¿Cuánto es suficiente?
"La mayoría de las personas creen que quieren más dinero
del que realmente quieren,
y se conforman con mucho menos
de lo que podrían conseguir."
Earl Nightingale
Para que usted ponga el concepto de prosperidad a gran velocidad debe ser
específico, ¿cuánto dinero quiere exactamente? Recuerde: usted está
trabajando con su mente subconsciente, y el subconsciente no piensa, sino que
simplemente acepta imágenes para darles forma después. Así pues, que usted
diga "Quiero un montón de dinero" no es suficiente; nadie, y menos la mente
subconsciente, sabe cuánto es "un montón".
Le recomiendo encarecidamente que se tome este capítulo muy en serio,
porque la idea que contiene puede cambiar su vida literalmente. Pero entienda
que el pensar solamente no basta, tiene que entrar en acción. Hay ciertas
cosas que debe hacer y la primera es decidir cuánto dinero quiere.
Para responder a esta pregunta probablemente sea buena idea que decida
para qué quiere el dinero. Decir sólo que "quiero el dinero para los gastos del
día a día" no es suficiente. Debe darse cuenta de que nuestra sociedad se
encuentra estructurada de forma que el gobierno "le mantendrá". De hecho, en
la mayoría de los sitios incluso le mandarán un cheque a casa, sólo tiene que
esperar sentado y recibir un "salario vital".
A estas altura seguro que usted está pensando "ah sí, eso está muy bien, pero
yo quiero una vida mejor que esa". Bueno, pongámonos específicos: ¿cuánto
mejor? Teniendo en cuenta que este ejercicio va a requerir un plan serio por su
parte, coja un folio y escriba una lista con todas las cosas o actividades en las
que planea gastar dinero durante el próximo año. A modo de ayuda para que
comience a confeccionar la lista, aquí le pongo algunas categorías de muestra:
Comida, Alquiler/Hipoteca, Ropa, Coche, Servicios, Educación, Vacaciones,
Ocio, Seguros, Ahorros.
Se entiende que éstas son sólo unas pocas de las muchas posibilidades, así
que continúe trabajando en su lista hasta que la complete. Y recuerde, no se
ciña a las cantidades que gasta ahora, sino que coja cada elemento de la lista,
visualice cómo desea vivir y escriba la cantidad de dinero que esto le requerirá.
Por ejemplo, puede que usted salga a cenar a un buen restaurante sólo en
ocasiones especiales, pero puede visualizarse pasando una velada muy
agradable cenando fuera una vez por semana, con un servicio excelente, la
comida aún mejor y un ambiente digno de la realeza. ¿Cuánto costaría eso?
Eso es lo que buscamos.
Puede que conduzca un coche que se está quedando viejo y que ya empieza a
oxidarse, pues puede visualizarse conduciendo un coche nuevo de su elección
que cambie cada año o cada dos. ¿Cuánto costaría eso? Recuerde, no ha firmado
ningún contrato para vivir siempre, ni tampoco esto es un
entrenamiento: esta es su vida, y ¡debería disfrutarla de la forma más amplia
humanamente posible! Por tanto, debería tener la cantidad de dinero que
necesite para tener las cosas que quiera, para vivir de la forma que elija vivir.
Déjeme advertirle: no sería raro que su mente le esté confundiendo en este
punto. Podría estar pensando "Esto es una locura, nunca tendré el dinero para
vivir de la forma que este libro dice". Le recuerdo, sin embargo, que hay
muchas personas que sí tienen el dinero suficiente para vivir de la forma que
este libro dice, y no nacieron con ello, y nadie se lo dio. Nacieron ricos en el
sentido de tener el potencial otorgado por Dios para triunfar (como todo el
mundo), pero, como la mayoría de la gente, en algún momento anduvieron mal
de dinero. Comprenda que usted también puede triunfar, y lo hará si
simplemente sigue las sugerencias de este libro.
Al escribir esto me siento obligado a divagar en unas pocas líneas para
recordarle que usted cuenta con grandes recursos de talento y habilidad
encerrados en su interior, sólo esperando a ser expresados. En este sentido
puedo recordar vívidamente cuando hace ya unos años escuché una cinta
grabada por Earl Nightingale sobre la "Actitud". Habré escuchado esa cinta
cientos de veces literalmente, y había una parte donde decía: Ahora, aquí
llegamos a un hecho bastante extraño: tendemos a minimizar las cosas que
podemos hacer, los objetivos que podemos lograr, y aún así, por otra razón
igualmente extraña, creemos que otros pueden hacer las cosas que nosotros
no podemos. Earl continuaba diciendo: Quiero que sepa que esto no es cierto.
Usted tiene profundas reservas de talento y habilidad en su interior, y puede
tener las cosas que quiera.
