UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL PERÚ
Asignatura: Observación del comportamiento
TA#1: Informe breve sobre CNV
Apellidos y nombres de los estudiantes:
Jhulia Jeannet Quispe Gómez U19206807
Liliana Fernandini Gutiérrez U19203771
Kela Thea Pizarro U19308515
Puma Cruz Hans U19302219
Antony Choquepata Guarniz U19310000
Alexandra valero Corrales, U18204567
Sthefanny Yolsi Ccasa villena U19309918
Arequipa - 2019
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Índice
Introducción .......................................................................................................................... 4
LOS CELOS.......................................................................................................................... 5
1. Definición ................................................................................................................ 5
2. Los celos en la relación de pareja ............................................................................ 7
3. Predisposición a los celos ........................................................................................ 8
4. Enfoques psicológicos de los celos ......................................................................... 9
4.1. Enfoque Evolucionista ..................................................................................... 9
4.2. Enfoque sociocultural ..................................................................................... 10
4.3. Enfoque Psicosocial ....................................................................................... 12
5. Causas de los celos ................................................................................................ 13
5.1. Causas biológicas ........................................................................................... 13
5.2. Causas sociales ............................................................................................... 14
5.3. Causas psicológicas: ....................................................................................... 14
6. Constructos que motivan los celos ........................................................................ 15
7. Factores intervinientes en los celos ....................................................................... 16
7.1. Factor Emocional/Dolor ................................................................................. 16
7.2. Factor Enojo ................................................................................................... 17
7.3. Factor Egoísmo/Posesión ............................................................................... 17
7.4. Factor Desconfianza ....................................................................................... 18
8. Tipos de celos ........................................................................................................ 18
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8.1. Celos pasionales ............................................................................................. 19
8.2. Celos obsesivos .............................................................................................. 19
8.3. Celos delirantes .............................................................................................. 19
8.4. Celos proyectivos ........................................................................................... 19
8.5. Los celos de sospecha .................................................................................... 20
8.6. Los celos de hechos ........................................................................................ 20
9. Perspectiva social de los celos ............................................................................... 20
10. Celotipia................................................................................................................. 22
Conclusiones ....................................................................................................................... 25
Bibliografía ......................................................................................................................... 27
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Introducción
Los celos, a lo largo de la historia de la especie humana, han sido y siguen siendo muy
importantes cumpliendo funciones específicas para el hombre como la supervivencia. Es
posible que los celos “normales” sean incluso hasta necesarios, para demostrar al otro la
reciprocidad en el amor que hay entre los dos. Pero de ahí es muy posible pasar, sólo en ciertas
personas, a unos celos “enfermizos”, “patológicos”, los cuales no son adaptativos y pueden
llegar a destruir una relación.
Los celos, como el amor, el placer o el odio, son una emoción natural que se da en las
relaciones interpersonales. Se dan en todas las razas, todas las culturas, tanto en el sexo
femenino como en el masculino y la edad con la que se experimentan no está predeterminada,
existiendo así celos entre hermanos, celos de pareja, con los compañeros de trabajo, etc.
Como punto de partida se entiende que los celos son normales en una relación pues el riesgo
de que tu pareja te deje siempre está ahí, y se podrían considerar como el lado opuesto a la
confianza. Vivimos en sociedad y por tanto tenemos que relacionarnos con las personas que
nos rodean. Este es un motivo para que la persona celosa comience a infundar ese sentimiento
mostrando desconfianza hacia su pareja y haciendo que la relación llegue a ser insoportable.
Es posible que la educación adquirida desde niño, haga que ese sentimiento se manifieste,
pero además, se conoce que las personas que son inseguras, que tienen una baja autoestima y
que son dependientes de los demás, son propensas a experimentar este sentimiento en su forma
patológica. Por tanto, es aquí donde nos damos cuenta que los celos son un sentimiento
subjetivo, para el cuál la razón a veces no funciona, y solo la persona que los tiene es capaz de
saber qué se siente sin dejar que un argumento razonable pueda ayudarle a terminar con ellos.
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LOS CELOS
1. Definición
En el desarrollo bibliográfico sobre el tema, no existe una definición cerrada ni única;
todas las concepciones comparten ideas o características en el planteamiento, a
continuación, desarrollaremos la conceptualización de los siguientes autores:
“Los celos son angustias ante la posibilidad de que el objetivo del deseo que
no necesariamente es el objetivo amado te desea sustraído por otra persona.
Si no hay rival, no hay celos. No necesariamente sea el objeto amado, el
celoso no ama al objeto, pero no es una condición necesaria. El celoso
necesariamente odia al objeto, aunque en otros momentos lo pueda amar.”
