“Quien pueda escuchar al silencio
podrá ver la imaginación
y
abrazar la felicidad”
John Sandoval
EL AMOR DEL SILENCIO
El silencio corre en el viento en busca de su amor,
abstracto y penetrante este le atrapo.
¿Quién será el dulce mirar del silencio?
La noche con la luna burlando a la oscuridad,
el día con el sol salieron a ver tu despertar,
el viento y la nube juegan sin parar,
silencio que todos unidos,
te dejan atrás.
Como lo bueno mira a lo malo,
como Romeo besa a Julieta.
La flor con el suelo está,
el agua con el oxígeno también,
silencio empieza observar que espacios puedes ocupar.
Después de conocer al tiempo,
el silencio busco a la locura creyendo sería su amor,
pero otra vez le toco callar a tan singular objeción,
la locura quieta no está,
y el invento su sonrisa despertó,
lagrima no tendrá
porque su búsqueda aquí no terminara.
Una noche la mentira lo vino a buscar
pero ya sabía quién era la verdad
y corriendo sin mirar atrás,
al ermitaño acudió.
Aunque no era su amor de verdad
solo lo iba acompañar.
Algo que este inmediatamente rechazo
porque ni al silencio quería molestar
menos si lo iba a mirar.
El ermitaño solo marcho
con la nada de su corazón.
Silencio energía sin igual,
descubriendo,
su amor ideal,
la espera acabara cuando empieces a crear.
Entonces supo dónde acudir,
al desierto que con la arena te intentan engañar
y fue donde vio pasar: a la soledad que fingía felicidad,
el con gran ansiedad se le acerco aunque nada le expresó,
el tiempo se la quitó ya luego estorbó.
Pobre del silencio.
¿Dónde estará su amor?
Una noche muy tenebrosa,
la muerte lo conquisto,
al parecer podría funcionar,
ella se fue a trabajar y nunca regreso.
La muerte consiguió al amor ideal,
en una vida que siempre,
la quería admirar.
Yo nada voy a opinar porque silencio debo guardar
si mi amor ideal pretendo encontrar.