Shmax
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Análisis de las deformaciones y esfuerzos recientes y su relación con la sismicidad en el borde oriental de la cuenca del Tajo
(España Central). Boletín Geológico y Minero, 114 (1): 103-120
ISSN: 0366-0176
(1) Dpto. de Geodinámica. Facultad de Ciencias Geológicas. Universidad Complutense. 28040 Madrid
E-mail: amunoz@[Link]
(2) Dpto. de Q.A., Geología y Geoquímica. Facultad de Ciencias. Universidad Autónoma. 28049 Madrid
RESUMEN
La cuenca del Tajo es un área de actividad sísmica baja pero con evidencias geológicas de actividad neotectónica. Para establecer su evo-
lución reciente se han analizado las deformaciones y esfuerzos recientes, a partir de 794 planos de falla con estrías repartidas en 40 esta-
ciones de análisis. Los resultados muestran la presencia de un campo de esfuerzos extensivo principal un eje de extensión horizontal
(SHMIN) NO-SE, y un campo secundario en régimen de desgarre con la misma orientación de SHMIN. Este campo secundario aparece asocia-
do a zonas de fractura previas de orientación NE-SO, y es simultáneo con el campo extensivo. El estudio de la sismicidad incluye la cons-
trucción de cuatro nuevos mecanismos focales de terremotos, y su análisis conjunto con los datos previamente publicados. La inversión
de esfuerzos aplicada a los planos nodales de los terremotos ha permitido calcular la presencia coetánea de dos tensores de esfuerzos
activos en la cuenca del Tajo: Uno en régimen compresivo, próximo a desgarre, con una dirección del máximo esfuerzo horizontal (SHMAX)
según NO-SE, y un tensor minoritario de tipo extensivo con SHMIN según NO-SE. Este tensor extensivo lo interpretamos como el producto
de una permutación entre σ1 y σ3 en la zona externa superficial de una flexión antiformal de escala cortical descrita previamente (Giner,
1996; Andeweg et al., 1999; Cloetingh et al., 2002)
Palabras clave: campo de esfuerzos, cuenca del Tajo, inversión de esfuerzos, mecanismo focal, neotectónica
Analysis of the recent stresses and deformations in the Tajo basin eastern border
(Central Spain). Relationships with the seismicity
ABSTRACT
The Tajo Basin is a low seismic activity area, but with geological evidences of important neotectonic deformations. To analyze the neotec-
tonic evolution, a brittle stress inversion procedure has been made using 794 fault-slip data from 40 sites. Stress inversion results show
two different and contemporary paleostress fields: a main extensional NO-SE stress field, and a secondary strike-slip stress regime field
with the same minimum horizontal stress (SHMIN) orientation. The secondary stress field has a local distribution and it is clearly related to
NE-SO fracture zones. Seismicity analysis includes the construction of new four focal mechanisms, as well as its analysis with the publis-
hed data. Stress inversion results of the focal mechanisms show that there are two different active stress tensors in the Tajo Basin. The pri-
mary is a compressive (near strike-slip) stress tensor with a N140 trending maximum horizontal stress (SHMAX), and the second one is an
extensional stress tensor with a NO-SE SHMIN. We interpret this extensional stress tensor as a local permutation between the σ1 and σ3 stress
axes of the regional stress tensor near the surface. This stress axes permutation seems to be related to the superficial zone of a NE-SO
crustal flexure described previously (Giner, 1996; Andeweg et al., 1999; Cloetingh et al., 2002)
Key words: focal mechanism, neotectonics, stress field, stress inversion, Tajo basin
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micidad instrumental (sismotectónica). En este traba- trabajos en la cuenca del Tajo, incluyendo datos sis-
jo se avanza en esta línea de investigación en el borde mológicos (Herráiz et al., 2000) y deformaciones
oriental de la cuenca del Tajo, un área de baja activi- recientes (De Vicente et al., 1996; Giner, 1996; Muñoz
dad sísmica pero con evidencias geológicas de activi- Martín, 1997) que han ahondado en el grado de cono-
dad sísmica mucho mayor (Giner, 1996), con vistas a cimiento sobre las características de las deformacio-
su utilización en estudios de riesgo y peligrosidad sís- nes y esfuerzos en éste área desde el Mioceno
mica. Superior hasta la actualidad. Todos estos trabajos per-
Las principales unidades geológicas que aparecen miten abordar el estudio de las deformaciones recien-
en el centro-este de la Península Ibérica son, por una tes a una escala algo menor, y discutir su génesis en
parte, los cinturones de deformación, y por otra las relación a las estructuras preexistentes y a la evolu-
cuencas terciarias que conforman la Cuenca del Tajo ción tectónica del centro peninsular.
(Madrid y Loranca) y la de Almazán al N (Fig. 1). La En este trabajo se describen y analizan las caracte-
Cordillera Ibérica y el Sistema Central son dos cintu- rísticas geométricas, cinemáticas y dinámicas de las
rones alpinos de deformación intraplaca (Álvaro et estructuras de deformación frágiles recientes en esta
al., 1979) que se encuentran situados en una posición zona de la Península Ibérica, los esfuerzos que las han
intermedia entre las dos grandes cadenas que se de- activado, y su relación con la actividad sísmica pre-
sarrollan durante la orogenia alpina en los bordes N y sente en la zona. Entendemos como “recientes”
S de la placa Ibérica: los Pirineos y las Béticas. todos aquellos procesos ocurridos desde la última
Recientemente se han realizado un buen número de reorganización cinemática de la microplaca Ibérica
Fig. 1. Localización geográfica y geológica de la zona de estudio. CE, Cuenca del Ebro, CT, Cuenca del Tajo, CD, Cuenca del Duero y CI,
Cordillera Ibérica
Fig. 1. Geographical and geological location of the studied area. CE, Ebro Basin, CT, Tajo Basin, CD, Duero Basin, and CI, Iberian Range
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respecto a las placas Africana y Euroasiática, que se para las estructuras que observan en sus zonas
corresponde con el período comprendido entre los 9 de estudio. Estas deformaciones estarían origi-
Ma y la actualidad (Dewey et al., 1989; Albarello et al., nadas, fundamentalmente, por fenómenos
1995). halocinéticos de los materiales evaporíticos
Para alcanzar estos objetivos, en este trabajo se presentes en la cuenca.
