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Berque

Este libro analiza el pensamiento paisajero del geógrafo y orientalista francés Augustin Berque. Berque propone una ontología del paisaje y distingue entre el pensamiento sobre el paisaje y el pensamiento paisajero. Este último integra la sabiduría desarrollada a través de la experiencia de habitar el paisaje. Berque también introduce conceptos clave para pensar el paisaje de manera multidisciplinaria.
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Berque

Este libro analiza el pensamiento paisajero del geógrafo y orientalista francés Augustin Berque. Berque propone una ontología del paisaje y distingue entre el pensamiento sobre el paisaje y el pensamiento paisajero. Este último integra la sabiduría desarrollada a través de la experiencia de habitar el paisaje. Berque también introduce conceptos clave para pensar el paisaje de manera multidisciplinaria.
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REGISTROS, ISSN 2250-8112, Vol.

13 (1) enero-junio 2017: 180-185

Reseña de
Augustin Berque (2009). El pensamiento
paisajero
Madrid: Biblioteca Nueva, 134 pp.

Portada y contraportada de Augustin Berque (2009). El pensamiento


paisajero. Col. Paisaje y Teoría. Madrid: Biblioteca Nueva. Archivo personal
Franco Marchionni.

En la actualidad asistimos a un inusitado interés científico


y técnico por el estudio del paisaje, así como por su
comprensión, gestión, protección y puesta en valor. Este
interés generalizado por el paisaje tiene como uno de sus
referentes más importantes, a partir del año 2000, la firma
del Convenio Europeo del Paisaje, cuyo objetivo principal
fue la promoción de la protección, gestión y ordenación de
los paisajes europeos y la organización de la cooperación
en ese ámbito.
Sin embargo, las miradas transdisciplinares y particularmente
desde la cultura, no han dejado de crecer y han hecho suyas
tanto el concepto como el objeto, en un afán por comprender
múltiples aspectos del entorno humano, como bien afirma
Gabriela Pastor et. al., 2016. En ese ensanche de la noción
las perspectivas son múltiples, tanto teóricas, escalares, de
recortes espaciales o epocales, como también referidas
a los métodos y técnicas e instrumentos para reconocer y
caracterizar el objeto de estudio. Aquí nos enfocamos en la
perspectiva de Augustin Berque y su pensamiento paisajero.1

Franco Marchionni

Arquitecto y Doctor en Arquitectura (Universidad de Mendoza). Magíster en Arte Latinoamericano (Universidad


Nacional de Cuyo). Docente de Grado y Posgrado de la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la
Universidad de Mendoza. Investigador Adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
(CONICET). Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA).

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional
Franco Marchionni. Reseña de Augustin Berque (2009). El pensamiento paisajero

