Palma de Guano
Palma de Guano
B O L E T Í N B I M E S T R A L D E L A C O M I S I Ó N N A C I O N A L PA R A E L C O N O C I M I E N T O Y U S O D E L A B I O D I V E R S I D A D
L A PA L M A D E G U A N O
Diversos estudios etnobiológicos décadas se han desarrollado a una península de Yucatán. En el centro
han mostrado que durante más de escala comercial regional y nacio- de Quintana Roo, una de las pocas
mil años, la palma de guano (Sabal nal. El crecimiento de la producción regiones de la península de Yucatán
spp.) ha proporcionado a los mayas de artesanía de palma de guano ha con superficies importantes de bos-
de Yucatán alimento, medicinas, estado asociado al crecimiento del que y baja densidad de habitantes,
utensilios, forraje, materiales para turismo nacional e internacional en las hojas maduras de S. yapa son re-
construcción, materia prima para ar- Yucatán, que es el mercado princi- colectadas en los bosques y en la ve-
tesanías y otros diversos productos pal de los productos artesanales. getación antropogénica. En estas
para la economía de la unidad do- Otro de los usos tradicionales de zonas, Sabal también es tolerado y
méstica (Caballero, 1991, 92, 93, 94 la palma de guano que se han trans- algunas veces promovido dentro de
y Arellano et al., 1992). Algunos de formado o revitalizado como resul- la milpa. Aunque Sabal es una plan-
los usos actuales de la palma de gua- tado del turismo, es el de la hoja pa- ta del bosque primario, tiene la ca-
no se originaron probablemente en ra techar. El desarrollo turístico de pacidad de desarrollarse en ambien-
la época prehispánica y han persis- la costa del mar Caribe, que comen- tes fuertemente perturbados. Esto es
tido hasta el presente. Éste es el ca- zó en la década de los años setenta aprovechado por los agricultores,
so del uso de la hoja madura para te- en Cancún, incluyó la construcción quienes dejan en pie los individuos
char la vivienda rural maya. Otros de mas de 500 hoteles y clubes de de Sabal al abrir algún terreno al
usos antiguos, sin embargo, han de- playa en los cuales se utiliza la hoja cultivo. A pesar de que las plántulas
clinado o desaparecido. En contras- para techar distintos tipos de insta- y los individuos de menor tamaño
te con lo anterior, en el pasado re- laciones tales como restaurantes, pueden ser eliminados consciente o
ciente, especialmente durante el bares, palapas y sombrillas, de la inconscientemente durante las prác-
siglo XX, surgieron algunos usos misma manera que se usa en la vi- ticas agrícolas, principalmente por
nuevos. Por ejemplo, la utilización vienda tradicional maya. De este el fuego de las quemas o durante los
de la hoja inmadura (cogollo) para modo, la industria turística ha veni- deshierbes, los individuos juveniles
la elaboración de una amplia varie- do a ser un mercado potencial para y adultos responden positivamente
dad de objetos de artesanía. La de- un producto forestal que tradicio- a las condiciones de mayor insola-
saparición de algunos de los usos nalmente sólo ha sido para consumo ción de los sitios perturbados, de
antiguos de Sabal está asociada al doméstico y que puede representar modo que en el largo plazo sus
proceso de cambio cultural resultan- un fuente complementaria de ingre- poblaciones pueden desarrollarse
te de la incorporación de los mayas so para los agricultores mayas. con éxito. (Caballero, 1994; Zona,
yucatecos a la sociedad nacional. En El manejo de Sabal ha evolucio- 1990). En regiones donde los bos-
relación con el surgimiento de usos nado a lo largo del tiempo. Esta evo- ques han sido casi totalmente elimi-
nuevos, particularmente el uso de lución no ha implicado la sustitu- nados, la palma de guano es mane-
los cogollos para artesanía, debe de- ción de una estrategia por otra, sino jada en varias formas; en la región
cirse que se trata de modificaciones más bien su acumulación y su co- ganadera del norte de Yucatán, S.
de formas antiguas de uso, las cua- existencia o integración dentro de yapa es promovida en potreros; en
les eran importantes a una escala lo- un amplio rango de situaciones que varios pueblos del norte de Campe-
cal y familiar, y que en las últimas pueden ser observadas hoy día en la che y el oeste del estado de Yucatán,
2
Figura 1. Distribución de las especies de
Sabal en la península de Yucatán.
