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Este documento trata sobre los conceptos y modelos en psicopatología. Explora los diferentes criterios que se han utilizado para definir lo psicopatológico, como los criterios estadísticos, sociales, subjetivos y biológicos. También examina los principales modelos en psicopatología, incluyendo el modelo biológico, conductual y cognitivo. El objetivo es analizar las concepciones más influyentes actualmente sobre la naturaleza de las psicopatologías.

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Este documento trata sobre los conceptos y modelos en psicopatología. Explora los diferentes criterios que se han utilizado para definir lo psicopatológico, como los criterios estadísticos, sociales, subjetivos y biológicos. También examina los principales modelos en psicopatología, incluyendo el modelo biológico, conductual y cognitivo. El objetivo es analizar las concepciones más influyentes actualmente sobre la naturaleza de las psicopatologías.

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Conceptos y modelos

en psicopatologia

Amparo Belloch • Bonifacio Sandin • Francisco Ramos

Sumario
I. Introduccion: precisiones conceptuales
II. Conceptos y criterios en psicopatologia
A. El criteria estadistico
B. Los criterios sociales e interpersonales
C. Los criterios subjetivos o intrapsiquicos
D. Los criterios biol6gicos
E. Criterios de anormalidad: algunas conclusiones
Ill. Los modelos en psicopatologia
IV. El modelo biologico
A. Bases biol6gicas de Ia conducta anormal
B. Postulados del modelo biol6gico
C. Evaluaci6n del modelo biol6gico
V. El modelo conductual
A. El modelo conductual como alternativa a las inadecuaciones de los modelos medicos
(modelos de enfermedad)
B. Desarrollo y principios de Ia perspectiva conductual
C. Criticas a Ia perspectiva conductual
D. Direcciones actuates
VI. EI modelo cognitivo
A. Antecedentes hist6ricos
B. Desarrollos posteriores
C. Conceptos bilsicos
D. La psicopatologia cognitiva: planteamiento conceptual
VII. Modelos y realidad clinica
VIII. Resumen de aspectos fundamentales
IX. Terminos clave
X. Lecturas recomendadas
XI. Referencias bibliognificas
34 Manual de psicopatologia

I. INTRODUCCION: PRECISIONES CONCEPTUALES inmediatamente se plantean son, entonces, que es un crite- c

ria y que es un modelo. En terminos generales, se dice que e


Esta obra trata sobre Ia psicopatologfa, esto es, sobre un tipo un criteria e.s una norma, regia o propiedad, que gufa el co- c
particular de actividades, elaboraciones mentales, experien- nocimienco respecto de un objeto concreto (Hempel, 1973). c
cias y comportamientos que, en ciertas ocasiones, realizan , Por <<guiar el conocimiento>> se entiende, primero, Ia delimi- i

experimentan y/o presentan las personas. Pero sucede que tacion precisa de cuales son los hechos que constituyen da- c
en Ia delimitacion precisa de esa particularidad reside Ia ma- tos para Ia comprension y explicacion del objeto; es decir, d
yor dificultad de esta disciplina; y Ia proliferacion de mode- cuales de entre Ia multitud de sucesos que ocurren en Ia il

los, conceptos y criterios para definir lo psicopatologico es realidad poseen algun valor explicative o nos permiten en- a
un ejemplo de ello. Este capitulo tiene por objeto examinar tender una parcela de nuestro objeto de conocimiento. Y J
cuales son las concepciones mas influyentes que actualmen- segundo, Ia ordenacion de esos datos, segun su mayor o me- (
te podemos encontrarnos sobre Ia naruraleza de las psicopa- nor importancia respecto a Ia capacidad y utilidad que tie- g
tologfas. Pero antes es necesario precisar a que nos referimos nen para Ia comprension del objeto. Asf pues, un criteria es y
cuando hablamos de criterios y modelos, cuales so n sus ele- una categorfa mas o menos generica, esto es, una norma o d
mentos fundamentales y que utilidad poseen en el ambito conjunto de normas que designa Ia propiedad o propiedades q
del conocimiento cientffico. sobre cuya base se clasifican y ordenan los datos que parecen y
Desde una perspectiva hegeliana del conocimiento y Ia relevances para un objeto y un area concreta de conocimien- a
praxis cientfficas, se pueden establecer tres niveles de trabajo to. En consecuencia, Ia utilidad y funcionalidad de los crite- a
y analisis (Musso, 1970): el teorico, el experimental y el tec- rios que se han venido esgrimiendo a lo largo de Ia historia
nico. La interaccion o, mejor, Ia incerseccion de estos tres de Ia psicopatologfa reside primordialmente en su capacidad S<
niveles es lo que caracteriza Ia actividad cientffica. Las repre- para delimitar el objeto y guiar su explicacion y su com- C

sentaciones simbolicas y el manejo de sfmbolos son los ele- prension. Esto implica, ademas, que la eleccion de un crite- rr
mencos caracterfsticos del niveL tedrico, cuyos medios de ria suele significar casi siempre Ia exclusion de otros , de lo e
trabajo basicos son todos aquellos que normalmente englo- que se deduce que todo aquello que no entre a formar pane 0
bamos bajo el rorulo de «actividad incelectual». Denrro de de dicho criteria no sera susceptible de explicacion, ni sera h
ellos es posible diferenciar entre, a! menos, dos tipos: a) los tampoco cons iderado como relevante para la investigacion n
estrictamente conceptuaLes, es decir, el razonamienco, Ia ima- del objeto. Te ner esto en cuenta es importante, porque nos d
ginacion, Ia memoria, y sus productos o elaboraciones, esto permite entender, por ejemplo, Ia coexistencia de diversos
es, las definiciones estipulativas, los sistemas de clasifica- criterios a lo largo del tiempo, asf como Ia urilidad y el e
cion, los modelos teoricos disponibles, etc.; y b) los medios alcance explicative de cada uno de ellos, es decir, el tipo (

materiales ylo tecnoLdgicos de que podemos disponer para au- de preguntas que permiten formulary las respuestas que de
mentar Ia eficacia de toda esa actividad intelectual (desde el ellos se pueden esperar.
lapiz y el papel hasta los libros, los archivos o las compu- Por lo que se refiere al significado del termino modeLo
tadoras, ademas de los cuestionarios, los instrumentos de cientifico, son muchas las posibilidades que se nos ofrecen.
estim ulacion , de registro de datos ode control de variables) . Para una amplia revision sobre el tema puede consultarse el
El tipo de trabajo ciencffico que puede esperarse desde este excelente trabajo de Anguera (1989). Aquf vamos a referir-
nivel -sigue diciendo Musso- es basicamente crear nos unicamente a algunas de esas posibilidades que resulran
conceptos, proyectar actividades y elaborar crfticas, o sea, especialmenre utiles para Ia psicopatologfa. Desde esra pers-
valoraciones acerca de Ia oportunidad e idoneidad de los pectiva, Kazdin seflalaba que un modelo de Psicopatologfa
conceptos disponibles en un momenta dado. es: <<Una forma global de ordenar o conceprualizar el area de
El segundo nivel, el del trabajo experimentaL, se caracte- estudio. Represenra una orienracion para explicar Ia conduc-
riza porIa ejecucion de todos los proyectos que se formula- ta anormal, llevar a cabo Ia investigacion e inrerpretar los
ron en el nivel anterior. Sus instrumentos de trabajo son hallazgos experimentales. Una teorfa tiende a ser una explica-
todos aquellos que sean necesarios para medir (evaluar) el cion mas espedfica de un fenomeno particular. Propone un
objeto de estudio concreto. La finalidad de Ia actividad cien- conjunto particular de proposiciones o afirmaciones que
tffica que se lleva a cabo en estos dos primeres niveles es, en pueden ser probadas. Un modelo, por el contrario, es una
suma, obtener conocimientos que puedan ser verificables orientacion mucho mas amplia, que refleja una posicion ba-
ylo contrastables y crear medios de trabajo nuevos, tanto sica para conceptualizar problemas>> (Kazdin, 1983, p. 20).
por lo que se refiere a los conceptuales como en cuanto a los Dentro de este planreamiento general que Kazdin reali-
materiales. za, podemos hallar las huellas de los diversos significados que
Finalmente, el tercer nivel de trabajo, el tecnico, conlleva el rermino << modelo » contiene; muchas veces se utilizan de
la << realizacion de las ideas>> generadas en los niveles prece- modo intercambiable y, en general, no resultan incompati-
dentes; su finalidad es conseguir los cam bios implfci tos en bles. Una primera acepcidn hace referencia a un modo concre-
aquellas ideas. to de concebi r el propio statu quo de la psicopatologfa, como
Volviendo al primero de los niveles, el de la reflexion teo- ciencia diferente y diferenciada, incluyendo tanto Ia defi-
rica, dijimos que entre sus recursos caracterfsticos se encuen- nicion del objeto mismo (el espfritu endemoniado, la enfer-
tran las herramiencas conceptuales. Los criterios y modelos de medad mental, Ia conducta anormal, Ia actividad mental
Ia psicopatologfa sedan ejemplos de ello. Las preguncas que anomala ... ), como de los procederes tecnicos y metodologi-
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 35

.n crire- cos mas adecuados para abordarlo: en terminos generales, permitido hablar de <<paradigmas>> para cubrir contenidos
lice que esro es lo que solemos entender cuando hablamos de las <<es- idenricos a los que se incluyen bajo el termino << modelo>> . Se
:a el co- cuelas de la psicopatologia», herederas en gran parte de una habla del modelo de aprendizaje, del sistemico, del social
1973). cierra manera de entender el objeto de la psicologia. Por eso o del cognitivo, del mismo modo que se habla del paradig-
delimi- mismo, en rodos los modelos psicologicos y psicopatologi- ma del aprendizaje, del paradigma sistemico, del paradigma
yen da- cos podemos encontrar aun las inBuencias de varias escuelas social o del paradigma cognitivo. Del termino paradigma
s decir, de pensamiento, mas o menos recientes, que en un cierto queremos recoger tres de sus principales usos y acepciones.
n en Ia momenro historico se fueron constituyendo alrededor de En primer Iugar, el paradigma como metifora de la realidad
ten en- algunas personas (Wundt, Freud, Janet, James, Kraepelin , (como modelo, frenre a ejemplar, en Ia terminologia de
~nro. Y Jaspers, Pavlov, Watson, Galton, etc.), y en ciertos lugares Khun) enfatiza el aspecto metaf6rico que tienen la mayoria
r ome- (Leipzig, Viena, Paris, Harvard, Heidelberg, San Petersbur- de las teorias cientificas. Los modelos no son descripciones
[Ue rie- go, Baltimore, Cambridge, etc.) . Para acabar por exrenderse, isomorficas de Ia realidad, pues contienen presupuestos que
terio es ya sin delimitacion geografica, a unas doctrinas y sus segui- no son susceptibles de verificacion empirica directa, pese a
)tma o dores. Su pervivencia es en algunos casos escasa mientras lo cual sirven -o se urilizan- para definir aquella realidad
edades que en otros adquiere tintes casi doctrinarios y dogmaticos, que pretenden estudiar (Ribes, 1990). Un segundo signifi-
1arecen y finalmente, en Ia mayoria de los casos se mantiene bajo la cado de paradigma lo hace equivalence a ejemplar metodo-
imien- apariencia de un enfasis especial en unas determinadas ideas, logico, esto es, al consenso en la comunidad cientifica sobre
s cri te- areas de rrabajo yen ciertos metodos (Ardila, 1990). cuales son los problemas relevances y como resolverlos. El
tisroria La segunda acepci6n de << modelo» es la de analogi a (Davi- tercer significado es el de asienro institucional de Ia comu-
acid ad son y Neale, 1980), lo que implica que se roman ciertos nidad cientifica, esto es, los habitos y reglas ticitas de su
. com- concepros de otros campos, que despues se aplicaran, con actuacion . Es interesante subrayar estos tres aspectos, ya que
' cri re- mayor o menor fortuna, a la psicopatologia. Ejemplos de los modelos psicologicos de las psicopatologfas recogen al
' de lo este tipo son los modelos animales, los de condicionamiento menos alguno de sus rasgos. De rodos modos, Ia exposicion
: parte o los de provocacion experimental de experiencias anorma- resulta en buena medida superponible ala que se puede rea-
ni sera les, tales como las alucinaciones, los delirios o las alteracio- lizar con la ayuda del concepto de modelo, y probablemente
saci6n nes de conciencia (McKinney, 1988). En estos casos, ademas tam bien con el de perspectiva, cuyas definiciones se mezclan
1e nos de considerar el modelo como una herramienra conceptual, en muchos aspectos.
versos se puede hablar de modelos utiles para el nivel de trabajo Un problema diferente es el de por que conviven actual-
d y el experimental. Price (1978) sefiala, por ejemplo, que un mo- mente en Ia psicopatologia tantas perspectivas y modelos
I ripo delo es un analogo conceptual que sirve para iniciar investi- distintos. Por que han surgido y por que se mantienen. Una
1ue de gaciones empiricas y que recurre a una serie de estructuras o primera respuesta tiene que ver con la indeterminaci6n con-
fenomenos conocidos con elfin de entender los que se igno- ceptual que ha presidido historicamente la evolucion de la
~odelo ran, tratando a unos como si fueran los otros. Los modelos propia psicopatologia (y puede que, tambien, de sus cien-
recen. cons tituyen asi un modo de represenracion de la realidad cias-madre: Ia psicologia y la medicina) . Como ya se ha di-
lfSe el que se quiere conocer, que ayuda a seleccionar ciertos he- cho en otros lugares (Belloch, 1987, 1993; Belloch e Ibanez,
~ferir­ chos como relevantes y a organizar sus relaciones, y que per- 1992), a las preguntas de que es la psicoparologia y por que
;ulran mite reproducir algunas de las propiedades del sistema catalogamos ciertos modos de actividad y comportamiento
pers- original, pero no rodas. En este sentido, es preciso tener en -y aun a ciertas personas- como psicoparologicas, po-
Jlogia cuenra que rodo modelo es parcial y selectivo, y para su demos encontrar multitud de respuestas : casi tantas como
·ea de construccion se adoptan exclusivamente aquellos aspectos psicopatologos existen. Semejanre diversidad y, lo que es
lduc- que son relevantes para el uso que se pretenda hacer del mis- peor, disparidad es probablemente el resultado bien de Ia
r los mo. Por tanto, un modelo sera Lttil en Ia medida en que ausencia de criterios ampliamente compartidos sobre el sig-
olica- permita responder a las preguntas que interesan a quien lo nificado de <do psicopatologico>>, esto es, del objeto mismo
le un utiliza. Este planteamiento cabe denrro de lo que Seoane de Ia psicopatologia como actividad cientifica propiamente
que (1981) denomino como la teoria de los dos sujetos experi- dicha, bien a consecuencia de Ia relatividad de los criterios
1 una mentales, segun la cual el investigador prepara un disefio que lo definen. De ser cierto lo primero , habra que admi-
n ba- experimental que bajo ningun concepto se puede considerar tir que quiza nos encontramos en una etapa precientifica,
W). como neutro, sino que, por el contrario, responde punrual- pues para algunos teoricos de Ia ciencia Ia diversidad de
reali- mente al modelo o imagen de sujeto que mantiene el expe- escuelas es ni mas ni menos que el reBejo de un estadio pre-
rimentador; por otro lado, el sujero experimental real que cientifico (por ejemplo, Bunge, 1976; Hempel, 1973; Musso,
permanece en el laboratorio se contrapone en mayor o me- 1970). Si bien es cierto que las escuelas cumplen una funcion
nor medida al modelo ideal de sujeto del investigador. necesaria desde el punto de vista historico, pues permiten es-
Finalmente, la tercera acepci6n de <<modelo>> que quere- tablecer comparaciones criticas entre las diferentes interpreta-
mos resaltar es aquella que lo hace anilogo a Ia nocion de ciones posibles de los hechos, no es menos cierto que su
paradigma, para indicar un modo concreto de abordar el pervivencia durante un periodo de tiempo excesivo ya no sir-
objeto de estudio , asi como el tipo de problemas que se plan- ve a los fines de aquella necesaria confronracion, sino mas
~nral tean y las clases de informacion y metodologia que se pue- bien a los del aislamiento y el dogmatismo. No deberiamos
den urilizar. Yes este planteamiento el que precisamenre ha olvidar que en la historia de la ciencia las escuelas surgen en
36 Manual de psicopatologia

un contexto dialectico, en el sentido de que cada una pre- unos criterios a otros se produce, algunas veces, a causa del esos en
tende ser un rechazo cdtico de las existences y una solucion <<descubrimiento» o de Ia <<Comprension» de nuevos hechos. cion de
de los problemas que las otras no son capaces de solucionar. Pero esto no es lo habitual. Lo normal es que el cambio se equi lib
Recuerdense a esre respecro las polemicas entre geocentris- produzca porIa construccion de explicaciones que sean mas
ras y heliocentristas en el ambito de Ia asrronomia, o entre compatibles con el contexto y el momenta politico, economi-
los partidarios de Ia reoda de Ia circulacion de Ia sangre y los co y cultural. De modo que cuanto mas extraiia, inusual o 11. cor
anticirculacionistas en el terreno de Ia biologia (Musso, desviada resulten una persona o un modo de comportarse,
1970). De ser cierto esre planteamiento, puede que Ia unica mas necesidad rendra !a sociedad de hacer explicitos sus Luisa i
solucion para considerar a Ia psicopatologia como una cien- conceptos sobre lo normal. De este modo, las creencias que izquieD
cia sea concebir su larga historia de modelos, escuelas y pa- enfatizan aspectos tales como Ia racionalidad, el deseo de bre cu,
radigmas no como una sucesion de problemas y soluciones control o el de poder, como elementos definitorios de lo algun
aisladas, sino mas bien como ramificaciones y prolongacio- humano, tenderan a suponer que Ia ausencia de, o el despre- novio
nes de problemas antiguos y exrraordinariamente comple- cio a, esos elementos es Ia esencia de lo psicopatologico. habia 1
jos, y como aspectos o dimensiones de una solucion que Perc si nuesrras creencias sobre lo esencial de Ia naruraleza de fon
todavia no se ha logrado. La respuesra a Ia pregunta sobre el humana enfatizan Ia irracionalidad y la ausencia del control M<
origen y Ia pervivencia de distintos modelos tendda que ba- de los instintos, el concepto de psicopatologia sera sustan- salir d
sarse seguramente en una de estas dos ideas, o en ambas a Ia cialmente diferente del anterior. La alternancia de estos dos ques,
vez: primero, Ia de que las diversas opciones encarnadas en modos de concebir Ia naruraleza humana ha sido una de las muy i
las diferentes escuelas representan intentos de solucion a los constantes en la historia de las ideas sobre Ia psicopatologia mareo
problemas constitutivos de Ia misma psicologfa; y segundo, y Ia normalidad, yen cierto sentido sigue vigente en algunos impid
que tales opciones representan intentos de solucion de pro- de los modelos y criterios que actualmente se .nanejan. esti e1
blemas nuevos, esto es, de aspectos del funcionamiento psi- Pero aun habrfa que seiialar otro problema mas: sean prop1
cologico normal o anormal que hasta entonces nose habian cuales sean las creencias sobre la naturaleza humana anor- varias
planteado o no se habian considerado como relevances. Es mal y sobre Ia normal, no se suclen aplicar por igual, ni del que s
decir, que si en Ia definicion misma del objeto de Ia psicopa- mismo modo, a todos los miembros de una misma socie- s~
tologia cabe Ia consideracion de que un determinado com- dad. Los grupos dominantes (intelectuales, politicos, eco- mos J
portamiento (por ejemplo, creer que uno es el enviado de nomicos o cualesquiera otros) asignan a sus contrarios o verd u
los dioses y acruar en consonancia) es normal, sano o adap- adversarios una <<naturaleza» diferente de la suya propia. Y vaso
rado, tal comporramiento no sed. considerado susceptible esto es mas evidenre aun, si cabe, cuando examinamos los y toO
de investigacion, diagnostico o tratamiento; pero si, por el conceptos sabre la psicopatologia: vamos a encontrarnos CUm!
contrario, se considerara como anormal, entonces entrada con diferencias, a veces nada suriles, segun Ia clase o el gru- mid~
sin duda alguna a formar parte del esrudio de nuesrra disci- po social al que pertenezca una persona, segun su his to ria emp
plina. anterior, segun su nivel de insrruccion cultural, y un largo de q1
Una segunda respuesta a! porque de Ia diversidad -e etcetera. Y, naruralmente, ello va a repercutir en aspectos
incluso disparidad- de modelos y criterios para explicar lo tan cruciales como el pronostico y el tratamiento, como com
psicopatologico, se centra en la relarividad sociocultural de hace ya tiempo mostraron Hollingshead y Redlich (1958). dorn
su objeto de conocimiento. Es decir: si una sociedad o un En definitiva, y desde este punto de vista, !a diversidad muc
grupo cultural, valoran positivamente (o sea, como saluda- de modelos y criterios de Ia psicopatologia responde al he- siete
ble y deseable) unos ciertos modos de cornportarse, de ser, cho de que su objeto no se corresponde con ninguna <<ver- reno
de pensar, de experimentar Ia realidad, de sentir, o de ex- dad objetiva>>, en el sentido de que no puede ser explicado el C(
presarse, cualquier arisbo de rechazo, cririca, minusvalora- recurriendo exclusivamente a hechos y !eyes cienrificas, como de;
cion, o por supuesto, de contradiccion manifiesta con tales se han encargado de argumentar autores como Szasz (1972) bre
modos, corre el riesgo de ser calificado como psicopatologi- o Braginskyy Braginsky (1974), entre otros muchos. Y, por has1
co, enfermizo, absurdo, disfuncional, o anomalo. Esre plan- su parte, las escuelas y modelos, encarnados en instituciones
teamiento significa, ademas, que en muchas ocasiones Ia y comunidades cienrificas, pueden ser concebidos como el
cualificacion de algo como <<psicopatologico>> no responde puente que une las creencias implicitas o racitas de la socie-
a criterios ciendficos, sino mas bien a orros de naruraleza dad con el comportamiento concreto de sus actores y agen- ven
erica o moral, de tal manera que todo aquello que contravie- tes. En cierto sentido, su nacimiento responde a Ia necesidad esn
ne !a etica dominante, puede ser caracterizado <<!egftima- de implementar un sistema de creencias. Y a medida que el ver
mente>> como psicopatologico. En definitiva, las ideas sabre sistema cambia, cambian tambien los criterios, las escuelas, rio
Ia salud mental que mantiene una sociedad, resultan deter- los modelos y, por supuesto, las instituciones (Magaro, las
minantes para Ia construccion de las ideas sobre su carencia 1976). va1
o ausencia. Por lo tanto, esas ideas impactan de manera cru- Con estas ideas en mente, vamos a abordar ahora el tipo qu
cial en los modelos y crirerios de Ia psicopatologfa. de <<CreenciaS>> que estan dominando hoy las diferentes con- pre
Y como ha seiialado Magaro (1976), la mayor parte del cepciones sobre Ia psicopatologia y como estas se han orga- pu
conrenido de tales criterios y modelos intenta crear un puen- nizado en sistemas mas o menos coherentes y compactos. re
te entre nuesrras creencias (valores, prejuicios) sobre Ia anor- Comenzaremos por delimitar los ripos de criterios que se lo:
malidad psicologica y unos pocos hechos. El cambia de han venido manejando, para pasar despues a examinar como
- - - -- - -- ---

Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 37

causa del esos criterios formales han ido derivando hacia Ia construe- A. EL CRITERIO ESTADiSTICO
JS hechos. cion de modelos o sistemas de creencias sobre Ia salud y el
:ambio se equilibria mentales y sobre sus alteraciones. Como ha dicho Ibanez (1980), cuando Ia psicologia y, con
sean mas ella, Ia psicopatologia decidieron optar por homoiogarse a
economi- las ciencias naturales (ya bien entrado el siglo xrx) y, conse-
inusual o II. CONCEPTOS Y CRITERIOS EN PSICOPATOLOG[A cuentemente, postular !eyes que fueran susceptibles de for-
1ponarse, malizacion, se recurrio a Ia cuantificacion de los datos
icitos sus Luisa ingreso en el hospital con una parilisis parcial dellado psicol6gicos. Esa cuantificacion se produjo fundamental-
ncias que izquierdo de su cuerpo. Dice que no tiene ninguna idea so- mente a traves de Ia estadistica, ciencia auxiliar de una bue-
deseo de bre cual puede ser Ia causa. Su madre cree que puede tener na parte de las ciencias naturales. En psicoparologia, Ia
ios de lo alguna relacion con el panico que le produjo ver como su estadistica dejo de ser un recurso auxiliar formal para con-
:1despre- novio era atacado por un perro. Sin embargo, el sinroma se venirse en algo mas: se transmuto en criteria definitorio del
tologico. habia presentado ya en otras ocasiones, antes de este suceso, objeto y adquirio rango de concepto, cuya maxima ejempli-
lturaleza de forma intermitente. ficacion se encuentra en el denominado criterio estadistico de
I control Manuel esti terriblemente angustiado y sin atreverse a Ia psicopatologia.
1sustan- salir de casa porque ultimamente tiene lo que clllama ata- La buena acogida que tuvo en nuestro contexto se debe,
·stos dos ques, y que consisten en sensacion de panico, palpitaciones en parte, a que ya habia sido profusamente utilizado en
~a de las muy intensas, vision borrosa y como a traves de un tt'tnel, ambitos psicologicos tan relevantes como el de las teorias
arologfa marco, nauseas, y una especie de peso en el pecho que le constitucionalistas sobre la personalidad, o el de las investi-
algunos impide respirar con normalidad. Le suelen suceder cuando gaciones pioneras sobre Ia inteligencia, que dieron paso a
an. esra en el cine, 0 en el autobus, e incluso ultimamente en su toda una tecnologia que permitiria mas adelante <<medir>>
as: sean propio coche. Su reaccion inmediata es salir corriendo, y en hechos psicologicos tan diversos como la personalidad, los
a anor- varias ocasiones ha tenido que ira urgencias porque pensaba valores, las normas, los motivos o las creencias. El postulado
!, ni del que se iba a morir. central del criteria estadistico es el de que las variables que
~ socie- Sonia es una chica de 18 anos que durante los dos ulti- definen psicologicamente a una persona, poseen una distri-
>s, eco- mos ha perdido mas de 20 kilos. Solamente come algunas bucion normal en la poblacion general de referencia de esa
arios o verduras y, de vez en cuando, un poco de jamon y algun persona. Consecuentemente, la psicopatologia es todo aque-
opia. Y vaso de leche desnatada. Solo bebe un vasito de agua al dia, llo que se desvia de la normalidad, es decir, <<algo>> (un rasgo
nos los y todos los dias h ace a! menos una hora de gimnasia. Es de personalidad, una capacidad intelectual, una actividad
trarnos cumplidora, autoexigente y, salvo por sus manias con Ia co- mental, un comportamienro, una emocion, un afecto, etc.)
el gru- mida, sus padres Ia consideran una hija modelo. Dice que que resulta poco frecuente, que no enrra en los limites de Ia
tistoria empezo a hacer dietas porque se vela como una vaca, a pesar distribucion normal de Ia poblacion que nos sirve de refe-
1largo de que todos le dedan que tenia un tipo estupendo. rencia. Segun este criterio, hablamos de hiper o hipoactivi-
pecros Felipe describe asi sus experiencias: <<AI principia era dad para catalogar un determinado comportamiento motor
como como si una parte de mi cerebra, que basta entonces estaba alterado, o de baja versus alta inteligencia para designar la
958). dormido, empezara a despertarse. Empece a comprender capacidad mental de las personas (esto es, subnormal versus
rsidad muchas cosas: por ejemplo, me acorde de que, cuando tenia superdotado), o de hiper versus hipoestesia, o de baja versus
al he- siete afws, viole a mi hermana que entonces tenia seis; en- alta estabilidad emocional (neuroticismo versus estabilidad),
«ver- rend! por que el portero de Ia oficina me daba todos los dias por poner algunos ejemplos conocidos.
licado el correo cogido con una cinta ancha de goma de color ver- Sin embargo, la restriccion al ambito de lo infrecuente
como de; comprendi por que mis padres habian puesro mi nom- no siempre conlleva psicopatologia (Martin, 1976). El ge-
f?72) bre en el buzon ... Todo empezo a cobrar un significado que nio creador es desde luego poco frecuente, pero no es pato-
r, por hasta entonces no habia sido capaz de captar ... >>. logico. Creer en Ia existencia de una vida despues de Ia
'iones Todas estas personas presentan o relatan problemas muy muerte puede ser muy frecuente, pero el no creer en ello no
noel diferentes. Todos ellos seran estudiados con detalle en esra significa parologia. Problemas de este estilo parecen haber
·ocie- obra. Pero tambien nos sirven aqui como ejemplo de Ia di- llevado a Ia adopcion de un segundo supuesto central,
lgen- versidad de temas y problemas humanos que son objeto de ademas del de la frecuencia, para Ia definicion de las psico-
sidad esrudio para Ia psicopatologia. Y, a! mismo tiempo, nos sir- patologias: el supuesro de Ia continuidad. Segun este, los
ue el ven como una razon mas que explica Ia diversidad de crite- elementos constitutivos de las psicopatologias se hallan pre-
elas, rios y modelos que se manejan en esta disciplina, ademas de sentes en la normalidad, pero constituyen una exacerbacion,
garo, las que hemos comentado en el apartado anterior. En este por exceso o por defecto, de esa normalidad. De modo que
vamos a examinar algunos de los criterios mas influyentes las diferencias entre lo normal y lo patologico son de natura-
ripo que se manejan, o se han manejado, para catalogar, com- leza cuantitativa, de grado. De aqui que, ademas de los
con- prender y explicar Ia multiplicidad de psicopatologias que prefijos hiper o hipo, se utilice el prefijo <<a>> y se hable de
rga- pueden presentar las personas. Nos centraremos basicamen- conductas o actividades anormales, que se caracterizan no solo
, tos. te en los siguientes cuatro grupos de crite rios: el estadistico, por ser poco frecuentes, sino ademas por contener los
los sociales, los subjetivos y los biologicos. mismos elementos de Ia normalidad pero en un grado ya
38 Manual de psicopatologfa

excesivo, ya escaso. Asi que cuando Ia psicopatologia se rige riamente por escudiar y definir del modo mas preciso posi-
par un criteria estadisrico se suele emplear el termino anor- ble esas normas y los supuestos en que se fundamentan, con ir
malidad como analogo o sinonimo a! de psicopacologfa, lo el fin de evitar a! maximo que nuestra actividad clinica se P
que significa que una conducta, rasgo, actividad o caracte- deje llevar por los prejuicios y Ia falsa moral, que tan malos S<

ristica es muy poco frecuente y, par tanto, poco representa- companeros de viaje resultan siempre. Y, sobre rodo , con it
tiva del grupo social normacivo de referencia, ademas de ser el de ayudar a Ia persona que presenca Ia psicopacologia en e
cuancitativamente distinta de lo que se considera normal cuestion a reintegrarse, en las mejores condiciones, en el c
(vease, por ejemplo, Eysenck, 1970). Esre salta conceptual medio social al que, se quiera o no admitir, pertenece.
desde Ia idea de infrecuencia escadistica a Ia de anormalidad De hecho, Ia adaptacidn a los modos de comporramiento
ha permicido, ademas, que el cricerio escadistico pase de ser esperables, habiruales y sancionados como correctos par el
considerado unicamence como parte del concexco del descu- grupo social al que una persona pertenece, se ha esgrimido
brimiento (por urilizar Ia cerminologia de Reichenbach, tambien como un criterio para Ia presencia o ausencia de
1964) a ser urilizado tambien como parte del contexto de Ia psicopacologfas, y de hecho se encuencra en Ia base del cri-
explicacion y Ia juscificacion. Y esto ha sido posible, segun teria legal de normalidad mental versus psicopatologfa. En Ia
Seoane (1981), porque en psicologfa Ia idea de experimen- medida que una persona se comporte, piense o sienta como
tacion ha ido casi siempre unida a Ia de cuancificacion, con lo hacen sus congeneres, o como estos esperan que lo haga,
el fin de posibilitar un posterior tratamiento estadisrico. En sera catalogada como normal. Asi, Ia adecuacion al rol social
este sentido, Ia cecnologfa estadfstica ha servido tanto para y personal que se nos adscribe consticuye muchas veces el
establecer relaciones funcionales como para realizar indue- marco de referencia imprescindible para Ia cacalogacion de
cion probabilistica. normalidad. Si, por ejemplo, ante Ia muerre de un ser que-
rido presencamos una reaccion emocional de euforia y ale-
gria incontenibles, seremos catalogados como de anormales
B. LOS CRITERIOS SOCIALES E INTERPERSONALES o patologicos ... jCOmo mfnimo! Del mismo modo, espera-
mos que un padre de familia responsable y adaptado se
De una naturaleza diference son los criterios que podrfamos comporte de acuerdo con su rol y, por lo tanto, que pase Ia
denominar, genericamente, como sociales. Uno de ellos es el mayor parte de su tiempo dedicado a procurar para su fami-
que H. S. Sullivan denomino consensual para serialar que Ia lia escabilidad economica y emocional. Y, a decir verdad,
definicion de las psicopacologias es una cuestion de norma- conseguir restaurar Ia capacidad de adaptacion social cons-
tiva social, es decir, del consenso social que se alcance a! ticuye un objetivo fundamental de Ia mayor parte de las tec-
respecco en un momento y Iugar determinados. De aqui a nicas de tratamiento e intervencion psicologicas. Sin
afirmar que Jo psicopatologico no es mas que una «CO ns- embargo, no siempre es facil determinar que hay que encen-
truccion social>> y una << convencion>> que Ia comunidad der por adaptacion social. Y lo que es mas importance, su-
adopta en un momenco , y de un modo por lo general poco poner que esa adaptacion es sinonimo de salud mental
explfcito, no hay mas que un paso. y solo orro mas para puede llevarnos a cometer graves errores. Por ejemplo, para
afirmar que lo psicopatologico no existe mas que en las un joven que vive en un barrio marginal de una gran ciudad
mentes de quienes lo posculan. Cierto es que, en muchas puede ser muy adaptativo socialmente asumir Ia violencia y
ocasiones, Ia investigacion transcultural ha demostrado que Ia agresion como forma de comportamiento habitual, ya
este modo de argumentar no es , en absoluto, una estupidez, que ello le permite no solo integrarse en un grupo social
y que lo que en un concexto cultural, social o historico es importance en su concexto, sino tambien hace que se com-
normal, se coma pacologico en otros; y, a Ia inversa, no lo es porte de acuerdo con lo que se espera de su rol (joven-mar-
menos que en codas las culturas y epocas es posible decectar ginal-urbano). En este sentido, no hay mas que recordar
cierras normas que definen lo que es psicologicamence nor- algunos ejemplos recientes de nuesua historia. Probable-
mal. Orra cuesrion diferente es Ia de que nuestra culcura mente fuera mas adaptativo --en el sencido de uti! para Ia
occidental sea una de las que historicamente masse ha preo- supervivencia personal inmediata- para Ia poblacion ale-
cupado par delimitar normas de ese escilo que, en muchos mana asumir como algo normal Ia exiscencia de campos de
casos, implican juicios de valor peyorativos que tanto han concencracion para los judios, negros o gitanos. E incluso se
criticado, y con razon, los teoricos del roculado social, cuan- esperaba de ellos que actuaran como agences de socializa-
do afirmaban que diagnosticar implicaba poner una etique- cion, detectando y denunciando Ia presencia de personas
ta a lo que simplemente era un problema o un modo de perreneciences a alguno de escos grupos humanos (es decir,
vivir, pero que marcaba a hierro y fuego, y para siempre, a se esperaba que cumplieran con las !eyes). Diffcilmence po-
su destinatario. Asi pues, y con codas las precauciones que demos admirir que, en casas como esros, Ia adaptacion so-
haya que adoptar, no queda mas remedio que admitir ho- cial y/o el seguimiento acritico de las !eyes, consticuyan
nescamente que esas normas sabre cuyas bases cacalogamos criterios de salud mental, o sea, de ausencia de psicopatolo-
a una persona como normal o como psicopatologica existen gfa. En definitiva, Ia definicion de que significa adaptacion
en nuestras mentes. La solucion no esra, creemos, ni en negar social presenca casi cantos problemas como Ia de psicopaco-
su existencia, ni en ignorarlas, ni en proclamar ingenua- logfa, y lo que es mas importance, no puede erigirse en el
mente que no existen psicopatologias ni personas que las criteria por excelencia para Ia delimitacion de lo psicopato-
padezcan. Muy a! concrario, cualquier solucion pasa necesa- logico y de lo normal.
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 39

o posi- Un modo de solucionar los problemas derivados de Ia que se comporran de un modo poco eficaz o que son poco
m, con indeterminaci6n del criteria que acabamos de ver pasa por realistas, son catalogables como psicopatol6gicas (o anor-
nica se postular Ia existencia de condicionantes situacionales, que males, si se prefiere), incluso aun cuando recurran a un psi-
malos sedan los responsables de Ia aparici6n de psicopatologfas. El c6logo clinico o a un psiquiatra. Lo mismo sucede con las
o, con individuo se convierte asi en un mero actor, o mejor, en una personas que acuden al medico: no todas estin enfermas, 0
1gfa en especie de marioneta sometida a contingencias ambientales mejor, el hecho de ira! medico no significa necesariamente
, en el que representa el papel que Ia sociedad le adjudic6; y si ese que se este verdaderamente enfermo. El criteria subjetivo o
papel no es bueno, Ia responsabilidad recae en Ia sociedad, personal no tiene tampoco en cuenta los efectos que un
nienro nunca en el actor. Probablemente esro es bastante cierto en comportamiento anormal produce en el contexro social in-
por el muchos casos. Pero tiene un riesgo importante: sustraer de mediato de Ia persona que lo exhibe (mientras que silo ha-
:imido Ia naturaleza humana aque ll o que mas y mejor Ia define, Ia ria el algued6nico). Y ninguno de los dos permite distinguir
cia de aurodeterminaci6n y Ia racionalidad, convierte a la persona entre, por ejemplo , psicopatologias y reacciones normales
lei cri- que presenra una psicopatologia en un alienado, un ser sin de adaptaci6n a! estres. En sintesis, este tipo de criterios re-
. En Ia raz6n ni capacidad para decidir por si mismo. Por tanto, lo sulta insuficiente tanto a nivel explicative -en realidad, ni
como mejor es que los demis decidan y piensen por el. Esro no siquiera se plantean Ia genesis de Ia psicoparologia-, como
haga, significa que los condicionantes situacionales no puedan ex- a Ia hora de analizar sus consecuencias. De todos modos, no
social plicar muchas veces Ia aparici6n de una psicoparologfa, ni hay que olvidar que en Ia prictica constituyen criterios a
~ces el que, por lo tanto, el psicopat6 logo deba excluirlos de su in- tener en cuenta, puesto que es cierto que en muchos casos
6n de vestigacion. Muy a! contrario, es preciso examinar muy a es el propio individuo quien detecta una anomalia en si mis-
r que- fondo el contexto social, asi como el tipo de contingencias mo y, sobre rodo , Ia comunica y puede ser incluso capaz de
yale- ambienrales que modulan el comportamiento y Ia actividad determinar su origen o su causa. Y, finalmente , tanto si se da
·males menral, si queremos llegar a comprender Ia genes is y/o el un autorreconocimiento de paralogia como si no, Ia infor-
spera- manrenimiento de muchos comportamientos perturbados o macion que una persona nos proporciona sabre sf mismo y
_do se anormales. Pero no hay que perder de vista que un enfasis sobre su estado es una fuente de datos irrenunciable e im-
1ase Ia excl usivo y excluyente en esos condicionantes puede ll evar- prescindible para el psicopat6logo.
fami- nos hacia awis en el tune! del tiempo, cuando a! alienado se
~rdad , le robaba Ia condici6n de ser humano.
cons- D. LOS CRITERIOS BIOLOGICOS
IS rec-
. Sin C. LOS CRITERIOS SUBJETIVOS 0 INTRAPS[QUICOS Por ultimo , es preciso hacer referencia a un con junto de cri-
:nren- terios de naturaleza no psicol6gica, en Ia medida que enfati-
,e, su- De un orden diferente son los criterios subjetivos, intrapsi- zan sabre rodo Ia naturaleza biol6gica, fisica, de las personas.
lental quicos o personales, segun los cuales es el propio individuo La variedad de este grupo de criterios es muy amplia, puesro
, para el que dictamina sobre su estado o situaci6n, lo que se suele que son muchas y muy diferentes las disciplinas que seen-
iudad rraducir en quejas y manifestaciones verbales o comporta- cuadran en las perspectivas biologistas o fisicalistas de la psi-
rrcia y menrales: quejas sobre Ia propia infelicidad o disgusto, so- copatologia: genetica, neurologia, bioquimica, inmunologia,
a!, ya bre Ia incapacidad para afrontar un problema o buscar una fisiologia, etc. Todas estas discipl inas mantienen un mismo
social soluci6n razonable, retraimiento social, comportamientos supuesto bisico: el de que las diferentes psicopatologias son,
com- poco eficaces y/o incapacitantes, contacto deficiente con la fundamentalmente, la expresi6n de alteraciones y/o disfun-
·mar- realidad, malestar fisico e incluso busqueda de ayuda espe- ciones en el modo normal de funcionamiento, bien de Ia
ordar cializada (Maher, 1976). Una variante de este criteria Ia estructura, bien del proceso biol6gico que las sustenta. Esas
,able- constituye el alguedonico, propuesto por Kurt Schneider alteraciones pueden estar causadas a su vez por la acci6n de
ara Ia (1959), y que hace referencia al sufrimiento personal, pro- agentes pat6genos externos (y entonces se califican con el
a ale- pio o ajeno, como elemento definitorio de la presencia de prefijo dis), o por carencia de determinados elementos cons-
os de una psicopatologia. El principal problema de esros criterios tituyentes (y entonces se aplica el prefijo a), o por una rup-
ISO Se reside, desde nuestro punta de vista, en que implican que tura en el equilibria normal de los diferentes procesos,
aliza- una persona es siempre consciente de sus problemas e inca- elementos o esrructuras involucradas (en este caso se suelen
pacidades o, lo que es igual, de que tiene problemas y de aplicar los prefijos hiper o hipo) (Canguilhem , 1971).
cuales son su naturaleza y su alcance. Y esto no es siempre Asumir una etiologia orginica como explicaci6n ultima
asi. En muchos casas, tales como demencias, ciertos estados y exclusiva de Ia aparici6n de las psicoparologias conlleva
psic6ticos y algunos estados disociativos, entre otros mu- adoptar el termino generico de <<enfermedad mental>• para
chos, el individuo esti lejos de ser consciente de su proble- caracterizar estos trasrornos. Evidentemente, Ia irrupci6n de
ma o incluso de que tiene un problema; y desde luego es esta clase de criterios en el imbiro de Ia psicopatologfa su-
improbable que decida por si mismo buscar ayuda especia- puso tanto un a ruptura radical con las hasta entonces domi-
lizada. nantes perspectivas migico-miticas y religiosas, como Ia
Pero es que, ademis, no todas las personas que manifies- adopci6n de planteamientos cientificos para Ia explicaci6n y
tan quejas de infelicidad o angustia personal, que tienen el tratamiento de las psicopatologias. El avance ha sido des-
problemas para entablar y/o mantener relaciones sociales, de entonces incuestionable. Nadie puede dudar, pues, de su
40 Manual de psicopatologfa

importancia y ningun psicopatologo deberfa permitirse la A modo de conclusion provisional, y antes de examinar cen
arbitrariedad de ignorar su existencia o de despreciarla. Lo como estos criterios roman cuerpo en los modelos o escuelas mu
que ya no esti tan claro es que el hechb de que se descubra actuales de Ia psicopatologfa, sera uti! esrablecer algunos olv
una etiologfa organica signifique descarrar sin mas la inter- postulados o principios generales sobre los que podemos ba- orr
vencion de factores estrictamente psicologicos y sociales, o sarnos para caracterizar y catalogar un determinado modo am
sea, de naturaleza no primariamente biologica, bien sea en de pensar, actuar o sentir como anormal o psicopatologico: me
la etiologfa misma, bien en su mantenimiento, bien en las com
consecuencias que una causa organica tenga en el funciona- Primero: No hay ningun criterio que, por sf mismo o
miento psicologico del individuo afectado. aisladamente, sea suficiente para definir un comportamien- sim
Aceptar la dicotomfa biologico versus psicologico para to, un sentimiento o una actividad mentales como desviada, ON
explicar la aparicion y el mantenimiento de una psicopato- anormal y/o psicopatologica. sin
logfa significa, desde nuestro punto de vista, un error dema- Segundo: Ningun comportamiento, sentimiento o acti- lud
siado costoso para la psicopatologfa; significa caer de nuevo vidad mentales son por sf mismos psicopatologicos. Para deB
en un miope dualismo psicoffsico, que tan malos resultados calificarlos como tales es necesario apelar a una relativamen- op
ha tenido para la explicacion del comportamiento y la acti- te amplia gama de condicionantes contextuales (Mahoney, en
vidad mental de los seres humanos (Nagel, 1993). Pero ade- 1980), asf como examinar su posible utilidad adaptativa y
mas, el reduccionismo de la psicopatologfa a lo biologico estrategica (incluyendo las ganancias secundarias que Ia per-
significa la imposibilidad de la psicologfa y de la psicopato- sona que los exhibe, sus allegados o Ia sociedad obtienen mo
logfa como actividades cientfficas. Las personas somos, ade- con ellos). bas
mas de organismos biologicamente determinados, individuos Tercero: La presencia de psicopatologfas representa un fur
sociales, con una historia personal de aprendizajes, de me- obstaculo importante para el desarrollo individual de Ia per- efi1
morias y de modos de conocimiento del mundo, que no son sona que las mantiene, o para su grupo social mas cercano reL
meros epifenomenos de nuestra condicion de organismo, ni (Belloch e Ibanez, 1992), es decir, no tienen utilidad estra- ca<
son tam poco explicables recurriendo imica y exclusivamente tegica, o esta es menor que Ia conducta contraria (Martin, tar
a esa condicion. Un delirio o una alucinacion pueden estar 1976). fij
ocasionados por factores biologicos (por ejemplo, desde una Cuarto: Las dificultades que tienen las personas con psi- ca
intoxicacion alcoholica hasta un deterioro cerebral, pasando copatologfas les impiden lograr sus niveles optimos de desa- fie
por otras muchas posibilidades) , pero no todas las personas rrollo social, afectivo, intelectual y/o ffsico. Y esas dificultades
que los presentan hacen referencia a los mismos temas, los no son exclusivamente el resultado de condicionantes socio-
padecen con Ia misma intensidad, o manifiestan el mismo culturales insuperables para un individuo particular, sino Ill
grado de deterioro en su funcionamiento social y personal. que estin producidas por anomalfas en sus actividades, pro-
Y desde el punto de vista de la intervencion terapeutica re- cesos, funciones y/o esrructuras, ya sean cognitivas, afecti- H
sulta evidente la necesidad de tener en cuenta todos estos vo/emocionales, sociales, biologicas y/o comportamentales. Cl
aspectos. En definitiva, los pianos psicologico y biologico Quinto: Los elementos que definen como psicopatologi- 0
estin lejos de ser incompatibles; antes bien, son comple- cos un comportamiento o una actividad mental, no difieren C<
mentarios e igualmente necesarios para Ia comprension de de los que definen Ia normalidad mas que en rerminos de
las psicopatologfas. De hecho, Ia tendencia actual a postular grado, extension y repercusiones, lo que significa que es mas d
un modelo biopsicosocial para Ia explicacion de Ia naturale- correcto adoptar criterios dimensionales que categoriales o e
za humana y sus alteraciones (mentales o no) significa el discontinuos para caracterizar a las diversas psicopatologfas a
reconocimiento de esa complementariedad (Belloch y Ola- (Cattell, 1970; Eysenck, 1970; Mahoney, 1980).
barrfa, 199 3). Sexto: La presencia de psicopatologfas no conlleva nece- e
sariamente ausencia de salud mental. En psicopatologfa nos
encontramos a menudo con anomalfas de Ia actividad men-
E. CRITERIOS DE ANORMALIDAD: ALGUNAS CONCLUSIONES tal, tales como los !apsus linguae, o despertarnos antes de
que suene el despertador creyendo que sono (imagen hipna-
Despues de todo lo expuesto podrfa pensarse que ninguno gogica), o incluso con experiencias alucinatorias relaciona-
de los criterios mencionados es uti! para explicar y describir das con Ia ingestion (voluntaria o no) de ciertas sustancias,
las psicopatologfas. Nada mas lejos de Ia realidad. Todos y por no hablar de hechos tan cotidianos como que, en un
cada uno de ellos son necesarios; pero ninguno es suficiente, examen, olvidemos como se llamaba ese autor tan impor-
por sf mismo , para Ia psicopatologfa. Uno de los objetivos tante que desarrollo el concepto de neuroticismo, o no con-
de nuestra disciplina consiste, entre otras cosas, en delimitar sigamos recordar el nombre de nuestra mejor amiga de Ia
el peso relativo de cada uno de los criterios aquf comenta- infancia o de que color estaba pintada Ia clase del colegio al
dos, a Ia hora de clasificar, explicar y/o predecir Ia aparicion que fuimos durante afios. Sigmund Freud ya hablo de esto
de comportamientos anormales , actividades mentales ano- en su Psicopato!ogia de fa vida cotidiana. Asf pues, todas estas
malas o enfermedades mentales. Yen otro plano diferente anomalfas son tremendamente corrientes en Ia vida y todos
no debemos olvidar que Ia eleccion en exclusiva de un crite- alguna vez las hemos experimentado en pleno estado de sa-
rio significa optar por una teorfa y un modelo concretos en lud. Y tambien son objeto de estudio para Ia psicopatologfa
detrimento de otros. precisamente porque representan anomalfas que se produ-
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologfa 41

examinar cen en el curso de una actividad mental normal y porque en maticos, muchos de sus postulados centrales (concepto de
oescuelas muchos casos, como sucede sobre todo con el estudio del enfermedad mental, existencia de factores patol6gicos sub-
algunos olvido, sirven de ayuda para entender el funcionamiento de yacentes, diagn6stico categorial, curso , pron6stico, etc.) son
emos ba- orros procesos y actividades mentales an6malos, como la equivalentes a los defendidos por Ia perspectiva biol6gica o
!o modo amnesia. Existen, pues, grados de anomalia o alteraci6n medica tradicional.
rologico: mental, y no todos implican ausencia de salud mental, tal y Otros enfoques, por ejemplo los sociales, los humanistas
como ya argumentamos en el punto anterior. y los existenciales, mas que aportar paradigmas innovadores
nismo o Septima: Del mismo modo sucede que salud no implica sobre la conducta anormal, consisten en conjuntos de crfti-
rtamien- simplemente ausencia de enfermedad. Como sefialaba Ia cas vertidas sobre los grandes modelos (basicamente el bio-
lesviada, OMS ya en 1946, salud noes solo ausencia de enfermedad, medico y el conductual), 0 en enfatizar ciertos aspectos de la
sino tambien presencia de bienestar. En el ambito de Ia sa- realidad humana (posiciones filos6ficas, concepto del «s f
J o acri- lud mental, la Federaci6n Mundial para Ia Salud Mental !a mismo>>, autorrealizaci6n, criticismo social, relativismo cul-
os. Para definio en 1962 como «un estado que permite el desarrollo tural, etc.). Ademas de Ia propia debilidad te6rica asociada a
lvamen- 6ptimo fisico, intelectual y afectivo del sujeto en !a medida estos enfoques, se han argumentado incluso problemas rela-
ahoney, en que no perturbe el desarrollo de sus semejantes». tivos a Ia eficacia de las tecnicas terapeuticas derivadas de
1tativa y estas posturas, ya que tal eficacia, o no ha sido estudiada, o
e Ia per- En definitiva, tampoco la salud mental es un concepto bien es muy baja (Rosenhan y Seligman, 1984). A nuestro
btienen monolitico, definible simplemente en funci6n de, o sobre Ia juicio, muchos de estos enfoques te6ricos -que, dicho sea
base de, un solo criterio. Parametros tales como autonomia de paso, tuvieron su mayor apogeo en momentos de menor
:nra un funcional, percepci6n correcta de Ia realidad, adaptaci6n desarrollo cientffico de Ia psicopatologfa y mayor auge de
: la per- eficaz y respuesta competente a las demandas del entorno, cambios sociales (por ejemplo, el movimiento antipsiquia-
:ercano relaciones interpersonales adecuadas, percepci6n de autoefi- trico)- tienen el valor de haber denunciado muchos aspec-
d estra- cacia, buen autoconcepto, esrrategias adecuadas para afron- tos crfticos de los modelos reinantes (el modelo medico) y,
Vfarrin, tar el estres, etc., constituyen parametros en los que debemos asf mismo, de haber enfatizado cuestiones de relevancia para
fijarnos cuando de lo que se trata es de diagnosticar o califi- Ia psicopatologfa (por ejemplo, el papel de los factores psi-
on psi- car el grado de salud mental de una persona (Belloch e Iba- cosociales).
e desa- nez, 1992). Partiendo por tanto de este punto de vista, en lo que si-
ultades gue no vamos a detenernos en Ia descripci6n de toda esta
socio- variedad de modelos sobre Ia psicopatologfa. Nos centrare-
r, sino Ill. LOS MODELOS EN PSICOPATOLOGIA mos unicamente en tres grandes orientaciones te6ricas que
s, pro- cubren adecuadamente el panorama de la psicopatologfa
afecri- Hemos visto en los apartados precedentes la diversidad de ciendfica actual, es decir, las perspectivas biomedica, con-
males. criterios o «creencias» acerca de lo que se considera anormal ductual y cognitiva. No obstante, a! tratar sobre los procesos
:ol6gi- o psicopatol6gico. A veces, incluso, resultan dificilmente re- y trastornos psicopatol6gicos en los diferentes capitulos de
i!ieren conciliables entre sf. este manual, se hace referencia explicita a cualquier modelo
lOS de Si bien los criterios no deben identificarse con los gran- cuando su aportaci6n al conocimiento psicopatol6gico ha
:s mas des sistemas o modelos sobre Ia conducta anormal, lo cierto sido suficientemente relevante.
ales o es que las diferentes perspectivas te6ricas sobre Ia conducta
logfas anormal se basan en tales criterios y, en principio, se dife-
rencian entre sf segun el mayor o menor enfasis que pongan IV. EL MODELO BIOLOGICO
nece- en cada uno de ellos. No debe extrafiarnos, por tanto, que
la nos las perspectivas o modelos en psicopatologfa sean tambien La perspectiva biol6gica, denominada tambien biomedica
men- multiples. Asf, en el cuerpo de literatura sobre esta cuesti6n ( 0 medica), fisiol6gica 0 neurofisiol6gica (neurociencia),
es de se han referido modelos como el biomedico, el psicodina- asume como principio fundamental que el trastorno mental
ipna- mico, el sociobiol6gico, el conductual, el cultural, el huma- es una enfermedad, al igual que cualquier otra enfermedad
iona- nista, el cognitivo, el existencial, el social (de «etiquetaci6n fisica. En consecuencia, las alteraciones psicopatol6gicas se
cias, social»), el evolucionista, el constitucional, etc. (Vease Ia Ta- producen porque existen anormalidades biol6gicas subya-
n un bla 2.1.) centes (geneticas, bioquimicas, neurol6gicas, etc.). Por tan-
lpor- Sin embargo, tal proliferaci6n de modelos o perspectivas to, segun este modelo el tratamiento deberi centrarse en
con- refleja una realidad mas ficticia que real, ya que algunos de corregir tales anormalidades organicas.
de Ia ellos, mas que constituir un sistema te6rico original y pro- Los orfgenes del modelo medico hunden sus raices en la
1io a! pio sobre la concepcion de lo normal y anormal, se limitan propia historia de la humanidad, fie! reflejo de la lucha del
esro a destacar algunos aspectos de los fen6menos psicopatol6gi- hombre por su supervivencia, a traves de los obstaculos mas
estas cos. Asi, por ejemplo, el tan debatido modelo psicodinamico variados, entre los cuales las enfermedades ocupan un Iugar
odos dificilmente puede ser separado del tradicional modelo bio- predominante. En psicopatologfa siempre se ha considerado
e sa- medico (vease mas adelante), ya que, si bien asume que los a Hip6crates (siglo II a.C.) como el predecesor del enfoque
ogia procesos psicol6gicos (mas que los biol6gicos) constituyen medico en una extrapolaci6n del modelo kraepeliniano.
ldu- Ia causa fundamental de los problemas mentales y psicoso- Una gran variedad de circunstancias hist6ricas se dan cita

