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Un Cristianismo Sencillo

Este documento discute la esencia del cristianismo y la necesidad de volver a los fundamentos básicos de la fe. Argumenta que el cristianismo debe centrarse en Jesucristo, no en el ser humano. Identifica tres puntos esenciales: 1) Jesús es nuestro Dios supremo, 2) Jesucristo es el Salvador, y 3) Jesucristo es nuestro primer amor. El reto es predicar el evangelio centrado en la verdad de Jesucristo, no en la felicidad humana.
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Un Cristianismo Sencillo

Este documento discute la esencia del cristianismo y la necesidad de volver a los fundamentos básicos de la fe. Argumenta que el cristianismo debe centrarse en Jesucristo, no en el ser humano. Identifica tres puntos esenciales: 1) Jesús es nuestro Dios supremo, 2) Jesucristo es el Salvador, y 3) Jesucristo es nuestro primer amor. El reto es predicar el evangelio centrado en la verdad de Jesucristo, no en la felicidad humana.
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Temas para grupos pequeños 1

Un Cristianismo Sencillo
Introducción

“La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: visitar a los
huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”
Santiago 1:27
El cristianismo ha presentado innumerables retos a través de la historia a partir
de la segunda generación de la iglesia de Jesucristo; primera generación después de
la iglesia cristiana primitiva, dirigida por los apóstoles, Timoteo, Tito, Apolos,
Bernabé, entre otros. Cada generación a ha tenido cambios considerables no porque
la Escritura sea cambiante, sino porque cada generación ha presentado retos
complejos para la iglesia cristiana. Sin embargo, siempre hubo personas en cada
generación que lucharon por mantener el legado de Jesucristo a través de la iglesia
primitiva, considerando siempre la Escritura como su más grande autoridad en
cuanto al conocimiento de Dios, la humanidad, la creación y su propósito.
Generación tras generación, ha presentado el argumento y la definición acerca
de quién es Dios y el mundo. Este tema es anterior a Jesucristo, es anterior a la iglesia
cristiana del siglo primero, pero siempre presentó momentos tensos y divisiones; así
ha sido hasta el día de hoy. El reto para cada generación ha sido buscar las respuestas
acerca de la verdad y las razones más objetivas, que dan razón a todo lo que nos rodea
en un mundo conocido y, de igual manera, exponer las posibles respuestas a lo no
conocido. Dios, humanidad, el origen, los por qué, el futuro, casualidad o destino o
azar, más aún propósito divino, son algunas de las más importantes inquietudes que
la humanidad desde siglos atrás a deseado responder.
Hoy, el cristianismo se enfrenta a un reto inesperado, el no deseo de encontrar
respuestas a los cuestionamientos más importantes para el futuro de las próximas
generaciones. Definimos verdad como nada y a la vez todo; definimos a Dios como
algo o cualquier cosa que suponemos nos da esperanza; definimos futuro como algo
poco importante, pues es hoy lo importante porque “el pasado no lo podemos
cambiar, el futuro es incierto”. Así, la fe cristiana también se permea con tales
razonamientos viviendo la misma situación de las iglesias del apocalipsis. Unas
centradas en sí mismas, engañando a las personas para su propio bien, otras
convencidas enseñando lo que han creado como la verdad, cuando no es así; otras
que por su negligencia se han desviado de la razón de ser de la iglesia cristiana; otra
que ha dejado su primer amor.
¿Cómo volver a la centralidad de la esencia cristiana, cumpliendo el propósito
maravilloso y eterno de Dios, a través de Jesucristo y para la humanidad? La
respuesta es sencilla en sus palabras aunque compleja en su aplicación: volviendo a
la sencillez del cristianismo. ¿Qué es el cristianismo? ¿Religión? ¿Relación? ¿Acaso
es algo más de los inventos de la sociedad para evadir la realidad o hallar consuelo
en la desesperación? Volver a la esencia del cristianismo como la religión pura que
creó Jesucristo, pero cuya relación personal ha existido desde el momento de la
creación hasta la eternidad futura, es la respuesta para lo que hoy, veinte siglos

