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Temario para Agente Fiscal

El documento presenta un temario para agente fiscal que incluye información sobre el Ministerio Público, su fundamento constitucional y funciones, la Ley Orgánica del Ministerio Público y sus reformas recientes, y la Política Criminal Democrática del Estado de Guatemala 2015-2035. Resume la historia y funciones del Ministerio Público, destaca las reformas más importantes a la Ley Orgánica, y explica los objetivos de la Política Criminal de enfrentar la criminalidad bajo un enfoque de seguridad ciudadana e inclusión.
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Temario para Agente Fiscal

El documento presenta un temario para agente fiscal que incluye información sobre el Ministerio Público, su fundamento constitucional y funciones, la Ley Orgánica del Ministerio Público y sus reformas recientes, y la Política Criminal Democrática del Estado de Guatemala 2015-2035. Resume la historia y funciones del Ministerio Público, destaca las reformas más importantes a la Ley Orgánica, y explica los objetivos de la Política Criminal de enfrentar la criminalidad bajo un enfoque de seguridad ciudadana e inclusión.
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[ TEMARIO PARA AGENTE FISCAL ]

CONVOCATORIA 04-2019
TEMARIO PARA AGENTE FISCAL

I. MINISTERIO PUBLICO:
a. FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL Y FUNCIONES: Son funciones del
Ministerio Público, sin perjuicio de las que le atribuyen otras leyes, las
siguientes (Ministerio Público, s.f.):

- Investigar los delitos de acción pública y promover la persecución penal


ante los tribunales, según las facultades que le confieren la Constitución,
las leyes de la República y los tratados y convenios internacionales.
- Ejercer la acción civil en los casos previstos por la ley y asesorar a quien
pretenda querellarse por delitos de acción privada de conformidad con lo
que establece el Código Procesal Penal.
- Dirigir a la Policía Nacional Civil y demás cuerpos de seguridad del Estado
en la Investigación de hechos delictivos.
- Preservar el Estado de Derecho y el respeto a los Derechos Humanos,
efectuando las diligencias necesarias ante los tribunales de justicia.
Funciones constitucionales: según el artículo 251 de la CPRG establece que
le corresponde:

- Velar por el estricto cumplimiento de las leyes del país.


- El ejercicio de la acción penal pública.

b. LEY ORGÁNICA DEL MINISTERIO PÚBLICO Y SUS REFORMAS:


Establece en su artículo 1 que “el Ministerio Público es una institución con
funciones autónomas, promueve la persecución penal y dirige la
investigación de los delitos de acción pública; además velar por el estricto
cumplimiento de las leyes del país. En el ejercicio de esa función, el
Ministerio Público perseguirá la realización de la justicia, y actuará con
objetividad, imparcialidad y con apego al principio de legalidad, en los
términos que la ley establece.” Recientemente fue reformada a través del
Decreto Número 18-2016 del Congreso de la República de Guatemala.
Breve reseña histórica:
El Ministerio Público, previo a las reformas constitucionales que regularon
su funcionamiento, se encontraba integrado a la Procuraduría General de
la Nación, conforme el Decreto 512 del Congreso de la República.
En 1993 el Estado de Guatemala dio un giro sustancial en la forma de
organizar el sistema penal para enfrentar la criminalidad en nuestro país,
dividió las tareas de juzgamiento, investigación y persecución penal en
distintos órganos para establecer un sistema de pesos y contrapesos que
permitiera eliminar las arbitrariedades y el abuso de poder que se observó
durante la vigencia del sistema anterior.
El Ministerio Público, a raíz de la reforma constitucional de 1993, se
constituyó en un órgano autónomo encargado de ejercer la persecución y
la acción penal pública. El Código Procesal Penal que entró en vigencia en
1993, trajo consigo una serie de funciones y responsabilidades para el
Ministerio Público, resumiéndose todas ellas en dos grandes áreas:
facultades de dirección de la investigación en la denominada etapa
preparatoria y, las facultades de acusación para el ejercicio de la
persecución penal propiamente dicha.
Tomando en consideración que la Reforma Constitucional y la reforma
procesal penal conciben al Ministerio Público como un ente autónomo, se

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emitió el Decreto No. 40-94 “Ley Orgánica del Ministerio Público” que
define al Ministerio Público como una institución que promueve la
persecución penal, dirige la investigación de los delitos de acción pública y
que vela por el estricto cumplimiento de las leyes del país.
Con la firma de la Carta de Intención en el mes de septiembre 1997, el
Ministerio Público integra la Instancia Coordinadora de la Modernización
del Sector Justicia (ICMSJ), conjuntamente con el Organismo Judicial, el
Instituto de la Defensa Pública Penal y el Ministerio de Gobernación con el
propósito de que permanentemente las altas autoridades del sistema
penal mantuvieran una coordinación para dar soluciones a la problemática
que ocasionaría la implementación del nuevo sistema procesal.

La ley Orgánica del Ministerio Público, contenida en el Acuerdo Número


40-94 en el año 1994, y sufre una reforma por medio del Acuerdo 18-2016,
el cual entró en vigencia el 18 de abril del año 2016. Dentro de las reformas
más relevantes, podemos resaltar:
Se regula la elección, nombramiento, remoción y sustitución del Fiscal
General y Jefe del MP: reformándose los arts. 9, 10, 11, 12, 14 (remoción de
FG), 15, 16.
Se establece que el Jefe del MP solo puede ser removido por la comisión de
un delito doloso (14 reformado)
Se garantiza la independencia del MP y la celeridad en la investigación
penal
Se suprime el Consejo del MP, fortaleciendo la figura del Fiscal General (9,
10, 11, 12, se deroga totalmente el nombre y número de la sección 3, título
2 del decreto 40-94, y los artículos 19,20,21, 22, 23)
Se crean la Coordinación Nacional y Fiscales Regionales (art. 24 bis) La
coordinación nacional, tendrá a su cargo la articulación con los fiscales
regionales. Los fiscales regionales serán los jefes del MP en las regiones
que les fueren encomendados y los responsables de su buen
funcionamiento en el área respectiva.
Se regula la carrera profesional del MP, capacitando a los fiscales:
Principios que rigen la carrera fiscal y el régimen disciplinario: Principio de
legalidad, non bis in ídem, independencia del proceso disciplinario,
proporcionalidad, tomando en cuenta: naturaleza del servicio afectado,
grado de responsabilidad, grado de perturbación efectiva del servicio,
naturaleza de los bienes jurídicos afectados, circunstancias en las que
sucedió el hecho y antecedentes laborales del trabajador en la institución
(art. 60 LOMP)
Principios que rigen la carrera profesional: Idoneidad, objetividad,
integridad y probidad, transparencia, no discriminación y estabilidad.
Se establece el sistema permanente de evaluación de desempeño (art.
81bis) ]Es el sistema permanente por medio del cual se califica el
rendimiento del personal de carrera, y tendrá como finalidad determinar la
eficiencia y eficacia del personal en el cumplimiento de sus funciones, así
como establecer necesidades de capacitación a efecto de superar las
deficiencias encontradas y reconocimientos. La evaluación se efectuará
por lo menos una vez al año.
Se crean las Juntas Disciplinarias (art. 60 LOMP)
Se crea la Supervisión General (Art. 64 bis LOMP)

c. POLÍTICA CRIMINAL DEMOCRÁTICA DEL ESTADO DE GUATEMALA


2015-2035: fue formulada bajo el criterio ordenador de la Constitución

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Política y todos los instrumentos pertinentes de derecho internacional y de
derechos humanos suscritos por el país, así como atendiendo el resultado
de las consultas que se hicieron a los diversos sectores sociales, religiosos,
empresariales, institucionales y autoridades de los pueblos indígenas,
entre otros. Tiene como función esencial la creación de las estrategias
interinstitucionales para el abordaje articulado de los hechos y fenómenos
criminales priorizados, sobre la base de cuatro ejes: la prevención, la
investigación, la sanción y la reinserción, en coordinación con las
organizaciones de la sociedad civil y otros actores del país. Pretende
enfrentar la criminalidad y la violencia bajo el paradigma de la seguridad
ciudadana, por lo que es una política criminal inclusiva, orientada a atender
también las particularidades de las poblaciones vulnerabilizadas, con
perspectiva de género, pertinencia cultural y lingüística, enfoque
victimológico y consideración particular del derecho indígena.
En términos de la construcción de la democracia y la convivencia pacífica,
la presente política constituye un insumo de primer orden para fortalecer la
acción del estado a favor del bien común, la vida, el desarrollo humano, la
paz y el fortalecimiento del Estado de Derecho y la democracia. Se
promueve la cultura de legalidad que obliga al respeto irrestricto del marco
normativo nacional e internacional vigente. Prioriza la prevención del
delito, establece una investigación centralizada, científica, articulada,
estratégica y efectiva de los hechos que más impacto y regularidad social
presentan.
Tiene como objetivo general la creación de estrategias articuladas que
permitan a las instituciones del sector justicia y seguridad ciudadana, el
abordaje de los principales hechos de violencia y criminalidad que ocurren
en el país y que afectan los bienes jurídicos, los cuales el Estado tiene el
deber de proteger, tanto desde la óptica de las posibilidades efectivas de
tutela, como desde la prevención, considerada herramienta de primer
orden para minimizar la incidencia delictiva. La articulación deberá
considerar la participación de las organizaciones de la sociedad civil, la
academia, la iniciativa privada y los pueblos indígenas, entre otros
sectores.
Pretende enfrentar el fenómeno de la violencia y el delito a través de una
metodología que se oriente a desarrollar un análisis de las causas de los
mismos, con el apoyo de herramientas y de investigación que ofrecen la
criminología, la victimología, la sociología, la antropología, psicología, la
estadística, la informática y otras. Con estas ciencias auxiliares de la
política criminal, será posible analizar los diversos aspectos del delito, la
violencia y sus consecuencias, así como proveer recomendaciones y
observaciones que permitan diseñar estrategias que faciliten identificar y
entender las causas del delito y sus efectos; al mismo tiempo que se
buscara la reparación de los daños ocasionados a las víctimas y se
asegurará una pronta y adecuada imposición y ejecución de las penas.
Está concebida como un conjunto articulado de lineamientos de carácter
estratégico, para incidir, desde la prevención, en las estructuras sociales
que puedan mejorar la condición política, económica, social, educativa y
cultural, a fin de reducir o evitar la comisión de hechos delictivos,
potenciando las condiciones que permitan una efectiva prevención del
delito, la construcción de una cultura de legalidad y tolerancia ciudadana,
teniendo como aliados a los medios de comunicación, fortaleciendo a las
demás instituciones estatales encargadas de la persecución penal e
investigación criminal, a fin de evitar la impunidad y la corrupción, así

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como garantizar condiciones efectivas de tratamiento y retorno al
contexto social, para las personas que hayan infringido la ley. Articula la
investigación criminal, generando mecanismos más adecuados de uso de
la información, planificación de acciones estratégicas a nivel nacional y
regional, selección de casos, para enfrentar los distintos fenómenos
criminales, particularmente de las áreas priorizadas, de conformidad con
las condiciones específicas de los distintos departamentos y su incidencia
criminal.
De igual forma, se orienta hacia decisiones afectivas que permitan afrontar
la corrupción y la impunidad, mejorando las capacidades de las
instituciones, la formación de sus empleados (as) y funcionarios (as),
definiendo además mecanismos más eficientes para el control
disciplinario, evaluación de desempeño y reclutamiento de personal.
En el eje de la sanción, plantea racionalizar el uso de la pena privativa de
libertad, considerando la intensidad de la lesión a los bienes jurídicos que
afecta a la convivencia armónica, las condiciones particulares del autor del
hecho delictivo, así como la necesidad de fortalecer los mecanismos de
resolución alterna de conflictos y ampliar las alternativas de sanción
previstas en la legislación penal.
El eje de la reinserción social, articula los esfuerzos que se llevan a cabo
desde otras políticas, orientados a disminuir el hacinamiento carcelario,
mejorar las condiciones de reclusión, generar mecanismos que posibiliten
el cumplimiento del fin resocializador y rehabilitador de la sanción y
políticas para el retorno al contexto social.

d. POLÍTICA DE PERSECUCIÓN PENAL DEMOCRÁTICA DEL MINISTERIO


PÚBLICO: la política criminal democrática del estado de Guatemala se
ejecutará mediante la articulación de todas las instituciones de la
administración pública, las que por su propia naturaleza tienen incidencia
en la prevención, investigación, sanción y reinserción social tanto a nivel
nacional, como regional, departamental, municipal y comunitario. En el
marco de la cooperación internacional para promover la participación
centroamericana en el abordaje de la criminalidad organizada, se orientará
la suscripción de instrumentos de cooperación con otros países, a fin de
enfrentar de mejor manera con una estrategia regionalizada los
fenómenos criminales, en los términos que prevé la Convención de
Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional,
conocida como la Convención de Palermo y sus 3 protocolos. Esta política
busca fortalecer el cumplimiento de los diferentes convenios y tratados
internacionales en materia de seguridad y justicia, con la intervención
efectiva de los pueblos indígenas (maya, Garífuna y xinca), así como de las
organizaciones de la sociedad civil que brindan su aporte desde el control
social informal.
Objetivo General de la política: Disminuir los índices de criminalidad y
violencia social, mediante la implementación y creación de estrategias de
prevención, investigación, sanción y reinserción social, que permita el
desarrollo integral, la convivencia social armónica y seguridad ciudadana
para las y los guatemaltecos.
Ejes de la política: Prevención: es el enfoque que procura desarrollar
acciones articuladas entre las instituciones del Estado, la sociedad civil,
sector académico, autoridades indígenas, sector privado, entre otras,
orientadas a disminuir o evitar que un hecho delictivo o violento ocurra;
actuando sobre las causas del crimen y la violencia. Investigación: Proceso

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objetivo, científico, articulado e integral encaminado a descubrir la verdad
de los hechos criminales y atribuir la responsabilidad o inocencia de los
implicados, que involucra acciones interdisciplinarias. Sanción: es la
consecuencia que se deriva de la infracción de la norma penal, que tiene
incidencia en la convivencia social armónica, y que debe orientarse a
remediar los efectos de dicha transgresión, atendiendo las condiciones
particulares de quien realiza el hecho y en proporcionalidad a la afectación
del bien jurídico. Reinserción: Proceso mediante el cual el estado
promueve mecanismos para garantizar condiciones integrales de
tratamiento para la rehabilitación e integración social de las personas que
egresan del sistema penitenciario, evitando que vuelvan a delinquir. Ejes
transversales: Lucha contra la corrupción: implementación de los
mecanismos institucionales orientados a eliminar las prácticas de
corrupción en el ejercicio de la administración pública y el sector privado,
fortaleciendo la promoción de los valores propios del estado democrático
de derecho, la transparencia, la rendición de cuentas y la cultura de
denuncia, asegurando mecanismos de protección al denunciante, así como
el desarrollo de campañas de sensibilización, entre otras. Lucha contra la
impunidad: Desarrollar los mecanismos que aseguren la eficaz denuncia,
investigación y sanción de los responsables de los fenómenos criminales y
los delitos priorizados, de manera que se contribuya también a imponer las
sanciones adecuadas a quienes cometen hechos delictivos y desarticular
grupos de criminalidad organizada y aparatos clandestinos de seguridad
que cometen delitos que afectan a toda la población guatemalteca. Lucha
contra la discriminación y el racismo: asegurar en todo el proceso de
implementación de la política criminal democrática, acciones
interinstitucionales, en coordinación con la sociedad civil, la academia, la
iniciativa privada y los pueblos indígenas entre otros, orientadas a prevenir,
investigar y sancionar el trato desigual de las personas por razones de
etnia, condición económica, orientación sexual e identidad de género,
creencias, en todo el quehacer de las instituciones del sector justicia. Ética
y profesionalismo: Promover acciones orientadas a mejorar la formación
profesional, ética y académica en coordinación con las instituciones
educativas, colegio de abogados y organización profesionales, como
herramienta de fortalecimiento de la administración de justicia. Enfoques y
perspectivas: enfoque de género: permite visibilizar la desigualdad social
construida a partir de las diferencias biológicas entre hombres y mujeres.
Además, es una herramienta útil para la eliminación de la discriminación
contra las mujeres, a fin de promover la equidad e igualdad entre los seres
humanos; y con su incorporación en la política criminal democrática, se
reconoce que hombres y mujeres son diferentes biológicamente, pero
iguales en dignidad y derechos; por lo tanto, el abordaje que debe hacerse
a la prevención, investigación, sanción y reinserción social debe ser
diferenciada y especializada con base a las necesidades específicas de las
personas. En ese sentido, el estado debe garantizar y respetar los derechos
humanos de todas las personas, en especial de las mujeres, atendiendo a
su condición, situación y posición dentro de la estructura social y
asegurando su acceso a las oportunidades que le permitan su desarrollo
pleno. Perspectiva victimológica: visibiliza a la víctima del delito como un
importante sujeto de derecho. Lo cual permite que la planificación,
ejecución y decisiones en materia de política criminal sean más eficaces y
eficientes. Además contribuye al diseño de modelos de atención que
respondan a las necesidades de la víctima, así como a la restitución de sus

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derechos y del daño ocasionado por el delito, tanto en el sistema de
seguridad y justicia, como en materia de política pública en general. La
atención a la víctima del delito debe ser inmediata, con calidad, calidez y
con pertinencia cultural, garantizando y respetando sus derechos
humanos. Pertinencia cultural y lingüística: adaptar los servicios que
prestan las instituciones del sistema de justicia y seguridad ciudadana a la
cultura o cosmovisión de las personas integrantes de pueblos indígenas y la
atención en su propio idioma. Desde la consideración de la pertinencia
cultural es indiscutible que la visión de los pueblos indígenas debe tomarse
en cuenta en las decisiones que se tomen en el abordaje de los hechos
delictivos y os mecanismos de solución de conflictos que ellos
implementan. La política criminal democrática deberá crear las
herramientas que aseguren que el servicio público de administración de
justicia garantice la atención en el idioma de cada pueblo, la consideración
a las condiciones específicas del lugar, la exclusión del racismo, la no re
victimización, y el respeto a la forma de solución de los conflictos por parte
de pueblos indígenas, así como desarrollar las bases para la coexistencia
del pluralismo jurídico. Acceso a la justicia para poblaciones vulnerables:
garantizar que las poblaciones vulnerabilizadas cuenten con las
condiciones necesarias para conocer, promover, ejercer y defender sus
derechos y obligaciones, asegurando la igualdad de trato ante la ley y la no
discriminación, de manera que las instituciones del sistema de justicia y
seguridad ciudadana garanticen un trato digno, implementen
procedimientos especializados de atención, establezcan infraestructura
adecuada en sus instalaciones y desarrollen campañas de sensibilización
sobre las necesidades particulares de estas poblaciones.

e. PLAN ESTRATÉGICO DEL MINISTERIO PÚBLICO 2018-2023: Mediante


acuerdo número 131-2018 de fecha 10 de diciembre de 2018, la Fiscal
General de la República y Jefe del Ministerio Público aprueba el plan
estratégico del Ministerio Público 2018-2023.
Dentro del marco normativo de actuación institucional, se encuentra: a)
Constitución política de la república de Guatemala, que en el artículo 251
establece que el Ministerio Publico es una institución auxiliar de la
administración pública y de los tribunales con funciones autónomas, cuyos
fines principales son velar por el estricto cumplimiento de las leyes del país,
su organización y funcionamiento se regirá por su ley orgánica y establece
que el jefe del Ministerio Público es el Fiscal General de la República, a
quien le corresponde el ejercicio de la acción penal pública. b) Ley Orgánica
del Ministerio Público, que en su artículo 10 indica que el Fiscal General de
la República es el jefe del Ministerio Publico y el responsable de su buen
funcionamiento, su autoridad se extiende a todo el territorio nacional, es
quien ejerce la acción penal publica y las atribuciones que la ley le otorga al
Ministerio Público, por sí mismo o por medio de los órganos de la
institución. El MP tiene las funciones de investigar los delitos de acción
pública y promover la persecución penal ante los tribunales, según las
facultades que le confiere la constitución Política de la República de
Guatemala, las leyes de la república y los tratados y convenios
internacionales. Ejerce acción civil en los casos previstos por la ley y
asesora a quien pretenda querellarse por delitos de acción privada de
conformidad con lo que establece el código procesal penal. Asimismo,
tiene la función de dirigir a la PNC y demás cuerpos de seguridad del
Estado en la investigación de hechos delictivos. Debe preservar el Estado

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de Derecho y el respeto a los Derechos Humanos, efectuando las
diligencias ante los tribunales de justicia. c) Código Procesal Penal, que es
otra norma de importancia para definir el marco legal de actuación del
Ministerio Público, dicho código entro en vigencia en julio de 1994
iniciando una transición estructural del sistema penal, no solo en
Guatemala sino en américa latina, que significo sustituir el hasta entonces
vigente proceso penal inquisitivo por uno de corte acusatorio. En el artículo
8 establece que el MP como institución, goza de plena independencia para
el ejercicio de la acción penal y la investigación de los delitos, debe basar su
actuación en varios principios establecidos en la constitución política de la
república de Guatemala y en el código relacionado, dentro del cual existen
principios y derechos constitucionales básicos, tales como; principio de
legalidad, juicio previo, presunción de inocencia, derecho de defensa,
derecho de audiencia y derecho a traductor o interprete, entre otros; que
se constituyen en la base de un juicio de garantías y observador del
principio de inocencia de las y los ciudadanos guatemaltecos, que los hace
ser el sustento de un verdadero estado de derecho. d) Leyes de naturaleza
penal: código penal, ley de armas y municiones, ley de protección integral
de la niñez y adolescencia, ley contra la narcoactividad, ley contra la
delincuencia organizada, ley contra el lavado de dinero y otros activos, ley
contra la defraudación y el contrabando aduanero, ley de migración, ley de
juzgados y tribunales de mayor riesgo, ley contra el Femicidio y otras
formas de violencia contra la mujer, ley para la protección de sujetos
procesales y personas vinculadas a la administración de justicia penal,
código procesal penal, ley forestal, ley para prevenir y reprimir el
financiamiento del terrorismo, ley de extinción de dominio, ley para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar, ley contra la
violencia sexual, explotación y trata de personas, ley contra la corrupción,
ley de equipos terminales móviles, ley nacional de adunas, ley orgánica del
instituto para la asistencia y atención a la víctima del delito, ley para la
protección del patrimonio cultural de la nación, ley de contrataciones del
estado, ley del régimen penitenciario, ley de implementación del control
telemático en el proceso penal. e) Leyes relativas a órganos auxiliares de la
investigación: ley orgánica de la policía nacional civil, ley del instituto
nacional de ciencias forenses, ley de dirección general de investigaciones
criminales, ley de acceso a la información pública, ley orgánica de la
procuraduría general de la nación, ley orgánica del instituto de la defensa
publica penal. f) Instrucciones generales. g) Políticas Públicas: dentro de las
políticas públicas vigentes, están: EL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
K´ATUN 2032, REPARACION A LAS COMUNIDADES AFECTADAS POR LA
CONSTRUCCION DE LA HIDROELECTRICA CHIXOY, POLITICA
NACIONAL PARA LA REDUCCION DE RIESGO A LOS DESASTRES, LEY Y
POLITICA NACIONAL DE CAMBIO CLIMATICO, PLAN DE LA ALIANZA
PARA LA PROSPERIDAD DEL TRIANGULO NORTE, POLITICA CRIMINAL
DEMOCRATICA DEL ESTADO DE GUATEMALA, POLITICA PUBLICA DE
PROTECCION INTGRAL A LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA, y en
cumplimiento a los acuerdos de paz, ACUERDO SOBRE EL
FORTALECIMIENTO DEL PODER CIVIL Y FUNCION DEL EJERCITO EN
UNA SOCIEDAD DEMOCRATICA. h) Políticas institucionales: POLITICA DE
PERSECUCION PENAL DEMOCRATICA DEL MINISTERIO PUBLICO,
POLICITA PARA LA IGUALDAD ENTRE MUJERES Y HOMBRES DEL
MINISTERIO PUBLICO, POLICITA DE ACCESO DE LOS PUEBLOS
INDIGENAS AL MINISTERIO PUBLICO Y POLITICA DE DERECHOS

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HUMANOS PARA LA PERSECUCION PENAL DEL MINISTERIO PUBLICO.
i) Normativa internacional.
La estructura funcional del área de fiscalía es la siguiente:
- Fiscalías de distrito y municipales
o Fiscalía de Alta Verapaz
 Fiscalía de Chisec
 Fiscalía de Ixcán
 Fiscalía de Santa Catarina la Tinta
o Fiscalía de Baja Verapaz
 Fiscalía de Rabinal
o Fiscalía de Coatepeque
o Fiscalía de Chimaltenango
o Fiscalía de Chiquimula
 Fiscalía de Esquipulas
o Fiscalía de El Progreso
o Fiscalía de Escuintla
 Fiscalía de San José
 Fiscalía de Santa Lucia Cotzumalguapa
 Fiscalía de Tiquisate
o Fiscalía de Distrito Metropolitano
 Fiscalía de Amatitlán
 Fiscalía de Chinautla
 Fiscalía de Mixco
 Fiscalía de Palencia
 Fiscalía de San Juan Sacatepéquez
 Fiscalía de Santa Catarina Pinula
 Fiscalía de Villa Canales
 Fiscalía de Villa Nueva
 Unidad de Atención Integral
 Unidad de Decisión Temprana
 Unidad de Dirección de la Investigación
 Unidad de Litigio
 Almacén de Evidencias
o Fiscalía de Huehuetenango
 Fiscalía de la Democracia
 Fiscalía de Santa Eulalia
o Fiscalía de Izabal
 Fiscalía de Morales
o Fiscalía de Jalapa
o Fiscalía de Jutiapa
 Fiscalía de Asunción Mita
 Fiscalía de Moyuta
o Fiscalía de Peten
 Fiscalía de Poptún
 Fiscalía de La Libertad
 Fiscalía de Melchor de Mencos
o Fiscalía de Quetzaltenango
o Fiscalía de Quiche
 Fiscalía de Joyabaj
 Fiscalía de Nebaj
o Fiscalía de Retalhuleu
o Fiscalía de Sacatepéquez
o Fiscalía de San Marcos

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 Fiscalía de Ixchiguán
 Fiscalía de Malacatán
 Fiscalía de Tecún Umán
o Fiscalía de Santa Rosa
 Fiscalía de Casillas
 Fiscalía de Taxisco
o Fiscalía de Sololá
 Fiscalía de Santiago Atitlán
o Fiscalía de Suchitepéquez
 Fiscalía de San Juan Bautista
o Fiscalía de Totonicapán
o Fiscalía de Zacapa
 Fiscalía de Gualán
- Fiscalías de sección
o Fiscalía de asuntos constitucionales, amparos, y exhibición personal
o Fiscalía de asuntos internos
o Fiscalía contra la corrupción
o Fiscalía contra el crimen organizado
 Unidad fiscal contra el tráfico ilegal de armas de fuego,
explosivos, armas químicas, biológicas, atómicas, trampas
bélicas y armas experimentales
 Agencia fiscal contra el crimen organizado Jalapa
 Agencia fiscal contra el crimen organizado Quetzaltenango
 Agencia fiscal contra el crimen organizado San Marcos
o Fiscalía contra el delito de extorsión
o Fiscalía contra delitos electorales
o Fiscalía contra lavado de dinero u otros activos
 Unidad de extinción de dominio
o Fiscalía contra trata de personas
 Unidad contra la venta de personas y adopciones irregulares
 Unidad contra la explotación sexual
 Unidad contra la explotación laboral y otras modalidades de
trata de personas
 Unidad de atención integral
 Unidad para la atención de las personas migrantes victimas de
posibles delitos y sus familiares
o Fiscalía de delitos administrativos
o Fiscalía de delitos contra el ambiente
 Agencia fiscal de delitos contra el ambiente Izabal
 Agencia fiscal de delitos contra el ambiente Peten
 Agencia fiscal de delitos contra el ambiente Alta Verapaz
o Fiscalía de delitos contra el patrimonio cultural de la nación
 Fiscalía de sección adjunta región nororiente sede San Benito
o Fiscalía de delitos contra la propiedad intelectual
o Fiscalía de delitos contra la vida y la integridad de la persona
 Agencias fiscales departamento de Escuintla
 Agencias fiscales municipio de Villa Nueva
o Fiscalía de delitos económicos
o Fiscalía de delitos de narcoactividad región central
 Fiscalía de sección adjunta de delitos de narcoactividad región
nororiental sede Izabal
 Fiscalía de sección adjunta de delitos de narcoactividad región
nororiental sede Quetzaltenango

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 Fiscalía de sección adjunta de delitos de narcoactividad región
oriente sede peten
o Fiscalía de Derechos Humanos
 Unidad fiscal de delitos contra los derechos humanos
 Unidad fiscal de delitos contra activistas de derechos humanos,
operadores de justicia y periodistas
 Unidad fiscal de casos especiales del conflicto armado
 Unidad fiscal especial de delitos contra sindicalistas
 Unidad fiscal contra delitos de discriminación
o Fiscalía de ejecución
 Agencia fiscal sede Quetzaltenango
o Fiscalía liquidadora
o Fiscalía de menores o de la niñez
 Agencia fiscal Coatepeque
 Agencia fiscal Alta Verapaz
 Sede regional Chimaltenango
 Sede regional Escuintla
 Agencia fiscal Huehuetenango
 Agencia fiscal Jalapa
 Sede regional Jutiapa
 Sede regional Petén
 Agencia fiscal Puerto Barrios
 Sede regional Quetzaltenango
 Agencia Fiscal Quiché
 Agencia Fiscal Salamá
 Agencia Fiscal San Marcos
 Agencia Fiscal Santa Rosa
 Agencia Fiscal Sololá
 Agencia Fiscal Sacatepéquez
 Agencia Fiscal Suchitepéquez
 Sede regional Zacapa
o Fiscalía de la mujer
 Agencia fiscal en fiscalía de distrito de Jutiapa
 Agencia fiscal en fiscalía de distrito de Petén
 Agencia fiscal en fiscalía de distrito de Quetzaltenango
 Agencia fiscal en fiscalía de distrito de Quiché
 Agencia fiscal en fiscalía de distrito de San Marcos
 Agencia fiscal en fiscalía de distrito de Sololá
 Agencia fiscal en fiscalía municipal de Mixco
 Agencia fiscal en fiscalía municipal de Santa Catarina Pinula
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Alta Verapaz
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Chimaltenango
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Chiquimula
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Escuintla
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Huehuetenango
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Izabal
 Agencia fiscal en fiscalía de Distrito de Jalapa

La estructura funcional del área administrativa es la siguiente:


- Despacho del fiscal General de la República
- Asesoría del sistema de gestión de la calidad
- Unidad asesora de genero
- Departamento jurídico

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- Unidad de auditoría interna
- Jefatura administrativa
o Dirección Administrativa
 Departamento de información y prensa
 Unidad de información publica
 Departamento de servicios generales
 Sección de administración de vehículos
 Unidad de telecomunicaciones
 Unidad de conserjería y servicio de apoyo
 Unidad de mensajería
 Unidad de reproducción de documentos
 Departamento de infraestructura
 Sección de administración del edificio Gerona
 Sección de mantenimiento
 Departamento de eventos de cotización y licitación
 Sección de compras
 Sección de almacén
o Dirección de Recursos Humanos
 Sección de reclutamiento y selección de personal
 Sección de acciones de personal
 Sección de clasificación de puestos y salarios
 Sección de nomina
 Guardería “Ak´al”
o Dirección Financiera
 Departamento de presupuesto
 Departamento de tesorería
 Departamento de contabilidad
 Sección de ejecución presupuestaria
 Unidad de inventarios
 Unidad de archivo
o Sección de archivo general de expedientes
o Dirección de análisis y planificación
 Departamento de análisis y planificación
 Departamento de desarrollo institucional
- Secretaria general
o Dirección de investigaciones criminalísticas
o Oficina de protección
o Supervisión general
 Sede región central
 Sede región norte
 Sede región occidente
 Sede región oriente
 Sede región sur
- Secretaria privada y de asuntos estratégicos
- Secretaria de asuntos internacionales y cooperación
o Departamento de ejecución de proyectos de cooperación externa
o Departamento de cooperación
o Unidad especializada de asuntos internaciones
o Agregaduría legal
- Secretaria de política criminal
o Departamento de coordinación de atención a la victima
o Departamento de pueblos indígenas

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- Coordinación del sistema informático integrado
o Departamento del sistema informático administrativo
o Departamento del sistema información de control de la investigación
del MP –SICOMP-
- Dirección de análisis criminal
- Departamento de procedimientos administrativos disciplinarios
- Departamento de seguridad
- Unidad de métodos especiales de investigación
- Unidad de evaluación del desempeño
- Fiscalías de Distrito
o Fiscalías municipales
- Fiscalías de sección
- Unidad de impugnaciones
- Unilat, Unidad especializada contra organizaciones criminales dedicadas a la
narcoactividad y/o lavado de dinero u otros activos, y delitos contra el orden
tributario
- Fiscalía especial contra la impunidad (FECI)
- Unidad de capacitación

La estructura funcional del área de investigaciones es la siguiente:


- Despacho del Fiscal General de la República
- Dirección de Investigaciones Criminalísticas
o Sub dirección de investigación criminal operativa
 Unidad de asistencia técnica
 Unidad de investigadores
o Sub dirección de investigación criminalística
 Unidad de recolección de evidencias
 Unidad de monitoreo

Organización:
- Fiscal General de la República y Jefe del Ministerio Público
- Fiscales Regionales
- Fiscales de Distrito y Fiscales de Sección
o Jefatura de la Fiscalía Distrital
 Fiscal de Distrito
 Área de enlace para análisis criminal
 Área de apoyo administrativo y logístico
 Comité de gestión fiscal
o Unidad de atención integral
 Oficina de atención permanente (OAP)
 Oficina de atención a la víctima (OAV)
o Unidad de Decisión Temprana (UDT)
o Unidad de dirección de la investigación (UDI)
 Área de investigadores
 Área de atención de casos de flagrancia
 Área de procesamiento de la escena del crimen
 Área de fenómeno criminal
o Unidad de Litigio (UL)
 Área de audiencias previas al juicio
 Área de audiencias de juicio
 Área de prueba para juicio
- Fiscales de Distrito Adjunto y Fiscales de Sección Adjunto
- Agentes Fiscales

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- Auxiliares Fiscales
FUNCIONES: Las funciones del Ministerio Público se establecen en el artículo 2 de
la Ley Orgánica del Ministerio Público, siendo las siguientes:
a. Investigar los delitos de acción pública y promover la persecución penal ante los
tribunales, según las facultades que le confieren la Constitución, las leyes de la
República, y los tratados y convenios internacionales.
b. Ejercer la acción civil en los casos previstos por la ley y asesorar a quien
pretenda querellarse por delitos de acción privada de conformidad con lo que
establece el Código Procesal Penal.
c. Dirigir a la Policía Nacional Civil y demás cuerpos de seguridad del Estado en la
investigación de hechos delictivos.
d. Preservar el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos,
efectuando las diligencias necesarias ante los tribunales de justicia.
DIAGNOSTICO INSTITUCIONAL: Tomando en consideración la información que
es generada amplia y detalladamente por el SICOMP y el análisis realizado a la
misma, se planteó el Eje 1: Diagnóstico, elaboración de Protocolos de Investigación
Criminal y adecuación del Modelo de Gestión de Casos, con el cual se pretende hacer
una revisión de los modelos de gestión que se han venido utilizando a efecto de
analizar los actores, procedimientos utilizados y otros factores como la influencia
que tiene el liderazgo de los fiscales, la cantidad y capacidad del personal asignado
a las fiscalías, las cargas de trabajo, la efectividad de los turnos, entre otros. Este
análisis permitirá determinar y validar un modelo de gestión que tenga una mejor
producción y respuesta a las denuncias recibidas.
Por otra parte, es oportuno indicar que, dentro de las principales fortalezas se
manifestó que se dispone de una estructura organizacional adecuada, así como
políticas institucionales que orientan en la parte sustantiva la persecución penal
estratégica, sin embargo habrá que evaluar y validar la misma, al hacerse la
revisión del modelo de gestión; adicionalmente, se considera necesaria la
incorporación del enfoque de género y pertinencia cultural en los procedimientos
que estas dependencias llevan a cabo. Al respecto, es importante indicar que estos
son factores que influyen en el logro de resultados, así como contar con recurso
humano capacitado, con experiencia y actitud positiva en la mayoría de fiscalías,
dependencias de apoyo y administrativas.
Asimismo, es preciso redefinir la competencia territorial de algunas fiscalías
municipales y la material de las fiscalías especiales y de Sección, para mejorar la
coordinación y prestación de servicios a efecto de facilitar la accesibilidad a la
población.
Otro factor negativo que incide en el funcionamiento del Ministerio Público y
limita el acceso de la población a la justicia pronta y cumplida, es la poca presencia
institucional a nivel nacional, ya que actualmente solo se tiene presencia en el
20.3% de los municipios del país, con 23 fiscalías de distrito, 46 fiscalías o agencias
municipales, de las cuales siete aún se encuentran pendientes de implementación
(Ver mapa de presencia institucional en Anexo 1), y 22 fiscalías de Sección.
En consecuencia, cada una de las sedes tiene asignada una jurisdicción y cobertura
territorial extensa, tanto en el área urbana como en la rural, situación que se ve
agravada debido al difícil acceso a comunidades rurales y áreas marginales del
país.
Con la finalidad de contribuir a superar esta situación, se realizó la definición del
Eje 2: Fortalecer la respuesta ante los delitos contra la vida, contra las extorsiones, la
criminalidad organizada y la corrupción, cuyo objetivo estratégico es: mejorar el
acceso a la justicia, así como la calidad del servicio y entre sus nueve líneas de
acción se plantea la ampliación y fortalecimiento de cobertura del Ministerio
Público a través de la creación o readecuación de fiscalías y agencias fiscales a

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nivel nacional. En ese sentido, se tiene prevista la creación y puesta en
funcionamiento de 25 agencias fiscales, implementación de kioscos de denuncias
y quejas, así como el establecimiento de fiscalías móviles en comisarías de la
Policía Nacional Civil ubicadas en áreas de alto riesgo.
En lo que respecta a las estadísticas generadas de delitos contra la vida, para el
mismo período, se recibieron 2,566 expedientes, de los cuales 241 corresponden al
delito de Femicidio; presentándose 377 acusaciones, incluidas en esta cifra 26 por
el ilícito de Femicidio; en tal sentido, se puede afirmar que en relación al número
de expedientes recibidos con las acusaciones presentadas se ha tenido una
efectividad del 14.69%.
Especial atención merece señalar que de las 427,819 denuncias recibidas, 8,289
están asociadas al ilícito penal de extorsiones, registrándose 3,158 en el
departamento de Guatemala; considerando que desde la creación de la Fiscalía
contra el Delito de Extorsión se han obtenido únicamente alrededor de 380
sentencias, se evidencia un 4.58% de efectividad en el ataque frontal de este
delito.
En respuesta a esta situación, dentro de las líneas de acción se propone el
fortalecimiento de la Fiscalía de Delitos Contra la Vida y la Integridad de las
Personas, así como la promoción de acciones de prevención del delito
principalmente el de extorsión.
Como acción afirmativa a las reformas efectuadas a la Ley Orgánica del Ministerio
Público, se aprobó la regionalización territorial institucional; asimismo, se inició
con la implementación de sedes. Por lo que, en este eje se incluye la readecuación
de las funciones de la Coordinación Nacional y Fiscales Regionales que permitirá
completar su implementación para facilitar entre otros, el apoyo oportuno, la
coordinación intrainstitucional, la descentralización de funciones, reducción de
tramos de control y la dirección de la persecución penal de los fenómenos
criminales, tomando en consideración las particularidades, características y
principales delitos propios de cada región.
El crecimiento organizacional, incluyendo la creación de nuevas agencias fiscales
de fiscalías de sección y agencias fiscales en algunos hospitales nacionales, ha
permitido la atención inmediata y especializada, así como la realización de
diligencias urgentes de investigación de determinados tipos penales, priorizados
en la Política de Persecución Penal Democrática del Ministerio Público, sin
embargo, aún no son suficientes. Además, se han establecido modalidades de
trabajo que han demostrado en la práctica ser efectivas, tales como la reunión de
coordinación y seguimiento de casos de impacto en las primeras 24 y 72 horas en
algunas fiscalías especializadas, la Certificación Internacional de la Calidad ISO
9001 de la Fiscalía Contra el Delito de Extorsión y el Modelo de Atención Integral a
víctimas del delito, que podrán ser revisados y validados para su aplicación en
otras fiscalías.
En el área técnica, la creación y aportes de dependencias de análisis y de
aplicación de métodos especiales de investigación, haciendo uso de tecnología
para la obtención y procesamiento de información, han contribuido con el área
fiscal en la persecución penal estratégica y la desarticulación de estructuras
criminales. Al respecto, es importante resaltar que recientemente se efectuó el
fortalecimiento de la Dirección de Investigaciones Criminalísticas (DICRI),
Dirección de Análisis Criminal (DAC) y Unidad de Métodos Especiales (UME). Sin
embargo, los requerimientos realizados a estas dependencias, sobrepasan la
capacidad de respuesta.
Por ello el Eje 3: Modernización de la Investigación Criminal, planteado dentro de
este Plan, tiene como objetivo la sistematización de los procesos de investigación
criminal que contribuyan a la modernización y mejora continua de los mismos,

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planteándose entre sus líneas de acción, la desconcentración de la Dirección de
Investigaciones Criminalísticas, el monitoreo y evaluación del cumplimiento de la
Política de Persecución Penal Democrática del Ministerio Público, el
fortalecimiento de la coordinación con los organismos cooperantes, el diseño y/o
actualización de protocolos de investigación criminal estratégicos, así como el
fortalecimiento de las capacidades técnicas y profesionales a equipos
multidisciplinarios.
Otro factor que debe resaltarse es que el Ministerio Público ha hecho esfuerzos
para el combate de los delitos de delincuencia común, así como los realizados por
las maras o pandillas, las cuales se movilizan con facilidad en los territorios y áreas
fronterizas de los países centroamericanos, principalmente en los que conforman
el denominado Triángulo Norte, burlando así las acciones de persecución que se
realizan.
Con la finalidad de lograr efectividad en estas acciones, se ha incluido en el
presente Plan Estratégico el Eje 4: Intercambio de Información y Política Criminal
del Triángulo Norte, Honduras, El Salvador y Guatemala, que busca aunar esfuerzos
para combatir de forma conjunta la lucha contra la delincuencia fuerzas de
seguridad y de persecución penal de Honduras, El Salvador y Guatemala, para el
abordaje en conjunto de fenómenos de infracción y transgresión de las normas
relacionadas con la financiación, producción y tráfico de sustancias ilegales y
aspectos asociados, así como el establecimiento de las bases para una persecución
penal estratégica en el territorio centroamericano.
En los últimos años se ha trabajado en forma conjunta y con el apoyo de las
dependencias que conforman la Dirección de la Policía Nacional Civil, logrando
comunicación y coordinación asertiva en la investigación de hechos delictivos,
allanamientos y otras actividades que han permitido desarticular estructuras
criminales. Con el afán de mantener la buena relación y mejorar los procesos que
se realizan en conjunto, es necesaria la incorporación del Eje 5: Coordinación y
fortalecimiento de la relación entre el Ministerio Público y la Policía Nacional Civil,
que tiene por objeto articular esfuerzos y recursos entre ambos para el
intercambio y sistematización de la información criminal, que permita fortalecer la
persecución penal estratégica.
Para lograr este objetivo se incluyeron entre las líneas de acción, el
establecimiento de mecanismos de coordinación, comunicación y control con el
Ministerio de Gobernación para el intercambio y sistematización de la información
criminal, la conformación de una mesa técnica bilateral (PNC-MP) para el análisis
de los fenómenos criminales, de las diversas manifestaciones de las estructuras
criminales existentes en el territorio nacional, de los mercados ilícitos y de los
patrones delictivos, así como la conformación de unidades conjuntas,
multidisciplinarias y especializadas de investigación criminal con la Policía
Nacional Civil bajo la dirección del Ministerio Público.
Como resultado del crecimiento de la institución, se ha producido un aumento
significativo del personal fiscal del Ministerio Público y aunque se han realizado
esfuerzos por la profesionalización de los fiscales y la implementación de la
Carrera Fiscal, no se han obtenido los frutos esperados.
Si bien la Unidad de Capacitación del Ministerio Público ha llevado a cabo
numerosos eventos de capacitación, los esfuerzos no han sido suficientes para
brindar la cobertura a todo nivel.
Es por ello, que el Eje 6: Formación, Capacitación y Especialización de los Fiscales
promueve la profesionalización del personal del Ministerio Público, que contribuya
al mejoramiento de las capacidades técnicas y profesionales para una efectiva
persecución penal, conteniendo como líneas de acción el establecimiento de
alianzas estratégicas con agencias de investigación internacional, la realización del

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diagnóstico que identifique las necesidades de los fiscales para el fortalecimiento
institucional y suscripción de convenios con universidades nacionales e
internacionales que impartan o acrediten estudios superiores dirigidos a personal
del área fiscal y de apoyo del Ministerio Público.
En este sentido se propone también el uso de los sistemas informáticos
institucionales para impartir diariamente temas de capacitación, los que en
determinado período serán objeto de evaluación.
El sistema actual para la presentación de denuncias, tiene inmersas situaciones
que dificultan a las víctimas de un hecho delictivo acudir a las instituciones que
pueden ayudarles a hacer justicia. Entre estas podemos mencionar que la víctima
debe repetir varias veces el hecho acontecido con diferentes actores e incluso
debe enfrentarse con su victimario. Si bien el Ministerio Público ha hecho
esfuerzos por mejorar la atención por medio de la Oficina de Atención a la Víctima
o a través del Modelo de Atención Integral, MAI, es necesario revisar el
funcionamiento de estas oficinas, así como la atención que debe brindarse en las
fiscalías que no cuentan con estas dependencias.
En virtud de lo expuesto, se requiere ampliar la cobertura del modelo de atención
integral, dado que se dispone de este servicio en el 82% de las fiscalías de distrito y
únicamente en las fiscalías municipales de Mixco y Villa Nueva del departamento
de Guatemala.
El presente Plan Estratégico para atender esta situación, ha incluido el Eje 7:
Reducción de la victimización secundaria de la víctima del proceso penal, teniendo
como objetivo estratégico proteger los derechos de la víctima a través de acciones
que eliminen la victimización secundaria de todos los actores del sector justicia y la
confrontación con su victimario. Para alcanzar este objetivo, se ha incluido dentro
de sus líneas de acción, establecer alianzas estratégicas con instituciones de la
Instancia Coordinadora de Modernización del Sector Justicia, para desarrollar un
modelo de atención integral a la víctima, moderno y especializado que evite la
victimización repetitiva durante el proceso penal, la revisión de protocolos de
atención a la víctima que incluya los mecanismos de infraestructura que eviten la
confrontación con su victimario, la coordinación interinstitucional para el
tratamiento adecuado de víctimas del delito, así como el diseño e implementación
de una política transversal que permita la atención a los grupos vulnerables,
principalmente niñez, adolescentes y personas con discapacidad física.
La alta demanda del servicio, limitado número de fiscalías y falta de personal
provocan alta carga laboral que tiene como consecuencia atención tardía de los
casos y la mora fiscal existente, por diversas causas. Adicionalmente, la actuación
fiscal se ve afectada en algunos casos, por la inseguridad en la realización de
diligencias, siendo víctimas de amenazas, secuestros, negación de acceso entre
otros, así como por factores externos entre los que se incluyen la mora judicial y la
de los requerimientos de peritaje al Instituto Nacional de Ciencias Forenses.
De acuerdo con datos del SICOMP en el mes de mayo del 2014, se tenía como
mora fiscal alrededor de 1,280,378 expedientes sin resolver, para reducirla se
crearon agencias fiscales liquidadoras ubicadas en los municipios de Mixco, Villa
Nueva, Suchitepéquez, Escuintla, Cobán y Quetzaltenango, que trabajan
coordinadamente y bajo la directriz de la Fiscalía Liquidadora ubicada en la ciudad
capital.
Esta fiscalía tiene a su cargo las acciones y el manejo de criterios de liquidación de
expedientes y con los procedimientos realizados se produjo una reducción del
48.2% de los expedientes identificados a mayo 2014; sin embargo, las acciones
realizadas no lograron una reducción global, ya que para mayo de 2018, la mora
fiscal asciende a un aproximado de 1,248,590 expedientes, evidenciando la

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urgente necesidad de diligenciar una cifra superior de expedientes al total de
denuncias recibidas.
Con la intención de reducir la mora fiscal, se plantea dentro del Plan Estratégico el
Eje 8: Acciones para evitar la mora fiscal, cuyo objetivo estratégico es promover el
diligenciamiento oportuno de los casos en los procesos de investigación penal,
para que se tenga una pronta y eficaz respuesta.
Sus líneas de acción proponen la ejecución de un diagnóstico situacional que
permita establecer las causas y recomendaciones para reducir la mora fiscal y un
plan de necesidades para dotación de equipo, sistemas informáticos y protocolos
para el diligenciamiento de casos, la emisión de disposiciones claras, precisas y
concretas para la investigación y solicitudes a los órganos jurisdiccionales en
plazos razonables, así como la realización de la reingeniería de gestión y solución
de expedientes entrelazado con el monitoreo y evaluación del desempeño.
Derivado de los constantes hechos delictivos, propensión de la escena del crimen
para su contaminación y pérdida de indicios, así como la necesidad de compartir
información estratégica, se incluye en el Plan Estratégico el Eje 9: Fortalecimiento
de la Unidad de Monitoreo y conformación de la Fiscalía de Reacción Inmediata, cuyo
propósito es reducir los tiempos de llegada de los equipos de investigación del
Ministerio Público a la escena del crimen para la oportuna y efectiva recopilación
de información y obtención de indicios que faciliten la investigación.
Para ello se plantea el rediseño e implementación de la Unidad de Monitoreo,
como una oficina de interacción a nivel nacional con las sedes fiscales, que recopile
información inmediata de los hechos criminales para las directrices específicas de
la Coordinación Nacional.
Adicionalmente, se propone la creación de la Fiscalía de Reacción Inmediata o de
alto impacto, con competencia a nivel nacional, conformada por fiscales y
personal de apoyo multidisciplinario, con competencias específicas para la
atención de casos que ameriten una respuesta inmediata a la población y la
conformación de una mesa interinstitucional para el fortalecimiento del Sistema
Penitenciario.
Finalmente, pudo establecerse que el crecimiento del Ministerio Público además
de acelerado ha sido desordenado, considerándose que aún es insuficiente el
personal en algunas fiscalías, dependencias de apoyo y administrativas para
atender la alta demanda de servicio, por lo que es frecuente que el personal
manifieste que la distribución del trabajo no es equitativa.
En la gestión de recursos humanos, se encontró que se tienen deficientes y
engorrosos procesos de selección, contratación y asignación de personal,
inadecuado plan de clasificación de puestos vigente, falta o insuficiente inducción
al puesto de trabajo, no se conocen los programas de capacitación, así como
ausencia de programas de salud preventiva y ocupacional, que reduzcan los
efectos emocionales y psicológicos negativos en el personal que atiende a
víctimas y acude a escenas de crimen.
La percepción generalizada de la gestión administrativa y financiera es negativa,
entre otros aspectos, por procedimientos burocráticos, falta de toma de
decisiones oportunas, mala atención al usuario y la concentración de la función en
la ciudad capital, que conlleva a la pérdida de tiempo del personal, recursos como
combustible, viáticos, entre otros; así como atrasos en la entrega de productos y
suministros que no permiten la oportuna atención a las víctimas.
La mayoría de dependencias presentan deficiencias en su planificación, en la
ejecución del presupuesto y en sus procedimientos. Aunque se han producido
reformas de tipo legal, varios procesos no han sido actualizados y en algunos
casos se encuentra el acomodamiento del personal para continuar laborando sin
innovar o proponer mejoras. Existen manuales de normas y procedimientos que

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están autorizados, pero en su mayoría requieren ser actualizados derivado de las
reformas legales que han surgido o de las mejoras administrativas que se llevan a
cabo. En lo correspondiente a aspectos informáticos, en el área metropolitana se
considera apropiado el servicio de mantenimiento preventivo y correctivo al
equipo de cómputo, así como el apoyo técnico informático. Sin embargo, en el
interior de la República, el personal de soporte técnico es insuficiente para brindar
dicho servicio en las fiscalías de distrito y municipales, toda vez que tienen
asignadas varias sedes. Generalmente no se potencia el uso de los sistemas
informáticos, por el desconocimiento que se tiene de sus funcionalidades.
Por otra parte, la falta de vehículos y las malas condiciones de los que se
encuentran en uso, dificultan la realización de diligencias, así como de comisiones
de trabajo. Adicional a las gestiones engorrosas para obtener este apoyo logístico,
deben realizarse el mantenimiento preventivo y correctivo de los mismos.
En lo que a infraestructura física compete, no se cuenta con lineamientos o política
que guíe la toma de decisiones, condiciones de arrendamiento y adquisición de
instalaciones; no se tienen rótulos de identificación y señalización de rutas de
evacuación, tampoco se cuenta con equipo ni un plan de contingencia con
personal capacitado, para proceder debidamente en casos de emergencia por
desastres naturales o acción humana, poniendo en riesgo la seguridad e integridad
física de colaboradores y usuarios de las instalaciones.
La mayoría de las instalaciones son arrendadas, inadecuadas e insuficientes para
albergar al personal asignado y brindar el servicio en condiciones propicias
(presentan deficiencias de funcionalidad, servicios sanitarios, ventilación,
iluminación, privacidad, áreas lúdicas, así como de espacio para puestos de
trabajo, para ingerir alimentos, para el resguardo de expedientes, evidencias,
entre otros). En la mayoría de las fiscalías del interior de la República, se carece de
planta eléctrica que pueda suplir la falta o el mal funcionamiento del fluido
eléctrico necesario para el funcionamiento de los equipos utilizados en las
fiscalías.
Derivado de esta situación y siendo que el área administrativa no tiene razón de
ser si no es en función del servicio al área fiscal, se incorporó al Plan Estratégico el
Eje 10: Fortalecimiento del Área Administrativa en Apoyo a la Gestión Fiscal,
planteándose como objetivo estratégico: actualizar los procesos administrativos
del Ministerio Público que contribuyan a dar respuesta ágil y oportuna a los
requerimientos del área fiscal.
Las líneas de acción de este eje, comprenden la modernización y sistematización
de los procedimientos de las dependencias del área administrativa para apoyar la
gestión fiscal a través de una reingeniería administrativa, ampliar el uso del
Sistema Informático Administrativo del Ministerio Público –SIAMP–, que permita
agilizar los diferentes procesos administrativos y la implementación de firma
electrónica, establecimiento de alianzas estratégicas y suscripción de convenios
con universidades nacionales e internacionales que impartan o acrediten estudios
superiores dirigidos a personal del área administrativa del Ministerio Público y el
fortalecimiento de la política de información pública a través de la readecuación
física, equipamiento y protocolos de atención.
MARCO ESTRATEGICO INSTITUCIONAL: La planificación institucional orienta
hacia una gestión efectiva, creadora de valor o beneficio público. En esa
perspectiva, el marco estratégico es determinante, ya que establece los
fundamentos de todo el proceso de acuerdo a su mandato legal.
MISIÓN: Somos una institución con funciones autónomas, que promueve la
persecución penal, dirige e investiga los delitos de acción pública, actuando y
velando por el estricto cumplimiento de las leyes, con responsabilidad, ética,

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objetividad e imparcialidad, a fin de coadyuvar a la aplicación de una justicia
pronta y cumplida.
VISIÓN: Ser una institución con altos estándares de calidad continua en la gestión
de casos, con equidad de género, pertinencia étnica y etaria, alto grado de
sensibilidad humana y enfoque victimológico, consolidando la justicia pronta y
cumplida, en el combate directo contra la delincuencia, la corrupción e impunidad.
OBJETIVO GENERAL: Promover la persecución penal, dirigir la investigación de
los delitos de acción pública y velar por el estricto cumplimiento de las leyes,
actuando con objetividad, imparcialidad y con apego al principio de legalidad, en
los términos que la ley establece.
PRINCIPIOS Y VALORES: Son las convicciones que orientan la función de la
institución y por consiguiente el trabajo de todos los que la integran, para llevar a
cabo con efectividad la misión institucional. Los principios y valores del Ministerio
Público son los siguientes:
a) Legalidad: Asegurar la excelencia y la corrección de los procesos, y el fiel
cumplimiento con los deberes y responsabilidades que se establecen en la
Constitución Política de la República de Guatemala, en la Ley Orgánica y en las
normas o reglamentos de la Institución. Además, constituye un compromiso
medular garantizar un ambiente de trabajo donde impere el respeto, la
solidaridad, y la unión de propósitos para que la institución pueda cumplir su
misión.
b) Independencia de criterio: En toda actuación o intervención del Ministerio
Público, lo que comprende, sin que constituya una mención taxativa, la diversidad
de procesos de administración, gerenciales y el ejercicio de la acción penal; se
exige aplicar criterios objetivos e imparciales. Cuando el criterio profesional pueda
estar menoscabado por cualquier situación que impida tomar una decisión con la
independencia de criterio que se espera, se exige notificar la situación al nivel
jerárquico superior y la determinación de no intervenir por imperativos de las
normas éticas en adelante expuestas.
c) Transparencia: Las decisiones que se adoptan en todo el andamiaje de la
institución están sujetas al escrutinio público. En consecuencia, se exige
documentar los actos de la gestión pública, permitiendo la publicidad de los
mismos, salvo las excepciones establecidas por la ley y por los tratados y
convenciones internacionales suscritas y ratificadas por Guatemala y exponer, en
la etapa que corresponda, ante el sistema de justicia y la sociedad, los criterios
legales utilizados y las justificaciones que sustentaron las determinaciones o
acciones. Lo anterior, en aras de honrar el cargo público que se ocupa, fortalecer el
respeto y la credibilidad en la institución.
d) Servicio: En las acciones administrativas y en todas las etapas que integran el
ejercicio de la acción penal, hay que observar estrictamente los plazos que se
establecen en la Ley correspondiente o mediante las instrucciones impartidas por
el nivel jerárquico superior, a fin de que la sociedad tenga un eficaz y eficiente
servicio de la institución y la pronta acción del sistema de justicia.
Además se enmarca el compromiso de brindar un servicio de excelencia, con
calidad, eficiente, eficaz y sensible.
e) Confianza: Exige estar conscientes de que en cada actuación hay que asegurar
la confianza en lo que se hace y en los resultados esperados, y con el compromiso
de garantizarle a la sociedad que se cumple con la ley.
f) Neutralidad y Objetividad: Se refiere a un criterio profesional guiado fielmente
por el compromiso de aplicar la ley a los hechos bajo investigación, garantizándole
a las partes involucradas los derechos procesales y sustantivos que se les
reconocen por la Constitución Política de la República y las demás leyes, tratados y
convenciones internacionales suscritas y ratificadas por Guatemala, sin que las

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actuaciones oficiales del funcionario o empleado de la institución estén
influenciados o motivados por cualquier propósito que afecte la objetividad del
resultado previsto.
g) Competencia profesional: Las funciones públicas y actividades profesionales
tienen que ejecutarse con pericia y excelencia, lo que exige el compromiso de
exponerse al estudio continuo, a la práctica y a la participación en capacitaciones
diseñadas por la institución.
h) Lealtad: Desempeñar un cargo público en el Ministerio Público conlleva
absoluta lealtad a la misión y visión de la Institución. En toda intervención o
actuación procede anteponer el interés social o colectivo a cualquier interés
personal o privado, sea este de naturaleza económica, o de relación con terceros o
de cualquier otra índole.
i) Honestidad: Todo laborante del Ministerio Público está obligado a actuar, tanto
en sus funciones públicas como en su vida privada de manera escrupulosa,
evitando actuaciones que pudieran dar lugar a la impresión de que sus relaciones
sociales, de negocios, de familia o amistad influyen o han influido en alguna forma
en el resultado de sus actuaciones oficiales. Cuando se presente una situación de
las indicadas, deberá hacerlo de conocimiento inmediato de su superior jerárquico
para que se disponga lo que procede.
j) Integridad: En el contexto del ejercicio de las funciones públicas, incluye, entre
otros actos, el compromiso de no colocarse bajo ninguna circunstancia que pueda
influir en la toma de decisiones y el desempeño de las obligaciones. Las
circunstancias pueden incluir obligaciones financieras u otras con terceros.
k) Responsabilidad: En el contexto del ejercicio de las funciones públicas, incluye,
entre otros actos, el observar los estándares que establecen la ley y las normas de
la institución; y desplegar todo el esfuerzo necesario para ejercer con excelencia
las funciones encomendadas.
l) Dignidad humana: Se entiende como el derecho que tiene cada ser humano de
ser respetado y valorado como ser individual y social, con sus características y
condiciones particulares por el solo hecho de ser persona.
m) Equidad: El accionar del Ministerio Público está dirigido al respeto de los
derechos civiles, sociales y políticos de toda persona, evitando todo tipo de
discriminación, por ello se hace necesario utilizar el enfoque de género y
pertinencia cultural de manera transversal.

f. INSTRUCCIONES GENERALES DEL MINISTERIO PÚBLICO:


a. 02-97: Implementación de expedientes entre OJ – MP. FG: Héctor
Hugo Pérez Aguilera.
b.03-97: Puntualidad y asistencia.
c. 09-97: Queda prohibidas compras y ventas de personal y usuarios,
el empleado debe tener la debida presentación, ser puntual y portar
en área visible el gafete de identificación.
d.1000-2001: Realizar solicitudes de documentos de soporte a
instituciones y autorizaciones judiciales cuando fuere necesario,
con fundamento en el artículo 319CPP (2001). F.G: Adolfo González
Rodas.
e. 1194-2001: Concluido el debate debe remitirse a la unidad de
impugnaciones: Copia del escrito de acusación y ofrecimiento de
prueba, acta de debate y admisibilidad de la prueba, ellos serán los
encargados de impugnar. 01.10.2001 empieza a funcionar la unidad
de impugnaciones.
f. 01-2002: 1° El Fiscal Distrital, Agente Fiscal, y Auxiliar Fiscal están
facultados para asistir a las indagatorias. 2° se debe coordinar con

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la Fiscalía de asuntos constitucionales, amparos y exhibición
personal. 3° Para reforma de auto de procesamiento se debe pedir
audiencia al juez. 4° se debe informar sobre casos de impacto. F.G:
Carlos David De León Argueta.
g.151-2002: Todos los objetos que hayan sido secuestrados deben ser
remitidos al OJ. Todo objeto ofrecido pero que no fue secuestrado
debe permanecer en almacén del MP. Queda Prohibido tener
evidencia en las agencias. F.G: Adolfo González Rodas.
h.152-2002: Los fiscales especiales responden por su actividad.
Distritales y de sección deben velar por el buen funcionamiento de
sus unidades. Toda sentencia condenatoria pasa a impugnaciones.
Cuando se investigue a un funcionario con antejuicio solo se
pueden tramitar aquellas actuaciones que cuya pérdida es de temer
e indispensables para fundar la petición.
i. 001-2003: F.G: Carlos David De León Argueta. Institucionalización
del sistema de información para la investigación por parte del MP
(SICOMP) como único sistema de trabajo y registro para las
fiscalías. 01.06.2003.
j. 01-2006: F.G: Juan Luis Florido Solís. Instrucción general para la
aplicación de la metodología de la investigación criminal,
institucionaliza una metodología de trabajo para mejorar la
planificación, ordenamiento, control y seguimiento de las
investigaciones criminales realizadas por funcionarios del MP que
permita una construcción efectiva y lógica de la acusación o demás
actos conclusivos. HIPOTESIS CRIMINAL: Quien, a Quien, Que,
Cuando, Donde, Como y Porque. PLAN DE INVESTIGACIÓN:
componente jurídico factico y probatorio. INSTRUCCIONES AL
INVESTIGADOR. IMPUTACIÓN: instrucción 2-2005 factico,
probatorio y jurídico. Art 13 de CPRG. Construcción jurídica de la
acusación: art 332 bis #2 CPP. Se implementó a partir del
03.03.2006 y está vigente desde el 03.01.2006.
k. 02-2006: Instrucción general que rectifica la instrucción general
para la utilización de sobreseimiento #6-2005. Los agentes fiscales
son los directamente responsables por la solicitud que se plantee
ante el juez contralor respectivo. Ningún auxiliar fiscal está
autorizado para formular solicitudes de sobreseimiento.
l. 04-2006: Instrucción general para la persecución penal de ilícitos
cometidos con ocasión del trámite de adopciones irregulares.
Reformada por la instrucción 06-2006 que básicamente agrega los
intereses del menor y los derechos de los niños. Tienen como
principios: interés superior del niño, la dignidad, tutelaridad,
identidad. Basado en el artículo 1-4 Protocolo facultativo a la
convención sobre derechos del niño. Regula la VENTA DE NIÑOS:
como todo acto o transacción en virtud de la cual un niño es
transferido por una persona o grupo de personas a otra a cambio de
un beneficio económico, con la finalidad de una adopción irregular.
Art. 112 LEY PINA. Se pueden utilizar los métodos especiales de
investigación de la ley contra la delincuencia organizada. Trata de
personas art. 194 código penal. Se debe establecer el modus
operandi. La adopción irregular se debe tipificar con el delito de
trata de personas. También se consideran autores a las personas
que hayan facilitado las conductas descritas en el tipo penal. Pedir
análisis financiero para comprobar cómo y quién paga. Comprobar

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que la colaboración sea esencial. Es un delito continuado cuando 2
o más adopciones irregulares se lleven por la misma persona.
m. 05-2006: Instrucción general para el tratamiento de los
delitos contra la libertad sexual por parte del Ministerio Público.
Tiene como principios: la promoción de intereses concretos de las
víctimas. Protección a favor de las víctimas. Asistencia apropiada a
las víctimas. Información. Interés superior de la niñez.
Confidencialidad. Bien jurídico tutelado. Para la recepción de
denuncia y practica del examen médico forense es necesario
recabar la información de la víctima, lo debe realizar personal de la
OAV de preferencia psicólogo del mismo sexo de la víctima, con
privacidad, debe presentarse ante la victima interesado y confiable,
prestando atención, no censurar el relato, no influir en él/ella, no se
debe prejuzgar e inmediatamente cuando termine su relato se le
debe remitir al Médico forense para su evaluación. Los delitos
cometidos contra menores son de acción pública según el art 24 ter
del CPP. La pericia del médico forense debe ir relacionada con el
relato de cómo fueron los hechos, y debe tener el consentimiento
de la víctima. Según la convención de los derechos del niño, en
menores de edad, aunque estén solos, es posible ordenar raspado
de uñas, restos de tejido, piel, pelo, vello, sustancias, etc. Y que se
verifiquen sus prendas. En la escena del crimen, cuando la haya, hay
que buscar restos de fluidos. Para el reconocimiento del imputado,
es necesario solicitar autorización judicial para obtener evidencia
corporal y muestras para ADN. Durante el desarrollo del proceso
penal, hay prohibición de pre juzgamiento. Puede haber delito sin
desfloración del himen en el caso de las mujeres y niñas. En todos
los casos hay que solicitar pericia psicológica y psiquiátrica, la
declaración de la víctima solicitarla en anticipo de prueba con
fundamento en el art 317 CPP. Si el delito es continuado y cometido
por una red del crimen organizado se debe aplicar lo relativo a trata
de personas. Protocolo facultativo de la convención sobre los
derechos del niño.
n.07-2006: Directrices generales para la aplicación del manual de
procedimientos de escenas del crimen. Tiene por objeto,
inspeccionar el área, fijar la escena, recolectar y resguardar todo
objeto material, sin importar el tamaño, que esté relacionado con el
presunto hecho delictivo que permita establecer la existencia del
hecho y las circunstancias en que pudo ser cometido para lo cual
deberá documentar las actividades practicadas. El fiscal es el que
inicia la cadena de custodia. Las fichas dactilares se remiten al
gabinete Criminalístico de la PNC.
o.08-2006: Reforma a la instrucción general 1-2006 para la aplicación
de la metodología de investigación criminal. Se debe realizar la
reunión de inicio de turno con todo el equipo. Se debe realizar una
reunión al finalizar cada procesamiento para análisis, formulación
de hipótesis y señalar diligencias, si no da tiempo se debe realizar al
finalizar el turno. En casos de impacto se debe reunir a las 24 horas
y posterior 24 horas para conclusiones preliminares. 1 vez a la
semana se deben realizar reuniones para informar al jefe superior,
el auxiliar con el agente, el agente con el distrital/de sección.
p.12-2006: Recepción, registro y traslado de información relacionada
con el procesamiento de la escena del crimen. La unidad de

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monitoreo debe enviar la información de manera inmediata. El
agente /auxiliar de turno y el equipo de escena reciben la
información vía telefónica, el resto del equipo era antes por
localizador, ahora se utiliza el Whatsapp, el personal de turno
tienen la obligación de remitir el número de turno y el nombre del
personal a monitoreo, previo a iniciar el turno. Los agentes fiscales
son directamente responsables de que la información le llegue a
monitoreo. Es responsabilidad del equipo permanecer en el lugar
destinado para turno, puntualmente, en el caso de requerir un
permiso especial, se debe contar con autorización escrita del jefe
superior inmediato, a menos que sea una emergencia. Todos deben
revisar sus equipos a efecto de salir a las escenas lo más pronto
posible, al inicio de turno.
q.13-2006: reforma a la instrucción general 4-2006 para la
persecución penal de ilícitos cometidos con ocasión del trámite de
adopciones irregulares. La instrucción 4-2006 fue aprobada el 27 de
septiembre 2006 y suspendida por la 06-2006 de fecha 16 de
octubre 2006, la presente reforma y activa la 4-2006. Reforma el
interés del niño, el objeto de la venta de niños, el trámite irregular
de adopción, cobro de beneficios económicos indebidos, obtención
ilícita del niño, consentimiento viciado de la madre, suposición de
parto, alteración de medios de prueba, falta de autorización para el
abrigo de un niño, actuación irregular del notario. Directriz 17, 22,
38, 45.
r. 02-2007: instrucción general que define criterios técnicos para la
aceptación o rechazo de casos para el análisis de residuos de
disparo en manos. La absorción atómica ya no es válida pues en la
actualidad se hace el barrido electrónico.
s. 05-2007: instrucción general para el fortalecimiento de la
coordinación entre el MP y PNC en el proceso de investigación
criminal. Busca fortalecer la coordinación y cooperación entre el
personal de ambas instituciones, se agregan a los investigadores de
la policía en las reuniones de inicio de turno, se les debe instruir que
en caso de flagrancia deben dar declaración en turno de tribunales,
entregan la prevención y la evidencia para realizar la imputación. Se
deben realizar reuniones con los jefes cuando hayan obstáculos y
se debe tratar de resolver cualquier problema, de estas reuniones se
debe informar a la secretaria de política criminal.
t. 07-2007: instrucción general para la solicitud y diligenciamiento de
allanamientos, inspección y registro. Tiene por objeto unificar
criterios, respetar el derecho de inviolabilidad de la vivienda, el
fiscal es responsable de la diligencia, debe velar porque se cumplan
las disposiciones legales, art. 190 y 193 CPP. Previo a realizar un
allanamiento se debe tomar en cuenta: 1. Información inicial del
hecho a investigar. 2. Confiabilidad de la información. 3. Delito
imputado y personas sospechosas. 4. Identificar el lugar a allanar: si
no se cuenta con dirección exacta, es necesario tener al menos: #
de contador, puntos de referencia cercanos, nombre popular que
pudiera tener la casa, el lugar o su entorno, entre otros. Es
importante la discrecionalidad. Hay que indicarle al juez: 1. El
motivo y necesidad de la diligencia. 2. El presunto delito. 3.
Identificar a sospechosos, si se tuviesen. 4. Describir que se
pretende encontrar. 5. Dirección exacta / identificación del

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inmueble. Es importante presentar en la audiencia el informe de
investigación policial, declaración de los agentes y cualquier otra
investigación preliminar. Durante la diligencia se puede ordenar
que no se ausenten los moradores, se debe evitar el uso de la
fuerza, se debe entregar una copia de la orden al morador, el fiscal
debe presenciar el registro. Art 147 CPP.
u.10-2007: instrucción general para la formulación de acusaciones por
parte del MP. Son obligación del agente fiscal, se debe remitir a la
unidad de litigio con 5, 10, 15 días antes de que concluya el periodo
de investigación, depende del plazo de investigación que fije el
juez.
v. 2-2008: Instrucción general para la dirección y desarrollo de
investigaciones preliminares o previas. Tiene por objeto establecer
la metodología de trabajo de las investigaciones preliminares que
por mandato legal corresponde desarrollar al MP con el auxilio de la
PNC, con el fin que se reúnan los elementos necesarios que
permitan hacer una imputación objetiva de los hechos criminales.
INVESTIGACION PRELIMINAR: es un conjunto de actos realizados
por los fiscales o por la policía bajo la dirección del MP o realizada
por MP y técnicos en procesamiento de escena del crimen,
inmediatamente después de tener conocimiento de un hecho
delictivo. Los fiscales deben dirigir el desarrollo de la investigación
preliminar que puede consistir en: aprehensión en flagrancia, orden
de aprehensión, muertes violentas y muertes sospechosas de
criminalidad, casos de urgencia o comprobación inmediata, casos
de crimen organizado, noticia de un inminente delito. Las
diligencias mínimas que debe realizar un fiscal de turno son:
entrevistas, lineamientos y vigilancias PNC, identificar testigos,
verificar información, documentar (foto /video) en caso de 2
escenas, buscar la principal, individualizar agraviados, ordenar
investigaciones que sustenten una solicitud de allanamiento,
informarse sobre record delictivo del sindicado, coordinar
protección a testigos, remitir lesionados a Médico Forense, solicitar
clausura de inmuebles o secuestro de bienes muebles.
w. 03-2008: instrucción general para el tratamiento de los
delitos que surgen de la violencia intrafamiliar, por parte del MP.
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR: cuando exista cualquier acción u
omisión que de manera directa o indirecta causare daño o
sufrimiento físico, sexual, psicológico o patrimonial, tanto en el
ámbito privado, como en el ámbito público a persona integrante
del grupo familiar, por parte de parientes, conviviente o ex
conviviente, cónyuge o ex cónyuge, o con quien haya procreado
hijos o hijas. Se debe coordinar con la OAV, para que determinen si
la víctima sufre alguno de los síntomas de la violencia intrafamiliar:
síndrome de la mujer maltratada, síndrome del niño maltratado,
síndrome de indefensión aprendida, síndrome de Estocolmo. Se
debe tomar en cuenta el ciclo de violencia: si hay acumulación de
tensión, explosión o incidente agudo de agresión, distanciamiento
y reconciliación. Los criterios para identificar la violencia son: si es
física, psicológica o emocional, sexual, económica o patrimonial.
Los principios en los que se basa esta instrucción son: dignidad de la
víctima, asistencia apropiada a la víctima, inmediación del fiscal al
caso, interés superior de la niñez. Los criterios generales de

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actuación: son la prohibición de prejuzgamiento, denuncia por
terceros, denuncias presentadas por escrito, medidas urgentes,
medidas de seguridad. Los criterios jurídicos de actuación son
colocar la denuncia, reiteración del hecho, verificar circunstancias
agravantes, peritaje de médico forense, solicitar peritaje
psicológico y psiquiátrico, y el respectivo informe socioeconómico.
En la actualidad hay que tomar en cuenta la ley contra el Femicidio,
si el agresor acepta ayuda de psicólogo debe ser remitido a una
entidad ajena al MP.
x. 04-2008: instrucción general relativa al seguimiento que los fiscales
deben dar al desarrollo de los peritajes solicitados y a la
recuperación de los indicios o evidencias de los peritajes ya
realizados. Hay que estar pendiente y llamar para que remitan los
dictámenes.
y. 05-2008: instrucción general para el fortalecimiento de la
persecución penal de adolescentes en conflicto con la ley penal.
Tiene por objeto brindar a los fiscales criterios específicos de
actuación para que se desarrolle una mejor persecución penal de los
ilícitos cometidos por adolescentes en conflicto con la ley penal. En
casos de que el menor sea detenido en flagrancia, desde que se
tiene conocimiento de tal situación se deben realizar las diligencias
necesarias para realizar la imputación o el conocimiento de hechos
al menor (ya que es inimputable). Dentro de la etapa preparatoria
se deben dar prioridad a los casos en que se haya emitido la
privación de libertad. Se debe comprobar la edad del adolescente.
En los casos en que haya participado un adulto, se debe tener
buena coordinación con la Fiscalía que lleva el proceso del adulto.
En casos de delincuencia organizada, se debe coordinar con la
unidad que lleve el caso de los adultos. Según instrucción 5-2007
también menores debe tener reuniones con PNC a efecto de tener
buenas estrategias de trabajo. En cuanto a las medidas de coerción,
estas garantizan la presencia del adolescente en el proceso penal.
La citación se utiliza en delitos de poca gravedad, siempre y cuando
no haya alterado su vida cotidiana, siga viviendo en el mismo lugar,
asista a establecimiento educativo y/o trabajo. La presentación
periódica puede ser semanal, ante dependencia administrativa,
educativa o social, evitando en la medida de lo posible el sistema
judicial. Arraigo, arresto domiciliario y arresto residencial: por
arraigo se entiende como la restricción de locomoción fuera del
país, el arresto domiciliario se enciente como restricción de
locomoción fuera del departamento que se designe y arresto
residencial como la restricción de locomoción fuera de la residencia
que se designe. El cuidado o vigilancia insta a que un adulto vigile al
menor. Prohibiciones de asistencia y de comunicación, trata de
asegurar las pruebas y de proteger a las personas. PRIVACION DE
LIBERTAD PROVISIONAL: es excepcionalísima y se utilizara
únicamente en delitos graves. El seguimiento y control es realizado
por el auxiliar fiscal. En cuanto al plazo y la prórroga de la
investigación, cuando hay una medida de coerción es de 2 meses.
Se debe informar a la víctima la decisión de archivo cuando aplique
y ésta se puede solicitar por medio de audiencia acumulada, con
fundamento en el ACUERDO 42-2007 ART. 4 CSJ. Se pueden
utilizar mecanismos alternativos como la conciliación, remisión,

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criterio de oportunidad reglado, la conciliación con fundamento en
el art 185 de la ley Pina, esta no aplica en casos de violencia grave.
El criterio de oportunidad reglado no se ve afectado el interés
público. El procedimiento abreviado no se debe utilizar como un
mecanismo automático de resolución de casos. La acusación tiene
los mismos requisitos que la de adulto. Fundamento arts. 209 y 255
de la ley Pina.
z. 07-2008: instrucción general para la implementación del modelo de
atención a la víctima en el MP. Es de uso obligatorio. Es para
brindar atención integral a las víctimas, atiende víctimas directas y
colaterales, evita la re victimización, se trabaja con los
profesionales de la OAV, se da atención psicológica, médica y
social, el psicólogo debe remitir a la víctima a un trabajador /a social
y si fuera necesario al médico forense. El procedimiento es que se
registre a la víctima obteniendo datos generales, llenando una
boleta y en el sistema, evaluación de la situación de la víctima. El
procedimiento de referencia de la víctima debe ser a través del
fiscal o encargado de la OAV a una red de derivación, se debe saber
que necesita la víctima y establecer qué tipo de atención requiere,
se solicita el apoyo a la red de derivación, se le da traslado y
acompañamiento, la institución establecerá el tiempo de la
atención. Se tendrán 3 niveles para ver el riesgo de las victimas
siendo 1 el menos grave y 3 el más grave. La asistencia primaria
está orientada a ver las consecuencias directas de los delitos y
prevenir la victimización secundaria. En la continuación de la
asistencia se le da seguimiento a los planes de atención. Se deben
revisar las actuaciones para evitar la victimización secundaria e
informar a la víctima sobre los elementos con que se cuenta, que
falta y etapas del proceso y fecha de audiencias aunque ella o el no
participe.
aa. 08-2008: Instrucción general para la implementación del
protocolo para la estabilización de la víctima del delito, en la
primera entrevista. TECNICAS VICTIMOLOGICAS DURANTE LA
ENTREVISTA: mostrar empatía, actitud, lenguaje, escucha activa,
confianza y respeto positivo incondicional. TECNICAS PARA
BRINDAR LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS. Contacto
adecuado con la víctima, relato de las víctimas, recomendaciones:
enfocar el problema de la víctima, solicitar ambulancia si hay
necesidad por emergencia médica, no debatir, no confrontar, no
dar consejos directos, ser paciente, no prometer lo que no es
posible, mantener la conversación enfocada en ella/él, usar siempre
sentido de esperanza. TECNICAS PARA LA RECEPCIÓN DE
DENUNCIA: Explicar a la víctima que sus reacciones son normales,
contrarrestar sentimientos de culpa, no denotar expresiones de
aburrimiento, enojo, incredulidad, se debe demostrar comprensión
evitar las interrupciones en el relato, apoyar a la víctima a
reformular los hechos del relato y ordenar su secuencial, repetir o
parafrasear a manera de énfasis. INFORMACIÓN A LA VICTIMA EN
LA OAP: deben darle a conocer los derechos que le asisten y cómo
obtener información, así como explicarle de las entrevistas
posteriores y momentos que puede ser citada y dejarle nombre e
información de ubicación en caso necesite más ayuda. PERSONAS
DE LA TERCERA EDAD: puede requerir hospitalización, hay que

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observarla, no exagerar la articulación de las palabras, pero hablar
más alto de lo que acostumbra, y no gritar.
bb. 09-2008: Instrucción general para la implementación del
protocolo para la atención de la niñez y adolescencia, víctimas
directas y colaterales. La victima debe esperar el menor tiempo
posible, las diligencias deben ser en privado con la presencia del
padre o la madre o una persona de su confianza y una psicóloga de
la OAV. Pueden denunciar ellos directamente aunque no vayan
acompañados de sus padres o representantes. Se le debe informar
sobre las fases del proceso y la función del personal. Deben ser
escuchados y pueden expresarse libremente. Los fiscales no deben
citar agraviado y agresor a la misma hora y lugar. Las victimas
deben ser atendidas en un lugar cómodo, seguro y privado, de
preferencia en la OAV donde deben contar con un área para el
efecto. Las preguntas deben ser claras y de estructura simple de
acuerdo a la edad, nivel educativo y grado de madurez. Hay que
implementar mecanismos para evitar declaraciones innecesarias y
velar por la dignidad del menor. Los anticipos de prueba se
realizaran con el objeto que el menor ya no se presente a declarar al
debate. Hay que asegurar que las evaluaciones sean acordes al
delito denunciado y propiciar seguridad en los menores. NO
OLVIDAR TRANQUILIZAR A LOS PADRES SI ESTOS NO HAN
PARTICIPADO DEL DELITO. Se les debe informar a los padres y/o
tutores sobre las entrevistas y el objeto. Se deben utilizar
materiales de juego. LOS INFANTES SE DIVIDEN EN 2 GRUPOS: 1°
de 2 a 3 años: usar muñecos, títeres y material de juego, la mejor
manera de acercarse es con una sonrisa y demostrar calma y
paciencia, hasta que el niño se sienta confortable. 2° de 6 a 12 años:
provocar la narración libre para que después por medio de
preguntas abiertas determinar aspectos que necesitan ser
aclarados, estar alerta para detectar signos de aburrimiento y
cansancio. ADOLESCENTES: la relación es casi exclusivamente
verbal, se debe iniciar con preguntas relacionadas con su vida
cotidiana, su trabajo, su familia, su barrio, sus amigos, y las
actividades que prefieren hacer. No asumir que la víctima conoce
asuntos de naturaleza sexual.
cc. 10-2008: Instrucción general para la implementación del
protocolo para la atención a víctimas de delitos contra la libertad y
seguridad sexual, y el pudor, en las oficinas de la OAV. Trabaja bajo
los siguientes principios: asegurar que no esté en peligro la vida de
la víctima antes de continuar con la atención, asegurar la privacidad
y confidencialidad en la entrevista. Se debe registrar a la víctima
(datos). Se le debe explicar las etapas de la atención. Tratar bien a
la víctima. Debe obtener de la víctima: la historia consecutiva de la
violencia sexual, si conoce a la persona que la agredió, si permanece
solo/a en casa, si se trata de niños en hogares temporales o son
hijastros, si tiene discapacidad mental, si la violencia se ha
manifestado en distintas formas. Se le debe brindar atención
médica, psicológica y social. Dar un tratamiento preventivo con
antirretrovirales –Hospitales Nacionales.
dd. 11-2008: Instrucción general para la solicitud de comiso. Se
entenderá por comiso como la perdida a favor del estado, de los
objetos que provengan de un delito o falta, y de los instrumentos

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con que se hubiere cometido. Art 60 CP. Los objetos deben haber
sido utilizado como instrumentos o como objeto de delito doloso o
como producto del delito. Cuando los bienes sustraídos o extraídos
fueren del estado, por robos, hurtos, peculados y otro tipo de
delitos de similar naturaleza debe notificarse a la PGN. Se debe
trabajar por la vía incidental, en cuerda separada –Ley Contra la
delincuencia organizada- Ley de extinción de dominio-
ee. 13-2008: FG: José Amílcar Velásquez Zarate. Instrucción
general para la investigación del delito de tortura. Se deben aplicar
las acciones contenidas en el manual para la investigación eficaz de
la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumados o degradantes
(Protocolo de Estambul)
ff.16-2009: Reforma a la instrucción 7-2006 que contiene directrices
generales para la aplicación del manual de procedimientos para el
procesamiento de escenas del crimen: se continua con las
reuniones de inicio de turno, reunión después de una escena,
reunión al finalizar el turno, reunión de 72 horas, se debe garantizar
la prestación inmediata del servicio. Monitoreo debe dar el aviso,
localizar al fiscal de turno de manera inmediata y este a su vez debe
salir inmediatamente al lugar del hecho junto con el personal de
apoyo. El fiscal es el responsable del destino de los indicios. El
embalador es el encargado directo del resguardo y traslado de los
indicios, cada uno debe rendir informe de lo actuado en la escena.
Toda escena del crimen debe ser acordonada. El coordinador es
quien debe verificar que él y los miembros de su grupo cuenten con
todas las herramientas de trabajo. A la escena solo ingresan el fiscal
a cargo y el personal de escena, investigadores pueden ingresar
hasta que los indicios estén debidamente fijados. El cadáver se
debe de conservar integro. Art 238 CPP fundamenta el orden de
necropsia, toda acción debe quedar documentada. El cadáver se
debe trabajar con el cuidado de la vista de los curiosos, no utilizar
lenguaje inapropiado, no fumar, no comer y no dejar residuos de
material utilizado en el procesamiento. Comportarse de acuerdo al
código de ética del MP.
gg. 01-2010: Remisión de expedientes a la unidad de
impugnaciones para utilizar la vía recursiva. Debe remitir el
memorial de acusación, auto de apertura a juicio, memorial de
ofrecimiento de medios de prueba, auto que resuelve el
ofrecimiento de los medios de prueba y/o disco compacto, acta de
debate y/o disco compacto que la contiene y la sentencia. se tienen
24 horas para las fiscalías del departamento de Guatemala y 48
horas para otro departamento. MANUAL DE NORMAS Y
PROCEDIMIENTOS DE LA UNIDAD DE IMPUGNACIONES: es un
conjunto de objetivos, normas y procedimientos de carácter
técnico y administrativo, que tiene como finalidad, regular los
pasos a seguir en las diferentes actividades que se realizan en la
unidad de impugnaciones, con relación a los procesos de
impugnación de las resoluciones emitidas por los órganos
jurisdiccionales. RESPONSABILIDAD DE LA UNIDAD DE
IMPUGNACIONES: 1. Registrar en el sistema elaborado para el
efecto, toda información relacionada con los casos que son de su
conocimiento; y, 2. Generar la sistematización de las resoluciones
obtenidas para facilitar su consulta por los fiscales.