(Castilla, 2000)
Otro de los autores es Cardone, quien refiere que los celos son estados emotivos que
padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder a la
pareja. (Cardone, 2002)
Por su parte Páez especifica que los celos son sentimientos de perder el cariño de las
personas que se quieren. (Páez, 2016) De otro lado Ayala, sostiene que los celos son una
respuesta compleja que tiene componentes internos y externos. (Ayala, 2001)
Según Vargas, los celos serían un mecanismo que tendrían como finalidad mantener la
relación con la pareja. Al ser muy frecuente la infidelidad entre los seres humanos, los celos
actuarían como una señal de alarma ante una posible amenaza; de hecho, la infidelidad
tiene lugar en todas las culturas y en todas las épocas y suele ser la principal causa de
divorcio y maltrato conyugal. (Vargas, 2007)
Para Barrón& Martínez:
“… que existen enfoques teóricos de los celos, que tratan de explicar el
origen de los celos apelando a los aspectos evolucionistas parten del análisis
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de las conductas que están bajo control genético, particularmente el apego y
la conducta sexual, y en relación con esta última la necesidad de
reproducción de la especie humana. Respecto de la conducta sexual, centran
su atención en las necesidades y diferencias en inversión parental que
manifiestan varones y mujeres. Resumidamente, el varón ante la posibilidad
de violación o adulterio no puede estar absolutamente seguro del origen de
su descendencia, por lo que, cierta predisposición hacia la promiscuidad y a
la menor inversión de recursos en la crianza de sus hijos.” (A. Barrón y D.
Martínez, 2007)
En definitiva, los celos son un estado emocional ansioso que posee una persona y que
se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee o tiene, o se
considera que se tiene o posee, o se debería tener o poseer (amor, poder, imagen profesional
o social...).
Como punto de partida se entiende que los celos son normales en una relación pues el
riesgo de que tu pareja te deje siempre está ahí, y se podrían considerar como el lado
opuesto a la confianza. Vivimos en sociedad y por tanto tenemos que relacionarnos con las
personas que nos rodean. Este es un motivo para que la persona celosa comience a infundar
ese sentimiento mostrando desconfianza hacia su pareja y haciendo que la relación llegue
a ser insoportable.
Es posible que la educación adquirida desde niño, haga que ese sentimiento se
manifieste, pero, además, se conoce que las personas que son inseguras, que tienen una baja
autoestima y que son dependientes de los demás, son propensas a experimentar este
sentimiento en su forma patológica. Por tanto, es aquí donde nos damos cuenta que los
celos son un sentimiento subjetivo, para el cuál la razón a veces no funciona, y solo la
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persona que los tiene es capaz de saber qué se siente sin dejar que un argumento razonable
pueda ayudarle a terminar con ellos.
Es posible que nuestros sistemas emocionales, gracias a una conexión con la estructura
del yo, la cual está difundida por diferentes zonas del cerebro, formen nuestras experiencias
emocionales, siendo este nivel el epicentro de tales sensaciones.
2. Los celos en la relación de pareja
Los celos, como el amor, el placer o el odio, son una emoción natural que se da en las
relaciones interpersonales. Se dan en todas las razas, todas las culturas, tanto en el sexo
femenino como en el masculino y la edad con la que se experimentan no está
predeterminada, existiendo así celos entre hermanos, celos de pareja, con los compañeros
de trabajo, etc.
En toda relación de pareja los celos, de una u otra manera, acaban por aparecer. Esta
emoción forma parte de nuestras relaciones, y aunque muchas veces nos cueste aceptarla,
nos generan un mayor malestar si además la reprimimos. Cuando se producen en la pareja,
hay que llevar cuidado de no confundir los celos con el sentimiento de amor o de cariño,
puesto que esta emoción nada tiene que ver con esto.
Los celos son una de las fuentes de conflicto más habituales en las relaciones de pareja.
Esto se debe al sentimiento que tenemos de posesión que forma parte de nuestra cultura.
Nos informan de un hecho importante, creyendo que podemos perder a la otra persona. Esta
situación nos pone alerta acerca de que existe un peligro, el de perder el cariñó y la atención
que nos ofrece nuestra pareja, en favor de otra persona. (Fundación, 2019)
En las relaciones de pareja se reflejan todos nuestros miedos, nuestras carencias y las
dificultades que no hemos logrado superar. Dos personas se encuentran con todo su
repertorio de experiencias y aprendizajes para ponerlos en común. Si las relaciones entre
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personas ya de sí son complicadas, en la pareja suponen una mayor complejidad. La
intimidad queda expuesta y así nos vemos vulnerables ante la otra persona.
En la convivencia chocan entre sí las ideas, las conductas y las distintas motivaciones.
Es, sin duda, una excelente prueba para considerar la importancia que tiene la otra persona
para nosotros. Para lograr un consenso y un bienestar común es necesario ceder de forma
conjunta, para mirar por la pareja más que por uno mismo.
3. Predisposición a los celos
Aunque se presentan de maneras diferentes y se experimentan con diversos grados de
intensidad, los celos siempre son el resultado de una interacción entre una cierta
predisposición y un acontecimiento preciso que actúa como desencadenante. (Ayala, 2019)
La predisposición a los celos depende de la cultura en la que vivimos: así como algunas
culturas alientan los celos, otras los desalientan.
Depende de nuestro contexto familiar, es probable que un hombre cuya madre le fue
infiel a su padre o cuyos padres tenían violentas explosiones de celos tenga una
predisposición mucho mayor a los celos que un hombre cuyos padres se sentían seguros de
su mutuo amor.