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Tabla 2.1 Caracteristicas de los principales mode los te6ricos de Ia psicopatologfa "0
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DIMENSIONES .....
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MODE LOS "0
CAUSAS DIAGNOSTICO CONTINUIDAD- CONSTRUCTOS CONCEPTO DEL
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IETIOLOGiAl (CLASIFICACION) COM lENZO DISCONTINUIDAD TEORICOS TRATAMIENTO HOMBRE 0
0
ENFERMEDAD Somaticas (localizadas lmportancia de Un pun to definido Discontinuidad de Enfermedad So matico: El hombre es una O'Q
~-
o sistemicas); los Ia clasificaci6n en de inicio en cualquier enfermedad y salud (morbus). Proceso de principalmente compleja maquina
sintomas mentales categorias nosol6gicas momento de Ia mental enfermedad drogas, pero tambien fisicoqufmica en
son epifen6menos (enfermedades) vida. Extrinseco a TC y neurocirugia Ia que algunos
Ia evoluci6n de Ia componentes pueden
personalidad tornarse defectuosos
(«estropearse»)
CONSTITUCIONAL Somatico-Organismico Diagn6stico de In nato: intrinseco Continuidad de Ia Temperamento y Custodial y El hombrees
(DISCRASIA) (Ia totalidad de somatotipo y a Ia evoluci6n de Ia salud y enfermedad biotipos sintomatico un organismo
Ia constituci6n temperamento personalidad mental (aunque se biopsico16gico en el
biol6gica) puede establecer un que las funciones son
punto de corte) untodo
PSICODINAMICO Conflictos psico16gicos Diagn6stico de fuerzas Experiencias Continuidad: Aparatos y Psicoterapia (Insight) El hombre esta
inconscientes ps icodinamicas tempranas alteraciones mecanismos motivado por fuerzas
inconscientes causan conflictos emocionales Ieves son psicol6gicos: yo, irracionales en
(b iograficas) inconscientes continuos neurosis- supery6, etc. conflictos con otros
psicosis y con las norm as
sociales
EVOLUCIONISTA Detenci6n del proceso Diagn6stico del La evoluci6n se para Continuidad de Construcciones Educaci6n reparadora El hombre es un
(ONTOGENICO) de maduraci6n o nivel de evoluci6n en una determinada salud y enfermedad ontogenicas tales organismo en
regresi6n a una ontogenetica etapa o hay una mental, aunque puede como diferenciaci6n, desarrollo, pasando de
etapa temprana mas regresi6n hacia una haber discontinuidad integraci6n ... un nivel elemental a
primitiva anterior primitiva entre las eta pas de uno complejo
desarrollo o evoluci6n

CONDUCTISTA Condicionamiento. Diagn6stico preciso En cualquier momento Continuidad de salud Condicionamiento Terapia de conducta El hombre es una
Aprendizaje de de los habitos de Ia vida. Lo que y enfermedad mental. clasico. unidad de habitos y
habitos inadecuados inadecuados hace el sujeto es lo No hay diferencia Condicionamiento reflejos
importante, y no su intrinseca entre operante
historia habitos correctos e
incorrectos
_,-- - ---- - - - - ---- -- -
Tabla 2.1 (Continuaci6n)
DIMENSIONES
MODELOS CAUSAS DIAGNOSTICO CONTINUIDAD- CONSTRUCTOS CONCEPTO DEL
(ETIOLOGiAl (CLASIFICACION} COMIENZO DISCONTINUIDAD TEORICOS TRATAMIENTO HOMBRE
COGNITIVO Esquemas de Anomalfas en Modelos Continuidad. Sesgos, esquemas, Terapias cognitivas La mente humana es
conocimiento estructuras y diatesis/estres. Las estructuras y creencias, (incluyendo psico- un sistema fisico que
disfuncionales. procesos mentales Causas distales y procesos mentales expectativas, educaci6n). Individual procesa informacion.
Estrategias de (y sus funciones). pr6ximas. an6malos fluctuan estrategias de control. o grupal.
afrontamiento I nteracciones En cualquier en dimensiones de Procesamiento
ineficaces defectuosas entre momento del normalidad-patologia. (consciente y
procesos, funciones, desarrollo. no consciente).
y comportamiento. Modelado.
Ana !isis funcional. ()
p.>

MACRO-SOCIAL Desintegraci6n social Diagn6stico de En cualquier Continuidad de Construcciones tales lngenieria social El hombre es un ";;-c
o conflicto social los procesos de momento, pero salud y enfermedad como estructura eslab6n de lo social
0
interacci6n en grupos los procesos de mental. Enfermedad social, rol, instituci6n, y refleja relaciones IV
pequefios en los socializaci6n mental continua con alienaci6n socia les, estructuras,
que participan los tempranos son desviaci6n social val ores e instituciones ()
0
individuos importantes :::J
n
ro
MICRO-SOCIAL Relaciones Diagn6stico de En cualquier Continuidad de Construcciones Psicoterapia de grupos El hombre es un
interpersonales y los procesos de momento, pero las salud y enfermedad tales como roles, eslab6n en procesos "0
rt
Vl
comunicaciones interacci6n en grupos relaciones familiares mental. Los pequefios diadas y canales de dinamicos de grupo, '<
alteradas en los pequefios en los tempranas son grupos an6malos son comunicaci6n tales como las 3
grupos pequefios que participan los importantes continuos con los relaciones familiares 0
a..
individuos normales ro
- -- -
0Vl
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44 Manual cle psicopatologfa

para realzar el estatus del modelo biologico en el siglo XIX, Actualmente, existe abundante evidencia empirica de que L
como fueron !a difusion de !a teoria de Kraepelin, !a inves- estas sustancias bioquimicas intervienen en muchos trasror- de in
tigacion que vinculo !a enfermedad mental a una enferme- nos del comportamiento. mal
dad organica (!a sffilis), con sus migicas secuelas, as( como Los clinicos, utilizando una gran variedad de pruebas me- d uct
los diversos avances acaecidos en !a curacion de diversas en- dicas y neurologicas, han relacionado de forma inequivoca 2Este
fermedades somaticas. En el siglo XX, el modelo biomedico un gran numero de trastornos mentales asociadas a proble- o ac
mantiene su enorme influencia y se consolida sobre todo a mas espedficos del funcionamiento cerebral. Por ejemplo, en los c
partir de los at1os cincuenta, decada en Ia que se comenza- Ia enfermedad llamada Corea de Huntington, un rrasrorno por
ron a sintetizar y a utilizar diferentes clases de drogas psico- degenerative marcado por profundas crisis emocionales, de- efect
tropicas que han mosrrado su eficacia en diversos trastornos lirios, ideas de suicidio y movimienros morores involunta- orga
mentales. Ansioliticos, amidepresivos, antipsicoticos y otros rios, se ha descubierto como factor responsable Ia perdida de ha e
psicofarmacos han cambiado Ia imagen que se tenia del tra·- neuronas en los ganglios basales. Esros trasrornos mentales pred
tamiento de !a enfermedad mental (Comer, 1992). que tienen causas fisicas tan claras se denominan trastornos diat
mentales orgdnicos. De ellos, el mas frecueme y preocupante lo b
hoy en dfa es la denominada enfermedad de Alzheimer y/o tas
A. BASES BIOLOGICAS DE LA CONDUCTA ANORMAL demencia senil tipo Alzheimer.
Tradicionalmeme, los denominados trastornos mentales
Los defensores del modelo biologico entienden el compor- orgdnicos se han diferenciado de los trastornos mentales Jun-
tamiento anormal como una enfermedad producida por el cionalcs, estos son patrones de conducta anormales sin claros
funcionamiento patologico de alguna parte del organismo. indicios de alteraciones organicas cerebrales. Sin embargo, B.
Se presupone que la alteracion del cerebro (estructural o fun- los defensores a ultranza del modelo biologico, y por ende
cional) es Ia causa primaria de Ia conducta anormal (Rosen, del papel jugado por las variables fisiologicas, sostienen que As
1991; Rosenzweig y Leiman, 1989) o de Ia anormalidad en muchos trastornos denominados funcionales, como los pat
mental. trasrornos de ansiedad, depresion y esquizofrenia, se han Ia
Asf como desde este modelo se postula que los trastornos descubierto disfunciones organicas en el cerebra. Los biolo- de
cardiovasculares esran causados por alteraciones celulares en gistas han llegado a estas conclusiones gracias a los avances co
esos organos, tambien los trastornos mentales estarfan rela- en !a investigacion sobre las sustancias psicotropicas. Los es- los
cionados con las alteraciones celulares del cerebra. Las a!te- tudios sobre el efecro que las drogas tienen en el cerebro han
raciones pueden ser anatornicas (el tamafi.o o Ia forma de contribuido a que se conozca mejor su funcionamiento, so-
ciertas regiones cerebrales puede ser anormal) o bioqufmicas bre todo en relacion a los rrasrornos mentales que responden rn
(los elementos bioquimicos que contribuyen al funciona- positivameme a ciertos psicofarmacos (Hollister y Csernans- ce
mien to neuronal pueden tener alterada su funcion, por exec- ky, 1990). De esta forma, sabemos que las alteraciones en la
so o por defecro). Dichas alteraciones pueden ser el resultado actividad de los diversos neurotransmisores pueden asociar- yl
de facrores geneticos, trastornos metabolicos, infecciones, se a diferentes trastornos mentales. Los trasrornos de ansie- h
alergias, rumores, trastornos cardiovasculares, traumas fisi- dad, por ejemplo, han sido relacionados con una actividad su
cos, esrres, etc. (Haroutunian, 1991; Murphy y Deutsch, insuficiente del neurotransmisor llamado acido gamma ami-
1991). nobutirico (gamma aminobutyric acid, GABA) (Braestrup,
Segt'm Buss (1962), yen relacion con las causas del tras- Schmiechen, Neef, Nielson y Petersen, 1982; Costa, 1983);
torno, pueden distinguirse hasta tres tipos diferentes de en- Ia esquizofrenia, con una excesiva actividad dopaminergica
fermedad: enfermedad infecciosa, enfermedad sistemica y (Angrist, Lee y Gershon, 1974; Sandin, 1984; Snyder, 1981);
enfermedad traumatica. La gripe, !a pulmonfa y !a hepatitis, y !a depresion, con un deficit en !a actividad de las catecola-
son ejemplos del primer tipo, en el que un microorganismo minas y Ia serotonina (Siever, Davis y Gorman, 1991; San-
(virus) ataca a un organo o a un sistema organico. La diabe- din, 1986; Schildkraut, 1965).
tes, causada por un mal funcionamiento de las celulas pan- Tambien se ha puesto de relieve Ia frecuencia con que
crearicas encargadas de secretar insulina, es un ejemplo de ocurren los trastornos mentales entre parientes biologicos.
enfermedad sistemica. La fractura de un brazo, o la condi- Desde este modelo se plantea que si un determinado tras-
cion producida porIa ingestion de una sustancia toxica, son torno ocurre con una relativa frecuencia en una familia en
ejemplos de rrasrornos traumaticos. relacion a !a poblacion general, quizas es porque alguno de
A partir de los afi.os cincuenta se intensifico el interes por los miembros de esa familia ha heredado una predisposicion
aplicar el modelo sistemico de enfermedad a la conducta genitica a padecerlo. Se habla asi de las bases geneticas de la
anormal. La concepcion sistemica se vio reforzada por el esquizofrenia, de la depresion, de !a mania de la enfermedad
descubrimiento de sustancias neurorransrnisoras (noradre- de Alzheimer, intentando averiguar si se debe a un gen do-
nalina, seroronina, etc.) y de una amplia gama de farmacos minante o recesivo. Tarnbien desde este rnodelo se ha puesto
psicoactivos. La anormalidad entendida como un problema de relieve la investigacion epiderniologica sobre los deno-
bioqufrnico constituyo asf el mas prometedor de los mode- minados grupos de riesgo, observando casos de numerosos
los biomedicos de enfermedad mental, considerandose desde parientes biologicos de un paciente diagnosticado de una
enronces que algunas formas de conducta anormal podfan alteracion psicopatologica espedfica que presentan el mis-
deberse a desequilibrios de Ia quimica del sistema nervioso. mo trasrorno.

l
44 Manual de psicopatologia

para realzar el estatus del modele biologico en el siglo XIX, Actualmente, existe abundante evidencia empirica de que
como fueron Ia difusion de Ia teoria de Kraepelin, Ia inves- estas sustancias bioquimicas intervienen en muchos trasror-
tigacion que vinculo Ia enfermedad mental a una enferme- nos del comportamiento.
dad organica (Ia sffilis), con sus migicas secuelas, asi como Los clinicos, utilizando una gran variedad de pruebas me-
los diversos avances acaecidos en la curacion de diversas en- dicas y neurologicas, han relacionado de forma inequivoca
fermedades somaticas. En el siglo XX, el modele biomedico un gran numero de trastornos mentales asociadas a proble-
mantiene su enorme influencia y se consolida sobre todo a mas espedficos del funcionamiento cerebral. Por ejemplo, en
partir de los afios cincuenta, decada en Ia que se comenza- Ia enfermedad llamada Corea de Huntington , un trastorno
ron a sintetizar y a urilizar diferentes clases de drogas psico- degenerative marcado por profundas crisis emocionales, de-
tro picas que han mostrado su eficacia en diversos trastornos lirios, ideas de suicidio y movimientos motores involunta-
mentales. Ansiolfticos, antidepresivos, antipsicoticos y otros rios, se ha descubierto como factor responsable la perdida de
psicofarmacos han cambiado la imagen que se tenfa del tra·- neuronas en los ganglios basales. Estos trastornos mentales
tamiento de Ia enfermedad mental (Comer, 1992). que tienen causas ffsicas tan claras se denominan trastornos
mentales orgdnicos. De ellos, el mas frecuenre y preocupante
hoy en dfa es la denominada enfermedad de Alzheimer y/o
A. BASES BIOLOGICAS DE LA CONDUCTA ANORMAL demencia senil t ipo Alzheimer.
Tradicionalmente, los denominados trastornos mentales
Los defensores del modelo biologico entienden el compor- orgdnicos se han diferenciado de los trastornos mentales Jun-
tamiento anormal como una enfermedad producida por el cionalcs, estos son patrones de conducta anormales sin claros
funcionamiento patologico de alguna parte del organismo. indicios de alteraciones organicas cerebrales. Sin embargo,
Se presupone que Ia alteracion del cerebra (estructural o fun- los defensores a ultranza del modele biologico, y por ende
cion a!) es la causa primaria de la conducta anormal (Rosen, del papel jugado por las variables fisiologicas, sostienen que
1991; Rosenzweig y Leiman, 1989) o de la anormalidad en muchos trasrornos denominados funcionales, como los
mental. trastornos de ansiedad, depresion y esquizofrenia, se han
Asf como desde este modelo se postula que los trastornos descubierto disfunciones organicas en el cerebra. Los biolo-
cardiovasculares esran causados por alteraciones celulares en gistas han llegado a estas conclusiones gracias a los avances
esos organos, rambien los trastornos mentales estarfan rela- en Ia investigacion sobre las sustancias psicotropicas. Los es-
cionados con las alteraciones celulares del cerebra. Las alte- tudios sobre el efecto que las drogas tienen en el cerebra han
raciones pueden ser anatomicas (el tamafio o Ia forma de contribuido a que se conozca mejor su funcionamiento, so-
ciertas regiones cerebrales puede ser anormal) o bioqufmicas bre rodo en relacion a los trastornos mentales que responden
(los elementos bioquimicos que contribuyen al funciona- positivamente a cierros psicofarmacos (Hollister y Csernans-
miento neuronal pueden tener alterada su funcion, por exec- ky, 1990). De esta forma, sabemos que las alteraciones en la
so o por defecto). Dichas alteraciones pueden ser el resultado actividad de los diversos neurotransmisores pueden asociar-
de facrores geneticos, trastornos metabolicos, infecciones, se a diferentes trastornos mentales. Los trasrornos de ansie-
alergias, tumores, trastornos cardiovasculares, traumas ffsi- dad, por ejemplo, han sido relacionados con una actividad
cos, esues, etc. (Haroutunian, 1991; Murphy y Deutsch, insuficiente del neurotransmisor llamado acido gamma ami-
1991) 0 nobutirico (gamma aminobutyric acid, GABA) (Braestrup,
Segun Buss (1962), yen relacion con las causas del tras- Schmiechen, Neef, Nielson y Petersen, 1982; Costa, 1983);
rorno, pueden distinguirse hasta ues tipos diferentes de en- la esquizofrenia, con una excesiva actividad dopaminergica
fermedad: enfermedad infecciosa, enfermedad sistemica y (Angrist, Leey Gershon , 1974; Sandin, 1984; Snyder, 1981);
enfermedad traumatica. La gripe, Ia pulmonia y la hepatitis, y la depresion, con un deficit en Ia actividad de las catecola-
son ejemplos del primer tipo, en el que un microorganismo minas y la serotonina (Siever, Davis y Gorman, 1991; San-
(virus) ataca a un organo o a un sistema organico. La diabe- din, 1986; Schildkraut, 1965).
tes, cmsada por un mal funcionamiento de las celulas pan- Tambien se ha puesto de relieve Ia frecuencia con que
creaticas encargadas de secretar insulina, es un ejemplo de ocurren los trastornos mentales entre parientes biologicos.
enfermedad sistemica. La fractura de un braze, o la condi- Desde este modelo se plantea que si un determinado tras-
cion producida por la ingestion de una sustancia toxica, son torno ocurre con una relativa frecuencia en una familia en
ejemplos de trastornos traumaticos. relacion a la poblacion general, quizas es porque alguno de
A partir de los afios cincuenta se intensifico el interes por los miembros de esa familia ha heredado una predisposicion
aplicar el modelo sistemico de enfermedad a la conducta genetica a padecerlo. Se habla asi de las bases geneticas de Ia
anormal. La concepcion sistemica se vio reforzada por el esquizofrenia, de la depresion, de la mania de Ia enfermedad
descubrimiento de sustancias neurotransmisoras (noradre- de Alzheimer, intentando averiguar si se debe a un gen do-
nalina, serotonina, etc.) y de una amplia gama de farmacos minante o recesivo. Tarnbien desde este modelo se ha puesto
psicoactivos. La anormalidad entendida como un problema de relieve la investigacion epidemiologica sobre los deno-
bioqufmico constituyo asi el mas prometedor de los mode- minados grupos de riesgo, observando casos de numerosos
los biomedicos de enfermedad mental, considedndose desde parientes biologicos de un paciente diagnosticado de una
entonces que algunas formas de conducta anormal podfan alteracion psicopatologica espedfica que presentan el mis-
deberse a desequilibrios de la quimica del sistema nervioso. mo uastorno.

- --~ --- --
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologfa 45

de que Los seguidores del modele biologico buscan ciertos tipos dad clfnica (nosologica) discreta, con caracterfsticas clfnicas
trasror- de indicios cuando evaluan Ia causa de una conducta anor- (sintomatologfa), etiologfa, curso, pronostico y tratamiento
mal especifica. <Existen antecedentes familiares de esa con- especificos. Segun el modelo medico, por tanto, cada cate-
aS me- ducra y, por tanto, una probable predisposicion genetica? gorfa clfnica se diferencia cualirativamente de los demas
tufvoca iEste rrastorno esd. causado por alguna enfermedad anterior trastornos mentales, asf como tambien de lo <<no clfnico».
oroble- o accidente, o sigue su propio curso con independencia de Contrasta con la concepcion dimensional de Ia psicopato-
plo, en los cambios siruacionales? <Se ha exacerbado Ia conducra logfa, punto de vista mas enraizado en Ia rradicion psicolo-
tsrorno por eventos que pueden interpretarse como productores de gica, donde Ia diferencia entre lo normal y lo anormal es
les, de- efecros fisiologicos? Cuando se presupone una vulnerabilidad sobre todo una cuestion de grado (no discontinuidad). Son
>lunta- organica asociada al efecto de agentes externos patogenos se reflejo de esta orientacion medica los sistemas de clasifica-
!ida de ha expl icado en terminos de una interaccion denominada cion caregorial establecidos en los sistemas de diagnostico
enrales predisposici6n-estres (tambien entendida como modelo de de Ia American Psychiatric Association -APA-(DSM-III
stornos diatesis-estres). Siguiendo, pues, el planteamiento del mode- y DSM-IV) y de Ia Organizacion Mundial de la Salud
1panre Jo biomedico, una vez que se han precisado las areas concre- -OMS- (CIE-10) (vease el Capfrulo 4).
ter y/o ras afectadas de una probable disfuncion organica, el clfnico
estara en una mejor posicion para prescribir el tratamiento
en tales biologico a seguir. C. EVALUACION DEL MODELO BIOLOGICO
?s fun-
claws Actualmente el modelo biomedico goza de un considerable
I
oargo, B. POSTULADOS DEL MODELO BIOLOGICO prestigio en amplios secrores de Ia psicologfa clfnica. Las
· ende investigaciones sobre las bases biologicas de Ia conducta
n que Asumiendo que el modelo medico de los trastornos psico- anormal son cada vez mas abundantes en psicopatologfa y
10 los parologicos se ha desarrollado basicamente en el campo de psiquiatrfa. Los nuevas farmacos son por sf mismos, ademas
e han la medicina (psiquiatrfa), este se fundamenta en una serie de elementos terapeuticos, relevantes instrumentos de in-
biola- de conceptos centrales que contribuyen a configurar los vestigacion sobre posibles causas biologicas del rrastorno.
ranees compo nentes basicos de su estrucrura. Estos conceptos son Se ha sugerido que el modelo biologico tiene bastantes
os es- los siguientes: virrudes. Primero, sirve para recordarnos que los problemas
o han psicologicos, aunque complejos y especificos, pueden rener
o, so- l . Signo. Indicador objetivo de un proceso organico ano- causas o concomitantes biologicos dignos de evaluacion yes-
mden malo (por ejemplo, Ia fiebre puede ser un signo de un pro- tudio. Segundo, gracias a! desarrollo de sofi.sticadas recnicas
nans- ceso inflamatorio). biomedicas, Ia invesrigacion sobre los aspectos neurofisiolo-
en Ia 2. Sintoma. Indicador subjetivo de un proceso organico gicos y geneticos de Ia conducta anormal a menudo progresa
Kiar- ylo funcional (por ejemplo, sensacion de tener fiebre). De con rapidez, produciendo nueva y valiosa informacion en
msie- hecho, el sfntoma aislado, considerado en si mismo, no re- perfodos de tiempo relativamente cortos. Tercero, los tra-
vi dad sulta anormal o morboso. Se considera que el slntoma es la tamientos biologicos (sobre todo los psicofarmacologicos)
ami- unidad minima descriptible en psicopatologfa. Por otra par- han proporcionado significarivas aportaciones en Ia terapia
trup, te, se pueden clasificar los slntomas como primarios (recto- de los trastornos mentales, bien cuando otras estraregias de
J83) ; res, nucleares o patognomonicos), es decir, que nos orientan intervencion se han mostrado ineficaces, bien como tratamien-
:rgica hacia un diagnostico determinado, y secundarios cuando no tos complementarios a los psicologicos, especialmente en
~81); cumplen los criterios etiologicos o descriptivos de Ia entidad postrastornos mentales graves.
'cola- nosologica en Ia que se han identificado. El modelo biologico, no obstante, adolece de diversos
San- 3. Sindrome. Conjunto de signos y sintomas que apa- problemas y limitaciones. En su ambicion explicativa mas
recen en forma de cuadro clinico. 0 dicho en otros termi- extrema parece hipotetizar que toda Ia conducta humana
que nos, es un agrupamiento o patron recurrence de signos y puede explicarse en rerminos biologicos y, por tanto, que
icos. sintomas. todo problema psicologico puede ser tratado mediante tec-
tras- 4. Enfermedad mental (entidad nosol6gica). Estrucrura nicas biologicas. Este reduccionismo puede limitar mas que
a en totalizante en Ia que adquieren sentido los fenomenos par- potenciar nuestro conocimiento del comportamiento anor-
ode ticulares, y por tanto dora de recursos explicativos al medico mal y, en especial, de las psicopatologlas. Aunque es cierto
ici6n para comprender desde los factores etiologicos del trastorno que los procesos biologicos afectan a nuestros pensamientos
le Ia hasta Ia validez del pronostico, aumentando, por supuesto y emociones, rambien lo es que ellos mismos estin influen-
~dad Ia eficacia del tratamiento. Sin embargo , de por si, este cons- ciados por variables psicologicas y sociales. Cuando percibi-
do- trucro no agora en ningun caso el nivel explicativo de los mos un evento negative en nuestra vida, y que ademas esd.
rrasrornos mentales . fuera de nuestro control, Ia actividad de Ia noradrenalina o
5. Dicontinuidad entre lo normaly loa normal. El trastor- Ia serotonina de nues tro cerebra desciende, propiciando Ia
no mental, al ser considerado como una enfermedad («en- aparicion de un estado de animo historico que, en personas
fermedad menta],), se clasifica y diagnostica sobre Ia base de vulnerables, puede dar Iugar a Ia instauracion de un rrastor-
criterios categoriales (en contraste co n las orientaciones di- no depresivo, por ejemplo. Nuesrra vida mentales una inte-
mensionales). Cada trastorno mental constituye una enti- raccion de factores biologicos y no biologicos (psicologicos,
46 Manual de psicopatologia

