Trinidad en la Iglesia Adventista
Trinidad en la Iglesia Adventista
• CAPITULO 14: MATEO 28:19-LA VERDAD POR ENCIMA DE TODO Y CUESTE LO QUE CUESTE 138
• BIBLIOGRAFIA 179
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INTRODUCCION.
¿Por dónde empezamos?... esa es una muy buena pregunta para comenzar el análisis sobre
este “asunto”, que para mi entender, ha demostrado ser el nudo de todo el problema
teológico suscitado hasta hoy en las filas del adventismo.
Cuando una denominación cristiana, pretende ser cristiana, lo primero que sostiene como un
componente básico en su sistema de creencias es que su fuente de autoridad es la Biblia. Y si
esto es así, significa que cree en el Autor de las Escrituras, a saber, Dios.
Creer en Dios implica que, primeramente, asumimos que existe y que podemos llegar a
conocerlo como un Ser real, es decir, que el conocimiento de este Dios no está oculto para
aquellos que desean saber, lo que de Él, dicen las Escrituras.
En lo personal confieso que estas líneas son un reflejo de aquello que he aprendido de Dios
con el solo hecho de tomar las Escrituras como un libro que efecti vamente me informa sobre
Él. Creo que la Biblia es un libro sencillo con un mensaje sencillo y simple para todos los
hombres que lo leen. Antes pensaba que había porciones de ella que no se podían entender
sin por lo menos tener un conocimiento previo de ciertos “elementos o herramientas” útiles
para poder abordar su lectura, cono ser, manejar ciertas reglas de hermenéutica. La
hermenéutica se define como “(Del gr. hermēnéus, “intérprete”, hermēnéia, “interpretación”,
“explicación”) arte y ciencia de la interpretación; como ser, de la Biblia” (Tratado de Teología
Adventista del Séptimo Día, pág. xxii; CBA T9), en fin, no quiero decir con esto que saber,
entender y aplicar esta ciencia es malsana a la hora de leer las Escrituras, lo que si sostengo
firmemente es que las personas no necesitan de ella a la hora de entender lo que dice la Biblia,
pues su mensaje es sencillo y simple; y más aún, a la hora de dar a conocer a su Autor. Es por
eso que este Libro es de carácter universal, está destinado al ser humano, y esto incluye a un
letrado, intelectual, científico, comerciante, empleado, niño, joven, adulto y anciano, seas una
buena persona o una mala persona. Es por eso que este Texto Sagrado es para usted y para mí.
Pero lo que me lleva a escribir estas líneas es un hecho sorprendente. Por favor note muy bien
lo que a continuación voy a detallar.
Soy un adventista del séptimo día desglosado de los libros de la Iglesia (en adelante IASD), es
decir no soy miembro activo dentro de ella, y sé que esto será un gran problema para muchos
y no un tanto para otros. Pero aun así, creo en las mismas doctrinas que cualquier adventista
cree y sostiene, pero difiero en otras, o al menos en su visión tradicional dentro del
adventismo. Más precisamente difiero en la creencia número dos respecto a la Trinidad, en la
creencia número cuatro respecto a Dios el Hijo como la segunda persona de la trinidad y en la
creencia número cinco respecto al Espíritu Santo como la tercera persona de la trinidad. Por
supuesto que tampoco creo que Dios el Padre sea una primera persona de una trinidad.
Ahora bien, lo que escribo, lo escribo porque mi conciencia así me lo dicta y además siento la
necesidad urgente de hacerlo. ¿Por qué? Porque estamos cerca de las “Fiestas de las
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Cabañas”. Si usted es adventista debe entender esto o al menos estar familiarizado con esta
festividad.
He visto que este asunto, el de la actual creencia en la Trinidad y la creencia antigua o primaria
que los adventistas sostuvieron respecto a la Deidad, va más allá de ser un simple problema
doctrinal del momento; por el cual claman algunas voces a favor y otras en contra. No es un
tema fácil de abordar (de allí la pregunta al comienzo de estas líneas) porque trata acerca de
nuestra creencia como adventista del séptimo día y más precisamente, cómo ésta ha
cambiado llegando a ser total y diametralmente opuesta a la original, me estoy refiriendo a la
creencia respecto a quién y cómo es Dios nuestro Padre, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo.
En mi opinión esto ha tenido consecuencias en otras doctrinas claves que sólo los adventistas
hemos sostenidos desde 1844, o mejor dicho, en doctrinas que deberíamos haber sostenido
desde 1844.
