RELÉS DE PROTECCIÓN
Perturbaciones que pueden aparecer en las Centrales y Redes eléctricas.
En las Centrales y redes eléctricas, existe el riesgo de perturbaciones debidas a
diferentes causas, de origen atmosférico, errores humanos, fallos de elementos de
mando etc.
Estos fallos que pueden originarse, se traducen en unas series de perturbaciones,
que pueden resumirse en las siguientes:
- Cortocircuitos
- Sobrecargas
- Retorno de corriente
- Subtensiones
- Sobretensiones
El cortocircuito se traduce en un aumento rapidísimo de la intensidad hasta un
valor teóricamente infinito, en la practica limitado por las impedancias que esta
corriente encuentra a su paso (generadores líneas etc.), pero que en todo caso es muy
elevada con efectos desastrosos como fortísimos calentamientos y esfuerzos
electrodinámicos muy elevados, que de no minimizarse producirían irremisiblemente la
destrucción de la instalación.
La sobrecarga es también un aumento de la intensidad, pero ni tan rápido ni tan
intenso como en el cortocircuito, pero que también puede tener efectos muy
perjudiciales para las instalaciones, ya que producen calentamiento indeseables que
puede producir a la larga envejecimiento prematuro de aislantes con sus
correspondientes peligros de perforaciones.
Los retornos de corrientes se dan sobretodo en corriente continua en el proceso
de carga de los acumuladores cuando la f.e.m. del acumulador sobrepasa los valores del
rectificador que lo está cargando lo que produciría una descarga del acumulador y
posiblemente el rectificador, si es rotativo funcionaría como motor. Este fenómeno
puede darse también en los alternadores que trabajan en paralelo con las redes, si la
f.e.m. del alternador, es menor que la tensión de la línea, este funcionará como motor,
con todos los problemas que ello conlleva.
La subtensión como su nombre indica, es la disminución de los valores
nominales de la tensión por cualquier causa, teniendo efectos perjudiciales sobre todo el
sistema debido a que las potencias conectadas tienden a mantenerse constantes, a costa
de elevar la intensidad lo que da origen a una sobrecarga o
sobreintensidad.
La sobretensión es lo contrario de la subtensión o sea un aumento de esta por
encima de los valores normales lo que resulta perjudicial para los aislantes que pueden
perforarse y producir graves averías.
Dispositivos de protección contra las perturbaciones.
Una vez enumeradas las principales perturbaciones que pueden presentarse y los
efectos que estas pueden producir, vemos que se justifica el empleo de dispositivos
adecuados para la prevención de estos defectos.
Cualquier dispositivo de protección, consta de los elementos siguientes:
1 Un órgano de entrada, que detecta la señal de entrada de una perturbación,
(corriente, tensión, etc.) y las convierte en señales aptas para ser interpretadas por el
órgano de protección. Generalmente estos dispositivos están formados por
transformadores de tensión o de intensidad, que transforman la señal en una magnitud
adecuada al dispositivo (relé ) y además aíslan eléctricámente la alta y baja tensión.
2 Un órgano de conversión, que convierte la señal del órgano de entrada en
magnitudes medibles por el órgano siguiente, aunque en ocasiones este paso no es
necesario.
3 Un órgano de medida, que constituye el elemento principal de la protección
siendo el encargado de evaluar si esta magnitud es aceptable para el normal
funcionamiento del sistema o si por el contrario debe producir la desconexión.
4 Un órgano de salida, que es el intermediario entre el dispositivo de protección
y los órganos accionados por este dispositivo. Amplifica la señal procedente del órgano
de medida y engloba los elementos necesarios para aumentar el número de señales de
salida. Está constituido por los contactores de mando y en la actualidad por los
elementos lógicos con sus componentes amplificadores de señal.
5 Un órgano accionado, es generalmente una bobina situada en los disyuntores,
que al ser excitada o alimentada, produce la desconexión del mismo.
6 Una fuente auxiliar de tensión, no siempre necesaria, que actúa como órgano
de alimentación del dispositivo de protección. Esta fuente puede ser una batería de
acumuladores a baja tensión, un dispositivo de tensión nula, o bien la propia red a través
de transformadores de tensión y de intensidad.
