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Cádiz: Destino Estrella 2019 del NYT

El artículo resume tres razones por las que The New York Times recomienda visitar Cádiz y su provincia en 2019: 1) La nueva gastronomía en la zona, especialmente restaurantes como Aponiente. 2) Las bodegas de Jerez de la Frontera y sus vinos. 3) La Fundación NMAC Montenmedio en Vejer de la Frontera, que exhibe obras de arte contemporáneo. Además, el artículo añade más de una docena de otras atracciones y lugares para visitar en la provincia de Cádiz.

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Cádiz: Destino Estrella 2019 del NYT

El artículo resume tres razones por las que The New York Times recomienda visitar Cádiz y su provincia en 2019: 1) La nueva gastronomía en la zona, especialmente restaurantes como Aponiente. 2) Las bodegas de Jerez de la Frontera y sus vinos. 3) La Fundación NMAC Montenmedio en Vejer de la Frontera, que exhibe obras de arte contemporáneo. Además, el artículo añade más de una docena de otras atracciones y lugares para visitar en la provincia de Cádiz.

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CÁDIZ

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Las tres razones por las que ‘The New York Times’ está
enamorado de Cádiz, y otras 12 que añadimos nosotros
La capital gaditana y su provincia, único destino español incluido en la lista de los mejores viajes para 2019 del diario
estadounidense

Cádiz y su entorno están de moda. Acaban de ser incluidos en la lista anual de los 52 destinos
estrella para 2019 del periódico The New York Times (como el único destino español, ocupando el
número 50 del ránking). Ya a principios de 2018 ocupó el puesto número ocho de los destinos
emergentes en Europa elegidos por la red social y central de reservas Tripadvisor.

El periodista Andrew Ferren, autor de la pieza de The New York Times y colaborador de El
Viajero, vive en España y lleva varios años visitando Cádiz y su entorno en verano. “Me fascina
la mezcla de ambientes que ofrece. Saltas de lugares tan refinados y cultos como Jerez de la
Frontera a paisajes salvajes que te quitan el aliento, como la playa de Bolonia o el parque de los
Alcornocales. Es como el Wild West del sur de España. El pasado verano comí en Aponiente, un
lugar muy especial, desde el espacio que ocupa, un antiguo molino de mareas, hasta la comida.
Me sorprendió y gustó mucho, y eso que yo no soy mucho de pescado. Para la lista de los 52
destinos de The New York Times hay que resumir mucho. Es como un haiku, una inspiración, una
incitación al viaje en la que hay que sintetizar y dejar fuera muchas ideas. Curiosamente, a pesar
de que Cádiz fue históricamente el gran punto de enlace marítimo entre Europa y América, es una
zona poco conocida para el público estadounidense, y merece mucho la pena”, dice el periodista.

Tres son los razones por las que el diario neoyorquino apuesta por Cádiz:

La nueva gastrononomía
En la lista de recomendaciones culinarias de The New York Times aparecen nuevas
incorporaciones, como Saja River, un gastrobar con estética de western que abrió hace menos de
un año en la calle Santa Elena, o Código de Barra, en la concurrida plaza de La Candelaria, a los
que se suman restaurantes clásicos como El Faro (incluido en la lista de los 10 mejores bares de
la ciudad elaborada por nuestro bloguero Paco Nadal). Andrew Ferren invita a cruzar la bahía
hasta la vecina localidad de El Puerto de Santa María, donde Aponiente, de Angel León, con tres
estrellas en la guía Michelín y que recibió en la crítica de José Carlos Capel un excelente 9/10,
ofrece “un poema lírico a los mariscos (risotto de plancton)”, según destaca el diario
neoyorquino. A 40 kilómetros, nos llevan a descubrir otro restaurante de León, Alevante, alojado
en el hotel Meliá Sancti Petri (calificado con un 8,5/10 por nuestro crítico hotelero Fernando

1
Gallardo) y que acaba de conseguir su primera estrella Michelin, mientras que La Taberna del
Chef del Mar, segunda marca del cocinero en El Puerto, brinda la oportunidad de probar algunas
de sus propuestas a pie de barra.
Añadimos a las sugerencias de The New York Times otros locales muy recomendables, como
elmodernista Restaurante Café Royalty, inaugurado en 1912, cuando la ciudad andaluza se
preparaba para celebrar el centenario de La Pepa, la primera Constitución que se promulgó en
España; Casa Manteca(Corralón de los Carros, 66), uno de los mejores lugares para tomar
mojama, o los desayunos de la librería-café La Clandestina (José del Toro, 23). La
Candela(Feduchy, 13) es un bar de tapas pequeño pero con mucho tirón donde lo habitual, si no
se reserva, es comer en la barra. También está el rincón gastronómico del mercado de
Abastos (plaza del Topete). Y en la colina de la Muela de Vejer de la Frontera, está Patría, una
combinación exquisita de cocina andaluza y nórdica.

aBodegas Lustau, en Jerez de la


Frontera (Cádiz). NEIL FARRIN GETTY IMAGES

Jerez de la Frontera y sus bodegas


A media hora (unos 36 kilómetros) en coche al norte de Cádiz, espera Jerez de la Frontera. El
despegue de sus vinos es ya imparable. Tras años de crisis, se están colando de nuevo en las
cocinas de los mejores chefs y en las barras de bares y clubes de medio mundo como opciones de
vinos de aperitivo y cócteles. Lo bueno es que las bodegas del Marco de Jerez (Jerez, El Puerto y
Sanlúcar) conservan intacto su excepcional ambiente bodeguero de los siglos XVIII y XIX.
Diversas bodegas históricas son dignas de visitar, como Osborne, con su reciente museo dedicado
a su toro de las carreteras y Toro Tapas, un sitio de tapeo de nivel justo en el casco histórico de
El Puerto. Andrew Ferren propone en el diario neoyorquino visitar tres bodegas: Díez-
Mérito, Lustau y Bodegas Tradición. Y en Jerez, se podría añadir otro apunte gastronómico:
el Lú, del chef JuanLu Fernández, hasta hace poco, segundo de Ángel Léon.

Vejer de la Frontera. GETTY IMAGES

2
Fundación NMAC Montenmedio (Vejer de la Frontera, Cádiz)
Entre Barbate y Vejer de la Frontera (Cádiz), la niña mimada del sur, a 15 minutos en coche de
las playas gaditanas de Zahara de los Atunes, Conil y Sancti Petri, se extiende la dehesa de
Montenmedio, sede de la Fundación NMAC Montenmedio Arte Contemporáneo, una galería
privada que invita a diferentes artistas cada año a la creación de proyectos artísticos inspirados en
la historia, el paisaje y los materiales de la zona. Esculturas e instalaciones de artistas como
Olafur Eliasson, James Turrell, Marina Abramovic, Pascale Marthine Tayou, Maurizio Cattelan o
Santiago Sierra se incluyen en la colección permanente de la finca, donde también existe un hotel.
Hasta aquí las muy buenas razones que animan desde hoy a los lectores de The New York Times a
conocer la provincia de Cádiz en 2019. Y a continuación, otra docena de lugares y propuestas que
añadimos nosotros, aunque obviamente podrían ser muchas más:
1. El Carnaval de Cádiz
Cada vez más reconocido y valorado como fiesta genuina, única y gamberra. De hecho, está
inmersa en el proceso de conseguir ser declarada patrimonio mundial. Este año sus días centrales
se extienden del 28 de febrero al 10 de marzo. Y aquí los 10 mandamientos para disfrutar del
carnaval gaditano al máximo.
ampliar fotoCalle del barrio del Pópulo, en Cádiz. RAQUEL M. CARBONELL GETTY
2. El barrio del Pópulo
Es el más antiguo, donde el teatro romano, la catedral vieja y los arcos de piedra se codean con
bares de estilo bohemio como Pay Pay (Silencio, 1), un antiguo lupanar reconvertido en garito
con actuaciones en vivo, o el Archivo de Indias y el Pasaje Genovés, ambos en la calle San
Antonio Abad.
ampliar fotoTerraza en la plaza de la Catedral, en Cádiz. RAQUEL M. CARBONELL GETTY
3 El Cádiz más habanero
Un paseo que puede comenzar en la colonial plaza de Mina, con sus ficus, palmeras y el Museo
Provincial con sus sarcófagos fenicios, y continuar por la avenida Campo del Sur, convertida en
malecón habanero en la película de James Bond Muere otro día (2002), dirigida por Lee
Tamahori, en la que también aparecen la catedral y la plaza de La Caleta.

Yacimiento arqueológico de Baelo Claudia,


junto a la playa de Bolonia, en Tarifa (Cádiz). KEN WELSHGETTY
4. Una historia apabullante
La provincia gaditana hace gala de una historia larga (Cádiz es de las ciudades más antiguas de
Occidente) y agitada gracias a su posición fronteriza entre dos continentes. Su historia se plasma
en diversos yacimientos arqueológicos espectaculares (como Baelo Claudia o Carteia). En estos
últimos meses Baelo o el yacimiento fenicio de Doña Blanca (en El Puerto) han hecho
importantes descubrimientos que reafirman su valor como espacios históricos de primer nivel.

3
5. Sanlúcar de Barrameda y la desembocadura del Guadalquivir
Un “un paisaje cultural”. Así lo ha descrito el escritor Caballero Bonald, asiduo de Sanlúcar de
Barrameda. Famosa por sus carreras de caballos en verano, por sus tortitas de camarones, por sus
bodegas… “La luminosa ciudad gaditana puede presumir de su pasado, de una exquisita
gastronomía marinera, un casco urbano que mezcla palacios y bodegas, y, además, del inigualable
entorno natural con el parque nacional de Doñana”, resume la periodista Mariló García en un
reportaje para descubrir los atractivos del lugar.

PlaTo del restaurante El Campero, en


Barbate.RESTAURANTEELCAMPERO.ES
6. El atún de almadraba
Está de moda y fascina a todo el que lo conoce. Esta forma de pesca milenaria se mantiene
inalterable. Cada temporada de pesca (de febrero a junio) concentra multitud de afamadas rutas
de la tapa en Conil o Tarifa.Además, la proyección de esta forma de pesca ha despertado el
interés de grandes chefs. En Barbate El Camperoes el templo en el que degustar el mejor atún
rojo.
7. De la montaña a la costa
Cádiz es una de las provincias que más horas de sol tiene al año. Tiene kilométricas playas en las
que tumbarse al sol o practicar deportes de agua y viento. Pero a escasos tres cuartos de hora en
coche está la sierra de Cádiz,cuajada de pueblos blancos sobre montañas con la mayor
pluviosidad de España. Localidades como Medina Sidonia, Grazalema o Ubrique despuntan
turísticamente.

