FRATERNIDAD
Del latín fraternitas, fraternidad es el afecto y el vínculo
entre hermanos o entre quienes se tratan como
tales. El concepto es sinónimo
de hermandad, amistad y camaradería. Por
ejemplo: “En un gesto de fraternidad, el canciller visitó el
país vecino para expresar el apoyo y la solidaridad del
gobierno”, “Marcos y yo estamos unidos por una relación de
fraternidad desde que teníamos tres años de edad”, “La
fraternidad se rompió cuando me traicionaste”.
Para la filosofía, la fraternidad es la buena correspondencia
y la unión entre personas con un fuerte vínculo afectivo. El
concepto aparece como dogma religioso en la Biblia y es
enseñado como principio filosófico desde los estoicos griegos
y romanos. La noción forma parte del lema de la república
francesa (“Libertad, Igualdad, Fraternidad”).
HONESTIDAD
La honestidad, del término latino honestĭtas, es la cualidad de
honesto. Por lo tanto, la palabra hace referencia a aquel que
es decente, decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo,
probo, recto u honrado, según detalla el diccionario de la Real
Academia Española (RAE).
En otras palabras, la honestidad constituye una cualidad humana
que consiste en comportarse y expresarse
con sinceridad y coherencia, respetando los valores de
la justicia y la verdad.
La honestidad no puede basarse en los propios deseos de
las personas. Actuar en forma honesta requiere de un apego a la
verdad que va más allá de las intenciones. Un hombre no puede
actuar de acuerdo a sus propios intereses, por ejemplo obviando
información, y ser considerado honesto.
En concreto podemos determinar que la honestidad es un valor
humano que significa que una persona que la tenga no sólo se
respeta a sí misma sino también al resto de sus semejantes. Sin
olvidar tampoco otras características fundamentales como serían la
franqueza y, por supuesto, la verdad.