Ni siquiera quiero pensar cuántas veces habré escuchado esa parte sin
entender realmente lo que quería decir, y de repente, un día lo escuché y cada
neurona de mi cerebro pareció vibrar con la verdad de lo que decía. Y de
pronto me di cuenta de a dónde quería llegar él, y supe en el fondo de mi ser
que si ellos pueden, yo también, siempre que esté preparado a pagar el precio.
Por favor comprenda que usted también puede hacerlo, porque lo dicho por
Earl Nightingale es tan cierto para usted como lo fue para mí. Pero hay que
calcular cuál es su parte del precio...
¿Cuánto es suficiente?
No coja la primera cifra que le venga a la cabeza, hágalo bien, cuando terminé
estará encantado de haberlo hecho. Además, este ejercicio contribuirá a que
desarrolle una mente más disciplinada. A estas alturas puede que usted piense
que esta sección ni siquiera le concierne porque ahora mismo está demasiado
hasta el cuello de deudas como para empezar a acumular una cantidad
considerable de dinero. Pero estará contento de saber que tenemos una buena
idea que también le ayudará con ese problema. Es más, le encantará saber
que en muchas situaciones (y la suya puede ser una de ellas) una persona
puede hacerse rica, incluso si nunca llega a ganar más dinero del que gana
ahora mismo. Ese mero pensamiento debería animarle para continuar leyendo.
Ahora ya debería haber acabado su lista y haber llegado a una cifra, así que
coja lápiz y papel y escriba el número bien grande y visible. Ahora quite de su
mente esta idea y sígame a otro planteamiento muy importante. Dese cuenta
de que aunque esto puede no concernirle concretamente a usted, al menos de
momento, seguro que concierne a muchos lectores. Incluso si usted no se
encuentra en esta situación en particular merece la pena que lo piense de
todas maneras; seguro que tiene mucho amigos o conocidos a los que esto les
afecta y puede compartirlo con ellos.
Voy a explicar esta idea como si usted estuviese casado/a con una familia a la
que mantener y fuese el único que trabaja o el que más aporta.
Bien, una de las principales razones de que quiera la cantidad de dinero que
desea es para mantener a su familia, y no sólo de una forma digna, sino que
después de todo, usted quiere que vivan la vida en toda su plenitud. Piense
entonces que mientras viva y sea capaz de seguir el plan de este libro usted
podrá hacer lo que desee respecto a su familia. Sin embargo, si de verdad se
para a pensar en ello, seguro que estará de acuerdo en que usted querría que
su familia viviera la "buena vida" incluso si usted falta repentinamente, ¿o no?
Puede que diga de broma "No, si yo no estoy, ¿qué más da?"; pero esto no es
para bromear. Esto es algo muy serio. Por supuesto que le importa, yo lo sé y
usted también.
Ahora, si usted está vivo y sano creará riqueza para su patrimonio. ¿Y qué
pasa si muere o se ve incapacitado permanentemente? Bueno, nuestra
sociedad también se ha hecho cargo de eso, tenemos seguros de vida y
seguros de incapacidad.
Pero volvamos a nuestra reflexión; puede que usted ahora diga "¿Seguro de
vida? Vaya estafa, el Bob Proctor éste no sabe de dónde viene." Bueno, pues
déjeme decirle que en el tema de seguros de vida creo que soy casi una
autoridad, he hecho seminarios en el sector de los seguros durante casi 10
años, unas 50.000 personas de este sector han asistido a mis seminarios. Por
tanto, le aseguro que cuando digo que aproximadamente el 95% de las
personas con las que hablo son casi totalmente ignorantes al hablar de seguros
sé muy bien de lo que hablo. Seguro que muchas de estas personas ostentan
puestos importantes en empresas e industrias, el gobierno u otras profesiones,
y por ello sería fácil asumir que saben de lo que hablan. Lo triste es que
muchos de ellos están malamente desinformados o no tienen ninguna
información respecto al tema relevante de los seguros de vida.
Entienda esto: no hay forma de sustituir sus ingresos y crear un patrimonio
seguro e instantáneo a no ser que se trate de un seguro de vida. Las
estadísticas muestran que aunque mucha gente sí está asegurada, la gran
mayoría de las personas (al menos el 90%) están peligrosamente no
aseguradas. O lo que es lo mismo, cuando mueren, la mayoría de las personas
deja sólo dinero suficiente para pagar el funeral y a lo mejor dinero para que su
familia sobreviva durante un año. Lo malo de esto es que, por una cantidad
relativamente pequeña de dinero, estas personas podrían haber tenido
resueltos sus asuntos financieros de forma que si algo le ocurría sus objetivos
financieros fueran logrados por sus familias automáticamente.
Dado que este libro está diseñado para ayudarle a conseguir un objetivo
financiero consistente, me siento obligado a incluir información sobre los seguros
de vida. El libro estaría incompleto sin ello (tenga en mente que sólo
hay dos formas de ganar dinero: gente trabajando y dinero trabajando).
Le gustará saber que lo que resta de libro está escrito para las personas que van a
VIVIR