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FACULTAD DE MEDICINA
TESIS DOCTORAL
DIRECTOR:
Manuel Díaz-Rubio
Madrid, 2015
E N C A R N A C IO N ALVAREZ S IM O
Director de Tesis:
Profesor D r. D . M A N U E L D IA Z R U B IO
MADRID, 1974
DEDICATORIA:
J U S T IF IC A C IO N D E L T E M A
Pero be aqui que bace ya bastantes anos, con m otivo de s u frir una anemia bi-
pcpocromica rebelde, consecutiva a la administracidn imprudente de clorom icetina en
dcdosis altas, en la época de su introducciôn, fu i informada p o r m i buen amigo el
dcdoctor Lefèvre de que seguramente podria curar m i anemia con la terapéutica cbina
dede la Acupuntura, cuyo éxito insolito me dejo sorprendida, no solo a m i sino a
ibilustres profesores que babian querido tratarme y babian fracasado con nuestras
te terapéuticas babituales en Occidente. Juzgando entonces que tan im portante be-
cbcbo debia estudiarse y bacerse conocer para darlo a otros y que se pudieran servir
m;mâs pacientes que se encontrasen en parecidas circunstancias a las mias, decidi,
cocon el beneplàcito de maestros tan ilustres como el doctor G R. Lafora, con
ququien bice la especialidad de N europsiquiatria, y de m i dilecto amigo el profesor
PePedro Pons, que no salia de su asombro ante el becbo, estudiar a fondo esta me-
dicdicina oriental y transm itirla a los colegas de m i pais que se sintieran atraidos
popor aprenderla.
Espigar en la enorme bibliografia francesa, llena de contradicciones, que es la
que sirvio de base para m i estudio, no fue tarea fâcil. Cuantas veces remémoré
la atinada observacion del gran maestro a proposito de los escribientes. La cosa
se complicaba enormemente en este caso, dado que pronto descubri que los
chinos escriben en imàgenes y las traducciones que manejaba, cada cual las habia
traducido en los sentidos mas dispares. Buscar una linea unitaria en medio de
aquella enmaranada selva fue una labor tan paciente como la del espiritu del
pueblo chino, en cuya dimension me proponîa entrar. Chinos muy dilectos, con
quienes tomé contacto aquf en Europa prim ero y después en Asia, donde hice
entranables amistades con orientales de diferentes paises, me ayudaron mucho y
me fueron facilitando tan agreste camino.
Pensando, pues, que habfa encontrado algo, que no solo podia sino que de
bia transm itir en beneficio de muchos, es cuando me propuse escribir m i «Tra-
tado de Acupuntura» para la ensenanza de esta medicina, cuyos dos primeros
tomos estàn ya en la calle, y ayudar a la 'ensenanza que ilustres catedraticos con
vision de fu tu ro , como ban sido el profesor Velazquez, el profesor A rm ijo y el
profesor G il Gayarre, me facilitaron para que me aceptaran los cursos de esta
materia dentro de la Facultad de M edicina de la Universidad Complutense de M a
drid, el actual decano, profesor Zamorano que ba aceptado investigar bistologi-
camente los trayectos de los meridianos y el profesor de Patologia Médica y m i
director de tesis, el doctor don Manuel Diaz Rubio, que me p erm itio el acceso
a su clmica y me estimulo con su espiritu abierto a todo lo que pueda aportar
alguna contribucion a la ciencia a perseverar en m i proposito de investigar los
mécanismes de los apasionantes resultados clmicos obtenidos con la terapéutica
acupuntural.
Llevo mucbos anos ejerciendo la Acupuntura con un sentido crftico muy ri-
guroso y meditando sobre estos becbos. M is pacientes abarcan toda la patologia,
pero el grupo mas numeroso que be reunido es el de los pacientes reumaticos,
no solo porque yo sea especialista en esta materia, sino porque en realidad son
los pacientes que se suelen bénéficiât en mas alto grado de la terapéutica por la
Acupuntura, y es por este m otivo por el que be seleccionado este grupo para cen
trâ t m i tesis de una form a mas concreta y ofrecer los resultados que arroja y, en
donde a la parte clinica y subjetiva del dolor, que tan agradecida se ba mostrado
con ellos, podemos aportar unas demostraciones de diferentes parametros bio-
quimicos, que se ban visto mejorados o normalizados con nuestros tratamientos
funcionales [Link] regulacion de la energfa.
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Debemos constatât que en nuestra terapéutica hemos suprim ido todo trata-
miento alopâtico y sustitutivo de funciones, y hemos tratado de estimular éstas
en su fisiologism o natural complementando el mecanismo fisico oriental de la
Acupuntura, con la adiciôn de algunos oligoelementos, elaborados de form a que
tienen una alta division molecular, para actuar en calidad de enzimas, ayudando
a fa cilitâ t las funciones bioqufmicas, siguiendo las directrices occidentales del gran
investigador Bertrand y puestas a punto por M enetrier y Picard en Francia. Con
esto y alguna pequena dosis de homeopatia ha sido como hemos llegado a los
resultados que ofrecemos en nuestra tesis y que juzgamos valîa la pena dar a
conocer.
Encarnacion A L V A R E Z S IM O
A no 1974
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B R EVE H IS T O R IA D E L A A C U P U N T U R A
Parece que los primeros pobladores chinos se situaron en el valle del rio
A m a rillo en donde se han encontrado vestigios de hace mas de 50.000 anos, pero
en lo que se refiere a la Acupuntura, haciendo una prospeccion retrospectiva,
solo podemos situar en unos 5.000 anos, aproximadamenté, los primeros vesti
gios de su empleo.
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E l Canon de la Acupuntura es el N ei K ing, que tanto en O riente como en
las traducciones occidentales se acostumbra a a trib u ir a Huang T i, emperador
que vivio en el 2610 antes de nuestra Era, aunque parece probado recientemente
— segun nos refiere el doctor Husson en « Intro du ction à l ’étude du Nei K ing
Sou W en»— que si bien el Sou W en y el Ling Shu fueron escritos durante su
reinado, el Nei K ing, pese a comenzar con ellos, es una recopilacion posterior de
diferentes fragmentos de textos antiguos desaparecidos en la hoguera de los libros
que fue ordenada por Q in Huang D i en el 213 antes de Jesucristo y que no
se le conoce con tal nombre hasta el siglo i antes de nuestra Era, mencionândo-
sele como tal en los «Anales de la dinastia de los H an». E l doctor Husson ha
pasado muchos anos en China estudiando a fondo las medicina tradicional, siendo
su lib ro el reflejo del pensamiento chino actual a este respecto. Segun él mis-
mo nos cuenta, los pasajes mas antiguos se remontan al v y i i i siglos antes de
Jesucristo y en ese momento el lib ro se componia de dieciocho capitulos que des
pués, bajo la dinastia de los Jim (316-265 antes de Jesucristo), se divide en dos
partes: el Sou W en de exposicion doctrinal o lib ro de los dialogos de Su Ben =
= Origen y W en = Diâlogo, y el Ling Shu o « Libro delas agujas» pero en
esta época todavia no aparece con el nombre de N ei K ing el conjunto. Es bajo
la dinastia de los H an (206 antes de Jesucristo a 208 después de Jesucristo)
cuando tiene luear la revision y reelaboracion de la obra y se recoge todo bajo
este nombre de Nei King, labor llevada a cabo por un escritor desconocido. La
reedicion defin itiva se hace posteriormente, en el siglo v u después de Jesucristo,
durante la dinastia de los Tang. Este es el criterio que sostiene también otro si-
nologo de excepcion, M . Nisibata, maestro de Sakuruzawa, que estudio a su vez
muy exhaustivamente toda la medicina oriental, segun nos lo refiere él mismo en
su «Principe Unique de la Philosophie et de la Science d ’Extrême O rient».
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primeros huecos para hacer las punciones que fueron aumentando paulatinamen-
te. Estas observaciones mezcladas de leyendas se fueron transm itiendo oralmente
entre los pueblos p rim itivo s, siglo tras siglo.
Hacia el ano 2953 antes de Jesucristo, de uno de estos pueblos prim itivos
surge un hombre excepcionalmente dotado, F u-H i, Jefe filosofo, llamado tam
bién el cazador, al que se le atribuye la interpretacion filosofica de la natura-
leza, el posible descubrimiento del fuego y la coccion de los alimentos. Veamos
el relato poético que nos hace Sakuruzawa en su «Principe U nique de la Philoso
phie et de la Science d ’Extrême O rient» al que y a nos hemos referido anterior-
mente:
«Uno de los pueblos nomadas prim itivos, que vagabundean sobre todo el
continente de Asia, se instala en una época desconocida sobre la meseta de la
China central. La llanura es vasta, desnuda, desierta, ondulada de colinas y de
lomas fundiéndose en el horizonte con el cielo. Los caserios estàn dispersados
aqui y alla. E l sol muere a lo lejos en las llanuras altas. Un hombre sale de una
de las chozas del caserio central. Su nombre es F u-H i, es el jefe de los pueblos.
Su talla es grande, solida, gigantesca, como una estatua tallada a golpes de esco-
plo, simples y vigorosos, con una exactitud maravillosa; sus cabellos caen sobre
la espalda, su larga barba es toda negra, su nariz es alta, sus ojos grandes, b rilla n
tes y pénétrantes. E l camina con paso prolongado, solido y elàstico, con el vigor
de un hombre joven. Asciende a una terraza que domina toda la meseta hasta
los mas lejanos campos. E l viento ha cesado de balancear las plantas de maiz,
sobre el monte ha asomado la luna amarilla y grande. E l Jefe contempla el cielo
donde han aparecido las estrellas. Es su costumbre dêsde hace docenas de anos.
La noche avanza... Su edad alcanza, por lo menos, los ochenta anos. En su ju-
ventud fue el mas vigoroso guerrero y el mas infatigable trabajador. E l lucho
contra innumerables dificultades: guerras exteriores, luchas interiores, hambres,
grandes frios, etc., y tuvo éxito superàndolas y dirigiendo sus pueblos. Su buena
memoria y su inteligencia le perm itieron d irig ir la agricultura, la cria de ganado
y otras industrias prim itivas de sus pueblos. E l conocia todas las necesidades de
su vida. Todos le obedecian espontàneamente con respeto y al mismo tiempo con
placer. Mas tarde, convertido en Jefe, todo el mundo fue feliz durante su reina
do, la paz florecio: fue una edad de oro. E l pudo consagrar entonces su tiempo
a la contemplacion y a la reflexion sobre todos los fenomenos de la tierra y del
uni verso.»
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«Edifica la astronomia. Sintetiza todos los conocimientos antiguos acumulados
de generacion en generacion. Contaba para ello con un im portante numéro de
colaboradores y asistentes, que se ocupaban de investigaciones filosoficas y cien-
tificas bajo su direccion. Ellos investigaban desde el p rincipio la causa de cada
fenomeno, lo que les llevaba seguidamente a investigar su ultim a consecuencia.
Investigaron a todos los niveles durante anos. Analizaron todo, criticaron y exa-
m inaron todas las consecuencias obtenidas minuciosamente. Sus métodos eran
bastante groseros en su experimentacion, pero en cambio los comprobaron muy
exhaustivamente y por fin dedujeron una causa fundamental. Agrupando las di-
versas causas obtenidas asf, persegufan su induccion hasta el final. Por otra parte,
ellos buscarfan por la intuicion la causa esencial y, por la meditaciôn oriental,
se esforzarfan por lograr una sfntesis universal. Asf, el Jefe pudo llegar a des-
cu brir un dfa la causa ultim a, ünica y simple.»
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«El no cesa en su contemplacion. En uno de estos dias, mientras m ira aten-
tamente el fuego que adora, levanta de repente la cabeza y dice: ” Y in atrae Yang;
Yang atrae Y in ” .»
«Era la ley largo tiempo buscada por el Jefe. E l explica, lenta y largamente,
con voz grave: ” E1 fuego es evidentemente Yang y, por tanto, debe tener estos
caractères: constrictor, gravedad y fuerza centrfpeta. En efecto, los posee. Pero
el aire, la atmosfera, séria Y in , como nuestra intuicion lo capta, por su frescura,
por su dilatacion, por su m ovim iento excéntrico, es totalmente opuesto al fuego
Yang. Estos contrarios no pueden dejar de atraerse. E l fuego, mucho menos po-
tente que el aire que es infinitam ente vas'to, es atraido hacia lo alto. H e aqui
porque el fuego asciende. Una actividad atrae siempre la actividad contraria,
como se suceden atrayéndose uno a otra el dia y la noche, como la m ujer atrae
al hombre. E l fuego se diluye en el aire, hasta que todo su calor se transforma
en frfo. Yang produce Y in ; Y in produce Yang” .»
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F ig . 1.— Los 64 Hexagramas del Sistema de les Koua
leyes es la base del T A O , la ley ünica que rige toda la vida china. A d q u irir el
T A O es de suma importancia para obtener sabiduria in te rio r y potencia, como
veremos en breve.
O tro emperador, Chen Nong, que vivio hacia el 2838 antes de Jesucristo,
conocido también por el labrador, puede ser considerado comp el prim er artifice
de la medicina china. Asimismo, se le atribuyen los primeros ideogramas que
prefiguraron lo que vendria a ser después la escritura china, y gracias a los cuales
pudieron recogerse de form a gràfica los conocimientos existentes hasta entonces,
consideràndosele el autor del ’’Pen K in g ” (clàsico de las hierbas médicinales).
En él se hace una seleccion de los venenos de las plantas y de todas aquellas que
tienen virtudes curativas. También hizo conocer a sus sübditos ” las cinco clases
de granos màs apropiados para la nutriciôn del hom bre” y les enseno a distin-
guir hasta cien plantas de u tilid ad para él. Les mostro, ademàs, el manejo del
arado y organize los primeros mercados agricolas.
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conducen la Energfa», pues al parecer él mismo fue un acupuntor distinguido,
al que se le atribuye el cambio de las agujas de piedra por el métal. Piensa que
es la ünica terapéutica capaz de restablecer el desequilibrio entre el Yang y el
Y in , que en ü ltim o térm ino es la causa de todas las enfermedades.
Después de él no hay gran cosa que consignât, hasta el 700 antes de Jesu
cristo en que dos posiciones filosoficas luchan por defender la salud de los pue
blos: la de Confucio y la del filosofo m ftico Lao-tseu, como màs importantes. El
prim ero era mucho màs moderno en su pensamiento aunque partiera de la mis-
ma filosoffa antigua, pero Lao-tseu habfa v iv id o la filosoffa misma que expusiera
Fou-H i. Escribio una veintena de pàginas en form a de aforismos, recogiendo en
ellas toda la filosoffa de la Ley Unica, el T A O , que se conocerà en adelante
como un m ovim iento religioso y de form a de vida: el Taofsmo, que eleva el
sistema del silencio y de la instrospeccion por encima de las formas y de los
ritos que aparecen en la religion de Confucio, entablàndose un dualismo que se
continuarà durante siglos y que vendrà en detrim ento de nuestra terapéutica,
hasta la dinastfa de los H an que volveràn a darle relevancia. Para Lao-tseu el
que desobedece las leyes del T A O muere pronto, el que se atiene a ellas alcanza
una larga vida. Recomienda luchar contra la fiebre de querer conocerlo todo.
” E1 sabio ralla y observa, solo el ignorante discute, por eso el sabio sigue el
sistema del silencio. Si no se puede alcanzar el T A O , no se puede alcanzar la
v irtu d ” .»
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màs ancha, del color contrario, para dar a entender que nada es absolute y que
en una y otra parte existe siempre una cierta cantidad de la otra. Cuando una
empieza a decrecer, la otra aumenta.
U n siglo después, es decir hacia el 600 antes de Jesucristo, otra escuela filo
sofica surje y trata de explicar a su vez la estructura y el origen del Universo,
apoyàndose en los Cinco Elementos: Fuego, Madera, M etal, T ierra y Agua. Màs
adelante la desarrollaremos. Bàstenos decir ahora que en el correr de los anos,
todos estos principios se fusionan y form an todo un cuerpo comün de doctrina.
F ig . 2
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reconsidéra todo este acervo de conocimientos médicos y se recoge en lo que en
adelante sera el lib ro clàsico por excelencia de la Acupuntura: el N ei K ing. En
él se incluye también la teoria de los pulsos radiales, que fue desarrollada por
Roa-Tro (150 anos antes de Jesucristo) durante el reinado de esta ilustre dinas
tia. Este médico fue el prim ero en usar también productos a dosis infinitésim a
les y en emplear en sus actuaciones de cirujano el cànamo indio como medio de
anestesia general. Los tabües sociales impedfan el examen clinico y de ahi el.
extraordinario desarrollo en el examen de los pulsos, ya que especialmente la
m ujer era mucho màs d ific il de curar debido a esas restricciones.
Durante todos esos siglos se babian ido desarrollando nuevas técnicas en torno
a la Acupuntura, como la m oxibustion, la higiene y se habia perfeccionado la
dietética y el masaje.
Con la dinastia de los Tang que se situa en los siglos v u y v i i i y fue una
época del renacimiento chino, la M edicina y la Acupuntura alcanzaron gran apo-
geo, siendo clasifioado el Su W en entre los libros de vulgarizacion por un dé
crète imperial.
En los siglos siguientes (1260-1368), en que China es ocupada por los mon
goles, nada im portante existe con respecto a la Acupuntura.
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Es curioso consignarse que a principios del siglo x iv , durante la dinastia de
los Yuan, fueron reconocidas oficialmente las primeras mujeres médicos, después
de selecciones muy severas, lo que fue un gran alivio para la m ujer enferma, pues
como ya hemos visto era la màs perjudicada en cuanto al tratam iento debido a
los tabües sociales.
Después, bajo la breve dinastia de los M ing, seguida por los Manchues, la
medicina tradicional queda relegada, entre el budismo, el pensamiento indio y la
invasion de la medicina de Occidente, que empezo a filtrarse a raiz de los viajes
de Marco Polo.
Las agujas que se habian empleado poco son rehabilitadas por el acupuntor
M isono Issi en el 1600 y se fabrican por primera vez en oro y plata, mientras
en China parece que solo se habia usado hasta entonces el acero.
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A l fin a l del siglo x v ii, la técnica de la Acupuntura es modificada por el acu
p u n to r ciego W ait-chi Sugiyama, que funda la Escuela de este u ltim o nombre e
inventa un tubo hueco, que se u tiliza como fiador para conducir las agujas que
se im plantan con un golpe seco, con lo que se évita el dolor. Después de esta
Escuela, muchos In stitu tes de Acupuntura se extienden por el pais. .
Corea, que se vio periodicamente invadida por China, conoce y adopta tam
bién sin modificaciones la pràctica de la Acupuntura.
Por lo que se refiere a Europa, parece que en el correr de todos estos siglos,
nos llegaron informaciones a través de la ruta de la seda que se importaba de
O riente, sobre esta terapéutica, pues se hace alusiones a ella ya durante las civi-
lizaciones griega y romana. Segün referenda del doctor Tym owsky, Présidente
actual de la Sociedad Internacional de Acupuntura, el doctor Barat-Dupont habia
encontrado en los textos de Hipocrates, el gran médico de la isla de Cos (460-365
antes de Jesucristo), reminiscencias indudables de la existencia de los meridianos
y de la teoria de los cinco elementos.
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tado, en 1671 en Grenoble, con el edito r Charvys bajo el titu lo : «Los secretos
de la medicina de los chinos consistente en el perfecto conocimiento de los p u l
sos, enviado de la China por un frances, hombre muy m eritorio». Seguidamente
el cirujano holandés Ten Rhyne, en 1683 y en 1698, publica, prim ero en Londres
en la tin y después en alemàn, una disertacion sobre Acupuntura, a la que sigue la
del R. P. Cleyer, en latin , dos anos después y otra serie de publicaciones que se
suceden con regularidad, mereciendo destacarse la de D ujardin, en el siglo x v iii,
y la del Caballero Sarlandrieri, en el 1825, titulada «M em oria sobre electropun-
tura y sobre el empleo de la moxa japonesa en Francia», que lleva indicaciones
bastante précisas y planchas anatomicas de medicina japonesa.
E l doctor J. Berlioz, padre del compositor, se interesa también por esta tera
péutica escribiendo en 1816 una M em oria sobre la Acupuntura, ayudando màs
con su entusiasmo a su difusion que con la precision de sus conocimientos.
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con el beneplàcito de numerosos médicos que se interesaron también por esta
terapéutica y, en 1943, su «Compendio de la verdadera Acupuntura china». A u n
que tampoco era médico occidental, sus conocimientos de la medicina china fue
ron sancionados oficialmente en 1908 por el virre y Yunnan-Chenn, que le con-
cedio el titu lo de «médico-maestro» y, posteriormente, el gobierno chino le dio
la categorfa de académico concediéndole el «Boton de coral cincelado», por lo
que él pudo ejercer la medicina en China y ser un portador de excepcion de su
rica experiencia. Francia, sin embargo, le acuso de ejercicio ilegal de la medicina
y hasta se vio envuelto en un proceso, pero la comisiôn Nobel para el premio de
Fisiologia le compensé proponiéndole como unico candidato de Francia en 1950.
H oy, a los 16 anos de su muerte, se le reconoce sin ningun regateo el que la
Acupuntura se haya extendido por el mundo gracias a él.
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Por lo que se refiere a China, hay que anadir que en los anos finales del im-
perio Tsing, se empezo a intro du cir la medicina occidental, dando lugar en los
ultim os cien anos a un sincretismo entre la antigua medicina tradicional y la medi
cina moderna de Occidente, empezando a surgir los primeros medicos de forma-
cion occidental, dejando en segundo lugar su medicina clasica, y, como ya habian
hecho en el Japon a p a rtir del siglo x v iii, aunque a principios del siglo xx, China
todavia tenia una posicion muy débil con respecto a la medicina occidental (H uard),
que solo tomo un verdadero incremento a p a rtir de la instauracion de la Repübli-
ca en 1912, creàndose Facultades y Hospitales al estilo occidental. Pese a ello, la
medicina tradicional no fue abandonada, entre otras razones porque era la tera
péutica del pueblo, que creia en ella, y tampoco disponian de suficientes médi
cos occidentales para cu brir la asistencia de su extenso te rrito rio .
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P A R TE D O C T R IN A L : LA T E O R IA D E LA E N E R G IA
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hombre: calor, luz, grado de humedad, campo magnético, respiracion, digestion,
etc., todo este conjunto es el Tch’i, que va a dar lugar en el hombre a la energfa
cardfaca, a la energfa gàstrioa, a la energfa renal, etc., todas diferentes y cuya
existencia captaron los chinos milenios antes de nuestra civilizacion. Pues la tra
duccion lite ra l de T ch ’i es gas o éter... es decir, esta materia indiferenciada de
que estàn hechas todas las cosas, incluso los hombres y que solo pueden existir
gracias a la fuerza de cohesion que les dan forma. Entendida asf materia y ener
gfa, se ve que no es màs que una misma cosa que, consecuentemente, se puede
transform ar una en la otra. La madera que se quema se transforma en energfa;
el àtomo que se desintegra pierde su masa y produce energfa pura y material po-
tencial. H e aquf otro caràcter esencial del Tch’i, el dinamismo. E l T ch ’i no se
puede comprender màs que a través de estas modificaciones materiales. Asf pues
la vida no es màs que una sucesion de transformaciones. Nacim iento y muerte no
son màs que mutaciones de la energfa universal.
Vemos asf como esta vieja doctrina filosofica considéra al Universo como dos
fuerzas contrarias que se suceden una a la otra en un m ovim iento ondulante
continue. Gran parte de la ffsica moderna descansa sobre esta concepcion ondu-
latoria. Nuestro mundo està sometido, asimismo, a esta alternancia y nosotros, pe-
quehos microcosmos dentro del macrocosmos, nos regimes por las mismas leyes.