Los elementos que hemos llamado órgano convertidor, órgano de medida y
órgano de salida, están generalmente englobados en un solo aparato, denominado relé
de protección, objeto del presente tema, y que definiremos como un elemento de control
instalado en un sistema eléctrico que actúa ante una determinada ,perturbación
provocando la desconexión o aislamiento de una parte del sistema o emite una señal
dependiendo de las circunstancias y características tanto de la perturbación, como del
sistema.
Clasificación de los relés de protección por las características constructivas.
Atendiendo a sus características constructivas, podemos clasificarlos en:
-Relés electromagnéticos.
-Relés de inducción.
-Relés electrodinámicos.
-Relés electrónicos.
-Relés térmicos.
-Relés electromagnéticos.- Están basados en la fuerza de atracción ejercida entre piezas
de material magnético. Esta fuerza, producida por una corriente eléctrica, mueve una
pieza móvil en el sentido de disminución de la reluctancia del circuito magnético. La
figura 1, ilustra de una manera simple la constitución básica de este tipo de relés.
Fig. 1
Cuando la corriente que circula por la bobina alcanza un valor suficiente, el
elemento móvil se desplaza, actuando sobre un contacto. La acción de un resorte o el
propio peso de la armadura se oponen a la fuerza producida por la magnitud eléctrica,
haciendo que esta solo actúe cuando alcance un cierto valor prefijado y generalmente
regulable por algún procedimiento.
Son de una gran sencillez, robustez y económicos, empleándose mucho como
relés de tensión e intensidad.
-Relés de inducción.- También denominados relés Ferraris, están basados en el
mismo principio de los contadores eléctricos de inducción, ver figura 2.
Un disco móvil D, alrededor de un eje H, que supondremos horizontal, gira en el
entrehierro de un sistema electromagnético, análogo al de un contador. Un núcleo
central A dividido en su extremo en dos piezas polares a y a', lleva un arrollamiento pp'.
El retorno del flujo magnético que atraviesa el núcleo, se realiza por dos culatas B y B'
que tienen sus extremos polares b y b' frente a una armadura C, la cual puede
desplazarse paralelamente a sí misma, haciendo variar el entrehierro.
Fig. 2
Sobre los dos grupos de piezas polares a b y a'b' se montan en serie las dos
bobinas de un segundo arrollamiento q q', de forma que se produzcan en estos dos
grupos, dos polos de nombres opuestos. El arrollamiento pp' tiene una inductancia
bastante mayor que la de los dos arrollamientos q q'. Esta ínductancia puede modificarse
a voluntad, eligiendo convenientemente la separación entre los polos a b y a'b'.
El par desarrollado sobre el disco vale:
M = K1 Φ1 Φ2 sen (Φ1^Φ2)
K, = Constante del aparato.
Φ1= Flujo magnético producido por el arrollamiento pp'.
Φ2= Flujo magnético producido por el arrollamiento qq'.
Φ1^Φ2 = ángulo de desfase entre Φ1 y Φ2.
Como el disco giraría libremente y sin posición fija de reposo, hay que limitar su
posición, a base de oponer al giro del mismo un par fijo y previamente calibrado que se
oponga al par motor. En la figura se ve que este para esta constituido por el contrapeso
P, el cual al llegar al final de recorrido, accionaría los contactos del relé. Variando la
posición de la armadura C, se puede variar el valor del par y variando la longitud de la
suspensión del contrapeso, puede vararse la temporización del relé.
-Relés electrodinámicos.- Están basados en la acción de una bobina fija sobre
una bobina móvil. Reciben el nombre también de relés ferrodinámicos por llevar un
circuito magnético de
hierro.
Fig. 3
La figura 3 ilustra un relé de este tipo; El par es debido a la acción del flujo de
las bobinas de campo sobre el flujo producido por la bobina del cuadro móvil al ser
recorrido por una corriente eléctrica y vale:
M = K1 i1 i2 cos α
K1 = Constante del aparato.
i1 = Corriente de la bobina de campo.
i2 = Corriente de la bobina de cuadro móvil.
α = Desfase entre las corrientes i1, e i2
La tensión del circuito se aplica a la bobina móvil a través de una resistencia en
serie. Como la bobina móvil se mueve en el seno de un campo, existe el efecto
autoinducción en la misma que puede crear un par antagonista importante que sería
particularmente perjudicial cuando la corriente fuese intensa y la tensión baja, como
ocurre cuando hay un defecto en la red; la autoinducción del cuadro se compensa
conectando una fracción de la resistencia serie, en paralelo con un condensador de
capacidad adecuada.