Pueblo de Olvera, en la provincia


de Cádiz. RUDI SEBASTIAN GETTY

4
8. La ruta de los pueblos blancos de Cádiz
Diecinueve municipios de la sierra de Cádiz —Alcalá del Valle, Algar, Algodonales, Arcos de
la Frontera, Benaocaz, Bornos, El Bosque, Espera, El Gastor, Grazalema, Olvera, Prado del
Rey, Puerto Serrano, Setenil de las Bodegas, Torre Alhaquine, Ubrique, Villaluenga del
Rosario, Villamartín y Zahara de la Sierra— trazan una ruta de cal y atalayas entre las sierras
andaluzas y el mar. Una opción para alojarse en la zona son las villas turísticas, complejos
integrados en el paisaje y la arquitectura de la región, que alquilan habitaciones, casas y bungalós.
Los vecinos siguen blanqueando sus hogares, normalmente una vez al año, antes de las fiestas
patronales, cuando en las calles venden capanclá, la versión gaditana de “cal para encalar”.
9. La ruta de Camarón en San Fernando
La peña flamenca de Camarón de la Isla en San Fernando(Manuel de Arriaga, s/n), con
actuaciones todas las semanas, es un buen punto de partida. Una copa de manzanilla de Sanlúcar
en el bar Gran Vía (plaza del Rey, 2) y una segunda en la Venta de Vargas (plaza de Juan
Vargas; ventadevargas.es).
10. Conil de la Frontera
Por el tramo atlántico de la costa gaditana se extienden tres parques naturales (La Breña, Los
Alcornocales y el del Estrecho) y playas como las de Conil de la Frontera, con los mejores
chiringuitos para tomar una ración de ortiguillas fritas o contemplar las puestas del sol.
11. Vía Verde de la Sierra (Cádiz y Sevilla)
Una de las primeras rutas incluidas en el programa Vías Verdes. Discurre a lo largo de casi 40
kilómetros entre Puerto Serrano y Olvera (Cádiz), pasando por Coripe (Sevilla), siguiendo un
antiguo trazado ferroviario que atraviesa cuatro viaductos, 30 túneles y cinco estaciones (la de
Olvera ha sido transformada en hotel) entre dehesas floridas y paisajes serranos como el peñón de
Zaframagón.
12. Surf en Tarifa
En las ensenadas de Los Lances y Valdevaqueros, en Tarifa (Cádiz), el Atlántico dibuja playas
de blancura incandescente. Este escenario, en el parque natural del Estrecho, es el destino
soñado de windsurfistas y kitesurfistas de toda Europa, atraídos por vientos constantes y seguros,
sin turbulencias que estorben la navegación.

24 HORAS EN CÁDIZ

De Casa Manteca al Ohjú Club


Delicias gaditanas en el mercado de Abastos, un largo paseo por el laberíntico centro histórico y una
escapada a San Fernando, cuna de Camarón. Y en Puerto Real, el restaurante del chef Mauro Barreiro

En Cádiz (www.cadizturismo.com) uno puede cruzar la puerta de Casa Manteca(1) para


confirmar que no hay lugar en el mundo donde sirvan mejor la mojama (papel de
estraza, finas escamas y teselas, las cuentas con tiza) o darse un baño en la playa del
Balneario (2) un domingo de Levante y mojar los pies junto a una caletera (piel
bronceada durante 11 meses) para, en un par de horas, estar bailando el Floating
messiah de Guy Gerber & Puff Daddy en el Ojhú Club. Con 126.000 habitantes, Cádiz
podría encerrarse en la limitación geográfica (la bahía y el mar le dan el aspecto físico
de isla o de taza) y en el peso de sus arraigadas e intensas tradiciones (carnavales,

5
cantes, procesiones), pero la ciudad sabe contar, cada vez más, una historia tan
diferente como moderna.
9.00 Centro histórico dual
En el laberíntico centro histórico la dualidad es extrema: tradición y modernidad; mar y
tierra; patios y torretas; atún de almadraba y carne de Retinto. Las energías para tanto
ying y yang las cogemos en el desayuno de la librería-café La Clandestina (3) (José del
Toro, 23). Tartas caseras, productos ecológicos, prensa internacional y ambiente
bohemio. Después, nada mejor que abordar la plaza de Mina (4) desde alguna de sus
esquinas: Herzog podría haber rodado algo de Fitzcarraldo entre sus ficus, higueras y
palmeras. Extremo o no, estamos en Cádiz y aquí todo es exagerado… menos el humor
y los parabienes que reciben en medio mundo los chocolates Pancracio (José del Toro,
2), ciento por ciento gaditanos (desde el Nuevo Mundo llegaban los barcos repletos) y
con un envoltorio tan elegante como sofisticado. Por lo demás, la botella de vodka con
aroma de cacao mejor comprarla a última hora: el paseo hoy será largo.
10.30 Juego de espejos
Llegan nuevos aires a los escaparates y comercios: en Babia (Valverde, 3) hay marcas
de tendencia para chicas; en La Orejita Triste (San Pedro, 10), la diseñadora Sandra
Arce crea prendas únicas y atemporales que bien podrían lucirse por uno de los barrios
del este londinense. Pero junto a estas conquistas de modernidad, habrá escapadas al
pasado, como la subida a pie hasta la barroca Torre Tavira (5) (Marques del Real
Tesoro, 10). Una forma diferente de ver la ciudad a vista de pajarillo en su Cámara
Oscura, vigilante y vigía, que jugando con la luz y los espejos ofrece miradas
inacabadas de las calles y sus paseantes. Como propina, en la azotea, uno toma el aire,
busca a alguno de los protagonistas de las imágenes mágicas y disfruta del perfil de
la catedral.

12.30 Fiebre de mercadeo


El aperitivo se ha hecho esperar, pero el Rincón Gastronómico en el mercado de
Abastos (6) (Plaza Topete s/n) está a un paso. Degustar las delis de la provincia (en el
puesto Explotación Ganadera Camelo hay quesos payoyos de la sierra; en Gadisushi, la
mezcla de los makis con el pescado de la bahía, y en Gadesbeer, la cerveza artesana de
la provincia, Maier) ha de hacerse con tiento: hay que dejar hueco para la comida. Y
comer en Cádiz es algo muy serio.

6
14.00 Gastronomía ‘made in’ Atlántico
Toca acercarse a La Candela (7) (Feduchy, 13), casa de comidas de moda estos días
entre los gaditanos. El pulpo asado y los carpaccios son imprescindibles. Para quienes
quieran curiosear por los alrededores del paseo marítimo, ya en la playa de la
Victoria (8), nada mejor que conocer el Restaurante Bar Arsenio Manila (Paseo
Marítimo, 12): recomendable su ensalada de ostras y guacamole. Quienes se animen a
ir aún más allá, en el chiringuito Nahú Beach, en la zona de Cortadura, espera
un wok marinero, un tartar de atún de almadraba y un buen trago que bien merecen la
pena el paseo en el coche. Luego, claro, están las vistas: la playa larga y profunda, el
mar al acecho y el sol avanzando.
16.00 Una isla que se ve a lo lejos
“Ya las están derribando las murallitas de Cádiz, de Puerta Tierra se ve la isla de San
Fernando” (9), que dice aquel viejo cante de la zona. Porque así es. De Cádiz a la cuna
de Camarón hay algo más de diez kilómetros. Una carretera rodeada de agua (el
océano a derechas, la bahía a izquierdas) que nos acerca a uno de los epicentros del
flamenco. La peña flamenca de Camarón de la Isla(Manuel de Arriaga, s/n), con
actuaciones todas las semanas, es un buen punto de partida para conocer una ciudad
con una calle Real que ya quisieran muchas capitales: popular, con edificios señoriales y
llamativos, y siempre llena de vida (bueno, menos las tardes de verano con el Levante
en calma). Una copa de manzanilla de Sanlúcar en la Gran Vía (plaza del Rey, 2) y una
segunda en la Venta de Vargas (plaza de Juan Vargas, s/n) bastan para intuir un
ambiente único.
19.00 Canela y mazapán
De regreso a la ciudad y antes de la ducha, es momento de llevarse souvenirs. Algunos
inmateriales: el paseo colonial por el parque Genovés (10); el olor a canela y mazapán
del Horno La Gloria (11), y otros más pesados (algo de la tierra en El
Veedor (12) (Veedor, 10), a medio camino entre bar y ultramarinos; curiosidades y
artesanía en Usted Está Aquí (13) (José del Toro, 12). Además, está la pista personal y
barroquísima de quien firma: el Oratorio de la Santa Cueva (14), casi escondido en la
calle del Rosario, de extraña belleza, donde contemplar, entre otras obras, tres lienzos
de Goya.
21.00Dos sitios para cenar
Cádiz pone la cena y el visitante dispone. Proponemos dos opciones. El joven chef
Mauro Barreiro tiene entre sus manos el no-tan-secreto mejor guardado de la
provincia: La Curiosidad de Mauro Barreiro (15) (Real, 210, Puerto Real). A 10 minutos
en coche de Cádiz, un espacio diáfano y claro donde disfrutar de una propuesta
extraordinaria para los sentidos. Para quienes prefieran seguir perdiéndose por las
calles del centro, está el Bar Sur (16) (Fernández Ballesteros, 5), precisamente el lugar
que Barreiro suele recomendar.
23.00 Bailes y buenas vistas
Para cerrar la noche nada mejor que una copa antes de descansar. Para amantes de la
historia, está el Archivo de Indias (17) (San Antonio Abad, 8); para
los indies, el Medussa (Beato Diego de Cádiz, 10); para bailongos, el Suite (Brasil, 7) en
el paseo. En verano tuvo mucho éxito la variada programación de conciertos en
el Baluarte de la Candelaria (18)(Marqués de Comillas, s/n); para el invierno, la
sala Supersonic, en la Punta de San Felipe, programa con gusto grupos de la
escena indie-rock nacional. Para rematar la jornada, qué mejor que unas buenas vistas.

7
De ahí que la opción sea el Hotel La Catedral (19) (plaza de la Catedral, 9). Con un
nombre tan elocuente poco más hay que añadir.

FIN DE SEMANA

Cádiz, belleza interior


Diez visitas a palacios y mansiones gaditanas que dan cuenta de la pujanza económica en los siglos
XVIII y XIX gracias al comercio

Hubo un pasado, no tan lejano, en el que Dumas alabó el cosmopolitismo de Cádiz, y


gaditanos como Alcalá Galiano hacían ascos a Madrid porque estaban acostumbrados
a la opulencia de sus casas palacio. Era el Cádiz de los siglos XVIII y XIX, de
comerciantes burgueses con Europa y América, tan habituados al trabajo duro como a
erigirse en bons vivants de su acomodada existencia. Recorremos sus interiores
palaciegos de ensueño, aparentemente ocultos, que esperan a ser redescubiertos por
los viajeros avezados.