Su pregunta inicial nos ubica en una lo otro, como apunta TzvevanTodorov,1982, 181
encrucijada: Hacer del paisaje un objeto Augustin Berque nos estimula a reencontrar
de pensamiento ¿no es algo contrario al las palabras para pensar una poética y una
pensamiento paisajero? (p. 22). Esta primera iconografía sobre la mirada proyectada en el
pregunta es respondida a lo largo de la obra territorio.
reseñada y constituye el legado del autor. A.
Pero para poder comprender su mirada,
Berque le debemos:
previamente se hace necesario conocerlo.
no sólo haber centrado y aclarado algunos Augustin Berque es geógrafo y orientalista
conceptos fundamentales en la teoría francés. Nació en Rabat, Marruecos en 1942.
paisajera sino haber desarrollado unos Hijo de Lucie Lissac, de formación artística
métodos de investigación que han dado y del historiador y sociólogo del Magreb
origen a una terminología específica desde Jaques Berque. Director de estudios en l’École
la cual se ha podido desarrollar y expandir des hautes études en sciences sociales, es
el pensamiento sobre el paisaje. (p. 12) conocido por su análisis de la relación entre
los seres humanos y el medio ambiente y su
Ahora bien, la ontología de Berque respecto
teorización a través de conceptos tales como
del paisaje nos ofrece el bagaje teórico para
el paisaje y mediance, así como por su postura
acercarnos a la comprensión del pensamiento
onto-geográfica, según refiere Emmanuel
paisajero. La esencia y cualidad del paisaje es
Fabre, 2000.
su preocupación y comienza a desandarla a
partir de las palabras… Basado en sus estudios y amplia experiencia
en Asia –especialmente en Japón–, China y
Estas nuevas palabras utilizadas por él
Europa, nos ofrece una verdadera ontología
(en algunos casos simple recuperación
de la geografía. Es reconocida la aplicación
de antiguos términos que cobran nuevos
de esa perspectiva en la confrontación entre
sentidos) son necesarias para poder
habitar en Oriente y Occidente, aprovechando
empezar a pensar en la multiplicidad de
las similitudes sustanciales. En su opinión,
cuestiones que atañen al paisaje; entre
la relación entre sujeto y ecúmene, entre
ellos, el propio sentido del calificativo
la humanidad y el espacio terrestre, ha sido
paisajero que aparece en el título de este
alienada por la modernidad. Este fenómeno
libro. (p.12)
ha apartado violentamente al ser humano
Berque señala que “todos los pueblos de la de su medio ambiente, separando nuestro
Tierra antes de que nacimiento del paisaje: mundo eco-tecno-simbólico de la base que
cada uno, en su mundo, tuvo las palabras le da sustancia, es decir, la Tierra. Centrado
necesarias para decirlo”. Y seguidamente en particular en las relaciones que mantiene el
apunta que: humano con su entorno, su mirada geográfica
–según Thierry Paquot, 1997–, manifiesta una
las palabras de cada mundo son
apertura a la filosofía.
buenas para ese mundo; y, correlativamente,
las palabras de otro mundo no son La primera distinción que hace el autor, para
buenas. Pretender que lo que todos los introducirnos en su análisis, es la diferencia
pueblos ven o veían en su mundo fueran entre el pensamiento sobre el paisaje, en donde
“paisaje” es, sencillamente, cosmicidio: se contempla y analiza el paisaje como un
por etnocentrismo y por anacronismo, es concepto y su representación y el pensamiento
matar su mundo en provecho del nuestro, paisajero, que da título a este libro, en el que
que se caracteriza por la existencia del –como señala Javier Maderuelo, 2009– se
paisaje. integra “la sabiduría que ha sido desarrollada
desde la experiencia del hacer”, es decir, el
A la sazón la invitación está hecha. Con una
cómo hacer en el paisaje, sin necesariamente
particular sensibilidad y respeto por el otro y
concebirlo como tal.

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Franco Marchionni. Reseña de Augustin Berque (2009). El pensamiento paisajero

PRÓLOGO de Javier Maderuelo Así propone un listado de ideas-conceptos 182


que dan cuenta de la dimensión histórica y
LAS OLEADAS DE LA HISTORIA
las aproximaciones teórico-filosóficas como
1. Paisaje y pensamiento argumentos válidos para una adecuada
y completa lectura del paisaje, y con esa
2. Paisaje sin paisajistas
propuesta estructura el libro. (Figura 1)
3. El rompimiento de la historia
El texto está ilustrado con pinturas, fotografías,
Retorno: lo que era el pensamiento dibujos (realizados por su madre), trabajo de
paisajero campo personal y de sus padres, literatura e
LA TIERRA, POR SU PROPIO MOVIMIENTO ideogramas. También incluye imágenes de
la tesis de su padre, Jacques Berque (1910-
4. El almendro, la cebada y el olivo 1995), Structures sociales du Haut Atlas,
5. Las distracciones de la tierra publicada en 1955 por Presses Universitaires
de France. Con este libro y sus imágenes,
6. El campo y la hembra oscura además, nos propone diversos viajes desde
EL TERCER DÍA DEL TERCER MES el valle de Seksawa en Marruecos, a Japón,
China y Australia.
7. La gruta del pies de cabra
En la primera parte del libro –LAS OLEADAS
8. El descenso del Tichka DE LA HISTORIA– el autor nos introduce en
9. Los testimonios del nacimiento la relación paisaje-pensamiento. Una de las
del paisaje primeras afirmaciones señalan que mirar el
paisaje no implica pensarlo y su argumentación
ELLOS NO SABEN VER se basa en la experiencia de “Petrarca en
10. Déjeuner sur l´asqqif la cima del monte Ventoux”2 en 1336 que
da paso a consideraciones propiamente
11. La búsqueda de la autenticidad filosóficas” (p. 17). Petrarca subió a la cima
12. El principio de Xie Lingyun el día 26 de abril del mismo año, junto con
su hermano y dos personas más, inspirado
AUN TENIENDO SUSTANCIA, TIENDE AL
por un pasaje de la Historia de Roma de Tito
ESPÍRITU
Livio, con el sólo propósito de poder disfrutar
13. El principio del Zong Bing de las vistas. Sin embargo, como bien señala
Berque, el escalador inspirado por San Agustin
14. La armonía, ¡al margen!
vuelve al buen camino, “el de una moral según
15. La descomización moderna la cual más vale escrutar la propia conciencia
que disfrutar del paisaje” (p. 18). La ortodoxia
COSA OSCURA ANTES DE DECIRLA
cristiana exigía mirar en sí mismo, en la propia
16. A partir de la tierra memoria (mas tarde llamada conciencia). Casi
17. El sentido profundo del paisaje mil años después, en el tiempo de Petrarca, esa
misma ortodoxia, hizo posible que Europa no
18. Aquí está nuestra autenticidad se atreviera ni a mirar ni a concebir el paisaje.
CODICILO para uso de quien desee superar Es a partir del Renacimiento que el paisaje
la modernidad como tal, empieza a existir para los europeos.
Sin embargo que exista el paisaje –que se
Paisaje y realidad mire, que se represente– no es en sí mismo
BIBLIOGRAFÍA prueba de que haya pensamiento paisajero. En
este panorama surgen las preguntas del autor
ÍNDICE DE ILUSTRACIONES tales como: ¿de qué se trata el pensamiento
ÍNDICE ONOMÁSTICO paisajero? ¿de un pensamiento que sería del
tipo paisajero o de un pensamiento (sujeto)
Figura 1. Estructura del libro