Corne vemos, ellos habfan observado que en el Universo todo era dinàmico y
siempre habfa dos oponentes: claro-oscuro; activo-pasivo; verano-invierno; dfa-
noche; hombre-mujer, etc. y que en cada una de esas potencias existfa siempre
algo de la contraria, es por lo que, en el esquema del Tao (fig . 2) se ve que
cada una de las mitades lleva una especie de ojo de la tonalidad opuesta y, si
nosotros nos paramos a m editar un momento, veremos que su observacion era
completamente acertada. Nada es absolute. En el dfa està el germen de la noche;
en el nacimiento el de la muerte. Nosotros nacemos con una carga de Energfa
(Energfa Ancestral) que vamos gastando, es decir, hablando en el lenguaje ter-
modinàmico moderno, caminamos hacia la entropfa, la pérdida de la energfa total
(que no es tal pérdida en realidad puesto que ha de transformarse en otra), pero
entre ambos extremes existe un perfodo interm edio de transicion que es la Vida
que se nos concede. Detràs del verano viene el otoho; detràs del invierno, la
primavera. Todos nosotros tenemos glàndulas sexuales de los dos sexos con pre-
dominancia de uno u o tro; pero aun en el ciclo de cada uno existen perfodos de
predominancia de una u otra hormona. Nuestro ciclo termina con la muerte, pero
nuestros tejidos en desintegracion o ignicion dan lugar a otra form a de energfa.
Nada se acaba, todo se transforma. Como se ve, pues, los chinos llegaron a una
concepcion universal sintética muy aguda y si durante siglos el Occidente, pre-
ocupado por el anàlisis, no lo ha tomado en consideracion, es porque no supimos
captar la filosoffa de sus representaciones gràficas, pues esa imagen del Tao no
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es màs que el esquema de los dos dragones, el rojo y el verde, que, mordiéndose
la cola y con el ojo en el color contrario, representaron ellos esta idea de forma-
poética y que nosotros, pasàndonos de listos, despreciamos juzgàndolo esotérico.
Estos dos oponentes, el Yang y el Y in , representan pues esas dos vertientes de
esa Energfa que llamaron T ch ’i y que son inseparables. E l prim ero, representado
por el dragon rojo, serfa el calor, el fu ro r, la luz, lo activo, lo consciente, la vaso-
constriccion periférica, el simpàtico de nuestra medicina occidental, la acidez diur-
na que produce el metabolismo, la energfa puramente nerviosa y que en el es
quema del Tao viene situada encima, correspondiendo al verano y al mediodfa.
E l Y in se representarfa por el dragon verde y serfa el frfo , la apatfa, la oscuridad,
lo pasivo, lo inconsciente, la vaso-dilatacion, el parasimpàtico o vago, la alcalini-
dad que produce la noche en los humores, la energfa puramente ffsica y que en
el esquema viene representada debajo y corresponderfa al invierno y a la media-
noche. Pero al im plicar un m ovim iento continuo, el crecimiento de uno traerfa
como consecuencia la dism inucion del o tro y estos perfodos de transicion serfan,
en nuestro sistema circadiano, el alba y el ocaso; en el estacional, la prim avera,
el verano, el otono y el invierno, y asf sucesivamente siguen manejando factores
ininterrum pidam ente.
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Estos bigramas, para que tengan una relacion logica de acuerdo con el cos
mos, se relacionan con las estaciones, para seguidamente acoplarlas con las fun-
ciones del organismo humano. De esta form a vemos que en el Este, es decir a la
izquierda situarân al Pequeno Y in , que représenta la primavera; es el Yang que
crece y p o r ser la época en que se hacen resurgir todas las potencias, se adjudica a
su vez este lado al Hom bre.
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I
A
M
F ig . 3
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Cada estacion esta marcada por una actividad diferente, asi vemos como en
la primavera, estacion en la que florece todo el reino vegetal, produce también
en el hombre una renovacion de su energia. Tanto el reino vegetal como el
animal se ven alumbrados de una nueva vitalidad y es preciso dejar que esta
brote sin ponerle trabas, pues si el hombre se opone a ella se trastornara su
higado.
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A l fin del estio se coloca la « quinta estacion», pues los orientales como ve-
remos en breve incluyen otra estacion entre el verano y el otono, la cual rige
el bazo. Para ellos éste actüa sobre la carne y la boca, sin dar mas explicaciones.
Anaden que- la humedad le perjudica.
E l otono actüa predominantemente sobre los pulmones, los cuales tienen en-
tonces su maxima energia. Estos rigen la epidermis y la nariz. Tanto el frio como
la angustia los perjudican.
Como la estacion influye también sobre los pulsos, lo vamos a ver cuando
estudiemos éstos. De la misma form a influyen el clima, los vientos, los colores,
los sabores e, incluso, los astros.
Es pues preciso conocer estas limitaciones naturales para saber donde estas
y lo que puedes prometer cuando actüas en la clmica.
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el centro del ano, que al parecer arbitrariamente colocan en la fraccion de se-
gundo que sépara el Estio del O tono. Este quinto dinamismo es el que se anade
Jurante el reinado del emperador W ou (hacia 1122-255 antes de Jesucristo, di-
nastia de los Tchéou) en el texto de Hong-Fan sobre el sistema de los «Cinco
Elementos», que expondremos a continuacion y que como hemos visto en la His-
toria, viene a fundirse con la vieja tradicion del Yang y del Y in para form ar un
solo cuerpo de doctrina.
Pero aün van mas alla en sus deducciones mentales, pues bien pronto vamos
a ver como esta « 5 / Estacion» va a ser considerada también desde otro angulo,
independientemente de éste al que le asignan el elemento Tierra, para conside-
rarla como una estacion intermedia entre las estaciones normales, a las que segün
nuestro calendario occidental habria que quitar nueve dias a la estacion que ter
m ina y nueve dias a la estacion que empieza, es decir 18 dias interestacionales
que consideran imprescindibles para la adaptacion paulatina de una estacion a
otra y que para ellos sign if ica la antigua fiesta de los «cuatro tiempos», pues
siempre se debe de tener en cuenta que en la secuencia de las estaciones pueden
haber variaciones de adelanto o de retraso de una estacion que influ ira n, sin
duda alguna sobre las energias en general.
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Madera Fuego Tierra M étal Agua
Cereales
0 vegetales T rig o A rro z M aiz Avena Guisante
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rU E G O
T/ERRA
MADERA M ETAL
AGUA
F ig . 4
S UR
E stio
ESTE O E STE
P n /m at/era Otono
NO RTE
/nv/erno
F ig . 5
38
por cuyo esquema vemos que el invierno engendraria la primavera; la prim a
vera el verano, etc.; pero como la Tierra no corresponde a ninguna estacion de-
terminada sino que solamente es el centro v irtu a l del ano, el obligado recorrido
de los elementos pasa un momento por el centro del ano, precisamente entre el
Fuego y el M etal y es por lo que el elemento T ierra se desplaza bien pronto del
centro a la periferia para integrarse en el circulo, aunque de todas formas siga
marcando simbolicamente el centro, recordando la inclinacion del eje de la tierra
sobre el piano de la elfptica y es colocada entre el Fuego y el M etal, quedando
pues en esta situacion:
FUEGO
SUR
Est/o
T/ERRA
CENTRO
M ETAL
OESTE
/n {//e rn o Otono
F ig . 6
Para adjudicar los colores, descomponen la luz del espectro y estudian las
longitudes de onda de cada uno de ellos en sentido creciente. Entonces se ve que
el Verde esta en el lim ite de los colores frios y calientes y le situan en el Este,
donde comienza la Primavera, asociândolo a la Madera.
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A l Oeste, donde vimos que se situa el O tono, le dan el Blanco y lo asocian
al Métal.
Para asociar las estaciones y los colores y para seguir las leyes del cosmos,
en China el Emperador debe de vestirse de verde en Primavera, cuando visita las
regiones del Este; de rojo cuando va al M ediodia en el E stio; de amarillo cuando
vuelve a la capital que es el centro del Estado, al p rincip io del O tono; de Blan
co cuando se desplaza al Oeste en la estacion otonal, y de negro cuando visita el
N orte en el Invierno.
Como vemos en las figuras, esta ley se représenta por una figura pentagonal
(fig. 7). Pues bien, cuando todas estas acciones se mantienen en un equilibrio
tal y como estân concebidas por el mecanismo de la Creacion, dan lugar a lo que
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ellos llaman el ciclo Cheng y aunque haya desarmonîas todo va bien; pero cuan
do estas leyes se trastornan, bien sea por un exceso de uno de los elementos o
un vacio de cualquiera de ellos, sin seguir el circuito normal, entonces sus efeC’
tos son muy nocivos, pues surgen entonces las acciones de ataque y rebelion re
ciprocas o ciclo Ko.
C O R A Z O f/
T/erra
B A Z O - PA f^C R EA S
PULM ONES
F ig . 7
A nosotros nos interesa conocer estos principios por la aplicacion general que
tienen en Medicina, asi que aunque estas correspondencias simbolicas se mul-
tiplican indefinidamente, nosotros las vamos a pasar por alto para no complicar
demasiado la cuestion, pues creo que con lo que llevamos explicado se puede se
g u ir el curso del pensamiento que es lo que nos interesa, pasando seguidamente
a in sistir sobre las correspondencias que estân en relacion directa con el H om bre,
p o r el interés que tiene recordarlas para la practice de la Acupuntura, asi vemos
como los cinco elementos principales orgânicos; H igado, Corazon, Bazo, Pulm o
nes y Rinones, se les va a dar también su lugar en el ciclo cosmico de acuerdo
con las direcciones azimutales y que como vimos por razones de simetria se dis-
pusieron segün una figura pentagonal que, refiriéndose a los organos, vendrian
a situarse segün la figura 7.
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Conociendo la fisiologia y la patologia de estos organos, la situacion adjudica-
da a los mismos no parece muy estüpida, pues es bien sabido como el exceso de
calor molesta a los cardiacos y, asimismo, como los enfermos pulmonares se
agravan en el otono.
Partiendo, pues, del hecho de que la enfermedad para los chinos es esencial-
mente una ruptura del e quilibrio energético, tanto fisico como psiquico, al hacer
entrar a los organos en su concepcion teorica de acuerdo con la actividad de cada
uno de ellos, relacionando su fisiologia en correspondencia con las estaciones y el
tip o de enfermedades caracteristico de cada una de ellas, es logico que debemos
de conocer muy bien estos conocimientos bâsicos de su elaboracion mental, si
pretendemos practicar Acupuntura.
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Por otra parte, segün la Ley del Dom inante-Dom inado:
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Si el Fuego (Corazon) esta en exceso, el Agua (Rinones) que le domina en
estado normal no tiene potencia para actuar sobre él, es mas corre el riesgo de
que le domine y el M étal (Pulmones), normalmente dominado por el Fuego (Co
razon), mas que dominado llega a ser agredido por él al sobrepasar en su accion
los lim ites normales. H e aqui una enfermedad por exceso.
Se ve, pues, como es de sumo interés el conocer estas nociones teôricas para
hacer una aplicacion terapéutica logica de la Acupuntura si queremos ajustarnos
a la verdadera concepcion china de la misma. Bien es verdad que ello lleva apare-
jada una complicada elaboracion mental cuando nos encontramos ante el enfer-
mo y hemos de hacer una aplicacion prâctica de acuerdo con nuestro diagnostico
y si bien los chinos esto lo hacen con una rapidez asombrosa, nosotros necesita
mos mucho tiempo para asimilarlo. Tengamos en cuenta que a todo lo que lle
vamos dicho debemos anadir cinco estados ambientales, a saber: calor, frio , se
quedad, humedad y viento, y cada uno de los organos puede transform ar su
energia en cinco estados de ânimo que también debemos valorar, como son la
alegria, la tristeza, la colera, el temor y la ansiedad, todo lo cual cuenta para
hacer el diagnostico patologico y la regulacion consecutiva de la fisiologia de sus
funciones.
En el hombre, los meridianos poseen una relacion intim a con las visceras
que representan tanto en superficie como en el interio r, bien se trate de organos
o de visceras huecas, cuyo control realizamos a través de los pulsos como hemos
de ver mâs adelante y que te darân el estado de vacio o de plenitud de los or
ganos o sus entranas cuando estân alterados. En el prim er caso nosotros debe
mos de tonificar la madré, en el segundo, es decir cuando existe una plenitud
de la energia debemos de dispersar el hijo. Es decir que hay que u nir las teo-
rias que hemos venido exponiendo para practicar una terapéutica cualificada
cual la realizan los chinos.
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historia mâs antigua del mundo. Esta vigencia creo que es bastante garantia de
que si en verdad nos movemos en el terreno de las hipotesis, estas encierran he-
chos reales que no tardarân en aclararse a la luz de los adelantos modernos
quimico-biologicos y cibernéticos.
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reflexoterapia, sino un verdadero método terapéutico». «Comprendiendo la A cu
puntura bajo esta acepcion — sigue diciendo N iboyet— en funcion de la hip ote
sis de la Energia, su estudio se hace entonces largo y d ific il, pues asi no solo hace
falta aprender, sino comprender» *
Esta energia circula por todos los organos profundos e imprégna todo el o r
ganismo, siendo accesible principalm ente a nivel de la piel, donde ella pasa de
un meridiano a otro. Debemos insistir en que ella no se puede equiparar exacta-
mente al in flu jo nervioso, aunque esta energia no séria muy diferente de las
manifestaciones de ciertos fenomenos eléctricos siempre présentes en el ser vivo.
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T al nociôn encaja perfectamente con la distribucion de los meridianos en el
cuerpo humano, es decir, de esos circuitos de la energia, de los que nos vamos
a ocupar en el capitulo siguiente, y que se han puesto de m anifesto por la cap-
tacion en la superficie cutanea de nuestro organismo, de esos huecos, que tra-
ducen la palabra china Hsueh, que se puncionan por el acupuntor, A si vemos que,
en efecto, los que corresponden a los cinco organos de que les hemos hablado
anteriormente: H igado, Corazon, Bazo-Pâncreas, Pulmones y Rinones, mas el
Maeestro del Corazon, que tiene una funcion integradora que se corresponderia
con el simpatico son Y in , mientras que los huecos o entranas: Vesicula B ilia r, In -
testino Delgado, Estômago, In te stino Grueso, Vejiga y Très Fogones que se
corresponderian con el parasimpatico y que tienen por objeto transform ar la ener
gia como vamos a ver enseguida y acumularla, serian Yang.
Asi nos encontramos con que se describen unos meridianos centrifugos en los
cuales la energia va del centro hacia la periferia y otros centripetos, en los que
la energia va de la periferia hacia el centro. Para situarlos de form a que se pue-
y /N YANG
F ig .
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dan retener, se acostumbra a esquematizar en todas las obras de Acupuntura, un
hombre de pie con los brazos extendidos hacia arriba. Veamos el grafico (fig. 8)
en sus dos posiciones: anterior y posterior.
Como vemos en los miembros superiores los meridianos Y in son los que se
dirigen hacia el Cielo, ascendiendo de la Tierra hacia él, corren por las partes
antero-internas y la energia tiene un sentido centrifugo. Estos son los meridianos
de los Pulmones, del Corazon y del Maestro del Corazon.
En estos miembros superiores los meridianos Yang son los que absorben la
energia del Cielo y la llevan hacia el interio r, hacia la Tierra, corren por las
partes postero-externas y el sentido de la energia es centripeto. Estos son los
meridianos del Intestino Grueso, del Intestino Delgado y de los Très Fogones.
A nivel de los miembros inferiores, los meridianos Y in que ascienden de la T ie
rra hacia el Cielo corren por las partes antero-internas y con relacion al centro
del cuerpo son ascendentes y, por tanto, el sentido de la corriente energética es
centripeto. Estos son los meridianos del Higado, del Rinon y del Bazo-Pâncreas.
En estos miembros inferiores, los meridianos Yang, que son los que llevan la
energia del Cielo a la Tierra, corren por las partes postero-externas y con re
lacion al centro del cuerpo son descendentes y, por tanto, el sentido de la ener
gia es centrifugo. Estos son los meridianos del Estômago, de la Vesicula B ilia r y
la Vejiga. Por fin , si dividim os el cuerpo sagitalmente, la m itad izquierda que
como hemos visto anteriormente corresponde al crecimiento de la energia, seria
Yang, y la m itad derecha correspondiente al Oeste, seria Y in .
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nino, pues, nace con una carga de energia que circula por su cuerpo, energia que
en el transcurso de la vida se ira degradando y caminando hacia la entropia, hacia
la anergia que es la muerte y que en funcion de su m ejor o peor renovacion tar-
darà mâs o menos tiempo. Esta renovacion la harâ a p a rtir de aportes exteriores.
De todas formas ese impulso vita l que recibirâ al nacimiento, por muy bien
que la energia se renueve, se irâ debilitando con los anos, encontrândose en los
lim ites del siglo su potencia mâxima. Segün pasa el tiempo, el organismo va ha-
ciéndose mâs im potente para renovar su energia y cada vez captarâ menos y se
irâ envejeciendo hasta llegar a la muerte fisiologica. A si pues, para que la vida
persista es imprescindible que su energia se renueve. Las fuentes de donde to-
marâ esta energia el hombre serian muchas para los chinos; pero, en esencia, él
las recibirâ a través de los alimentos y de la respiracion, segün explica muy bien
N iboyet en su tratado.
a) Origen alimenticio.
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b) Origen respiratorio.
La otra fuente de energia seria la respiracion. Sin embargo, para los asiati-
cos, esta funcion tampoco seria en esencia como para nosotros una absorcion de
O 2 y una eliminacion de CO 2 como resultado de las combustiones, sino que para
ellos esta funcion tendria, ademas, una triple relacion con la energia Humana:
3. La otra cuestion que valoran mucho todos los asiâticos seria la forma
de respirar. E l ritm o y la am plitud respiratoria, tiene para todos los orientales,
lo mismo chinos que indues principalmente, una gran importancia como medio
de captar la energia. Parece que en Occidente no sabemos respirar bien y ello es
la causa de muchas enfermedades funcionales e, incluso, consideran algunos que
el câncer se puede desarrollar por una mala oxigenacion y todos hemos leido
como los estudios modernos estân concediendo una gran importancia en las en
fermedades degenerativas a los intercambios respiratorios celulares.
La respiracion insuficiente deja aire residual en los pulmones que trae como
consecuencia una baja oxigenacion. N ingun tratam iento medicamentoso puede mo-
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difica r tal situacion que es puramente fisica y de ahi los beneficios que reciben
ciertos pacientes cuando asisten a buenas escuelas de Yoga donde dandose la
mayor importancia a esta situacion, se les ensena a respirar bien.
Aün ciertos libros tradicionales chinos habian de otra fuente de energia que
estaria en consonancia con la relacion bomb re-mu jer, pero independientemente de
la relacion sexual, dando lugar a la creacion de una energia en el in te rio r del
cuerpo como, por ejemplo, en electricidad la produccion de la corriente inducida.
Hemos visto, pues, que existe una energia que proviene de la n utricio n ; ésta
es la energia que los chinos denominan energia Yong. También la energia W e i u
Oé, que por las dos expresiones se denomina segün los au tores, proviene de
aportes exteriores que le llegan por mediacion del estômago, asi que si bien su
origen es comün, sus funciones y, por tanto, los circuitos orgânicos son diferen
tes como vamos a ver enseguida.
Hemos visto cômo segün la funciôn a desarrollar, los chinos dividieron los
ôrganos en dos categorias: unos tenian, principalm ente, una funciôn de almacén,
de importancia vita l para la vida orgânica, con localizaciôn profunda, a los que
denominaron ôrganos Tsang y que han sido traducidos como «Organos Tesoro»,
ligados por tanto a la Energia Yong o profunda, de naturaleza Y in , y que como
vimos eran los Pulmones, el Bazo, el Corazôn, los Rinones y el Higado. Por otra
parte, existian otros que tenian, principalm ente, una funciôn de relaciôn con el
exterior, que son internos en cierta forma, pero que se abren al exterior, bien
directamente como la Vejiga, o bien a través de otros que les siguen como el
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In te stino Delgado — por ejemplo— a los que denominaron Fou y de los que
hablamos anteriormente como «Organos Taller», ligados por tanto a la Energia
W ey u Oé, o Energia Superficial de naturaleza Yang, y que como vimos, eran
el Estômago, el Intestino Delgado, el Grueso Intestino, la Vejiga y la Vesicula
B iliar. Son ôrganos que tendrian un rango menor y que, en teoria, se podria
v iv ir sin ellos.
Ademâs de estos diez ôrganos que hemos consignado, hemos visto que hay dos
circuitos mâs, traducidos también por Soulié de M orant, con los nombres de
los Tres Fogones de naturaleza Yang, y el Maestro de Corazôn de naturaleza
Y in , que ya no corresponden a ôrganos, y que tendrian p o r objeto unas funcio
nes sintéticas, integradoras, que se pueden equiparar a nuestro Sintema Simpâtico-
Parasimpâtico. N i que decir tiene que las traducciones tampoco son m uy felices.
Los Tres Fogones, aunque meridiano Yang .traduce las funciones: Respirato
ria en la parte Superior, Digestiva en la M edia y G enito-urinaria en la In fe rio r.
Es decir, las tres fuentes de la Energia v ita l de naturaleza Y in , que vendrian a
representar al sistema Parasimpâtico; mientras que el Maestro del Corazôn, aun
que meridiano Y in , tendria una funciôn en relaciôn con la circulacion y vendria
a representar al sistema Simpâtico de naturaleza Yang. Se lee en algunos libros
occidentales que al Maestro del Corazôn, se le aplica la sexualidad y le dan la
denominaciôn de «Circulaciôn-Sexualidad», que no tienen ninguna razôn de ser
de acuerdo con la etimologia china que no prejuzga nada en relaciôn a la funciôn
sexual. Por lo tanto, nosotros mantendremos la acepciôn de Soulié de M orant,
de Maestro del Corazôn.
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mismo sentido y de form a ininterrum pida durante toda la vida, y que, como en
los Pulmones es donde se capta por medio de la respiracion la energia de aire
como form a mâs im portante, ésta circularia siempre a p a rtir de ellos como «due-
nos de la energia» y pasando sucesivamente al In te stino Grueso, Estômago, Bazo,
Corazôn, In te stino Delgado, Vejiga, Rinones, Maestro del Corazôn, Très Fogo
nes, Vesicula B ilia r, Higado y vuelta a los Pulmones para recomenzar el ciclo. Es
imprescindible conocer bien este circuito cerrado de la energia, para poder actuar
sobre ella con la mâxima eficacia cuando queramos aplicar el tratam iento de la
Acupuntura, como iremos viendo sucesivamente. Veamos el esquema de la f i
gura 9.
Y /N Y / /Y Y /N Y //V Y /A / Y /A /
F ig . 9
Como vemos en el mismo, la energia alterna entre dos ôrganos Yang y dos
Y in , siendo en este espacio de tiempo cuando se puede actuar con la mâxima
eficacia sobre el meridiano, como veremos al llegar al capitulo del tratam iento.
Este horario seria pues el siguiente:
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De las 15 a las 17 horas pasaria por la Vejiga.
De las 17 a las 19 horas pasaria por los Rinones.
De las 19 a las 21 horas pasaria por el Maestro del Corazon.
De las 21 a las 23 horas pasaria por los Tres Fogones.
De las 23 a las 1 horas pasaria por la Vesicula B iliar.
De las 1 a las 3 horas pasaria por el Higado.
Aparté de este horario, los chinos tenian siempre muy présente la edad de su
paciente, pues en conjunto la energia tiene una potencia diferente en funcion de
la juventud o la edad avanzada, en que ésta es siempre menos potente.
Ademâs en patologia, como veremos mâs adelante, esta energia puede en
trar en cada meridiano bien adelantada o bien retrasada en el circuito de la gran
circulacion, lo que es muy im portante para el diagnostico.
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Estos meridianos, que como hemos visto doce de ellos son simétricos, tres
son centrifugos en el miembro superior, asi que partiendo la energia del torax
van hacia la extrem idad de los miembros superiores por su parte interna, y son
el meridiano de los Pulmones, el del Corazon y el del Maestro del Corazôn y
son, principalm ente, Y in . Los otros tres del miembro superior son centripetos y
recogiendo la energia de la extremidad del miembro, la llevan por la parte exte
rio r hacia el tronco, y son el Intestino Grueso, el In te stino Delgado y los Tres
Fogones, de naturaleza principalm ente Yang.