1 / Casino Gaditano
Aunque del siglo XVIII, su estilo actual corresponde a dos reformas acometidas en el
siglo XIX. La primera le otorgó la decoración isabelina a la fachada y salones. La
segunda transformación recubrió el patio de yeserías y estucos neomudéjares.

• Plaza de San Antonio, 15. Web: www.casinogaditano.org. Teléfono: +34 956 21


17 64. De 9.00 a 21.00 de lunes a viernes, y sábados de 10.00 a 19.00. Entrada
gratuita.

8
ampliar fotoJAVIER BELLOSO

2 / Banca Aramburu
Decoración isabelina, art déco,modernista, regionalista e italianizante conviven en la
casa Aramburu, que, sin embargo, data de principios del siglo XVIII. La familia, en 1910,
decide reformar la casa según los gustos eclécticos del momento. Destaca su escalera
modernista, en su primer tramo; con azulejos regionalistas, en el segundo. La sorpresa
está asegurada al llegar al patio pompeyano de la planta principal. De ahí se accede a
los salones de baile y comedores.

• Plaza de San Antonio, s/n. Visitas concertadas en De Ida y Vuelta(+34 627 57 69


10).

3 / Palacio Mora
La noche del 30 de octubre de 1862 la reina Isabel II entraba por el gran zaguán del
palacete de los Moreno de Mora. Venía a presidir un fastuoso baile en su honor que, de
paso, inauguraría la casa construida según los cánones estéticos de la época. Ver hoy
el impresionante patio, presidido por la escalera imperial, hace que no sea difícil
imaginar la escena. La visita también incluye la bodega.

• Ancha, 26. Visitas los miércoles a las 10.00, 11.00 y 12.00. Gratuitas y solo con
cita previa.

9
4 / Palacio de la Aduana
Madera dorada, mármol, terciopelos y cristal de roca; esos son algunos de los nobles
materiales que componen el Salón Regio de la Aduana, actual sede de la Diputación.
La mezcla de estilo imperio francés, renacentista y manierista lo convierten en una obra
única y exuberante. Se realizó cuando el edificio se adaptó a residencia real para la
visita de Isabel II en 1862.

• Avenida de Ramón de Carranza, 12. Web: www.dipucadiz.es. Abre de lunes a


viernes de 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00. Sábados, domingos y festivos de
12.00 a 14.30. Entrada al Salón Regio gratis y bajo petición.

5 / Casa de Luis Gargollo


Las expresivas y burlescas ménsulas que sostienen la balconada de la Casa de Luis
Gargollo, la actual Cámara de Comercio, dejan paso en su interior a una pura
decoración neoclásica de 1801, admirable en balaustradas, escaleras, pasamanos y
pinturas murales. El gran patio es de acceso libre.

• Antonio López, 4. Web: www.camaracadiz.com. Abre de lunes a viernes de 8.00 a


15.00, martes y jueves de 8.00 a 15.00 y 18.00 a 20.00. En verano, de lunes a
viernes de 8.00 a 14.00.

ampliar fotoPatio de la Casa Pinillos, rehabilitada en 2011 por


el arquitecto Francisco Reina, en Cádiz.FERNANDO ALDA

6 / Casa Pinillos
Aunque el edificio se construyó a principios del siglo XVIII, la familia que le da nombre lo
habitó desde mediados del XIX. La mansión, hoy convertida en edificio auxiliar del
Museo de Cádiz tras la rehabilitación en 2011 obra del arquitecto Francisco Reina, es
exponente de la vivienda de un comerciante burgués: cuatro plantas articuladas en tres
cuerpos y una torre mirador que se usaba para controlar la llegada de mercancías.
Destaca el patio con columnas y la escalera.

10
• Plaza de Mina, 6. De miércoles a sábados de 10.00 a 14.00 (entrada gratuita).

7 / Hospital de Mujeres
El Hospital de Mujeres, hoy obispado, está considerado el ejemplo barroco más
sobresaliente del siglo XVIII gaditano. Destaca su capilla, el patio con mármoles
genoveses, azulejos de Delft y la imponente escalera imperial, única en España. Tiene
seis tramos dobles y dos mesetas.

• Hospital de Mujeres, 26. De lunes a viernes de 10.00 a 13.30 y de 17.30 a 20.00.


Verano (julio y agosto), de lunes a viernes de 8.00 a 13.30. Entrada gratis al patio,
1,50 euros a la capilla. Web: www.obispadodecadizyceuta.org.

8 / Casa Lasquetty
La burguesía mercantil gaditana del XVIII creó edificios altos y esbeltos, dada la
escasez de suelo. En esa especulación urbanística se idearon edificios como la Casa
Lasquetty. Destaca por su portada y por su grandilocuente patio y escaleras, realizados
en mármol genovés. Hoy es una casa de vecinos, enclavada en el barrio más flamenco
de Cádiz, Santa María.

• Santa María, 11. Abierto durante el día por los vecinos. Entrada gratuita. Teléfono
(Turismo de Cádiz): +34 956 24 10 01.

9 / Gobierno Militar
Aunque su uso era militar, se concibió como un palacio dieciochesco dividido por
plantas para residencia de ingenieros y gobernadores militares. Hoy es un centro
cultural en el que conviene no perderse la visita al patio, la escalera, la planta principal y
la azotea, donde se pueden divisar vistas increíbles de la bahía.

• Paseo Alameda Marqués de Comillas, 1. Lunes a viernes de 9.00 a 21.00.


Sábados de 10.00 a 21.00. Domingos y festivos de 10.00 a 14.30.
Web: www.turismo.cadiz.es.

10 / Oratorio de la Santa Cueva


Un impresionante conjunto de finales del XVIII que utiliza patrones palaciegos: su
escalera conecta con una capilla alta de planta ovalada con yeserías, mármoles de
colores y pinturas de Goya. Hasta cuenta con una composición musical que se le
encargó a Haydn: Las siete palabras.

• Calle del Rosario, 10. Horario: de martes a viernes de 10.30 a 14.00 y de 16.30 a
20.00. Verano (julio y agosto), hasta las 20.30. Sábados de 10.30 a 14.00.
Domingos (invierno y verano), de 10.00 a 13.00. Tres euros (domingos entrada
libre). Teléfono: +34 956 22 22 62.

11
De Bolonia al exuberante mirador de la Silla del Papa
Balcones al Estrecho de Gibraltar, vestigios de civilizaciones ancestrales y otros tesoros de un rincón de la
costa gaditana

Son solo un puñado de escalones de piedra prerromana, pero llegar hasta la Silla del
Papa y culebrear roca arriba hasta las antenas que coronan el enclave tiene como
recompensa una vista de 360º al paraíso. Desde aquí, a unos 500 metros de altitud,
la sierra de la Plata y el parque del Estrecho desparraman su exuberancia al borde del
fiero azul del mar. Hacia Levante, la ensenada de Valdevaqueros, Los
Lances y Tarifa, punta del Estrecho de Gibraltar al sur de la península ibérica. A
Poniente, Zahara, Barbate y el cabo de Trafalgar. En la otra orilla del Atlántico, el perfil
montañoso de la costa norteafricana. En dirección opuesta, hacia el interior, la sierra del
Retín, Vejer de la Frontera y los valles poblados por aerogeneradores que baten sus
enormes aspas con el viento mientras aquí arriba el tiempo y el silencio permanecen en
suspenso.
Para llegar hasta la Silla del Papa solo hay que alejarse un poco de los muchos otros
encantos de Bolonia, a pocos kilómetros de Tarifa, dejando a la izquierda la entrada a
las ruinas romanas de Baelo Claudia por la CA-8202 en busca del desvío que, a la altura
del acuartelamiento militar El Bujeo, conduce a una agujereada carretera llena de
baches en dirección a El Realillo. Al divisar una pequeña ermita, junto a la que suele
pastar una manada de vacas retintas a la sombra de los eucaliptos, se impone aparcar
el coche e iniciar el ascenso a pie.

12
Las ruinas de Baelo Claudia, con las estribaciones de
la sierra de Plata al fondo (Cádiz). JOSÉ LUCAS AGE
El camino asfaltado es una sucesión de curvas de gran pendiente que conviene
remontar a primera hora para evitar los rigores estivales. A un lado y a otro de la
calzada, pinos piñoneros y alcornoques brindan recesos de sombra mientras los buitres
leonados sobrevuelan nuestras cabezas planeando en círculos. Media hora larga
después se divisa una verja al final del sendero que flanquea la entrada a una finca.
Hay que abrirla y dejarla cerrada a nuestro paso. Tras un último remonte sin señalizar
aparecen los modestos y ancestrales escalones de la Silla del Papa por los que se sube
a este gran balcón del Estrecho. La sierra de la Plata también alberga otros tesoros
como la cueva del Moro, cuyas pinturas rupestres y grabados de caballos están datados
en el paleolítico superior. Pero esa es otra historia que merece su correspondiente y
más complejo peregrinaje.
La vuelta a la playa
Tras el descenso, la quesería ecológica El Cabrero de Bolonia, muy cerca de la ermita
donde arrancó el paseo, supone el primer punto de avituallamiento de uno de los
manjares de la zona. Las 170 cabras de raza autóctona 100% Payoya de Inma y su
marido pacen libremente por el parque del Estrecho. El matrimonio transforma a diario,
entre enero y agosto, hasta dos centenares de litros de la leche cruda recién ordeñada
para elaborar quesos que maduran con mohos de madera de chopo en una cueva de
piedra. De regreso al nivel del mar, los borriquetes y las delicias de atún de Almadraba
se cocinan al fuego lento en el restaurante Las Rejas. Y si tras la puesta de sol la noche
se complica, al final del mismo carril siempre nos quedará la música del chiringuito
Sirocco.

Las ruinas romanas de Baelo Claudia, en la playa


de Bolonia (Cádiz). KEN WELSH GETTY IMAGES

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Por supuesto, aquí abajo también reclama su atención la playa de aguas transparentes.
Una franja costera de fina arena blanca que se extiende a lo largo de cuatro kilómetros
entre las puntas de Camarinal y Paloma. La imponente duna que corona el paraje
comparte vecindario con las ruinas romanas de Baelo Claudia, fundada hacia el siglo II
antes de nuestra era. El apogeo de Baelo sobrevino gracias a la pesca del atún y la
floreciente industria de salazones, cuyos vestigios en forma de grandes piletas
troncocónicas custodian los secretos de la cotizada salsa garum: una espesa salmuera
a base de intestinos, gargantas, fauces y otros despojos del pescado tras el despiece
que reputados chefs de la provincia de Cádiz reivindican hoy en sus cartas.
Las que nunca se han cortado un pelo al exigir su pedazo de tierra en las inmediaciones
de la ensenada de Bolonia, legendario enclave de corsarios y buscavidas, son las
totémicas vacas retintas que campan y cagan a sus anchas. Ellas se sienten como
verdaderas dueñas de este espacio que invaden a placer entre los chiringuitos. A su
paso, más de un cliente que pierde la cuenta de los mojitos suele creer estar viendo una
alucinación.
El tiempo queda suspendido de nuevo en otro rincón secreto del parque del Estrecho. La
siesta desnuda bajo una higuera. Los libros desperdigados por el suelo de piedra
ostionera. Las noches a la brasa, perfumadas con aromas que unen las dos orillas del
Estrecho. La comunión con el océano mediante el surf al despuntar el alba en
algún spot cercano. El milagro, fugaz como un destello, de encontrar algún sentido a la
existencia. La libertad.