Editado y justado por el pastor Jorge Urbina Nieto


Temas para grupos pequeños 2

después de Jesucristo, necesitamos para volver a la esencia y restaurar el camino de


la verdad, para las generaciones futuras.
Una pregunta común del cristiano de hoy es acerca Apocalipsis 2:4, “pero tengo
contra ti que has dejado tu primer amor” La prioridad y la centralidad de la fe, fue
dejada de lado, pero ¿cómo hago para volver a aquel primer amor? La respuesta es
sencilla: vuelve a la centralidad de Jesucristo y la Escritura. El conocimiento de la
verdad nos hará libres y nos brindará la esperanza que necesitamos para el mundo
de hoy; sin embargo, la clave estará en volver a los fundamentos más sencillos y
básicos de la fe cristiana, para ser padres, hijos, hermanos, empleados o empresarios,
esposos, que modelen a Jesucristo que es el hombre que la sociedad demanda que
toda persona sea. El punto crítico está en que deseamos ver “Jesucristos” en toda
persona, pero sin Cristo; ese es el reto de hoy; la religión pura y la realidad de la vida
Cristiana, que refleje quién es el Jesucristo verdadero de la historia y, narrado en la
Escritura.
¿Cuáles son los fundamentos básicos de la fe cristiana, para vivir aquella religión
pura creada por Dios a través de Jesucristo, que llamamos iglesia cristiana? Muchos
principios pueden responder esta pregunta tan amplia y necesaria, no obstante,
podemos reunir varios de ellos en unos pocos, que serían la esencia del cristianismo,
aquella religión pura que Dios creó y reveló más aún por medio de Jesucristo.
Indudablemente, el mayor reto de para la iglesia de esta generación y de seguro de
generaciones posteriores, es la centralidad en Jesucristo y la des - centralidad del ser
humano en la enseñanza y predicación del Evangelio que nos enseña la Escritura.
Por eso, algunos de los puntos esenciales, podemos resumirlos en:
1. Jesús es Nuestro Dios (como supremo, con un plan glorioso)
2. Jesucristo el Salvador (el siervo sufriente, el sacrificio perfecto)
3. Jesucristo nuestro primer amor (amor y obediencia)
Con estos fundamentos, podremos entender el significado del Dios soberano, de la
centralidad en Jesucristo, de la gloria que le pertenece solo a Él; y solo entonces
podremos ver nuestra vida diferente, comprendiendo que se trata de Su propósito y
Su verdad eterna con la iglesia; más que con un individuo. De manera que, un
cristianismo sencillo, se basa en la verdad del Evangelio de Jesucristo, definiendo
conceptos que tal vez son populares pero no muy comprendidos. Que la gracia y la
sabiduría de Dios, nos recuerde cuán importante es la base para nuestra fe y la
sencillez de nuestra predicación, siempre centrada, en verdad centrada, en Él y no
en nuestra felicidad o lo que definimos como bienestar.1

1Este material está inspirado en la Escritura, bajo la dirección del libro Un Cristianismo Sencillo de John MacArthur y
otros libros. Modificado y ajustado por el pastor Jorge Urbina Nieto como material pedagógico de grupos pequeños,
sean creyentes o sea para espacios evangelísticos. No es un material para la venta, es un material pedagógico que, es
recomendable comprar el libro y profundizar; pues este material sustrajo algunos puntos como modelo para la dinámica
de 5 reuniones (una mensual).