Por lo que respecta a cada uno de los meridianos, y a vimos que existian diez
correspondientes a ôrganos o entranas y dos a funciones y, en realidad, como ya
hemos insistido repetidamente, cada uno lleva en su estado normal, energia su
p erficial y profunda al mismo tiem po, si bien con predominancia de una u otra,
segun se trate de «Organos Taller» de predominancia Yang, o de «Organos Te
soro» de predominancia Y in , con excepciôn del m eridiano de Estômago y el de
Bazo-Pâncreas, que parece que tienen una proporciôn sim ilar de ambas formas
de energia. Por lo que se refiere a los Vasos de la Concepciôn o D ire ctor, y al
del G obierno, el prim ero llevaria prim ordialm ente energia Y in y el segundo ener
gia Yang.
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En esta correlacion energética, cada meridiano estâ en relacion con otros dos:
el que le precede y el que le sigue, y como los chinos tenian la costumbre de
expresar sus ideas en imâgenes, ellos darân al meridiano que le precede el nom
bre «Madré» como ya hemos visto, que serâ el que proporcionarâ la energia al
siguiente, que vendria a ser entonces el « H ijo » puesto que se nutre del anterior.
A si, por ejemplo: los Pulmones serian la madré del Intestino Grueso, que ven
dria a ser el h ijo ; pero éste, a su vez, vendria a ser la madré del Estômago que
es el que le sigue, y asi sucesivamente, de tal form a que como esta energia
circula siempre sin retorno, el trastorno de un m eridiano viene a repercutir so
bre todos los demâs. Asi, toda acciôn tonificadora o dispersante sobre uno de
ellos se refleja inmediatamente sobre el que le precede y el que le sigue.
Cada meridiano posee una cantidad de energia fija con relaciôn a los otros,
energia que como hemos visto, participa del Y in y del Yang, pero con predom i
nancia de uno u o tro de sus componentes, y asi, de los doce meridianos dobles
que existen, seis son Y in : los Pulmones, Bazo-Pâncreas, Corazôn, Rinones, Maes
tro del Corazôn e Higado, y seis son Yang: el Intestino Grueso, Estômago, In
testino Delgado, Vejiga, Tres Fogones y Vesicula B iliar. Algunos de estos, du
rante su funciôn, aumenta o disminuye su energia de form a fisiolôgica, lo que se
debe de tener en cuenta.
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son les nominados como Maestro del Corazon y los Tres Fogones. Como, por
otra parte, los nombres chinos eran muy dificiles de retener para los occidenta
les, se convino en representarlos por las iniciales de los organos, seguidos de la
numeracion de los puntos de que consta cada meridiano. En la form a de nume-
rarlos, existen algunas divergencias segun los autores, nosotros seguimos a Soulié
de M orant.
Existen ademas otros dos meridianos, que en realidad son ’’Vasos Irregula-
res”, pero que por el importante papel que tienen, siguiendo precisamente ese
recorrido que su parte superficial divide al ind ivid uo sagitalmente en dos partes
simétricas, participan de esta doble cualidad, y que son el Vaso de la Concep
cion o Jenn M o y el Vaso del Gobierno o Tou M o. E l prim ero de caracter Y in
y el segundo Yang como ya hemos dicho anteriormente. En ambos, la energia
superficial tiene un recorrido de abajo arriba y juntos constituyen el circuito de
la ’’Pequena Circulacion”
Existe otro grupo, que uniria los meridianos que se encuentran sobre una
misma localizacion sobre los pulsos radiales, si bien en profundidades diferentes
de tal forma que religa un meridiano Y in con uno Yang como, por ejemplo, los
que religarian los Pulmones con el Intestino Grueso, a los que llaman «M eridia
nos Acoplados».
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gla de «Esposo-Esposa» como, por ejemplo, el Intestigo Delgado y el In te stin o
Grueso, que se toman en el mismo lugar y sobre la superficie, pero en diferente
muneca.
Y por fin , describen aun otra relacion entre los meridianos, que en elrango
funcional de la circulacion de la energia, estan separados doce horas unos de
otros, a la que dan el nombre de régla «Mediodia-Medianoche» como, por ejem
plo, los Pulmones y la Vejiga.
Teoricamente, los vasos que religaràn las dos ramas de un mismo meridiano
tendrian un trayecto horizontal, mientras que los que religarfan meridianos d ife
rentes, tendrian un trayecto vertical.
Aparté de estas conexiones, existen otras con caracter especial que religarian
los meridianos de la «Gran Circulacion» con los Vasos Tou-M o y Jenn-Mo, que
como hemos visto, constituyen la «Pequena Circulacion».
Ya hemos visto como los meridianos que recorren todo el cuerpo son in v is i
bles, pero la energia y la sangre, que alimentan la epidermis, pasan por los ca
pilares antes de llegar a los vasos secundarios y ganar los puntos extremos de los
meridianos en los dedos. La energia se reùne seguidamente a nivel de los puntos
«Ho». A si cuando un alimento entra en el estomago, los capilares son los prime-
ros que lo acusan Uenandose y solo cuando la energia del estomago (energia Oé)
se débilita, es cuando la energia de los meridianos (energia Yong) se amplia a
su vez y es cuando los meridianos y las arterias entran en plenitud. Se suceden
pues tres etapas: la de los capilares sobre la epidermis, después su repercusion en
las arterias y por fin sobre los meridianos. H ay pues dos clases de energia a con-
siderar, la del cielo y la del estomago, que se va a concentrât sobre los tejidos
superficiales y la epidermis para incorporarse por fin a los meridianos. Por esto
cuando la energia no circula normalmente, cuando se encuentra bloqueda, es pre-
ciso pinchar a nivel de los pequenos capilares y sangrarlos si la sangre esta estan-
cada, para dispersât la energia en evitaciôn de mayores maies.
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Los Vasos Irregulares, también llamados Maravillosos o Curiosos.
Ademas de todos estos circuitos, existe o tro sistema por donde puede derivar
la energia en casos excepcionales y que habitualmente funcionan como si dijéra-
mos al «ralenti» — valga el extranjerismo— en lo que respecta a seis de ellos,
y que son a los que Soulié de M oran t ha bautizado con el nombre de «Vasos
Maravillosos» y que otros llaman «Vasos Curiosos» o «Vasos Irregulares», y que
tendrian un papel de lagos y canales de emergencia por donde podria derivarse
la energia en casos de excesos importantes, como ocurre con algunas enferme-
dades.
De estos existen dos que tienen un caracter especial, como ya hemos visto, ya
que por ellos si que circula la energia de form a regular y, ademas, tienen sus
puntos propios y son los vasos sagitales de Tou-M o y de Jenn-Mo, traducidos res-
pectivamente p or Vaso de G obierno y Vaso D irector, mal llamado de la Con
cepcion, puesto que esta actividad no es mas que una entre las varias fisiologicas
que tiene a su cargo, pues de otra forma no se podria apljcar mas que a la m ujer
que es la que concibe y el m eridiano tiene aplicacion para los dos sexos. E l
prim ero séria como el mar de los meridianos Yang y el segundo el m ar de los
meridianos Y in . Es decir, de los meridianos postero-externos y antero-internos.
Los otros seis son los verdaderos «Vasos Maravillosos», de los cuales tres
son Y in : el Tchong-Mo, Y in Kéo y Y in Oé y otros tres son Yang: el Taé M o,
Yang Kéo y Yang Oé.
«Kéo» significa que proporciona ligereza a los movimientos del cuerpo, exis
tiendo uno para la parte interna del cuerpo y otro la parte externa.
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«Oé» quiere decir conservador de relaciones entre los meridianos y existe
asimismo uno para los meridianos Y in y otro para los meridianos Yang.
Estos vasos estan acoplados dos a dos, asi si uno no puede absorber toda
la energia en exceso, el acoplado le suplementa. Esta energia que recorre uno
a varios Vasos Maravillosos va a verterse en Jenn-Mo o Tou-M o, de donde pa-
sarâ al circuito normal de los meridianos habituales.
Cada uno de todos estos meridianos de que nos hemos venido ocupando ' tie
ne un trayecto y un numéro de puntos determinados, habiendo meridianos que
tienen muy pocos puntos y tienen un recorrido corto como, por ejemplo, el del
Corazon que tiene solo nueve puntos, y meridianos que tienen muchos puntos
como el de la Vejiga que tiene 67 puntos. Cada uno tiene ademas unas carac-
teristicas diferentes con respecto a su estimulacion, aunque dentro de cada me
ridiano, sus puntos de acciôn tienen unas propiedades similares. Por medio de
estos puntos que existen a lo largo de los meridianos y sobre el revestimiento
cutàneo, es como se van a conjugar los ritm os internos con los externos del cos
mos, puesto que nuestra frontera con el exterior es la piel. Cualquier trastorno
de organo o funcion provoca una sensibilidad especial en sitios del cuerpo que
son los mismos siempre para cada uno de los trastornos y ello es la expresion
de la ruptura de la armonîa que debe de existir en estado norm al fisiologico.
Segun el Nei K ing, el numéro de puntos séria de 365 simétricos, al igual que
los dias del ano, pero Soulié de M orant da 763, de los cuales 712 son simé
tricos y 51 son unicos, pues son los que se distribuyen sobre las Ifneas sagitales,
antero-posteriores de Jenn-Mo y Tou-Mo. A estos se sumarian ademas unos pun
tos «Fuera de M eridiano» cuyo numéro varia segun los autores.
En todos estos meridianos, existen unos puntos que tienen una accion idén-
tica para todos los meridianos y otros puntos que tienen una accion particular.
60
I. Los que tienen una acciôn idéntica son los siguientes:
Los puntos Yong, que son los que reciben la energia de los anteriores. Se
corresponden con el Fuego y, por tanto, con el Estio y el Corazon. Yong signi
fica « A rroyo », lo que quiere decir que el caudal recogido del origen lleva una
cierta impetuosidad.
Como vemos, pues, todos estos puntos estan estrechamente ligados a los Cin-
co Elementos y, por tanto, a sus variaciones estacionarias, estando los meridianos
Y in estrechamente ligados a los organos Tsang, celosos guardianes de la energia
Yong, mientras que los Fou o entranas son mas independientes en su fisiologia,
y su ritm o es mas diario (horario del sueno, comidas, etc.) y son los portadores
de la energia W ei u Oé.
Los puntos lu n n . Ademas de las cinco clases de puntos que acabamos de ex-
poner, existen unos puntos muy importantes, que son los puntos lu n n ; esta pa-
61
labra significa «Origen» pues por estos puntos se supone que es por donde se
realiza la absorcion de la materia n utritiva. Son traducidos también por «Fuente».
Su estimulacion provoca principalmente la regulacion del meridiano que le lleva.
Todos estos puntos estan situados sobre los miembros, en la distancia que
cubre la extremidad de los dedos de ambos miembros a las articulaciones de co-
dos y rodillas, siendo los puntos Ting los situados en las extremidades unguea-
les, a cuyo nivel se realiza la salida y la entrada de la Energia en los meridianos,
llevândose a cabo de la forma siguiente: Para el miembro superior, la llegada de
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63
la Energia se hace a través de los meridianos Y in , ejemplo 11 P; y para miem
bros inferiores a través de los meridianos Yang, ejemplo 45 E. La partida de
la Energia, sin embargo, se lleva a cabo para el m iem bro superior a través de
los meridianos Yang, ejemplo el 1 G I; y para los miembros inferiores a través
de los meridianos Y in , ejemplo 1 BP. Esta energia segun va descendiendo o as-
cendiendo hacia el punto T ing se va debilitando o aumentando, siendo la concen-
tracion maxima de la misma, es decir donde se encuentra mas potente, a nivel de
los codos o de las rodillas, donde estan situados los puntos H o, asi pues entre
los puntos Ting y los H o, se va graduando esta Energia a través de los puntos
long, lu , lu n n y K ing que como se comprende no se corresponden lo mismo en
el esquema de los Cinco Elementos, para los organos que para las Entranas.
Todos estos puntos, jun to con los de Asentim iento del M eridiano de Vejiga,
son los que actualmente se les llama en general Puntos lu , independientemente
del punto lu antiguo, pues lu , en chino, significa confluencia en el sentido ge
neral del m ovim iento y se aplica esta palabra también para expresar este sentido
general. En los textos antiguos, se habla de puntos lu en general refiriéndose a
todos los 365 puntos doble s de la Acupuntura y también, a veces, a alguno si-
tuado fuera del M eridiano.
Siguiendo con los puntos de accion idéntica para todos los meridianos, pase-
mos a continuacion a los Puntos Penn.
Penn en chino significa m ovim iento con impulso. Son puntos, pues, que ha-
cen circular la Energia de un meridiano a otro. Corresponden siempre a la natu-
raleza del meridiano afectado y a la estacion. Ejemplos: Higado - madera - prim a
vera; Corazon - fuego - verano, etc. Son puntos simples que dan siempre algu
nos resultados apreciables y se utilizan en casos banales. Existen tres clases de
puntos Penn: los de Tonificacion del meridiano, los de Dispersion del m eridia
no y los Puntos Penn Ordinarios que atraen la energia del meridiano precedence
y la hacen pasar al meridiano que le sigue y para las estaciones. Estos puntos son
los siguientes:
64
Puntos Penn de Tonificacion, Estos puntos, lo mismo que los de D isper
sion que relacionaremos a continuacion, estan incluidos en los «66 puntos anti
guos». Ciertos autores aconsejan pincharlos al mismo tiempo quelos puntos lu n n ,
puesto que estos puntos son los distribuidores de la Energia. Lospuntos de T on i
ficacion son los siguientes; 9 P, 11 G I, 41 E, 2 BP, 9 C, 3 ID , 67 V , 7 R, 9 M C ,
3 TE, 43 V B y 8 H . Como se comprende, se estimulan cuando existe insuficiencia.
Puntos Penn de Dispersion. Estos estan también incluidos en los «66 puntos
antiguos». Junto con los lu n n se refuerza su accion. Son los siguiente: 5 P, 2 G I,
45 E, 5 BP, 7 C, 8 ID , 65 V , 1 R, 7 M C , 10 TE, 38 V B y 2H . Se emplearân
en los casos de exceso de energia o plenitud.
Puntos «Lo» o de Paso. Son los puntos correspondientes a los Vasos Se
cundarios «Lo» que se encuentran situados entre las extremidades de los dedos y
los pliegues de flexion del codo y de la rodilla. Se emplean cuando existe un
desequilibrio im portante del Y in y del Yang, especialmente en lo que se refiere
a los meridianos acoplados. E l Nei K ing da la siguiente relacion, en la cual, ade
mas de senalar uno para cada meridiano, situado en las extremidades da uno
suplementario para el Bazo y uno para cada meridiano sagital, haciendo, por
tanto, un total de quince puntos. Estos son los siguientes: 7 P, 6 G I, 40 E, 4 y
21 BP, 5 C, 7 ID , 58 V , 4 R, 6 M C , 5 TE, 37 V B , 5 H , 1 T M y 15 JM .
TE ( C ( V ( R
8 TE ID 5 MC< M C 39 V B j E 6 B P j BP
GI ( P ( VB (H
3 E de arriba 3 — de arriba 3 h de abajo 3 — de abajo
65
Los tres Positivos de arriba comunican con los tres Negativos de arriba.
Los tres Positivos de arriba comunican con los tres Positivos de abajo.
Los tres Negativos de arriba comunican con los tres Negativos de abajo por-
que son diagonales.
Puntos «Tsri o Geki». Son puntos de urgencia. Se les estimula en caso de gran
sufrim iento de un meridiano, gran vacio o gran plenitud, en tonificacion o dis
persion, cuando, por ejemplo, habiendo seguido los procedimientos habituales,
éstos no han dado resultado. Son los siguientes: 6 ID , 6 C, 8 BP, 34 E, 6 P,
7 G I, 5 R, 63 V , 36 VB, 6 H , 7 T F y 4 MC.
Entre todos estos puntos de accion particular, se incluyen los de «Asentim ien
to», que por situarse sobre las cadenas del Simpâtico, parece que representan en
cierta form a a este sistema, mientras que los puntos «Heraldo» que estudiaremos en
u ltim o lugar, que se encuentran en la zona ventral, parece que representarian el
Parasimpatico. E l doctor A lb ert Quaglia Senta ha hecho un estudio muy ex
haustivo en un trabajo publicado en T u rin en 1969 en la Revista «Bioénergéti
que et Médecine Chinoise», se da recientemente un gran resumen. Los detalla-
mos separadamente.
Puntos «Sintomaticos y de Ramitas». Son puntos que tienen una accion pasa-
jera sobre un sintoma particular. Estos puntos son numerosos y se describen mas
66
de 500 a cada lado del cuerpo. Los Puntos de Ramitas se refieren a sintomas ac-
cesorios de la enfermedad.
Aclarada esta cuestion, pasamos a ocuparnos de estos puntos que son muy
importantes, pese al empirismo con que fueron seleccionados desde la mas re
mota antigiiedad. Son puntos que se emplean casi siempre en Dispersion y al
parecer pueden contrôlât tanto los excesos de Y in como de Yang, actuando direc-
tamente sobre el meridiano que los lleva regularizândole, en el sentido de que al
d ism inu ir el Yang, aumentan el Y in . Si el meridiano fuera insuficiente su excita-
cion no produciria ningûn resultado cualitativo.
Ademas esta probado que tienen un efecto sedativo im portante sobre las
algias.
67
20 V P ’i Yu Correspondiente al M eridiano del Bazo y Pancreas en-
docrino.
21 V W ei Yu Correspondiente al M eridiano del Estomago (mas duo-
deno y pancreas exocrino).
22 V San Tchiao Y u Correspondiente al M eridiano de los Tres Fogones.
23 V Chen Y u Correspondiente al M eridiano de los Rinones y las
glandulas suprarrenales.
25 V Ta Tch’ang Y u Correspondiente al M eridiano del Grueso Intestino
(colon).
27 V Siao Tch’ang Y u Correspondiente al M eridiano del Intestino Delgado
(yeyuno e ileo).
28 V P ’ang Kouang Yu Correspondiente al M eridiano de la Vejiga (vias urina-
rias).
68
Su modo de actuacion no esta bien definida, pero cuando se los pincha, al
p rincip io de una sesion es como si se abriese una Have, que perm ite derivar la
energia de los meridianos a través de los Vasos Maravillosos o Curiosos, o Irre
gulares, que por todos estos nombres vienen referidos en los diferentes tratados,
como ya se aclarô anteriormente a efectos didacticos.
Para el Yang:
Para los Y in :
70
13 H Tchang Menn M eridiano del Bazo.
14 JM Tuh Chué M eridiano del Corazon.
4 JM Koann luann M eridiano del In te stino Delgado.
3 JM Tchong Menn M eridiano de la Vejiga.
25 V B Tsing Menn Meridiano de los Rinones.
5 JM Che Menn M eridiano de los Tres Fogones.
24 V B Je lu e M eridiano de la Vesicula B iliar.
14 H Tchi M enn M eridiano del Higado.
Puntos «Ventanas del Cielo». Se llaman asi porque, mediante estos puntos,
la Energia Yang que traen de la Tierra los meridianos Y in es religada a la Ener
gia Yang del Cielo. Son en numéro de cinco y son muy importantes para tratar
ciertos tipos de dolencias. Son, pues, sintomaticos. Helos aqui:
t
I 9 E Jenn Ing. Para cefaleas intensas, disnea y congestion al
I pecho.
I 10 V Tienn Tchu. En vértigos, espasmos y contracturas muscula-
f res importantes.
I 18 G I Fou T i. En enmudecimientos instantâneos. Se sangran tam-
I bien los capilares.
I 16 T F Tienn lo u . En enturbiamientos de la vision o en sordera ins-
tantanea.
j 3P Tienn Fou. En sed imperiosa, debida a epistasis o hemate-
mesis.
f
%
Con estos terminamos con los puntos que tienen una accion especial.
71
;
Por fin debemos anadir que estos puntos en tonificacion pueden actuar fa-
vorablemente en las paresias, especialmente las localizadas sobre las escapulas y
brazos, «escapulas sin fuerza».
Puntos «Centro-Reunion» u Hoe. Son puntos que actuan sobre varios m eri
dianos al mismo tiempo y en el mismo sentido. Son muy importantes y estan
situados en todos los meridianos con excepcion del meridiano de Corazon. La
imagen que los représenta en chino da la idea de «cruce». Ejercen un efecto im
portante como equilibradores de la Energia, bien con respecto a funciones, bien
a sistemas. A continuacion relacionamos algunos de los mas importantes que se
senalan en los textos mas antiguos:
Puntos «Llave» de los Vasos Maravillosos. Son puntos que perm iten actuar di-
rectamente sobre el Y in y el Yang. N o se -mencionan ni en el So Ouenn ni en el
N e i K ing, sino en tratados posteriores.
69
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12 j - 12 &
18 j"
I
I
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F ig . 9
ducido por pulgar o por distancias, segun los autores. Esta medida oscila para
el hombre entre 1,80 y 2,00 cm. y para la m ujer algo menos. Tomàndose en
la mano izquierda, cuando se trate de un hombre, y en la derecha cuando se
trate de una mujer. Con esta medida, dividida en 10 partes iguales, obtienen otra
medida menor, que es el «fen».
Terminamos con esto este capitulo citando a continuacion los Vasos M aravi
llosos o Irregulares y los Vasos Secundarios en sus tres divisiones:
73
LA C/RCULAC/OLL DE LA EA/ERG/A EN EL TIEM PO
77 a 73 H
75 o 77 R
7 a 9 H.
5 a ?H
79 a 27 H
•7 a 5 H
7 a3 H
VB
27 a 23 H
«X C zrcuLac/dn ^ o r / o s i^/os Lo
C zrcu /a c zd n A fa c /re - P z jo
_ C /rc u /a c z o n e s p o s o - e s p o s a
F i g . 10
75
LA C L IN IC A : E X A M E N D E L E N F E R M O . E X P L O R A C IO N .
D IA G N O S T IC O Y PR O N O S T IC O . T R A T A M IE N T O
I. La Hîstoria Clinica.
Averigua toda la sintomatologia del enfermo para ver que organos pueden
estar afectados y solo después de formarse este c riterio previo pasa a la explo-
racion y toma los pulsos, examina la tez y el abdomen.
77
Como vemos, pues, su examen comprende:
El examen de los pulsos es muy meticuloso, pues solo asi puede juzgar de la
evolucion del enfermo cuando éstos no se ajustan a los que consideran como nor
males. En la muneca estan los pulsos: Tsri Hao para la derecha, que rige la ener
gia y corresponden al Y in . En la izquierda estan los Jenn In g que rigen la san
gre y corresponden a la lateralidad Yang.
Como vemos, pues, los chinos, desde la mas remota antigüedad, insistian como
lo hacemos hoy dia en el estudio meticuloso de los sintomas. En lo que hoy 11a-
mamos la <^Historia Clinica», con la evolucion del proceso; considerando ademas
una serie de factures sociales, ambientales, dietéticos y psiquicos y dando a los
pulsos un valor lim itado. La informaciôn que éstos te proporcionaran vendria a
ser como la confirmacion del diagnostico de impresion, si ellos iban de acuerdo
con éste o, en caso contrario, indicio de que nos encontrabamos ante una afeccion
grave.
78
Insistian en que la practica de la medicina es una cuestion muy delicada y
que, por lo tanto, se debe de ser muy meticuloso en la observacion del paciente
y matizar mucho todos los datos recogidos, pues si no se sabe discernir si la
«energia perversa» ha atacado al exterior o ha profundizado al in te rio r y se
prescriben los tratam ientos apresuradamente, se pueden causar grandes perjuicios
al paciente e, incluso, llevarle a la muerte.
II. La exploracion.
79
Para ellos los organos abdominales son los que fabrican la sangre con los ali
mentos que éstos digieren, por lo que se debe de considerar el vientre como un
elemento de p rim er orden de nuestra vida fisico-psiquica. Existe un proverbio chi
no, citado por G . Ohsawa % autor que tiene muy bien estudiados estos puntos,
que dice: « E l vientre es el centro productor de nuestra vida». Es en él donde
todas las enfermedades tienen su origen. Por eso, este oriental ilustre ha hecho
de la ensenanza de la Dietética el objeto prim ordia l de su vida, mostrando tanto
con sus libros como con su ejemplo, una manera racional de alimentarse: «La
M acrobiotica Zen», basada en el conocimiento de la Ley Universal del Y in y
el Yang.