Cuando veo la situación actual del mundo en general, con los movimientos de los grandes
grupos de poder como los [Link]. y el fuerte avance de la derecha conservadora de ese país ; al
ver como el gran poder económico de Europa Occidental cae y la sociedad europea comienza a
buscar un cambio de paradigma en sus sistema económico, mostrando con Alemania y
Francia, a la cabeza, que las decisiones de un grupo de personas pueden presionar sobre
decisiones soberanas de otros países, queda claro que no hace falta preguntarnos aun si es
que estamos o no a las puertas del retorno visible del Hijo de Dios. Y qué decir de los
movimientos progresistas en América Latina, y cómo éstos han logrado imponer la dignidad
humana como el máximo derecho no negociable, demostrando así que el cambio de modelo
de un país es para el beneficio de todos y no de unos cuantos, lo que implica que cuando hay
minorías estas deben alcanzar derechos que beneficien a todos, insisto a todos. O las fuertes
promulgaciones de Benedicto XVI en cuanto a su firme postura para sostener la fe católica
como un bloque inamovible y cómo éste flexibiliza la doctrina acomodándola para mostrarla
como la mejor opción humanista-espiritual que beneficia al hombre; y aun mas alborotadoras
son las declaraciones en las que los católicos sostienen que la Iglesia Católica Apostólica
Romana es el único medio en la tierra para obtener salvación y remisión de los pecados;
excluyendo así a las Iglesias Protestantes como parte del gran cuerpo de Cristo según lo
acordado en el Concilio Vaticano II
([Link]/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20070062
9_responsa-quastiones_sp.html). Es claro que todo apunta a preparar a la humanidad hacia un
momento histórico único de decisiones mundiales ecuménicas con claras reglas de jerarquía y
dominio eclesiástico.
También podría mencionar cómo avanza firme pero despacio el ala derecha protestante ante
gobiernos progresistas en latino américa, como ejemplo claro de esto, son las decisiones que
tuvo que tomar la actual presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, en consejo con los líderes
evangélicos de ese país para no sancionar una ley que permita el matrimonio igualitario para
personas homosexuales, como lo ha hecho Argentina
([Link]
el-matrimonio-gay-y-lo-pondria-por-escrito/)... y así sigue una lista larga de ejemplos de un
mundo que se alista para aprender a vivir sin Dios, sin reconocer la existencia de un Creador.
Pero es aquí donde comienza el problema porque cuando niegan a Dios, para nosotros está
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claro que inmediatamente se alistan en las filas del enemigo de Dios. Pero cuando afirman
amar a Dios, y al Dios revelado en las Escrituras, ¿están del lado del ve rdadero Dios?, usted
dirá que sí, pero en mi opinión afirmo rotundamente que no. Esto se debe a que todos los
cristianos hoy adoran a un mismo Dios, y este Dios está definido como una Trinidad. Un
ejemplo de ello es la profesión de fe que hace un católico, un evangélico, un mormón y hasta
un testigo de Jehová (siendo que estos últimos no aceptan la existencia de un Dios triuno), al
momento de bautizarse, pues todos ellos son bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo, cumpliendo con la orden de Mateo 28:19. Y esto es tremendo: todos
bautizados en el nombre del mismo Dios que de acurdo a la gran mayoría cristiana han
decidido que sea una Trinidad. Sí, lo que acaba de leer, ellos han decidido que ese Dios de las
Escrituras sea una trinidad.
Es por ello que lo planteado a continuación es crucial para nuestro tiempo, porque el gran
conflicto es en nuestro tiempo, y es un conflicto centrado en la adoración verdadera versus,
adoración falsa. Esto todos los adventista lo sabemos muy bien, la decisión final será a quién
adoraremos y cómo lo adoraremos (ver Ap. 13:8).