3
El crecimiento en la demanda de palma ha sido tal, que en la actualidad
una proporción importante del cogollo que utilizan las más
de 500 familias de artesanos mayas es importado de otras regiones
fuera de la península de Yucatán.
4
Cuadro 1. Tasa finita de crecimiento y valores de elasticidad de las poblaciones de Sabal mexicana
y S. yapa bajo diferentes formas de manejo, en cuatro sitios de estudio del área maya de Yucatán
durante 1998.
grande; sin embargo, los ganaderos huerto familiar se vuelve intensivo los individuos pequeños. En el caso Palma de guano en
tienen grandes extensiones de potre- y las poblaciones de Sabal son ma- de los potreros los individuos adul- estado silvestre
(izquierda) y palapa
ros donde la palma es suficiente- nipuladas de tal forma que se maxi- tos de mayor talla son también nu-
turística techada con
mente abundante como para satisfa- miza la disponibilidad de hoja. merosos, aunque estos no son cose-
palma de guano.
cer las necesidades de la comuni- Considerando que las palmas chables debido a que poca gente se
Fotos: Javier Caballero
dad. Esto puede explicar el bajo preferentemente se cosechan cuan- arriesga o tiene la capacidad de tre-
grado de manipulación de las pobla- do tienen la talla de individuos juve- par por el tronco. Tanto en los potre-
ciones. En X’Kon-Ha, donde la de- niles, los huertos son la forma de ma- ros como en las milpas el recluta-
manda de hoja es baja, el manejo es nejo que mejor optimiza el recurso. miento de plántulas se da de manera
también poco intensivo. La cosecha Esto se debe a la densidad significa- natural, de la misma forma en que
que se realiza tanto en milpa como tivamente mayor de individuos juve- ocurriría en poblaciones silvestres y
en la vegetación natural, cubre las niles que se puede mantener median- sus estructuras de tamaño se aseme-
necesidades de esta pequeña comu- te el manejo por la unidad doméstica jan más a las observadas en pobla-
nidad rural. En Maxcanu la pobla- en un espacio tan pequeño, como el ciones naturales de plantas leñosas
ción humana es mayor y es poca la del huerto. En contraste en sitios perennes de vida larga. Por el con-
tierra agrícola disponible. El huerto donde el área es mayor, y donde no trario, las estructuras poblacionales
familiar es en muchos casos el úni- hay prácticas de manejo tales como de las palmas que crecen en los huer-
co terreno donde la unidad domés- siembra y protección de las palmas, tos mostraron significativamente
tica puede obtener hoja de palma de las poblaciones mostraron estructu- más individuos de la categoría juve-
guano. De este modo, el manejo del ras de tamaño en las que predominan nil que los observados en el potrero
5
Cuadro 2. Abundancia y densidad de los individuos cosechables (juveniles y adultos de la categoría
A1 y A2) de S. yapa en el área muestreada de acuerdo con cada forma de manejo.