En la antigüedad, como hemos venido viendo por los textos chinos So Ouenn
y Nei King, los pulsos se tomaban en diferentes lugares del cuerpo. Parece que
80
el prim er sitio donde los tomaron fue en el cuello sobre las carotidas, que luego
fueron ampliando a la temporal superior, a la arteria facial, la femoral, la tib ia l
posterior, la pedia, etc., existiendo aun acupuntores chinos y japoneses que si-
guen este criterio de acuerdo con los libros que ellos han estudiado, pues como
es sabido por la H istoria, después de la quema de los libros que tuvo lugar bajo
la Dinastia de los Ts’in, y cuando se constituyo el nuevo imperio de los H an,
fueron apareciendo varias ediciones de estos textos: unos que pretendian haberse
sustraido a la quema; otros que se reconstituyeron de memoria, de tal forma que
actualmente, existen m ultiples ediciones tanto del Nei K ing como de So Ouenn
todas diferentes, siendo muy d ific il saber cual es la verdadera. Es por esto que
segun los textos chinos actuales, mas o menos eruditos dentro de la lengua aca
démica de los chinos, el M andarin, o las traducciones que se consulten, la expo
sicion sobre los pulsos y sus localizaciones son divergentes. A si entre la bibliogra
fia que hemos consultado nos encontramos que en el «Traité de Médecine Chi
noise» de Chamfrault, de 1964, él no se muestra de acuerdo con la toma de los
pulsos en las arterias radiales, aunque en el tomo V I de esta obra, titulado
« L ’Energétique Humaine en Médecine Chinoise», aparecido en 1969, ya viene una
puesta al dia sobre los pulsos de las munecas y que son los que estan aceptados
hoy comunmente tanto en Occidente como en O riente y que vamos a exponer
en seguida; pero, como juzgamos que es muy im portante conocer también las
otras localizaciones ya que existen pacientes en los que por anomalias arteriales
u accidentes en los que perdieron los brazos o les quedaron cicatrices en las m u
necas no se pueden tomar estos pulsos en las radiales, vamos a exponer a conti
nuacion las que nos ofrece C ham frault:
81
E l Pulso de Higado, sobre el 11 H sobre la arteria fémoral.
E l Pulso de Vesicula B iliar, asi como el Très Fogones y el Maestro del Co-
razon, no tienen emplazamiento propio sobre sus meridianos, sino que se toman
en la gotera radial, los dos primeros en la muneca izquierda y el tercero en la
derecha.
En el Capitulo siguiente nos inform a de que la persona con buena salud pré
senta cinco latidos del pulso por cada respiracion compléta. Se considerara pues
que un enfermo esta grave si présenta ocho latidos, cuatro en la inspiracion y
cuatro en la expiracion, y que m orirâ si el pulso es inexistente. Toda alteracion
por exceso o por defecto, sera tanto mas grave cuanto mas se aieje de la nor-
malidad.
82
En lo que se refiere al ritm o , también ellos consideran como nosotros que
su alteracion es patologica. Cuando la frecuencia présenta un fa llo cada un cier-
to numéro de pulsaciones, es que existe un trastorno en la conduccion en el que
la energia se desvanece.
A sf como hemos visto que la energia varia con las estaciones y cada organo
tiene su representatividad en cada una de ellas, asi el pulso varia en cada uno de
ellos, segùn esta. Veamos como:
En la primavera, el pulso debe de ser tenso como una cuerda de v io lin que
vibra con fle xib ilid ad ; sera elâstico y aterciopelado. Si en lugar de ser asi se pré
senta ligero como una pluma como corresponde al pulso de otono, el examinado
enfermarà en esta estacion, pero si aün es mas ligero que una pluma, la enfer-
medad se declarara de inmediato.
Cuando el pulso esta lleno y fuerte es que tiene exceso de energia. Las en
fermedades se situaran al exterior del cuerpo. Si es lleno pero pequeno es que
bay falta de energia y las afecciones seran internas.
Si el pulso del estio, en lugar de ser como un gancbo con las caracteristicas
senaladas, se nota duro, resistente y profundo, la persona en cuestion enferm ar'
en invierno; pero si su dureza es resistente como piedra y muy profunda, enton
ces enfermarà en seguida.
83
Cuando la impresion de gancbo es muy pronunciada y al pulso le fa lta elas
ticidad, es que el estomago tiene poca energia y el corazon esta afectado.
Si el pulso es débil y blando y ademas tenso como una cuerda de v io lin , como
corresponde al pulso de primavera, el examinado enfermera en esta estacion, pero
si es muy débil, él enfermara enseguida.
Esta sensacion corresponde al bazo; pero cuando éste funciona bien no tie
ne ningün caracter particular, es la energia del estomago que aparece al fin del
verano el que se lo da.
84
En invierno el pulso es ligeramente duro como piedra y profundo en estado
normal. Pero si la dureza es excesiva es que hay poca energia en el estomago y
los rinones estaràn afectados. Si no se nota la pulsacion del estomago, la enfer
medad sera m ortal. Si la pulsacion es débil el sujeto enfermarà en el fin del ve
rano. Si es demasiado débil, entonces enfermarà en seguida.
Cuando la energia a su llegada al pulso es dura como piedra, indica que està
en exceso y entonces las enfermedades seràn externas; pero si da la impresion
de màs frecuente hacia el indice es indicio de carencia y entonces las enferme
dades seràn internas.
Sea asi o no, lo cierto es que los chinos, en su larga pràctica, llegaron a una
diferenciacion tan extremadamente sutil de los pulsos que no es exfrano que en-
contraran tantas variaciones en los mismos como constan en el lib ro de Wang
C hou-Ho, el M ai Tching o «lib ro de los pulsos» aparecido hacia el 280 después
de Jesucristo, el cual se ha hecho clàsico hasta la hora présente.
85
Pese a las opiniones m inoritarias que sostienen que en la muneca derecha que
représenta el Y in , y cuya lateralidad ellos adjudican a la m ujer, dehen de estar
representados los organos: corazon, pulmones, higado, bazo y rinones, es decir
los productores de la energia; y en la muneca izquierda, que représenta el Yang,
y cuya lateralidad se adjudica al hombre, deben de estar representadas las entra-
nas u organos huecos : estomago (considerado el mas im portante, puesto que es
el granero de todos los liquidos y alimentos, siendo la fuente que nutre de ener
gia a los organos), el Intestino Grueso, el Intestino Delgado, la Vesicula B ilia r,
la Vejiga y los Tres Fogones, lo cierto es que ha prevalecido la exposicion de
estos pulsos radiales tal y como se valoran en el antedicho lib ro , que ha llegado
hasta nosotros en la version de Soulié de M orant.
Segün esta, ellos consideran tres niveles de la arteria radial, tomando de re
ferenda la parte màs saliente de la apofisis in fe rio r del radio:
a) Superficial.
b) Medio.
En el pulso medio hay algunas aplicaciones que se desconocen. Los pulsos su-
perficiales expresarfan el Yang y los profundos el Y in .
Lo im portante de este estudio es que, como vemos, los chinos llegaron por
observaciones meticulosas y repetidas a adjudicar cada nivel radial del pulso a un
organo o a una funcion, lo que nos perm ite hasta cierto punto juzgar el estado
de éstos y, aunque los occidentales no tenemos esa exquisitez tà ctil para llegar a
captarlos, debemos advertir que también muchos orientales encuentran d ific il esta
86
pràctica y solo el obrero superior, como se considéra al acupuntor muy experto,
es el que puede captarlos todos y sacar muchas consecuencias, pero también debo
decir que si se pone perseverancia en esta exploracion también nosotros podemos
llegar a una diferenciacion muy estimable.
F ig . 11
87
Cuando se toman muchos pulsos, se Uega a la conclusion de que éstos no son
idénticos para ambas munecas y que existe un pulso izquierdo y otro derecho, lo
cual ha sido comprobado en nuestros dias por los estudios piezograficos llevados
a cabo p o r los doctores N iboyet y Borsarello, entre otros. Asim ism o, los tensio-
metros vuelven a darnos la confirmaciôn de que existen dos niveles: uno p ro fun
do que corresponde a la presion sistôlica o tension maxima y otro que corres
ponde a la presion diastolica en superficie o tension m inim a.
Veamos las cualidades del pulso que debemos considerar siguiendo el c rite rio
de Soulié de M orant:
3.° Rapidez.
88
Lo mas im portante es distinguir la dureza, que indica la plenitud de cada o r
gano, con congestion y contraccion que puede llegar hasta el bloqueo; o bien la
flojedad que indica atonia, falta de dureza, relajamiento.
La form a es una observacion sutil que puede indicar las enfermedades como,
asimimo, el m ovim iento; pero ésto es d ific il de explicar y se adquiere solo con
la practica.
89
V. E l diagnostico.
90
Con todos estos datos se puede llegar a hacer un diagnostico de impresion
valorandolos debidamente y catalogar al enfermo de Y in o Yang, indicandonos la
conducta a seguir. De hecho los chinos antiguos hacian asi sus diagnosticos y se
Servian de una serie de puntos sintomaticos que la observacion paciente y conti-
nuada les habian demostrado que eran eficaces para tratar ciertos sintomas; pero
como ya saben, muy posteriormente, se incorporé al diagnostico la teoria de los
pulsos radiales desarrollada por Pienn Tsio, que completada después por W ang
Shu H o (265-317) y habiendo sufrido una serie de modificaciones y adaptacio-
nes, se ha llegado a concretar modernamente en los catorce pulsos radiales que
hemos expuesto con anterioridad y que ningun acupuntor que se precie de tal
debe de dejar de tomarlos para complétât su diagnostico en la mayoria de sus
pacientes, pero bien entendido que esta exploracion de los pulsos no debera uti-
lizarse de ninguna forma como ünico medio de diagnostico. Concretando, pues,
para llegar a m anipulât la energia y realizar la gran Acupuntura, que solo prac-
tican los «obreros superiores», es preciso hacer un diagnostico considerando todos
los parametros que hemos ido exponiendo: las leyes del Tao, el Y in y el Yang, la
teoria de los «Cinco Elementos», con la debida valoracion de sus innumerables
equivalencias y que nosotros completamos con nuestros conocimientos occidenta
les, mas los pulsos radiales que muchos acupuntores dejan de lado porque son
incapaces de captarlos — hacen falta anos para calibrar todos los matices— pero
tienen una gran importancia y para cuyo conocimiento a fondo debe consul tarse
el «Tratado de Acupuntura» de la que suscribe, donde se ofrece toda la técnica.
V I. Pronostico.
91
tipo de pulso como se explico en su lugar. Si, ademas de eso, el pulso se volvie-
ra lleno y duro seria signo de agravacion.
— En cuanto al vacio:
• La piel fria.
• La falta de energia.
• La anorexia.
— En cuanto a la plenitud:
92
• La piel ardiente.
• La inflazon de abdomen.
Cuando la energia de las tres partes del cuerpo: superior, media e inferio r,
estan trastornadas, el pronôstico del enfermo es siempre grave.
93
V IL Tratamiento.
A lo largo de todo lo que hemos ido exponiendo, hemos podido darnos cuen
ta de que la pràctica de la A cupuntura està muy lejos de ser una terapéutica mà-
gica, ni una psicoterapia armada como han pretendido personas mal informadas,
sino que, como se ha ido demostrando por el fraccionamiento de todas sus partes
para ponerla al alcance de nuestra mentalidad analitica occidental, ella està basa-
da en una serie de principios que a poco que meditemos sobre el asunto, veremos
que tienen una logica aplastante.
Sa aplican entonces a investigar por qué hay veces que la enfermedad se cura
y otras se sucumbe a su ataque, y sacan la conclusion logica de que cuando el
ataque que sufrimos es màs fuerte que las posibilidades con que cuenta el or-
ganismo para defenderse, éste sucumbe por una degradacion masiva de aquella
energia, pero observan también que en algunos casos este ataque se contrarresta
merced a un fenomeno fisico, que consiste en puncionar sobre determinados si-
tios de nuestro revestimiento cutàneo pues la observacion repetida en un indivi-
94
duo tras de otro les ha demostrado su eficacia con el restablecimiento del enfer
mo. Estas punciones, que al p rincipio se debe a la casualidad como ya hemos ex-
plicado anteriormente, pero que la observacion repetida de sus efectos les hace
pensar en la existencia de un mecanismo regulador de la energia y del T sri, es la
base de esta terapéutica. La Acupuntura ha nacido. Paralela a ésta se iràn des-
arrollando a lo largo de los siglos otra serie de pràcticas que ayudaràn al indi-
viduo a su restablecimiento, de las que la D ietética, el Masaje, las M anipula-
ciones, la H idroterapia y la Farmacopea van a form ar parte de todo un conjunto
terapéutico, que manejaràn de form a graduai segün la menor o mayor im portan
cia de la enfermedad a tratar y en la que la Acupuntura va a tener un papel muy
destacado al lado de la Dietética, para oponerse al desarrollo de la enfermedad, ha-
ciendo de ella un puntal principal de la Medicina Preventiva, pues la Medicina
China es ante todo una Medicina Preventiva. Son en realidad los precursores de
ésta, por tanto, desde milenios se han ido preparando para descubrir las prim e
ras manifestaciones de cualquier disarmonia orgànica que, no corregida a tiempo,
puede llevar a la explosion de la enfermedad. Con este fin , las familias se ponian
bajo la tutela de un médico que se hacia responsable de salvaguardar la salud
de la fam ilia, por lo que recibia unos honorarios — como si dijéramos en un ré-
gimen de iguala, como ha venido existiendo entre nosotros— pero con la dife-
rencia de que cuando uno de sus abonados enfermaba, el médico no solo dejaba
de cobrar sus honorarios sino que caian sobre su cargo todos los gastos que origi-
nase la enfermedad, pues ello suponia que por su deficiencia de conocimientos no
habia podido prévenir que la enfermedad se desarrollase.
95
ejerdcio, nuestro colega debio confesar que solo habia comenzado a ejercer el dia
anterior. Valga, pues, la anécdota como un dato mas del interés que se puso
siempre en exigirle al médico una practica responsable, lo que dio, sin duda,
lugar a que éstos afinaran tanto en su observacion que con el tiempo fueron re-
cogiendo toda esa riqueza de conocimientos y observaciones de que hemos venido
hablando, entre los que se dio tanta importancia a las cualidades que se pueden
captar en el examen de los pulsos radiales. E l m ejor médico, pues, es el que puede
e vitar màs enfermedades y pronto se dan cuenta de que existen una serie de ma
nifestaciones minimas que avisan del trastorno incipiente de esta energia y apren-
den la forma de m anipularla por medio de las agujas para evitar que la enferme
dad progrese. Esta es la mision del «O brero Superior», cuando no se logra este
objetivo, se establece una jerarquia sintomatologica de menor a mayor importancia
con una serie de formulas para manipular la energia y oponernos al progreso de
la enfermedad, llegando a un punto en donde el trastorno es tan bru tal que la
manipulacion de la energia no alcanza para oponerse a él y entonces deberemos
recurrir a medicaciones potentes o actitudes quirurgicas. Es decir, que la Acupun
tura tiene una barrera, llegada a la cual nosotros no podemos servirnos de ella
para tratar a los pacientes o solo podemos hacerlo a titu lo de terapéutica coad-
yuvante.
Con esta observacion meticulosa, captan bien pronto que el cambio de esta
ciones ejerce una influencia en la energia orgànica, por lo que los abonados visi-
taràn al médico a principio de éstas y se haràn revisar por él para ponerse en las
condiciones optimas para recibirlas y evitar los trastornos que pueden im p rim ir a
su fisiologia los cambios estacionales.
Aprenden que la enfermedad tiene sus matices y que la misma clase de pade-
cimiento es diferente en funcion del individuo que la padece, pues existen suje-
tos que estàn muy escasos de energia constitucionalmente o por desgaste debido a
m ultiples causas y, por tanto, en este tipo de pacientes no se puede regular la
energia ni aportarla, porque el estimulo que precisaria para ello sobrepasaria las
disponibilidades orgànicas para aceptarlo (si nosotros fustigamos a un caballo fa-
tigado, él hace un esfuerzo y corre un poco màs una cierta distancia, pero si in-
sistimos en fustigarle cae reventado).
Observan también que las funciones que se sustituyen se atrofian pues el me
canismo fisiologico regulador que existe en nosotros se bloquea y por eso tratan
de sacar a la Dietética, al Masaje, a la H idroterapia y a la Acupuntura el mayor
96
partido posible para no entorpecer este mecanismo natural y solo empiezan a
emplear los medicamentos cuando comprueban que con la terapéutica fisica no
alcanzan su objetivo y asi y todo, comienzan por los preparados mas suaves que
actùan como catalizadores, aunque no conocieran este térm ino tal y como hoy
nosotros lo catalogamos dentro de nuestra medicina occidental. También emplean
la terapéutica sustitutiva a base de preparados organoterapicos animales, cuando
pudieron captar que determinado organo habia perdido su funcion y no quedaba
otro remedio que sustituirle y solo llegan a la terapéutica farmacologica con pre
parados quimicos potentes cuando todas las demas actuaciones conservadoras de
la medicina funcional han fracasado o bien el diagnostico les ha dicho ya de en
trada que se encontraban ante casos demasiado importantes para poder regular
al paciente por estos otros medios màs sencillos.
Ven asimismo que, con la edad, los comportamientos son diferentes para un
mismo padecimiento, pues todo està sometido a la ley del Tao, a la ley de la
alternancia del Y in y el Yang, y este Y in e Yang no se halla repartido de la
misma manera sobre los organos jovenes del infante, que sobre los del joven, en
el que las hormonas sexuales im prim en una potencia que empieza a decrecer en
la edad adulta, para irse extinguiendo en el viejo. Observan también que una
perturbacion m inim a de la armonia orgànica puede ser superada por los disposi-
tivos naturales de regulacion que posee el propio organismo, pero que si la
perturbacion sobrepasa unos ciertos lim ites de intensidad o tiempo, o de ambos,
bien sea por causas endogenas (psiquicas o fisicas) o exogenas (ritm os cosmicos
anormales, frio , calor, sequedad, humedad o fong) el organismo se descompensa y
entonces el médico debe de actuar, siendo la Acupuntura la terapéutica de que se
va a servir en prim er lugar para lograr esa regulacion funcional, pues si los
trastornos exogenos o endogenos actüan con mucha intensidad o durante un lapso
de tiempo demasiado largo, entonces aparecen ya las lesiones anatomicas que so-
brepasan el poder de esta terapéutica. Cuando por parte del paciente o del m édi
co, existe negligencia y se olvidan estos principios, es sabido que los trastornos
se van ampliando de un organo a o tro y cada vez es màs d ific il conseguir su re
gulacion, siendo imposible exigir tal de la Acupuntura cuando se ha llegado a la
lesion irreversible. Es preciso, pues, llegar al diagnostico en los prodromos del
desequilibrio para poder actuar preventivamente e im pedir el desarrollo de la en
fermedad. Cuando esto no es posible, se pierde el tiempo y las cosas se complican,
lo mismo que ocurre con nuestra medicina occidental.
Es digno de hacer resaltar, como los chinos daban también mucha im portan
cia a los trastornos del espiritu, como causa de la alteracion de la energia, lo
97
que supone que conocian también perfectamente la psiquis y el sistema nervioso
aunque no se cite expresamente, porque va impHcito en su concepcion de con
junto y no ven la necesidad de aclaraciones, ya hemos visto como ellos son sin-
téticos, no precisan del anàlisis para captar el conjunto; pero la medicina china
no olvida jamàs — y ya se recomienda asi en el So Wen hace milenios— conside
rar las inquietudes, la angustia y el miedo, al lado de las manifestaciones patologi-
cas puramente fisicas, para tratarlas en evitacion de mayores maies, siendo tam
bién, por tanto, en ese aspecto los verdaderos precursores de la medicina psico-
somàtica; patologia que regulaban de la manera màs simple, al controlar la ener
gia por medio de las agujas de Acupuntura. E l principio, pues, general de la
Acupuntura energética es el de equilibrar o, por m ejor decir, reequilibrar los
ritm os naturales del organismo cuando éstos se encuentran alterados a nivel fu n
cional, y el actuar siempre ante las primeras manifestaciones de la alteracion. Las
agujas, excitando los puntos indicados para cada caso, refuerzan, regulan o palian
las insuficiencias del sistema fisiologico orgànico de autoregulacion de la energia,
perm itiendo restablecer el equilibrio.
Es évidente que los efectos se derivan del pequeno traumatismo que produce
la aguja o moxa, colocadas en determinados lugares del revestimiento cutàneo,
actuando a màs o menos profundidad y seleccionados éstos juiciosamente de acuer-
do con la dolencia a tratar, para lo que es preciso buscar la localizaciôn exacta,
pues errada ésta, la Acupuntura no actua sobre la enfermedad en cuestiôn, lo
cual es clara demostraciôn de que la Acupuntura no es una especie de Psicotera
pia, como pretenden quienes la desconocen y se permiten opinar. Este pequeno
traumatismo trae como consecuencia la rotura de centenares de células, las cuales
van a dejar pasar al liqu id o intercelular los elementos ionizados que contenian,
sobre todo, el potasio, que excitarà las finas ramificaciones de estos sistemas, per-
mitiéndoles actuar màs, algo que aün no estamos en condiciones de explicarnos y
que permite actuar en selectividad, pues sino se podria pinchar indistintam ente en
cualquier sitio y ya vemos que no es asi.
98
N .° 1. Bastante corta con punta de flécha, al parecer destinada a emplear-
se en pequenos toques a fin de atraer la energia Oé.
N ." 3. Esta aguja se dice que corresponde al hombre, tiene una largura en
SI de cinco décimas con una bola que la impide profundizar màs y
que se empleaba para pinchar los pequenos capilares y dispersar la
energia perturbada.
X = COBRE.
F ig . 12
99
N .“ 6. Esta tiene 1,5 cm. de largo por cinco décimas de m ilim etro de es-
pesor, provista de un mango enrollado para fa cilita r el giro. Se em-
plea para inserciones superficiales cuando se quiere actuar sobre la
energia Oé.
N ." 9. Esta ultim a de punta muy afilada, pero màs recia al objeto de re-
sistir el calentamiento, tiene una longitud de unos seis centimetros.
Los materiales que se han venido empleando para su fabricacion han sido el
cobre, después el bronce y el acero. Este, de form a inoxidable y en razon de su
precio es el que se emplea hoy de forma màs habituai, pese a que también se
han empleado y se emplean los metales preciosos como la plata, el oro y hasta
el platino, pues parece ser que los metales blancos tienen, por sus cualidades de
ionizacion, mayor capacidad dispersante y los amarillos como el oro tonifican
mejor. En realidad no se da demasiada importancia a este detalle y lo màs ha
bituai, como acabamos de decir, es el empleo del acero inoxidable, que aparté
de su m ejor precio, permite una mejor esterilizacion y conservacion, pues las
agujas de plata, por ejemplo, se ponen negras y dejan luego una mancha sobre
el lugar de su insercion.
Para los ninos, y a veces en personas pusilànimes que temen a los pinchazos,
se ha ideado la fabricacion de un m a rtillito que tiene en su tambor siete puntas,
con cuya parte se golpean ligeramente los tegumentos sin llegar a clavar y se u ti
liza sobre la zona de los puntos de acupuntura que estarian indicados para esti-
mularlos.
100
La manipulacion de estas agujas se hace fijando la zona del punto, bien con la
una del pulgar de la otra mano, bien sujetândola con el pulgar y el indice de la
mano contraria a la que inserta, para guiarla y que no se doble. En Japon, se
fabrican tan finas y flexibles que es preciso valerse de un fia do r que se coloca
sobre el punto a estimular, para protéger la introduccion de la aguja y que no se
doble. Una vez el fia do r ajustado, se mete la aguja y se da un golpe seco con
el indice o el medio sobre la cabeza que sobresale y se queda clavada, prâctica-
mente sin molestia alguna. Suelen ir bien para los ninos y personas pusilànimes
en lugar de emplear el m a rtillito de que hablamos antes, pero parece probado
que los efectos terapéuticos, al igual que con éste, son màs débiles, lo que obliga
a poner un gran numéro de agujas. Por otra parte, la inclinacion que està a veces
aconsejado dar a las agujas, como vamos a ver en seguida, es d ific il de llevar a
cabo y, por tanto, éstas se utilizan siempre en introduccion vertical. En Japon se
emplean estas agujas de form a habituai. Ademàs, de éstas las usan minùsculas, en
form a de boton con una p un tita muy corta o unas dimensiones de la aguja pe-
quenisimas, pues para aumentar su accion y no poner tantas, se dejan insertadas
y sujetas con esparadrapo durante horas o dias.