Es interesante que cuando he hablado con algunos miembros de iglesia sobre esto; algunos
simplemente han mostrado una total indiferencia, otros sí han estado interesados en abordar
al menos estos planteos en cuestión; otros me han fundamentado muy bien la postura tomada
por el adventismo sobre la trinidad y hasta han justificado el cambio de ser no trinitarios a ser
trinitarios, y sorprendentemente con la Biblia y los testimonios de la Sra. White (en adelante
EW); pero otros directamente me han tratado mal, diciéndome que “la corte con este tema
porque nosotros lo entendemos y lo creemos así [como creen y entienden hoy los adventistas
a Dios], sino andá y fundate una iglesia nueva o pedile a Cristian Silva que te reciba en su
iglesia, allí te van a tratar re-bien y te vas a sentir cómodo con ellos, creyendo como ellos
creen”. Aunque parezca increíble esta fue la respuesta que recibí de un hermano adventista
luego de haberle mandando un mensaje diciéndole que había leído el material por él
recomendado sobre la defensa a la doctrina de la trinidad, y que en lo particular yo notaba que
el problema sigue en pie porque ese trabajo (el cual voy a citar en este tratado) no daba
respuestas a los problemas de fondo que se esgrimen en la Biblia y los escritos de EW, al
aceptar la doctrina actual de la trinidad.
En lo particular noto algo extraño cuando se toca este tema. Pareciera que a algunos
hermanos este tema los incomoda a tal punto que los torna irascibles como se tornan los
testigos de Jehová cuando tratamos sobre la divinidad del Hijo de Dios, o al menos esa es la
sensación que me da.
Pero más allá de todo esto, aquí trataré ciertos aspectos que seguirán un orden histórico
principalmente, pues el problema es netamente de índole histórico. Esto se debe a que al
organizarse la IASD, ésta adoptó una postura no trinitaria respecto a Dios, su Hijo y el Espíritu
Santo. Esto está reflejado en las creencias fundamentales de los adventistas que figuran en los
anuarios de la IASD, editados desde 1872 por Urías Smith, hasta el año 1930, puesto que en
1931 aparece por primera vez en el Anuario (Yearbook) de la IASD la creencia en la Divina
Trinidad. Vale destacar que el 9 de Octubre de 1913, en una editorial a cargo de F. M. Wilcox
(no confundir con M. C. Wilcox, anterior al antes mencionado), en la Review and Herald éste
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había declarado que “los adventistas del séptimo día creen que la Divina Trinidad consiste en
el Padre, el Hijo Eterno Jesucristo y el Espíritu Santo, la tercera persona de la Deidad ”, el
mismo es el que introduce la expresión “espíritu de profecía” para referirse a los testimonios
de EW. La cúspide de todo esto llegó a su clímax en 1980 en la sesión del Congreso de la
Asociación General de Dallas, Texas; cuando se votó oficialmente que la IASD sostiene l a
creencia de que existe un Dios, que es una unidad de tres personas co-eternas y co-iguales:
Padre, Hijo y Espíritu Santo (Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día,
Manual de la Iglesia. Ed. 2005, ACES. Buenos Aires, Argentina).
En la investigación que he seguido, los datos y el relevamiento histórico de este tema ha sido
vital para poder entender por qué y cómo se produjo el cambio doctrinal. Solo así es posible
dimensionar la gravedad de éste cambio. Sólo así es como he llegado a entender que los
pioneros del adventismo jamás estuvieron en el error respecto a quién y cómo es Dios. Lo que
si he notado es que luego del Congreso de la IASD de Minneapolis en 1888, al no recibir el
mensaje mandado por Dios a los delegados y por supuesto, el rechazo dado a este mensaje,
condujo a la iglesia hacia un camino erróneo en cuanto a la naturaleza de la Deidad, llegando a
entender mal la Divinidad de Jesús. Siendo este punto crucial para el cristiano, pues esto es
nuestra seguridad total, absoluta y suficiente para nuestra salvación y lo que nos habilita a ser
hechos hijos de Dios. Hermanos lo que estoy diciendo es que al rechazar el mensaje de 1888,
rechazamos al Hijo de Dios como nuestro Dios y Único Salvador.
No terminaba la iglesia de salir de las redes de las consecuencias suscitadas por 1888, y tuvo
que enfrentar el peligro de una gran apostasía. El panteísmo estaba entrando en las filas del
adventismo a través del Dr. J. H. Kellog, principalmente, entre los años 1895 a 1905. Pero un
momento, el Dr. Kellog, en medio de toda la discusión del problema preguntó: “¿Es el Espíritu
Santo una persona?”. Usted se preguntará qué tiene que ver este interrogante con la
Trinidad… permítame decirle que todo, absolutamente todo, y en este tratado lo analizaremos.