han analizado las mesoestructuras recientes (funda- B) Otro grupo de trabajos establecen un origen de
mentalmente estrías de deslizamiento en planos de tipo tectónico, entre los que destacan: (Royo
falla), se han establecido los estados de paleoesfuer- Gómez, 1926; Solé, 1952; Capote y Fernández
zo que las han activado, y se han comparado estos Casals, 1978; Vaudour, 1979) y recientemente, e
datos con la actividad sísmica presente en el borde incluyendo datos sismológicos, Giner (1996).
oriental de la cuenca del Tajo. El análisis de la sismici- C) Por último, un tercer grupo de autores combi-
dad ha incluido la recopilación de los datos históricos nan un origen mixto entre las dos hipótesis
e instrumentales, la construcción de cuatro nuevos anteriores, destacando San José (1975), Martín
mecanismos focales y el cálculo de los tensores de Escorza (1983), Pérez González (1982), Silva et
esfuerzo activos en el borde oriental de la cuenca del al. (1988). Todos estos autores aceptan con lige-
Tajo. ras modificaciones la hipótesis planteada por
Alía (1960), según la cual estas deformaciones
son el producto de un ajuste, en los materiales
Marco geológico y antecedentes más recientes, de pequeños movimientos en
las estructuras preexistentes en el basamento.
El borde oriental de la Cuenca del Tajo presenta una
evolución geológica compleja, con evidencias de acti-
vidad tectónica y sedimentaria durante la mayor Características de la fracturación y del campo de
parte del Terciario, tal y como demuestran los datos paleoesfuerzos activo durante el
estructurales (Álvaro y Capote, 1973; Capote y Plioceno-Cuaternario
Fernández-Casals, 1978; Manera, 1981; Capote, 1983;
De Vicente et al., 1996; Muñoz Martín et al., 1998), los Para caracterizar las estructuras recientes se ha lleva-
datos estratigráficos y sedimentológicos (Torres y do a cabo una intensa campaña de recogida de datos
Zapata, 1986; Díaz Molina et al., 1989; Calvo et al., mesoestructurales a lo largo de la mayor parte de las
1990; Rodríguez Aranda, 1995; Díaz Molina y Tortosa, estructuras cartográficas deducidas a partir de foto-
1996; Gómez et al., 1996) y los datos geofísicos grafía aérea y cartografías geológicas previas. De este
(Racero, 1989; Querol, 1989; Perucha et al., 1995; modo, se han recogido un total de 794 fallas con es-
Muñoz Martín y de Vicente, 1998). La Sierra de trías repartidas en 40 estaciones de análisis (Fig. 2)
Altomira, situada en el borde oriental de la Cuenca que afectan, fundamentalmente a los niveles carbo-
del Tajo, consiste en un estrecho cinturón de pliegues natados del Mioceno Superior, así como a los niveles
y cabalgamientos que divide a la Cuenca del Tajo en de terrazas cuaternarias. La calidad de las estructuras
dos cuencas menores: la de Madrid al E, y la de es bastante buena, debido a que los niveles carbona-
Loranca al Oeste (Fig. 1). Ambas cuencas presentan tados del Mioceno Superior son óptimos para la toma
un relleno sedimentario complejo de tipo continental, de datos micro y mesoestructurales. Por otra parte,
con numerosas discontinuidades, siendo dominantes algunas terrazas cuaternarias se encuentran fuerte-
los materiales detríticos, carbonáticos y evaporíticos mente deformadas y con buenos afloramientos
(Calvo et al., 1990; Díaz Molina y Tortosa, 1996). (terrazas del Pleistoceno inferior-medio del río Tajo;
La zona de estudio presenta evidencias de defor- Giner y Pinilla, 1996), lo que unido a la presencia en
maciones recientes que ya fueron detectadas en el ellas de cantos carbonatados, ha permitido la medida
siglo XIX, a pesar de constituir una zona intraplaca de fallas con estrías y cantos estriados de tamaño
alejada de los bordes activos principales de la placa centimétrico a decimétrico.