Para procéder a las punciones hace falta colocar al enfermo acostado prefe-
rentemente, o al menos sentado y apoyado sobre el respaldo de una silla. N o se
debe hacer de pie pues se expone uno a que tenga lipotim ias.
1 01
E l orden de los pinchazos sera segün el criterio a seguir de acuerdo con el
padecimiento a tratar, pero prim ero se debe de dispersar el Yang y después el
Y in . La aguja se suele emplear en posicion perpendicular a la piel, es la form a
màs habituai, o bien con inclinacion de 45 grados, cuando queremos actuar en
tonificacion o dispersion siguiendo la direccion de la energia de los meridianos.
Décimas de
Direccion profundidad
' Nguyen Van Nghi, «Pathogenic et Pathologie Energétiques en Médecine chinoise», pà
gina 631.
102
También se recomienda que para conseguir un efecto Pou, es decir, de to ni
ficacion, se pinche superficialmente y al p rincipio de la expiracion y lentamente,
manipulando un poco la aguja de arriba abajo para estimular la piel atonica, has
ta el momento en que ésta se estimula y trata de sujetarla en cuyo instante se
la retira con rapidez al principio de la inspiracion para que no se marche la
energia que se atrajo hacia ella, dando un poquito de masaje con el algodon im-
pregnado de alcohol con que esterilizamos la piel antes de pinchar.
103
Por fin , debemos aclarar que aunque los chinos antiguos ignoraban la asep*-
sia y los accidentes en este sentido eran raros, hoy dia no esta justificado, y
ningun acupuntor cualificado practica la Acupuntura sin someter las agujas a la
debida esterilizacion, bien en el autoclave o por lo menos por su permanencia en
alcohol de 90 grados durante varias horas. Asim ismo, se esterilizara la piel del
paciente con alcohol antes de procéder a la puncion.
3. Las sangrias.
4. Las moxas.
104
También pueden estar aconsejadas en enfermedades cronicas cuando el Yang
es insuficiente, o bien en padecimientos en que las agujas no se mostraron
eficaces.
Los Kao o moxas se pueden aplicar también de form a indirecta. Este pro
cedimiento consiste en interponer entre el Kao y el tegumento una rodajita de
raiz de gengibre fresco, previo taladramiento varias veces por una aguja.
Esta rodajita tendria un m ilim etro de grosor. Puede sustituirse por una roda
jita de ajo taladrada igualmente. Cuando el enfermo siente que se quema se
quita el Kao y se sustituye por otro. Cuando esta rodajita se seca demasiado por
efecto del calor, se sustituye por otra fresca. Sus propiedades terapéuticas se
combinan con las de la artemisa y se refuerzan sus acciones.
105
Se emplea en enfermedades producidas por el viento frio , nauseas y vom itos,
tos con esputos, asma, reumatismos articulares, afecciones abdominales de los in-
testinos con inflacion, diarreas, etc.
O tro método indirecto es el Kao o moxa a la sal, que solo se emplea sobre el
8 JM . Se deposita sal de cocina sobre el ombligo y encima se coloca el Kao de
artemisa y se enciende. Cuando el enfermo siente calor se quita y se pone o tro;
suelen ponerse entre tres y cinco. La combinacion de la sal, que es Yang, con la
artemisa refuerza los efectos.
La sal actüa sobre los meridianos de los rinones, corazon y estomago. Disper
sa el calor pervero, refresca la sangre, hum idifica la sequedad, purifica la energia
del corazon, provoca el vom ito. Se emplea en las afecciones siguientes: ojos infla-
mados, afecciones oseas, odontalgia, estrenimiento, vomitos para elim inar esputos,
dermatosis perineales y pruritos. Se emplea también para atraer el Yang a los
miembros helados, en el pulso profundo y escondido; en dolores abdominales y
coleras. En estos casos se deben de seguir poniendo hasta que los miembros se
calienten y se normalice el pulso.
Técnicas asociadas. Pueden, por fin , emplearse asociados los pinchazos con
las moxas, de acuerdo con las indicaciones de la afeccion o del enfermo, pinchan-
do los puntos que responden al calor y moxando los que responden al frio . N o
se debe de moxar nunca en congestiones ni excesos por el calor.
106
5. Plan General de Tratam iento: Los critcrios para establecer el mismo de
acuerdo con los parametros obtenidos por el diagnostico.
A base de los parametros que son valorados para el diagnostico y para es
tablecer un tratam iento, los medicos chinos, al igual que nosotros en nuestra
medicina occidental, adoptan actitudes diferentes segun se encuentren ante un
paciente con una enfermedad o defecto congenito, con una manifestacion aguda
o con una enfermedad de larga evolucion. Por tanto, no es d ific il integrar nues-
tros puntos de vista con los suyos a efectos del tratam iento por medio de la
Acupuntura y de las moxas, o a veces las sangrias, pues en lo que se refiere al
diagnostico, tanto los chinos como nosotros no dejamos de aprovechar en el mo-
mento actual todos los medios auxiliares que estan a nuestro alcance.
Como vemos, pues, después de 5.000 anos, no podemos decir que hemos avan-
zado gran cosa en los conocimientos de nuestro oficio, pues casi todo lo que hoy
valoramos para sentar un diagnostico e in s titu ir un tratam iento, les era conocido.
Es mas, su elaboracion mental tan compléta, utilizando un sistema binario de con
tro l de la energia es tan logico e inteligente que no se acierta a comprender como
no se ha caido en la cuenta hasta estos ultim os anos, de la ventaja que suponen
estos sistemas binarios que ahora empiezan a describirse por los investigadores
modernos aplicados a diferentes ramas del saber, independientemente del cono-
107
cim iento chino, pues se trata de investigadores que desconocen estos antecedentes,
pues han visto que se prestan muy bien para los calculos de las computadoras
electronicas, lo que no se puede hacer con nuestro sistema decimal, por lo que
quiza no esté lejano el dia en que se demuestre que esta terapéutica tiene una
base altamente cientifica, viniendo a ser la nuestra la empirica.
Energia Ancestral o Tsing. Es, como ya se dijo, esa energia que nos trans-
miten nuestros padres y que no se puede aumentar, pero si mantener y regular
para conservarla lo m ejor posible y que circula por los Vasos Maravillosos o
Irregulares. Energia bipolar que régula el potencial positivo siguiendo una via
que corresponde al eje cerebro medular superior-posterior que es el Vaso Tou M o
y el potencial negativo, por la via media anterior o Vaso Jenn M o. Por los
otros trayectos de estos Vasos, regularâ la m otilidad (esqueleto), la circulacion
sanguinea, las funciones hepato-vesiculares y las funciones genito-urinarias. Es
la carga de energia que trae el hombre al nacer. Si nuestros padres o sus ances-
tros padecieron enfermedades importantes, esta energia que nos transmiten pue
de venir tarada; por eso nosotros, como vigilantes de la salud colectiva, debemos
de recomendar el examen prematrim onial en evitacion de que la raza Humana
dégénéré y hacer una eugenesia preventiva, esa clase de medicina tan amada por
los chinos como venimos viendo.
108
mas superficial, dando su papel defensive y regulador del e quilibrio cutaneo con
tra los stress exteriores, para salir al paso de los ataques que recibe esta super
ficie cutanea y detener los impactos de forma que no penetren dentro del o r
ganismo. Se llama también Energia Im pura y ella se ve atacada con frecuencia
por los Cinco Elementos atmosféricos (Fong, calor, humedad, sequedad y frio ).
Como ya sabemos, la palabra Fong ha sido traducida por viento, pero en realidad
para los chinos tiene una significacion mucho mas amplia, m otive por el cual
mantenemos la acepcion china, pues como ya se explico también significa la ex
plosion brusca de una epidemia o de cualquier otra enfermedad, el cambio repen-
tino de un germen saprofito en patogeno, etc.
Esta energia se elaboraria para los chinos a nivel del estomago y seguiria la
evolucion solar diaria sobre los meridianos ligamentarios o tendino musculares y
de los meridianos colaterales o distintos, pero con un ritm o diferente al de la
«Gran Circulacion», para los meridianos ligamentarios que, aunque se consideran
a todos esencialmente Yang y serian doce como aquellos, en los que correspon-
den a los Meridianos Principales Yang, el ritm o seria diurno, mientras que para
los Y in el ritm o seria nocturne. En los Colaterales la energia circula con el mis
mo ritm o que para los Principales, es decir, alternando un M eridiano Y in con
uno [Link]én esta energia acompaha los Vasos Maravillosos Tchong Mo
y Tou M o.
109
poco que hacer, pues nos equilibrariamos nosotros mismos mediante un régimen
oportuno
Esta energia comienza en los pulmones y va después al estomago que son sus
objetivos principales. Es una energia profunda que se perturba dificilm ente.
En fermedades constitucionales :
Alteraciôn de la Energia Ancestral o Tsing. Terapéutica vicariante.
' «El Zen Macrobiotico» y otras obras, J. V rin , Paris, 1931 a 1966.
110
Veamos aigu nos ejemplos de este tip o de enfermos para darnos cuenta de como
se les puede ayudar.
111
ya hace unos anos, al comienzo de la edad adulta, empieza a notar dolor
en esa pierna, parestesias de frialdad y d ificu lta d progresiva para la deam-
bulacion. Tiene, ademas, algo muy im portante para hacer el diagnostico:
fibrilaciones de diferentes grupos musculares, muy aparentes. H a sido
tratado sin exito con antirreumaticos y, como los dolores van en aumento,
a veces son lancinantes y no nota ningün alivio, le han hablado de la
Acupuntura y viene a ver si podemos aliviarle.
Pronostico: Nada podemos hacer por su padecimiento constitucional. La
enfermedad progresara irremisiblemente, pero si podemos actuar sobre
sus algias en plan sintomatico y también sobre sus contracciones fib rila -
res, aunque de una form a paliativa y por lapsos de tiempo cortos. Pode
mos fa cilita r la circulacion en el miembro, todo lo cual puede ayudar a
retrasar la evolucion. Como en el anterior, utilizaremos los meridianos de
E, P y H , mas la regulacion general de acuerdo con sus pulsos radiales y
algunos puntos sintomàticos de otros meridianos. Se le alivio y se le
comunico a la fam ilia el diagnostico y el pronostico.
112
mos actuar sobre los brotes, bien en dispersion cuando esta en fase ma-
niac^, bien en tonificacion en la depresion. Es una enfermedad que, en
general, responde bien y el paciente puede prescindir de las drogas que,
sin duda, le llevarian mas rapidamente al deterioro de su personalidad.
Como siempre que nos encontramos ante enfermos del sistema nervioso,
los meridianos esenciales seran el higado, los pulmones y el estomago,
pero, en este caso, es muy im portante también la actuacion sobre el Grue-
so In te stino y el de corazon, que juega un gran papel en las depresiones,
aparté de los que nos indiquen los pulsos radiales para hacer la regula
cion general de su energia. La supresion de las drogas se hace paulatina-
mente, haciendo un tanteo de acuerdo a la evolucion.
Enfermedades agudas:
113
de la consulta y ver si es un enfermo Y in o Yang para sopesar en que estado
se encuentra su energia y solo después, si juzgamos que tiene bastante e q u ili
b rio energético, procederemos a emplear los puntos sintomàticos, si no es asi,
deberemos tomar los pulsos y pasar a considerar el procedimiento de la «Gran
Circulacion» o los siguientes, segun la pauta que daremos en el apartado si-
guiente.
a) Paciente que sufre una fuerte agresion sobre vias respiratorias superiores
a causa del Fong (viento, virus, etc.) y el frio. Padece cefaleas, fiebre,
rin itis y laringitis con rinorrea, obstruccion nasal, picor de garganta y
malestar general. Existen una serie de puntos sintomàticos sobre los que
podemos actuar para yugular los sintomas, pero el hecho de presentar
fiebre con malestar general y dar a la auscultacion respiratoria algunas
sibilancias nos dice que el ataque progresa sobre aparato bronco-pulmo-
nar. En efecto, el pulso de Pulmon està en plenitud y también el del
114
Grueso Intestino, ast que no debemos de conformarnos con hacer pun
tos sintomativos sino llevar a cabo uila regulacion de la energia ac-
tuando en dispersion sobre estos meridianos, siguiendo las réglas de la
«Gran Circulacion» de la energia y terminando con el punto sintomâtico
13 V Fei lu indicadisimo en estos casos.
115
con los puntos sintomàticos. Que los anàlisis no nos dan un problema
bactetiano o de salmonelosis tanto m ejor, pero si existe, no estamos auto-
rizados a retrasar un tratam iento etiologico con los antibioticos o sulfa-
midados indicados en tales casos, aunque con la Acupuntura podamos
hacer los puntos a do y potenciar muy eficazmente su evolucion favo
rable.
Enfermedades cronicas:
En todos estos casos es évidente que el diagnostico por los pulsos radiales
serà decisivo para poder llevar a cabo una buena regulacion del individuo y,
116
aunque a veces podremos practicar un buen tratam iento manejando tan solo pro
cedimientos sencillos con la técnica de los «puntos llave» o los de tonificacion
dispersion de la «G ran Circulacion», serà preciso pasar con frecuencia a la ma-
nipulacion del Ciclo Cheng en los organos o las visceras, o al ciclo Ko.
117
Desde luego que tiene indicacion précisa y se han tratado varios casos
similares.
En este caso también. N o debemos procéder a hacer puntos sintomàti-
COS, sino realizar una buena regulacion del individ uo en si, tomando los
pulsos radiales y regulando de acuerdo con ellos. En estos casos siempre
hay que sedar sistema nervioso, pues estos enfermos son muy tensos y
hay que dispersarlos lo que se logra muy bien pinchando el 3 H y 4 G I
conjuntamente, o bien disp. de entrada el 6 M C. Los puntos sintomàticos
son el 10 y 13 JM , 21 y 36 E, el 21 V y, a veces, el 9 R, pero éstos pue
den variar segun cada paciente y, a veces, estar indicados mejor otros de
los meridianos afectados. Los resultados clinicos no se hacen esperar y, en
general, la cicatrizacion de la ulcéra tampoco. Solo, como en la medicina
occidental, se resisten las ulcéras callosas y, por supuesto, no podemos
hacer nada màs que paliar el dolor si estàn cancerizadas. Esto se debe
concretar bien antes de comenzar el tratam iento para no desacreditar una
terapéutica tan conservadora y eficaz, y retrasar una intervencion indicada.
O tro ejemplo:
118
En todos los casos hay que hacer una buena regulacion del paciente to
mando sus pulsos previamente para précisât polaridad y energia, ya que
se trata de pacientes sistémicos en donde toman parte muchos meridianos
sobre los que deberemos actuar. Si el enfermo tiene muchos dolores,
estamos autorizados a comenzar con puntos sintomàticos de entrada, como
el 60 V ', que y a hemos dicho se considéra como el punto «aspirina» por
los occidentales y algunos locales en las zonas màs afectadas, pero siguien
do después en dias sucesivos con su regulacion general para lo cual no
solo hemos de manejar los «puntos llave» o la «Gran Circulacion» sino
la técnica p o r los «66 puntos antiguos» manipulando sobre el ciclo Cheng
y, a veces, el Ko. En momentos agudos pinchar el lado no afectado. N o
hacer moxas y recomendar quietud.
Vamos a ver ahora la ultim a parte del enunciado que encabeza este tema.
Segün hemos venido viendo, para los chinos cada organo o viscera tiene su
representation en una estacion. La energia està en toda su potencia en el organo
que la représenta cuando atraviesa su estacion. Por ejemplo, el higado es m uy
119
potente en primavera, o los pulmones en otono. Cuando se presentan enferme
dades sobre estos organos coincidiendo con su estacion, como es cuando corres-
ponden a su mayor potencia, podràn afrontarlas bien y nosotros podremos ayudar
a regularlas manipulando sobre el ciclo Cheng de los elementos, pero puede ocu-
r r ir que no sea asî y estos organos estén tan afectados que no tengan su energia
en la potencia précisa y en ese caso serân atacados por otros màs potentes. Es
la energia perversa o perturbada la que va a actuar sobre ellos y entonces nosotros
tendremos que valernos para regularlos actuando sobre el ciclo Ko. Cuando un
elemento no es dominante en su estacion, es dominado por otros màs potentes.
La enfermedad es mucho màs complicada de tratar y, por tanto, màs grave.
120
tura sobre todo si no fueron muy tratadas con corticoides. E l exceso de
drogas con anterioridad al tratam iento d ificu lta un tanto la beneficiosa y
rapida actuacion de la Acupuntura y deberemos tener paciencia e insistir.
121
siones de Acupuntura. En este enfermo procedemos asî y complementamos
con los oligoelementos indicados.
E l paciente requirio, de todas formas, bastantes sesiones, pero ha logrado
una mejoria muy aceptable. Ya no toma ninguna clase de drogas ni
preparados quimicos. H a adelgazado, el dolor ha desaparecido, las con
tractures también, la glucemia y el colesterol se han normalizado. Por
supuesto que las anquilosis de las sacroiliacas y de la columna persisten.
La infeccion urinaria se term iné de resolver al fin con furantoinas.
De tarde en tarde nos visita el enfermo v hacemos una sesion de Acupun
tura para ir corrigiendo pequenas alteraciones, haciendo asi esa terapéutica
preventiva recomendada por los chinos para tener detenida en todo mo
mento la evolucion progresiva de sus padecimientos que, con seguridad,
seria el caso si tal no hiciéramos.
Pasemos ahora al estudio de los procedimientos y métodos de tratamiento.
H ay un mimero lim itado de personas en las que, por causas que se nos es-
capan, no se benefician de esta terapéutica, por lo que si después de hacer al
paciente très o cuatro sesiones bien meditadas no nos responden los puntos al
tratam iento indicado, se debe de desenganar al paciente y recomendarle otra clase
de terapéutica.
122
recomienda no hacer demasiadas sesiones seguidas, n i hacerlas demasiado proxi-
mas. En términos générales, es m ejor hacer varias series de un pequeno numéro
de sesiones,
O tros enfermos, por el contrario, que respondieron bien al prim er tratam ien
to por Acupuntura, cuando tiem po después se présenta una récidiva y vuelven
para repetir las sesiones, no responden o responden menos que la prim era vez.
O tra cuestiôn a considerar es la edad. Por debajo de los seis anos la Acupun
tura solo se recomendarà excepcionalmente.
E ntre los seis y los quince anos, como la respuesta suele ser muy potente, debe
de tenerse en cuenta para hacer el menor numéro de pinchazos posible.
E ntre los 15 y 60 anos, es el periodo màs hàbil para beneficiarse de esta te
rapéutica, teniendo siempre présente que los efectos seràn mayores a los 30 anos
que a los 50 anos y que a p a rtir de los 60 anos los efectos decrecen en una
curva descendente progresiva, por lo que en los ancianos es mejor elegir otras
terapéuticas, en general, pues lo que cuenta en realidad es la edad biologica.
123
Causas externas que pueden dism inuir la eficacia de la Acupuntura.
Los pacientes que han sufrido intervenciones en ciertos lugares cuyas cica
trices atraviesan el recorrido de los meridianos, bloquean éstos y tampoco actüa
la Acupuntura en ese sector o region que de él depende. Sin embargo, puede ha-
berse extirpado una viscera como, por ejemplo, la vesicula b ilia r y el meridiano
en si sigue siendo hàbil. La exéresis del organo no inhabilita el m eridiano y el
pulso se palpa aunque éste haya sido extirpado.
Por lo que respecta a la energia, ya nos es conocido que ésta tiene una can
tidad diferente segün las estaciones y deberà elegirse la màs apropiada para que
el efecto sea mayor. En cuanto a la calidad, también hemos visto como los cam-
bios climatologicos influyen sobre ella y debe también de considerarse.
124
R E V IS IO N D E U N A C A S U IS T IC A D E 325 P A C IE N T E S
R E Ü M A T O L O G IC O S T R A T A D O S C O N A C U P U N T U R A
Y O L IG O E L E M E N T O S
M A T E R IA L Y M E T O D O
Una de las indicaciones màs importantes de la Acupuntura son los R E U M A
TIS M O S , como la pràctica de la misma en estos pacientes lo atestigua, ya que
actüa no solo sobre el dolor, sino sobre la inflamacion y la contractura, siendo
éste el m otivo por el que hemos centrado sobre este tipo de enfermos el tema
de nuestra tesis.
A si pues, vistas de form a general las indicaciones y lim ites de esta terapéutica,
vamos a exponer ahora los resultados que arroja nuestra casuistica de 325 pa
cientes reumàticos de nuestra consulta privada, màs algunos de nuestros servi-
cios del H ospital de San Luis de los Franceses, hoy desaparecido, y de la Quinta
Asamblea de la Cruz Roja, donde también la hemos aplicado, y a los que desde
hace anos, venimos controlando con un mismo criterio segün ha quedado expues-
to con anterioridad. Es decir, se ha procedido siempre a practicar:
1 27
3. Hematologia. De forma sistemàtica hemos solicitado siempre las siguien
tes determinaciones: Recuento, form ula, hamatocrito, valor globular, he-
moglobina, velocidad de sedimentacion, coles terol, glucemia, urea, àcido
ùrico, calcio y fosforo, y fracciones ionicas, fosfatasa alcalina y, de acuer
do con la historia del enfermo hemos solicitado complementariamente, an
tiestreptolisina 0, proteniograma, Waale-Rose, células L E , 17 cetosteroides
e hidroxicorticosteroides u otras determinaciones hormonales o exàmenes
màs especializados.
En realidad como todos estos pacientes acuden a nuestra consulta con el sin-
drome prim ordial del dolor, que acompana siempre a cualquier tipo dereuma-
tismo, bien sea éste superficial, profundo o referido, podriamos inclu ir bajo el
titu lo de A L G IA S , todos los pacientes objeto de nuestro estudio, pero al hacer la
distribucion de mi casuistica por diagnosticos, voy a in c lu ir solo bajo este epi-
grafe aquéllos que, desde el punto de vista analitieo y radiogràfico, no presenten
alteraciones reumatologieas apreeiables.
A L G IA S
4 cervicalgias de las euales très eedieron con una sesion y una con très sesiones.
1 algia supraescapular. Cedio del todo con cinco sesiones.
128
1 algia escàpulo-humeral. Cedio con très sesiones.
1 codo de tennis. Cedio el dolor con dos sesiones y no le ha vuelto.
1 dorsalgia postural. Cedio con dos sesiones.
2 lumbalgias. Cedieron con una y dos sesiones, respectivamente.
1 sacralgia. Cedio con dos sesiones.
1 algia de region glütea rebelde. Cedio con cinco sesiones, v o lvio al cabo de unos
meses el sintoma y vo lvio a pasar con dos sesiones.
1 coxalgia en paciente operada de carcinoma ginecologico, cedio el dolor con
dos sesiones.
1 ciatica en paciente con cancer urologico inoperable. Cedio en dos sesiones.
2 gonalgias. Una cedio a la prim era sesion; otra a la segunda. Esta era una an-
ciana con antecedentes carcinomatosos.
1 algia tib ia l que cedio con una sesion de Acupuntura, y
1 talalgia que cedio con dos sesiones.
No valorables.
129
2 algias musculares a los que se hizo solo una sesion y no vimos màs a los
pacientes.
C IA T IC A S
Hemos separado las ciàticas puramente funcionales, de las algias expuestas an-
teriorm ente, haciendo un grupo aparté, puesto que en éstas, ademàs del dolor,
hay que dar importancia a la contractura y, por lo tanto, a su incapacidad fu n
cional. En este grupo no hemos ineluido las que se producen a consecuencia de
procesos artriticos o artrôsicos, con alteraciones sanguineas y radiologicas, sino
solamente las producidas por trastornos mecànicos, con desplazamiento de las vér-
tebras pero sin lesion osea, o de los discos, especialmente a nivel de la charnela
lumbo-sacra.
