El pimiento
Familia: Solanaceae.
Especie: Capsicum annuum L.
El pimiento es una planta herbácea o semileñosa, con numerosas raíces adventicias. Hojas de
forma oval, lanceolada con bordes regulares y pecíolo corto. Flores solitarias, con pedúnculo
torcido que la dirige hacia abajo. Los frutos son bayas secas, huecas, de tamaño y color variables
según la variedad.
TIPOS DE PIMIENTOS
Los tipos de pimiento se distinguen por las particulares características del fruto que pueden ser
dulces o picantes, de tamaño grande o pequeño; de forma cuboides, cónica, piramidal; alargada
o corta, coloración verde, amarrillo, roja.
Pimientos dulces: son las que se cultivan en los invernaderos. Presentan frutos de gran
tamaño para consumo en fresco e industria conservera.
Pimientos sabor picante: muy cultivadas en Sudamérica, suelen ser variedades de fruto
largo y delgado.
CARACTERÍSTICAS
Su hábito de crecimiento es limitado y erecto. A partir de la cruz emite 2 o 3 ramificaciones y
continua ramificándose dicotómicamente hasta el final de su ciclo (los tallos secundarios se
bifurcan después de brotar varias hojas, y así sucesivamente).
Tallo principal: de crecimiento limitado y erecto. A partir de cierta altura (“cruz”) emite
2 o 3 ramificaciones (dependiendo de la variedad) y continua ramificándose de forma
dicotómica hasta el final de su ciclo (los tallos secundarios se bifurcan después de brotar
varias hojas, y así sucesivamente).
Hoja: entera, lampiña y lanceolada, con un ápice muy pronunciado (acuminado) y un
pecíolo largo y poco aparente. El haz es glabro (liso y suave al tacto) y de color verde
más o menos intenso (dependiendo de la variedad) y brillante. El nervio principal parte
de la base de la hoja, como una prolongación del pecíolo, del mismo modo que las
nerviaciones secundarias que son pronunciadas y llegan casi al borde de la hoja.
Flor: las flores aparecen solitarias en cada nudo del tallo, con inserción en las axilas de
las hojas. Son pequeñas y constan de una corola blanca
Fruto: baya hueca, semi cartilaginosa y deprimida, de color variable (verde, rojo,
amarillo, naranja, violeta o blanco); algunas variedades van pasando del verde al
anaranjado y al rojo a medida que van madurando. Su tamaño es variable, pudiendo
pesar desde escasos gramos hasta más de 500 gramos. Las semillas se encuentran
insertas en una placenta cónica de disposición central. Son redondeadas, ligeramente
reniformes, de color amarillo pálido y longitud variable entre 3 y 5 milímetros.
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
El manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta es fundamental para el
funcionamiento adecuado del cultivo, ya que todos se encuentran estrechamente relacionados
y la actuación sobre uno de estos incide sobre el resto.
Temperatura: es una planta exigente en temperatura (más que el tomate y menos que
la berenjena)
Las bajas temperaturas también inducen la formación de frutos de menor tamaño, que pueden
presentar deformaciones, reducen la viabilidad del polen y favorecen la formación de frutos
partenocárpicos. Las altas temperaturas provocan la caída de flores y frutitos.
Humedad: la humedad relativa óptima oscila entre el 50% y el 70%. Humedades
relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades aéreas y dificultan la
fecundación. La coincidencia de altas temperaturas y baja humedad relativa puede
ocasionar la caída de flores y de frutos recién cuajados.
Luminosidad: es una planta muy exigente en luminosidad, sobre todo en los primeros
estados de desarrollo y durante la floración.
Suelo: los suelos más adecuados para el cultivo del pimiento son los francoarenosos,
profundos, ricos, con un contenido en materia orgánica del 3-4% y principalmente bien
drenados. Los valores de pH óptimos oscilan entre 6,5 y 7 aunque puede resistir ciertas
condiciones de acidez (hasta un pH de 5,5); en suelos enarenados puede cultivarse con
valores de pH próximos a 8. En cuanto al agua de riego el pH óptimo es de 5,5 a 7. Es
una especie de moderada tolerancia a la salinidad tanto del suelo como del agua de
riego, aunque en menor medida que el tomate. En suelos con antecedentes de
Phytophthora sp. es conveniente realizar una desinfección previa a la plantación.
