0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas7 páginas

Alegoría: Interpretación y Relevancia

Este documento discute la función de la alegoría como método de interpretación literaria. Explica que históricamente la alegoría se desarrolló en Alejandría para interpretar a Homero y en Palestina para interpretar el Antiguo Testamento. Define la alegoría como el proceso de encontrar el significado subyacente de una obra más allá de su sentido literal. Argumenta que la mayoría de críticos literarios podrían considerarse alegoristas, ya que buscan el significado histórico o contemporáneo de las obras.

Cargado por

Luis Pedro Tony
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas7 páginas

Alegoría: Interpretación y Relevancia

Este documento discute la función de la alegoría como método de interpretación literaria. Explica que históricamente la alegoría se desarrolló en Alejandría para interpretar a Homero y en Palestina para interpretar el Antiguo Testamento. Define la alegoría como el proceso de encontrar el significado subyacente de una obra más allá de su sentido literal. Argumenta que la mayoría de críticos literarios podrían considerarse alegoristas, ya que buscan el significado histórico o contemporáneo de las obras.

Cargado por

Luis Pedro Tony
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Alegoría como interpretación- Morton W.

Bloomfield
Una de las funciones básicas de la alegoría es hacer relevantes a los documentos literarios.
Históricamente la alegoría como método, tal como la conocemos en occidente, fue desarrollado
en Alejandría para interpretar “apropiadamente” a Homero, y algo después ahí y en Palestina
para interpretar “apropiadamente” el Viejo Testamento, asique eso podría ser como el presagio
y predicción de Cristo o del futuro Reyno de Dios. Alegoría en este sentido es el verse de la
significación de una obra literaria detrás de su sentido. El ultimo elemento estable en una obra
literaria está en sus palabras, que, si sabemos el lenguaje en que esta escrito, tiene un sentido.
La significación de ese sentido es lo que puede ser llamado alegoría. El problema de
interpretación es el problema de la alegoría tanto histórica o ahistórica. La interpretación
alegoría histórica intenta leer la significación de obra literaria en términos de su sentido original.
Este acercamiento sofisticado es esencialmente moderno y primero fue desarrollado en el
Renacimiento y floreció en los últimos siglos. La interpretación histórica puede también ser
usada para el propósito de la interpretación moderna. Uno podría discutir que la obra debe ser
establecida en su propio modo primero, luego podremos interpretar apropiadamente en
nuestro propio momento. La interpretación a-histórica, por otro lado, esta interesada en el
“universal” / contemporáneo significado de una obra que puede ser psicológico, ético,
estructural, mítico, religioso o a veces varios de ellos. Este es el más antiguo tipo de
interpretación alegórica.

En esta óptica, la alegoría es aquello que es establecido por interpretación, o el proceso


interpretativo en sí mismo.1 La alegoría, en este sentido, es el método de modernización, aquel
que fue hecho, hace o mantiene modernos esos documentos literarios del pasado los cuales
pueden soportar tal carga de una reinterpretación continua.

Alegoría es, en este sentido, aquello que conquista el tiempo, eso que renueva perpetuamente
la palabra escrita. La edad que no la necesita, o que piensa que no la necesita, el pasado que no
necesita este tipo de alegoría. La alegoría insiste en un consistente y relevante sentido. Cuando
el pasado no es escuchado, la alegoría declina. Esta fuertemente conectada con los textos. El
método humanista es exegético y alegórico en tanto depende del texto. En esto, es
fundamentalmente diferente de la ciencia, que solo es exegética metafóricamente: leyendo el
libro de la naturaleza.

La interpretación alegórica o interpretación histórica está continuamente diciéndonos que es


pasado es relevante y que citas del pasado se aplican hoy. Esta texto-orientada. Jesús una vez y
otra vez dice, “as it is written” – y quiebra nuestro solitario aislamiento conectándonos a través
de citas con el pasado, como Ley tomando textos y aplicándolos al caso presente- casuística en
el mejor sentido de este mundo. Esto insiste en la perpetua relevancia – al menos en teoría –
del pasado.