130
demos decir de otros très a quienes se les practicaron de cinco a seis sesiones.
O tro con siete sesiones.
N o encontraron alivio cinco pacientes a los que se les practicaron très sesio
nes a très; cuatro sesiones a otro, que debio ser intervenido por una hernia dis
cal, resolviendo asi su algia rebelde, y otra con seis sesiones, que mejoraba el
dolor, pero le volvia al cabo de los pocos dias. Era una paciente muy histérica
que le impresionaba mucho este tratam iento de la Acupuntura.
N o se pudieron valorar tres pacientes. Uno, una m ujer muy impresionable que
sufrio una lip o tim ia con el p rim er pinchazo y rechazo el tratam iento, y dos a
los que solo se les hace una sola sesion pues son extranjeros y se ausentaron del
pais prometiendo que nos darian noticias y no lo han hecho.
E S C O LIO SIS
Hemos visto varios casos de escoliosis màs o menos bien llevadas, pero que
en cierto momento han empezado a proporcionar algias a diferentes niveles del
raquis. Tengo a la vista seis historias, tres con dism etria de m. inferiores que
hemos procurado nivelar con alzas, otra con hernia de disco entre 4.® y 5.® L. y
dos con hernia entre 5.“ L y 1.* S. Por supuesto que la escoliosis no la cura la
Acupuntura, pero alivia el dolor y la contractura y esto ha ayudado bastante a su
tratam iento de gimnasia especializada.
Tanto en estos casos como en las ciàticas, hemos empleado para comenzar
los puntos llave 3 ID y 62 V en Dispersion, màs el 60 V , llamado también punto
131
aspirina por su especial indicacion para el dolor, mas los pantos lU de columna
correspondientes a la localizacion mas précisa.
F IB R O S IT IS
Tenemos en comun cuatro historias que tienen de comun una fib ro sitis de lo
calizacion cervical y raquidea, con dolores y contractura muy molestos para los
pacientes.
Uno de éstos es un medico que se que)a de contractura del trapecio con fuer-
te dolor, el cual nos asegura que su analitica es perfecta y tampoco radiologica-
mente se le ha ençontrado nada que justifiq ue su cuadro a nivel del cuello. Lleva
anos haciendo diferentes tratamientos sin resultado defin itivo . Le practicamos
Acupuntura, empezando por los puntos 3 ID y 62 V y siguiendo por los puntos
10 V , 11 y 12 V , 13 y 14 T M , 14 y 15 ID , 15 TF , 21 V B ,que vamos seleccionando
en sesiones sucesivas, practicandole en total seis sesiones, con lo que le desapare-
ce totalmente su sintomatologia, la cual se mantiene al cabo de cuatro anos. Como
al practicarle las punciones se nota, como es habituai en estos casos, una sensa-
cion muy crujiente al meter las agujas, le recomendamos que tome a continuacion
algunos oligoelementos a base de manganeso, fosforo y azufre, que tom o algùn
tiempo.
132
to a su region lumbosacra actuando sobre los puntos lU indicados y,
ademas, nos ocupamos de su colesterol y acido ürico con los puntos especificos
y un tratam iento a base de oligoelementos, con manganese-cobalt, phosphore,
soufre, magnesium y litiu m en pequenas dosis. Desde el prim er momento respon-
dio m uy bien su fibrositis. V in o por prim era vez en ju n io de 1972 y se ha vigila-
do con regularidad. En total le hemos hecho en estos anos 15 sesiones para todos
sus smtomas. Actualm ente lleva meses que se encuentra muy bien de todo.
La cuarta es una fib ro sitis de todo el raquis. Esta paciente tenia, ademas, un
fibrom a uterino que le iban a operar y despues de nuestro tratam iento el ginecolo-
go desistio de la intervencion pues le d ijo se habia reducido mucho. Por supuesto
le pinchamos también para el fibrom a. Las molestias de su fib ro sitis ban sido muy
rebeldes en cuanto al dolor y se le han hecho muchas sesiones. Ademas hubo de
tratarle de anemia. E l calcio tenia 11.20 mgs. p o r 100 y el fosforo 4.80 mgs. por
100. Le dimos ademas oligoelementos a base de phosphore y soufre, mas manga
nese cobalt, pues era una distonica y descendieron el calcio a 8.90 y el fosforo a
4.26 al mejorar su sintomatologia.
Vemos pues que los resultados son bastante favorables y sobre todo teniendo
en cuanta lo d ific il que résulta el tratam iento de estas fib ro sitis en la medicina
habitual.
P E R IA R T R IT IS ES C A P U L O -H U M E R A L
133
Un tercero era, ademas, diabético. Para su p eria rtritis le tratamos sobre el
3 ID y 62 V , mas el 34 V D y locales el 14 y 15 G I. Se le puso, ademas, su tra
tamiento para la diabetes. Su p e ria rtritis se resolvio con cuatro sesiones.
La cuarta paciente ténia 78 anos y presentaba una historia muy abigarrâda que
précisé de otros tratamientos y que recibio solo très sesiones de Acupuntura para
su p eria rtritis sin resultado, pero no se puede valorar, pues abandon© el trata
miento.
En total très resultados favorables y no valorable uno por abandon© del tra
tamiento por la paciente, pues vienen con la idea de que la Acupuntura es la pa
nacea universal y se van a curar con très sesiones de todo. Ademas, en edad avan-
zada, los resultados son siempre mas modestos.
Hemos expuesto hasta aqui trastornos del sistema osteo-locomotor, en los que
dominan las manifestaciones dolorosas y funcionales, tant© a nivel ose© como
articular, pero sin alteraciones valorables en cuanto a la histologia del hues© y a
su hematologia, en funcion del criterio del tratam iento acupuntural objet© de nues
tro estudio, por necesitar una pauta de tratam iento bastante simple.
E N F E R M E D A D E S D E L S IS T E M A OSEO
Sabemos que el hues© como tejido reacciona siempre a las agresiones con unas
manifestaciones anatomicas y fisiologicas bastante uniformes. A si pues, para juzgar
de sus alteraciones y de los resultados de nuestra terapéutica, hemos considerado
los siguientes parâmetros:
Sintomatologia subjetiva:
D o lo r e incapacidad funcional.
134
Sintomatologia objetiva:
b) Alteraciones en la radiotransparencia.
135
Osteoesderosis. Paciente E.H.S. demostrada radiograficamente con calcifi-
caciones en la zona de insercion de los musculos gluteos en el trocanter ma
yor derecho. Este paciente tenia, ademas, una listesis del disco entre L 5 y
S i discreta. Como venfa con un dolor e incapacidad agudisimos de su cadera
derecha y portaba las radiografias, procedimos a hacerle Acupuntura sedati-
va sobre 3 ID , 62 V , 60 V , 30 y 34 V B derechos. Inmediatamente se le q u itô
el dolor y pudo caminar, pero enseguida se réactivé como era de esperar al
persistir la causa, por lo que desistio de continuât el tratam iento.
2 Hipocalcemias.
2 Osteomalacias.
7 Osteoporosis generalizadas.
3 Enfermedad de Paget.
Las dos vinieron a nosotros por su sintoma de «dolor» por lo que comenzamos
a regularles su energia y ponerles puntos sintomaticos para paliar este, lo que
se logré rapidamente con dos sesiones haciendo los puntos sintomaticos 3ID ,
62 V , 60 V , 34 V B , y 26 y 27 V . A ambas les prescribimos oligoelementos com-
plementariamente despues de estas sesiones a base de manganese cobalt, mangane
se cuivre, soufre, magnesium, phosphore y flu o r en muy pequenas dosis. De
una no tenemos aün los resultados analiticos comprobatorios, pero en otra se han
normalizado éstos y, actualmente, présente un calcio iénico de 4.71 mgs. por 100 y
un fésforo de 3.19 mgs. por 100.
136
Las Osteomalacias, las presentaron dos mujeres muy ancianas y con una sin
tomatologia muy torpida, que no han encontrado a livio a sus dolores con la Acu
puntura y hemos debido de re cu rrir a los tratamientos clasicos.
Los dos restantes de este grupo, uno era una enferma de 66 anos, A . V . S., a
la que se le hicieron hasta 11 sesiones en el espacio de un mes. Mejoraba un
poquito con la sesion, pero al dia siguiente o al otro le volvia el dolor, por lo
que abandono el tratamiento. La otra enferma, A . V . A ., recibio una sola sesion
de Acupuntura y se ausento, por lo que ignoramos los resultados.
137
Dr. S Au ES MUNEZ DE BALaoA. aa
.o I o L o o o TEUEFONO 273 86 04
M A D R I D
^ 28 de junio de 1.971
CE R VI CA L :
I n te n sa osteoporo sis .
DO RS AL!
LUMBAR:
pos v er t eb r ol e s cu néi for mes pue den ser de bi d o o olgun on tec ede nte on-
ti g u o tro umdtico.
Dr . S A L E S NUNEZ DE BALBOA. 8 8
M A O I O L O G O [Link] 275 80 0-4
M AD R I O
mu c h i s i m o mds densa.
yoroble
E l sfndrome hum oral presentaba, ademas, colesterolemia de 311 mgs. por 100,
uricemia de 8.05 mgs. por 100. E l calcio ionico 4.15 mgs. por 100 y la fosfatasa
alcalina de 13.06 U. Bodansky.
E l sfndrome hum oral presentaba también colesterolemia de 278 mgs. por 100,
el calcio era normal y la fosfatasa alcalina era de 9.18 U . Bodansky.
139
S A L E S NUNEZ DE BALBOA, 8 8
" A O I O L O O O T E LE FO N O 2 75 86 04
MADRID
9 de junio de 1 . 9 7 0
N o e x i st e n l e s i o n e s orgdnicas en el t r o m o su pe r i o r del A p o r o t o
Di g es t iv o .
El e s o f o g o es n o r m a l y no e x i s t e h e r n i a de l for ni x g d s t r i c o a
tr o vé s del hi at o e s o f d g i c o . Cardias no rm a l.
En el e s t d m a g o se p u e d e n d e s c o r t o r las l e s i o n e s d e . tipo u l c e r o s o
y n eo f o r m o t i v o . Coro posterior de l e s t d m o g o n o r ma l . No r i g i d e c e s en
y p l l o r o nor ma le s.
En el b ul bo d u o d e n a l no e x i s t e l e s i d n u l c er o sa .
procesos ext ra d i n t r a - p er i .t o ne o le s .
tn las r a d i o g r a f i a s de t i b i a derecha se o p r e c i o la im dg en ti pi c a
_ de la E n f e r m e d a d de Page t; i n c u r v o c i d n do lo t i b i a en hoja
la en ferma, n o ho h o b i d o v o r i o c i d n de la/±osi,dn p a g d t i c o .- En la
En resumen, todas estas pacientes se han beneficiado del tratam iento por la
Acupuntura por lapsos mas o menos largos de tiempo en cuanto al dolor, y una
ha normalizado también su smdrome humoral.
En cuanto a la analitica existia una calcemia de 13.2 mgs. por 100 con calcio
iénico de 5.70 mgs. por 100 y fésforo de 3.16 mgs. por 100. La fosfatasa alca-
141
lina era de 4.38 U. Bodansky. La calciuria fue de 19.4 mgs. por 100 y la fosfa
tu ria de 168 mgs. por 100. Es decir, que tanto la analitica como la clmica apo-
yaban este diagnostico.
Este enfermo ha respondido siempre muy bien al tratam iento por las agujas,
haciendole puntos sedativos générales ademas de regular sus pulsos, especialmen-
te hemos empleado el 36 E, el 3 H y 4 G I, el 21 E para su estomago y los habi
tuales para su sintomatologia osea. Le vemos con regularidad, pues responde en
seguida, pero cuando al cabo de meses se le présenta algun d olor vuelve y se
régula con una sesion. Le hemos prescrito oligoelementos reguladores pero no es-
tamos seguros de que lo haya tomado, pues como en seguida mejora con la Acu
puntura, se confia y tampoco hemos conseguido que contrôle su sfndrome humoral.
E N FE R M E D A D E S O S TE O -A R TIC U LA R E S D E O R IG E N IN F E C C IO S O
Los dos Reumatismos poliarticulares agudos del adulto, los vemos en dos mu
jeres, M . S. y A. K. L., que han padecido de brotes amigdalares por estreptococos
beta-hemolfticos, desde su infancia. Ambas tienen un tftu lo de Antiestreptolisina
elevado, de 500 y 250 U respectivamente, y vienen a nuestra consulta por sus
dolores artrfticos agudos con inflamacion e incapacidad en manos y rodillas. A m
bas tienen fiebre discreta y ademas una sintomatologia psfquica angustiosa. Pro-
cedemos de entrada a regularles su energfa y pinchar sobre el 39VB, que en Oc-
cidente se le ha llamado el punto penicilina por su efecto rapido sobre las in-
142
fecciones, y después los puntos que usamos habitualmente en todos los reumatis
mos que son el 3 ID , 62 V y 34 V B , mas algün punto local sobre las articu-
laciones mas dolorosas. Inmediatamente responden al tratam iento, mejorando su
dolor e inflam acion; de todas formas les prescribimos penicilina. Son enfermas que
hemos visto en diferentes ocasiones pues cuando tienen una reactivacion de sus
algias, vuelven para hacerse Acupuntura y a que siempre les alivia con rapidez. A
ambas se les ha puesto un tratamiento a base de manganese cuivre, manganese
cobalt, soufre y phosphore y, cada vez, los brotes estân mas espaciados y son
mas leves.
Todos estos pacientes tienen de comùn que han respondido muy bien al tra
tam iento por la Acupuntura, tanto en cuanto a su d olor e inflamacion como a su
otra sintomatologia general fisica y psfquica, con un numéro m uy reducido de
sesiones siempre a distancia de los focos y, por supuesto, que recomendado el re-
poso de las articulaciones afectadas y, ademas a todos se les han prescrito oligo
elementos a base de cuivre or argent oligosol, manganese cuivre y soufre, mas ho
meopatfa con tuberculinum 200 o 1000 una vez al mes.
143
La paciente M . S. J, présenté una Sacroileitis salmonelosica del lado derecho,
que se inicié consecutivamente a unas fiebres intestinales no diagnosticadas y mal
tratadas desde hacfa tiempo. Le solicitamos unas aglutinaciones y nos encontramos
con una positividad de las mismas al paratifus B al 1 /32 0, Tenfa dolor, tumefac-
cién y calor local con discreta fiebre y un estado psico-ffsico bastante alterado.
Radiolégicamente se vio un pequeno foco claro a nivel articular. También tenfa
artralgias en otras articulaciones sin datos objetivos. Se le puso el tratam iento
especffico y se hizo Acupuntura para sus molestias locales y se marché a su con-
vento porque era religiosa. Ignoramos los resultados posteriores porque no ha
vuelto.
De las dos Artritis luéticas uno, R. O. P., nos viene desde Venezuela, por una
lumbalgia rebelde de irradiacién ciatica izquierda con contractura y parestesias
molestfsimas que no habfan respondido a los tratamientos reumatolégicos habitua
les. A l encontrar en sus antecedentes una infeccién luética antigua y tratada con
Neosalvarsan y Penicilina, nos hace sospechar este origen; sin embargo, todo el
examen humoral (Wassermann, Citochol, Kahn y V .D .R .L .), son negativos. La
radiologia, doctor Sales, 7.672, muestra las siguientes lesiones: Impresionantes le
siones destructivas y osteocondensantes, que afectan a las segunda, tercera y cuar
ta vértebras lumbares. Las lesiones son tan monstruosas y osteocondensantes, que
deben interpretarse como una «rara» artropatfa tabética lumbar. Ademas, gran
lesién destructiva en el cuello femoral izquierdo, que puede corresponder a un
goma. Incurvacién en «hoja de sable», tfpica de la enfermedad luética, en el fé
m ur izquierdo.
144
La otra paciente, A , E,, de 72 anos, tiene antecedentes de sîfilis hereditaria,
con m eningitis especîfica a los nueve meses y manifestaciones articulares y dolo
rosas de su sistema oseo ya en la infancia. Cuando la vemos tiene un diagnostico
de coxartrosis y gonartrosis dobles, résistante a los tratamientos habituales y muy
déformante e invalidante. Tiene también una aortitis luética y una sintomatologia
general muy florida. N o nos extendemos mas, pues en esta paciente la Acupuntura
no respondio al tratam iento, lo cual no hace mas que confirm ar los principios
chinos, en los que se inform a de que en las edades extremas de la vida, la Acu
puntura es mucho menos eficaz, sea cualquiera el tipo de enfermedad a tratar.
E N F E R M E D A D E S D E LAS A R T IC U L A C IO N E S
145
cartïlago que, ordinariamente, es de tipo hialino y alguna vez de fibrocartilago,
que en el joven es liso, brillante y ligeramente compresible y que en el viejo se
amarillea, se opacifica y se hace de una consistencia mas firm e, disminuyendo su
elasticidad y comprensibilidad. Este cartïlago tiene en el joven un 70 por 100 de
agua con una m atriz in te rfib rila r compuesta de sulfomucopolisacâridos (acido con-
droitin-sulfùrico especialmente), mas proteinas y otros electrolitos, cuyo conoci-
miento es indispensable para juzgar del metabolismo y n utricion del cartïlago ar
ticular, cuya sulfatacion es altamente im portante para su mantenimiento y que
parece se realiza a favor de unos mecanismos enzimâticos, lo que nos interesa
destacar pues siempre complementamos nuestros tratamientos con oligoelementos,
especialmente soufre, elaborados bajo una alta division molecular y administrados
a unas dosis muy pequenas, generalmente dos ampollas de un centimetro cübico
dos veces por semana y que, segün Bertrand y M enetrier, actüan como catali-
zadores.
Consta esta casuîstica de 229 pacientes con procesos articulares, con los si
guientes diagnosticos:
146
15 A rtritis ùricas (gota),
7 E spondiloartritis anquilopoyéticas.
37 A rtritis reumatoide o P o lia rtritis crônicas progresivas.
163 Artrosis.
Las dos Artritis de base alérgica vienen a verme por sus trastornos cutàneos y
rin itis alérgica, aquejando secundariamente dolores a nivel de diferentes articula
ciones. Como son formas agudas procedemos a practicar Acupuntura reguladora y
sintomatica con puntos especialmente indicados para la alergia como son el 36 E,
el 13 V y el 34 V B , im portante siempre que se presentan alteraciones del sistema
osteolocomotor. Uno, el senor M . B., responde rapidamente con una sesion y otra,
la senorita C. S., con dos sesiones. Les prescribimos manganese cobalt y soufre que,
como hemos consignado, actüan como reguladores enzimâticos como terapéutica
preventiva y se les da de alta.
147
tratamientos y hasta le han sacado Hquîdo articular en una ocasion, pero ya hace
tiempo que no se trata mâs que de form a sintomâtica con calmantes y antiinflam a-
torios cuando tiene un brote. Piensa si la Acupuntura podrâ resolverle el proble-
ma de forma defin itiva y viene a vernos durante un brote.
De estos pacientes, siete clasificados como de gota prim aria, cinco, C. S.,
M . S. A ., R. S. P., H . C. S. y F. S.L. son hombres, y dos, G. S. y C. S. G. m u
jeres, y fueron vistos por m f en pleno ataque agudo de gota; cuatro con la tfpica
« podagra», es decir con su localizacién en el dedo gordo del pie y con unas uri
cemias que oscilaban entre 7 y 10.5 mgs. por 100. Una de las enfermas nos dice
que estos ataques alternan con crisis sobre una u otra mano sobre los primeros
dedos. En otra el ataque de gota se présenté sobre la articulacién de Lisfranc, en
148
donde la radiologia m ostro un tofo. O tro paciente, el mâs agudo que hemos visto,
acudio a nuestra consulta en la Nochebuena del 68 completamente incapacitado
por un dolor intensisim o de ambos tarsos con smtomas de inflamacion m uy apa
rente, que se le habian presentado de repente en la madrugada anterior. Y a habia
tenido otros brotes y se le habian dado diferentes diagnosticos y medicaciones sin
resultado. Era un paciente de 38 anos, dipsomano, fum ador inveterado con un hi-
gado grande y una circulacion de miembros inferiores muy alterada. A nuestras
preguntas nos in fo rm é que cuando mejoraba de sus crisis, la p iel de los pies se
descamaba e, insistiendo en nuestras preguntas, supimos que habia tenido hace
anos dos ataques agudos de gota en el dedo gordo de un pie. H icim os una serie
de puntos reguladores de su energia y en seguida pasamos a hacerle los puntos es
pecificos para la gota. Estaba desconfiado de que se le lograra lib ra r del dolor
y nos d ijo que si no se lo quitâbamos se suicidaba. Afortunadam ente este cedié
de una forma teatral hasta el punto que venia con dos bastones y sostenido ade
mâs, por dos familiares y se fue sin apoyarse en nada. Por supuesto que esa
noche vo lvié a tom ar alcohol y al dia siguiente vo lvié de nuevo con el cuadro.
Se le vo lvié a q u ita r su d olor y se le interné en el In s titu to de Ciencias Neuro-
légicas para controlar su toxicomania, en donde se le practicaron anâlisis con una
uricemia de 10.5 mgs. por 100 y tofos en el tarso como se habia sospechado, ade
mâs de proteinograma, colesterol, glucemia, etc.; era un paciente muy abigarrado
e indisciplinado que contrôlé con muchas dificultades durante ano y medio y mu-
rié en el H ospital Provincial de M adrid en el verano del 70, cuando yo me en-
contraba ausente de la capital, con un coma hepâtico.
O tro enfermo présenté crisis aguda de gota sobre indice y respondié también
favorablemente al tratamiento.
Once de estos pacientes han respondido muy bien al tratam iento por la Acu
puntura, tanto desde el punto de vista de su regulacién energética general, como
local sobre las articulaciones afectadas, haciéndoles los puntos générales en reuma-
149
j:oIogfa del 3 ID , 62 V para el dolor, 34 V B y los locales en «podagras» 2 y 3 BP y
5 BP en tarso, los «tigres» en las manos, etc. Una enferma sufrio muchas sesiones,
pero no hacia la dieta ni las recomendaciones que se le hacîan y se reactivaba
muchisimo. Très pacientes no obtuvieron resultados con cuatro sesiones, dos y
otro con seis y abandonaron el tratamiento.
Etiopatpgénicamente nosotros nos unimos a los que piensan que el factor in-
feccioso pueda ser el déterminante, no solo en estas localizaciones sino en las p o li
a rtritis en general, dando gran valor a los antecedentes infecciosos de tip o intes
tinal y urogenital. Vamos a ver ahora lo que nos ofrece nuestra casuîstica.
150
fiebre reumâtica secundaria a una amigdalitis muy purulenta de la que le operan
a la edad de très anos. Posteriormente debe ser operado también de apendicitis
a los cinco anos y a los doce vuelve a tener amigdalitis y n efritis grave, con lo
que las manifestaciones artriticas que habia ido presentando se agudizan grande-
mente. A p a rtir de entonces empiezan a verle especialistas y tiene diagnosticos para
todos los gustos, desde Enfermedad Estricta Reumâtica hasta Lupues Erythem ato
sus y A rtritis reumatoide, con tratamientos a base oro, Butazolidinas y todos los
antirreumâticos imaginables sin éxito. E l u ltim o fue el de Tuberculosis de cadera e
iban a poner una escayola para inmovilizârsela, cuando vino a nosotros p o r ver si
con la Acupuntura podrâ librarse de aquella inm ovilizaciôn y hallar a livio a sus
maies. Tenia entonces 21 anos y un estado general bastante déficiente, do
lores con rigidez en la cadera izquierda que le obligaban a una flexion y rotacion
interna de esta pierna. Tenia lim itacion de todos los m ovim ientos de columna,
desde la region cervical con una lumbalgia agudistima que se extendia a sacro
iliacas y ambas caderas y reduccion de la m ovilidad respiratoria y del diâmetro
torâcico. E l sindrome humoral mostraba 10.575 leucocitos, un In d . de Katz de
70 mm. E l Rose-Ragan de 1 /8 y el lâtex negativo como fueron siempre. E l M an
toux también era negativo y la proteina C con très cruces. La radiologia de pelvis
que solicitamos, mostro très focos osteiticos, dos en iliaco y uno en cuello femo
ral izquierdo. La otra cadera también mostraba pizamiento y reaccion inflamato-
ria y borramiento de sacroiliacas. En columna se iniciaban las manifestaciones en
tallo de bambü. Ha sido un enfermo muy abigarrado y con una sintomatologia ge
neral muy florida.
