene que no es
posible acordar de conformidad lo solicitado, en virtud de que el procedimiento se
encontraba suspendido en términos de lo señalado en diverso acuerdo de fecha dieciséis
de enero del año dos mil dieciocho, en el que se dijo que hasta en tanto la demandada
PATRICIA ERENDIRA DELGADILLO CORTINA, contara con representación legal dado su
fallecimiento, el juicio podría continuar.
De ahí, la primera violación al dispositivo en comento, ya que de acuerdo con su
fracción X, la suspensión del procedimiento sólo puede tener verificativo ante el
surgimiento de cualquiera de las hipótesis previstas, sin embargo, no puede ni debe
considerarse que la suspensión decretada no encuentre limitación alguna.
Resulta prudente partir de la idea de que la caducidad de la instancia es una
medida restrictiva cuyo fin es impedir que los litigantes alarguen indefinidamente los
procesos y su validez se encuentra sustentada en derechos fundamentales judiciales y de
acceso a la justicia, para ser decretada, está institución procesal requiere no únicamente el
transcurso del tiempo sino además, que la inactividad surga mientras exista una carga
procesal, que en interés propio, se encuentre pendiente por colmarse por alguna de las
partes.
En la especie, tenemos que la accionante acudió a incitar al órgano jurisdiccional
demandando a la señora PATRICIA ERENDIRA DELGADILLO CORTINA, siendo conocedora
de su fallecimiento al menos desde el mes de junio del dos mil dieciocho.
Así las cosas, la actora tenía el interés jurídico para obtener el nombramiento del
representante legal de la de cujus, a tavés de la denuncia del fallecimiento realizada ante el
Juez de lo familiar, carga procesal indispensable para continuar el procedimiento civil que
ya había iniciado, lo que omitió realizar en al menos una año. Aceptar la medida adoptada
por el juzgador, equivaldría a sostener que un procedimiento judicial se puede suspender
de manera indefinida hasta que el interesado cumpla con una carga procesal.
Lo anterior supone una violación al principio de equidad procesal, motivación y
fundamentación y debido proceso, pues como aquella Alzada se puede percatar, existen
límites a la discrecionalidad del Juez en mantenerse alejado de una sana dinámica procesal,
en la que actúe con rectoría en el proceso, a fin de desahogar las diligencias que le
competen, acordes a la etapa procesal y a los requerimientos que las partes hubieren
formulado a fin de impulsar el proceso acotando, en consecuencia, los casos en que la
inactividad de las partes verdaderamente implique un abandono y desinterés manifiesto
del juicio, es que debe sancionarse decretando la caducidad de la instancia. Cobra
relevancia a lo anterior, la siguiente jurisprudencia emitida por nuestro más alto Tribunal
en impartición de justicia, a saber:
“Época: Décima Época
Registro: 2007583
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 11, Octubre de 2014, Tomo III
Materia(s): Civil
Tesis: XXVII.3o. J/1 (10a)
Página: 2411
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. SÓLO OPERA MIENTRAS EXISTE
UNA CARGA PROCESAL PARA LAS PARTES (INTERPRETACIÓN PRO
PERSONA Y CONFORME DEL ARTÍCULO 131 DEL CÓDIGO DE
PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE QUINTANA ROO).
