ALMACENES
Si se conociera con exactitud la demanda de un producto y si , además , éste
pudiera ser suministrado de forma instantánea , no sería necesario su
almacenamiento intermedio : bastaría con suministrarlo inmediatamente desde
su punto de producción al punto de consumo. Pero aún así , las actividades de
producción deberían ser capaces de dar respuestas inmediatas a esas
peticiones de la demanda.
Se ve por tanto la necesidad de una red logística de distribución como una
solución eficaz para coordinar los problemas asociados a la incertidumbre de la
demanda , al coste y duración de los transportes y a las exigencias de
rentabilizar el proceso productivo.
Puede considerarse que en ésta red logística los almacenes forman los nodos
hacia sus puntos de consumo , pudiéndose llegar a considerar este flujo
compuesto por dos categorías de productos : los que están siendo
transportados y los que están siendo almacenados o simplemente
transportados a velocidad nula.
El inventario total de todos los productos que se hallan fluyendo a través de
esta red de distribución puede llegar a ser muy importante.
Dentro del conjunto de las actividades de la logística de distribución , se estima
que las dedicadas al almacenamiento de mercancías pueden llegar a
representar el 12 al 14 % del total de los costes implicados.
FUNCION DE LOS ALMACENES
Tres son las funciones que se pueden asignar al almacenamiento de los
productos:
1. 1. Almacenamiento para coordinar los desequilibrios entre la oferta y la
demanda:
Escasos son los productos cuya demanda coincide en tiempo y cantidad
con su oferta. La calidad del servicio al cliente, considerada como
existencia de todos los productos demandados en su punto de venta,
genera un incremento de ventas. La búsqueda de éste incremento
aconseja almacenar los productos cerca de sus puntos de consumo
reduciendo las demandas insatisfechas que pudieran producirse por
problemas en el transporte, falta de previsión de los proveedores y otras
eventualidades. Existen productos cuya demanda ya incierta, presenta
carácter estacional. Para minimizar sus costes es preciso producirlos
durante todo el año; pero exigen la disposición de grandes volúmenes
de almacenamiento. Estos volúmenes pueden ser proporcionados tanto
por el sistema productivo como por el sistema de distribución. Otra
situación similar es la generada, por ejemplo , en la industria conservera
a fin de abastecer al mercado durante el resto del año. La
descoordinación entre la oferta y la demanda puede aparecer, también
bajo variaciones importantes en el precio de los productos, aconsejando
realizar compras especulativas que compensen los costes generados
por su obligado almacenamiento.
2. Almacenamiento para la reducción de costes :
En ocasiones, un análisis de los costes implicados muestra que puede
llegar a ser más rentable adquirir algunos artículos en grandes lotes y/o
transportarlos en cargas consolidadas hacia lugares de almacenamiento
cercanos a los puntos de consumo . En esos casos, las mejoras
económicas que se pueden obtener en el precio de compra, en los
costes de manipulación y en el transporte consolidado, por el hecho de
aumentar el tamaño de los lotes de fabricación , pueden llegar a
compensar los mayores costes de almacenamiento que tal aumento
significa.
3. Almacenamiento como complemento al proceso productivo:
Algunos productos alimenticios, tales como quesos, vinos, licores,
embutidos, precisan un período de maduración previo a su consumo. El
almacenamiento obligado de estos productos pueden hacerse de forma
tal que se cumplan simultáneamente otras funciones.
CLASE DE ALMACENES
Los criterios para clasificar los almacenes pueden ser varios y por tanto, se
puede considerar varias clases de almacenes:
Según la naturaleza de los artículos almacenados
Almacenes de Materias Primas: Los que suministran los
productos que un proceso productivo ha de transformar.
Normalmente se encuentran próximo a los talleres o centros de
producción .
Almacén de materias Semielaboradas : Suelen estar situados
entre dos talleres y su proceso productivo no está enteramente
finalizado.
Almacén de Productos Terminados: Son los que más nos
interesan dentro del campo de la logística de distribución que
estamos estudiando. Los productos almacenados están
destinados a ser vendidos.
Almacén de Piezas de Recambio: Pueden estar segregados ,
si bien las piezas o conjuntos almacenados estén destinados a la
venta .
Almacén de Materiales Auxiliares: Los que suministran al
proceso productivo materiales para que éste se pueda llevar a
cabo.
Archivos de Información : Aunque éste tipo de almacenes no
sean objeto de nuestro estudio, presentan peculiaridades muy
interesantes. Piénsese en la importancia del archivo de
documentos de nuestra empresa o del archivo de bandas
magnéticas de un centro de proceso de datos.