sociales, culturales, ambiemales, etc.), por lo que es mas re- mas de diagnostico categorial mas inBuyemes durante
levance explicar esa interacci6n que centrarse exclusivameme los ultimos diez afios .
en las variables biologicas. Una consecuencia obvia de estos
hallazgos descritos es Ia comprension mas imegrada y holis-
ta de los trastornos mentales bajo el paradigma del modelo V. EL MODELO CONDUCTUAL
biopsicosocial, para conducir al ciemffico hacia una apro-
ximacion a la forma de imerpretar los aetas del comporta- Como ha sefialado Thomas Kuhn, Ia sustitucion de un pa-
miento humano en funcion del hombre como totalidad, y radigma ciemffico no se produce unicameme por la denun-
aprehender y estudiar sus mecanismos conductuales como cia de sus insuficiencias e inadecuaciones, sino sabre todo
imegracion de elementos y determinames biologicos, psico- porIa aparicion de una nueva teoria alternativa y claramen-
logicos y sociales (Ballus, 1983; Belloch y Olabarrfa, 1993). te superior. A principios de la decada de los sesema, el mo-
Un segundo problema con el que se encuemra el modelo delo conductual se perfilaba en Estados Unidos yen Europa
biologico es Ia validez explicativa de sus teorias que a menu- como un nuevo paradigma de Ia psicologfa clfnica, alterna-
do son incompletas y poco concluyemes. Muchos estu- tive a las insuficiencias del modelo medico (antes descrito)
dios bioqufmicos y neurologicos, por ejemplo, se realizan yen principia mas explicative y util. Aparte de Ia insatisfac-
con animales que aparemememe preseman sfmomas de de- cion con el modelo biomedico, la emergencia del modelo
presion, ansiedad, o algun otro comportamiemo anormal conductual se produjo merced al auge experimentado por la
inducido mediante drogas, cirugfa o manipulacion conduc- psicologfa del aprendizaje. Asf pues, podriamos decir que
tual. Los investigadores tend ran dificultades para generalizar los dos factores primaries que determinaron el surgimiemo
la validez de sus conclusiones a Ia conducta humana y sus del modelo conductual en psicopatologfa fueron la madurez
alteraciones. Igualmeme, los estudios genealogicos y geneti- alcanzada por la psicologfa del aprendizaje (aplicacion de
cos citados a menudo para apoyar los argumentos biologicos principios del condicionamiento clasico y operance al con-
estin abiertos a sucesivas imerpretaciones y reimerpretacio- trol de Ia conducta anormal) y Ia insatisfaccion con el esta-
nes en funcion de los avances en neurociencia. tus ciendfico y modus operandi del modelo medico respecto
Por oua parte, la aceptacion rigida de los postulados an- a Ia conducta anormal. El modelo conductual, si bien se
teriormente descritos acarrea diversos problemas que reBeja- perfilo como una alternativa teorica fasciname en psicopa-
mos a cominuacion: tologfa, pronto comenzo a sufrir crfticas internas, sabre
todo procedentes de autores insatisfechos con la extrema ri-
1. Tiende a considerar al individuo (<<enfermo mental>>) gidez del esquema esdmulo-respuesta propuesto inicial-
como algo pasivo. Si aceptamos el concepto de enferme- meme. La propia evolucion historica de la perspectiva
dad, hemos de considerar al sujeto enfermo con todas las conductual ha dado Iugar a diferentes oriemaciones o sub-
implicaciones, positivas y negativas, que conlleva. Ha- modelos que se asumen y aplican alternativamente en la ac-
ciendonos eco de las palabras de Kraepelin (1913), el su- tualidad, tanto desde Ia concepcion de la propia conducta
jeto enfermo se acepta yes aceptado como tal, gozando de anormal como en el campo aplicado de Ia modificacion de
los mismos privilegios en la sociedad yen el trabajo que conducta. En los epfgrafes correspondiemes a este apartado
otro sujeto normal. El enfermo juega un papel pasivo al veremos algunas cuestiones relacionadas con estos cuatro
no ser el ageme responsable del inicio y posterior curacion aspectos, esto es: 1) inadecuaciones del modelo medico; 2)
del trastorno (es decir, es un mero intermediario entre desarrollo y principios generales del modelo conductual; 3)
el medico y Ia enfermedad). Por el comrario, el papel del crfticas al modelo conductual, y 4) perspectivas actuales del
medico es activo, ya que cuenca con la capacidad y me- modelo.
dias adecuados para solucionar el problema.
2. El trastorno mental es una enfermedad y como tal tiene
una etiologfa (causa) de tipo organico (defecto genetico, A. EL MODELO CONDUCTUAL COMO ALTERNATIVA
alteracion metabolica, disregulacion endocrina, etc.). A LAS INADECUACIONES DE LOS MODELOS MEDICOS
Sin embargo, existe amplia evidencia de que muchos (MODELOS DE ENFERMEDAD)
trastornos psicologicos no obedecen a causas organicas.
3. Como indicamos mas arras, el diagnostico se establece La insatisfaccion que se experimento a finales de los afios
sabre Ia base de la existencia de una serie de sfntomas cincuenta y principios de los sesema en la psicologfa europea
(<<criterios de diagnostico»). Sin embargo, resulta cuamo y norteamericana con respecto al modelo medico (incluyen-
menos problematico reducir el diagnostico a un mero do el modelo psicodinamico) se debfa tanto a factores teori-
etiquetado, ya que a veces este procedimiento ha resulta- cos (epistemologicos y metodologicos) como practices (rol
do ser comraproduceme (vease Chorot, 1986). Si bien del psicologo clfnico, diagnostico y tratamiento).
el diagnostico se ha basado con frecuencia, siguiendo
este modelo, en criterios etiologicos, actualmeme se
tiende a evitar Ia implicacion de asunciones teoricas, 1. Debilidad de Ia teoria biomedica
empleandose con preferencia criterios purameme des-
criptivos (sintomaticos), tal y como ha ocurrido en el Se ha dicho que uno de los principales errores ciendficos de
DSM-III y el DSM-III-R (APA, 1980, 1987), los siste- Ia psiquiatria consistio en haber trasvasado el modelo medi-
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologla 47

ues durante co de Ia enfermedad fisica al campo de los trasrornos men- los factores ambienrales, mas que los biol6gicos, parecen
tales. Este «trasplante>>, como muy bien ha sido denunciado desempeiiar un papel etiol6gico esencial. Autores proceden-
par varios defensores del modelo conductual (por ejemplo, tes del propio modelo medicobiol6gico constataron que en
Ullman y Krasner, 1965; Yates, 1973), incluso por los pro- muchos trastornos mentales (como Ia histeria) no existia evi-
pios psiquiatras (Szasz, 1960), signific6 efectuar una trans- dencia de alteraci6n organica. Esta fuente de insatisfacci6n
posicion del modelo medico a un problema no medico con el paradigma propiamenre fisiol6gico de la enfermedad
1 de un pa- (Yares, 1973). Como ha seiialado este auror, el trasplante mental fue Ia causa de orienraciones mas psicol6gicas, pero
r Ia denun- del modelo biomedico al campo de los trasrornos del com- en ultima instancia seguian manteniendo las estructuras ba-
sobre todo porramienro se debi6 a varios factores. Uno de estos factores sicas del modelo medico, esto es, Ia existencia de <<comple-
claramen- es descriro por Yates de Ia siguiente manera: jos» subyacentes alterados en el organismo como causantes
lta, elmo- de los sintomas (se mantiene, asi mismo, el concepto de en-
Un factor, que se ha omitido por mucho tiempo, es Ia
en Europa fermedad). La mas importance y representativa teoria de
relativa ignorancia por parte de los psiquiatras hasta de
a, alterna- este tipo es Ia psicoanalitica. Tanto el modelo psicoanalitico
los hechos psicol6gicos mas elementales inclusive. La
s descrito) gran mayorfa de los psiquiatras son medicos con entre- como otras derivaciones del modelo medico no cambiaron
insatisfac- namiento de posgraduado en psiquiatrfa, que abarca lo sustancialmente los problemas del modelo medico. Por tan-
;l modelo que solamente se puede describir como una cantidad to, los problemas que discutimos en esta y otras secciones de
1do porIa minima de psicologia ... El efecro que produjo el enfasis este apartado general son extensivos a cualquier forma del
decir que predominantemente medico en el entrenamiento de los modelo medico, no unicamente a su variance fisiol6gica (a
·gimienro psiquiatras ha dado como resultado el que conceptos y no ser que se especifique lo conrrario).
madurez metodos de demostrada utilidad en las enfermedades fi-
:acion de sicas se trasplanren al campo de las <<enfermedades men-
e al con- tales». Asi pues, se ha considerado a los trasrornos del 2. Problemas asociados al diagn6stico medico
h el esta- comportamiento como enftrmedades para las que se debe
respecro encontrar una etiologia, que finalmente conducira a una Muchas de las criticas que se han interpuesto al modelo de
bien se forma especifica de tratamiento. De ahi el enfasis en Ia enfermedad se han cenrrado en lo inapropiado que puede
psicopa- importancia del diagn6stico y Ia creencia de que se ha- resultar Ia aplicaci6n del diagn6stico medico a los trasrornos
s, sabre llaran causas especificas de enftrmedades mentales... La mentales. Yates (1973) ha criticado duramente Ia derivaci6n
tendencia de los psiquiatras ortodoxos a confiar en me-
rema ri- al campo del comportamiento de los sistemas de diagn6sti-
todos fisicos de tratamiento (manifestada recientemente
inicial- co medico , dando como resultado el <<e ncasillamiento» de
en el uso a gran escalade tranquilizantes) es un reflejo de
specriva los pacientes, etiquetaci6n que a veces produce resultados
Ia idea global que se inculca en el entrenamiento medico
; o sub- general (Yates, 1973, p.l4). nefastos sobre estos. Sobre todo , el autor centra sus objecio-
n Ia ac- nes en torno a tres aspectos relacionados con el diagn6stico
inducra De este modo, el modelo de enfermedad fue amplia- medico: Ia baja fiabilidad, Ia baja validez y Ia escasa utilidad
:ion de mente aceptado para explicar Ia conducta desadaptada estu- del diagn6stico psiquiatrico.
lartado diada en psicologia y psiquiatria, como una extrapolaci6n El problema de Ia <<etiquetaci6n» del pacienre posee efec-
cuarro de Ia efi.caz aproximaci6n usada en medicina para explicar tos negativos sobre el propio individuo (por ejemplo, tener
ico; 2) los trastornos fisicos (Kazdin, 1983). Sin embargo, un serio Ia convicci6n de ser un neur6tico). Pero el problema resulta
ual; 3) problema asociado a! mas ortodoxo modelo biomedico fue mas grave si tal << rotulaci6n» carece de fiabilidad y es poco
les del su incapacidad para establecer como las alteraciones fisiol6- valida. Por otra parte, Ia escasa utilidad clinica desaconsejaria
gicas inducen los sintomas psiquicos o comportamentales. emplear los procedimientos de rotulaci6n psiquiatrica. ~Que
Como han sugerido Willerman y Cohen (1990), tal vez aun valor terapeutico posee asignar una categoria diagn6stica a
mas importance es que el modelo medico frecuentemente un paciente? Thomas Szasz, asi como otros psiquiatras, di-
hipotetiza Ia existencia de anormalidades fisiol6gicas que rian que Ia urilidad es mas bien de tipo sociopolitica que te-
)$ jamas han sido demostradas. Tal vez, en linea con los argu- rapeutica.
menros de Szasz (1960), en los casos en que exista realmenre De todos modos, acrualmente no es sostenible Ia idea de
una alteraci6n organica (no meramente funcional) del sis- que el diagn6stico categorial sea por si mismo negativo. Los
anos tema nervioso central, deberia denominarse enfermedad sistemas actuales de diagn6stico categorial (como el DSM)
·opea neurol6gica, no enfermedad mental (Ia mente, dice este son para muchos trasrornos bastanre fiables y validos, y son
lyen- autor, es una abstracci6n y como tal no puede enfermar; las aceptados por muchos psic6logos. Por otra parte, su utili-
eori- denominadas enfermedades mentales, sugiere Szasz, refl.ejan dad psicopatol6gica ha sido suficienremente demosrrada.
(rol unicamente desviaciones comportamenrales de las no rmas Pero para que esto sea asi han tenido que cambiar en los
sociales, eticas y legales). ultimos diez aiios bastantes cosas. Por ejemplo, el DSM-III-
Algunos trastornos psicol6gicos, como por ejemplo Ia R y el DSM-IV (APA, 1987, 1994) son mas descriptivos,
esquizofrenia, parecen estar fuertemenre asociadas a altera- objetivos, versatiles y libres de influencias te6ricas de escue-
ciones neurofisiol6gicas. En casos de este tipo es posible que la que cualquier otro sistema categorial de diagn6stico psi-
el modelo biomedico pueda ser relevante. Sin embargo, en copato l6gico. No obstante, el DSM-III (APA, 1980), uno
s de Ia mayoria de los trastornos psicol6gicos (por ejemplo, to- de los sistemas de clasificaci6n categorial mas influyente du-
~di- dos los comunmente denominados trastornos neur6ticos) rante los ultimos aiios, tambien ha sido a veces discutido;
48 Manual de psicopatologia

un analisis cdtico de este tipo puede encontrarse en Eysenck, decisiva en Ia genesis de la teoria conductual se remontan
Wakefield y Friedman (1983). a los aurores sovieticos I. M. Sechenov (1829-1905), I. P.
Pavlov (1849-1936) y V. M. Bechterev (1857-1927). Noes
este el Iugar apropiado para referir las prominentes aporta-
3. Problemas relacionados con el tratamiento ciones de esros aurores que conforman Ia base de Ia reflexolo-
gia sovietica (vease a tal efecro la obra de Kazdin, 1983).
Las criticas que se han vertido sobre el modelo medico nose La influencia de esros aurores sovieticos sobre Ia psicolo-
refieren unicamente a problemas te6ricos y de diagn6stico. gia norteamericana se plasma, a traves de la enorme influen-
Toda teoria psicoparol6gica, aparte de describir, explicar y cia de J. B. Watson (1878-1958), en rorno ados concepros
predecir Ia conducta anormal, debe servir para, a partir de fundamentales: uno merodol6gico, el objetivismo, y otro teo-
sus principios, poder perfilar tecnicas apropiadas de trata- rico, el condicionamiento como eje central de Ia conduc-
miento. El modelo medico, sin embargo, ha sido en general ta. Watson rechaz6 el estructuralismo y el funcionalismo
de muy escasa utilidad para este menester (excepto en los (ambas teorias empleaban la introspecci6n como metodo de
trastornos con fuerte base fisiol6gica, como por ejemplo Ia investigaci6n) y situ6 el conductismo como {mica alternati-
esquizofrenia o los trasrornos maniacodepresivos). El proce- va psicol6gica; a! igual que la reB.exologia sovietica, las uni-
so ha sido, por el contrario, inverso a lo que toda teoria dades de analisis del conductismo son variables objetivas
cientffica exige: establecer Ia teoria partiendo de los supues- (observables). Asi mismo, el condicionamienro (de forma
ros buenos resultados del tratamiento medico (por ejemplo similar que en Ia reB.exologia) se convirti6, mas que en un
farmacol6gico). Asi, por ejemplo, se ha postulado Ia teoria merodo de estudio, en un concepto central para explicar los
de Ia hiperactividad dopaminergica de Ia esquizofrenia pri- mecanismos de la conducta compleja (Kazdin, 1983). En
mordialmente sobre Ia base del relativo exiro terapeutico de cierto modo, pues, Watson parece ser el maximo responsable
los neurolepticos (estos inhiben Ia actividad dopaminergica) de que se consolidase en occidente un nuevo marco te6rico,
(vease Sandin, 1984). Sin embargo, emplear una estrategia centrado en Ia objetividad y el condicionamiento. Tambien
indirecta como esta (a nuestro juicio acientifica) podria lle- a partir de su trabajo pionero con Rosalie Rayner -enron-
varnos a graves errores (nadie afirma, por ejemplo, que el ces su esposa- (Watson y Rayner, 1920) se van a perfilar los
dolor de cabeza cr6nico se debe a un deficit de acido acetil cimientos del futuro modelo conductual del componamien-
salidlico, por el simple hecho de que Ia aspirina reduce o to anormal (inicialmente de Ia conducta neur6tica).
elimina dicho dolor). Las primeras formulaciones sobre Ia teoria conductual
de la conducta anormal se establecen a comienzos de Ia de-
cada de los sesenta en publicaciones como las de Wolpe
B. DESARROLLO Y PRINCIPIOS DE LA PERSPECTIVA (1958), Eysenck (1960a) y Jones (1960). Esros autores, que
CONDUCTUAL se centran basicamente en Ia explicaci6n de la conducta
neur6tica, establecen las bases de la nueva teoria, segun la
La perspectiva conductual supuso el establecimiento de una cualla conducta neur6tica consiste en habiros desadaptati-
reconceptuaci6n sobre Ia conducta alterada, sobre el diag- vos adquiridos mediante procesos de aprendizaje. Los auto-
n6stico y sobre Ia terapia. Es obligarorio afirmar que Ia res aportan evidencia experimental en apoyo de esta teoria.
constituci6n del modelo conductual (o conductista, en sus Durante esta primera etapa era habitual partir del experi-
origenes) sobre Ia conducta anormal corri6 paralelo a! desa- menro de Watson y Rayner (1920), ya que proporcionaba
rrollo de Ia modificaci6n de conducta (o terapia de conduc- una clara demostraci6n experimental, fundamentada en el
ta, como se denomin6 en Europa). Por tanto, un buen condicionamiento pavloviano, de Ia adquisici6n de una fo-
conocimienro sobre Ia hisroria de Ia modificaci6n de con- bia infantil. Rachman y Costello (1975 , p. 257) resumen en
ducta favoreceria Ia asimilaci6n de Ia perspectiva conductal los siguientes punros los aspectos esenciales de la teoria con-
de Ia psicopatologia. En este sentido, aconsejamos a! lector ductual de las fobias:
interesado las excelentes descripciones sobre el panorama de
Ia modificacion de conducta llevadas a cabo por Pelechano 1. Las fobias son respuestas aprendidas.
(1978, 1979) , Carrobles (1985) y Kazdin (1983,1991). 2. Los estfmulos f6bicos, simples o complejos, se desarro-
Si bien Ia base del modelo conductual se encuentra en el llan cuando se asocian temporal y espacialmente a un
desarrollo y aplicaci6n de los principios del aprendizaje !leva- estado de cosas que producen miedo.
do a cabo en Estados Unidos a partir de aurores como]. B. 3. Los estfmulos neurros que tienen relaci6n con Ia situa-
Watson (condicionamiento de respuestas emocionales), E. L. ci6n que produce miedo y/o tienen un impacto sobre la
Thorndike (acun6 el termino de << conductas instrumentales>> persona en esta situaci6n, desarrollarin cualidades f6bi-
y formul6la ley del efecto), C. L. Hall (variables intermedias cas con mayor probabilidad que los estfmulos debiles o
motivacionales, como Ia relevancia del impulso o drive), E. ajenos a Ia situaci6n.
C. Tolman (conductas intermedias intencionadas, como las 4. La repetici6n de Ia asociaci6n entre la situaci6n de mie-
cogniciones), 0. H. Mowrer (integraci6n clasico-operante) y do y los nuevos estfmulos f6bicos reforzara Ia fobia.
B. F. Skinner (maximo exponente de Ia aproximaci6n ope- 5. Las asociaciones entre situaciones de miedo muy intenso
rante; <<analisis experimental de Ia conducta>>), los antece- y estimulos neutros producirin con mayor probabilidad
dentes cientfficos mas remoras que han inB.uido de forma reacciones f6bicas.
Capitulo 2 Conceptos y mo delos en psicopatologla 49

:emontan 6. Se producira generalizacion del estfmulo fobico original riable intermedia) y !a asuncion de un modelo de
05), I. P. a otros esrfmulos de naturaleza similar. conductismo radical. Contrasta, por tanto, con otros enfo-
7). Noes ques mas flexibles (conductismo metodologico), tales como
s aporta- Rachman y Costello sugieren que todos y cada uno de los representados por Mowrer (1948) o por el grupo ingles
dexolo- esros puntos se basan en pruebas experimentales y parecen del Maudsley Hospital representado por Eysenck.
!83). coincidir con la experiencia clinica con terapia de conducta. Vemos, por tanto, que la perspectiva conductual se per-
psicolo- Asimismo, indican que << puede decirse con toda legitimidad fila segun tres importances focos de desarrollo: Sudafrica,
influen- que estas proposiciones se ven apoyadas por !a casi total vi- Inglaterra y Estados Unidos. Se evidencian tambien impor-
>nceptos gencia acumulada en !a investigacion sobre el proceso de tances diferencias entre el mas puro enfoque norteamerica-
mo teo- ap rendizaje>> (p. 257). no (analisis experimental de la conducra) y el enfoque
:onduc- El experimento de Watson y Rayner (1920) demostraba europeo (asume la parricipacion de variables intermedias
nalismo Ia importancia del condicionamiento pavlaviano en !a gene- introducidas por Hall o Mowrer, tales como el concepto de
rodo de sis y mantenimiento de las neurosis. El notable desarrollo, << impulso>>). El modelo europeo se centro mas en la conduc-
ternaci- producido durante los comienzos de los sesenta, de la terapia ta neurotica, mientras que el enfoque del analisis experimen-
las uni- de conducta en Inglaterra (fundamentalmente liderado por tal de !a conducta abordo tambien Ia conducta psicotica.
bjetivas Eysenck) y Surafrica (Lazarus, 1961; Wolpe, 1958) se baso Aparte de las notables diferencias que existen entre estos
forma en gran medida en !a aplicacion de los principios del condi- enfoques, se perfilan algunas caracteristicas propias de la
; en un cionamiento clasico, significado en las aportaciones crucia- perspectiva conductual y comunes a ambos. De entre esras
icar los les de aurores como Watson y Rayner (condicionamiento de caracterfsticas merecen citarse las siguientes:
3). En respuestas de miedo), M. C. Jones (descondicionamiento
onsable de reacciones de miedo) y 0. H. Mowrer y W. M. Mowrer 1. Objetividad. El modelo conducrual se basa en !a ob-
~6rico, (definieron !a enuresis en base a los principios del condicio- jetividad y la experimentacion. Contrasta con el modelo
mbien namienro pavloviano). Asi pues, no resulta extrano que Kaz- medico (fisiologico y psicodinamico) porque este ultimo se
~nron­ din (1983) afirme, en su monografia sobre Ia historia de !a ha centrado en gran medida en Ia introspeccion, !a intuicion
lar los modificacion de conducta, que Ia aplicacion de los princi- y !a especulacion. El modelo conducrual, en Iugar de cen-
mien- pios del aprendizaje a los problemas del comportamiento, trarse en especulaciones sobre posibles <<complejos>> o anor-
co mo fue demostrado por Watson, Rayner, Jones y los malidades de !a mente o del cerebra, se centra en los
Jctual Mowrer, proporciono !a presentacion de la modificacion de fenomenos objetivos, en relaciones causales entre los feno-
~a de- conducta; nosotros afiadidamos que esros aurores propor- menos ambientales y Ia conducta.
~olpe cionaron, asf mismo, Ia presentacion del modelo conductual 2. Los principios del aprendizaje como base tedrica. La
;, que de Ia psicoparologfa. conducta psicoparologica consiste basicamente en habiros
Hucra Asi como en Inglaterra, significado por el grupo de desadaptativos que han llegado a condicionarse a ciertos ti-
un Ia Eysenck, predomino !a orientacion basada primordialmente pos de esdmulos (bien por condicionamiento clasico, instru-
Jtati- en el condicionamiento clasico (infl.uencia predominance de mental o por ambos). Tales habitos constituyen los sfntomas
l Uto- Pavlov, y de los neoconductistas Mowrer y Hull), en Estados clfnicos y la propia conducta anormal (no existen causas
:orfa. Unidos !a modificacion de conducta y el concepto de com- subyacentes responsables de los sfntomas), y son generados
peri- portamiento anormal estuvo dominado por los principios de acuerdo con las !eyes y principios del aprendizaje. El tra-
naba del condicionamiento operance, sobre todo por el enorme tamiento de la conducta anormal, segun este modelo, debe
~n el influjo de los trabajos de Skinner. No pocos autores han basarse en !a aplicacion de los propios principios del apren-
l fo- destacado a Skinner como el autor con mayor impacto di- dizaje (terapia de conducta) para extinguir las conductas
h en recto sobre !a modificacion de conducta contemporanea indeseables.
:on- (Kazdin, 1991; Pelechano, 1979). A este respecto, Pelecha- 3. Rechazo del concepto de enfermedad. Puesro que el
no (1979, p. 429) dice lo siguiente: modelo conducrual no asume !a existencia de causas subya-
centes a los sintomas, rechaza igualmente el concepto de
El acercamiento skinneriano resulra, de entre rodos los
enfermedad. La teoria conductual entiende que el concepto
existenres, aquel que posee mayor numero de aplicacio-
rro- medico de enfermedad no es aplicable a los trastornos del
nes en Ia actualidad, y a pesar de Ia acusacion de parcia-
un comportamiento. La enuresis funcional, por ejemplo, es en-
lismo e ingenuidad que le atribuyen sus cdticos, no
existe, hoy por hoy, un modelo ciendfico denrro de la tendida por el modelo medico como un sintoma producido
ua- psicologfa del que pueda entresacarse mas . por otros problemas psicologicos (enfermedad) que tiene el
~Ia nino (p. ej., algun complejo reprimido); el modelo conduc-
bi- Skinner, ademas de defender y potenciar el aprendizaje rual entiende, en cambia, que la enuresis es en sf misma el
s0 instrumental, desarrollo sobre la base de este tipo de apren- problema, producida por un deficiente condicionamiento
dizaje un nuevo enfoque reorico y metodologico conocido del control de esffnteres.
Je- como <<analisis experimental de Ia conducta>>. La aplicacion 4. Aproximacion dimensional. Al rechazar el concepto
de este enfoque a !a conducta anormal, bien por el propio de enfermedad el modelo conductual rechaza igualmente la
so Skinner, bien por algunos de sus seguidores (como Lindsley, conceptuacion categorial de los trasrornos psicologicos pro-
ad 1960), supone grados maximos de experimentacion y obje- pia del modelo medico. Partiendo de la inexistencia de <<per-
tividad (se rechaza la consideracion de cualquier posible va- sonas enfermas mentalmente>>, no cabe establecer categorias
50 Manual de psicopatologia