El citado numeral prevé que operará la caducidad de la instancia
transcurridos seis meses de inactividad procesal. Ahora bien, la
interpretación pro persona y conforme de dicho precepto, esto es,
favoreciendo a las personas en su protección más amplia como lo
ordena el artículo 1o. de la Constitución Federal, de acuerdo con los
principios de proporcionalidad y razonabilidad legislativas previstos
en ésta, conlleva a estimar que dicha institución procesal es una
medida restrictiva tendente a impedir que los litigantes alarguen
indefinidamente los procesos, cuya validez, en cuanto acota los
derechos fundamentales judiciales y de acceso a la justicia, se
justifica siempre que: a) persiga una finalidad constitucionalmente
válida y permitida por la Convención Americana sobre Derechos
Humanos; b) sea necesaria en una sociedad democrática para la
consecución de aquélla; y, c) resulte proporcional. Así las cosas, para
decretar la operancia de dicha institución procesal -aun en los
procedimientos de orden dispositivo-,
no sólo debe considerarse el mero transcurso del tiempo sin impulso
procesal de las partes, sino que dicha inactividad deberá verificarse
mientras exista una carga procesal cuya satisfacción, en interés
propio, se encuentre pendiente de colmarse por las partes en ese
momento procesal; por el contrario, resultará inadmisible imponer
dicha sanción por mera inactividad del órgano jurisdiccional en
desempeñar las diligencias que la ley le encomienda y que hubiere
asumido durante el proceso. Ello es así, pues el nuevo modelo y
estándar interpretativo de protección a los derechos humanos
implica ahondar en la concepción primigenia que identificaba dicha
institución con una simple sanción procesal impuesta al promovente
del juicio por el abandono del proceso durante determinado tiempo
y migrar hacia un concepto procesal que involucre el quehacer
jurisdiccional, fijando límites a la discrecionalidad del Juez en
mantenerse alejado de una sana dinámica procesal, en la que actúe
con rectoría en el proceso, a fin de desahogar las diligencias que le
competen, acordes a la etapa procesal y a los requerimientos que
las partes hubieren formulado a fin de impulsar el proceso
acotando, en consecuencia, los casos en que la inactividad de las
partes verdaderamente implique un abandono y desinterés
manifiesto del juicio que deba sancionarse de tal manera, sin que la
omisión de elevar reiteradas solicitudes al juzgador a fin de que
actúe como le ordena la ley pueda estimarse como una falta de
impulso procesal, pues basta que se formule por una sola ocasión la
solicitud correspondiente quedando a cargo del juzgador, a partir
de ese momento, la completa y exclusiva obligación de llevar a cabo
la diligencia o actuación procesal a la que hubiere accedido o
acordado de conformidad, lo cual, sin duda es acorde con la
prevalencia de los derechos fundamentales de acceso a la justicia
en su vertiente de igualdad y de debido proceso. Por tanto, aun
cuando la caducidad de la instancia prevista en el citado precepto
legal persiga una finalidad constitucionalmente válida, permitida
por la Constitución y la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en el sentido de que no haya litigios prolongados
pendientes por tiempo indefinido, su operancia debe acotarse al
lapso en que exista omisión de las partes de cumplir con sus cargas
procesales y no puede imponerse por la mera inactividad del
juzgador, ya que por sí sola, la inactividad del órgano jurisdiccional
resulta insuficiente para que se decrete la caducidad, pues ello
atentaría contra los derechos fundamentales de igualdad procesal
y de acceso a la justicia previstos en los artículos 16 y 17 de la
Constitución Federal, así como 8 y 25 de la referida Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en su vertiente de derecho de
defensa.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIGÉSIMO SÉPTIMO CIRCUITO.
Amparo directo 32/2013. Maribel López Madrigal. 20 de febrero
de 2014. Unanimidad de votos. Ponente: Livia Lizbeth Larumbe
Radilla. Secretario: José Francisco Aguilar Ballesteros.
Amparo directo 7/2013. Gloribel Fernández Pacheco. 27 de
febrero de 2014. Unanimidad de votos. Ponente: Edgar Bruno
Castrezana Moro, secretario de tribunal autorizado por la
Comisión de Carrera Judicial del Consejo de la Judicatura Federal
para desempeñar las funciones de Magistrado, en términos del
artículo 81, fracción XXII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de
la Federación. Secretario: Juan Carlos Corona Torres.
Amparo directo 2/2013. María Loyola Reed Villanueva. 27 de
febrero de 2014. Unanimidad de votos. Ponente: Edgar Bruno
Castrezana Moro, secretario de tribunal autorizado por la
Comisión de Carrera Judicial del Consejo de la Judicatura Federal
para desempeñar las funciones de Magistrado, en términos del
artículo 81, fracción XXII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de
la Federación. Secretario: Gustavo Valdovinos Pérez.
Amparo directo 46/2013. Nidia de Jesús Baños Cruz. 27 de febrero
de 2014. Unanimidad de votos. Ponente: Edgar Bruno Castrezana
Moro, secretario de tribunal autorizado por la Comisión de Carrera
Judicial del Consejo de la Judicatura Federal para desempeñar las
funciones de Magistrado, en términos del artículo 81, fracción
XXII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.