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los dirigentes tratan siempre de filtrar toda información sobre ese movimiento. Esto ocurre
porque lamentablemente cualquier evento que haga peligrar la norma de la organización es
cortada de raíz. Hecho que se justifica debido a que si tambalea la organización se
desencadena un efecto dominó. En primer lugar quedamos muy mal parados ante nuestros
críticos; segundo, los pastores, administradores y empelados de la obra corren peligro de
perder sus puestos de trabajo y por supuesto su fuente de ingreso con el cual mantienen sus
familias, que, en algunos casos, son muy bien mantenidas y tercero, todo lo que la iglesia
pretende ser se cae por completo, y solo quedaría un recuerdo en la historia, sobre lo que fue
una vez la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Me pregunto cuántos obreros hoy estarían
dispuestos a renunciar a su trabajo si se demuestra que la organización sostiene verdades y
prácticas contrarias a la Palabra de Dios… pero en fin siempre están aquellos que dicen que
todos estos asuntos no son más que nefastos hechos para desestabilizar al pueblo de Dios, al
remanente de la profecía, a la iglesia de Dios, etc.
Creo que frente a esta situación lo más sano es considerar estos hechos con seriedad. Si los
consideramos de esta forma, tanto aquellos que están en contra como a favor de una postura
trinitaria de la Deidad se verán obligados a estudiar el tema de la forma como se debe:
acudiendo a las Escrituras y luego analizando todas las citas de EW sobre el asunto en
cuestión, una vez definida la interpretación de las citas de EW entendiéndolas de acuerdo a la
misma EW, someter esa interpretación a las Escrituras.
Este trabajo será un reflejo de cómo he llevado a cabo esta tarea. Son varias las horas que pase
leyendo, comparando, corroborando fechas y hechos históricos en relación a este tema.
Varias, fueron también, las horas pidiendo que Dios me muestre lo que dicen las Escrituras de
él. De esta forma he llegado a conclusiones; por un lado, esperadas; otras, muestran detalles
muy finos que al no ser considerados cambian drásticamente el sentido de un texto tanto
bíblico como de los testimonios, o por lo menos eso es lo que trataré de mostrar. Pero las
conclusiones que son lamentables son aquellas donde mostraré cómo se alteran algunos
textos de las Escrituras y de EW con el fin de que esas citas sostengan plenamente la doctrina
de la trinidad. Lo tremendo de esto comienza con nuestro mal uso de las Escrituras, al punto
tal de que nuestra lógica para entender las Escrituras consiste en que aceptamos la doctrina
(cualquiera sea aquella) y luego tomamos la Biblia para sustentar esa doctrina. ¿Nota el error
en esta forma de entender las Escrituras? Lo que debemos hacer es, cuando una doctrina está
cuestionada o demuestra algún sustento endeble o poco fuerte, debemos leer el texto con su
sentido obvio y manifiesto, salvo que sea un símbolo o figura. Estos símbolos o figuras
aparecen en parábolas y textos proféticos. Pero a la hora de leer una porción donde hay un
dialogo (por ejemplo), no podemos asignarle a ese párrafo un sentido figurativo o metafórico,
puesto que ese texto es una narración de un hecho real, que ocurrió en un contexto histórico
real. Notemos que cuando el ángel Gabriel le anuncia a María que el Espíritu Santo
descendería sobre ella y luego ella concebiría y daría a luz un Hijo… es un hecho real no
metafórico o figurativo, lo cual implica que es así como ocurrió y no de otra forma. Cuando
Jesús fue bautizado en el rio Jordán se escuchó realmente la vos de Dios procedente del cielo
y abriéndose éste, descendió el Espíritu Santo en forma de paloma, esta vos fue real, la
escucharon todos los presentes allí. Allí, Dios habló en el idioma que todos hablaban y lo
entendían… allí se oyó la voz de Dios realmente.
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Aceptar esto conlleva una responsabilidad enorme, pues es un marco al cual no podemos
modificarlo, de lo contrario estaríamos acomodando la Escritura a nuestro gusto y
conveniencia.
Frente a lo expuesto sólo me resta expresar qué es lo que creo respecto a las Escrituras, la
Palabra de Dios: creo que toda la Biblia es inspirada por Dios, tanto el antiguo y nuevo
testamento. Creo que Dios inspiró por medio de su Espíritu Santo a hombres y mujeres para
que en sus palabras, del lenguaje humano, ellos transmitan a los hombres los que Su autor así
lo dispuso. Es por ello que creo que la Biblia es la completa Palabra de Dios revelada a la
humanidad, y por ello la Biblia es la única regla de fe y prueba de doctrina. Es la única piedra
donde se pesan las verdades que los hombres dicen encontrar respecto a su Autor. Por ello
sostengo en este trabajo como única norma a la Biblia y la Biblia sola.