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hh. 02-2010: FG: María Encarnación Mejía García de Contreras.
Citaciones de agraviados, testigos y otras personas a diligencias de
investigación o comparecencia a audiencias de debate. Ya no se
utilizará a partir de aquí, a la PNC para notificar, se realizará vía
telefónica, correo electrónico, y para el debate se nombrará un
oficial que notifique.
ii. 01-2011: Dra. Claudia Paz y Paz Bailey. Instrucción general para
regular los conflictos de competencia entre fiscalías de sección,
distritales y municipales. Deja sin efecto la instrucción 21-2008.
jj. 02-2011: Instrucción general para la investigación y persecución
penal de graves violaciones a los derechos humanos durante el
conflicto armado interno. Se basa bajo los siguientes principios:
Investigación de oficio, investigación de ex funcionarios públicos,
imparcialidad, no discriminación, respeto y atención a las víctimas,
no formalización y celeridad. Derecho a ser tratada con respeto por
su dignidad. Principio sobre la aplicación del derecho internacional,
imprescriptibilidad y sobre las justificaciones que puedan vincularse
a la obediencia debida, la responsabilidad superior y el carácter
oficial. Principio sobre la no aplicación de amnistías, principios
relativos a delitos políticos, principio sobre restricción a la
competencia de los tribunales militares. Menciona la instrucción 01-
2006, 13-2009 y el acuerdo 2-2007. Violación – actos de tortura.
kk. 03-2011: Instrucción general para la aplicación del Decreto
28-2010 del congreso de la república que establece la Alerta Alba
Keneth. Se debe informar a la PNC y a la PGN, solicitar una
fotografía del niño, niña o adolescente, dentro del plazo de 6 horas
se debe informar a la coordinadora Alba Keneth, hay que
establecer estrategia de investigación, las diligencias de protección
a favor de las víctimas, solicitar a PGN informe a Migración y
fronteras, aeropuertos, etc. Tomar muestras de ADN para cotejos
(INACIF). Si se trata de un secuestro debe pasar inmediatamente a
la Unidad contra secuestros. Relaciona a la instrucción 1-2011, si se
trata del delito de trata de personas, pasa a la Unidad contra la
Trata de Personas. (ambas unidades actualmente son fiscalías de
sección).
ll. 04-2011: Modificación parcial de la instrucción 2-2011 para la
investigación y persecución penal de graves violaciones a los
derechos humanos durante el conflicto armado interno. En cuanto
a la directriz XIII, numeral 3, subliteral ii, 2 do párrafo, si los hechos
bajo investigación encuadran en los elementos de una ejecución
extrajudicial al nivel internacional, pero fueron cometidos antes de
la fecha de la tipificación de este delito en el CPG 14.07.1995 se
pedirá el procesamiento del imputado por ASESINATO y se
utilizara la agravante especial del art 28 CP.
mm. 05-2011: Directrices generales para la aplicación de las
reformas al CPP derivadas del DTO 7-2011 del congreso. 1. Ampliar
participación de victimas dentro del proceso. 2. Simplificar
procedimientos para la toma de decisión del juez. 3. Incorporar la
oralidad como método de comunicación entre las partes. Tiene 5
ejes: 1. Participación de la víctima, 2. Salidas alternas al proceso
común, 3. Procedimientos especiales, 4. El juicio, 5. La reparación.
Hace mención a las instrucciones 3-2005, 1-2005, 1-2006.

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nn. 08-2011: Registro, control y notificación de las acciones de
personal realizadas en las fiscalías del MP. 24 horas para distribuir
los expedientes, en vacaciones o suspensión es prohibido realizar
acciones de personal, los expedientes deben contar con caratula y
con datos del mismo, las mesas deben estar actualizadas, de lo
contrario incurre como falta administrativa.
oo. 09-2011: Directrices generales para la aplicación de las
reformas al CPP derivadas del DTO 7-2011 del Congreso de la
República. En caso de hurto o robo de celulares.
pp. 01-2012: Instrucción para la investigación de hechos
delictivos relativos al uso de armas de fuego y municiones y el
manejo de evidencia balística. Incluye el protocolo de investigación
de hechos delictivos relativos al uso de armas de fuego y
municiones y el manejo de evidencia balística.
qq. Justificación general para la investigación de hechos de
violencia sexual ocurridos en el marco del conflicto armado interno.
rr. 02-2012: Instrucción general para la investigación de hechos
de violencia sexual ocurridos en el marco del conflicto armado
interno. La investigación inicia de oficio. Relacional las
instrucciones 1-2006, 13-2008, 12-2005, realizar peritaje de género,
militar y socioeconómico.
ss. 03-2012: instrucción general para la investigación del delito
de usurpación y la solicitud y tramitación de órdenes de desalojo.
Arts. 256 y 257 CP. Determinar si hay derechos de propiedad
(Registro de la Propiedad), posesión u otros derechos. Si ha sido
despojo, invasión u ocupación ilícita. SE TRAMITA CON URGENCIA
LA ORDEN DE DESALOJO JUDICIAL, SE DOCUMENTA CON FOTO
Y VIDEO, esto debe contener: ubicación precisa del inmueble a
desalojar, solicitud de intervención de la PDH, se designe a Juez de
paz como ejecutor del desalojo. NO EJECUTAR EL DESALOJO
ANTES DE LAS 06:00 A.M. NI DESPUES DE LAS 18:00 HORAS
SALVO QUE NO HUBIERE CONCLUIDO. La PNC lidera el desalojo,
se permite desmontar las champas, se grabara por escena del
crimen, se documentan los daños ocasionados al inmueble,
observar derechos y garantías de todos.
tt. 05-2012: Instrucción general para la aplicación de los
beneficios por colaboración eficaz en la persecución penal de la
delincuencia organizada, regulada en el DTO 21-2006, modificado y
adicionado por los Dtos 17 y 23 de 2009. Ver lo descrito en
instrucción 10-2011, fueron agregados 4 numerales, recordar que
todo lo que diga el candidato a colaborador debe ser corroborado
antes de que se le dé un beneficio, el fiscal no puede reunirse con el
candidato, en restaurantes, cafeterías o lugares afines a estos, ni sin
la presencia del abogado defensor.
uu. 06-2012: instrucción general sobre la guía de seguridad para
el manejo y la eliminación de los químicos utilizados en la
fabricación ilícita de drogas. El fiscal en la escena del crimen,
Naciones Unidas hizo el documento, solo implementan con la
instrucción, hay 3 formas de eliminación: 1. Los que son más
seguros desde el punto de vista medio ambiental. 2. Se llevan a
cabo bajo circunstancias de recursos limitados y requieren el
respaldo / dirección de un científico o la capacitación adecuada de
los funcionarios encargados del cumplimiento de la ley. 3.

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Laboratorios clandestinos de América del sur. Métodos de
eliminación de desechos químicos: por compañías de desechos
químicos, reciclaje / reutilización, quema al aire libre, vertederos,
explosión, eliminación en la red de alcantarillado, evaporación (4
lts), volcar en el mar, en ríos o en otras corrientes de agua (nunca se
debe utilizar.) Métodos de tratamiento de desechos químicos:
incineración, tratamiento químico, encapsulación / estabilización y
tratamiento biológico. Métodos específicos para químicos
utilizados en la fabricación ilícita de drogas: generales y aldrich.
Eliminación sin riesgos de químicos desconocidos / no clasificados.
Detalles prácticos para la neutralización y el tratamiento de
químicos: neutralización de ácidos y bases sin contaminar, químicos
desconocidos / no clasificados, eliminación de envases. Seguridad
en el manejo y almacenamiento de químicos: pautas generales para
el manejo sin riesgos de los químicos incautados, guía para
almacenar sin riesgos los químicos incautados, derrames de
productos químicos.
vv. 07-2012: directrices de seguridad y salud ocupacional del
personal del MP. Principios: protección al ser humano, planificación
y prevención, identificación y evaluación de riesgos, aseguramiento
de cumplimiento, perfil del personal conforme a requerimientos del
puesto, pruebas para inicio de operación. Creación, integración y
funciones del comité central de seguridad y salud ocupacional con
carácter permanente. Se reunirá mínimo 1 vez cada 2 meses, se
crea la función de monitor de seguridad y brigadas de emergencia.
El brigadista es personal voluntario debidamente capacitado y
entrenado. Clínicas médicas del MP (medicina preventiva,
detección de riesgos y capacitación). INTEGRACIÓN: un delegado
de jefatura administrativa, dirección de recursos humanos,
departamento de seguridad, departamento de infraestructura, 2
representantes del sindicato de trabajadores MP, 2 suplentes
permanentes, nombrados por el FG a propuesta de la jefatura
administrativa.
ww. 02-2013: instrucción general para la atención y persecución
penal de delitos cometidos contra la niñez y adolescencia. NNA:
niño, niña, adolescente. Relacionado con la instrucción general 9-
2008. Protocolo para la atención de la niñez y adolescencia víctimas
directas y colaterales. Refiere a la instrucción 1-2006 y 9-2008.
xx. 03-2013: tramite de las asistencias jurídicas internacionales
activas y pasivas. Basada en los acuerdos 49 y 54 del 2009. Unidad
especializada de asuntos internacionales. Fundamento en:
Acuerdos bilaterales, mutuos, con: México (DTO 52-97) y Perú
(DTO 15-2006). Acuerdos multilaterales: Dto. 53-96 Convención
interamericana, DTO. 36-2003 Delincuencia Organizada, DTO. 69-
90 Tráfico de estupefacientes, DTO. 17-96 Centroamérica y
Panamá, DTO. 03-2012 Estatuto de Roma, debe dar el visto bueno
la Secretaria de Asuntos Internacionales y cooperación.
yy. 04-2013: Trámite y procedimiento interno de aplicación en el
MP de la ley reguladora del procedimiento de extradición. Hay
acuerdos bilaterales con: Bélgica (decreto legislativo 380), España
(decreto legislativo 357), USA (decreto legislativo 561), Gran
Bretaña y Canadá (decreto legislativo 132), Corea (DTO 69-2005),
México (DTO 5-2005). Acuerdos multilaterales con: Centroamérica

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(Decreto legislativo 1391), Montevideo (Decreto legislativo 2145),
Tráfico ilícito de estupefacientes (DTO 69-90), Delincuencia
organizada (DTO 36-2003), Corrupción (DTO 91-2005, Naciones
unidas), Corrupción (DTO 15-2001), Código de Bustamante (decreto
legislativo 1575), Estatuto de roma (DTO 02-2012). Refiere a los
acuerdos 40-2006 y sus reformas 49-2006 y 68-2008 de FG.
UNILAT y UEAI están facultados para realizar las solicitudes. La ley
contra la delincuencia organizada regula la extradición pasiva.
zz. 06-2013: instrucción para la investigación criminal del delito
de Femicidio. Menciona la convención para la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer y la convención Belem
do Para. Los cómplices pueden ser de cualquier sexo. Tiene 3
elementos específicos: “DAR MUERTE” 1. A una mujer por su
condición de mujer. 2. En el marco de las relaciones desiguales de
poder entre hombre y mujer. 3. Cumpliendo alguna de las
circunstancias constitutivas del tipo. Hace referencia a la
instrucción general 09-2008 y la ley PINA. PRINCIPIOS rectores de
la investigación: principio de investigación inmediata, exhaustiva y
objetiva, obligatoriedad de la investigación con enfoque de género,
presunción, obligatoriedad de investigación del entorno, prioridad
de la prueba científica. Evitar re victimización y buscar
acompañamiento de OAV. La investigación inicia de oficio, se
deben solicitar medidas de seguridad obligatoriamente, hace
referencia a la instrucción general 01-2006, se prohíbe discriminar a
la mujer y utilizar términos peyorativos, pre juiciosos o
discriminatorios y su re victimización, así como de sus familiares y
personas allegadas. Tiene 3 ejes clave: los perfiles de personalidad
de la víctima y victimario, su entorno y la presencia de indicios de
violencia contra la mujer y/o violencia intrafamiliar.
FALLECIMIENTO DE LA VICTIMA: necropsia psicológica, peritaje
médico forense, investigación de campo, entrevistas, documentos
y otros medios de investigación idóneos. Paralización, impotencia,
impotencia extrema. Observación. Cadáver indicio principal. Las
prendas de vestir: hay que buscar elementos pilosos, fluidos
corporales, y / o manchas para análisis de laboratorio y cotejo
genético. Se debe solicitar raspado de uñas, rastreo he matico y
biológico de la escena del crimen. Para garantizar la presencia de
testigos, consultores técnicos, etc. Deben tomarse gastos de
comparecencia. Se solicitaran pruebas médicas y forenses. HAY 10
COSAS QUE MINIMO SE DEBEN SOLICITAR PARA LA
NECROPSIA: 1. Si la muerte es natural o violenta. 2.
Cronotanatodiagnóstico. 3. Causa básica y directa de la muerte. 4.
Mecánica y clasificación de lesiones. 4. Mecánica y clasificación de
lesiones. 5. Heridas que fueron suficientes para causarle la muerte.
6. Lesiones vitales y post mortem. 7. Necro identificación. 8.
Existencia de agresiones de tipo sexual. 9. Estudio ginecológico y
proctológico. 10. Cuestiones específicas de cada caso. Se debe
tratar de pedir la necropsia psicológica y peritaje de género o de
misoginia. EL ARCHIVO ES EXCEPCIONALISIMO. PROHIBIDA LA
DESESTIMACIÓN. (instrucción 4-2005)
aaa. 01-2014: instrucción general para el abordaje del acoso
sexual en el ámbito laboral dentro del MP. DTOS 105-82 y 69-94.

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Supervisión general del MP será el encargado de investigar estos
casos. Art 37 #4 pacto colectivo.
bbb. 02-2014: instrucción general para persecución penal de
delitos de discriminación. Principios: promoción de intereses
concretos de las víctimas, pro persona, igualdad, impulso de oficio.
Arts. 202 bis CP, 44 y 46 CPRG. – menoscabar, impedir y dificultar.-
instrucción 3-2005.
ccc. 01-2015: F.G: Msc. Thelma esperanza Aldana Hernández.
Instrucción para la investigación y persecución penal efectiva de los
delitos cometidos contra sindicalistas y agremiados de
organizaciones de trabajadores y otros defensores de los derechos
laborales y sindicales. Refiere a las instrucciones 1-2006 y 02-2012.
ddd. 02-2015: modificación de la instrucción general 5-2014 para
regular los criterios de liquidación de la fiscalía de sección
liquidadora. Modifica el art 3. Competencia: sede central:
metropolitana (31.12.2013), Mixco – Villa Nueva – Quetzaltenango –
Escuintla – Cobán - Suchitepéquez (30.06.2008)
eee. 03-2015: instrucción general para la investigación y
diligenciamiento de la acción de extinción de dominio.
fff. 05-2015: instrucción general para la institucionalización,
implementación y cumplimiento del plan estratégico del MP de
Guatemala 2015-2019. Aprobación del plan estratégico, vigencia de
5 años. Define la ruta general para guiar y ordenar, también los
compromisos políticos y estratégicos, los principios, criterios,
política general. 3 fases: 1. Socialización, 2. Creación de la
estructura institucional y normativa. 3. Monitoreo y evaluación.
ggg. 01-2016: Protocolo para el procedimiento de recepción de
denuncias, atención del fenómeno de estructuras criminales y
coordinación con fiscalías de distrito y municipales en hechos
derivados del fenómeno de extorsión. Tiene por objeto emitir las
disposiciones de carácter técnico y administrativo que garanticen la
efectiva recepción de denuncia a) verbales, b) escritas, tanto de
personas que se presente a la policía nacional civil como al
ministerio público, c) centros educativos, la acción y persecución
penal de los delitos de extorsión en forma flagrante, d) los casos de
extorsión atribuibles a organizaciones criminales y la coordinación y
derivación de los casos ingresados a las fiscalías de distrito y
municipales. El procedimiento para tomar la denuncia será
recibiendo de manera narrativa el hecho delictivo en presencia de
personal de turno de la DEIC y/o DIPANDA, ambas de la PNC y
proporcionar los lineamientos de coordinación para la investigación
que el caso requiere, verificar que la víctima no sea influenciada por
personas que la pudieran acompañar, establecer la pertinencia de
efectuar la reserva de datos de identificación de la victima de
conformidad con el art. 217 CPP, se elaboran los oficios por el fiscal
de turno, e indica a la víctima que medidas de seguridad deben
tomar, se solicita el medio de comunicación utilizado para la
extorsión, si es mensaje de texto, se transcribe textualmente el
texto o bien pega la imagen de texto, identificar los mecanismos
bancarios solicitados por el extorsionador para hacer llegar su
requerimiento o el lugar y hora acordado para la entrega del dinero,
se solicita a la víctima que indique si ha tenido ingresos
extraordinarios de dinero y si esto es de conocimiento de otras

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personas, se le pregunta también si conoce a alguien más que estén
extorsionando o que tenga familiares o conocidos que estén
privados de libertad o visitan a privados de libertad, se le consulta a
la víctima si sospecha de alguna persona y si contesta
afirmativamente se le solicita información de la misma, también se
le solicita si ha grabado las llamadas telefónicas recibidas del
extorsionador y de ser positivo, se cerciora de obtener una copia
que pueda servir de evidencia y se le consulta también si sabe si hay
cámaras por el sector donde se ubica su residencia, el fiscal debe
consultar en el sistema: si el teléfono tiene antecedentes en otros
casos y verifica el grado de riesgo y si hay información de los
sindicados de extorsión, también se le pide a la víctima que indique
si ha denunciado con anterioridad para ver cuál fue el resultado de
la investigación y determinar similitud de hechos. Por último se
verifican los datos de la víctima que quede registrado en el Sicomp.
También es posible recibir denuncias por escrito, y en este caso al
recibir la denuncia debe comunicarse el fiscal con la víctima para
informar que el caso se encuentra en el MP y sobre la función que
cumplirá la institución ante la denuncia, cuando no sea posible
comunicarse con la víctima le enviara un telegrama para darle un
número de teléfono donde puede comunicarse para ampliar la
información y citarle, y se le entrevista como se indicó con
anterioridad. Con relación a los casos por flagrancia, el fiscal de
turno, entrevista al agente encargado del operativo, para solicitar
información de la persona detenida y debe proceder de la siguiente
manera: si la victima manifiesta estar alterada, se solicitara el
apoyo de un profesional, para que se estabilice, se verifica si el
extorsionista aparece en la base de datos o hay orden de captura en
su contra por otro caso, se consulta la información que proporcionó
la víctima y los agentes captores entre otra, a la víctima se le debe
explicar el programa de protección a testigo, y se debe solicitar las
diligencias que sean pertinentes al caso, al trasladar el expediente a
la unidad de flagrancias debe realizar la imputación del hecho de
una vez. Cuando se trata de organizaciones criminales, se debe de
solicitar un análisis criminal para determinar la comisión del delito
que sea atribuible a una organización criminal, después se debe
coordinar con PNC para que designe a los investigadores
respectivos, se deben clasificar los casos tomando en cuenta: el
análisis criminal/estructuras, resultado de coincidencias IBIS,
información obtenida por otras fuentes de información, realizando
un mapeo de estructuras y debe realizar diligencias relacionadas a:
identificar el perfil de los agraviados, sindicados y beneficiarios,
analizar los casos asignados a los fiscales para verificar las
coincidencias que puedan existir, pedir información a los bancos del
sistema sobre los sindicados para ver si tienen relación con alguno
de ellos y analizar si se le puede imputar el lavado de dinero,
cuando proceda, se deben solicitar también los desplegados de
teléfono para análisis inter comunicacional, cuando proceda y los
cuadros IBIS de cada expediente para verificar coincidencias
balísticas, y solicitar a las dependencias de la PNC informes en sus
registros para reunir todos los elementos de convicción para
fortalecer la investigación de manera objetiva, tales como la
interceptación de llamadas y extinción de bienes provenientes del

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hecho ilícito. Cuando la víctima recibe teléfono para negociar la
extorsión: es importante que el investigador informe al fiscal de
forma verbal y escrita, se debe asesorar a la víctima para
determinar si se efectúa o no el pago de la extorsión y cuando la
víctima decide realizar el pago, el investigador con el
consentimiento de la víctima, apoyara en la negociación para evitar
efectos perjudiciales a la víctima. Cuando la víctima entrega el
celular al investigador y no paga la extorsión: se debe informar
inmediatamente al fiscal, documentar la entrega del teléfono por
parte de la víctima, extraer toda la información almacenada en el
equipo, embalar el teléfono y remitir al fiscal. En el caso de los
colaboradores eficaces: es necesario establecer que el posible
colaborador eficaz reúna los requisitos de la ley contra la
delincuencia organizada y se consulta con el fiscal de sección si es
posible otorgar el beneficio, cuando haya concluido la investigación
estratégica, con base en las diligencias realizadas, se plasma la
información útil y necesaria que fundamente la obtención de
ordenes de aprehensión, allanamiento, inspección o registro,
secuestro de indicios, que puedan demostrar la participación de los
integrantes en los casos que se investiga.
hhh. 01-2017: Modificación de la instrucción general número 05-
2014, mediante la cual se regulan los criterios de liquidación de la
fiscalía liquidadora. Aumenta la competencia de la fiscalía
liquidadora para conocer todos aquellos casos cuya fecha de
ingreso es hasta el 31 de diciembre del año 2013 en las fiscalías de
distrito, fiscalías de sección y fiscalías municipales. Excepto
expediente que se relacionen con estructuras criminales, los que se
relacionen con la ley de Femicidio, y los que investiga la fiscalía de
derechos humanos y las que tengan audiencia programada.
iii.02-2017: instrucción general para regular el funcionamiento de la
fiscalía contra el delito de Femicidio. Las disposiciones establecidas
en la presente instrucción y la normativa 06-2013 que contiene la
instrucción general para la investigación criminal del delito de
Femicidio, son de observancia general y obligatoria, para los
fiscales y demás personal que forma parte del ministerio público.
Cuando se tenga conocimiento de un hecho de muerte violenta de
niña, adolecente o mujer en la capital y San Pedro Ayampuc,
conocerá la fiscalía de Femicidio, si se conoce en los departamentos
y municipios fuera de la capital, conocerá el de turno del área con
acompañamiento virtual de la fiscalía de Femicidio, en la reunión de
72 horas se debe hacer la entrega del expediente y de toda la
evidencia que haya sido recabada de la escena del crimen, a la
fiscalía de Femicidio, en caso de que en la escena del ataque resulte
hombre y mujer agraviados, primero se debe establecer (en los
municipios y departamentos) si el ataque fue para la mujer o para el
hombre, en el caso que el hombre sea el objetivo, la fiscalía de
Femicidio solo dará acompañamiento, en caso que sea la mujer el
objetivo, deberá trasladar el expediente al ser analizado en mesa
técnica, también deben trasladar el expediente cuando las fiscalías
municipales y distritales tengan conocimiento de la participación de
grupos delictivos en el hecho, para los distritales es importante que
den acompañamiento a los auxiliares en las escenas, si no es
posible que se presenten a las escenas, que lo hagan virtualmente,

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pero el auxiliar de turno no debe dejar de presentarse a una escena
del crimen. Se exceptúa de estas disposiciones cuando la muerte
sea consecuencia de un hecho culposo, deberá conocer la fiscalía
que tomo la escena del crimen, si de un hecho culposo resulta de la
investigación que era doloso, se debe realizar una mesa técnica con
la fiscalía de Femicidio y ver la posibilidad de trasladar el
expediente lo antes posible, con todo y las evidencias recolectadas.
Los casos se trabajaran de acuerdo al protocolo de Femicidio.
jjj. 04-2017: Instrucción general que contiene el protocolo para
la atención integral a víctimas del delito de trata de personas. El
objeto de esta instrucción es establecer en el Ministerio Público, los
procedimientos de actuación para la atención, investigación,
protección, referencia, sanción de las personas responsables y
reparación integral de los derechos de las personas que han sido
víctimas del delito de trata de personas; minimizar la victimización
secundaria, en la atención a las personas que han sido víctimas del
delito de trata de personas en el MP, por medio de la atención,
intervención, abordaje, entrevista, referencia y seguimiento de
atención de los casos, en las diferentes etapas del proceso penal,
con el enfoque victimológico, de derechos humanos, de género, y
con pertinencia cultural y lingüística; promover e implementar
procedimientos de coordinación para la atención, protección,
referencia y seguimiento, de las víctimas de este delito, en las redes
de derivación que coordina el MP; implementar los procedimientos
de coordinación para la atención, referencia y traslado de la víctima
a las instituciones y organizaciones que darán la atención integral
que necesite la persona que ha sido víctima de este delito.
kkk. 06-2017: Instrucción general que contiene recepción,
registro, guarda, custodia y conservación de los expedientes
recibidos en la fiscalía liquidadora para su diligenciamiento. El
objeto de esta instrucción es emitir las disposiciones de carácter
técnico y administrativo que regulen el traslado de los expedientes,
a la Fiscalía Liquidadora, así como la recepción, registro, guarda,
custodia y conservación de los expedientes, que para reducir la
mora fiscal deban permanecer temporalmente en la Fiscalía
Liquidadora, para el diligenciamiento correspondiente. Se prohíbe,
con el objeto de garantizar la guarda, custodia y conservación de
los expedientes en el lugar habilitado para el efecto, lo siguiente: a.
utilizar las instalaciones para casos no contemplados en la presente
instrucción, b. ingresar a las instalaciones en horario que no
corresponda a la jornada de trabajo, c. ingresar y/o permanecer
dentro de las instalaciones sin motivo para el que fue habilitado la
guarda, custodia y conservación de los expedientes, d. recibir o
entregar expedientes sin la autorización correspondiente, e.
proporcionar la llave a personas ajenas a la fiscalía, f. sacar
duplicado de las llaves de la puerta de ingreso y/o del mobiliario sin
autorización de la jefatura de la fiscalía liquidadora, g. disponer de
la información de los expedientes, sin la autorización respectiva, h.
reproducir de manera parcial o total el expediente sin la
autorización correspondiente.
lll.01-2018: Regular la Atención, protección, investigación y
persecución penal especializada en materia de niñez y adolescencia
víctima. Tiene por objeto establecer los lineamientos técnicos

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institucionales de atención, protección, investigación, persecución
penal y mecanismos de coordinación intra e interinstitucional que
deberán implementarse en toda intervención que realice el MP, en
casos de niñas, niños y adolescentes víctimas de delitos.
mmm. 02-2018: Aprobar el modelo de atención y persecución
penal especializada en materia de adolescentes en conflicto con la
ley penal del Ministerio Público. Tiene por objeto brindar al
personal del MP que interviene en casos de adolescentes en
conflicto con la ley penal, criterios e instrumentos específicos de
actuación conforme al modelo de atención y persecución penal
especializada en materia de adolescentes en conflicto con la ley
penal del MP, desarrollado con base al marco normativo nacional e
internacional que rige la función constitucional del MP en la materia
especifica.
nnn. 03-2018: Mecanismos para la atención, coordinación,
investigación en intervención en materia de adolescentes en
conflicto con la ley penal. Tiene por objeto establecer los
lineamientos técnicos, institucionales de atención, coordinación e
intervención de las distintas dependencias fiscales, técnicas,
administrativas y de apoyo del MP, así como la persecución penal y
mecanismos de coordinación intra e interinstitucional que deberán
implementarse en toda la intervención que realice el MP en casos
de adolescentes en conflicto con la ley penal.
ooo. 04-2018: Regular el procedimiento de análisis estratégico de
casos relacionados con fenómenos criminales, estructuras
criminales, patrones delictuales y abordaje de casos con
correspondencia en sistema integrado de identificación balística
IBIS. Tiene por objeto establecer el procedimiento que debe
realizarse en el análisis estratégico de casos relacionado con
fenómenos criminales, estructuras criminales, patrones delictuales
y el abordaje de casos con correspondencia en el sistema Integrado
de Identificación Balística –IBIS- .
ppp. 05-2018: Protocolo de Investigación de Delitos cometidos
contra Defensoras y defensores de Derechos Humanos. Tiene la
finalidad de brindar al personal del MP que interviene en la
investigación y atención de casos de delitos cometidos contra
defensoras y defensores de derechos humanos, criterios e
instrumentos específicos de actuación conforme al protocolo de
investigación de Delitos Cometidos contra defensoras y defensores
de Derechos Humanos, desarrollado con base al marco normativo
nacional e internacional que rige la función constitucional del MP en
materia. El personal involucrado debe actuar bajo los principios de
dignidad, igualdad, no discriminación, objetividad e imparcialidad,
con estrategias humanistas y respetuosas de la diversidad cultural y
étnica de Guatemala, entre otros.
qqq. 06-2018: Institucionalización, implementación y
cumplimiento de la Política de Persecución Penal Democrática del
Ministerio Público. Tiene por objeto aprobar la Política de
Persecución penal democrática del MP, que adjunta, procediendo a
institucionalizarla, por lo que su observancia es de carácter general
y su implementación y cumplimiento son obligatorios para todo el
personal de las áreas fiscal, administrativa, técnica y de apoyo de la
institución. La política define la actuación institucional en materia

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de investigación y persecución penal, conforme a un marco general
de política criminal, así como para orientar en forma adecuada los
recursos humanos, materiales y de análisis, para la toma de
decisiones que permitan responder de forma efectiva frente a las
distintas modalidades de la criminalidad.
rrr. 07-2018: Institucionalización, implementación y
cumplimiento de la Política de derechos humanos para la
persecución penal del Ministerio Público. Tiene por objeto aprobar
la política de derechos humanos para la persecución penal del MP
de Guatemala, la cual se adjunta, e institucionalizarla, por lo que su
observancia es de carácter general y de cumplimiento obligatorio
para todo el personal de las áreas fiscal, administrativa, técnica y de
apoyo de la institución. Se rige bajo los siguientes principios: a.
Respeto a la constitución política de la república de Guatemala y
demás leyes ordinarias, b. respeto y aplicación de convenios
internacionales, c. protección y garantía de los derechos humanos,
d. independencia e imparcialidad, e. respeto a la dignidad, f.
respeto a la igualdad. G. no discriminación, h. respeto a la
pertinencia cultural. i. respeto a los derechos de las víctimas, j.
garantía de reparación integral, k. garantía de participación de la
víctima.
sss. 08-2018: Doctora Consuelo Porras Argueta. Respeto del
debido proceso: tiene por objeto instruir que: a. que se atienda la
recomendación del procurador de los Derechos Humanos,
contenida en el expediente REF: EXP.ORD.GUA.3443-2018/UCI y
acumulado: REF: EXP.ORD.GUA.4557-2018/UCI, numeral romano
III, literal “C” que textualmente dice: “...III. RECOMENDAR…C) A la
fiscal General y Jefa del Ministerio Publico, instruya de manera
general a todo el personal que interviene en los distintos procesos
judiciales a nivel nacional, que cesen en el uso y aquiescencia de
malas prácticas procesales, ya que como funcionarios y servidores
públicos no deben consentir que ningún sujeto procesal recurra o
utilice figuras que no estén plenamente establecidas en la ley.” Y b.
Que la intervención que se realice en los distintos procesos
judiciales a nivel nacional, adecuen su actuación al estricto
cumplimiento de la Constitución Política de la República de
Guatemala y las leyes del país, observando los estándares
internacionales en materia de derechos humanos y en
cumplimiento al debido proceso.
ttt. 09-2018: Búsqueda inmediata de mujeres desaparecidas.
Tiene por objeto establecer el procedimiento interno para la
búsqueda inmediata de mujeres desaparecidas, en cumplimiento
de las distintas acciones que la Ley de Búsqueda Inmediata de
Mujeres Desaparecidas; Decreto 9-2016, impone al MP. Que rige
bajo los principios constitucionales, procesales y de derecho
humanos contenidos en la legislación nacional e internacional,
especialmente: a. Respeto de los derechos humanos de las mujeres:
El personal de la institución que atienda casos de mujeres
desaparecidas, debe velar por el cumplimiento de la normativa
nacional e internacional; y el respeto a los derechos de las mujeres;
b. Celeridad: el personal de la institución debe atender de forma
inmediata, urgente y con prioridad los casos de mujeres
desaparecidas, a efecto de lograr su localización y asegurar el

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respeto a su integridad, libertad y resguardo; c. antiformalismo: la
activación del mecanismo de búsqueda inmediata de mujeres
desaparecidas, no estará sujeta a formalidades; d. Acceso a la
justicia con pertinencia cultural y lingüística: el personal
institucional debe asegurarse de brindar atención a las víctimas y
sus familiares, con pertinencia cultural y lingüística. Activación de la
alerta Isabel-Claudina.
uuu. 01-2019. Modificación de la Instrucción General Número 05-
2014 para regular los criterios de liquidación de la Fiscalía de
Sección Liquidadora.
vvv. 02-2019. Lineamientos y criterios generales de liquidación
para conocer los casos en mora que no se han diligenciado, casos
activos pendientes de resolver y prescritos en apoyo a las Fiscalías
de Distrito de Quetzaltenango, Escuintla y Metropolitano. Contiene
lineamientos y criterios generales de liquidación para conocer casos
activos pendientes de resolver y prescritos en apoyo a las Fiscalías
de Distrito de Quetzaltenango, Escuintla y Metropolitano.
www. 04-2019. Lineamientos generales para la gestión fiscal de las
Agencias fiscales en Municipios, creadas mediante el Acuerdo de
Fiscalía General Número 16-2019. Contiene lineamientos generales
para la gestión fiscal que deben cumplirse al realizar el trabajo
relacionado con la investigación y persecución penal de las agencias
fiscales en municipios creadas mediante el acuerdo número 16-
2019 (30), de la Fiscal General de la República y Jefa del Ministerio
Público en Funciones. Las fiscalías municipales creadas son en los
municipios de: Raxruhá, San Cristóbal Verapaz, Purulhá, San Pedro
Yepocapa, Tecpan, Morazan, San Cristobal Acasaguastlan,
Guanagazapa, Nueva Concepción, Aguacatán, Colotenango, San
Idelfonso Ixhuatan, San Pedro Pinula, Comapa, San Andres, San
Luis, Génova, Sacapulas, San Andrés Sajcabajá, El Asintal,
Sumpango, Concepcion Tutuapa, Ocós, Oratorio, Santa Cruz
Naranjo, Taxisco, Nahualá, Santa Lucía la Reforma, Santa María
Chiquimula, La Unión.
xxx. 05-2019. Instrucción General para Transversalizar los
enfoques de igualdad y de género en la persecución penal. Tiene
por objeto brindar al personal del Ministerio Publico criterios
incluyentes de persecución penal que transversalicen los enfoques
de igualdad y de género, así como el principio de no discriminación,
que faciliten la tipificación de los delitos, la investigación criminal,
las estrategias de litigio, la atención y protección a las víctimas.

g. CÓDIGO DE ÉTICA DEL MINISTERIO PÚBLICO: tiene por objeto adoptar


el conjunto de normas y principios éticos aplicables al desempeño
funcional y la conducta de los servidores públicos del MP, cualquiera que
sea su competencia o jerarquía, en concordancia con los elevados fines
institucionales. Su ámbito de aplicación es obligatoria en todas las
actuaciones de los servidores públicos del MP que laboran bajo cualquier
renglón presupuestario u otra forma de contratación. Se rige bajo los
siguientes valores institucionales: LEGALIDAD, INDEPENDIENCIA DE
CRITERIO, TRANSPARENCIA, SERVICIO, CONFIANZA, NEUTRALIDAD Y
OBJETIVIDAD, COMPETENCIA PROFESIONAL, LEALTAD, HONESTIDAD,
INTEGRIDAD, RESPONSABILIDAD. También bajo las siguientes normas

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éticas: LEGALIDAD Y TRANSPARENCIA, RESPETO, RESPONSABILIDAD,
EFICIENCIA, OBEDIENCIA, COMPETENCIA PROFESIONAL, LEALTAD Y
SERVICIO, INCOMPATIBILIDADES-PROHIBICIÓN PARA DESEMPEÑAR
MAS DE UN CARGO PUBLICO, INDEPENDENCIA DE CRITERIO,
INTEGRIDAD Y OBJETIVIDAD.

2. DERECHO CONSTITUCIONAL
a. LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA: Es
la expresión de la voluntad colectiva, que deduce racionalmente los
preceptos que han de encauzar el comportamiento de gobernantes y
gobernados hacia la realización de las metas que ella decida. (Mauro
Chacón).
Orden jurídico fundamental del Estado, creadora de estabilidad y
permanencia que se desarrolla vivamente en el marco de un proceso
público, como limitación y racionalización del poder del Estado. (Peter
Häberle)
Es una norma que incorpora los valores y principios esenciales de la
convivencia política que conforman todo el ordenamiento jurídico. Por
ello, todos los poderes públicos y los habitantes del país están ligados a su

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imperio y el derecho interno sometido a su supremacía. (Corte de
Constitucionalidad, Exp 280-90, sentencia de 19.10.1990)

b. SUPREMACÍA CONSTITUCIONAL Y JERARQUÍA NORMATIVA: es un


principio teórico del derecho constitucional que postula, originalmente,
ubicar a la constitución de un país jerárquicamente por encima de todo el
ordenamiento jurídico, considerándola como ley suprema del estado y
fundamento del sistema jurídico.
La jerarquía normativa, es un principio jurídico por el cual las normas de un
ordenamiento jurídico se ordenan mediante un sistema de prioridad,
según el cual unas normas tienen preferencia sobre otras; para establecer
tal prioridad se pueden usar distintos criterios, como son, por ejemplo: la
validez de la norma basada en otra precia superior, la función de la norma,
la preferencia en la aplicación de la norma o el diferente órgano político del
que surge la norma. Con la jerarquía normativa se ordenan diferentes
elementos del ordenamiento jurídico, de modo que este consigue unidad y
coherencia.

c. PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES: Manual del Fiscal: Son proposiciones


fundamentales que dominan sobre otras disposiciones establecidas en la
Constitución como en la norma jurídica.
La diferencia entre garantías y principios radica en que las garantías
constitucionales son las que ofrece la misma constitución en el sentido que
se cumplirán y respetaran los derechos que la misma indica, también
algunas constituciones la señalan como derechos constitucionales y otras
como derechos individuales, como es el caso de la Constitución
guatemalteca.
Los principios son los siguientes:
Legalidad, Presunción de Inocencia, Derecho de Defensa, Juicio Previo,
Prohibición a la Doble Persecución Penal, Principio de Publicidad en el
Proceso, Derecho a ser juzgado en un tiempo razonable.
PRINCIPIO DE LEGALIDAD: El artículo 17 de la Constitución Política de la
República de Guatemala establece “No hay delito ni pena ni pena sin ley
anterior”, no son punibles las acciones u omisiones que no estén calificadas
como delito o falta y penados por ley anterior a su perpetración.”
El artículo 9 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto
de San José) se manifiesta en que “nadie puede ser condenado por
acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran
delictivos según el derecho aplicable…”
Ninguna persona puede ser detenida o presa si los actos que realiza no
están previamente establecidos en la ley como delito.

El artículo 1 del Código Procesal Penal y el artículo 1 del Código Penal,


establece el principio de NULLUM POENA SINE LEGE, NO HAY PENA SIN
LEY.
El artículo 1 de la LOMP, establece que la actuación del Ministerio Público
se debe cumplir con apego al principio de LEGALIDAD.
EN CONCLUSIÓN: Podemos indicar que ninguna persona puede ni debe
ser detenida o presa si los actos que realiza no están previamente
establecidos en la ley como delito.
PRESUNCIÓN DE INOCENCIA (de no culpabilidad): Artículo 14 CPRG;
art. 14 CPP

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El principio constitucional de la presunción de inocencia consiste
principalmente en que toda persona es inocente, mientras no se le haya
declarado responsable judicialmente en sentencia debidamente
ejecutoriada. Así lo establece la Constitución Política de la República de
Guatemala en su artículo 14.
El artículo 8 numeral 2 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos (Pacto de San José) toda persona tiene derecho a que se
presuma su inocencia mientras no se establezca legalmente su
culpabilidad.
El artículo 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece
que toda persona acusada de delito tiene el derecho que se presuma su
inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad.
Este principio está desarrollado también en el Código Procesal Penal en el
artículo 14, indicando que todo procesado debe ser tratado como inocente
durante el procedimiento, hasta una sentencia firme lo declare
responsable y le imponga una pena, una medida de seguridad y corrección
o le restrinja sus derechos.
El principio de presunción de inocencia consiste entonces en que todo
sindicado o imputado debe ser tratado como una persona inocente, como
una persona sin responsabilidad en el hecho que se le imputa, aunque
hubiese detenido flagrantemente.
EL DERECHO DE DEFENSA: Art. 8 CPRG, 92 Y 90 98,99 103 CPP
Todo detenido deberá ser informado inmediatamente de sus derechos en
forma que le sean más comprensibles más comprensibles, especialmente
que puede proveerse de un defensor según establecen los artículos 8 y 12
de la CPRG.
Para el cumplimiento del Derecho de Defensa es necesario elegir defensor
art. 92 CPP, en caso de no hablar el idioma español elige a un traductor
art. 90 CPP.
El derecho de defensa es tan especial e importante que cuando el
imputado estuviere privado de su libertad, cualquier persona podrá
asignarle por escrito, un defensor ante la policía o las autoridades
encargadas de su custodia o verbalmente ante el Ministerio Público o el
Juez (98 CPP), asignación que se le dará a conocer inmediatamente.

Sin embargo el imputado puede designar posteriormente otro defensor


(99 CPP) reemplazando al anterior que ya interviene en el procedimiento,
pero este último no podrá abandonar la defensa, hasta que el nuevo
defensor acepte su cargo.
Tan importante es el derecho de defensa (103CPP) que si el defensor
abandona la defensa, dicho acto constituirá falta grave y obligara, a quien
incurra en él, el pago de las costas provocadas por el reemplazo, sin
perjuicio de las sanciones correspondientes. Dicho abandono será
comunicado inmediatamente al tribunal de honor del Colegio de
Abogados y Notarios.
JUICIO PREVIO: Art. 12 CPRG, 4CPP 8.1 Pacto de San José 14 Derechos
Civiles y Políticos

El juicio previo como principio constitucional, consiste esencialmente en


que ninguna persona puede ser condenada ni privada de sus derechos, si
no ha sido citada oída y vencida en proceso legal, ante el juez o tribunal
competente y preestablecido, ni por procedimientos que no estén

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preestablecidos legalmente. Así lo regula la Constitución art. 12 y lo
desarrolla el artículo 4 del Código Procesal Penal.
De la misma manera el artículo 8 numeral 1 del Pacto de San José
establece que “Toda persona tiene derecho a ser oída con las debidas
garantías y dentro de un plazo razonable por un juez o tribunal
competente e imparcial….”
El artículo 14 del Pacto de derechos Civiles y Políticos, se pronuncia en el
mismo sentido de un juicio previo a cualquier condena.
Lo anterior quiere decir entonces que si al momento en se va cumplir uno
de los fines del proceso que es el pronunciamiento de la sentencia, en la
cual la persona va ser condenada, sometida a medidas de seguridad y
corrección y privada de sus derechos, debió de haberse cumplido con una
detención legal, haberse puesto a disposición de la autoridad judicial
competente en el plazo que la constitución establece, haber sido citado a
declarar, habérsele impuesto una medida de coerción, haber sido ligada al
proceso mediante auto de procesamiento. Esto es lo que se conoce como
Juicio Previo, desde el momento de la detención, el detenido deberá ser
informado especialmente, de que puede proveerse de un defensor, lo que
implica que inicia su derecho de defensa.
PROHIBICIÓN A LA DOBLE PERSECUCIÓN PENAL: En un Estado de
Derecho no se puede permitir que una persona pueda ser enjuiciada o
sancionada repetidas veces por los mismos hechos (NOS BIS IN DEM)
Este principio no se encuentra explícitamente desarrollado en la carta
magna, pero el artículo 211 segundo párrafo de la misma, establece la
prohibición para los tribunales y autoridades de conocer procesos
fenecidos, el Pacto internacional de Derechos Civiles y Políticos señala en
el art. 14 inciso 7 que nadie podrá ser juzgado ni sancionado por un delito
por el cual haya sido ya condenado o absuelto por una sentencia firme de
acuerdo con la ley y el procedimiento penal de cada país; en el mismo
sentido se pronuncia la Convención Americana de Derechos Humanos, en
su artículo 8 inciso 4 el cual establece que el inculpado absuelto por una
sentencia firme no podrá ser sometido a nuevo juicio por los mismos
hechos.
Sin embargo se puede plantear nueva persecución penal cuando:
La primera fue intentada ante un tribunal incompetente.
Cuando un mismo hecho debe ser juzgado por tribunales o procedimientos
diferentes que no puedan ser unificados.
El proceso se puede reabrir en aquellos casos en los que procede la
revisión, el cual solo opera a favor del reo, art. 453 al 463 del CPP.
PRINCIPIO DE PUBLICIDAD EN EL PROCESO: El principio constitucional
de publicidad en el proceso penal, consiste en que todas las actuaciones,
documentos y diligencias, pueden ser conocidas personalmente por las
partes a las que legalmente se les haya otorgado participación definitiva en
el procedimiento penal, es decir la persona detenida, el abogado o
abogados defensores, el ofendido y su abogado, los querellantes los
terceros civilmente demandados, el actor civil y el Ministerio Público así lo
determina el artículo 14 de la CPRG.
El principio constitucional de publicidad en el proceso penal, está
desarrollado en el código Procesal Penal en el art. 12 cuando indica que la
función de los tribunales en los procesos es obligatoria, gratuita y PUBLICA
y que los casos de diligencias o actuaciones reservadas serán señaladas
expresamente por la ley, por ejemplo las excepciones a la publicidad del
debate señaladas en el art. 356 del CPP.

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Sin embargo la publicidad tiene un componente negativo al hecho de ser
sometido a proceso implica un daño en el reconocimiento social del
sindicado, por ello el art. 314 del CPP, limita durante el procedimiento
preparatorio la publicidad de las actuaciones procesales, al mencionar que
las actuaciones solo podrán ser examinadas por el imputado, las demás
personas y los mandatarios , así mismo se establece la reserva de las
actuaciones por diez días corridos para que no se entorpezca el
descubrimiento de la verdad, siempre que no hubiere auto de
procesamiento, plazo que podrá prorrogarse por diez días pero los
interesados podrán solicitar al juez que pongan fin a dicha reserva.
DERECHO A SER JUZGADO EN UN TIEMPO RAZONABLE: El hecho de
estar sometido a un proceso penal supone un perjuicio psíquico y
económico en la persona del procesado, que se agrava en el supuesto que
se le imponga una medida de coerción, por ello es un derecho básico el que
se resuelva la situación jurídica del sindicado. En el código Procesal Penal
se establecen los artículos 323 y 324 bis los plazos para conclusión de la
fase preparatoria a partir del auto de procesamiento, en caso de gozar de
una medida sustitutiva será de un plazo razonable, en caso de guardar
prisión preventiva no puede durar más de tres meses debiéndose solicitar
la prórroga de la prisión preventiva a la Corte Suprema de Justicia.

d. INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL: CONTEXTO: señala Larenz, que


la aplicación de la ley implica la determinación de las normas aplicables a
un hecho concreto, y que interpretar es un hacer mediador, por el cual el
intérprete comprende el sentido de un texto que se le ha convertido en
problemático. La interpretación implica una labor metodológica, prudente
y consiente del alcance de sus facultades como intérprete. Si bien, como lo
apunta Larenz, no existe una interpretación absolutamente recta, su
variación debe estar plenamente justificada para evitar la arbitrariedad y el
exceso en este proceso. La aplicación de las diferentes reglas y métodos de
interpretación pueden ser unas veces complementarios y otras
excluyentes, y la priorización de unas u otros puede producir resultados
diversos. La función del intérprete es dejar hablar a la norma, y aplicarla a
un caso concreto, aunque existe el conflicto entre si la meta de la
interpretación es determinar la voluntad del legislador o el sentido
normativo de la ley. También la interpretación permite adaptar o actualizar
el sentido de la norma a momentos contemporáneos, proceso en el que no
en pocas ocasiones parecerá que el intérprete se hace escuchar más allá
del contenido mismo de la norma y, en casos nefastos, aun en contra de
todo sentido original, lógico, contextual, etc., que pudiera adjudicársele a
su sentida rectamente entendido. Todo estado, como su ordenamiento
jurídico, es diseñado con ánimo de permanencia en el tiempo. Esto implica
que su normativa debe ser dinámica para poder dar respuesta a los
diferentes fenómenos que la organización política afronte en su devenir
histórico. Esa necesidad de adecuación a la dinámica social es también
resentida por la norma constitucional, aunque en menor medida que la
normativa ordinaria pues las normas de la primera se encuentran en el
mayor campo de generalidad que posee el ordenamiento jurídico.
CONCEPTO: la interpretación constitucional es el arte de aplicar los
principios que formula la hermenéutica constitucional. Como técnica, la
interpretación es una actividad intelectual encaminada a determinar el
significado de una norma jurídica y, en nuestro caso, de una norma
constitucional. La interpretación es el resultado del “dialogo” entre el texto

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normativo y la intelección del sujeto que interpreta. Todos somos capaces
de interpretar, neófitos, litigantes, defensores, académicos, judicantes.
Pero, finalmente, la única interpretación que tendrá fuera de ley será la del
juzgador. La importancia de la interpretación constitucional parece obvia:
el valor de cada precepto de la constitución depende, en definitiva, del
significado que le den sus intérpretes-operadores. La letra podrá decir
claramente una cosa, la intención del constituyente podrá haber sido bien
definida…, pero, en última instancia, la cláusula constitucional regirá del
modo con que sea interpretada y aplicada. Esa incertidumbre respecto del
valor que se le termine asignando al precepto constitucional deviene, en
gran medida, de que muchas constituciones no contiene reglas de
interpretación que señalen la manera en que han de ser interpretados sus
preceptos. Sin embargo, ello no implica que se deba interpretar conforme
a las reglas establecidas en una ley ordinaria (Ley del Organismo Judicial,
para el caso guatemalteco), pues la misma es emitida por un legislador
ordinario, inferior al legislador constitucional. CONFORME A LA FUENTE:
la interpretación, conforme al autor que la realiza, se clasifica en: a)
autentica o por vía de autoridad, proviene del órgano al que la constitución
le confiere dicha facultad. Corte de constitucionalidad. b) Judicial, la que
realizan los jueces y magistrados dentro de la órbita de su función. c)
doctrinaria o científica, que es la que realizan los juristas. Todas revisten de
importancia pero, en principio, solo las 2 primeras son vinculantes, la
tercera lo será en la medida que sea recogida dentro de las 2 primeras.
CONFORME A LOS ANTECEDENTES, REFERENCIAS O INDICADORES:
puede ser a) histórica: que indaga los antecedentes o raíces históricas de la
norma constitucional para desentrañar su espíritu; b) política: que hace
especial énfasis en los valores o sentido político de la constitución.
Específicamente relacionada a su régimen político y modelo de estado; c)
evolutiva que postula por una interpretación que se actualice atendiendo a
las circunstancias cambiantes de la sociedad; d) teleológica o finalista: que
se inspira en el fin perseguido por la norma constitucional. CONFORME A
LA ESTRATEGIA INTERPRETATIVA: a) Originalísimo: la constitución
debe interpretarse a la luz de las intenciones originales de quienes la
redactaron. Siendo esta la única forma de salvar el carácter democrático
de las decisiones judiciales. (James Wilson); b) Lectura moral de la
constitución: los jueces deben apartarse de las intenciones originales del
constituyente y leer la constitución como lo que es, como un documento
que fija principios morales fundamentales que han de gobernar a la
sociedad. Las decisiones que deben fundar en los principios de moralidad
política plasmados en la constitución. (DWorking); c) Textualismo: solo el
texto de la constitución y de las leyes debe servir como fuente de
interpretación. El juez no debe ir más allá del texto, fijándose únicamente
en el sentido de las palabras dentro del texto, es decir, dentro de las
oraciones que son empleadas. (Antonio Scalia). PRINCIPIOS: el autor
Segundo V. Linares Quintana, estableció una serie de normas o principios
que facilitan la tarea interpretativa. FIN SUPREMO ES LA CONSTITUCION,
INTERPRETACION AMPLIA O EXTENSIVA, SENTIDO DE LAS PALABRAS
DE LA CONSTITUCION, LA CONSTITUCION COMO UN TODO
ORGANICO, LA CONSTITUCION COMO INSTRUMENTO DE GOBIERNO
PERMANEN, PRIVILEGIOS Y EXCEPCIONES, PRESUNCION DE
CONSTITUCIONALIDAD. El jurista alemán Konrad Hesse, propone la
siguiente sistematización de principios de la interpretación constitucional,
que, como se podrá advertir, comulga en muchos aspectos con la

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clasificaciones desarrollada: EL PRINCIPIO DE UNIDAD DE LA
CONSTITUCION, EL PRINCIPIO DE CONCORDANCIA PRACTICA,
PRINCIPIO DE CORRECCION FUNCIONAL, PRINCIPIO DE LA FUERZA
NORMATIVA DE LA CONSTITUCION, PRINCIPIO DE PRESUNCION DE
CONSTITUCIONALIDAD DE LOS ACTOS NORMATIVOS, PRINCIPIO DE
ARGUMENTACION, LIMITES A LA INTERPRETACION CONSTITUCIONAL.

e. FUNDAMENTOS DEL DERECHO CONSTITUCIONAL: La Constitución


Política de la República de Guatemala es la ley suprema de la República de
Guatemala, en la cual se rige todo el Estado y sus demás leyes. La
Constitución Política de la República de Guatemala actual fue creada por
una Asamblea Nacional Constituyente, el 31 de mayo de 1985, la cual lo
hizo en representación del pueblo con el objeto de organizar jurídica y
políticamente al Estado, así como, también contiene los derechos
fundamentales de los miembros de su población. NORMATIVA
CONSTITUCIONAL. La Constitución Política de la República de
Guatemala, decretada en el año 1985, en el artículo 12 garantiza el derecho
de defensa estableciendo que “La defensa de la persona y sus derechos son
inviolables. Nadie podrá ser condenado, ni privado de sus derechos, sin
haber sido citado, oído y vencido en proceso legal ante juez o tribunal
competente”, además el artículo 14 de la Constitución establece la
presunción de inocencia y publicidad del proceso, garantizando que “Toda
persona es inocente, mientras no se le haya declarado responsable
judicialmente, en sentencia ejecutoriada”. NORMATIVA ORDINARIA.
Artículo 4º del Código Procesal Penal que regula la observancia en el
proceso penal del debido proceso y juicio previo. Artículo 20 del Código
Procesal Penal que desarrolla el derecho de defensa, que los habitantes de
la república de Guatemala tienen en un proceso penal. Artículo 92º del
Código Procesal Penal que define el derecho del sindicado de elegir
abogado defensor de su confianza. Artículo 103 del Código Procesal Penal
que define el derecho del sindicado de ser asistido por defensor de oficio
en caso de renuncia o abandono de la defensa técnica. Decreto del
Congreso de la República No. 129-97 Ley del Servicio Público de Defensa
Penal. TRATADOS, PACTOS Y CONVENIOS INTERNACIONALES
SUSCRITOS POR EL ESTADO DE GUATEMALA Artículo 14 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Artículo 8 inciso “e” de la
Convención Americana de Derechos Humanos. Artículo 10 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos. Acuerdos de Paz,
Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una Sociedad
Democrática.

f. MECANISMOS DE DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN: Naturaleza


jurídica: son los medios por los cuales, se hace la defensa efectiva de la
constitución y los derechos fundamentales de las personas. Indica la
constitución que todos los derechos reconocidos por ella gozan de
garantías para su protección, garantías a ser desarrolladas a través de
mecanismos de defensa constitucional. El autor García Belaunde dice:
“Hay una defensa física, otra política, y, finalmente una defensa jurídica, y
dentro de ella la más moderna, la defensa procesal constitucional”. Para
Machaca Cahuana dice: “son los medios o remedios jurídicos de protección
y de seguridad que tienen toda persona para el restablecimiento inmediato
y el ejercicio efectivo de sus derechos”.

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g. JUSTICIA CONSTITUCIONAL: La justicia constitucional en Guatemala.
Jorge Mario García Laguardia. Génesis, antecedentes y creación del órgano
de justicia constitucional La Corte de Constitucionalidad (Tribunal
Constitucional), fue creada por la Constitución de 1985. Su antecedente
inmediato donde se origina su funcionamiento, está en la Constitución
anterior de 1965. En ella se introdujo un sistema mixto. Por una parte,
contempló una declaratoria de inconstitucionalidad en casos concretos, en
la tradición del control judicial difuso, y por otra, introdujo una declaratoria
de inconstitucionalidad con efectos generales y derogatorios en una nueva
experiencia, la primera, de control concentrado en vía principal. El segundo
párrafo del art. 246, recogió el principio tradicional, que viene de la
reforma constitucional de 1921, como un control difuso, incidental, de
alcance particular y con efectos declarativos. Ordenaba la disposición que
en casos concretos, en cualquier instancia y en casación, antes de dictar
sentencia, las partes podrán plantear la inconstitucionalidad total o parcial
de una ley y el tribunal deberá pronunciarse al respecto. Si declarare la
inconstitucionalidad, la sentencia se limitará a establecer que el precepto
legal es inaplicable al caso planteado y será transcrito al Congreso. Y en
una nueva experiencia, junto al sistema anterior, en el Capítulo V, Título
VIII, arts. 262 y 265 recogió por vez primera en nuestra historia
constitucional, un nuevo sistema: concentrado, principal, de alcance
general y efectos semi-constitutivos. La declaratoria de
inconstitucionalidad se pedía ante un órgano autónomo de examen
constitucional: la Corte de Constitucionalidad, que no era un tribunal
permanente sino se integraba específicamente cuando se hacía valer una
acción de inconstitucionalidad. Eran doce sus Magistrados, todos de la
rama judicial y los presidía el mismo de la Corte Suprema. El objeto de la
acción era obtener la declaratoria de inconstitucionalidad de las leyes o
disposiciones gubernativas de carácter general que contuvieran vicio total
o parcial de inconstitucionalidad. Experiencia corta de escasos 15 años.
Conoció pocos casos.
La Constitución vigente, fue promulgada el 31 de mayo de 1985. En el
Título VI, con el nombre de "Garantías Constitucionales y Defensa del
Orden Constitucional", configura un nuevo sistema de justicia
constitucional, cuya novedad significativa es la creación del Tribunal o
Corte Constitucional permanente. Funciones de la justicia constitucional.
CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD DE NORMAS: Tipos de Normas
susceptibles de ser sometidas a control de constitucionalidad. Las
funciones de la Corte, fuera de su función esencial de defensa del orden
constitucional, son muy amplias. Están establecidas en la Constitución y en
la Ley Constitucional que desarrolla los preceptos constitucionales. La
primera la constituye en garante de la Constitución y del sistema jurídico
en general, es el intérprete supremo de sus normas y le da sentido al
sistema, cuyas decisiones son vinculantes y obligan a los órganos del
Estado y tiene pleno efecto contra todos. Por eso se explica su posición de
independencia funcional e incluso económica. Y sus funciones las cumple
con métodos jurisdiccionales, fuera de los casos de consultas y dictámenes
que también entran dentro de sus competencias. Sus competencias
específicas de control de normas son las siguientes: a) En única instancia
conoce de inconstitucionalidades contra leyes, reglamentos y
disposiciones de carácter general; b) En segunda instancia de apelaciones
de inconstitucionalidades en casos concretos; c) Emite opinión sobre la
constitucionalidad de los tratados, convenios y proyectos de ley, a solicitud

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de cualquiera de los organismos del Estado. La inconstitucionalidad de
leyes, reglamentos y disposiciones de carácter general, es directa y su
única instancia y se plantea ante la Corte. Tienen legitimación para
plantearla la Junta Directiva del Colegio de Abogados a través de su
Presidente; el Ministerio Público a través del Procurador General de la
Nación; el Procurador de los Derechos Humanos y cualquier persona con el
auxilio de tres abogados activos. Cuando la sentencia de la Corte declare la
inconstitucionalidad de una ley, reglamento o disposición de carácter
general, éstas quedarán sin vigencia y si fuere parcial quedará sin vigencia
en la parte que se declare inconstitucional. Las sentencias que declaren
inconstitucionalidad parcial o total, deben publicarse en el Diario Oficial
dentro de los tres días siguientes. De la fecha en que queden firmes y la ley
deja de surtir efectos desde el día siguiente al de la publicación en el Diario
Oficial. Si se hubiera decretado la suspensión provisional de la ley,
atribución que le corresponde a la Corte, los efectos del fallo definitivo se
retrotraen a la fecha en que se publicó la suspensión provisional. Y contra
las sentencias de la Corte, no procede recurso alguno y produce efectos
"erga omnes". En los casos de inconstitucionalidad en casos concretos, la
persona a quien afecte la inconstitucionalidad puede plantearla ante el
tribunal correspondiente, que asume el carácter de tribunal constitucional.
Puede hacerse el planteamiento como excepción o en incidente de una ley
que hubiere sido citada como apoyo de derecho en la demanda, en la
contestación o que de cualquier modo resulte del trámite del juicio. El
tribunal ante quien se plantea conoce en primera instancia y de las
apelaciones conoce la Corte de Constitucionalidad que concentra el
conocimiento de los asuntos de constitucionalidad. Los efectos son sólo
para el caso concreto y respecto del mismo produce consecuencia de cosa
juzgada y también tiene efectos jurisprudenciales.

h. GARANTIAS CONSTITUCIONALES: Las garantías son medios técnicos-


jurídicos, orientados a proteger las disposiciones constitucionales cuando
estas son infringidas, reintegrando el orden jurídico violado. Existen
amplios campos del derechos, especialmente el constitucional y el
internacional público, que carecen de normas de efectividad; sus
disposiciones muchas veces no son más que expresión de deseos. Por esto,
se fortalece en los últimos años una tendencia a encontrar normas de
garantía, que hagan efectivas las disposiciones de carácter sustantivo. El
conjunto de instrumentos de garantía de las normas constitucionales
también ha sido designado con el término de justicia constitucional,
término que prefiere Fix Zamudio por considerar que con él se subraya el
carácter preponderante axiológico de estos instrumentos y por su preciso
sentido jurídico.
a. PROCESO DE AMPARO: El amparo es una garantía procesal
expedita que tienen las personas de acudir ante un tribunal de
justicia, para que se restituya el goce de sus derechos cuando estos
fueren amenazados o violados por alguna autoridad. ARTÍCULO
10.- Procedencia del amparo. La procedencia del amparo se
extiende a toda situación que sea susceptible de un riesgo, una
amenaza, restricción o violación a los derechos que la Constitución
y las leyes de la República de Guatemala reconocen, ya sea que
dicha situación provenga de personas y entidades de derecho
público o entidades de derecho privado. Toda persona tiene
derecho a pedir amparo, entre otros casos: a) Para que se le

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mantenga o restituya en el goce de los derechos y garantías que
establece la Constitución o cualquiera otra ley; b) Para que se
declare en casos concretos que una ley, un reglamento, una
resolución o acto de autoridad, no obligan al recurrente por
contravenir o restringir cualesquiera de los derechos garantizados
por la Constitución o reconocidos por cualquiera otra ley; c) Para
que en casos concretos se declare que una disposición o resolución
no meramente legislativa del Congreso de la República; no le es
aplicable al recurrente por violar un derecho constitucional; d)
Cuando la autoridad de cualquier jurisdicción dicte reglamento,
acuerdo o resolución de cualquier naturaleza, con abuso de poder o
excediéndose de sus facultades legales, o cuando carezca de ellas o
bien las ejerza en forma tal que el agravio que se causare o pueda
causarse no sea reparable por otro medio legal de defensa; e)
Cuando en actuaciones administrativas se exijan al afectado el
cumplimiento de requisitos, diligencias o actividades no razonables
o ilegales, o cuando no hubiere medio o recurso de efecto
suspensivo; f) Cuando las peticiones y trámites ante autoridades
administrativas no sean resueltos en el término que la ley
establece, o de no haber tal término, en el de treinta días, una vez
agotado el procedimiento correspondiente; así como cuando las
peticiones no sean admitidas para su trámite; g) En materia
política, cuando se vulneren derechos reconocidos por la ley o por
los estatutos de las organizaciones políticas. Sin embargo, en
materia puramente electoral, el análisis y examen del tribunal se
concretará al aspecto jurídico, dando por sentadas las cuestiones de
hecho que se tuvieron por probadas en el recurso de revisión; h) En
los asuntos de los órdenes judicial y administrativo, que tuvieren
establecidos en la ley procedimientos y recursos, por cuyo medio
puedan ventilarse adecuadamente de conformidad con el principio
jurídico del debido proceso, si después de haber hecho uso el
interesado de los recursos establecidos por la ley, subsiste la
amenaza, restricción o violación a los derechos que la Constitución
y las leyes garantizan. Lo determinado en los incisos anteriores,
no excluye cualesquiera otros casos, que no estando comprendidos
en esa enumeración, sean susceptibles de amparo de conformidad
con lo establecido por los artículos 265 de la Constitución y 8 de
esta ley. Interposición ARTÍCULO 19.- Conclusión de recursos
ordinarios. Para pedir amparo, salvo casos establecidos en esta ley,
deben previamente agotarse los recursos ordinarios, judiciales y
administrativos, por cuyo medio se ventilan adecuadamente los
asuntos de conformidad con el principio del debido proceso.
ARTICULO 20.- Plazo para la petición de amparo. La petición de
amparo debe hacerse dentro del plazo de los treinta días siguientes
al de la última notificación al afectado o de conocido por éste el
hecho que a su juicio, le perjudica. (FRASE ADICIONADA por el Art.
1 del DECRETO del CONGRESO No. {36-90} de fecha {08 de junio
de 1990}, el cual queda así:} "Sin embargo, durante el proceso
electoral y únicamente en lo concerniente a esta materia el plazo
será de cinco días". El plazo anterior no rige cuando el amparo se
promueva en contra del riesgo de aplicación de leyes o reglamentos
inconstitucionales a casos concretos; así como ante la posibilidad
manifiesta de que ocurran actos violatorios a los derechos del

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sujeto activo. ARTÍCULO 21.- Requisitos de la petición. El amparo
se pedirá por escrito, llenando los requisitos siguientes: a)
Designación del tribunal ante el que se presenta; b) Indicación de
los nombres y apellidos del solicitante o de la persona que lo
represente; su edad, estado civil, nacionalidad, profesión u oficio,
domicilio y lugar para recibir notificaciones. Si se gestiona por otra
persona deberá acreditarse la representación; c) Cuando quien
promueve el amparo sea una persona jurídica, deberán indicarse
sucintamente los datos relativos a su existencia y personalidad
jurídica; d) Especificación de la autoridad, funcionario, empleado,
persona o entidad contra quien se interpone el amparo; e)
Relación de los hechos que motivan el amparo; f) Indicación de las
normas constitucionales de otra índole en que descansa la petición
de amparo con las demás argumentaciones y planteamientos de
derecho; g) Acompañar la documentación que se relacione con el
caso, en original o en copias, o indicar el lugar en donde se
encuentre y los nombres de las personas a quienes les consten los
hechos y los lugares donde pueden ser citadas y precisar
cualesquiera otras diligencias de carácter probatorio que
conduzcan al esclarecimiento del caso; h) Lugar y fecha; i)
Firmas del solicitante y del abogado colegiado activo que lo
patrocina, así como el sello de éste. Si el solicitante no sabe o no
puede firmar, lo hará por él otra persona o el abogado que auxilia;
j) Acompañar una copia para cada una de las partes y una adicional
para uso del tribunal. ARTICULO 22.- Omisión de requisitos en la
petición. Cuando la persona que solicita un amparo haya omitido el
señalamiento de uno o más requisitos en la interposición o sea
defectuosa la personería, el tribunal que conozca del caso resolverá
dándole trámite al amparo y ordenando al interponente cumplir
con los requisitos faltantes dentro del término de tres días, pero, en
lo posible, no suspenderá el trámite. Cuando el tribunal lo estime
pertinente podrá agregarse a este término el de la distancia.
ARTÍCULO 23.- Gestor judicial. Sólo los abogados colegiados y los
parientes dentro de los grados de ley, podrán actuar gestionando
por el afectado y sin acreditar representación en forma cuando
declaren que actúan por razones de urgencia, para la debida
protección de los intereses que les han sido encomendados. Antes
de resolver el amparo deberá acreditarse la representación que se
ejercita, salvo casos de urgencia que el tribunal calificará.
ARTÍCULO 24.- Petición de amparo provisional. En el memorial de
interposición del amparo podrá solicitarse la suspensión provisional
de la disposición, acto, resolución o procedimiento reclamado.
ARTÍCULO 25.- Legitimación activa del Ministerio Público y del
Procurador de los Derechos Humanos. El Ministerio Público y el
Procurador de los Derechos Humanos, tienen legitimación activa
para imponer amparo a efecto de proteger los intereses que les han
sido encomendados. ARTÍCULO 26.- Solicitud verbal. La persona
notoriamente pobre o ignorante, el menor y el incapacitado, que no
pudieren actuar con auxilio profesional, podrán comparecer ante
los tribunales en solicitud verbal de amparo, en cuyo caso se
procederá a levantar acta acerca de los agravios denunciados, de la
que de inmediato se remitirá copia al Procurador de los Derechos
Humanos para que aconseje o, en su caso, patrocine al interesado.