Paul de Man escribió, “Toda poesía representacional es siempre también alegórica, no importa
si es consciente de ello o no, y el poder alegórico del lenguaje socava y oscurece el especifico

1I'm rather close to Northrop Frye in some ways. He writes, for instance, "It is not often realized that all
commentary is allegorical interpretation, an attaching of ideas to the structure of poetic imagery."
Anatomy of Criticism: Four Essays (Princeton, 1957), p. 89. L. C. Knights prefers to use the term "metaphoric
process" for allegory as interpretation. (See "King Lear as Metaphor," reprinted in Further Explorations [Palo
Alto, I965], p. 169.) I think this is confusing, for the allegorical process is only metaphoric by a vague
analogy.
sentido literal de una representación abierta a entenderse. Pero la poesía alegórica debe
contener un elemento representacional que invite y permita la comprensión, solo para descubrir
lo que a la comprensión alcanza es necesariamente un error.” Las poéticas de la literatura
representacional y alegórica están cercas una de otra.

En esta visión de la alegoría, que no se sitúa como en contra de una lectura representacional o
mimética, y la cual lo ve como el modo de comprender el significante de los textos, la mayoría
de los críticos literarios y académicos son alegoristas. Si nosotros interpretamos una obra de
arte, estamos buscando su significado- cualquiera de los dos histórico o a-histórica- Excepto por
los académicos textuales que intentan preservar y corregir la superficie verbal de la obra (y quien
ocasionalmente usa el significado alegoría para hacerlo), nosotros podemos poner todas las
interpretaciones de literatura en la categoría general de alegoristas-muchos de ellas son
modernizadoras. El verdadero objetico académico literario esta en hacer literatura del pasado
continuamente relevante incluso por establecer su significado original o su significado moderno.
3

La noción de interpretación ha sido puesta bajo ataque los años recientes. Algunos
estructuralistas contemporáneos franceses han negado que allá algo que interpretar, y se
reúsan a distinguir en cualquier forma fundamental a la literatura de la critica literaria.4 Susan
Sontag ha escrito una colección de ensayos significativamente titulada “Contra la
interpretación”; y Frederic Jameson habla sin rodeos diciendo: “Exegesis, interpretación,
comentario han caído en descredito”.5 A pesar de este comprensible cansancio con la masa de
exegesis disponible y continuamente amontonándose, y con historia que continuamente
demanda exegesis, yo no pienso que necesitemos tomas esta actitud muy seriamente si el
esfuerzo intelectual y social continuaran igual. Una sociedad no puede existir sin criticismo y su
uso de la alegoría. Creo eso, dada la persistencia de nuestra sociedad, la interpretación necesito
no temer para su existencia, porque: 1) los mayores críticos de la interpretación están
interpretando, y 2) muchas de los críticos de la interpretación están de echo no reaccionando
contra la interpretación, sino contra una interpretación particular, y 3) la inteligencia fuerza a la
interpretación en nosotros. Además, las ciencias sociales están empezando a ver que el
paradigma de la interpretación social se puede encontrar en la interpretación literarias y
lingüística. Este ultimo punto discute que las manifestaciones culturales deben ser leído como
los textos son leídos. Todo lo que sucede en la sociedad tiene su propia gramática la cual lo
explica. Las formas literarias, filosóficas, periodísticas, ritualistas y convencionales juegan y
trabajan todo en su propio lenguaje el cual puede ser leído el cual puede ser leído por un
intérprete. La interpretación desaparecería solo cuando el pensamiento desaparece, pero
puede existir sin la escritura. Uno puede siempre pensar- los pensamientos van más allá del
alcance de cualquiera.