Secretario: Gustavo Valdovinos Pérez.
Amparo directo 5/2013. 13 de marzo de 2014. Unanimidad de
votos. Ponente: Livia Lizbeth Larumbe Radilla. Secretario: José
Adam Azcorra Puc.
Nota: En relación con el alcance de la presente tesis, destaca la
diversa aislada 1a. LXXI/2014 (10a.), de título y subtítulo:
"CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. SÓLO OPERA MIENTRAS EXISTE
UNA CARGA PROCESAL PARA LAS PARTES.", publicada el viernes
21 de febrero de 2014 a las 10:32 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y en su Gaceta, Décima Época, Libro 3, Tomo I,
febrero de 2014, página 636.
Por ejecutoria del 25 de abril de 2018, la Primera Sala declaró
inexistente la contradicción de tesis 390/2017 derivada de la
denuncia de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis, al
estimarse que no son discrepantes los criterios materia de la
denuncia respectiva.
Por ejecutoria del 23 de enero de 2019, la Primera Sala declaró
inexistente la contradicción de tesis 277/2018 derivada de la
denuncia de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis, al
estimarse que no son discrepantes los criterios materia de la
denuncia respectiva.
Esta tesis se publicó el viernes 03 de octubre de 2014 a las 09:30
horas en el Semanario Judicial de la Federación y, por ende, se
considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 06 de octubre
de 2014, para los efectos previstos en el punto séptimo del
Acuerdo General Plenario 19/2013.”
Ante las relatadas consideraciones, tenemos que la falta de emplzamiento de la
señora PATRICIA ERENDIRA DELGADILLO CORTINA, es consecuencia directa e inmediata
del actuar de la accionante, por la simple y sencilla razón, de la omisión para obtener el
nombramiento de su representante legal, no obstante de contar con el interés jurídico para
tal efecto, lo que se traduce en apatía al incumplir con esa carga y el impulso procesal para
que el juicio no quedara suspendido indefinidamente, pero lo realmente preocupante es,
que el rector del procedimiento haya adoptado una suspensión de carácter indefinido sin
reparar en la actitud desinteresada de la aquí apelada y las consecuencias de su inactividad.
Sirve de apoyo a lo anterior, la siguiente tesis de jurisprudencia, a saber:
“Época: Décima Época
Registro: 2011958
Instancia: Plenos de Circuito
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 31, Junio de 2016, Tomo III
Materia(s): Civil
Tesis: [Link].C. J/3 C (10a.)
Página: 1447
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. OPERA AUN ANTE LA OMISIÓN DEL
JUEZ DE EMPLAZAR A LA DEMANDADA, AL NO ACTUALIZARSE LA
EXCEPCIÓN CONTENIDA EN EL ARTÍCULO 82, PÁRRAFO SEGUNDO,
DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE
PUEBLA.
La interpretación sistemática y teleológica de los párrafos primero
y segundo del citado artículo permite sostener que, aun cuando el
emplazamiento al juicio es una actividad exclusiva del órgano
jurisdiccional, y no de la actora, ésta se encuentra obligada a velar
por su realización, y a proporcionar la información que sea
necesaria para ello, como puede ser el domicilio exacto de la parte
demandada, en caso de no resultar correcto el proporcionado, o en
su defecto, solicitar el emplazamiento por edictos, o cuidar la
devolución de éstos, lo cual requiere de trámites a su cargo; de ahí
que la declaración de la caducidad de la instancia, antes de que se
realice el emplazamiento a la demandada, no es consecuencia de la
inactividad del Juez, sino de la apatía de la actora, al incumplir con
la carga y el impulso procesal para que el juicio no quede suspendido
indefinidamente. Por tanto, la caducidad no supone sólo la
inactividad procesal de practicar el emplazamiento, sino que se
actualiza por la inacción de la actora, quien puede evitarla si
presenta una promoción tendente a impulsar el procedimiento
durante el plazo de 90 días hábiles establecido en la citada
disposición legal, en la que insista en que se realice el
emplazamiento, proporcione la información necesaria para que se
libre el exhorto correspondiente para lograrlo, o bien, solicite la
devolución de este último, en su caso. Consecuentemente, la
caducidad prevista en el artículo 82 aludido, opera aun ante la
omisión del Juez de emplazar a la demandada, al no actualizarse la
excepción prevista en el párrafo segundo de dicho precepto, que
señala que no procederá la caducidad cuando la continuación del
procedimiento dependa de una actuación judicial pendiente.