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Franco Marchionni. Reseña de Augustin Berque (2009). El pensamiento paisajero

del paisaje? Berque va a responder que se un distanciamiento o rechazo, que sólo cierta 183
trata de los dos, sin duda, pero justamente parte de la sociedad llevó a cabo (pp. 43 y
en este capítulo preferentemente mejor del ss y 54 y ss). Además la percepción subjetiva
primer término que del segundo. Y no es lo otorgó a esta parte de la sociedad un gusto
mismo. La cuestión de este libro es: ¿El hecho distinguido para apreciar el paisaje, del cual
de pensar el paisaje no podría a fin de cuentas carecen las masas, aunque sea el trabajo
ser adverso al paisaje? o, lo que es lo mismo, de las mismas el que ha hecho posible tales
¿si hacer del paisaje un objeto de pensamiento paisajes.
no es algo contrario a un pensamiento
En la tercera parte de la obra –EL TERCER
paisajero? Las respuestas a estos interrogantes
DÍA DEL TERCER MES– el autor plantea la
proporcionarán la estructura argumentativa al
disociación entre mundo natural y humano
libro.
surgida en occidente y reconoce el origen de las
Seguidamente en LA TIERRA, POR SU PROPIO distinciones en la mitología de los fenómenos
MOVIMIENTO Augustin Berque nos ilustra naturales. Será la escuela de MiIeto hacia el
sobre la génesis del pensamiento sobre el siglo VI la que va a separar la mitología de los
paisaje. Es aquí que aparecerá la pregunta fenómenos naturales, “y así empezará a pensar
¿dónde surge el pensamiento sobre el paisaje? la phusis con el sentido que, poco a poco,
¿Cuál es la primera manifestación de una engendrará `la ciencia de la naturaleza´: la
representación, una palabra que implique su física” (p. 51). Esta separación entre mito y
análisis? Para esto Berque, dilucida el origen naturaleza es un punto de inflexión decisivo en
de este concepto y las condiciones que llevaron la historia del pensamiento científico moderno,
a su nacimiento. La idea del paisaje como pues dio lugar, mucho tiempo después, a la
objeto, está arraigada a las élites, a aquellos concepción de la naturaleza como objeto
individuos capaces de forcluir3, de omitir, el neutro, abstracto, dentro de lo que el autor
trabajo de la tierra permitiéndoles contemplar denomina “paradigma occidental moderno
la “naturaleza” en lugar de ser quienes la clásico” (POMC). Este último procura la
transforman. abstracción y el conocimiento reducido y
especializado. Ese espacio neutral seguido
Por eso a los ojos de la clase ociosa –la
de los preceptos filosóficos del modernismo
única apta para escribir esta historia, ya
espacial, cuya representación es el espacio
que es ella la que posee a la vez las tierras y
absoluto, actualmente constituye la base
las letras– se supone que la naturaleza por
geográfica de las relaciones sociales en el
sí misma, ipsa, por su propio movimiento,
mundo capitalista, como afirma Neil Smith y
automaté, otorga sus frutos a la humanidad.
Cindi Katz, 1993.
(p. 41)
Tanto en ELLOS NO SABEN VER como en
Esta mirada desinteresada hacia el entorno
AUN TENIENDO SUSTANCIA, TIENDE AL
permitió el surgimiento de representaciones de
ESPÍRITU el autor nos hablará del concepto de
la naturaleza en tanto objeto de conocimiento,
autenticidad ligado al de paisaje y expondrá
como de contemplación. Entre los criterios
que la modernidad resulta incompatible con
que, según el autor, permiten diferenciar las
los paisajes, con el contenido “espiritual” que
culturas en donde el paisaje ya es un objeto
le imprime el humano, mundos propios que
del pensamiento, destaca la existencia de
la modernidad suspendió. El POMC es así “el
una o varias palabras para decir “paisaje” y
gran mata-paisajes” (p. 92); pero Berque nos
el planteamiento de una reflexión explícita
propone más que el rechazo de la modernidad,
sobre “el paisaje”. Esto lo encuentra entre los
superarla a través de una revolución ontológica
poetas chinos del siglo V, con las consecuentes
concibiendo la realidad como relacional: que
reflexiones del mismo, y por tanto, una nueva
la subjetividad tenga una medida común con
forma de realidad. Ahí el nacimiento del
el entorno objetivo. Nos invita a superarla (p.
paisaje está ligado a la ruptura con el mundo,
94).