Depende de nuestra constelación familiar, es probable que una mujer que creció a la
sombra de una hermana más bonita o más brillante tenga una mayor predisposición a los
celos que una mujer que fue la niña favorita de la familia. También depende de nuestras
experiencias en las relaciones íntimas: es probable que una persona que fue traicionada por
un compañero en quien confiaba desarrolle después una mayor predisposición a los celos.
Cierta predisposición a los celos podría no expresarse nunca si no ocurre un
acontecimiento que la desencadene. Para una persona con una predisposición inusualmente
alta a los celos, ese acontecimiento puede ser tan nimio como la mirada que su compañero
le dispensa a una persona desconocida y atractiva que se le cruza en el camino. Sin
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embargo, para la mayoría de la gente, lo que opera como desencadenante de los celos es
algún acontecimiento mucho más serio, como el descubrimiento de que el compañero está
involucrado en un amorío ilícito. Para una persona con una predisposición inusualmente
baja a los celos casi ningún acontecimiento, salvo la ruptura de la relación, es capaz de
activar la respuesta celosa.
4. Enfoques psicológicos de los celos
4.1. Enfoque Evolucionista
Los autores afirman que la cantidad de energía que invierte un individuo de una
especie en la reproducción de sus genes va a asegurar el éxito del cigoto; asimismo
menciona que la cantidad de energía difiere entre los machos y hembras de tal forma
que la hembra una vez fecundado el ovulo la posibilidad de reproducción de sus genes
quedan reducidas al éxito del zigoto en curso. Sin embargo, las posibilidades del
macho para la reproducción de sus genes quedan intactas permaneciendo miles de
espermatozoides capaces de fecundar otros óvulos, pero es necesario decir que la
hembra es quien invierte más energía en la reproducción de sus genes.
Básicamente existen dos tipos de estrategias sexuales:
ESLP: Aumenta las probabilidades de la reproducción de sus genes concentrándose
en los recursos (protección, alimentación cobijo) haciendo que la cría sobreviva.
ESCP: Aumenta las probabilidades de la reproducción de sus genes a través de la
cantidad ya que busca la mayor cantidad de individuos para que al menos un número
reducido de ellos tenga éxito y consiga reproducirse.
La razón para la aparición de los celos en los hombres es la desconfianza en la
“paternidad”: es decir que los genes sobre los que el hombre invierte sean propios y no
de un congénere ya que al tener un hombre cierta predisposición a la promiscuidad
existe una menor inversión de los recursos y por tanto su contribución al éxito del
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cigoto y posterior de la cría no servirá para la reproducción de sus genes. Sin embargo,
en la especie humana la mujer siempre está segura de que el ovulo fecundado es propio
y que sus genes perpetuaran mostrando un mayor interés en elegir un compañero que
le aporte genes saludables y que esté dispuesto a invertir recursos y tiempo en la
crianza.
Así pues, los celos para el hombre constituyen un mecanismo de alerta ante las
amenazas a la seguridad de la paternidad; ya que las relaciones extra diádicas de su
pareja son el principal desencadenante de los celos en cambio en el caso de las mujeres
sería un mecanismo de alerta frente a la posibilidad de que el macho se implique con
otras hembras y esto disminuya los recursos disponibles para la cría.
4.2. Enfoque sociocultural
Los celos aun presentes en muchas culturas no son una experiencia uniforme que
resulta de idénticas situaciones y que deriva en idénticas consecuencias.
La conducta de un individuo no puede entenderse fuera de un grupo social
al que pertenece, es necesario tener en cuenta que los actos individuales
están implicados en actos sociales. Por tanto, la experiencia de los
individuos depende de la forma que definen o conceptualizan las distintas
situaciones que afrontan en su vida, ya que esta deriva del lenguaje, las
creencias y las reglas sociales propias del sistema sociocultural al que
pertenecen. (Saravia, 2013)
El sistema de creencias que caracterizan las emociones es aprendido y adquirido
por los individuos a través del proceso de socialización; la socialización emocional
comprende la interiorización de principios, valores y normas, puesto que las respuestas
son socialmente compartidas y la interpretación de las respuestas serán concordantes
con las expectativas de la [Link] por ello que las conductas son normas
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socialmente construidas y compartidas. En consecuencia, la aparición de los celos
dependerá de los acuerdos socialmente compartidos con la pareja para observar que
situación supone una amenaza compuesta por la valoración que el individuo hace de
la situación sobre la cual debe estar guiada su respuesta. Los celos han perdido buena
parte de legitimidad pasando a ser considerados como un síntoma de inmadurez, baja
autoestima y posesividad en lugar de reacciones socialmente apropiadas ante la
amenaza de un derecho, ya que no todas sus expresiones se evalúan como inapropiadas
dependiendo de la intensidad y el contexto concreto se consideran una emoción
justificada.