En los relés ferrodinámicos, la sección del hierro y el valor del entrehierro, se
eligen de forma que eviten cualquier riesgo de saturación, dentro del campo de medida
del relé.
Son muy sensibles, difíciles de temporizar, por ser muy pequeño el ángulo de
desplazamiento del órgano móvil y su precio es bastante elevado.
- Relés electrónicos.- Cubren prácticamente toda la gama de protecciones
necesarias, son estáticos constituidos por tarjetas que alojan todos los elementos
electrónicos, suelen ser enchufables en su totalidad o parte de sus componentes y
actualmente se basan en general en la electrónica lógica. Su ajuste en general cubre una
gama muy amplia de valores se suele efectuar por microinterruptores incorporados en el
frontal del aparato y generalmente llevan unos leds indicadores por ejemplo de
presencia de tensión auxiliar, disparo etc. Generalmente tienen que se ser alimentados
con una tensión auxiliar continua o si es en alterna incorporan su propio rectificador.
A diferencia de los relés estudiados hasta ahora, no es fácil generalizar su principio de
funcionamiento, por lo que se recurre a estudiar en cada caso las posibilidades
especificas de cada relé facilitadas por el fabricante.
-Relés térmicos.- Estos relés se emplean fundamentalmente, para la protección
contra las sobrecargas, desconectando la máquina cuando sus devanados, por culpa de
una sobrecarga, alcanzan una temperatura capaz de dañar los aislantes. Se llaman
también de imagen térmica, porque no miden directamente el calentamiento, sino la de
un dispositivo cuya ley de calentamiento sea análoga a la del objeto a proteger. Las
variedades que existen en el mercado dependen de la firma constructora por lo que no se
puede generalizar.
Clasificación de los relés de protección por la magnitud eléctrica que controlan o
miden
Pueden ser:
Relés de intensidad.
Relés de tensión.
Relés de producto.
Relés de cociente.
Relés diferenciales.
Relés de frecuencia.
-Relés de intensidad.- Como su nombre indica actúan controlando la intensidad
que pasa por un determinado circuito, por lo que también se conocen como relés de
corriente o amperimétricos.
Pueden ser de máxima, cuando actúan con valor de la intensidad superior al
ajustado y de mínima si actúan con valores de la intensidad por debajo de los ajustado.
Pueden ser térmicos, electromagnéticos y electrónicos.
-Relés de tensión .- También llamados voltimétricos, actuando por variaciones
de la tensión a la que están conectados, como en el caso anterior los hay de máxima y de
mínima, según actúen por un valor de la tensión superior al prefijado o inferior al
mismo. Los de máxima también se llaman de sobretensión y los de mínima de
subtensión.
-Relés de producto.- Actúan por la acción del producto de dos magnitudes
eléctricas. Los mas conocidos son los de potencia, llamados también vatimétricos y
relés dinamométricos, los cuales actúan por la acción del producto de la corriente que
atraviesa el relé por la tensión a que están conectados. Suelen ser ferrodinámicos.
-Relés de cociente.- Actúan cuando el cociente de dos magnitudes eléctricas
llega a cierto valor prefijado. Los mas conocidos son los relés de mínima impedancia ,
que actúan cuando la impedancia del relé, es decir la relación
U
Z=
I
baja del valor prefijado. Suelen ser electrodinámicos o ferrodinámicos.
-Relés diferenciales.- Actúan cuando la diferencia entre dos magnitudes
eléctricas del mismo tipo (intensidades, tensiones, etc.), sobrepasan un valor fijado de
antemano. Estos relés deben de ser clasificados en función de su sensibilidad y de su
selectividad. Generalmente son electromagnéticos o de inducción.
-Relés de frecuencia.- Actúan cuando la frecuencia se aparta del valor
consignado previamente, generalmente se ajustan a un valor igual en mas y en menos al
nominal de la frecuencia, por ejemplo si ajustamos un 5%, el relé actuará tanto si la
frecuencia sube a un + 5% como si baja a un - 5%.
Clasificación de los relés de protección por el tiempo de funcionamiento.
Pueden clasificarse en:
-Relés de acción instantánea.
-Relés de acción diferida.
Los primeros, también llamados relés instantáneos, no llevan ningún dispositivo
de retardo, por lo que actuarán en el mismo instante en que reciben la magnitud eléctrica
que ha de producir su actuación.