de etiquetacion de Ia conducta anormal. Como alternativa de los esdmulos externos dejaria fuera del campo de estudio
al diagnostico medico tradicional se ha propuesto el deno- aspectos tan relevances como el pensamiento o Ia experien-
minado «diagnostico funcional de Ia conducta» (vease Cho- cia subjetiva en general. En principio, parece logico asumir
rot, 1986, y Fernandez- Ballesteros y Staats, 1992, para un que los sucesos externos poseen efectos diferenciales para los
analisis especffico sobre este problema). La perspectiva con- individuos en funcion de como estos los perciben y evaluan
ductual enciende que Ia clasificacion de Ia conducta anormal (Lazarus y Folkman 1984), los procesan y los recuerdan
debe hacerse segun dimensiones (por ejemplo, neuroticis- (vease mas adelance Ia perspectiva cognitiva). Elser humano
mo, psicoticismo, etc.; o bien , afecto, motivacion, emocion, no es simplemente un conjunto de reflejos condicionados;
inteligencia, etc.) en las que se sicuan los diferentes indivi- tambien es capaz de pensar. Gran parte de lo que observa-
duos. La conducta anormal, por tanto, se diferencia cuanti- mos, dice Beach (197 4), en la conducta de los pacientes y
tativamente de Ia normal, pero no cualitativamente (no es mucho de lo que ellos dicen, parece abogar por un enfasis
factible, pues, Ia etiquetacion). La anormalidad, dice Ey- mayor sobre <<cogniciones>> que sobre su conducta manifies-
senck (1983), no implica a personas que sufren de enferme- ta. Por otra parte, si bien los cambios conductuales pueden
dades mentales producidas por <<Causas>> definidas; implica originar cambios cognitivos, tambien parece ser cierto que
mas bien el funcionamiento defectuoso de ciertos sistemas hay muchos cambios conduccuales inducidos por cambios
psicologicos (dimensiones). en los procesos cognitivos. La conducta humana (tanto la
5. Relevancia de los facto res ambientales. Asi como el normal como la anormal) resulta ser demasiado compleja
modelo biologico insiste en la causacion organica (anoma- como para poder ser explicada unicamente sobre Ia base de
lias en el funcionamiento del sistema nervioso), y el modelo esdmulos y respuestas.
psicodinamico en Ia existencia de factores causales psicolo- Un problema que se ha observado es que la prictica de Ia
gicos subyacentes (traumas infanciles inconscientes, etc.), la modificacion de conducta no suele aplicar lo que la teoria
perspectiva conduccual considera que la causa de los trastor- predica; por ejemplo, mientras que los defensores de Ia mo-
nos comportamentales obedece a factores ambiencales que dificacion de conducta tendfan a rechazar los factores inter-
se han ido condicionando a craves de coda la experiencia del nos, ala hora de Ia practica muchos hadan alusion a causas
individuo (no unicamente por traumas durante Ia infancia). subyacentes (por ejemplo, Ia ansiedad como factor inductor
Esta orientacion ambientalista es extrema en el enfoque de sfntomas motores). Cuando el modelo conductual ape-
skinneriano. nas llevaba poco mas de media decada de existencia, surge Ia
6. Teoria cientifica. La teoria conductual ha sido pro- primera gran critica dentro de Ia pro pia perspectiva conduc-
puesta como una autentica teoria ciendfica. Ofrece una ex- tual por medio de la publicacion de Breger y McGaugh
plicacion parsimoniosa sobre las causas y el tratamiento (1965). En el fondo, Ia critica de escos aucores vino a reflejar
de Ia conducta anormal, sus variables han sido definidas de las discrepancias teoricas existences dentro de Ia enconces
forma objetiva y operacional, y las hipotesis pueden ser con- nueva teoria.
trastadas empfricamente (pueden ser verificadas o rechaza- Aparte de otras criticas vertidas sobre Ia modificacion de
das). Por otra parte, las relaciones e hipotesis que establece conducta, el articulo de Breger y McGaugh enfatiza la nece-
Ia teoria han sido suficientemente probadas de forma expe- sidad de una teoria que explique la conducta compleja que
rimental, asi como tambien se ha demostrado Ia superior implica factores internos (cognitivos) no reductibles a rela-
eficacia de la terapia basada en esta teoria, en comparacion ciones de estfmulo-respuesta (E-R). Los autores sugieren
con otros tipos de terapia existences hasta su aparicion (por que Ia teoria E-R aporta una base irreal para Ia terapia de
ejemplo, terapias farmacologicas, psicoterapias, etc.). conducta, ya que los terapeutas deben emplear constructos
no claramence definidos porIa teoria, como Ia imaginacion,
Ia fantasia, etc. Llamar respuestas a escos constructos, dicen
C. CR[TICAS A LA PERSPECTIVA CONDUCTUAL los autores, supone forzar Ia realidad para que concuerde
con una teoria del aprendizaje. Breger y McGaugh propu-
Aun cuando parece tratarse de una teoria sobre el compor- sieron como alternativa una << teoria de estrategia central>>.
tamiento anormal aparentemente perfecta, lo cierto es que En ella afirman que en Ia neurosis se aprenden una serie de
pronto se evidenciaron algunas deficiencias, sobre todo en estrategias centrales que guian Ia adaptacion del individuo a
relacion con los sectores mas radicales. Por ejemplo, la asun- su medio. Tal formulacion, que fue duramente rechazada
cion de que unicamente los faccores ambientales son res- por algunos autores (como Rachman y Eysenck, 1966), fue
ponsables de la conducta anormal se oponia a abundances aceptada parcial mente por otros (como Beach, 1974) . A jui-
datos empiricos indicatives de que ciertos trastornos (como cio de este ultimo autor, Ia orientacion cognitiva de Breger
Ia esquizofrenia) presentaban determinado grado de trans- y McGaugh, sin que suponga un enfoque alternativo dentro
mision hereditaria. Esta critica. no obstante, no afectaba a de Ia teoria conductual de las neurosis, si posee interes por
todos los enfoques conductuales (recordemos que Eysenck, enfatizar las deficiencias de los modelos mas convencionales
por e jemplo, siempre ha otorgado una gran importancia a de Ia teoria del aprendizaje como explicaciones comple-
los factores genecicos). tas de Ia conducta anormal, obligandonos a buscar explica-
Un tipo de cricica mas decerminante es el que se ha cen- ciones que se sustenten en procesos del pensamiento.
trado en el papel de las variables intermedias. Una focaliza- Ya desde sus comienzos se observa que el modelo con-
cion estricta en las consecuencias objetivamente verificables ductual no es un fenomeno uniforme. Algo semejante, diria
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologfa 5I

udio Kazdin (1983, 1991), ocurre con Ia modificacion de conduc- del modelo que, en algunos casos, conllevan ademas proce-
ien- ta. Mas bien parece tratarse de diversos enfoques conceptua- sos de reconcepruacion del mismo. En terminos generales, el
umtr les y merodologicos que valoran de forma diferente los marco reorico y metodologico acrual del modelo conductual,
a los conceptos mediacionales y las variables intervinientes. Sin al menos en Ia vertieme que implica de algun modo al con-
luan embargo, Ia necesidad de incluir variables mediacionales o dicionamienro pavloviano, es entendido en terminos mas
dan encubiertas parece insalvable (vease Pelechano, 1979). Aun complejos y de menor rigidez, tal y como se desprende del
rano asumiendo Ia existencia de planteamienros distantes, como moderno neocondicionamiento (vease Rachman, 1991).
dos; el mediacional de autores como Mowrer o Eysenck, y el ana- La rendencia acrual dominante en Ia perspectiva con-
rva- lisis experimental de la conducta de Skinner, Ia principal ductual es un reconocimiento creciente de Ia relevancia de
es y fuente de desestabilizacion del modelo conducrual como los procesos cognitivos, relevancia que ha sido significada
fasis alga monolitico ya fue apuntada por Breger y McGaugh: es previamente por los propios teoricos del aprendizaje (por
fies- Ia necesidad de incluir los procesos cognitivos como ele- ejemplo, Mackintosh, 1983; Rescorla, 1988). El camino
den mentos esenciales del modelo. Los propios representantes recorrido por el condicionamiento pavloviano es largo, y su
que del secror mediacional (por ejemplo Eysenck, 1979) son rango y Bexibilidad es muy superior al que se supuso en prin-
bios reacios a identificar los facrores cognirivos como compo- cipia. El condicionamiento puede ocurrir incluso cuando
o Ia nenres centrales del modelo conducrual del comportamien- los esrimulos esran separados en el espacio yen el riempo; se
Jeja to anormal. Sin embargo, no pocos autores han hecho puede producir condicionamiento no solo a esrimulos dis-
e de hincapie en Ia necesidad de incluir tal tipo de facrores, ya crews, sino tambien a relaciones absrracras entre dos o mas
que muchos trasrornos psicologicos consisten, en sf mismos, esrimulos. El condicionamiento es un proceso altamente
le Ia en problemas cognitivos, tales como las obsesiones, las in- flexible y funcional (Rachman, 1991). Progresivamenre
oria terpreraciones inapropiadas de Ia realidad, los pensamienros se ha ido modificando en direcciones que le unen cada vez
no- il6gicos o los trastornos de la percepcion (p. ej., las alucina- de forma mas esrrecha con Ia psicologia cogniriva. Mas que
ter- ciones). centrarse en asociaciones de conrigiiidad entre esrimulos,
1sas enfatiza relaciones de informacion (por ejemplo, aprendizaje
:tor de relaciones entre eventos).
pe- D. DIRECCIONES ACTUALES La asuncion de que el condicionamienro pavloviano im-
e Ia plica Ia presencia de facrores cognirivos no es nueva en ab-
Tal vez nos gusraria contar con un unico enfoque conduc- soluto (tambien en el condicionamienro operanre se han
tual que fuese capaz de articular las bases psicoparologicas reconocido los fenomenos cognitivos, tal como ocurre, por
de los diferentes rrasrornos psicologicos. La realidad, no ejemplo, en el concepto de <<autoconrroh>). Recordemos que
obstante, es algo diferente. Acrualmente conviven varias ya Tolman reconocio Ia importancia de Ia cognicion en el
orientaciones conductuales. Tres de elias ocupan un Iugar aprendizaje al sugerir que lo que se aprende son estrategias
de prominente: 1) Ia mediacional (clasica o clasica/operante); cognitivas; rambien Pavlov posrulo el denominado segundo
ce- 2) Ia operante o analisis experimental de la conducra, y 3) Ia sistema de senales para referirse a! condicionamiento seman-
ue conducrual-cognitiva. Las dos primeras se centran priorita- tico, esto es, al condicionamienro sin contacro directo
Ia- riamente en faceras observables de Ia conducta (relaciones con el estimulo incondicionado, o a lo que actualmenre se
en entre esrimulos y respuesras), mientras que Ia tercera lo ha- entiende en terminos de paradigmas E-E (asociaciones es-
de ce expliciramente en los procesos cognitivos (percepci6n e rimulo-esrfmulo) en Iugar del clasico E-R (asociaciones
jOS interpretacion de los evenros externos e internos) y su inte- esrimulo-respuesta) (vease Rescorla y Wagner, 1972). Tam-
n, racci6n con el comportamiento. A veces, Ia teoria del apren- poco son nuevas las orientaciones teoricas conducruales so-
dizaje social (Bandura, 1977) ha sido concepruada como bre el comportamienro anormal que incluyen concepros
de intermedia e imegradora de las posiciones mediacionall cognirivos diversos como elementos cenrrales de Ia misma
u- operance y cogniriva (vease Franks, 1991), ya que conside- (por ejemplo, Abramson, Seligman yTeasdale, 1978; Bandu-
) ), ra como elementos centrales tanto las respuestas observables ra, 1969; Breger y McGaugh, 1965; Reiss, 1980; Seligman
ie como los procesos cognirivos. y Johnston, 1973). No obstante, en el momenta presenre el
a La explicacion de Ia conducra anormal en terminos del modelo conducrual atraviesa un estado de expansion cogni-
la aprendizaje no puede considerarse como algo esrarico, ya tivista. Esro no significa suponer un cambia de paradigma,
que con el paso del tiempo ha experimemado cominuas ac- ya que Ia base en Ia que se apoya, el neocondicionamiento,
rualizaciones y reformulaciones. La reoria de Ia preparaci6n sirve como marco reorico apropiado para dar cuenra de las
er Ohman, 1986; Seligman, 1971), Ia inclusion de la ley de nuevas exigencias cognitivistas (inclusion de concepros
lo incubacion (vease Chorot, 1989; Eysenck, 1985; Sandin, mediacionales cognirivos y privados, como expecrarivas, me-
)[ Chorot y Fernandez Trespalacios, 1989), Ia teoria pavlovia- moria, atencion, imaginacion, pensamienros, percepcion,
:s na de expecrativas del miedo (Reiss, 1980), Ia implicacion evaluacion, ere.) (vease Rachman, 1991; Rescorla, 1988;
psicoparologica del denominado <<condicionamiento evalua- Rescorla yWagner, 1972). Como sugiere Rachman (1991),
rivo>> (Levey y Martin, 1987), Ia reevaluacion cognitiva del Ia nueva oriemacion del condicionamienro (el neocondicio-
esrfmulo incondicionado (Davey, 1989), o Ia consideracion namienro) no consisre en un mero ejercicio de descrediro de
espedfica de las diferencias individuales de vulnerabilidad las explicaciones clasicas, sino que trata de inregrar nuevos
(Eysenck, 1979), son ejemplos de mejoras o acrualizaciones fenomenos que han sido descubiertos y que permiren, a su
52 Manual de psicopatologfa

vez, nuevas predicciones y explicaciones que no son posibles considerar sus planteamientos como algo mas que meras pi-
desde el mero aprendizaje asociarivo . La simple contigiiidad ruetas mentalistas. A todo ello comribuyo ademas el auge de
es insuficiente; la informacion es esencial (el condicio- la psicologia conductisra, que siempre se caracterizo por sus
namiento implica aprender relaciones de informacion entre anclajes empiricos y su incansable busqueda de soluciones
estfmulos). Como diria Rescorla (1988), el condicionamien- l!tiles y practicables para los problemas que plameaba la
to pavloviano no es un proceso estupido mediante el cual el conducta anormal. Pero en la decada de los cincuenta estaba
organismo establece asociaciones «ala fuerza>>entre estfmu- lisco el escenario para que la psicologia retomase sus amiguas
los que tienden a concurrir en el espacio yen el tiempo, sino antorchas. Con el abandono relativo del positivismo, hasta
que mas bien es un buscador de informacion, que usa rela- entonces considerado como Ia unica via posible para Ia cien-
ciones logicas y perceprivas entre los eventos para formar cia, el enfasis en un comexto mas relative del descubrimiento
una representacion sofisricada del mundo. cientifico, y la puesta en duda de la prepotencia del contex-
El camino delmodelo conductual hacia una «cognitivi- to de la justificacion, muchos psicologos comenzaron a
zacion » riene el inconveniente de salirse de la via metodolo- considerar seriameme la posibilidad de que sus observacio-
gica original caracterizada por el objetivismo. Sin embargo, nes no fueran tan «objerivas>> como se podia pensar, sino que
el rechazo de los fenomenos cognitivos, al mas puro estilo estaban bajo Ia influencia de aspectos tan imprecisos como
watsoniano o skinneriano, conduciria a un modelo obsoleto sus propias intenciones, motivaciones, deseos e, incluso, teo-
incapaz de explicar los problemas psicologicos complejos. El rias implicitas sobre que era digno de ser observado y que no
hecho de que el modelo conductual se haga mas cognitive a (Belloch, 1987). Como dijo Pinillos (1985), entre la reali-
medida que progresa en la misma direccion la propia teoria dad y la forma en que esta se nos hace preseme en Ia obser-
del aprendizaje, no significa otra cosa que seguir la tradicion vacion, hay una mediacion subjetiva que se conviene ya en
de la psicologia cientifica. Sin embargo, cuando en lugar de dificilmente eludible. Asi, en 1980 George A. Miller escri-
asumir un cognitivismo metodologico existe una adhesion bia: «Creo que la conciencia es el problema constitutive de
al cognitivismo epistemologico, el problema reviste notas la psicologia. Es decir, me deja insatisfecho un psicologo que
diferentes ya que en cierto modo significaria un cierto cam- ignora la conciencia, igual que me sucederia con un biologo
bio en el objeto de Ia propia psicopatologia. Si bien actual- que ignorase la vida o un fisico que ignorase la materia o la
mente aun no existe un claro acuerdo sobre esta cuestion, lo energia».
cierto es que algunos autores parecen adherirse a esta segun- Si nos preguntamos por los antecedentes mas recientes
da alternativa, situando los procesos cognitivos como centro de este modo de hacer y entender Ia ciencia psicologica, es
de los contenidos y funcionamiento de los procesos psico- decir, si hacemos un pequefio recuento historico, no queda
patologicos. Es necesario , por tanto, que veamos los aspec- mas remedio que referirse a un conjunto de hitos importan-
tos mas relevantes de la perspectiva cognitiva. tes: la publicacion en 1937 del famoso articulo de Turing
sobre los <mumeros computables>> y su propuesta de una rna-
quina computadora universal; el articulo de McCulloch y
VI. EL MODELO COGNITIVO Pitts de 1943, sobre la aplicacion del cilculo logico al estu-
dio de la actividad nerviosa superior; la publicacion, ram-
A. ANTECEDENTES HISTORICOS bien en 1943, del trabajo de Winer, Rosenthal y Bigelow, en
el que se aplican y/o se extienden las ideas de servomeca-
El actual modelo cognitive de la psicologia no es, desde lue- nismo al sistema nervioso central; las contribuciones de
go, nuevo en la historia psicologica. Como dijo Delclaux Shannon y Weber a la teoria de la comunicacion y Ia infor-
(1982), esta orientacion ha existido desde siempre en la psi- macion; el desarrollo de Ia teoria general de sistemas de Von
cologia, pues el estudio de la actividad mental y de la con- Bertalanffy; Ia invencion de los primeros ordenadores por
ciencia, temas centrales en Ia psicologia cognitiva actual, Polya, Von Numann, Aiken o Minsky, entre otros. En pala-
fueron para W Wundt y W James los objetos constitutivos bras de Delclaux, <<a lo largo de los afios treinta y principios
de la investigacion psicologica. Del mismo modo, autores de los cuarenta, se va produciendo un cambio de perspecti-
como Ebbinghaus, Donders o Bartlett manifestaron un inte- va desde la vision analitica de Ia ciencia, hacia una vision
res preferente por la cognicion y sus procesos, es decir, por los mas sistemica e integradora de los distintos componentes de
fenomenos psicologicos relacionados con percibir, atender, cualquier proceso. Tal cambio se puede seiialar en base a
memorizar, recordar y pensar. En definitiva, se preocuparon algunos aspectos tales como el desarrollo de la teoria de la
por los procesos mentales superiores del individuo; y de ellos informacion, Ia idea de la retroalimentacion negativa, la po-
se ocupa hoy -en mayor medida que otras perspectivas, mo- sibilidad de manejar algoritmos, asi como la teoria general
delos o paradigmas psicologicos- la psicologia cognitiva. de sistemas como contraposicion a la idea heredada del po-
Durante al menos tres decadas, desde los afios veinte has- sitivismo del analisis por la sintesis>>(Delclaux, 1982, p. 25).
ta los cincuenta, la psicologia cientffica margino el estudio Como este mismo autor nos recuerda, en 1956 se reu-
de estos temas debido entre otras cosas ala pobreza y esca- nen en Dartmouth un grupo de cientificos para tratar sobre
sez de resultados obrenidos, a las dificultades para su repe- la posibilidad del comportamiento inteligente en maquinas.
ticion 0 verificacion, a la imprecision de sus metodos de Allen Newell y Herbert Simon, dos desconocidos por aquel
investigacion y a las dificultades para encontrar referemes entonces para la psicologia, acudieron a esa reunion con un
empiricos y aplicaciones pdcticas que, al cabo, permitieran programa de ordenador que simulaba operaciones similares
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 53

meras pi- a las que podia realizar una persona cuando pensaba. Este gia, en donde las variables motivacionales y las diferencias
auge de hecho iba a cambiar radicalmenre el panorama de la investi- individuales no pueden ser explicadas recurriendo exclusi-
por sus gacion en psicologia, porque consiguio demostrar que era vamente a Ia analogia mente-ordenador, tal y como se plan-
uciones posible estudiar los procesos mentales (imernos) a traves de teaba desde la perspectiva del Pl.
neaba Ia su simulacion exterior. Finalmente, frente a Ia analogia del
a estaba comportamiento animal, defendida por el conductismo, se
ntiguas desarrollaba aqui la analogia funcional del ordenador, que B. DESARROLLOS POSTERIORES
0, hasta
iba a ser esgrimida como garantfa de cienrificidad por el
a cien- procesamiento de informacion (PI), el cual a su vez iba a A Ia luz de lo que acabamos de comenrar, noes de extrafi.ar
miento erigirse como el movimienro o paradigma mas visible de la que la actual psicologia cognitiva haya ido ampliando sus
conrex- nueva psicologia cognitiva (De Vega, 1984). marcos de referencia mas alia de su casi exclusiva fijacion
aron a Junto a! desarrollo de las ciencias de Ia computaci6n, De inicial en el PI. Asi, y por poner un ejemplo significativo, la
rvacio- Vega (1984) senala ademas como antecedente imporranre el denominada «cognicion social» (o psicologia social cogniti-
moque desarrollo de la moderna psicolingiiistica, cuyo nacimiento va) resulta un marco de trabajo imprescindible para el psi-
s como oficial puede fecharse en 1951 en Ia Universidad de Cornell copatologo, puesto que si pretende comprender como y por
o, teo- en donde se desarrollo un seminario inrerdisciplinar sobre que se producen los problemas y anomalfas que presentan
que no lenguaje, con Ia participacion de psicoiogos y lingiiistas. las personas, no puede olvidar que estas son, ante todo, seres
a reali- Pero serfa un poco mas tarde, con la publicacion en 1957 de sociales. Es decir, estudiar como se registran, elaboran y re-
obser- Syntactic Structures de Chomsky, cuando se produjo la ver- cuperan los estfmulos sociales , tales como Ia informacion
ya en dadera revolucion en este campo. La propuesta de una gra- acerca de uno mismo y de los demas, y cuales son los conte-
escri- matica transformacional, radicalmenre opuesta a Ia hasta nidos de esos estfmulos, constituyen sin duda objetivos im-
~vo de enronces dominance gramatica asociativa y lineal de los portances para nuestra disciplina.
~o que
conductistas, implicaba que el lenguaje se podia estudiar Por otro !ado, y como senala Brewin (1990), la idea de
i61ogo <<como un dispositivo de competencia, que incluye un con- que los procesos mentales intervienen entre los estfmulos y
Ia o Ia junto de reglas de reescritura de simbolos, capaz de generar las respuestas tiene un claro referente historico en la psico-
todas las frases gramaticales dellenguaje natural» (De Vega, logia de Ia Gestalt. Los planteamientos de este movimien-
ientes 1984, p. 29). La teo ria de Chomsky fue inmediatamenre to europeo de los afi.os veinte influyeron decisivamente no
ca, es aceptada por Ia nacienre psicologia cognitiva, y actualmenre solo en el ambito de la percepcion de los objetos en el mun-
]Ueda los lingiiistas poschomskyanos manrienen estrechas relacio- do ffsico, sino que alcanza tambien a la percepcion de los
nan- nes disciplinares con los psicologos cognitivos interesados objetos sociales. A partir de aqui es posible entender como,
lfing en el estudio dellenguaje yen Ia inreligencia artificiaL a pesar del dominio conductista, psicologos sociales como
ma- Por fin, en 1960 Miller, Galanrer y Pribram publican Lewin, Heider o Festinger enfatizaban en sus investigacio-
ch y Plans and the Structure ofBehavior, que hoy puede ser consi- nes y sus modelos teoricos Ia importancia de Ia percepci6n
:stu- derado como un autentico manifiesto fundacional de Ia psi- consciente y de su evaluacion a la hora de explicar el compor-
i<!m- cologia cognitiva, y muy especialmenre del PI, de similar tamiento humano. Estos teoricos aludian a concepros tan
r, en alcance al Behaviorism de Watson, publicado por vez pri- mentalistas y, desde luego, tan alejados del conductismo de
eca- mera en 1920, considerado como el manifiesto de Ia psico- su epoca, como los de «expectativa>>, «nivel de aspiracion>>,
de logia conductista. Miller y sus colegas desarrollan Ia analogia «balance>>, «consistencia>>, «atribucion causal» o «disonancia
for- menre-ordenador que incluye conceptos menralistas tales cognitiva>>. Ninguno de estos conceptos posee una corres-
ion como «imagenes mentales», «planes>>, «metas>>, «estructu- pondencia univoca y directa con el comportamiento obser-
por ras>>, «estrategias>>, etc. La analogia permitfa, ademas, admi- vable, pero son procesos hipoteticos que permiten explicar
tla- tir que el cerebro es, ante todo, un dispositivo capaz de ese comportamiento. Es decir, no podemos observar direc-
lOS tratar con informacion, y no algo que sirve unicamente para tamente las expectativas que tiene una persona ante un
:ti- responder a ciertos tipos de estfmulos. El reconocimiento de determinado problema social, o que atribuciones causales
6n esta posibilidad abrfa el camino para que los psicologos pu- esta realizando sobre la contestacion que su amigo le da a
de dieran investigar sobre las represenraciones inrernas, sin ne- una pregunta cualquiera, o al menos no podemos observar
a cesidad de recurrir a marcos de referencia neurologicos o estos aspectos del mismo modo que observamos si una perso-
Ia bioquimicos, ya que independientemente de su naturaleza na tiembla o cierra los ojos a! enfrentarse a un problema o al
0-
ffsica, esas represenraciones internas podian comenzar a ser mirar un cuadro. Actualmente, planteamienros clinicos tan
al explicadas en terminos del tipo y Ia canridad de informa- importances como los del aprendizaje social de Bandura, o
cion que contenian (Williams, Watts, MacLeod y Mathews, las teorfas sobre Ia indefension de Abramson y sus colegas,
1988, p. 15). Con to do , Ia analogi a, aun siendo solamenre o las de Beck y su grupo sobre los trastornos emocionales,
funcional, no dejaba de ser tambien excesivamente forma- tienen importantes deudas con rodos aquellos psicologos
lista, por lo que se iba a enfrentar con no pocas dificultades sociales, que introdujeron ideas y conceptos tan nucleares
para traducir o trasladar los hallazgos e hipotesis generadas como los de expectativas, atribuciones, valores y creencias,
en el contexro dellaboratorio y del analisis formal, a Ia vida sin los cuales serfa muy diffcil explicar muchos cuadros psi-
real. Y estas dificultades son especialmente relevantes en copatologicos, como se vera en posteriores capitulos de este
ambitos como el que aqui nos interasa, el de Ia psicopatolo- libro.
54 Manual de psicopatologia