Volviendo al termino Alegoría, podremos ver que ha si usado, como implicamos, para cubrir
diferentes sentidos. Además, cuando el tema es discutido, palabras como símbolo, icono, mito,
emblema, imagen, signo se repiten una y otra vez. Separar estos sentidos es al menos a una
tarea super humana. Un ejemplo muestra todo el problema. La teología ha estado preocupada
por los últimos treinta años con la noción de desmitologizacion, siempre desde Bultmann
planteara la cuestión. El dijo que los elementos mitológicos del nuevo testamento deben
eliminarse. Nosotros ya no vivimos en un mundo de demonios o poderes astrológicos, o magia,
o milagros. Estos elementos están estorbando para los modernos. Así este hombre moderno
entiende el sentido permanente de la vida y muerte de Jesús, nosotros debemos aferrarnos al
corazón del mensaje cristiano y eliminar aquella parafernalia histórica.
Ahora para los desmitificadores, mito significa falsas creencias, los contingentes históricos, de
cada época. Mito es una mala palabra. En algún crítico literario moderno, sin embargo,
encontramos justo el uso de palabras opuesto: tenemos la urgencia de encontrar el mito en la
literatura. El mito, especialmente el mito arquetípico, es el núcleo en la literatura, el sentido
está permanentemente subyaciendo. Esta es la eterna verdad de las obras literarias. El sentido
para nosotros y para todos los hombres en todo lugar y clima, extraído de accidentes históricos
de los cuales esta impregnado. Aquellos que sostienen esta visión están diciendo lo mismo que
Bultmann y sus seguidores, pero ellos están usando la palabra exactamente opuesta para
describirlo. En lugar de “desmitologizar” o “mitologizar”, ambos los teólogos y los críticos
literarios están en alguno. Todavía la palabra mito es mala para los teólogos y buena para los
criticos.6

Algunos críticos como Lewis han intentado separar los términos alegoría y simbolismo,
reservando el primero por aquello que podríamos llamar “personificación-alegórica”. Como sea,
algunos mantienen esta distinción, a pesar de que algunos críticos, siguiendo a Coleridge, usan
alegoría como un mal termino y simbolismo como uno bueno. Simbolismo es imaginativo y
alegoría es imaginaria para esos críticos. No intentare quedarme con estos términos por
separados. Algunas distinciones, igualmente deben ser echas.

Debemos distinguir entre símbolos individuales, imágenes o emblemas referidos o descriptos


en una obra de arte, y simbolismo como un modo de escribir que es en principio desmontable
de el texto literario y aquellos objetivos conscientes de relevancia universal. Está claro que
individuos y objetos pueden ser usados como símbolos en la literatura. Diógenes y la cruz
proveen ejemplos. El cuervo croaking “nunca más”, la carta en la carta escarlata, la urna griega
son algunos otros ejemplos. Estos tienen una larga extensión en literatura y sirve a varios
propósitos. Funcionan diferente en diferentes textos, pero ellos están íntimamente
enganchados con el texto. No es siempre posible de distinguirlos de lo imaginario.

Simbolismo u obras alegóricas de arte, como sea, usualmente significan algo mas que textos que
contienen símbolos o emblemas. Ellos se posan a nivel de significación en el trabajo
deliberadamente enfatizado y manipulado por el escritor y en principio desmontable desde el
texto.

Otra factora complicada es la larga tradición de la enseñanza secreta que va desde Pitágoras y
Platón y posiblemente mas allá, que podríamos llamar tradición hermética. Es probablemente
cierto que algunos grandes espíritus enseñan en sus textos una doctrina esotérica la cual los
sabios pueden penetrar. Loe Strauss se centro en los últimos treinta y cinco años en la
importancia de este aspecto de la filosofía y la teología. Algunos temas o aspectos del tema no
son para el profano, por lo general, o para las masas. La palabra escrita es para el sabio y
habilitado. Algunos filósofos tienen o insinúan a una doctrina secreta sobre el sentido plano del
texto. Maimónides, en su introducción a la Guía para la Perplexes, habla de la alegoría paralela
y figura bajo la cual esta escribiendo. Incluso mas frecuentemente, profetas y discípulos ha
reclamado encontrar el sentido secreto en los escritos de otros: Los baconianos han tratado de
encontrar el mensaje secreto de Bacon en criptogramas en las obras de Shakespeare. Esas
interpretaciones de la biblia son una legión.