151
tratam iento desde hace cinco meses y que, indudablemente, estân en relacion con
su proceso escleroso de columna. M ejora mucho con la Acupuntura en cuanto al
dolor y dice tiene m ejor m ovilidad y menos rigidez de la habituai en él. Se le
hacen en cinco meses hasta once sesiones cada vez que su algia se reactivaba un
poco. Posteriormente falleciô de in fa rto de miocardio.
152
Dr. S A L E S NUNEZ OE BALBOA, 8 8
A A P I O L O O O
TELEFONO 275 8 6 0 4
M A D RI D
2 6 de a b r i l de 1 . 9 7 2
^eeia..
E x a m e n p r a c t ic a d o a Fernando Morenza
P r e s c r ip d ô n del D r a . ALVAREZ
dorsal y lumbar.
Intenso o s t e o o o r o s i s .
El o s p c c t o r a d i o g r a f i c o p a r e c e c o r r e s p o n d e r a lo de u n a espondiloartri
tis o n q u i l o o o y c t i c a .
pulmon izquierdo.-
Firmocfo; Ur. V. S a l es
Dr. S A L E S NUNEZ DC BALBOA. B 8
R A O I O L O O O TELEFONO 275 8 8 04
MADRID
10 de Mayo de 1 . 9 7 4
E x a m e n p r a c t ic a d o a D. J.T.
P r e s c r ip d ô n del D r. D ra . E . ALVAREZ
de com ienzo.
No e x is t e c o l c i f i c o c i é n de lo s lig a m e n to s comunes v e r t e b r o l e s .
A r tic u la c io n e s c o x o -fe m o ro le s n o rm a le s .
M u lt i p l es nodulos de Schi^orl en lo s p lo to fo rm o s i n f e r i o re s de lo s
cuerpos v e r t e b r o le s do r s o le s .
En t é r o x , o c e n tu o c ié n de l o t r amo b r o n q u io l,d e c o r é c t e r b a n a l e
le s io n e s e s p e c ific o s en fo s e i n f i l t r o t i v o o o b ic ^ o - e R —e l porénquim o
de ombos p u lm o n e s .-
Firm odo:
a las zonas dolorosas. Se le ha prescrito rehabilitacion y en cuanto ha mejorado su
estado humoral ha empezado a practicar rehabilitacion. Se le han prescrito, como
es habitual, los oligoelementos a base de Manganese Cuivre, Soufre, Phosphore y
Magnesium.
En resumen, que de siete pacientes que hemos visto, se puede decir que, con
excepciôn de uno que no siguio el tratam iento por pusilanim idad, los otros seis
respondieron muy bien al dolor y a las contracturas, evolucionando muy bien su
enfermedad en los que se han sometido a nuestros tratamientos complementarios
y a su revision periodica y reguladora.
Veamos los 37 casos de Artritis reumatoide y los resultados que arroja nues
tra casuîstica con nuestro tratam iento por la Acupuntura complementado por
oligoelementos y Homeopatia.
Siendo una enfermedad tan invalidante cuya patogenia aim estâ en discusion,
aunque nosotros, como dijim os anteriormente, tenemos muy présente el factor in-
feccioso al pedir antecedentes y le valoramos mucho, creemos que los datos que
ofrecemos sobre su evolucion con nuestros tratamientos, tienen bastante interés
pues no son agresivos, alivian el dolor y la inflamacion en muchos casos, sobre
todo si vinieron a vernos al principio y no han sido politratados especialmente con
cortisonicos, que tienen la d ificu ltad de bloquear los mecanismos de la Acupuntura
y debemos tener paciencia y eliminarlos antes de poder juzgar de la eficacia del
mismo. A livia n también las rigideces y contracturas, y también en los casos que
hemos podido controlar, hemos observado con bastante frecuencia la mejorîa del
sfndrome humoral, Waale-Rose, fosfatasa alcalina, tasas de calcemia y fosfatemia,
como, asimismo, otras alteraciones hematologicas concomitantes como venimos vien-
do en otros reumatismos.
155
posteriormente a estas articulaciones y también a las metatarso-falângicas y a los
tarsos, con lo que se reafirma la preferencia de este reumatismo por las pequenas
articulaciones. E l resto de los pacientes sufrio su a rtritis en grandes articulaciones
en pequeno nümero. Otros portaban grandes anquilosis.
Pasaremos una revisién râpida sobre estos pacientes y sobre los resultados ob-
tenidos en cada caso con el tratam iento por la Acupuntura, sobre todo en cuanto
al dolor, pues el sindrome hum oral, no nos ha sido posible revisarlo después del
tratam iento en la mayoria de los casos.
156
articular y periarticular. Fiebre de 38 grades. Pensâmes que ne vames a peder
hacer gran cesa p er él; pere, he ahi que desde la primera sesion de regulacion ge
neral y reselutiva sebre las articulacienes afectas cen agujas y mexas, respende
muy bien. Le hacemes en te ta l seis sesienes, empezande a rebajarle la certisena y
se le puse un tratam iente cen eligeelementes Cuivre O r Argent, Manganese, C ui
vre, Seufre, Phesphere y Magnesium mas Surrénal O ligecrine. V e lv io a su pais de
erigen a dende le recemendames a un alumne para que siga el tratam iente. Tene-
mes neticias de que esta siguiende una evoluciôn muy buena.
Senera P. C. B., 35 anes. La vemes cen cierta regularidad desde hace anes.
Ténia sintemas ciinicos en mânes y pie izquierde. N e radielogices. Latex + - f .
Rese-Ragan 1 /64 . T . A. D. In d . Katz 18.5. Responde muy bien a la Acupuntura
cen un par de sesienes, asi que en cuante siente una melestia viene y se régula,
pere ne hemes legrade que repita sus anàlisis para cemprebacion. Tema cen re
gularidad les eligeelementes en muy pequenas desis.
157
lABORATOPin DE ANAllStS CIIN IC O S
Dr. RICARDO COTARELO CJENLLAS
Santo C ruz de Marcenodo. 7. 5 ° D
Teiéfono 248 37 19
a P ’
A N A L IS IS DE S A N G R E^
.V
Recuento globular Fôrinula le u e o c ito ria
Hemoties.......................... 4 , 4 9 0 » 0 0 0 /O S IC • M etdm ielocitos................ 0
Hém oglobine...................8 5 T^« '^ ^ o ifb n c d o s ....................... 5
Valor G lobular................. 0 , 9 6 ^ g m e n to d o s .................... 56
Leucocilos........................ 1 0 , 7 0 0 /nnr>, 31
M onocitos......................... 8
Eosinôfilos......................... 0
Bosôfilos........................... 0
V
G l x i C G d i a J - . a n a l ......................1 . 1 0 g r. o /o o . +-
Urea en ^ n ^ ; r e . . . . . . 0 ,4 6 g r , o /o o . +-
C o le p ^ t e f in a ,. .............179 o l g r .
A c ld o < lir io o * . . . . . . . . 6 ,0 2 m lf.r. % +
£ a lo ± o , 8 .^ n lg i '. /% -
/% Io lo I o n l c o . ~4.30 nl>^r. ,r. -
^ i^ 6 v ,fo ro . 5 ,9 0 c l g r . : . +.
S o d io 147 m Eq/L.
P o t a c i : 5 , 2 y E q /L . *■
c
F o a fa ta o a A l c a l i n a 5 ,4 U . Bodanaky
E a p o c tro '3 1 e o t r o f o ;- t i c o
Albunina. . . . . . . 33.41 s r. -
G lo b u lin a A l f a , ^ . . . 4 .9 0 .. 0 ,4 1 c r. +
l i t I 2_ .. 1 ,2 2 g r . +-
1 1 ,2 6 .. 0 ,9 4 c r .
3 5 .7 1 .. 2 , 9 6 c r . ++
C o c ic n te A lb /G lb . . . . . . . . . . . . 0 ,5 0
_ O
IA B O R A T O R IO de ANALISIS C IIN IC O S
D r. R IC AR D O C OTA R ELO CUENLLAS
Santa C ru z de M a rce n o d o , 7, S." D
Teiéfono 248 3719
Pertenecientes G S r, D . R o b o r ^ B c ïia v iâ o s
Prescripciôn D r û , liiQ , A l v a r e z S ic ô
Madrid, 2 1 de ^.fayo d e 1973
A N A L in iS DE [Link]
H e n a tic s , 4 . 6 1 0 . 0 0 0 /n in o .
V e lo c id a d de O o d in e n ta c to n ;
1 8 h o r a . . ’. , 83
26 h q r a ; . . . 122
K a tz .. .. . . «. 72
Penoneno L E , . . . . . L e c Q tiV fy Y
y
R eaco_______
lo n de " a o n o m a n n ; ITocativa
l r : z c : X a r i a 3 : C i f ô c h o l . . . î le c a t iv a
îla im ................... l îe c a t iv a
y , D . R . L . . . . lîe c a tiv a
G lu 1 3 co-ü>:a 1 o o t i c a , , . , 1 4 U n i da des
G lu t a m lc o - P i r u y lc o . . . . . . . 1 5 U n id a d o a
/fh y
P ru e b a s d e ^ F u n c lo n I le p a t lc a
ILi n ç e r . . . . . . 4— 4- '
KunltoT. . y . . . 3 0 1 2 (Jnlda de a
l'a o La r a n . . . 1 2 . 3 U n id a ü e a
C a d n io ,. . . . . 1 4>
.A c lu t i n n c lo n e a
'c J a lm o n o lla x y p h i , . . N e g a t iv a
P a r a t y p h i . A ........... N e g a tiv a
S . P a ra ty p h i B . . . . . Ko;3ativa
B r u c o lla Ilo l lt o n s l a IT c g a tiv a
B r u c e lla A b o r t u a ... n c g a tiv a
B r u c e lla S u is . . . . . . l îe é a t iv a
lA B O R A T O R IO DE ANALISIS C L IN IC O S
Dr. RICARDO C O TARELO CUENLLAS
Santo C ru z da M a rce n a d o , 7, 5.° D
Teiéfono 2 48 37 1 9
Pertenecientes o . D . HobfiCT'^Q S c n a v id e s
Prescrfpciôn D r e , DGa, ^ v a re z S lu io
M a d rid , 21 de d e 1973
A N A L IS IS DE
D e n s ld a d . 1 .0 0 8 A ibum ina...................................... c o n t lo n e
Reocclôn . P U = 5 f6 G lu c o s a ................................. " "
Æ ' y A c e to n e ................................. " ”
Sales B ilio re s ...................... " "
Pigmentes B " "
U ro b ilm a n H
---------------------
/fe fn te in a do B e n c o -J o n e s . . . . . . . IT e g a tiv a
Vl a l c i u r i a .................................................. 4 ,2 o lg r .^
F o a fa tu r ia . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 m lg r .^
Ü
lA B O R A T O R IO DE A N A llS lb C IIN IC O S
Dr. RICARDO C O TA R ELO CUENLLAS
Santa C ruz de M a rce n a d o , 7, 5 ° D
Telétono 248 37 19
Perfenecienfes a S i * . D« ■ U o n a v id e S
Prescripciôn
5n D r a . D i l a . ^ ' ^ A l v a r o z S in o
M a d rid , 2 1 de de 193
Aumontid%3 S oa Dlzninuiiaa
lî * + .4 ^
I3 H ...................................... ♦
I 3 3 . . .« ^ ^
I 3 D .I .............. .... Ho oc Uetcota
I 3 E .......... Ho Qo d tecta
Uot^w-Llporrotoina . . . . . . . . A " 4
Traai^fcrrim ........
A1 f . -A n t It r Ip s in a , ... . 4* 4-
O roo''□ucolào .......... .V .. . 4> 4>
H a p tô ^ lo b in a ... 4» 4*
âo3 to de la s £ r ... 4 4 * 4
lar roolOn»
p o lio lo n a l a baso do uu groa auofRito de I g 0 y on
donor o u o n tv de I 3 A o I 3 H.
Oisainuoldn a i ic a tiv :. do 4 l f d - » a t i t r i p 3 in a , Oroacoigooldo
y Bapt^^^tibina,
Ho 8 0 dciocta nin^una pi^rs—p ro to In a do t lp o o lo m l .
2 2 de M a y o de 1.973
é v o l u e ionada.
Sehora C. G. R., 52 anos. P o lia rtritis seronegativa sobre indice y grueso. Tam
bién de rodillas. 11.200 leucocitos. In d. Katz 29 mm. Fosfatasa alcalina 8.73 U.
Bodansky. Mejorô del brote agudo con cuatro sesiones de Acupuntura. A los seis
meses volvio con pequena reactivacion, que cede nuevamente con très sesiones. Se
le pone tratam iento con oligoelementos y tenemos referenda que sigue bien.
Senora H . L., 72 anos. P o lia rtritis muy evolucionada con muchas rigideces, do-
lores y osteoporosis. Rose-Ragan 1/128. In d. Katz 33.25. Fosfatasa alcalina 4,5 U.
164
Bodansky. Notô gran alivio a su sintomatologia con très sesiones. Se le da tra
tamiento regulador con oligoelementos.
Senora T. M . P., 49 anos. A rtritis clinica sobre carpos y tarsos sin confirma-
ciôn radiologica, dolores e inflamacion intensisima. Velocidad de sedimentacion de
128 en la primera hora y 132 en la segunda hora. Rose-Ragan 1 /1 6 . G lobulina
alfa 1, 6.46; alfa 2, 20.71 por 100, gamma, 13.52 por 100. Le damos antibiôti-
cos y Acupuntura. Responde bien y mejora mucho.
165
10.200. Eosinofilia de 6. In d. Katz 25.5 mm. Rose-Ragan 1 /6 4 . Latex + - f
G lobulina alfa 1, 4.20 por 100; alfa 2, 12.02 por 100, y gamma, 12.30 por 100.
Se le practican hasta siete sesiones de Acupuntura haciéndole regulacion de ener-
gia y puntos para su A rtritis y Psoriasis. M ejoro mucho de Psoriasis, siendo me-
nos aparente en su sintomatologia reumatica, pero le im ponian mucho los pincha-
zos y, despues de siete sesiones con muchos aspavientos y que j as, abandono el
tratam iento, por lo que no es valorable en cuanto a sus efectos en a rtritis.
La paciente, aparté de estar muy obesa con gran cantidad de grasa y celulitis
en piernas, tiene un tem blor constitucional de cabeza y, pese a los fuertes dolores
166
Dr . SALES NUNEZ DE BALBOA, B 8
TELE BO N O 275 06 OA
MADRID
^<r/o ? de fe b r e r o de 1.9 72
E x a m e n p r a c lic a d o a M9 T e r e s a B.
P r e s c r ip c iô n d e l D r . Dra. E. A L V A R E Z SIMO
RA D IO G R A F I A S PE AMBOS PEK4SC0S, C R A N E 0 Y M A N O S
do.
Pertenecientes O o r P , T X ia , 116 T o r o o a B.
Prescripciôn . T ifo . \lV T T T n G in o
M adrid, 2 de I9Z-
ANALISIS DE SANG
P n î o 6 t ^ f lo P iin o lo n II oitq b ic a
................. Kn.’U t i v o
ITiuiir o ? . . . . . 1C , 6 Un .Llia do a
T. r u n . 3 ,3 U n i la r>
ù 'y lo î 'c g - a t iv u
.
%
4 C g l c i o ..................... C , 6 0 tu lg T . ; ,
C a lc io lo n io o e . 4 , 6 0 n l g i - , , '.
iO L il'o r o 4 , 5 0 L ilg i'.
O
R o o a o - I'U g o n ,. . . i'.A .O . r, i / , 7
LABORATORIO DE ANALISIS C LIN IC O S
Dr. RICARDO COTARELO CUENLLAS
Santa C ruz de M orcenodo, 7 ,5 ° D
Teiéfono 248 37 19
J '
A N A L I S I S D E S A N Q R
Basôfilos.................... 0
G lu c o n ia b a o a l............... 1 , 1 2 g r . o /o o .
U rea e ^ S ia n c r e ............... 0 , 3 4 g r , o /o o .
C f ^ ^ ^ o r l n a ....................... 1 7 2 n l g r .
^^do u r l o o .......................3 , 3 6 n l g r .
/ ^ ^ ^ i V a u l o r - î i o o o o .................. TAB = 1 / 3 2
Fononono L .E ..................... N o g a tiv o
O
lA B O R A T O R IO DE AN A LISIS C L IN IC O S
D r. R IC A R D O C O TA R ELO C U EN LL A S
S anta C ru z de M o rc e n o d o , 7 ,5 .° D
Teiéfono 248 37 19
P e rte n e c ie n te s a S r 0 » D tiQ * E I g HQ I iI Q Z I O S
A N A L I S I S D E S A N Q R E ' ^ A ' ^
Recuento a lo b u la r Fo rm ula L e
sycoditaric
cV
y c o ô ita ria
.............
R o G B G -H a g a n ,, Ï,A ,D , » 1/^
Ib rlo Acido-Bûoo
on sangre . . . . . . . . . . . . •7, 36
^ PCO2 ..............................................44
Baoô ..... ........ —1
B uffer B a s e ........................ .. 51
V Blcarbonato Standard . . . . . . 23,3
Bicarbonate A c t u a l 25
COp t o t a l .................... 2u,3
lA B O R A T O R IO DE ANALISIS C L IN IC O S
Dr, RICARDO COTARELO CUENLLAS
Santo C ruz da M arcenodo, 7. 5 ® D
Teiéfono 24837 19
O lu o -s n la b a s a i » . » • • » » g r « o / o o .
C c iX c io • • V• 9 « « 9 ; IG ' #
A o id o U r io e oar^rre ... 4 ,0 2 n i e . f .
;>:«Ü.OÏ-ïîoao ..................T . A . D . 1 /3 2
X y-------------------------------- ---------
^7?.' . . -.
^ 'Ç d îlo io lo n io o ......................... 4,9 0 n l.c r ., .
u
de sus rodillas con dificu ltad deambulatoria por la inflam acion y la rigidez y el
dolor, el smdrome hum oral no daba mas que un Rose-Ragan de 1 /3 2 T .A .D .
en noviembre de 1971 cuando la vemos por prim era vez. M ejorô toda su sinto
matologia con pocas sesiones y se le puso el tratam iento habituai por los oligo
elementos mas la rehabilitacion en cuanto pasô la fase aguda. E l control posterior,
un ano después, nos dio un Rose-Ragan de 1 /8 T .A .D . Viene a revisarse de vez
en cuando y sigue muy bien.
172
Katz 20.5. E l Rose-Ragan 1 /8 y la gamma globulina con 27.64 por 100. Coles-
terol de 271 mgs. por 100. Los dolores intensos de sus manos y pies mejoraron
mucho asi como la rigidez, con el tratamiento por la Acupuntura. Después se le
mandaron oligoelementos reguladores y se vigila de vez en cuando en cuanto le
aparece alguna molestia.
Senor S. S. P., 63 anos. Paciente con p o lia rtritis muy evolucionada de varias
articulaciones. Recientemente tratado con radioterapia sedativa. Le advertimos
que no respondera su dolor con Acupuntura después de la radioterapia; solo se
hace una sesion de prueba que no responde y se deja.
173
E.A.P. (doctor Sales, 19-9-72), Viene con dolores agudos y rigidez en piernas.
Leucocitosis de 9.800. Velocidad de sedimentacion de 26 mm. a la prim era hora
y 47 mm. a la segunda hora. Rose-Ragan 1 /8. Obtiene gran mejorta de su sinto-
matologia con ocho sesiones de Acupuntura.
174
general y de Acupuntura y moxas. Se contrôla con regularidad. Por supuesto realiza
rehabilitacion y toma los oligoelementos.
Senor F. Z. P., 60 anos. Tiene una a rtritis que afecta de preferencia a hom
bros y tobillos y que comenzo hace dos anos. Entonces le encontraron amigdalitis
y le operaron administràndole Benzetacil F.R. 1.200.000 cada 15 dias varias tan-
das. Tiene, ademas, antecedentes radiogràficos de fim ia y, al parecer, de habei
padecido gota en un pie. También se observa radiogrâficamente unas énormes le
siones destructivas, excéntricas en la epifisis y zona del troq uite r derecho especial
mente, también en el izquierdo (D octor Sales, 13-3-74), que éste interpréta como
de origen tuberculoso del tipo caries seca de Volkm an. En tobillos zonas de des-
calcificacion y en quinto metatarsiano izquierdo una lésion osea al parecer de tipo
gotoso. A si pues, aunque radiologicamente no parece corresponder a una a rtritis
reumatoide, el sindrome humoral sin embargo nos da un Rose-Ragande 1 /1 2 8 y
un Latex 4 - 4 - + . Leucocitosis 9.100 y velocidad de sedimentacion con un indice
de Katz de 65 mm. El M antoux es negativo y la uricemia asciende a 5.92 mgs.
por 100. Lo cierto es que aunque el diagnostico se preste a interpretaciones, era
un enfermo muy abigarrado y traia mucho dolor y rigideces que dificultaban la
m ovilidad de sus articulaciones causando incapacidad laboral y con la Acupuntura
ha resuelto por el momenta esta sintomatologia progresivamente a lo largo de 14
sesiones en très meses. Se revisa de vez en cuando y va muy bien.
175
LABORATORIO DE ANALISIS CLINICOS
Dr. RICARDO COTARELO CUENLLAS
Santa Cruz de Marcenodo, 7,5.® D
Teiéfono 2483719
Pertenecientes a B . C a r lo 8 P a ra g e s C h a p i
Prescripciôn D r a , iX îB , R , A lv a r e z S in o
Madrid, 5 de P e b ro ro . de 192
A N A L I S I S D E S A N Q R
/ V .
Recuento globulor Fôrmula Lej^ c ^ itoria
Hemoties......................4 #8 4 0 * 0 0 0 / CU30» Metomlelocitos 6
Hemogloblno.............. 9 3 ®&Pÿ6dos..................... 5
Volor Globulor............ Of 96 ^Kg^entodos...............5 3
Leucocitos.....................7 . 7 0 Ù / 13010« /^sTpiocitos.................... 3®
^JyMonocitos................... 9
© Eosinôfilos..................... 3
Bosôfilos....................... 0
J-
G lu o ^ ^ b a o a l ..................... 1 ,5 1 g r . o /o o .
o a n g r ■ .......................... 0 , 4 0 ç r . o /o o .
^ ^ ^ le o tr e p to lla la a 0 ... 5 0 U n id a d e s
A o id o u r i c o ................................ 4 , 5 6 m l g r . ^
P o a fa ta e a A l c a l i n a 5 , 4 1 Ü .B o d a n s k y
F o s fa ta s a A o id o ................ 0 , 4 5 U .B o d a n s lc y
C a l o i o ..................... 9 ,2 0 n lg r . f»
C a lo io lo n ic o 4 ,6 0 n lg r .
F ô s fo ro 3 ,6 0 n lg r . ^
L a t e x .................................................... ++
lABO RATORIO DE ANAUSiS C IIN IC O S
Dr. RICARDO COTARELO CUENLLAS
Sonia Cruz de Morcenodo, 7, S.° D
Teiéfono 248 37 19
. 0
ANALISIS DE O R IN A
Densidod............................ ^ • 0 2 2 A lb û m i n ü c t v / I n d ic io s EiarcadoG
R eocci6n............................ p H = 6 ^ 7 .................... No c o n tie n e
A t e t o * ^ ................................. e II
^Sbls^iiiares............... n i*
/|^|gfrientos B ................. n w
x ÿ U r o b ilin o ............................... m n
i l ir r u b in o ............................. •* "
B le h l: No se observan b a c ilo a a c id o - a lo o h o l- r e s ia t e n t e o ,
V
G
A N A L IS IS DE S/MTGRE
V e lo c id a d de S o d ln o n ta c lo n t
18 h o r a , , , . 4
20 h o r a . . , . 8
K a tz 4
L a t e x . . .................. 4> 4- 4-
A cid o u r i c o . . . 5 ,2 3 n l g r . JÎ,
P rescripciôn DHo. 2 . .A lV a r e z S im o
M a d r id , 25 de A b r i X 'O ^ d e 197 ü
V e lo c id a d do S o d lo e n ta c lo n : / y
IQ h o r a , , , . 3
/P B ,h o r a .... 5
..................2 ,7 5
.