Ibérica (Béticas y Pirineos). El origen de estas defor- Conviene resaltar la presencia de numerosas fallas
maciones ha sido interpretado de tres maneras dife- normales tardías, especialmente en la mitad meridio-
rentes: nal de la zona de estudio, afectando tanto a materia-
A) Un conjunto de trabajos antiguos (Prado, 1864; les de edad Mesozoica, como a la serie sedimentaria
Mallada, 1907; Gómez de Llarena, 1913; terciaria (Oligoceno-Mioceno Inferior). Cronológica-
Hernández Pacheco y Royo Gómez; 1916), y mente el movimiento normal de estas fallas es clara-
otros más recientes (Vegas et al., 1975; Hoyos et mente posterior al desarrollo de los pliegues y cabal-
al., 1996), sugieren un origen de tipo atectónico gamientos de edad Oligoceno-Mioceno Superior
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(asignados a los campos de paleoesfuerzos compre- De las 794 fallas analizadas, 701 fallas (88 % de los
sivos Ibérico y Altomira; Muñoz Martín, 1997; Muñoz datos, 33 estaciones) corresponden a estados de
Martín et al., 1998), lo que unido a las características paleoesfuerzos extensivos, y el resto (93 fallas, 7
similares de las fallas medidas en los materiales del estaciones) a estados en régimen de desgarre. Los
Mioceno Superior y Cuaternario, nos ha permitido índices de calidad de las estaciones son buenos
asignarlas al mismo proceso de deformación reciente. (Tabla 1), explicando la mayor parte de estos tensores
entre 10 y 20 fallas. En la figura 4 se muestran los
resultados de la inversión de esfuerzos con el método
Análisis Poblacional de Fallas de Inversión de Esfuerzos (Reches et al., 1992) para el
conjunto de fallas asignadas al campo Reciente,
Una vez recogidos los datos de campo se ha procedi- pudiéndose establecer dos grupos principales:
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HIRUELAN 1 R.E. 18 550600 4509200 800 0,49 110 6 37,7 0,62 76/198 13/021 00/291 20,13 10,55 0,5 18
PAREJAI 1 R.E. 25 531300 4489100 780 0,15 140 8 58,1 0,06 79/044 10/230 01/140 21,14 15,95 1,2 23
PUERTA3 1 R.E. 29 534600 4498750 780 0,25 164 9 49,3 0,20 80/289 08/076 05/167 20,57 13,31 0,9 22
VEGA 3 R.E. 17 539800 4501900 830 0,31 2 7 36,1 0,29 73/283 15/086 04/177 10,81 7,48 0,4 13
AUNONIN 1 R.E. 11 519600 4484300 715 0,07 106 3 46,0 0,48 78/204 11/017 01/107 16,71 10,19 0,9 11
SOLANA2 4 R.E. 13 538700 4499700 970 0,32 147 11 58,9 0,07 86/321 00/219 03/129 24,27 20,46 1,2 9
ALOCEN2 4 R.E. 9 521300 4488700 920 0,02 166 14 39,2 0,07 77/204 11/052 05/321 18,82 9,25 0,7 9
PRIEGO2 1 R.E. 19 560400 4477700 840 0,28 146 6 57,5 0,10 85/223 04/025 01/116 19,25 21,38 1,2 14
BEDIJA 4 R.E. 16 497125 4413100 750 0,06 138 7 63,2 0,07 84/235 05/060 00/330 13,48 6,81 1,3 12
MOTAGN 1 R.E. 14 513500 4372350 765 0,33 3 13 49,9 0,23 78/264 11/078 01/168 26,98 22,90 0,8 11
ZANCARAI 1 R.E. 33 536850 4377200 750 0,61 157 13 54,2 0,02 73/074 16/260 01/170 27,32 25,58 1,0 23
MOLINOS2 1 R.E. 19 578750 4437400 1020 0,16 138 6 75,4 0,26 81/034 08/231 02/141 22,08 18,70 1,2 15
CARACENN 4 R.E. 19 537250 4441700 1060 0,18 145 8 44,2 0,17 73/272 13/054 10/146 14,48 12,54 1,1 16
LORANCAI 5 R.E. 55 489700 4477950 820 0,42 162 11 37,3 0,12 87/271 01/056 01/146 24,00 20,17 1,2 36
BARAJAS 5 R.E. 10 507450 4441700 730 0,03 9 13 50,1 0,06 82/274 07/077 02/167 15,19 8,96 0,8 10
ESTREMEI 5 R.E. 29 496700 4448250 580 0,11 138 28 48,4 0,09 82/252 07/054 02/144 22,10 16,65 1,0 27
MONTEUM2 5 R.E. 8 500800 4474500 880 0,21 130 11 29,4 0,46 86/357 03/209 02/119 25,17 12,23 0,4 8
ALMAR3 1 R.E. 17 549650 4393600 980 0,15 170 22 50,3 0,04 76/272 13/088 00/178 10,83 5,39 0,6 7
PRADEJA2 1 R.E. 34 534000 4395600 800 0,09 137 14 45,9 0,14 81/005 00/272 08/182 23,72 13,57 0,8 27
BOLARTI 5 R.E. 46 518500 4480450 665 0,08 95 23 41,8 0,06 83/171 06/012 02/282 17,20 11,81 0,8 44
BUJEDAI 3 R.E. 15 513900 4453500 920 0,44 119 4 57,3 0,58 85/237 04/032 01/123 21,94 19,70 1,1 15
VELLISCA 2 R.E. 18 516300 4440350 875 0,59 127 6 33,1 0,69 74/224 15/040 00/130 23,44 8,02 0,4 17
RADA2 1 R.E. 20 533350 4379800 800 0,17 179 11 50,5 0,18 87/079 02/260 00/170 22,66 16,96 1,1 17
CASABUT3 1 R.E. 33 519200 4473500 720 0,14 177 9 61,0 0,06 81/061 08/232 01/322 18,15 11,27 1,1 23
IBERI 1 R.E. 23 537900 4514400 1005 0,22 150 6 44,5 0,28 83/167 01/064 06/334 23,21 22,81 0,9 23
MATALOB2 5 R.E. 15 535750 4426200 875 0,27 136 5 49,0 0,59 69/044 20/229 01/139 20,15 12,35 1,0 14
ZAFRA2 1 R.E. 16 563400 4415650 740 0,23 159 8 64,15 0,45 86/285 31070 02/160 20,79 8,75 1,2 11
PAREDESI 1 R.E. 19 514150 4436300 860 0,90 154 11 40,4 0,58 82/282 04/053 05/143 25,80 16,59 0,4 11
TORIJAI 4 R.E. 38 497600 4510400 960 0,31 143 11 39,2 0,04 88/321 00/066 01/156 20,52 18,24 0,6 28
ENTREPI 2 R.E. 14 535000 4504400 820 0,09 171 14 49,3 0,12 83/056 05/270 03/179 19,93 14,29 1,0 12
RMAYOR 5 R.E. 6 526225 4447350 760 0,67 0,67 70/095 18/261 04/352 21,20 5,29 0,1 5