Según su Función en la Logística:
Almacenes de Planta : Contiene productos terminados en
espera de ser distribuidos. Suelen hallarse dentro del recinto de la
fábrica , constituyendo el primer escalón del sistema logístico. Los
centros productivos reaprovisionan este almacén, saliendo sus
productos hacia los de Campo.
Almacenes de Campo: dentro del sistema logístico se
encuentran en diferentes niveles ; regionales , provinciales,
locales, etc. Tienen por misión el mantenimiento de los stocks del
sistema logístico . Se suelen clasificar en :
De stock normal
De stok estacional.
De stock excepcional ( stock especulativo)
Almacenes de Tránsito o Plataformas: Fundamentalmente
creados para atender a las necesidades de transporte ,
compensan los costes de almacenamiento con mayores
valúmenes transportados.
Almacenes Temporales o Depósitos : Tienen una actividad
más amplia que los almacenes de campo e incluso que las
plataformas . Están dedicados, casi siempre , al paso de
productos perecederos.
Según su Régimen Jurídico:
La actividad de almacenamiento puede tener lugar bajo tres regímenes
legales diferente :
Almacén Propio: La empresa tiene hecha una inversión en
espacio y en equipo destinada al almacenamiento de sus
mercancías. Las ventajas de esta situación son :
- - Rentabilidad , si su utilización es intensiva.
- - Mayor control de las operaciones, que ayuda a asegurar
un mayor nivel de servicios.
- - Flexibilidad en el empleo futuro de los espacios.
- - Puede servir como base de otras actividades
complementarias ( oficina de ventas, centro de la flota de
vehículos , departamento de compras , etc. )
La única dificultad destacable de este tipo de almacén es el
volumen elevado de inversiones que hay que realizar en terrenos,
edificios e incluso instalaciones. En algunos casos la naturaleza
del producto o las particularidades del sistema logístico hacen que
ésta sea la única válida.
Almacén en Alquiler: Una situación frecuente es la de
arrendamiento de naves industriales ya construidas, pero
generalmente no equipadas, y que se destinan al uso de
almacenes, practicando como si fuese propio. Además de los
gastos de arrendamiento, hay que añadir las inversiones en
equipos e instalaciones que precisan para funcionar
correctamente. En la actualidad existen empresas cuyo negocio
consiste en ofrecer servicios de almacenamiento. La
configuración de estos almacenes públicos suelen estar orientada
al uso múltiple y generalizado. Las ventajas que ofrecen estos
almacenes públicos son contrapuestas a las expuestas en la
alternativa anterior de almacén propio:
- - No exigen inversión fija.
- - Costes variable bajos debido a su utilización no
sistemática.
- - Ubicación flexible.
Pueden distinguirse dos grandes tipos de almacenes de servicios
de alquiler: aquellos que simplemente son alquilados en función
de los volúmenes ocupados y aquellos que ofrecen gran variedad
de servicios complementarios. Los servicios que suelen ofrecer
estos últimos, también conocidos por ADIF (almacén de
distribución física), además de los básicos de recepción,
almacenamiento, envío, consolidación , división de envíos etc.,
son :
o o Almacenamiento en tránsito.
o o Almacenamiento en depósito para aduana.
o o Almacenamiento con temperatura y humedad
controladas.
o o Inventario.
o o Consolidación de cargas-
o o Preparación de pedidos.
o o Empaquetados.
o o Etiquetado.
o o Emisión de albaranes de entrega.
Por sus especiales características, hay que destacar la
importancia que suponen los servicios del almacenamiento en
depósito. El almacenamiento en depósito fiscal es un acuerdo
entre el propietario de la mercancía y el gobierno y consiste,
básicamente, en que dichas mercancías no pueden salir del
almacén hasta que se paguen sus impuestos. Este tipo de
acuerdo fiscal se aplica mayoritariamente a los productos que
entran en el país y que están sometidos a las tasas aduaneras de
importación. Para ello, se establecen, generalmente en áreas
portuarias, almacenes en zonas limitadas, de manera que una
empresa extranjera pueda introducir en ella sus mercancías,
realizar algún proceso de fabricación y almacenar sus productos,
no pagando las correspondientes tasas de importación hasta que
esas mercancías no entren legalmente en el país; si son enviadas
a otro país , no se pagarían esas tasas.