Pueblos blancos, la primera gran ruta


turística
Los viajeros románticos inventaron la Ruta de los pueblos blancos, el itinerario turístico y cultural más
antiguo de España. Hoy no ha perdido el magnetismo que le supieron ver aquellos escritores y pintores.
Une Cádiz y Málaga por pueblos de indescriptible belleza.
La primera gran ruta turística del sur de España nació a lo largo del siglo XIX en los libros de
los viajeros románticos. Obsesionados por el orientalismo, por las leyendas de amores
contrariados, por la presencia de bandoleros buenos y gobernantes malos, aquellos viajeros
extranjeros -ingleses y franceses sobre todo- marcaron sobre el rugoso mapa de Andalucía
un apasionado itinerario entre Cádiz y Málaga al que estaban llamados todos aquellos que
presumieran de poseer un espíritu aventurero.
La ruta daba la espalda al océano y a la mar, y se adentraba tierras adentro por la aspereza de
las sierras y los barrancos, por mitad de un luminoso paisaje vertical que los pintores y
grabadores de la época llevaron a sus cuadernos y sus libros de dibujo. La Ruta de los
pueblos blancos comienza en Arcos de la Frontera y termina en Ronda. O al revés. La
emoción, de una u otra forma, es la misma.

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Arcos de la Frontera

Arcos de la Frontera.

La ciudad más blanca de Cádiz es Arcos de la Frontera y ha ejercido a lo largo de la historia


como prototipo perfecto de la gran ruta. Su barrio viejo es una maraña de calles estrechas, de
plazas mínimas y casas encaladas. En la plaza del Cabildo se levantan los edificios principales
de la ciudad.
A ella asoman el castillo que en otro tiempo fue árabe y la iglesia de Santa María, el templo
principal, que comenzó siendo gótica y abrazó con el tiempo otros estilos hasta convertirse en
uno de los monumentos artísticos más importantes de la provincia de Cádiz. El balcón de la
plaza es un mirador deslumbrante, una de las azoteas principales de Andalucía. En Arcos,
antes de emprender la ruta, hay que visitar la iglesia de San Pedro o el convento de la
Caridad, cuya elegancia barroca evoca la arquitectura colonial de Perú, Bolivia o Colombia.
Grazalema

Grazalema.

Grazalema es el corazón de la ruta, un singular trozo de la geografía sureña que en otros


muchos méritos ostenta el honor de ser el lugar donde más llueve de España. Por sus sierras
la naturaleza ha legado rarezas botánicas como el pinsapo, un abeto prehistórico único en la
península del que tan solo quedan algunas manchas en esta área protegida de la provincia de
Cádiz y en la vecina Sierra de la Nieves, al sur de Ronda.
Pero no es solo la belleza de su exaltada naturaleza lo que llamó la atención de aquellos
caminantes del XIX. La ruta se adentra por algunos de los pueblecitos más bellos del sur,
donde la arquitectura tradicional conserva la escala del hombre, la medida del tiempo y el
respeto escrupuloso por el entorno. Los pueblos blancos de la sierra de Grazalema son copos
de nieve por mitad de un paisaje de explícito verdor. Los pueblos evocan en sus nombres su
pasado andalusí y el continuo conflicto medieval por fijar endebles
fronteras. Olvera, Setenil, Benaocazo Benamahoma son algunos de ellos.

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Zahara de la Sierra

Zahara de la Sierra.

También lo es Zahara de la Sierra, cuyo caserío descansa a las faldas de un alto risco
coronado por un torreón de época nazarí. Su semblante blanco y vertical se refleja en las
aguas color turquesa del pantano que lleva su nombre y el de la vecina localidad de El Gastor.
Sus casas, sus empinadas e imposibles cuestas, sus casas encaladas por primavera son una
herencia directa de su pasado árabe. Las puertas son mínimas y las ventanas están enrejadas
hasta el suelo.
Al lado de estas casas populares hay otras que evidencian un mayor boato, casonas de rancio
abolengo situadas la mayoría en la calle Ancha, espigada y serpenteante, abierta a miradores
desde donde advertir la presencia constante del pantano y que acaba a los pies de la iglesia
parroquial consagrada a Santa María de la Mesa.
La entrada a Málaga

Villaluenga del Rosario y Benaocaz anuncian la proximidad de la ciudad de Ronda. Atrás


quedan las rugosas y ásperas sierras. El paisaje comienza a suavizarse. De pronto
aparece Ronda, sesgada por un violento navajazo. El Guadalevín, al que los árabes le dieron
el dulce nombre de río de la leche, amputa en dos la ciudad.

Casas Colgantes del Tajo.

Al principio, el río desciende con docilidad hasta que sus aguas hocican en los farallones de
roca que se levantan como sombras a los lados del tajo. Al final, el agua se despedaza en mil
partículas, dibujando una elegante cola de caballo que termina perdiéndose entre los cauces y
las orillas. De esta forma, Ronda queda dividida en dos: La ciudad vieja y la ciudad nueva.

El Puente del Tajo, proyectado en su día por Juan Martín de Aldehuela, une las dos ciudades
desde la segunda mitad del siglo XVIII. Noventa y tres metros lo separan del lecho del río. La
ciudad aristócrata está apresada en la plaza de la Duquesa de Parcent. A un lado queda el

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ayuntamiento. Sus dos plantas están enmarcadas por deliciosas galerías con arcos de
inspiración mudéjar. A su lado se alza la capilla barroca de Santa María Auxiliadora. Metros
más allá, un convento habitado por hermanas clarisas. Y presidiéndolo todo la Colegiata de
Santa María, uno de los edificios más sobresalientes del vasto patrimonio rondeño.

Vejer, la niña mimada del Sur


Sí a la cal, no al gres. Sí al almagre, no al albero. En la localidad gaditana los detalles importan, por
eso pertenece al club de los pueblos más bonitos de España. De los hoteles con encanto a la
gastronomía local. Y un baño en El Palmar

Luchamos contra plagas importadas como el tunecismo (pintar de azul añil),


el marbellense (colocar tejas voladas sobre las puertas) o el sevillanismo (pintar de color
albero las fachadas)”. Lo que cuenta entre risas Antonio Morillo, el primer alcalde que
tuvo Vejer de la Frontera con la democracia, es una de las claves para entender cómo
la localidad gaditana ha logrado preservar su belleza.

Ubicada a 200 metros de altitud, su posición ya fue codiciada por tartesios, romanos y
árabes. Hoy sus 12.812 habitantes presumen de ser un pueblo amurallado con calles
de trazado sinuoso y deslumbrante arquitectura popular. A Vejer le llueven desde hace
muchos años los reconocimientos por el mimo con el que trata su herencia cultural. De
fulgurante encalado en sus fachadas, ubicado en un alcor a nueve kilómetros del mar,
pertenece a la red de los 44 pueblos más bonitos de España (club de calidad que,
desde mayo, forma parte de la Federación Internacional de Los Pueblos Más Bonitos
del Mundo). Un sello que premia belleza, cultura, tradiciones y el cuidado de sus
habitantes.

Encalado primaveral
Fue su presencia en lo alto de un cerro y alejado de la costa la que mantuvo alejada a
Vejer de las garras del boomurbanístico. Mientras que en la playa de El Palmar (en el
mismo municipio) abundan las construcciones ilegales, en el casco histórico se mira con
lupa cada piedra que se mueve. “El pueblo ha vivido siempre de espaldas al mar, más
pendiente del campo”, como reconoce Daniel Sánchez, concejal de ordenación del
territorio. Mientras que en otros puntos de la costa se lanzaban a construir nuevas
promociones, el vejeriego seguía en sus casas tradicionales, las mismas que cada
primavera encalaba, escalera en ristre y pinceleta en mano.
Ese mimo encontró un aliado en Antonio Morillo, que empezó como alcalde con la UCD
en 1976 y se mantuvo en el cargo hasta 1991. Tras él, todos los regidores siguieron su
estela, con ordenanzas y planes protectores que han dado sus frutos. “Sin importar
color político, todos hemos seguido la misma línea”, explica el propio Morillo. Aunque a
él le tocó lo más difícil, arrancar. Recuerda cómo convenció a los vecinos para retirar
todos los zócalos de losas de gres de las fachadas o cómo compró varias viviendas
para derribarlas y dejar a la vista la muralla.

Morillo fomentó que se mantuviera el blanco de las casas: “La arquitectura popular
andaluza viene de la naturaleza, cal y almagre. Esos son los colores de las fachadas y

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puertas de Vejer”. Desde la lejanía, tan solo las murallas, el castillo y la iglesia del
Divino Salvador (una interesante muestra de gótico-mudéjar) sobresalen con su piedra
vista. Eran las mujeres las que generalmente se encargaban del encalado. Para que el
tesón de los vecinos no se pierda, el Ayuntamiento sigue publicando hoy el bando de
pintura de fachadas y exonera del pago de licencias municipales al que pinte en
primavera.

Es solo una de las medidas que tiene Vejer para proteger su impresionante herencia. El
concejal Daniel Sánchez enumera más: no está permitido sacar a la vista las piedras de
los sillares, y las ventanas deben medir el doble de alto que de ancho para garantizar su
forma rectangular y no pueden tener dinteles de color o tambores de persiana. Además,
se recomienda que no se pierda la solería antigua de Tarifa en los zaguanes y que la
carpintería de puertas y ventanas sea de madera pintada de almagre.

Ordenamiento
Se intenta que todo quede regulado por las ordenanzas municipales y por una
declaración de protección del conjunto histórico. Y a la Consejería de Cultura de la
Junta de Andalucía se une un consejo local de patrimonio del que participan vecinos
como Morillo. “Incluso organizamos charlas formativas con constructores y ferreteros
para pedirles que no vendan colores que no están permitidos en el pueblo”, explica
Daniel Sánchez. Ahora, la guerra está declarada a quienes pintan las azoteas con
caucho rojo. “Pedimos que sea blanco, ya que hacen muchas fotos aéreas del pueblo y
no queremos que desentone”, explica.