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Franco Marchionni. Reseña de Augustin Berque (2009). El pensamiento paisajero

En el sexto capítulo –COSA OSCURA ANTES continuidad entre la materia (la orientación 184
DE DECIRLA– Berque apunta, a partir de la de un determinado entorno en el espacio
consideración de la geocosmología de los y en el tiempo), la carne (una manera de
Seksawa, que el paisaje es medio vital y a sentir ese entorno) y el espíritu (una manera
través del pensamiento de Tetsurô Watsuji de representárselo). Así, pues, fue como se
fundamentalmente a partir de la obra de éste, instauró el reino del mata-paisaje.
Fûdo (1935),4 que es ahí, en esa obra y con ese
Sin embargo el autor también señala que
autor, donde aparece el pensamiento paisajero.
para restablecer el pensamiento paisajero se
Watsuji establece una distinción entre medio
debe superar el marco mental que nos impone
(fûdo) y el entorno natural (shizen kankyô)
el dualismo. Nos invita a repudiar el mito
y plantea el concepto de medianza como el
ontológico moderno: No, no somos sólo ese
modo según el cual se establece una relación
cuerpo animal individual frente a un mundo
dinámica que estructura fundamentalmente
objeto; la mitad de nuestro ser es nuestro
la existencia humana. Watsuji pensó en la
cuerpo medial, es decir, justamente ese mundo
medianza como reacción a su lectura de Ser
que no es un simple entorno físico sino medio
y tiempo de Heidegger. Más que un texto
humano. Asumir nuestro cuerpo medial -por
sobre el paisaje, para Berque, Fûdo es en sí
tanto, dejar de forcluirlo- será ipso facto dejar
un “pensamiento paisajero, [que] da a conocer
de forcluir el trabajo de la Tierra, que sabemos
a la vez su potencial y sus riesgos” (pp. 99 y
pertinentemente que ésta no puede seguir
100). Entonces, el pensamiento paisajero es la
manteniendo, pues al menos este hecho puede
forma como cada ser humano, con su carne
medirse: la huella ecológica de la humanidad
y con sus acciones, traduce esta medianza
supera aproximadamente un tercio de la
(103). Pero también, hablando de sus riesgos,
biocapacidad de la Tierra y esta desproporción
la modernidad al reducir el mundo exterior a
no hace mas que agravarse. Finalmente señala
un objeto, ha forcluido esta medianza.
que “El pensamiento paisajero es primordial
El individualismo subjetivista,…ha tendido respecto al pensamiento del paisaje. Es el
simétricamente, sea por las maneras de ver sentido profundo del paisaje” (p. 70). “Este
o por los acondicionamientos materiales, sentido profundo es la autenticidad de un
a reducir el paisaje a una proyección paisaje en el que la vida de un hombre está en
arbitraria de uno mismo sobre este objeto.… armonía con la naturaleza” (p. 74).
La objetivación –Wanderer de Friedrich5– o
Por último en CODICILO para uso de quien
la subjetivación de San Agustin, que por
desee superar la modernidad, el autor advierte
el contrario, oponía el espectáculo de la
que si se quiere evitar la trampa a la que
naturaleza (el fuer, foris) a las profundidades
lleva a nuestro mundo la modernidad, es
de la conciencia (el dentro, intus). En ambos
decir, al desastre ecológico en el que se han
casos -la objetivación o la subjetivación- es
undido tantas civilizaciones anteriores a la
trocear el sentido del paisaje. O bien ya no
nuestra, se debe -debemos- buscar más allá.
se considerarán mas que procesos físicos,
Y debemos hacerlo en términos paisajeros;
o bien sólo sistemas de signos abstraídos
ya que esclarecer los principios de la relación
de su fundamento en los ecosistemas: una
paisajera, y por tanto de la escencia del
historia humana desvinculada de la historia
pensamiento paisajero, es esclarecer la esencia
natural. (p. 104)
de la realidad humana en la Tierra (p. 115).
Berque advierte en este sentido que el Sean como sean las realidades últimas, Berque
pensamiento del paisaje no ha dejado indica que el paisaje se somete necesariamente
de oscilar entre los dos extremos de esta a una trayección en dos etapas: una efectuada
alternativa, desinteresándose del lazo a nivel ontológico de la biósfera y la otra en
estructural que los une. Según él, fue así como el de la ecumene. La relación concreta entre
se abolió el pensamiento paisajero, en el que, estas dos dimensiones de nuestro ser es
como había advertido Zong Bing, existía una precisamente la esencia de la trayección: ese