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La negativa infundada al levantar el acta y remitir la copia a donde
corresponda, otorga al reclamante la facultad de ocurrir
verbalmente ante la Corte de Constitucionalidad, la que resolverá
de inmediato lo pertinente. Amparo Provisional ARTÍCULO 27.-
Amparo Provisional. La suspensión provisional del acto reclamando
procede tanto de oficio como a instancia de parte. En cualquier
caso el tribunal, en la primera resolución que dicte, aunque no
hubiere sido pedido, resolverá sobre la suspensión provisional del
acto, resolución o procedimiento reclamados, cuando a su juicio las
circunstancias lo hagan aconsejable. ARTÍCULO 28.- Amparo
Provisional de Oficio. Deberá decretarse de oficio la suspensión
provisional del acto, resolución o procedimiento reclamado, entre
otros, en los casos siguientes: a) Si del mantenimiento del acto o
resolución resultare peligro de privación de la vida del sujeto activo
del amparo, riesgo a su integridad personal, daño grave o
irreparable al mismo; b) Cuando se trate de acto o resolución cuya
ejecución deje sin materia o haga inútil el amparo al hacer difícil,
gravosa o imposible la restitución de las cosas a su estado anterior;
c) Cuando la autoridad o entidad contra la que se interponga el
amparo esté procediendo con notoria ilegalidad o falta de
jurisdicción o competencia; d) Cuando se trate de actos que
ninguna autoridad o persona pueda ejecutar legalmente.
ARTICULO 29.- Amparo provisional en cualquier estado del
procedimiento. En cualquier estado del procedimiento, antes de
dictar sentencia y a petición del interesado o de oficio, los
tribunales de amparo tienen facultad para acordar la suspensión
provisional del acto, resolución o procedimiento reclamado.
ARTÍCULO 30.- Revocación del amparo provisional. Asimismo, en
cualquier estado del procedimiento, antes de dictar sentencia y a
petición de parte y de oficio, los tribunales de amparo tienen
facultad para revocar la suspensión provisional del acto, resolución
o procedimiento reclamados, cuando a su juicio el mantenimiento
de la medida no se justifique y siempre que no esté contemplado
dentro de los casos de suspensión obligada. ARTICULO 31.- Acta
del estado que guardan los hechos y actos suspendidos. Cuando la
singularidad del caso lo requiera, en el momento de comunicarle a
la autoridad impugnada la suspensión del acto, se levantará acta en
la que se hará constar detalladamente el estado que en ese
momento guardan los hechos y actos que se suspenden y la
prevención hecha de no modificarlos hasta que se resuelva en
sentencia o lo ordene el tribunal. ARTÍCULO 32.- Encauzamiento
por desobediencia. Si la persona a quien se haya notificado la
suspensión, desobedece la orden judicial y sigue actuando, el
tribunal que conozca del proceso ordenará inmediatamente su
encausamiento, librándose para el efecto certificación de lo
conducente para la iniciación del proceso penal que corresponda.
Procedimiento ARTÍCULO 33.- Trámite inmediato del amparo. Los
jueces y tribunales están obligados a tramitar los amparos el mismo
día en que les fueren presentados, mandando pedir los
antecedentes o en su defecto informe circunstanciado a la persona,
autoridad, funcionario o empleado contra el cual se haya pedido
amparo, quienes deberán cumplir remitiendo los antecedentes o
informando dentro del perentorio término de cuarenta y ocho

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horas, más el de la distancia, que fijará el tribunal en la misma
resolución, a su prudente arbitrio. Si dentro del indicado término
no se hubiesen enviado los antecedentes o el informe, el tribunal
que conozca del caso, deberá decretar la suspensión provisional del
acto, resolución o procedimiento reclamado. ARTICULO 34.-
Interés de terceros en el amparo. Si la autoridad, persona
impugnada o el solicitante de amparo tuviesen conocimiento de
que alguna persona tiene interés directo en la subsistencia o
suspensión del acto, resolución o procedimiento, ya sea por ser
parte en las diligencias o por tener alguna otra relación jurídica con
la situación planteada, están obligadas a hacerlo saber al tribunal,
indicando su nombre y dirección en forma sucinta, la relación del
interés. En este caso, el Tribunal de Amparo dará audiencia a dicha
persona en la misma que al Ministerio Público, teniéndosela como
parte. ARTÍCULO 35.- Primera audiencia a los interesados y
prueba. Recibidos los antecedentes o el informe, el tribunal deberá
confirmar o revocar la suspensión provisional decretada en el auto
inicial del procedimiento. De estos antecedentes o del informe dará
vista al solicitante, al Ministerio Público, institución que actuará
mediante la sección que corresponda según la materia de que se
trate, a las personas comprendidas en el artículo anterior y a las que
a su juicio también tengan interés en la subsistencia o suspensión
del acto, resolución o procedimiento, quienes podrán alegar dentro
del término común de cuarenta y ocho horas. Vencido dicho
término, hayan o no alegado las partes, el tribunal estará obligado a
resolver, pero si hubiere hechos qué establecer, abrirá a prueba el
amparo, por el improrrogable término de ocho días. Los tribunales
de amparo podrán relevar de la prueba en los casos en que a su
juicio no sea necesario, pero la tramitarán obligadamente si fuere
pedida por el solicitante. Si el amparo se abriere a prueba, el
tribunal, en la misma resolución, indicará los hechos que se
pesquisarán de oficio, sin perjuicio de cualesquiera otros que fueren
necesarios o de las pruebas que rinden las partes. ARTÍCULO 36.-
Pesquisa de oficio. Si hubiere hechos controvertidos, el tribunal los
pesquisará de oficio, practicando cuanta diligencia sea necesaria
para agotar la investigación. Ninguna persona o autoridad puede
negarse a acudir al llamado de un tribunal de amparo ni resistirse a
cumplir con sus providencias, salvo caso de fuerza mayor que
comprobará el mismo tribunal. El incumplimiento a lo ordenado
en diligencia de prueba será sancionado conforme al Código Penal,
para lo cual el Tribunal de Amparo certificará lo conducente a un
tribunal del orden penal. ARTÍCULO 37.- Segunda audiencia.
Concluido el término probatorio, el tribunal dictará providencia
dando audiencia a las partes y al Ministerio Público por el término
común de cuarenta y ocho horas, transcurrido el cual, se hayan o no
pronunciado, dictará sentencia dentro de tres días. ARTÍCULO 38.-
Vista pública. Si al evacuarse la audiencia a que se refiere el artículo
anterior, o al notificarse la resolución que omite la apertura a
prueba, alguna de las partes o el Ministerio Público solicita que se
vea el caso en vista pública, ésta se efectuará el último de los tres
días siguientes y a la hora que señale el tribunal. Cuando se haya
efectuado vista pública, el tribunal dictará sentencia dentro del
plazo de los tres días siguientes. A la vista podrán comparecer a

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alegar las partes y sus abogados, así como la autoridad o entidad
impugnada y sus abogados. Si la autoridad impugnada fuere
pública o se tratare del Estado, puede delegar su representación en
el Ministerio Público, en el caso que éste manifieste acuerdo con la
actuación que originó el amparo. ARTICULO 39.- Plazo para que
dicte sentencia la Corte de Constitucionalidad. Cuando la Corte de
Constitucionalidad conociere en única instancia o en apelación, el
plazo para pronunciar sentencia podrá ampliarse por cinco días
más, según la gravedad del asunto. ARTICULO 40.- Auto para
mejor fallar. El tribunal podrá mandar practicar las diligencias y
recabar los documentos que estime convenientes para mejor fallar,
dentro de un plazo no mayor de cinco días. Vencido el plazo del
auto para mejor fallar, o practicadas las diligencias ordenadas, el
tribunal dictará su resolución dentro de los términos de los artículos
anteriores. ARTÍCULO 41.- Enmienda del procedimiento. En los
procesos de amparo los tribunales no tienen facultad de enmendar
el procedimiento en primera instancia, exceptuándose de esta
prohibición a la Corte de Constitucionalidad. Sentencia ARTÍCULO
42.- Análisis del caso y sentencia. Al pronunciar sentencia, el
tribunal de amparo examinará los hechos, analizará las pruebas y
actuaciones y todo aquello que formal, real y objetivamente resulte
pertinente; examinará todos y cada uno de los fundamentos de
derecho aplicables, hayan sido o no alegados por las partes. Con
base en las consideraciones anteriores y aportando su propio
análisis doctrinal y jurisprudencial, pronunciará sentencia,
interpretando siempre en forma extensiva la Constitución,
otorgando o denegando amparo, con el objeto de brindar la
máxima protección en esta materia, y hará las demás declaraciones
pertinentes. ARTÍCULO 43.- Doctrina legal. La interpretación de las
normas de la Constitución y de otras leyes contenidas en las
sentencias de la Corte de Constitucionalidad, sienta doctrina legal
que debe respetarse por los tribunales al haber tres fallos contestes
de la misma Corte. Sin embargo, la Corte de Constitucionalidad
podrá separarse de su propia jurisprudencia, razonando la
innovación, la cual no es obligatoria para los otros tribunales, salvo
que lleguen a emitirse tres fallos sucesivos contestes en el mismo
sentido. ARTÍCULO 44.- Costas y sanciones. El tribunal también
decidirá sobre las costas y sobre la imposición de las multas o
sanciones que resultaren de la tramitación del amparo. ARTÍCULO
45.- Condena en costas. La condena en costas será obligatoria
cuando se declare procedente el amparo. Podrá exonerarse al
responsable, cuando la interposición del amparo se base en la
jurisprudencia previamente sentada, cuando el derecho aplicable
sea de dudosa interpretación y en los casos en que, a juicio del
tribunal, se haya actuado con evidente buena fe. ARTÍCULO 46.-
Multas. Cuando el tribunal estime, razonándolo debidamente que
el amparo interpuesto es frívolo o notoriamente improcedente,
además de condenar en las costas, sancionará con multa de
cincuenta a mil quetzales, según la gravedad del caso, al abogado
que lo patrocine. ARTICULO 47.- Obligaciones de imponer multas
y sanciones. Los tribunales de amparo tienen la obligación de
imponer las multas y sanciones establecidas en la presente ley, e
incurrirán en responsabilidad si no lo hicieren. Las partes tienen el

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derecho; el Ministerio Público y el Procurador de los Derechos
Humanos la obligación, de exigir la imposición de las sanciones que
procedan contra los responsables. Las multas en ningún caso
podrán convertirse en prisión. ARTICULO 48.- Improcedencia de
las sanciones y multas. Las sanciones y multas que establece esta
ley no son aplicables al Ministerio Público ni al Procurador de los
Derechos Humanos, cuando sean los interponentes del amparo.
b.EXHIBICIÓN PERSONAL: Procedencia ARTICULO 82.- Derecho a
la exhibición personal. Quien se encuentre ilegalmente preso,
detenido o cohibido de cualquier otro modo en el goce de su
libertad individual, amenazado de la pérdida de ella, o sufriere
vejámenes, aun cuando su prisión o detención fuere fundada en ley,
tiene derecho a pedir su inmediata exhibición ante los tribunales de
justicia, ya sea con el fin de que se le restituya o garantice su
libertad, se hagan cesar los vejámenes o termine la coacción a que
estuviere sujeto. Interposición ARTÍCULO 85.- Legitimación para
pedir la exhibición personal. La exhibición personal puede pedirse
por escrito, por teléfono o verbalmente, por el agraviado o por
cualquiera otra persona, sin necesidad de acreditar representación
alguna y sin sujeción a formalidades de ninguna clase. ARTÍCULO
86.- Conocimiento de oficio. Todo tribunal de justicia que llegare a
tener conocimiento en cualquier forma que alguna persona se
encuentra en la situación contemplada en el Artículo 82, confinada
o en simple custodia y se temiere que su paradero sea incierto,
estará obligado a iniciar y promover de oficio la exhibición personal.
ARTÍCULO 87.- Denuncia obligatoria. El alcaide, jefe, subalterno o
ejecutor del establecimiento o lugar en donde una persona
estuviere detenida, presa o privada de su libertad, que tuviere
conocimiento de un hecho que dé lugar a la exhibición personal,
deberá denunciarlo inmediatamente a cualquier tribunal que pueda
conocer de la exhibición personal, bajo pena de cincuenta a
quinientos quetzales de multa, sin perjuicio de las demás sanciones
legales. Trámite ARTÍCULO 88.- Auto de exhibición.
Inmediatamente que se reciba la solicitud o se tenga conocimiento
de un hecho que dé lugar a la exhibición personal, el tribunal, en
nombre de la República de Guatemala y sin demora alguna, emitirá
auto de exhibición, señalando hora para el efecto y ordenando a la
autoridad, funcionario, empleado o persona presuntamente
responsable para que presente al ofendido, acompañe original o
copia del proceso o antecedentes que hubiere y rinda informe
detallado sobre los hechos que la motivaron, conteniendo por lo
menos lo siguiente: a) Quién ordenó la detención o vejación y
quién la ejecutó, indicando la fecha y circunstancias del hecho; b)
Si el detenido ha estado bajo la inmediata custodia del informante
o si la ha transferido a otro, en cuyo caso expresará el nombre de
éste, así como el lugar, tiempo y motivo de la transferencia; y c)
La orden que motivó la detención. ARTÍCULO 89.- Plazo para la
exhibición. El plazo dentro del cual debe hacerse la presentación del
agraviado, nunca podrá exceder de veinticuatro horas a partir de la
petición o denuncia. ARTÍCULO 90.- Instrucción inmediata.
Cuando el tribunal tuviere conocimiento de los hechos a que se
contrae el Artículo 82, instruirá el proceso correspondiente de
inmediato, constituyéndose sin demora en el lugar en que estuviere

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el agraviado; y si el ofendido residiere fuera del perímetro o
municipio del tribunal que conozca, se nombrará un juez ejecutor
que procederá conforme al artículo siguiente. En caso de no
proceder como se ordena en el párrafo anterior, los integrantes del
tribunal que conozca de los hechos relacionados, serán castigados
como cómplices del delito del plagio. ARTICULO 91.- Auxiliares
del tribunal. Cuando el agraviado esté fuera del municipio donde
resida el tribunal que conoce de la exhibición, en defecto de juez
ejecutor, podrá comisionarse el cumplimiento del auto de
exhibición a cualquier otra autoridad o persona cuyas calidades
garanticen su cometido. En estos casos se harán llegar las
diligencias al ejecutor por la vía más rápida, procediéndose
inmediatamente a cumplir el mandato del tribunal. Para este
objeto, el ejecutor se trasladará sin demora al lugar en que se
encuentre aquél bajo cuya disposición se hallare el agraviado, le
notificará el auto del tribunal, le exigirá que le exhiba
inmediatamente al ofendido, así como los antecedentes que
hubiere o informe de su conducta, y le ordenará hacer cesar, en su
caso, las restricciones o vejaciones a que estuviere sometido el
ofendido. El ejecutor informará en seguida del resultado de su
comisión. ARTÍCULO 92.- Desobediencia de la autoridad.
Transcurrido el término fijado para la exhibición de la persona y
retorno del auto, si no hubiere cumplido la autoridad o funcionario
a quien se intimó, el tribunal dictará contra el remiso orden de
captura y lo someterá a encauzamiento, ordenando al mismo
tiempo la libertad del preso si procediere conforme la ley, sin
perjuicio de que el juez ejecutor comparezca personalmente al
centro de detención, buscando en todos los lugares al agraviado.
En este caso deberá hacerse constar la desobediencia del remiso y
el ejecutor dará aviso por telégrafo o por teléfono si fuere posible.
ARTICULO 93.- Derecho de antejuicio de la autoridad. Si la
autoridad remisa a que se refiere el artículo anterior gozare de
derecho de antejuicio, el tribunal queda obligado, inmediatamente
y bajo su estricta responsabilidad, a iniciar las diligencias de
antejuicio ante el órgano correspondiente. ARTICULO 94.-
Obligación de proceder a la exhibición personal. Hay obligación de
presentar a la persona aun cuando se halle presa en virtud de orden
de autoridad judicial competente a consecuencia de un
procedimiento en forma y, en tal caso, se hará el retorno
remitiendo los autos. ARTICULO 95.- Personas plagiadas o
desaparecidas. Cuando la exhibición se hubiere solicitado en favor
de personas plagiadas o desaparecidas, el juez que haya ordenado
la exhibición debe comparecer por sí mismo a buscarlas en el lugar
en donde presuntamente se encuentren, ya sean centros de
detención, cárceles o cualquier otro lugar señalado, sugerido o
sospechado en donde pudieran encontrarse. ARTICULO 96.-
Exhibición en el lugar de detención. Cuando así se solicite o el
tribunal lo juzgue pertinente, la exhibición pedida se practicará en
el lugar donde se encuentre el detenido, sin previo aviso o
notificación a persona alguna. ARTICULO 97.- Libertad de la
persona afectada. Si del estudio del informe y antecedentes
resultare que es ilegal la detención o prisión, se decretará la libertad
de la persona afectada y ésta quedará libre en el mismo acto y

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lugar. A petición del afectado o del interponente, el Juez ordenará
a la autoridad que entregue al detenido a la persona designada por
el mismo afectado o interponente y en lugar seguro, haciéndose
constar en acta. ARTÍCULO 92.- Desobediencia de la autoridad.
Transcurrido el término fijado para la exhibición de la persona y
retorno del auto, si no hubiere cumplido la autoridad o funcionario
a quien se intimó, el tribunal dictará contra el remiso orden de
captura y lo someterá a encauzamiento, ordenando al mismo
tiempo la libertad del preso si procediere conforme la ley, sin
perjuicio de que el juez ejecutor comparezca personalmente al
centro de detención, buscando en todos los lugares al agraviado.
En este caso deberá hacerse constar la desobediencia del remiso y
el ejecutor dará aviso por telégrafo o por teléfono si fuere posible.
ARTICULO 93.- Derecho de antejuicio de la autoridad. Si la
autoridad remisa a que se refiere el artículo anterior gozare de
derecho de antejuicio, el tribunal queda obligado, inmediatamente
y bajo su estricta responsabilidad, a iniciar las diligencias de
antejuicio ante el órgano correspondiente. ARTICULO 94.-
Obligación de proceder a la exhibición personal. Hay obligación de
presentar a la persona aun cuando se halle presa en virtud de orden
de autoridad judicial competente a consecuencia de un
procedimiento en forma y, en tal caso, se hará el retorno
remitiendo los autos. ARTICULO 95.- Personas plagiadas o
desaparecidas. Cuando la exhibición se hubiere solicitado en favor
de personas plagiadas o desaparecidas, el juez que haya ordenado
la exhibición debe comparecer por sí mismo a buscarlas en el lugar
en donde presuntamente se encuentren, ya sean centros de
detención, cárceles o cualquier otro lugar señalado, sugerido o
sospechado en donde pudieran encontrarse. ARTICULO 96.-
Exhibición en el lugar de detención. Cuando así se solicite o el
tribunal lo juzgue pertinente, la exhibición pedida se practicará en
el lugar donde se encuentre el detenido, sin previo aviso o
notificación a persona alguna. ARTICULO 97.- Libertad de la
persona afectada. Si del estudio del informe y antecedentes
resultare que es ilegal la detención o prisión, se decretará la libertad
de la persona afectada y ésta quedará libre en el mismo acto y
lugar. A petición del afectado o del interponente, el Juez ordenará
a la autoridad que entregue al detenido a la persona designada por
el mismo afectado o interponente y en lugar seguro, haciéndose
constar en acta. ARTICULO 98.- Testigos, expertos e informes. El
tribunal podrá para la misma audiencia en que se ha decretado la
exhibición, ordenar la comparecencia de los testigos o expertos que
considere necesarios para esclarecer los hechos, así como recabar
cualquier otro tipo de información. ARTICULO 99.- Acta y
resolución de la exhibición. En la audiencia de la exhibición se
levantará acta en la que se asentarán todas las incidencias que en
ella ocurran. Seguidamente se emitirá resolución declarando la
procedencia o improcedencia de la exhibición. ARTÍCULO 100.-
Condena en costas. Sólo habrá condena en costas para el
solicitante cuando evidentemente se establezca que la petición fue
maliciosa o temeraria, o que haya sido promovida con el fin de
obstaculizar la administración de la justicia. La condena en costas

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es obligatoria cuando la exhibición fuere declarada con lugar,
debiendo indicar el tribunal quién es el responsable de su pago.
c. INCONSTITUCIONALIDAD EN CASOS CONCRETOS: ARTICULO
116.- Inconstitucionalidad de las leyes en casos concretos. En casos
concretos, en todo proceso de cualquier competencia o jurisdicción,
en cualquier instancia y en casación, hasta antes de dictarse
sentencia, las partes, podrán plantear como acción, excepción o
incidente, la inconstitucionalidad total o parcial de una ley a efecto
de que se declare su inaplicabilidad. El tribunal deberá pronunciarse
al respecto. ARTICULO 117.- Inconstitucionalidad de una ley en
casación. La inconstitucionalidad de una ley podrá plantearse en
casación hasta antes de dictarse sentencia. En este caso, la Corte
Suprema de Justicia, agotado el trámite de la inconstitucionalidad y
previamente a resolver la casación, se pronunciará sobre la
inconstitucionalidad en auto razonado. Si la resolución fuere
apelada, remitirá los autos a la Corte de Constitucionalidad.
También podrá plantearse la inconstitucionalidad como motivación
del recurso y en este caso es de obligado conocimiento. ARTICULO
118.- Inconstitucionalidad de una ley en lo administrativo. Cuando
en casos concretos se aplicaren leyes o reglamentos
inconstitucionales en actuaciones administrativas, que por su
naturaleza tuvieran validez aparente y no fueren motivo de
amparo, el afectado se limitara a señalarlo durante el proceso
administrativo correspondiente. En estos casos, la
inconstitucionalidad deberá plantearse en lo contencioso-
administrativo dentro de los treinta días siguientes a la fecha en
que causó estado la resolución, y se tramitará conforme al
procedimiento de inconstitucionalidad de una ley en caso concreto.
Sin embargo, también podrá plantearse la inconstitucionalidad en
el recurso de casación, en la forma que establece el artículo
anterior, si no hubiere sido planteada en lo contencioso
administrativo. ARTICULO 119.- Inconstitucionalidad de una ley en
el ramo laboral. En el ramo laboral, además de la norma general
aplicable a todo juicio, cuando la inconstitucionalidad de una ley
fuere planteada durante un proceso con motivo de un conflicto
colectivo de trabajo, se resolverá por el tribunal de trabajo
correspondiente. Tramitación de Inconstitucionalidad en Casos
Concretos ARTICULO 120.- Competencia. En casos concretos, la
persona a quien afecte directamente la inconstitucionalidad de una
ley puede plantearla ante el tribunal que corresponda según la
materia. El Tribunal asume el carácter de tribunal constitucional.
Si se planteare inconstitucionalidad en un proceso seguido ante un
juzgado menor, éste se inhibirá inmediatamente de seguir
conociendo y enviará los autos al superior jerárquico que conocerá
de la inconstitucionalidad en primera instancia. ARTICULO 121.-
Acción de inconstitucionalidad como única pretensión. En la acción
de inconstitucionalidad en casos concretos, interpuesta la
demanda, el tribunal dará audiencia al Ministerio Público y a las
partes por el término de nueve días. Vencido este término podrá
celebrarse vista pública, si alguna de las partes lo pidiere. El
tribunal resolverá dentro de los tres días siguientes. La resolución
será apelable ante la Corte de Constitucionalidad. ARTICULO 122.-
Acción de inconstitucionalidad con otras pretensiones. Si el actor

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propusiere dentro del mismo proceso la declaración de
inconstitucionalidad junto con otras pretensiones, el tribunal dará
audiencia conforme se prevé en el artículo anterior. Vencido el
plazo, hayan o no comparecido las partes, dentro de tercero día,
dictará auto resolviendo exclusivamente la pretensión de
inconstitucionalidad. ARTICULO 123.- Inconstitucionalidad de una
ley como excepción o incidente. En casos concretos las partes
podrán plantear, como excepción o en incidente, la
inconstitucionalidad de una ley que hubiere sido citada como apoyo
de derecho en la demanda, en la contestación o que de cualquier
otro modo resulte del trámite de un juicio, debiendo el tribunal
pronunciarse al respecto. ARTÍCULO 124.- Trámite en cuerda
separada. Planteada la inconstitucionalidad de una ley, como
excepción o en incidente, el tribunal la tramitará en cuerda
separada, dará audiencia a las partes y al Ministerio Público por el
término de nueve días y, haya sido o no evacuada la audiencia,
resolverá respecto de la inconstitucionalidad en auto razonado
dentro del término de los tres días siguientes. ARTICULO 125.-
Trámite de la excepción de inconstitucionalidad y otras
excepciones. Si con la excepción de inconstitucionalidad se
interpusieran otras excepciones, el trámite de estas últimas será el
que les corresponda según la naturaleza del proceso de que se
trate. Si entre las excepciones interpuestas se hallaren las de
incompetencia o compromiso, éstas deberán ser resueltas
previamente en ese orden. En su oportunidad, el tribunal
competente deberá resolver la de inconstitucionalidad dentro del
término establecido en el artículo anterior. Las excepciones
restantes serán resueltas al quedar firme lo relativo a la
inconstitucionalidad. ARTÍCULO 126.- Suspensión del proceso. El
proceso se suspenderá desde el momento en que el tribunal de
primera instancia dicte el auto que resuelva lo relativo a la
inconstitucionalidad, hasta que el mismo cause ejecutoria. El
tribunal solamente podrá seguir conociendo de los asuntos a que se
refiere el Artículo 129 de esta ley. E INCONSTITUCIONALIDAD
DE CARÁCTER GENERAL: ARTICULO 133.- Planteamiento de la
inconstitucionalidad. La inconstitucionalidad de las leyes,
reglamentos o disposiciones de carácter general que contengan
vicio parcial o total de inconstitucionalidad se plantearán
directamente ante la Corte de Constitucionalidad. ARTICULO
134.- Legitimación activa. Tiene legitimación para plantear la
inconstitucionalidad de leyes, reglamentos o disposiciones de
carácter general: a) La Junta Directiva del Colegio de Abogados
actuando a través de su Presidente; b) El Ministerio Público a
través del Procurador General de la Nación; c) El Procurador de los
Derechos Humanos en contra de leyes, reglamentos o
disposiciones de carácter general que afecten intereses de su
competencia; d) Cualquier persona con el auxilio de tres abogados
colegiados activos. ARTÍCULO 135.- Requisitos de la solicitud. La
petición de inconstitucionalidad se hará por escrito conteniendo en
lo aplicable los requisitos exigidos en toda primera solicitud
conforme las leyes procesales comunes, expresando en forma
razonada y clara los motivos jurídicos en que descansa la
impugnación. ARTÍCULO 136.- Omisión de requisitos. Si en el

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memorial de interposición se hubieren omitido requisitos, la Corte
de Constitucionalidad ordenará al interponente suplirlos dentro de
tercero día. ARTICULO 137.- Integración de la corte por
inconstitucionalidad de una ley. Cuando la inconstitucionalidad
planteada sea contra una ley, la Corte de Constitucionalidad se
integrará con siete miembros en la forma prevista en el Artículo 269
de la Constitución. ARTÍCULO 138.- Suspensión provisional. Sin
perjuicio de lo dispuesto en el Artículo 136, la Corte de
Constitucionalidad deberá decretar, de oficio y sin formar artículo,
dentro de los ocho días siguientes a la interposición, la suspensión
provisional de la ley, reglamento o disposición de carácter general
si, a su juicio, la inconstitucionalidad fuere notoria y susceptible de
causar gravámenes irreparables. La suspensión tendrá efecto
general y se publicará en el Diario Oficial al día siguiente de haberse
decretado. ARTICULO 139.- Audiencia, vista y resolución. Si no se
dispone la suspensión provisional o, en su caso, decretada ésta, se
dará audiencia por quince días comunes al Ministerio Público y a
cualesquiera autoridades o entidades que la Corte de
Constitucionalidad estime pertinente, transcurridos los cuales, se
haya evacuado o no la audiencia, de oficio se señalará día y hora
para la vista dentro del término de veinte días. La vista será pública
si lo pidiere el interponente o el Ministerio Público. La sentencia
deberá pronunciarse dentro de los veinte días siguientes al de la
vista. La Corte deberá dictar sentencia dentro del término máximo
de dos meses a partir de la fecha en que se haya interpuesto la
inconstitucionalidad. ARTICULO 140.- Efectos de la declaratoria de
inconstitucionalidad. Cuando la sentencia de la Corte de
Constitucionalidad declare la inconstitucionalidad total de una ley,
reglamento o disposición de carácter general, éstas quedarán sin
vigencia; y si la inconstitucionalidad fuere parcial, quedará sin
vigencia en la parte que se declare inconstitucional. En ambos casos
dejarán de surtir efecto desde el día siguiente al de la publicación
del fallo en el Diario Oficial. ARTICULO 141.- Efectos del fallo en
caso de suspensión provisional. Cuando se hubiere acordado la
suspensión provisional conforme al Artículo 138, los efectos del
fallo se retrotraerán a la fecha en que se publicó la suspensión.
ARTÍCULO 142.- Resolución definitiva. Contra las sentencias de la
Corte de Constitucionalidad y contra los autos dictados de
conformidad con lo preceptuado por el Artículo 138, no cabrá
recurso alguno.

i. PROCESO DE ANTEJUICIO: Definición. Derecho de antejuicio es la


garantía que la Constitución Política de la República [* o leyes específicas
*] otorgan a los dignatarios y funcionarios públicos de no ser detenidos ni
sometidos a procedimiento penal ante los órganos jurisdiccionales
correspondientes, sin que previamente exista declaratoria de autoridad
competente que ha lugar a formación de causa, de conformidad con las
disposiciones establecidas en la presente Ley. El antejuicio es un derecho
inherente al cargo, inalienable, imprescriptible e irrenunciable. El derecho
de antejuicio termina cuando el dignatario o funcionario público cesa en el
ejercicio del cargo, y no podrá invocarlo en su favor aun cuando se
promueva por acciones sucedidas durante el desempeño de sus funciones.
PROCEDIMIENTO: ARTICULO 16 .- Cuando un juez competente tenga

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conocimiento de una denuncia o querella presentada en contra de un
dignatario o funcionario que goce del derecho de antejuicio, según lo
estipulado por la ley, se inhibirá de continuar instruyendo y en un plazo no
mayor de tres días hábiles, elevará el expediente a conocimiento de la
Corte Suprema de Justicia para que ésta, dentro de los tres días hábiles
siguientes de su recepción, lo traslade al órgano que deba conocer del
mismo, salvo que ella misma le correspondiere conocer. El juez no podrá
emitir en la nota de remesa juicios de valor, ni tipificar el delito.
ARTICULO 17.- Procedimiento del antejuicio en el Congreso. Cuando el
Congreso de la República deba conocer de un antejuicio promovido en
contra de un dignatario o funcionario que por razón del cargo goce de ese
derecho, después de haberse inhibido un órgano judicial de continuar
instruyendo proceso por tal razón y habiéndose recibido los autos para su
conocimiento, como señala el artículo 16 de esta Ley, la Junta Directiva lo
deberá hacer saber al Pleno del Congreso que en próxima sesión ordinaria
que se celebrará no más de ocho días, después de su recepción, iniciará el
trámite del asunto. El Congreso procederá de la manera siguiente: a) En
la sesión ordinaria convocada como se indica en el primer párrafo de este
artículo el Pleno del Congreso será informado de todos los detalles del
asunto; b) En esa misma sesión el Pleno del Congreso integrará una
Comisión Pesquisidora, conformada por cinco miembros por sorteo que se
realizará entre todos los diputados, salvo el Presidente de la Congreso.
*(er1)*. El primer diputado sorteado será el Presidente de la comisión y el
segundo actuará como Secretario. Los restantes actuarán como vocales.
c) Las decisiones de la Comisión Pesquisidora se adoptarán por mayoría de
votos y ningún diputado puede excusarse o dejar de participar, salvo que el
Pleno acepte la excusa encontrando fundadas las razones argüidas. Si
alguno de los miembros de la Comisión Pesquisidora se resistiere a actuar
en ella esto constituirá falta grave y los demás miembros lo harán del
conocimiento de la Junta Directiva del Congreso de la República para la
sanción que corresponda. d) La Comisión Pesquisidora examinará el
expediente y demás documentos que hubieren, oirá a los promotores del
antejuicio, así como al funcionario contra quien esté enderezado el asunto
y practicará las diligencias que soliciten las partes recabando toda
información y documentación que cualquiera de los miembros de la
Comisión considere pertinente, con el propósito de establecer la veracidad
de los hechos denunciados y si estos pueden o no suponer la existencia de
un hecho que por su naturaleza deba ser conocido por un juez del ramo
penal. e) Para el desempeño de sus funciones, todos los funcionarios y
empleados están obligados a prestar su plena colaboración a la Comisión.
f) Al finalizar su investigación y consideraciones la Comisión emitirá un
informe circunstanciado, del que dará cuenta al Pleno en sesión ordinaria
del Congreso. g) La Comisión deberá tener presente que su investigación
no tiende a determinar ni la culpabilidad ni la inocencia del funcionario
investigado. El propósito de la Comisión Pesquisidora consiste en
establecer la existencia y veracidad de hechos que puedan o no integrar
una actividad que por su naturaleza deban ser conocidos por un juez del
ramo penal y de la probable participación del dignatario o funcionario en
los mismos. Igualmente corresponde a la comisión determinar si la
investigación se ha promovido por razones espurias, políticas o ilegítimas
en afán de involucrar a tal funcionario. La misión de la Comisión
Pesquisidora consiste esencialmente en poner a disposición del pleno los
elementos que permitan establecer si como consecuencia de los hechos

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investigados tal funcionario deba ser puesto a disposición de la justicia
común, y de ninguna manera podrá arrogarse facultades que corresponden
a los tribunales y jueces, ni podrá calificar o tipificar hechos delictivos. h)
El informe circunstanciado de la Comisión Pesquisidora deberá contener la
información que haya recabado e incluirá los documentos que considere
pertinentes y todos aquellos que le hayan sido entregados en el ejercicio
de su función. Los miembros de la comisión, en forma individual, podrán
hacer las observaciones que consideren pertinentes y deberán incluirse en
el expediente. i) El Pleno del Congreso conocerá del expediente instruido
y del informe circunstanciado de la Comisión Pesquisidora en sesión
ordinaria procediéndose a su discusión. A todos los diputados le serán
entregadas copias de este informe. j) Desde luego que los integrantes de
la Comisión Pesquisidora han sido designados mediante mero sorteo, sus
criterios se basarán en sus honestos conocimientos, en la decencia y en la
honorabilidad. Nadie puede pedirles explicaciones ulteriores que sustenten
su modo de pensar, o rebatirles cualquier criterio que haya sido expresado;
k) Agotada en el Pleno la discusión del informe de la Comisión
Pesquisidora se procederá a votar. Para declarar con lugar o sin lugar un
antejuicio es necesario el voto en uno u otro sentido de las dos terceras
partes del total de diputados que integran el Congreso. l) Emitida la
resolución que declara con lugar el antejuicio, deberá retornarse el
expediente a la Corte Suprema de Justicia a fin que lo turne al tribunal del
orden común que proceda. m) Si no se completara el voto de las dos
terceras partes del total de diputados para declarar con lugar o sin lugar el
antejuicio, el expediente se guardará en la Dirección Legislativa a
disposición del Pleno del Congreso. n) Si el antejuicio es declarado sin
lugar causará estado [FRASE DECLARADA INCONSTITUCIONAL por
EXPEDIENTE No. [2616-2004] de fecha [29 de Marzo de 2005]
ARTICULO 18.- Antejuicio estando en receso el Congreso. Cuando se
promueva un antejuicio estando en receso el Congreso de la República, los
trámites indicados en el artículo anterior, los llevará a cabo la Comisión
Permanente, integrando la Comisión Pesquisidora con tres de sus
miembros electos por sorteo. Esta comisión elaborará el informe
correspondiente y lo remitirá al Pleno del Congreso en la sesión que para el
efecto sea convocada, continuándose con el proceso cono lo indica el
artículo anterior. Sin embargo, si se promovieren antejuicios es contra del
Presidente de la República o del Presidente del Organismo Judicial, la
Comisión Permanente deberá convocar inmediatamente a sesiones
extraordinarias del Congreso de la República y en ellas se conocerá del
antejuicio, observando el trámite contenido en el artículo 17 de esta Ley.
ARTICULO 19.- Procedimiento ante la Corte Suprema de Justicia. Cuando
la Corte Suprema de Justicia reciba de Juez competente las diligencias de
antejuicio que le corresponda conocer, promovidas en contra de un
funcionario que goce de aquel derecho, procederá de conformidad con las
disposiciones siguientes: a) Nombramiento de Juez Pesquisidor. La Corte
Suprema de Justicia Nombrará un Juez pesquisidor entre los Magistrados
de la propia Corte, de las salas de la Corte de Apelaciones o a un Juez de
Primera Instancia del Ramo Penal. b) Atribuciones del Juez Pesquisidor:
1. Analizará los documentos que se presenten para establecer la realidad y
veracidad de los hechos; 2. Tomará declaración del denunciante o
querellante así como del dignatario o funcionario público afectado, y
efectuará cuanta diligencia estime pertinente. 3. Si de los hechos
denunciados existen motivos suficientes para declarar que ha lugar a la

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formación de causa, deberá emitirse el informe correspondiente; 4. Si se
declara con lugar el antejuicio el Juez Pesquisidor remitirá el expediente a
la Corte Suprema de Justicia, para que ésta a su vez, lo remita al juez
competente; 5. Emitir su dictamen o informe dentro del plazo mayor de
sesenta (60) días. ARTICULO 20.- Procedimiento ante las salas de la Corte
de Apelaciones. Las Salas de la Corte Apelaciones actuarán en materia de
antejuicio de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo
anterior, nombrando a un Juez Pesquisidor dentro de los magistrados de la
propia Sala, o a un Juez de Primera Instancia del Ramo Penal.

j. JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL RELATIVA AL PROCESO PENAL


Artículo 15. Irretroactividad de la ley penal. El principio de
Irretroactividad, indica que la ley se aplicará únicamente a los hechos
ocurridos durante su vigencia, es decir bajo su eficacia temporal de validez,
sin embargo el principio de Extractividad de la ley penal constituye una
excepción y está conformado por la retroactividad y ultractividad de la ley
penal. En cuanto a la retroactividad de la ley penal consiste en aplicar una
ley vigente con efecto hacia el pasado siempre que favorezca al reo.
Ultractividad de la ley penal, se refiere a que si una ley penal, posterior al
hecho es perjudicial al reo, seguirá teniendo vigencia la ley anterior.
Gaceta No. 94 exp. 296-2009. Fecha de sentencia 06/11/2009
Para que una ley sea retroactiva, es indispensable que obre sobre el pasado
y que lesione derechos plenamente adquiridos bajo el amparo de leyes
anteriores.
Gaceta No. 88 exp. 263-2007 Fecha de la Sentencia: 22/04/2008
Son leyes retroactivas, aquellas que vuelven sobre los efectos de una ley
anterior. La retroactividad es la aplicación de una norma jurídica creada en
un determinado momento, a uno anterior al de su creación; es volver sobre
los efectos ya consumados bajo el imperio de una ley anterior.
Gaceta No. 81 Expediente 416-2005 Fecha de sentencia: 27/07/06
La retroactividad es la aplicación de una norma jurídica creada en un
determinado momento, a uno anterior al de su creación, es volver sobre los
efectos ya consumados bajo el imperio de una ley anterior.
Gaceta No. 57 Expediente 174-2000. Fecha de sentencia: 11/07/2003
El principio de irretroactividad de las leyes, recogido en el artículo 15 de la
Constitución, es también una manifestación de seguridad jurídica
constitucionalmente amparada en el artículo 2 do de este cuerpo
normativo. Una ley es retroactiva cuando vuelve sobre el pasado
imponiéndose por su carácter sancionador o restrictivo a los derechos de
las personas sobre situaciones o condiciones ya realizada o consumadas.
Gaceta No. 41. Expedientes acumulados 886, 887,889, 944, y 945-96.
Fecha de sentencia: 11/09/1996.
Para que una ley sea retroactiva, es indispensable que obre sobre el pasado
y que lesiones derechos plenamente adquiridos bajo el amparo de leyes
anteriores para modificarlos.
Gaceta No. 39. Expediente 617-95. Fecha de auto: 25/01/1996.
La retroactividad consiste en la traslación de la aplicación de una norma
jurídica creada en un momento determinado. Son leyes retroactivas
aquellas que vuelven sobre los efectos ya consumados bajo el imperio de
una ley anterior. La irretroactividad es aplicable a los derechos
consolidados.
Gaceta No. 20 expediente 364-90. Fecha de sentencia: 26/06/1991

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Artículo 16. Declaración Contra sí y parientes. La declaración del acusado
no constituye un medio suficientemente idóneo para revelar la verdad
material. Precisamente por esa subjetividad es que incluso la declaración o
confesión voluntaria admiten prueba en contrario.
Gaceta No. 91. Expediente 3659-2008 Fecha de la sentencia 10/03/2009

Artículo 17 No hay delito ni pena sin ley anterior. Este principio


doctrinalmente se encuentra definido como nullum crime sine scripta,
stricta, certa et praevia lege de manera que a través del mismo se
establece la prohibición de calificar como delitos, las conductas activas u
omisivas, que no se encuentren previstas como delictivas en una ley
estricta, cierta y anterior a la omisión sancionada.
Gaceta No. 81 expediente 639-2006. Fecha de sentencia: 22/08/06
Este principio constituye una garantía para un juzgamiento conforme al
principio jurídico del debido proceso, constituye uno de los elementos
centrales de la persecución penal en una sociedad democrática, e impone
la obligación al legislador ordinario de definir en la forma más clara y
precisa cuáles son esas acciones y omisiones que son considerados
punibles mediante la determinación de tipos penales que contemplen una
clara definición de la conducta incriminada, concretizar sus elementos y
permitir una clara definición de la conducta incriminada, concretizar sus
elementos y permitir así deslindar conductas punibles de aquellas que no lo
son.
Gaceta No. 1122-2005. Fecha de la sentencia 01/02 2006.
Esta norma que recoge el principio de legalidad, fija claramente una
condición de certeza jurídica para penalizar determinadas conductas, y es
que las mismas estén expresamente calificadas como delitos o faltas (…)
Gaceta No. 07 Expediente 164-87 Fecha de sentencia: 25/02/1998

Artículo 23 Inviolabilidad de la Vivienda.


Gaceta No. 8 Expediente 25-88 Fecha de sentencia: 26/05/1988

Artículo 24. Inviolabilidad de correspondencia, documentos y libros Este


derecho forma parte de los derechos humanos que forma parte de los
derechos humanos que protegen la intimidad de la persona el cual es un
derecho personalísimo, que permite sustraer a las personas de la
publicidad o de otras turbaciones a su vida privada limitado por las
necesidades sociales y los intereses públicos.
Gaceta No. 84 expediente 2622-2006. Fecha de la sentencia: 26/04/2007

Artículo 25 Registro de personas y vehículos Causa justificada para ello.

k. JURISPRUDENCIA DE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS


HUMANOS RELATIVAS AL PROCESO PENAL: El Sistema
Interamericano de Derechos Humanos se organiza en base a la estructura
fijada por la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH),
actúa como un tribunal internacional.
Delimitaremos nuestro objeto de análisis sólo respecto de aquellos
derechos que digan directa relación con el denominado derecho a un
Debido Proceso, derecho que es recogido por la CADH principalmente en
su artículo 8º relativo a las garantías judiciales.
Si bien no es éste el único derecho fundamental en la CADH que tiene
implicancias procesales, es sin duda él que ocupa el rol principal a la hora

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de examinar la doctrina procesal de la Corte Interamericana, en tanto es
esta garantía la que agrupa diversas otras consideraciones de
trascendental importancia para la configuración del Debido Proceso,
especialmente en el ámbito del derecho procesal penal.

“Artículo 8º. Garantías Judiciales. 1. Toda persona tiene derecho a ser


oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez
o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con
anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal
formulada contra ella, o para la determinación de sus derechos y
obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter. 2.
Toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su
inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad. Durante el
proceso, toda persona tiene el derecho, en plena igualdad, a las siguientes
garantías mínimas: a. derecho del inculpado a ser asistido gratuitamente
por el traductor o intérprete, si no comprende o no habla el idioma del
juzgado o tribunal; b. comunicación previa y detallada al inculpado de la
acusación formulada; c. concesión al inculpado del tiempo y de los medios
adecuados para la preparación de su defensa; d. derecho del inculpado de
defenderse personalmente o de ser asistido por un defensor de su elección
y de comunicarse libre y privadamente con su defensor; e. derecho
irrenunciable de ser asistido por un defensor proporcionado por el Estado,
remunerado o no según la legislación interna, si el inculpado no se
defendiere por sí mismo ni nombrare defensor dentro del plazo
establecido por la ley; f. derecho de la defensa de interrogar a los testigos
presentes en el tribunal y de obtener la comparecencia, como testigos o
peritos, de otras personas que puedan arrojar luz sobre los hechos; g.
derecho a no ser obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse
culpable, y h. derecho de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior. 3.
La confesión del inculpado solamente es válida si es hecha sin coacción de
ninguna naturaleza. 4. El inculpado absuelto por una sentencia firme no
podrá ser sometido a nuevo juicio por los mismos hechos. 5. El proceso
penal debe ser público, salvo en lo que sea necesario para preservar los
intereses de la justicia.”

l. LÍMITES CONSTITUCIONALES A LA INVESTIGACIÓN DEL MINISTERIO


PÚBLICO: JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL RELATIVA A LOS
LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN PENAL
Dificultades del Ministerio Público en la Constitución
La Constitución (1985) en su capítulo VI desarrolla la figura del Ministerio
Publico -en lo sucesivo MP, estableciendo que como «institución auxiliar de
la administración públicay de los tribunales con funciones autónomas tiene
como fines principales el velar por el estricto cumplimiento de la
Constitución, leyes, tratados, convenios internacionales y estándares del
control de convencionalidad dictados por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
La previsión constitucional del MP se agota en una sola disposición
normativa que deja escasamente desarrollado el marco normativo en que
ha de operar la institución cuya precisión se dejó enteramente a una
legislación orgánica. El precario tratamiento normativo de la Constitución
tiene antecedentes históricos tanto en derecho comparado como en
Guatemala, en donde ha reinado la confusión entre el MP y la Procuraduría
General de la Nación.

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Por ello, luce apropiado analizar:
1) Los problemas constitucionales del MP
2) El rol que ha de cumplir el MP en un Estado de Derecho tomando en
cuenta sus contradicciones políticas y normativas
3) La necesidad de una reforma constitucional que pueda reconciliar dicha
institución con valores del Estado de Derecho.
La Constitución establece un sistema de procuración (MP) híbrido,
complejo y contradictorio, pues convierte al MP en un órgano auxiliar de la
«administración pública» y de los tribunales de justicia (art. 251).Este
carácter híbrido se evidencia en su sometimiento a la administración
pública central (ejecutivo) debido a la forma de nombramiento y remoción
del titular del MP, la cual le corresponde al Presidente de la República como
jefe del gobierno y de la administración pública y en su colaboración con
los órganos de justicia. Este carácter híbrido se evidenció cuando se
desarrolló legislativamente la competencia del Presidente de la República
de «impartir instrucciones generales al Jefe del Ministerio Público para que
oriente sus funciones», disposición que ha sido declarado inconstitucional
en una muestra de la confusión existente y de la transformación paulatina
del rol constitucional del MP desde 1985 hasta la fecha (2018).
La idea del MP de estirpe napoleónica ha estado ligada históricamente al
órgano ejecutivo y a la «administración pública». Esta idea motivó a los
legisladores a establecer disposiciones legislativas en consonancia con un
modelo de procuración judicial, que entendía al MP como subordinado al
poder ejecutivo, cuyo jefe del MP sería solamente jerárquicamente
superior a los miembros que componen la institución. En esta búsqueda de
garantías institucionales para el MP, la Constitución de 1985 -reformada en
1993- dispuso que el MP es una institución auxiliar de la «administración
pública» e institución auxiliar de los tribunales de justicia.
Dada la ambigüedad del régimen jurídico del MP, la Corte de
Constitucionalidad ha sostenido que en tanto institución con autonomía
«funcional» u «orgánica» debe:
i) contar con funciones y atribuciones especiales, las cuales pueden
ser ejercidas de manera «discrecional», la cual no puede ser técnica;
ii) contar con un autogobierno que le permita tener una independencia
administrativa no desligada de los intereses y fines del Estado; y
iii) tener un patrimonio y recursos propios sujetos a la Constitución y
las leyes (independencia financiera).
De hecho, estos órganos con autonomía funcional nacen con el objetivo de
que el Estado pueda cumplir mejor sus fines. Estos órganos tienen
prerrogativas propias ejercidas por autoridades distintas del poder central.

El Rol del Ministerio Público en un Estado de Derecho

En un sistema constitucional como el de Guatemala con un


presidencialismo atenuado, el organismo ejecutivo se presenta como
unitario tomando el modelo norteamericano. Esto significa que «el
Presidente es un ejecutivo unitario» y el Estado no es federal. Al amparo de
este modelo, la Constitución y las primeras regulaciones legales del
Ministerio Público consideraban al Fiscal General como jefe de su unidad y
principal asesor político del Presidente en asuntos de justicia y aplicación
de la ley.
Procurando que el MP esté sometido al «principio de legalidad» pero
haciendo silencio en cuanto a sus relaciones institucionales con el

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gobierno, la Constitución de 1985 solo mencionó que «su organización y
funcionamiento se regirá por su ley orgánica» dejando el tema irresoluble.
Con arreglo a la precisión legislativa posterior, los miembros de la
institución se subordinan tanto a la legalidad como al principio de jerarquía,
cuyo jefe es el Fiscal General de la República, quien funge de única
autoridad competente para dirigir la institución.
Al amparo del modelo presidencialista constitucional norteamericano, la
Ley Orgánica del Ministerio Público planteaba que el Fiscal General estaría
subordinado al Presidente permitiendo a éste instruir al fiscal, decirle qué
hacer, a quién procesar y a quién no procesar. Con ello, el Presidente podía
detener la investigación y condena penal de cualquier persona, además de
indultar a una persona, o incluso, sugiriendo que las investigaciones no se
dirigieran a las propias autoridades políticas. Si el Fiscal General recibe
instrucciones del Presidente como consideró la Corte inconstitucional, éste
no gozaría de la independencia y de las garantías institucionales para poder
ejercer una labor técnico-legal apartado de la política-partidista.
El rol del MP al amparo del gobierno de leyes, requiere compatibilizar la
institución con exigencias más novedosas y problemas más acuciantes que
no previó el constituyente de 1985. Dado que en su origen histórico el MP
está vinculado al poder político, se hace complejo comprender cómo un
órgano sometido al gobierno puede solicitar el enjuiciamiento político del
Presidente de la República, además de otros altos cargos políticos. Como
órgano «auxiliar de la administración pública» el MP ha de lograr la justicia,
pero teniendo presente un dato político de la institución: hacer cumplir la
política criminal.
Lo anterior queda evidenciado en la contradicción constitucional inicial, es
decir, lograr que el MP hiciera valer las leyes, pero sometido o dependiente
al poder ejecutivo entre otras cosas por el sistema de nombramiento y
remoción, sin garantías fuertes de estabilidad en el cargo y la nula previsión
de competencias expresas en la Constitución.
Los antecedentes históricos mencionados se reflejan normativamente y
explican que el MP puede hacer valer principios aparentemente
contradictorios como el sometimiento a la legalidad y la posibilidad de
hacer valer un «criterio de oportunidad». De hecho, el MP puede con
consentimiento del agraviado y con autorización del juez de primera
instancia o de paz competente, abstenerse de ejercitar la acción penal en
casos determinados e incluso, puede en aquellos casos en que es posible,
suspender condicionalmente la pena o proponer la suspensión de la
persecución penal etc.
Estos aspectos muestran que el MP, si bien puede ejercer la acción penal y
la investigación de los delitos no lo hace con criterio mecánico. La gran
mayoría de las veces hace valer su competencia «discrecionalmente»
aunque no arbitrariamente, aspecto inherente a toda «función
administrativa» radicalmente diferente a la labor judicial, por lo que el dato
de imparcialidad es diferente.
Con el objetivo de atenuar los efectos perjudiciales de este particular
sistema de procuración, los ordenamientos jurídicos como el de Guatemala
establecen jueces contralores de la investigación y del ejercicio de la acción
penal. Por ello, las investigaciones realizadas por el MP deben estar sujetas
a control jurisdiccional. Dado que la institución solo tiene competencia en
la fase de investigación como parte del procedimiento preparatorio, puede
dirigir la policía en su función investigativa con el objetivo de clarificar si

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existen suficientes razones para someter a una persona a juicio penal si se
ha cometido delito.
Así pues, la investigación de los hechos delictivos efectuadas por el MP no
forma parte de la jurisdicción como potestad de juzgar y ejecutar lo
juzgado. Únicamente el MP debe practicar todas las diligencias pertinentes
y útiles para determinar:
1) La existencia del hecho y sus circunstancias
2) Quiénes son los partícipes y sus circunstancias personales
3) El daño causado por el delito.
Como es fácil colegir se trata de roles de investigación y en ningún caso de
juzgar hechos ni personas y mucho menos ejecutar lo juzgado.
Este particular rol del MP ha generado debates en derecho comparado. En
este sentido, la posición legal en Guatemala ha sido desde el punto de vista
formal, atenuar el rol de por sí débil del MP con la presencia de jueces de
instancia, que requieren a su vez de mayor independencia e imparcialidad.
El reto u objetivo es lograr institucionalmente autonomía al MP y controlar
que en la investigación penal no existan elementos políticos y partidistas
que subordinen el principio de legalidad a otros factores.
Artículo 15. Irretroactividad de la ley penal. El principio de
Irretroactividad, indica que la ley se aplicará únicamente a los hechos
ocurridos durante su vigencia, es decir bajo su eficacia temporal de validez,
sin embargo el principio de Extractividad de la ley penal constituye una
excepción y está conformado por la retroactividad y ultractividad de la ley
penal. En cuanto a la retroactividad de la ley penal consiste en aplicar una
ley vigente con efecto hacia el pasado siempre que favorezca al reo.
Ultractividad de la ley penal, se refiere a que si una ley penal, posterior al
hecho es perjudicial al reo, seguirá teniendo vigencia la ley anterior.
Gaceta No. 94 exp. 296-2009. Fecha de sentencia 06/11/2009
Para que una ley sea retroactiva, es indispensable que obre sobre el pasado
y que lesione derechos plenamente adquiridos bajo el amparo de leyes
anteriores.
Gaceta No. 88 exp. 263-2007 Fecha de la Sentencia: 22/04/2008
Son leyes retroactivas, aquellas que vuelven sobre los efectos de una ley
anterior. La retroactividad es la aplicación de una norma jurídica creada en
un determinado momento, a uno anterior al de su creación; es volver sobre
los efectos ya consumados bajo el imperio de una ley anterior.
Gaceta No. 81 Expediente 416-2005 Fecha de sentencia: 27/07/06
La retroactividad es la aplicación de una norma jurídica creada en un
determinado momento, a uno anterior al de su creación, es volver sobre los
efectos ya consumados bajo el imperio de una ley anterior.
Gaceta No. 57 Expediente 174-2000. Fecha de sentencia: 11/07/2003
El principio de irretroactividad de las leyes, recogido en el artículo 15 de la
Constitución, es también una manifestación de seguridad jurídica
constitucionalmente amparada en el artículo 2do de este cuerpo
normativo. Una ley es retroactiva cuando vuelve sobre el pasado
imponiéndose por su carácter sancionador o restrictivo a los derechos de
las personas sobre situaciones o condiciones ya realizada o consumadas.
Gaceta No. 41. Expedientes acumulados 886,887, 889, 944, y 945-96.
Fecha de sentencia: 11/09/1996.
Para que una ley sea retroactiva, es indispensable que obre sobre el pasado
y que lesiones derechos plenamente adquiridos bajo el amparo de leyes
anteriores para modificarlos.
Gaceta No. 39. Expediente 617-95. Fecha de auto: 25/01/1996.

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La retroactividad consiste en la traslación de la aplicación de una norma
jurídica creada en un momento determinado. Son leyes retroactivas
aquellas que vuelven sobre los efectos ya consumados bajo el imperio de
una ley anterior. La irretroactividad es aplicable a los derechos
consolidados.
Gaceta No. 20 expediente 364-90. Fecha de sentencia: 26/06/1991
Artículo 16 Declaración Contra sí y parientes. La declaración del acusado
no constituye un medio suficientemente idóneo para revelar la verdad
material. Precisamente por esa subjetividad es que incluso la declaración o
confesión voluntaria admiten prueba en contrario.
Gaceta No. 91. Expediente 3659-2008 Fecha de la sentencia 10/03/2009
Artículo 17 No hay delito ni pena sin ley anterior. Este principio
doctrinalmente se encuentra definido como nullum crime sine scripta,
stricta, certa et praevia lege de manera que a través del mismo se establece
la prohibición de calificar como delitos, las conductas activas u omisivas,
que no se encuentren previstas como delictivas en una ley estricta, cierta y
anterior a la omisión sancionada.
Gaceta No. 81 expediente 639-2006. Fecha de sentencia: 22/08/06
Este principio constituye una garantía para un juzgamiento conforme al
principio jurídico del debido proceso, constituye uno de los elementos
centrales de la persecución penal en una sociedad democrática, e impone
la obligación al legislador ordinario de definir en la forma más clara y
precisa cuáles son esas acciones y omisiones que son considerados
punibles mediante la determinación de tipos penales que contemplen una
clara definición de la conducta incriminada, concretizar sus elementos y
permitir una clara definición de la conducta incriminada, concretizar sus
elementos y permitir así deslindar conductas punibles de aquellas que no lo
son.
Gaceta No. 1122-2005. Fecha de la sentencia 01/02 2006.
Esta norma que recoge el principio de legalidad, fija claramente una
condición de certeza jurídica para penalizar determinadas conductas, y es
que las mismas estén expresamente calificadas como delitos o faltas (…)
Gaceta No. 07 Expediente 164-87 Fecha de sentencia: 25/02/1998
Artículo 23 Inviolabilidad de la Vivienda.
Gaceta No. 8 Expediente 25-88 Fecha de sentencia: 26/05/1988
Artículo 24. Inviolabilidad de correspondencia, documentos y libros Este
derecho forma parte de los derechos humanos que forma parte de los
derechos humanos que protegen la intimidad de la persona el cual es un
derecho personalísimo, que permite sustraer a las personas de la
publicidad o de otras turbaciones a su vida privada limitado por las
necesidades sociales y los intereses públicos.
Gaceta No. 84 expediente 2622-2006. Fecha de la sentencia: 26/04/2007
Artículo 25 Registro de personas y vehículos Causa justificada para ello.

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3. DERECHOS HUMANOS
a. CONCEPTO, Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los
seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia,
sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra
condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin

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discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados,
interdependientes e indivisibles.
FUNDAMENTO, Los derechos humanos universales están a menudo
contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el
derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras
fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos
humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar
medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de
determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos
humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos.
CARACTERÍSTICAS: Los elementos que distinguen y hacen propio a los
Derechos humanos, son los siguientes: UNIVERSALES: Los derechos
humanos se aplican a todos y cada una de los seres humanos, sin distinción
de color, sexo, religión, condición económico – social o idioma.
INDIVISIBLES: No se puede dar preferencia exclusiva a algún derecho.
Existe una plena igualdad entre los distintos derechos; los derechos
humanos forman un todo, integrado por un conjunto de valores y
principios del ser humano. Con esto no se quiere decir que se pueda negar
una clasificación, puesto que con la clasificación lo único que se logra, es
establecer un orden para su estudio y no un orden jerárquico.
INTERDEPENDIENTES: los derechos humanos se complementan entre sí,
se relaciona y se apoyan. Estos derechos no se puede concebí el uno sin el
otro. IMPRESCRIPTIBLES: no se pierden por el transcurso del tiempo. Por
la misma naturaleza o esencia de los derechos humanos, estos no pueden
limitarse por alguna causa o circunstancia temporal. INALIENABLES: No
pueden trasladarse de ninguna forma (enajenarse, cederse o regalarse) a
otra persona, puesto que son inherentes a la dignidad humana.
IRRENUNCIABLES: ninguna persona puede renunciar a la titularidad de
un derecho humano. INVIOLABLES: nadie puede violar un derecho
humano, por ser absolutos.
CLASIFICACIONES: Los Derechos Humanos han sido clasificados de
diversas maneras, de acuerdo con su naturaleza, origen, contenido y por la
materia que refiere. La denominada Generaciones es de carácter histórico
y considera cronológicamente su aparición o reconocimiento por parte del
orden jurídico normativo de cada país.

1.- PRIMERA GENERACIÓN


Se refiere a los derechos civiles y políticos, también denominados
"libertades clásicas". Fueron los primeros que exigió y formuló el pueblo en
la Asamblea Nacional durante la Revolución francesa. Este primer grupo lo
constituyen los reclamos que motivaron los principales movimientos
revolucionarios en diversas partes del mundo a finales del siglo XVIII.

Como resultado de esas luchas, esas exigencias fueron consagradas como


auténticos derechos y difundidos internacional mente, entre los cuales
figuran:
- Toda persona tiene derechos y libertades fundamentales sin distinción de
raza, color, idioma, posición social o económica.
- Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad
jurídica.
- Los hombres y las mujeres poseen iguales derechos.
- Nadie estará sometido a esclavitud o servidumbre.

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- Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes, ni se le podrá ocasionar daño físico, psíquico o moral.
- Nadie puede ser molestado arbitrariamente en su vida privada, familiar,
domicilio o correspondencia, ni sufrir ataques a su honra o reputación.
- Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia.
- Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
- En caso de persecución política, toda persona tiene derecho a buscar asilo
y a disfrutar de él, en cualquier país.
- Los hombres y las mujeres tienen derecho a casarse y a decidir el número
de hijos que desean.
- Todo individuo tiene derecho a la libertad de pensamiento y de religión.
- Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión de
ideas.
- Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación
pacífica.

2.- SEGUNDA GENERACIÓN


La constituyen los derechos económicos, sociales y culturales, debidos a
los cuales, el Estado de Derecho pasa a una etapa superior, es decir, a un
Estado Social de Derecho.

De ahí el surgimiento del Constitucionalismo Social que enfrenta la


exigencia de que los derechos sociales y económicos, descritos en las
normas constitucionales, sean realmente accesibles y disfrutables. Se
demanda un Estado de Bienestar que implemente acciones, programas y
estrategias, a fin de lograr que las personas los gocen de manera efectiva, y
son:

- Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener la


satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales.
- Toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones equitativas y
satisfactorias.
- Toda persona tiene derecho a formar sindicatos para la defensa de sus
intereses.
- Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure a
ella y a su familia la salud, alimentación, vestido, vivienda, asistencia
médica y los servicios sociales necesarios.
- Toda persona tiene derecho a la salud física y mental.
- Durante la maternidad y la infancia toda persona tiene derecho a
cuidados y asistencia especiales.
- Toda persona tiene derecho a la educación en sus diversas modalidades.
- La educación primaria y secundaria es obligatoria y gratuita.

3.- TERCERA GENERACIÓN


La tercera generación de derechos se pergeño tras la Segunda Guerra
Mundial y el periodo de la guerra fría y que aun levanta discusiones.
Ejemplos son el derecho a la auto-determinación.

Este grupo fue promovido a partir de la década de los setenta para


incentivar el progreso social y elevar el nivel de vida de todos los pueblos,
en un marco de respeto y colaboración mutua entre las distintas naciones
de la comunidad internacional. Entre otros, destacan los relacionados con:

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- La autodeterminación.
- La independencia económica y política.
- La identidad nacional y cultural.
- La paz.
- La coexistencia pacífica.
- El entendimiento y confianza.
- La cooperación internacional y regional.
- La justicia internacional.
- El uso de los avances de las ciencias y la tecnología.
- La solución de los problemas alimenticios, demográficos, educativos y
ecológicos.
- El medio ambiente.
- El patrimonio común de la humanidad.
- El desarrollo que permita una vida digna.

4.- CUARTA GENERACIÓN


La cuarta generación de derechos humanos no es estrictamente conferida
o atribuible a seres humanos, sino que son los derechos de los animales no-
humanos. Ejemplos son la conservación de especies en peligro de extinción
y trato ético a animales no-humanos.

5.- QUINTA GENERACIÓN


La quinta generación de derechos humanos tampoco será estrictamente
extensible a seres humanos, sino a maquinas, artefactos, robots y software
inteligente. Ejemplo será el día en que un robot pueda tener una conducta
autárquica (libre) con respecto a su programador y realice un acto ilegal.
¿Habrá que castigarle?, ¿otorgarle derechos de protección legal justa?

6.- SEXTA GENERACIÓN


La sexta generación de derechos humanos sí que será aplicable a seres
humanos, o no exactamente, porque será a seres trans - humanos y en un
estado ulterior (posterior) post-humano, o por utilizar una expresión
mucho más viable, personas con identidad genética-cognitiva-
informacional alterada por la modificación gano-nano-robo-tecno.

b. CONTROL DE CONVENCIONALIDAD: CONCEPTO DE CONTROL DE


CONVENCIONALIDAD: PRIMERAS APROXIMACIONES El control de
convencionalidad, con dicha denominación, aparece por primera vez en la
jurisprudencia contenciosa de la Corte IDH en el caso Almonacid Arellano
vs. Chile. Con anterioridad, el juez Sergio García Ramírez, en sus votos de
los casos Myrna Mack y Tibi, había realizado una aproximación conceptual
al control de convencionalidad que se realiza en la sede interamericana y
en el ámbito interno de los Estados, pero en Almonacid Arellano la Corte
precisa sus principales elementos. Caso Almonacid Arellano y otros Vs.
Chile. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 26 de septiembre de 2006. La Corte es consciente que los
jueces y tribunales internos están sujetos al imperio de la ley y, por ello,
están obligados a aplicar las disposiciones vigentes en el ordenamiento
jurídico. Pero cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional
como la Convención Americana, sus jueces, como parte del aparato del
Estado, también están sometidos a ella, lo que les obliga a velar porque los
efectos de las disposiciones de la Convención no se vean mermadas por la
aplicación de leyes contrarias a su objeto y fin, y que desde un inicio

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carecen de efectos jurídicos. En otras palabras, el Poder Judicial debe
ejercer una especie de “control de convencionalidad” entre las normas
jurídicas internas que aplican en los casos concretos y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos. En esta tarea, el Poder Judicial debe
tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación
que del mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete última de la
Convención Americana. En el mismo sentido: Caso La Cantuta Vs. Perú.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de noviembre de 2006,
párr. 1732. (NdelE: Destacado no está en el texto original). MODELO DE
JUICIO DE CONVENCIONALIDAD: En el caso Boyce y otros Vs. Barbados,
la Corte IDH explica de manera concreta de qué forma debe ser
implementado el control de convencionalidad en el ámbito interno. Explica
que los tribunales nacionales no solo deben limitarse a realizar un examen
de constitucionalidad de sus resoluciones, sino también de
convencionalidad. Caso Boyce y otros Vs. Barbados. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de
noviembre de 2007. La Corte observa que el CJCP [Comité Judicial del
Consejo Privado] llegó a la conclusión mencionada anteriormente a través
de un análisis puramente constitucional, en el cual no se tuvo en cuenta las
obligaciones que tiene el Estado conforme a la Convención Americana y
según la jurisprudencia de esta Corte. De acuerdo con la Convención de
Viena sobre la Ley de Tratados, Barbados debe cumplir de buena fe con sus
obligaciones bajo la Convención Americana y no podrá invocar las
disposiciones de su derecho interno como justificación para el
incumplimiento de dichas obligaciones convencionales. En el presente
caso, el Estado está precisamente invocando disposiciones de su derecho
interno a tales fines. El análisis del CJCP no debería haberse limitado a
evaluar si la LDCP [Ley de Delitos del Estado contra la Persona] era
inconstitucional. Más bien, la cuestión debería haber girado en torno a si la
ley también era “convencional”. Es decir, los tribunales de Barbados,
incluso el CJCP y ahora la Corte de Justicia del Caribe, deben también
decidir si la ley de Barbados restringe o viola los derechos reconocidos en la
Convención. En este sentido, la Corte ha afirmado, en otras ocasiones, que
[:] el Poder Judicial debe ejercer una especie de “control de
convencionalidad” entre las normas jurídicas internas […] y la Convención
Americana sobre Derechos Humanos. En esta tarea, el Poder Judicial debe
tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación
que del mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete última de la
Convención Americana. En concordancia con lo expuesto, la Corte ha
expresado en otras oportunidades que una “cláusula de exclusión” que se
encontraba en la Constitución de Trinidad y Tobago tenía el efecto de
excluir del escrutinio judicial ciertas leyes que, de otra forma, serían
violatorias de derechos fundamentales. De manera similar, en el presente
caso, el artículo 26 de la Constitución de Barbados le niega a sus
ciudadanos en general, y a las presuntas víctimas en particular, el derecho
de exigir protección judicial contra violaciones al derecho a la vida. En este
sentido, a la luz de la jurisprudencia de la Corte y en tanto que el artículo 26
de la Constitución de Barbados impide el escrutinio judicial sobre el
artículo 2 de la Ley de Delitos contra la Persona, que a su vez es violatoria
del derecho a no ser privado, arbitrariamente, de la vida, la Corte considera
que el Estado no ha cumplido con el deber establecido en el artículo 2 de la
Convención en relación con los artículos 1.1, 4.1, 4.2 y 25.1 de dicho
instrumento. EVOLUCIÓN DE LA JURISPRUDENCIA DE LA CORTE IDH:

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PRECISIONES CONCEPTUALES Desde el caso Almonacid Arellano vs.
Chile, la Corte IDH ha ido precisando el contenido y alcance del concepto
de control de convencionalidad en su jurisprudencia, para llegar a un
concepto complejo que comprende los siguientes elementos (o: las
siguientes características): a) Consiste en verificar la compatibilidad de las
normas y demás prácticas internas con la CADH, la jurisprudencia de la
Corte IDH y los demás tratados interamericanos de los cuales el Estado sea
parte; b) Es una obligación que corresponde a toda autoridad pública en el
ámbito de sus competencias; c) Para efectos de determinar la
compatibilidad con la CADH, no sólo se debe tomar en consideración el
tratado, sino que también la jurisprudencia de la Corte IDH y los demás
tratados interamericanos de los cuales el Estado sea parte; d) Es un control
que debe ser realizado ex oficio por toda autoridad pública; y e) Su
ejecución puede implicar la supresión de normas contrarias a la CADH o
bien su interpretación conforme a la CADH, dependiendo de las facultades
de cada autoridad pública. A continuación, veremos cómo han ido
evolucionando estos elementos (o dichas características). El Control de
convencionalidad debe ser realizado ex oficio y en el marco de
competencias y regulaciones procesales correspondientes. Caso
Trabajadores Cesados del Congreso (Aguado Alfaro y otros) Vs. Perú.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
24 de Noviembre de 2006. Cuando un Estado ha ratificado un tratado
internacional como la Convención Americana, sus jueces también están
sometidos a ella, lo que les obliga a velar porque el efecto útil de la
Convención no se vea mermado o anulado por la aplicación de leyes
contrarias a sus disposiciones, objeto y fin. En otras palabras, los órganos
del Poder Judicial deben ejercer no sólo un control de constitucionalidad,
sino también “de convencionalidad” ex oficio entre las normas internas y la
Convención Americana, evidentemente en el marco de sus respectivas
competencias y de las regulaciones procesales correspondientes. Esta
función no debe quedar limitada exclusivamente por las manifestaciones o
actos de los accionantes en cada caso concreto, aunque tampoco implica
que ese control deba ejercerse siempre, sin considerar otros presupuestos
formales y materiales de admisibilidad y procedencia de ese tipo de
acciones. En el mismo sentido: Caso Heliodoro Portugal Vs. Panamá.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
12 de agosto de 2008, párr. 1806; Caso Radilla Pacheco Vs. México.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
23 de noviembre de 2009, párr. 3397; Caso Fernández Ortega y otros.
Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de agosto de 2010, párr. 2368; Caso Rosendo Cantú y
otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2010, párr. 2199; Caso Liakat Ali Alibux
Vs. Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de enero de 201410, párr. 151. (NdelE: Destacado no
está en el texto original) La obligación de realizar el control de
convencionalidad corresponde a los jueces y órganos vinculados a la
administración de justicia en todos los niveles Caso Cabrera García y
Montiel Flores Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2010. Este Tribunal ha
establecido en su jurisprudencia que es consciente de que las autoridades
internas están sujetas al imperio de la ley y, por ello, están obligadas a
aplicar las disposiciones vigentes en el ordenamiento jurídico. Pero cuando

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un Estado es Parte de un tratado internacional como la Convención
Americana, todos sus órganos, incluidos sus jueces, también están
sometidos a aquél, lo cual les obliga a velar por que los efectos de las
disposiciones de la Convención no se vean mermados por la aplicación de
normas contrarias a su objeto y fin. Los jueces y órganos vinculados a la
administración de justicia en todos los niveles están en la obligación de
ejercer ex oficio un “control de convencionalidad” entre las normas internas
y la Convención Americana, evidentemente en el marco de sus respectivas
competencias y de las regulaciones procesales correspondientes. En esta
tarea, los jueces y órganos vinculados a la administración de justicia deben
tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación
que del mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete última de la
Convención Americana. En el mismo sentido: Caso Liakat Ali Alibux Vs.
Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de enero de 2014, párr. 151; Caso de personas
dominicanas y haitianas expulsadas Vs. República Dominicana.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
28 de agosto de 201412, párr. 311. (NdelE: Destacado no está en el texto
original) De tal manera, como se indicó en los Casos Radilla Pacheco,
Fernández Ortega y Rosendo Cantú, es necesario que las interpretaciones
constitucionales y legislativas referidas a los criterios de competencia
material y personal de la jurisdicción militar en México, se adecuen a los
principios establecidos en la jurisprudencia de este Tribunal que han sido
reiterados en el presente caso y que aplican para toda violación de
derechos humanos que se alegue hayan cometido miembros de las fuerzas
armadas. Ello implica que, independientemente de las reformas legales
que el Estado deba adoptar […], en el presente caso corresponde a las
autoridades judiciales, con base en el control de convencionalidad,
disponer inmediatamente y de oficio el conocimiento de los hechos por el
juez natural, es decir el fuero penal ordinario. El Control de
convencionalidad es una obligación de toda autoridad pública Caso
Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 24 de febrero
de 2011. Cuando un Estado es Parte de un tratado internacional como la
Convención Americana, todos sus órganos, incluidos sus jueces, están
sometidos a aquél, lo cual les obliga a velar por que los efectos de las
disposiciones de la Convención no se vean mermados por la aplicación de
normas contrarias a su objeto y fin, por lo que los jueces y órganos
vinculados a la administración de justicia en todos los niveles están en la
obligación de ejercer ex oficio un “control de convencionalidad” entre las
normas internas y la Convención Americana, evidentemente en el marco
de sus respectivas competencias y de las regulaciones procesales
correspondientes y en esta tarea, deben tener en cuenta no solamente el
tratado, sino también la interpretación que del mismo ha hecho la Corte
Interamericana, intérprete última de la Convención Americana. La sola
existencia de un régimen democrático no garantiza, per se, el permanente
respeto del Derecho Internacional, incluyendo al Derecho Internacional de
los Derechos Humanos, lo cual ha sido así considerado incluso por la propia
Carta Democrática Interamericana. La legitimación democrática de
determinados hechos o actos en una sociedad está limitada por las normas
y obligaciones internacionales de protección de los derechos humanos
reconocidos en tratados como la Convención Americana, de modo que la
existencia de un verdadero régimen democrático está determinada por sus
características tanto formales como sustanciales, por lo que,

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particularmente en casos de graves violaciones a las normas del Derecho
Internacional de los Derechos, la protección de los derechos humanos
constituye un límite infranqueable a la regla de mayorías, es decir, a la
esfera de lo “susceptible de ser decidido” por parte de las mayorías en
instancias democráticas, en las cuales también debe primar un “control de
convencionalidad” […], que es función y tarea de cualquier autoridad
pública y no sólo del Poder Judicial. En este sentido, la Suprema Corte de
Justicia ha ejercido, en el Caso Nibia Sabalsagaray Curutchet, un adecuado
control de convencionalidad respecto de la Ley de Caducidad, al
establecer, inter alía, que “el límite de la decisión de la mayoría reside,
esencialmente, en dos cosas: la tutela de los derechos fundamentales (los
primeros, entre todos, son el derecho a la vida y a la libertad personal, y no
hay voluntad de la mayoría, ni interés general ni bien común o público en
aras de los cuales puedan ser sacrificados) y la sujeción de los poderes
públicos a la ley 14. […] (NdelE: Destacado no está en el texto original)
Caso de personas dominicanas y haitianas expulsadas Vs. República
Dominicana. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 28 de agosto de 2014. Finalmente, esta Corte considera
pertinente recordar, sin perjuicio de lo ordenado, que en el ámbito de su
competencia “todas las autoridades y órganos de un Estado Parte en la
Convención tienen la obligación de ejercer un ‘control de
convencionalidad’. Caso Rochac Hernández y otros Vs. El Salvador.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de octubre de 2014.
Además, ha dispuesto en el Caso de las Masacres de El Mozote y lugares
aledaños que el Estado debe asegurar que la Ley de Amnistía General para
la Consolidación de la Paz no vuelva a representar un obstáculo para la
investigación de los hechos materia del presente caso ni para la
identificación, juzgamiento y eventual sanción de los responsables de los
mismos y de otras graves violaciones de derechos humanos similares
acontecidas durante el conflicto armado en El Salvador. Esta obligación
vincula a todos los poderes y órganos estatales en su conjunto, los cuales
se encuentran obligados a ejercer un control “de convencionalidad” ex
oficio entre las normas internas y la Convención Americana,
evidentemente en el marco de sus respectivas competencias y de las
regulaciones procesales correspondientes. […] (NdelE: Destacado no está
en el texto original). Por otra parte, la Corte estima pertinente ordenar al
Estado que implemente, en un plazo razonable, programas permanentes
de derechos humanos dirigidos a policías, fiscales, jueces y militares, así
como a funcionarios encargados de la atención a familiares y víctimas de
desaparición forzada de personas, en los cuales se incluya el tema de los
derechos humanos de niñas y niños desaparecidos durante el conflicto
armado interno y del sistema interamericano de protección de los
derechos humanos, así como del control de convencionalidad. Parámetro
de convencionalidad se extiende a otros tratados de derechos
humanos. Caso Gudiel Álvarez y otros (“Diario Militar”) Vs. Guatemala.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 noviembre de 2012.
Asimismo, este Tribunal ha establecido en su jurisprudencia que, cuando
un Estado es parte de tratados internacionales como la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, la Convención Interamericana sobre
Desaparición Forzada, la Convención Interamericana para Prevenir y
Sancionar la Tortura y la Convención Belém do Pará, dichos tratados
obligan a todos sus órganos, incluido el poder judicial, cuyos miembros
deben velar por que los efectos de las disposiciones de dichos tratados no

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se vean mermados por la aplicación de normas o interpretaciones
contrarias a su objeto y fin. Los jueces y órganos vinculados a la
administración de justicia en todos los niveles están en la obligación de
ejercer ex oficio un “control de convencionalidad” entre las normas internas
y los tratados de derechos humanos de los cuales es Parte el Estado,
evidentemente en el marco de sus respectivas competencias y de las
regulaciones procesales correspondientes. En esta tarea, los jueces y
órganos vinculados a la administración de justicia, como el ministerio
público, deben tener en cuenta no solamente la Convención Americana y
demás instrumentos interamericanos, sino también la interpretación que
de estos ha hecho la Corte Interamericana. En el mismo sentido: Caso
Masacres de Río Negro Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de septiembre de 2012, párr.
262. (NdelE: Destacado no está en el texto original) La Convención
Americana sobre derechos humanos no impone un determinado
modelo de control de convencionalidad Caso Liakat Ali Alibux Vs.
Suriname. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de enero de 2014. Finalmente, en relación con los
argumentos del representante y de la Comisión […] sobre la vulneración
del derecho a la protección judicial con motivo de la ausencia de un
Tribunal Constitucional, si bien la Corte reconoce la importancia de éstos
órganos como protectores de los mandatos constitucionales y los derechos
fundamentales, la Convención Americana no impone un modelo específico
para realizar un control de constitucionalidad y convencionalidad. En este
sentido, la Corte recuerda que la obligación de ejercer un control de
convencionalidad entre las normas internas y la Convención Americana le
compete a todos los órganos del Estado, incluidos sus jueces y demás
órganos vinculados a la administración de justicia en todos los niveles.
(NdelE: Destacado no está en el texto original) Parámetro de
convencionalidad ampliado a las opiniones consultivas Opinión
Consultiva OC-21/14. Derechos y garantías de niñas y niños en el
contexto de la migración y/o en necesidad de protección internacional.
Opinión Consultiva OC-21/14. Resolución de 19 de agosto de 2014. Del
mismo modo, la Corte estima necesario recordar que, conforme al derecho
internacional, cuando un Estado es parte de un tratado internacional,
como la Convención Americana sobre Derechos Humanos, dicho tratado
obliga a todos sus órganos, incluidos los poderes judicial y legislativo , por
lo que la violación por parte de alguno de dichos órganos genera
responsabilidad internacional para aquél. Es por tal razón que estima
necesario que los diversos órganos del Estado realicen el correspondiente
control de convencionalidad, también sobre la base de lo que señale en
ejercicio de su competencia no contenciosa o consultiva, la que
innegablemente comparte con su competencia contenciosa el propósito
del sistema interamericano de derechos humanos, cual es, “la protección
de los derechos fundamentales de los seres humanos”. A su vez, a partir de
la norma convencional interpretada a través de la emisión de una opinión
consultiva, todos los órganos de los Estados Miembros de la OEA,
incluyendo a los que no son Parte de la Convención pero que se han
obligado a respetar los derechos humanos en virtud de la Carta de la OEA
(artículo 3.l) y la Carta Democrática Interamericana (artículos 3, 7, 8 y 9),
cuentan con una fuente que, acorde a su propia naturaleza, contribuye
también y especialmente de manera preventiva, a lograr el eficaz respeto y
garantía de los derechos humanos y, en particular, constituye una guía a