Entonces esas obras las cuales abiertamente presentan dificultades en la superficie – Gnóstica,
cabalística y hermética- escritos que se entienden al ser leídos solo por sus sentidos secretos. LA
Alegoría en el sentido hermético, entonces, es deliberadamente secreto y concienciarme a si
mismo con doctrinas místicas o semi-misticas. Además, a veces símbolos individuales como
discutimos anteriormente tienen sentidos herméticos. Athanasius Kircher en su Obelicus
Egypticus escribe que el símbolo es “el significante signo del misterio oculto”.8

Algunas de esas obras herméticas hablan abiertamente acerca de sus secretos o incluso dar una
llave para el lector para que puede ver a través de aquello que para el escritor son obviamente
símbolos. Algunos lectores son herméticamente-pensados, en cualquier caso, para aquellos los
numerosas “romans a clef” interpretaciones de las obras literarios tienen evidencia. Algunos
están convencidos como Sir Philip Sídney fue que “hay muchos misterios contenidos en la
poesía, que se supone son escritos oscuramente, para que el ingenio profano no sea abusado.
Alguna literatura debe tener un sentido política intrínseco, “aesopic”, como lo llaman los rusos.

La alegoría hermética difiere de la bíblica, clásica y otras alegorías en la actitud en la que es


creada por los adeptos y los lectores, uno de asombro al sentido secreto escondido el cual
presumiblemente no es abierto a lo profano y vulgar. Esto también difiere en la vaguedad de la
bíblica normal y la clásica. Incluso cuando el ultimo es contradictorio, como algunas veces
sucede, nosotros al menos sabemos que esas son alternativas. Con la alegoría hermética, uno
nunca puede estar seguro.

La alegoría hermética es usualmente tomada como la única forma de alegoría. Michael Murrin
en su libro reciente “El velo de la alegoria”9, escribe que “alegoría es preminentemente una
oscura forma de poesía” y que “el poeta alegórico gasta mucho de su energía en proteger su
verdad de la multitud, en lugar de comunicarla.” Esta visión de la alegoría fue especialmente
expandida en el renacimiento y esta basada en el sentido antiguo, un cuerpo restringido de
conocimiento accesible solo a una elite, y al mismo tiempo en un deseo de defender la poesía
como un compañero digno de la filosofía. Poesía es la forma mas escondida de la filosofía, del
más alto valor y no para el profano. Alegoría en este sentido desea restablecer, como Paul
Ricouer lo dice, algún perdido, olvidado sentido, un proceso que él llama hermenéutica
negatica.10

Otro uso de la alegoría, como la hemos sugerido, es aplicable a un especial tipo de escritura que
emplea personificaciones. Algunas alegorías medievales son de este tipo, en las cuales
abstracciones como Verdad, Santa Iglesia, aparecen como caracteres y actúan sus roles. El uso
de la personificación en partes de las obras literarios y a veces a través de ellas es extendida.
Personificación es talvez la mas común, así como ciertamente la mas abierta, a todas las figuras
literarias.11

Como figura en la retórica clásica, alegoría significa “decir una cosa en ves de otra”. Alegoría es
en general una palabra en este contexto un tipo común de ironía.