Orra disciplina no menos imporranre para Ia psicologia dudable que el psic6logo cogmnvo uriliza un conjunto de
y la psicoparologia cognirivas es, sin duda, Ia psicologia de modelos y, consecuenremenre, maneja una serie de conceptos
Ia personalidad, especialmente Ia que deriva de los planrea- y terminos que de algun modo le idenrifican como parricipan-
mi enros que, en los afios cincuenra, defendi6 George A. te de esta orientaci6n psicol6gica. Por ello, en el apartado si-
Kelly sobre los sistemas de consrrucros personales con los guiente se explicitan los conceptos basicos mas habitualmenre
que las perso nas caregorizamos el mundo , interpretamos manejados en psicopatologia cognitiva.
los evenros que en ei suceden y elaboramos predicciones . A
parrir de aqui, y no de los planteamienros derivados del PI,
es posible enrender Ia actual consideraci6n de los rasgos de C. CONCEPTOS BASICOS
personalidad como caregorias cognitivas, o los estudios so-
bre los esrilos y dimensiones cognitivas, los planteamienros En su senrido mas generico, el termino psicologia cognitiva
sobre la consrrucci6n social de Ia personalidad (ligados, implica un conjunro de contenidos que son los que guian la
como se puede suponer, a los desarrollos de la psicologfa investigaci6n . Esos conrenidos hacen referencia, como es
social cognitiva) , o la reviralizaci6n de las investigaciones 16gico, a Ia cognici6n, es decir, Ia actividad mental humana
sobre el si mismo y los procesos cognitivos involucrados en y sus producros, o sea, al conocimiento. Implica la consi-
su adquisici6n y desarrollo (Belloch, 1989; Belloch y Mira, deraci6n del hombre como ser auroconsciente, activo y
1984; Hampson, 1982; Mir6 y Belloch, 1990). El replan- responsable que no se haya inexorablemenre ligado a los
teamienro de esros temas desde Ia perspectiva cognitiva, condicionantes ambienrales ni a la lucha por la mera adap-
tanto la derivada del PI, como Ia heredera de Kelly, o la raci6n pasiva al medio, por la supervivencia. Unser que bus-
deudora de los primeros psic6logos sociales, ha supuesto ca activamente conocimiento y que, por lo tanto, se halla en
una verdadera revoluci6n en el ambito de Ia personalidad un proceso consrante de autoconsrrucci6n , que hace planes,
que h a tenido su reflejo en Ia psicopatologia, en temas tales tiene objerivos, riene recuerdos, y no puede librarse de
como Ia psicoparologia del si mismo o los delirios, o teorias cierros sesgos y prejuicios ala hora de realizar su propia ela-
ran influyentes a nivel terapeutico y de invesrigaci6n como boraci6n de la realidad. Implica, por tanto, rambien la acep-
las de Beck (1967, 1976) y Ellis (1962) sobre la ansiedad y raci6n del supuesto de que los procesos de busqueda y
Ia depresi6n, tal y como se vera en posteriores capitulos. rransformaci6n de la informacion operan sobre representa-
No menos importanre es el nuevo rratamienro que desde ciones internas de la realidad. Conlleva la idea de que es
la psicologfa cognitiva se ha dado a! amplio y complejo posible elaborar modelos que expliquen la organizaci6n es-
campo de las emociones y los afecros, especialmente por au- rrucrural y funcional de las diferentes fases y mementos im-
rores como, Schachter, Weiner y, sobre rodo, Lazarus. Las plicados en el procesamiento.
teorfas cognitivas sobre la emoci6n parten del supuesro de La psicologfa cognitiva recurre ala utilizaci6n preferente
que rodo estimulo o situaci6n debe ser primero idenrifica- de la metodologfa propia de Ia psicologfa experimental
do, reconocido y clasificado antes de que pueda ser evaluado como base para establecer inferencias sobre los procesos de
y de que suscire o active una respuesta emocional. En con- conocimiento, parriendo de datos comporramentales, infor-
secuencia, la cognici6n es una condici6n necesariamente mes inrrospectivos, regisrros psicofisiol6gicos y, en fin, rodo
previa a Ia elicitaci6n de una emoci6n. Ahora bien: la reali- el arsenal de datos de que se puede hoy disponer en psicolo-
zaci6n que una persona haga de una tarea que no evoca nin- gia (veanse, por ejemplo, para una exposicion mas detallada,
guna emoci6n parricular (como por ejemplo, derectar Ia De Vega, 1984; Eysenck, 1988; Eysenck y Keane, 1990).
aparici6n de un estimulo luminoso en una pantalla), sera Pero no renuncia tampoco al recurso de metodologfas mas
cualitarivamenre diferente de la que esa misma persona hara << blandas>>, tales como las que proporciona la psicologfa so-
si la naruraleza de los estimulos involucrados en Ia rarea cial o Ia psicologia de la personalidad. A conrinuaci6n exa-
conlleva o provoca algt'tn significado emocional, previamen- minaremos algunos concepros de frecuente utilizaci6n en
te almacenado en la memoria (por ejemplo, cuando los es- Psicologia cognitiva que resultan de especial interes para Ia
timulos son rasgos de personalidad y ala persona se le pide investigaci6n psicoparol6gica. Seguiremos para ello el es-
que decida si le describen o no). Este tipo de planteamienros quema propuesto por Williams y sus colaboradores (1988).
ha recibido muchas criticas, ya que convierre a las emocio-
nes y los afecros en un proceso mas de conocimienro, secun-
dario a otros tales como la atenci6n, Ia percepci6n o la 1. Limitaciones en Ia capacidad de procesamiento
memoria. Sobre rodo ello volveremos mas adelanre y se rra-
tara mas extensamenre en capitulos posteriores. El cerebro humano es conceptualizado como un sistema de
Con todo lo dicho hasta aqui, es evidente que el ambito de capacidad limitada. Las limitaciones de capacidad han sido
lo que se enriende hoy por psicologia cogniriva no se restringe a su vez definidas segun diferentes conceptos, entre los cua-
al paradigma del PI, aunque es evidenre que esre sigue siendo les destaca Ia opci6n de que los procesos cognirivos necesi-
uno de sus pilares fundacionales fundamentales. Sin embargo, tan disponer de cierros recursos para funcionar, o si se
esra multiplicidad de contenidos y opciones convierre en muy prefiere, que requieren «esfuerzo>> (Kahneman, 1973; Kahne-
problematica Ia consideraci6n de Ia psicologfa cognitiva como man yTreisman, 1984; Shiffrin, 1976). Tanto las caracreris-
un paradigma o modelo unitario (vease Brewin, 1990; In- ticas de Ia persona como las de la tarea a realizar, o la
gram, 1986; Williams y cols. 1988) . De todos modos, es in- situaci6n a resolver, dererminan Ia cantidad de esfuerzo o
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 55

mode los recursos que sed.n necesarios para una adecuada ejecu- 3. Eta pas de procesamiento
1eepros ci6n. Asf pues, normalmente consumimos menos recursos
cipan- cognitivos -necesitamos menos capacidad- para contar las De lo dicho hasta aqui se deduce que Ia mente humana es
ado si- equis que aparecen en una hoja escrita, que para resolver un un sistema de capacidad limitada disefiado para procesar
lmente problema de estadistica. unicamente (o fundamenralmente) los aspecros mas rele-
Algunos invesrigadores han definido las limitaciones de vances de Ia informacion que lees accesible. Pero nada se ha
capacidad como una consecuencia o resultado de nuesrras dicho de como se produce ese procesamiento. Es decir, he-
dificultades para coordinar, o para ejecutar al mismo tiem- mos hablado de aspectos estructurales (la mente como un
po, procesos cognitivos diferentes (Hirst y Kalmar, 1987; sistema de capacidad limitada que seve obligado a seleccio-
Spelke, Hirst y Neisser, 1976). En el ambito psicopatologi- nar), pero no de los procesuales (como y que se selecciona).
;nitiva co se ha apelado a este supuesto para explicar la deficiente Desde el PI se han propuesto distintos modelos para expli-
tfan la acruacion de algunos pacientes en la realizacion de tareas car los muy diversos tipos de actividad cognitiva. A pesar de
mo es sencillas, como Ia tarea de deteccion de sefiales simples del sus diferencias, todos comparten algunas caracteristicas,
!mana ejemplo anterior (contar equis). Para realizar esta tarea es como las que vamos a comentar.
:onsi- preciso prestar atencion (consciente) y concenrrarse, lo que Todos los modelos intentan identificar cuales son los
ivo y implica entre otras cosas desatender a otras fuentes de es- subprocesos mas simples en los que se puede descomponer
a los timulacion diferentes, que actuarian como distractores; asi- un proceso complejo; por ejemplo, cuiles son los pasos o
adap- mismo, la presencia de ciertos sintomas (como por ejemplo, actividades cognitivas que se producen para que podamos
e bus- las dificultades para concentrarse en algo concreto o para recordar algun suceso, o para construir Ia imagen mental de
Ila en seguir el curso del propio pensamiento) se explicarian alu- un centauro. El paso siguiente suele consistir en elaborar
lanes, diendo a la existencia de una limitacion basica en Ia capaci- hipotesis plausibles y verificables acerca de como esran orga-
;e de dad para procesar informacion. Esa limitacion tendria a su nizados esos subprocesos. Yes aquf donde casi siempre apa-
a ela- vez origen en muy diversas fuentes, entre las cuales caben recen las mayores diferencias entre los diversos modelos: los
acep- desde las alteraciones neurologicas de muy variada etiologia, mas sencillos posrulan que los mencionados subprocesos
;da y hasta Ia existencia de una especie de «Saturacion>> de Ia capa- son en realidad etapas o fases de procesamiento, indepen-
enra- cidad cognitiva, relacionada con conflictos emocionales, dientes entre si, lineales y secuenciales, esto es, que una vez
e es problemas personales, etc., que estarian acaparando Ia ma- acabada una, comienza Ia siguiente. Segun estos modelos,
n es- yor pane de la capacidad del sistema. cada una de las etapas recibira informacion de Ia anterior,
sim- realizara ciertas rransformaciones sobre ella y dara Iugar a
un output, que sera recogido por Ia subsiguiente etapa, que
;enre 2. Procesamiento selectivo a su vez reobrara sobre Ia informacion recogida, y asi suce-
:nral sivamente. Uno de los arractivos mas importantes de estos
Js de Ligado al hecho de que nuesrra mente tiene una capacidad modelos es el de que permiten averiguar cuiles son los com-
lfor- limitada, nos encontramos con que selecciona ciertos esrimu- ponentes basicos, y cuales sus invariantes, de los procesos
todo los, siruaciones o tareas, y ala vez elimina o ignora otras que, que forman la actividad mental. Se supone que si se pu-
:olo- de ser tenidas en cuenta, podrian penurbar la correcta reali- dieran identificar exhaustivamcnte todos y cada uno de los
ada, zacion de las «elegidas>>, al entrar en competicion unas con subcomponentes de cada proceso, seria factible entonces
90). orras. Por ejemplo, el tipo y cantidad de informacion que elaborar modelos mas complejos cuya mision seria, en el
mas seleccionamos para resolver un problema complejo de esta- fondo, la de «montar>> o unir unos elementos con orros, del
h o- dfstica es diferente del que seleccionamos cuando esramos mismo modo que se construye un circuito electrico comple-
exa- manteniendo una conversacion inrrascendente en una cafe- jo partiendo de elementos elecrricos simples.
t en teria. Este estilo de procesamiento se ha rotulado con el ter- Como explican Williams y cols. (1988), a partir de los
·ala mino de «atencion selectiva>>, y se han propuesto bastantes afios setenta una gran parte de Ia investigacion se dedico a
es- modelos experimentales que proporcionan explicaciones de identificar las etapas que componen el procesamiento, y que
BS). como se produce la seleccion. Las razones por las cuales una se suponia estaban «por debajo>> de las operaciones y proce-
persona selecciona ciertas informaciones y al mismo tiempo sos cognitivos mas complejos. Surgieron asi dos tipos de
no selecciona orras, al menos de modo consciente, son de modelos complementarios: los modelos que postulaban pre-
muy diversa indole y constituyen una fuenre imponante ferentemente una metodologia aditiva y los que utilizan otra
de datos para la psicopatologfa, como se vera en los capftu- basada en Ia susrraccion (Pachella, 1974; Sternberg, 1969).
de los dedicados a los trastornos afectivos y emocionales y a las Mas tarde, R. ]. Sternberg (1977) incluyo, ademas de lame-
ido esquizofrenias. Orra cosa diferente, como veremos tambien todologfa susrractiva, mediciones sobre las diferencias indi-
a- mas adelanre, es que Ia ausencia de seleccion consciente im- viduales que se producen en el tiempo que cada persona
esi~ requiere para realizar una tarea. Este tipo de modelos ha
plique siempre que no se regisrre informacion: la existencia
se de un esrilo de procesamiento no consciente de informacion, recibido mulritud de criticas, cenrradas sobre todo en su ex-
que en muchos casos actua paralelamente a! procesamiento cesiva simplicidad a la hora de caracterizar al «procesador
ylo seleccion consciente, indica que nuesrra mente es capaz humano>> . Actualmente, los reoricos que siguen investigando
Ia de registrar y elaborar mucha mas informacion de Ia que, sobre los supuesros de las etapas de procesamiento plan-
0 aparentemente, podria esperarse. tean el sistema cognitivo como un conjunto de modulos de
56 Manual de psicopatologia

procesamiento, cada uno de los cuales esta dedicado, sobre de, como ya hemos comentado, de que se hayan completado
todo , a realizar un tipo especial de transformaciones. Algu- con exito las tareas de las fases anteriores. Es decir, que las
nos modulos reciben informacion directamente del entor- fases o etapas son contingentes unas con otras. Sin embargo,
no, del ambiente, mientras que otros Ia reciben de otros varios teoricos cuestionaron que Ia realizacion completa de
modulos. Algunos de ellos son «cognitivamente impenetra- una fase fuera condicion necesaria para que se iniciara otra.
bles>>, es decir, estan de algt'm modo involucrados con Ia es- Plantearon como posibilidad alternativa Ia de que los resul-
tructura del sf mismo, mientras que otros podrian estar bajo tados -el output- de un proceso concreto de una etapa
control voluntario y/o intencional. Ademas, el modo en que eran continuamente accesibles para los demas (Norman y
esos modulos se organizan a Ia hora de realizar una tarea es- Bobrow, 1975; Posner y McLeod, 1982). Si esto fuera asi,
pedfica es bastante mas complejo que el que se postulaba en significarfa que una etapa de procesamiento comenzarfa an-
los primeros modelos lineales. tes de que Ia anterior hubiera finalizado y, lo que es mas
De todos modos, y a pesar de que siguen siendo modelos importante, utilizando o teniendo en cuenta el output que,
utiles a Ia hora de explorar los diferentes componentes y hasta ese momento, hubiera producido la anterior. Esto im-
subprocesos involucrados en una actividad mental determi- plicaria ademas que todas las etapas serian operativas, o es-
nada, plantean serias limitaciones a Ia hora de explicar Ia tarfan funcionando, simultdneamente.
complejidad de Ia organizacion mental humana. En pane, En definitiva, las operaciones que se realizan en diferen-
estas limitaciones son las que dieron pie a Ia aparicion de tes etapas de procesamiento estan bajo Ia influencia cualita-
otro tipo de supuestos como el que vemos a continuacion. tiva -y no solo cuantitativa, como proponfanla metodologia
susrractiva y Ia de facto res aditivos- de los resultados que se
esdn produciendo en otras etapas anteriores o previas. Pero
4. Procesamiento en paralelo
ademas, esto nos lleva a otra consideracion: puesto que Ia
actividad cognitiva no consiste en una respuesta simple-
Sabemos que Ia mente humana es capaz de realizar varias
mente pasiva a un input, parece mas oportuno pensar que
tareas a Ia vez y, ademas, hacerlas correctamente. En los mo-
tam bien se producira un efecto de feedback entre las ultimas
delos anteriores se partfa del supuesto de Ia serialidad, es
etapas y las primeras. Es decir, que Ia actividad cognitiva
decir, que Ia realizacion de algo depende de lo que antes se
tiene unas metas que alcanzar, esd guiada por esas metas u
hizo, y no es posible <<saltarse>> pasos (algo similar a lo que
objetivos, y tanto si el resultado final de todo un proceso
se posrulaba en algunas teorias conductistas sobre el apren-
es satisfactorio como si no lo es, podemos suponer que se
dizaje). Este modo de funcionamiento puede ser cierto para
producira un retorno de Ia informacion (algo asi como:
muchas tareas, tales como contar len·as, hacer calculos mate-
<<objetivo conseguido satisfactoriamente>> versus «objetivo no
maticos e incluso solucionar un problema. Pero noes menos
conseguido>>) hacia las primeras etapas, con lo que en else-
cieno que en muchos otros casos Ia solucion de un proble-
gundo caso (fracaso) sera necesario reiniciar el proceso bajo
ma, o el afrontamiento adecuado de una siruacion, no exige
orros parametros. Dicho con otras palabras: elfeedback pro-
su descomposicion en pasos mas pequenos, y sobre todo no
cedente de las ultimas etapas de procesamiento puede modi-
exige que todos y cada uno de los componentes se hayan
ficar a las primeras o, incluso, provocar una reorganizacion
realizado correctamente para alcanzar una solucion final
total de las mismas.
adecuada. En realidad, Ia solucion se alcanza de un modo
Asi pues, la mente y el cerebro humanos funcionan con
mas globalizado, en el sentido de que se analizan varios as-
cienos bucles y circuitos, gracias a las cuales la informa-
pectos a Ia vez, o sea, simultdneamente o en paralelo. Esta es Ia
cion sigue un flujo continuo entre todas las etapas yen am-
vision mas aceptada actualmente acerca de como funciona
bas direcciones: los modelos que intentan desvelar como se
de forma habitual Ia mente humana, excepto en aquellos
produce el flujo de informacion desde los niveles inferiores
casos en los que Ia propia naturaleza de Ia tarea exija un pro-
hasta los superiores suelen denominarse «modelos de abajo-
cesamiento secuencial.
arriba>> (bottom-up), mientras que los dedicados a analizar el
En consecuencia, quiza Ia pregunta importante aquf es
flujo de informacion desde los niveles superiores hasta los
como se produce ese procesamiento en paralelo. La respuesta
inferiores reciben el nombre de «modelos de arriba-abajo»
implica tener en cuenta al menos rres caracterfsticas basicas
(top-down) (Sanford, 1985).
del procesamiento humano de Ia informacion: a) Ia presen-
Un aspecto importante relacionado con el funcionamien-
cia de un procesamiento paralelo contingenre; b) Ia exis-
to de los modelos top-down es que se ven en cierto modo
tencia de jerarqufas y estructuras de control, y c) Ia puesta en
obligados a postular Ia existencia de representaciones men-
marcha de procesos y estrategfas automaticas versus controla-
tales de orden superior, sin las cuales serfa dificil o imposible
das. Vamos a examinar estos conceptos.
entender tales modelos. Estas representaciones reciben di-
versos nombres, entre los que destaca el de esquemas, que fue
5. Procesamiento paralelo contingente, modelos originalmente propuesto por Bartlett (1932) y que alude a
bottom-upy top-down, y el papel de los esquemas Ia existencia de representaciones estereotipadas, tfpicas, de
en Ia organizaci6n del conocimiento situaciones o actividades. Los esquemas contienen informa-
cion que, por lo general, es valida para una situacion 0 mo-
Desde una perspectiva de etapas de procesamiento, Ia efica- mento espedficos, pero que es modificable por los nuevos
cia en Ia realizacion de las tareas de las ultimas fases depen- inputs. El proceso de comprension requiere, inicialmente,
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 57

:rado identificar cual es el modulo mas apropiado para alojar Ia de Ia conduccion de vehiculos. Los procesos y estructuras de
1e las informacion, probablemente mediante un analisis inicial nivel superior son los encargados de determinar el rumbo y
ugo, del tipo bottom-up. Posteriormente, ese modulo ejerceri una el destino a! que queremos dirigirnos cuando conducimos
ta de influencia del tipo top-down, puesto que decidiri como debe un automovil. Las estructuras inferiores son las encargadas
orra. organizarse e interpretarse Ia informacion, a fin de que sea de ejecutar las maniobras precisas para lograr el objetivo de-
esul- incorporada del modo mas eficaz posible. Por lo tanto, Ia seado, y cualquier error sera, en principia, detectado por las
:rapa comprension e imegracion final del input esti en gran me- estructuras inmediatamente superiores y, en ultima install-
an y dida predeterminada por estructuras de conocimiento ya cia, por Ia superior a codas ellas. Ahora bien: 2cual es esa
l asi, existentes, y estas estructuras suplirin Ia informacion adi- estructura superior? Para muchos autores seria Ia conciencia
1 an- cional que permite Ia realizacion de inferencias. (por ejemplo, Frith, 1979; Hilgard, 1980; Kihlsuom, 1984;
mas Uno de los aspectos mas importantes relacionados con el Meichenbaum y Gilmore, 1984; Rozin, 1976) que, de este
que, papel de los esquemas es el de que el modo en que una sima- modo, retornaria a !a psicologia despues de muchos afi.os de
im- cion compleja va a ser interpretada y/o recordada depende ausencia. En el capitulo dedicado a los trastornos disociati-
oes- en gran medida del abanico de esquemas prototfpicos que vos se comentan mas a fondo estos aspectos.
se encuentren almacenados en Ia memoria a largo plazo , ya
ren- que son esos esquemas los que facilitarin Ia incorporacion
lita- de los detalles. Estas representaciones se adquieren, proba- 7. Procesos automaticos versus estrategicos o controlados
ogia blemente, a traves del aprendizaje (vicario o directo) . Por
1e se tanto, es mas que probable que existan amplias diferencias El planteamiento de que el sistema cognitivo puede ser conce-
Pero individuales en cuanto a Ia naturaleza de los esquemas que bido como una organizacion compleja y jerirquica de pro-
e Ia se encuentran en Ia memoria, asi como en cuanto a su rela- cedimientos de control, da Iugar a Ia introduccion de otra
pie- tiva accesibilidad. Una parte importante de las investigacio- posibilidad alternativa, aunque no excluyente con !a an te-
que nes so bre Ia organizacion de los contenidos de memoria en rior. Nos referimos a lo siguiente: una misma tarea o activi-
mas personas deprimidas yen ansiosas muestra Ia utilidad de es- dad cognitiva puede realizarse de un modo cualitativamente
riva ros planteamientos, especialmente porque parece que Ia ten- distinto por distintas personas, o por Ia misma persona en
lS U dencia de estas personas a interpretar Ia informacion de un diferentes situaciones. Los datos a favor de este planteamien-
:eso modo amenazador, en el caso de los ansiosos, o negativo, to son muy numerosos (para una revision pueden consul-
e se en el caso de los deprimidos, tendria que ver con una mayor tarse Eysenck y Keane, 1990; Williams y cols., 1988), y Ia
110: accesibilidad a los esquemas de amenaza/tristeza, lo que a su consecuencia inmediata de codas estas diferen cias interindi-
I flO vez intensificaria el estado de animo ansioso 0 el deprimido, viduales e intraindividuales es Ia de que el sistema cognitivo
se- respecrivamente (Beck, 1976; Beck, Emery y Greenberg, es extremadamente flexible, o mejor, estrategicamente flexi-
•ajo 1986; Williams y cols., 1988). ble, en el sentido de que es capaz de adaptarse a las modifi-
lro- caciones ambientales, asi como de lograr un mismo objetivo
t~i- siguiendo diferentes rutas o empleando mecanismos distin-
wn 6. Jerarqufas de control tos (Broadbent, 1984; Dillon, 1985).
En este contexto surge Ia distincion entre procesos auto-
;on Parece poco realista concebir el cerebra y Ia mente humanos maticos o rigidos y procesos controlados o flexibles (Schnei-
na- como una especie de coleccion de sistemas de procesamien- der y Shiffrin, 1977; Shiffrin y Schneider, 1977). Los procesos
!lll- ro poco o nada relacionados entre si. Por lo que acabamos automaticos implican secuencias de operaciones mentales,
Ise de comentar, mas bien parece que los distintos tipos de ac- que se activan como respuesta a una configuracion especial o
res tividad cognitiva estin continuamente interactuando entre concreta de inputs externos o internos, que no requieren
yo- si. El aprendizaje de habilidades y destrezas motoras esta in- atencion o esfuerzo consciente (y por lo tanto, no consu-
rei timamente relacionado con el procesamiento perceptivo; men capacidad atencional), que una vez que han sido activa-
los solucionar un problema requie;e casi siempre Ia recupera- dos funcionan de manera independiente de los procesos de
cion de datos desde Ia memoria. Uno de los recursos teori- control, que pueden actuar en paralelo unos con otros (y con
cos mas utilizados para explicar este modo de actuar de Ia otros controlados), y que son posibles gracias a Ia existencia
:n- mente humana es el de apelar a estructuras de control. Esta de un conjunto relativamente permanente de redes y co-
do hipotesis supone que las actividades cognitivas estin organi- nexiones asociativas, que a su vez pueden ser el resultado de
:n- zadas de un modo jerirquico, y en el venice de Ia jerarquia un entrenamiento intensivo previa o, incluso, estar genetica-
)le estaria situada Ia estructura que controlaria todo el proceso mente determinadas.
:li- de organizacion. A su vez, las estructuras situadas inmedia- Por su parte, los procesos controlados consisten en se-
ue tamente debajo controlarian otras inferiores, y asi sucesiva- cuencias temporales o momemaneas de operaciones cogni-
~ a mente. Es importante no confundir este planteamiento de tivas que una persona activa de manera consciente y/o
de niveles con el que antes mencionamos de etapas. Aquino se intencional. Consumen recursos atencionales y, por tanto,
la- habla de secuencialidad ni de linealidad, sino de control je- estin limitados por las propias limitaciones de Ia capacidad
o- rdrquico. y el esfuerzo atencional. Dificilmente pueden darse en el
-as Uno de los ejemplos mas utilizados para explicar, meta- mismo momento dos procesos de este tipo, a no ser que su
te, foricamente, este modo de operar del sistema cognitivo es el ejecucion sea tan lema (o sus caracteristicas tan faciles) que
58 Manual de psicopatologfa