El motivo para los celos es consecuencia de la vida en sociedad. Sin embargo, la
consecuencia que tiene para una persona que la presencia de otra/a ponga en peligro la
relación de pareja. Desde el punto de vista psicológico estas consecuencias son
devastadoras dada la perdida de la fuente de satisfacción de las necesidades; por otra
parte, las redes de apoyo social (amigos, conocidos) puede disminuir drásticamente al
ser compartidas por la pareja.
La importancia concedida a unos valores condiciona la intensidad de los celos y su
prevalencia en sociedad. Veamos a continuación cada uno de ellos.
1. La propiedad: El sentido de propiedad privada difiere de unas culturas a otra. Los
celos pueden ser extendidos como una expresión de ese valor o creencia de la
propiedad sexual o afectiva sobre determinadas personas.
2. Perfección: Otro de los valores relacionados con la aparición de los celos es la
valoración de la perfección es la necesidad de satisfacer todas las necesidades de
la otra persona.
3. Dominación masculina: En el caso de los celos masculinos, los celos suponen un
mayor control de la conducta de la mujer limitando su capacidad de acción. No
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olvidemos que en la década de los 70 recluían a las mujeres en casa, pues el trabajo
aumenta la independencia de la esposa.
4.3. Enfoque Psicosocial
La evaluación que el individuo hace de las situaciones o eventos que se le presentan
es un elemento fundamental en la determinación de los tipos de reacción emocional
que tiene lugar. Dentro de los procesos de evaluación se distinguen entre evolución
primaria, secundaria y reevaluación (T. Díaz y R. Manrique, 2012)
Durante la evaluación primaria el individuo valora su relevancia del evento para
su bienestar. Así pues, el individuo puede concluir, una situación positiva / benigna
o una situación estresante dependiendo del resultado de la evaluación primaria
aparecen emociones distintas. En el caso de las emociones benignas las emociones
serán positivas, y negativas cuando la situación sea estresante.
En el caso de que la situación sea percibida como amenazante comienza la
evaluación secundaria. En ella el individuo cuáles son sus estrategias o recursos
disponibles para afrontar ese evento estresante. Al igual que en la evaluación
primaria el resultado de esta evaluación considera afecta la reacción emocional. Si
el individuo considera que no dispone de las estrategias y recursos para abordar la
situación la reacción inicial se acentúa de lo contrario la reacción inicial
desaparece. Los celos pueden surgir en aquellas situaciones en el que el individuo
entiende que otra persona o rival supone una amenaza real o potencial para su
relación con otra persona y para aquellos aspectos de su autoestima; porque para
que los celos aparezcan es necesario que el individuo perciba que existe la
posibilidad de que el individuo mantenga una relación con una tercera persona. Si
una vez concluida la valoración de las consecuencias derivadas de la nueva relación
del individuo suponen una amenaza para la relación o autoestima, comienza Una
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vez concluida la valoración de las consecuencias derivadas de la nueva relación el
individuo concluye que están suponen una amenaza para la redacción y/o para su
autoestima, comienza la evaluación de las posibilidades de que la rival tenga éxito.
Entre los aspectos que considera el individuo este las características del rival y la
calidad de la relación actual. Si el rival posee numerosas cualidades especialmente
las que el individuo no posee es más probable que surjan celos. Del mismo modo,
si la calidad de la relación actual es baja, es más probable que el individuo. Perciba
que la rival tendrá éxito.
Al iniciarse la evaluación secundaria el sujeto estima que posibilidades y
recursos tiene para afrontar la situación. Para ello responde a una serie de
cuestiones como de que medios dispone para evitar la relación y que alternativas
tiene el individuo si la amenaza se confirma. Así pues, el individuo cuales son las
necesidades de la otra persona, las características del rival y las suyas propias.
De este modo determina que impulsa, a su juicio, a su pareja a establecer una
relación con otra persona. Paralelamente, el individuo analiza si dispone de las
habilidades para satisfacer las necesidades de su pareja complementariamente
analiza que características pueden ser responsables del éxito de la rival y así evitar
la amenaza.
5. Causas de los celos
Los celos son considerados como una enfermedad cuando dedicamos más de 30% de
nuestro tiempo en pensar como el otro nos podría estar engañando y que están relacionados
con tres causales: (Calixto, 2013)
5.1. Causas biológicas
En el caso de los hombres esta emoción se manifiesta a través de la ira, además de
que para ellos los celos se producen por la sensación de pérdida de la pareja desde un
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aspecto sexual. Para las mujeres este sentimiento se dirige más hacia un aspecto
emocional. Los hombres son más propensos a los celos debido a la presencia de una
hormona llamada vasopresina, la cual también produce que tengan relaciones más
superficiales.
5.2. Causas sociales
Es la influencia que tiene el entorno sobre nosotros; los celos se ven influenciados
por la cultura, los medios de comunicación y la tecnología, la cultura crea patrones de
comportamiento dentro de una relación que pueden ser diferentes para cada sociedad,
así mismo los medios de comunicación prensa, radio y TV y sus producciones como
novelas y películas muestran situaciones reales o imaginarias que impactan en la
sociedad, por último la facilidad que ha brindado la tecnología para la comunicación
entre las personas motiva reacciones diversas.