En la figura adjunta se representa la característica de funcionamiento de un relé
instantáneo de máxima intensidad. En abcisas se representan las intensidades de
corriente y en ordenadas, los tiempos de funcionamiento, o de desconexión del relé.
Mientras el circuito protegido por el relé esta atravesado por una. corriente igual
o inferior a la nominal, lo, el relé no funciona, pero si se presenta una sobreintensidad,
el relé funciona después de un tiempo to, que resulta sea en la practica muy pequeño, del
orden de centésimas de segundo, por lo que podemos considerarlos como instantáneos,
o sea que cualquiera que sea el valor de la sobreintensidad, el tiempo de disparo es
siempre to.
Fig. 4
Los relés de acción diferida, se llaman también temporizados. Están dotados de
un dispositivo de temporización de tal forma que el relé actúa después de un cierto
tiempo (ajustable) después de haber alcanzado la magnitud eléctrica para la cual estaba
calibrado. Estos relés pueden ser:
a) Relés de retardo independiente.
b) Relés de retardo dependiente.
En los primeros, la temporización es siempre la misma cualquiera que sea el valor
de la magnitud eléctrica que provoca su funcionamiento.
Veamos en la figura adjunta la característica de funcionamiento de un relé de
retardo independiente de máxima intensidad.
Fig. 5
Característica de funcionamiento de un relé de tiempo dependiente. (fig. 6)
Fig. 6
La corriente nominal del relé es lo y su tiempo propio de funcionamiento es t0;
si se presenta una sobreintensidad de valor cualquiera (I1, I2, etc.) el relé entra en
funcionamiento después de transcurrido el tiempo to + t,, siendo t, la temporización del
relé. Este tiempo t, es ajustable y puede ir desde décimas de segundo a varios segundos.
Los relés de retardo dependiente no tienen una temporización fija, sino que varia
con el valor de la magnitud eléctrica que controla el relé. Casi siempre son de tiempo
inverso o sea que el tiempo de actuación es inversamente proporcional al valor de la
magnitud controlada.
En la figura adjunta se representa la característica de funcionamiento de un relé
de retardo dependiente, de máxima intensidad y de tiempo inverso.
Llamaremos I0 a la corriente nominal del relé y to al tiempo propio de
funcionamiento; a lo le corresponde una temporización t1, siendo el tiempo total de
funcionamiento
t0 + t1. A un valor I1 mayor que el anterior le corresponde un tiempo t2 menor que el
anterior y así sucesivamente. Para una intensidad muchas veces mayor que la nominal,
que podríamos considerar como la de cortocircuito, el relé actúa como si se tratase de un
relé instantáneo, o sea actuaría en el tiempo t0.
Clasificación de los relés de protección por la forma de funcionamiento.
Por la forma de funcionamiento, podemos clasificarlos en:
- Relés directos.
- Relés indirectos.
Los primeros, llamados también relés primarios, actúan directamente sobre el
dispositivo de disparo del disyuntor al que van asociado. La figura adjunta muestra un
ejemplo esquemático de este dispositivo. Cuando por el circuito circula una corriente
demasiado elevada, uno o los dos relés entran en funcionamiento; al ser atraída la-
armadura, esta actúa sobre el trinquete del
disyuntor, por lo que el muelle producirá
la apertura del mismo abriendo el circuito.
En este caso dos fases del generador pasan
a través de las bobinas de un relé de
máxima intensidad A1 y A2
Este sistema solo es posible cuando
el relé controla magnitudes pequeñas, si
por ejemplo en el caso representado en la
figura la intensidad a controlar fuera muy
elevada es lógico pensar que el tamaño del
relé debería ser muy grande lo que no es
practico, por lo que para magnitudes mas
eleva das, se utilizan lectores
intermediarios de la magnitud, tales como
transformadores de medidas, como vemos
en la otra figura adjunta. De esta forma
además de poder disponer de relés mas Fig. 7
pequeños, si además
como es lo normal, el circuito es de alta o media tensión, el relé queda aislado de la
misma, ya que esta estaría en el circuito primario del transformador.
En un sentido estricto, este segundo relé no seria un relé directo puro, ya que
aunque actúa directamente sobre el disyuntor, no lo hace leyendo directamente la
magnitud a controlar, sino que lo hace a través de un secundario de transformador, por
lo que atendiendo a esta circunstancia, seria un relé indirecto o secundario.