PLENO EN MATERIA CIVIL DEL SEXTO CIRCUITO.
Contradicción de tesis 4/2013. Entre las sustentadas por el Primer
y el Tercer Tribunales Colegiados, ambos en Materia Civil del Sexto
Circuito. 19 de abril de 2016. Unanimidad de tres votos de los
Magistrados Rosa María Temblador Vidrio, Raúl Armando
Pallares Valdez y Filiberto Méndez Gutiérrez. Ponente: Rosa María
Temblador Vidrio. Secretaria: Alejandra Mora Sebada.
Tesis y criterio contendientes:
Tesis VI.1o.C.27 C (10a.), de título y subtítulo: "CADUCIDAD DE LA
INSTANCIA. PARA EVITAR QUE OPERE E IMPULSAR EL
PROCEDIMIENTO EL INTERESADO DEBE SOLICITAR AL JUEZ QUE
ORDENE EL EMPLAZAMIENTO O GIRE OFICIO A LA AUTORIDAD
EXHORTADA PARA LLEVARLO A CABO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO
DE PUEBLA).", aprobada por el Primer Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Sexto Circuito y publicada en la página 1243 del
Libro XXI, Tomo 2, junio de 2013, del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Décima Época, y
El sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del
Sexto Circuito, al resolver los amparos directos 251/2012 y
374/2013.
Nota: En términos del artículo 44, último párrafo, del Acuerdo
General 52/2015, del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal
que reforma, adiciona y deroga disposiciones del similar 8/2015,
relativo a la integración y funcionamiento de los Plenos de
Circuito, esta tesis forma parte del engrose relativo a la
contradicción de tesis 4/2013, resuelta por el Pleno en Materia
Civil del Sexto Circuito.
Esta tesis se publicó el viernes 24 de junio de 2016 a las 10:24 horas
en el Semanario Judicial de la Federación y, por ende, se considera
de aplicación obligatoria a partir del lunes 27 de junio de 2016,
para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General
Plenario 19/2013.”
“Época: Décima Época
Registro: 2010517
Instancia: Plenos de Circuito
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 24, Noviembre de 2015, Tomo II
Materia(s): Civil
Tesis: [Link]. J/1 C (10a.)
Página: 1637
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL. EL CÓMPUTO DEL
TÉRMINO PARA QUE OPERE PUEDE INICIAR ANTES DEL
EMPLAZAMIENTO AL EXISTIR CARGAS PARA LA ACTORA Y NO SÓLO
PARA EL ÓRGANO JURISDICCIONAL (INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO
131 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE
QUINTANA ROO, EN SU TEXTO ANTERIOR A LA REFORMA PUBLICADA
EN EL PERIÓDICO OFICIAL EL 25 DE JULIO DE 2014).
Conforme al citado numeral, la caducidad de la instancia opera
transcurridos 6 meses de inactividad procesal, contados a partir del día
siguiente a aquel en que surta efectos la notificación de la última
resolución dictada. Ahora bien, al ser dicha institución procesal una
medida restrictiva tendente a impedir que los litigantes alarguen
indefinidamente los procesos, para decretar su operancia -aun en los
procedimientos de orden dispositivo, donde se diriman derechos
disponibles-, no sólo debe considerarse el mero transcurso del tiempo
sin impulso procesal de las partes, sino que dicha inactividad deberá
verificarse mientras exista una carga procesal cuya satisfacción, en
interés propio, se encuentre pendiente de colmar por éstas en el
momento procesal respectivo. Así, lo referente al emplazamiento no
constituye una carga procesal exclusiva del órgano jurisdiccional, sino
que coexisten cargas para la actora, ya que debe proporcionar la
información necesaria para realizarlo, en caso de no encontrar a la
demandada en el domicilio indicado, como por ejemplo indagar el
correcto y proporcionarlo a la autoridad, o en su defecto, solicitar el
emplazamiento por edictos, razón por la cual, emitido el auto de
admisión de la demanda, es válido iniciar el cómputo del término para
que opere la caducidad, aun cuando no haya sido emplazada la
contraparte, en el entendido de que la presentación de una promoción
tendente a generar impulso procesal tiene como efecto interrumpir
dicho cómputo y que inicie nuevamente, no así impedir que aquélla se
actualice hasta en tanto se materialice la actuación que se pretende
impulsar, como sería el caso de que la actora proporcionara un nuevo
domicilio para emplazar a su contraria, ante la imposibilidad de
localizarla en el señalado primigeniamente.