Almacenes en Leasing: Esta opción se presenta como una
alternativa intermedia a las dos anteriores. Dado que el usuario
viene obligado a contratar el alquiler del almacén durante un
período predeterminado de tiempo, se pierde flexibilidad en
cuanto a la posibilidad de cambio de ubicación del almacén ; pero
permitiendo controlar tanto el espacio del almacenamiento como
las operaciones que se realizan . La elección entre el empleo de
almacén propio o público no es una tarea fácil, exigiendo un
detallado estudio comparativo de los costes implicados.
Según la Técnicas de Manipulación:
Puesto que las diferencias técnicas de manipulación y de almacenaje se
han expuesto con detalle en el capítulo anterior, a continuación se
enumeran simplemente estos tipos de almacenes:
Convencionales: Sistema clásico de almacenamiento con
estanterías de acceso manual servidas por carretillas.
En Bloque : Sistema de almacenamiento sin ningún tipo de
estructura de soporte ; los palets cargados se apilan uno sobre
otro.
Compactos Drive-in: Sistema de almacenamiento cuya
característica principal es la de no tener espacios entre pasillos ,
pudiendo introducirse las carretillas dentro de las estanterías .
Dinámicos : Sistema de almacenamiento móvil, formado por
bloques compactos, sin pasillos. Su principal característica es el
deslizamiento de los palets desde el punto de entrada a la
estantería, hasta el de salida. Sistema FIFO.
Móviles : Sistema de almacenamiento que se caracteriza por el
movimiento de toda la estructura de estantería. Esto permite abrir
un pasillo entre cualquiera de ellas, manteniendo el resto
compacto.
Semiautomático y automático : Este sistema se caracteriza
por el movimiento automatizado de las zonas de almacenamiento
. Ello permite el acceso a cualquier producto almacenado desde el
punto de control.
Autoportante: Estos almacenes se caracterizan por la doble
función de las estanterías : Una es la de almacenar los diferentes
productos, y la otra es la de hacer de soporte del edificio.
PRINCIPIOS DEL ALMACENAJE:
Al margen de que cualquier decisión de almacenaje que se adopte tenga que
estar enmarcada en el conjunto de actividades de la distribución integrada, se
deben tener siempre en cuenta las siguientes reglas generales o Principios de
Almacenaje.
El almacén NO es un ente aislado independiente del resto de
funciones de empresa. En consecuencia, su planificación deberá ser
acorde con las políticas generales de ésta e insertarse en la
planificación general para participar de sus objetivos empresariales.
Las cantidades almacenadas se calcularán para que los costes que
originen sean mínimos; siempre que se mantengan los niveles de
servicios deseados.
La disposición del almacén deberá ser tal que exija los menores
esfuerzos para su funcionamiento ; para ello deberá minimizarse:
- - El Espacio empleado. Utilizando al máximo el volumen de
almacenamiento disponible.
- - El Trafico interior, que depende de las distancias a
recorrer y de la frecuencia con que se produzcan los
movimientos .
- - Los Movimientos. atendiendo al mejor aprovechamiento
de los medios disponibles y a la utilización de cargas
completas.
- - Los Riesgos . Debe considerarse que unas buenas
condiciones ambientales y de seguridad incrementan
notablemente la productividad del personal.
Por último, un almacén debe ser lo más flexible posible en cuanto a
su estructura e implantación , de forma que pueda adaptarse a las
necesidades de evolución en el tiempo.
ZONA DE ALMACEN:
El coste de las operaciones que se efectúan en un almacén dependen muy
directamente de la facilidad con que puedan realizarse. Ello depende, en gran
medida de la adecuación de las zonas o espacios destinados a esas
operaciones.
Las zonas que pueden identificarse en un almacén son :
Muelles y zonas de maniobras.
Espacios destinados a las maniobras que deben realizar los vehículos
para entrar, salir y posicionarse adecuadamente para proceder a su (
des ) carga.
Puesto que las necesidades más comunes son las de acceso a los
camiones, las consideraciones a tener en cuenta en el momento del
diseño de esta zona son las ligadas a las dimensiones y tonelajes de los
vehículos, así como la cantidad de ellos que es preciso atender
simultáneamente.
El número de muelles necesarios puede determinarse equilibrando los
costes asociados a los camiones que esperan para ser atendidos, frente
a los costes asociados a las operaciones de ( des) carga, incluidos los
costes de las zonas para los camiones y los de los trabajadores y demás
equipo de los muelles.
La determinación del tamaño de las zonas para la ( des ) carga puede
llegar a ser un problema complejo , pero si se elimina , o se reduce , la
aleatoriedad de las salidas / llegadas de los camiones , el problema pasa
a ser de programación y , entonces , el número de muelle dependerá de
la precisión en que puede realizarse esa programación .