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ser utilizada para resolver las cuestiones sobre infancia en el contexto de la
migración y así evitar eventuales vulneraciones de derechos humanos.
(NdelE: Destacado no está en el texto original) CONTROL DE
CONVENCIONALIDAD Y OBLIGACIÓN DE ADECUAR LA LEGISLACIÓN
INTERNA La Corte IDH ha precisado que el control de convencionalidad
puede implicar la expulsión de normas contrarias a la CADH, o bien, su
interpretación conforme a la misma. A continuación, reseñaremos aquellos
casos en que se manifiesta la primera posibilidad del control de
convencionalidad: la obligación de adecuar la legislación interna. Caso
Almonacid Arellano y otros Vs. Chile. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de septiembre de 2006. El
Estado, desde que ratificó la Convención Americana el 21 de agosto de
1990, ha mantenido vigente el Decreto Ley No. 2.191 por 16 años, en
inobservancia de las obligaciones consagradas en aquella. Que tal Decreto
Ley no esté siendo aplicado por el Poder Judicial chileno en varios casos a
partir de 1998, si bien es un adelanto significativo y la Corte lo valora, no es
suficiente para satisfacer las exigencias del artículo 2 de la Convención en
el presente caso. En primer lugar porque, conforme a lo señalado en los
párrafos anteriores, el artículo 2 impone una obligación legislativa de
suprimir toda norma violatoria a la Convención y, en segundo lugar, porque
el criterio de las cortes internas puede cambiar, decidiéndose aplicar
nuevamente una disposición que para el ordenamiento interno permanece
vigente. (NdelE: Destacado no está en el texto original) Caso Mendoza y
otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo y Reparaciones.
Sentencia de 14 de mayo de 2013. Al respecto, este Tribunal ha
establecido en su jurisprudencia que, cuando un Estado es parte de un
tratado internacional como la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, dicho tratado obliga a todos sus órganos, incluidos los poderes
judicial y ejecutivo, cuyos miembros deben velar por que los efectos de las
disposiciones de dichos tratados no se vean mermados por la aplicación de
normas o interpretaciones contrarias a su objeto y fin. Los jueces y órganos
vinculados a la administración de justicia en todos los niveles están en la
obligación de ejercer ex officio un “control de convencionalidad” entre las
normas internas y los tratados de derechos humanos de los cuales es Parte
el Estado, evidentemente en el marco de sus respectivas competencias y
de las regulaciones procesales correspondientes. En esta tarea, los jueces y
órganos vinculados a la administración de justicia, como el ministerio
público, deben tener en cuenta no solamente la Convención Americana y
demás instrumentos interamericanos, sino también la interpretación que
de estos ha hecho la Corte Interamericana. El Tribunal valora
positivamente el fallo Casal mencionado por el Estado en cuanto a los
criterios que se desprenden sobre el alcance de la revisión que comprende
el recurso de casación, conforme a los estándares que se derivan del
artículo 8.2.h) de la Convención Americana. El Tribunal también destaca
que este fallo fue invocado por los tribunales al resolver los recursos de
revisión interpuestos por Saúl Cristian Roldán Cajal, César Alberto
Mendoza, Claudio David Núñez y Lucas Matías Mendoza, y que se hizo un
control de convencionalidad sobre el alcance del derecho de recurrir del
fallo ante un juez o tribunal superior. Sobre el fallo Casal, el Estado explicó
la manera en que funciona el sistema de control constitucional con base al
cual los criterios que se desprenden del mismo en materia del derecho de
recurrir del fallo deben ser aplicados por los jueces argentinos en todas las
instancias. La Corte considera que los jueces en Argentina deben seguir

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ejerciendo un control de convencionalidad a fin de garantizar el derecho de
recurrir del fallo conforme al artículo 8.2.h) de la Convención Americana y a
la jurisprudencia de este Tribunal. No obstante, la Corte se remite a lo
señalado sobre las obligaciones que se derivan de los artículos 2 y 8.2.h) de
la Convención Americana […] y considera que, dentro de un plazo
razonable, el Estado debe adecuar su ordenamiento jurídico interno de
conformidad con los parámetros establecidos en esta Sentencia. (NdelE:
Destacado no está en el texto original) CONTROL DE
CONVENCIONALIDAD Y SU EFICACIA INTERPRETATIVA La Corte IDH
ha precisado que el control de convencionalidad puede implicar la
expulsión de normas contrarias a la CADH, o bien, su interpretación
conforme a la misma. A continuación, reseñaremos aquellos casos en que
se manifiesta la segunda posibilidad del control de convencionalidad: su
eficacia interpretativa. Caso Radilla Pacheco Vs. México. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de
noviembre de 2009. Para este Tribunal, no sólo la supresión o expedición
de las normas en el derecho interno garantizan los derechos contenidos en
la Convención Americana, de conformidad a la obligación comprendida en
el artículo 2 de dicho instrumento. También se requiere el desarrollo de
prácticas estatales conducentes a la observancia efectiva de los derechos y
libertades consagrados en la misma. En consecuencia, la existencia de una
norma no garantiza por sí misma que su aplicación sea adecuada. Es
necesario que la aplicación de las normas o su interpretación, en tanto
prácticas jurisdiccionales y manifestación del orden público estatal, se
encuentren ajustadas al mismo fin que persigue el artículo 2 de la
Convención. En términos prácticos, la interpretación del artículo 13 de la
Constitución Política mexicana debe ser coherente con los principios
convencionales y constitucionales de debido proceso y acceso a la justicia,
contenidos en el artículo 8.1 de la Convención Americana y las normas
pertinentes de la Constitución mexicana. En el mismo sentido: Caso
Fernández Ortega y otros. Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de agosto de 2010, párr. 235;
Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2010, párr. 218. En
relación con las prácticas judiciales, este Tribunal ha establecido en su
jurisprudencia que es consciente de que los jueces y tribunales internos
están sujetos al imperio de la ley y, por ello, están obligados a aplicar las
disposiciones vigentes en el ordenamiento jurídico. Pero cuando un Estado
ha ratificado un tratado internacional como la Convención Americana, sus
jueces, como parte del aparato del Estado, también están sometidos a ella,
lo que les obliga a velar porque los efectos de las disposiciones de la
Convención no se vean mermados por la aplicación de leyes contrarias a su
objeto y fin, que desde un inicio carecen de efectos jurídicos. En otras
palabras, el Poder Judicial debe ejercer un “control de convencionalidad”
ex officio entre las normas internas y la Convención Americana,
evidentemente en el marco de sus respectivas competencias y de las
regulaciones procesales correspondientes. En esta tarea, el Poder Judicial
debe tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la
interpretación que del mismo ha hecho la Corte Interamericana, intérprete
última de la Convención Americana. De tal manera, es necesario que las
interpretaciones constitucionales y legislativas referidas a los criterios de
competencia material y personal de la jurisdicción militar en México, se
adecuen a los principios establecidos en la jurisprudencia de este Tribunal,

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los cuales han sido reiterados en el presente caso […]. Bajo ese entendido,
este Tribunal considera que no es necesario ordenar la modificación del
contenido normativo que regula el artículo 13 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos. No obstante lo anterior, la Corte declaró en
el Capítulo IX de este Fallo, que el artículo 57 del Código de Justicia Militar
es incompatible con la Convención Americana […]. En consecuencia, el
Estado debe adoptar, en un plazo razonable, las reformas legislativas
pertinentes para compatibilizar la citada disposición con los estándares
internacionales de la materia y de la Convención, de conformidad con los
párrafos 272 a 277 de esta Sentencia. Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 24 de febrero de 2012. En
conclusión, con base en el control de convencionalidad, es necesario que
las interpretaciones judiciales y administrativas y las garantías judiciales se
apliquen adecuándose a los principios establecidos en la jurisprudencia de
este Tribunal en el presente caso. Ello es de particular relevancia en
relación con lo señalado en el presente caso respecto a la proscripción de la
discriminación por la orientación sexual de la persona de acuerdo a lo
estipulado en el artículo 1.1. de la Convención Americana. En el mismo
sentido: Caso Furlan y Familiares Vs. Argentina. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto
de 2012, párr. 30523. (NdelE: Destacado no está en el texto original) Caso
Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo
Indígena Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 29 de mayo de 2014. La Corte estima que, en el marco del
ordenamiento jurídico chileno aplicado en este caso, resulta adecuado
ordenar a Chile que, para evitar violaciones como las declaradas en la
presente Sentencia, regule con claridad y seguridad la medida procesal de
protección de testigos relativa a la reserva de identidad, asegurando que se
trate de una medida excepcional, sujeta a control judicial en base a los
principios de necesidad y proporcionalidad, y que ese medio de prueba no
sea utilizado en grado decisivo para fundar una condena, así como regular
las correspondientes medidas de contrapeso que aseguren que la
afectación al derecho de defensa sea suficientemente contrarrestada, de
acuerdo con lo establecido en la presente Sentencia […]. Adicionalmente,
el Tribunal recuerda que a fin de garantizar dicho derecho de la defensa a
interrogar testigos, las autoridades judiciales deben aplicar esos criterios o
estándares establecidos por la Corte en ejercicio del control de
convencionalidad. Debido a que concluyó que en el presente caso no fue
acreditada una violación del artículo 2 de la Convención, sino que la
violación al derecho a recurrir del fallo penal condenatorio derivó de la
actuación de los tribunales judiciales en los casos concretos […], la Corte
no estima necesario ordenar a Chile la adecuación de su ordenamiento
jurídico interno en esta materia. No obstante, la Corte recuerda la
importancia de que las autoridades judiciales apliquen los criterios o
estándares establecidos en la jurisprudencia de la Corte respecto al
contenido del derecho a recurrir del fallo penal condenatorio en ejercicio
del control de convencionalidad a fin de garantizar dicho derecho […]. Al
pronunciarse sobre las violaciones constatadas en el presente caso en
relación con las medidas de prisión preventiva a que fueron sometidas las
víctimas, la Corte tomó en cuenta que la causal de peligro para “la
seguridad de la sociedad” estipulada en el artículo 363 del antiguo Código
de Procedimiento Penal y en el artículo 140.c del Código Procesal Penal de
2000, que tiene un sentido abierto, fue aplicada a las ocho víctimas sin un

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análisis de la necesidad que justificara la medida con base en un riesgo
procesal en el caso concreto […]. En consecuencia, la Corte no encuentra
pertinente ordenar a Chile la adecuación de su derecho interno ya que las
violaciones al derecho a la libertad personal constatadas en la presente
Sentencia se derivan de la interpretación y aplicación judicial de dichas
normas. No obstante, la Corte recuerda que las autoridades judiciales
deben aplicar los criterios o estándares establecidos en la jurisprudencia de
la Corte […] en ejercicio del control de convencionalidad a fin de garantizar
que la medida de prisión preventiva sea siempre adoptada de acuerdo a
esos parámetros. VALOR DE LA JURISPRUDENCIA INTERAMERICANA
COMO PARÁMETRO DE CONVENCIONALIDAD: COSA JUZGADA
INTERNACIONAL Uno de los aspectos controvertidos del control de
convencionalidad es el parámetro con que debe realizarse el referido
control. La Corte IDH ha señalado que no solo la Convención Americana,
sino que también su propia jurisprudencia, es parte del parámetro. En la
supervisión de cumplimiento del caso Gelman, la Corte IDH precisa el valor
de su jurisprudencia para el ejercicio del control de convencionalidad. Caso
Gelman Vs. Uruguay. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 20 de
marzo de 2013. Por otro lado, se ha acuñado en la jurisprudencia
interamericana el concepto del “control de convencionalidad”, concebido
como una institución que se utiliza para aplicar el Derecho Internacional,
en este caso el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, y
específicamente la Convención Americana y sus fuentes, incluyendo la
jurisprudencia de este Tribunal. Así, en varias sentencias la Corte ha
establecido que es consciente de que las autoridades internas están sujetas
al imperio de la ley y, por ello, están obligadas a aplicar las disposiciones
vigentes en el ordenamiento jurídico. Pero cuando un Estado es Parte en
un tratado internacional como la Convención Americana, todos sus
órganos, incluidos sus jueces y demás órganos vinculados a la
administración de justicia en todos los niveles, también están sometidos al
tratado, lo cual les obliga a velar para que los efectos de las disposiciones
de la Convención no se vean mermados por la aplicación de normas
contrarias a su objeto y fin, de modo que decisiones judiciales o
administrativas no hagan ilusorio el cumplimiento total o parcial de las
obligaciones internacionales. Es decir, todas la autoridades estatales, están
en la obligación de ejercer ex officio un “control de convencionalidad” entre
las normas internas y la Convención Americana, en el marco de sus
respectivas competencias y de las regulaciones procesales
correspondientes. En esta tarea, deben tener en cuenta no solamente el
tratado, sino también la interpretación que del mismo ha hecho la Corte
Interamericana, intérprete última de la Convención Americana. De tal
manera, es posible observar dos manifestaciones distintas de esa
obligación de los Estados de ejercer el control de convencionalidad,
dependiendo de si la Sentencia ha sido dictada en un caso en el cual el
Estado ha sido parte o no. Lo anterior debido a que a que la norma
convencional interpretada y aplicada adquiere distinta vinculación
dependiendo si el Estado fue parte material o no en el proceso
internacional. En relación con la primera manifestación, cuando existe una
sentencia internacional dictada con carácter de cosa juzgada respecto de
un Estado que ha sido parte en el caso sometido a la jurisdicción de la
Corte Interamericana, todos sus órganos, incluidos sus jueces y órganos
vinculados a la administración de justicia, también están sometidos al

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tratado y a la sentencia de este Tribunal, lo cual les obliga a velar para que
los efectos de las disposiciones de la Convención y, consecuentemente, las
decisiones de la Corte Interamericana, no se vean mermados por la
aplicación de normas contrarias a su objeto y fin o por decisiones judiciales
o administrativas que hagan ilusorio el cumplimiento total o parcial de la
sentencia. Es decir, en este supuesto, se está en presencia de cosa juzgada
internacional, en razón de lo cual el Estado está obligado a cumplir y
aplicar la sentencia. En esta situación se encuentra el Estado de Uruguay
respecto de la Sentencia dictada en el caso Gelman. Por ello, precisamente
porque el control de convencionalidad es una institución que sirve como
instrumento para aplicar el Derecho Internacional, en el presente caso que
existe cosa juzgada se trata simplemente de emplearlo para dar
cumplimiento en su integridad y de buena fe a lo ordenado en la Sentencia
dictada por la Corte en el caso concreto, por lo que sería incongruente
utilizar esa herramienta como justificación para dejar de cumplir con la
misma, de conformidad con lo señalado anteriormente […] Respecto de la
segunda manifestación del control de convencionalidad, en situaciones y
casos en que el Estado concernido no ha sido parte en el proceso
internacional en que fue establecida determinada jurisprudencia, por el
solo hecho de ser Parte en la Convención Americana, todas sus
autoridades públicas y todos sus órganos, incluidas las instancias
democráticas, jueces y demás órganos vinculados a la administración de
justicia en todos los niveles, están obligados por el tratado, por lo cual
deben ejercer, en el marco de sus respectivas competencias y de las
regulaciones procesales correspondientes, un control de convencionalidad
tanto en la emisión y aplicación de normas, en cuanto a su validez y
compatibilidad con la Convención, como en la determinación, juzgamiento
y resolución de situaciones particulares y casos concretos, teniendo en
cuenta el propio tratado y, según corresponda, los precedentes o
lineamientos jurisprudenciales de la Corte Interamericana. La Corte estima
pertinente precisar que la concepción del llamado control de
convencionalidad tiene íntima relación con el “principio de
complementariedad”, en virtud del cual la responsabilidad estatal bajo la
Convención sólo puede ser exigida a nivel internacional después de que el
Estado haya tenido la oportunidad de declarar la violación y reparar el
daño ocasionado por sus propios medios. Este principio de
complementariedad (también llamado “de subsidiariedad”) informa
transversalmente el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, el cual
es, tal como lo expresa el Preámbulo de la misma Convención Americana,
“coadyuvante o complementario de la [protección] que ofrece el derecho
interno de los Estados americanos”. De tal manera, el Estado “es el
principal garante de los derechos humanos de la personas, de manera que,
si se produce un acto violatorio de dichos derechos, es el propio Estado
quien tiene el deber de resolver el asunto a nivel interno y, [en su caso,]
reparar, antes de tener que responder ante instancias internacionales
como el Sistema Interamericano, lo cual deriva del carácter subsidiario que
reviste el proceso internacional frente a los sistemas nacionales de
garantías de los derechos humanos” . Lo anterior significa que, como
consecuencia de la eficacia jurídica de la Convención Americana en todos
los Estados Parte en la misma, se ha generado un control dinámico y
complementario de las obligaciones convencionales de los Estados de
respetar y garantizar derechos humanos, conjuntamente entre las
autoridades internas y las instancias internacionales (en forma

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complementaria), de modo que los criterios de decisión puedan ser
conformados y adecuados entre sí. Así, la jurisprudencia de la Corte
muestra casos en que se retoman decisiones de tribunales internos para
fundamentar y conceptualizar la violación de la Convención en el caso
específico. En otros casos se ha reconocido que, en forma concordante con
las obligaciones internacionales, los órganos, instancias o tribunales
internos han adoptado medidas adecuadas para remediar la situación que
dio origen al caso; ya han resuelto la violación alegada; han dispuesto
reparaciones razonables, o han ejercido un adecuado control de
convencionalidad. Según fue señalado […], precisamente en el presente
caso Gelman vs. Uruguay, la Corte consideró que, antes de tomar la
referida decisión de 22 de febrero de 2013, la Suprema Corte de Justicia
uruguaya ya había ejercido un adecuado control de convencionalidad
respecto de la Ley de Caducidad, al declararla inconstitucional en octubre
de 2009 en el caso Sabalsagaray. De tal modo, el control de
convencionalidad es una obligación propia de todo poder, órgano o
autoridad del Estado Parte en la Convención, los cuales deben, en el marco
de sus respectivas competencias y de las regulaciones procesales
correspondientes, controlar que los derechos humanos de las personas
sometidas a su jurisdicción sean respetados y garantizados. Así adquiere
sentido el mecanismo convencional, el cual obliga a todos los jueces y
órganos judiciales a prevenir potenciales violaciones a derechos humanos,
las cuales deben solucionarse a nivel interno teniendo en cuenta las
interpretaciones de la Corte Interamericana y, solo en caso contrario,
pueden ser considerados por ésta, en cuyo supuesto ejercerá un control
complementario de convencionalidad. Sin perjuicio de lo anterior, y de
conformidad con lo señalado anteriormente en cuanto a la primera
manifestación del control de convencionalidad cuando existe cosa juzgada
internacional […], este control también posee un rol importante en el
cumplimiento o implementación de una determinada Sentencia de la
Corte Interamericana, especialmente cuando dicho acatamiento queda a
cargo de los jueces nacionales. Bajo este supuesto, el órgano judicial tiene
la función de hacer prevalecer la Convención Americana y los fallos de esta
Corte sobre la normatividad interna, interpretaciones y prácticas que
obstruyan el cumplimiento de lo dispuesto en un determinado caso. Lo
anterior se deduce del compromiso de los Estados de cumplir con sus
obligaciones internacionales y no solo de prácticas judiciales reiteradas a
niveles nacionales, que son por supuesto relevantes. Así, tribunales de la
más alta jerarquía en varios Estados de la región, se han referido al carácter
vinculante de las sentencias de la Corte Interamericana o han aplicado el
control de convencionalidad teniendo en cuenta interpretaciones
efectuadas por ésta. En atención a todo lo anterior, la Corte reitera, por un
lado, que sus sentencias producen el efecto de cosa juzgada y tienen
carácter vinculante, lo cual deriva de la ratificación de la Convención y del
reconocimiento de la jurisdicción del Tribunal, actos soberanos que el
Estado Parte realizó conforme sus procedimientos constitucionales y, por
otro, que el control de convencionalidad es una obligación de las
autoridades estatales y su ejercicio compete, solo subsidiaria o
complementariamente, a la Corte Interamericana cuando un caso ha sido
sometido a su jurisdicción. En consecuencia, la pretensión de oponer el
deber de los tribunales internos de realizar el control de constitucionalidad
al control de convencionalidad que ejerce la Corte, es en realidad un falso
dilema, pues una vez que el Estado ha ratificado el tratado internacional y

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reconocido la competencia de sus órganos de control, precisamente a
través de sus mecanismos constitucionales, aquéllos pasan a conformar su
ordenamiento jurídico. De tal manera, el control de constitucionalidad
implica necesariamente un control de convencionalidad, ejercidos de
forma complementaria. Una vez que este Tribunal ha dictado Sentencia en
el presente caso, la cual produce los efectos de la autoridad de cosa
juzgada, de conformidad con los principios generales del Derecho
Internacional y con lo dispuesto en los artículos 67 y 68 de la Convención
Americana, el Estado y todos sus órganos se encuentran obligados a darle
pleno cumplimiento. La Sentencia no se limita en su efecto vinculante a la
parte dispositiva del fallo, sino que incluye todos los fundamentos,
motivaciones, alcances y efectos del mismo, de modo que aquélla es
vinculante en su integridad, incluyendo su ratio decidendi. Así, puesto que
la parte resolutiva o dispositiva de la Sentencia refiere expresa y
directamente a su parte considerativa, ésta es claramente parte integral de
la misma y el Estado también está obligado a darle pleno acatamiento. La
obligación del Estado de dar pronto cumplimiento a las decisiones de la
Corte es parte intrínseca de su obligación de cumplir de buena fe con la
Convención Americana y vincula a todos sus poderes y órganos, incluidos
sus jueces y órganos vinculados a la administración de justicia, por lo cual
no puede invocar disposiciones del derecho constitucional u otros aspectos
del derecho interno para justificar una falta de cumplimiento de la
Sentencia. En razón de estar en presencia de cosa juzgada internacional, y
precisamente porque el control de convencionalidad es una institución que
sirve como instrumento para aplicar el Derecho Internacional, sería
contradictorio utilizar esa herramienta como justificación para dejar de
cumplir la Sentencia en su integridad. CONTROL DE
CONVENCIONALIDAD EN EL AMBITO INTERNO La Corte IDH ha puesto
de relieve la importancia de la realización del control de convencionalidad
en el ámbito interno para evitar que los Estados incurran en
responsabilidad internacional, considerando que ellos son los primeros
llamados a cumplir con la labor de protección de los derechos humanos. En
este sentido, la Corte IDH ha destacado la subsidiaredad del sistema
internacional (en lo contencioso) y ha dado cuenta de la progresiva
incorporación del control por parte de la jurisprudencia constitucional
comparada. Subsidiaredad del sistema contencioso internacional Caso
Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia. Sentencia de Excepciones
Preliminares, Fondo y Reparaciones. Sentencia de 30 de noviembre de
2012. La responsabilidad estatal bajo la Convención sólo puede ser exigida
a nivel internacional después de que el Estado haya tenido la oportunidad
de declarar la violación y reparar el daño ocasionado por sus propios
medios. Esto se asienta en el principio de complementariedad
(subsidiariedad), que informa transversalmente el Sistema Interamericano
de Derechos Humanos, el cual es, tal como lo expresa el Preámbulo de la
misma Convención Americana, “coadyuvante o complementario de la
[protección] que ofrece el derecho interno de los Estados americanos”. De
tal manera, el Estado “es el principal garante de los derechos humanos de
la personas, de manera que, si se produce un acto violatorio de dichos
derechos, es el propio Estado quien tiene el deber de resolver el asunto a
nivel interno y, [en su caso,] reparar, antes de tener que responder ante
instancias internacionales como el Sistema Interamericano, lo cual deriva
del carácter subsidiario que reviste el proceso internacional frente a los
sistemas nacionales de garantías de los derechos humanos”. Esas ideas

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también han adquirido forma en la jurisprudencia reciente bajo la
concepción de que todas las autoridades y órganos de un Estado Parte en
la Convención tienen la obligación de ejercer un “control de
convencionalidad”. Lo anterior significa que se ha instaurado un control
dinámico y complementario de las obligaciones convencionales de los
Estados de respetar y garantizar derechos humanos, conjuntamente entre
las autoridades internas (primariamente obligadas) y las instancias
internacionales (en forma complementaria), de modo que los criterios de
decisión puedan ser conformados y adecuados entre sí. Así, la
jurisprudencia de la Corte muestra casos en que se retoman decisiones de
tribunales internos para fundamentar y conceptualizar la violación de la
Convención en el caso específico. En otros casos se ha reconocido que, en
forma concordante con las obligaciones internacionales, los órganos,
instancias o tribunales internos han adoptado medidas adecuadas para
remediar la situación que dio origen al caso; ya han resuelto la violación
alegada; han dispuesto reparaciones razonables, o han ejercido un
adecuado control de convencionalidad. Es decir, si bien el Sistema tiene
dos órganos “competentes para conocer de los asuntos relacionados con el
cumplimiento de los compromisos contraídos por los Estados Partes en la
Convención”29, la Corte solo puede “conocer un caso” cuando se han
“agotado los procedimientos previstos en los artículos 48 a 50” de dicho
instrumento, sea el procedimiento de peticiones individuales ante la
Comisión Interamericana. De tal modo, solamente si un caso no se ha
solucionado a nivel interno, como correspondería primariamente hacerlo a
cualquier Estado Parte en la Convención en ejercicio efectivo del control de
convencionalidad, entonces el caso puede llegar ante el Sistema, en cuyo
caso debería resolverse ante la Comisión y, solamente si las
recomendaciones de ésta no han sido cumplidas, el caso podría llegar ante
la Corte. De tal manera, el funcionamiento lógico y adecuado del Sistema
Interamericano de Derechos Humanos implica que, en tanto “sistema”, las
partes deben presentar sus posiciones e información sobre los hechos en
forma coherente y de acuerdo con los principios de buena fe y seguridad
jurídica, de modo que permitan a las otras partes y a los órganos
interamericanos una adecuada sustanciación de los casos. La posición
asumida por el Estado en el procedimiento ante la Comisión determina
también en gran medida la posición de las presuntas víctimas, sus
familiares o sus representantes, lo que llega a afectar el curso del
procedimiento. Jurisprudencia de altos tribunales de la región Caso
Cabrera García y Montiel Flores Vs. México. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2010.
Así, por ejemplo, tribunales de la más alta jerarquía en la región se han
referido y han aplicado el control de convencionalidad teniendo en cuenta
interpretaciones efectuadas por la Corte Interamericana. La Sala
Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica ha señalado
que: debe advertirse que si la Corte Interamericana de Derechos Humanos
es el órgano natural para interpretar la Convención Americana sobre
Derechos Humanos […], la fuerza de su decisión al interpretar la
convención y enjuiciar leyes nacionales a la luz de esta normativa, ya sea
en caso contencioso o en una mera consulta, tendrá –de principio- el
mismo valor de la norma interpretada. Por su parte, el Tribunal
Constitucional de Bolivia ha señalado que: En efecto, el Pacto de San José
de Costa Rica, como norma componente del bloque de constitucionalidad,
est[á] constituido por tres partes esenciales, estrictamente vinculadas

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entre sí: la primera, conformada por el preámbulo, la segunda denominada
dogmática y la tercera referente a la parte orgánica. Precisamente, el
Capítulo VIII de este instrumento regula a la C[orte] Interamericana de
Derechos Humanos, en consecuencia, siguiendo un criterio de
interpretación constitucional “sistémico”, debe establecerse que este
órgano y por ende las decisiones que de él emanan, forman parte también
de este bloque de constitucionalidad. Esto es así por dos razones jurídicas
concretas a saber: 1) El objeto de la competencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos; y, 2) La aplicación de la doctrina
del efecto útil de las sentencias que versan sobre Derechos Humanos.
Asimismo, la Suprema Corte de Justicia de República Dominicana ha
establecido que: en consecuencia, es de carácter vinculante para el Estado
dominicano, y, por ende, para el Poder Judicial, no sólo la normativa de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos sino sus interpretaciones
dadas por los órganos jurisdiccionales, creados como medios de
protección, conforme el artículo 33 de ésta, que le atribuye competencia
para conocer de los asuntos relacionados con el cumplimiento de los
compromisos contraídos por los Estados partes. De otro lado, el Tribunal
Constitucional del Perú ha afirmado que: La vinculatoriedad de las
sentencias de la C[orte Interamericana] no se agota en su parte resolutiva
(la cual, ciertamente, alcanza sólo al Estado que es parte en el proceso),
sino que se extiende a su fundamentación o ratio decidendi, con el
agregado de que, por imperio de la [Cuarta Disposición Final y Transitoria
(CDFT)] de la Constitución y el artículo V del Título Preliminar del [Código
Procesal Constitucional], en dicho ámbito la sentencia resulta vinculante
para todo poder público nacional, incluso en aquellos casos en los que el
Estado peruano no haya sido parte en el proceso. En efecto, la capacidad
interpretativa y aplicativa de la Convención que tiene la C[orte
Interamericana], reconocida en el artículo 62.3 de dicho tratado, aunada al
mandato de la CDFT de la Constitución, hace que la interpretación de las
disposiciones de la Convención que se realiza en todo proceso, sea
vinculante para todos los poderes públicos internos, incluyendo, desde
luego, a este Tribunal. Dicho Tribunal también ha establecido que: se
desprende la vinculación directa entre la Corte Interamericana de
Derechos Humanos y este Tribunal Constitucional; vinculación que tiene
una doble vertiente: por un lado, reparadora, pues interpretado el derecho
fundamental vulnerado a la luz de las decisiones de la Corte, queda
optimizada la posibilidad de dispensársele una adecuada y eficaz
protección; y, por otro, preventiva, pues mediante su observancia se evitan
las nefastas consecuencias institucionales que acarrean las sentencias
condenatorias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para la
seguridad jurídica del Estado peruano. La Corte Suprema de Justicia de la
Nación de Argentina ha referido que las decisiones de la Corte
Interamericana “resulta[n] de cumplimiento obligatorio para el Estado
Argentino (art. 68.1, CADH)”, por lo cual dicha Corte ha establecido que
“en principio, debe subordinar el contenido de sus decisiones a las de dicho
tribunal internacional”. Igualmente, dicha Corte Suprema estableció “que
la interpretación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
debe guiarse por la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos” ya que se “trata de una insoslayable pauta de interpretación
para los poderes constituidos argentinos en el ámbito de su competencia y,
en consecuencia, también para la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a
los efectos de resguardar las obligaciones asumidas por el Estado

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argentino en el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos
Humanos”. Además, la Corte Constitucional de Colombia ha señalado que
en virtud de que la Constitución colombiana señala que los derechos y
deberes constitucionales deben interpretarse “de conformidad con los
tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por
Colombia”, se deriva “que la jurisprudencia de las instancias
internacionales, encargadas de interpretar esos tratados, constituye un
criterio hermenéutico relevante para establecer el sentido de las normas
constitucionales sobre derechos fundamentales”. Caso Gelman Vs.
Uruguay. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 24 de febrero de 2011.
[…] Otros tribunales nacionales se han referido también a los límites de la
democracia en relación con la protección de derechos fundamentales.
Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 24 de febrero de 2012. Así, por ejemplo, tribunales de la más
alta jerarquía en la región, tales como la Sala Constitucional de la Corte
Suprema de Justicia de Costa Rica39, el Tribunal Constitucional de
Bolivia40, la Suprema Corte de Justicia de República Dominicana41, el
Tribunal Constitucional del Perú42, la Corte Suprema de Justicia de la
Nación de Argentina43, la Corte Constitucional de Colombia44, la
Suprema Corte de la Nación de México45 y la Corte Suprema de
Panamá46 se han referido y han aplicado el control de convencionalidad
teniendo en cuenta interpretaciones efectuadas por la Corte
Interamericana. En el mismo sentido: Caso Furlan y Familiares Vs.
Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2012, párr. 304. Caso Gelman Vs.
Uruguay. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos 20 de marzo de 2013. Al
respecto, la Corte Suprema de Justicia de la Nación de Argentina ha
referido que las decisiones de la Corte Interamericana “resulta[n] de
cumplimiento obligatorio para el Estado Argentino (art. 68.1, CADH)”, por
lo cual dicha Corte ha establecido que “en principio, debe subordinar el
contenido de sus decisiones a las de dicho tribunal internacional”.
Igualmente, dicha Corte Suprema manifestó “que la interpretación de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos debe guiarse por la
jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, ya que
se “trata de una insoslayable pauta de interpretación para los poderes
constituidos argentinos en el ámbito de su competencia y, en
consecuencia, también para la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a
los efectos de resguardar las obligaciones asumidas por el Estado
argentino en el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos
Humanos”. Por su parte, el Tribunal Constitucional de Bolivia ha indicado
que: [E]n efecto, el Pacto de San José de Costa Rica, como norma
componente del bloque de constitucionalidad, est[á] constituido por tres
partes esenciales, estrictamente vinculadas entre sí: la primera,
conformada por el preámbulo, la segunda denominada dogmática y la
tercera referente a la parte orgánica. Precisamente, el Capítulo VIII de este
instrumento regula a la C[orte] Interamericana de Derechos Humanos, en
consecuencia, siguiendo un criterio de interpretación constitucional
“sistémico”, debe establecerse que este órgano y por ende las decisiones
que de él emanan, forman parte también de este bloque de
constitucionalidad. Esto es así por dos razones jurídicas concretas a saber:
1) El objeto de la competencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos; y, 2) La aplicación de la doctrina del efecto útil de las sentencias

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que versan sobre Derechos Humanos. Además, en la sentencia C-442 de 25
de mayo de 2011, la Corte Constitucional de Colombia apuntó que “la
jurisprudencia de la Corte IDH contiene la interpretación auténtica de los
derechos contenidos en la [Convención Americana], instrumento
internacional que integra el parámetro de control de constitucionalidad”.
Asimismo, en la sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006, al analizar
distintas disposiciones de la ley n.° 975 de 2005 relacionadas con los
derechos de las víctimas de graves violaciones de derechos humanos, la
Corte Constitucional de Colombia señaló respecto de la jurisprudencia de
la Corte que son decisiones “que expresan la interpretación auténtica de
los derechos protegidos por la Convención Americana sobre Derechos
Humanos […]”. Además, la Corte Constitucional de Colombia ha señalado
que, en virtud de que la Constitución colombiana señala que los derechos y
deberes constitucionales deben interpretarse “de conformidad con los
tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por
Colombia”, se deriva “que la jurisprudencia de las instancias
internacionales, encargadas de interpretar esos tratados, constituye un
criterio hermenéutico relevante para establecer el sentido de las normas
constitucionales sobre derechos fundamentales”. La Sala Constitucional de
la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica ha señalado que: debe
advertirse que si la Corte Interamericana de Derechos Humanos es el
órgano natural para interpretar la Convención Americana sobre Derechos
Humanos […], la fuerza de su decisión al interpretar la Convención y
enjuiciar leyes nacionales a la luz de esta normativa, ya sea en caso
contencioso o en una mera consulta, tendrá –de principio- el mismo valor
de la norma interpretada. Además, en el caso Fermín Ramírez vs.
Guatemala, la Corte Interamericana ordenó al Estado la realización de un
nuevo juicio al que debía ser sometido el peticionario. La Corte observó y
valoró positivamente los términos del Acuerdo No. 96-2006 tomado por la
Corte Suprema de Justicia de Guatemala, el cual constituía un precedente
de importante trascendencia en el ámbito del sistema interamericano en lo
concerniente a la ejecución de sentencias de este Tribunal, al designar un
tribunal para que realizara un nuevo juicio en virtud de lo resuelto por la
Corte Interamericana. Por otra parte, la Cámara Penal de la Corte
Suprema de Justicia de Guatemala emitió diversas resoluciones
declarando la autoejecutabilidad de las sentencias dictadas por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en los casos De la “Panel Blanca”
(Paniagua Morales y otros), De los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y
otros), Bámaca Velásquez, y Carpio Nicolle y otros, todos contra el Estado
de Guatemala. En estos fallos, la Corte Interamericana encontró que el
proceso penal referido a cada uno de los casos mencionados había violado
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, por lo que, en
consecuencia, ordenó al Estado guatemalteco investigar efectivamente los
hechos que generaron dichas violaciones, así como identificar, juzgar y
sancionar a los responsables. En cumplimiento de lo ordenado por la Corte
Interamericana, la Cámara Penal de la Corte Suprema declaró la nulidad de
las sentencias nacionales correspondientes así como de todo lo actuado
con posterioridad y, en consecuencia, ordenó un nuevo procesamiento
respetuoso de las reglas del debido proceso y el cumplimiento de los fines
del proceso penal de demostración de los hechos y sanción de los autores
responsables. Finalmente, la Cámara Penal de la Corte Suprema declaró
que como la República de Guatemala no podía oponer su Derecho interno
ni alegar ausencia de procedimientos o normativa para el cumplimiento de

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la sentencia internacional, el acto de ejecución de la misma tenía el efecto
de acto extraordinario del procedimiento común. Por su parte, la Suprema
Corte de Justicia de la Nación de México ha señalado que “las sentencias
condenatorias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos son
obligatorias para el Poder Judicial de la Federación en sus términos. Por
tanto [en los casos en que México haya sido parte del caso], para el Poder
Judicial son vinculantes no solamente los puntos de resolución concretos
de la sentencia, sino la totalidad de los criterios contenidos en la sentencia
mediante la cual se resuelve ese litigio”. Asimismo, el 12 de mayo de 2010,
mediante el Acuerdo Número 240, el Pleno de la Corte Suprema de Justicia
de Panamá indicó que “la República de Panamá, como miembro de la
comunidad internacional, reconoce, respeta y acata las decisiones de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos”, y resolvió remitir el Fallo de
este Tribunal en relación con el caso Tristán Donoso a la Sala Penal de la
Corte Suprema de Justicia. Posteriormente, la Sala Segunda de lo Penal de
la Corte Suprema de Justicia emitió una sentencia en la que se indicó que
“en atención a lo dispuesto en la sentencia de 27 de enero de 2009, dictada
por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, considera[ba] esta
Superioridad necesaria la absolución del señor Santander Tristán Donoso
de los cargos como autor del delito de Calumnia […] y en consecuencia,
dejar sin efecto, la pena”. 83. De otro lado, el Tribunal Constitucional del
Perú ha afirmado que: [L]a vinculatoriedad de las sentencias de la C[orte
Interamericana] no se agota en su parte resolutiva (la cual, ciertamente,
alcanza sólo al Estado que es parte en el proceso), sino que se extiende a su
fundamentación o ratio decidendi, con el agregado de que, por imperio de
la [Cuarta Disposición Final y Transitoria (CDFT)] de la Constitución y el
artículo V del Título Preliminar del [Código Procesal Constitucional], en
dicho ámbito la sentencia resulta vinculante para todo poder público
nacional, incluso en aquellos casos en los que el Estado peruano no haya
sido parte en el proceso. En efecto, la capacidad interpretativa y aplicativa
de la Convención que tiene la C[orte Interamericana], reconocida en el
artículo 62.3 de dicho tratado, aunada al mandato de la CDFT de la
Constitución, hace que la interpretación de las disposiciones de la
Convención que se realiza en todo proceso, sea vinculante para todos los
poderes públicos internos, incluyendo, desde luego, a este Tribunal. Dicho
Tribunal también ha establecido que: se desprende la vinculación directa
entre la Corte Interamericana de Derechos Humanos y este Tribunal
Constitucional; vinculación que tiene una doble vertiente: por un lado,
reparadora, pues interpretado el derecho fundamental vulnerado a la luz
de las decisiones de la Corte, queda optimizada la posibilidad de
dispensársele una adecuada y eficaz protección; y, por otro, preventiva,
pues mediante su observancia se evitan las nefastas consecuencias
institucionales que acarrean las sentencias condenatorias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos para la seguridad jurídica del Estado
peruano. Asimismo, la Suprema Corte de Justicia de República Dominicana
ha establecido que: en consecuencia, es de carácter vinculante para el
Estado dominicano, y, por ende, para el Poder Judicial, no sólo la
normativa de la Convención Americana sobre Derechos Humanos sino sus
interpretaciones dadas por los órganos jurisdiccionales, creados como
medios de protección, conforme el artículo 33 de ésta, que le atribuye
competencia para conocer de los asuntos relacionados con el
cumplimiento de los compromisos contraídos por los Estados Partes. De lo
anterior se desprende que varios tribunales nacionales de la más alta

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jerarquía han entendido que la jurisprudencia internacional es fuente de
derecho, si bien con distintos alcances, y han utilizado los obiter dicta y/o
las ratio decidendi de dicha jurisprudencia para fundamentar o guiar sus
decisiones e interpretaciones.

c. CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS Suscrita en


la Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos,
San José, Costa Rica, 7 al 22 de noviembre de 1969, Adoptada en San José,
Costa Rica el 22 de noviembre de 1969, Entrada en Vigor: 18 de julio de
1978, conforme al Artículo 74.2 de la Convención, Depositario: Secretaría
General OEA (Instrumento Original y Ratificaciones) Serie sobre Tratados
OEA Nº 36 – Registro ONU 27/08/1979 Nº 17955. Los Estados Americanos
signatarios de la presente Convención, Reafirmando su propósito de
consolidar en este Continente, dentro del cuadro de las instituciones
democráticas, un régimen de libertad personal y de justicia social, fundado
en el respeto de los derechos esenciales del hombre;
Reconociendo que los derechos esenciales del hombre no nacen del hecho
de ser nacional de determinado Estado, sino que tienen como fundamento
los atributos de la persona humana, razón por la cual justifican una
protección internacional, de naturaleza convencional coadyuvante o
complementaria de la que ofrece el derecho interno de los Estados
americanos; Considerando que estos principios han sido consagrados en la
Carta de la Organización de los Estados Americanos, en la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos que han sido reafirmados y
desarrollados en otros instrumentos internacionales, tanto de ámbito
universal como regional; Reiterando que, con arreglo a la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, sólo puede realizarse el ideal del ser
humano libre, exento del temor y de la miseria, si se crean condiciones que
permitan a cada persona gozar de sus derechos económicos, sociales y
culturales, tanto como de sus derechos civiles y políticos, y Considerando
que la Tercera Conferencia Interamericana Extraordinaria (Buenos Aires,
1967) aprobó la incorporación a la propia Carta de la Organización de
normas más amplias sobre derechos económicos, sociales y educacionales
y resolvió que una convención interamericana sobre derechos humanos
determinara la estructura, competencia y procedimiento de los órganos
encargados de esa materia.

d. PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS: El


Honorable Congreso de la República, en Decreto número 9-92, emitido el
19 de febrero de 1992, dio su aprobación al “PACTO INTERNACIONAL DE
DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS”, abierto afirma en Nueva York, el 19 de
Diciembre de 1966. Considerando que, conforme a los principios
enunciados en la Carta de las Naciones Unidas, la libertad, la justicia y la
paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad
inherente a todos los miembros de la familia humana y de sus derechos
iguales e inalienables, Reconociendo, que estos derechos se derivan de la
dignidad inherente a la persona humana, Reconociendo que, con arreglo a
la Declaración Universal de Derechos Humanos, no puede realizarse el
ideal del ser humano libre, en el disfrute de las libertades civiles y políticas
y liberado del temor y del a miseria, a menos que se creen condiciones que
permitan a cada persona gozar de sus derechos civiles y políticos, tanto
como de sus derechos económicos, sociales y culturales, Considerando que

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la Carta de las Naciones Unidas impone a los Estados la obligación de
promover el respeto universal y efectivo de los derechos y libertades
humanos. Comprendiendo que le individuo, por tener deberes respecto de
otros individuos y de la comunidad a que pertenece, tiene la obligación de
esforzarse por la consecución y la observancia de los derechos reconocidos
en este Pacto.

e. DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS: Adoptada


y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de
diciembre de 1948. Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el
mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los
derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia
humana, Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los
derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la
conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración
más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres
humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de
palabra y de la libertad de creencias, Considerando esencial que los
derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de
que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión
contra la tiranía y la opresión, Considerando también esencial promover el
desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones, Considerando que
los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los
derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la
persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se
han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de
vida dentro de un concepto más amplio de la libertad, Considerando que
los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación
con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo
a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y Considerando
que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor
importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso, La
Asamblea General Proclama la presente Declaración Universal de
Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y
naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las
instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante
la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y
aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su
reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los
pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios
colocados bajo su jurisdicción.

f. DIRECTRICES DE NACIONES UNIDAS APLICABLES AL PROCESO


PENAL: Recordando la Declaración Universal de Derechos Humanos, en
que se consagran los principios fundamentales de igualdad ante la ley y la
presunción de inocencia, así como el derecho a ser oído públicamente y
con justicia por un tribunal independiente e imparcial, junto con todas las
garantías necesarias para la defensa de toda persona acusada de un delito,
otras garantías mínimas y el derecho a ser juzgado sin dilaciones indebidas,
Recordando también el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
en particular su artículo 14, en el que se afirma que toda persona acusada
de un delito tendrá derecho a hallarse presente en el proceso y a
defenderse personalmente o ser asistida por un defensor de su elección o

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que se le nombre siempre que lo exija el interés de la justicia, a ser oída
públicamente y con las debidas garantías ante un tribunal competente,
independiente e imparcial establecido por la ley, Teniendo presentes las
Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos, aprobadas por el
Consejo Económico y Social en su resolución 663 C (XXIV), de 31 de julio de
1957, y ampliadas por el Consejo en su resolución 2076 (LXII), de 13 de
mayo de 1977, conforme a las cuales toda persona detenida que no haya
sido juzgada estará autorizada, con miras a su defensa, a recibir visitas de
su abogado, Teniendo presente también el Conjunto de Principios para la
protección de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención
o prisión , en particular el principio 11, en que se establece que toda
persona detenida tiene el derecho de defenderse por sí misma o ser
asistida por un abogado según prescriba la ley, Teniendo presentes
además los Principios Básicos sobre la Función de los Abogado, en
particular el principio, en el que se establece que todas las personas,
cuando no dispongan de abogado, tendrán derecho, siempre que el interés
de la justicia así lo demande, a que se les asignen abogados con la
experiencia y competencia que requiera el tipo de delito de que se trate a
fin de que les presten asistencia jurídica eficaz y gratuita, si carecen de
medios suficientes para pagar sus servicios, Recordando la Declaración de
Bangkok sobre sinergias y respuestas: alianzas estratégicas en materia de
prevención del delito y justicia penal, especialmente su párrafo 18, en el
que se exhorta a los Estados Miembros a que adopten medidas, de
conformidad con su legislación nacional, para promover el acceso a la
justicia, considerar la posibilidad de facilitar asistencia jurídica a las
personas que la necesiten y habilitar a esas personas para que hagan valer
plenamente sus derechos en el sistema de justicia penal, Recordando
también la Declaración de Salvador sobre estrategias amplias ante
problemas globales: los sistemas de prevención del delito y justicia penal y
su desarrollo en un mundo en evolución, especialmente su párrafo 52, en el
que se recomienda a los Estados Miembros que procuren limitar, cuando
corresponda, el recurso a la prisión preventiva y que promuevan un mayor
acceso a mecanismos de administración de justicia y de asistencia letrada,
Recordando además la resolución 2007/24 del Consejo Económico y Social,
de 26 de julio de 2007, sobre la cooperación internacional para mejorar el
acceso a la asistencia judicial en los sistemas de justicia penal,
particularmente en África, Reconociendo que la asistencia jurídica es un
elemento esencial de un sistema de justicia penal justo, humano y eficiente
basado en el estado de derecho, y que es el fundamento para el disfrute de
otros derechos, en particular el derecho a un juicio justo, como la condición
previa para el ejercicio de esos derechos, así como una salvaguardia
importante que asegura la equidad fundamental y la confianza pública en
el proceso de justicia penal, Reconociendo también que los Estados
Miembros pueden aplicar los Principios y directrices de las Naciones
Unidas sobre el acceso a la asistencia jurídica en los sistemas de justicia
penal, que figuran en el anexo de la presente resolución, teniendo en
cuenta la gran variedad de los sistemas jurídicos y situaciones
socioeconómicas existentes en el mundo, 1. Observa con aprecio la labor
realizada por el grupo intergubernamental de expertos de composición
abierta sobre el fortalecimiento del acceso a la asistencia judicial en los
sistemas de justicia penal en su reunión celebrada en Viena del 16 al 18 de
noviembre de 2011 a fin de elaborar un conjunto de principios y directrices
sobre el acceso a la asistencia jurídica en los sistemas de justicia penal; 2.

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Aprueba los Principios y directrices de las Naciones Unidas sobre el acceso
a la asistencia jurídica en los sistemas de justicia penal, que figuran en el
anexo de la presente resolución, como marco útil para orientar a los
Estados Miembros sobre los principios en que se ha de asentar un sistema
de asistencia jurídica en materia de justicia penal, teniendo en cuenta el
contenido de la presente resolución y que todos los elementos que figuran
en el anexo se aplicarán en conformidad con la legislación nacional; 3.
Invita a los Estados Miembros a que, en conformidad con su legislación
nacional, adopten y fortalezcan medidas para asegurar que se preste
asistencia jurídica eficaz, en consonancia con el espíritu de los Principios y
directrices, teniendo en cuenta la diversidad de los sistemas de justicia
penal de los diferentes países y regiones de todo el mundo y el hecho de
que esa asistencia se desarrolla atendiendo al equilibrio global del sistema
de justicia penal, así como a las circunstancias de los países y regiones; 4.
Alienta a los Estados Miembros a que, cuando proceda, consideren la
posibilidad de prestar asistencia jurídica y de proporcionarla en la mayor
medida posible; 5. Alienta también a los Estados Miembros a que se basen
en los Principios y directrices, según proceda, y en conformidad con el
derecho nacional, cuando emprendan iniciativas y adopten medidas a nivel
nacional para mejorar el acceso a la asistencia jurídica en los sistemas de
justicia penal; 6. Solicita a la Oficina de las Naciones Unidas contra la
Droga y el Delito que, a reserva de la disponibilidad de recursos
extrapresupuestarios, siga prestando servicios de asesoramiento y
asistencia técnica a los Estados Miembros que lo soliciten en la esfera de la
reforma de la justicia penal, incluidas la justicia restaurativa, las
alternativas al encarcelamiento y la elaboración de planes integrados de
prestación de asistencia jurídica; 7. Solicita también a la Oficina de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito que, a reserva de la
disponibilidad de recursos extrapresupuestarios, dé amplia difusión a los
Principios y directrices, especialmente preparando instrumentos
pertinentes tales como manuales y guías de capacitación; 8. Invita a los
Estados Miembros y otros donantes a que aporten recursos
extrapresupuestarios para los fines descritos supra, de conformidad con las
reglas y procedimientos de las Naciones Unidas; 9. Solicita al Secretario
General que informe a la Comisión de Prevención del Delito y Justicia
Penal, en su 23º período de sesiones, sobre la aplicación de la presente
resolución. 60ª sesión plenaria 20 de diciembre de 2012. (leer documento).

g. SISTEMAS INTERNOS DE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS


HUMANOS: El desarrollo sin precedente que han adquirido en la
actualidad los derechos humanos en el plano internacional, podría dar
lugar al ocultamiento de forma singular de la exigencia de asegurar su
protección en primer lugar en el ámbito nacional, que es impuesto
específicamente a cada Estado. Se constata efectivamente que un
verdadero Código Internacional de Derechos Humanos ha sido elaborado,
en tanto que una red de órganos se ha puesto en funcionamiento
progresivamente en el seno de organizaciones tanto mundiales como
regionales. Tal expansión de normas y de procedimientos internacionales,
puede incitar (a la opinión pública y a los medios de prensa especialmente)
a considerar que es la comunidad internacional y las instituciones que ella
ha creado , que son principal y directamente responsables de la puesta en
funcionamiento del respeto a los derechos humanos en todo el mundo. Al
punto que hoy escuchamos corrientemente la pregunta "¿pero, que es lo

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que hace la ONU para garantizar los derechos humanos en tal o cual país?,"
como si la Organización mundial fuese directamente responsable de los
derechos humanos y de las violaciones a los mismos dentro de las
fronteras de un Estado. Ahora bien, es el Estado, a través de sus diferentes
instituciones, que es el primer responsable de la garantía de estos derechos
respecto de sus propios ciudadanos y de toda persona sometida a su
jurisdicción. Esta responsabilidad se afirma explícitamente en la Carta de
Naciones Unidas, en cuyos términos "Todos los miembros se
comprometen a tomar medidas conjunta o separadamente, en
cooperación con la Organización" en vista del "respeto universal y efectivo
de los derechos humanos y de las libertades fundamentales". Y los
múltiples instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos
que desde allí se han adoptado tanto dentro del marco de las Naciones
Unidas y de sus instituciones especializadas, como de las diversas
organizaciones regionales, apuntan a definir concretamente, los
compromisos de cada Estado en instituir los mecanismos de control.
Recientemente, la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos a
subrayado en su Declaración y su Programa de Ación "la obligación que
tienen todos los Estados, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, de
desarrollar y de alentar el respeto de los derechos humanos y de las
libertades fundamentales para todos, sin distinción de raza, sexo, idioma o
religión"; y el Programa de Acción insiste sobre la responsabilidad primera
en materia de derechos humanos, al declarar que "su promoción y su
protección incumben primeramente, a los gobiernos". Igualmente, si esta
afirmación parece hacer notar lo evidente, sin duda no deviene inútil
recordarle a los Estados sus obligaciones en tanto que primeros actores
garantes de los derechos humanos, y responsables de las violaciones a los
mismos. Más allá que ella reposa sobre la voluntad política de los
gobiernos, la puesta en marcha y la protección de los derechos humanos
en el seno de cada Estado depende inicialmente del estado de normas y
reglas que fundan y rigen la vida en sociedad. Así lo enuncia la Declaración
Universal de los Derechos Humanos "Toda persona tiene derecho a que se
establezca un orden social e internacional en el que los derechos y
libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente
efectivos". Esto implica la existencia del "estado de derecho" y la
instauración de la "sociedad democrática" a la que se refieren los
principales instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos.
Es propio, luego, de las instituciones donde se dota al Estado de la facultad
de asegurar el respeto de los derechos humanos: las instituciones "clásicas"
que ponen de pie los poderes legislativo, judicial y ejecutivo, e igualmente
las instituciones específicas de promoción y de protección que se han
desarrollado más recientemente en un numerosos países, tales como el
Ombudsman y las comisiones nacionales de derechos humanos. En el
presente capítulo, después de haber recordado brevemente las
condiciones necesarias a la instauración de todo sistema nacional de
protección de los derechos humanos, intentaremos de ubicar el lugar de
las instituciones tradicionalmente encargadas de garantizar estos
derechos, para examinar, seguidamente, el rol de las nuevas instituciones
creadas específicamente en la materia.

h. INTERNACIONALIZACIÓN Y PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS


HUMANOS: El proceso de internacionalización de los derechos humanos
comienza su desarrollo con la creación del sistema de Naciones Unidas en

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1945. El tremendo impacto que significó la Segunda Guerra Mundial desde
el punto de vista humano, hizo que la sociedad internacional llegara al
consenso de la necesidad de que los temas de los derechos humanos no
fuesen solo competencia de los Estados nacionales, sino que a nivel
internacional existieran, también, mecanismos e instituciones encargadas
de su protección.
Es importante destacar que la relación entre el ejercicio de la soberanía
nacional, entendida esta como la capacidad de los Estados nacionales de
decidir autónomamente sobre sus cuestiones internas y el desarrollo de
instrumentos jurídicos internacionales[2] en materia de derechos
humanos, está dada porque una vez que el Estado decide soberanamente
ser parte de uno de estos instrumentos jurídicos internacionales, estos
constituyen una limitación al ejercicio de la soberanía nacional, ya que el
Estado en cuestión está obligado a actuar de acuerdo a lo que se dispone
en dicho instrumento jurídico internacional. Por supuesto, siempre existe
la posibilidad de denunciar[3] este instrumento y salirse de su marco
regulatorio, pero en el tema de los derechos humanos esto siempre va a
implicar algún costo político.
La Carta de las Naciones Unidas reconoce como uno de sus objetivos “…el
desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades
fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo,
idioma o religión.”[4]
Los principales instrumentos internacionales en materia de derechos
humanos son aquellos que conforman la llamada “Carta Internacional de
los Derechos Humanos”, estos son:
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948. A
pesar de ser un instrumento que no es jurídicamente vinculante para los
Estados, es el documento más importante desde el punto de vista del
derecho internacional de los derechos humanos.
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 y sus dos
Protocolos Facultativos (el primero estableciendo el procedimiento para
que las personas pudieran presentar reclamaciones ante el Comité de
Derechos Humanos por violaciones de sus derechos y, el segundo, sobre la
eliminación de la pena de muerte).
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de
1966 y su Protocolo Facultativo de 2008, que posibilita a cualquier persona
o grupo que alegue violaciones a estos derechos y que haya agotado todas
las vías jurídicas nacionales, presentar sus casos ante el Comité de este
protocolo para su investigación[5] y [6].
Además de los instrumentos internacionales de los derechos humanos que
conforman la Carta Internacional de los Derechos Humanos, existen otro
grupo de tratados y protocolos muy importantes en esta materia, entre los
que se encuentran:
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación Racial, de 1965.
Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer, de 1979.
Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, de 1984
Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989[7].
Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los
trabajadores migratorios y de sus familiares, de 1990.

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Convención Internacional para la protección de todas las personas contra
las desapariciones forzadas.
Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, de 2006.
Protocolo Facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer, de 1999.
Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño
relativo a la participación de niños en los conflictos armados, de 2000.
Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño
relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños
en la pornografía, de 2000.
Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, de 2002.
Protocolo Facultativo de la Convención sobre los derechos de las personas
con discapacidad, de 2006.
Existen muchos otros instrumentos internacionales que regulan materias
relativas a los derechos humanos. Los más significativos, por su cantidad y
lo que regulan, son las decisiones de la Organización Internacional del
Trabajo relacionadas con los derechos de los trabajadores.
La mayoría de estos tratados establecen comités para evaluar
periódicamente el cumplimiento por los Estados partes. Los mismos, a su
vez, tienen la obligación de emitir reportes periódicos, donde dan cuenta
de su actuar en la esfera específica del tratado en cuestión[8].
Además de los procedimientos específicos de cada uno de los tratados
relacionados con los derechos humanos, en el sistema de Naciones Unidas
se creó, desde el 2006, el Consejo de Derechos Humanos[9], que “es un
órgano intergubernamental del sistema de las Naciones Unidas compuesto
por 47 Estados, responsable de la promoción y protección de todos los
derechos humanos en el mundo entero”[10]. Este Consejo sustituyó a la
Comisión de Derechos Humanos, que desde 1947 se había encargado del
tema, pero que fue objeto de innumerables críticas por el tratamiento
parcializado y motivado por intereses políticos[11].
El principal mecanismo con que cuenta el Consejo de Derechos Humanos
para darle seguimiento al estado de la cuestión en cada país es el Examen
Periódico Universal (EPU), en el que periódicamente se examina el
comportamiento de todos los Estados en esta materia. El EPU fue
concebido en la Resolución de la Asamblea General que creó el Consejo de
Derechos Humanos, con el objetivo de dar un trato homogéneo a todos los
países cuando se evalúan las situaciones de derechos humanos[12].
El Consejo de Derechos Humanos también cuenta con los Procedimientos
Especiales, que son mecanismos establecidos por la extinta Comisión de
Derechos Humanos y asumidos por el Consejo, para tratar asuntos
específicos por países o por cuestiones temáticas (tortura, alimentación,
independencia de jueces y abogados, etc.). Hasta marzo de 2015 estaban
en vigor 41 mandatos temáticos y 14 mandatos de país[13].
Como uno de los resultados de la Conferencia Mundial sobre Derechos
Humanos celebrada en Viena en 1993, la Asamblea General de las
Naciones Unidas creó la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos
Humanos. El Alto Comisionado dirige los esfuerzos de las Naciones Unidas
en esta importante materia, y apoya el trabajo del Consejo de Derechos
Humanos y de los principales órganos creados, en virtud de tratados
establecidos para supervisar que los Estados parte cumplan con los
tratados internacionales.[14]

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El desarrollo del derecho internacional de los derechos humanos no solo ha
sido a nivel mundial. También a nivel regional se han creado mecanismos e
instituciones de defensa de los derechos humanos. En Europa se aprobó,
en 1950, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, que ha sido
modificado en varias ocasiones, el cual creó el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos, que tiene una larga jurisprudencia en materia de
derechos humanos. En América se estableció el Sistema Interamericano de
Derechos Humanos, cuyos principales instrumentos jurídicos son la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Carta
de la Organización de Estados Americanos, ambos de 1948; y la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en vigor desde 1978.
Asimismo, dentro de este sistema se cuenta con la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de
Derechos Humanos. Procesos similares han ocurrido en África y Asia con la
firma de tratados regionales sobre los derechos humanos y la creación de
instituciones para velar por el cumplimiento de estos.
En la evolución del proceso de internacionalización de los derechos
humanos se han priorizado los derechos civiles y políticos sobre los
socioeconómicos y culturales. Si bien hasta la desaparición de la URSS y
del bloque socialista, existía un determinado equilibrio en el tratamiento
de los derechos, debido a que los países socialistas le daban
preponderancia a los derechos sociales, económicos y culturales y los
países occidentales se “preocupaban” más por los derechos civiles
políticos. Después de la desaparición de la URSS y del bloque socialista
europeo, las potencias ganadoras de la Guerra Fría impusieron su agenda
de los derechos humanos en casi todo el sistema internacional, en la que se
favorecían los derechos civiles y políticos sobre los socioeconómicos y
culturales. Esto no solo sucedía a nivel de organismos gubernamentales,
sino que también a nivel de la sociedad civil transnacional diversas ONGs
occidentales, con muchos recursos financieros y humanos, impusieron su
visión sobre los derechos humanos. La respuesta a este proceso vino de los
países del sur, que eran los generalmente acusados por violadores de los
derechos humanos, entendidos estos principalmente como derechos
civiles y políticos.
Los resultados de la búsqueda de este equilibrio son evidentes en los
documentos finales de la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos
de 1993, en los que se reconoce la universalidad y la interdependencia de
los derechos humanos. El conflicto entre diversas visiones sobre los
derechos humanos hizo que la Comisión de Derechos Humanos se
convirtiera en un órgano de tipo político, secuestrado por las
contradicciones políticas entre diferentes países y dejó de preocuparse por
casos muy graves de violaciones de derechos humanos que ocurrieron en
los años 90 e inicio de los 2000, lo que llevó a la Comisión a un gran
descrédito, que concluyó con su eliminación y a la creación del Consejo de
Derechos Humanos.
A pesar del esfuerzo de la comunidad internacional y del sistema de
Naciones Unidas no se ha logrado la eliminación de las violaciones
masivas, flagrantes y continuadas de los derechos humanos en el mundo.
Los conflictos armados en el Medio Oriente, la guerra civil en Siria, las
acciones del llamado Estado Islámico, la continuidad por más de 60 años
de la violación de los derechos del pueblo palestino, unida a los conflictos
internos en África, el auge de la violencia extrema en México y
Centroamérica, donde los principales violadores son actores no estatales y

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los gobiernos no tienen la capacidad de detener esta escalada de violencia,
a lo que se suman políticas de Estado contra los derechos de los grupos
menos favorecidos como las mujeres y los niños, el aumento de la
xenofobia y el racismo, hacen que el panorama de los derechos humanos
no sea muy favorable en el mundo.
Por estas tristes y dolorosas razones es por lo que la lucha por los derechos
humanos, tanto a nivel nacional como internacional, se convierte en uno
de los paradigmas emancipatorios más importantes del siglo XXI, por el
que siguen muriendo anónimamente muchas personas en el mundo.

i. INSTITUCIONES PROTECTORAS DE LOS DERECHOS HUMANOS:


Las organizaciones que defienden los Derechos Humanos, son
organismos, instituciones y en general entidades que se dedican a
promover, procurar la defensa y, hacer regir los derechos inherentes a cada
individuo. Su trabajo está destinado a la promoción y protección de las
legalidades escritas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
La cual fue establecida en el año 1948 por la Asamblea General de las
Naciones Unidas. Los derechos que defienden son aquellos inherentes a
cada individuo por la sola razón de pertenecer a la raza humana. Siendo
estos de carácter inalienable e independiente respecto a cualquier
elemento particular o singular. Como raza, nacionalidad, religión o sexo,
entre otros.
Al mismo tiempo los Derechos Humanos son irrevocables, intransferibles e
irrenunciables. Teniendo una base moral y ética la cual debe ser respetada
por todos.
Los Derechos Humanos han cobrado una gran relevancia con el paso de los
años, siendo motivo de preocupación en muchas sociedades del mundo.
Las principales organizaciones e instituciones defensoras de los Derechos
Humanos
Amnistía Internacional Consiste en un movimiento a nivel mundial, con
más de dos millones de integrantes de 152 países, quienes se encargan de
realizar investigaciones sobre situaciones de abuso o violación de los
Derechos Humanos. Esta organización tiene como objetivo realizar las
denuncias correspondientes, reclamando justicia para las personas que han
sufrido dichos abusos. Al mismo tiempo, se ocupan de emprender las
acciones necesarias para prevenirlos. 2- Centro de Acción de los Derechos
Humanos Esta organización se ocupa de todos los asuntos que se
encuentren relacionados con la Declaración Universal de los Derechos
Humanos. Tiene como objetivo finalizar con los abusos de dichas
jurisprudencias, utilizando un método tecnológico e innovador para
fomentar nuevas estrategias destinadas a tal fin. Además, el Centro de
Acción de los Derechos Humanos procura brindar apoyo a otros grupos
defensores de los Derechos Humanos en distintas partes del mundo. 3-
Centro Simon Wiesenthal Este centro corresponde a una organización
internacional judía, que en su solidaridad con Israel, se dedica a enfrentar al
antisemitismo, el racismo, la discriminación y el terrorismo. Su trabajo está
destinado, entre otro, a promover la dignidad y los Derechos Humanos, a
defender la seguridad de las personas judías a nivel mundial; y a promover
las lecciones del Holocausto para las generaciones venideras. 4- El Fondo
para la Defensa de los Niños (CDF) Childrens Defense o el Fondo para la
Defensa de los Niños, realiza diferentes programas de intervención,
destinados a sacar a los niños de la pobreza y a garantizar su derecho a la
educación y a la salud. Al mismo tiempo, pretende protegerlos de los

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abusos y abandonos. Siendo su principal objetivo, garantizar los derechos
de los más indefensos: los niños. 5- Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia (UNICEF) UNICEF es una organización mundial sin fines de lucro,
que opera en más de 190 países, con el objetivo de proteger los derechos
humanos de todos los niños. Esta organización es una agencia de las
Naciones Unidas, creada en el año 1946, período posterior a la Segunda
Guerra Mundial. Hoy en día, su primer objetivo fue prestar ayuda en
situaciones de emergencia. A partir de 1953, se convirtió en un organismo
permanente de las Naciones Unidas y desde entonces tienen como misión
proteger y velar por los derechos de todos los niños del mundo. Entre otros
de sus trabajos, se encuentran: realizar misiones de protección de la
infancia, promover la educación de los menores, intervenir en situaciones
de emergencia como desastres naturales o provocados por el hombre,
etc. 6- Human Rights Watch A su vez, esta organización realiza
investigaciones correspondientes a abusos y violaciones de los derechos
humanos, las cuales exponen para que los culpables de tales faltas sean
juzgados. Human Rights Watch interviene en diferentes ámbitos, como la
política, la justicia, y los diferentes gobiernos de los países integrantes del
mundo con el objetivo de presionar en favor del cuidado y protección de
los Derechos Humanos; exigiendo justicia para sus violaciones. 7- La
Organización de Las Naciones Unidas (ONU) Esta organización tuvo sus
orígenes en el año 1945. Nació con el objetivo de proporcionar ayuda para
encontrar soluciones a los conflictos entre países. Trabaja en la adopción
de medidas en relación a todas las cuestiones de interés e inherentes a la
humanidad. En la actualidad, la ONU está compuesta por 193 países,
siendo una de las principales organizaciones internacionales dedicadas a la
protección y defensa de los Derechos Humanos. 8- Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)
La UNESCO tiene como objetivo primordial construir y promover la paz.
Su trabajo consiste en coordinar la cooperación proveniente a nivel
internacional, en la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación. Esta
organización procura el fortalecimiento de la toma de consciencia en los
hombres, a nivel regional, nacional e internacional. Defiende derechos
como la educación, el derecho a vivir, el desarrollarse en un entorno rico
culturalmente, la capacidad de recibir los beneficios obtenidos por los
avances y logros científicos, la libertad de expresión, entre otros. 9-
Organización Mundial de la Salud (OMS) La OMS es una organización
mundial dedicada a la salud, surgida en el año 1948 con el objetivo de
construir un futuro más saludable para todos los individuos del mundo.
Más de 150 países integran la OMS, trabajando para la prevención,
promoción, cuidado y garantía del derecho fundamental de todos los seres
humanos: el derecho a la salud. Promoviendo y garantizando que todas las
personas tengan acceso a los distintos servicios de salud y puedan gozar de
su máximo grado.

j. SISTEMAS DE PROTECCION DE LOS DERECHOS HUMANOS:


El Derecho internacional de los derechos humanos es una rama
del Derecho internacional desarrollada para promover y proteger
los derechos humanos a nivel internacional, regional y nacional. Como
rama del Derecho internacional, se compone de una serie de instrumentos
internacionales obligatorios, en particular diversos tratados sobre
derechos humanos, y de la costumbre internacional. Existen otros
instrumentos internacionales de derechos humanos que, no siendo

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jurídicamente obligatorios, contribuyen a la aplicación, comprensión y
desarrollo del Derecho internacional de los derechos humanos.
a. UNIVERSALES: Sistema de protección de las Naciones Unidas Por
las Naciones Unidas
 Carta Internacional de Derechos Humanos
o El Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (adoptado en 1966)
o El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (adoptado en 1966)
Declaración Universal de los Derechos Humanos
Otros tratados
 La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de
Genocidio (adoptada en 1948)
 La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas
las Formas de Discriminación Racial (adoptada en 1965)
 La Convención sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer (adoptada en 1979)
 La Convención contra la tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes (adoptada en 1984)
 La Convención sobre los Derechos del Niño (adoptada
en 1989)
 La Convención internacional sobre la protección de los
derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus
familiares (adoptada en 1990)
 La Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad (adoptada en 2006)
 La Convención Internacional para la protección de todas las
Personas contra las Desapariciones Forzadas (adoptada en 2006)
b.REGIONALES: Europa
Por el Consejo de Europa:
 La Convención Europea de Derechos Humanos (adoptada
en 1950), que instauró el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
 El Convenio del Consejo de Europa para la protección de los niños
contra la explotación y el abuso sexual (adoptada en 2007)
América
Artículo principal: Sistema interamericano de derechos humanos
Por la Organización de los Estados Americanos:
 La Convención Americana sobre Derechos Humanos (adoptada
en 1969), que ha creado la Corte Interamericana de Derechos
Humanos.
 La Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
Tortura (adoptada en 1987)
 la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
Personas (adoptada en 1994)
África
Por la Organización para la Unidad Africana:
 La Carta Africana de Derechos Humanos y de los
Pueblos (adoptada en 1981), que ha creado la Corte Africana de
Derechos Humanos y de los Pueblos en 2004.