PLENO DEL VIGÉSIMO SÉPTIMO CIRCUITO.
Contradicción de tesis 1/2015. Entre las sustentadas por los
Tribunales Colegiados Primero y Tercero, ambos del Vigésimo
Séptimo Circuito. 29 de septiembre de 2015. Mayoría de dos votos de
los Magistrados Florida López Hernández y José Angel Máttar Oliva.
Disidente: Jorge Mercado Mejía. Ponente: Florida López Hernández.
Secretario: Edgar Alan Paredes García.
Tesis y/o criterios contendientes:
El sustentado por el Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo
Circuito, al resolver el amparo directo 432/2014 y el diverso
sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo
Circuito, al resolver el amparo directo 361/2014.
Esta tesis se publicó el viernes 27 de noviembre de 2015 a las 11:15
horas en el Semanario Judicial de la Federación y, por ende, se
considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 30 de noviembre
de 2015, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo
General Plenario 19/2013.”
Como aquella Alzada se puede percatar, a lo largo de un año, no existen
promociones de las partes tendientes a interrumpir el plazo para que opere la caducidad
de la instancia, siendo aquellas que revelan o expresan el deseo o voluntad de las partes de
mantener viva la instancia, esto es, aquellas que tuvieran como consecuencia activar el
procedimiento y excitar al órgano jurisdiccional a continuar hasta el dictado de la sentencia,
situación tal, ue no acontece en el caso que nos ocupa, tan es así, que inclusive el
expediente de mérito fue remitido al Archivo Judicial del Tribunal Superior de Justicia de la
Ciudad de México para su resguardo durante ese período de tiempo, motivo por el cul se
dice que no existe promoción oportuna o acorde con la etapa procesal y se insiste, en que
la falta de emplazamiento de la señora PATRICIA ERENDIRA DELGADILLO CORTINA, surge
por causas imputables a la actora.
En ese orden de ideas, resulta claro que las partes en el juicio asumen la
responsabilidad de impulsar el procedimiento en el que actúan, a través de promociones
coherentes y equivalentes a la atepa procesal, so pena de ser sancionadas por el juzgador
mediante la caducidad de la instancia.
Todas las consideraciones mencionadas, fueron soslayadas por el juzgador al
referir que el procedimiento se encontraba suspendido y que no era factible sancionar a la
parte que incumplió con sus cargas procesales, con lo que se aleja diamtralmente a sus
límites a la discrecionalidad que lo obliga a mantenerse alejado de una sana dinámica
procesal, en la que actúe con rectoría en el proceso, a fin de desahogar las diligencias que
le competen, acordes a la etapa procesal y a los requerimientos que las partes hubieren
formulado a fin de impulsar el proceso acotando, violentando en perjuicio de mi mandante
lo dispuesto por los artículos 72, 81 y 137 Bis del Código de Procedimientos Civiles para el
Distrito Federal hoy Ciudad de México, ya que el auto que aquí se combate, desecha la
solicitud de caducidad sin encontrar fundamentación ni motivación, limitándose el A quo a
sostener que el procedimiento se encontraba suspendido, además por no ser congruente
con lo peticionado por la parte a la que represento en relación al análisis que debió realizar
respecto al incumplimiento de las cargas procesales a cargo de la accionante y finalmente,
por no sancionarl en términos del último numeral mencionado, no obstante de contar con
todos los elementos para hacerlo.
PROTESTO LO NECESARIO
RUFO RODRÍGUEZ GALINDO
Mandatario Judicial
Ciudad de México, a 19 de noviembre del 2019.