ESCARI 4 R.E. 39 490350 4469950 780 0,10 0,10 81/147 04/271 06/002 17,93 13,03 0,5 39
OVILA 5 R.E. 4 537600 4506100 750 0,08 14 16 39,67
VIADUCQI 5 R.S. 14 523150 4494400 735 2,21 70 7 43,0 0,72 10/073 76/213 81341 18,49 10,84 0,5 10
CARACENI 4 R.S. 12 537250 4441700 1060 -2,61 52 7 62,2 0,19 03/230 611328 28/138 10,38 8,12 1,1 10
HORCHETI 5 R.S. 20 494450 4491250 920 1,43 50 9 30,8 0,81 23/071 66/260 31162 31,67 28,75 0,2 16
ESTREME2 5 R.S. 10 496700 4448250 580 -1,09 57 6 39,0 0,27 02/064 06/334 83/173 11,04 6,70 0,3 7
HUEVAI 5 R.S. 8 503300 4480100 920 1,52 52 5 41,1 0,80 65/216 24/039 01/308 22,36 4,70 0,3 8
BOLART2 5 R.S. 20 518500 4480450 665 -2,69 51 7 45,7 0,27 06/230 80/002 07/140 24,80 25,45 0,6 17
MIRADOR3 1 R.S. 9 520600 4482750 840 -8,54 59 5 30,4 0,50 05/233 80/359 07/142 15,09 11,14 0,4 9
Tabla 1. Tensores de paleoesfuerzo calculados en las 40 estaciones de análisis estructural frágil. Edad: de los materiales donde se han medi-
do los datos (1- Mesozoico-Paleoceno, 2- Eoceno-Oligoceno, 3- Mioceno Inferior-Medio, 4- Mioceno Superior, 5- Cuaternario). C.E. Campo
de esfuerzos (Reciente Extensivo, Reciente Secundario). NF: Número de fallas de la estación. X,Y,Z: Localización en coordenadas UTM
(Huso 30). K’ valor medio del factor de forma del elipsoide de deformación. Dey: Dirección media del máximo acortamiento horizontal.
DS: Desviación estándar de la Dey. f: Ángulo de rozamiento friccional medio durante el deslizamiento. R: Factor de forma del elipsoide de
esfuerzos (R=(σ2-σ3)/(σ1-σ3)). σ1, σ2 y σ3: Inmersión y sentido de la inmersión de los tres ejes principales de esfuerzos. PMA: Ángulo
medio de desviación de los ejes principales (º). SLIP: Ángulo medio de desviación entre la estría real y teórica deducida a partir del ten-
sor calculado (º). µ: Coeficiente de fricción medio. F.E. Fallas explicadas por el tensor de esfuerzos
Tabla 1. Paleostress tensors calculated in the 40 brittle structural analysis sites. Age (1- Mesozoic-Paleocene, 2- Eocene-Oligocene, 3- Lower
to Middle Miocene, 4- Upper Miocene, 5- Quaternary. C.E. Stress Field (RE Recent Extensive and RS Recent secondary). NF: Number of
faults. X, Y, Z: UTM coordinates. K’: Shape factor of the strain ellipsoid. Dey: Maximum horizontal shortening direction. DS: Standard devia-
tion. φ: Frictional angle. R: Stress ratio (R=(σ2-σ3)/(σ1-σ3)). σ1, σ2 y σ3: Plunge and azimut of the three main stresses. PMA. Principal Misfit
Angle (º). SLIP, slip misfit angle (º). µ: Mean frictional coefficient. F.E. Explained faults by the stress stensor
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Muñoz-Martín, A. et al. 2003. Análisis de las deformaciones y esfuerzos recientes y su... Boletín Geológico y Minero, 114 (1): 103-120
A) Un conjunto mayoritario de tensores extensio- zontal (SHMAX) que oscilan entre N40E y N70E
nales (en el campo de extensión triaxial, R entre (figura 4). Cabe destacar que los estados de
0 y 0.7 y σ1 vertical) con una orientación del esfuerzo pertenecientes al régimen de desgarre
mínimo esfuerzo horizontal entre N100E y se han deducido en estaciones politensoriales,
N185E. Este conjunto de soluciones se ha deno- junto con estados de paleoesfuerzos del campo
minado “Campo Reciente Extensivo”. Las fallas Reciente extensivo, o de campos compresivo
asignadas al mismo presentan una gran homo- previos (Muñoz Martín et al., 1998). Además la
geneidad, tanto en sus orientaciones, como en mayor parte de las fallas que definen estos ten-
las distribuciones de buzamientos y cabeceos sores se encuentra asociada a fracturas de
(Fig. 3): son fallas con una dirección principal dirección NE-SO y E-O, en las que se alternan
NE-SO, buzamientos entre 60 y 90º, y cabeceos movimientos de tipo normal y direccional. A
altos (>50º). No obstante, también aparecen éste conjunto de estados de paleoesfuerzo se
fallas orientadas E-O y una pequeña moda les ha denominado “Campo Reciente
según N150E. En relación a las componentes de Secundario”, y las fallas asignadas al mismo
movimiento, es muy similar el porcentaje de presentan una mayor variedad de orientacio-
fallas con componente sinestrosa (51.4 %) y nes que las del campo extensional (fig. 3), sien-
dextrosa (48.6 %). do las direcciones principales de mayor a
B) Un grupo minoritario de tensores en régimen menor importancia relativa: N60E, N40E, N100E
de desgarre (R entre 0.2 y 0.8 y s2 vertical), con y N170E. En el histograma de buzamientos apa-
unas orientaciones del máximo esfuerzo hori- recen dos modas, una mayoritaria de fallas con
Fig. 3. Características geométricas de las fallas analizadas (rosas de direcciones, histogramas de buzamientos y cabeceos de las estrías
sobre los planos de falla), y diagramas buzamiento/cabeceo para: A) El conjunto de fallas normales y normal-direccionales compatibles
con una extensión NO-SE, y B) para las que indican una dirección de compresión NE-SO (régimen de desgarre)