11. SISTEMAS DE PROTECCIÓN EN EL ÁMBITO INTERAMERICANO: El


Sistema Interamericano de Derechos Humanos es un escenario regional

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constituido por los Estados que integran la Organización de Estados
Americanos (OEA), cuya principal función es velar por el respeto,
protección y realización de los derechos humanos en el continente
americano.
Para ello, el Sistema Interamericano cuenta con dos instancias
independientes y a su vez complementarias, estas son, la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
a) La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la
Comisión Interamericana” o la “CIDH”), organismo de naturaleza cuasi
jurisdiccional cuya función primordial es promover la observancia y la
defensa de los derechos humanos en el hemisferio.
b) La Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la “Corte
Interamericana” o la “Corte IDH”), órgano de carácter judicial, al cual en
ejercicio de su competencia contenciosa , le corresponde determinar la
responsabilidad internacional de los Estados, mediante la aplicación e
interpretación de la Convención Americana de Derechos Humanos y demás
instrumentos interamericanos.
Ante la Comisión , toda persona puede presentar peticiones o quejas
individuales sobre violaciones a los derechos consagrados en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos o en otros instrumentos
interamericanos . Con posterioridad al conocimiento de la situación
denunciada y si se da el cumplimiento de una serie de requisitos, entre ellos
el haber agotado previamente los recursos internos disponibles, el caso se
declara admisible y se examina si está o no comprometida la
responsabilidad internacional del Estado, caso en el cual se produce un
Informe con Recomendaciones, y eventualmente en caso de
incumplimiento de aquellas el caso puede ser sometido a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.
En esta presentación, abordaremos de manera concisa los casos más
representativos que son litigados actualmente por el Colectivo ante el
SIDH, respecto de los cuales haremos una clasificación metodológica,
teniendo como criterios diferenciadores, el contexto en que ocurrió cada
caso, el tipo de derechos violados en perjuicio de las víctimas y sus
familiares, así como las consecuencias particulares que se derivan de dichas
violaciones.
i. CONVENCIÓN AMERICANA DE DERECHOS HUMANOS:
Los Estados Americanos signatarios de la presente
Convención, Reafirmando su propósito de consolidar en
este Continente, dentro del cuadro de las instituciones
democráticas, un régimen de libertad personal y de justicia
social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del
hombre; Reconociendo que los derechos esenciales del
hombre no nacen del hecho de ser nacional de determinado
Estado, sino que tienen como fundamento los atributos de
la persona humana, razón por la cual justifican una
protección internacional, de naturaleza convencional
coadyuvante o complementaria de la que ofrece el derecho
interno de los Estados americanos; Considerando que estos
principios han sido consagrados en la Carta de la
Organización de los Estados Americanos, en la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos que han

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sido reafirmados y desarrollados en otros instrumentos
internacionales, tanto de ámbito universal como regional;
Reiterando que, con arreglo a la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, sólo puede realizarse el ideal del ser
humano libre, exento del temor y de la miseria, si se crean
condiciones que permitan a cada persona gozar de sus
derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de
sus derechos civiles y políticos, y Considerando que la
Tercera Conferencia Interamericana Extraordinaria (Buenos
Aires, 1967) aprobó la incorporación a la propia Carta de la
Organización de normas más amplias sobre derechos
económicos, sociales y educacionales y resolvió que una
convención interamericana sobre derechos humanos
determinara la estructura, competencia y procedimiento de
los órganos encargados de esa materia
ii. COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
AMERICANOS: La CIDH es un órgano principal y autónomo
de la Organización de los Estados Americanos (OEA)
encargado de la promoción y protección de los derechos
humanos en el continente americano. Está integrada por
siete miembros independientes que se desempeñan en
forma personal y tiene su sede en Washington, D.C. Fue
creada por la OEA en 1959 y, en forma conjunta con la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), instalada
en 1979, es una institución del Sistema Interamericano de
protección de los derechos humanos (SIDH). El SIDH se
inició formalmente con la aprobación de la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en la
Novena Conferencia Internacional Americana celebrada en
Bogotá en 1948, en el marco de la cual también se adoptó la
propia Carta de la OEA, que proclama los "derechos
fundamentales de la persona humana" como uno de los
principios en que se funda la Organización. El pleno respeto
a los derechos humanos aparece en diversas secciones de la
Carta. De conformidad con ese instrumento, "el sentido
genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad
no puede ser otro que el de consolidar en este Continente,
dentro del marco de las instituciones democráticas, un
régimen de libertad individual y de justicia social, fundado
en el respeto de los derechos esenciales del hombre". La
Carta establece la Comisión como un órgano principal de la
OEA, que tiene como función promover la observancia y la
defensa de los derechos humanos y servir como órgano
consultivo de la OEA en dicha materia.
La CIDH realiza su trabajo con base en tres pilares de trabajo:
 el Sistema de Petición Individual;
 el monitoreo de la situación de los derechos humanos en
los Estados Miembros, y
 la atención a líneas temáticas prioritarias.
A través de este andamiaje, la Comisión considera que en el
contexto de la protección de los derechos de toda persona
bajo la jurisdicción de los Estados americanos, es
fundamental dar atención a las poblaciones, comunidades

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y grupos históricamente sometidos a discriminación. En
forma complementaria, otros conceptos informan su
trabajo: el principio pro personae – según el cual la
interpretación de una norma debe hacerse de la manera
más favorable al ser humano - , la necesidad de acceso a la
justicia, y la incorporación de la perspectiva de género a
todas sus actividades.
iii. CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS:
La Corte Interamericana de Derechos
Humanos (acrónimo: Corte IDH) es un órgano judicial de
la Organización de los Estados Americanos (OEA) que goza
de autonomía frente a los demás órganos de aquella y que
tiene su sede en San José de Costa Rica. Su propósito es
aplicar e interpretar la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y otros tratados de derechos humanos a
los cuales se somete el llamado Sistema Interamericano de
Derechos Humanos. Los idiomas oficiales de la Corte son, al
igual que en la OEA, español, francés, inglés y portugués.
Los idiomas de trabajo son los que acuerde la Corte cada
año. Sin embargo, para un caso determinado, puede
adoptarse también como idioma de trabajo el de una de las
partes, siempre que sea oficial. En noviembre de 1969 se
celebró en San José de Costa Rica la Conferencia
Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos. En
ella, los delegados de los Estados Miembros de la
Organización de los Estados Americanos redactaron la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, que entró
en vigor el 18 de julio de 1978, al haber sido depositado el
undécimo instrumento de ratificación por un Estado
Miembro de la OEA. A la fecha, veinticinco naciones
americanas han ratificado o se han adherido a la
Convención: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Colombia,
Costa Rica, Chile, Dominica, Ecuador, El
Salvador, Granada, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, M
éxico, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República
Dominicana, Surinam, Trinidad y
Tobago, Uruguay y Venezuela. Trinidad y Tobago denunció
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, por
comunicación dirigida al Secretario General de la OEA, el 26
de mayo de 1998. Venezuela denunció la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, por comunicación
dirigida al Secretario General de la OEA, el 10 de septiembre
de 2012. Este tratado regional es obligatorio para aquellos
Estados que lo ratifiquen o se adhieran a él y representa la
culminación de un proceso que se inició a finales de
la Segunda Guerra Mundial, cuando las naciones de América
se reunieron en México y decidieron que una declaración
sobre derechos humanos debería ser redactada, para que
pudiese ser eventualmente adoptada como convención. Tal
declaración, la Declaración Americana de los Derechos y
Deberes de la persona, fue aprobada por los Estados
Miembros de la OEA en Bogotá, Colombia, en mayo de
1948. Con el fin de salvaguardar los derechos esenciales del

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hombre en el continente americano, la Convención
instrumentó dos órganos competentes para conocer de las
violaciones a los derechos humanos: La Comisión
Interamericana de Derechos Humanos y la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. La primera había
sido creada en 1959 e inició sus funciones en 1960, cuando el
Consejo de la OEA aprobó su Estatuto y eligió sus primeros
miembros. Sin embargo, el Tribunal no pudo establecerse y
organizarse hasta que entró en vigor la Convención. El 22 de
mayo de 1979 los Estados Partes en la Convención
Americana eligieron, durante el Séptimo Período
Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de la
OEA, a los juristas que en su capacidad personal, serían los
primeros jueces que compondrían la Corte Interamericana.
La primera reunión de la Corte se celebró el 29 y 30 de junio
de 1979 en la sede de la OEA en Huancayo D.C. La Asamblea
General de la OEA, el 1 de julio de 1978, recomendó aprobar
el ofrecimiento formal del Gobierno de Costa Rica para que
la sede de la Corte se estableciera en ese país. Esta decisión
fue ratificada después por los Estados Partes en la
Convención durante el Sexto Período Extraordinario de
Sesiones de la Asamblea General, celebrado en noviembre
de 1978. La ceremonia de instalación de la Corte se realizó
en San José el 3 de septiembre de 1979. Durante el Noveno
Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la
OEA fue aprobado el Estatuto de la Corte y, en agosto de
1980, la Corte aprobó su Reglamento, el cual incluye las
normas de procedimiento. En noviembre de 2009 durante el
LXXXV Período Ordinario de Sesiones, entró en vigor un
nuevo Reglamento de la Corte, el cual se aplica a todos los
casos que se tramitan actualmente ante la Corte. El 10 de
septiembre de 1981 el Gobierno de Costa Rica y la Corte
firmaron un Convenio de Sede, aprobado mediante Ley No.
6889 del 9 de septiembre de 1983, que incluye el régimen de
inmunidades y privilegios de la Corte, de los jueces, del
personal y de las personas que comparezcan ante ella. Este
Convenio de Sede está destinado a facilitar el normal
desenvolvimiento de las actividades de la Corte,
especialmente por la protección que da a todas aquellas
personas que intervengan en los procesos. Como parte del
compromiso contraído por el Gobierno de Costa Rica, en
noviembre de 1993 éste le donó a la Corte la casa que hoy
ocupa la sede del Tribunal. El 30 de julio de 1980 la Corte
Interamericana y el Gobierno de la República de Costa Rica
firmaron un convenio, aprobado por la Asamblea Legislativa
mediante Ley No. 6528 del 28 de octubre de 1980, por la
cual se creó el Instituto Interamericano de Derechos
Humanos. Bajo este Convenio se establece el Instituto como
una entidad internacional autónoma, de naturaleza
académica, dedicado a la enseñanza, investigación y
promoción de los derechos humanos, con un enfoque
multidisciplinario y con énfasis en los problemas de
América. El Instituto, con sede también en San José, Costa

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Rica, trabaja en apoyo del sistema interamericano de
protección internacional de los derechos humanos. El
sistema de promoción y protección de los derechos
humanos empieza con la adopción de la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en la
Novena conferencia Internacional Americana que se realizó
en Colombia en la ciudad de Bogotá en el año 1948. Debido
a que se debe garantizar los derechos del hombre se ha
dado como resultado que el reconocimiento de los Derechos
Humanos es un principio fundamental del Sistema Regional
Americano. En la Novena Conferencia Internacional
Americana el gobierno de Brasil presentó una propuesta
para que se cree una Corte Interamericana destinada a
garantizar los derechos del hombre, considerando que
cuando se trata de los derechos internacionales
reconocidos, la protección jurídica para que pueda sea eficaz
debe de emanar de un organismo internacional. Por esta
razón recomendó a la comisión Jurídica Internacional que
elabore un proyecto de Ley para que se avalen los derechos
humanos. Este proyecto después de haber sido evaluado,
debe ser discutido y aprobado por una conferencia
Internacional Americana (décima conferencia internacional)
este proyecto se convirtió en la Resolución XXXI “Corte
Interamericana para proteger los Derechos Humanos”. En la
décima conferencia Internacional Americana realizada en
Venezuela en la ciudad de Caracas en 1954, se adoptó la
Resolución XXXI relativa a la “Creación de la Corte
Interamericana de los Derechos Humanos”. La Décima
Conferencia encargó al Consejo de la Organización la
continuación de los estudios acerca de la protección
jurisdiccional de los derechos humanos con el propósito de
que la Undécima Conferencia Internacional considerase el
asunto. En la Quinta Reunión de Consulta de Ministros de
Relaciones Exteriores realizada en Chile en 1959, se
consideró la recomendación realizada por el Comité Jurídico
Interamericano en 1959, para dar preferencia a la
elaboración de un proyecto de Convención Interamericana
de Derechos Humanos. Se aprobó la Resolución VIII sobre
los “Derechos Humanos” en la cual se encomendó al
Consejo Interamericano de Jurisconsultos la elaboración de
dos tipos de proyectos de convención: uno sobre los
“derechos humanos” y el otro acerca de la creación de una
“Corte Interamericana de Derechos Humanos”, disponiendo
que dichos proyectos sean sometidos a la Undécima
Conferencia Interamericana y remitida a los gobiernos,
sesenta días antes de la instalación de dicha conferencia. El
consejo Interamericano de Jurisconsultos cumpliendo de
acuerda a la Resolución VIII elaboró un proyecto de
Convención sobre Derechos Humanos durante su Cuarta
Reunión celebrada en Santiago de Chile entre el 24 de
agosto y el 9 de septiembre de 1959. Este proyecto en sus
88 artículos hace referencia a los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales y culturales y creando a la vez órganos

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que se encarguen de proteger estos derechos, una Comisión
Interamericana de Derechos Humanos y una Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Las fuente que
inspiraron para la creación de la Corte fueron el Estatuto de
la Corte Internacional de Justicia y las disposiciones de la
Carta de Roma referentes a la Corte de Estrasburgo, pero
procurando adaptar estos textos a las condiciones
particulares de la realidad del continente americano. Hoy en
día se han adoptado un sin número de instrumentos de
carácter internacional, dentro de estos se encuentra la
adopción de la Convención Americana sobre los Derechos
Humanos que fue acogida en la Conferencia Especializada
Interamericana sobre Derechos Humanos, celebrada del 7 al
22 de noviembre de 1969 en San José, Costa Rica. Los dos
órganos de protección de los derechos humanos previstos
por el artículo 33 de la Convención Americana son la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Ambos órganos
tienen la función de asegurar el cumplimiento de las
obligaciones impuestas por la Convención. La Corte
Interamericana de Derechos Humanos fue establecida como
resultado de haber entrado en vigor, el 18 de julio de 1978.
La Corte fue instalada oficialmente en su sede en San
José, Costa Rica, el 3 de septiembre de 1979, y su Estatuto
aprobado por la Asamblea General de la OEA celebrada
en La Paz, Bolivia en octubre de 1979, mediante Resolución
No. 448. En el curso de su Tercer Período de Sesiones,
llevado a cabo del 30 de julio al 9 de agosto de 1980, la Corte
completó los trabajos sobre el Acuerdo Sede concertado
con Costa Rica. En dicho acuerdo, ratificado por el Gobierno
de Costa Rica, se estipulan las inmunidades y los privilegios
de la Corte, sus jueces/zas y su personal, así como de las
personas que comparezcan ante ella. Funciones
Básicamente, conoce los casos en que se alegue que uno de
los Estados partes ha violado un derecho o libertad
protegidos por la Convención, siendo necesario que se
hayan agotados los procedimientos previstos en la misma,
tales como el agotamiento de los recursos internos. Las
personas, grupos o entidades que no son Estados no tienen
capacidad de presentar casos ante la Corte, pero sí pueden
recurrir ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos. La Comisión puede llevar un asunto ante la Corte,
siempre que el Estado cuestionado haya aceptado
la competencia de esta. De todas maneras, la Comisión
debe comparecer en todos los casos ante la Corte. El
procedimiento ante la Corte es de carácter contradictorio.
Termina con una sentencia motivada, obligatoria, definitiva
e inapelable. Si el fallo no expresa en todo o en parte la
opinión unánime de los jueces, cualquiera de estos tiene
derecho a que se agregue al fallo su opinión disidente o
individual. En caso de desacuerdo sobre el sentido o alcance
del fallo, la Corte lo interpretará a solicitud de cualquiera de
las partes, siempre que dicha solicitud se presente dentro de

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los noventa días a partir de la fecha de la notificación del
fallo. Competencia consultiva Por medio de esta función,
los Estados miembros de la OEA pueden consultar a la Corte
acerca de la interpretación de la Convención Americana de
Derechos Humanos o de otros tratados concernientes a la
protección de los derechos humanos en los Estados
americanos. Además, pueden consultarla, en los que les
compete, los órganos de la Organización de los Estados
Americanos. Así mismo la Corte, a solicitud de
un Estado miembro de la OEA, puede darle a
tal Estado opiniones acerca de la compatibilidad entre
cualquiera de sus leyes internas y los
mencionados instrumentos internacionales. La función
consultiva de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos ha generado debates muy interesantes sobre los
efectos de las opiniones consultivas y sobre la aplicación de
esas opiniones por parte de los tribunales nacionales.
Composición La Corte está compuesta de siete jueces,
nacionales de los Estados miembros de la OEA, elegidos a
título personal entre juristas de la más alta autoridad moral,
de reconocida competencia en materia de derechos
humanos, que reúnan las condiciones requeridas para el
ejercicio de las más elevadas funciones judiciales conforme
a la ley del país del cual sean nacionales o del Estado que los
proponga como candidatos. No puede haber más de
un juez de la misma nacionalidad. Los jueces de la Corte son
electos para un mandato de seis años y sólo pueden ser
reelectos una vez. El juez electo para reemplazar a otro cuyo
mandato no ha expirado, completa tal mandato.
Composición actual Desde 2016, la Corte se compone así:

Cargo Nombre País de procedencia Período


Presidente Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot México 2018-2019
Juez Eduardo Vio Grossi Chile 2016–2021
Juez Humberto Sierra Porto Colombia 2013–2018
Jueza Elizabeth Odio Benito Costa Rica 2016–2021

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Juez Eugenio Raúl Zaffaroni Argentina 2016–2021
Juez Patricio Pazmiño Freire Ecuador 2016–2021
Juez Ricardo Pérez Manrique Uruguay 2019–

12. PROCEDIMIENTO ANTE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS


HUMANOS

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13. CASOS QUE HA CONOCIDO LA CORTE INTERAMERICANA DE
DERECHOS HUMANOS CONTRA EL ESTADO DE GUATEMALA: Entre
otros casos ha conocido los casos de:
 Caso Cuscul Pivaral y otros Vs Guatemala. El caso sometido a la Corte. – El 2 de
diciembre de 2016, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 51 y 61 de la
Convención Americana y el artículo 35 del Reglamento de la Corte, la comisión
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, “la Comisión Interamericana”
o “la Comisión”) sometió a la jurisdicción de la Corte Interamericana el caso Cuscul
Pivaral y otros contra la República de Guatemala (en adelante, “el Estado” o
“Guatemala”). De acuerdo con lo indicado por la Comisión, el caso se refiere a la
presunta responsabilidad internacional del Estado por la violación de diversos
derechos establecidos en la Convención Americana en perjuicio de 49 presuntas
víctimas que fueron diagnosticadas con VIH entre los años de 1992 y 2003. La
Comisión estableció que hasta los años 2006 y 2007 tuvo lugar una falta total de
atención médica estatal a dicho grupo de personas en su condición de personas
que viven con el VIH y además en situación de pobreza, y determinó que esta
omisión tuvo un grave impacto en su situación de salud, vida e integridad
personal. Según la Comisión, a partir de los años 2006-2007 el Estado implementó
algún tratamiento para las personas que viven con el VIH, pero la atención no fue
integral ni adecuada, por lo tanto consideró que estas deficiencias continuaron
violando los derechos a la salud, vida e integridad personal en perjuicio de las
victimas sobrevivientes. Asimismo, la Comisión determinó que la muerte de ocho
de las presuntas víctimas tuvo lugar como consecuencia de enfermedades
conocidas como oportunistas, o bien en un marco temporal en el que
presuntamente no recibieron la atención que requerían por parte del Estado, o
bien tras una atención deficiente. La Comisión agregó que el recurso de amparo
interpuesto el 26 de julio de 2002 ante la Corte de Constitucionalidad no proveyó
de una protección judicial efectiva a las presuntas víctimas. Finalmente, concluyó
que los familiares, y/o vínculo más cercano de apoyo a las presuntas víctimas,
sufrió afectaciones a su integridad psíquica y moral. Los nombres de las presuntas
víctimas se encuentran en el Anexo 1 a la presente sentencia. Por tanto, LA
CORTE DECIDE, Por cuatro votos a favor y uno en contra, que: 1. El Estado es
responsable por la violación del derecho a la salud, de conformidad con el artículo
26 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de la misma, en
perjuicio de las 49 personas listadas como víctimas en el Anexo 2 adjuntado a la
presente sentencia, en los términos de los párrafos 75 a 119 de la presente
Sentencia. 2. El Estado es responsable por la violación del derecho a la salud, de
conformidad con el artículo 26 de la Convención Americana, en relación con el
artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de 43 personas listadas como víctimas en el
Anexo 2 adjuntado a la presente Sentencia, en los términos de los párrafos 75 a
117 y 120 a 127 de la presente Sentencia. 3. El Estado es responsable por la
violación de la prohibición de discriminación en relación con la obligación de
garantizar el derecho a la salud, reconocido en el artículo 26 de la Convención
Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de 2
personas listadas como víctimas en el Anexo 2 adjuntado a la presente Sentencia,
en los términos de los párrafos 128 a 139 de esta Sentencia. 4. El Estado es
responsable por la violación al principio de progresividad, de conformidad con el
artículo 26 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de la
misma, en los términos de los párrafos 140 a 148 de la presente Sentencia. Por
unanimidad, que: 5. El Estado es responsable por la violación del derecho a la vida,
reconocido en el artículo 4 de la Convención Americana, en relación con los

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artículos 26 y 1.1 de la misma, en perjuicio de 12 personas listadas como víctimas
en el Anexo 2 adjuntado a la presente Sentencia, en los términos de los párrafos
155 a 159 de esta Sentencia. 6. El Estado es responsable por la violación del
derecho a la integridad personal, reconocido en el artículo 5 de la Convención
Americana, en relación con los artículos 26 y 1.1 de la misma, en perjuicio de 46
personas listadas como víctimas en el Anexo 2 adjuntado a la presente Sentencia,
en los términos de los párrafos 161 a 164 de esta Sentencia. Por cuatro votos a
favor y uno en contra, que: 7. El Estado es responsable por la violación de los
derechos a las garantías judiciales y protección judicial, reconocidos en los
artículos 8.1 y 25.1 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de
la misma, en perjuicio de 13 personas listadas como víctimas en el Anexo 2
adjuntado a la presente Sentencia, en los términos de los párrafos 168 a 179 y 187
de la presente Sentencia. 8. El Estado es responsable por la violación a la garantía
del plazo razonable, reconocida en el artículo 8 de la Convención Americana, en
relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de 13 personas listadas como
víctimas en el Anexo 2 adjuntado a la presente Sentencia, en los términos de los
párrafos 180 a 187 de la presente Sentencia. Por unanimidad, que: 9. El Estado es
responsable por la violación a la integridad personal, reconocida en el artículo 5.1
de la Convención Americana, en perjuicio de los familiares de las víctimas listados
como familiares en el Anexo 2 adjuntado a la presente Sentencia, en los términos
de los párrafos 191 a 197 de la presente Sentencia. Y DISPONE: Por unanimidad,
que: 10. Esta Sentencia constituye, por sí misma, una forma de reparación. 11. El
Estado debe, dentro del plazo de seis meses contado a partir de la notificación de
esta Sentencia, realizar las publicaciones indicadas en los párrafos 217 y 218 de la
presente Sentencia y, dentro del plazo de un año a partir de la notificación de esta
Sentencia, realizar el acto público de reconocimiento de responsabilidad
internacional y otorgar las becas de estudio en los términos fijados en los párrafos
215 y 220 de la presente Sentencia. 12. El Estado debe brindar, a través de sus
instituciones de salud, la atención médica psicológica de manera gratuita e
inmediata a las víctimas y sus familiares, en el modo y plazo fijado en los párrafos
210, 212 y 213 de la presente Sentencia. 13. El Estado debe garantizar, a través de
sus instituciones de salud, que la atención médica se otorgue en la clínica más
cercana al lugar de residencia de las víctimas, y que asuma los costos de traslado
de aquellas que se encuentren alejadas, en los términos fijados en el párrafo 211
de la presente Sentencia. 14. El Estado debe implementar mecanismos de
fiscalización y supervisión de los servicios de salud, mejorar la accesibilidad,
disponibilidad y calidad de las prestaciones de salud para personas que viven con
el VIH, garantizar la provisión de antirretrovirales y la demás medicación indicada
a toda persona afectada, ofrecer a la población las pruebas diagnósticas para
detección del VIH, implementar un programa de capacitación para funcionarios
del sistema de salud, garantizar tratamiento médico adecuado a mujeres
embarazadas que viven con el VIH, y realizar una campaña nacional de
concientización y sensibilización en los términos fijados en los párrafos 225 a 230
de la Sentencia. 15. El Estado debe pagar las cantidades fijadas en los párrafos
234, 239 y 243 de la presente Sentencia, por concepto de compensación por daño
material e inmaterial y por el reintegro de costas y gastos. 16. El Estado debe
reintegrar al Fondo de Asistencia Legal de Víctimas de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, la cantidad erogada durante la tramitación del presente caso,
en los términos del párrafo 245 de esta Sentencia. 17. El Estado debe, dentro del
plazo de un año contado a partir de la notificación de esta Sentencia, rendir al
Tribunal un informe sobre las medidas adoptadas para cumplir con la misma. 18.
La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de esta Sentencia, en ejercicio de
sus atribuciones y en cumplimiento de sus deberes conforme a la Convención

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Americana sobre Derechos Humanos, y dará por concluido el presente caso una
vez que el Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en la misma. El
Juez Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot dio a conocer a la Corte su voto individual
concurrente, al que se adhieron la Jueza Elizabeth Odio Benito y el Juez Patricio
Pazmiño Freire. El Juez Humberto Antonio Sierra Porto dio a conocer a la Corte su
voto individual parcialmente disidente. Emitida en español en San José, Costa
Rica, el 23 de agosto de 2018.
 Caso Martínez Coronado Vs Guatemala. El caso sometido a la
Corte. – El 30 de noviembre de 2017 la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante también “Comisión
Interamericana” o “la Comisión” o “CIDH”), de conformidad con lo
dispuesto en los artículos 51 y 61 de la Convención Americana y el
artículo 35 del Reglamento, sometió a la jurisdicción de la Corte
Interamericana el caso que denominó Martínez Coronado Vs.
Guatemala (en adelante también “el Estado” o “Guatemala”). La
Comisión indicó que el caso se relaciona con una serie de
violaciones al debido proceso cometidas en el marco del proceso
penal contra Manuel Martínez Coronado (en adelante también
“señor Martínez Coronado” o “señor Martínez”) por el delito de
asesinato de siete personas en la aldea El Palmar, el 16 de mayo de
1995. Dicho proceso culminó con una sentencia condenatoria de 26
de octubre de 1995, en la cual se condenó a la pena de muerte por
medio de inyección letal. El 10 de febrero de 1998 fue ejecutado. La
Comisión determinó que la utilización del elemento de peligrosidad
para sustentar la responsabilidad penal incumplió con el principio
de legalidad, ya que dicha figura incorpora predicciones,
especulaciones y constituye una expresión del derecho penal de
autor, incompatible con la Convención Americana. Por otra parte,
la Comisión concluyó que, la defensa común del señor Martínez y su
co-procesado violó el derecho a contar con los medios adecuados
para la preparación de la defensa y el derecho a ser asistido por un
defensor proporcionado por el Estado. Además, la Comisión
determinó la violación al derecho a la vida en virtud de que se aplicó
la pena de muerte, pese a las violaciones al debido proceso
indicadas con anterioridad. Finalmente, la Comisión solicitó a la
Corte que declare la responsabilidad internacional del Estado por la
violación de los artículos 4.1, 4.2, 8.1, 8.2.c), 8.2.e), 9 y 25.1 de la
Convención Americana, en relación con los artículos 1.1 y 2 de la
Convención, en perjuicio de Manuel Martínez Coronado y solicitó
diversas medidas de reparación. Por tanto, LA CORTE, DECLARA:
Por unanimidad, que: 1. El Estado es responsable por la violación
del principio de legalidad consagrado en el artículo 9 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con
la obligación de garantizar los derechos establecida en el artículo
1.1 y 2 de la Convención, y en violación de los artículos 4.1 y 4.2 de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación
con la obligación de garantizar los derechos establecida en el
artículo 1.1 de la Convención, en perjuicio de Manuel Martínez
Coronado, en los términos de los párrafos 60 a 72 y 74 de la
presente Sentencia. 2. El Estado es responsable por la violación del
derecho a las garantías judiciales, consagrado en los artículos 8.2.c)
y 8.2.e) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en
relación con la obligación de garantizar los derechos establecida en

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el artículo 1.1 de la Convención, en perjuicio de Manuel Martínez
Coronado, en los términos de los párrafos 78 a 89 de la presente
Sentencia. 3. El Estado no es responsable por la violación del
derecho a la vida establecido en el artículo 4.6 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio Manuel Martínez
Coronado, en los términos de los párrafos 73 y 74 de la presente
Sentencia. Y DISPONE: Por unanimidad, que: 4. Esta Sentencia
constituye, por sí misma, una forma de reparación. 5. El Estado
debe realizar las publicaciones indicadas en el párrafo 98 de la
presente Sentencia. 6. El Estado debe pagar la cantidad fijada en el
párrafo 114 de la presente Sentencia, por concepto de
indemnización por daño inmaterial. 7. El Estado debe reintegrar al
Fondo de Asistencia Legal de Víctimas de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos la cantidad erogada durante la tramitación
del presente caso, en los términos del párrafo 117 de esta
Sentencia. 8. El Estado, dentro del plazo de un año contado a partir
de la notificación de esta Sentencia, debe rendir al Tribunal un
informe sobre las medidas adoptadas para cumplir con la misma,
sin perjuicio de lo establecido en el párrafo 99 de la presente
Sentencia. 9. La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de esta
Sentencia, en ejercicio de sus atribuciones y en cumplimiento de
sus deberes conforme a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, y dará por concluido el presente caso una vez que el
Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en la misma.
Redactada en español en Montevideo, Uruguay, el 10 de mayo de
2019.
 Caso Villaseñor Velarde y otros Vs Guatemala. El caso sometido a
la Corte.– El 15 de marzo de 2017, la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante también “la Comisión
Interamericana” o “la Comisión”) sometió a la Corte el caso María
Eugenia Villaseñor Velarde y otros contra la República de
Guatemala (en adelante “el Estado” o “Guatemala”). De acuerdo
con lo indicado por la Comisión, el caso se refiere a actos de
amenaza e intimidación en contra de María Eugenia Villaseñor
Velarde (en adelante también “señora Villaseñor” o “la Jueza”),
sucedidos cuando ella fue jueza, durante la década de 1990 y hasta
el año 2013, así como a la falta medidas de protección efectivas y
acciones de investigación para esclarecer tales hechos e identificar
y sancionar a las personas responsables. La Comisión sostuvo que
los actos contra la señora Villaseñor se relacionaron con su calidad
de jueza, y que los hechos del caso implicaron una afectación a
principio de independencia judicial. Por tanto, LA CORTE,
DECLARA: Por unanimidad, que: 1. El Estado es responsable por la
violación de los derechos a la integridad personal, a las garantías
judiciales y a la protección judicial, receptados en los artículos 5.1,
8.1 y 25.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
en relación con la obligación de garantizar los derechos establecida
en el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de María Eugenia
Villaseñor Velarde, en los términos de los párrafos 78 a 81, 83 a 96,
102, 110 a 118, 120 a 122 y 126 a 132 de la presente Sentencia. 2. El
Estado no es responsable por la violación del derecho a la
protección de la honra y de la dignidad, receptado en el artículo 11
de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio

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de la señora Villaseñor, en los términos de los párrafos 87, 135 a 139
de la presente Sentencia. 3. El Estado no es responsable por la
violación de los derechos a la integridad personal y a la protección
de la honra y de la dignidad, establecidos en los artículos 5.1 y 11 de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
respectivamente, en perjuicio de Beatriz Eugenia Villaseñor
Velarde, Francis Villaseñor Velarde y Rosa Antonieta Villaseñor
Velarde, en los términos de los párrafos 143 a 146 de la presente
Sentencia. Y DISPONE: Por unanimidad, que: 4. Esta Sentencia
constituye, por sí misma, una forma de reparación. 5. El Estado
debe realizar las publicaciones indicadas en el párrafo 157 de la
presente Sentencia. 6. El Estado debe pagar las cantidades fijadas
en el párrafo 165 de la presente Sentencia, por concepto de
indemnización por daño inmaterial. 7. El Estado debe reintegrar al
Fondo de Asistencia Legal de Víctimas de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos la cantidad erogada durante la tramitación
del presente caso, en los términos del párrafo 168 de esta
Sentencia. 8. El Estado, dentro del plazo de un año contado a partir
de la notificación de esta Sentencia, debe rendir al Tribunal un
informe sobre las medidas adoptadas para cumplir con la misma,
sin perjuicio de lo establecido en el párrafo 157 de la presente
Sentencia. 9. La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de esta
Sentencia, en ejercicio de sus atribuciones y en cumplimiento de
sus deberes conforme a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, y dará por concluido el presente caso una vez que el
Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en la misma.
El Juez Humberto Antonio Sierra Porto hizo conocer a la Corte su
voto concurrente, el cual acompaña esta Sentencia. Redactada en
español en San José, Costa Rica, el 5 de febrero de 2019.
 Caso Gutiérrez Hernández y otros Vs Guatemala. El 24 de agosto
de 2017 la Corte emitió la Sentencia de excepciones preliminares,
fondo, reparaciones y costas en el caso Gutiérrez Hernández y otros
Vs. Guatemala la cual fue notificada a los representantes de las
víctimas el 25 de septiembre de 2017. El 22 de diciembre de 2017 los
representantes solicitaron una interpretación de la Sentencia. El 2
de febrero de 2018 la República de Guatemala (en adelante “el
Estado” o “Guatemala”) sometió a la Corte sus observaciones a la
solicitud de interpretación de la Sentencia planteada por los
representantes. El 16 de febrero de 2018 la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la Comisión
Interamericana” o “la Comisión”) remitió sus observaciones a la
solicitud de interpretación de la Sentencia planteada por los
representantes. Por tanto, LA CORTE, de conformidad con el
artículo 67 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y
los artículos 31.3 y 68 del Reglamento, DECIDE: Por unanimidad,
1. Declarar admisible la solicitud de interpretación de la Sentencia
de excepciones preliminares, fondo, reparaciones y costas, emitida
en el caso Gutiérrez Hernández y otros Vs. Guatemala, presentada
por los Representantes. 2. Desestimar por improcedente la solicitud
de interpretación de los representantes sobre la figura jurídica bajo
la cual se encuadraría la desaparición de Mayra Gutiérrez, en los
términos de los párrafos 15 a 22 de esta Sentencia de
Interpretación. 3. Aclarar lo referente a la solicitud de los

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representantes en relación con la indemnización por concepto de
daño inmaterial ordenado a favor de Mayra Angelina Gutiérrez
Hernández, en los términos de los párrafos 26 y 27 de esta
Sentencia de Interpretación. 4. Desestimar por improcedente la
solicitud de interpretación planteada por los representantes sobre
la medida de no repetición referida en el párrafo 210 de la
Sentencia de excepciones preliminares, fondo, reparaciones y
costas emitida en el caso Gutiérrez Hernández y otros Vs.
Guatemala. 5. Disponer que la Secretaría de la Corte notifique la
presente Sentencia de interpretación a la República de Guatemala,
a los representantes de las víctimas y a la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos. Corte IDH. Caso Gutiérrez Hernández y
Otros Vs. Guatemala. Interpretación de la Sentencia de Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de
agosto de 2018.
 Caso Coc Max y otros (masacre de Xaman) Vs Guatemala. El caso
sometido a la Corte. – El 21 de septiembre de 2016 la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante también “la
Comisión Interamericana” o “la Comisión”) sometió a la Corte el
caso Coc Max y otros (Masacre de Xamán) contra la República de
Guatemala. De acuerdo con lo indicado por la Comisión, el caso se
refiere a la presunta ejecución de una “masacre” por miembros de
las Fuerzas Armadas de la República de Guatemala el 5 de octubre
de 1995 en contra de 11 personas, incluyendo una niña y dos niños,
que formaban parte de la población indígena q'eqchi', mam,
q'anjob'al, ixil y k'iche, que ocupaba la finca Xamán tras haber
estado “refugiada” en México. La Comisión expresó que en los
mismos hechos 29 personas resultaron heridas, tres de las cuales
murieron con posterioridad. Además, aunque 14 personas fueron
condenadas, el caso trata sobre la alegada falta de una
investigación independiente e imparcial que, en un plazo razonable,
procurase lograr la sanción de todas las personas responsables. Por
último, la Comisión determinó que los hechos afectaron también a
59 familiares de las personas muertas y heridas, y señaló que
constituyeron una expresión de discriminación racial ejercida
contra el pueblo maya durante el conflicto armado interno en
Guatemala (en adelante también “el conflicto” o “el conflicto
armado”). Los nombres de todas las personas aludidas se
encuentran en el Anexo A de la presente Sentencia, que integra la
misma. Por tanto, LA CORTE DECLARA, Por unanimidad, que: 1.
El Estado es responsable por la violación de los derechos a las
garantías judiciales y a la protección judicial contenidos en los
artículos 8.1 y 25.1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio
de las personas indicadas en el Anexo B.1 de la presente Sentencia,
en los términos de sus párrafos 77 a 98. 2. El Estado es responsable
por la violación del derecho a la vida, contenido en el artículo 4. 1 de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación
con la obligación de respetar los derechos sin discriminación,
establecida en el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de las
personas indicadas en el Anexo B.2 de la presente Sentencia, en los
términos de sus párrafos 104 a 107, 109 a 111 y 116 a 120. 3. El
Estado es responsable por la violación del derecho a la integridad

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personal, contenido en el artículo 5.1 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en relación con la obligación de respetar
los derechos sin discriminación establecida en el artículo 1.1 de la
misma, en perjuicio de las personas indicadas en el Anexo B.3 de la
presente Sentencia, en los términos de sus párrafos 104 a 106, 108 a
112 y 116 a 120, y en relación con la obligación establecida en el
artículo 1.1 de la Convención, en perjuicio de las personas indicadas
en el Anexo B.5 de la presente Sentencia, en los términos de sus
párrafos 123 a 129. 4. El Estado es responsable por la violación del
derecho a la vida, contenido en el artículo 4.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en relación con su artículos
19 y con la obligación de respetar los derechos sin discriminación,
establecida en el artículo 1.1 de la misma Convención, en perjuicio
de la niña y los niños indicados en el Anexo B.4 de la presente
Sentencia, en los términos de sus párrafos 104 a 107, 109 a 111, 113
y 115 a 120. 5. El Estado no es responsable por la violación del
derecho a la propiedad privada, contenido en el artículo 21 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en los términos
de los párrafos 133 a 135 de la presente Sentencia. 6. El Estado no
es responsable por la violación del derecho a la igualdad ante la ley,
contenido en el artículo 24 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, en los términos de los párrafos 105 y 140 a 142
de la presente Sentencia. Y DISPONE: Por unanimidad, que: 7. Esta
Sentencia constituye, por sí misma, una forma de reparación. 8. El
Estado deber adoptar las medidas necesarias para continuar la
investigación sobre los hechos, de conformidad con lo establecido
en el párrafo 152 de la presente Sentencia. 9. El Estado debe
brindar el tratamiento psiquiátrico o psicológico a las víctimas
nombradas en los Anexos B.3 y B.5 de la presente Sentencia que así
lo soliciten, en los términos de los párrafos 155 y 156 de la presente
Sentencia. 10. El Estado debe realizar las publicaciones indicadas en
el párrafo 158 de esta sentencia, de conformidad con lo establecido
en dicho párrafo. 11. El Estado debe realizar un acto público de
reconocimiento de responsabilidad internacional, en relación con
los hechos de este caso, en los términos del párrafo 163 de esta
Sentencia. 12. El Estado debe establecer un Centro de Salud
ubicado en la Comunidad “Aurora 8 de Octubre”, en los términos
del párrafo 167 de la presente Sentencia. 13. El Estado debe ampliar
y asfaltar la carretera que se dirige de la autopista denominada
Franja Transversal del Norte hacia el interior de la Comunidad
“Aurora 8 de Octubre”, en los términos del párrafo 171 de la
presente Sentencia. 14. El Estado debe pagar las cantidades fijadas
en los párrafos 186, 190 y 195 de la presente Sentencia por daños
materiales e inmateriales y por el reintegro de costas y gastos. Esos
pagos deben efectuarse en los términos de los párrafos 196 a 200
de esta Sentencia. 15. El Estado debe, dentro del plazo de un año
contado a partir de la notificación de esta Sentencia, rendir al
Tribunal un informe sobre las medidas adoptadas para cumplir con
la misma. 16. La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de esta
Sentencia, en ejercicio de sus atribuciones y en cumplimiento de
sus deberes conforme a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, y dará por concluido el presente caso una vez que el
Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en la misma.

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Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso
Coc Max y otros (Masacre de Xamán) Vs. Guatemala. Fondo,
Reparaciones y Costas. Redactada en español en Ciudad de San
José, Costa Rica, el 22 de agosto de 2018.
 Caso Ramirez Escobar y otros Vs Guatemala. El caso sometido a la
Corte. – El 12 de febrero de 2016, de conformidad con lo dispuesto
en los artículos 51 y 61 de la Convención Americana y el artículo 35
del Reglamento de la Corte, la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante “la Comisión Interamericana” o “la
Comisión”) sometió a la jurisdicción de la Corte Interamericana el
caso Hermanos Ramírez y familia contra la República de Guatemala
(en adelante “el Estado” o “Guatemala”). De acuerdo a la Comisión,
el caso se relaciona con la adopción internacional, mediante trámite
notarial, de los niños Osmín Ricardo Tobar Ramírez y J.R.1, de siete
y dos años de edad respectivamente, en el mes de junio de 1998,
tras la institucionalización de los dos hermanos desde el 9 de enero
de 1997 y la posterior declaratoria de un supuesto estado de
abandono. La Comisión determinó que, tanto la decisión inicial de
institucionalización como la declaratoria judicial del estado de
abandono, no cumplieron con las obligaciones sustantivas y
procesales mínimas para poder ser consideradas acordes con la
Convención Americana. Las presuntas víctimas en este caso son
Osmín Ricardo Tobar Ramírez y sus padres biológicos, Flor de María
Ramírez Escobar y Gustavo Tobar Fajardo. El carácter de presunta
víctima de J.R. y su participación en el presente caso se examina y
determina en el capítulo V de esta Sentencia. Por tanto, LA CORTE
DECIDE, Por unanimidad, 1. Aceptar el reconocimiento parcial de
responsabilidad internacional efectuado por el Estado, en los
términos de los párrafos 27 a 37 de esta Sentencia. DECLARA, Por
unanimidad, que 2. El Estado es responsable por la violación de la
prohibición de injerencias arbitrarias en la vida familiar, las
garantías judiciales y el derecho a la protección de la familia,
reconocidos en los artículos 8.1, 11.2 y 17.1 de la Convención, en
relación con los artículos 1.1 y 2 del mismo tratado, en perjuicio de
Flor de María Ramírez Escobar, Gustavo Tobar Fajardo y Osmín
Tobar Ramírez, así como en relación con el artículo 19 del mismo
instrumento en perjuicio de este último, en los términos de los
párrafos 161 a 196 y 201 a 243 de esta Sentencia. 3. El Estado es
responsable por la violación al derecho a la protección judicial,
reconocido en el artículo 25.1 de la Convención Americana, en
relación con los artículos 1.1, 11.2 y 17.1 de la misma, en perjuicio de
Flor de María Ramírez Escobar, Gustavo Tobar Fajardo y Osmín
Tobar Ramírez, así como en relación con el artículo 19 del mismo
instrumento en perjuicio de este último, en los términos de los
párrafos 248 a 256 de esta Sentencia. 4. El Estado es responsable
de la violación de la garantía judicial de plazo razonable, reconocida
en el artículo 8.1 de la Convención, en relación con los artículos 1.1,
11.2 y 17.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Flor de María
Ramírez Escobar, Gustavo Tobar Fajardo y Osmín Tobar Ramírez,
así como en relación con el artículo 19 de la misma en perjuicio de
este último, en los términos de los párrafos 257 a 263 de esta
Sentencia. 5. El Estado es responsable por la violación de la
prohibición de discriminación en relación con la obligación de

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respetar y garantizar los derechos a la vida familiar y a la protección
de la familia, reconocidos en los artículos 11.2 y 17.1 de la
Convención, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento,
en perjuicio de Flor de María Ramírez Escobar, Gustavo Tobar
Fajardo y Osmín Tobar Ramírez, así como en relación con el artículo
19 de la Convención en perjuicio de este último, en los términos de
los párrafos 266 a 304 de esta Sentencia. 6. El Estado es
responsable por la falta de investigación de las irregularidades
cometidas en el proceso de separación de la familia Ramírez y las
posteriores adopciones internacionales, en violación del derecho a
acceso a la justicia, derivado de una interpretación conjunta de los
artículos 8 y 25 de la Convención Americana, en relación con el
artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Flor de María
Ramírez Escobar, Gustavo Tobar Fajardo y Osmín Tobar Ramírez,
en los términos de los párrafos 318 a 322 de esta Sentencia. 7. El
Estado es responsable por la violación del derecho a la libertad
personal, reconocido en el artículo 7.1 de la Convención, en relación
con los artículos 11.2, 17.1, 19, 1.1 y 2 del mismo tratado, en
perjuicio de Osmín Tobar Ramírez, en los términos de los párrafos
326 a 357 de esta Sentencia. 8. El Estado es responsable por la
violación del derecho a la identidad y el derecho al nombre,
reconocido en el artículo 18 de la Convención, en relación con el
artículo 1.1 y 19 del mismo tratado, en perjuicio de Osmín Tobar
Ramírez, en los términos de los párrafos 359 a 362 de esta
Sentencia. 9. El Estado es responsable por la violación del derecho a
la integridad personal, reconocido en el artículo 5 de la Convención
Americana, en relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio
de Flor de María Ramírez Escobar, Gustavo Tobar Fajardo y Osmín
Tobar Ramírez, así como en relación con el artículo 19 de la
Convención en perjuicio de este último, en los términos de los
párrafos 365 a 369 de esta Sentencia. Y DISPONE, Por unanimidad,
que: 10. Esta Sentencia constituye, por sí misma, una forma de
reparación. 11. El Estado debe adoptar todas las medidas
necesarias y adecuadas para facilitar y contribuir a una restitución
de los vínculos familiares entre Osmín Tobar Ramírez y sus padres,
incluyendo brindar el tratamiento psicológico, psiquiátrico y apoyo
terapéutico que requieran las víctimas y becas para el estudio de los
idiomas inglés y español, así como deberá hacer un esfuerzo serio,
multidisciplinario y de oficio por iniciar, propiciar y, en su caso,
continuar una vinculación de Flor de María Ramírez Escobar y
Osmín Tobar Ramírez con J.R., de conformidad con lo establecido
en los párrafos 379 a 385 de esta Sentencia. 12. El Estado debe
adoptar, de oficio, todas las medidas adecuadas y necesarias para
modificar la partida de nacimiento de Osmín Tobar Ramírez, de
manera que se le restituyan los vínculos legales familiares y demás
derechos surgidos al momento de su nacimiento, así como el
nombre y apellido y otros datos personales, de conformidad con los
párrafos 388 a 390 de esta Sentencia. 13. El Estado debe iniciar y
conducir eficazmente las investigaciones penales, administrativas y
disciplinarias que correspondan por los hechos de este caso y, en su
caso, determinar y sancionar a los responsables, de conformidad
con lo establecido en los párrafos 394 y 395 de esta Sentencia. 14.
El Estado debe realizar un acto público de reconocimiento de

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responsabilidad internacional, de conformidad con lo establecido
en el párrafo 398 de esta Sentencia. 15. El Estado debe realizar un
documental sobre los hechos del presente caso, el contexto en el
cual se desarrollaron y las violaciones encontradas en la Sentencia,
de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 401 de esta
Sentencia. 16. El Estado debe realizar las publicaciones indicadas en
el párrafo 402 de esta Sentencia, de conformidad con lo establecido
en dicho párrafo y los párrafos 403 y 404 de este Fallo. 17. El Estado
debe adoptar las medidas necesarias para crear e implementar un
programa nacional efectivo para garantizar una adecuada
supervisión, fiscalización y control de la institucionalización de
niñas y niños, teniendo en cuenta los criterios establecidos en el
párrafo 408 de esta Sentencia. 18. El Estado debe pagar las
cantidades fijadas en los párrafos 416, 420 y 426 de la presente
Sentencia, por concepto de indemnizaciones por daños materiales
e inmateriales y por el reintegro de costas y gastos, en los términos
de los referidos párrafos y de los párrafos 430 a 435 de esta
Sentencia. 19. El Estado debe reintegrar al Fondo de Asistencia
Legal de Víctimas de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos la cantidad erogada durante la tramitación del presente
caso, en los términos de lo establecido en los párrafos 427 a 429 y
435 de esta Sentencia. 20. El Estado debe rendir al Tribunal un
informe, dentro del plazo de un año contado a partir de la
notificación de esta Sentencia, sobre las medidas adoptadas para
cumplir con la misma. 21. La Corte supervisará el cumplimiento
íntegro de esta Sentencia, en ejercicio de sus atribuciones y en
cumplimiento de sus deberes conforme a la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, y dará por concluido el presente caso
una vez que el Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto
en la misma. Corte IDH. Caso Ramírez Escobar y otros Vs.
Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 9 de
marzo de 2018.
 Caso miembros de aldea chichupac y comunidades vecinas del
municipio de Rabinal Vs Guatemala. 1. El caso sometido a la Corte.
– El 5 de agosto de 2014, de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 51 y 61 de la Convención Americana y el artículo 35 del
Reglamento de la Corte, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (en adelante “la Comisiòn Interamericana” o “la
Comisiòn”) sometiò a la jurisdicciòn de la Corte Interamericana el
caso Miembros de la Aldea de Chichupac y Comunidades Vecinas del
Municipio de Rabinal contra el Estado de Guatemala (en adelante “el
Estado” o “Guatemala”). El caso se refiere a la presunta ejecución
de una masacre en la aldea Chichupac el 8 de enero de 1982, así
como a alegadas ejecuciones extrajudiciales, torturas,
desapariciones forzadas, violaciones sexuales, omisiones de auxilio,
detenciones ilegales, desplazamiento forzado y trabajos forzados
“cometid[o]s en perjuicio de los indígenas maya achí de la aldea
Chichupac y comunidades vecinas […] del municipio de Rabinal, a
través de una serie de actos entre 1981 y 1986”. Según la Comisión,
los hechos del caso se enmarcan “dentro de una política de Estado,
con fundamento en la doctrina de seguridad nacional y el concepto
de enemigo interno, destinada a eliminar la supuesta base social de
grupos insurgentes de la época”. Adicionalmente, el caso versa

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sobre la alegada falta de esclarecimiento judicial de los hechos,
sanción de todos los responsables y reparación de las presuntas
víctimas, así como sobre el presunto genocidio contra el pueblo
indígena maya en Guatemala. 2. Trámite ante la Comisión. – El
trámite ante la Comisión fue el siguiente: a) Petición. – La petición
inicial ante la Comisión fue presentada el 13 de diciembre de 2007
por la Asociación Bufete Jurídico Popular. b) Informe de
Admisibilidad. - El 1 de noviembre de 2010 la Comisión aprobó el
Informe de Admisibilidad No. 144/10 c) Informe de Fondo. – El 2 de
abril de 2014 la Comisión aprobó el Informe de Fondo No. 6/14
conforme al artículo 50 de la Convenciòn (en adelante “el Informe
de Fondo”), en el cual llegó a una serie de conclusiones y formuló
varias recomendaciones al Estado: Conclusiones. - La Comisión
concluyó que el Estado era responsable por la violación de los
derechos establecidos en los artículos 3, 4, 5, 7, 8, 11, 12, 16, 17, 19,
21, 22, 23, 24 y 25 de la Convención Americana, en relación con las
obligaciones establecidas en el artículo 1.1 del mismo instrumento;
del artículo I de la Convención Interamericana sobre Desaparición
Forzada de Personas, y del artículo 7 de la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer, en perjuicio de las presuntas víctimas del presente
caso. Recomendaciones. - En consecuencia, la Comisión hizo al
Estado las siguientes recomendaciones: 1. Reparar
adecuadamente en el ámbito individual y colectivo las violaciones
de derechos humanos declaradas en el presente informe en el
aspecto material, moral y cultural, incluyendo una justa
compensación, el establecimiento y difusión de la verdad histórica
de los hechos, la recuperación de la memoria de las víctimas
fallecidas y desaparecidas, la implementación de un programa de
atención psicosocial culturalmente adecuado a los sobrevivientes y
familiares de las víctimas ejecutadas y desaparecidas. Las
reparaciones de carácter colectivo deberán ser plenamente
consensuadas con los sobrevivientes de la aldea Chichupac y
comunidades vecinas con la finalidad de reestablecer su vida
comunitaria como parte del pueblo maya achí, y el particular
vínculo con sus tierras. 2. Establecer un mecanismo que permita en
la mayor medida posible, la identificación completa de las víctimas
ejecutadas en el presente caso y proveer lo necesario para dar
continuidad a la identificación y devolución de los restos mortales
de dichas víctimas. 3. Establecer un mecanismo que permita la
determinación de las personas desaparecidas en las masacres, así
como respecto de las sobrevivientes de las mismas. 4. Localizar y
entregar a la familia los restos mortales de las víctimas
desaparecidas. 5. Establecer un mecanismo que facilite la
identificación completa de los familiares de las víctimas ejecutadas
y desaparecidas, de manera que puedan ser beneficiarios de las
reparaciones. 6. Llevar a cabo, concluir y reabrir, según
corresponda, los procedimientos internos relacionados con las
violaciones de derechos humanos declaradas en el presente
informe y conducir las investigaciones de manera imparcial,
efectiva y dentro de un plazo razonable con el objeto de esclarecer
hechos en forma completa, identificar a los autores intelectuales y
materiales e imponer las sanciones que correspondan. 7. Fortalecer

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la capacidad del poder judicial de investigar de forma adecuada y
eficiente los hechos y sancionar a los responsables incluso con los
recursos materiales y técnicos necesarios para asegurar el correcto
desarrollo de los procesos. 8. Disponer las medidas
administrativas, disciplinarias o penales correspondientes frente a
las acciones u omisiones de los funcionarios estatales que han
contribuido a la denegación de justicia e impunidad en la que se
encuentran los hechos del caso o que participaron en medidas para
obstaculizar los procesos destinados a identificar y sancionar a los
responsables. 9. Adoptar las medidas necesarias para evitar que en
el futuro se produzcan hechos similares, conforme al deber de
prevención y garantía de los derechos humanos reconocidos en la
Convención Americana. En particular, implementar programas
permanentes de derechos humanos y derecho internacional
humanitario en las escuelas de formación de las Fuerzas Armadas.
d) Notificación al Estado. - El Informe de Fondo fue notificado al
Estado el 5 de mayo de 2014, otorgándosele un plazo de dos meses
para informar sobre el cumplimiento de las recomendaciones.
Guatemala presentó un informe mediante el cual “indicó en
términos generales la existencia del Programa Nacional de
Resarcimiento y el funcionamiento del Instituto Nacional de
Ciencias Forenses, sin precisar los mecanismos concretos
implementados para reparar a las víctimas, sobrevivientes y
familiares del presente caso, así como lograr la identificación de los
restos mortales. […I]ndicó que las [investigaciones] continuarían e
invocó la Ley de Reconciliación Nacional, precisando que el Estado
no puede desconocer el marco normativo interno. [Según la
Comisión, e]l Estado no solicitó una pròrroga para cumplir con las
recomendaciones”. e) Sometimiento a la Corte. – El 5 de agosto de
2014 la Comisión sometió el caso a la Corte “por la necesidad de
obtención de justicia […] ante la falta de cumplimiento de las
recomendaciones”. Designó como delegados al Comisionado
James Cavallaro y al entonces Secretario Ejecutivo, Emilio Álvarez
Icaza L., y como asesores legales a Elizabeth AbiMershed,
Secretaria Ejecutiva Adjunta, y a Silvia Serrano Guzmán y Erick
Acuña Pereda, abogados de la Secretaría Ejecutiva. 341. Por tanto,
LA CORTE DECIDE, Por unanimidad, 1. Acoger parcialmente la
excepción preliminar de falta de competencia ratione temporis
interpuesta por el Estado, en los términos de los párrafos 18 a 24 de
esta Sentencia. 2. Desestimar la excepción preliminar de falta de
competencia de la Corte para conocer sobre alegadas violaciones
de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
Personas, en los términos del párrafo 29 de esta Sentencia. 3.
Desestimar la excepción preliminar de falta de competencia de la
Corte para conocer sobre el artículo 7 de la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer, en los términos del párrafo 30 de esta Sentencia. 4.
Desestimar la excepción preliminar de falta de competencia de la
Corte para declarar violaciones de la Convención para la Prevención
y la Sanción del Delito de Genocidio, en los términos del párrafo 31
de esta Sentencia. 5. Desestimar la excepción preliminar
interpuesta por el Estado en cuanto a la falta de competencia de la
Corte para pronunciarse sobre delitos, en los términos del párrafo

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35 de esta Sentencia. 6. Desestimar la excepción preliminar
interpuesta por el Estado en cuanto a la alegada falta de
competencia de la Corte para pronunciarse sobre la invalidez de la
amnistía guatemalteca, en los términos del párrafo 39 de esta
Sentencia. 7. Desestimar la excepción preliminar de falta de
agotamiento de los recursos internos, en los términos de los
párrafos 43 a 47 de esta Sentencia. 8. Desestimar la excepción
preliminar de “carencia de la facultad para presentar otra
reclamaciòn por los mismos hechos”, en los términos del párrafo 50
de esta Sentencia. 9. Aceptar el reconocimiento parcial de
responsabilidad internacional efectuado por Estado, en los
términos de los párrafos 54 a 58 de esta Sentencia. DECLARA, Por
unanimidad, que 10. El Estado es responsable por la violación de los
derechos a la libertad personal, integridad personal, vida y al
reconocimiento de la personalidad jurídica, reconocidos en los
artículos 7, 5.1 y 5.2, 4.1 y 3 de la Convención Americana, en
relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento y en relación con
lo dispuesto en el artículo I.a) de la Convención Interamericana
sobre Desaparición Forzada de Personas, en perjuicio de las 22
víctimas de desaparición forzada que se identifican en el Anexo I de
esta Sentencia, en los términos de los párrafos 131 a 160 de la
misma. 11. El Estado es responsable por la violación de los derechos
a la integridad psíquica y moral y a la protección a la familia,
establecidos en los artículos 5.1 y 17.1 de la Convención Americana,
en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio
de los familiares de las 22 víctimas de desaparición forzada,
identificadas en el Anexo I de esta Sentencia, en los términos de los
párrafos 161 a 166 de la misma. 12. El Estado es responsable por la
violación del derecho a la circulación y residencia establecido en el
artículo 22.1 de la Convención Americana, en relación con el
artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de las personas listadas en el
Anexo II de esta Sentencia, en los términos de los párrafos 172 a 203
de esta Sentencia. 13. El Estado es responsable por la violación de
los derechos a las garantías y la protección judiciales reconocidos
en los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención Americana, en relación
con el artículo 1.1 de la misma, así como por el incumplimiento de
las obligaciones establecidas en los artículos 1, 6 y 8 de la
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura,
así como el artículo I.b) de la Convención Interamericana sobre
Desaparición Forzada de Personas y el artículo 7.b de la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer a partir del momento en que estas entraron en vigor
en Guatemala. Todo ello, en perjuicio de las víctimas del presente
caso o sus familiares, en sus respectivas circunstancias, en los
términos de los párrafos 210 a 265 de esta Sentencia. Además, el
Estado violó el derecho de los familiares de las víctimas
desaparecidas a conocer la verdad, en los términos de los párrafos
259 y 261 de esta Sentencia. 14. El Estado no es responsable de la
violación del artículo 12 de la Convención Americana, en los
términos del párrafo 204 de esta Sentencia. 15. El Estado no es
responsable de la violación del artículo 16 de la Convención
Americana, en los términos del párrafo 205 de esta Sentencia. 16.
El Estado no es responsable de la violación del artículo 24 de la

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Convención Americana, en los términos del párrafo 258 de esta
Sentencia. Y DISPONE, por unanimidad que: 17. Esta Sentencia
constituye per se una forma de reparación. 18. El Estado debe
remover todos los obstáculos, de facto y de jure, que mantienen la
impunidad en este caso, e iniciar, continuar, impulsar y reabrir las
investigaciones que sean necesarias para determinar y, en su caso,
sancionar a los responsables de las violaciones de los derechos
humanos objeto del presente caso. Todo ello en un plazo
razonable, con el fin de establecer la verdad de los hechos, en los
términos de los párrafos 285 a 289 de esta Sentencia. 19. El Estado
debe realizar o continuar, de manera sistemática, rigurosa y con los
recursos humanos y económicos adecuados, las acciones
necesarias tanto para determinar el paradero de los miembros de la
aldea de Chichupac y comunidades vecinas desaparecidos
forzadamente, así como localizar, exhumar e identificar a las
personas fallecidas, en los términos de los párrafos 292 a 297 de
esta Sentencia. 20. El Estado debe brindar tratamiento médico,
psicológico y/o psiquiátrico a las víctimas del presente caso, en los
términos de los párrafos 302 a 304 de esta Sentencia. 21. El Estado
debe realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad
internacional por los hechos del presente caso, en los términos del
párrafo 306 de esta Sentencia. 22. El Estado debe realizar las
publicaciones indicadas en el párrafo 309 de la presente Sentencia.
23. El Estado debe incluir formación en derechos humanos y
derecho internacional humanitario de forma permanente en el
pensum de los diferentes centros de formación, profesionalización
vocacional y capacitación del Ejército de Guatemala, en los
términos de los párrafos 312 y 313 de esta Sentencia. 24. El Estado
debe diseñar e implementar, en los pensum permanentes de
formación de la carrera judicial y de la carrera fiscal,
respectivamente, programas de educación en derechos humanos y
derecho internacional humanitario, en los términos de los párrafos
316 a 318 de esta Sentencia. 25. El Estado debe incorporar al
currículo del Sistema Educativo Nacional, en todos sus niveles, un
programa de educación cuyo contenido refleje la naturaleza
pluricultural y multilingüe de la sociedad guatemalteca, impulsando
el respeto y el conocimiento de las diversas culturas indígenas,
incluyendo sus cosmovisiones, historias, lenguas, conocimientos,
valores, culturas, prácticas y formas de vida, en los términos del
párrafo 319 de esta Sentencia. 26. El Estado debe fortalecer los
organismos existentes o los que vaya a crear con el fin de erradicar
la discriminación racial y étnica, en los términos del párrafo 320 de
esta Sentencia. 27. El Estado debe pagar las cantidades fijadas en
los párrafos 327 y 334 de la presente Sentencia, por concepto de
indemnizaciones por daño material e inmaterial, y por el reintegro
de costas y gastos, en los términos de los referidos párrafos y de los
párrafos 324 a 328, y 331 a 340 de este Fallo. 28. El Estado debe,
dentro del plazo de un año contado a partir de la notificación de
esta Sentencia, rendir a la Corte Interamericana de Derechos
Humanos un informe sobre las medidas adoptadas para cumplir
con la misma. 29. La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de
este Fallo, en ejercicio de sus atribuciones y en cumplimiento de sus
deberes conforme a la Convención Americana, y dará por concluido

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el presente caso una vez que el Estado haya dado cabal
cumplimiento a lo dispuesto en el mismo. Sentencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Caso Miembros de la Aldea
Chichupac y Comunidades Vecinas del Municipio de Rabinal Vs.
Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2016.
 Caso Chinchilla Sandoval y otros Vs Guatemala. 1. El caso
sometido a la Corte. – El 19 de agosto de 2014, de conformidad con
lo dispuesto en los artículos 51 y 61 de la Convención Americana y el
artículo 35 del Reglamento de la Corte, la Comisiòn Interamericana
de Derechos Humanos (en adelante “la Comisiòn Interamericana” o
“la Comisiòn”) sometiò a la jurisdicciòn de la Corte Interamericana
el caso Chinchilla Sandoval y otros contra la República de Guatemala
(en adelante “el Estado” o “Guatemala”). De acuerdo con la
Comisiòn, el caso se relaciona con alegadas violaciones de derechos
humanos de la señora María Inés Chinchilla Sandoval (en adelante
“la señora Chinchilla” o “la señora Chinchilla Sandoval”) como
resultado de una multiplicidad de acciones y omisiones que
terminaron con su muerte, todo mientras se encontraba privada de
libertad cumpliendo una condena penal en el Centro de Orientación
Femenina (COF). Sostuvo la Comisión que en esa situación el
Estado tenía una posición especial de garante de sus derechos a la
vida e integridad, a pesar de lo cual no habría realizado
diagnósticos completos para determinar la totalidad de las
enfermedades que padecía, así como las necesidades específicas
del tratamiento correspondiente. Afirmó que, frente a su condición
de diabetes, el Estado no habría garantizado los controles
periódicos, equipo y medicinas especializados, ni la provisión de
una dieta y cuidados constantes necesarios y que, por el contrario,
la señora Chinchilla Sandoval se proveía de sus propios
medicamentos y alimentos dependiendo de sus posibilidades o las
de sus familiares. Dicha situación habría tenido como consecuencia
el agravamiento de sus enfermedades y la amputación de una de
sus piernas, entre otros padecimientos. Asimismo, fue alegado que,
ante las obligaciones especiales que impondría su situación de
persona con discapacidad, el Estado no le habría provisto de
condiciones de detención adecuadas para garantizar sus derechos,
teniendo en cuenta que se desplazaba en una silla de ruedas, entre
otras circunstancias derivadas de su situación, y que el día de su
muerte, tras una caída de su silla de ruedas, no habría recibido
atención médica adecuada ni el tratamiento hospitalario requerido
en circunstancias de emergencia. A su vez, fue alegado que, a pesar
de haber recibido información consistente y periódica sobre la
situación de salud de la señora Chinchilla y su impacto en su vida e
integridad, a través de las solicitudes de autorización para acudir a
citas médicas y de cuatro incidentes de libertad anticipada, el juez
de ejecución de la pena no brindó protección judicial en relación
con las diversas afectaciones que sufría la presunta víctima. Por
último, se alegó que el Estado no realizó una investigación efectiva
de su muerte, afectando los derechos a las garantías judiciales y
protección judicial, en perjuicio de sus cuatro hijos, a saber: Marta
María Gantenbein Chinchilla, Luz de María Juárez Chinchilla, Luis
Mariano Juárez Chinchilla y otra hija no identificada. 2. Trámite

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ante la Comisión. – El trámite ante la Comisión fue el siguiente: a)
Petición. - El 23 de marzo de 2005 la organización no
gubernamental “Instituto de Estudios Comparados en Ciencias
Penales de Guatemala” presentó, a través de su representante legal
Alejandro Rodríguez Barillas, la petición inicial ante la Comisión
(abierta bajo el No. 321/05). b) Informe de admisibilidad. - El 13 de
noviembre de 2009 la Comisión aprobó el Informe de Admisibilidad
No. 136/09. c) Informe de Fondo. - El 2 de abril de 2014 la Comisión
aprobó el Informe de Fondo No. 7/14, de conformidad con el
artículo 50 de la Convenciòn (en adelante también “el Informe de
Fondo” o “el Informe No. 7/14”), en el cual llegò a una serie de
conclusiones y formuló varias recomendaciones al Estado: a.
Conclusiones. – La Comisión concluyó que el Estado era responsable
por: la violación del derecho a la vida consagrado en el artículo
4(1) de la Convención Americana en conexión con el artículo 1(1) del
mismo instrumento en perjuicio de la señora María Inés Chinchilla
Sandoval. la violación del derecho a la integridad personal
consagrado en el artículo 5(1) de la Convención Americana en
conexión con el artículo 1(1) del mismo instrumento en perjuicio de
la señora María Inés Chinchilla Sandoval. la violación de las
garantías judiciales y la protección judicial consagradas en los
artículos 8(1) y 25 de la Convención Americana en conexión con el
artículo 1(1) y 2 del mismo instrumento en perjuicio de la señora
María Inés Chinchilla Sandoval y sus familiares. b.
Recomendaciones. - La Comisión recomendó al Estado: 1. Reparar
integralmente las violaciones de derechos humanos declaradas en
el presente informe, incluyendo tanto en el aspecto material como
moral. 2. Desarrollar y completar una investigación imparcial,
completa y efectiva, de manera expedita, con el objeto establecer
las responsabilidades penales o de otra índole por las violaciones
establecidas en el presente informe. 3. Adoptar medidas de no
repetición que incluyan: i) la garantía del acceso médico adecuado y
oportuno en el Centro de Orientación Femenino; ii) la garantía de
las condiciones adecuadas de privación de libertad para las
personas con discapacidad en el Centro de Orientación Femenino,
conforme a los estándares descritos en el presente informe; iii) el
fortalecimiento institucional y la capacitación de las autoridades
judiciales a cargo de la ejecución de las penas, a fin de que cumplan
efectivamente con su rol de garantes de los derechos de las
personas privadas de libertad; y iv) la regulación de un recurso
judicial rápido y efectivo que permita obtener protección a los
derechos a la vida e integridad personal, frente a las necesidades de
salud de las personas privadas de libertad. d) Notificación al Estado.
– El Informe de Fondo fue notificado al Estado el 19 de mayo de
2014, otorgándosele un plazo de dos meses para informar sobre el
cumplimiento de las recomendaciones. El Estado remitió un
informe en el que indicó que no incurrió en las violaciones a la
Convención Americana declaradas en el Informe de fondo, por lo
que alegó que no corresponde disponer de medidas de reparación a
favor de la señora Chinchilla. 3. Sometimiento a la Corte. - El 19 de
agosto de 2014 la Comisión sometió el presente caso a la Corte por
“la necesidad de obtenciòn de justicia para la [presunta] víctima”. 4.
Solicitudes de la Comisión Interamericana. – Con base en lo anterior,

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la Comisión solicitó a este Tribunal que concluya y declare la
responsabilidad internacional del Estado por la violación de los
derechos anteriormente indicados en las conclusiones de su
Informe de Fondo y que ordene al Estado las medidas de reparación
señaladas en las recomendaciones de dicho Informe (supra párr. 2).
V. CONCLUSIONES 69. El caso de la señora María Inés Chinchilla
es, en muchos aspectos, importante para el desarrollo
jurisprudencial de este Tribunal Interamericano, al ser la primera
ocasión que la Corte IDH desarrolla el concepto de accesibilidad de
una persona con discapacidad, haciendo alusión a los ajustes
razonables para las personas con discapacidad. Por otro lado,
independientemente de su vasta jurisprudencia sobre las
condiciones carcelarias y las obligaciones de prevención, también
ha sido la primera vez que el Tribunal Interamericano se ha tenido
que pronunciar sobre estas condiciones en relación a una persona
con discapacidad. Sin embargo, como he manifestado en el
desarrollo del presente voto, un tema ausente, y que sin lugar a
dudas es la fuente de las violaciones en el presente caso, ha sido el
tema relacionado con la falta de atención médica adecuada antes y
después de que se le amputara la pierna, hasta su muerte en el
2004. 70. Si bien coincido con el criterio que ha desarrollado la
Corte IDH en precedentes anteriores, relativo a que, tanto el
derecho a la vida como a la integridad personal, se encuentran
directa e inmediatamente vinculados con la atención a la salud
humana, considero que no es apropiado seguir subsumiendo un
derecho que resulta de vital importancia en la región, como lo es el
“derecho a la salud”. Pese a que la Sentencia no hace mención
explícita a la expresión derecho a la salud (véase supra. párr. 7 del
presente voto), la atención a la salud es una de las facetas de este
derecho que, con independencia de la enunciación expresa,
constituye una violación autónoma; máxime si tomamos en
consideración que no es la primera vez que este Tribunal
Interamericano tiene bajo su conocimiento un caso que se ha
relacionado directamente con el derecho a la salud y en donde se
ha pronunciado —de manera indirecta— en torno a este derecho.
En el caso que nos ocupa, el análisis del “derecho a la salud” como
derecho autónomo hubiera permitido evaluar con mayor
profundidad las temáticas asociadas a las condiciones en las cuales
se debe brindar el servicio médico cuando una persona sea privada
de la libertad, especialmente de una persona con discapacidad. 71.
Sin negar los avances realizados hasta el momento por la Corte IDH
en la protección de los derechos económicos, sociales, culturales y
ambientales por la vía indirecta y en conexión con otros derechos
civiles y políticos —que ha sido la práctica de este Tribunal
Interamericano—; y como he venido manifestado en varias
sentencias anteriores, esta concepción no otorga una eficacia y
efectividad plena de esos derechos, desnaturaliza su esencia, no
abona al esclarecimiento de las obligaciones estatales sobre la
materia y, en definitiva, provoca traslapes entre derechos; lo que
lleva a confusiones normativas de todos los derechos conforme a
los evidentes avances que se advierten en los ámbitos nacional y en
el derecho internacional de los derechos humanos. 72. Bajo esa
óptica es que la presente Sentencia es de suma relevancia. En

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primer lugar, las personas privadas de la libertad tienen derecho a
cumplir su condena en condiciones que les garanticen una
detención digna; esto no solamente implica las condiciones físicas
del lugar, sino que al mismo tiempo impone a los Estados la
adopción de aquellas medidas positivas para garantizar una amplia
gama de derechos económicos, sociales y culturales que,
infortunadamente, no han sido priorizados. En lo referente al
“derecho a la salud” de las personas privadas de la libertad, la
atención médica adecuada y oportuna juega un rol fundamental
para prevenir mayores afectaciones a las condiciones de detención.
Sin detrimento de lo anterior, los estándares vertidos, así como las
limitaciones sobre el derecho a la salud, tienen un impacto directo
sobre aquellas personas que se ven privadas de la libertad, pero que
por alguna circunstancia han sido objeto de alguna limitación física
al ingresar al centro de detención o bien, por factores internos o
externos, se les genere alguna discapacidad durante el transcurso
de su privación de la libertad. 73. La situación de María Inés
Chinchilla es uno de muchos casos que existen en nuestra región
latinoamericana y un claro ejemplo de cómo a las personas con
discapacidad privadas de la libertad, en muchas ocasiones, se les
niegan los derechos más elementales como seres humanos. La
adopción de medidas de accesibilidad y de ajustes razonables, a los
que hace alusión la Corte IDH en esta Sentencia, son una forma de
reivindicar y visibilizar la situación de las personas que se
encuentran cumpliendo una pena y que son objeto de alguna
discapacidad. 74. La adopción de ajustes razonables en la
jurisprudencia internacional sobre las condiciones de salud de las
personas con discapacidad dentro de prisiones, ha sido un especial
foco de atención en años recientes. No obstante, en casos en los
que una persona, derivado de falta de garantía a un derecho tan
importante como lo es el derecho a la salud, llegara a encontrarse
en una situación de limitación física causada por una enfermedad,
el derecho a la salud podría derivar en una doble violación: en
primer lugar, el deber de asegurar que esa persona con
discapacidad siga disfrutando del más alto nivel posible de salud y,
por otro, la falta de garantía del derecho a la salud que originó esa
discapacidad. 75. Para las personas privadas de la libertad con
discapacidad originada por enfermedades que pueden ser tratadas
y controladas, el derecho a la salud implica una obligación
reforzada de protección; no sólo en el sentido de garantizar la
accesibilidad en los edificios, tal como dispone la CDPD, sino que
los ajustes razonables tienen que ser orientados a garantizar el
disfrute del derecho a la salud en todas sus dimensiones. 76. Bajo
esta línea, la garantía del derecho a la salud tiene, en esencia, un
carácter preventivo para que las condiciones de vida de las
personas no se agraven. Así, por ejemplo, la Observación General
No. 14 del Comité DESC resalta que el derecho al tratamiento de la
salud comprende la creación de un sistema de atención médica
urgente en los casos de peligro a la salud, inclusive dentro de los
centros de detención. En estos supuestos, la creación de Protocolos
de atención y actuación para impartir justicia son de vital
importancia, en especial, para grupos en situación de
vulnerabilidad, como las personas con discapacidad, que requieren

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una atención de las autoridades de excepcional diligencia. 77. En
suma, el derecho a la salud de las personas privadas de la libertad —
con o sin alguna discapacidad—, es un derecho que puede (y
diebiera) ser exigible de manera autónoma ante este Tribunal
Internacional de Derechos Humanos a través de una interpretación
sistemática y evolutiva del artículo 26 de la Convención Americana,
en relación con los artículos 1, 2 y 29 del mismo Pacto; teniendo
además en consideración para el caso concreto que Guatemala
reconoce dicho derecho en los artículos 93 y 94 de su Constitución.
Esta visión hubiese otorgado la posibilidad de establecer
estándares más claros en la accesibilidad, los ajustes razonables y la
protección del derecho a la salud de las personas con discapacidad
privadas de la libertad. 78. Mantengo la firme convicción de que un
paso hacia adelante en esa dirección —que confiamos suceda muy
pronto—, permitiría establecer y configurar obligaciones concretas
a los Estados que deriven de la naturaleza propia de este derecho.
Al garantizar el derecho a la salud de las personas privadas de la
libertad se estaría previniendo, en otros casos análogos, el
progresivo deterioro de la salud por enfermedades que,
eventualmente, pudieran derivar en la muerte de personas que
estén cumpliendo una pena privativa de la libertad en nuestra
región.
 Caso Maldonado Ordoñez Vs Guatemala. 1. El caso sometido a la
Corte. – El 3 de diciembre de 2014, de conformidad con los artículos
51 y 61 de la Convención Americana y el artículo 35 del Reglamento
de la Corte, la Comisiòn Interamericana de Derechos Humanos (en
adelante “la Comisiòn Interamericana” o “la Comisiòn”) sometiò a
la Corte el caso Olga Yolanda Maldonado Ordoñez contra Guatemala
(en adelante “el Estado” o “Guatemala”). El caso se relaciona con
un procedimiento administrativo que dio lugar a la destitución de la
señora Olga Yolanda Maldonado Ordoñez (en adelante “la señora
Maldonado”), quien se desempeñaba como funcionaria de la
Oficina del Procurador de los Derechos Humanos en Guatemala. De
acuerdo con la Comisión, aunque el marco normativo aplicable
otorgaba competencia al Procurador de los Derechos Humanos
para llevar a cabo el procedimiento de destitución, la manera en
que se notificaron las supuestas causales en las que habría incurrido
la señora Maldonado le dificultó a ésta entender cuál era el objetivo
del procedimiento que se abrió en su contra, por lo que habría
ejercido su derecho a la defensa sin contar con la información
mínima necesaria. Asimismo, la Comisión concluyó que el acto
mediante el cual fue destituida la señora Maldonado fue emitido en
violación del deber de motivación, del principio de legalidad y del
principio de presunción de inocencia. 2. Trámite ante la Comisión. –
El trámite del caso ante la Comisión Interamericana fue el
siguiente: a) Petición. – El 15 de julio de 2002 la Comisión
Interamericana recibió la petición inicial presentada por Olga
Yolanda Maldonado Ordoñez y los abogados Alejandro Sánchez y
Jorge Raúl Rodríguez Ovalle. b) Informe de Admisibilidad. – El 11 de
marzo de 2004 la Comisión aprobó el Informe de Admisibilidad No.
36/04 (en adelante “Informe de Admisibilidad”). c) Informe de
Fondo. - El 17 de julio de 2014 la Comisión emitió el Informe de
Fondo No. 42/14, de conformidad con el artículo 50 de la

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Convención Americana (en adelante “Informe de Fondo”). i)
Conclusiones.- La Comisión concluyó que el Estado era responsable
por la violación de los derechos a las garantías judiciales, principio
de legalidad y protección judicial establecidos en los artículos 8.1,
8.2, 9 y 25 de la Convención Americana, en relación con el artículo
1.1 de dicho instrumento internacional, en perjuicio de la señora
Maldonado. ii) Recomendaciones.– En consecuencia, la Comisión
recomendó al Estado lo siguiente: 1. Reparar integralmente a la
señora Maldonado por las violaciones declaradas en [el] Informe,
incluyendo tanto el aspecto material como moral. 2. Eliminar todos
los efectos de la sanción impuesta a la señora Maldonado,
incluyendo los antecedentes disciplinarios que hubieren en su
perjuicio. 3. Adoptar medidas de no repetición a fin de asegurar que
los funcionarios públicos de cargos similares al de la [presunta]
víctima del presente caso, tengan claridad y cuenten con recursos
efectivos frente a procedimientos y sanciones disciplinarias en su
contra. d) Notificación al Estado. – El Informe de Fondo fue
notificado al Estado mediante comunicación de 3 de septiembre de
2014, en la que se le otorgaba un plazo de dos meses para informar
sobre el cumplimiento de las recomendaciones. El Estado remitió
un escrito el 3 de noviembre de 2014 mediante el cual rechazó las
conclusiones del Informe de Fondo e indicó que no procedía otorgar
ningún tipo de reparación a la señora Maldonado. 3. Sometimiento a
la Corte. - El 3 de diciembre de 2014 la Comisión sometió a la
jurisdicciòn de la Corte, “por la necesidad de obtenciòn de justicia”,
la totalidad de los hechos y violaciones de derechos humanos
descritos en el Informe de Fondo. 4. Solicitudes de la Comisión
Interamericana. – Con base en lo anterior, la Comisión
Interamericana solicitó a este Tribunal que concluyera y declarara la
responsabilidad internacional de Guatemala por las violaciones
contenidas en el Informe de Fondo y que se ordenara al Estado,
como medidas de reparación, las recomendaciones incluidas en
dicho Informe (supra párr. 2). VOTO CONCURRENTE DEL JUEZ
HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO SENTENCIA DE LA
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO
MALDONADO ORDOÑEZ VS. GUATEMALA SENTENCIA DE 3 DE
MAYO DE 2016 (Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas) D. Conclusión 17. La correcta aplicación de las garantías
contenidas en el artículo 8.2 de la Convención Americana en
procesos que no son de naturaleza penal, necesariamente debe
tomar en consideración la naturaleza del proceso que está bajo
análisis y, a ese respecto, debe restringirse, prima facie, a procesos
de naturaleza sancionatoria en los que exista la necesidad de
restringir el ejercicio poder punitivo estatal. 18. Las garantías
previstas en el art. 8.2 se deben aplicar en su totalidad cuando se
trata de procesos penales, su extensión a otros procesos de
carácter sancionatorio dependerá de las peculiaridades del caso
examinado por la Corte. A este respecto no son aplicables todas las
garantías previstas en el precepto convencional, ni tienen el mismo
alcance en cualquier proceso de naturaleza sancionatoria.
 Caso Velasquez Paiz y otros Vs Guatemala. 1. El caso sometido a
la Corte.– El 5 de marzo de 2014, la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante “la Comisiòn Interamericana” o “la

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Comisiòn”) sometió el caso ante la jurisdicciòn de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la Corte” o “el
Tribunal”) contra la República de Guatemala (en adelante “el
Estado” o “Guatemala”). Según la Comisión, el caso se refiere a la
presunta responsabilidad del Estado por el incumplimiento del
deber de protección de la vida e integridad personal de Claudina
Isabel Velásquez Paiz. En cuanto a los hechos, la Comisión señaló
que, debido a que la presunta víctima no llegó a casa el 12 de
agosto de 2005, sus padres, Jorge Rolando Velásquez Durán y Elsa
Claudina Paiz Vidal, acudieron a denunciar su desaparición. Ello no
fue posible pues se les habría indicado que era necesario esperar 24
horas para denunciar el hecho. A pesar del conocimiento por parte
de las autoridades estatales de la existencia de un contexto de
violencia contra las mujeres que la ubicaba en una clara situación de
riesgo inminente, el Estado no adoptó medidas inmediatas y
exhaustivas de búsqueda y protección a su favor durante las
primeras horas tras tener conocimiento de la desaparición. El
cuerpo sin vida de la presunta víctima fue encontrado al día
siguiente con señales de haber sido sometida presuntamente a
actos de extrema violencia, incluida violencia sexual. 2. Asimismo,
la Comisión alegó que el Estado incurrió en responsabilidad
internacional al no haber realizado una investigación seria de la
desaparición, violencia y muerte de Claudina Isabel Velásquez Paiz.
Sostuvo que desde el inicio de la investigación hubo múltiples
falencias, tales como deficiencias en el manejo y análisis de la
evidencia recolectada; fallas en el manejo y preservación de la
escena del crimen y toma de pruebas periciales; irregularidades en
el informe de necropsia; falta de análisis comprensivos en diversas
partes del cuerpo de la víctima para verificar una posible violación
sexual; irregularidades en la toma de las huellas dactilares de la
víctima, y falta de toma de declaración de testigos relevantes.
Además alegó que tuvo lugar una demora en el proceso atribuible
al Estado, particularmente por los continuos cambios en los fiscales
encargados del caso que interrumpieron la investigación y causaron
que no se realizaran diligencias a tiempo o que estas no fueran
consideradas por los nuevos fiscales. Por último, halló que en el
proceso se registra la presunta presencia de estereotipos
discriminatorios que seriamente impactaron la falta de diligencia en
la investigación. La Comisión consideró que tanto la falta de
protección de la presunta víctima como la falta de investigación de
su muerte, constituirían un claro reflejo de la situación subyacente
de discriminación contra las mujeres en Guatemala. Finalmente, la
Comisión alegó la violación del derecho a la integridad personal de
sus padres y de su hermano, Pablo Andrés Velásquez Paiz. 3.
Trámite ante la Comisión.– El trámite ante la Comisión fue el
siguiente: a) Petición.- El 10 de diciembre de 2007 el Instituto de
Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala, Jorge
Rolando Velásquez Durán y Carlos Antonio Pop AC presentaron la
petición inicial ante la Comisión. b) Informe de Admisibilidad.- El 4
de octubre de 2010 la Comisión aprobó el Informe de Admisibilidad
No. 110/10. c) Informe de Fondo.- El 4 de noviembre de 2013, la
Comisión aprobó el Informe de Fondo No. 53/13 de conformidad
con el artículo 50 de la Convenciòn (en adelante “el Informe de

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Fondo” o “el Informe No. 53/13”), en el cual llegò a una serie de
conclusiones y formuló varias recomendaciones al Estado.
Conclusiones.– La Comisión concluyó que el Estado era responsable
por la violación de los siguientes derechos: el derecho a la vida y a
la integridad personal consagrados en los artículos 4, 5, y 11 [sic] de
la Convención Americana, todos ellos en conexión con la obligación
que le imponen al Estado el artículo 1.1 de dicho tratado y el
artículo 7 de Belém do Pará. los derechos de Claudina Isabel
Velásquez Paiz bajo el artículo 7 de la Convención de Belém do Pará
en relación con el artículo 24 de la Convención Americana en
concordancia con la obligación general de respetar y garantizar los
derechos prevista en el artículo 1.1. el derecho a la integridad
personal consagrado en el artículo 5.1 de la Convención Americana
en conexión con la obligación que le impone al Estado el artículo 1.1
de dicho tratado, en perjuicio de Jorge Rolando Velásquez Durán,
Elsa Claudina Paiz Vidal de Velásquez y Pablo Andrés Velásquez
Paiz, así como el derecho a las garantías y protección judicial
consagrados en los artículos 8.1 y 25 de la Convención Americana
del mismo instrumento y en relación con la obligación que le
impone al Estado el artículo 1.1. y el artículo 7 de Belém do Pará.
Recomendaciones.– La Comisión recomendó al Estado: i.
[c]ompletar la investigación de manera oportuna, inmediata, seria e
imparcial con el objeto de esclarecer el asesinato de Claudina Isabel
Velásquez Paiz e identificar, juzgar y, en su caso[,] sancionar a los
responsables; ii. [a]doptar y/o en su caso adecuar protocolos de
investigación y de servicios periciales a ser utilizados en todos los
delitos que se relacionen con desapariciones, violencia sexual y
homicidios de mujeres, conforme a los estándares internacionales
sobre la materia, con base en una perspectiva de género; iii.
[r]eparar plenamente a los familiares de Claudina Isabel Velásquez
Paiz por las violaciones de los derechos humanos […] establecidas;
iv. [i]mplementar como medida de no-repetición, una política
estatal integral y coordinada, respaldada con recursos públicos
adecuados, para la prevención de casos de violencia contra las
mujeres; v. [f]ortalecer la capacidad institucional para combatir la
impunidad frente a casos de violencia contra las mujeres a través de
investigaciones criminales efectivas con perspectiva de género, que
tengan un seguimiento judicial consistente, garantizando así una
adecuada sanción y reparación; vi. [i]mplementar un sistema de
producción de información estadística desagregada adecuada, que
permita el diseño y evaluación de las políticas públicas en relación
con la prevención, sanción y eliminación de la violencia contra las
mujeres; vii. [a]doptar reformas en los programas educativos del
Estado, desde la etapa formativa y temprana, para promover el
respeto de las mujeres como iguales, así como el respeto de sus
derechos a la no violencia y a la no discriminación, y viii. [a]doptar
políticas públicas y programas institucionales integrados
destinados a eliminar los estereotipos discriminatorios sobre el rol
de las mujeres y promover la erradicación de patrones
socioculturales discriminatorios que impiden su acceso pleno a la
justicia, que incluyan programas de capacitación para funcionarios
públicos en todos los sectores del Estado, incluyendo el sector
educación, las ramas de la administración de la justicia y la policía, y