Zona de recepción y control .
Dentro de secuencia de actividad y una vez descargada las mercancías
del vehículo que las ha transportado , es preciso proceder a la
comprobación de su estado, de las cantidades recibidas y a la
clasificación de los productos antes de situarlos en sus lugares de
almacenamiento.
Zona de stock – reserva .
Esta zona es la destinada a ubicar los productos durante un determinado
período de tiempo. En ella deben incluirse no solo los espacios
necesarios para alojarlos, sino los adicionales para pasillos y para los
elementos estructurales que puedan formar las estanterías de soporte.
La determinación de espacios destinados al almacenaje propiamente
dicho y de los pasillos requeridos dependerá de los sistemas de
almacenaje y de los medios de manipulación elegidos.
La zona de ubicación de los stock, además de minimizar los gastos de
manipulación y de lograr la máxima utilización del espacio, debe
satisfacer otro condicionamiento de almacenamiento, tales como: la
seguridad, tanto de las mercancías almacenadas como de las
instalaciones y del personal que atiende el almacén, reducir el peligro de
incendios y evitar incompatibilidades que pudieran existir en las
mercancías almacenadas.
Otro de los problemas a considerar y que condiciona el tamaño de las
zonas de almacenamiento es la colocación de los productos dentro de
las estanterías, así como los medios de almacenaje a emplear, ya que
ellos determinarán la disposición de los pasillos laterales y las anchuras
requeridas para que esos medios operen con la máxima eficiencia.
Zona de picking y preparación .
Esta zona está destinada a la recuperación de los productos de sus
lugares de almacenamiento y a su preparación para ser enviados
adecuadamente.
La recuperación de los productos de su lugar de almacenaje se puede
producir de tres formas:
o o La primera consiste en la selección individual en la que
se procede a recoger un solo producto de una ubicación
concreta.
o o La segunda es la denominada “ruta de recogida”, en la
que se recuperan varios productos diferentes de un mismo
pedido antes de volver a la zona de preparación. El
volumen recogido en una ruta queda limitado a la
capacidad del contenedor que efectúa la operación.
o o La tercera forma consiste en asignar a cada trabajador
una zona de recogida; dentro de su zona, cada trabajador
efectúa su recogida individualmente o por una ruta.
Si el almacén está altamente automatizado, las operaciones de
extracción tienen lugar al mismo tiempo que las de ubicación. El
problema que entonces se plantea es el de la asignación de los espacios
para el almacenamiento.
Especial atención hay que dedicar a la zona de preparación de pedidos
cuando se recogen del almacén productos destinados a más de un
pedido, ya que si bien se reduce el tiempo de recuperación de los
artículos , aumenta la complicación de las operaciones de clasificación ,
requiriendo desagrupar y reagrupar los pedidos.
En todos los casos es preciso considerar una zona convenientemente
dimensionadas en las que se depositen, agrupen, preparen y embalen
adecuadamente los productos a expedir.
Zona de salida y verificación .
Antes de proceder a la carga del vehículo, es preciso consolidar la
totalidad de las mercancías a enviar, pudiendo ser conveniente realizar
un proceso de verificación final de su contenido.
Pueden incluirse en esta zona de salida las operaciones de paletización
o colocación adecuada de las mercancías sobre las paletas y su
estabilización, bien sea por los métodos de enfajado como film estirable
o termorretráctil, o bien utilizando flejes.
Si estas operaciones no se realizan automáticamente, los espacios
requeridos suelen llegar a ser considerables.
Zonas de oficinas y servicios.
El tipo de volumen y organización de las operaciones administrativa a
realizar en el almacén exige la dedicación de espacios
convenientemente equipados para alojar las oficinas, así como los
servicios auxiliares que precisará tanto el personal administrativo como
el operativo.
Otras zonas especializadas.
- - Cámaras frigoríficas.
El almacenamiento de productos que requieren el
mantenimiento de bajas temperaturas se realiza en
cámaras frigoríficas.
El tamaño y cantidad de las cámaras deberá decidirse
bajo los mismos criterios y consideraciones utilizadas
para cualquier otra mercancía; pero aquí además
deberán considerarse las diferentes temperaturas y
humedades que requieren los diversos productos para
ser almacenados. Así pues, puede resultar necesario
disponer de cámaras frigoríficas para almacenar
productos frescos a 0° C y cámaras para productos
agrícolas a temperaturas de + 10°C.