“Vejer es un caso raro debido a la protección que tiene. Los arquitectos municipales,
ayudados por los alcaldes, han sido tradicionalmente especuladores, y aquí no ha sido
así”, comenta Alberto Campo Baeza, un arquitecto gaditano que tiene en el blanco de
las casas que construye uno de sus signos distintivos. “Su alcalde es coherente porque
es estricto con todos por igual”, añade. “Vejer está cuidada como una niña mimada:
limpia, conservada y valorada”.

450 macetas
Pero nada sería posible sin los vecinos, y si no que se lo digan a Manuel Crespo. Cada
dos días, riega las 450 macetas que engalanan los patios de la Casa del Mayorazgo,
donde vive. “Es fundamental conservar el casco histórico”, argumenta. Por eso, a sus
78 años, está encantado de enseñar la casa de vecinos, datada en el siglo XVIII y
adosada a la muralla. Él mismo se ha encargado de encalar los patios, enlucir sus
columnas y parte del torreón del Mayorazgo.

Noches califales
El escocés James Stuart y la vejeriega Regli Álvarez abrieron en 2001 el primer hotel
con encanto del pueblo, La Casa del Califa. Al poco le incorporaron un restaurante y
hoy el establecimiento ocupa toda una manzana. Los propietarios han ido rehabilitando
casas tradicionales que se van sumando al conjunto, sin alterar su fisonomía y
conservando detalles singulares como suelos o viguería. “Recuerdo cómo, al principio,
la gente cuchicheaba sobre qué era lo que estábamos haciendo”, dice Regli Álvarez
entre risas. Hoy son más de seis los pequeños hoteles con encanto, la mayoría abiertos

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por extranjeros afincados en Vejer. Entre ellos destaca también Casa Shelly o el Hotel
V.

Atún de almadraba
El interiorista Gaspar Sobrino (que ha trabajado para Inditex, H&M o C&A) encontró
Vejer por casualidad. “Me enamoró el pueblo, lo auténtico que era y lo bien conservado
que estaba”, relata. Se quedó y ha firmado proyectos de diseño interior en
establecimientos como Garimba Sur, el Mercado de San Francisco o La Pájara.
También Las Delicias, un antiguo teatro del XIX reconvertido en restaurante en plena
calle Corredera. “Los dueños hicieron un acto de fe conmigo”, dice. José Manuel Duarte
es uno de los cuatro propietarios y lo tiene claro: “El vejeriego se ha dado cuenta de que
tiene un encanto que explotar”. También en la cocina: la carne de ternera retinta de la
zona, el atún de almadraba o el lomo en manteca son imprescindibles.

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ampliar foto'Second wind', obra de James Turrell en la Fundación de
Montenmedio, en Vejer de la Frontera.

James Turrell
Otro de los grandes atractivos de Vejer está a las afueras, donde se encuentra la
Fundación NMAC de la Dehesa de Montenmedio (en el kilómetro 42,5 de la N-340), un
museo de arte contemporáneo en plena naturaleza con más de 40 obras site-
specific(concebidas para un enclave concreto) de artistas como Olafur Eliasson, Marina
Abramovic, Adel Abdessemed, Pilar Albarracín, Maja Bajevic, Maurizio Cattelan, Sol
LeWitt o James Turrell. La obra de este último, Second Wind 2005, se ubica bajo el nivel
de la tierra en una stupa de piedra rodeada de agua en la que el espectador asiste a un
juego constante entre la luz y el espacio.
Conscientes de que es su momento, el Ayuntamiento de Vejer ya prepara un nuevo
plan de protección del casco histórico, trata de fomentar que los jóvenes vivan en su
interior y, entre otros detalles, se propone regular las pérgolas de las azoteas y las
terrazas de los bares. Paso a paso. Todo sea por la pulcritud de las abuelas vejeriegas
que cada primavera encalaban Vejer con sus propias manos. Morillo lo resume con
claridad: “Tan solo somos herederos de lo que ellas hacían, el mérito es suyo”.

10 PISTAS IMPRESCINDIBLES EN VEJER


1 El castillo. Data de los siglos X y XI, época de Abderramán I. Es el núcleo de asentamiento
más antiguo del pueblo. Horario: abre de lunes a sábado, de 11.00 a 14.00 y de 19.00 a
22.00. Dirección:calle del Rosario, 12.

2 La iglesia del Divino Salvador. Construida sobre una antigua mezquita, destaca por su
estilo gótico-mudéjar. Desde el exterior se contemplan bonitas vistas del
pueblo. Horario: consultar en el 956 45 00 56. Dirección: calle de Nuestra Señora de la Oliva,
1.

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3 Mercado de San Francisco. Antigua plaza de abastos de principios del siglo XX, convertida
en mercado gastronómico con diseño interior de Gaspar Sobrino.Horario: abre todos los días,
al mediodía y por la noche, como espacio de tapeo. Dirección: plaza de San Francisco, s/n.

4 Casa del Mayorazgo. Casa de estilo barroco del siglo XVIII. Tiene dos patios; el segundo
comunica con la torre del Mayorazgo y el lienzo de la muralla. Horario: es una casa de
vecinos, se puede visitar sin molestar. La entrada es gratuita, aunque se puede dejar una
propina en el buzón. Dirección: calle de la Merced, 8.

5 La Casa del Califa. Conjunto de edificios de los siglos X al XVI reconvertidos en hotel y
restaurante marroquí. Parte del restaurante está en una cisterna. Cuenta con una terraza
elevada para tomar el té con vistas a Vejer. Horario: hotel con horario de recepción continua.
Restaurante, de 12.00 a 24.00. Dirección: plaza de España, 16.

6 Las Delicias. Restaurante ubicado en un antiguo teatro del siglo XIX y con elementos de
decoración donados por el interiorista Gaspar Sobrino. Recomendables las croquetas de choco
y el atún en manteca. Horario: abierto a diario de 12.00 a 24.00 (los sábados, conciertos en
directo). Dirección: calle de la Corredera, 31.

7 La Muela. Pedanía a las afueras de Vejer con bellas vistas al mar y con el yacimiento
arqueológico Patría, con restos romanos y árabes. Recomendable disfrutar del Restaurante
Patría, de fusión mediterránea y danesa. Horario del restaurante Patría: de martes a domingo,
cenas a partir de las 20.00. Sábados y domingos, almuerzos de 13.00 a
16.00. Dirección: Patría, 4. La Muela. Desvío en la N-340.

8 Santa Lucía. Paraje natural con exuberante decoración, molinos de agua y un acueducto de
origen romano. El agua procede del manantial de La Muela. Recomendable la Venta El Toro,
famosa por los huevos fritos con patatas, y La Castillería, por sus carnes a la
brasa. Horarios de la Venta El Toro: de 9.30 a 23.30 (martes, cerrado). Horarios de La
Castillería: de 12.00 a 16.30 y de 20.30 a 23.45. Dirección: carretera N-340 (Cádiz-Algeciras).

9 El Palmar. Once kilómetros de playa de arena fina. Para disfrutar de las puestas de sol. De
noche tiene muchas opciones, como el chiringuito El Dorado. Horario de El Dorado: de 11.00 a
3.00, todos los días. Dirección: carretera A-2233.

10 Dehesa de Montenmedio. La finca Dehesa de Montenmedio se extiende por más de 500


hectáreas y cuenta con hotel, campo de golf y centro hípico. En su interior destaca la
Fundación NMAC, con obras de arte contemporáneo en diálogo con la naturaleza. Horario de
la Fundación NMAC: de martes a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a
20.00. Dirección: carretera nacional 340, kilómetro 42,5.

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CUIDAR EL PAISAJE

Gema Carrera, antropóloga y coordinadora de Patrimonio Etnológico del Instituto Andaluz del
Patrimonio Histórico (IAPH), estuvo viviendo unos meses en Vejer y conoce bien la población gaditana.
En su opinión, esta debe hacer una rigurosa apuesta por proteger su paisaje. Para ello, invita a las
Administraciones a poner el acento “no solo en el centro histórico, sino también en los alrededores”. Por
ejemplo, el control de antenas o de ventanas de aluminio se debe extender a las zonas nuevas de Vejer. A
eso se suma la relación de la villa con enclaves próximos como la costa de El Palmar, “que también
necesita ser controlada y regulada”.
Coordinadora del Atlas Andaluz del Patrimonio Inmaterial y experta en arquitectura popular, Carrera -
considera que Vejer “debe apostar por un turismo sostenible, responsable y que sea gestionado en lo
posible por los propios vecinos para que no se convierta en un parque temático”. Para eso, añade, hay que
“diversificar y no solo dedicarse al monocultivo turístico”, y cita “la importancia de la ganadería
extensiva de sus vacas retintas” o el entorno natural que posee.
Evitar el despoblamiento del centro es una de las claves que la antropóloga destaca para que Vejer siga -
avanzando en un turismo sostenible “sin que se le vaya de las manos”. Pero hay más pasos que dar.
Aunque el Ayuntamiento se encuentra revisando su normativa urbanística y de protección para ejercer un
mayor control, la antropóloga apuesta por dar un paso en la costumbre ancestral del encalado. “Se debería
recuperar lo más posible la práctica tradicional de pintar con cal. Eso hace que la arquitectura vernácula
cumpla mejor su función (la cal favorece el frescor en el interior de las viviendas) y serviría para
recuperar una actividad perdida que existía en la zona, los hornos de cal”.
Y concluye diciendo que sería conveniente “relativizar el tópico del pueblo blanco y tener en cuenta que
en el pasado se encalaba también usando pigmentos de color”.

SIN CABLES PERO CON FLORES

Vejer es uno de los 44 pueblos a los que se les ha concedido el sello de Los Pueblos Más Bonitos de
España, club de calidad recién integrado en la Federación Internacional de los Pueblos Más Bonitos del
Mundo. El club tiene en cuenta para elegir a sus miembros factores estéticos y sostenibles. Se trata de
enclaves con menos de 15.000 habitantes que destaquen por su calidad urbanística (de acceso al pueblo,
homogeneidad y dimensiones de la masa construida) y arquitectónica (armonía y homogeneidad de los
edificios, de las fachadas y los tejados, de aperturas como ventanas o puertas y de los colores de las
fachadas). Además, la valoración tiene en cuenta el cierre permanente o temporal a la circulación de
automóviles dentro del casco antiguo; el aparcamiento de vehículos; el tratamiento estético de las líneas
aéreas de teléfono y de luz; la renovación de las fachadas; el tratamiento de la iluminación pública, de las
insignias publicitarias y de los espacios públicos, el mobiliario urbano y el cuidado de las zonas verdes y
de las flores.

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Puerto de Santa María – LA TABERNA
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La Taberna del Chef del Mar, Ángel León, versión


informal
Tapas y raciones para compartir en El Puerto de Santa María, en Cádiz

LA TABERNA DEL CHEF DEL MAR

• Dirección: Puerto Escondido, 6. El Puerto de Santa María (Cádiz).