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políticas integrales de prevención. d) Notificación al Estado.– El
Informe de Fondo No. 53/13 fue notificado al Estado el 5 de
diciembre de 2013. e) Informes sobre las recomendaciones de la
Comisión.– El 13 de enero de 2014, los señores Jorge Rolando
Velásquez Durán y Carlos Antonio Pop AC manifestaron su posición
en relación al Informe de Fondo 53/13. Según la Comisión, el 5 de
febrero de 2014 el Estado remitió un informe mediante el cual
“objetò las conclusiones del [I]nforme de [F]ondo […] sobre su
responsabilidad internacional e indicó que, en consecuencia, no
resulta procedente disponer medidas de reparaciòn a favor de los
familiares de la víctima”. 4. Sometimiento a la Corte.– El 5 de marzo
de 2014 la Comisión sometió a la jurisdicción de la Corte
Interamericana el caso mediante la remisiòn del Informe de Fondo
No. 53/13, “por la necesidad de obtención de justicia para las
víctimas ante la falta de cumplimiento de las recomendaciones por
parte del Estado de Guatemala”. La Comisión designó como sus
delegados ante la Corte al Comisionado James Cavallaro y al
Secretario Ejecutivo, Emilio Álvarez Icaza. Asimismo, Elizabeth Abi-
Mershed, Secretaria Ejecutiva Adjunta, y Silvia Serrano Guzmán y
Fiorella Melzi, abogadas de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión,
actuaron como asesoras legales. 5. Solicitudes de la Comisión
Interamericana.– Con base en lo anterior, la Comisión solicitó a la
Corte que declarara la responsabilidad internacional de Guatemala
por las violaciones señaladas en su Informe de Fondo (supra párr.
3.c). Asimismo, solicitó a la Corte que ordene al Estado
determinadas medidas de reparación, las cuales se detallan y
analizan en el capítulo VIII de la presente Sentencia. Por tanto, LA
CORTE DECIDE, Por unanimidad, 1. Desestimar la excepción
preliminar relativa a la alegada falta de competencia
rationemateriae interpuesta por el Estado, en los términos del
párrafo 19 de esta Sentencia. 2. Desestimar la excepción preliminar
relativa a la alegada falta de agotamiento de losrecursos internos
interpuesta por el Estado, en los términos de los párrafos 23 a 28 de
esta Sentencia. DECLARA, Por unanimidad, que 3. El Estado violó
su deber de garantizar el libre y pleno ejercicio de los derechos a la
vida e integridad personal reconocidos en los artículos 4.1 y 5.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con
la obligación general de garantía contemplada en el artículo 1.1 y en
relación con la obligación de adoptar disposiciones de derecho
interno contemplada en el artículo 2 de la misma, así como con las
obligaciones establecidas en el artículo 7 de la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer, en perjuicio de Claudina Isabel Velásquez Paiz, en
los términos de los párrafos 105 a 134 de esta Sentencia. Por
unanimidad, que 4. El Estado violó los derechos a las garantías
judiciales y a la protección judicial, reconocidos en los artículos 8.1 y
25.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y el
derecho a la igualdad ante la ley reconocido en el artículo 24 de la
misma Convención, en relación con las obligaciones generales
contenidas en los artículos 1.1 y 2 de la misma, y con el artículo 7 de
la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar
la Violencia contra la Mujer, en perjuicio de Elsa Claudina Paiz Vidal,
Jorge Rolando Velásquez Durán y Pablo Andrés Velásquez Paiz,

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todos ellos familiares de Claudina Isabel Velásquez Paiz, en los
términos de los párrafos 142 a 202 de esta Sentencia. Por
unanimidad, que 5. El Estado violó los derechos a la integridad
personal y al respeto de la honra y el reconocimiento de la dignidad,
reconocidos en los artículo 5.1 y 11 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en relación con el artículo 1.1 de la
misma, en perjuicio de Jorge Rolando Velásquez Durán, Elsa
Claudina Paiz Vidal y Pablo Andrés Velásquez Paiz, en los términos
de los párrafos 209 a 220 de esta Sentencia. Por seis votos a favor y
uno en contra, que 6. No es necesario emitir un pronunciamiento
respecto de las alegadas violaciones de los artículos 13 y 22 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de
Claudina Isabel Velásquez Paiz, en los términos del párrafo 203 de
esta Sentencia. Disiente el Juez Roberto F. Caldas. Por
unanimidad, que 7. No es necesario emitir un pronunciamiento
respecto de la alegada violación del artículo 11 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de Claudina
Isabel Velásquez Paiz, en los términos del párrafo 135 de esta
Sentencia. Y DISPONE, por unanimidad, que: 8. Esta Sentencia
constituye por sí misma una forma de reparación. 9. El Estado
debe, en un plazo razonable, conducir eficazmente la investigación
y, en su caso, abrir el o los procesos penales que correspondieren,
para identificar, procesar y, en su caso, sancionar a los responsables
de los vejámenes y privación de la vida de Claudina Isabel
Velásquez Paiz, conforme a los lineamientos de esta Sentencia, a
fin de evitar la repetición de hechos iguales o análogos a los del
presente caso. Asimismo, de acuerdo con la normativa disciplinaria
pertinente, el Estado debe examinar las eventuales irregularidades
procesales e investigativas relacionadas con el presente caso, y en
su caso, sancionar la conducta de los servidores públicos
correspondientes. Todo lo anterior, en los términos de los párrafos
229 y 230 de esta Sentencia. 10. El Estado debe brindar
gratuitamente, a través de sus instituciones de salud especializadas
y de forma inmediata, adecuada, integral y efectiva, tratamiento
médico y psicológico o psiquiátrico a las víctimas que así lo
soliciten, previo consentimiento informado, incluyendo el
suministro gratuito de los medicamentos que eventualmente se
requieran, tomando en consideración los padecimientos de cada
uno de ellos, de conformidad con lo establecido en el párrafo 234 de
esta Sentencia. 11. El Estado debe realizar en un plazo de seis
meses contado a partir de la notificación de la presente Sentencia,
las publicaciones indicadas en el párrafo 237 de la misma, en los
términos dicho párrafo. 12. El Estado debe realizar, en un plazo de
un año contado a partir de la notificación de la presente Sentencia,
un acto de disculpas públicas, en relación con los hechos del
presente caso y su posterior investigación, en los términos del
párrafo 240 de esta Sentencia. 13. El Estado debe, en un plazo
razonable, incorporar al currículo del Sistema Educativo Nacional,
en todos los niveles educativos, un programa de educación
permanente sobre la necesidad de erradicar la discriminación de
género, los estereotipos de género y la violencia contra la mujer en
Guatemala, a la luz de la normativa internacional en la materia y la
jurisprudencia de este Tribunal, de conformidad con lo establecido

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en los párrafos 247 y 248 de esta Sentencia. 14. El Estado debe, en
un plazo razonable, elaborar un plan de fortalecimiento
calendarizado del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF),
que incluya una asignación adecuada de recursos para ampliar sus
actividades en el territorio nacional y el cumplimiento de sus
funciones, de conformidad con lo establecido en el párrafo 254 de
esta Sentencia. 15. El Estado debe, en un plazo razonable,
implementar el funcionamiento pleno de los “òrganos
jurisdiccionales especializados” en toda la República de Guatemala,
así como de la fiscalía especializada, de conformidad con lo
establecido en el párrafo 257 de esta Sentencia. 16. El Estado debe,
en un plazo razonable, implementar programas y cursos
permanentes para funcionarios públicos pertenecientes al Poder
Judicial, Ministerio Público y Policía Nacional Civil, que estén
vinculados a la investigación de actos de homicidio de mujeres,
sobre estándares en materia de prevención, eventual sanción y
erradicación de homicidios de mujeres y capacitarlos sobre la
debida aplicación de la normativa internacional y jurisprudencia de
este Tribunal en la materia, de conformidad con lo establecido en el
párrafo 258 de esta Sentencia. 17. El Estado debe, en un plazo
razonable, adoptar una estrategia, sistema, mecanismo o
programa nacional, a través de medidas legislativas o de otro
carácter, a efectos de lograr la búsqueda eficaz e inmediata de
mujeres desaparecidas, de conformidad con lo establecido en los
párrafos 263 a 266 de esta Sentencia. 18. El Estado debe pagar,
dentro del plazo de un año contado a partir de la notificación de
esta Sentencia, las cantidades fijadas en los párrafos 274, 278, 279 y
283 por concepto de indemnizaciones por daños materiales e
inmateriales, así como el reintegro de costas y gastos, en los
términos de los párrafos 284 a 290 de esta Sentencia. 19. El Estado
debe rendir al Tribunal un informe, dentro del plazo de un año
contado a partir de la notificación de esta Sentencia, sobre las
medidas adoptadas para cumplir con la misma. 20. La Corte
supervisará el cumplimiento íntegro de esta Sentencia, en ejercicio
de sus atribuciones y en cumplimiento de sus deberes conforme a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, y dará por
concluido el presente caso una vez que el Estado haya dado cabal
cumplimiento a lo dispuesto en la misma. El Juez Roberto F.
Caldas hizo conocer a la Corte su Voto Parcialmente Disidente, el
cual acompaña esta Sentencia. Los Jueces Eduardo Vio Grossi y
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot hicieron conocer a la Corte sus
respectivos Votos Concurrentes, los cuales acompañan esta
Sentencia.
 Caso Veliz Franco y otros Vs Guatemala. 1. El caso sometido a la
Corte. – El 3 de mayo de 2012, de conformidad con lo dispuesto en
los artículos 51 y 61 de la Convención Americana y el artículo 35 del
Reglamento de la Corte, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (en adelante también “la Comisión Interamericana” o “la
Comisión”) sometió a la jurisdicción de la Corte (en adelante
“escrito de sometimiento”) el caso Veliz Franco y otros contra la
República de Guatemala (en adelante también “el Estado” o
“Guatemala”). De acuerdo con lo señalado por la Comisión, el
presente caso se relaciona con la falta de respuesta eficaz del

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Estado a la denuncia presentada el 17 de diciembre de 2001 por
Rosa Elvira Franco Sandoval (en adelante también “Rosa Elvira
Franco” o “señora Franco Sandoval” o “señora Franco”) ante el
Ministerio Público para denunciar la desaparición de su hija, María
Isabel Veliz Franco (en adelante también “María Isabel Veliz” o
“María Isabel” o “la niña” o “la presunta víctima”), de 15 años de
edad, así como las posteriores falencias en la investigación de los
hechos. En dicha denuncia la señora Franco Sandoval manifestó
que el 16 de diciembre de 2001 su hija salió de su casa a las ocho de
la mañana hacia su trabajo y no regresó. La Comisión indicó que no
hay constancias en cuanto a esfuerzos realizados para buscar a la
víctima desde que se presentó la denuncia, hasta que se encontró el
cadáver a las 14:00 horas del 18 de diciembre de 2001. Asimismo,
señaló que existieron una serie de irregularidades durante la
investigación de la desaparición y posterior muerte de María Isabel
Veliz Franco, entre las que destacan la falta de realización de
diligencias cuando fue reportada desaparecida y fallas en la
preservación de la escena del crimen, así como deficiencias en el
manejo y análisis de la evidencia recolectada. 2. Trámite ante la
Comisión. – El trámite ante la Comisión fue el siguiente: a.
Petición.- El 26 de enero de 2004 la Comisión recibió la petición
presentada por la señora Franco Sandoval, el Centro por la Justicia
y el Derecho Internacional (en adelante “CEJIL”) y la Red de No
Violencia contra las Mujeres en Guatemala (en adelante
“REDNOVI”). b. Informe de Admisibilidad.- El 21 de octubre de
2006 la Comisión aprobó el Informe de Admisibilidad No. 92/06 (en
adelante también “Informe de Admisibilidad”). c. Informe de
Fondo.- El 3 de noviembre de 2011 la Comisión aprobó el Informe de
Fondo No. 170/11 (en adelante también “Informe de Fondo”), de
conformidad con el artículo 50 de la Convención, en el cual llegó a
una serie de conclusiones y formuló varias recomendaciones al
Estado. i. Conclusiones.- La Comisión concluyó que, en perjuicio de
María Isabel Veliz Franco, el Estado era responsable de: las
violaciones al derecho a la vida, integridad personal y los derechos
del niño, consagrados en los artículos 4, 5, y 19 de la Convención
Americana, todos ellos en conexión con el artículo 1.1 de dicho
tratado. Igualmente concluy[ó] que el Estado menoscabó los
derechos de María Isabel Veliz Franco bajo el artículo 7 de la
Convención de Belém do Pará[,] en relación con el artículo 24 de la
Convención Americana[,] en concordancia con la obligación general
de respetar y garantizar los derechos prevista en el artículo 1.1. De
igual forma, la Comisión concluyó que el Estado: violó el derecho a
la integridad personal consagrado en el artículo 5.1 de la
Convención, en conexión con la obligación que le impone al Estado
el artículo 1.1 de dicho tratado, en perjuicio de Rosa Elvira Franco
Sandoval de Veliz (madre), Leonel Enrique Veliz (hermano), José
Roberto Franco (hermano) y Cruz Elvira Sandoval Polanco de
Franco (abuela, fallecida) y Roberto Franco Pérez (abuelo,
fallecido), así como el derecho a las garantías y protección judicial
consagrados en los artículos 8.1 y 25 de la Convención Americana[,]
en relación con el artículo 24 del mismo instrumento y en relación
con la obligación que impone al Estado el artículo 1.1. ii.
Recomendaciones.- 1. Completar la investigación de manera

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oportuna, inmediata, seria e imparcial con el objeto de esclarecer el
asesinato de María Isabel Veliz Franco e identificar, juzgar y, en su
caso sancionar a los responsables. 2. Reparar plenamente a los
familiares de María Isabel Veliz Franco por las violaciones de los
derechos humanos […] establecidos. 3. Implementar como medida
de no repetición, una política estatal integral y coordinada,
respaldada con recursos públicos adecuados, para garantizar que
en los casos específicos de violencia contra las mujeres, sean
adecuadamente prevenidos, investigados, sancionados y
reparados. 4. Adoptar reformas en los programas educativos del
Estado, desde la etapa formativa y temprana, para promover el
respeto de las mujeres como iguales, así como el respeto de sus
derechos a la no violencia y a la no discriminación. 5. Investigar las
irregularidades en la investigación del caso que se hayan cometido
por agentes del Estado y sancionar a los responsables. 6. Fortalecer
la capacidad institucional para combatir la impunidad frente a casos
de violencia contra las mujeres a través de las investigaciones
criminales efectivas con perspectiva de género, que tengan un
seguimiento judicial constante, garantizando así una adecuada
sanción y reparación. 7. Implementar medidas y campañas de
difusión destinadas al público en general sobre el deber de respetar
y garantizar los derechos de las niñas y los niños. 8. Adoptar
políticas públicas y programas institucionales integrales destinados
a eliminar los estereotipos discriminatorios sobre el rol de las
mujeres y promover la erradicación de peticiones socioculturales
discriminatorios que impiden su acceso pleno a la justicia, que
incluyan programas de capacitación para funcionarios públicos en
todos los sectores del Estado, incluyendo el sector educación, las
ramas de administración de justicia y la policía y políticas integrales
de prevención. 3. Notificación al Estado.- El Informe de Fondo fue
notificado al Estado el 3 de enero de 2012, y se le dio un plazo de
dos meses para informar sobre el cumplimiento de las
recomendaciones. El 13 de marzo de 2012 Guatemala presentó un
informe sobre el avance del cumplimiento y solicitó una prórroga
de un mes. La Comisión otorgó dicha prórroga, solicitando al
Estado que el 25 de marzo de 2012 presentara su informe. El Estado
no lo presentó en dicha fecha. El 2 de mayo de 2012 los
peticionarios informaron a la Comisión que, el 30 de marzo de 2012
el Estado habría propuesto a la señora Franco Sandoval suscribir un
acuerdo de solución amistosa. El 19 de abril de 2012 los
peticionarios habían respondido al Estado que “ante la considerable
demora en materia de justicia, […] no consideraban oportuno
firmar un acuerdo de cumplimiento de recomendaciones”.
Posteriormente, en respuesta al Informe de Fondo, el Estado
presentó información relativa a la investigación y en general sobre
las políticas públicas. Finalmente, la Comisión concluyó que el
Estado no presentó información expresamente relacionada con las
recomendaciones. 4. Sometimiento a la Corte.- El 3 de mayo de
2012 la Comisión, sometió a la jurisdicción de la Corte la totalidad
de los hechos y violaciones de derechos humanos descritos en el
Informe de Fondo. La Comisión designó como sus delegados ante
la Corte a la Comisionada Dinah Shelton y a su entonces Secretario
Ejecutivo, Santiago A. Canton. Asimismo, indicó que Elizabeth Abi-

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Mershed, Secretaria Ejecutiva Adjunta, Isabel Madariaga y Fiorella
Melzi, actuarían como asesoras legales, así como también la
entonces asesora legal Karla I. Quintana Osuna. 5. Solicitudes de
la Comisión Interamericana.- Con base en lo anterior, la Comisión
solicitó a la Corte que declare la responsabilidad internacional del
Estado por la violación de: a) el artículo 4 de la Convención; b) el
artículo 5 de la Convención; c) el artículo 19 de la Convención, y d) el
artículo 24 de la Convención y el artículo 7 de la Convención de
Belém do Pará, todos ellos en relación con el artículo 1.1 de la
Convención, en perjuicio de María Isabel Veliz Franco. Además
solicitó que se declare la violación de: a) el artículo 5.1 de la
Convención; b) el artículo 8 de la Convención, y c) el artículo 25 de
la Convención, en relación con los artículos 24 y 1.1 del mismo
tratado, en perjuicio de la madre, hermanos y abuelos de María
Isabel. Finalmente, solicitó a este Tribunal que ordenara diversas
medidas de reparación. Por tanto, LA CORTE DECIDE, por
unanimidad, 1. Desestimar la excepción preliminar interpuesta por
el Estado relativa a la falta de competencia material de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos para conocer sobre el
artículo 7 de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar
y Erradicar la Violencia contra la Mujer, en los términos de los
párrafos 36 a 38 de la presente Sentencia. 2. Desestimar la
excepción preliminar interpuesta por el Estado sobre la falta de
agotamiento de recursos internos, en los términos de los párrafos
42 a 45 de la presente Sentencia. DECLARA, Por unanimidad, que:
1. El Estado violó su deber de garantizar el libre y pleno ejercicio de
los derechos a la vida e integridad personal, consagrados en los
artículos 4.1 y 5.1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en relación con los derechos del niño consagrados en el
artículo 19 de la Convención, y con la obligación general de
garantizar los derechos sin discriminación, contemplado en el
artículo 1.1 del mismo tratado, así como las obligaciones
contempladas en el artículo 7.b) de la Convención Interamericana
para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer , en
perjuicio de María Isabel Veliz Franco, en los términos de los
párrafos 132 a 158 de la presente Sentencia. 2. El Estado violó los
derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial,
consagrados en los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, y el derecho a la igualdad ante la ley
consagrado en el artículo 24 de la Convención, en relación con las
obligaciones generales contenidas en los artículos 1.1 y 2 de la
misma, y con los artículos 7.b) y 7.c) de la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra la Mujer, en perjuicio de Rosa Elvira Franco Sandoval, Leonel
Enrique Veliz Franco, José Roberto Franco, Cruz Elvira Sandoval
Polanco y Roberto Pérez, en los términos de los párrafos 178 a 225
de la presente Sentencia. 3. El Estado violó el derecho a la
integridad personal, consagrado en el artículo 5.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en relación con el artículo 1.1
de la misma, en perjuicio de Rosa Elvira Franco Sandoval, en los
términos de los párrafos 233 a 242 de la presente Sentencia. 4. No
procede pronunciarse sobre la alegada violación del derecho a la
libertad personal, reconocido en el artículo 7 de la Convención

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Americana sobre Derechos Humanos, en los términos del párrafo
145 de la presente Sentencia. 5. No procede pronunciarse sobre la
alegada violación de los derechos del niño, consagrado en el
artículo 19 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
en relación con el desarrollo de la investigación posterior al
hallazgo del cadáver de María Isabel Veliz Franco, en los términos
del párrafo 226 de la presente Sentencia. Y DISPONE por
unanimidad, que: 6. Esta Sentencia constituye per se una forma de
reparación. 7. El Estado deberá conducir eficazmente la
investigación y, en su caso, abrir el proceso penal correspondiente,
y de ser pertinente, otros que correspondieren para identificar,
procesar y, en su caso, sancionar a los responsables de los
vejámenes y privación de la vida de la niña María Isabel Veliz
Franco, en los términos del párrafo 251 de presente Sentencia. 8.
El Estado deberá, en el plazo de seis meses a partir de la
notificación de la presente Sentencia, publicar en el Diario Oficial
de Guatemala y en un diario de amplia circulación nacional, por una
sola vez el resumen oficial de la presente Sentencia.
Adicionalmente, el Estado deberá, dentro del mismo plazo,
publicar la presente Sentencia íntegramente en sitios web oficiales
del Poder Judicial, del Ministerio Público y de la Policía Nacional
Civil del Estado durante el período de un año. Todo ello, en los
términos del párrafo 256 de la presente Sentencia. 9. El Estado
deberá, en el plazo de un año a partir de la notificación de esta
Sentencia, realizar un acto de disculpas públicas, en los términos de
los párrafos 257 y 258 de la presente Sentencia. 10. El Estado
deberá, en un plazo razonable, elaborar un plan de fortalecimiento
calendarizado del INACIF, que incluya una asignación adecuada de
recursos para ampliar sus actividades en el territorio nacional y el
cumplimiento de sus funciones, en los términos del párrafo 268 de
la presente Sentencia. 11. El Estado deberá, en un plazo
razonable, implementar el funcionamiento de los “órganos
jurisdiccionales especializados” y de la fiscalía especializada, en los
términos del párrafo 270 de la presente Sentencia. 12. El Estado
deberá, en un plazo razonable, implementar programas y cursos
para funcionarios públicos pertenecientes al Poder Judicial,
Ministerio Público y Policía Nacional Civil que estén vinculados a la
investigación de actos de homicidio de mujeres sobre estándares
en materia de prevención, eventual sanción y erradicación de
homicidios de mujeres y capacitarlos sobre la debida aplicación de
la normativa pertinente en la materia, en los términos del párrafo
275 de la presente Sentencia. 13. El Estado debe brindar atención
médica o psicológica gratuita, de forma inmediata, adecuada y
efectiva, a través de instituciones estatales de salud especializadas,
a Rosa Elvira Franco Sandoval, si ella así lo desea, en los términos
del párrafo 280 de la presente Sentencia. 14. El Estado deberá,
dentro del plazo de un año a partir de la notificación de esta
Sentencia, pagar las cantidades fijadas en el párrafo 300 de la
presente Sentencia por concepto de indemnizaciones por daños
materiales e inmateriales, el reintegro de costas y gastos, en los
términos del párrafo 307, así como reintegrar al Fondo de
Asistencia Legal de Víctimas la cantidad establecida en el párrafo
315 de la presente Sentencia. 15. El Estado debe, dentro del plazo

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de un año contado a partir de la notificación de la presente
Sentencia, rendir al Tribunal un informe sobre las medidas
adoptadas para cumplir con la misma. 16. La Corte supervisará el
cumplimiento íntegro de esta Sentencia, en ejercicio de sus
atribuciones y en cumplimiento de sus deberes conforme a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, y dará por
concluido el presente caso una vez que el Estado haya dado cabal
cumplimiento a lo dispuesto en la misma. Redactada en español en
San José, Costa Rica, el 19 de mayo de 2014.
 Caso masacre de rio negro Vs Guatemala. INTRODUCCIÓN DE
LA CAUSA Y OBJETO DE LA CONTROVERSIA 1. El 30 de
noviembre de 2010, de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 51 y 61 de la Convención Americana y el artículo 35 del
Reglamento de la Corte, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (en adelante “la Comisión Interamericana” o “la
Comisión”) sometió a la jurisdicción de la Corte el caso Masacres de
Río Negro en contra de la República de Guatemala (en adelante “el
Estado” o “Guatemala”), iniciado en la petición presentada por la
Asociación para el Desarrollo Integral de las Víctimas de la Violencia
en las Verapaces (en adelante “ADIVIMA”) el 19 de julio de 2005. La
Comisión Interamericana aprobó el Informe de admisibilidad No.
13/08 el 5 de marzo de 2008 y, en los términos del artículo 50 de la
Convención, emitió el Informe de fondo No. 86/10 el 14 de julio de
2010 mediante el cual emitió una serie de recomendaciones para el
Estado. El Informe de fondo fue notificado a Guatemala el 30 de
julio de 2010, otorgándosele un plazo de 2 meses para informar
sobre el cumplimiento de las recomendaciones. El 4 de octubre de
2010 el Estado solicitó una prórroga de un mes para presentar
información sobre los avances en las recomendaciones efectuadas
por la Comisión. Esta prórroga fue otorgada el 30 de octubre de
2010, y la Comisión ordenó al Estado presentar su informe a más
tardar el 20 de noviembre de 2010. No obstante lo anterior, el
Estado no presentó el informe requerido, por lo que la Comisión
sometió el caso al Tribunal “por la falta de cumplimiento de las
recomendaciones por parte del Estado y la consecuente necesidad
de obtención de justicia en el caso”. La Comisión designó como
delegados a la Comisionada Dinah Shelton y a su entonces
Secretario Ejecutivo, Santiago A. Canton, y como asesores legales a
su Secretaria Ejecutiva Adjunta, Elizabeth Abi-Mershed, y a Karla I.
Quintana Osuna e Isabel Madariaga Cuneo, abogadas de la
Secretaría Ejecutiva. 2. Según indicó la Comisión Interamericana,
el presente caso versa sobre “la destrucción de la comunidad maya
de Río Negro, mediante una serie de masacres ejecutadas por el
Ejército de Guatemala y miembros de las Patrullas de Autodefensa
Civil en los años 1980 y 1982, así como [sobre] la persecución y
eliminación de sus miembros, y las posteriores violaciones en
contra de los sobrevivientes, incluida la falta de investigación de los
mencionados hechos. En especial, la Comisión presentó este caso
debido a la denegación de justicia desde la comisión de los hechos y
la consecuente impunidad que persiste hasta la fecha […]”.
Asimismo, la Comisión indicó que “dentro de los hechos [que se
ponen] en conocimiento de la Corte [se incluyen], entre otros, los
relativos a las desapariciones forzadas, el desplazamiento forzado,

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la integridad personal de los familiares y sobrevivientes, la
destrucción del tejido social de la comunidad, la falta de
identificación de las personas ejecutadas y desaparecidas […], la
consecuente falta de entierro de las mismas con base en las
tradiciones mayas, la imposibilidad de los sobrevivientes de
regresar a sus tierras, la falta de protección a los niños y niñas, el
señalamiento como “guerrilleros, base social de la guerrilla,
enemigos internos y subversivos”, la discriminación [y] la
[supuesta] falta de investigación imparcial y efectiva de la
multiplicidad de violaciones ocurridas durante y después de las
masacres”. La Comisión también alegó que los hechos del presente
caso “[…] se enmarcan en un contexto más general de masacres en
Guatemala, las cuales fueron planificadas por agentes estatales
dentro de una política de “tierra arrasada” dirigida por el Estado
guatemalteco contra el pueblo maya, calificado como “enemigo
interno”, en un contexto de discriminación y racismo […]”. 3. Con
base en lo anterior, la Comisión Interamericana solicitó al Tribunal
que declare la responsabilidad internacional del Estado de
Guatemala por la presunta violación de los derechos reconocidos en
los siguientes artículos de la Convención Americana: 3 (Derecho al
Reconocimiento de la Personalidad Jurídica), 4 (Derecho a la Vida),
5 (Integridad Personal), 6 (Prohibición de la Esclavitud y
Servidumbre), 7 (Libertad Personal), 8 (Garantías Judiciales), 11
(Protección de la Honra y de la Dignidad), 12 (Libertad de
Conciencia y de Religión), 16 (Libertad de Asociación), 17
(Protección a la Familia), 19 (Derechos del Niño), 21 (Derecho a la
Propiedad Privada), 22 (Derecho de Circulación y de Residencia), 24
(Igualdad ante la Ley) y 25 (Protección Judicial), en relación con la
obligación general de respeto y garantía de los derechos humanos
establecida en el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de
los miembros de la comunidad de Río Negro. Asimismo, solicitó
que se declare el incumplimiento de las obligaciones establecidas
en los artículos I de la Convención Interamericana sobre
Desaparición Forzada de Personas (en adelante “Convención sobre
Desaparición Forzada”); 1, 6 y 8 de la Convención Interamericana
para Prevenir y Sancionar la Tortura (en adelante “Convención
contra la Tortura”), y 7.b de la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer
“Convención de Belem do Pará”. Adicionalmente, la Comisión
Interamericana solicitó al Tribunal que ordene al Estado
determinadas medidas de reparación. 324. Por tanto, LA CORTE
DECIDE, por unanimidad, PUNTOS RESOLUTIVOS 1. Aceptar el
reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el
Estado, en los términos de los párrafos 17 a 28 del Fallo. 2. Admitir
la excepción preliminar interpuesta por el Estado sobre la falta de
competencia temporal de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos para conocer de las violaciones de derechos humanos
ocurridas antes del reconocimiento de la competencia temporal de
la Corte, en los términos de los párrafos 29 a 39 de la presente
Sentencia. DECLARA, por unanimidad que, 1. El Estado es
responsable por la violación de los derechos reconocidos en los
artículos 3, 4.1, 5.1, 5.2, y 7.1 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, en relación con el artículo 1.1 de la misma, y

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por el incumplimiento de las obligaciones establecidas en el artículo
I.a) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada
de Personas, en perjuicio de Ramona Lajuj, Manuel Chen Sánchez,
Aurelia Alvarado Ivoy, Cornelio Osorio Lajúj, Demetria Osorio
Tahuico, Fermin Tum Chén, Francisco Chen Osorio, Francísco
Sánchez Sic, Héctor López Osorio, Jerónimo Osorio Chen, Luciano
Osorio Chen, Pablo Osorio Tahuico, Pedro Chén Rojas, Pedro López
Osorio, Pedro Osorio Chén, Sebastiana Osorio Tahuico y Soterio
Pérez Tum y, adicionalmente a dichos artículos, por la violación del
derecho establecido en el artículo 19 de la Convención Americana,
en relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de Manuel
Chen Sánchez, de conformidad con lo expuesto en los párrafos 112
a 127 de la presente Sentencia. 2. El Estado es responsable por la
violación de los derechos reconocidos en los artículos 5.1, 11.1 y 11.2
de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación
con el artículo 1.1. de la misma, en perjuicio de María Eustaquia
Uscap Ivoy, en los términos de los párrafos 131 a 135 de este Fallo.
3. El Estado es responsable de la violación de los derechos
reconocidos en el artículo 5.1 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, en relación con los artículos 6, 17 y 1.1 de la
misma, en perjuicio de María Eustaquia Uscap Ivoy, y por la
violación del derecho reconocido en el artículo 5.1 de la Convención
Americana, en relación con los artículos 6, 17, 19 y 1.1 de la misma,
en perjuicio de Agustín Chen Osorio, Celestina Uscap Ivoy, Cruz
Pérez Osorio, Froilan Uscap Ivoy, Jesús Tecú Osorio, José Osorio
Osorio, Juan Chen Chen, Juan Chen Osorio, Juan Pérez Osorio, Juan
Uscap Ivoy, Juana Chen Osorio, Pedro Sic Sánchez, Silveria Lajuj
Tum, Tomasa Osorio Chen, Florinda Uscap Ivoy y Juan Osorio
Alvarado, de conformidad con lo expuesto en los párrafos 139 a 150
de la Sentencia. 4. El Estado es responsable de la violación del
derecho reconocido en el artículo 5.1 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 12.1 y 1.1 de
la misma, en perjuicio de los miembros de la comunidad de Río
Negro que viven en la colonia Pacux, de acuerdo a lo señalado en
los párrafos 153 a 165 de esta Sentencia. 5. El Estado es
responsable de la violación del derecho reconocido en el artículo
22.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en
relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de los
sobrevivientes de las masacres de Río Negro que habitan en la
colonia de Pacux, en los términos de lo indicado en los párrafos 172
a 184 de este Fallo. 6. El Estado es responsable de la violación de
los derechos reconocidos en los artículos 8.1 y 25.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con
el artículo 1.1 de la misma, así como por el incumplimiento de las
obligaciones establecidas en los artículos 1, 6 y 8 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, el artículo I.b)
de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de
Personas, y el artículo 7.b de la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, en
perjuicio de las víctimas del presente caso, en sus respectivas
circunstancias, de conformidad con lo establecido en los párrafos
189 a 237 de esta Sentencia. 7. El Estado es responsable de la
violación del derecho reconocido en el artículo 5.1 de la Convención

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Americana sobre Derechos Humanos, en relación con el artículo 1.1
de dicho instrumento, en perjuicio de los sobrevivientes de las
masacres de Río Negro, en los términos de lo indicado en los
párrafos 240 a 244 de este Fallo. 8. El Estado no es responsable de
la violación del derecho reconocido en el artículo 16 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, de conformidad
con lo establecido en los párrafos 167 y 168 de esta Sentencia. Y
DISPONE, por unanimidad que, 1. Esta Sentencia constituye per
se una forma de reparación. 2. El Estado debe investigar, sin mayor
dilación, de forma seria y efectiva los hechos que originaron las
violaciones declaradas en la presente Sentencia, con el propósito
de juzgar y, eventualmente, sancionar a los presuntos
responsables, en los términos de los párrafos 257 a 262 de este
Fallo. 3. El Estado debe realizar una búsqueda efectiva del paradero
de las víctimas desaparecidas forzadamente; elaborar un plan
riguroso para la búsqueda de los miembros de la comunidad de Río
Negro desaparecidos forzadamente, así como para la localización,
exhumación e identificación de las personas presuntamente
ejecutadas, y la determinación de las causas de muerte y posibles
lesiones previas, e implementar un banco de información genética,
de conformidad con lo establecido en los párrafos 265 a 271 de esta
Sentencia. 4. El Estado debe realizar las publicaciones indicadas en
los párrafos 274 y 275 del presente Fallo. 5. El Estado debe realizar
un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional
por los hechos del presente caso, de conformidad con lo
establecido en los párrafos 277 y 278 de esta Sentencia. 6. El
Estado debe realizar las obras de infraestructura y servicios básicos
a favor de los miembros de la comunidad de Río Negro que residen
en la colonia Pacux, en los términos de lo señalado en el párrafo 284
del presente Fallo. 7. El Estado debe diseñar e implementar un
proyecto para el rescate de la cultura maya Achí, de conformidad
con lo establecido en el párrafo 285 de esta Sentencia. 8. El Estado
debe brindar tratamiento médico y psicológico a las víctimas del
presente caso, de acuerdo a lo señalado en los párrafos 287 a 289
del presente Fallo. 9. El Estado debe pagar las cantidades fijadas
en los párrafos 309 y 317 de la presente Sentencia, por concepto de
indemnizaciones por daños materiales e inmateriales, y por el
reintegro de costas y gastos, en los términos de los referidos
párrafos y de los párrafos 318 a 323 de este Fallo. 10. El Estado debe
establecer un mecanismo adecuado para que otros miembros de la
comunidad de Río Negro posteriormente puedan ser considerados
víctimas de alguna violación de derechos humanos declarada en
este Fallo, y reciban reparaciones individuales y colectivas como las
que se ordenaron en esta Sentencia, de conformidad con los
párrafos 251 a 253 de la misma. 11. El Estado debe, dentro del plazo
de un año contado a partir de la notificación de esta Sentencia,
rendir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos un informe
sobre las medidas adoptadas para cumplir con la misma. 12. La
Corte supervisará el cumplimiento íntegro de este Fallo, en ejercicio
de sus atribuciones y en cumplimiento de sus deberes conforme a la
Convención Americana, y dará por concluido el presente caso una
vez que el Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en

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el mismo. Redactada en español e inglés, haciendo fe el texto en
español, en San José, Costa Rica, el 4 de septiembre de 2012.
 Caso de la masacre de las Dos Erres Vs Guatemala. 1. El 30 de
julio de 2008, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 51 y
61 de la Convención Americana, la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante “la Comisión” o “la Comisión
Interamericana”) sometió ante la Corte una demanda contra la
República de Guatemala (en adelante “el Estado” o “Guatemala”).
La petición inicial fue presentada por la Oficina de Derechos
Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG) y el Centro por
la Justicia y el Derecho Internacional (en adelante “CEJIL”) ante la
Comisión el 13 de septiembre de 1996. El 1 de abril de 2000 el
Estado y los representantes de las presuntas víctimas (en adelante
“los representantes”) pactaron un acuerdo en el marco de una
soluciónamistosa, mediante la cual el Estado reconoció su
responsabilidad internacional y se comprometió a reparar a las
presuntas víctimas. Sin embargo, el 20 de febrero de 2006 los
representantes manifestaron su voluntad de apartarse del acuerdo
de solución amistosa, por lo que se prosiguió con el trámite ante la
Comisión. El 14 de marzo de 2008 la Comisión aprobó el Informe de
Admisibilidad y Fondo No. 22/08, en los términos del artículo 50 de
la Convención. El informe recomendó al Estado que, entre otros,
realizara una investigación especial, rigurosa, imparcial y
efectivaque juzgara y sancionara a los responsables, así como que
removiera todos los obstáculos de hecho y de derecho que
mantenían el caso en la impunidad. Este informe fue notificado al
Estado el 30 de abril de 2008. Después de considerar queGuatemala
no había adoptado sus recomendaciones, la Comisión decidió
someter el presente caso a la jurisdicción de la Corte. La Comisión
designó a los señores Víctor Abramovich, Comisionado y Santiago
A. Canton, Secretario Ejecutivo, como Delegados, y a la señora
Elizabeth Abi-Mershed, Secretaria Ejecutiva Adjunta, y al señor
Juan Pablo Albán Alencastro y a la señora Isabel Madariaga como
asesores legales. 2. La demanda se relaciona con la supuesta falta
de debida diligencia en la investigación, juzgamiento y sanción de
los responsables de la masacre de 251 habitantes del Parcelamiento
de Las Dos Erres, la Libertad, Departamento de Petén, ocurrida
entre los días 6 a 8 de diciembre de 1982. Dicha masacre fue
ejecutada por miembros del grupo especializado de las fuerzas
armadas de Guatemala denominados kaibiles. Entre los habitantes
del Parcelamiento se encontraban niños, mujeres y hombres. Las
personas ejecutadas, habrían sufrido previamente golpes y
maltratos, así como muchas mujeres habrían sido violadas y
golpeadas hasta el punto de sufrir abortos. Adicionalmente, en el
contexto de la masacre uno de los Kaibiles que participó en ella,
sustrajo a un niño sobreviviente, se lo llevó a su casa, y lo registró
con sus apellidos. Recién en 1994 se iniciaron las investigaciones
sobre dicha masacre, en el marco de las cuales se realizaron algunas
diligencias de exhumación. Sin embargo, el supuesto uso
indiscriminado y permisivo de recursos judiciales, el retardo
injustificado por parte de las autoridades judiciales y la falta de una
investigación exhaustiva, juzgamiento, y sanción de los
responsables está pendiente hasta el día de hoy. 3. La Comisión

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solicitó a la Corte que declarara que el Estado es responsable por la
violación de los artículos 25 (Protección Judicial) y 8 (Garantías
Judiciales) de la Convención Americana, en relación con el artículo
1.1 (Obligación de Respetar los Derechos) del mismo instrumento,
en perjuicio de dos sobrevivientes de la masacre y 153 familiares de
las personas que fallecieron durante la misma. Asimismo, la
Comisión solicitó al Tribunal que ordenara al Estado la adopción de
varias medidas de reparación no pecuniarias, así como el pago de
las costas y gastos del presente caso que se hayan originado y se
originen ante la Corte Interamericana. 4. El 12 de noviembre de
2008 los representantes, CEJIL y la Asociación de Familiares de
Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (en adelante
“FAMDEGUA”), presentaron su escrito de solicitudes, argumentos y
pruebas (en adelante “escrito de solicitudes y argumentos”).
Además de lo indicado por la Comisión, los representantes
sostuvieron, inter alia, que el Estado es responsable por la violación
de los derechos reconocidos en: a) los artículos 8 y 25 (Garantías
Judiciales y Protección Judicial) de la Convención, en relación con
los artículos 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos) y 2 (Deber de
Adoptar Disposiciones de Derecho Interno) de ese tratado, en
perjuicio de las víctimas de la masacre y sus familiares, por: i) el
supuesto retardo injustificado en la investigación de los hechos, y ii)
la presunta falta de imparcialidad del tribunal que resolvió uno de
los amparos; b) los artículos 8 y 25 (Garantías Judiciales y
Protección Judicial) de la Convención, en relación con el
incumplimiento del artículo 1.1 (Obligación de Respetar los
Derechos) de ese tratado y los artículos 1, 6 y 8 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura (en adelante
“CIPST” o “Convención Interamericana contra la Tortura”), en
perjuicio de las víctimas de la masacre y sus familiares y el artículo
7.b) de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer (en adelante “Convención de
Belem Do Pará), en perjuicio de las víctimas mujeres, por la
supuesta falta de una investigación seria y exhaustiva de todos los
hechos y responsables de la masacre; c) los artículos 8 y 25
(Garantías Judiciales y Protección Judicial) de la Convención, en
relación con el incumplimiento del artículo 1.1 (Obligación de
Respetar los Derechos) de ese tratado, en perjuicio de las víctimas
de la masacre y sus familiares, por: i) haber obstaculizado las
investigaciones, y ii) no haber ejecutado las órdenes de captura
dictadas contra algunos de los presuntos partícipes en los hechos;
d) los artículos 8, 25 y 13 (Garantías Judiciales, Protección Judicial y
Libertad de Pensamiento y Expresión) de la Convención, en
concordancia con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar los
Derechos) de ese tratado, en perjuicio de los familiares porque a la
fecha desconocen la verdad de lo ocurrido a sus seres queridos y la
identidad de los responsables; e) el artículo 4 (Derecho a la Vida) de
la Convención, en relación con el artículo 1.1 (Obligación de
Respetar los Derechos) de ese tratado, en perjuicio de las víctimas
de la masacre, respecto de la supuesta inadecuada investigación de
su ejecución; f) el artículo 5 (Derecho a la Integridad Personal) de la
Convención, en relación con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar
los Derechos) de ese instrumento, en perjuicio de las víctimas de la

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masacre, respecto de la presunta falta de investigación de los actos
de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes de los que
supuestamente fueron objeto; g) el artículo 5 (Derecho a la
Integridad Personal) de la Convención, en relación con el artículo
1.1 (Obligación de Respetar los Derechos) de ese instrumento, en
perjuicio de los familiares de las víctimas de la masacre por el
sufrimiento causado a raíz de la supuesta impunidad en que se han
mantenido los hechos, y h) el artículo 19 (Derechos del Niño) de la
Convención, en relación con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar
los Derechos) de ese tratado, en perjuicio de los dos sobrevivientes
de la Masacre, así como la violación de los artículos 17 (Protección a
la Familia) y 18 (Derecho al Nombre) de la Convención, en relación
con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos) de dicho
instrumento, respecto de uno de los sobrevivientes. 5. Finalmente,
los representantes solicitaron al Tribunal que ordenara al Estado la
adopción de varias medidas de reparación pecuniarias y no
pecuniarias, así como el pago de las costas y gastos del presente
caso incurridos tanto a nivel nacional como internacional a partir
del mes de abril del año 2000. Aclararon que CEJIL y FAMDEGUA
representan a 59 presuntas víctimas, incluyendo a uno de los
sobrevivientes, por lo que la Comisión representa a 96 presuntas
víctimas. 6. El 20 de enero de 2009 el Estado presentó su escrito de
excepción preliminar, contestación de la demanda y observaciones
al escrito de solicitudes y argumentos (en adelante “contestación
de la demanda”). Señaló que “manif[estaba] su aceptación parcial a
los hechos denunciados por la […] Comisión [y las violaciones]
alegadas en los artículos 8 y 25 de la [Convención,] en relación con
el deber consagrado en el artículo 1.1 [de la misma]”. No obstante,
interpuso una excepción preliminar relacionada con la supuesta
incompetencia ratione temporis de la Corte, en la cual alegó que “los
hechos constitutivos de las violaciones denunciadas en contra de
los derechos contenidos en los artículos 4, 5, 17, 18 y 19 de la
Convención […] ocurrieron entre los días 6 y 8 de diciembre de 1982
y el reconocimiento de la jurisdicción contenciosa de la Corte […]
ocurrió con posterioridad”. El 2 de octubre de 2008 el Estado
designó a la señora Delia Marina Dávila Salazar como Agente, y a la
señora Carol Angélica Quirós Ortiz como Agente Alterna para el
presente caso. El 29 de mayo de 2009 el Estado sustituyó a la
Agente Alterna por la señora María Elena de Jesús Rodríguez
López. 7. El 4 de marzo de 2009 la Comisión y los representantes
presentaron sus alegatos sobre el allanamiento y la excepción
preliminar interpuesta por el Estado, de conformidad con el artículo
38.4 del Reglamento. PUNTOS RESOLUTIVOS Por tanto, LA
CORTE DECIDE: Por unanimidad, 1. Desestimar parcialmente la
excepción preliminar ratione temporis interpuesta por el Estado, de
conformidad con los párrafos 44 a 51 de la presente Sentencia. Y
DECLARA, Por unanimidad, que: 1. Acepta el reconocimiento
parcial de responsabilidad internacional efectuado por el Estado, en
los términos de los párrafos 28 a 38 de la presente Sentencia. 2. El
Estado violó los derechos a las garantías y protección judicial
consagrados en los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en relación con el artículo 1.1 de la
misma, y violó las obligaciones establecidas en los artículos 1, 6 y 8

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de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
Tortura y en el artículo 7.b) de la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, en
perjuicio de las 155 víctimas del presente caso, en sus respectivas
circunstancias, en los términos de los párrafos 69 a 154 de este
Fallo. 3. El Estado incumplió la obligación de respetar los derechos y
el deber de adoptar disposiciones de derecho interno, consagrados,
respectivamente, en los artículos 1.1 y 2 de la Convención
Americana de Derechos Humanos, en los términos de los párrafos
106 a 124 y 152 a 154 de la presente Sentencia. 4. El Estado violó
los derechos a la protección a la familia y al nombre consagrados en
los artículos 17 y 18 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en relación con los artículos 1.1 y 19 de la misma, en
perjuicio de Ramiro Antonio Osorio Cristales, en los términos de los
párrafos 169 a 200 de la presente Sentencia. 5. El Estado violó el
derecho a la integridad personal consagrado en el artículo 5.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con
el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de las 153 víctimas, en los
términos de los párrafos 204 a 217 de la presente Sentencia.
Asimismo, el Estado violó el derecho a la integridad personal
consagrado en el artículo 5.1 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, en relación con los artículos 1.1 y 19 de la
misma, en perjuicio de Ramiro Antonio Osorio Cristales y Salomé
Armando Gómez Hernández, en los términos de los párrafos 214 a
217 del presente Fallo. 6. No corresponde emitir un
pronunciamiento sobre la alegada violación del derecho a la
propiedad consagrado en el artículo 21 de la Convención, de
conformidad con el párrafo 222 de la presente Sentencia. Y
DISPONE: Por unanimidad, que: 7. Esta Sentencia constituye, per
se, una forma de reparación. 8. El Estado debe investigar, sin
mayor dilación, de forma seria y efectiva los hechos que originaron
las violaciones declaradas en la presente Sentencia, con el
propósito de juzgar y, eventualmente, sancionar a los presuntos
responsables, en los términos de los párrafos 231 a 236 de este
Fallo. 9. El Estado debe iniciar las acciones disciplinarias,
administrativas o penales que sean pertinentes, de acuerdo con su
legislación interna, contra las autoridades del Estado que puedan
haber cometido y obstaculizado la investigación de los hechos, en
los términos del párrafo 233.d) de la presente Sentencia. 10. El
Estado debe adoptar las medidas pertinentes para reformar la Ley
de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad en
Guatemala, en los términos de los párrafos 238 a 242 de la presente
Sentencia. 11. El Estado debe proceder a la exhumación,
identificación y entrega de los restos de las personas fallecidas en la
masacre de Las Dos Erres a sus familiares, en los términos de los
párrafos 244 a 249 de la presente Sentencia. 12. El Estado deberá
implementar cursos de capacitación en derechos humanos a
diversas autoridades estatales, en los términos de los párrafos 251 a
254 de la presente Sentencia. 13. El Estado debe publicar, por una
sola vez, en el Diario Oficial y en otro diario de circulación nacional,
los Capítulos I, VIII; IX y X; el párrafo 222 del Capítulo XI, y los
párrafos 225, 229 a 236, 238 a 242, 244 a 249, 251 a 254, 256, 259 a
264, 265, 268 a 270, 271 a 274 y 283 a 291 del Capítulo XII, de la

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presente Sentencia, incluyendo los nombres de cada capítulo y del
apartado respectivo - sin las notas al pie de página
correspondientes, y la parte resolutiva de la misma.
Adicionalmente el presente Fallo se deberá publicar íntegramente,
al menos por un año, en un sitio web oficial del Estado adecuado, en
los términos del párrafo 256 del Fallo. 14. El Estado debe realizar
los actos públicos ordenados, en los términos de los párrafos 259 a
264 de la presente Sentencia. 15. El Estado debe levantar un
monumento, en los términos del párrafo 265 de la presente
Sentencia. 16. El Estado debe brindar el tratamiento médico y
psicológico que requieran las 155 víctimas, en los términos de los
párrafos 268 a 270 de la presente Sentencia. 17. El Estado debe
crear una página web de búsqueda de niños sustraídos y retenidos
ilegalmente, en los términos de los párrafos 271 a 274 del Fallo. 18.
El Estado debe pagar las cantidades fijadas en los párrafos 292 a
295 y 303 y 304 de la misma, por concepto de indemnización por
daño inmaterial y reintegro de costas y gastos, en los términos de
los párrafos 278 a 295, 300 a 304 y 305 de la presente Sentencia. 19.
La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de esta Sentencia, en
ejercicio de sus atribuciones y en cumplimiento de sus deberes
conforme a la Convención Americana, y dará por concluido el
presente caso una vez que el Estado haya dado cabal cumplimiento
a lo dispuesto en la misma. El Estado deberá presentar, dentro del
plazo de un año contado a partir de la notificación de esta
Sentencia, un informe sobre las medidas adoptadas para cumplir
con la misma. El Juez Cadena Rámila hizo conocer a la Corte su
Voto Razonado Concurrente, el cual acompaña la presente
Sentencia. Redactada en español e inglés haciendo fe el texto en
español, en San José, Costa Rica, el 24 de noviembre de 2009.
 Caso Molina Theissen Vs Guatemala. 1. El 4 de julio de 2003 la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la
Comisión” o “la Comisión Interamericana”) sometió ante la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante “la Corte”, “la
Corte Interamericana” o “el Tribunal”) una demanda contra el
Estado de Guatemala (en adelante “el Estado” o “Guatemala”), la
cual se originó en la denuncia No. 12.101, recibida en la Secretaría
de la Comisión el 8 de septiembre de 1998. 2. La Comisión
presentó la demanda con base en el artículo 51 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos (en adelante “la Convención
Americana” o “la Convención”), con el fin de que la Corte decidiera
si el Estado violó los artículos 4 (Derecho a la Vida), 5 (Derecho a la
Integridad Personal), 7 (Derecho a la Libertad Personal), 8
(Garantías Judiciales), 19 (Derechos del Niño) y 25 (Protección
Judicial), todos ellos en conexión con el artículo 1.1 (Obligación de
Respetar los Derechos), de la Convención Americana, e incumplió la
obligación consagrada en el artículo I de la Convención
Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas (en
adelante “la Convención Interamericana sobre Desaparición
Forzada”). Dicha demanda se relaciona con la “desaparición
forzada de Marco Antonio Molina Theissen, un niño de 14 años de
edad, que fue secuestrado de la casa de sus padres por miembros
del Ejército de Guatemala el 6 de octubre de 1981”. 3. Asimismo, la
Comisión solicitó a la Corte que ordenara al Estado que adoptara

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las reparaciones pecuniarias y no pecuniarias que los
representantes de la víctima y sus familiares reclaman. Por último,
solicitó a la Corte Interamericana que ordenara al Estado el pago de
las costas originadas en la tramitación del caso tanto a nivel
nacional como a nivel internacional ante los órganos del sistema
interamericano de protección de derechos humanos. P UNTOS
RESOLUTIVOS Por tanto, LA CORTE, por unanimidad,
DECLARA QUE: 1. esta Sentencia constituye per se una forma
de reparación, en los términos del párrafo 66 de la presente
Sentencia. Y DISPONE QUE: 2 el Estado debe localizar y hacer
entrega de los restos mortales de Marco Antonio Molina Theissen a
sus familiares, en los términos de los párrafos 85 y 98 de la presente
Sentencia; 3. el Estado debe investigar efectivamente los hechos
del presente caso, con el fin de identificar, juzgar y sancionar a los
autores materiales e intelectuales de la desaparición forzada de
Marco Antonio Molina Theissen y el resultado de este proceso debe
ser públicamente divulgado, en los términos de los párrafos 78 a 84
y 98 de la presente Sentencia; 4. el Estado debe publicar dentro del
plazo de tres meses, contados a partir de la notificación de la
presente Sentencia, al menos por una vez, en el Diario Oficial, y en
otro diario de circulación nacional, tanto la Sección denominada
Hechos Establecidos del Capítulo V como los puntos resolutivos
Primero a Quinto de la sentencia de fondo dictada por la Corte el 4
de mayo de 2004, así como el Capítulo VI titulado Hechos
Probados, sin las notas al pie, y los puntos resolutivos Primero a
Octavo de la presente Sentencia, en los términos del párrafo 86 de
la presente Sentencia; 5. el Estado debe realizar, en presencia de
sus altas autoridades, un acto público de reconocimiento de su
responsabilidad internacional en relación con los hechos de este
caso y en desagravio de Marco Antonio Molina Theissen y sus
familiares, en los términos de los párrafos 87 y 98 de la presente
Sentencia; 6. el Estado deberá designar un centro educativo
existente, ubicado en la Ciudad de Guatemala con un nombre que
aluda a los niños desaparecidos durante el conflicto armado
interno, y colocar en dicho centro una placa en memoria de Marco
Antonio Molina Theissen, en los términos de los párrafos 88 y 98 de
la presente Sentencia; 7. el Estado debe crear un procedimiento
expedito que permita obtener la declaración de ausencia y
presunción de muerte por desaparición forzada, en los términos
de los párrafos 91.a) y 98 de la presente Sentencia; 8. el Estado
debe adoptar las medidas legislativas, administrativas y de
cualquier otra índole que sean necesarias para crear un sistema
de información genética, en los términos de los párrafos 91.b) y
98 de la presente Sentencia; 9. el Estado debe pagar la cantidad
total de US$275.400,00 (doscientos setenta y cinco mil
cuatrocientos dólares de los Estados Unidos de América) o su
equivalente en moneda guatemalteca por concepto de
indemnización del daño material, en los términos de los párrafos
56 a 61 de la presente Sentencia, distribuida de la siguiente
manera: a) a Emma Theissen Álvarez Vda. de Molina, en condición
de madre de Marco Antonio Molina Theissen y cónyuge supérstite
y, a Ana Lucrecia Molina Theissen, a María Eugenia Molina Theissen
y a Emma Guadalupe Molina Theissen, en condición de hijas de

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Carlos Augusto Molina Theissen, la cantidad de US $100.000,00
(cien mil dólares de los Estados Unidos de América) o su
equivalente en moneda guatemalteca, en los términos de los
párrafos 56, 57 y 61 de la presente Sentencia; b) a Emma Theissen
Álvarez Vda. de Molina, la cantidad de US $40.280,00 (cuarenta mil
doscientos ochenta dólares de los Estados Unidos de América) o su
equivalente en moneda guatemalteca, en los términos de los
párrafos 58.1, 59, 60 y 61 de la presente Sentencia; c) a Emma
Theissen Álvarez Vda. de Molina, en condición de cónyuge
supérstite y a Ana Lucrecia Molina Theissen, a María Eugenia
Molina Theissen y a Emma Guadalupe Molina Theissen, en
condición de hijas de Carlos Augusto Molina Theissen, la cantidad
de US $40.280,00 (cuarenta mil doscientos ochenta dólares de los
Estados Unidos de América) o su equivalente en moneda
guatemalteca, en los términos de los párrafos 58.1, 59, 60 y 61 de la
presente Sentencia; d) a Ana Lucrecia Molina Theissen, la cantidad
de US $26.280,00 (veintiséis mil doscientos ochenta dólares de los
Estados Unidos de América) o su equivalente en moneda
guatemalteca, en los términos de los párrafos 58 a 61 de la presente
Sentencia; e) a María Eugenia Molina Theissen, la cantidad de US
$28.280,00 (veintiocho mil doscientos ochenta dólares de los
Estados Unidos de América) o su equivalente en moneda
guatemalteca, en los términos de los párrafos 58 a 61 de la presente
Sentencia; y f) a Emma Guadalupe Molina Theissen, la cantidad de
US $40.280,00 (cuarenta mil doscientos ochenta dólares de los
Estados Unidos de América) o su equivalente en moneda
guatemalteca, en los términos de los párrafos 58 a 61 de la presente
Sentencia; 10. el Estado debe pagar la cantidad total de US
$415.000,00 (cuatrocientos quince mil dólares de los Estados
Unidos de América) o su equivalente en moneda guatemalteca, por
concepto de indemnización del daño inmaterial, en los términos de
los párrafos 67 a 73 de la presente Sentencia, distribuida de la
siguiente manera: a) a Emma Theissen Álvarez Vda. de Molina, en
condición de madre de Marco Antonio Molina Theissen y cónyuge
supérstite y, a Ana Lucrecia Molina Theissen, María Eugenia Molina
Theissen y Emma Guadalupe Molina Theissen, en condición de hijas
de Carlos Augusto Molina Theissen, la cantidad de US $100.000,00
(cien mil dólares de los Estados Unidos de América) o su
equivalente en moneda guatemalteca, en los términos de los
párrafos 67 y 73 de la presente Sentencia; b) a Emma Theissen
Álvarez Vda. de Molina la cantidad de US $65.000,00 (sesenta y
cinco mil de los Estados Unidos de América) o su equivalente en
moneda guatemalteca, en los términos de los párrafos 68 a 73 de la
presente Sentencia; c) a Emma Theissen Álvarez Vda. de Molina, en
condición de cónyuge supérstite y, a Ana Lucrecia Molina Theissen,
María Eugenia Molina Theissen y Emma Guadalupe Molina
Theissen, en condición de hijas de Carlos Augusto Molina Theissen,
la cantidad de US $55.000,00 (cincuenta y cinco mil dólares de los
Estados Unidos de América) o su equivalente en moneda
guatemalteca, en los términos de los párrafos 68, 69, 70 y 73 de la
presente Sentencia; d) a Ana Lucrecia Molina Theissen, la cantidad
de US $65.000,00 (sesenta y cinco mil dólares de los Estados
Unidos de América) o su equivalente en moneda guatemalteca, en

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los términos de los párrafos 68 a 73 de la presente Sentencia; e) a
María Eugenia Molina Theissen, la cantidad de US $65.000,00
(sesenta y cinco mil dólares de los Estados Unidos de América) o su
equivalente en moneda guatemalteca, en los términos de los
párrafos 68 a 73 de la presente Sentencia; y f) a Emma Guadalupe
Molina Theissen, la cantidad de US $65.000,00 (sesenta y cinco mil
dólares de los Estados Unidos de América) o su equivalente en
moneda guatemalteca, en los términos de los párrafos 68 a 73 de la
presente Sentencia; 11. el Estado debe pagar la cantidad total de
US $7.600,00 (siete mil seiscientos dólares de los Estados Unidos de
América) o su equivalente en moneda guatemalteca, la cual deberá
ser entregada a Emma Theissen Álvarez Vda. de Molina, madre de
la víctima, por concepto de costas y gastos en el proceso interno y
en el procedimiento internacional ante el sistema interamericano
de protección de los derechos humanos, en los términos del párrafo
97 de la presente Sentencia; 12. el Estado debe pagar la cantidad
total de la indemnización ordenada por concepto de daño material,
daño inmaterial, y costas y gastos establecidos en la presente
Sentencia, sin que ninguno de los rubros que la componen pueda
ser objeto de impuesto, gravamen o tasa actualmente existente o
que pudiera decretarse en el futuro; 13. el Estado debe cumplir las
medidas de reparación y de reembolso de gastos dispuestas en los
puntos resolutivos 5, 6, 9, 10 y 11 de la presente Sentencia, dentro
del plazo de un año contado a partir de la notificación de ésta; 14.
en caso de que el Estado incurriese en mora, debe pagar un interés
sobre la cantidad adeudada que corresponderá al interés bancario
moratorio en Guatemala, en los términos del párrafo 104 de la
presente Sentencia; 15. la Corte supervisará la ejecución de esta
Sentencia y dará por concluido el presente caso una vez que el
Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto en la misma.
Dentro del plazo de un año contado a partir de la notificación de
esta Sentencia, el Estado debe rendir al Tribunal un informe sobre
las medidas tomadas para darle cumplimiento, en los términos del
párrafo 105 de la presente Sentencia.
 Caso Myrna Mack Chang Vs Guatemala. INTRODUCCIÓN DE LA
CAUSA El 19 de junio de 2001 la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante “la Comisión” o “la Comisión
Interamericana”) sometió ante la Corte una demanda contra el
Estado de Guatemala (en adelante “el Estado” o “Guatemala”), la
cual se originó en la denuncia Nº 10.636, recibida en la Secretaría de
la Comisión el 12 de septiembre de 1990. La Comisión presentó la
demanda con base en el artículo 51 de la Convención Americana,
con el fin de que la Corte decidiera si el Estado violó los artículos 4
(Derecho a la Vida), 8 (Garantías Judiciales), 25 (Protección Judicial)
en conjunción con el artículo 1.1 (Obligación de Respetar los
Derechos) de la Convención Americana en perjuicio de Myrna
Elizabeth Mack Chang (en adelante “Myrna Mack Chang”) y sus
familiares, “en razón de la ejecución extrajudicial de Myrna Mack
Chang [ocurrida] el 11 de septiembre de 1990 en Ciudad de
Guatemala”. Asimismo, la Comisión solicitó a la Corte que ordene al
Estado adoptar todas las reparaciones pecuniarias y no pecuniarias
indicadas en la demanda. Por último, solicitó que la Corte
Interamericana ordene a Guatemala el pago de las costas

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originadas en la tramitación del caso tanto a nivel nacional como a
nivel internacional ante los órganos del Sistema Interamericano de
Protección de Derechos Humanos. Según la Comisión, Guatemala
es responsable de la privación arbitraria del derecho a la vida de
Myrna Mack Chang, toda vez que el asesinato de la víctima,
perpetrado el día 11 de septiembre de 1990, fue consecuencia de
una operación de inteligencia militar, que obedeció a un plan previo
y cuidadosamente elaborado por el alto mando del Estado Mayor
Presidencial. Dicho plan consistió, en primer lugar, en seleccionar a
la víctima de manera precisa debido a su actividad profesional; en
segundo lugar, en asesinar brutalmente a Myrna Mack Chang; y en
tercer lugar, en encubrir a los autores materiales e intelectuales del
asesinato, entorpecer la investigación judicial y dejar en la medida
de lo posible el asesinato inmerso en la impunidad. La Comisión
agregó que el Estado no ha utilizado todos los medios a su
disposición para realizar una investigación seria y efectiva que sirva
de base para el esclarecimiento completo de los hechos, el
procesamiento, juzgamiento y sanción de todos los responsables,
tanto autores materiales como intelectuales, dentro de un plazo
razonable. Esta situación se ha visto agravada por la existencia y
tolerancia por parte del Estado guatemalteco de mecanismos de
hecho y de derecho que obstaculizan una adecuada administración
de justicia. COMPETENCIA Guatemala es Estado Parte en la
Convención Americana desde el 25 de mayo de 1978 y reconoció la
competencia contenciosa de la Corte el 9 de marzo de 1987. Por lo
tanto, la Corte es competente para conocer del presente caso, en
los términos de los artículos 62 y 63.1 de la Convención.

14. JURISPRUDENCIA DE LA CORTE INTERAMERICANA SOBRE EL


PROCESO PENAL Y GARANTÍAS JUDICIALES: ASPECTOS GENERALES
DEL ARTÍCULO 8.1 En el presente apartado se tratan los aspectos
generales relativos al concepto y alcance que la Corte IDH ha dado al
concepto de garantías judiciales. Estas precisiones son relevantes, pues a
lo largo de su jurisprudencia la Corte IDH ha ido precisando la extensión de
estas garantías no solo en el ámbito judicial, sino en cualquier
procedimiento donde se decidan derechos de las personas. Además, en
este apartado se desarrolla la vinculación del debido proceso legal con
otros derechos, como el derecho de acceso a la justicia.
Concepto de “debido proceso legal” Corte IDH. Garantías judiciales en
estados de emergencia (Arts. 27.2, 25 y 8 Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC--‐-9/87 de 6 de octubre de
1987. Serie A No. 9 El artículo 8 de la Convención en su párrafo 1 señala
que: Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y
dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente,
independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la
sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra ella, o para la
determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal
o de cualquier otro carácter. Este artículo, cuya interpretación ha sido
solicitada expresamente, es denominado por la Convención "Garantías
Judiciales", lo cual puede inducir a confusión porque en ella no se consagra
un medio de esa naturaleza en sentido estricto. En efecto, el artículo 8 no
contiene un recurso judicial propiamente dicho, sino el conjunto de
requisitos que deben observarse en las instancias procesales para que

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pueda hablarse de verdaderas y propias garantías judiciales según la
Convención. Este articulo 8 reconoce el llamado "debido proceso legal",
que abarca las condiciones que deben cumplirse para asegurar la adecuada
defensa de aquellos cuyos derechos u obligaciones están bajo
consideración judicial. Esta conclusión se confirma con el sentido que el
artículo 46.2. a) da a esa misma expresión, al establecer que el deber de
interponer y agotar los recursos de jurisdicción interna, no es aplicable
cuando no exista en la legislación interna del Estado de que se trata el
debido proceso legal para la protección del derecho o derechos que se
alega han sido violados. Corte IDH. Excepciones al agotamiento de los
recursos internos (Arts. 46.1, 46.2. a y 46.2. b, Convención Americana
sobre Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC--‐-11/90 de 10 de
agosto de 1990. Serie A No. 11 Ese deber de organizar el aparato
gubernamental y de crear las estructuras necesarias para la garantía de los
derechos está relacionado, en lo que a asistencia legal se refiere, con lo
dispuesto en el artículo 8 de la Convención. Este articulo distingue entre
acusación [es] penal [es] y procedimientos de orden civil, laboral, fiscal o de
cualquier otro carácter. Aun cuando ordena que toda persona tiene derecho
a ser oída, con las debidas garantías... por un juez o tribunal en ambas
circunstancias, estipula adicionalmente, en los casos de delitos, unas
garantías mínimas. El concepto del debido proceso en casos penales
incluye, entonces, por lo menos, esas garantías mínimas. Al denominarlas
mínimas la Convención presume que, en circunstancias específicas, otras
garantías adicionales pueden ser necesarias si se trata de un debido
proceso legal. En el mismo sentido: Caso Lori Berenson Mejía Vs. Perú.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de 2004. Serie
C No. 1191, párr.176. En materias que conciernen con la determinación de
[los] derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro
carácter el articulo 8 no especifica garantías mínimas, como lo hace en el
numeral 2 al referirse a materias penales. Sin embargo, el concepto de
debidas garantías se aplica también a esos ordenes y, por ende, en ese tipo
de materias el individuo tiene derecho también al debido proceso que se
aplica en materia penal. Cabe señalar aquí que las circunstancias de un
procedimiento particular, su significacion, su carácter y su contexto en un
sistema legal particular, son factores que fundamentan la determinación
de si la representación legal es o no necesaria para el debido proceso.
Corte IDH. Caso del Tribunal Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 31 de enero de 2001. Serie C No. 71. Si bien el
articulo 8 de la Convencion Americana se titula “Garantias Judiciales”, su
aplicación no se limita a los recursos judiciales en sentido estricto, “sino el
conjunto de requisitos que deben observarse en las instancias procesales3”
a efecto de que las personas puedan defenderse adecuadamente ante
cualquier tipo de acto emanado del Estado que pueda afectar sus
derechos. En el mismo sentido: Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C No. 744,
párr.102; Caso Yatama Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de junio de 2005. Serie C No. 127,
párr. 147; Caso Claude Reyes y otros Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No. 151, párr. 116. De
conformidad con la separación de los poderes públicos que existe en el
Estado de Derecho, si bien la función jurisdiccional compete
eminentemente al Poder Judicial, otros órganos o autoridades publicas
pueden ejercer funciones del mismo tipo. Es decir, que cuando la

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Convencion se refiere al derecho de toda persona a ser oida por un “juez o
tribunal competente” para la “determinación de sus derechos”, esta
expresión se refiere a cualquier autoridad publica, sea administrativa,
legislativa o judicial, que a través de sus resoluciones determine derechos y
obligaciones de las personas. Por la razón mencionada, esta Corte
considera que cualquier órgano del Estado que ejerza funciones de
carácter materialmente jurisdiccional, tiene la obligación de adoptar
resoluciones apegadas a las garantías del debido proceso legal en los
términos del articulo 8 de la Convencion Americana. En el mismo sentido:
Caso Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 2 de febrero de 2001. Serie C No. 72, párr. 124; Caso Ivcher
Bronstein Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero
de 2001. Serie C No. 74, párr. 104; Condición Jurídica y Derechos de los
Migrantes Indocumentados. Opinión Consultiva OC--‐-18/03 de 17 de
septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 126; Caso Palamara Iribarne Vs.
Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de noviembre de 2005.
Serie C No. 135, párr. 164; Caso López Álvarez Vs. Honduras. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141,
párr. 148; Caso Claude Reyes y otros Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No. 151, párr. 126; Caso Apitz
Barbera y otros (“Corte Primera de lo Contencioso Administrativo”) Vs.
Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 5 de agosto de 2008. Serie C No. 182, párr. 46; Caso Fernández Ortega y
otros. Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de agosto de 2010 Serie C No. 215, párr. 175; Caso Rosendo
Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2010 Serie C No. 216, párr. 159; Caso Ibsen
Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 1 de septiembre de 2010 Serie C No. 217, párr. 165; Caso Vélez Loor Vs.
Panamá. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 23 de noviembre de 2010 Serie C No. 218, párr. 108 y 141; Caso Barbani
Duarte y Otros Vs. Uruguay. Fondo Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de
octubre de 2011. Serie C No. 234, párr. 118; Caso del Tribunal Constitucional
(Camba Campos y otros) Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2013. Serie C No. 268,
párr. 166. Corte IDH. Caso Yvon Neptune Vs. Haití. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 6 de mayo de 2008. Serie C No. 180. El articulo 8 de
la Convencion que se refiere a las garantías judiciales establece los
lineamientos del llamado “debido proceso legal”, que consiste inter alia en
el derecho de toda persona a ser oida con las debidas garantías y dentro de
un plazo razonable por un juez o tribunal competente, independiente e
imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciación de
cualquier acusación penal formulada en su contra. En este caso es
necesario enfatizar que dicha norma implica que el juez o tribunal
encargado del conocimiento de una causa debe ser, en primer lugar,
competente, además de independiente e imparcial. Mas especificamente,
esta Corte ha señalado que “toda persona sujeta a un juicio de cualquier
naturaleza ante un órgano del Estado deberá contar con la garantía de que
dicho órgano […] actue en los términos del procedimiento legalmente
previsto para el conocimiento y la resolución del caso que se le somete”. En
el presente caso, resulta irrazonable para este Tribunal que los órganos de
administración de justicia de un Estado Parte en la Convencion Americana
sometan a un proceso penal a una persona y la priven de libertad durante

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mas de dos anos sin haber determinado con certeza su propia competencia
en relación con la via establecida en el derecho interno para estos efectos.
Ademas, la falta de determinación del tribunal competente de manera
oportuna se ve agravada por el hecho de que la decisión de la Corte de
Apelaciones de Gonaives aun no le ha sido debidamente notificada a varios
meses de haber sido dictada, respecto de lo cual no ha sido aportada
explicación satisfactoria alguna. En tanto no lo sea, su contenido se hace
impracticable, su efecto útil resulta nugatorio y abstracto, situación que
ocasiona o perpetua un injustificable retardo en el acceso a la justicia. Este
Tribunal entiende que una persona sobre la cual exista imputación de
haber cometido un delito tiene el derecho, en los términos del articulo 8.1
de la Convencion, en caso de ser penalmente perseguida, a ser puesta sin
demora a disposición del órgano de justicia o de investigación
competente, tanto para posibilitar la sustanciación de los cargos que pesan
en su contra, en su caso, como para la consecución de los fines de la
administración de justicia, en particular la averiguación de la verdad. La
razón de esto es que la persona se encuentra sujeta a imputación y en un
estado de incertidumbre que hace necesario que su situación jurídica sea
sustanciada y resuelta lo mas pronto posible, a fin de no prolongar
indefinidamente los efectos de una persecución penal, teniendo en cuenta
además que en el marco del proceso penal su libertad personal puede ser
restringida. A su vez, confluye con lo anterior la necesidad de posibilitar y
hacer efectiva la determinación de los hechos que se investigan y, en su
caso, de las correspondientes responsabilidades penales, en atención a la
necesidad de proteger y garantizar los derechos de otras personas
perjudicadas. La falta de acceso del señor Neptune a un tribunal
competente ha prolongado indebidamente el estado de incertidumbre --
‐-que normalmente genera un proceso penal--‐- y no le ha permitido
obtener un pronunciamiento definitivo de un juez competente acerca de
los cargos que le fueron imputados. En tal sentido, este Tribunal ha
señalado que cualquier norma o medida del orden interno que imponga
costos o dificulte de cualquier otra manera el acceso de los individuos a los
tribunales, y que no esté justificada por las razonables necesidades de la
propia administración de justicia, debe entenderse contraria al precitado
articulo 8.1 de la Convencion. Corte IDH. Caso Barbani Duarte y otros Vs.
Uruguay. Fondo Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de octubre de
2011. Serie C No. 234. El articulo 8 de la Convencion consagra los
lineamientos del debido proceso legal, el cual esta compuesto de un
conjunto de requisitos que deben observarse en las instancias procesales,
a efectos de que las personas estén en condiciones de defender
adecuadamente sus derechos ante cualquier tipo de acto del Estado que
pueda afectarlos. Corte IDH. Caso Ruano Torres y otros Vs. El Salvador.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de octubre de 2015. Serie C
No. 303. La Corte ha señalado que el derecho al debido proceso se refiere
al conjunto de requisitos que deben observarse en las instancias procesales
a efectos de que las personas estén en condiciones de defender
adecuadamente sus derechos ante cualquier acto del Estado, adoptado
por cualquier autoridad publica, sea administrativa, legislativa o judicial,
que pueda afectarlos. El debido proceso se encuentra, a su vez,
íntimamente ligado con la nocion de justicia , que se refleja en: i) un acceso
a la justicia no solo formal, sino que reconozca y resuelva los factores de
desigualdad real de los justiciables, ii) el desarrollo de un juicio justo, y iii) la
resolución de las controversias de forma tal que la decisión adoptada se

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acerque al mayor nivel de corrección del derecho, es decir que se asegure,
en la mayor medida posible, su solución justa. En términos convencionales
el debido proceso se traduce centralmente en las “garantías judiciales”
reconocidas en el articulo 8 de la Convencion Americana. La referida
disposición convencional contempla un sistema de garantías que
condicionan el ejercicio del ius puniendi del Estado y que buscan asegurar
que el inculpado o imputado no sea sometido a decisiones arbitrarias, toda
vez que se deben observar “las debidas garantias” que aseguren, según el
procedimiento de que se trate, el derecho al debido proceso. Asimismo,
otras disposiciones de dicho instrumento internacional, tal como los
artículos 7 y 25 de la Convencion, contienen regulaciones que se
corresponden materialmente con los componentes sustantivos y
procesales del debido proceso. En el Caso Cantoral Huamani y Garcia
Santa Cruz Vs. Peru, que se referia a las ejecuciones extrajudiciales de
lideres sindicales, la Corte Interamericana sostuvo que las exigencias del
articulo 8 de la Convencion “se extienden también a los órganos no
judiciales a los que corresponda la investigación previa al proceso judicial
[…]” . Por lo tanto, desde el inicio de las primeras diligencias de un proceso
deben concurrir las máximas garantías procesales para salvaguardar el
derecho del imputado a la defensa. Asimismo, deben concurrir los
elementos necesarios para que exista el mayor equilibrio entre las partes,
para la debida defensa de sus intereses y derechos, lo cual implica, entre
otras cosas, que rija el principio de contradictorio. En el mismo sentido:
Caso Palamara Iribarne Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 22 de noviembre de 2005. Serie C No. 135, párr. 178; Caso Chaparro
Álvarez y Lapo Íñiguez. Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de noviembre de 2007. Serie C No.
170, párr. 152; Caso Vélez Loor Vs. Panamá. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2010 Serie C
No. 218, párr. 144; Caso Herrera Espinoza y otros Vs. Ecuador. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de
2016. Serie C No. 31621, párr. 174.
Interpretación Corte IDH. Caso Blake Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de
24 de enero de 1998. Serie C No. 36. Este Tribunal considera que el articulo
8.1 de la Convencion debe interpretarse de manera amplia de modo que
dicha interpretación se apoye tanto en el texto literal de esa norma como
en su espiritu, y debe ser apreciado de acuerdo con el articulo 29, inciso c)
de la Convencion, según el cual ninguna disposición de la misma puede
interpretarse con exclusión de otros derechos y garantías inherentes al ser
humano o que se deriven de la forma democrática representativa de
gobierno. Corte IDH. Caso Bámaca Velásquez Vs. Guatemala. Fondo.
Sentencia de 25 de noviembre de 2000. Serie C No. 70. En igual sentido la
Corte Europea ha señalado que se deben considerar los procedimientos
como un todo, incluyendo las decisiones de los tribunales de apelacion, y
que la función del tribunal internacional es determinar si la integralidad de
los procedimientos, asi como la forma en que fue producida la prueba,
fueron justos.
Alcance: no solo en el ámbito judicial Corte IDH. Caso del Tribunal
Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de
enero de 2001. Serie C No. 71. El respeto a los derechos humanos
constituye un limite a la actividad estatal, lo cual vale para todo órgano o
funcionario que se encuentre en una situación de poder, en razón de su
carácter oficial, respecto de las demás personas. Es, asi, ilicita, toda forma

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de ejercicio del poder publico que viole los derechos reconocidos por la
Convencion. Esto es aun mas importante cuando el Estado ejerce su poder
sancionatorio, pues este no solo presupone la actuación de las autoridades
con un total apego al orden juridico, sino implica además la concesión de
las garantías minimas del debido proceso a todas las personas que se
encuentran sujetas a su jurisdiccion, bajo las exigencias establecidas en la
Convencion. Si bien el articulo 8 de la Convencion Americana se titula
“Garantias Judiciales”, su aplicación no se limita a los recursos judiciales en
sentido estricto, “sino el conjunto de requisitos que deben observarse en
las instancias procesales” a efecto de que las personas puedan defenderse
adecuadamente ante cualquier tipo de acto emanado del Estado que
pueda afectar sus derechos. En el mismo sentido: Caso Ivcher Bronstein Vs.
Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie
C No. 74, párr.102 y 103; Caso Yatama Vs. Nicaragua. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de junio de
2005. Serie C No. 127, párr.147. Ya la Corte ha dejado establecido que a
pesar de que el citado articulo no especifica garantías minimas en materias
que conciernen a la determinación de los derechos y obligaciones de orden
civil, laboral, fiscal o de cualquier otro caracter, el elenco de garantías
minimas establecido en el numeral 2 del mismo precepto se aplica también
a esos ordenes y, por ende, en ese tipo de materias el individuo tiene
también el derecho, en general, al debido proceso que se aplica en materia
penal. En el mismo sentido: Excepciones al Agotamiento de los Recursos
Internos (arts. 46.1, 46.2.a y 46.2.b, Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC--‐-11/90 del 10 de agosto de 1990. Serie A
No. 11, párr. 28; Caso de la “Panel Blanca” (Paniagua Morales y otros) Vs.
Guatemala. Fondo. Sentencia de 8 de marzo de 1998. Serie C No. 37, párr.
149; Caso del Tribunal Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 31 de enero de 2001. Serie C No. 71, párr. 70; Caso Ivcher
Bronstein Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero
de 2001. Serie C No. 74, párr. 103; Condición Jurídica y Derechos de los
Migrantes Indocumentados. Opinión Consultiva OC--‐-18/03 de 17 de
septiembre de 2003. Serie A No. 18, párr. 124; Caso Vélez Loor Vs. Panamá.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de
noviembre de 2010 Serie C No. 218, párr. 142; Caso Barbani Duarte y Otros
Vs. Uruguay. Fondo Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de octubre de
2011. Serie C No. 234, párr. 117; Caso Nadege Dorzema y otros Vs. República
Dominicana. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de octubre de
2012 Serie C No. 251, párr. 157; Caso del Tribunal Constitucional (Camba
Campos y otros) Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2013. Serie C No. 268, párr. 166; Caso
Familia Pacheco Tineo Vs. Bolivia. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de 2013. Serie C No.
272, párr. 130. De conformidad con la separación de los poderes públicos
que existe en el Estado de Derecho, si bien la función jurisdiccional
compete eminentemente al Poder Judicial, otros órganos o autoridades
publicas pueden ejercer funciones del mismo tipo. Es decir, que cuando la
Convencion se refiere al derecho de toda persona a ser oida por un “juez o
tribunal competente” para la “determinación de sus derechos”, esta
expresión se refiere a cualquier autoridad publica, sea administrativa,
legislativa o judicial, que a través de sus resoluciones determine derechos y
obligaciones de las personas. Por la razón mencionada, esta Corte
considera que cualquier órgano del Estado que ejerza funciones de