6
C L A U D I A PA D I L L A S O U Z A *
L A MAYORÍA DE LAS ESPECIES de te recurso depende la economía de este producto en el mercado originó
coral negro pertenecen al género algunos de los pobladores del esta- la sobreexplotación de estos bancos,
Antipathes. En el área del Caribe do, principalmente de la Isla Cozu- por lo que en 1997 se decidió cerrar
existen alrededor de 30 especies de mel, incluyendo a los pescadores esta zona como sitio de captura. Es-
este género, pero en la parte mexi- que extraen el recurso, los artesanos to provocó la búsqueda de nuevas
cana sólo se han reportado siete: A. que se dedican a la manufacturación áreas de extracción, y desde enton-
pennacea, A. caribbeana, A. atlan- de las piezas y un gran número de ces se han explorado diferentes si-
tica, A. gracilis, A. hirta, A. tanace- comerciantes que venden estos pro- tios, de modo que en estos últimos
tum y A. lenta (Padilla, 1998; Pa- ductos al turismo. Esta pesquería se años el coral negro se ha extraído a
dilla, 2000). Estos organismos en- lleva a cabo de manera artesanal, ya lo largo de toda la costa del estado,
cuentran un hábitat propicio en las que el pescador realiza inmersiones excluyendo únicamente las Áreas
partes profundas de los arrecifes, con equipo de buceo Scuba hasta Naturales Protegidas. Actualmente
entre 20 y 100 m de profundidad, profundidades de 80 m para cortar existen permisos para extraer 150
siendo más abundantes alrededor de las colonias con una segueta. Una kg mensuales en la parte sur de
los 55 m. Algunas de estas especies vez cortadas, se amarran con una Quintana Roo (desde Pulticub has-
se explotan comercialmente para fa- cuerda y se izan a la superficie con ta Río Huach), y se ha establecido
bricar artesanía y joyería, ya que el un globo o boya que el pescador in- un tamaño mínimo de captura de 2
esqueleto adquiere un aspecto de fla al terminar la inmersión. cm de diámetro.
porcelana negra cuando está pulido. La regulación de esta pesquería
Sin embargo, el mayor valor del co- se basa principalmente en cuotas de Los estudios sobre
ral negro es místico, debido a la ra- captura, tamaño mínimo de colecta el coral negro
reza de estos organismos y al peli- y áreas de extracción. Sin embargo, El principal problema para estable-
gro asociado con el buceo para este mecanismo ha presentado mu- cer medidas eficientes para el mane-
colectarlos, por lo que tiene un alto chos problemas y resultando ser ine- jo y conservación de este recurso es
valor comercial. ficiente, ya que dichas restricciones la falta de elementos técnicos, de-
son arbitrarias y se modifican de bido a la escasez de estudios cientí-
Explotación del coral negro acuerdo con intereses sociales, más ficos sobre aspectos básicos de la
Probablemente la pesquería de co- que a un conocimiento del potencial biología y ecología de estos organis-
ral negro más importante que existe de explotación de las poblaciones. mos. Esto se debe en gran medida a
en el mundo sea la de Hawai, en De esta manera, las cuotas de captu- un aspecto metodológico, ya que la
donde se ha llevado a cabo de ma- ra han variado entre 50 y 150 kg de presencia del coral negro en zonas
nera sustentable desde los años 50 producto bruto mensual, y el tama- profundas del arrecife dificulta su
(Grigg, 1994). En México, la captu- ño mínimo de colecta entre 2 y 2.5 muestreo. Por ello, los trabajos que
ra de coral negro se realiza desde los cm de diámetro de la rama principal se habían realizado en México son
años 60 en el Caribe mexicano, en de la colonia. En cuanto al área de sencillos y sólo presentan registros
los arrecifes del estado de Quintana captura, por más de 30 años el pro- de captura y algunos aspectos socia-
Roo, y está enfocada a dos especies: ducto se extraía exclusivamente de les (De la Torre, 1978; Kenyon,
A. pennacea y A. caribbeana. De es- Cozumel, pero la alta demanda de 1984; Sosa et al., 1993; Barragán,
7
Cuadro 1. Densidad y número de especies
cuatro regiones del Caribe mexicano.).
8
Figura 1. Tamaño de las colonias de Antipathes pennacea en cuatro regiones
del Caribe mexicano. La caja representa 50% de la población (25-75 porcenti-
les), el promedio se señala con el punto, y las líneas indican el rango de tamaño
oral negro en (mínimo y máximo).
A. pennacea a l tura (c m)
e especies 200
150
6
7 100
l l
8 l
50
l
8
0
Norte Cozumel Sur Chinchorro
A r e a
9
Actualmente el CRIP está trabajando en una propuesta para incluir
el coral negro en la Carta Nacional Pesquera, documento
que define la regulación actual de las pesquerías en nuestro país,
de acuerdo con una evaluación de los recursos pesqueros.