Fig. 3. Geometrical characteristics of the analyzed faults (rose diagrams, fault dips and slip pitches) for: A) normal strike-slip normal faults
compatibles with a NW-SE extension. B) Compatible faults with a horizontal NE-SW compression (Strike-slip regime)
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altos buzamientos, y otra de buzamientos entre riales cuaternarios. La figura 5 también muestra las
40 y 50º. Los cabeceos presentan una moda trayectorias de los esfuerzos horizontales máximo
principal entre 0 y 40º, y otra que se correspon- (SHMAX) y mínimo (SHMIN). Básicamente, la orientación
de con fallas inversas y normales (cabeceos de la máxima extensión (SHMIN) presenta una dirección
>60º), lo que sugiere una cierta partición de la general NO-SE, con una serie de perturbaciones que
deformación. Además de fallas, también apare- se describen a continuación:
cen numerosos pliegues en los materiales más - Las direcciones de SHMIN rotan en sentido anti-
recientes, que suelen estar asociados al movi- horario en las proximidades de la mitad sep-
miento de las fallas, siendo la mayor parte plie- tentrional de la Sierra de Altomira hasta dispo-
gues de arrastre y de acomodación del movi- nerse casi perpendiculares a este cinturón de
miento de las fallas normales NO-SE. deformación.
- En el tercio meridional de la zona de estudio las
orientaciones de SHMIN sufren una progresiva
Mapa de paleoesfuerzos recientes rotación horaria, llegando a alcanzar una direc-
ción próxima a N-S. Esta rotación parece estar
El mapa de estados de paleoesfuerzos (fig. 5) muestra asociada a la presencia del accidente de San
una distribución de los datos puntuales que abarca Clemente o falla del Záncara (Sánchez Soria,
prácticamente todo el área de estudio, aunque con 1973; Alfaro et al., 1991), estructura cortical de
una mayor concentración en el valle del río Tajo, debi- primer orden de dirección E-O que se encuentra
do a la presencia de buenos afloramientos de mate- justo al S de la zona de estudio.
Fig. 4. Representación de los tensores de paleoesfuerzo calculados mediante el método de inversión de esfuerzos (Reches et al., 1992) en
un diagrama SHMAX (campo Extensivo) o SHMIN (campo Secundario) frente al factor de forma (R). Se aprecian dos tipos de soluciones: una
principal (Campo Reciente Extensivo) con SHMIN orientado NO-SE y una secundaria (Campo Reciente Secundario) en régimen de desgarre
con la misma dirección de SHMIN
Fig. 4. Paleostress tensors calculated with the stress inversion method (Reches et al., 1992). SHMAX and SHMIN versus Stress Ratio (R) are
shown with two different solutions: The main (Extensive Recent Stress Field) has a NW-SE trending SHMIN and the second one (Secondary
Recent Stress Field) has the same SHMIN orientation but with a strike-slip regime
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SISMICIDAD HISTÓRICA
Nº FECHA HORA PRO RMS EH EZ MAG INT P/R LONGITUD LATITUD LOCALIZACIÓN Nº LE IMP LEC
SISMICIDAD INSTRUMENTAL
Nº FECHA HORA PRO RMS EH EZ MAG INT P/R LONGITUD LATITUD LOCALIZACIÓN
Tabla 2. Listado de la sismicidad en la zona de estudio recogido de los catálogos de sismos próximos del I.G.N. hasta Diciembre de 1995.
Hora: Origen del terremoto (GMT). PRO: Profundidad hipocentral (km). RMS: Error cuadrático medio (seg.). EH: Error de localización epi-
central (km). EZ: Error de localización hipocentral (km). MAG: Magnitud (mb) calculada a partir de la fase Lg. INT: Intensidad máxima regis-
trada (escala M.S.K. modificada). P/R: Sismo Premonitorio (P), Réplica (R), o registro Digital (D)
Tabla 2. Seisnicty ot the studied area from IGN catalogue up to December 1995. Time (GMT), PRO, depth (km). RMS: (seg). EH, horizontal
error (km). EZ, vertical error (km). MAG, magnitude (mb). INT, Maximum intensity (Modified M.S.K. scale). P., Foreshock. R.,Aftershock, D.,
Digital register
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Muñoz-Martín, A. et al. 2003. Análisis de las deformaciones y esfuerzos recientes y su... Boletín Geológico y Minero, 114 (1): 103-120
este capítulo vamos a completar la información pre- B) Análisis de cuatro sismos recientes situados en
via con algunos datos puntuales y recientes, para, el interior de la zona de estudio, incluyendo su
finalmente, comparar los resultados con las estructu- relocalización y la construcción de los mecanis-
ras neotectónicas medidas en el campo. El análisis mos focales.
realizado en este trabajo incluye tres aspectos dife- C) El establecimiento del estado de esfuerzos acti-
rentes: vo en la zona de estudio y su contraste con los
A) Recopilación de la información sísmica existen- mecanismos focales obtenidos por Giner
te, tanto histórica como instrumental, así como (1996), quien realizó un análisis neotectónico y
de sus mecanismos focales, siempre que sea sismotectónico de la cuenca del Tajo incluyendo
posible. el cálculo de 22 mecanismos focales.