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carácter materialmente jurisdiccional, tiene la obligación de adoptar
resoluciones apegadas a las garantías del debido proceso legal en los
términos del articulo 8 de la Convencion Americana. En el mismo sentido:
Caso del Tribunal Constitucional (Camba Campos y otros) Vs. Ecuador.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de
agosto de 2013. Serie C No. 268, párr. 188; Caso Argüelles y otros Vs.
Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 20 de noviembre de 2014. Serie C No. 288, párr.146. Corte IDH.
Caso Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 2 de febrero de 2001. Serie C No. 72. Si bien el articulo 8 de la
Convencion Americana se titula “Garantias Judiciales”, su aplicación no se
limita a los recursos judiciales en sentido estricto, “sino [al] conjunto de
requisitos que deben observarse en las instancias procesales” a efectos de
que las personas estén en condiciones de defender adecuadamente sus
derechos ante cualquier tipo de acto del Estado que pueda afectarlos. Es
decir, cualquier actuación u omisión de los órganos estatales dentro de un
proceso, sea administrativo sancionatorio o jurisdiccional, debe respetar el
debido proceso legal. La Corte observa que el elenco de garantías minimas
establecido en el numeral 2 del articulo 8 de la Convencion se aplica a los
ordenes mencionados en el numeral 1 del mismo articulo, o sea, la
determinación de derechos y obligaciones de orden “civil, laboral, fiscal o
de cualquier otro caracter”. Esto revela el amplio alcance del debido
proceso; el individuo tiene el derecho al debido proceso entendido en los
términos del articulo 8.1 y 8.2, tanto en materia penal como en todos estos
otros ordenes. En cualquier materia, inclusive en la laboral y la
administrativa, la discrecionalidad de la administración tiene limites
infranqueables, siendo uno de ellos el respeto de los derechos humanos. Es
importante que la actuación de la administración se encuentre regulada, y
esta no puede invocar el orden publico para reducir discrecionalmente las
garantías de los administrados. Por ejemplo, no puede la administración
dictar actos administrativos sancionatorios sin otorgar a los sancionados la
garantía del debido proceso. En el mismo sentido: Caso Vélez Loor Vs.
Panamá. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 23 de noviembre de 2010 Serie C No. 218, párrs. 141 y 142; Caso Chocrón
Chocrón Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 1 de julio de 2011. Serie C No. 227, párr. 115; Caso del Tribunal
Constitucional (Camba Campos y otros) Vs. Ecuador. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de
2013. Serie C No. 268, párr. 167. Es un derecho humano el obtener todas las
garantías que permitan alcanzar decisiones justas, no estando la
administración excluida de cumplir con este deber. Las garantías minimas
deben respetarse en el procedimiento administrativo y en cualquier otro
procedimiento cuya decisión pueda afectar los derechos de las personas.
La justicia, realizada a través del debido proceso legal, como verdadero
valor jurídicamente protegido, se debe garantizar en todo proceso
disciplinario, y los Estados no pueden sustraerse de esta obligación
argumentando que no se aplican las debidas garantías del articulo 8 de la
Convencion Americana en el caso de sanciones disciplinarias y no penales.
Permitirle a los Estados dicha interpretación equivaldría a dejar a su libre
voluntad la aplicación o no del derecho de toda persona a un debido
proceso. Los directores generales y las juntas directivas de las empresas
estatales no son jueces o tribunales en un sentido estricto; sin embargo, en
el presente caso las decisiones adoptadas por ellos afectaron derechos de

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los trabajadores, por lo que resultaba indispensable que dichas
autoridades cumplieran con lo estipulado en el articulo 8 de la Convencion.
Pese a que el Estado alego que en Panama no existía carrera administrativa
al momento de los hechos del caso (diciembre de 1990) y que, en
consecuencia, regia la discrecionalidad administrativa con base en la cual
se permitia el libre nombramiento y remoción de los funcionarios publicos,
este Tribunal considera que en cualquier circunstancia en que se imponga
una sanción administrativa a un trabajador debe resguardarse el debido
proceso legal. Al respecto es importante distinguir entre las facultades
discrecionales de que podrían disponer los gobiernos para remover
personal en función estricta de las necesidades del servicio publico, y las
atribuciones relacionadas con el poder sancionatorio, porque estas ultimas
solo pueden ser ejercidas con sujeción al debido proceso. No escapa a la
Corte que los despidos, efectuados sin las garantías del articulo 8 de la
Convencion, tuvieron graves consecuencias socioeconómicas para las
personas despedidas y sus familiares y dependientes, tales como la perdida
de ingresos y la disminución del patrón de vida. No cabe duda que, al
aplicar una sanción con tan graves consecuencias, el Estado debio
garantizar al trabajador un debido proceso con las garantías contempladas
en la Convencion Americana. Corte IDH. Caso Ivcher Bronstein Vs. Perú.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero de 2001. Serie C
No. 74 La Corte ha establecido que, a pesar de que el citado articulo no
especifica garantías minimas en materias que conciernen a la
determinación de los derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal
o de cualquier otro caracter, las garantías minimas establecidas en el
numeral 2 del mismo precepto se aplican también a esos ordenes y, por
ende, en estos el individuo tiene derecho al debido proceso en los términos
reconocidos para la materia penal, en cuanto sea aplicable al
procedimiento respectivo. Atendiendo a lo anterior, la Corte estima que
tanto los órganos jurisdiccionales como los de otro carácter que ejerzan
funciones de naturaleza materialmente jurisdiccional, tienen el deber de
adoptar decisiones justas basadas en el respeto pleno a las garantías del
debido proceso establecidas en el articulo 8 de la Convencion Americana.
En este sentido, pese a que el articulo 8.1 de la Convencion alude al
derecho de toda persona a ser oida por un “juez o tribunal competente”
para la “determinación de sus derechos”, dicho articulo es igualmente
aplicable a las situaciones en que alguna autoridad publica, no judicial,
dicte resoluciones que afecten la determinación de tales derechos. Corte
IDH. Caso Maritza Urrutia Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 27 de noviembre de 2003. Serie C No. 103. En cuanto respecta
a las garantías contempladas en los artículos 8.2 y 8.3 de la Convencion
Americana, observa el Tribunal que si bien parecen contraerse al amparo
de personas sometidas a un proceso judicial (articulo 8.2) o inculpadas en
el marco del mismo (articulo 8.3), a juicio de la Corte también se tienen que
respetar en procedimientos o actuaciones previas o concomitantes a los
procesos judiciales que, de no someterse a tales garantias, pueden tener
un impacto desfavorable no justificado sobre la situación jurídica de la
persona de que se trata. Corte IDH. Caso Yatama Vs. Nicaragua.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23
de junio de 2005. Serie C No. 127. Todos los órganos que ejerzan funciones
de naturaleza materialmente jurisdiccional tienen el deber de adoptar
decisiones justas basadas en el respeto pleno a las garantías del debido
proceso establecidas en el articulo 8 de la Convencion Americana. El

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articulo 8.1 de la Convencion, que alude al derecho de toda persona a ser
oida por un “juez o tribunal competente” para la “determinación de sus
derechos”, es igualmente aplicable al supuesto en que alguna autoridad
publica, no judicial, dicte resoluciones que afecten la determinación de
tales derechos, como ocurrio en el presente caso. En el mismo sentido:
Caso López Álvarez Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141, párr.148. Las decisiones que emiten
los órganos internos en materia electoral pueden afectar el goce de los
derechos politicos. Por lo tanto, en dicho ámbito también se deben
observar las garantías minimas consagradas en el articulo 8.1 de la
Convencion, en cuanto sean aplicables al procedimiento respectivo. En el
presente caso, debe tomarse en cuenta que el procedimiento electoral que
antecede a la celebración de elecciones municipales requiere celeridad y un
tramite sencillo que facilite la toma de decisiones en el marco del
calendario electoral. El Consejo Supremo Electoral debía respetar las
garantías especificas dispuestas en la Ley Electoral No. 331 de 2000, la cual
regula el proceso para las elecciones de alcaldes, vicealcaldes y concejales.
Las decisiones que adopten los órganos internos que puedan afectar
derechos humanos, tal como el derecho a la participación politica, deben
estar debidamente fundamentadas, pues de lo contrario serian decisiones
arbitrarias. En el mismo sentido: Caso Claude Reyes y otros Vs. Chile. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C No.
151, párr. 120. Corte IDH. Caso Claude Reyes y otros Vs. Chile. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de septiembre de 2006. Serie C
No. 151. El articulo 8.1 de la Convencion no se aplica solamente a jueces y
tribunales judiciales. Las garantías que establece esta norma deben ser
observadas en los distintos procedimientos en que los órganos estatales
adoptan decisiones sobre la determinación de los derechos de las
personas, ya que el Estado también otorga a autoridades administrativas,
colegiadas o unipersonales, la función de adoptar decisiones que
determinan derechos. De esta forma, las garantías contempladas en el
articulo 8.1 de la Convencion son también aplicables al supuesto en que
alguna autoridad publica adopte decisiones que determinen tales
derechos, tomando en cuenta que no le son exigibles aquellas propias de
un órgano jurisdiccional, pero si debe cumplir con aquellas garantías
destinadas a asegurar que la decisión no sea arbitraria. En el mismo
sentido: Caso Trabajadores Cesados del Congreso (Aguado Alfaro y otros) Vs.
Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
24 de Noviembre de 2006. Serie C No. 158, párr. 110; Caso Escher y otros Vs.
Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
6 de julio de 2009. Serie C No. 200, párr. 208; Caso Barbani Duarte y Otros
Vs. Uruguay. Fondo Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de octubre de
2011. Serie C No. 234, párr. 119. En el presente caso la autoridad estatal
administrativa encargada de resolver la solicitud de información no adopto
una decisión escrita debidamente fundamentada, que pudiera permitir
conocer cuales fueron los motivos y normas en que se baso para no
entregar parte de la información en el caso concreto y determinar si tal
restricción era compatible con los parámetros dispuestos en la
Convencion, con lo cual dicha decisión fue arbitraria y no cumplio con la
garantía de encontrarse debidamente fundamentada protegida en el
articulo 8.1 de la Convencion. Corte IDH. Caso Fernández Ortega y otros
Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 30 de agosto de 2010. Serie C No. 215. En primer lugar, en

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cuanto al alegato del Estado que afirma que no se han configurado
violaciones a las garantías judiciales ni a la protección judicial porque las
investigaciones se mantienen en la orbita ministerial, la Corte recuerda su
jurisprudencia en el sentido de que las garantías del articulo 8.1 de la
Convencion no se aplican solamente a jueces y tribunales judiciales o
procesos judiciales. En particular, en relación con las investigaciones
llevadas a cabo por el Ministerio Publico, el Tribunal ha establecido que,
dependiendo de las circunstancias del caso, puede tener que analizar los
procedimientos que se vinculan y constituyen el presupuesto de un
proceso judicial, particularmente, las tareas de investigación de cuyo
resultado depende el inicio y el avance del mismo. Por tal motivo, la Corte
se pronunciara sobre las investigaciones llevadas a cabo en el presente
caso y determinara si han existido violaciones a los derechos a las garantías
judiciales y a la protección judicial y, en su caso, incumplimientos de otras
normas interamericanas en dicho procedimiento interno. En el mismo
sentido: Caso Ibsen Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2010. Serie C No. 217, párr.165.
Corte IDH. Caso Barbani Duarte y otros Vs. Uruguay. Fondo Reparaciones y
costas. Sentencia de 13 de octubre de 2011. Serie C No. 234. El articulo 8.1
de la Convencion no se aplica solamente a jueces y tribunales judiciales.
Las garantías que establece esta norma deben ser observadas en los
distintos procedimientos en que los órganos estatales adoptan decisiones
sobre la determinación de los derechos de las personas, ya que el Estado
también otorga a autoridades administrativas, colegiadas o unipersonales,
la función de adoptar decisiones que determinan derechos. Las garantías
contempladas en el articulo 8.1 de la Convencion son también aplicables al
supuesto en que alguna autoridad publica adopte decisiones que
determinen tales derechos, tomando en cuenta que no le son exigibles
aquellas propias de un órgano jurisdiccional, pero si debe cumplir con
aquellas garantías destinadas a asegurar que la decisión no sea arbitraria.
Corte IDH. Caso Familia Pacheco Tineo Vs. Bolivia. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de
noviembre de 2013. Serie C No. 272. Asi, en virtud de la naturaleza de los
derechos que podrían verse afectados por una determinación errónea del
riesgo o una respuesta desfavorable, las garantías de debido proceso
resultan aplicables, en lo que corresponda, a ese tipo de procedimientos,
que son normalmente de carácter administrativo. En ese sentido, todo
procedimiento relativo a la determinación de la condición de refugiado de
una persona implica una valoración y decisión sobre el posible riesgo de
afectación a sus derechos mas basicos, como la vida, la integridad y la
libertad personal. De tal manera, aun si los Estados pueden determinar los
procedimientos y autoridades para hacer efectivo ese derecho, en
aplicación de los principios de no discriminación y debido proceso, se
hacen necesarios procedimientos previsibles, asi como coherencia y
objetividad en la toma de decisiones en cada etapa del procedimiento para
evitar decisiones arbitrarias. Corte IDH. Caso Granier y otros (Radio
Caracas Televisión) Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de junio de 2015. Serie C No. 293.
La Corte recuerda que el articulo 8.1 de la Convencion garantiza que las
decisiones en las cuales se determinen derechos de las personas deben ser
adoptadas por las autoridades competentes que la ley interna determine y
bajo el procedimiento dispuesto para ello. En el presente caso, la decisión
de reservarse el uso del espectro asignado inicialmente a RCTV conllevo

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que no se llevaran a cabo los procedimientos administrativos de
transformación de los títulos y de renovación de la concesion, lo cual tuvo
incidencia en la determinación de los derechos de los directivos y
trabajadores de RCTV, en tanto la consecuencia de dicha decisión fue la no
renovación de la concesión de RCTV para operar como una estación de
televisión abierta, lo que tuvo un impacto en el ejercicio de su derecho a la
libertad de expresión (supra parr. 199). Por ello, en el presente caso son
aplicables las garantías judiciales establecidas en el articulo 8.1 de la
Convencion Americana. Al respecto, la Corte recuerda que en la presente
Sentencia se declaro que la finalidad del cierre de los procesos
administrativos sobre la transformación de los títulos y la renovación era
acallar al medio de comunicación (supra parrs. 198 y 199) y que dicho
propósito contraviene las garantías previstas por el articulo 8 de la
Convencion, pues era necesario que los procedimientos administrativos
continuaran para efectos de definir si se aceptaba o no la transformación o
renovación de la concesion. Asimismo, la Corte resalta que de haberse
seguido dichos procedimientos con apego a la normativa interna y
respetando las salvaguardas minimas que dichas normas establecen, se
habría podido evitar la arbitrariedad en la decision. Por ello, el Tribunal
considera que la existencia de dichos procedimientos y que se haya
decidido no aplicarlos es justamente un efecto mas de la finalidad real e
ilegitima que ya fue declarada en la presente Sentencia (supra parrs. 198 y
199). Corte IDH. Caso Wong Ho Wing Vs. Perú. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de junio de 2015. Serie C
No. 297. En principio, la función jurisdiccional compete eminentemente al
Poder Judicial, sin perjuicio de que otros órganos o autoridades publicas
puedan ejercer funciones jurisdiccionales en determinadas situaciones
especificas. Es decir que, cuando la Convencion se refiere al derecho de
toda persona a ser oida por un “juez o tribunal competente” para la
“determinación de sus derechos”, esta expresión se refiere a cualquier
autoridad publica, sea administrativa, legislativa o judicial, que a través de
sus resoluciones determine derechos y obligaciones de las personas. Por la
razón mencionada, esta Corte considera que cualquier órgano del Estado
que ejerza funciones de carácter materialmente jurisdiccional, tiene la
obligación de adoptar resoluciones apegadas a las garantías del debido
proceso legal en los términos del articulo 8.1 de la Convencion Americana.
De este modo, la Corte ha establecido que en procesos tales como los que
puedan desembocar en la expulsión o deportación de extranjeros, el
Estado no puede dictar actos administrativos o adoptar decisiones
judiciales sin respetar determinadas garantías minimas, cuyo contenido es
sustancialmente coincidente con las establecidas en el articulo 8 de la
Convencion. Si bien los procesos de extradición son mecanismos de
cooperación internacional entre Estados en materia penal, la Corte reitera
que en los mismos deben observarse las obligaciones internacionales de
los Estados en materia de derechos humanos, en la medida en que sus
decisiones pueden afectar los derechos de las personas (supra parr. 119).
En particular, en los procedimientos de extradición deben respetarse
determinadas garantías minimas del debido proceso, teniendo en cuenta
los aspectos políticos y jurídicos de dichos procesos. Caso López Lone y
otros Vs. Honduras. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 5 de octubre de 2015. Serie C No. 302. Este Tribunal ha
señalado que las garantías contempladas en el articulo 8.1 de la
Convencion son también aplicables al supuesto en que alguna autoridad no

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judicial adopte decisiones que afecten la determinación de los derechos de
las personas, tomando en cuenta que no le son exigibles aquellas propias
de un órgano jurisdiccional, pero si debe cumplir con aquellas destinadas a
asegurar que la decisión no sea arbitraria. La Corte considera que los
órganos de administración y gobierno de la carrera judicial que
intervinieron en los procedimientos disciplinarios de las presuntas victimas,
debían adoptar decisiones basadas en el respeto pleno a las garantías del
debido proceso establecidas en el articulo 8.1 de la Convencion Americana.
En el mismo sentido: Caso Flor Freire Vs. Ecuador. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2016. Serie C
No. 315, párr. 165. Como consecuencia de los procedimientos disciplinarios
a los que fueron sometidos, tres de las presuntas victimas fueron
destituidas y removidas del Poder Judicial. La Corte considera que estas
destituciones constituyeron medidas arbitrarias, debido a las
circunstancias bajo las cuales fueron sancionadas las presuntas victimas y
las violaciones al debido proceso constatadas en el presente caso respecto
del procedimiento disciplinario. Esta Corte considera que la destitución de
las presuntas victimas, por medio de un procedimiento que no estaba
establecido legalmente y que no respeto las garantías de competencia,
independencia e imparcialidad, afecto indebidamente el derecho a
permanecer en el cargo en condiciones de igualdad de Adan Guillermo
Lopez Lone, Tirza del Carmen Flores Lanza y Luis Alonso Chevez de la
Rocha, en violación del articulo 23.1.c de la Convencion Americana. Dicha
violación no se materializo en el caso del señor Ramon Enrique Barrios
Maldonado, quien finalmente no fue separado de su cargo como
consecuencia de los hechos de este caso, por lo cual la Corte no declara
una violación en este sentido en su perjuicio. En el mismo sentido: Caso
Flor Freire Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2016. Serie C No. 315, párr. 166. Corte IDH.
Caso Pollo Rivera y otros Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 21 de octubre de 2016. Serie C No. 319. Este Tribunal ha
señalado que la aplicación de las garantías contenidas en el articulo 8 de la
Convencion Americana, si bien se titula “Garantias Judiciales”, no se limita
a los recursos judiciales en sentido estricto, sino al conjunto de requisitos
que deben observarse en las instancias procesales a efectos de que las
personas estén en condiciones de defender adecuadamente sus derechos
ante cualquier tipo de acto del Estado que pueda afectarlos. Es decir,
cualquier actuación u omisión de los órganos estatales dentro de un
proceso, sea administrativo sancionatorio o jurisdiccional, debe respetar el
debido proceso legal. Ademas, de acuerdo a lo dispuesto en el articulo 8.1
de la Convencion, es claro que en la determinación de los derechos y
obligaciones de las personas, de orden penal, civil, laboral, fiscal o de
cualquier otro caracter, se deben observar “las debidas garantias” que
aseguren, según el procedimiento de que se trate, el derecho al debido
proceso. Corte IDH. Caso Favela Nova Brasília Vs. Brasil. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 16 de febrero de
2017. Serie C No. 333. Todas las exigencias del debido proceso previstas en
el articulo 8.1 de la Convencion, asi como criterios de independencia e
imparcialidad, se extienden también a los órganos no judiciales a los que
corresponda la investigación previa al proceso judicial, realizada para
determinar las circunstancias de una muerte y la existencia de suficientes
indicios para interponer una acción penal. Sin el cumplimiento de estas
exigencias, el Estado no podrá posteriormente ejercer de manera efectiva

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y eficiente su facultad acusatoria y los tribunales no podrán llevar a cabo el
proceso judicial que este tipo de violaciones requiere. En ese sentido, los
Principios sobre Prevencion e Investigacion Eficaces sobre Ejecuciones
Extralegales, Arbitrarias o Sumarias, y su Manual (conocidos como
Protocolo de Minnesota ), disponen que en los casos en que se sospeche la
participación de funcionarios estatales, “puede no ser posible una
investigación objetiva e imparcial a menos que se cree una comisión
indagadora especial”. Entre los factores que justifican la creencia de que
funcionarios estatales participaron en el homicidio y que deberían inducir
a crear una comisión especial imparcial que la investigue figuran, entre
otros, cuando la victima haya sido vista por ultima vez en la custodia de la
policía o detenida; cuando el modus operandi sea reconocidamente
imputable a escuadrones de la muerte patrocinados por el gobierno;
cuando personas del gobierno o relacionadas con este hayan intentado
obstruir o retrasar la investigación del homicidio, y cuando no puedan
obtenerse las pruebas físicas o de testigos esenciales a la investigacion. En
dichas situaciones, el párrafo 11 de los referidos Principios dispone que se
establezca una comisión indagatoria independiente o un procedimiento
semejante. Los investigadores, en esos casos, deben ser imparciales,
competentes e independientes. A este respecto, la Corte considera que el
elemento esencial de una investigación penal sobre una muerte derivada
de intervención policial es la garantía de que el órgano investigador sea
independiente de los funcionarios involucrados en el incidente. Esa
independencia implica la ausencia de relación institucional o jerarquica, asi
como su independencia en la practica . En ese sentido, en los supuestos de
presuntos delitos graves en que “prima facie” aparezca como posible
imputado personal policial, la investigación debe estar a cargo de un
órgano independiente y diferente de la fuerza policial involucrada en el
incidente, tales como una autoridad judicial o el Ministerio Publico, asistido
por personal policial, técnicos de criminalística y administrativos ajenos al
cuerpo de seguridad al que pertenezca el posible imputado o imputados. El
Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha establecido diversas
circunstancias en las cuales la independencia de los investigadores puede
estar afectada en caso de una muerte derivada de intervención estatal.
Entre ellas, la Corte destaca supuestos en los cuales: i) los mismos policías
investigadores son potencialmente sospechosos; ii) son colegas de los
acusados; iii) tienen una relación jerarquica con los acusados; o iv) que la
conducta de los órganos investigadores indique una falta de
independencia, como la falla en adoptar determinadas medidas
fundamentales para aclarar el caso y, cuando corresponda, sancionar a los
responsables; v) un peso excesivo concedido a la versión de los acusados;
vi) la omisión en explorar determinadas líneas de investigación que eran
claramente necesarias, o vii) inercia excesiva. Lo anterior no significa que
el órgano investigador debe ser absolutamente independiente, pero debe
ser “suficientemente independiente de las personas o estructuras cuya
responsabilidad esta siendo atribuida” en el caso concreto. La
determinación del grado de independencia se hace a la luz de todas las
circunstancias del caso. Si la independencia o la imparcialidad del órgano
investigador son cuestionadas, el Tribunal debe ejercer un escrutinio mas
estricto para verificar si la investigación fue realizada de manera
independiente e imparcial. Asimismo, se debe examinar si, y hasta que
medida, la alegada falta de independencia e imparcialidad impacto la
efectividad del procedimiento para determinar lo ocurrido y sancionar a los

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responsables. Algunos criterios esenciales, los cuales están
interrelacionados, deben ser observados para establecer la efectividad de
la investigación en esos casos: i) la adecuación de las medidas de
investigacion; ii) la celeridad de la misma, y iii) la participación de la familia
de la persona muerta y iv) la independencia de la investigacion. Asimismo,
en casos de muerte provocada por intervención de un agente policial, la
investigación para ser efectiva debe ser capaz de demostrar si el uso de la
fuerza fue o no justificado en razón de las circunstancias. En ese tipo de
casos, a las autoridades domesticas debe aplicarse un escrutinio
particularmente riguroso en lo que se refiere a la investigacion.
Finalmente, en lo que respecta a la intervención de órganos de supervisión
de la investigación o del poder judicial, es necesario hacer notar que en
algunas ocasiones las fallas de la investigación pueden ser remediadas,
pero en otros casos eso no es posible en virtud del estado avanzado de la
misma y de la magnitud de las falencias ocasionadas por el órgano
investigador.
Suspensión de garantías Corte IDH. Garantías judiciales en estados de
emergencia (Arts. 27.2, 25 y 8 Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC--‐-9/87 de 6 de octubre de 1987.
Serie A No. 9. El concepto de debido proceso legal recogido por el articulo
8 de la Convencion debe entenderse como aplicable, en lo esencial, a todas
las garantías judiciales referidas en la Convencion Americana, aun bajo el
régimen de suspensión regulado por el articulo 27 de la misma. 30.
Relacionado el articulo 8 con los artículos 7.6, 25 y 27.2 de la Convencion,
se concluye que los principios del debido proceso legal no pueden
suspenderse con motivo de las situaciones de excepción en cuanto
constituyen condiciones necesarias para que los instrumentos procesales,
regulados por la Convencion, puedan considerarse como garantías
judiciales. Esta conclusión es aun mas evidente respecto del habeas corpus
y del amparo, a los que la Corte se referirá en seguida y que tienen el
carácter de indispensables para tutelar los derechos humanos que no
pueden ser objeto de suspension. Corte IDH. Caso Zambrano Vélez y
otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de
julio de 2007. Serie C No. 166. La Corte considera que el Estado tiene la
obligación de asegurar que las garantías judiciales indispensables para la
protección de los derechos y libertades consagrados en la Convencion se
mantengan vigentes en toda circunstancia, inclusive durante los estados
de excepcion. Este Tribunal ha entendido anteriormente que se consideran
como garantías indispensables aquellos procedimientos judiciales que
ordinariamente son idóneos para garantizar la plenitud del ejercicio de los
derechos y libertades, las cuales serán distintas según los derechos
afectados. Tales garantías son aquellas a las que la Convencion se refiere
expresamente en los artículos 7.6 y 25.1, consideradas dentro del marco y
según los principios del articulo 8, y también las inherentes a la
preservación del Estado de Derecho, aun bajo la legalidad excepcional que
resulta de la suspensión de garantias. Esas garantías judiciales
indispensables deben subsistir para verificar la necesidad, razonabilidad y
proporcionalidad de las medidas especificas adoptadas en ejercicio de
estas facultades excepcionales.
Vinculación con derecho de acceso a la justicia Corte IDH. Caso Cantos
Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de
noviembre de 2002. Serie C No. 97. Según el articulo 8.1 de la Convencion
[...] Esta disposición de la Convencion consagra el derecho de acceso a la

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justicia. De ella se desprende que los Estados no deben interponer trabas a
las personas que acudan a los jueces o tribunales en busca de que sus
derechos sean determinados o protegidos. Cualquier norma o medida del
orden interno que imponga costos o dificulte de cualquier otra manera el
acceso de los individuos a los tribunales, y que no este justificada por las
razonables necesidades de la propia administración de justicia, debe
entenderse contraria al precitado articulo 8.1 de la Convencion. Lo que
este Tribunal debe decidir en este caso es si la aplicación de la ley y la
consecuente determinación de una tasa de justicia de 83.400.459,10
(ochenta y tres millones cuatrocientos mil cuatrocientos cincuenta y nueve
pesos con diez centavos, equivalente al mismo monto en dólares de los
Estados Unidos de America) es compatible con los artículos 8 y 25 de la
Convencion Americana, referentes al derecho al acceso a la justicia y al
derecho a un recurso sencillo y rapido. El Estado sostiene, sobre el
particular, que la determinación de ese monto esta de acuerdo con la ley,
cuyo propósito es evitar demandas temerarias; que esa suma es
proporcional a lo reclamado en la demanda, que no se trata de una tasa
confiscatoria y que el señor Cantos no la impugno en el orden interno. Sin
embargo esta Corte ha señalado en reiteradas ocasiones que el Estado no
puede eximirse de responsabilidad respecto a sus obligaciones
internacionales argumentando la existencia de normas o procedimientos
de derecho interno. Y debe dejar establecido que la suma fijada por
concepto de tasa de justicia y la correspondiente multa constituyen, a
criterio de este Tribunal, una obstrucción al acceso a la justicia, pues no
aparecen como razonables, aun cuando la mencionada tasa de justicia sea,
en términos aritmeticos, proporcional al monto de la demanda. Esta Corte
considera que si bien el derecho al acceso a la justicia no es absoluto y,
consecuentemente, puede estar sujeto a algunas limitaciones
discrecionales por parte del Estado, lo cierto es que estas deben guardar
correspondencia entre el medio empleado y el fin perseguido y, en
definitiva, no pueden suponer la negación misma de dicho derecho. En
consecuencia, el monto por cobrar en el caso en estudio no guarda relación
entre el medio empleado y el fin perseguido por la legislación Argentina,
con lo cual obstruye, evidentemente, el acceso a la justicia del señor
Cantos, y en conclusión viola los artículos 8 y 25 de la Convencion. Este
Tribunal estima que para satisfacer el derecho de acceso a la justicia no
basta que en el respectivo proceso se produzca una decisión judicial
definitiva. Tambien se requiere que quienes participan en el proceso
puedan hacerlo sin el temor de verse obligados a pagar sumas
desproporcionadas o excesivas a causa de haber recurrido a los tribunales.
Esta ultima situación se agrava en la medida en que para forzar el pago
procedan las autoridades a embargar los bienes del deudor o a quitarle la
posibilidad de ejercer el comercio. Corte IDH. Caso Tiu Tojín Vs.
Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de
noviembre de 2008. Serie C No. 190. En lo que se refiere al ejercicio del
derecho a las garantías judiciales consagrado en el articulo 8 de la
Convencion Americana, la Corte ha establecido, inter alia, que “es preciso
que se observen todos los requisitos que sirvan para proteger, asegurar o
hacer valer la titularidad o el ejercicio de un derecho, es decir, las
condiciones que deben cumplirse para asegurar la adecuada
representación o gestión de los intereses o las pretensiones de aquellos
cuyos derechos u obligaciones estén bajo consideración judicial”.
Asimismo, esta disposición de la Convencion consagra el derecho de

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acceso a la justicia. De ella se desprende que los Estados no deben
interponer obstáculos a las personas que acudan a los jueces o tribunales
con el fin de que sus derechos sean determinados o protegidos. Cualquier
norma o practica del orden interno que dificulte el acceso de los individuos
a los tribunales, y que no este justificada por las razonables necesidades de
la propia administración de justicia, debe entenderse contraria al precitado
articulo 8.1 de la Convencion. Esto tiene particular relevancia en casos de
desaparición forzada de personas, dado que el derecho a las garantías
judiciales comprende también el derecho de los familiares de la victima a
acceder a estas. Corte IDH. Caso Rochac Hernández y otros Vs. El
Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de octubre de
2014. Serie C No. 285. La Corte ha establecido que el derecho de acceso a
la justicia requiere que se haga efectiva la determinación de los hechos que
se investigan y, en su caso, de las correspondientes responsabilidades
penales en tiempo razonable, por lo que, en atención a la necesidad de
garantizar los derechos de las personas perjudicadas, una demora
prolongada puede llegar a constituir, por si misma, una violación de las
garantías judiciales. Asimismo, la Corte ha señalado que los órganos
estatales encargados de la investigación relacionada con la desaparición
forzada de personas, cuyos objetivos son la determinación de su paradero
y el esclarecimiento de lo sucedido, la identificación de los responsables y
su posible sancion, deben llevar a cabo su tarea de manera diligente y
exhaustiva. Es oportuno recordar que en casos de desaparición forzada, es
imprescindible la actuación pronta e inmediata de las autoridades fiscales y
judiciales ordenando medidas oportunas y necesarias dirigidas a la
determinación del paradero de la victima o el lugar donde pueda
encontrarse privada de libertad. En el presente caso tal obligación se ve
reforzada por el hecho que las victimas eran niños y ninas al momento de
los hechos, una de ellas en su primera infancia, por lo que el Estado tenia el
deber de asegurar que fueran encontradas a la mayor brevedad. Los
bienes jurídicos sobre los que recae la investigación obligan a redoblar
esfuerzos en las medidas que deban practicarse para cumplir su objetivo,
pues el paso del tiempo guarda una relación directamente proporcional
con la limitación –y en algunos casos, la imposibilidad--‐- para obtener las
pruebas y/o testimonios, dificultando y aun tornando nugatoria o ineficaz,
la practica de diligencias probatorias a fin de esclarecer los hechos materia
de investigación, identificar a los posibles autores y participes, y
determinar las eventuales responsabilidades penales. Sin perjuicio de ello,
las autoridades nacionales no están eximidas de realizar todos los
esfuerzos necesarios en cumplimiento de su obligación de investigar. El
actuar omiso o negligente de los órganos estatales no resulta compatible
con las obligaciones emanadas de la Convencion Americana, con mayor
razón si están en juego bienes esenciales de las personas. Asi pues, los
Estados deben dotar a las autoridades correspondientes de los recursos
logísticos y científicos necesarios para recabar y procesar las pruebas y, en
particular, de las facultades para acceder a la documentación e
información pertinente para investigar los hechos denunciados y obtener
indicios o evidencias de la ubicación de las victimas. En el mismo sentido:
Corte IDH. Caso Heliodoro Portugal Vs. Panamá. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 12 de agosto
de 2008. Serie C No. 186, párr. 150; Caso Anzualdo Castro Vs. Perú.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de
Septiembre de 2009. Serie C No. 202, párr. 135; Caso Radilla Pacheco Vs.

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México. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 23 de Noviembre de 2009. Serie C No. 209, párr. 215; Caso
Chitay Nech y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de mayo de 2010. Serie C No.
212, párr. 196; Caso Ibsen Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2010 Serie C No.
217, párr. 167; Caso Contreras y otros Vs. El Salvador. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2011 Serie C No.
232, párr. 145; Caso Gudiel Álvarez y otros (Diario Militar) Vs.
Guatemala. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 noviembre de
2012 Serie C No. 253, párr. 259. Corte IDH. Caso Rodríguez Vera y otros
(Desaparecidos del Palacio de Justicia) Vs. Colombia. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de
noviembre de 2014. Serie C No. 28 La Corte recuerda que, en virtud de la
protección otorgada por los artículos 8 y 25 de la Convencion, los Estados
están obligados a suministrar recursos judiciales efectivos a las victimas de
violaciones de los derechos humanos, que deben ser sustanciados de
conformidad con las reglas del debido proceso legal. Asimismo, el Tribunal
ha señalado que el derecho de acceso a la justicia debe asegurar, en
tiempo razonable, el derecho de las presuntas victimas o sus familiares a
que se haga todo lo necesario para conocer la verdad de lo sucedido e
investigar, juzgar y, en su caso, sancionar a los eventuales responsables. En
el mismo sentido: Corte IDH. Caso Tenorio Roca y otros Vs. Perú.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
22 de junio de 2016. Serie C No. 314, párr. 237. Corte IDH. Caso Cruz
Sánchez y otros Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de abril de 2015. Serie C No.
292. La Corte ha expresado de manera reiterada que los Estados Partes
están obligados a suministrar recursos judiciales efectivos a las victimas de
violaciones de los derechos humanos (articulo 25), recursos que deben ser
sustanciados de conformidad con las reglas del debido proceso legal
(articulo 8.1), todo ello dentro de la obligación general, a cargo de los
mismos Estados, de garantizar el libre y pleno ejercicio de los derechos
reconocidos por la Convencion a toda persona que se encuentre bajo su
jurisdicción (articulo 1.1). Este deber de “garantizar” los derechos implica la
obligación positiva de adopcion, por parte del Estado, de una serie de
conductas, dependiendo del derecho sustantivo especifico de que se trate.
Por ejemplo, en casos de muerte violenta, la Corte ha considerado que la
realización de una investigación ex officio, sin dilacion, seria, imparcial y
efectiva, es un elemento fundamental y condicionante para la protección
de los derechos afectados por este tipo de situaciones. Esta obligación
general se ve especialmente acentuada en casos de uso de la fuerza letal
por parte de agentes estatales. Una vez que se tenga conocimiento de que
los agentes de seguridad han hecho uso de armas de fuego con
consecuencias letales, el Estado esta obligado a iniciar ex officio y sin
dilación una investigación seria, independiente, imparcial y efectiva para
determinar si la privación de la vida fue arbitraria o no. Esta obligación
constituye un elemento fundamental y condicionante para la protección
del derecho a la vida que se ve anulado en esas situaciones. Ademas, si los
hechos violatorios a los derechos humanos no son investigados con
seriedad, resultarian, en cierto modo, favorecidos por el poder publico, lo
que compromete la responsabilidad internacional del Estado. En casos en
que se ha establecido que ocurrieron ejecuciones extrajudiciales es

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fundamental que los Estados realicen una investigación efectiva de la
privación arbitraria del derecho a la vida reconocido en el articulo 4 de la
Convencion, orientada a la determinación de la verdad y a la persecucion,
captura, enjuiciamiento y, eventual, sanción de los autores de los hechos,
especialmente cuando están involucrados agentes estatales. En el
presente caso, el hecho de que las muertes se hayan producido en el marco
de un conflicto armado no internacional, no eximia al Estado de su
obligación de iniciar una investigacion, inicialmente sobre el uso de la
fuerza que haya tenido consecuencias letales, aunque la Corte podrá tener
en cuenta circunstancias o limitaciones especificas determinadas por la
propia situación de conflicto al evaluar el cumplimiento por parte del
Estado de sus obligaciones estatales. En particular, la Corte advierte que
en el presente caso la hipótesis de las presuntas ejecuciones extrajudiciales
salieron a la luz varios anos después de ocurridos los hechos (supra parrs.
165 y 174), por lo que no era posible exigir al Estado desde el inicio la
obligación de investigar de acuerdo a los estándares internacionales
desarrollados en casos de ejecuciones extrajudiciales (infra parr. 381). En
todo caso, el deber de investigar es una obligación de medios y no de
resultado, que debe ser asumida por el Estado como un deber jurídico
propio y no como una simple formalidad condenada de antemano a ser
infructuosa, o como una mera gestión de intereses particulares, que
dependa de la iniciativa procesal de las victimas, de sus familiares o de la
aportación privada de elementos probatorios. El cumplimiento de la
obligación de emprender una investigación seria, imparcial y efectiva de lo
ocurrido, en el marco de las garantías del debido proceso, ha involucrado
también un examen del plazo de dicha investigación y de “los medios
legales disponibles” a los familiares de la victima fallecida, para garantizar
que sean escuchados, asi como que puedan participar durante el proceso
de investigacion. Corte IDH. Caso Acosta y otros Vs. Nicaragua.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
25 de marzo de 2017. Serie C No. 334. De conformidad con la Convencion
Americana, los Estados Parte están obligados a suministrar recursos
judiciales efectivos a las victimas de violaciones de los derechos humanos
(articulo 25), recursos que deben ser sustanciados de conformidad con las
reglas del debido proceso legal (articulo 8.1). Asimismo, el derecho de
acceso a la justicia debe asegurar, en tiempo razonable, el derecho de las
presuntas victimas o sus familiares a que se haga todo lo necesario para
conocer la verdad de lo sucedido e investigar, juzgar y, en su caso,
sancionar a los eventuales responsables. La Corte ha señalado en su
jurisprudencia reiterada que, en casos de privación de la vida, es
fundamental que los Estados identifiquen, investiguen efectivamente y,
eventualmente, sancionen a sus responsables, pues de lo contrario se
estarían creando, dentro de un ambiente de impunidad, las condiciones
para que este tipo de hechos se repitan. El deber de investigar es una
obligación de medios y no de resultado, que debe ser asumida por el
Estado como un deber jurídico propio, que no dependa única o
necesariamente de la iniciativa procesal de las victimas o de sus familiares
o de la aportación privada de elementos probatorios. La investigación debe
ser seria, imparcial y efectiva, y estar orientada a la determinación de la
verdad y a la persecucion, captura, enjuiciamiento y eventual castigo de
los autores de los hechos. En casos anteriores, la Corte ha considerado que
la determinación efectiva de los hechos en la via penal tenia la posibilidad
de constituir tanto la explicación suficiente y satisfactoria sobre la

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privación de la vida de una persona, como un medio para satisfacer los
derechos de acceso a la justicia y de conocer la verdad de sus familiares.
Asi, se ha analizado si un proceso penal, en tanto respuesta investigativa y
judicial del Estado, constituyo un medio adecuado para permitir una
búsqueda genuina de la verdad de lo sucedido mediante una evaluación
adecuada de las hipótesis consideradas sobre el modo y circunstancias de
la privación de la vida. En ese sentido, se ha analizado si lo decidido formal
y materialmente en el proceso penal puede considerarse, a la luz de lo
dispuesto en los artículos 8.1 y 25 de la Convencion, como una adecuada
motivación o fundamentación de la respuesta que las autoridades
judiciales debieron dar al respecto. Por ello, el deber de motivación es una
de las “debidas garantias” incluidas en el articulo 8.1 para salvaguardar el
derecho a un debido proceso del imputado y, en casos como el presente,
también los derechos de acceso a la justicia y a conocer la verdad de los
familiares, en relación con el articulo 25 de la Convencion. Corte IDH.
Caso Acosta y otros Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de marzo de 2017. Serie C No.
334. Se alega que estos procesos constituyeron un mecanismo de
amedrentamiento e intimidación contra la señora Acosta en relación con
su denuncia sobre el móvil del homicidio de su esposo. En un caso
anterior, la Corte considero que un defensor de derechos humanos fue
mantenido en una situación de incertidumbre, inseguridad e intimidación
por la existencia de un proceso penal en su contra que permaneció abierto
alrededor de cinco anos sin mayor actividad procesal, en atención al alto
cargo policial que ocupaba quien presento la querella y que era señalado
como uno de los responsables de la ejecución de su hermano, en un
contexto de actos de amenaza, hostigamiento y detenciones ilegales en
contra de aquel. En ese caso, se considero que el proceso penal pudo haber
generado un efecto intimidador o inhibidor en el libre y pleno ejercicio de
su libertad de expresión.
GARANTÍAS GENERALES ASOCIADAS AL ARTÍCULO 8.1 En este
segundo apartado se encuentran extractados los principales párrafos de la
jurisprudencia de la Corte IDH donde se tratan las garantías generales
asociadas al articulo 8.1. Este inciso indica: “ Toda persona tiene derecho a
ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez
o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con
anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal
formulada contra ella, o para la determinación de sus derechos y obligaciones
de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter”. En esta sección se
trata, especificamente, el derecho a ser oido, que también ha sido
extendido por la Corte IDH a los familiares de las victimas y que incorpora
el derecho a la realización de una investigación judicial efectiva y
conducida con debida diligencia. Otro aspecto importante es el desarrollo
que realiza la Corte IDH de las garantías de independencia, imparcialidad y
competencia. Este ultimo aspecto destaca por el análisis que ha
desarrollado la Corte IDH en relación a la restricción de la jurisdicción
militar. Tambien se aborda como parte de estas garantías generales, el
derecho a una resolución motivada, que en concepto de la Corte IDH
constituye un elemento esencial para proscribir la arbitrariedad.
Finalmente, un elemento central en el análisis de la Corte IDH es la
garantía del plazo razonable, que como se evidenciara en la jurisprudencia
extractada, ha sido objeto de una progresiva evolucion.

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Derecho a ser oído Corte IDH. Caso Apitz Barbera y otros (“Corte
Primera de lo Contencioso Administrativo”) Vs. Venezuela. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de agosto de
2008. Serie C No. 182. Al respecto, la Corte considera que del articulo 8.1
de la Convencion no se desprende que el derecho a ser oído debe
necesariamente ejercerse de manera oral en todo procedimiento. Lo
anterior no obstaría para que la Corte considere que la oralidad es una de
las “debidas garantias” que el Estado debe ofrecer a los justiciables en
cierto tipo de procesos. Sin embargo, el representante no ha presentado
argumentos que justifiquen por que es necesaria la oralidad, como garantía
del debido proceso, en el procedimiento disciplinario ante la CFRSJ o en las
distintas instancias recursivas. En el mismo sentido: Caso Barbani Duarte
y Otros Vs. Uruguay. Fondo Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de
octubre de 2011. Serie C No. 234, párr. 120. Corte IDH. Caso Dacosta
Cadogan Vs. Barbados. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 24 de Septiembre de 2009. Serie C No. 204. Al
respecto, la Corte recuerda que debido a la naturaleza excepcionalmente
seria e irreversible de la pena de muerte, su imposición o aplicación esta
sujeta a ciertos requisitos procesales, que limitan el poder punitivo del
Estado y cuyo cumplimiento debe ser estrictamente observado y revisado.
En este sentido, el Tribunal observa que el articulo 8.1 de la Convencion
establece que “en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada
contra [una persona]”, se deben proveer las “debidas garantias[,] dentro de
un plazo razonable”. Los términos en que esta redactado este articulo
indican claramente que el sujeto del derecho es el acusado, quien podrá
exigir el respeto de todas las referidas “debidas garantias” propias de un
“debido proceso”, las cuales podrán ser determinadas por el tribunal
atendiendo a las particularidades de cada caso concreto. Es decir, todo
juez tiene la obligación de asegurar que los procesos se lleven a cabo con el
debido respeto de aquellas garantías judiciales, que sean necesarias para
asegurar un juicio justo. De esta manera, el articulo 8.2 de dicho
instrumento precisa cuales constituyen las “garantías minimas” a las que
toda persona tiene derecho durante el proceso, en plena igualdad.
Especificamente, el articulo 8.2.c de la Convencion exige que individuos
puedan defenderse adecuadamente contra cualquier acto del Estado que
pudiera afectar sus derechos. Asimismo, el articulo 8.2.f reconoce el
derecho de los acusados a interrogar a los testigos presentados contra
ellos y aquellos que declaran a su favor, bajo las mismas condiciones que el
Estado, con el fin de defenderse. En todo caso, la Convencion no impide
que los Estados adopten medidas adicionales a aquellas reconocidas en el
articulo 8.2 de la Convencion con el propósito de garantizar un debido
proceso. Corte IDH. Caso Barbani Duarte y otros Vs. Uruguay. Fondo
Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de octubre de 2011. Serie C No.
234. El examen requerido en el presente caso amerita que la Corte precise
el alcance del derecho a ser oído establecido en el articulo 8.1 de la
Convencion Americana. Ese derecho implica, por un lado, un ámbito
formal y procesal de asegurar el acceso al órgano competente para que
determine el derecho que se reclama en apego a las debidas garantías
procesales (tales como la presentación de alegatos y la aportación de
prueba). Por otra parte, ese derecho abarca un ámbito de protección
material que implica que el Estado garantice que la decisión que se
produzca a través del procedimiento satisfaga el fin para el cual fue
concebido. Esto ultimo no significa que siempre deba ser acogido sino que

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se debe garantizar su capacidad para producir el resultado para el que fue
concebido. Tomando en cuenta las alegadas violaciones en el presente
caso, la Corte analizara primero lo relativo al ámbito material del derecho a
ser oído en el proceso ante el órgano administrativo (Banco Central), para
luego pasar a considerar las demás alegadas violaciones de las debidas
garantías procesales en el referido procedimiento administrativo y en el
proceso judicial ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Corte
IDH. Caso del Tribunal Constitucional (Camba Campos y otros) Vs.
Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 28 de agosto de 2013. Serie C No. 268. Si bien ya se declaro
que el Congreso no tenia competencia para cesar a los vocales del Tribunal
Constitucional de sus cargos (supra parr. 180), bajo las circunstancias del
presente caso, la Corte considera necesario entrar a analizar algunos de los
derechos que fueron alegados por la Comision y los representantes tanto
por la decisión de cese como los juicios politicos, en particular el derecho a
ser oido, a la defensa y el principio “ne bis in idem”. El Tribunal ha
desarrollado el derecho a ser oído protegido en el articulo 8.1 de la
Convencion, en el sentido general de comprender el derecho de toda
persona a tener acceso al tribunal u órgano estatal encargado de
determinar sus derechos y obligaciones. Respecto al derecho a ser oido,
consagrado en el articulo 8.1 de la Convencion, la Corte reitera que las
garantías establecidas en el articulo 8 de la Convencion Americana
suponen que las victimas deben contar con amplias posibilidades de ser
oídas y actuar en los procesos respectivos, de manera que puedan
formular sus pretensiones y presentar elementos probatorios y que estos
sean analizados de forma completa y seria por las autoridades antes de
que se resuelva sobre hechos, responsabilidades, penas y reparaciones.
Sobre el particular, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha señalado
que la exigencia de que una persona “sea oida equitativa, públicamente y
dentro de un plazo razonable, por un tribunal independiente e imparcial”
es equiparable al derecho a un “juicio” o a “procedimientos judiciales”
justos. Al respecto, el Tribunal Europeo ha desarrollado el criterio según el
cual un procedimiento justo supone que el órgano encargado de
administrar justicia efectue “un examen apropiado de las alegaciones,
argumentos y pruebas aducidas por las partes, sin perjuicio de sus
valoraciones acerca de si son relevantes para su decision”. En el caso Olujic
Vs. Croacia sobre la tramitación de un procedimiento disciplinario contra el
Presidente de la Corte Suprema de Croacia, el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos resalto la importancia del derecho a ser oído de
manera equitativa. Por su parte, el Comité de Ministros del Consejo de
Europa ha señalado también que en procedimientos de destitución es
necesario garantizarles a los jueces al menos los requisitos del debido
proceso contenidos en el Convenio Europeo Derechos Humanos, inter alia,
que el caso sea oído dentro de un plazo razonable y el derecho a responder
cualquier acusacion”. Corte IDH. Caso Wong Ho Wing Vs. Perú.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 30
de junio de 2015. Serie C No. 297. La Corte considera necesario que el
derecho a ser oído se garantice en un proceso de extradicion. Al respecto,
el perito Ben Saul senalo que a la persona se le debe permitir exponer las
razones por las cuales no debería ser extraditado. Sin embargo, esto no
implica que debe garantizarse en todas las etapas del proceso. Al respecto,
la Corte advierte que, en muchos de los Estados Parte de la Convencion los
procesos de extradición involucran una etapa o aspecto político . Esta

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circunstancia o característica se desprende de la naturaleza misma de los
procesos de extradicion, que constituyen procesos de cooperación judicial
internacional entre Estados. Corte IDH. Caso Quispialaya Vilcapoma Vs.
Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 23 de noviembre de 2015. Serie C No. 308. En este sentido,
la Corte estima indispensable que las agencias policiales y jurisdiccionales
ofrezcan mecanismos de denuncia accesibles y que aquellos sean
difundidos para el conocimiento de los individuos. Sin embargo, el acceso
a la justicia no se agota en la posibilidad de poner en conocimiento de las
autoridades los hechos sucedidos. Resulta igualmente necesario que los
sistemas de denuncia sean eficaces y deriven en una investigación real y
seria, ya que de lo contrario carecerían de utilidad. Para que el derecho a
ser oído no carezca de contenido, debe ser acompañado por el deber del
Estado de investigar, juzgar y sancionar.
Derecho de los familiares de las víctimas a ser oídos Corte IDH. Caso
Blake Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 24 de enero de 1998. Serie C
No. 36. Así interpretado, el mencionado articulo 8.1 de la Convencion
comprende también el derecho de los familiares de la victima a las
garantías judiciales, por cuanto “todo acto de desaparición forzada sustrae a
la víctima de la protección de la ley y le causa graves sufrimientos, lo mismo
que a su familia” (subrayado no es del original) (Declaracion de Naciones
Unidas sobre la Proteccion de Todas las Personas contra las
Desapariciones Forzadas articulo 1.2). En el mismo sentido: Caso Durand
y Ugarte Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 16 de agosto de 2000. Serie C No.
68, párr.128. En consecuencia, el articulo 8.1 de la Convencion Americana
confiere a los familiares del señor Nicholas Blake el derecho a que su
desaparición y muerte sean efectivamente investigadas por las
autoridades de Guatemala; a que se siga un proceso contra los
responsables de estos ilicitos; a que en su caso se les impongan las
sanciones pertinentes, y a que se indemnicen los danos y perjuicios que
han sufrido dichos familiares. Por lo tanto, la Corte declara que Guatemala
violo el articulo 8.1 de la Convencion Americana, en perjuicio de los
familiares del señor Nicholas Blake en relación con el articulo 1.1 de la
Convencion. Corte IDH. Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán
Morales y otros) Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 19 de noviembre
de 1999. Serie C No. 63. Por otra parte, del articulo 8 de la Convencion se
desprende que las victimas de las violaciones de los derechos humanos, o
sus familiares, deben contar con amplias posibilidades de ser oídos y actuar
en los respectivos procesos, tanto en procura del esclarecimiento de los
hechos y del castigo de los responsables, como en busca de una debida
reparacion. En el mismo sentido: Caso Durand y Ugarte Vs. Perú. Fondo.
Sentencia de 16 de agosto de 2000. Serie C No. 68, párr.129; Caso de las
Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 1 de marzo de 2005. Serie C No. 120, párr.63; Caso de las
Masacres de Ituango Vs. Colombia. Sentencia de 1 de julio de 2006 Serie
C No. 148, párr. 296; Caso Heliodoro Portugal Vs. Panamá. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 12 de agosto
de 2008. Serie C No. 186, párr. 247;. Caso Tiu Tojín Vs. Guatemala.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2008.
Serie C No. 190, párr. 95; Caso Ticona Estrada y otros Vs. Bolivia. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre de 2008. Serie C
No. 191, párr. 81; Caso Kawas Fernández Vs. Honduras. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de abril de 2009 Serie C No. 196,

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párr. 111 y 117; Caso Anzualdo Castro Vs. Perú. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de Septiembre de 2009.
Serie C No. 202, párr. 118; Caso Garibaldi Vs. Brasil. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de
septiembre de 2009. Serie C No. 203, párr. 116; Caso Radilla Pacheco Vs.
México. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 23 de Noviembre de 2009. Serie C No. 209, párr. 180; Caso
Fernández Ortega y otros. Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de agosto de 2010 Serie C No.
215, párr. 192; Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de
2010 Serie C No. 216, párr. 176; Caso Gomes Lund y otros ("Guerrilha do
Araguaia") Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 24 de noviembre de 2010. Serie C No. 219, párr. 139;
Caso Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 24 de
febrero de 2011 Serie C No. 221, párr. 187; Caso Barbani Duarte y Otros
Vs. Uruguay. Fondo Reparaciones y costas. Sentencia de 13 de octubre de
2011. Serie C No. 234, párr. 120; Caso Familia Barrios Vs. Venezuela.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de 2011.
Serie C No. 237, párr. 178; Caso Nadege Dorzema y otros Vs. República
Dominicana. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de octubre de
2012 Serie C No. 251, párr. 199; Caso Castillo González y otros Vs.
Venezuela. Fondo. Sentencia de 27 de noviembre de 2012. Serie C No.
256, párr. 167. Al confrontar los hechos de este caso con lo expuesto
anteriormente, se puede constatar que Guatemala ha realizado diversas
actuaciones judiciales sobre aquellos. Sin embargo, es evidente que los
responsables de tales hechos se encuentran en la impunidad, porque no
han sido identificados ni sancionados mediante actos judiciales que hayan
sido ejecutados. Esta sola consideración basta para concluir que el Estado
ha violado el articulo 1.1 de la Convencion, pues no ha castigado a los
autores de los correspondientes delitos. Al respecto, no viene al caso
discutir si las personas acusadas en los procesos internos debieron o no ser
absueltas. Lo importantes es que, con independencia de si fueron o no
ellas las responsables de los ilicitos, el Estado ha debido identificar y
castigar a quienes en realidad lo fueron, y no lo hizo. En el expediente
existen abundantes constancias que demuestran que las autoridades
judiciales que condujeron las actuaciones originadas en el secuestro,
tortura y homicidio de Henry Giovanni Contreras, Julio Roberto Caal
Sandoval, Jovito Josue Juarez Cifuentes, Federico Clemente Figueroa
Tunchez y en el homicidio de Anstraum Aman Villagran Morales, faltaron
al deber de adelantar una investigación y un proceso judicial adecuados
que llevaran al castigo de los responsables, y afectaron el derecho de los
familiares de las victimas a ser oídos y a tramitar sus acusaciones ante un
tribunal independiente e imparcial. Corte IDH. Caso del Tribunal
Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31
de enero de 2001. Serie C No. 71. Este Tribunal ha señalado
recientemente que las garantías establecidas en el articulo 8 de la
Convencion Americana suponen que las victimas deben contar con amplias
posibilidades de ser oídas y actuar en los procesos respectivos. En el caso
sub judice sucedieron los vicios apuntados (supra 80), lo cual no permitio a
los magistrados contar con un proceso que reuniera las garantías minimas
del debido proceso establecidas en la Convencion. Con ello en el caso en
estudio se limito el derecho de las victimas a ser oídas por el órgano que

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emitio la decisión y, ademas, se restringio su derecho a participar en el
proceso. Corte IDH. Caso Barrios Altos Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 14
de marzo de 2001. Serie C No. 75. La Corte, conforme a lo alegado por la
Comision y no controvertido por el Estado, considera que las leyes de
amnistía adoptadas por el Peru impidieron que los familiares de las
victimas y las victimas sobrevivientes en el presente caso fueran oídas por
un juez, conforme a lo señalado en el articulo 8.1 de la Convencion;
violaron el derecho a la protección judicial consagrado en el articulo 25 de
la Convencion; impidieron la investigacion, persecucion, captura,
enjuiciamiento y sanción de los responsables de los hechos ocurridos en
Barrios Altos, incumpliendo el articulo 1.1 de la Convencion, y obstruyeron
el esclarecimiento de los hechos del caso. Finalmente, la adopción de las
leyes de autoamnistia incompatibles con la Convencion incumplio la
obligación de adecuar el derecho interno consagrada en el articulo 2 de la
misma. La Corte estima necesario enfatizar que, a la luz de las obligaciones
generales consagradas en los artículos 1.1 y 2 de la Convencion Americana,
los Estados Partes tienen el deber de tomar las providencias de toda
índole para que nadie sea sustraído de la protección judicial y del ejercicio
del derecho a un recurso sencillo y eficaz, en los términos de los artículos 8
y 25 de la Convencion. Es por ello que los Estados Partes en la Convencion
que adopten leyes que tengan este efecto, como lo son las leyes de
autoamnistia, incurren en una violación de los artículos 8 y 25 en
concordancia con los artículos 1.1 y 2 de la Convencion. Las leyes de
autoamnistia conducen a la indefensión de las victimas y a la perpetuación
de la impunidad, por lo que son manifiestamente incompatibles con la
letra y el espíritu de la Convencion Americana. Este tipo de leyes impide la
identificación de los individuos responsables de violaciones a derechos
humanos, ya que se obstaculiza la investigación y el acceso a la justicia e
impide a las victimas y a sus familiares conocer la verdad y recibir la
reparación correspondiente. Corte IDH. Caso Anzualdo Castro Vs. Perú.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22
de septiembre de 2009. Serie C No. 202. Luego, puesto que uno de los
objetivos de dicha practica [desaparición forzada] es precisamente impedir
el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes,
una vez que una persona ha sido sometida a secuestro, retención o
cualquier forma de privación de la libertad con el objetivo de su
desaparición forzada, si la victima misma no puede acceder a los recursos
disponibles, resulta fundamental que los familiares u otras personas
allegadas puedan tener acceso a procedimientos o recursos judiciales
rapidos y eficaces como medio para determinar su paradero o su estado de
salud o para individualizar a la autoridad que ordeno la privación de
libertad o la hizo efectiva. En el mismo sentido: Caso García y familiares
Vs. Guatemala. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 29
noviembre de 2012 Serie C No. 258, párr.133. Corte IDH. Caso Radilla
Pacheco Vs. México. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2009. Serie C No. 209. De
conformidad con el derecho reconocido en el articulo 8.1 de la Convencion
Americana, en relación con el articulo 1.1 de la misma, este Tribunal ha
establecido que los Estados tienen la obligación de garantizar que, en
todas las etapas de los respectivos procesos, las victimas puedan hacer
planteamientos, recibir informaciones, aportar pruebas, formular
alegaciones y, en sintesis, hacer valer sus intereses. Dicha participación
deberá tener como finalidad el acceso a la justicia, el conocimiento de la

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verdad de lo ocurrido y el otorgamiento de una justa reparacion. En tal
sentido, la Corte ha establecido que la ley interna debe organizar el
proceso respectivo de conformidad con la Convencion Americana. La
obligación estatal de adecuar la legislación interna a las disposiciones
convencionales comprende el texto constitucional y todas las disposiciones
jurídicas de carácter secundario o reglamentario, de tal forma que pueda
traducirse en la efectiva aplicación practica de los estándares de protección
de los derechos humanos. Al respecto, el Tribunal estima que el acceso al
expediente es requisito sine qua non de la intervención procesal de la
victima en la causa en la que se constituye como parte coadyuvante o
querellante, según la legislación interna. Si bien la Corte ha considerado
admisible que en ciertos casos exista reserva de las diligencias adelantadas
durante la investigación preliminar en el proceso penal, para garantizar la
eficacia de la administración de justicia, en ningún caso la reserva puede
invocarse para impedir a la victima el acceso al expediente de una causa
penal. La potestad del Estado de evitar la difusión del contenido del
proceso, de ser el caso, debe ser garantizada adoptando las medidas
necesarias compatibles con el ejercicio de los derechos procesales de las
victimas. Tomando en cuenta lo anterior, y en aplicación del articulo 29 b)
de la Convencion Americana, la Corte considera que debe entenderse que
el derecho de las victimas en este caso a obtener copias de la averiguación
previa conducida por la Procuraduria General de la Republica no esta
sujeto a reservas de confidencialidad, en tanto que la misma se refiere a la
investigación de delitos constitutivos de graves violaciones a los derechos
humanos, como lo es la desaparición forzada del señor Rosendo Radilla
Pacheco. De esta manera, las victimas en el presente caso deben tener
derecho al acceso al expediente y a solicitar y obtener copias del mismo, ya
que la información contenida en aquel no esta sujeta a reserva. Corte IDH.
Caso Masacres de Río Negro Vs. Guatemala. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de septiembre de 2012.
Serie C No. 250. Ademas, El Tribunal recuerda que, de conformidad con el
derecho reconocido en el articulo 8.1 de la Convencion Americana, en
relación con el articulo 1.1 de la misma, los Estados tienen la obligación de
garantizar el derecho de las victimas o sus familiares de participar en todas
las etapas de los respectivos procesos, de manera que puedan hacer
planteamientos, recibir informaciones, aportar pruebas, formular
alegaciones y, en sintesis, hacer valer sus derechos. Dicha participación
deberá tener como finalidad el acceso a la justicia, el conocimiento de la
verdad de lo ocurrido y el otorgamiento de una justa reparacion. Sin
embargo, la búsqueda efectiva de la verdad corresponde al Estado, y no
depende de la iniciativa procesal de la victima, o de sus familiares o de la
aportación privada de elementos probatorios. Corte IDH. Caso Rodríguez
Vera y otros (Desaparecidos del Palacio de Justicia) Vs. Colombia.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
14 de noviembre de 2014. Serie C No. 28. En distintos casos la Corte ha
considerado que el derecho a la verdad “se encuentra subsumido en el
derecho de la victima o de sus familiares a obtener de los órganos
competentes del Estado el esclarecimiento de los hechos violatorios y las
responsabilidades correspondientes, a través de la investigación y el
juzgamiento que previenen los artículos 8 y 25.1 de la Convencion”. Por
otra parte, en algunos casos tales como Anzualdo Castro y otros vs. Peru y
Gelman vs. Uruguay la Corte ha realizado consideraciones adicionales y
especificas aplicables al caso concreto sobre la violación del derecho a la

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verdad. Asimismo, en el caso Gudiel Alvarez y otros (Diario Militar) vs.
Guatemala la Corte analizo la violación del derecho a conocer la verdad en
su análisis del derecho a la integridad personal de los familiares, pues
considero que, al ocultar información que impidió a los familiares el
esclarecimiento de la verdad, el Estado respectivo había violado los
artículos 5.1 y 5.2 de la Convencion Americana. Adicionalmente, en el caso
Gomes Lund y otros (Guerilla de Araguaia) vs. Brasil, la Corte declaro una
violación autónoma del derecho a la verdad que, por las circunstancias
especificas de dicho caso, constituyo, además de una violación al derecho
de acceso a la justicia y recurso efectivo, una violación del derecho a buscar
y recibir informacion, consagrado en el articulo 13 de la Convencion. Caso
Comunidad Campesina de Santa Bárbara Vs. Perú. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de
septiembre de 2015. Serie C No. 299. Por su parte, este Tribunal ha
determinado que toda persona, incluyendo los familiares de las victimas de
graves violaciones a derechos humanos, tiene el derecho a conocer la
verdad. En consecuencia, los familiares de las victimas y la sociedad deben
ser informados de todo lo sucedido con relación a dichas violaciones. La
Corte Interamericana ha considerado el contenido del derecho a conocer la
verdad en su jurisprudencia, en particular en casos de desaparición
forzada. Desde el caso Velasquez Rodriguez el Tribunal afirmo la existencia
de un “derecho de los familiares de la victima de conocer cual fue el
destino de esta y, en su caso, donde se encuentran sus restos”.
Posteriormente, en distintos casos la Corte ha considerado que el derecho
a conocer la verdad “se encuentra subsumido en el derecho de la victima o
de sus familiares a obtener de los órganos competentes del Estado el
esclarecimiento de los hechos violatorios y las responsabilidades
correspondientes, a través de la investigación y el juzgamiento que
previenen los artículos 8 y 25.1 de la Convencion”. Por otra parte, en
algunos casos tales como Anzualdo Castro y otros Vs. Peru y Gelman Vs.
Uruguay la Corte ha realizado consideraciones adicionales y especificas
aplicables al caso concreto sobre la violación del derecho a conocer la
verdad . Asimismo, en el caso Gudiel Alvarez y otros (Diario Militar) vs.
Guatemala, la Corte analizo la violación del derecho a conocer la verdad en
su análisis del derecho a conocer la integridad personal de los familiares,
pues considero que, al ocultar información que impidió a los familiares el
esclarecimiento de la verdad, el Estado respectivo había violado los
artículos 5.1 y 5.2 de la Convencion Americana. Adicionalmente, en el caso
Gomes Lund y otros (Guerrilha do Araguaia) Vs. Brasil, la Corte declaro una
violación autónoma del derecho a conocer la verdad que, por las
circunstancias especificas de dicho caso, constituyo, además de una
violación al derecho de acceso a la justicia y recurso efectivo, una violación
del derecho a buscar y recibir informacion, consagrado en el articulo 13 de
la Convencion. Finalmente, el Tribunal ha considerado la obligación de
investigar como una forma de reparacion, ante la necesidad de remediar la
violación del derecho a conocer la verdad en el caso concreto. De lo
anterior se desprende que, si bien el derecho a conocer la verdad se ha
enmarcado fundamentalmente en el derecho de acceso a la justicia, aquel
tiene una naturaleza amplia y su vulneración puede afectar distintos
derechos consagrados en la Convencion Americana, dependiendo del
contexto y circunstancias particulares del caso. En el caso del Peru, el
Tribunal Constitucional del Peru ha reconocido que “el derecho a la verdad,
aunque no tiene un reconocimiento expreso en [el] texto constitucional, es

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un derecho plenamente protegido […]”. Asimismo, ha señalado que “[l]a
Nacion tiene el derecho de conocer la verdad sobre los hechos o
acontecimientos injustos y dolorosos provocados por las multiples formas
de violencia estatal y no estatal. Tal derecho se traduce en la posibilidad de
conocer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las cuales ellos
ocurrieron, asi como los motivos que impulsaron a sus autores. El derecho
a la verdad es, en ese sentido, un bien jurídico colectivo inalienable”. Cabe
senalar, ademas, que el Peru ratifico, el 26 de septiembre de 2012, la
mencionada Convencion Internacional para la Proteccion de Todas las
Personas contra las Desapariciones Forzadas, que reconoce expresamente
el derecho a conocer la verdad. En el mismo sentido: Corte IDH. Caso
Tenorio Roca y otros Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de junio de 2016. Serie C No. 314,
párr. 244.
Derecho a una investigación judicial efectiva Corte IDH. Caso Velásquez
Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988.
Serie C No. 4 En ciertas circunstancias puede resultar difícil la
investigación de hechos que atenten contra derechos de la persona. La de
investigar es, como la de prevenir, una obligación de medio o
comportamiento que no es incumplida por el solo hecho de que la
investigación no produzca un resultado satisfactorio. Sin embargo, debe
emprenderse con seriedad y no como una simple formalidad condenada de
antemano a ser infructuosa. Debe tener un sentido y ser asumida por el
Estado como un deber jurídico propio y no como una simple gestión de
intereses particulares, que dependa de la iniciativa procesal de la victima o
de sus familiares o de la aportación privada de elementos probatorios, sin
que la autoridad publica busque efectivamente la verdad. Esta apreciación
es valida cualquiera sea el agente al cual pueda eventualmente atribuirse la
violacion, aun los particulares, pues, si sus hechos no son investigados con
seriedad, resultarian, en cierto modo, auxiliados por el poder publico, lo
que comprometería la responsabilidad internacional del Estado. En el
mismo sentido: Corte IDH. Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán
Morales y otros) Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 19 de noviembre
de 1999. Serie C No. 63, párr.226; Caso Godínez Cruz Vs. Honduras.
Fondo. Sentencia de 20 de enero de 1989. Serie C No. 5, párr.188; Caso
Durand y Ugarte Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 16 de agosto de 2000.
Serie C No. 68, párr.123; Caso Anzualdo Castro Vs. Perú. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de septiembre
de 2009. Serie C No. 202; Caso García Ibarra y otros Vs. Ecuador.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 17
de noviembre de 2015. Serie C No. 306, párr.154; Caso Quispialaya
Vilcapoma Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2015. Serie C No. 308, párr.208.
Corte IDH. Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) Vs.
Guatemala. Fondo. Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Serie C No.
63. Al respecto, observa la Corte que los procesos judiciales internos
revelan dos tipos de deficiencias graves: en primer lugar, se omitió por
completo la investigación de los delitos de secuestro y tortura (supra, parr.
66.b). En segundo lugar, se dejaron de ordenar, practicar o valorar pruebas
que hubieran sido de mucha importancia para el debido esclarecimiento
de los homicidios (supra, parrs. 104--‐-121). En relación con el
esclarecimiento de los homicidios es pertinente destacar, por ejemplo,
que las autopsias quedaron incompletas y fueron practicadas de manera

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muy poco tecnicas; no se registraron ni conservaron las huellas digitales
de los cadaveres, ni estos fueron retratados de cuerpo entero; no se
decreto el reconocimiento personal por testigos de uno de los acusados de
los homicidios; no se llamo a declarar a presuntos testigos presenciales de
los hechos, mencionados por otros testigos; no se decreto un peritaje
dental para determinar si uno de los acusados tenia una sena particular que
fue descrita por varios testigos; no se realizo la reconstrucción de los
hechos en relación con el homicidio de Anstraum Aman Villagran Morales;
no se practico allanamiento a las residencias de los sindicados; no se
investigo si habían sido adulterados los registros sobre entradas y salidas
de los presuntos homicidas al servicio y los registros de entrada y salida de
sus armas de dotación de las armerias; no se indago por el vehiculo en que
se movilizaron los secuestradores de los cuatro jóvenes cuyos cuerpos
aparecieron sin vida en los Bosques de San Nicolas, a pesar de que una
testigo proporciono el numero de su placa; las amenazas que sufrieron
algunos testigos y que obviamente entorpecían las investigaciones, no
fueron objeto de pesquisa alguna. En lo referente a la apreciación de las
pruebas, se observa que los tribunales internos desestimaron por
irrelevantes o tacharon absoluta o parcialmente ciertos testimonios
importantes, aplicando criterios que merecen reparos. Asi, por ejemplo, las
madres de tres de las victimas fueron descalificadas como declarantes por
su vinculo familiar con estas. La testigo que declaro haber sido sometida a
un secuestro y a malos tratos similares a los que padecieron cuatro de los
jóvenes de que trata este caso, fue desechada por haber sido victima de los
propios hechos que describia. Varios testimonios fueron declarados
“irrelevantes” sin ninguna explicacion, a pesar de que proporcionaban
elementos reveladores sobre la forma como ocurrieron los hechos y
contribuían a la identificación de los responsables de los mismos. El
informe resultante de la investigación policial ordenada por los propios
jueces, para dar soporte a los procesos judiciales, fue descartado por no ser
“prueba suficiente”. Tambien fueron desestimadas las declaraciones
testimoniales de los autores de dichos informes, porque ni “directa ni
indirectamente señalan como [responsables] a los inculpados” -- -vale
aclarar que tanto las conclusiones de esos informes como las
declaraciones de los investigadores policiales que los elaboraron, ante las
autoridades judiciales internas y ante esta Corte, fueron contundentes en
afirmar que los autores de los homicidios habían sido los dos agentes de la
policía identificados por los testigos. La declaración de otro testigo fue
dejada de lado porque se trataba de una persona que trabajaba por el
bienestar de los “niños de la calle”, lo cual revelaria un supuesto interés
directo en la causa. Las imprecisiones en que incurrieron ciertos testigos --
‐-cuyas declaraciones fueron tomadas muchos meses después de ocurridos
los hechos--‐- sobre las circunstancias de tiempo en que sucedieron estos
ultimos, fueron utilizadas como fundamento para una desestimación total
de dichas declaraciones, a pesar de que estas proporcionaban, de manera
consistente y coincidente, información relevante sobre otros aspectos de
los acontecimientos objeto de investigacion. Frente a la prueba balistica,
de acuerdo con la cual el proyectil que fue encontrado junto al cadáver de
Anstraum Aman Villagran Morales había sido disparado por el arma de
dotación de uno de los policías acusados, los jueces nacionales razonaron
diciendo que eso no constituía evidencia de que el arma hubiera sido
accionada por el imputado. Puestos frente a dos oficios policiales
divergentes sobre si ese mismo sindicado estaba o no de servicio cuando

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fue cometido el homicidio del joven Villagran Morales, los mencionados
jueces se atuvieron, sin mas formulas, al que resultaba favorable a los
intereses de la defensa de los policías imputados, sin indagar por las
explicaciones de la contradiccion. Visto en su conjunto el proceder de
aquellos jueces, se hace evidente que fragmentaron el acervo probatorio y
luego pretendieron enervar, caso por caso, los alcances de todos y cada
uno de los elementos probatorios de la responsabilidad de los imputados.
Esto contraviene los principios de valoración de la prueba, de acuerdo con
los cuales las evidencias deben ser apreciadas en su integralidad, es decir,
teniendo en cuenta sus relaciones mutuas, y la forma como se prestan
soporte unas a otras o dejan de hacerlo. De esa manera el Estado dejo de
cumplir con la obligación de investigar efectiva y adecuadamente los
hechos de que se trata, en violación del articulo 1.1 de la Convencion
Americana, en conexión con el articulo 8 de la misma. Corte IDH. Caso
Durand y Ugarte Vs. Perú. Fondo. Sentencia de 16 de agosto de 2000.
Serie C No. 68. En consecuencia, el articulo 8.1 de la Convencion
Americana, en conexión con el articulo 25.1 de la misma, confiere a los
familiares de las victimas el derecho a que la desaparición y muerte de
estas ultimas sean efectivamente investigadas por las autoridades del
Estado; se siga un proceso contra los responsables de estos ilicitos; en su
caso se les impongan las sanciones pertinentes, y se reparen los danos y
perjuicios que dichos familiares han sufrido. Ninguno de estos derechos fue
garantizado en el presente caso a los familiares de los señores Durand
Ugarte y Ugarte Rivera. En el mismo sentido: Caso Las Palmeras Vs.
Colombia. Fondo. Sentencia de 6 de diciembre de 2001. Serie C No. 90,
párr.65. Corte IDH. Caso Juan Humberto Sánchez Vs. Honduras.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de
junio de 2003. Serie C No. 99. Asimismo, las actuaciones judiciales para
establecer la muerte del señor Juan Humberto Sanchez y sancionar a sus
responsables, se han caracterizado en su conjunto por carencias en la
investigacion. Por ejemplo, una vez hallado el cadáver de aquel no se llevo
a cabo una autopsia ni se tomaron fotografías de la ubicación del cadaver,
ya que como lo afirmo el juez de paz y el testigo Hector Fortin no existían
recursos económicos para este tipo de diligencias. Valga destacar que el
propio Estado afirmo que en esta clase de situaciones no se practicaban
estas diligencias (supra 70.12 y 106.c), con lo cual en el caso sub judice no se
tenían las pruebas necesarias para adelantar una investigación seria y
eficaz sobre lo ocurrido al señor Juan Humberto Sanchez. Esta Corte
considera que en casos en los cuales se han producido ejecuciones
extrajudiciales el Estado deberá adoptar una investigación seria, imparcial
y efectiva de lo acaecido. En este sentido el Protocolo de Naciones Unidas
para la Investigacion Legal de las Ejecuciones Extrajudiciales, Arbitrarias y
Sumarias o Protocolo de Minnesota ha sentado algunos lineamientos
básicos para llevar a cabo las investigaciones correspondientes y
determinar si las ejecuciones han sido extrajudiciales, sumarias y
arbitrarias. El Protocolo ha señalado como requisitos minimos de la
investigacion: la identificación de la victima, la recolección y preservación
de pruebas relacionadas con la muerte con el fin de ayudar en el potencial
procesamiento de los responsables, la identificación de posibles testigos y
la obtención de sus declaraciones en relación con la muerte, la
determinación de la causa, manera, lugar y tiempo de la muerte, asi como
cualquier patrón o practica que pueda haber provocado la muerte, la
distinción entre muerte natural, suicidio y homicidio, la identificación y