Los relés indirectos o secundarios, no actúan directamente sobre el dispositivo
de desenganche del disyuntor, sino a través de contactos de cierre o apertura, según los
casos.
En la figura anterior se representan esquemáticamente dos relés de sobreintensidad, los
relés R1 y R2 están alimentados a través de transformadores de intensidad; cuando se
presenta una sobreintensidad en el circuito, uno de los dos relés atrae su armadura y
unos contactos de cierre unidos mecánicamente a estas, se cierran permitiendo que
llegue tensión a las bobinas de disparo del disyuntor lo que provocaría su desconexión.
Este tipo de relés, al tener que actuar sobre un contacto solo, no tienen que ser tan
robustos como los anteriores y además pueden ser mas sensibles al ser sus esfuerzos
electromagnéticos mas pequeños,
además los transformadores de
intensidad, pueden dimensionarse
para unas potencias secundarias,
mucho mas pequeñas. La energía
utilizada para alimentar las bobinas de
disparo es independiente de la
magnitud controlada, siendo muy
frecuente el uso de una fuente de
alimentación independiente de
corriente continua.
La elección de uno u otro relé,
depende de diversos factores.
Fig. 9
Fig. 8
Los primarios son preferibles en
interruptores aislados geográficamente
(cabinas de distribución, pequeñas
subestaciones transformadoras instalaciones
industriales etc.) donde no resulta de interés
centralizar los reté sobre cuadros y además se
desea evitar el coste de mantenimiento de las
fuentes auxiliares de energía, necesarias para
alimentar las bobinas de disparo.
Los relés secundarios resultan mas
convenientes en las centrales y subestaciones
de alguna importancia, pudiendo agruparse en
cuadros facilitando el control de la
explotación. De esta manera pueden
verificarse fácilmente en servio para lo que estarán dotados de bornes de ensayo. Por
último hay algunos relés que solo pueden ser de este tipo y sobre todo si existen
distintas protecciones combinadas.
Clasificación de los relés de protección por la forma de desconexión.
Por la forma de desconexión en caso de perturbación, podemos clasificarlos
en:
-Relés de desconexión mecánica.
-Relés de desconexión eléctrica.
Los primeros son siempre relés directos.
Se tiene que cumplir siempre que:
Fuerza media x desplazamiento del contacto del relé, sea siempre suficiente
para accionar los dispositivos mecánicos del mismo. Esto significa una revisión
periódica de estos.
La figura adjunta ilustra uno de los muchos sistemas existentes en el
mercado.
Fig. 10
Cuando la bobina de excitación, es recorrida por una intensidad igual o mayor
que la intensidad nominal de la línea, ajustada en el tambor c ,la fuerza atractiva
ejercida sobre el núcleo vence la resistencia del resorte b, se desplaza la pieza hacia la
izquierda y el núcleo asciende. En este movimiento y gracias al tope inferior d, arrastra
consigo la palanca e que, a su vez, poned en funcionamiento el mecanismo de relojería
f, como consecuencia de ello, el topo h, se oculta en el disco f, con lo que el conjunto
del tambor retenido por la pieza 1, puede bascular libremente y, por medio del juego de
palancas i-n, transmite el impulso al desenganche del disyuntor, solidario a la palanca n,
provocando la desconexión.
En caso de cortocircuito, el disparo se efectúa de forma instantánea, ya que el
esfuerzo producido es tan intenso que vence la resistencia del resorte k y al girar hacia
la izquierda la pequeña pieza g, puede pivotar libremente el tambor f y transmitir el
impulso al dispositivo mecánico de desenganche. En este caso, no actúa el mecanismo
de relojería.
El tambor de regulación de la intensidad c, permite tensar convenientemente el
muelle b, con lo que el esfuerzo a vencer en a, se aumenta o disminuye a voluntad.
El tambor de regulación de tiempos m, desplaza mas o menos la palanca g,
variando el camino a recorrer, por el tope h hasta su ocultación.
Cuando la corriente vuelve a su valor nominal, el esfuerzo producido es muy
pequeño y el núcleo cae por su propio peso, quedando en estado de reposo.