Fig. 6. Diagramas de diedros rectos y características medias de los tensores de paleoesfuerzo asignados al campo Reciente Extensivo (arri-
ba) y al campo Reciente Secundario (abajo). Para cada caso se han unido todas las estructuras asignadas a cada campo en una única
población y se han calculado los tensores medios que más número de fallas explicaban con errores aceptables con el método de inver-
sión de esfuerzos (Reches et al., 1992)
Fig. 6. Right Dihedra diagrams and paleostress tensors characteristics of the Recent Extensive (top) and Recent Secondary (bottom) stress
fields. All the estructures included in each stress field have been added to calculate the mean stress tensor with the stress inversion
method (Reches et al., 1992)
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Encuadre regional y características de la sismicidad cuenca del Tajo existen evidencias de actividad
símica, con cinco eventos desde principios de
En la Tabla 2 se muestra un listado de los terremotos siglo (fig. 7) en los que se ha alcanzado una
cuyo epicentro se sitúa en la zona de estudio (hasta intensidad V en la escala MSK modificada
Diciembre de 1995, catálogos de sismos próximos del (sismo de Valdeconcha; Rey Pastor, 1925; IGN,
I.G.N.). En esta tabla se puede observar la presencia 1993). El mapa de isosistas del sismo de
de cuatro terremotos históricos, uno de los cuales Valdeconcha, presenta una elongación según
alcanzó la intensidad V (Valdeconcha), y 39 terremo- NNE, coincidente con la orientación del valle
tos instrumentales con una magnitud máxima de 4.1. del río Tajo y con abundantes fallas superficia-
A) Sismicidad histórica. En el borde oriental de la les cuaternarias.
Fig. 7. Mapa de epicentros de terremotos del catálogo del I.G.N. presentes en la zona de estudio para el período 1985-1995, y característi-
cas de los mismos (Tabla 2). En gris se muestran los sismos a los que se les ha calculado el mecanismo focal
Fig. 7. Epicentres location from the I.G.N. catalogue for the 1985-1995 period and characteristics of the earthquakes (Table II). The earth-
quakes with focal mechanism calculated are shown in grey
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Muñoz-Martín, A. et al. 2003. Análisis de las deformaciones y esfuerzos recientes y su... Boletín Geológico y Minero, 114 (1): 103-120
B) Sismicidad instrumental. Por lo que se refiere a nes, y/o a la buena calidad de las polaridades.
la actividad sísmica recogida en la zona de estu- El resultado final del proceso filtrado condujo a
dio de un modo instrumental, existen un total la selección de los cuatro terremotos mostra-
de 39 eventos, con unas magnitudes que osci- dos en la Tabla 2.
lan entre 2.4 y 4.1. Si se analiza su distribución B) Relocalización de los terremotos. Su objetivo
epicentral (fig. 7), los terremotos se concentran consiste en obtener los nuevos parámetros ini-
fundamentalmente a lo largo de tres zonas: ciales del evento para la construcción del
1) Una banda de dirección NE-SO situada entre mecanismo focal del terremoto, a partir de los
la cuenca de Madrid y el extremo septentrio- tiempos de llegada de las ondas a las diferentes
nal de la Sierra de Altomira. estaciones del I.G.N. El proceso de relocaliza-
2) Dos bandas orientadas NO-SE situadas ción se ha realizado mediante la aplicación del
entre la cuenca de Madrid y el sector meri- programa HYPOINVERSE (Klein, 1978), obte-
dional de la Sierra de Altomira, y entre el niendo como resultados finales los dos ángulos
extremo N de dicha Sierra y la Sierra de necesarios para la construcción del mecanismo
Bascuñana. focal (azimut e inmersión de las ondas P corres-
3) Una banda E-O situada en el extremo meri- pondientes a cada estación), así como unos
dional de la Sierra de Altomira. parámetros que nos permiten estimar la cali-
Además de estas zonas de máxima concentra- dad de la solución. Para el cálculo de relocaliza-
ción, existen terremotos más aislados en el ción se ha utilizado el modelo estratificado de
interior de la cuenca de Loranca y en la corteza y la relación Vp/Vs que utiliza el I.G.N.
Cordillera Ibérica. (1992).
Los resultados obtenidos (Tabla 3) son pareci-
dos a los obtenidos por el I.G.N. en sus catálo-
Análisis sismotectónico gos de sismos próximos (Tabla 2), siendo la
diferencia media en la localización epicentral de
El análisis de la sismicidad en la zona de estudio 5.6 Km y en localización hipocentral de 2.2 Km.
incluye tres aspectos fundamentales: A) Elección de Las mayores variaciones se corresponden con
los sismos con mejores parámetros de calidad, B) el sismo de los Hinojosos para el error horizon-
Relocalización de los eventos elegidos, y C) Análisis tal (11.6 Km) y para el de Alberca de Záncara
de los datos (construcción de los mecanismos focales para el error vertical (5 Km). Los terremotos de
y cálculo del tensor de esfuerzo asociado). Esplegares y de los Hinojosos son muy superfi-
A) Elección de los sismos (selección previa). La ciales (<3 Km), mientras que el más profundo
determinación de los sismos susceptibles de es el de Alcocer (15.6 Km). El sismo que pre-
ser analizados con unas mínimas garantías de senta una mejor calidad es el de Alberca de
calidad, y que no hubieran ya sido tratados por Záncara, ya que es el que tiene una magnitud
Giner (1996), por lo que se han analizado los mayor (3.82), un R.M.S. bajo (0.4 seg.) y el
sismos pertenecientes al intervalo 1992-1995. mayor número de polaridades leídas (NP = 9).