/
G lu co n ia b a c a l , . C , jg o /o o .
Uroû on s a n r r c . , . * , . , 0 ,2 7 f r . o /c o .
' "S: '
C o l o t a t o r l n a 161 n l g r .
Aoido u r i c o : . . . . . . . . . 4 ,2 4 n l g r .
F o o fa ta o a A l c a l i n a . . . 1 3 ,6 8 U , Dodunoky
/ V----------------- ------------------ ;
R o s a e - K o g a n . • T .A .D * = 1 / 4
Pertenecientes a D . C a r lo s ParagGS
Prescripciôn P r 3 . D ilo . E . A lv a r e s S iia é
M a drid , I l de S o p tio n b r P ^ y de 1974
ANALISIS DE ORINA
‘V
Densidod.......................... 1 ,0 2 2 Albûils^j»/ ......................i D d ic iO G
Reoccion..........................p | ; _ 5^ (J G lucosa.............................. N o C O n tiC n C
Soifes B ilio re s
i’î g m e n l o s B. .
U r o b ilin o . . . .
S e d im e n io : T /c r r c :.c ito o in b c t io a b lc a
A b b m d a n tcn / jio y - lt o o
E a n u t ic n 2 ‘j v - 3 0 p o r c o n n o
A lr-im n n c c l i . i a s r ,ln n a r j de v la n b a ja o
B a c u c r l o l o g ia
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No respondieron al tratamiento seis pacientes, de los cuales alguno ya esta
ba previsto que no responderian de acuerdo con las condiciones necesarias para
practicar la Acupuntura segun los canones clasicos, como es la edad avanzada de
los pacientes y los tratamientos previos y cercanos con radioterapia y corticoides
que bloquean los sistemas energeticos por los que se rige. O tros no tuvieron pa-
ciencia para seguir las sesiones précisas y abandonaron cuando aun podian haberse
beneficiado del tratamiento. En este caso se encuentran también los seis pacien
tes, que juzgamos no valorables.
En todos hemos seguido la pauta habitual del tratam iento, que consiste en
regular la energia del individuo de acuerdo con sus pulsos radiales y, después,
practicar puntos especiales para los reumatismos como son el 3 ID , 62 V , 60 V ,
eficaz en los dolores, el 34 VB, especialmente indicado para todas las alteraciones
del sistema osteo-locomotor, el 39 V B en la inflamacion e infeccion, el 36 E, etc.,
mas los puntos locales de las articulaciones afectadas. Segun su momento mas o
menos inflam atorio, hemos procedido a poner moxas sobre los puntos o agujas.
En general no hemos hecho muchas sesiones, pues si el tratam iento responde lo
suele hacer con pocas sesiones y el hacer mas no bénéficia ni al prestigio de la
Acupuntura ni al paciente.
181
pecialmente sobre columna cervical o lumbosacra, siguiendo las de cadera, ro d illa
y dedos, pero puede afectar cualquier localizacion articular y, de hecho, muchos
de nuestros pacientes con espondiloartrosis tienen también sintomatologîa en otras
articulaciones.
For lo que respecta al punto de vista general, bay condiciones como es la edad
que actuan como déterminantes en ciertas personas, pues como es sabido la sustan-
cia intersticial del cartilago pierde agua con esta y se vuelve mas grosera y menos
elastica. H ay que advertir esta circunstancia a los enfermos ya que, como yo suelo
deciries, «jovenes no les volveremos», los organos como cualquier otra cosa se
desgasta con los anos, pero si podemos propiciar con la Acupuntura un mejor
fisiologismo de las articulaciones, pues es évidente que esta actüa favoreciendo sus
funciones metabolicas, estimulando el componente enzimatico y hormonal que, sin
ninguna duda, juega su papel en estos disfuncionalismos como en todos los de la
economia. Asimismo podemos actuar regulando los excesos de peso, colesterol, li-
pidos, âcido urico, calcio y fosforo, tan frecuentemente alterados en estos pacien
tes. Es por eso que nosotros les practicamos siempre un estudio bumoral muy
complete antes de comenzar con nuestra terapéutica acupuntural y por los oligo-
elementos, ya que no nos limitâmes con nuestra terapéutica a actuar sobre el sin-
toma dolor o rigidez de sus artrosis sine, sobre todo el entorno general organico.
182
do chocante, por otra parte, cuando se solicitan, el que veamos artrosis con gran
des alteraciones articulares con pinzamientos notables de la hendidura articular,
con zonas de condensacion y esclerosas que contrastan con otras lejos de la articu-
lacion con osteoporosis, con manifestaciones quisticas y osteofitosis, que ban dado
muy poca sintomatologîa clinica, mientras que otras con lesiones muy discretas dan
mucbos smtomas, en especial en cuanto al dolor y rigidez, pues al contrario de
las a rtritis estas no influyen apenas sobre el estado general del paciente, aunque
la poca m ovilidad facilite trastornos bemodinamicos y propicie la in filtra c io n grasa
subcutanea.
Juzgando .que serf a muy monotono el bacer una relacion nom inal en este tipo
de reumatismos tan numeroso con nuestra casuistica y puesto que los cuadros se
repi ten casi de forma fotografica y los resultados con nuestro tratam iento por la
Acupuntura son muy similares para las diferentes localizaciones, vamos a exponer
globalmente los que bemos tratado de cada articulacion, detallando solamente como
ejemplo, un caso de cada grupo o alguno que tenga unas caracteristicas que juz-
guemos aconsejable el exponerle de form a aislada.
Las artrosis cervicales que bemos tratado en nuestra consulta ascienden a 72,
y vienen como todos nuestros pacientes por su sintomatologîa «dolorosa» princi-
palmente y su «rigidez» mas o menos molesta. Algunos tienen crujidos y mucbas
veces al in tro d u cir las agujas captamos sobre el trapecio especialmente, una sensa-
cion fibrosa. De estos pacientes, 48 han visto desaparecer su sintomatologîa ar-
trôsica de cuello, tanto local como irradiada a cabeza y miembro superior, y eso
que alguno era muy complicado, como el senor M . A . P., que padecîa una agene
sia practicamente total de todo el arco posterior del atlas, con una intensa artro
sis suboccipital y de la articulacion atlanto-axoidea, que no babîa dado molestias
basta entonces, teniendo el paciente 53 anos. Este enfermo era ademas muy obeso
con colesterolemia alta, antecedentes de gota y diabetes leve. Ha mejorado de todo.
Se le pusieron oligoelementos y se régula de tanto en tanto.
O tra paciente, M . C. C., con una artrosis a nivel de C-V y C -V I con osteo
fitosis posterior y afectacion artrosica de las uncovertebrales a este nivel, con am-
pliaciôn de sus manifestaciones artrosicas al resto de columna, presentaba un sîn-
183
toma de H orner, una intensa danosis de los dos miembros izquierdos, superior e
inferior, paresias en los mismos, pérdidas de conodm iento instantaneas, no epi-
lépticas sino de tipo vascular y cefaleas occipitales intensisimas que se irradiaban
a toda la cabeza. E l sindrome humoral se estudio exhaustivamente, incluso con
serologia de lues y solo dio una d fra discretamente elevada de colesterol y acido
urico. Era una paciente que llavaba siete anos con sintomatologîa tan acusada y
babîa recibido sin éxito mucbos tratamientos, procedîa de la region catalana y
ha respondido muy bien. En realidad podrîamos diagnosticarlo como un sindrome
de W allenberg por isquemia en el te rrito rio irrigado por la arteria cerebelosa
in fe rio r posterior por interrupcion subita del aporte sanguineo al bacer ciertos
m ovimientos del cuello, debido a su artrosis. Se régula de vez en cuando, pero
gran parte de su sintomatologîa ha desaparecido por completo. Por supuesto se
le administran oligoelementos a base de manganese cobalt, manganese cuivre, sou
fre, phosphore, lith iu m y potasium a pequenas dosis y unos ejercicios de m ovili-
zacion del cuello muy discretos.
184
La senora M . L. A . tenia no solamente una impresionante cervicoartrosis sino
una costilla cervical doble.
Juzgamos como no valorables por el tratam iento las restantes 13, pues son
pacientes que, en general, se ban realizado solo una sesion y venîan con la pre
tension de curarse totalmente su padecimiento. Cuando se les desengana y se les
dice que pueden mejorar pero que tendrân que regularse de vez en cuando y tomar
oligoelementos para controlar su evolucion, abandonan. Una de estas pacientes te
nîa una edad de 74 anos, con una escoliosis impresionante y osteomalacia, ademas
de su reaccion artrosica generalizada. O tra, P. L, D ., tenîa apéndîce costiforme de
7 C. La senora A . F. P., de 52 anos, era ademas una neurotica con brotes depre-
sivos frecuentes e ideas de suicidio y abandon© el tratam iento para todo lo que se
le babîa impuesto cuando empezaba a responder.
185
Por fin , las artrosis de region lumbo-sacra de nuestra casuistica ascienden a
38 casos, de los cuales 19 forman parte de espondiloartrosis mas extensas.
En todos nuestros casos existe espondilosis degeneraciôn del disco y artrosis (de-
generacion de las pequenas articulaciones interapofisarias). En cuanto al sindrome
bumoral es muy frecuente la colesterolemia, acompanando casi siempre a la obesi
dad, mucbos tienen uricemia en lim ites altos, algunos tienen la fosfatasa alcalina
elevada. E l calcio y el fosforo suelen ser normales a menos que no tengan alguna
endocrinopatia concomitante.
186
Tenemos una artrosis sacroiliaca, con radiografia R.R.S., que no respondiô a
ocho sesiones de Acupuntura.
187
tamiento a la segunda sesion al advertirles que no les podrîamos curar totalmente
y un paciente recibio seis sesiones, senor J. V . A ., y tenîa una artrosis evolucio-
nadisima con indice de velocidad de sedimentacion de 38 mm. y, ademas, una
fosfatasa alcalina de 9.02 U . Bodansky. A todos estos pacientes se les ponen sus
oligoelementos, su régimen dietético y de vida y su rehabilitacion.
En resumen, que de todas las artrosis que figuran en nuestra casuistica, bemos
obtenido los resultados siguientes:
Numéro No
Localizaciones de casos R. huenos Malos valorables
A. Cervicales ......................... 72 48 11 13
A. Dorsal ................................ 10 9 — 1
A . Lum bo * s a c ra ................. 38 33 5 —
C o x a rtro s is .............................. 10 10 — —
G o n a rtro s is ............................. 24 19 1 4
Heberden y B o u c h a rd .......... 8 6 2 —
163 125 20 18
188
RESULTADOS
Num. de No
Enfermedades
casos Buenos Malos valorables
Algias 28 18 6 4
Ciàticas 27 19 5 3
Escoliosis (dolor) 6 6
Fibrositis 4 4
Periartritis escapulo-humeral 4 3 1
Osteoesclerosis 1 1
Hipocalcemias 2 2
Osteomalacias 2 2
Osteoporosis generalizadas 7 5 1 1
Enfermedad de Paget 3 3
Enfermedad de Recklinghausen 1 1
Reumatismo poliarticular agudo adulto 2 2
Osteoartritis Tuberculoses 4 4
» Salmonelosicas 1 1
» Luéticas 2 1 1
» Brucelosica 1 1
» Hidatidosica 1 1
Artritis alérgicas 2 2
Reumatismo palindromico 1 1
Hidrartrosis intermitente 2 2
Reumatismo alérgicos medicamentosos 2 2
Artritis ùricas (gota) 15 11 3 1
Espondiloartritis anquilopoyética 7 6 1
Artritis reumatoides o P.C.E. 37 25 6 6
Artrosis de diferentes localizaciones 163 125 20 18
189
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197
RESUMEN
Todos estos casos ban sido estudiados y controlados no solo clinicamente sino
considerando los diferentes paramétrés bioquimicos, cuyos cuadros bemos ofre-
cido en detalle, sobre algunos de los pacientes en los que bemos podido verificar los
resultados después del tratam iento a mas o menos largo plazo, segün el tipo de
enfermedad a considerar. Veamos sus resultados:
199
a la segunda hora, mientras que después de nuestros tratamientos, han descendido
a 22 mm. a la prim era hora y 42 mm. a la segunda hora.
De glucemias hemos podido revisar nueve casos, con un promedio, antes del
tratam iento, de 1.16 grs. por 100 y de 0.95 grs. por 100 después.
D el acido urico, que aparece con cierta frecuencia elevado en los reumaticos,
sean o no gotosos puros, hemos recogido 13 casos que arrojan una cifra media,
antes del tratam iento, de 7.35 mgs. por 100 y pasan, después, a 5.26 mgs. por 100
que se puede considerar dentro de los lim ites normales.
Tenemos solo seis casos con control posterior de la fosfatasa alcalina que, aun
que reconocemos es un numéro muy lim itado, es im portante pues arroja un pro
medio de 10.08 U. Bodansky, antes del tratam iento, y pasa a 5.20 U. Bodansky
después.
200
Por fin , los resultados que juzgamos mas importantes por ser un paramètre
que se eleva sobre los reumatismos mas graves, como es la p o lia rtritis cronica
evolutiva, independientemente de las otras enfermedades graves del colâgeno en
las que también nuestros tratamientos pueden ayudar muy poco, es la determi-
nacion de Waale-Rose-Ragan, de la que ofrecemos 14 casos, con un promedio,
antes del tratam iento, de 1 /8 5 T .A .D . y que, después del mismo, pasa a 1 /1 9
T .A .D ., m ejoria que se corresponde, ademas, clinicamente en nuestros pacientes.
201
INVESTIGACION Y CONCLUSIONES
C O N S ID E R A C IO N E S SOBRE L A A N A L G E S IA PO R L A A C U P U N T U R A
Y L A R E G U L A C IO N D E LAS F U N C IO N E S IN T E R N A S POR ESTA
Y PO R LOS O L IG O E L E M E N T O S
Para el medico acupuntor actual, sea oriental u occidental, con una prepara-
cion médica mucho mas amplia, la Acupuntura funciona dentro de las mismas
203
bases neurofisiologicas, pero matizadas de esa in tu icio n filosôfica que debe de
estar im plicita en el profesional de la medicina para poder llevar a cabo suco-
metido a satisfaccion. Ese «don» de observacion pénétrante y de integracion de
conceptos que figura en los antiguos textos chinos, que es una delicia apasiongnte
leer y que les ha valido, con justicia, el que la medicina de O riente sea conside-
rada como la mas antigua del mundo.
Esta relacion entre los tejidos de revestimiento y unos circuitos internos que
relacionan toda la economia, <-no nos hablan en realidad de unas relaciones in trin -
secas que existen entre la piel y el sistema nervioso que recién hemos descubier-
to en Occidente a través de los estudios embriologicos como procedentes de la
misma hoja blastodérmica?
Estos trayectos de los meridianos con sus conexiones internas que nos ense-
nan a controlar en los pies trastornos delas funciones mas elevadas de la corteza
y de los diferentes niveles del talamo, hipotâlam o, cerebelo y haces espino-tala-
micos medulares y viceversa, <fno tienen su expresion, enla neurologia moderna,
en el homünculo de cabeza gorda en el que los pies se sitüan en la parte su
perior interna?
Que los meridianos transversales tienen una relacion con las metameras co-
rrespondientes y los segmentos viscero-cutaneos conocidos estan en intim a rela
cion con los meridianos lingitudinales y transversales de la organizacion segmenta-
ria del eje cerebro-espinal, lo hemos comprobado todos los medicos orientales y
occidentales que practicamos la Acupuntura.
204
Ciertas fibras C abarcarîan cinco o mas metameras formando la via posterior
ipsolateral, antes de llegar al asta posterior (Foester y Gagel). La articulacion bien
sea directa o indirecta por las neuronas intercalares en el asta posterior es com-
pleja (sustancia de Rolando, lecho I I de Rexed), con las neuronas principales
(nucleus propius, lecho I I I - I V ) y origina el fasciculo espino-talamico (fig. 13).
205
Fiü 13
V ia Lemniscal
Col. inhibid.
I l l y IV
A r t ic u la c io n s in a p tic a d e l A s t a p o s t e r io r m e d u la r .
F ig 14 1 Hacia
Talam o Cortex ascendente
^ Hacia cortex parietal
V . P.
Control descendente
/
Formacion reticulada
I'/
I ^
' I
I ,
Fasciculo de I Néo Spino-talamico
Goll y Burdach ^
I
Paleo Spino-talamico
Fibras A
E s q u e m a d e v ia s d e l d o l o r s e g u n J a n n e r o d 1 9 7 0 , m o d if ic a d o lig e r a m e n te .
Asî pues, diferentes estructuras encefâlicas concurren a la integracion del do
lor: el reticulo, el talamo, el rinencéfalo e hipotalam o y, por fin , el neo-cortex
cerebral, cada uno con sus misiones especificas sobre el dolor, de las que es im
portante destacar la tonalidad afectiva del sindrome talamico, las reacciones vege-
tativas y emocionales del complejo hipotalamo-rinencefalo y la puesta en juego
en el dolor del sistema autonomo con la secrecion de estimulinas hipofisarias y la
toma de conciencia del dolor por el neo-cortex.
207
También en Occidente se ha tomado hoy conciencia de este enfoque y autores
como Towe y Amassian y acupuntores del prestigio de Cantoni y Borsarello lo han
puesto de relieve.
Si partimos del principio de que el dolor es una ruptura del e quilibrio fisio-
logico, de esa polaridad Yin-Yang, y teniendo en cuenta que la naturaleza es
absolutamente sabia y para cada accion tiene una reaccion oponente, debemos
suponer, pero hay que probarlo, que si existen elementos fisicos o quimicos, o
ambos, capaces de desencadenar en nuestra economia una manifestacion de exceso
en un polo tienen que existir otros capaces de contrarrestarlos para volver al
equilibrio. Que estan es évidente, puesto que podemos reequilibrar esa energia
con una actuacion tan simple como es la colocacion de una aguja en un determi-
nado lugar, estimulando unos circuitos fisicos y regulando un equilibrio de iones
por su mediaciôn en el sistema de pilas que es todo nuestro medio interno.
Esto aclarado, queda pues por explicar el mecanismo del control del dolor
actuando a través de los circuitos neufofisiologicos occidentales descritos o de los
meridianos y puntos clasicos, menos precisos pero concordantes en parte con los
nuestros, lo cual no esta ni mucho menos resuelto en ninguna de las dos medi-
cinas occidental ni oriental.
208
sia tanto desde el pun to de vista local como general, que es de todos conocido y
que como se sabe se logra a costa de una intoxicacion mayor o menor del sistema
nervioso «verdadera transgresion del orden fisiologico» (H . K . Beecker, 1961.
Situacion actual y perspectivas de la anestesia. Triangle I : 11-15) sino poner de
relieve lo que puede hacer la Acupuntura y hasta qué niveles llega a controlar el
dolor o producir analgesia sin el «handicap» toxico.
Pues bien, para la Acupuntura existen también unos circuitos cortos que se
pueden controlar con facilidad con unos puntos locales y otros largos, que los
chinos modernos, como el doctor Chao-Son Teng, piensan que siguen el mismo
recorrido de las vias lemniscales, tal y como han sido descritas en Occidente, y
que con la Acupuntura actuamos sobre ellas a nivel talamico, al hacer la analgesia,
pues en sus invesitgaciones en la Escuela de Taiwan, con la que hemos departido
ampliamente durante nuestra estancia en China, han podido comprobar en pa
cientes fallecidos que no fueron capaces de sentir el dolor en vida, que es
que tenian una destruccion de la region intralam inar del talamo, por lo que 11e-
garon a la consecuencia de que la analgesia actua sobre esa region intralam inar a
través del fenomeno de inhibicion que se transmite por la via propio-espino-reticu-
lar talamica.
Han observado en los estudios sobre «aguja-abolicion del dolor» très fenome-
nos en relacion con la Acupuntura:
2." Son sensaciones que no son dolor, cuando se introduce profunda y co-
rrectamente.
3." Que si la aguja se coloca solo en la piel, ayuda pocu y solo es eficaz si
se implanta profunda.
En cuanto a las pequenas agujas intradérmicas, que se usan mucho en
Japon, parece que pueden ser efectivas si se las deja implantadas de 24
horas a algunos dias, pero ni ellos ni nosotros las usamos, pues a veces,
cuando se colocan, por ejemplo, alrededor de la orbita, pueden produ
cir una reaccion simpatica, lo que demuestra que pueden existir d ife
rentes receptores, no siendo éstos iguales a los que captan el dolor.
209
Por otro lado, las agujas no solo caiman el dolor somatico sino que actuan
también sobre el dolor visceral.
Pues bien, llegada esa sensacion que transmite la aguja a la region intralam inar
nuclear, el d olor se puede in h ib ir, piensan ellos, por dos mecanismos diferentes:
b) otra via que va a la corteza sensorial prim aria, pues una lesion a ese
nivel produce una abolicion total no solo del dolor sino de las demas
sensaciones.
A si pues, juzgan que por una de estas dos vias o por su conjunto se puede
in h ib ir el dolor cuyo centro localizan en el nucleo complejo del talamo, uno en la
corteza sensorial prim aria o region ventro-lateral o mediana del talamo, y otra
hacia la corteza sensorial secundaria por medio del nucleo complejo posterior ta
lamico.
Para m i, que llevo muchos anos meditando este problema a la vista de los
resultados obtenidos con un numéro bastante elevado de pacientes que se han
beneficiado de la Acupuntura, pienso que es doble, pues ademas suelo complemen-
tar mis tratamientos, como han visto, con otra medicina funcional a base de
oligoelementos elaborados con una aha division molecular lo que les permite li-
garse a la proteina de las enzimas, dando lugar a metal-enzimas imprescindibles
para que éstas puedan realizar su papel de catalizadores en las diferentes funcio-
nes bioquimicas de sintesis de nuestro medio interno ya que es muy posible que
gran numéro de sindromes patologicos se deban a una subcarencia alimenticia de
oligoelementos asimilables, como parecen probar los resultados clinicos obtenidos
con nuestros pacientes en tratamientos reguladores fisico-quimicos controlando la
energia por la Acupuntura que facilitaria a su vez la m ejor conjugacion metal-
enzima para realizar la catalisis de su funcion bioquim ica (ver «U tilisation théra
peutique des oligo-éléments», quatrième édition H . Picard).
210
También pienso, y esto lo comparto con acupuntores del prestigio de La Fuye,
entre otros, que estos microtraumatismos podrian actuar de la misma forma en
que lo hace la hometopatia, con lo que él complementaba su actuacion y la cual.
como es sabido, tiene p o r princip io el que las dosis infinitésimales de diferentes
productos, muchos muy toxicos, pueden com batir los sintomas o las enfermedades
que ellos son capaces de producir a dosis mayores.
Lo cierto es que ahi estan una serie de resultados clinicos sobre toda la ex-
tensa gama de la patologia humana, pero que queda mucho por explicar en rela
cion a mecanismos, tanto en cuanto a los circuitos fisicos, por los que no cabe
dudar se puede ejercer una actuacion analgésica o la supresion de otro sintoma
cualquiera — circuitos que son muy complejos— pues, aparté de los meridianos
clasicos, ahi estan también los puntos auriculares o de la mano, desde los que se
puece actuar igualmente sobre toda la economia en diferentes tipos de algias o
padecimientos, circuitos que, por otra parte, el profesor coreano K im Bong Han
ha nantenido que corresponden a un I V Sistema, complementario del nervioso
o circulatorio sanguineo o linfa tico en su tesis sobre «Kyungrak System and Theory
o f Sanal» y que investigadores de la U.K.S.S. han pretendido fotografiar con la
Camara K irlia n , reproduciendo circuitos que parecen coincidir con los que los
acupuntores llamamos meridianos energéticos. Circuitos que, investigadores de la
seriedad del General Médico Cantoni, del In s titu to de Medicina Aeroespacial de
Paris y otros investigadores de diferentes paises han logrado reproducir fotogra-
ficanente.
211
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