• Teléfono: +34 956 11 20 93.
• Cierra: domingos noche y lunes todo el día.
• Precio: entre 30 y 40 euros por persona. Salpicón de calamar y maíz, 15 euros. Croquetas de choco,
12 euros. Raya al pan frito, 15 euros. Leche con galletas, 5 euros.

Un día en el Puerto de Santa María

Cómo llegar al Puerto de Santa María

Las dos mejores opciones para llegar al Puerto de Santa María son en catamarán o en coche.

JEREZ DE LA FRONTERA

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3. Qué ver en el Jerez monumental


El sábado por la tarde lo dedicamos a conocer el Jerez monumental, visitando el Alcázar, la Catedral, los Claustros
de Santo Domingo y la Cartuja.

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a) Visita al Alcázar de Jerez
El Alcázar de Jerez -declarado Monumento Histórico Artístico- es uno de los pocos edificios almohades que existen
en la Península Ibérica. Forma parte de una fortaleza defensiva compuesta por murallas, torres y puertas que
datan del siglo XII, aunque fue ampliado y reformado en épocas posteriores, hasta el siglo XVIII.

b) Visita a la Catedral de Jerez


La Catedral de Jerez, dedicada a San Salvador, es un amplio templo de estructura gótica, con ornamentadas
portadas barrocas, una enorme cúpula sobre el crucero, y alta torre de dos cuerpos separada del templo.
En su interior alberga numerosas obras de arte, como el Cristo de la Viga, la Custodia procesional del
Corpus, la Virgen Niña (de Zurbarán) o las esculturas de los apóstoles realizadas por José de Arce, así
como la antigua sillería del coro, el cuadro de la Virgen de Guía, y diversa platería y ornamentos
sagrados de los siglos XVIII y XIX que forman parte del Museo Diocesano de Arte Sacro.

c)Los Claustros de Santo Domingo, lugar de clausura del gótico


andaluz
Los Claustros de Santo Domingo tienen su origen en una fortificación almohade que Alfonso X el Sabio cedió a los
Dominicos en el año 1264. A lo largo del tiempo, los monjes fueron ampliando el edificio, comenzando en el año
1436 la obra de los claustros, que se concluyeron en 1595 en estilo gótico.
Los claustros tienen la clásica estructura cuadrada, con un patio central distribuidor de las distintas dependencias
(refectorio, confesionario, oratorio, sala capitular, dormitorios…).

Se trata de uno de los mayores espacios de clausura del gótico andaluz, con 7.000 m2 distribuidos en dos plantas. La
planta superior se utiliza para exposiciones temporales.

d) La Cartuja de Jerez
Situada a unos 3 Km del centro de Jerez y declarada Monumento Histórico Artístico, la Cartuja de Santa María de
la Defensión es el edificio religioso de mayor valor artístico de la provincia de Cádiz.
Se accede atravesando un gran arco triunfal renacentista (obra de Andrés de Ribera) decorado con escudos,
florones, ventanas caladas y semiesferas de cerámica vidriada. Un gran atrio da paso a la Iglesia, con una
magnífica portada barroca que conforma un verdadero retablo de piedra. (Para acceder al interior hay que
concertar visita previa con las Monjas de Belén, que la custodian).

e) Plaza del Arenal y Calle Larga


No hay que irse de Jerez sin dar un paseo por la peatonal Calle Larga, principal vía de la ciudad que aglutina los
principales comercios y locales de restauración.
Esta calle conduce a la Plaza del Arenal, la plaza principal de la ciudad, que debe su nombre a haber servido
como arena para luchas, batallas y enfrentamientos entre caballeros. Está presidida por el monumento a caballo
de Miguel Primo de Rivera, obra de Mariano Benlliure.

24
24 horas en el Marco de Jerez
LAS CATEDRALES DEL VINO

Ruta enoturística por las tierras y viñedos más antiguos de España, los que trajeron los fenicios
1.100 años a.C.

En toda la comarca de Jerez de la Frontera y alrededores las bodegas son catedrales del vino,
porque retratan las arquitecturas, paisajes e historias humanas que se dan en torno a una
bodega. Y es que recorrer algunas de ellas es como contemplar una catedral en silencio.

El Marco de Jerez ofrece una gran variedad de propuestas: visitas enoturísticas y


degustaciones en las bodegas, almuerzos de maridaje, paseos por las viñas, winespa, visitas
nocturnas, desayunos típicos, cursos y catas de vinos, vinagres y brandis, espectáculos
ecuestres y de flamenco. Todo un abanico de propuestas muy atractivas.

9.00h.- Desayuno con vistas en Jerez

Para empezar bien el día y afrontar las visitas y las experiencias por vivir, lo mejor es acercarse
al mercado en la plaza Esteve y justo enfrente, en la cafetería La Vega podrá tomar unos
churros que hacen ellos mismos y contemplar el ir y venir de gente.

Y a continuación acercarse a visitar una bodega a elegir entre las más de 25 que existen. La
oferta es variada, desde catas, degustaciones, desayunos, almuerzos, paseos a caballo,
espectáculos flamencos y winespa

Pero entre ellas, todas cerca del mercado, no se pierda González Byass la más conocida y el
hogar del famoso Tío Pepe, las bodegas Domecq con mucha solera e historia en la ciudad, o
las Bodegas Tradición que reúne una de las mejores colecciones de pintura de España con
obras de Zurbarán, Velázquez, Madrazo o Lucas Villamil.

12.00h.- En ruta por el Marco de Jerez

Saliendo en coche de la ciudad nos podemos dirigir hacia Trebujena situada en las
proximidades de la desembocadura del Guadalquivir. Es famosa por sus mostos que no se
deben dejar de saborear en algunas de las cooperativas que existen en el pueblo,
acompañados de unos ricos camarones o de las famosas angulas del bar El Litri (c/ Larga, 27).

Después de este aperitivo nos dirigimos a Sanlúcar de Barrameda, en la desembocadura del


Guadalquivir y frente al Parque natural de Doñana. Paseando por el Barrio alto camino de
las Bodegas Barbadillo, nos podemos acercar al Palacio Ducal de Medina Sidonia (Plaza
Condes de Niebla,1), residencia de los Duques de Medina Sidonia, declarado monumento de
interés histórico-artístico. Contiene el archivo de la llamada "Duquesa roja", Isabel Álvarez de
Toledo, considerado uno de los mejores archivos históricos del mundo. Alberga una hospedería
y una cafetería, desde donde contemplar unas vistas maravillosas de la desembocadura del
Guadalquivir y del Parque Natural de Doñana.

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Cerca de allí el castillo del s.XV, donde se alojaron los Reyes Católicos en su visita a la ciudad
y desde donde la reina católica contempló el mar por primera vez. Enfrente, las bodegas (c/
Sevilla,6), en las que se encuentra el Museo de la Manzanilla para ir abriendo el apetito.

14.00h.- El mejor tapeo

En la vinoteca La Sacristía del Marco de Jerez ofrecen catas de los vinos de Jerez y de
Sanlúcar y además podrá comprar productos relacionados con la sal de la empresa local Max
Meridia todo forma parte de la Taberna Guerrita que además ofrece una muestra variada de la
gastronomía sanluqueña.

Y como es la hora de comer, en la plaza Cabildo y alrededores existen muchos lugares para
degustar todo un abanico de variedades gastronómicas, en un antiguo almacén de ultramarinos
convertido más tarde en taberna y hoy por hoy un referente en el tapeo de esta ciudad, Casa
Balbino donde la tortillita de camarones se hace arte como firmó Ferrán Adriá cuando estuvo
allí. También en la plaza está La Gitana con una carta magnífica de guisos marineros.

Cerca está Barbiana (c/Isaac Peral,1) otro histórico del centro que además del buen marisco y
pescado ofrece manzanilla de crianza propia. Por variar un poco, en el Bar Juanito (Plaza de
San Roque) los platos son más de carne, como el solomillo de cerdo ibérico. Otra propuesta
sería en el patio andaluz de la Bodega La Cigarrera (Plaza Madre de Dios) la más antigua de
Sanlúcar (1758), si el tiempo lo permite, y si no, pues dentro.

16.00h.- Desde lo alto

De nuevo en ruta, paralelos a la costa gaditana, se llega a Chipiona, aquí se encontrará con el
faro más alto de España con 69 metros, el Faro de Chipiona, de 1867 al que se puede subir y
cuenta con un magnífico mirador. En esta localidad además se elabora un magnífico moscatel,
vino dulce y afrutado obtenido a partir de uvas de su mismo nombre. Se puede tomar en El
Castillito (C/Castillo, 11) o en las bodegas César Florido (c/Padre Lerchundi 35-37) José
Mellado (Ctra. de Rota Km. 3).

En la vecina localidad de Rota el vino por excelencia es el tintilla, una reliquia enológica de
sabor dulce y color oscuro, procedente de la variedad de uva autóctona, la tinta; en la bodega
El Gato (c/ María Auxiliadora, 12) se puede degustar con unas tapas y en la de Ferris (Ctra. El
Puerto de Santa María-Sanlúcar Km, 16) producen un tintilla reserva de excepcional calidad.
Aproveche para ver un monumento singular, los Corrales de pesca, construcciones
probablemente romanas o árabes que cercan el mar como si fueran pequeñas piscinas, de tal
modo que con la bajamar los pescados y mariscos quedan atrapados siendo capturados por
los pescadores. Los corrales de la playa de la Almadraba están declarados Monumento
Natural.

19.00h.- El Toro de Manolo Prieto

En 1956 la agencia publicitaria Sahuquillo realiza, por encargo del Grupo Osborne, el diseño de
un símbolo que sirviera para representar el brandy Veterano en vallas publicitarias de carretera.

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El artista Manolo Prieto, colaborador de esta agencia publicitaria, propone la figura del toro
bravo que aún se conserva y que desde 1997 es un "Bien de Interés Cultural".Son las bodegas
de Osborne, Terry, Luis Caballero, Bodegas 501... las que le han dado fama a El Puerto de
Santa María.

Una ciudad tan relacionada con América desde el siglo XV, ha dejado su impronta en la
arquitectura civil, visible en muchos palacios y casas. Destacar también el Castillo de San
Marcos (ss. X-XIV), antigua mezquita árabe luego convertida en una magnífica fortaleza. Se
cuenta que al parecer el propio Cristóbal Colón llegó a residir en el castillo cuando se
encontraba en la ciudad solicitando apoyo económico al Duque de Medinaceli para su proyecto
de navegación.

Siguiendo con las curiosidades, el marino y navegante Juan de la Cosa, que vivió en El Puerto,
dibujó en año 1500 el primer mapamundi que incluía las tierras americanas.