En cuanto a la magnitud (mb), en un principio C) Análisis poblacional de mecanismos focales.
se consideraron exclusivamente los eventos Para el análisis y determinación de los meca-
con mb ≥ 3.0, pero posteriormente se incluyó nismos focales se asume que los eventos se
un sismo de magnitud 2.82, ya que presentaba deben acomodar a un estado de esfuerzos
una buena calidad en la lectura de las polarida- común. La metodología de análisis seguida
des. Por último se estableció un número míni- consiste en el Método de Análisis Poblacional
mo de 12 observaciones en las que se disponía Ponderado de Mecanismos Focales (MAPPMEF,
de los tiempos de llegada de las ondas P y S a Giner, 1996). Se ha elegido este método, y no
las diferentes estaciones (seis llegadas de la otros como el Método de Determinación
onda P). Simultánea del Tensor de Esfuerzos y de los
Una vez hecha la primera selección, que incluía Mecanismos Focales (MEDTEM, Rivera, 1989;
siete eventos, se procedió a la lectura de los Rivera y Cisternas, 1989), debido al escaso
tiempos de llegada y la polaridad de las ondas número de eventos a tratar, y por otra parte,
P en las diferentes estaciones. Aunque en prin- con el objetivo de que los resultados sean com-
cipio sólo se planteó considerar los eventos con parables a los de Giner (1996).
un NP ≥ 6, finalmente se incluyeron otros dos La filosofía del método consiste en construir
sismos que presentaban 5 polaridades debido a todos los posibles mecanismos focales que
la buena distribución espacial de las estacio- ajusten el máximo número de polaridades para
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Tabla 3. Características de los mecanismos focales de los cuatro sismos analizados (fig. 8). Las orientaciones de los planos nodales son
buzamiento / sentido de buzamiento, y las de los ejes P y T son inmersión / sentido de la inmersión
Tabla 3. Characteristics of the focal mechanisms for the four earthquakes analyzed (fig. 8). Dip and dip direction for the nodal planes and
plunge and azimuth for the P and T axes are shown
cada evento, y ponderar el posible número de Vicente (1988) y Capote et al. (1991), basada en la apli-
construcciones con un parámetro de calidad cación del modelo de deslizamiento (Reches, 1983; De
basado en la magnitud, el RMS y el porcentaje Vicente, 1988). Este método permite deducir el plano
de aciertos en las polaridades. La construcción de falla “neoformado”, que será el plano nodal que se
de todos los posibles mecanismos focales se ha ajusta, según el modelo de deslizamiento, al carácter
realizado con el programa MF96 (Núñez Cornú, normal (compresión en la vertical) o inverso (exten-
1987; Cabañas et al., 1996), considerando un sión en la vertical) del mecanismo focal.
intervalo en dirección y buzamiento entre los Una vez seleccionados los planos de falla, se pro-
planos nodales de 5º, hasta obtener una rela- cedió al cálculo del tensor de esfuerzos actual
ción de polaridades explicadas / totales máxi- mediante el método de inversión de esfuerzos
ma para cada una de las construcciones. En el (Reches et al., 1992), obteniendo sistemáticamente
caso de los dos terremotos con menor número dos tensores de esfuerzo con unos parámetros de
de polaridades (NP = 5, Hinojosos y calidad elevados (fig. 9):
Esplegares), se ha restringido el número total A) Tensor Principal (compresión NO-SE): Un ten-
de posibles construcciones del mecanismo sor en régimen de desgarre (R = 0.35, σ2 vertical
focal, teniendo en cuenta el carácter impulsivo y σ1 horizontal según N137E) que explica 16
o emergente de la primera llegada de la onda P. fallas del total de 21 (76 %).
De este modo, se han desechado aquellas posi- B) Tensor Secundario (extensión NO-SE): Explica
bles construcciones del mecanismo focal en las las seis fallas correspondientes a la moda B,
que las estaciones impulsivas estaban próxi- mediante un tensor de tipo extensivo con σ1
mas a uno de los planos nodales. vertical y σ3 horizontal según N134E (R= 0.92).
En la figura 8 se muestran los mecanismos focales Las magnitudes relativas de los ejes principales de
finales para cada uno de los cuatro terremotos anali- los dos tensores calculados son diferentes (en el ten-
zados (Tabla 3). Los terremotos de Alberca de Záncara sor principal el eje intermedio es vertical, mientras
e Hinojosos, situados en el extremo meridional de la que para el tensor extensivo el eje vertical es σ1). De
Sierra de Altomira, se ajustan a compresión NO-SE este modo, para unas mismas condiciones de pro-
regional. Por el contrario, el terremoto de Esplegares, fundidad, la magnitud de SHMAX del tensor compresivo
situado cerca del borde SO de la Cordillera Ibérica, se es casi el doble (1.95) de la magnitud del SHMAX del ten-
ajusta a una extensión hacia el SE (fig. 8). El meca- sor extensivo. Este factor, unido al mayor número de
nismo focal de Alcocer se sitúa en el sector septen- eventos que indican una compresión NO-SE, y a su
trional de enlace entre la Sierra de Altomira y la distribución espacial más generalizada, apoya el
Cordillera Ibérica, y aunque presenta las dos posibili- hecho de que el tensor de desgarre corresponde al
dades de construcción, las direcciones de los planos tensor regional, y que el tensor extensivo es un ten-
de falla oscilan entre NE-SO y E-O. sor secundario.