Tabla 2.2 Procesos auto maticos versus procesos controlados


AUTOMATICOS CONTROLADOS
Son rfgidos. Son flexibles.
lmplican secuencias fijas de operaciones mentales. lmplican secuencias momentaneas de operaciones mentales.
Se activan ante una configuracion especifica del mundo estimular. Se activan de forma consciente y/o intencionada.
No requieren atencion consciente (no consumen recursos atencionales). Requieren (consumen) atencion consciente.
Una vez activados funcionan por sf solos. Su funcionamiento, una vez puestos en marcha, requiere del control del
sujeto.
Pueden actuar simultaneamente a otros procesos (en paralelo). No pueden actuar varios a Ia vez (a no ser que uno de ellos sea muy
sencillo o que su ejecucion sea muy lenta).
Se producen gracias a Ia existencia de redes asociativas ya establecidas No dependen de redes asociativas previas, por lo que facilitan Ia
(aprendidas o determinadas geneticamente). adaptacion a nuevos ambientes.

permitan Ia actuacion en paralelo. Su gran ventaja reside en de esquemas que se encuentran accesibles. Estos esquemas
su extrema flexibilidad para adaptarse a situaciones nuevas, ejercen, a su vez, un control de arriba abajo sobre Ia percep-
al contrario de lo que sucede con los automaticos. En Ia cion, Ia comprension, Ia memoria y el resto de operaciones
Tabla 2.2 se resumen las diferencias entre estos dos tipos de y procesos cognitivos. La organizacion que imponen las es-
procesos. tructuras de control, y las metas u objetivos que se plantean
La distincion entre procesos automaticos y controlados en cada nivel, seran mas o menos idiosincrasicas en Ia medi-
esra siendo muy uti! para explicar Ia presencia de ciertos da en que algunas de las secuencias de procesamiento se
deficit basicos de Ia psicopatologfa de Ia atencion, especial- vue! van automaticas (Williams y cols., 1988).
mente en el ambito de Ia psicopatologfa atencional en las La importancia de los conceptos que acabamos de co-
esquizofrenias (vease, por ejemplo, Frith, 1979, 1981, y el mentar es sin duda crucial en Ia actual psicologia cognitiva.
capitulo de D. Hemsley en este mismo libro) . Por otro !ado, Sin embargo, todos estos conceptos no nos dicen nada, o
actualmente se plantea tambien Ia existencia de deficit de nos dicen muy poco, acerca de que es lo que se elabora en Ia
procesamiento automatico en los trastornos afectivos y por mente humana, es decir, cuales son en definitiva los conte-
ansiedad, que se analizan en los capitulos correspondientes. nidos sobre los que operan todos los procesos comentados.
Por poner un ejemplo: si el PI se interesa por conocer como
funciona Ia atencion, Ia psicopatologfa se interesa ademas
8. Del procesamiento de informacion a Ia psicologia cognitiva por saber a que se atiende y por que. AI psicopatologo le
interesa saber no s6lo como funciona Ia mente, sino tam-
En definitiva, conceptos como los que acabamos de comen- bien cuiles son los contenidos mentales sobre los que traba-
tar, derivados en su mayor parte de las investigaciones sobre ja, o dicho de otro modo, en que trabaja y si se produce
PI, constituyen una fuente importantisima para Ia explica- alguna relacion entre el como y el que. Por ejemplo, si cuan-
cion de muchas psicoparologfas, tal y como se vera a lo largo do recordamos algo desagradable nuesrra mente funciona
de diversos capitulos de este libro. En Ia Tabla 2.3 se resu- igual (se activan los mismos procesos y operaciones) que
men las principales ideas comentadas hasta aqui. Es eviden- cuando lo que recordamos es agradable.
te que Ia actividad humana y las experiencias subjetivas Como decfamos antes, Ia psicologfa cognitiva actual, y
esran mediatizadas por el tipo de informacion a! que se ten- consecuentemente Ia psicopatologia, tienen tambien impor-
ga acceso, asf como por Ia capacidad para elaborarla y los tantes raices en los ambitos de Ia psicologfa social y Ia psi-
modos en que se utiliza. Tambien parece claro que esran cologfa de Ia personalidad. Asi, mientras que el PI se ha
moduladas por Ia naturaleza y Ia eficacia de las diferentes ocupado tradicionalmente de estudiar tanto los procesos
etapas de procesamiento encargadas de analizar Ia informa- mentales (atencion, memoria, etc.) como sus estructuras y
cion, y bajo las restricciones que imponen los distintos tipos operaciones (esquemas, redes asociativas, reglas de inferen-

Tabla 2.3 Conceptos basicos en psicologia cognitiva

1. La mente y el cerebro humanos tienen una capacidad limitada para procesar informacion.
2. Procesar informacion requiere:
a) esfuerzo (consume recursos o capacidad),
b) seleccionar,
c) secuenciar los pasos a seguir (establecer etapas),
d) especializarse (distintos modulos, distintas funciones, distintos modos de procesar),
e) poder procesar varias cosas a Ia vez (en paralelo): procesar algunas de forma «automatica, y otras de forma controlada (secuencialmente).
3. Todos los procesos y operaciones mentales (cognitivas) estan organ izadas de forma jerarquica.
4. El sistema cognitivo es extremadamente flexible.
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 59

cia, etc.), Ia psicologia social cognitiva se ha ocupado de in- analisis de las estructuras y los procesos de conocimiento
vesrigar lo que en un sentido generico podriamos denominar que controlan la aparicion de los comportamientos y las ex-
«contenidos mentales>> (Brewin, 1990), es decir, atribucio- periencias extrafias o anomalas, y no tanto las conductas
nes, actitudes, expectativas, creencias, valores, etc., que pue- anormales en y por si mismas (Ibanez, 1982). Paralelamente
den ser o no accesibles a la conciencia, y como todo ella a ese objetivo, el enfasis se situa pues en el concepro de ex-
modula y da sentido al comportamiento y la actividad hu- periencia anomala, que se hace equivalente a los de disfuncion
manas. Por su parte, la psicologia de la personalidad, con su y psicopatologia, y no tanto en el de conducta anormal, en Ia
enfasis en el estudio de cuestiones tan centrales como la medida en que este ultimo parece restringirse excesivamente
identidad personal, Ia autoconciencia o el si mismo, resulta a un solo ambito: la conducta.
de especial e ineludible in teres para la psicopatologia. Como Como explicamos en otro Iugar (Belloch, 1987), esta
hemos dicho en ocasiones, se puede dudar de la utilidad perspectiva critica las concepciones reflejas, automaticas y
cientffica de constructos tales como el si mismo o la identi- predeterminadas que subyacen en otros modelos o perspec-
dad personal; pero no queda mas remedio que reconocer tivas, tales como el conductista, el biomedico o el psicodina-
que ciertas psicopatologias como la perdida de la identidad mico, sabre la base de argumentos de este tipo (Giora,
personal, o la difusion del si mismo, o la perdida de atri- 1975): el sistema nervioso central es, fundamentalmente, un
buci6n personal, no se podrian comprender, investigar o sistema que procesa informacion, esto es, que la recibe, Ia
~mas
explicar sin recurrir a los constructos psicologicos que las selecciona, la transforma, Ia almacena y la recupera. Incluso
·cep-
sustentan y que no son otros que los mencionados. los reflejos incondicionados mas sencillos, como la respues-
ones
En consecuencia, contenidos psicologicos tan diversos ta de orientacion (RO) -que es una respuesta inespedfi.ca
s es-
como las atribuciones y explicaciones, las metas y valores, a un cambia producido en el media, y que se extingue cuan-
tean
las creencias, las predicciones, las emociones y los senti- do ese cambia que inicialmente la produjo, se repite y, por
1edi-
mientos, y un largo etcetera, de temas centrales para la psi- tanto, deja de ser un cambia, un elemento nuevo-, impli-
o se
cologia social cognitiva y la reconceptualizacion cognitiva can cognicion. ~Que significa aqui cognicion? La respuesta
de la personalidad, son aspectos de la vida mental cuya in- es obvia: Ia RO es la consecuencia de una reacci6n al cambia
co-
vestigacion resulta obligada para el psicopatologo. A partir o ala novedad, y conlleva la activacion de procesos comple-
:rva.
de aqui es posible alejarse de la metifora hombre-ordenador jos de juicio y comparacion, no siempre conscientes, que
a, o
y dibujar un cuadro del ser humano mucho menos racio- son los que en ultima instancia conducen a una toma de
nla
nal y mas realista o cercano ala realidad: un ser humano que decision, que finalmente se traduciri en una conducta o
He-
muchas veces explica, describe, predice, juzga y decide mo- modo de comportamiento espedfico (huida, acercamiento,
los.
dos de comportamiento mediante reglas de inferencia in- exploracion, etc.), dependiendo de las caracteristicas del es-
•mo
tuitivas, utilizando sabre todo modos de razonamiento timulo, la situacion del organismo, la elaboracion que este
nas
inductivo, dejandose guiar par intuiciones a veces nada razo- realiza de aquel, etc.
J le
nables (o racionales) que no tienen en cuenta las evidencias Por lo que se refiere a postulados como el psicodinamico
lffi-
en contra, o simplemente no las juzga como evidencias, de la transmision de Ia energia, se argumenta aqui que lo
ba-
sometido pues a multiples sesgos de interpretacion que, que se rransfiere no es energia, sino mas propiamente seiia-
uce
inevitablemente, producen errores de comprension y de ex- les o indicios -o sea, informacion-, que son los que acti-
an-
plicacion. Son muchas las aportaciones que esta <<Otra>> psico- van los procesos de conocimiento (seleccion, categorizaci6n,
ma
logia cognitiva ha hecho a la invesrigacion psicopatologica memoria, etc.). Y son estos procesos los que, en definitiva,
[Ue
actual, Ia mayoria de las cuales se iran viendo a lo largo de proporcionarin un sentido, un significado, a Ia sefial. Solo
esta obra. A modo de resumen, expondremos a continuacion cuando este proceso se ha completado se produciri lo que
,y
)[-
los elementos centrales que desde el punta de vista concep- llamamos respuesta o comportamiento observable (Belloch,
tual definen lo que podria catalogarse como modelo cogniti- 1987).
'Sl-
vo de la psicopatologia. A nivel metodologico, ya hemos dicho que propugna la
ha
utilizaci6n preferente de las tecnicas y modos propios de
:os
la psicologia cognitiva (tanto de la experimental como de la
;y
D. LA PSICOPATOLOG[A COGNITIVA: social y de Ia personalidad), cuyos hallazgos, teorias y con-
n-
PLANTEAMIENTO CONCEPTUAL clusiones se van a tamar como punta de partida y como
referente ultimo de las anomalias. En este sentido, la psico-
La influencia que han tenido los planteamientos cognitivos, patologia se configura como un area de investigacion bdsica,
como los que acabamos de comentar, sabre la psicopatolo- cuyo objetivo es esrudiar primero como Juncionan los procesos
gia ha sido enorme y ha permitido que los psicologos-psico- cognitivos anomalos, o si se prefiere, las anomalias que se pro-
patologos recuperen un conjunto nuclear de temas, tales ducen en los procesos de conocimiento de las personas. Y se-
como alucinaciones, delirios, conciencia o amnesias, dando- gundo, cudles son los contenidos de esos procesos anomalos,
les un tratamiento metodologico diferente del que hasta en- que informacion manejan.
ranees se les habia dado, que opera desde, y se fundamenta Hemos dicho que desde el modelo cognitivo Ia psico-
en, los supuestos experimentales de Ia psicologia cognitiva patologia se puede caracterizar como una disciplina de in-
que le sirve de base. En un primer momenta puede afirmar- vestigacion basica, y es preciso aclarar que entendemos por
se que el objetivo basico de la psicopatologia cognitiva es el ella: significa que su objetivo no es, primordialmente, la
60 Manual de psicopatologia

aplicacion inmediata o practica de sus resultados (por ejem- sentimientos, ya que unos y otros forman parte del «apa-
plo, diseiiar una tecnica concreta de terapia o elaborar un rato >> del conocimiento y, por tanto , inciden por igual en
metoda espedfico de evaluacion 0 diagnostico de tal 0 cual el como experimentamos Ia realidad.
trastorno). De ella se ocupan arras areas o especialidades de 5. La investigacion de las psicopatologias puede llevarse a
Ia psicologia clinica. Pero es evidente que, al igual que suce- cabo tanto en situaciones naturales como en condicio-
de con esas otras disciplinas, Ia psicopatologfa se mueve tam- nes artificiales (vgr., de laboratorio o experimentales).
bien en el ambito de los problemas humanos y, sabre todo, En el segundo caso, es necesario que se reproduzcan con
que cualquier aplicacion debe tener como marco de referen- Ia maxima fidelidad posible los contexros en los que se
cia Ia investigacion basica. AI mismo tiempo, Ia aplicacion produce de forma natural el fenomeno a estudiar. Se con-
en Ia practica de los modelos y tecnicas procedentes de Ia sideran como fuentcs de datos utiles tanto los procedentes
investigacion sirve a su vez para replantear, ajustar, modifi- de Ia informacion subjetiva (por ejemplo, informes intros-
car y explorar Ia viabilidad y utilidad de los modelos y tec- pectivos, incluyendo cuestionarios estandarizados), como
nicas mas aplicados. Cualquier disociacion extrema entre los directamente observables por parte del experimen-
investigacion y aplicacion esra condenada al fracaso de am- tador (por ejemplo, latencias de respuesta, comporta-
bas. Pero cada una de ellas debe, a Ia vez, restringir su ambi- miento motor, rendimiento en una tarea, verbalizaciones,
to de interes y sus expectativas a sus posibilidades y objetivos, etcetera), y sus concomitantes neurologicos. Desde esta
en aras de Ia eficacia y Ia utilidad. perspectiva, interesa tanto el como se elabora Ia informa-
Para resumir, los principales postulados del modelo cog- cion (forma), como el tipo de Ia misma (contenido), y las
nitive en el contexto de Ia psicopatologla sedan los siguien- mutuas interacciones entre forma y contenido.
tes (Belloch, 1987): 6. La salud mental se define sobre Ia base de tres parame-
tros interrelacionados e inseparables: a) habilidad para
1. El objeto de estudio propio de Ia psicopatologla son las adaptarse a los cambios y demandas externas y/o inter-
experiencias, sentimientos, y/o actividades, mentales o nas, b) esfuerzos de auroacrualizacion, es decir, busque-
comportamentales, que resultan: a) inusuales o anoma- da de novedades y cambios que supongan retos, y c)
las (Reed, 1988), b) disfuncionales y daiiinas (Wake- sentimientos de autonomla funcional y capacidad de au-
field, 1992, 1997), c) inadaptadas y fuera del control (o todeterminacion (Giora, 1975).
Ia voluntad) personal (Widiger y Trull, 1991; Widiger y
Sankis, 2000), y d) que provocan interferencias o dete- Pese a lo expuesto, seria erroneo pensar que existe un plan-
rioro en el desarrollo personal, en el comportamiento, y teamiento unitario sabre los postulados que se acaban de
en las relaciones sociales. enunciar. Entre otras casas, porque tampoco hay plantea-
2. Las experiencias, sentimientos y actividades mentales o mientos unitarios sobre lo que se entiende hoy por «psicologla
comportamentales psicopatologicas se conceptuan en cognitiva>>. Esta perspectiva ha ido ampliando progresiva-
terminos dimensionales, lo que implica que: a) es nece- mente sus marcos de referencia hasta tal punto que bajo el
sario considerar en que grado se presentan en un mo- apellido «cognitive>> es posible hoy encontrar modelos y
menta dado y a lo largo del tiempo (estabilidad), b) que explicaciones tan diferentes como los derivados de Ia inteli-
variables median en su incremento yen su atenuacion, y gencia artificial y el procesamiento de informacion, los
c) en que grado difieren de Ia normalidad. neuropsicologicos, los conducruales-cognitivos, o los socia-
3. Las diferencias entre Ia normalidad (i.e., salud mental) y les-constructivistas. En el ambito de Ia Psicopatologla, Ia
Ia psicopatologla son cuantitativas (de grado). No obs- inBuencia del enfoque cognitivo ha sido mas que notable,
tante, las diferencias de grado conllevan diferencias cua- hasta el punto de configurarse hoy como el paradigm a o mo-
litativas en el procesamiento de Ia informacion y, como delo dominante, tal y como queda patente a traves de los
es natural, en Ia forma de experimentar Ia realidad. Por diferentes capltulos de este libra.
ejemplo , cuando se dice que bajo estados de ansiedad se
produce un procesamiento preferente de estimulos ame-
nazantes, se esta indicando a Ia vez que Ia persona que se VII. MODELOS Y REALIDAD CLINICA
halla en ese estado esra experimentando Ia realidad de
un modo cualitativamente distinto a como lo haria si su Como hemos seiialado mas arras, las perspectivas teoricas
estilo de procesamiento fuera diferente (vgr., no ansioso). sabre Ia conducta anormal son multiples. Modelos y mas
Desde esta perspectiva, las experiencias, sentimientos, o modelos ha sido Ia tonica teorica dominante en psicopa-
actividades anomalas o inusuales no deben considerarse tologla. Modelos medicos, de estres-coping, humanistas,
necesariamente morbidas (i.e., indicadoras de trastorno existenciales, sociales, culturales, cognitivos, conductuales,
mental o del comportamiento). etcetera. Da Ia impresion que cada variante de Ia psicologla
4. El objetivo preferente de Ia investigacion psicopatologica se ha permitido ellujo de formular <<S U propia psicopatolo-
es el funcionamiento de los procesos de conocimiento gla>> . Esta multiplicidad de enfoques en general ha servido
anomalos. Los procesos de conocimiento incluyen no mas para crear confusion demro de Ia psicopatologla que
solo los tipicamente considerados como procesos cogni- para formar una idea coherente sobre el concepto de esta
tivos (vgr., atencion, percepcion, pensamiento, memo- disciplina. En nuestro analisis hemos pretendido huir de esta
ria), sino tambien las emociones, motivos, afectos, y tradicion centrandonos unicamente en las tres perspectivas
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologfa 61

<apa- mas relevantes en el momenta presente, esro es, la conduc- plinar en lo que concierne a los problema~ psicopatologicos.
al en rual, Ia cognitiva y Ia fisiologica (medica). Algunos auto res, A este respecto, tal vez rengan razon autores como Willer-
no obstante, opinan que Ia conducta psicopatologica es algo man y Cohen ( 1990) cuando afirman que cada modelo teo-
rse a tan complejo que dificilmente puede ser explicado con un rico de Ia psicopatologia en realidad es un conjunto de
icio- solo modelo, sea este cual sea. enunciados que explican algunos pero no todos los aspectos
tles). Un primer problema que surge ante cualquier plantea- de lo psicoparologico. Usar un solo modelo para explicar Ia
con mienro teorico es que la realidad clfnica no parece ajustarse conducta anormal -dicen esros autores-es como tratar de
Je se muy bien a los modelos que le respaldan. Un clara ejemplo, explicar un cilindro basandose unicamente en una de las
con- por no poner otros mas dramaticos , es lo que ocurre con !a sombras que puede proyectar. Cuando Ia luz se envia desde
:ntes aplicacion de !a terapia de conducta. Como sabemos, en teo- un extremo del cilindro, Ia sombra que este proyecta es
zros- ria este tipo de tratamiento debe basarse en la aplicacion de circular. Cuando Ia luz se arroja desde un lado del cilindro,
JmO
los principios del modelo conducrual. Sin embargo, !a reali- este proyecta una sombra rectangular. Cualquier inferencia
Jen- dad es muy diferente; los terapeuras de conducta, como sobre la naturaleza del cilindro basada en un tipo de sombra
ma- cualquier otro terapeuta, utilizan todos aquellos procedi- proyectada es solo parcialmente correcta. Claramente, la
nes, mienros que consideran de urilidad y tienden a ajustar Ia naturaleza cilindrica del objeto es algo mas que su aspecto
esta reoria ala practica clinica, en Iugar de hacerlo a! reves. Tal circular 0 rectangular, e incluso mas que !a suma de los dos.
ma- vez el enorme distanciamiento entre la teoria y !a prictica se En conclusion, si damos por valido el simi! del cilindro, ca-
rlas debe a lo que Lazarus (1981) definfa como eclecticismo tec- bria decir que ningun modelo particular de psicopatologia
nico (citado por Franks, 1991); en linea con lo defendido captura rodas las formas de las psicopatologias humanas.
me- por Lazarus, si bien un cientifico no debe ser un eclectico, Tal vez Ia necesidad de una aproximacion multidiscipli-
lara un clinico no debe o no puede permitirse ellujo de no ser nar sea mas merodologica que epistemologica. Practicamen-
ter- eclecrico. Bien es cierto que !a terapia de conducta no pro- te todos los manuales de psicopatologia describen una serie
]Ue-
cede de un cuerpo homogeneo de doctrina, sino mas bien de modelos 0 perspectivas teoricas mas 0 menos irreconci-
c) de multiples escuelas del pesamiento, de sistemas filosoficos liables. Cuando se aboga, cosa que es frecuente, porIa nece-
au- y teoricos diversos e incluso de metodologfas contrapuestas sidad de un enfoque mu!tidisciplinario para abordar los
(Franks, 1991). No obstante, esro no justifica la extravagante problemas psicoparologicos, no suele quedar clara que se
proliferacion de merodos diferentes, a veces contradicto- pretende con ello, lo cual tiende a incrementar !a propia
an- ries, de terapia de conducta que se practican en la actuali- confusion del lector. Puede significar que cualquier modelo
de dad, muchas veces sin base teorica alguna. Tal vez por esta de psicoparologia debe incluir variables de analisis menos
:ea- razon, algunos auto res como Franks (1991) reconocen cosas propias, es decir, mas caracteristicas de otros modelos. Por
lgia como las siguientes: ejemplo, el modelo conductual debe considerar -aparte de
va- estimulos y respuestas- variables cognitivas (atencion, me-
> el Pareceria que hubieramos entrada en un clique seco en moria, imaginacion, etc.) y fisiologicas (herencia, actividad
sy lo que a Ia innovacion teo rica se refiere, incluso aunque neuroendocrina, etc.); esto es, variables propias del modelo
~li­ sigan ocurriendo avances tecnol6gicos. El comienzo de cognitive y del modelo biomedico, respectivamente. En Ia
los Ia cuarta decada de Ia terapia de conducta trae consigo acrualidad, tanto los psicopatologos conductuales como los
:ia- desarrollos alentadores. En primer Iugar se encuentra el
cognitivos emplean frecuentemente y sin sonrojo en investi-
la progresivo interes en una vuelta a nuestras bases te6ricas
gacion el sistema categorial vigente de clasificacion y diag-
,Ie, y conceptuales. Hasta ahora, quiza. porque los reforza-
dores del exiro profesional son mas potentes que los que nostico de la American Psychiatric Association (APA). Bien
10-
conlleva el progreso del conocimiento, Ia mayo ria de los es cierto que este sistema dista mucho de sus primeras
los ediciones (actualmente participan en su elaboracion psico-
terapeutas de conducta se encuentran intelectual y emo-
cionalmente comprometidos con el aspecto profesional logos , y los criterios de diagnostico se establecen fundamen-
(p. 23) . talmente sobre Ia base de conductas observables directa o
indirectamente, es estrictamente descriptive y no implica
En la acrualidad se habla de orientaciones conductuales asunciones teoricas); sin embargo, tambien es cierto que
(mas o menos radicales) y cognitivas como paradigmas diferen- este sistema es fruto principalmente del modelo medico.
:as ciales. Muchos aurores, no obstante, asumen que todas las Esro no plantearia problemas graves al modelo teorico, ni
tas tecnicas de terapia de conducta utilizan en mayor o menor me- implicaria consideraciones adicionales aparte de las propia-
a- dida los fenomenos cognirivos; o dicho en otros terminos, mente merodologicas. Los cognitivistas, por ejemplo, con-
IS,
que toda terapia de conducta es simult:ineamente conductual ceden gran importancia a los facrores neurologicos y a !a
~s,
y cognitiva. Muchos aurores que se definen a sf mismos como simulacion por ordenador. Los conductistas, salvo algunos
1ia cognitivistas emplean en mayor o menor grado procedimien- sectores, siempre han reconocido y asimilado Ia relevancia
0-
tos comportamentales. Vemos, por tanto, que !a realidad con de los factores fisiologicos (vease, por ejemplo, la historia
lo que se aplica la psicopatologfa, esro es, la psicologfa clfnica, del aprendizaje pavloviano) . El problema surge cuando se
Je no se ajusta a un modelo teorico concreto, diferenciado y mas trata d{; hacer una aproximacion multidisciplinaria episte-
o menos coherente. mologica de sistemas teoricos irreconciliables. En este caso,
Un primer acercamiento critico a esta problematica po- tal vez no seria aceptable afirmar que rodos los modelos son
dria basarse en la necesidad de una aproximacidn multidisci- igualmente validos.
62 Manual de psicopatologia