Bibliografía
10
GABRIELA M. GARCÍA-DERAS, SAMUEL LÓPEZ DE AQUINO,
MAGALI HONEY ESCANDÓN, NANDADEVI CORTÉS RODRÍGUEZ
Y BLANCA E. HERNÁNDEZ-BAÑOS*
L A I M P O RTA N C I A A C T U A L D E L A S
COLECCIONES DE TEJIDOS
L A RECOLECCIÓN y preservación
de material biológico ha ocurrido
desde el inicio mismo de la historia
del hombre, debido a que siempre
ha utilizado a las plantas y animales
para cubrir sus necesidades de ali-
mentación, vestido, medicación y
otros usos domésticos (Dávila
Aranda, 1994). Sin embargo, no fue
sino hasta el siglo XVII cuando los
ejemplares de animales comenza- los ejemplares de las colecciones y por partes de los ejemplares, como Atthis heloisa, colibrí
ron a ser recolectados y preservados los datos que les acompañan son el son contenidos estomacales, mues- endémico de México.
con fines científicos (Navarro y Llo- material de referencia básico para tras de sangre o tejidos congelados, Tomada del libro AICAS,
11
Figura 1. Distribución del
chupamirto prieto Cynanthus
sordidus y de las subespecies
del colibri piquiancho
Cynanthus latirostris.
García-Deras, en preparación.
12
La colección accesoria de tejidos congelados de aves del Museo de Zoología
“Alfonso L. Herrera” de la Facultad de Ciencias de la UNAM,
actualmente contiene aproximadamente 30% de las 1 232 especies
de aves registradas para México.
poblaciones que conforman la ma- 1988). Por lo anterior, el uso de cil de conseguir y accesible a cual-
yoría de las especies, por lo que no muestras frescas es preferible. Otro quier investigador, además de pre-
es posible resolver en su totalidad al- problema lo plantea la elección del servar por tiempo indefinido el ADN
gunos problemas interesantes como tipo de tejido que se debe preservar, (Sibley y Ahlquist, en Barrow-
los de variación geográfica, límites ya que una mala elección puede re- clough, 1985; Omland, com. pers).
entre especies (fig.1), filogeografía sultar en la dificultad para la obten- Otro método para preservar tejidos
y relaciones filogenéticas (fig. 2). ción de ciertos caracteres. Por ejem- es el uso de buffers tal como DMSO;
plo, Marsden y May (1984) encon- sin embargo, mucha gente ha tenido
Usos y limitaciones de las traron que el tejido proveniente de problemas con ellos, razón por la
colecciones de tejidos las plumas permite analizar mejor la cual no es muy recomendable su uso.