5.3. Causas psicológicas:
Los celos son la manifestación emocional del temor e inseguridad que siente una
persona ante la posibilidad de perder a su pareja sentimental porque ésta pudiera estar
interesada (de manera cierta o imaginaria) en otra persona. Todos, de manera natural
y espontánea, con mayor o menor intensidad, hemos sentido celos en algún momento
de nuestra vida. Los celos en pequeñas dosis pueden ser considerados normales en una
relación si la persona que los siente no llega a perder el control. Sentir celos nos puede
llevar a recapacitar sobre lo importante que es para nosotros nuestra relación de pareja
y recordarnos que debemos cuidarla. O, de manera recíproca, ver a nuestra pareja
celosa nos puede hacer sentir queridos, importantes y necesitados. Hay incluso quien
piensa que la ausencia absoluta de celos puede ser un indicativo de una falta de interés
en la pareja.
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El haber tenido un sentimiento celoso en algún momento de nuestra vida es por tanto
normal el problema surge cuando los celos son muy frecuentes, intensos, exagerados y
aparecen constantemente sin ningún motivo aparente, pudiendo llegar a ser patológicos. En
este caso, los celos provocan un sufrimiento intenso en quien los sufre y también en su
pareja, dado que los continuos reproches, discusiones y exigencias terminarán debilitando
la relación.
6. Constructos que motivan los celos
Se manejan algunos constructos que motivan los celos: (Méndez, 2014)
Sentimiento de posesión hacia nuestra pareja “Me perteneces”
Debemos tener claro que las personas no pertenecen a nadie, todos somos seres
individuales y aunque esa persona mantenga un vínculo afectivo con nosotros de manera
voluntaria, no es “nuestro”. Por esa razón no debemos tratar de ejercer control sobre nuestra
pareja cambiando su forma de ser, ya que en principio fue lo que inicio la relación.
Acaparando toda su atención o evitando que se relacione con sus amigos o familiares,
sólo conseguiremos que nuestra pareja se sienta prisionera y sucederá lo contrario de lo que
queremos: perder a la persona amada. La confianza es por tanto, imprescindible en una
relación, por ello es necesario evitar hacerle un interrogatorio de todo lo que hizo en
ausencia de uno, de lo contrario la pareja puede eludir dar información por temor a caer en
una nueva discusión y no porque esté tratando de mentir. Si se descubre que no ha contado
todo, aumentará la desconfianza en uno y las sospechas y deducciones aumentarán, lo que
creará un círculo vicioso muy difícil de romper.
Temor incontrolable a perder a la persona amada “Sin ti no soy nada”
Se produce cuando vivimos con un sentimiento continuo de temor a ser engañado,
abandonado o de que una tercera persona aparezca y nos arrebate la pareja. Nunca se podrá
tener la seguridad de que la persona que se ama se quede con nosotros toda la vida. Si
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decide marcharse, no se llevará con ella nuestra capacidad de amar. Es así que en uno radica
la posibilidad de encontrar a otra persona a quien querer y de la que nos podamos enamorar;
teniendo en cuenta de que nuestra pareja no es indispensable, que teníamos una vida antes
de conocerla y que, de la misma manera, podremos continuar nuestro día a día, aunque ella
no esté.
Temor a la soledad “Cuando estoy solo, me siento triste y vacío”
En otras ocasiones, los celos pueden venir producidos por el temor a estar solo
originando una angustia enorme ante la pérdida de la otra persona. Muchos estudios
afirman que la soledad es una de las cosas que más temor produce en los seres humanos.
Primero debemos estar bien con nosotros mismos, por ello es fundamental que fomentemos
nuestra vida personal, metas y proyectos. Es por ello que motivar nuestra autonomía y tener
nuestros propios planes hace que exista menor probabilidad de celos, ya que dependeremos
menos de nuestra pareja.
Situaciones anteriores de abandono “Ya me han engañado una vez, ¿por qué ahora
debo confiar?”
Las personas que tienen celos no necesariamente tienen por qué haberlos tenido siempre,
a veces vienen provocados por anteriores relaciones en las que ha habido una situación de
abandonado o un engaño. Esto hace desconfiar de manera generalizada y desarrollar una
personalidad celosa. Para remediar esto, es necesario no pensar que siempre ocurrirá lo
mismo, ya que todas las personas no son iguales y la pareja actual no merece pagar por los
errores que han cometido otros.
7. Factores intervinientes en los celos
7.1. Factor Emocional/Dolor
Se da cuando el sujeto es capaz de sentirse mal, se queda con ese resentimiento durante
mucho tiempo antes de que aprenda a perdonar; en este sentido, el dolor es integrado como
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parte del amor, en donde un sujeto que “no sufre no ama”. El dolor en los individuos
aparece mayormente como respuesta ante situaciones concretas, como una posible traición,
la probable pérdida de la pareja o el interés de esta por un tercero, y que el dolor se
presentaría como respuesta ante la sensación de ser engañados o traicionados.