Editado y justado por el pastor Jorge Urbina Nieto


Temas para grupos pequeños 3

Primera Parte Jesús es nuestro Dios


Tema 1 Jesús es nuestro Dios Supremo

Para comenzar, podríamos considerar que si Dios se hiciera hombre hoy, siglo
XXI, ¿Cuáles serían las características y atributos que tendría? De seguro tendría
misericordia, tolerancia, honestidad, justicia, respeto, servicio, poder, capacidades,
diligencia, bondad, consideración. El ser humano hoy busca el individualismo más
que en otros tiempos y de esa manera, los valores sociales han quedado relegados y,
su demanda se convierte en “moral medieval”.
Jesús nació en una familia humilde, en su infancia una sola vez salió de su tierra
natal, no tuvo riqueza ni una fama mundial, no recibió educación de las mejores
escuelas de su época, su familia no era importante ni influyente. Sin embargo cuando
era niño, el rey fue inquietado en gran manera, en su adolescencia inquietó a los
eruditos. Cuando fue adulto, expuso su control sobre la creación, caminó sobre las
olas del mar, sanó más enfermos que la medicina y más corazones que cualquier
ciencia humana; no fundó una universidad, pero si reunimos a todos los estudiantes
de las universidades de seguro no igualarían a todos sus estudiantes.
En la historia han surgido bastantes líderes sociales y de influencia, pero no han
perdurado por tantos siglos como aquel hombre, que no solo perdura sino aumenta
su fama siglo tras siglo, como si fuera siempre un eterno presente. Herodes no pudo
matarlo, satanás no lo pudo seducir, la muerte no lo destruyó, y la tumba no lo pudo
retener. Pero un detalle sí lo ha hecho vigente generación tras generación, con un
debate que parece repetir el guion, década tras década. Cuando surge la pregunta de
quién es Jesucristo, parece que el tiempo se devuelve al siglo primero de su
nacimiento y del nacimiento de la iglesia cristiana primitiva.
Algunos dicen que fue un fanático religioso, otros un gran impostor; otros
anuncias que Jesús fue un gran líder político y social. Algunos otros afirman que es
la meta de la perfecta humanidad con una “chispa divina” que hizo posible su tal
nivel. Algunos otros aseguran que Jesús es la reencarnación de Buda en un estado
superior. Sin embargo, las cinco más grandes religiones de la historia, a nivel
mundial, tienen una definición propia.
1. El hinduismo define a Jesús como una figura respetada como maestro y ser
iluminado. Jesús se anuncia como un enviado de Dios.
2. El Budismo define a Jesús como un ser iluminado, un gran maestro, un ser
espiritual que consideró a Jesús como un modelo de un ser iluminado.
3. El Judaísmo niega la deidad de Jesús, aunque define que fue un maestro en
la enseñanza moral; pero también es definido como un falso profeta o un
ídolo falso para el cristianismo. Jesús no es el mesías porque no cumple con
las expectativas, ni es un profeta para algunos de ellos.
4. El Islam considera a Jesús un profeta, un mensajero que debe ser escuchado
como otro de los profetas, pues enseña que él mostró el verdadero camino
aunque no es Dios, ni resucitó, ni se levantó. No intercede, no es salvador.

Editado y justado por el pastor Jorge Urbina Nieto


Temas para grupos pequeños 4

5. Mormonismo, Dios Padre y Jesucristo son seres separados, los une el amor
por la sociedad; Jesucristo fue otro Dios que tuvo nacimiento por una
relación sexual entre Dios Padre y María.
6. El Catolicismo Romano está dividido en definir la persona de Jesús en hijo
de Dios pero no Dios, y otros dicen que sí es Dios.
El común entre las diferentes definiciones acerca de quién es Jesús, es ser
inferior a Dios. El cristianismo sencillo, en cambio, fundamentado en la veracidad
de la Escritura, no define a Jesucristo de ninguna manera, tan solo cree en la
presentación y descripción de quién fue y su procedencia. Hay muchos pasajes de la
Escritura que exponen una clara definición acerca de Jesucristo, pero uno de los
pasajes más claros, lo encontramos en la carta de Pablo a la iglesia de Colosas, una
ciudad griega con una cultura de pensadores que dieron origen a la filosofía y
posteriormente, a la psicología y las ciencias humanas. De allí, se desprende en gran
parte el fundamento de lo que se llegó a conocer como gnosticismo. El pensamiento
en la época de Pablo respecto a la realidad de Jesucristo, se basaba en el postulado
de la filosofía que decía que la materia era mala y el espíritu perfecto. Como Dios es
espíritu, Él es bueno, pero la materia como era mala, Dios nunca podría ser materia;
por tanto Jesús no es Dios.
Actividad
Muchos niegan la afirmación de la Deidad de Jesucristo, ¿cómo responderíamos
a esto? ¿Podríamos argumentar a la luz de la Escritura que Jesucristo sí es Dios? Si
tenemos la luz de Cristo, ¿cómo podríamos reflejar al mundo Su Gloria?
Ante tal postura en el contexto Griego, Pablo escribe en Colosenses 1:15-19 lo
siguiente: “15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación.
16 Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que
hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados,
sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él. 17 Y Él es antes de todas
las cosas, y todas las cosas en Él subsisten; 18 y Él es la cabeza del cuerpo que es la
iglesia, Él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo
tenga la preeminencia; 19 por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda la
plenitud”.
Observar de manera detenida este pasaje, nos lleva claramente a definir a
Jesucristo como Dios, no inferior sino igual a Dios. El versículo 15, nos enseña que
es la imagen del Dios invisible. Algunos han determinado que es imagen, porque ha
sido creado para ello. Sin embargo, el término imagen, viene del griego eikon, que es
una réplica perfecta; por tanto podemos afirmar que Jesús es la imagen PERFECTA
o EXACTA de Dios; esto implica que es Dios mismo, porque no hay réplicas exactas
de la imagen de un Dios como el que describe al Escritura. En otras palabras,
Jesucristo y Dios son como la luz y el sol. El sol no existe sin la calidez de su luz, como
Dios no existe sin Jesucristo, pues son uno solo.
Así comprendemos como lo menciona Hebreos 1:3 “el cual, siendo el resplandor
de su gloria, y la imagen misma de su sustancia”; el concepto resplandor del griego
apaugasma, que es emitir luz, representa a Jesús como la manifestación de Dios
(Juan 1:18). En otras palabras Jesucristo es la luz que ilumina nuestra alma, para