Algunos académicos, por otra parte, han tratado de distinguir entre alegoría horizontal y
vertical. Alegoría horizontal es a veces llamada alegoría profética, pero más comúnmente
alegoría figural. Alegoría figural, o tipología, es común en la biblia cuando un evento o persona
prefigura o es la figura o tipo de otra. Auerbach es especialmente asociado con este tipo de
alegoría, por su creencia de que respecto de la letra o superficie tanto como del sentido futuro.
El no deseaba como muchos críticos lo hacen, despreciar la superficie por el sentido interior o
sificante.13 Auerbach disgustaba a esos críticos que ignoraban el nivel literal como la maleza o
las conchillas, pero al mismo tiempo el desea reconocer técnicas alegóricas medievales. El sentía
que el método “figural” toma seriamente las dos partes materia y sentido. Aunque la alegoría
bíblica figural fue ciertamente usada en la edad media, dudo mucho que haya un método figural
o composicion14, excepto tal vez por la Divina Comedia, como Auerbach argumenta.
Cuando la alegoría entonces trabaja en la historia para proyectar un sentido en el que futuro,
podemos llamarlo prefectico o alegórico horizontal, cuando encuentra un sentido inmediato en
eventos, reales o literarios, eso es simple o verticalmente alegoría. La primera (la primera
enumerada al menos) es solo completada en retrospectiva, el segundo puede-pero no
necesariamente-ser entendido inmediatamente. De acuerdo con la imagen tradicional,
debemos el primer tipo de alegoría a los antiguos hebreos, y en segundo a los griegos. En la
interpretación cristiana de la historia, particularmente la historia del Viejo Testamento, yendo
atrás desde el New Testamento mismo encontramos tipología o alegoría figural (un tipo de
alegoría profética), en la que eventos tienen una escatología o sentido futuro. Historia sagrada
es un progresivo cumplimiento de aquello que está latente u obscuramente indicado antes. Pero
la alegoría vertical se funda también en la exegesis del Viejo Testamento, especialmente in la
escuela Alexandria, del la cual Origen es el comentador notable.16 Este sentido latente, además
es llamado tipológico, tiene en teología católica moderna usualmente ha sido llamada el
“sentido completo” o sensus plenior.16

Como sea, ambos Harry Wolfson y otros han puesto en duda esta imagen/picture. Wolfson duda
si hay alguna diferencia fundamental ente tipología y alegoría en Philo y los Padres de la
Iglesia.17 Después de todo, uno de los niveles de la alegoría vertical es llamado (suficientemente
confuso) el nivel alegórico. Esto es para supuestamente indicar eventos en la vida de la Iglesia y
su fundador divino. Tales interpretaciones serian ciertamente muy tipológicas.

De Lubac en su gran estudio de la exegesis medieval18 ataca la noción de que pensadores


católicos siempre tendieron a ignorar el sentido literal, y discute que muy-nivelada alegoría paga
con mucha atención a el sentido histórico y sentido literal como tipología. No necesitamos entrar
en esta disputa aquí, pero estos críticos tienen un punto. Algunos Padres de la Iglesia, como sea,
tendieron, en la practica al menos, a ignorar el sentido literal por el sentido espiritual.

II

Cuando como sea define alegoría en este sentido más amplio como significante, debemos hacer
un espacio para un numero de distinciones con esta categoría general si este concepto es
utilizable en todo. Ya hemos referido a sistemas de significación, como la Cristiandad, la cual a
esta comúnmente usada en periodos como Edad Media y Renacimiento como la matriz
alegórica. Esto es la base de la alegoría histórica en occidente. Además, debemos reconocer lo
usos especiales de alegoría o simbolismo como indicábamos arriba en símbolos y emblemas.
Esto es también personificación -alegórica, alegoría como ironía y alegoría hermética.

Incluso mas importante es distinguir entre conciencia alegórica e inconciencia alegórica. Este
problema pertenece especialmente a la alegoría ahistórica en el periodo moderno. Si una obra
de arte tiene un sentido, debe ser en un sentido simbólico. David Copperfield es, en el sentido
general, tan simbólica como Moby Dick. Si una obra de arte dice algo, de ser un sentido general
en o sobre el sentido de esos particulares. Particulares por ellos mismos presentados solo una
cruda experiencia. Para ser entendidos, ellos deben ser concebido como un particular de “algo”.
Ellos deben, a menos que sean un nombre propio, pertenecer a una clase de particulares. En
este sentido, experiencia-presente, pasada y potencial, de hecho, o en palabras- tiene en estos
usos ordinarios un sentido y un sentido de organización encima y mas allá del sentido de los
particulares, los cuales yo he llamado arriba, significacion. Esto es lo que Aristóteles refiere en
su famosa distinción entre poesía e historia secular. (Historia Sagrada es, como sea, historia
significativa.)
Particulares, entonces, debe ser particulares significativos. Al menos yo pienso que todos
reconocemos una diferencia entre Kafka y GOlding en una mano y C.P. Snow y Joyce Cary en la
otra. En los primeros dos decimos que ellos son simbolistas (o alegoristas), aunque usualmente
no dos críticos pueden aceptar que es lo que es simbolizado en sus novelas, mientras no
aplicamos este término en el segundo par. ¿Como podemos hacer precisa esta distinción? Esto
no miento solo en el primer grupo de novelas todas teniendo una significación sobre y debajo la
superficie, para ambos grupos de novelas ambos grupos de novelas comparten esta
característica, pero una debe mentir en la forma en la cual esta significación es insinuada y
presentada.