7.2. Factor Enojo
Definido como la molestia o resentimiento hacía la pareja cuando esta no presta
atención, coquetea, o pasa más tiempo con otras personas, etc. En ese sentido la percepción
que se tiene de la pareja se debe a un componente cognitivo, el cual es manifestado a nivel
emocional por el enojo y por la posibilidad de pérdida ante un rival. Se encontró que en
este factor las mujeres son más propensas a enojarse cuando sienten celos que los hombres.
(Ochoa, 2009)
Esta diferencia significativa en mujeres podría estar explicada por el hecho de que las
mujeres perciben dentro de la relación un rol de menor control y poder a comparación del
sexo masculino, la percepción de control o poder en una situación reduce la experiencia de
ira, mientras que ocupar posiciones de bajo poder genera mayores respuestas de enojo.
7.3. Factor Egoísmo/Posesión
El cual se experimenta como un sentimiento de pertenencia, es decir, considera que su
pareja solo le pertenece a él o ella y tiene el derecho de no compartir a su amada(o). No se
encontró diferencias significativas de esta reacción respecto a ambos sexos; este hallazgo
implicaría que hombres y mujeres presentan por igual un sentimiento de posesión y
pertenencia sobre sus parejas, tendiendo a la búsqueda de “poseer a su pareja”, apareciendo
el egoísmo como una reacción ante la posible “usurpación” o “robo” de la pareja concebida
desde la sombra de la “posesión”. (Ochoa, 2009)
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7.4. Factor Desconfianza
La desconfianza en la pareja aparece como consecuencia del aprendizaje social y la
cultura y/o el medio en que se ha desarrollado el sujeto, tal y como lo señala. Factor Intriga:
La intriga más que una reacción dada según el sexo, es una reacción que se manifiesta como
inquietud por querer saber qué hace la pareja en su ausencia, presentando además la
creciente curiosidad por saber que dice y que trama cuando este no le puede ver, esto con
el objetivo de constatar la fidelidad en la pareja.
Se mencionan que cuando los celos nos amenazan algunos permitimos a nuestra
mente “apagarse” bajo la excusa de que actuamos por instinto. De hecho, en
algunos países, lastimar o asesinar bajo la “influencia” de los celos es una
atenuante al castigo que alguien podría recibir por cometer el mismo crimen en
otras condiciones. A pesar de esto y de la idea que tenemos de los celos, muchas
personas han aprendido a manejarlos y a no dejar que controlen sus vidas.
(Ochoa, 2009)
8. Tipos de celos
En términos generales, podemos encontrarnos con los celos “normales”, los cuales son
producto de una preocupación por la posible pérdida del afecto del ser querido, por miedo
a la traición, a la soledad, pero no pasan de ser una simple preocupación. Sin embargo, los
celos “patológicos” se convierten en un sentimiento muy intenso y persistente de hostilidad,
abandono, depresión, que llega a instaurarse en la vida de la persona como algo habitual
sin que esta sea capaz de darse cuenta que esa experiencia personal es excesiva y menos de
interpretar su pensamientos y sentimientos como erróneos, sin ser infundado por la pareja
y que a la larga generará malestar y una muy posible ruptura, lo que conllevará a reforzar
sus expectativas, aunque sea de forma equivocada.
Siguiendo al autor, los celos se clasifican en: (A. Barrón y D. Martínez, 2007)
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8.1. Celos pasionales
Los celos pasionales tienen que ver con una alteración de la lógica de desear a partir
de allí se teme la perdida se sienten los celos. Por tanto, estos surgen del miedo de
perder a la persona amada y de la envidia al tercero y sobre todo, de que esta puede ser
disfrutada por ese otro aunque quien lo padece no suele tener la certeza absoluta de
estar siendo engañado o abandonado. La obsesión por la exclusividad se sobrevalora.
La ansiedad experimenta, en la medida en que afecta profundamente la autoestima.
8.2. Celos obsesivos
Las obsesiones celosas son como todas las obsesiones: pensamientos, imágenes o
impulsos mentales que irrumpen repetidamente en la actividad mental de la persona de
manera involuntaria que, al ser percibidos como amenazantes y carentes de sentido,
provocan una ansiedad y un malestar. La persona es incapaz de rechazar los
pensamientos relacionados con la infidelidad de su pareja.
8.3. Celos delirantes
Los celos delirantes suponen, como toda psicosis, alteraciones formales del
pensamiento y afectividad. Constituyen un estado mental de convencimiento erróneo
a partir de una forma particular de interpretar la realidad externa, convencimiento que
se sostiene con firmeza en contra de toda evidencia o argumentación que se oponga.
Por lo general o se da la suspicacia o se da el autor reproche.
8.4. Celos proyectivos
Fueron definidos por Freud, quien los propuso como modelo general para
comprender las conductas celosas. El celoso pongamos un hombre como ejemplo,
acusa a su mujer de desear a otro. Y ese le interesa, más aun, le obsesiona, de modo
que se dedica a observarlo, a preguntar por él, a pensar en él. Freud interpreta que ese
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interés por el otro que el celoso pone en su mujer es, en realidad, una proyección de su
propio interés, un deseo homosexual que, por inaceptable dirige a ella.