- - Devoluciones :
Si el volumen de devoluciones es importante, se hace
conveniente crear unos espacios destinados a ubicar
temporalmente los envíos que son razones diversas,
conocidas o no, han sido rechazados por sus
destinatarios. En esta zona se suelen realizar las
operaciones de desembalaje, selección y clasificación de
los artículos devueltos para su reconocimiento y posible
aceptación de las causas hasta la resolución de las
medidas a tomar.
- - Paletas vacías. Envaces vacíos:
El empleo cada vez mas generalizado de paletas, tanto
en el régimen de intercambio que obliga a entregar tantas
paletas vacías como hayan sido recibidas con producto, o
la utilización de un servicio de alquiler o de compra –
venta de paletas a terceros, requiere que se disponga de
espacios adecuados para el almacenamiento temporal de
paletas de forma que se puedan identificar los
propietarios, tipos y dimensiones que suelen utilizarse.
Si se emplean contenedores tipo roll (o carros metálicos
desmontables con ruedas), las dimensiones requeridas
para su almacenamiento pueden llegar a ser
considerables.
Debido a las condiciones de uso, hay que considerar que
es posible hasta 20% anual de pérdidas del stock de
paletas debido a su deterioro por uso deficiente,
pudiendo ser aconsejable, si son propias, destinar una
zona al mantenimiento y recuperación de paletas.
Análogamente, los embalajes vacíos pueden llegar a
constituir un conjunto de artículos de volumen y valor
considerable, precisando una gestión análoga a la del
resto de artículos , tanto en las cantidades a almacenar
como en los espacios requeridos para su
almacenamiento.
Atendiendo al principio básico de reducir el tráfico interior
dentro del almacén, conviene que estas zonas se
dispongan cercanas a las zonas de preparación y salida.
- - Zona de mantenimiento:
Las carretillas y el resto de equipo de manipulación
utilizado en las operaciones de almacenaje requieren
unas zonas destinadas a su correcto aparcamiento y un
lugar preparado donde pueden realizarse las pequeñas
operaciones de mantenimiento que exigen estos equipos.
Las carretillas y vehículos movidos por tracción eléctrica
requieren una instalación especializada para las cargas
de las baterías. El lugar destinado a la carga de baterías
debe quedar tan aislado como sea posible, ventilado y
seco y, a ser posible, no sometido a temperaturas
externas. Los vapores de hidrógeno que se desprenden
durante el proceso de carga pueden dar lugar a una
explosión ante una chispa o cigarrillo. También deberán
disponerse de espacios necesarios para almacenar agua
destilada, componente del líquido electrolito de las
baterías.
Los motores Diesel requieren atenciones mínimas; pero
aún así periódicamente es preciso revisar y reponer el
aceite del motor, el agua del radiador y el líquido de
frenos. Igualmente deberán almacenarse algunas piezas
de recambio, tales como eyectores , filtros, juntas, etc.
También puede ser aconsejable almacenar aceite
hidráulico para el sistema de elevación de la carretilla.
Las ruedas de los vehículos requieren una instalación de
aire comprimido con monómetros de control para su
inflado.
Si el parque de vehículos es considerable, puede llegar a
ser aconsejable almacenar un volumen importante de
combustible y un equipo adecuado para su trasiego.
DISEÑO DE ALMACENES:
Localización de un almacén .
Las primeras tareas en el diseño de un almacén van orientadas a
seleccionar el lugar donde éste se va a ubicar.
La situación de un almacén dentro de una red logística constituye una de
las decisiones clave puesto que condicionará, de forma sustancial la
relación coste / servicio del sistema logístico global.
Si el sistema logístico puede ser considerado como una red a través de la
cual circulan mercancías, informaciones y recursos, los almacenes serán
los nodos de la red, donde los productos se detienen temporalmente. El
problema que se plantea es la determinación de la cantidad de nodos, su
tamaño y su posición en esa red logística.
La solución al problema de la localización de un almacén pasa por dos
etapas:
1. Localización de la zona general. La decisión deberá estar
basada en la consideración de los costes implicados y en los
niveles de servicio al cliente deseado.
2. Selección de un punto concreto dentro de la zona general
elegida anteriormente. Esta decisión deberá basarse en los
estudios de las características particulares y diferenciales de los
posibles puntos dentro de esa zona.
La primera etapa puede llegar a ser un problema de compleja solución, si se
considera la gran cantidad de combinaciones posibles.
Las técnicas permiten la creación de modelos matemáticos que simulan los
resultados de diferentes hipótesis.
El estudio de los modelos y el análisis de sus consecuencias han ayudado a
formular en planeamiento científico de este problema, cuando hasta el
momento sólo había sido tratado de forma intuitiva y experimental.