PARTICULARIDADES DEL CULTIVO
6.1. Marcos de plantación
El marco de plantación se establece en función del porte de la planta, que a su vez dependerá
de la variedad comercial cultivada. El más frecuentemente empleado en los invernaderos es de
1 metro entre líneas y 0,5 metros entre plantas, aunque cuando se trata de plantas de porte
medio y según el tipo de poda de formación, es posible aumentar la densidad de plantación a
2,5-3 plantas por metro cuadrado. También es frecuente disponer líneas de cultivo pareadas,
distantes entre si 0,80 metros y dejar pasillos de 1,2 metros entre cada par de líneas con objeto
de favorecer la realización de las labores culturales, evitando daños indeseables al cultivo. En
cultivo bajo invernadero la densidad de plantación suele ser de 20.000 a 25.000 plantas/ha. Al
aire libre se suele llegar hasta las 60.000 plantas/ha.
Poda de formación
Es una práctica cultural frecuente y útil que mejora las condiciones de cultivo en invernadero y
como consecuencia la obtención de producciones de una mayor calidad comercial. Ya que con
la poda se obtienen plantas equilibradas, vigorosas y aireadas, para que los frutos no queden
ocultos entre el follaje, a la vez que protegidos por él de insolaciones. Se delimita el número de
tallos con los que se desarrollará la planta (normalmente 2 ó 3). En los casos necesarios se
realizará una limpieza de las hojas y brotes que se desarrollen bajo la “cruz”. La poda de
formación es más necesaria para variedades tempranas de pimiento, que producen más tallos
que las tardías.
Aporcado
Práctica que consiste en cubrir con tierra o arena parte del tronco de la planta para reforzar su
base y favorecer el desarrollo radicular. En terrenos enarenados debe retrasarse el mayor
tiempo posible para evitar el riesgo de quemaduras por sobrecalentamiento de la arena.
Tutorado
Es una práctica imprescindible para mantener la planta erguida, ya que los tallos del pimiento
se parten con mucha facilidad. Las plantas en invernadero son más tiernas y alcanzan una mayor
altura, por ello se emplean tutores que faciliten las labores de cultivo y aumente la ventilación.
Destallado
A lo largo del ciclo de cultivo se irán eliminando los tallos interiores para favorecer el desarrollo
de los tallos seleccionados en la poda de formación, así como el paso de la luz y la ventilación
de la planta. Esta poda no debe ser demasiado severa para evitar en lo posible paradas
vegetativas y quemaduras en los frutos que quedan expuestos directamente a la luz solar, sobre
todo en épocas de fuerte insolación.
Deshojado
Es recomendable tanto en las hojas senescentes, con objeto de facilitar la aireación y mejorar el
color de los frutos, como en hojas enfermas, que deben sacarse inmediatamente del
invernadero, eliminando así la fuente de inóculo.
Aclareo de frutos
Normalmente es recomendable eliminar el fruto que se forma en la primera “cruz” con el fin de
obtener frutos de mayor calibre, uniformidad y precocidad, así como mayores rendimientos. En
plantas con escaso vigor o endurecidas por el frío, una elevada salinidad o condiciones
ambientales desfavorables en general, se producen frutos muy pequeños y de mala calidad que
deben ser eliminados mediante aclareo.
Fertirrigación
En los cultivos protegidos de pimiento el aporte de agua y gran parte de los nutrientes se realiza
de forma generalizada mediante riego por goteo y va ser función del estado fenólogico de la
planta así como del ambiente en que ésta se desarrolla (tipo de suelo, condiciones climáticas,
calidad del agua de riego, etc.). En cultivo en suelo y en enarenado el establecimiento del
momento y volumen de riego vendrá dado básicamente por los siguientes parámetros:
• Tensión del agua en el suelo (tensión mátrica), que se determinará mediante la instalación de
una batería de tensiómetros a distintas profundidades. Alrededor del 75% del sistema radicular
del pimiento se encuentra en los primeros 30-40 cm del suelo, por lo que será conveniente
colocar un primer tensiómetro a una profundidad de unos 15-20 cm, que deberá mantener
lecturas entre 11 y 14 cb, un segundo tensiómetro a unos 30-50 cm, que permitirá controlar el
movimiento del agua en el entorno del sistema radicular y un tercer tensiómetro ligeramente
más profundo para obtener información sobre las pérdidas de agua por drenaje; valores
inferiores a 20-25 cb en este último tensiómetro indicarán importantes pérdidas de agua por
lixiviación.
• Tipo de suelo (capacidad de campo, porcentaje de saturación).
• Evapotranspiración del cultivo.
• Eficacia de riego (uniformidad de caudal de los goteros).
• Calidad del agua de riego (a peor calidad, mayores son los volúmenes de agua, ya que es
necesario desplazar el frente de sales del bulbo de humedad)