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Temas para grupos pequeños 5

creer en Dios; pues Él es Dios. 2 Corintios 4:4-6 enseña cómo el corazón y el alma del
ser humano está oscurecido, pero solo la Luz de Dios, que es manifiesta, no creada,
en Jesús, le llevará a creer. Dice Corintios “4 en los cuales el dios de este siglo cegó
el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
Evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 5 Porque no nos
predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor; y a nosotros como a
vuestros siervos por amor de Jesús. 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para
iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.”
Jesucristo es la luz (Juan 8:12) que ilumina la verdad de su propia deidad, de
manera que a quien Él alumbre, entenderá el camino de la salvación dada por la
Santa Trinidad (Juan 14:9, El Padre y el Hijo uno son). Por otro lado, la frase la
imagen de Dios, viene del término griego charakter, que trae consigo los términos
carácter y característica; los griegos, usaban este término cuando hacían referencia
a una marca de un sello, una impresión o un grabado, reproducido en una superficie
de cera, usada para cerrar y proteger documentos importantes; cualquiera que viera
esta marca, sabía qué era y a quién representaba como si fuese la persona misma. De
la forma en que Jesucristo es la representación perfecta y corporal de la Deidad.
Pero el pasaje de Colosenses también habla no solo de la imagen, sino del
Creador; Jesucristo es creador de todo, Colosenses 1:16-17. Este argumento lo
podemos encontrar en Juan 1:3, que nos aclara que todas las cosas fueron hechas por
Él. El agente por quien Dios creó el universo, fue Jesucristo, no que Él fuera creado,
sino que Él creó todo y lo sustenta. El mundo se sostiene por las leyes como la
gravedad, las condiciones atmosféricas, la rotación de la tierra, la distancia perfecta
con el sol y la luna, el movimiento constante para no golpear otro planeta de la vía
láctea, la inclinación de la tierra, las condiciones de oxígeno e hidrógeno perfectas
para nuestro hábitat. Pero ¿qué sostiene las leyes y el ambiente perfecto para nuestra
supervivencia? La gravedad existe por varias razones, pero ninguna de esas sería
posible si Jesucristo no sostiene así las leyes.
Por tanto, entender que Jesús es Dios, creador y sustentador de todo lo que hay
en el universo entero, es razón suficiente para adorarlo, rendirnos ante Él y vivir
conforme sus preceptos sin excusa o justificación alguna. Pues Finalmente dice
Colosenses que Jesús es la cabeza de la iglesia; por lo que la iglesia vive como Él dice
y actúa conforme Él así lo ha establecido. No hay razón que esté por encima de
Jesucristo en que podamos encontrar excusa para todo lo que nos ha sido
determinado. Esta descripción de Jesucristo, hace que el cristianismo sea sencillo,
conoce a Jesucristo como Dios, como creador y como sustentador cabeza de la
iglesia, y entonces vivirás amándolo, adorándolo y obedeciéndolo.
Así define John Owen la plenitud de Jesucristo:
La revelación que tenemos de Cristo en el bendito Evangelio es de lejos más
excelente, más gloriosa, tiene un mayor destello de sabiduría y más pureza que toda
la creación y su correcta comprensión puede transformar o sustentar. Sin este
conocimiento, la mente del hombre, no importa cuánto se enorgullezca de otras
invenciones y descubrimientos, está envuelta en oscuridad y confusión.

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Temas para grupos pequeños 6

Por tanto este conocimiento amerita lo más excelso de nuestros pensamientos, lo


mejor de nuestro meditar y nuestra mayor diligencia. Si nuestra bendición futura
consiste en morar donde Él está y en contemplar su gloria, ¿qué mejor preparación
podemos realizar que una constante contemplación plena de esa gloria tal como nos
es revelada en el Evangelio, para que al contemplarla gradualmente seamos
transformados al mismo nivel de gloria?2

2 Tomado de la página 28 y 29 del libro Un Cristianismo Sencillo

Editado y justado por el pastor Jorge Urbina Nieto

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