Como se mencionó anteriormente, expresión de los genes (utilizando la Otra limitación importante de
en la actualidad las colecciones ac- técnica de electroforesis) que el de las colecciones de tejidos es que, a
cesorias de tejidos tienen una gran la sangre, pero menos que el de los diferencia de los ejemplares de las
importancia como fuente de infor- órganos internos (músculo, cora- colecciones principales, los cuales
mación para estudios de sistemática zón, hígado y riñón). son esencialmente permanentes y
y biogeografía. Los científicos tam- En la preservación de tejidos es reutilizables, los tejidos congelados
bién pueden utilizar estas coleccio- muy común el uso de nitrógeno lí- se terminan cuando son utilizados,
nes en estudios sobre biología po- quido. Mediante este método se por lo que el mantenimiento de la
blacional, tales como la evaluación pueden mantener por varios meses colección requiere una reposición
de los niveles de endogamia y de (siempre y cuando se recargue el constante de muestras, lo cual tam-
flujo génico, y los estudios de pater- tanque de almacenamiento); sin em- bién implica una mayor inversión de
nidad. Además de su importancia bargo, la utilización de nitrógeno lí- recursos para la colecta. A lo ante-
para la resolución de problemas pu- quido acarrea algunos problemas ta- rior debemos agregarle el hecho de
ramente académicos, los tejidos les como su manejo, pues al ser una que actualmente la colecta de mu-
también contienen información fun- sustancia corrosiva existe el riesgo chas especies está restringida, debi-
damental para estudios aplicados, de un posible accidente, lo cual exi- do, entre otros factores, a lo limita-
por ejemplo de conservación de es- ge un manejo cuidadoso; por otro la- do de su distribución y al estado que
pecies en peligro de extinción o co- do, la obtención de este líquido re- guardan sus poblaciones. Aunque
mo guías para la elaboración de ban- sulta un tanto difícil, ya que no cual- pudiera pensarse que este último
cos de germoplasma. quier lugar lo expende, teniendo que problema lo podría resolver la co-
Si bien es cierto que puede ex- visitar centros especializados de lecta de tejidos que no implican la
traerse ADN de ejemplares muy an- distribución; sin embargo, este mé- muerte del ejemplar (por ejemplo
tiguos, se deben tener muchas pre- todo no resulta crucial para la pre- plumas), debemos considerar que
cauciones antes de utilizarlo, ya que servación de tejidos. Por tal motivo, los análisis que hacen uso de datos
este ADN puede presentar problemas uno de los métodos más utilizados y moleculares deben acompañarse de
tales como estar parcialmente de- recomendados es el de preservar los ejemplares-voucher que respalden a
gradado o encontrarse contaminado tejidos en etanol al 100% (1/5 de te- los tejidos, ya que es muy factible
con ADN bacterial (Houde y Braun, jido en 4/5 de etanol); el etanol es fá- que existan errores de identificación
13
La colecta de ejemplares será menos difícil y mucho más valiosa si se hace
a un lado la opinión generalizada de que todo se conoce
y que no hay nada nuevo por descubrir o conocer.
que nunca se podrán resolver debi- no hay nada nuevo por descubrir o of avian phylogeny. Auk 105: 773-776.
do a que no habría manera de revi- conocer. Sólo en la medida en que Lamothe Argumedo, R. 1994. Proble-
mas y perspectives de la taxonomía
sarlos de nuevo; por tal motivo, pre- se logre esto el conocimiento sobre zoológica en México. En: Taxono-
servar únicamente muestras de las aves se incrementará y será más mía biológica. Llorente y Luna
tejidos disminuye enormemente el completo. (comps.) Ediciones Científicas Uni-
valor de dichas colecciones (Ba- versitarias, UNAM, Fondo de Cultura
rrowclough, 1985; Winker, 1995). Agradecimientos Económica. México.
Marsen, J.E. y B. May. 1984. Feather
Agradecemos a Elsa Figueroa Pulp: a non-destructive sampling
Conclusiones Esquivel, Luis Antonio Sánchez technique for electrophoretic studies
Todos los argumentos que se apli- González, Carlos Cordero y Octa- of birds. Auk 101:173-175.
can –tamaño inadecuado de mues- vio Rojas Soto sus valiosos comen- Navarro, A. 1994. La sistemática ornito-
tras, información incompleta, la rá- tarios al presente trabajo. lógica en México: posibilidades y
limitaciones. En: Taxonomía biológi-
pida destrucción de biotas poco ca. Llorente y Luna (comps.) Edicio-
conocidas, etc.– a la necesidad de *Museo de Zoología “Alfonso L. Herrera”,
nes Científicas Universitarias, UN-
Facultad de Ciencias, UNAM
seguir colectando atañen también a AM, Fondo de Cultura Económica.
la colecta de material para estudios México.
Bibliografía
moleculares (Barrowclough, 1985). Navarro, A., M.G. Torres Chávez y P. Es-
Arizmendi, M.C. y L. Márquez-Valde-
calante-Pliego. 1991. Catálogo de
En México no existe ninguna insti- mar (eds). 2000. Áreas de importan-
aves (Vertebrata: Aves). Catálogo
tución que cuente con la representa- cia para la conservación de las aves
No. 4. Serie Catálogos del Museo de
ción total de material biológico; en en México. CIPAMEX-CCA-CONABIO.
