No hay victoria sin batalla
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis
aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” Juan 16:33
Esa es nuestra esperanza y fortaleza, nuestro Dios es el vencedor, y es cierto
que tendremos luchas, es cierto que tendremos batallas, es cierto que tendremos
aflicciones, es cierto que tendremos pruebas, es cierto tendremos tentaciones,
pero también es más cierto que tenemos el mejor armamento para lograr la
victoria, tenemos el favor de Dios sobre nuestras vidas, pues:
“en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos
amó” Romanos 8:37.
Debemos poner nuestra mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, pues
Él ya ganó la victoria a favor nuestro, “porque todo lo que es nacido de Dios
vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” 1 Juan
5:4
El señor siempre ha estado con nosotros protegiéndonos, y preparándonos para
vencer nuestras batallas cuando tenemos que luchar contra nuestras
adversidades y problemas.
El Señor quiere que desarrollemos nuestra fe, logrando la victoria sobre toda
circunstancia de la vida, armándonos con sus armas para no caer derrotado, y
por eso le entregamos todos los problemas por los que estamos pasando,
venciendo junto a Él toda adversidad que se haya levantado contra nosotros,
pues si bien sabemos que tenemos un Dios que vence y salva, también debemos
saber que debemos estar en la batalla.
“no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes” Efesios 6:12.
Debemos entender que con oración y una comunión íntima con el Señor tenemos
asegurada la victoria, porque estaremos llenos del poder de Dios, entonces:
“someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios,
y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de
doble ánimo, purificad vuestros corazones” Santiago 4:7-8.
CONFIEMOS EN EL. Aunque parezca difícil, avanza porque Dios va con
nosotros
Avanzar a pesar de las circunstancias, Apoyarnos en las promesas de Dios.
El Señor nos ofrece su poder para avanzar y así desalojar a los enemigos que
ocupar
Dios está con nosotros porque su palabra lo dice. ¡No te dejaré, ni te
desampararé! Y sus ángeles, que son ministradores de fuego, pelean a favor
nuestro para tomar la tierra que Dios nos ha entregado. La tierra es nuestra casa,
nuestra familia, las finanzas, la herencia, el ministerio y todo lo que forma parte
de mi vida. La victoria para cada área ya fue concedida por el Señor y aunque el
diablo se levante va a tener que salir corriendo porque dice La Palabra: “Nadie
te podrá hacer frente”. Josué 1:5
No bajemos los brazos a pesar de las circunstancias.. Apoyémonos en el señor
y sigamos adelante.. Porque solo él nos da las fuerzas para resistir y avanzar.