Los relés de desconexión eléctrica, son casi siempre relés indirectos. Al
funcionar el relé abre o cierra, según los casos un circuito auxiliar en la que se encuentra
la bobina de desenganche del disyuntor. Atendiendo a esta circunstancia podemos
clasificarlos en:
-Relés de contacto de cierre
-Relés de contacto de apertura
-Relés de contacto de conmutación
Los relés de contacto de cierre, como se vio anteriormente, excitan la bobina
de desenganche del disyuntor, al cerrarse por efectos de la magnitud controlada
provocando el disparo de este.
Ejemplos típicos pueden se los relés de máxima tamo de tensión como de`
intensidad.
Los relés de contacto de apertura, funcionan al contrario de los anteriores, o
sea la bobina de desenganche del disyuntor ha de estar siempre excitada para que no se
produzca el desenganche, por lo que está alimentada a través de un contacto
normalmente cerrado del relé (en reposo) si se produce una variación de
la magnitud controlada, este se abre, deja sin tensión la bobina de desenganche y se
produce la apertura del disyuntor. En este caso como cabe suponer todos los contactos
de los relés, deben de montarse en serie.
Ejemplos típicos pueden ser los de mínima tanto de tensión como a intensidad
etc.
Los relés de contacto de conmutación, son relés combinación de los de
anteriores, y el conmutador lo que hace en un primer momento es shuntar la bobin de
desenganche con una resistencia auxiliar y a continuación abrir el circuito co lo que se
disminuye sustancialmente la chispa producida en los contactos del relé.
Otra clasificación de los relés de desconexión eléctrica puede ser:
-Relés de desconexión por corriente auxiliar.
-Relés de desconexión por corriente secundaria del transformador de
intensidad.
-Relés de desconexión por mínima tensión.
Se ilustra un esquema de cada uno de ellos.
Fig. 11 Esquema de un relé de desconexión por corriente
auxiliar
Fig. 12 Esquema de un relé de desconexión por transformador de intensidad
Fig. 13 Esquema de conexión de un relé de desconexión por mínima tensión
Estos relés presentan los siguientes inconvenientes:
- La instalación no puede llevar mas que relés de sobreintensidad.
- Una corriente mayor de 6 veces la nominal, puede deteriorar los relés.
- La resistencia de los contactos del relé y sus conexiones deben de ser muy
bajas, para que el desenganche no se produzca sin motivos.
Clasificación de los relés de protección por la forma de conexión.
Después de haber estado en funcionamiento, y cuando han cesado las causas de
la perturbación, los relés de protección han de permitir que los elementos protegidos,
vuelvan a su funcionamiento normal, lo que se consigue, generalmente, reenganchando
el disyuntor correspondiente. Por la forma de reenganchar nuevamente este disyuntor al
circuito, los relés de protección pueden ser:
-Relés de reenganche automático.
-Relés de bloqueo.
En los relés de reenganche automático, el circuito protegido por ellos, vuelve
automáticamente a las condiciones iniciales de funcionamiento, al cesar la perturbación
que provocó la acción del relé.
En los relés de bloqueo, hay que rearmar manualmente el relé, ya que queda
permanentemente en estado de disparo, por lo que hay que prepararlo para que pueda
actuar de nuevo.
Por lo general los relés de bloqueo están combinados con dispositivos de
señalización óptica (plaquitas indicadoras), luminosa (lámparas) o sonora (sirenas y
timbres), que indican al personal de servicio la presencia de una perturbación.
Relés auxiliares.
Además de los relés de protección se utilizan otros relés que cumplen runciones
complementarias. Los mas importantes son:
-Relés intermedios.
-Relés de señalización.
Se utilizan los relés intermedios, cuando los contactos de los relés de protección
son excesivamente débiles para accionar directamente la bobina de disparo del
disyuntor. La figura ilustra un ejemplo de esta utilización.
Los relés de señalización, como su nombre indica se utilizan para señalizar una
perturbación ocurrida y generalmente, actúan sobre un sistema de aviso óptico, sonoro o
luminoso.
La figura ilustra un ejemplo de protección con relé intermedio y de señalización.
Fig. 14 Esquema de conexiones de un relé de protección cmbinada con un relé de señalización y un relé
intermedio: 1.- relés de máxima intensidad. 2.- transformadores de intensidad. 3.- relés de señalización. 4.- relé
intermedio. 5.- linea de corriente auxiliar. 6.- bobina de descoexión con dispositivo de disparo. 7.- disyuntor
principal. 8.- pulsador para desconexión manual. 9.- bobina de alarma. 10.- interruptor para bobina de alarma. 11.-
lámpara de señalización.