Aquí yo creo que la noción de dominación puesta antes por Angus Fletcher como un desarrollo
desde las ideas de Nothrop Frye es de gran ayuda. Fletche escribe, “Cuando una obra literaria
es dominada por su tema, esta es como ser llamada una alegoría…Historias alegóricas existen,
como lo eran, para poner sentidos secundarios en la órbita alrededor de ellas; el primer sentido
es entonces valorado por sus satélites”. 19 en los escritos alegóricos, Frye dice, toda la técnica
del autor “trata de indicar como un comentario en sí mismo debe proceder.” Esto, sigue
diciendo, imita a los críticos, porque atiende a prescribir como interpretar un poema.20

En las novelas alegóricas, entonces, el “significado” ejercita un cerrado control sobre la trama,
imaginería, tono y personajes. Cada elemento esta teoréticamente ahí para s significación. La
superficie tiene a existir para el bien del significado o los significados. El tema controla en un
relativamente cercana forma la historia. Como leíamos, nosotros sentimos este control

Novelas las cuales no son primariamente alegóricas, o son solo alegóricas en el más general de
los sentidos de la palabra, tiene a dar un freer rein a la historia y los detalles. Esos elementos no
parecen estar bajo el apretado control de la significación. Muchos de ellos establecidos en
situación o estableciendo un fondo que no es necesariamente estricto. Ellos no están “sobre
determinados”.

Esta distinción, de todos modos, no debe ser tomada en sentido muy estricto, pero en general
es de gran ayuda para definir la esencia de la diferencia entre alegoría en uno de su sentido más
estrecho y alegoría como significado. Ni debemos concluir de esta distinción que su significando
de una alegoría es necesariamente fácil de determinar. Esto puede o no puede serlo. Solo
porque una narrativa da esa impresión de esta cercanamente controlado por el teme no significa
que el tema es necesariamente fácil de revelar.

Además, en una forma curiosa, las obras no alegóricas permiten menos detectabilidad que la
obra alegórica. El simbolismo de David Copperfield está en la superficie de la obra en su sentido
mas profundo que en “el Castillo. K. Puede ser reemplazado por alguien mas en El castillo. Sin
David Copperfield (Incluso con un titulo diferente). Esto no, es decir, obviamente, que el nombre
K mas bien que Hans Neumann, por ejemplo, no nos rae nada en particular a la novela. De hecho,
la relación de K con el nombre del autor es una particularmente brillante pieza de alegorización.
Como sea, la gran parte de este significado de El castillo, cualquiera que este sea, puede todavía
estar ahí si el héroe fuera llamado Hans Neumann y se someten muchas experiencias diferente.
Una alegórica siempre puede ser agregada.

Haciendo uso de la noción de desprendimiento junto con la de dominación, podemos ayudar a


hacer esta especie de distinción necesarias si deseamos definir la alegoría como interpretación
de significado de una obra de arte. La conciencia de este desprendimiento habilito a Hazlitt a
hacer su famoso “bon mot” acerca de Farie Queene: “si no nos entrometemos con la alegoría,
entonces la alegoría no se entrometerá con nosotros.” Es fácil despegar la alegoría de la Rosa
romana de ser obra. No es fácil despegar la alegoría de Parlament of foules de Chaucer.

También podría gustarte