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aprehensión de la o las personas involucradas en la muerte y la
presentación de los presuntos perpetradores ante un tribunal competente
establecido por ley. En este caso no se cumplieron dichos parametros. La
Corte observa que en casos de ejecuciones extrajudiciales es fundamental
que las autoridades competentes deban realizar un exhaustiva
investigación de la escena, examinar el cuerpo de la victima y llevar a cabo,
por expertos profesionales, una autopsia para determinar las causas del
deceso cuando esto sea posible o llevar a cabo una prueba igualmente
rigurosa, dentro de las circunstancias del caso. En el caso en estudio, la
Corte destaca que las autoridades por diferentes motivos no tomaron las
medidas necesarias para preservar la prueba que había en la escena del
crimen y realizar una autopsia que permitiera hacer una investigación
seria y efectiva de lo sucedido, para a la postre sancionar a los
responsables. En el mismo sentido: Caso Garibaldi Vs. Brasil.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23
de septiembre de 2009. Serie C No. 203, párrs. 114 y 115. Corte IDH. Caso
Maritza Urrutia Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 27 de noviembre de 2003. Serie C No. 103. El Tribunal
considera, pues, que el Estado no ha investigado efectivamente los hechos
que afectaron a Maritza Urrutia y, consecuentemente, no ha identificado a
la persona o personas responsables penalmente de los hechos
antijuridicos, por lo que se mantiene la impunidad de los responsables. Al
respecto, la Corte ha entendido que la impunidad es la falta, en conjunto,
de investigacion, persecucion, captura, enjuiciamiento y condena de los
responsables e las violaciones de los derechos protegidos por la
Convencion Americana, y que el Estado tiene la obligación de combatir tal
situación por todos los medios legales disponibles. La impunidad propicia
la repetición crónica de las violaciones de derechos humanos y la total
indefensión de las victimas y de sus familiares. Corte IDH. Caso de la
"Masacre de Mapiripán" Vs. Colombia. Sentencia de 15 de septiembre
de 2005. Serie C No. 134. Tal como fue señ alado, en casos de ejecuciones
extrajudiciales, la jurisprudencia de este Tribunal es inequı́voca: el Estado
tiene el deber de iniciar ex officio, sin dilación, una investigación seria,
imparcial y efectiva (supra párr. 219), que no se emprenda como una
simple formalidad condenada de antemano a ser infructuosa. En el mismo
sentido: Caso Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 4 de julio de 2007. Serie C No. 166, párrs.119 y
120. En este sentido, basado en el Manual sobre la Prevenció n e
Investigació n Efectiva de Ejecuciones Extrajudiciales, Arbitrarias y
Sumarias de Naciones Unidas, este Tribunal ha especificado los principios
rectores que es preciso observar cuando se considera que una muerte pudo
deberse a una ejecución extrajudicial. Las autoridades estatales que
conducen una investigación deben intentar como mı́nimo, inter alia: a)
identificar a la vı́ctima; b) recuperar y preservar el material probatorio
relacionado con la muerte, con el fin de ayudar en cualquier potencial
investigación penal de los responsables; c) identificar posibles testigos y
obtener sus declaraciones en relación con la muerte que se investiga; d)
determinar la causa, forma, lugar y momento de la muerte, ası́ como
cualquier patró n o práctica que pueda haber causado la muerte; y e)
distinguir entre muerte natural, muerte accidental, suicidio y homicidio.
Además, es necesario investigar exhaustivamente la escena del crimen, se
deben realizar autopsias y análisis de restos humanos, en forma rigurosa,
por profesionales competentes y empleando los procedimientos más

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apropiados. En el mismo sentido: Caso Zambrano Vélez y otros Vs.
Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de julio de 2007.
Serie C No. 166, párr.121; Caso Ibsen Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2010.
Serie C No. 217, párr.217; Caso familia Barrios Vs. Venezuela. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de 2011. Serie C
No. 237, párr.235. Ciertamente el modus operandi en la ejecución de la
masacre – la destrucción de los cuerpos y el terror sembrado entre los
habitantes sobrevivientes de Mapiripán – ha dificultado la plena
identificación de las vı́ctimas de la masacre. Sin embargo, los hechos
probados y reconocidos por el Estado revelan una serie de problemas
ocurridos a lo largo de las investigaciones que evidencian graves faltas a la
debida diligencia en la conducción de las acciones oficiales. La negligencia
de las autoridades judiciales encargadas de examinar las circunstancias de
la masacre mediante la recolección oportuna de pruebas in situ, no puede
ser subsanada con las loables pero tardı́as diligencias probatorias para
buscar restos mortales en el fondo del rı́o Guaviare, que la Fiscalı́a General
de la Nación inició hasta diciembre de 2004, es decir, más de ocho añ os
después de ocurridos los hechos. Las insuficiencias señ aladas, sumadas a
los intentos de encubrir los hechos por parte de algunos miembros del
Ejército (supra párrs. 96.37, y 96.44 a 96.46), pueden ser calificadas como
graves faltas al deber de investigar los hechos, que afectaron
definitivamente el desarrollo posterior del proceso penal. En el presente
caso, el conjunto de las faltas a los deberes de protección y de
investigación ya establecidas han coadyuvado a la impunidad de la
mayorı́a de los responsables de las violaciones cometidas. Dichas faltas
evidencian una forma de continuidad del mismo modus operandi de los
paramilitares de encubrimiento de los hechos y han desembocado en la
posterior falta de efectividad del proceso penal en curso por los hechos de
la masacre, en la que participaron directamente al menos 100 paramilitares
con colaboración, aquiescencia y tolerancia de miembros de las Fuerzas
Armadas colombianas. La Corte observa que una operación de semejantes
proporciones no pudo pasar desapercibida por los altos mandos militares
de las zonas de donde salieron y por donde transitaron los paramilitares.
Algunos de los hechos sobre la planeación y ejecución de la masacre están
contenidos en el reconocimiento estatal de responsabilidad, y si bien han
sido condenados algunos de los responsables de la masacre, subsiste una
impunidad generalizada en el presente caso, en la medida en que no ha
sido determinada toda la verdad de los hechos ni la totalidad de las
responsabilidades intelectuales y materiales por los mismos. Además, es
un hecho relevante que algunos de los paramilitares condenados no se
encuentren cumpliendo la condena impuesta por no haberse hecho
efectivas las ó rdenes de captura libradas en su contra. En sı́ntesis, la
impunidad parcial y la falta de efectividad del proceso penal en este caso
se reflejan en dos aspectos: en primer lugar, la gran mayorı́a de los
responsables no han sido vinculados a las investigaciones o no han sido
identificados ni procesados – si se toma en cuenta que el Estado reconoció
que participaron en la masacre más de 100 personas y que la Corte ha
establecido su responsabilidad porque la misma no pudo haberse
perpetrado sin el conocimiento, tolerancia y colaboración de los más altos
mandos del Ejército colombiano de las zonas donde ocurrieron los hechos.
En segundo lugar, la impunidad se refleja en el juicio y condena en
ausencia de los paramilitares que, si bien ocupan altos puestos en las

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estructuras de las AUC, como es el caso de Carlos Castañ o Gil, jefe de las
mismas, se han visto beneficiados con la acción de la justicia que los
condena pero no hace efectiva la sanción. En este sentido, llama la atenció
n de la Corte el hecho comunicado por el Estado, al remitir información
solicitada como prueba para mejor resolver, referente a que el 3 de agosto
del añ o en curso se ordenó la vinculación a la investigación de Salvatore
Mancuso Gómez pero se suspendió su orden de captura “debido a su
condición de representante de las Autodefensas Unidas de Colombia
frente al proceso de paz que adelanta el Gobierno con dicha organización”.
En conclusión, la Corte considera que las violaciones declaradas a los
derechos a la libertad personal, integridad personal y vida de las vı́ctimas
(supra párr. 139), resultan agravadas como consecuencia de las faltas al
deber de protección y al deber de investigar los hechos, como
consecuencia de la falta de mecanismos judiciales efectivos para dichos
efectos y para sancionar a todos los responsables de la masacre de
Mapiripán. En consecuencia, el Estado ha violado los artı́culos 8.1 y 25 de la
Convención, en relación con el artı́culo 1.1 de la misma, en perjuicio de los
familiares de las vı́ctimas del presente caso. Corte IDH. Caso Gómez
Palomino Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de
noviembre de 2005. Serie C No. 136. La Corte ha reiterado que los
familiares de victimas de graves violaciones de derechos humanos tienen
el derecho a conocer la verdad sobre estas violaciones. Este derecho a la
verdad, al ser reconocido y ejercido en una situación concreta, constituye
un medio importante de reparación para la victima y sus familiares y da
lugar a una expectativa que el Estado debe satisfacer. Por otra parte, el
conocer la verdad facilita a la sociedad peruana la búsqueda de formas de
prevenir este tipo de violaciones en el futuro. En el mismo sentido: Caso
de la "Masacre de Mapiripán" Vs. Colombia. Sentencia de 15 de
septiembre de 2005. Serie C No. 134, párr.297; Caso de la Comunidad
Moiwana Vs. Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia 15 de junio de 2005. Serie C No. 124, párr. 203 y 204 y
Caso 19 Comerciantes Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 5 de julio de 2004. Serie C No. 109, párr.259. En
consecuencia, los familiares de las victimas tienen el derecho, y los
Estados la obligacion, a que lo sucedido a aquellas sea efectivamente
investigado por las autoridades estatales, se siga un proceso contra los
presuntos responsables de estos ilícitos y, en su caso, se les impongan las
sanciones pertinentes, y se reparen los danos y perjuicios que dichos
familiares han sufrido. En el mismo sentido: Caso de la Comunidad
Moiwana Vs. Surinam. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia 15 de junio de 2005. Serie C No. 124, párr. 205; Caso de
las Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 1 de marzo de 2005. Serie C No. 120, párr.64 y. Caso
19 Comerciantes Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 5 de julio de 2004. Serie C No. 109, párr. 187; Caso García y familiares
Vs. Guatemala. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 29
noviembre de 2012 Serie C No. 258, párr.133. En respuesta a la
desaparición forzada del señor Santiago Gomez Palomino, el primer
recurso que el Estado debió haber suministrado era una investigación
efectiva y un proceso judicial tendiente al esclarecimiento de los hechos, la
sanción de los responsables y el otorgamiento de una compensación
adecuada. Este Tribunal ha establecido que la investigación que deben
emprender los Estados debe ser realizada ex officio, sin dilación y con la

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debida diligencia, lo cual implica que el órgano que investiga debe llevar a
cabo, dentro de un plazo razonable, todas aquellas actuaciones necesarias
para procurar como minimo el esclarecimiento de los hechos. Caso
Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 4 de julio de 2007. Serie C No. 166. Asimismo, en este tipo
de casos tiene una particular relevancia que las autoridades competentes
adopten las medidas razonables para asegurar el material probatorio
necesario para llevar a cabo la investigación y que gocen de independencia,
de jure y de facto, de los funcionarios involucrados en los hechos. Lo
anterior requiere no solo independencia jerarquica o institucional, sino
también independencia real. 123. Dicha investigación debe ser realizada
por todos los medios legales disponibles y orientada a la determinación de
la verdad y la investigacion, persecucion, captura, enjuiciamiento y
eventual castigo de todos los responsables intelectuales y materiales de los
hechos, especialmente cuando están o puedan estar involucrados agentes
estatales. El Tribunal ha sostenido que al llevar a cabo o tolerar acciones
dirigidas a realizar ejecuciones extrajudiciales, no investigarlas de manera
adecuada y no sancionar efectivamente, en su caso, a los responsables, el
Estado viola sus obligaciones de respetar y garantizar los derechos
reconocidos por la Convencion a la presunta victima y sus familiares,
impide que la sociedad conozca lo ocurrido y reproduce las condiciones de
impunidad para que este tipo de hechos vuelvan a repetirse. Corte IDH.
Caso Cantoral Huamaní y García Santa Cruz Vs. Perú. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 10 de julio de
2007. Serie C No. 16. La Corte recuerda su jurisprudencia constante en el
sentido de que el cumplimiento del deber de investigar en casos como el
presente, debe comprender la realizacion, de oficio y sin dilacion, de una
investigación seria, imparcial, efectiva, para la cual los Estados deben
hacer uso de todos los medios legales disponibles e involucrar a toda
institución estatal. Al respecto, el Tribunal reitera que la obligación de
investigar es una obligación de medio, no de resultados. Lo anterior no
significa, sin embargo, que la investigación pueda ser emprendida como
“una simple formalidad condenada de antemano a ser infructuosa”. Cada
acto estatal que conforma el proceso investigativo, asi como la
investigación en su totalidad, debe estar orientado hacia una finalidad
especifica, la determinación de la verdad y la investigacion, persecucion,
captura, enjuiciamiento, y en su caso, la sanción de los responsables de los
hechos. Asimismo, esta Corte ha señalado que la facultad de acceso a la
justicia debe asegurar, en tiempo razonable, el derecho de las presuntas
victimas o sus familiares a que se haga todo lo necesario para conocer la
verdad de lo sucedido y se sancione a los eventuales responsables. Todas
esas exigencias, asi como criterios de independencia e imparcialidad, se
extienden también a los órganos no judiciales a los que corresponda la
investigación previa al proceso judicial, realizada para determinar las
circunstancias de una muerte y la existencia de suficientes indicios para
interponer una acción penal. Sin el cumplimiento de estas exigencias, el
Estado no podrá posteriormente ejercer de manera efectiva y eficiente su
facultad acusatoria y los tribunales no podrán llevar a cabo el proceso
judicial que este tipo de violaciones requiere. Caso Tristán Donoso Vs.
Panamá. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 27 de enero de 2009. Serie C No. 193. Los Estados partes
pueden organizar su sistema procesal penal, asi como la funcion,
estructura o ubicación institucional del Ministerio Publico a cargo de la

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persecución penal, considerando sus necesidades y condiciones
particulares, siempre que cumplan con los propósitos y obligaciones
determinadas en la Convencion Americana. En los casos que la legislación
de un determinado Estado establezca que los integrantes del Ministerio
Publico desempeñan su labor con dependencia organica, ello no implica,
en si mismo, una violación a la Convencion. Por su parte, la Corte destaca
que el principio de legalidad de la función publica, que gobierna la
actuación de los funcionarios del Ministerio Publico, obliga a que su labor
en el ejercicio de sus cargos se realice con fundamentos normativos
definidos en la Constitucion y las leyes. De tal modo, los fiscales deben
velar por la correcta aplicación del derecho y la búsqueda de la verdad de
los hechos sucedidos, actuando con profesionalismo, buena fe, lealtad
procesal, considerando tanto elementos que permitan acreditar el delito y
la participación del imputado en dicho acto, como también los que puedan
excluir o atenuar la responsabilidad penal del imputado. Corte IDH. Caso
Anzualdo Castro Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 22 de septiembre de 2009. Serie C No. 202. Para
que una investigación penal constituya un recurso efectivo para asegurar el
derecho de acceso a la justicia de las presuntas victimas, asi como para
garantizar los derechos que se han visto afectados en el presente caso,
debe cumplirse con seriedad y no como una simple formalidad condenada
de antemano a ser infructuosa y debe tener un sentido y ser asumida por
los Estados como un deber jurídico propio y no como una simple gestión de
intereses particulares, que dependa de la iniciativa procesal de la victima o
de sus familiares o de la aportación privada de elementos probatorios. En
el mismo sentido: Caso García Ibarra y otros Vs. Ecuador. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de
noviembre de 2015. Serie C No. 306, párr.154; Caso Quispialaya
Vilcapoma Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2015. Serie C No. 308, párr.208.
En estos casos, la impunidad debe ser erradicada mediante la
determinación de las responsabilidades tanto generales – el Estado--‐-
como individuales –penales y de otra índole de sus agentes o de
particulares. En cumplimiento de esta obligacion, el Estado debe remover
todos los obstaculos, de facto y de jure, que mantengan la impunidad. Las
investigaciones deben respetar los requerimientos del debido proceso, lo
que implica que el sistema de administración de justicia debe estar
organizado de manera tal que su independencia e imparcialidad pueda ser
garantizada y que el juzgamiento de graves violaciones a los derechos
humanos sea efectuado ante los tribunales ordinarios, para evitar la
impunidad y procurar la búsqueda de la verdad. Ademas, ante la
naturaleza y gravedad de los hechos, mas aun en contextos de violaciones
sistematicas de derechos humanos, y puesto que el acceso a la justicia
constituye una norma imperativa de Derecho Internacional, la necesidad
de erradicar la impunidad se presenta ante la comunidad internacional
como un deber de cooperación entre los Estados, que deben adoptar las
medidas necesarias para no dejar en la impunidad esas violaciones, ya sea
ejerciendo su jurisdicción para aplicar su derecho interno y el derecho
internacional para juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables, o
colaborando con otros Estados que lo hagan o procuren hacerlo. El hecho
que el órgano encargado de la investigación cerrara –aunque fuera en
términos provisorios--‐- la investigación por la desaparición forzada del
señor Anzualdo Castro sin agotar ninguna de las hipótesis investigativas

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expuestas, con fundamento en su supuesta vinculación con Sendero
Luminoso, demuestra que actuo de manera incompatible con su función
de realizar una investigación de oficio, objetiva, exhaustiva y efectiva. En
este sentido, la Corte ya ha establecido que “el principio de legalidad de la
función publica, que gobierna la actuación de los funcionarios del
Ministerio Publico, obliga a que su labor en el ejercicio de sus cargos se
realice con fundamentos normativos definidos en la Constitucion y las
leyes. De tal modo, los fiscales deben velar por la correcta aplicación del
derecho y la búsqueda de la verdad de los hechos sucedidos, actuando con
profesionalismo, buena fe y lealtad procesal”. Corte IDH. Caso Garibaldi
Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 23 de septiembre de 2009. Serie C No. 203. La Corte
considera que los órganos estatales encargados de la investigación
relacionada con la muerte violenta de una persona, cuyo objetivo es la
determinación de los hechos, la identificación de los responsables y su
posible sancion, deben llevar a cabo su tarea de manera diligente y
exhaustiva. El bien jurídico sobre el que recae la investigación obliga a
redoblar esfuerzos en las medidas que deban practicarse para cumplir su
objetivo. El actuar omiso o negligente de los órganos estatales no resulta
compatible con las obligaciones emanadas de la Convencion Americana,
con mayor razón si esta en juego uno de los bienes esenciales de la
persona. La Corte no puede dejar de expresar su preocupación por las
graves fallas y demoras en la investigación del presente caso, que
afectaron a victimas que pertenecen a un grupo considerado vulnerable.
Como lo ha manifestado reiteradamente este Tribunal, la impunidad
propicia la repetición crónica de las violaciones de derechos humanos.
Corte IDH. Caso de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24
de noviembre de 2009. Serie C No. 211. La Corte considera que la
investigación de los hechos de la masacre no ha sido asumida como un
deber propio del Estado, y esta no ha estado dirigida eficazmente a la
investigacion, persecucion, captura, enjuiciamiento y eventual sanción de
todos los responsables, de modo que se examinen de forma completa y
exhaustiva la multiplicidad de afectaciones ocasionadas a los pobladores
del Parcelamiento de Las Dos Erres. Asimismo, la investigación tampoco
ha estado encaminada hacia la identificación y entrega de los restos de las
personas que murieron en la masacre. Finalmente, el Estado no ha
realizado con debida diligencia las acciones necesarias para ejecutar las
ordenes de aprehensión que se encuentran vigentes, ni ha brindado la
colaboración requerida por los tribunales, a fin de esclarecer los hechos.
Todo ello en detrimento del derecho a conocer la verdad de lo sucedido. El
Tribunal estima que en una sociedad democrática se debe conocer la
verdad sobre los hechos de graves violaciones de derechos humanos. Esta
es una justa expectativa que el Estado debe satisfacer, por un lado,
mediante la obligación de investigar las violaciones de derechos humanos
y, por el otro, con la divulgación publica de los resultados de los procesos
penales e investigativos. Esto exige del Estado la determinación procesal
de los patrones de actuación conjunta y de todas las personas que de
diversas formas participaron en dichas violaciones y sus correspondientes
responsabilidades y reparar a las victimas del caso. Corte IDH. Caso
Manuel Cepeda Vargas Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de mayo de 2010. Serie C No.
213. En casos complejos, la obligación de investigar conlleva el deber de

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dirigir los esfuerzos del aparato estatal para desentranar las estructuras
que permitieron esas violaciones, sus causas, sus beneficiarios y sus
consecuencias, y no solo descubrir, enjuiciar y en su caso sancionar a los
perpetradores inmediatos. Es decir, la protección de derechos humanos
debe ser uno de los fines centrales que determine el actuar estatal en
cualquier tipo de investigacion. De tal forma, la determinación sobre los
perpetradores de la ejecución extrajudicial del Senador Cepeda solo puede
resultar efectiva si se realiza a partir de una visión comprehensiva de los
hechos, que tenga en cuenta los antecedentes y el contexto en que
ocurrieron y que busque develar las estructuras de participacion. En el
mismo sentido: Caso García y familiares Vs. Guatemala. Fondo
Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 noviembre de 2012 Serie C No.
258, párr.148; Caso Comunidad Campesina de Santa Bárbara Vs. Perú.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1
de septiembre de 2015. Serie C No. 299, párr. 258. Corte IDH. Caso
Fernández Ortega y otros Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de agosto de 2010. Serie C No.
215. En casos de violencia contra la mujer las obligaciones generales
establecidas en los artículos 8 y 25 de la Convencion Americana se
complementan y refuerzan, para aquellos Estados que son Parte, con las
obligaciones derivadas del tratado interamericano especifico, la
Convencion de Belem do Para. En su articulo 7.b dicha Convencion obliga
de manera especifica a los Estados Partes a utilizar la debida diligencia
para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer. De tal
modo, ante un acto de violencia contra una mujer, resulta particularmente
importante que las autoridades a cargo de la investigación la lleven
adelante con determinación y eficacia, teniendo en cuenta el deber de la
sociedad de rechazar la violencia contra las mujeres y las obligaciones del
Estado de erradicarla y de brindar confianza a las victimas en las
instituciones estatales para su proteccion. En el mismo sentido: Caso
Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2010. Serie C No.
216, párr.177; Caso Veliz Franco y otros Vs. Guatemala. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de mayo de
2014. Serie C No. 277, párr.185; Caso I.V. Vs. Bolivia. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de
noviembre de 2016. Serie C No. 329, párr.296. Corte IDH. Caso Ibsen
Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 1 de septiembre de 2010. Serie C No. 217. En relación a
otro caso contra Bolivia, la Corte ya ha señalado que es esencial la manera
en que se llevan a cabo las acciones tendientes a la búsqueda de restos
presumiblemente humanos. Asimismo, que la recolección y preservación
correcta de tales restos son condiciones indispensables para la
determinación de lo sucedido a las victimas y, consecuentemente, para la
investigacion, proceso y eventual sanción de los responsables, y que el
transcurso del tiempo puede generar efectos irreversibles sobre los restos
cuando estos no son conservados adecuadamente. En tal sentido, los
Estados deben llevar a cabo lo antes posible las pruebas periciales
necesarias tendientes a la identificación de los restos referidos. En el
presente caso, es evidente que la búsqueda del paradero del señor Jose
Luis Ibsen Pena no ha sido llevada a cabo de manera inmediata por el
Estado. Asimismo, sin prejuzgar sobre la identidad de las persona a quien
correspondan los restos encontrados en La Cuchilla (supra parr. 218), que

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el Estado tampoco ha realizado prontamente los análisis pertinentes para
determinar o descartar si los mismos pertenecen al señor Ibsen Pena.
Asimismo, que las diligencias de búsqueda de su paradero no han
continuado. Todo esto constituye una clara violación al articulo 8.1 de la
Convencion Americana. Al respecto, la Corte resalta la importancia que
tiene para la conducción de la investigación y para el juzgamiento y
eventual sanción de los responsables, el hecho de haber comprobado de
manera fehaciente que los restos excavados en el ano 2008 pertenecen a
Rainer Ibsen Cardenas. Sin embargo, el Tribunal nota que a pesar de que se
realizaron pruebas genéticas y antropologicas, la ubicación y posterior
identificación de los restos del señor Ibsen Cardenas estuvo
preponderantemente orientada a su entrega a los familiares, y no tanto a
practicar otras pruebas cuyos resultados aportaran elementos para el
esclarecimiento de lo sucedido. Como ya fue mencionado en esta
Sentencia, el 11 de noviembre de 2008 se procedió a la entrega de los
restos a Tito Ibsen Castro (supra parr. 91). Lo anterior tiene como
consecuencia que, a pesar de que existen indicios sobre la forma y
circunstancias en que pudo haber perdido la vida el señor Rainer Ibsen
Cardenas, hasta el momento ello no ha podido establecerse
fehacientemente, afectando asi la determinación de las responsabilidades
penales correspondientes y el derecho a conocer la verdad. Precisamente,
la investigación penal también debe estar dirigida en ese sentido y, por lo
tanto, esta obligación subsiste hasta que no se determinen judicialmente
las circunstancias de muerte del señor Ibsen Cardenas. Ello tendría que dar
lugar, asimismo, a que la investigación también se dirija a determinar
todas las responsabilidades que correspondan, tomando en cuenta el
particular contexto en el que sucedieron los hechos. A esto ya se refirió
ampliamente la Corte enesta Sentencia (supra parr. 171). Dado que a partir
del análisis de sus restos no se ha realizado investigación alguna de lo
sucedido a Rainer Ibsen Cardenas ni sobre los posibles responsables, el
Tribunal considera que el Estado violo el articulo 8.1 de la Convencion
Americana. Corte IDH. Caso Uzcátegui y otros Vs. Venezuela. Fondo y
Reparaciones. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C No.249.
Por ultimo, no surge, en ninguna de las actuaciones de las autoridades que
desarrollaron la investigación o del procedimiento judicial sobre la muerte
de Nestor Jose Uzcategui, que se hubiera tomado en cuenta el contexto de
ejecuciones extrajudiciales que existía en ese momento en el estado
Falcon. Por el contrario, las diligencias que se llevaron a cabo demuestran
que el caso fue seguido considerando únicamente las circunstancias
particulares del mismo y no el contexto en el cual estaba visiblemente
enmarcado. Con respecto a ello, la Corte estima que en el cumplimiento
del deber de investigar en casos como el de autos, no basta el
conocimiento de la escena y circunstancias materiales del crimen, sino que
resulta imprescindible analizar, según corresponda, el conocimiento de las
estructuras de poder que lo permitieron y, en su caso, lo disenaron y
ejecutaron intelectual y materialmente, asi como de las personas o grupos
que estaban interesados o se beneficiarían del crimen (beneficiarios), pues
ello puede permitir, a su vez, la generación de hipótesis y líneas de
investigacion; y un análisis de la escena del crimen, testigos, y demás
elementos probatorios. En consecuencia, en casos como el de esta causa,
no se trata solo del analisisde un crimen de manera aislada, sino inserto en
un contexto que proporcione los elementos necesarios para comprender su
estructura de operacion. Corte IDH. Caso Masacres de Río Negro Vs.

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Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 4 de septiembre de 2012. Serie C No. 250. Por otro lado,
este Tribunal también ha señalado que en una sociedad democratica se
debe conocer la verdad sobre los hechos de graves violaciones de
derechos humanos. Esta es una justa expectativa que el Estado debe
satisfacer, por un lado, mediante la obligación de investigar de oficio las
graves violaciones de derechos humanos y, por el otro, con la divulgación
publica de los resultados de los procesos penales e investigativos. Esto
exige del Estado la determinación procesal de los patrones de actuación
conjunta y de todas las personas que de diversas formas participaron en
dichas violaciones y sus correspondientes responsabilidades y reparar a las
victimas del caso. Por ello, en ocasiones anteriores la Corte ha considerado
que las autoridades encargadas de las investigaciones tienen el deber de
asegurar que en el curso de las mismas se valoren los patrones
sistematicos que permitieron la comisión de graves violaciones de los
derechos humanos, como los sucedidos en el presente caso. En aras de
garantizar su efectividad, la investigación debe ser conducida tomando en
cuenta la complejidad de este tipo de hechos y de la estructura en la cual se
ubican las personas probablemente involucradas en los mismos, de
acuerdo al contexto en que ocurrieron, evitando asi omisiones en la
recaudación de prueba y en el seguimiento de líneas lógicas de
investigacion. Por ello, las autoridades estatales están obligadas a
colaborar en la recaudación de la prueba para alcanzar los objetivos de una
investigación y abstenerse de realizar actos que impliquen obstrucciones
para la marcha del proceso investigativo. En el mismo sentido: Caso
Masacres de El Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de octubre de 2012. Serie C No.
252, párr.257. Para hechos como los del presente caso, por tratarse de
violaciones graves, masivas y sistematicas de derechos humanos, el
Estado debe utilizar y aplicar las herramientas jurídicas adecuadas para el
análisis del caso, las categorías penales correspondientes con los hechos
por investigar y el diseño de una adecuada investigación capaz de
garantizar efectivamente los derechos humanos involucrados. Al respecto,
la Corte debe señalar que la calificación penal de los hechos corresponde a
las autoridades internas con competencia para ello. Sin embargo, en el
presente caso, la Corte observa que el delito de “asesinato” por el cual se
condeno a ocho personas mediante las sentencias de 8 de noviembre de
1998 y 28 de mayo de 2009 no refleja la gravedad, la multiplicidad ni la
magnitud de los hechos sucedidos durante las masacres de Pacoxom y
Agua Fria. Como se desprende de las declaraciones rendidas por varias
victimas a nivel interno asi como de esta Sentencia, en el presente caso
han sucedido hechos que no se limitan al “asesinato” de miembros de la
comunidad de Rio Negro. Sin embargo, tales hechos no han sido
investigados. Corte IDH. Caso Gudiel Álvarez y otros ("Diario Militar")
Vs. Guatemala. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 20
noviembre de 2012. Serie C No. 253. El Tribunal recuerda que toda vez
que haya motivos razonables para sospechar que una persona ha sido
sometida a desaparición forzada debe iniciarse una investigación ex officio,
sin dilacion, y de una manera seria, imparcial y efectiva. Este Tribunal ha
indicado que es imprescindible la actuación pronta e inmediata de las
autoridades fiscales y judiciales ordenando medidas oportunas y
necesarias dirigidas a la determinación del paradero de la victima o el lugar
donde pueda encontrarse privada de libertad. Esta obligación es

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independiente de que se presente una denuncia, pues en casos de
desaparición forzada el derecho internacional y el deber general de
garantia, imponen la obligación de investigar el caso ex officio, de modo tal
que no dependa de la iniciativa procesal de la victima o de sus familiares o
de la aportación privada de elementos probatorios. En cualquier caso, toda
autoridad estatal, funcionario publico o particular que haya tenido noticia
de actos destinados a la desaparición forzada de personas, deberá
denunciarlo inmediatamente. En el mismo sentido: Caso García y
familiares Vs. Guatemala. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 29
noviembre de 2012 Serie C No. 258, párr.138. Corte IDH. Caso Mendoza
y otros Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo y Reparaciones.
Sentencia de 14 de mayo de 2013. Serie C No. 260. Por otro lado, este
Tribunal ha afirmado que el procedimiento de la jurisdicción disciplinaria
puede ser valorado en tanto coadyuve al esclarecimiento de los hechos y
sus decisiones son relevantes en cuanto al valor simbolico del mensaje de
reproche que puede significar este tipo de sanciones a lo interno de las
penitenciarias estatales. Sin embargo, dada la naturaleza de su
competencia, el objeto de estas investigaciones se circunscribe
únicamente a la determinación de las responsabilidades individuales de
carácter disciplinario que recaen sobre funcionarios estatales. En este
sentido, la determinación de responsabilidad penal y/o administrativa
poseen, cada una, sus propias reglas sustantivas y procesales. Por ende, la
falta de determinación de responsabilidad penal no debe impedir que se
continue con la averiguación de otros tipos de responsabilidades, tales
como la administrativa. Corte IDH. Caso de las comunidades
afrodescendientes desplazadas de la Cuenca del Río Cacarica
(Operación Génesis) Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2013. Serie C
No. 270. Respecto de los procedimientos en el ámbito disciplinario, el
Tribunal ha considerado que los mismos pueden ser valorados en tanto el
examen contribuya al esclarecimiento de los hechos siendo decisiones
relevantes, ademas, por el valor simbolico del mensaje de reproche que
puede significar ese tipo de sanciones para funcionarios públicos y
miembros de instituciones publicas. A su vez, en tanto tiende a la
protección de la función administrativa y se orienta esencialmente a la
corrección y control de los funcionarios publicos, una investigación de esta
naturaleza puede complementar pero no sustituir a cabalidad la función de
la jurisdicción penal en casos de graves violaciones de derechos humanos.
En el presente caso la Corte constata que los alegatos de los
representantes referidos a los procesos disciplinarios se limitan a describir
la etapa procesal o el resultado de los mismos sin especificar ni explicar las
presuntas violaciones a la debida diligencia de la cual podrían adolecer.
Sobre el particular, el Tribunal reitera su jurisprudencia constante en la cual
se establece que la obligación de investigar es una obligación de medios, y
no de resultados, por lo que la parte que alega su ineficacia debe
demostrar que la misma se debe a defectos, negligencias u omisiones en
el desarrollo de las investigaciones, siendo insuficiente alegar la ineficacia
únicamente haciendo alusión a la etapa procesal en la cual se encuentra.
Por tanto, la Corte no cuenta con elementos suficientes para determinar la
violación a la debida diligencia en las investigaciones relacionadas a los
procedimientos disciplinarios. Corte IDH. Caso Osorio Rivera y familiares
Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 26 de noviembre de 2013. Serie C No. 274. Esta Corte ya

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ha considerado que, una vez ocurrida una desaparición forzada, es
necesario que la misma sea efectivamente considerada y tratada como un
hecho ilícito que pueda tener como consecuencia la imposición de
sanciones para quien la cometa, instigue, encubra o de cualquier otra
forma participe en la perpetración de la misma. En consecuencia, la Corte
ha considerado que toda vez que haya motivos razonables para sospechar
que una persona ha sido sometida a desaparición forzada debe iniciarse
una investigación penal. Esta obligación es independiente de que se
presente una denuncia, pues en casos de desaparición forzada el derecho
internacional y el deber general de garantia, imponen la obligación de
investigar el caso ex officio, sin dilacion, y de una manera seria, imparcial y
efectiva, de modo tal que no dependa de la iniciativa procesal de la victima
o de sus familiares o de la aportación privada de elementos probatorios.
Relacionado con esto ultimo, la Corte ha indicado que las autoridades
deben impulsar la investigación como un deber jurídico propio, no
haciendo recaer esta carga en la iniciativa de los familiares. Esto es un
elemento fundamental y condicionante para la protección de los derechos
afectados por esas situaciones. Por ende, la investigación debe ser
realizada por todos los medios legales disponibles y orientada a la
determinación de la verdad y la persecucion, captura, enjuiciamiento y,
eventual castigo de todos los responsables intelectuales y materiales de los
hechos, especialmente cuando están o puedan estar involucrados agentes
estatales. Igualmente, la impunidad debe ser erradicada mediante la
determinación de las responsabilidades tanto generales –del Estado como
individuales –penales y de otra índole de sus agentes o de particulares En
cumplimiento de esta obligacion, el Estado debe remover todos los
obstaculos, de facto y de jure, que mantengan la impunidad. En el mismo
sentido: Caso Comunidad Campesina de Santa Bárbara Vs. Perú.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1
de septiembre de 2015. Serie C No. 299, párr.222. Corte IDH. Caso Veliz
Franco y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de mayo de 2014. Serie C No.
277. La Corte reitera que la obligación de investigar violaciones de
derechos humanos se encuentra dentro de las medidas positivas que
deben adoptar los Estados para garantizar los derechos reconocidos en la
Convencion . El deber de investigar es una obligación de medios y no de
resultado. Sin embargo, debe ser asumida por el Estado como un deber
jurídico propio y no como una simple formalidad condenada de antemano
a ser infructuosa, o como una mera gestión de intereses particulares, que
dependa de la iniciativa procesal de las victimas o de sus familiares o de la
aportación privada de elementos probatorios . A la luz de ese deber, una
vez que las autoridades estatales tengan conocimiento del hecho, deben
iniciar ex officio y sin dilación una investigación seria, imparcial y efectiva .
Esta investigación debe ser realizada por todos los medios legales
disponibles, y ser orientada a la determinación de la verdad. La obligación
del Estado de investigar debe cumplirse diligentemente para evitar la
impunidad y que este tipo de hechos vuelvan a repetirse. En este sentido,
la Corte recuerda que la impunidad fomenta la repetición de las violaciones
de derechos humanos . De otra parte, este Tribunal ha advertido que esta
obligación se mantiene “cualquiera sea el agente al cual pueda
eventualmente atribuirse la violacion, aun los particulares, pues, si sus
hechos no son investigados con seriedad, resultarian, en cierto modo,
auxiliados por el poder publico, lo que comprometería la responsabilidad

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internacional del Estado”. La Corte también ha señalado que del articulo 8
de la Convencion se desprende que las victimas de violaciones de derechos
humanos, o sus familiares, deben contar con amplias posibilidades de ser
oídos y actuar en los respectivos procesos, tanto en procura del
esclarecimiento de los hechos y del castigo de los responsables, como en
busca de una debida reparación . Asimismo, el Tribunal ha establecido que
la obligación de investigar y el correspondiente derecho de la presunta
victima o de los familiares no solo se desprende de las normas
convencionales de derecho internacional imperativas para los Estados
Parte, sino que además se deriva de la legislación interna que hace
referencia al deber de investigar de oficio ciertas conductas ilícitas y a las
normas que permiten que las victimas o sus familiares denuncien o
presenten querellas, pruebas o peticiones o cualquier otra diligencia, con la
finalidad de participar procesalmente en la investigación penal con la
pretensión de establecer la verdad de los hechos. Corte IDH. Caso
Rodríguez Vera y otros (Desaparecidos del Palacio de Justicia) Vs.
Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 14 de noviembre de 2014. Serie C No. 28. La obligación de
investigar violaciones de derechos humanos es una de las medidas
positivas que deben adoptar los Estados para garantizar los derechos
reconocidos en la Convencion . Asi, desde su primera sentencia esta Corte
ha destacado la importancia del deber estatal de investigar y sancionar las
violaciones de derechos humanos, el cual adquiere particular importancia
ante la gravedad de los delitos cometidos y la naturaleza de los derechos
lesionados. Además, la obligación de investigar, juzgar y, en su caso,
sancionar a los responsables de hechos violatorios de los derechos
humanos no se deriva solamente de la Convencion Americana, en
determinadas circunstancias y dependiendo de la naturaleza de los hechos,
también se desprende de otros instrumentos interamericanos que
establecen la obligación a cargo de los Estados Partes de investigar las
conductas prohibidas por tales tratados. En relación con los hechos del
presente caso, la obligación de investigar se ve reforzada por la
Convencion Interamericana sobre Desaparicion Forzada y la Convencion
Interamericana contra la Tortura. Dichas disposiciones especifican y
complementan las obligaciones que tiene el Estado con respecto al respeto
y garantía de los derechos consagrados en la Convencion Americana, asi
como “el corpus juris internacional en materia de protección de la
integridad personal”. En el mismo sentido: Caso Comunidad Campesina
de Santa Bárbara Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de septiembre de 2015. Serie C No.
299, párr. 218. La Corte nota que estas obligaciones especificas del
Estado, derivadas de las convenciones especializadas referidas, son
exigibles al Estado a partir de la fecha de deposito de los instrumentos de
ratificación de cada una de ellas, aun cuando no estuvieran vigentes al
momento del inicio de ejecución de las desapariciones forzadas y demás
violaciones alegadas en el presente caso. Corte IDH. Caso Velásquez Paiz
y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 19 de noviembre de 2015. Serie C No. 307. La
Corte ha establecido que, en aras de garantizar su efectividad, en la
investigación de violaciones de los derechos humanos se debe evitar
omisiones en la recaudación de prueba y en el seguimiento de líneas
lógicas de investigacion. Al respecto, la Corte ha precisado que, cuando los
hechos se refieren a la muerte violenta de una persona, la investigación

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iniciada debe ser conducida de tal forma que pudiese garantizar el debido
análisis de las hipótesis de autoria surgidas a raíz de la misma. En este
punto, cabe recordar que no corresponde a la Corte analizar las hipótesis
de autoria manejadas durante la investigación de los hechos y en
consecuencia determinar responsabilidades individuales, cuya definición
compete a los tribunales penales internos, sino evaluar las acciones u
omisiones de agentes estatales, según la prueba presentada por las partes.
De igual modo, no compete a la Corte sustituir a la jurisdicción interna,
estableciendo las modalidades especificas de investigación y juzgamiento
en un caso concreto para obtener un mejor o mas eficaz resultado, sino
constatar si en los pasos efectivamente dados a nivel interno se violaron o
no obligaciones internacionales del Estado derivadas de los artículos 8 y 25
de la Convencion Americana. La Corte recuerda que la falta de diligencia
tiene como consecuencia que conforme el tiempo vaya transcurriendo, se
afecte indebidamente la posibilidad de obtener y presentar pruebas
pertinentes que permitan esclarecer los hechos y determinar las
responsabilidades que correspondan, con lo cual el Estado contribuye a la
impunidad. Corte IDH. Caso Miembros de la Aldea Chichupac y
comunidades vecinas del Municipio de Rabinal Vs. Guatemala.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
30 de noviembre de 2016. Serie C No. 328. La Corte recuerda que, en
virtud de la protección otorgada por los artículos 8 y 25 de la Convencion,
los Estados están obligados a suministrar recursos judiciales efectivos a las
victimas de violaciones de los derechos humanos, que deben ser
sustanciados de conformidad con las reglas del debido proceso legal.
Asimismo, este Tribunal ha señalado que en una sociedad democrática se
debe conocer la verdad sobre los hechos de graves violaciones de derechos
humanos. Esta es una justa expectativa que el Estado debe satisfacer, por
un lado, mediante la obligación de investigar de oficio y, por el otro, con la
divulgación publica de los resultados de los procesos penales e
investigativos. Esto exige del Estado la determinación procesal de los
patrones de actuación conjunta y de todas las personas que de diversas
formas participaron en dichas violaciones y sus correspondientes
responsabilidades y reparar a las victimas del caso. Por ello, en ocasiones
anteriores la Corte ha considerado que las autoridades encargadas de las
investigaciones tienen el deber de asegurar que en el curso de las mismas
se valoren los patrones sistemáticos que permitieron la comisión de graves
violaciones de los derechos humanos, como los sucedidos en el presente
caso. En aras de garantizar su efectividad, la investigación debe ser
conducida tomando en cuenta la complejidad de este tipo de hechos y de
la estructura en la cual se ubican las personas probablemente involucradas
en los mismos, de acuerdo al contexto en que ocurrieron, particularmente
en contextos de ataques masivos y sistemáticos o generalizados hacia
algún sector de la población, evitando asi omisiones en la recaudación de
prueba y en el seguimiento de líneas lógicas de investigación. Por ello, las
autoridades estatales están obligadas a colaborar en la recaudación de la
prueba para alcanzar los objetivos de una investigación y abstenerse de
realizar actos que impliquen obstrucciones para la marcha del proceso
investigativo. Dada su importancia, la obligación de investigar en el
presente caso no puede ser ejecutada de cualquier manera, sino que debe
realizarse de acuerdo a los estándares establecidos por las normas y la
jurisprudencia internacionales que caracterizan a las investigaciones de
graves violaciones a los derechos humanos, lo cual supone, en primer

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termino, generar un marco normativo interno adecuado y/u organizar el
sistema de administración de justicia de forma tal que su funcionamiento
asegure la realización de investigaciones ex officio, sin dilacion, serias y
efectivas. De igual modo, dicho deber impone la remoción de todo
obstáculo de jure y de facto que impida la investigación y juzgamiento de
los hechos y, en su caso, la sanción de todos los responsables de las
violaciones declaradas, asi como la búsqueda de la verdad. Por esta razon,
en el presente caso, el cual versa sobre graves violaciones de derechos
humanos cometidas dentro de un contexto de violaciones masivas y
sistematicas, la obligación de investigar no puede desecharse o
condicionarse por actos o disposiciones normativas internas de ninguna
índole. Ademas, la Corte considera pertinente señalar que la obligación de
investigar, juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables de hechos
violatorios de los derechos humanos no se deriva solamente de la
Convencion Americana. En determinadas circunstancias y dependiendo de
la naturaleza de los hechos, esta obligación también se desprende de otros
instrumentos interamericanos en la materia que establecen la obligación a
cargo de los Estados Partes de investigar las conductas prohibidas por tales
tratados. Al respecto, este Tribunal nota que, en este caso, la obligación
de investigar a cargo del Estado contraída a partir de la ratificación de la
Convencion Americana y que se mantiene vigente en la actualidad, fue
reafirmada por Guatemala con motivo del deposito del instrumento de
ratificación de: i) la Convencion Interamericana para Prevenir y Sancionar
la Tortura el 29 de enero de 1987; ii) la Convencion de Belem do Para el 4
de abril de 1995, y iii) la Convencion Interamericana sobre Desaparicion
Forzada de Personas (CIDFP) el 25 de febrero de 2000, por lo que el Estado
debía velar por su cumplimiento a partir de esos momentos , aun cuando
estas no habían sido adoptadas por Guatemala al momento de los hechos
del caso. 216. Ademas, debido a que en el presente caso algunas personas
fueron obligadas a trabajar contra su voluntad (supra parrs. 97 y 116), la
Corte recuerda que la protección contra la esclavitud y servidumbre es una
obligación internacional erga omnes, constitutiva de delito internacional y
de carácter imprescriptible, cuya prohibición alcanzo el estatus de jus
cogens. Por estos motivos, cuando los Estados tengan conocimiento de un
acto que pudiese ser constitutivo de esclavitud o servidumbre, en los
términos de lo dispuesto por el articulo 6 de la Convencion Americana,
deben iniciar ex officio la investigación pertinente a efectos de establecer
las responsabilidades individuales que correspondan. El Tribunal estima
que la falta de investigación de las desapariciones forzadas, ejecuciones
extrajudiciales, trabajos forzosos, torturas y violencia sexual en conflictos
armados y/o dentro de patrones sistematicos, como los ocurridos y
denunciados en el presente caso, constituyen un incumplimiento de las
obligaciones del Estado frente a graves violaciones a derechos humanos,
las cuales contravienen normas inderogables y generan obligaciones para
los Estados como la de investigar y sancionar dichas practicas, de
conformidad con la Convencion Americana y, en este caso, a la luz de la
CIDFP, la CIPST y la Convencion de Belem do Para. De lo anterior, se
desprende que, al menos desde el ano 1996 el Estado tenia conocimiento
de que existían posibles crímenes de lesa humanidad en el Municipio de
Rabinal, y al menos desde junio de 1999, fecha en que la CEH publico su
Informe Final, tenia conocimiento de que los hechos cometidos en este
caso posiblemente fueron motivados por conceptos racistas y/o
constituyeron actos de genocidio. Por tanto, el Estado tenia la obligación

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de investigar los hechos del caso tomando en cuenta dichos alegatos, pero
no consta de la prueba que esto se haya hecho, pese a que el Tribunal
solicito al Estado dicha informacion. De este modo, Guatemala no puede
alegar que “no seria aplicable el delito de genocidio a los hechos del caso”,
sin que conste que se haya realizado una investigación en cuanto a este
aspecto a fin de esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades
que correspondan. Finalmente, en cuanto a la falta de investigación de las
violaciones sexuales cometidas por agentes de seguridad del Estado en el
presente caso, la Corte considera que toda vez que existan indicios de
violencia sexual en el marco de un conflicto armado interno, esta no debe
ser tratada como un delito colateral, sino que su investigación debe formar
parte de cada etapa de la estrategia global de investigación de posibles
torturas, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra o actos de
genocidio que pudieran haberse cometido. La investigación de violencia
sexual deberá llevarse a cabo respetando las características culturales de
las victimas. Por otra parte, se deberán investigar posibles vínculos entre
los responsables directos de la violencia sexual y sus superiores jerarquicos,
asi como la existencia de componentes que demostrarían una intención
discriminatoria y/o la intención cometer un genocidio.
Debida diligencia Corte IDH. Caso Myrna Mack Chang Vs. Guatemala.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de 2003.
Serie C No. 101. En relación con el proceso penal, es menester señalar que
la Corte, al referirse a las garantías judiciales, también conocidas como
garantías procesales, ha establecido que para que en un proceso existan
verdaderamente dichas garantias, conforme a las disposiciones del articulo
8 de la Convencion, es preciso que se observen todos los requisitos que
“sirv[a]n para proteger, asegurar o hacer valer la titularidad o el ejercicio de
un derecho”, es decir, las “condiciones que deben cumplirse para asegurar
la adecuada defensa de aquellos cuyos derechos u obligaciones están bajo
consideración judicial”. En el mismo sentido: Caso Herrera Ulloa Vs.
Costa Rica. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr. 145. En el capitulo
sobre hechos probados se demostró la falta de diligencia y voluntad de los
tribunales de justicia para impulsar el procedimiento penal tendiente a
esclarecer todos los hechos de la muerte de Myrna Mack Chang y
sancionar a todos los responsables. El Tribunal no entrara a analizar aquí
cada una de las actuaciones de los tribunales que carecieron de la debida
diligencia (pedidos de amparo, inconstitucionalidad, recusaciones,
incidentes, incompetencias, nulidades, pedidos de acogerse a la Ley de
Reconciliacion Nacional, entre otros), pero a manera de ejemplo hara
alusión únicamente al uso de las acciones de amparo, cuya interposición y
tramite llevo a los conductores del proceso penal a incurrir en notorias
dilaciones en el presente caso. Valga recordar lo señalado expresamente
por el Estado en el informe de 29 de mayo de 2001, que dirigio a la
Comision Interamericana, en el cual expreso que “[e]l gobierno de
Guatemala reconoce que han existido vicisitudes procesales, derivadas en
parte por uso excesivo de recursos procesales pero que deben ser
respetadas por el Gobierno y las autoridades […]”. En el presente caso los
procesados han interpuesto al menos doce recursos de amparo, tal como
se establecio en el capitulo de hechos probados, todos los cuales fueron
declarados improcedentes por las autoridades judiciales respectivas.
Asimismo, la Corte observa, tal como lo señalaron la Comision y los
representantes de los familiares de la victima, que estas acciones de

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amparo paralizaron el proceso por mas de tres anos. Las autoridades
judiciales no dieron tramite con la debida diligencia a las acciones de
amparo, con el fin de que este fuese un recurso rápido y eficaz, y mas bien
permitieron que se convirtiera en un recurso dilatorio del procedimiento,
toda vez que puede ser conocido hasta por cuatro diferentes instancias. Sin
embargo, la Corte llama la atención a que en el proceso penal referido, la
interposición frecuente de ese recurso, aunque permisible por la ley, ha
sido tolerada por las autoridades judiciales. Este Tribunal considera que el
juez interno, como autoridad competente para dirigir el proceso, tiene el
deber de encauzarlo, de modo a que se restrinja el uso desproporcionado
de acciones que pueden tener efectos dilatorios. A su vez, el tramite de los
recursos de amparo con sus respectivas apelaciones fue realizado sin
sujeción a los plazos legales, ya que los tribunales de justicia
guatemaltecos tardaron en promedio aproximadamente seis meses en
decidir cada uno. Esa situación provoco una paralización del proceso penal.
A la luz de lo anteriormente dicho, la Corte considera que los jueces como
rectores del proceso tienen el deber de dirigir y encausar el procedimiento
judicial con el fin de no sacrificar la justicia y el debido proceso legal en pro
del formalismo y la impunidad. De este modo, si las autoridades permiten
y toleran el uso de esta manera de los recursos judiciales, los transforman
en un medio para que los que cometen un ilícito penal dilaten y
entorpezcan el proceso judicial. Esto conduce a la violación de la obligación
internacional del Estado de prevenir y proteger los derechos humanos y
menoscaba el derecho de la victima y de sus familiares a saber la verdad de
lo sucedido, a que se identifique y se sancione a todos los responsables y a
obtener las consecuentes reparaciones. Corte IDH. Caso de la Masacre de
La Rochela Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
11 de mayo de 2007. Serie C No. 163. La Corte estima que la inefectividad
de tales procesos penales queda claramente evidenciada al analizar la falta
de debida diligencia en la conducción de las acciones oficiales de
investigacion. Esta falta de debida diligencia se manifiesta en la
irrazonabilidad del plazo transcurrido en las investigaciones, la falta de
adopción de las medidas necesarias de protección ante las amenazas que
se presentaron durante las investigaciones, las demoras, obstáculos y
obstrucciones en la realización de actuaciones procesales y graves
omisiones en el seguimiento de líneas lógicas de investigacion. El eje
central del análisis de la efectividad de los procesos en este caso es el
cumplimiento de la obligación de investigar con debida diligencia. Según
esta obligacion, órgano que investiga una violación de derechos humanos
debe utilizar todos los medios disponibles para llevar a cabo, dentro de un
plazo razonable, todas aquellas actuaciones y averiguaciones que sean
necesarias con el fin de intentar obtener el resultado que se persigue. Esta
obligación de debida diligencia, adquiere particular intensidad e
importancia ante la gravedad de los delitos cometidos y la naturaleza de
los derechos lesionados. En este sentido, tienen que adoptarse todas las
medidas necesarias para visibilizar los patrones sistemáticos que
permitieron la comisión de graves violaciones de los derechos humanos.
En el mismo sentido: Caso de las comunidades afrodescendientes
desplazadas de la Cuenca del Río Cacarica (Operación Génesis) Vs.
Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 20 de noviembre de 2013. Serie C No. 270, párr.373. Una
debida diligencia en los procesos por los hechos del presente caso exigia
que estos fueran conducidos tomando en cuenta la complejidad de los

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hechos, el contexto en que ocurrieron y los patrones que explican su
comision, evitando omisiones en la recabacion de prueba y en el
seguimiento de líneas lógicas de investigacion. En consecuencia, las
autoridades judiciales debían tomar en cuenta los factores indicados en el
párrafo anterior, que denotan una compleja estructura de personas
involucradas en el planeamiento y ejecución del crimen, en la cual
convergen tanto la participación directa de muchas personas como el
apoyo o colaboración de otras, incluyendo a agentes estatales, estructura
de personas que existe antes del crimen y permanece después de su
ejecucion, dado que comparten objetivos comunes. La Corte nota que las
autoridades judiciales no dieron seguimiento al conjunto de elementos
probatorios que apuntaban a la vinculación procesal de miembros de la
Fuerza Publica, entre ellos altos mandos militares, lo que ha generado una
ineficacia parcial de la investigacion. Aunado a ello, no se dirigio
diligentemente la investigación desde una línea que considerara la
compleja estructura de ejecución del crimen (supra parr. 158), lo cual ha
privado de efectividad algunas de las investigaciones por la masacre de La
Rochela, particularmente en relación con la investigación de la
responsabilidad de los altos mandos militares de la zona. En ese sentido, la
falta de una exhaustiva investigación sobre los mecanismos de operación
de los paramilitares y sus vínculos y relaciones con agentes estatales, entre
ellos miembros de la Fuerza Publica, ha sido uno de los factores que
impidió la investigacion, juicio y, en su caso, la sanción de todos los
responsables. Ello afecto, en particular, la determinación de eventuales
responsabilidades de los mandos de los batallones militares que se
encontraban en el ámbito de acción de los grupos paramilitares vinculados
con la masacre. Esta situación irremediablemente favorece la impunidad
de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por los grupos
paramilitares con apoyo y colaboración de agentes estatales. Corte IDH.
Caso Anzualdo Castro Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de septiembre de 2009. Serie C
No. 202. En este sentido, este Tribunal ha establecido que para que una
investigación de desaparición forzada sea llevada adelante eficazmente y
con la debida diligencia, las autoridades encargadas de la investigación
deben utilizar todos los medios necesarios para realizar con prontitud
aquellas actuaciones y averiguaciones esenciales y oportunas para
esclarecer la suerte de las victimas e identificar a los responsables de su
desaparición forzada. Para ello, el Estado debe dotar a las
correspondientes autoridades de los recursos logísticos y científicos
necesarios para recabar y procesar las pruebas y, en particular, de las
facultades para acceder a la documentación e información pertinente para
investigar los hechos denunciados y obtener indicios o evidencias de la
ubicación de las victimas. Asimismo, es fundamental que las autoridades a
cargo de la investigación puedan tener acceso ilimitado a los lugares de
detencion, respecto a la documentación asi como a las personas. La Corte
reitera que el paso del tiempo guarda una relación directamente
proporcional con la limitación –y en algunos casos, la imposibilidad--‐- para
obtener las pruebas y/o testimonios, dificultando y aun tornando
nugatoria o ineficaz, la practica de diligencias probatorias a fin de
esclarecer los hechos materia de investigacion, identificar a los posibles
autores y participes, y determinar las eventuales responsabilidades
penales. Cabe precisar que estos recursos y elementos coadyuvan a la
efectiva investigacion, pero la ausencia de los mismos no exime a las

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autoridades nacionales de realizar todos los esfuerzos necesarios en
cumplimiento de esta obligacion. En el mismo sentido: Caso Chitay Nech
y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 25 de mayo de 2010. Serie C No. 212, párr.196; Caso
Ibsen Cárdenas e Ibsen Peña Vs. Bolivia. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 1 de septiembre de 2010. Serie C No. 217, párrs.167 y 168;
Caso Gudiel Álvarez y otros ("Diario Militar") Vs. Guatemala. Fondo
Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 noviembre de 2012. Serie C No.
253, párr.259; Caso García y familiares Vs. Guatemala. Fondo
Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 noviembre de 2012 Serie C No.
258, párr.135; Caso Osorio Rivera y familiares Vs. Perú. Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de
noviembre de 2013. Serie C No. 274, párr.182 y 185. En conclusion, una
debida diligencia en los procesos por los hechos del presente caso exigia
que estos fueran conducidos tomando en cuenta la complejidad de los
hechos, el contexto en que ocurrieron y los patrones que explican su
comision, evitando omisiones al recabar prueba y al seguir líneas lógicas de
investigacion. En este sentido, resulta esencial la adopción de todas las
medidas necesarias para visibilizar los patrones sistemáticos que
permitieron tanto la comisión de graves violaciones de los derechos
humanos, como los mecanismos y estructuras a través de los cuales se
aseguro su impunidad. En el mismo sentido: Caso Radilla Pacheco Vs.
México. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 23 de noviembre de 2009. Serie C No. 209, párr. 206 y 222; Caso de las
comunidades afrodescendientes desplazadas de la Cuenca del Río Cacarica
(Operación Génesis) Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2013. Serie C No.
270, párr.373. Corte IDH. Caso García Lucero y otras Vs. Chile. Excepción
Preliminar, Fondo y Reparaciones. Sentencia de 28 de agosto de 2013.
Serie C No. 267. De conformidad con lo anterior, la Corte constata que el
Estado ha posibilitado la participación del señor Leopoldo Garcia y sus
representantes, pues ha permitido el acceso de estos a las actuaciones y
propiciado la intervención de los mismos, asi como la del señor Garcia
Lucero directamente. Lo anterior, no obstante, no justificaría que la falta
de apersonamiento del señor Garcia Lucero en el proceso, mediante una
querella o cualquier otro acto, generase el cierre de las actuaciones, pues
ello no se condice con el deber estatal de conducirlas de oficio. Ello no es
óbice para tener presente que en el curso de una investigación de actos de
tortura, el contacto de las autoridades con la victima resulta trascedente.
En este sentido, la Corte recuerda que en la investigación de hechos que
comprendan posibles actos de tortura resulta relevante que las
autoridades involucradas obtengan información del testimonio de la
victima y de exámenes forenses físicos y psicológicos practicados sobre
ella. Sin perjuicio de las actuaciones estatales senaladas, de conformidad
con la prueba allegada al Tribunal no consta que se hayan recabado el
testimonio del señor Garcia Lucero o que se hayan efectuado exámenes
forenses. Estos actos se encuentran pendientes de ser realizados en el
marco de la investigación en curso. Corte IDH. Caso Veliz Franco y otros
Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 19 de mayo de 2014. Serie C No. 277. En otras
oportunidades esta Corte ha establecido que la eficiente determinación de
la verdad en el marco de la obligación de investigar una muerte, debe
mostrarse desde las primeras diligencias con toda acuciosidad. En este

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sentido, este Tribunal ha especificado los principios rectores que es preciso
observar en una investigación cuando se esta frente a una muerte violenta.
Las autoridades estatales que conducen una investigación de este tipo
deben intentar, como minimo, inter alia: i) identificar a la victima; ii)
recuperar y preservar el material probatorio relacionado con la muerte, con
el fin de ayudar en cualquier potencial investigación penal de los
responsables; iii) identificar posibles testigos y obtener sus declaraciones
en relación con la muerte que se investiga; iv) determinar la causa, forma,
lugar y momento de la muerte, asi como cualquier patrón o practica que
pueda haber causado la muerte, y v) distinguir entre muerte natural,
muerte accidental, suicidio y homicidio. Ademas, es necesario investigar
exhaustivamente la escena del crimen, se deben realizar autopsias y
análisis de restos humanos, en forma rigurosa, por profesionales
competentes y empleando los procedimientos mas apropiados. Este
Tribunal ha establecido que la falta de protección adecuada de la escena
del crimen puede afectar la investigacion, por tratarse de un elemento
fundamental para su buen curso. Ademas, los estándares internacionales
señalan que, en relación con la escena del crimen, los investigadores
deben, como minimo, fotografiar dicha escena, cualquier otra evidencia
física y el cuerpo como se encontró y después de moverlo; todas las
muestras de sangre, cabello, fibras, hilos u otras pistas deben ser recogidas
y conservadas; examinar el área en busca de huellas de zapatos o cualquier
otra que tenga naturaleza de evidencia, y hacer un informe detallando
cualquier observación de la escena, las acciones de los investigadores y la
disposición de toda la evidencia coleccionada. Una de las acciones en el
sitio del hallazgo de mayor riesgo es la manipulación del cadaver, el cual no
debe ser manipulado sin la presencia de profesionales, quienes deben
examinarlo y movilizarlo adecuadamente según la condición del cuerpo. El
Protocolo de Minnesota establece, entre otras obligaciones, que al
investigar una escena del crimen se debe cerrar la zona contigua al
cadaver, y prohibir, salvo para el investigador y su equipo, el ingreso a la
misma. Mientras ello no suceda debe evitarse cualquier contaminación de
la misma y mantenerla bajo custodia permanente. Ademas es fundamental
como lo establece el Protocolo de Minnesota que “los funcionarios
encargados del cumplimiento de la ley y otros investigadores no médicos
[…] coordin[en] sus actividades […en el lugar con el] personal medico”.
Ademas, la debida diligencia en una investigación medico--‐-legal de una
muerte exige el mantenimiento de la cadena de custodia de todo elemento
de prueba forense. Ello consiste en llevar un registro escrito preciso,
complementado, según corresponda, por fotografías y demás elementos
graficos para documentar la historia del elemento de prueba a medida que
pasa por las manos de diversos investigadores encargados del caso. En
cuanto a las autopsias, como lo ha señalado la Corte, tienen como objetivo
recolectar, como minimo, información para identificar a la persona muerta,
la hora, la fecha, causa y forma de muerte. Estas deben respetar ciertas
formalidades basicas, como indicar la fecha y hora de inicio y finalizacion,
asi como el lugar donde se realiza y el nombre del funcionario que la
ejecuta. Asimismo, se debe, inter alia, fotografiar adecuadamente el
cuerpo; tomar radiografías del cadaver, de su bolsa o envoltorio y después
de desvestirlo, documentar toda lesion. Se debe documentar la ausencia,
soltura o daño de los dientes, asi como cualquier trabajo dental, y
examinar cuidadosamente las áreas genital y para--‐-genital en búsqueda
de señales de abuso sexual (supra parr. 188). Asimismo, el Manual de

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Naciones Unidas indica que en los protocolos de autopsia se debe anotar la
posición del cuerpo y sus condiciones, incluyendo si esta tibio o frio, ligero
o rigido; proteger las manos del cadaver, registrar la temperatura del
ambiente y recoger cualquier insecto. De todo lo expuesto se desprende
que el Estado no realizo las diligencias indispensables a partir del hallazgo,
el 18 de diciembre de 2001, del cuerpo de Maria Isabel. En esta primera
etapa se presentaron diversas irregularidades que han repercutido en la
investigación y que difícilmente podrían ser subsanadas por tardías
diligencias, a saber: a) falta de aseguramiento del lugar del hallazgo del
cadaver; b) falta de rigurosidad en la inspección ocular; c) deficiencias en la
elaboración del acta de levantamiento del cadaver; d) traslado inadecuado
del cadaver; e) recolección inadecuada de las evidencias y su manejo
indebido; f) no se aseguro la cadena de custodia de las evidencias, y g)
necropsia incompleta. Corte IDH. Caso Hermanos Landaeta Mejías y
otros Vs. Venezuela. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 27 de agosto de 2014. Serie C No. 281. La Corte ha
establecido que la eficiente determinación de la verdad en el marco de la
obligación de investigar una muerte, debe mostrarse desde las primeras
diligencias con toda acuciosidad. En este sentido, este Tribunal ha
especificado los principios rectores que son precisos observar en una
investigación cuando se esta frente a una muerte violenta, tal como se
desprende de los hechos del presente caso. Las autoridades estatales que
conducen una investigación de este tipo deben realizar como minimo, inter
alia: i) identificar a la victima; ii) recuperar y preservar el material
probatorio relacionado con la muerte, con el fin de ayudar en cualquier
potencial investigación penal de los responsables; iii) identificar posibles
testigos y obtener sus declaraciones en relación con la muerte que se
investiga; iv) determinar la causa, forma, lugar y momento de la muerte,
asi como cualquier patrón o practica que pueda haber causado la muerte, y
v) distinguir entre muerte natural, muerte accidental, suicidio y homicidio.
Las autopsias y análisis de restos humanos deber realizarse en forma
rigurosa, por profesionales competentes y empleando los procedimientos
mas apropiados. En el mismo sentido: Caso García Ibarra y otros Vs.
Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 17 de noviembre de 2015. Serie C No. 306, párr.137; Caso
Velásquez Paiz y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de noviembre de 2015. Serie C
No. 307, párr.151. De igual manera, es necesario investigar
exhaustivamente la escena del crimen y deben realizarse algunas
diligencias minimas e indispensables para la conservación de los elementos
de prueba y evidencias que puedan contribuir al éxito de la investigacion.
En este sentido, los estándares internacionales señalan que, en relación
con la escena del crimen, los investigadores deben, como minimo:
fotografiar dicha escena, cualquier otra evidencia física y el cuerpo como se
encontró y después de moverlo; recoger y conservar todas las muestras de
sangre, cabello, fibras, hilos u otras pistas deben ser recogidas y
conservadas; examinar el área en busca de huellas de zapatos o cualquier
otra que tenga naturaleza de evidencia, y hacer un informe detallando
cualquier observación de la escena, las acciones de los investigadores y la
disposición de toda la evidencia coleccionada. El Protocolo de Minnesota
establece, entre otras obligaciones, que al investigar una escena del crimen
se debe cerrar la zona contigua al cadaver, y prohibir, salvo para el
investigador y su equipo, el ingreso a la misma. En el mismo sentido: Caso

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García Ibarra y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de noviembre de 2015. Serie C
No. 306, párr.138; Caso Velásquez Paiz y otros Vs. Guatemala.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
19 de noviembre de 2015. Serie C No. 307, párr.152. Este Tribunal resalta
que la autopsia debe respetar ciertas formalidades básicas y tiene como
objetivo recolectar, como minimo, información para identificar a la
persona fallecida, la hora, fecha, causa y forma de la muerte […] […] De
igual manera, este Tribunal corroboro que la experticia de reconocimiento
legal y de comparación balística no se hizo respecto de las armas utilizadas
por los agentes policiales. Estas no les fueron decomisadas a los policías
involucrados y no consta en el expediente una diligencia de comparación
balística entre los proyectiles que le causaron la muerte a Igmar Landaeta y
los utilizados por las autoridades, ni la toma de huellas dactilares de las
armas de los funcionarios policiales. Esta Corte considera que ello reviste
una especial importancia, ya que las pruebas balísticas deberían hacerse
cada vez que un arma de fuego ha sido utilizada, sobre todo si se esta
llevando a cabo una investigación en donde están involucrados agentes
estatales y donde se debe determinar la cantidad de disparos proferidos
por dichas autoridades, a efectos de contribuir con el esclarecimiento de si
el uso de la fuerza por parte de los policías fue necesario y proporcional con
el fin de agotar todas las líneas de investigación para la consecución de la
verdad. En este sentido, la propia legislación interna vigente al momento
de los hechos establecia la necesidad de identificar las armas utilizadas, su
especie y su calibre. En virtud de lo expuesto, el Tribunal considera que, la
falta de exhaustividad en el tratamiento de la escena del crimen y de la
autopsia, las falencias en la preservación de la zona de los hechos, asi como
la ausencia de otras diligencias de importancia o la realización deficiente
de algunas de ellas, demuestran falta de diligencia del Estado en la
recuperación y preservación de material probatorio. Todo ello genero la
carencia de elementos técnicos certeros e imprescindibles ante las
versiones contradictorias de los hechos (supra parrs. 60 a 68), y derivo en la
imposibilidad del esclarecimiento de la verdad de lo ocurrido.
Adicionalmente a lo establecido por este Tribunal y por los estándares
internacionales para casos de muertes violentas (supra parr. 227), la Corte
considera pertinente enfatizar que en casos de muertes en custodia de
agentes estatales, el Estado debe guiar su actuación tomando en cuenta
ciertos criterios específicos relevantes, inter alia: i) una investigación ex
officio, completa, imparcial e independiente , tomando en cuenta el grado
de participación de todos los agentes estatales; ii) brindar a la
investigación un cierto grado de escrutinio publico en razón del interés
publico que podría generarse en virtud de la calidad de los presuntos
agentes involucrados; iii) apersonarse inmediatamente a la escena de los
hechos y darle tratamiento de una escena del crimen, asi como preservarla
con el fin de proteger toda evidencia y realizar pruebas balísticas cuando
armas de fuego hayan sido utilizadas , especialmente por agentes del
Estado; iv) identificar si el cuerpo ha sido tocado o movido y establecer la
secuencia de eventos que podrían haber llevado a la muerte, asi como
llevar a cabo un examen preliminar del cuerpo para asegurar cualquier
evidencia que podría perderse al manipularlo y transportarlo, y v) realizar
una autopsia por profesionales capacitados que incluyan cualquier prueba
que indique presuntos actos de tortura por agentes estatales. Asimismo, el
Tribunal observa que la investigación de una muerte en custodia puede

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revelar un patrón o practica directa o indirectamente vinculada con ella. En
tales situaciones, la investigación debe hacer frente a las posibles causas
de raíz y prevenir este tipo de incidentes. A ese respecto, los Estados
deben: a) recabar la información esencial relativa a las personas bajo
custodia, tales como el tiempo y lugar de su detencion; b) el estado de su
salud a su llegada al lugar de detencion; c) el nombre de las personas
responsables de mantenerlos en custodia, o en el momento, y d) el lugar
de su interrogatorio debe ser registrado y puesto a disposición de
procedimientos judiciales o administrativos. La Corte concluye que con
respecto a las investigaciones y el proceso penal incoado por la muerte de
Eduardo Landaeta, el Estado no llevo a cabo una averiguación diligente
debido a falencias durante la recolección de pruebas, las cuales implicaron
la actuación de diligencias de importancia mas de ocho anos después de
sucedidos los hechos. Asimismo, el Tribunal concluye que el Estado no
siguió líneas conjuntas de investigación en relación con la muerte de Igmar
Landaeta, a pesar de los indicios de conexidad existentes entre ambas
muertes. De igual manera, este Tribunal considera que el proceso penal
presento serios retrasos procesales e irregularidades destacadas por las
propias autoridades internas, por lo que no se ha llevado a cabo en un
plazo razonable, con el fin de esclarecer los hechos y sancionar a los
responsables […] En consecuencia, este Tribunal considera que el Estado
es responsable internacionalmente por la violación de los derechos
establecidos en los artículos 8.1 y 25.1 de la Convencion Americana, en
perjuicio de los familiares de Eduardo Landaeta (infra parr. 294). Corte
IDH. Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
28 de agosto de 2014. Serie C No. 283. La Corte ha señalado en su
jurisprudencia reiterada que el deber de investigar es una obligación de
medios y no de resultado, que debe ser asumida por el Estado como un
deber jurídico propio y no como una simple formalidad condenada de
antemano a ser infructuosa, o como una mera gestión de intereses
particulares, que dependa de la iniciativa procesal de las víctimas o de sus
familiares o de la aportación privada de elementos probatorios. La
investigación debe ser seria, imparcial y efectiva, y estar orientada a la
determinación de la verdad y a la persecución, captura, enjuiciamiento y
eventual castigo de los autores de los hechos. La obligación referida se
mantiene "cualquiera sea el agente al cual pueda eventualmente atribuirse
la violación, aun los particulares, pues, si sus actos no son investigados con
seriedad, resultarían, en cierto modo, auxiliados por el poder público, lo
que comprometería la responsabilidad internacional del Estado" 117.
Asimismo, la debida diligencia exige que el órgano que investiga lleve a
cabo todas aquellas actuaciones y averiguaciones necesarias para procurar
el resultado que se persigue. De otro modo, la investigación no es efectiva
en los términos de la Convención. No escapa a la Corte que, en este caso,
las investigaciones desarrolladas respecto a la muerte violenta de A.A. y las
amenazas a la familia A se mantienen en la órbita del Ministerio Público.
Sobre el particular, es jurisprudencia de la Corte que las garantías del
artículo 8.1 de la Convención no se aplican solamente a la actividad judicial
. En particular, en relación con la actividad de las autoridades encargadas
de las investigaciones, la Corte ha establecido que, dependiendo de las
circunstancias del caso, puede tener que analizar los procedimientos que
se vinculan y constituyen el presupuesto de un proceso judicial,
particularmente, las tareas de investigación de cuyo resultado depende el

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inicio y el avance del mismo . Por supuesto, en dichos casos el análisis de
las garantías del artículo 8.1 en la órbita de la actividad del Ministerio
Público se aplican mutatis mutandis en lo que corresponda. La Corte ha
establecido que la eficiente determinación de la verdad en el marco de la
obligación de investigar una muerte, debe mostrarse desde las primeras
diligencias con toda acuciosidad . En este punto, en cuanto al manejo de la
escena del crimen, el levantamiento y tratamiento del cadáver de la
víctima, la necropsia, así como el mantenimiento de la cadena de custodia
de todo elemento de prueba forense, en su jurisprudencia y siguiendo el
Manual sobre la Prevención e Investigación Efectiva de Ejecuciones
Extrajudiciales, Arbitrarias y Sumarias de Naciones Unidas (Protocolo de
Minnesota), la Corte ha sustentado que deben realizarse algunas
diligencias mínimas e indispensables para la conservación de los elementos
de prueba y evidencias que puedan contribuir al éxito de la investigación.
En este sentido, ha especificado los principios rectores que es preciso
observar en una investigación cuando se está frente a una muerte violenta.
En razón de lo anterior, la Corte nota que el argumento estatal que
cuestiona la evaluación de las investigaciones a la luz del Protocolo de
Minnesota (supra párr. 198), carece de sustento. La Corte ha especificado
que las autoridades estatales que conducen una investigación de este tipo
deben intentar como mínimo, inter alia: i) identificar a la víctima; ii)
recuperar y preservar el material probatorio relacionado con la muerte, con
el fin de ayudar en cualquier potencial investigación penal de los
responsables; iii) identificar posibles testigos y obtener sus declaraciones
en relación con la muerte que se investiga; iv) determinar la causa, forma,
lugar y momento de la muerte, así como cualquier patrón o práctica que
pueda haber causado la muerte, y v) distinguir entre muerte natural,
muerte accidental, suicidio y homicidio. Además, es necesario investigar
exhaustivamente la escena del crimen, se deben realizar autopsias y
análisis de restos humanos, en forma rigurosa, por profesionales
competentes y empleando los procedimientos más apropiados. Corte IDH.
Caso Espinoza Gonzáles Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2014. Serie C No.
289. . Así, en primer lugar, la Corte considera que, en cuanto a las
entrevistas que se realicen a una persona que afirma haber sido sometida a
actos de tortura: i) se debe permitir que ésta pueda exponer lo que
considere relevante con libertad, por lo que los funcionarios deben evitar
limitarse a formular preguntas; ii) no debe exigirse a nadie hablar de
ninguna forma de tortura si se siente incómodo al hacerlo; iii) se debe
documentar durante la entrevista la historia psicosocial y previa al arresto
de la presunta víctima, el resumen de los hechos narrados por ésta
relacionados al momento de su detención inicial, las circunstancias, el
lugar y las condiciones en las que se encontraba durante su permanencia
bajo custodia estatal, los malos tratos o actos de tortura presuntamente
sufridos, así como los métodos presuntamente utilizados para ello, y iv) se
debe grabar y hacer transcribir la declaración detallada. En casos de que la
alegada tortura incluya actos de violencia o violación sexual, dicha
grabación deberá ser consentida por la presunta víctima. Al respecto, en
cuanto a la investigación de casos de tortura, el Protocolo de Estambul
señala que resulta "particularmente importante que [el] examen [médico]
se haga en el momento más oportuno" y que "[d]e todas formas debe
realizarse independientemente del tiempo que haya transcurrido desde el
momento de la tortura"119. No obstante, dicho Protocolo advierte que,

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"[p]ese a todas las precauciones, los exámenes físicos y psicológicos, por su
propia naturaleza, pueden causar un nuevo traumatismo al paciente
provocando o exacerbando los síntomas de estrés postraumático al
resucitar efectos y recuerdos dolorosos. Corte IDH. Caso Velásquez Paiz y
otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 19 de noviembre de 2015. Serie C No. 307. En cuanto
a las autopsias, como lo ha señalado la Corte, tienen como objetivo
recolectar, como mínimo, información para identificar a la persona muerta,
la hora, la fecha, causa y forma de muerte. Estas deben respetar ciertas
formalidades básicas, como indicar la fecha y hora de inicio y finalización,
así como el lugar donde se realiza y el nombre del funcionario que la
ejecuta. Asimismo, se debe, inter alia, fotografiar adecuadamente el
cuerpo; tomar radiografías del cadáver, de su bolsa o envoltorio y después
de desvestirlo, documentar toda lesión. Se debe documentar la ausencia,
soltura o daño de los dientes, así como cualquier trabajo dental, y
examinar cuidadosamente las áreas genital y para-genital en búsqueda de
señales de abuso sexual. Asimismo, el Manual de Naciones Unidas indica
que en los protocolos de autopsia se debe anotar la posición del cuerpo y
sus condiciones, incluyendo si está tibio o frío, ligero o rígido; proteger las
manos del cadáver, registrar la temperatura del ambiente y recoger
cualquier insecto. Corte IDH. Caso Trabajadores de la Hacienda Brasil
Verde Vs. Brasil. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 20 de octubre de 2016. Serie C No. 318. La Corte reitera que
en el presente caso existía una debida diligencia excepcional que era
necesaria en atención de la particular situación de vulnerabilidad en que se
encontraban los trabajadores de la Hacienda Brasil Verde y a la extrema
gravedad de la situación que le fue denunciada al Estado; por lo que era
imperativo tomar las medidas pertinentes con el fin de evitar retrasos en la
tramitación de los procesos, de manera que se garantizara la pronta
resolución y ejecución de los mismos. En ese sentido el Tribunal Europeo
también ha indicado que se exige una diligencia especial en aquellos casos
en los cuales está en juego la integridad de la persona, y ha señalado que
existe una obligación positiva de penalizar e investigar cualquier acto
dirigido a mantener una persona en situación de esclavitud, servidumbre o
trabajo forzoso. Además, ha establecido que la obligación de investigar la
trata de personas no debe depender de una denuncia, sino que una vez que
las autoridades toman conocimiento de la situación debe actuar de oficio.
Finalmente, se ha señalado que el requisito de debida diligencia está
implícito en todos los casos, pero cuando existe la posibilidad de rescatar a
las personas de la situación denunciada, la investigación debe ser
emprendida con urgencia. Corte IDH. Caso Rochac Hernández y otros Vs.
El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 14 de octubre de
2014. Serie C No. 285. La Corte considera que en las investigaciones
realizadas no se ha tenido en cuenta el contexto de los hechos, la
complejidad de los mismos, los patrones que explican su comisión, el
complejo entramado de personas involucradas, ni la especial posición
dentro de la estructura estatal, en esa época, de las personas que pudieran
ser responsables. Sobre este punto, la Corte ha considerado que en hechos
como los que se alegan en este caso, habida cuenta del contexto y la
complejidad de los mismos, es razonable considerar que existan diferentes
grados de responsabilidad a diferentes niveles . Sin embargo, esto no se
encuentra reflejado en las investigaciones. En consecuencia, tampoco se
observa que las autoridades encargadas de las investigaciones hubieran

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seguido líneas de investigación claras y lógicas que hubieran tomado en
cuenta esos elementos. Más aún, se observan carencias al recabar prueba.
En tal sentido, la Corte considera que el Estado no ha actuado con
diligencia respecto de esta obligación. La Corte evidencia que en los casos
sobre los que ha tenido conocimiento no ha existido una estrategia de
investigación seria y decidida, que conduzca a la identificación y
juzgamiento de los presuntos responsables. Sobre el particular, en casos
como éste, la Corte ha considerado que las autoridades encargadas de la
investigación tienen el deber de asegurar que en el curso de las mismas se
valoren los patrones