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Franco Marchionni. Reseña de Augustin Berque (2009). El pensamiento paisajero

vaivén –entre nuestro cuerpo animal y nuestro integrado en el inconsciente. La no inscripción del 185
cuerpo medial, entre nuestro espíritu y las significante en el inconsciente es un mecanismo
cosas que nos rodean…– de donde nace la mucho más radical que el de la represión. Tal como
realidad. De donde nace el paisaje, puesto en el caso de los contenidos que fueron objeto de la
represión, el retorno de lo reprimido es el proceso
que para nosotros, ésa es hoy nuestra realidad
psíquico que opera (a través de diversas formaciones
(p. 119). del inconsciente, como los sueños, actos fallidos,
Las palabras de Berque nos invitan a revisar síntomas neuróticos), en el caso de la forclusión
nuestra mirada, nos exhortan a dar el salto, (mecanismo por excelencia de la psicosis) el retorno
de lo forcluido ocurre de forma alucinatoria. Cf.:
pues debemos dejar de reducir el paisaje
Chemama, R., Diccionario del psicoanálisis, Buenos
a una proyección arbitraria de nosotros Aires, Amorrortu, 1998.
mismos sobre este objeto. Estamos llamados a
recuperar, adoptar y patrocinar el pensamiento
4
Berque va a traducir el término Fûdo como Milieu,
paisajero y con ello, establecer una relación [Medio], mas bien en plural que singular.
dinámica con el medio, que estructure desde 5
La obra representa a un viajero, al que se ha
sus fundamentos la existencia humana. Sólo identificado con el propio Friedrich, que se encuentra
entonces podremos decir con Augustin Berque, de pie en lo alto de una montaña elevada, mirando
que “Nosotros supimos escuchar”… un mar de nubes que queda debajo. El viajero se
encuentra de espaldas. Viste de negro. Adelanta
una pierna y se apoya en un bastón. Se pueden ver
los picos de otras montañas saliendo entre la niebla,
Notas mientras que una cadena de enormes montañas
1
Este libro es parte de una colección interdisciplinaria ocupa el fondo. Cf.: Bárbara Eschenburg e Ingeborg
de estudios sobre el paisaje concebida en España Güssow, «El Romanticismo y el Realismo» en Los
denominada, Paisaje y Teoría de la editorial maestros de la pintura occidental, Taschen, 2005.
Biblioteca Nueva. Su catálogo refleja en la actualidad
la publicación de doce títulos de diferentes autores
en los que se tratan diversas aproximaciones al
estudio del paisaje. El volumen reseñado es el sexto
libro de la colección. Escrito por Augustin Berque
condensa sus reflexiones acerca del pensamiento
paisajero y hace una distinción explícita respecto
del pensamiento del paisaje. Entre sus más recientes
publicaciones están: “Perception de l’espace, ou
milieu perceptif?”, 2016; Mythologie de l’urbain
diffus, 2015; Marcher au Japon Techniques et
culture, 2013 y Geogramas, por uma ontologia dos
fatos geográficos, 2012.
2
El Mont Ventoux, 1.912 msnm, es una montaña
de la Cordillera Alpina, en la región de Provenza,
en el sureste de Francia. En la vertiente norte, la
montaña limita con el departamento de Drôme. Es
la montaña más alta de la región y se le ha dado el
nombre de «gigante de la Provenza».
3
Forclusión es un concepto elaborado por Jacques
Lacan para designar el mecanismo específico que
opera en la psicosis por el cual se produce el rechazo
de un significante fundamental, expulsado del
universo simbólico del sujeto. Cuando se produce
este rechazo, el significante está forcluido. No está

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