Zoología “Alfonso L. Herrera”. Co-
México.
este sentido, resulta de vital impor- lección Ornitológica. Facultad de
Barrowclough, G. F. 1985. Museum col-
tancia la colaboración entre institu- Ciencias, UNAM, México.
lections and molecular systematics.
Navarro, A. y J. Llorente. 1994. Museos
ciones nacionales y extranjeras con En: Occasional papers of the British
y la conservación de la biodiversidad.
la finalidad de facilitar el quehacer Columbia Provincial Museum. Núm.
En: Taxonomía biológica. Llorente y
científico, por medio de intercam- 25. Museum Collections. The British
Luna (comps.) Ediciones Científicas
Columbia Provincial Museum.
bios de muestras, incrementando de Universitarias, UNAM, Fondo de Cul-
Dávila Aranda. 1994. Las colecciones
manera detallada el conocimiento tura Económica. México.
biológicas. Documento inédito.
Pelaez Goycochea, A. 1994. Bases de da-
de la avifauna. García-Deras, G. Límites de especies
tos en taxonomía y colecciones cientí-
Hoy día ya no es tan difícil y cos- dentro del complejo Cynanthuslati-
ficas. En: Taxonomía biológica. Llo-
rostris (Aves: Trochilidae) en Méxi-
toso formar una colección acceso- rente y Luna (comps.) Ediciones
co. Tesis de licenciatura. Facultad de
ria, así lo permiten las diferentes al- Científicas Universitarias, UNAM, Fon-
Ciencias, UNAM. En preparación.
ternativas (nitrógeno líquido, etanol do de Cultura Económica. México.
Hernández-Baños, R.M. Zink, R.C.
Sibley, C. G. y J. E. Ahlquist. 1990. Phy-
al 100%, buffers, etc.) para preser- Blackwell-Rago y L. Eguiarte. Mol-
logeny and classification of Birds.
var tejidos. ecularphylogenetic studies of the
Yale Univ. Press. New Haven.
genus Eupherusa (Aves:Trochilidae)
La colecta de ejemplares será Winker, K., M. J. Braun y G. R. Graves.
with comments on genetic distances
menos difícil y mucho más valiosa 1995. Vouchers specimens and qua-
in hummingbirds. En preparación.
si se hace a un lado la opinión gene- lity control in avian moleculars stu-
Houde, P. y M. J. Braun. 1988. Museum co-
dies. Ibis 138: 345-346.
ralizada de que todo se conoce y que llections as a source of DNA for studies
14
L I B R O S L I B R O S L I B R O S L I B R O S
15
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE MICOLOGÍA,
DOMINGO (UASD), SANTO DOMINGO, INSTITUTO DE ECOLOGÍA DE XALAPA, MÉXICO
REPÚBLICA DOMINICANA
IV Congreso de Biodiversidad Caribenia, Santo Domingo, IV Congreso Latinoamericano de Micología, Xalapa, Veracruz
República Dominicana
Del 13 al 17 de mayo de 2002
Del 21 al 24 de enero de 2002
Informes: Dr. Gastón Guzmán
Informes: Carlos M. Rodriguez, correo e: Km 25 carretera antigua Xalapa-Coatepec
[email protected] Xalapa 91000 Veracruz, México
Lourdes Rojas, correo e: [email protected] Tel.: (52) 2842 1829
Web: http://caribbeanfish.org Fax: (52) 2818 7809
Correo e: [email protected]
THE STANDING PANEL ON IMPACT Web: ecologia.edu.mx/alm
ASSESSMENT (SPIA) OF THE
TECHNICAL ADVISORY COMMITTEE
(TAC) OF THE CONSULTATIVE GROUP
ON INTERNATIONAL AGRICULTURAL
RESEARCH (CGIAR) Y INTERNATIONAL
MAIZE AND WHEAT IMPROVEMENT
CENTER (CIMMYT)