Esta ultima cuestion, al aplicarla a Ia psicoparologia, ralista -indica esre au tor- suele usar los terminos intencio-
presenta un problema particularmente delicado a la luz del nales sin definirlos previamente.
desarrollo ciendfico actual. Desde el punta de vista psicolo- Como hemos indicado en el apartado anterior, existe ac-
gico, Ia cuestion se centra en Ia aparente incompatibilidad tualmente un importante cuerpo de evidencia cientifica en
entre los dos principales modelos de Ia psicoparologia, esro psicoparologia que en principia podria englobarse en lo que
es , el conductual y el cognitivo. Si bien desde ciertos secto- hemos denominado modelo cognitivo. Sin embargo, una de
res se aboga par dos paradigmas diferenciales, lo cierto es las principales dificulrades con que nos encontramos en el
que, al menos en psicoparologia, esto no parece ser tan cla- momenta presence para asumir que este modelo de psicopa-
ra. A nuestro juicio, tal separacion parece reflejar mas bien rologia tiene un estatus cientifico claramente diferente del
equipos de trabajo merodologicamente diferentes, en Iugar conducrual es el gran solapamiento conceptual que existe
de dos sistemas cientificos diferentes con objeto , explica- entre ambos; en concreto entre los concepros de cognicion
cion , descripcion y predicciones psicoparologicas indepen- y condicionamiento. Asi mismo, el socorrido recurso a Ia
dientes. 2Supone realmente en psicoparologia la denominada etiquetacion <<conductual-cognitivo >> contiene informacion
«revolucion cognitiva>> un cambia de paradigma, 0 unica- redundante (Zinbarg, 1993). Muchas de las teorias psico-
mente una reconsideracion merodologica dentro de Ia psi- parologicas que se han propuesto como cognitivas son
cologia conductual actual? Lo cierro es que no pocos autores igualmente conductuales, o al menos incluyen concepros
consideran lo segundo como mas apropiado (veanse Davey, conductuales fundamentales (par ejemplo, Bandura, 1969,
1987; Rescorla, 1988; Zinbarg, 1993). 1977; Lang, 1985). Existe, igualmente, una inextricable
La historia reciente parece decirnos que en estos ultimos interrelacion entre los procesos conductuales y los denomi-
aiios hemos pasado de un extrema al otro; de posiciones nados cognitivos. Par ejemplo, existe evidencia que demues-
E-R mas o menos radicales a enfoques cognitivos mas o me- tra que uno de los principales procedimientos empleados en
nos radicales . Un error que se ha estado cometiendo es que terapia de conducta, esro es, Ia exposici6n , induce cambios
las criticas dirigidas al conductismo radical se han tornado conductuales dramaticos, mediados esros par mecanismos
como criticas al modelo conductual como un todo (inclui- del procesamienro de Ia informacion (vease Lang, 1985).
do el conductismo merodologico). Si Ia <<revolucion cogni- Otro ejemplo diferente: tan cierro como que las cognicio-
tiva>> consiste, como parece ser, en introducir el usa de nes y Ia evaluacion cognitiva afectan al condicionamiento, lo
variables intervinientes teoricas tales como el pensamiento, es que el condicionamiento genera cogniciones que, a su
mas que un cambia de paradigma, en realidad es un retorno vez, afectan al curso del condicionamiento (vease Davey,
al conducrismo metodologico (si quien hace el cambia es un 1987). Los avances recientes en Ia teo ria del condicionamien-
psicologo conductual), es un retorno al Tolman de hace mas to, particularmente el condicionamiento pavloviano, po-
de 50 aiios (Maltzman, 1987) . Como afirma este aurar, un drian aportar una estructura teorica coherente para integrar
psicologo cognitivista puede ser conductista o mentalista, los enfoques conductual y cognitivo.
rodo depende del estatus de los terminos <<intencionales>> 1 Como ya hemos resaltado anteriormente, el condiciona-
dentro de su psicologia, que sean rrasladados en terminos miento pavloviano (neocondicionamiento) se entiende actual-
conductuales o no. En el primer caso se trata de un conductis- mente en terminos de procesamiento de Ia informacion
mo de corte cognitivo (algunos lo denominan conductual- (Rescorla, 1988; Rescorla y Wagner, 1972; Zinbarg, 1993).
cognitivo); en el ultimo caso es una psicologia cognitiva Par ejemplo, el modelo SOP (Standard Operating Procedures)
centrada en Ia conciencia. Lo caracteristico del modelo con- de Wagner (1981) enfatiza los mecanismos estindar de opera-
ductual es explicar Ia conducta en cuestion; para ella se vale cion de Ia memoria a corto plaza, y Ia representacion cognitiva
tanto de eventos observables como de conceptos teoricos no de los estimulos como unidades de informacion (EC y EI).
observables directamente (cogniciones, atencion, genetica, Esta idea de que el estimulo conlleva informacion que es pro-
neurotransmisores, etc.). La revolucion de Watson consistio cesada esta en linea con el desarrollo de los recientes modelos
en trasladar el objeto de Ia psicologia de Ia mente a Ia con- de condicionamiento definidos en terminos E-E en Iugar de
ducta. La revolucion cognitiva hace lo contrario, volver a los E-R (Rescorla, 1988); una aplicacion de estos modelos en psi-
contenidos de Ia mente como finalidad (par ejemplo, como copatologia es, par ejemplo, el concepto de <<expectativa de
trabaja Ia mente). Sin embargo, un problema refer ida par ansiedad». Tales reconceptuaciones tambien han sido aplicadas
Maltzman (1987) es que, mientras que un psicologo men- al condicionamiento operante (conductas dirigidas a metas).
talista tiende a inferir procesos mentales a partir de Ia A veces se han separado los procesos del condiciona-
conducta del individuo, un psicologo conductual define ta- miento y los cognitivos sabre Ia base de conceptos como no
les procesos en rerminos conductuales (conducta prepositi- consciente y consciente, auromatico y controlado, involun-
va, conducta de expectativa, etc.; lo que interesa es explicar tario y voluntario , etc. Sin embargo , este tipo de diferencias
Ia conducta definida con esros terminos). El psicologo men- no solo han resulrado inuriles en este sentido, sino sabre todo

' As umimos, siguiendo Ia idea de Brentano {1874-1973), que un concepto mental es intencio nal, siempre se refi ere a un objero y consiste en aetas (p. ej. , «espero el EI») . La
presenc ia de rerminos inrencio nales en una reo ria psico l6gica caracreriza Ia reorfa como cogniriva. Esros rerminos, no obstante, no suelen ser definidos o expli cados; son empl eados
de fo rma que el aurar asum e que w dos conocemos su significado. Usar los rermin os intencio nales de esra forma es nocivo y perjudicial para el avance del conocimiento ciendfico,
independientemente de su estarus en fil osofia (Ma lrzman, 1987).
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 63

ncio- irreales (Rapee, 1991). Ni el condicionamiento se limita a lo parece desprenderse Ia necesidad de todos ellos. Ninguno por
involunrario, inconsciente y automatico, ni lo cognitivo a separado resulta suficiente para tomarlo como punta de
te ac- lo conscience, controlado y voluntario. Este autor concluye referencia para Ia determinacion del objeto de Ia psicopato-
Ca en que los terminos cognicion y condicionamiento no esran logfa. Asf, por ejemplo, el criteria subjetivo puede ser
o que bien definidos y generalmente se refieren a fenomenos alta- apropiado para delimitar un trastorno de ansiedad, pero
na de mente solapados que incluyen tanto los procesos automati- desde luego inadecuado para el diagnostico de un cuadro de
en el cos como los que implican esfuerzo. Tal vez, como sugiere esquizofrenia. Un aspecto adicional de suma relevancia fu-
copa- Rapee, no sea muy productivo ni cientificamente valido es- tura en psicopatologfa es Ia necesidad de considerar no solo
e del rablecer tal dicotomfa. Por usar erroneamente tales concep- lo negativo, es decir, Ia anormalidad o enfermedad, sino
~xiste
ros, actualmente se esta produciendo un enorme e innecesario tambien Ia faceta positiva, Ia salud, Ia cual noes unicamente
icion debate donde muchas veces se confunden los procesos con ausencia de trastorno, sino tambien presencia de bienestar.
a la los procedimientos. Sabemos desde hace bastantes aiios, Los diversos criterios de anormalidad se han venido plas-
tcion por ejemplo, que las fobias pueden adquirirse, aparte de por mando de forma mas o menos consistente en modelos gene-
sica- condicionamiento directo, por aprendizaje vicario. La adqui- rales que traran de dar cuenta sabre los diferentes problemas
son sici6n de una fobia por este procedimiento, <es condicionada que plantea Ia psicopatologfa. No todos los modelos revis-
:pros (no requiere la verbalizacion) o es cognitiva (no requiere la ten el mismo grado de cientificidad, coherencia y poder pre-
969, experiencia directa)? Las seiiales interoceptivas de miedo en dictivo y explicativo sabre Ia conducta anormal. Hemos
able los ataques de panico, <son condicionadas o son cognitivas? hecho hincapie en tres de estos modelos por su particular
lffii-
(ambos aspectos han sido sefialados). Nos gustarfa terminar relevancia actual: el biomedico (biologico), el conductual y
ues- este apartado con las siguientes palabras de Rapee (1991): el cognitivo.
s en <<Los terminos cognitivo y condicionado han sido utilizados Los defensores del modelo biologico entienden el com-
)ios durante muchos aiios con un sentido eminentemente politi- portamiento anormal como una enfermedad producida por
nos co. Mientras que las connotaciones polfticas pueden tener el funcionamiento patologico de alguna parte del organis-
l5 ). un papel en algunas esferas, presumiblemente este no es el mo. Se presupone que Ia alteracion del cerebra (organica o
:io- caso en Ia escena cientffica. La investigacion conductual funcional), o en ultima instancia del SNC, es Ia causa pri-
, lo (ral como Ia naturaleza de la formacion de asociaciones) maria de Ia conducta anormal. Los clfnicos han distinguido
su riene mucho que ofrecer a! conocimiento futuro de la psico- tradicionalmente los trastornos mentales orgdnicos de los tras-
parologfa. Ciertamente, si abandonamos las inclinaciones tornos mentales funcionales, que son patrones de conducta
rey,
~n­
politicas respecto a! condicionamiento versus cognicion y anormales sin claros indicios de alteraciones organicas cere-
~o­
utilizamos orientaciones (E-E) mas contemporaneas, enton- brates. Se ha puesto de relieve la frecuencia con que ocurren
rar ces cierros fenomenos psicoparologicos pueden comenzar a los trastornos mentales entre parientes biologicos. Desde
ser comprendidos desde Ia perspectiva del condicionamien- este modelo se plantea que si un determinado rrastorno ocu-
ta- ro. Es probable que Ia furura investigacion conductual pueda rre con una relativa frecuencia en una familia en relacion a
al- avanzar nuestro conocimiento sabre Ia psicopatologfa una Ia poblacion generaL quiza es porque alguno de los miem-
vez que sea adoptado un marco de referencia menos emocio- bros de esa familia ha heredado una predisposici6n genftica a
Sn
i) . nal. Esperemos, y esto lo decimos nosorros, que en los proxi- padecerlo.
?s) mos afios se perfile con mayor precision el estatus y alcance No obstante, el modelo biologico adolece de diversos
a- cientffico que corresponde a cada una de estas perspectivas problemas y limitaciones. En su ambicion explicativa mas
ra
te6ricas de Ia psicoparologfa, asf como tambien sus legfti- extrema parece hipotetizar que toda Ia conducta humana se
). mas propiedades e incompatibilidades>>(pp. 200-201). explica en terminos biologicos y por tanto puede ser tratada
)-
con tecnicas biologicas. Este reduccionismo puede limitar
lS
mas que potenciar nuestro conocimiento del componamien-
VIII. RESUMEN DE ASPECTOS FUNDAMENTALES to anormal. Aunque es cierto que los procesos biologicos
e
afectan a nuestros pensamientos y emociones, tambien lo es
El primer problema que se plantea en Ia psicopatologfa que ellos mismos estan infl.uenciados por variables psicolo-
como ciencia es Ia definicion de su propio campo de estudio. gicas y sociales. Nuesrra vida mental es una interaccion de
En terminos generales se asume que es el estudio de Ia con- factores biologicos y no biologicos (psicologicos , sociales,
ducta anormal. Por ello, el paso previa es definir lo que se culturales, ambientales, etc.), por lo que es mas relevante
entiende por anormal. Sabre este aspecto aun no existe un explicar esa interaccion que centrarse exclusivamente en las
acuerdo unitario, ya que siguen coexistiendo multiples crite- variables biologicas.
rios de anormalidad, tales como el estadfstico, el social, el El modelo conductual surgio a comienzos de Ia decada de
subjetivo y el biologico. Entre las razones que justifican tal los sesenta como una reaccion a las inadecuaciones del mo-
diversidad de criterios se encuentran la propia indetermina- delo medico, a los planteamientos especulativos, subjeti-
cion historico-conceptual de Ia psicopatologfa y Ia relativi- vos e intuitivos de Ia epoca, y como un intento de aplicar los
dad de los propios criterios (segun el momenta historico y el principios de Ia psicologfa experimental a! campo del com-
contexto sociocultural). portamiento anormal. El modelo conductual se formula
Si bien serfa deseable un unico criteria de anormalidad, de forma prioritaria en relacion con los trastornos neuroti-
lo cierto es que analizando los anteriormente mencionados cos, y sus principios fundamentales son Ia objetividad y e1
64 Manual de psicopatologfa

aprendizaje de los trastornos del comportamiento (princi- jante en la psicopatologia cognmva. Asi, mientras que la
pios del condicionamiento clasico y operante). Entiende los teorfa del procesamiento de la informacion se ha aplicado
problemas psicopatologicos como conductas desadaptativas mas a los procesos y estructuras mentales, Ia influencia de la
aprendidas a naves de la historia del individuo (importancia psicologfa social ha sido en general mas patente sobre los
del ambiente). Rechaza el concepto de enfermedad por con- contenidos mentales.
siderar que, aunque puede ser apropiado para las enferme- La psicologfa cognitiva ha delimitado algunos conceptos
dades fisicas, no se ajusta a los problemas de conducta. bdsicos relacionados principalmente con el p rocesamiento de
El modelo ha sido criticado por ser excesivamente reduc- fa informacion. La consideracion te6rica, asf como su opera-
cionista (limitarse a relaciones entre esdmulos y respuestas) tivizacion experimental, de muchos de estos principios ha
y ser excesivamente ambientalista. Estas criticas, no obstan- resulrado ser de enorme interes en Ia investigacion de los
te, solo son validas en relacion con las versiones radicales del problemas psicopatologicos. Asi, por ejemplo, es precisa y
modelo (orientacion skinneriana), ya que el conductismo uti! la delimitacion del procesamiento automatico en con-
metodologico asume diversas formas de variables subjetivas traposici6n a controlado, o Ia separacion entre procesamiento
y no observables directamente (cogniciones, atencion, ima- secuencial y procesamiento en paralelo, amen de la conside-
ginacion, imitacion, etc.) . En particular, los enfoques mo- racion de otros conceptos como las jerarqufas de control o
dernos, tales como los basados en el neocondicionamiento las contingencias en el procesamiento.
pavloviano, permiten un acercamiento mas complejo y rea- La psicopatologia cognitiva, o perspectiva cognitiva de la
lista sobre la conducta anormal, ya que entienden el apren- psicopatologia, al igual que la propia psicologfa cognitiva, es
dizaje en terminos del procesamiento de la informacion y algo heterogeneo que se caracteriza por una mulriplicidad de
no unicamente en terminos de relaciones de contigiiidad contenidos y opciones, lo cual hace diffcil su consideracion
entre los esdmulos y las respuestas. Asf mismo, las asociacio- como un paradigma o modelo unitario. No obstante, el
nes segun esta forma de aprendizaje son asociaciones del enfoque cognitivo de Ia psicopatologfa maneja ciertos con-
ripo E-E, y no unicamente del tipo E-R. Se incluyen, por ceptos que lo identifican. En principia, su objeto de estudio,
tanto, las variables cognitivas como elementos metodologi- mas que centrarse en la conducta lo hace en los fenomenos
cos y conceptuales del aprendizaje implicado en el desarro- mentales. Es, en cierto modo, una vuelta a Ia introspeccion
llo de la conducta anormal. y a Ia conciencia (aunque tambien se interesa por el procesa-
El modelo conductual cumple los requisitos de una reo- miento automatico), si bien con una metodologfa y unos
ria ciendfica. Sus hipotesis han sido probadas experimental- marcos teoricos de referencia norablemente mejorados.
mente, y como tal el modelo ha servido para explicar y A partir del analisis de los diferentes modelos de la psico-
predecir efi.cazmente la conducra desadaptada. La aplicacion parologfa se podrfa concluir la imporrancia que reviste un
de los principios del modelo conductual, mediante la deno- acercamiento metodologico mulridisciplinar. Cada uno de
minada terapia de conducta, ha resulrado ser superior a los tres modelos (biologico, conductual y cognitivo) tien-
otros procedimientos de intervencion terapeutica conocidos. de a enfarizar un aspecto de la problematica psicopatologica
En la actualidad, el modelo evoluciona hacia una mayor (mecanismos fisiologicos, conducta y procesos mentales,
consideracion de los componentes cognitivos relacionados respectivamente). A veces se ha sugerido la necesidad de con-
con Ia conducra anormal. templar las aportaciones de los diferentes enfoques teoricos,
Otro de los grandes modelos o perspectivas de la psico- en Iugar de encerrarse en una sola orientaci6n, en orden a
patologfa, cuyo desarrollo se ha producido en epocas mas poder abordar las distintas facetas que implica la psicopato-
recientes que los dos anteriores, es el modelo cognitivo. La logia. Por otra pane, se ha indicado tambien la posibilidad
perspectiva cognitiva de Ia psicopatologia se basa en el desa- de que ciertos modelos sean mas apropiados para determi-
rrollo de Ia propia psicologia cognitiva. Las fuentes de Ia nados trastornos; por ejemplo , el modelo conductual para la
psicologfa cognitiva son mas dispersas y heterogeneas que conducta neur6tica, el modelo cognitivo para los fen6me-
las correspondientes a la psicologfa conductual. Al menos nos mentales (alucinaciones, obsesiones, etc.), y el biologico
debemos tener en cuenta los siguientes antecedentes recien- para los trastornos neuropsicologicos (demencias , esquizo-
tes de Ia psicologfa cognitiva: 1) Teorfa del procesamiento frenia, etc.). El futuro decidira, no obstante, sobre la validez
de la informacion; desde esta linea ha influido de forma de- y urilidad de estas u otras formas de eclecticismo, asf como
cisiva el desarrollo de las ciencias de la computacion y, a su de su coherencia epistemologica.
vez, la simulacion del procesamiento de la informacion del
cerebra humano a partir del funcionamiento del ordenador
(se trata de estudiar los fenomenos mentales a partir de pro- IX. TERMINOS CLAVE
cedimientos externos de simulacion). 2) Psicologia de la
Gestalt y psicologfa social cognitiva; conceptos esenciales Aprendizaje vicario: Aprendizaje obtenido por media de Ia imita-
ci6n de Ia conducta de orros . Tambien denominado aprendizaje
como los de expectativa, atribuci6n, valores, creencias, etc.,
observacional, modelado o aprendizaje social.
se desarrollan a partir de estos movimientos teoricos. 3) Psi-
Condicionamiento clasico: Proceso de aprendizaje mediante el
cologfa de Ia personalidad (por ejemplo, teorfa sobre los cual un organismo establece una asociaci6n entre un estimulo
constructos personales de Kelly). Y 4) Psicologia de las emo- condicionado (EC) y un estimulo incondicionado (EI), siendo
ciones (Schachter y otros). Todas esras fuentes, cada una a el EC capaz de elicitar una respuesta condicionada (RC). Ex-
su modo, han influido y estin influyendo de forma seme- perimentalmente se obtiene esra forma de condicionamiento
Capitulo 2 Conceptos y modelos en psicopatologia 65

que 1a exponiendo el organismo a un EC y un EI en repetidas ocasio- es decir, que nos orientan hacia un diagnostico determinado,
Jlicado nes. Tambien se denomina condicionamiento pavloviano. y sintomas secundarios, cuando no cumplen los criterios etiolo-
ia de 1a Condicianamienta aperante: Proceso a traves del cual un orga- gicos o descriptivos de Ia enridad nosologica en Ia que se han
nismo aprende a asociar ciertos aetas con determinadas con- idemificado.
bre los
secuencias. El organismo aprende a efectuar ciertas respuestas Terapia de conducta: Tipo de tratamiento psicologico que me-
instrumentales para obtener un refuerzo o escapar de un casti- diante Ia aplicacion de los principios de Ia teorfa del aprendizaje
11ceptos go. Tambien se denomina condicionamiento instrumental. pretende reemplazar Ia conducta desadaptada o indeseable por
?nto de Conductual: Se utiliza en este capitulo para designar que el objeto formas adaptarivas y modos constructivos de afromamiento.
opera- de estudio se centra en Ia conducta, no en Ia mente o el cere- Variables encubiertas: Variables mediacionales, no observables di-
ios ha bro. Aunque con este termino se asume que el aprendizaje es rectameme. Se refieren a variables de tipo cognitivo, tales como
de los el principal componenre de Ia conducta, incluye tam bien otros Ia imaginacion o los procesos de pensamiemo. Se supone, des-
:cisa y principios derivados del estudio cienrifico del comportamienro de Ia teoria conducrual, que esran sometidas a !eyes de aprendi-
1 con-
(p. ej., asociadas a componenres psicobiologicos o cognitivos) zaje semejanres a las que rigen para las variables directamente
Jiento y nose reduce, como el conductismo radical (o en general con- observables.
ductismo) a lo directamente observable.
1side-
Criteria de anarmalidad: Conjunro de normas que designan las
tro1 o propiedades sobre cuya base una persona puede conceptuarse o X. LECTURAS RECOMENDADAS
caregorizarse como psicopatologica.
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conducta. Se han referido varios tipos, tales como el consen- EISDORFER, C.; CoHEN, D.; KLEINMAN, A., y MAXIM, P. (Eds.)
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Criterio subjetivo: Es un criteria propuesro por el propio indivi- trum.
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psicopatologica (sufrimienro, conducta indeseable, etc.). Gardner Press.
mos Enfermedad mental: Trasvase del concepto de enfermedad fisica
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; un mas o menos estable asociada a ciertas siruaciones o activida-
cologia de Ia modificacion de conducta. Andlisis y ModificacirJn
J de des. de Conducta, 5, 63-88 .
Estfmulo condicionado (EC): Esrimulo neutro que, tras su aso-
ten- PELECHANO, V. (1979). Unas notas sobre el encubiertalismo con-
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Jes, respuesta particular (respuesta condicionada, RC).
on- Taller de Ediciones JB. (Publicacion original: 1963.)
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:os, puesta natural o incondicionada (respuesta incondicionada, R1) cia: Promolibro.
na (sin necesidad de condicionamiento previa). Por ejemplo, un
THOMPSON, C. (1991). Origenes de la psiquiatria moderna. Barce-
[0- ruido muy fuerte provoca una respuesta de sus to. lona: Ancora.
lad Procesamiento en paralelo: Forma de procesamiento de Ia infor-
WETZLER, S. (1991). MedicirJn de las enfermedades mentales. Bar-
ni- macion en Ia que dos o mas actividades se procesan de forma celona: Ancora.
simulranea. WILLIAMS, ]. M .; WATTS, F. N.; MACLEOD, c. M., y MATHEWS,
tla
Procesamiento en serie: Procesamienro de Ia informacion de
Je- A. (1988). Cognitive psychology and emotional disorders. Chi-
forma lineal, donde a! procesamiemo de una etapa le sigue el
co chester: John Wiley & Sons.
procesamiemo de otra de forma secuencial.
;o-
Pracesamiento jenirquico: Denota Ia existencia de interaccion en-
.ez tre el procesamiemo de unas tareas y otras, produciendose entre
no elias diferentes niveles de control jerarquico (el procesamiento de XI. REFERENCIAS BI BLIOGRAFICAS
unas actividades depende del procesamiemo de otras de orden
jerarquico superior). Abramson, L. Y.; Seligman, M. E. P., y Teasdale, J. D. (1978).
Signo: Indicador objetivo de un proceso organico (como por ejem- Learned helplessness in humans: Critique and reformulation.
plo Ia fiebre). journal ofAbnormul Psychology, 87, 49-74 .
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a- de cuadro clinico. 0 dicho en otros terminos, es un agrupa- statistical manual of mental disorders (3a. ed.) (DSM-111).
·e mienro o patron recur rente de signos y sfntomas. Washington, DC: APA.
Sintoma: Indicador subjetivo de un proceso organico y/o fun- American Psychiatric Association (APA) (1987). Diagnostic and
el cional (vivencia de Ia fiebre). De hecho, el simoma aislado statistical manual of mental disorders (3.' ed. rev.) (DSM-111-R).
0
-considerado en sf mismo- no resulta anormal o morboso. Washington, DC: APA.
0
Se considera que el sfntoma es Ia unidad minima descriptible American Psychiatric Association (APA) (1994). Diagnostic and
r- en psicopatologia. Por otra parte, se pueden clasificar los sin- statiscal manual of mental disorders (4a. ed.) (DSM-1V). Wa-
tomas como primarios (rectores, nucleares o patognomonicos), shington, DC: APA.

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