Imprescindible degustar el delicioso marisco y pescado de la Bahía gaditana en cualquiera de


los bares y restaurantes de la Ribera del marisco de esta ciudad, como Romerijo (Plaza de la
Herrería,1); y uno de los centros de la gastronomía gaditana, recientemente reconocido con 2
estrellas Michelín para el restaurante Aponiente (c/ Francisco Cossi Ochoa,s/n) del Chef del
Mar Ángel León.

21.30h.- De tasca en tasca

Si opta por tapear en Jerez de la Frontera dé una vuelta por los "tabancos", se conocen así a
las tabernas que tradicionalmente vendían vino y alimentación, y que actualmente además
sirven todo tipo de tapas, Tabanco San Pablo (c/San Pablo,12), El Tabanco (Plaza Rafael
Rivero,s/n), Tabanco Plateros (c/ Francos,1) está en la esquina de la Plaza Plateros que cuenta
con otros muchos bares de tapas y siempre está muy animada.

Estando en uno de los lugares internacionalmente conocido por el flamenco, considerado


recientemente como Patrimonio inmaterial de la Humanidad, no deje de disfrutar de él, en
algún espectáculo como los de La Taberna Flamenca (c/Angostillo de Santiago,3) o el Tablao
del Bereber (c/ Cabezas,10) donde además puede tomar una copa ya que también funciona
como pub. Si tiene suerte puede ver todo tipo de actuaciones durante la celebración del
Festival de Flamenco entre los meses de febrero y marzo.

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24 horas en Cádiz
Paseando con "La Pepa" (Constitución de 1812)

Ya se cantaba en Cádiz en 1812 "con las bombas que tiran los fanfarrones (los franceses), se
hacen las gaditanas tirabuzones". Esta frase describe perfectamente el carácter de los
habitantes de esta ciudad, de origen fenicio con más de 3.000 años de historia, que durante el
año 2012 celebró que durante unos años se convirtió en la capital de España y el mundo, en el
lugar donde se decidió que la libertad y la soberanía del pueblo estarían por encima de los
poderes absolutos. Una ciudad que huele a mar, que sabe a marisco, donde habita la luz.

¡Cádiz, salada claridad! (Manuel Machado)

9.00h Chocolate con churros

Tome un buen desayuno de churros con chocolate o café en algún bar de los alrededores del
Mercado o de la Plaza de San Francisco. Por ejemplo, lo mejor es ir directamente a los puestos
de churros que están frente al Mercado de abastos, comprar un "papelón", pida de los finos y
de los gordos, riquísimos y cómalos en algunos de los bares cercanos. También puede ir al bar
La Marina (frente al mercado) y allí mismo pedir los churros que ellos hacen; si prefiere tomar
otro desayuno típico, pruebe la tostada con aceite y tomate, o con "manteca colorá". Para otros
paladares, en el bar Le Poème (c/Alcalá Galiano,3) también junto al mercado, encontrará una
pastelería francesa deliciosa y podrá tomar un genuino croissant.

10.00h Un paseo constitucional

Si lo prefiere puede disfrutar de una visita teatralizada con un grupo de actores-historiadores


,De Ida y Vuelta, vestidos de época que de manera amena y divertida, sobre todo eso, con
mucho sentido del humor que nunca falta en Cádiz, le llevarán al pasado. Pero si va por su
cuenta ahí lleva el itinerario

Empezaremos la visita, que será siempre a pie pues Cádiz "La Tacita de Plata" se recorre
fácilmente, por la Plaza de España que es hoy por hoy uno de los lugares emblemáticos, allí
podrán ver el Monumento a Las Cortes que se hizo para conmemorar el primer Centenario de
la Constitución. Toda la plaza está rodeada de edificios históricos del s.XVIII, como las casas
de los comerciantes con sus torres vigía desde donde veían arribar los barcos con sus
mercancías de ultramar. Destacan la casa de las Cinco Torres y a su derecha la de las Cuatro
Torres, ambas de s.XVIII.

Este es el comienzo de la ruta que continúa por la Alameda Apodaca frente a la bahía, uno de
los paseos más bellos de Cádiz, su origen se remonta a 1617 y era lugar de deleite y
esparcimiento de los gaditanos. No deje de ver los dos impresionantes ficus centenarios traídos
de América.

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Al final de la Alameda se encuentra la iglesia del Carmen, de estilo barroco, es el lugar donde
se celebró el "Te Deum" en acción de gracias por la conclusión del texto constitucional.

Cerca de esta iglesia resulta imprescindible hacer una parada en la Plaza del Mentidero,
antigua Cruz de la Verdad, que fue el lugar elegido para leer por segunda vez el texto de la
Constitución. Siga caminando por la calle Vea Murguía hacia la plaza de San Antonio y haga
una paradita en el bar-ultramarinos Veedor, de los que existen todavía muchos en Cádiz, para
degustar chacinas ibéricas, quesos, o sus afamadas tortillas de todo tipo.

Y llegamos a la plaza de San Antonio, centro neurálgico de la ciudad y testigo de la tercera


proclamación del texto constitucional, también se le denominó Plaza de la Constitución. Fue el
centro civil y religioso del s.XIX y conserva hermosos edificios de la arquitectura civil de la
época: la casa Aramburu, el Casino Gaditano, y el edificio que fue el café Apolo claro ejemplo
de las costumbres del Cádiz de 1812, celebrar reuniones y actividades sociales en los cafés
para conocer lo que ocurría en Las Cortes, y el Apolo era el lugar privilegiado para las tertulias.

¿Sabía que el primer sorteo de la Lotería Nacional española se celebró el 4 de mayo de 1812
en Cádiz? Los gastos ocasionados en la defensa contra los franceses hizo necesario buscar
fondos por lo que las Cortes instauraron por decreto la Lotería Nacional de España en marzo
de ese año, y hay una placa conmemorativa que recuerda el lugar en esta plaza.

Llegamos finalmente al oratorio de San Felipe Neri (c/ Santa Inés) principal protagonista de la
Constitución de 1812; en él se ideó y firmo la Carta Magna y donde tuvieron lugar los debates
de los diputados doceañistas. Anexo al edificio se encuentra el Centro de Interpretación de la
Pepa 1812, el recorrido comprende las dos primeras plantas del edificio anexo para exposición
de tres grupos temáticos.

En el edificio contiguo se encuentra el museo de las Cortes de Cádiz, que ayudará a


comprender la historia de La Pepa. El principal atractivo es la maqueta de la ciudad, de gran
tamaño, de 1777, elaborada con maderas nobles y marfil y la artística vidriera en la escalera
principal en la cual se recrea alegóricamente la Jura de la Constitución.

Y terminamos nuestro paseo acercándonos a ver la Torre Tavira (c/ Marqués del Tesoro,10)
designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz en 1778 por ser la que se encuentra en la zona
más alta del centro histórico de la ciudad. Actualmente contiene la Cámara oscura en la que
se refleja toda la ciudad en tiempo real y movimiento; desde su azotea, se disfruta de una de
las vistas más hermosas de Cádiz. No deje de realizar esta visita

13.00h ¡Marchando una de gambas !

Después de la subida a la Torre, visita indispensable al mercado de abastos (plaza del


mercado) donde sorprende la variedad de productos, sobre todo pescados y mariscos, que
puede encontrar.Aproveche para visitar su Rincón Gastronómico donde podrá degustar la
gastronomía nacional e internacional.¡No se lo pierda!

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Vaya hacia la Catedral después del mercado, aproveche para ver el museo de la Catedral, o
subir a la Torre del Reloj (Torre de Levante) a contemplar la ciudad desde arriba. En el mismo
barrio, el barrio medieval del Pópulo, el más antiguo de la ciudad, está la Iglesia de Santa Cruz
o Catedral vieja de estilo barroco y el Teatro romano el segundo más grande de España,
actualmente en obras pero abrirá en breve. Mientras puede visitar el Centro de Interpretación
del Teatro (c/ Mesón,13), en el barrio más antiguo de la ciudad, el barrio de El Pópulo.

Un buen almuerzo a base de pescados y mariscos de la Bahía sería el broche de oro para
esta mañana intensa; pruebe en el bar-restaurante Terraza (plaza de la Catedral,3) para
disfrutar de un almuerzo tradicional gaditano y donde las papas "aliñás" no le dejarán
indiferentes, o el restaurante El Baluarte, en la Alameda Apodaca con vistas a la Bahía, en el
que se mezclan lo tradicional y lo moderno. Bueno tal vez tapear sea una buena idea, por los
bares de la c/Zorrilla, cercanos a la Plaza de Mina es una opción, y por la c/ Plocia, junto al
Ayuntamiento.

16.00h ¡Qué arte!

Visitar el Museo de Cádiz (Plaza de Mina) que contiene una interesante colección de arte
fenicio y romano fundamentalmente y en el que destacan los sarcófagos fenicios, y unos
fondos en la sección de Bellas Artes bastante importantes con pinturas de Zurbarán, entre
otros, supondrá zambullirse en la historia de las diferentes culturas que llegaron a esta tierra.

En el Oratorio de la Santa Cueva (calle Rosario) va a descubrir frescos de Goya. El promotor


de este histórico lugar, el Marqués de Valdeíñigo, encargó al músico barroco Joseph Haydn
una pieza musical para tocar en Viernes Santo, que sería el "Oratorio de las siete palabras de
Cristo en la Cruz" y que continúa tocándose cada año en esa fecha.

Allí cerca, en la calle Valverde nº 3 se encuentran las Catacumbas de El Beaterio, lugar


destinado para los enterramientos de una antigua orden de beatas terciarias Franciscanas del
siglo XVII. Merece la pena meterse en el subsuelo de la ciudad para recorrer esta cueva llena
de historia y misterio

Lo que antes era el Gobierno Militar, ahora es el Centro Cultural Reina Sofía (Alameda
Apodaca), con la colección de obras de uno de los mejores escultores del s.XX, Juan Luis
Vasallo, entre otras ofertas.

Las exposiciones que se celebran a lo largo de todo el año se encuentran en diferentes centros
de exposición, como el Castillo de Santa Catalina, el ECCO-Espacio de Creación
Contemporánea, el Museo de Iberoamérica.

18.00h-20.00h El sol que se esconde entre dos castillos

La mejor hora para pasear por el recinto amurallado junto al mar bordeando el casco histórico,
pasando por parques encantadores como la Alameda, el Parque Genovés y por baluartes
defensivos hasta llegar a la playa de La Caleta, pequeña cala en pleno barrio popular y

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marinero de La Viña, cuna del Carnaval de Cádiz, para finalmente sentarse a tomar algo y
contemplar una puesta de sol espectacular.

En esta playa se pueden ver dos magníficos castillos Santa Catalina y San Sebastián (s.XVI y
s.XVII), y un antiguo balneario de principios del s.XIX, hoy Centro de Arqueología
Subacuática.