Cálculo de los tensores de esfuerzo activos Discusión de los resultados del análisis
sismotectónico
Para poder calcular el tensor de esfuerzos activo, en
primer lugar se seleccionó el plano de falla, de entre Si representamos los mecanismos focales calculados
los dos planos nodales que componen cada mecanis- por Giner (1996) y los realizados en este trabajo
mo focal, mediante la metodología propuesta por De (fig. 10), se observa que los dos mecanismos focales
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Discusión y conclusiones
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Fig. 10. Mapa de mecanismos focales de terremotos deducidos por A) Giner (1996) y B) en este trabajo. Se observa como se agrupan en
dos conjuntos: uno de mecanismos de falla normal con dirección de extensión NO-SE, y otros de falla inversa y/o direccional con una
dirección de compresión NO-SE
Fig. 10. Focal mechanisms map deduced by A) Giner (1996) and B) this work. There are two different populations: normal focal mechanisms
with a NW-SE extension and reverse and strike-slip focal machanisms with a NW-SE horizontal compression
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men de desgarre, debe estar facilitada por la permutación de los ejes σ1 y σ3 del campo prin-
escasa carga vertical (decenas de metros) bajo cipal hacia la superficie. Por último, los estados
las que se originaron las estructuras observa- de esfuerzo minoritarios del campo Reciente
das. Un aspecto a destacar es que desde un secundario serían a su vez permutaciones del
punto de vista cronológico, estos esfuerzos campo Reciente extensivo, de carácter mucho
secundarios se han deducido siempre en luga- más local, entre los ejes σ1 y σ2.
res donde coexisten con la extensión hacia el La presencia de una extensión en superficie
NO-SE, o bien con la compresión NO-SE del paralela a la compresión regional, puede estar
campo de paleoesfuerzos Guadarrama, activo relacionada con las macroestructuras NE-SO
en el centro peninsular desde el Mioceno paralelas a las estructuras extensivas y ortogo-
Medio hasta la actualidad (Capote et al., 1990; nales a la compresión regional (por ejemplo la
De Vicente et al., 1996, Giner, 1996; Muñoz flexión antiformal del Páramo). Así, Giner
Martín et al., 1998; Herráiz et al., 2000). (1996) ha propuesto un modelo en el que la pre-
B) Las deformaciones en materiales del Mioceno sencia de una flexión cortical produciría la des-
Superior y Cuaternario muestran en todo el composición del tensor regional en régimen de
centro peninsular, un campo de esfuerzos desgarre, en tensores de compresión uniaxial y
regional en régimen de desgarre con σ1 orienta- de extensión uniaxial por debajo y por encima,
do NO-SE, que ya era activo desde el Mioceno respectivamente, de la superficie neutra de no
medio (campo de paleoesfuerzos Guadarrama, deformación longitudinal finita de esta flexión.
Capote et al., 1990; De Vicente et al., 1996; Giner, Los datos y los resultados obtenidos en este
1996; Muñoz Martín et al., 1998). Estos esfuer- trabajo apoyan la hipótesis de la flexión anti-
zos no han sido analizados en este trabajo, pero formal propuesta por Giner (1996), así como la
están presentes en la zona de estudio y se presencia de otra suave flexión antiformal en el
superponen espacial y temporalmente con el extremo SO de la zona de estudio (flexión anti-
campo Reciente extensivo NO-SE. formal de la Sierra de Altomira, Rincón y Vegas,
El análisis de la sismicidad muestra también 1996). El hecho de que las trayectorias de SHMIN
dos tipos de tensores de esfuerzos con los ejes presenten una mayor dispersión que las de
de esfuerzo intercambiados entre sí (compre- SHMAX del campo compresivo regional, es facti-
sión y extensión simultánea NO-SE). Sin ble debido a sus condiciones de mayor superfi-
embargo, el estado de esfuerzos principal en cialidad (el nivel de observación se limita a
profundidad coincide con un régimen de tipo unas decenas de metros de la superficie), y al
desgarre y σ1 orientado N140E, similar a los ten- carácter más radial (R próximo a 0) de los
sores de esfuerzo del campo Guadarrama. esfuerzos extensivos frente a los compresivos.
Aunque también aparecen terremotos que indi- Teniendo en cuenta los nuevos datos de sismi-
can una extensión hacia el SE, éstos parecen cidad, parece probable que el efecto de la fle-
ser más superficiales y se localizan mayoritaria- xión cortical propuesto por Giner (1996) expli-
mente en las proximidades de una zona de fle- que los terremotos presentes en el sector
xión antiformal NE-SO localizada a lo largo del septentrional de la Sierra de Altomira y su enla-
eje de afloramientos de la superficie del ce con el borde de la Cordillera Ibérica. Por el
Páramo (Giner, 1996). contrario, la sismicidad en el extremo S de la
Tanto la coincidencia cronológica, como la coa- Sierra de Altomira presenta características simi-
xialidad de los ejes principales de los dos esta- lares a la de la Llanura Manchega, por lo que el
dos de esfuerzos medios calculados a partir de posible efecto de descomposición del tensor de
las mesoestructuras y de la sismicidad, sugie- esfuerzos regional, en relación a una flexión
ren que todos los estados de esfuerzos pueden cortical NE-SO, debe situarse más al N.
estar causados por el mismo proceso geodiná-
mico, y que los intercambios entre los ejes
principales pueden ser interpretados como per- Agradecimientos
mutaciones. De este modo, el campo de esfuer-
zos regional desde el Plioceno hasta la actuali- Los autores desean dedicar este trabajo a la memoria
dad, presenta un SHMAX orientado NO-SE en del Dr. D. R. Querol, quien siempre mostró su buena
régimen de compresión, próximo a desgarre disposición a la hora de proporcionar los datos geofí-
(con σ1 horizontal según N145E), y el campo sicos de la cuenca del Tajo para la realización de la
Reciente extensivo estaría originado por una Tesis Doctoral del primer autor, así como se ofreció
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Muñoz-Martín, A. et al. 2003. Análisis de las deformaciones y esfuerzos recientes y su... Boletín Geológico y Minero, 114 (1): 103-120
en todo momento a discutir, de un modo constructi- Spanish Central System and the Madrid Basin, Central
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