8.5. Los celos de sospecha
Aparecen cuando una persona cree que su pareja puede transferir a un/a rival el tipo
de atención que es propio de su relación. Este tipo de celos suelen ir acompañados de
ansiedad y de sentimientos de inseguridad. Ante las sospechas, suele generarse la
incapacidad de concentrarse, las fantasías sobre la pareja y el/la rival.
8.6. Los celos de hechos
Surgen cuando la amenaza es real y por tanto suelen caracterizarse por tristeza,
sentimientos de haber sido traicionado/a, sensación de pérdida, depresión, envidia del
rival, etc. A veces los celos de sospecha pueden provocar experiencias semejantes e
incluso mayores que los celos de hechos. Durante los episodios de sospecha, se puede
dudar acerca de si los celos están justificados o no. En caso afirmativo, si el sujeto
celoso cree que sí, la experiencia es bastante similar a los celos de hechos. Lo realmente
importante en esta distinción es la experiencia subjetiva de la persona acerca de la
amenaza, no la naturaleza objetiva de la misma.
9. Perspectiva social de los celos
El conocimiento social de las emociones juega un papel destacado en los procesos de
interacción, tanto por su función en la categorización y reconocimiento, como por su
utilidad en la orientación de la acción. (D. Páez; A. Vergara; C. Achucarro y J. Igartúa ,
1992)
Cuando estamos con los demás, nos interesa conocer qué están sintiendo para poder
controlar y coordinar la manifestación de nuestros propios planes e intenciones. (Goffman,
1959)
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Una de las investigaciones más exhaustivas sobre el conocimiento social de las
emociones, es el trabajo de Shaver. En él se pone de manifiesto que los sujetos conocen
no sólo un conjunto de atributos asociados a las emociones, sino que son capaces de
organizar esta información en escenarios complejos de antecedentes y reacciones (scripts).
(P. Shaver; J. Schwartz; D. Kirson y C. O’Connor , 1987)
Shaver y colaboradores analizan cinco categorías emocionales evaluadas previamente
como prototípicas (miedo, tristeza, ira, alegría y amor), utilizando un cuestionario
semiestructurado, en el que preguntaban a los sujetos clases de antecedentes y reacciones
específicamente asociadas con las emociones presentadas. Sus resultados muestran que los
sujetos son capaces de organizar esta información en base a los antecedentes que causan
la emoción, las reacciones ante lo sucedido e incluso, estrategias de autocontrol en las tres
emociones negativas utilizadas. Parece que el concepto de emoción se representa mejor
como una secuencia causal de eventos que como una lista de atributos sin organización
temporal. (Bellelli, 1992)
El conocimiento de los celos, categoría emocional que en el trabajo de los autores
aparece subordinada a la emoción de ira. Esta investigación se une a las que viene
realizando en un proyecto transcultural sobre teorías ingenuas de las emociones.
La perspectiva social de los celos va a girar en torno a tres ejes:
a) Siguiendo a Frijda, consideramos que una "emoción" es una experiencia en la que
intervienen múltiples componentes. (Frijda, 1986) Desde esta perspectiva la definición de
las emociones y sus reacciones asociadas se viene realizando en base a cuatro tipos de
respuestas ya "clásicas" en psicología: respuestas fisiológicas, cognitivas (pensamientos),
afectivas (emociones, estados de ánimo, sentimientos) y conductuales (conductas verbales
y motoras). Estos componentes se han confirmado en numerosas investigaciones con
diferentes metodologías. Siendo interesante conocer si esas reacciones asociadas a las
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emociones básicas, aparecen también en la emoción subordinada de los celos y si esto es
así evaluar qué relevancia conceden los sujetos a cada uno de ellos.
b) Las situaciones de celos suelen describirse en la literatura como escenas de
arrebatada y vehemente pasión. Esta respuesta "pasional" no siempre reporta resultados
positivos para el protagonista ofendido. Para conocer las respuestas utilizamos dos
preguntas en las que se pedía al sujeto en primer lugar la descripción de la reacción más
probable y en segundo cuál sería la estrategia más adecuada para afrontar la situación
planteada. Los sujetos tenían libertad para indicar las diferencias y semejanzas entre ambos
tipos de estrategias.
c) Por último la variación las respuestas a esas dos cuestiones en función: del sexo de
los sujetos; de la gravedad del escenario de celos presentado; y de la atribución de la
experiencia de celos a uno mismo (autoatribución o "self") o a los demás (respuesta
prototípica o general)
10. Celotipia
La celotipia no es una expresión de amor, es un trastorno delirante que requiere un
tratamiento terapéutico para ser superada. Es por eso que se debe buscar ayuda de un
profesional. La celotipia es una especie de paranoia, obsesión que carcome a quien lo
padece con el miedo de ser sustituido por otro, con la sospecha enajenada de que la pareja
lo engaña. (Cuesta, 2016)
Sin embargo, cuando hay celotipia de nada sirven las demostraciones del otro para
calmar al celoso. Existe la sospecha enfermiza, se trata de un estado enfermizo que puede
trastornar al individuo.