Las calles y plazas del centro de la ciudad están llenas de iglesias y conventos que estuvieron
vinculados con el Nuevo Mundo, como el de Santo Domingo, el de San Francisco, San Agustín
etc.. una zona comercial, ya en aquella época, con cafés, fondas y cocinas; en ella nacieron
muchos clásicos de la gastronomía gaditana y por supuesto también la popular tortilla francesa,
que nació aquí, sí, se lo aseguramos. Durante el asedio francés como había escasez de
alimentos, entre ellos la patata, al no poderse elaborar la tortilla de patatas, la gente se vio
obligada a hacerla sólo con huevo y la llamó así para distinguirla de la española.

21.00h "Tapear" o cenar.... esa es la cuestión

Puede quedarse por la ciudad y probar las "tortillitas de camarones" de la barra de tapas con
más variedad de la ciudad, la del restaurante El Faro (c/ San Félix,3), en el barrio de La Viña,
donde también tiene la opción, en verano, de tomarse una "caballa con piriñaca" plato
tradicional gaditano en alguno de los bares de la c/ La Palma o la Plaza del Tío la Tiza.

Más allá del centro, en la zona del Paseo Marítimo está Barra7 (Avda. Amilcar Barca esq.
Callejón del Blanco) un concepto diferente para degustar tapas, o bien el restaurante Arsenio
Manila (Paseo Marítimo,12), especializado en cocinas del mundo, con barra para tapear y con
terraza.

Si quiere cenar le proponemos el histórico Ventorrillo El Chato (1780-Ctra. Cádiz-San


Fernando) que ya existía en 1812 y contaba con una batería de cañones para hostigar a los
franceses y más tarde hacia 1823 el rey Fernando VII también era asiduo. Se cuenta que, en
una visita a la provincia de Cádiz, el rey Alfonso XIII se paró en esta venta para tomar un vino
de jerez y que el mesonero le "tapó" el vaso con una loncha de jamón para evitar que entrara
polvo o arena, y de ahí nació "la tapa".La otra propuesta es cenar con una estrella Michelín,
pero tendrá que acercarse a El Puerto de Santa María y hacerlo en el restaurante A
Poniente (c/Fco. Cossi Ochoa,s/n ) de Ángel León, nuestro cocinero 2 Estrellas Michelín.

En esta Guía Gastronómica encontrará mucha oferta culinaria

23.00h De copas

Para tomar una copa tiene varias opciones, en general durante todo el año la gente se mueve
por el centro histórico por los distintos pubs, como El Cambalache para escuchar un poco de
jazz, El Habana Club para degustar mojitos, daiquiris, etc y escuchar música tradicional de la
isla, el café Levante lugar de encuentro de escritores,músicos y gente joven del ámbito cultural
de la ciudad, el café El Pay-Pay que ofrece desde actuaciones musicales de todo tipo hasta
teatro y el Café Pelícano junto a las Puertas de Tierra, con terraza mirando al mar y

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actuaciones frecuentes de música más actual y alternativa; para la gente más joven las
discotecas y bares se encuentran en la punta de San Felipe. Durante el verano el ambiente
también se amplia a la zona de la playa donde se instalan chiringuitos en la misma arena
donde disfrutar con una cena o una copa y buena música.

48 horas en la Bahía de Cádiz


CÁDIZ- EL PUERTO DE SANTA MARÍA

1º día

Visita a la ciudad de Cádiz, la ciudad más antigua de Occidente, también la ciudad más
americana de Europa, a menudo comparada con La Habana, fue fundada por los fenicios hace
más de 3000 años.

Visitas recomendadas:

Por la mañana

Después de un buen desayuno de café/chocolate con churros en los alrededores del Mercado,
proponemos:

• Visita al Mercado de abastos, una experiencia única para la vista y para todos los sentidos,
ideal para perderse y conocer bien como es la gente de esta ciudad, y conocer la gran
variedad de pescados y mariscos de la Bahía.
• Visita a pie por el centro histórico: vaya hacia la Catedral después del mercado, aproveche
para ver el museo de la Catedral, o subir a la Torre del Reloj (Torre de Levante) a
contemplar la ciudad desde arriba. Junto a la Catedral no se pierda el yacimiento
arqueológico de la Casa del Obispo que resume el paso de tantas civilizaciones y culturas
por la capital. En el mismo barrio, el barrio medieval del Pópulo, el más antiguo de la
ciudad, está la Iglesia de Santa Cruz o Catedral vieja de estilo barroco y el Teatro romano
el segundo más grande de España.
• Visita a la Torre Tavira torre-vigía típica de la época americana que había en las casas de
los comerciantes y cargadores de Indias, en la actualidad quedan unas 100 torres-
miradores en toda la ciudad: casa de las cinco Torres, casa de las Cuatro Torres, la Bella
Escondida.La Torre Tavira se puede visitar ya que contiene la Cámara oscura que permite
ver la ciudad en tiempo real. En el recorrido por el centro histórico se pueden ver una gran
cantidad de casas-palacio del S. XVIII y XIX.: casa de las Cadenas, Casa del Almirante,
Palacio de Mora, casa Aramburu, etc.

• Cerca de la torre Tavira está el museo de Las Cortes de Cádiz, que alberga una maqueta
del Cádiz del S. XVIII hecha en caoba y marfil. A su lado la iglesia-oratorio de San Felipe
Neri, donde se proclamó la Constitución española de 1812, y que contiene un preciado
cuadro "La Inmaculada" de Murillo.
• Realizar la ruta del Bicentenario, visita e información en el Centro de Interpretación del
Bicentenario de 1812 en el Oratorio de San Felipe Neri.
• También interesante el Museo de Cádiz, en la Plaza de Mina, que entre otras obras
artísticas, posee una de las mejores colecciones de arte fenicio con 2 sarcófagos
antropoides únicos en el mundo, arte romano...así como cuadros de Zurbarán, Ribera....

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En el Museo Iberoamericano siempre encontrará exposiciones latinoamericanas y
en ECCO, exposiciones de arte más vanguardista

Para almorzar: La Gastronomía gaditana, muy variada, está basada en pescados y mariscos
muy frescos que se pueden degustar en los muchos bares y restaurantes de la ciudad. Disfrute
de la Ruta Gastronómica (cada año en noviembre).Se puede descargar la Guía
Gastronómica de la provincia en este enlace.

Por la tarde

• Paseo por las calles y plazas donde se pueden ver algunos conventos vinculados con el
Nuevo Mundo, como el de Santo Domingo, el de San Francisco, etc.

• Visita al Oratorio de la Santa Cueva que conserva unos frescos pintados por Goya. En
este oratorio se inspiró el compositor barroco Joseph Haydn para componer por encargo
una pieza musical para el Viernes Santo "el oratorio de las 7 últimas palabras de Cristo".

• De aquí se continúa para llegar a la Plaza de España donde se encuentra el Monumento a


las Cortes de Cádiz que se levantó en 1912 con motivo del primer Centenario de la
Constitución española de 1812, y cuyo Bicentenario celebraremos en el 2012 con una
amplia oferta cultural. También en esa plaza está el Palacio de la Diputación Provincial,
edificio neoclásico que albergó la antigua Aduana.

• Dé una vuelta por el recinto amurallado junto al mar bordeando el casco histórico pasando
por parques encantadores como la Alameda, el Parque Genovés y por baluartes
defensivos hasta llegar a la playa de La Caleta, pequeña playa en pleno barrio popular y
marinero de La Viña, cuna del Carnaval de Cádiz. En ella se pueden ver dos magníficos
castillos, Santa Catalina y San Sebastián (S. XVI y S. XVII), y un antiguo balneario de
principios del S. XIX , hoy Centro de Arqueología Subacuática.
• Visite el Museo litográfico, ubicado en la fortificación de las Puertas de Tierra, entrada al
centro histórico de la ciudad. Tiene su origen en la antigua Litografía alemana de Cádiz,
que se instaló en 1861 y que estuvo en funcionamiento para la impresión artística hasta
finales del S. XX.
Es uno de los pocos museos de este género que existen en España y el más completo,
todo un hito también a nivel internacional. Entre las piezas más llamativas del Museo se
encuentran una piedra de grandes dimensiones y más de 300 kilos y una prensa manual
fabricada en París en 1850, que es de las pocas que existen en el mundo.

Oficina de turismo de Cádiz

Por la noche

• Si es invierno puede tomar una copa en sitios con mucho ambiente, escuchar algún
concierto en directo en el bar el Pay Pay, música de jazz en el Cambalache,o música latina
en el Habana Club. Para el verano el ambiente se desplaza a la playa, con conciertos al
aire libre, o disfrutando del buen ambiente en los diferentes chiringuitos. Si prefiere un
poco de flamenco vaya a tomar una copa a alguna de las peñas de flamenco de la ciudad
o a la Taberna La Cava.

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La oferta complementaria también es variada: el Carnaval de Cádiz (febrero-marzo), la Semana
Santa (primavera), espectáculos de flamenco los jueves de julio y agosto, los Festivales de
otoño-invierno: de cine Alcances (septiembre), de Teatro Iberoamericano (FIT-octubre), de
Música Española (noviembre), etc.

2º día

Salida desde Cádiz hacia El Puerto de Santa María en catamarán, un agradable paseo para
cruzar la Bahía.

Visita a El Puerto, cuna del poeta Rafael Alberti, donde puede acercarse a ver su casa-museo.
De gran relevancia marítima, esta ciudad participó con sus marinos en el Descubrimiento de
América. El cartógrafo y piloto de la nao "Santa María", Juan de la Cosa, confeccionó en 1500
el primer mapa-mundi de la Historia incluyendo tierras americanas.

Por la mañana

• Paseo caminando por la ciudad: Castillo de San Marcos (S. X-XIV), antigua mezquita
árabe luego convertida en una magnífica fortaleza; la antigua Lonja, Iglesia Mayor Prioral,
algunos palacios barrocos de los antiguos Cargadores de Indias se encuentran a lo largo
de sus calles: Palacio de Vizarrón o de las Cadenas, Palacio de Purullena, Palacio de
Roque Aguado, etc. Fuera del núcleo histórico se encuentra el Monasterio de la Victoria,
gótico del S. XVI
• Almuerzo en la Ribera del Marisco y alrededores, el mejor sitio para degustar la
gastronomía gaditana, bares y restaurantes ofreciendo pescados y mariscos de la bahía.

Por la tarde

• Visita a las Bodegas Osborne famosas porque representan el símbolo más popular en todo
el mundo, el Toro de Osborne. Con una gran tradición bodeguera esta ciudad posee
lujosos edificios y castizas bodegas Terry, Caballero dada su relevancia en los S. XVI-
XVII. Destacar también sus hermosas playas, ideales para actividades náuticas. En Puerto
Sherry podrá encontrar un magnífico puerto deportivo y de ocio así como hoteles donde
disfrutar de la bahía gaditana.

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