Se entiende por celotipia a los celos obsesivos, que se pueden percibir hacia la persona
amada. La celotipia es un subtipo del trastorno delirante o de ideas delirantes.
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Este trastorno era comúnmente conocido como paranoia y tiene las siguientes tres
características nucleares:
La ausencia de una causa real desencadenante
La extraña naturaleza de las sospechas
La reacción irracional del sujeto afectado, con una pérdida de control
En definitiva, lo que confiere un carácter patológico a los celos, es la intensidad
desproporcionada de los mismos, el sufrimiento experimentado por el sujeto y el grado de
interferencia grave en la vida cotidiana. En cualquier relación que establecemos es evidente
que tengamos una incertidumbre en relación a la pérdida o el abandono, sin embargo, en
una persona celotípica, esta incertidumbre es insoportable, lo que le conduce a una
necesidad por controlar a la persona amada para evitar el abandono.
Se pueden considerar como una enfermedad porque son aquellos que, siendo infundados
o incluso fundados, obsesionan de tal manera al que los padece, que repercuten
negativamente en sus sentimientos y en su comportamiento. Están acompañados de
intensos sentimientos de inseguridad, autocompasión, hostilidad y depresión, y suelen ser
destructivos para la relación.
Algunas características de éstas son los temores obsesivos, y ansiosos; tienden a buscar
las pruebas de la existencia de un posible engaño y rechazan todos los argumentos
racionales de todas las personas cercanas, la ansiedad puede aparecer por miedo ante la
posibilidad de perder lo deseado.
Otra característica fundamental se presenta en cuanto a su forma de pensar, es la
amenaza e inseguridad constantes en sus propios atributos. Generalmente tiene
sentimientos de ira, mal humor, temor, baja autoestima e inestabilidad.
En cuanto a su forma de actuar son impulsivas y envidiosas, padecen irritabilidad e
intolerancia por la incapacidad de frenar los pensamientos negativos que pueden llegar a
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ocasionarle perturbaciones, no sólo psicológicas sino fisiológicas como alteraciones en el
sueño. La diferencia entre ambos tipos de celos está en que en vez de preferir y desear que
su pareja esté sólo con él o ella, las personas con celos patológicos, están exigiendo o
demandando que su pareja no debe, bajo ningún concepto, implicarse emocional o
sexualmente con otras personas.
Otra diferenciación respecto a los celos patológicos se da en cuanto a su manifestación;
"Los estudios realizados prueban que la forma de reaccionar, es en general
distinta en hombres y en mujeres. Según ciertos autores los celos siguen un
patrón universal: los hombres sufren de celos sexuales y las mujeres celos
emocionales. Es decir, para ellos lo más duro es que su pareja se acueste con
otras personas. Para ellas, sin embargo, la idea insoportable es la de que su pareja
se enamore de alguien". (Cuesta, 2016)
En las mujeres, se manifiestan mediante un comportamiento histérico y depresivo
(amenazas de suicidio), con un componente de culpabilidad intenso (debido a que se trata
de comprender dónde han fallado, qué han hecho mal, atribuyéndose a ella misma, buena
parte de la culpa de lo que sucedió), mientras que los hombres reaccionan a través de
síntomas paranoicos y obsesivos (actitudes agresivas).
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Conclusiones
Los celos son un estado emocional ansioso que posee una persona y que se caracteriza por
el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee o tiene, o se considera que se tiene o
posee, o se debería tener o poseer.
Los celos son una de las fuentes de conflicto más habituales en las relaciones de pareja. Esto
se debe al sentimiento que tenemos de posesión que forma parte de nuestra cultura. Nos
informan de un hecho importante, creyendo que podemos perder a la otra persona. Esta
situación nos pone alerta acerca de que existe un peligro, el de perder el cariñó y la atención
que nos ofrece nuestra pareja, en favor de otra persona
La predisposición a los celos depende de la cultura en la que vivimos, de nuestro contexto
familiar, de nuestra constelación familiar y de nuestras experiencias en las relaciones íntimas.
Las causas que generan los celos son:
Causas biológicas
Causas sociales
Causas psicológicas
Los factores intervinientes en los celos son:
Factor Emocional/Dolor
Factor Enojo
Factor Egoísmo/Posesión
Factor Desconfianza
Entre los tipos de celos tenemos:
En términos generales: los celos “normales y los celos “patológicos”
En términos específicos, tenemos:
Celos pasionales
Celos obsesivos
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Celos delirantes
Celos proyectivos
Los celos de sospecha
Los celos de hechos
La celotipia no es una expresión de amor, es un trastorno delirante que requiere un
tratamiento terapéutico para ser superada. Es por eso que se debe buscar ayuda de un
profesional. Algunas características de éstas son los temores obsesivos, y ansiosos; tienden a
buscar las pruebas de la existencia de un posible engaño y rechazan todos los argumentos
racionales de todas las personas cercanas, la ansiedad puede aparecer por miedo ante la
posibilidad de perder lo deseado.
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