Antes de comenzar con el desarrollo del tema en cuestión creo importante compartir algunos
interrogantes que son los que han promovido esta investigación.
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8- ¿Por qué se entiende que “Divinidad de Cristo” es equivalente a “Divinidad de Cristo,
la segunda persona de la Trinidad”?
9- Si la unidad de Jesús expresada en Juan 10:30 entre Él y su Padre es real ¿por qué la
creencia adventista actual afirma que la unidad de la Deidad es entre el Padre, el Hijo y
el Espíritu Santo? ¿Y dónde está el fundamento bíblico para tal afirmación de fe?
10- Si el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, es entonces una persona
distinta al Padre y al Hijo y por lo tanto es autoexistente por sí mismo, lo cual indica
que no debe estar, bajo ninguna circunstancia en una relación de dependencia para
con el Hijo o para con el Padre; entonces ¿cómo debemos entender el texto de 2º
Corintios 3:17 que afirma que “…el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del
Señor, allí hay libertad”, pues allí el texto dice que el Señor es el Espíritu?
11- Si el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad, ¿cuál es el sentido correcto de
la expresión “Espíritu de su Hijo” y “Espíritu de Jesucristo” de Gálatas 4:6 y de
Filipenses 1:19 respectivamente?
12- ¿Cuál es el fundamento textual para asegurar que la expresión “tercera persona de la
Divinidad”, de la pluma de EW, es equivalente o ecuánime a “Tercera Persona de la
Trinidad”?
13- ¿Por qué afirmamos que EW promovió la creencia en la Trinidad cuando en sus
escritos no aparece la palabra “Trinidad”?
14- ¿Cuál es la correcta comprensión del principio de “verdad progresiva” y como se aplica
en el sistema teológico adventista, dentro del marco de la tensión entre continuidad
y cambio de la teología adventista (Knight, G. 2005)?
15- Cuando se produjo la apostasía de Kellog respecto a la personalidad de Dios y su
presencia, EW lo amonestó a que abandonara su postura personal respecto a este
asunto y lo persuadió a que se pusiera en armonía con el resto de sus hermanos, ¿EW
estaba persuadiendo a Kellog a retomar el concepto de la “Deidad no trinitaria”
sostenido por la Iglesia o el concepto “trinitario de la Deidad” que no lo sostenía la
Iglesia en ese momento?
16- Para el año 1938 las congregaciones adventistas, por ejemplo de Europa, eran no
trinitarias y los seminarios adventistas eran de instrucción trinitaria (McElwain,
Thomas, Seminario Adventista Du Salève, Francia), ¿qué explicación coherente,
respecto a la unidad de la fe, practica y creencia se le da a este hecho? Notemos por
favor que esto significa que los pastores sostenían para este año una creencia respecto
a Dios y los hermanos en las iglesias estarían teniendo otra, o al menos no como una
comprensión trinitaria de Dios.
17- ¿Por qué en el libro “El Evangelismo”, las secciones referidas a la correcta comprensión
de la Deidad, de la relación del Padre y del Hijo, y de la relación de las tres personas o
personalidades del trio celestial se encuentran bajo títulos donde figura la palabra
“Trinidad” siendo que en las citas de EW, tomadas en el libro no aparece la palabra
trinidad?
18- Si los pioneros del adventismo vivieran hoy ¿podrían ser recibidos en el seno de la
iglesia como miembros plenos, siendo que ellos no aceptarían estos puntos de vista
trinitarios en nuestro actual sistema de creencias?
19- Si EW fue la que introdujo los conceptos básicos para que el adventismo cambiara de
posición respecto a la Deidad, llegando a una comprensión trinitaria de la misma ¿por
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qué ella no fue explicita en hablar sobre la creencia en un Dios que es una unidad de
tres personas co-eternas y co-iguales hasta el año de su muerte (1915)?
20- Si el adventismo puede cambiar de posturas respecto a lo que es verdad en las
Escrituras ¿cuál es la garantía de que las verdades hoy sostenidas por la iglesia sean
efectivamente verdad; o no halla en ella errores que posteriormente obliguen a la
iglesia a rechazar aquello que se anunció como verdad por el hecho de que se llegó a
una comprensión más clara de ella?
21- ¿Creyeron los apóstoles y los primeros discípulos elegidos por Jesús en este concepto
de Dios? ¿Este es el Dios del cual habló Jesús en su ministerio en la tierra?
Estos interrogantes vamos a tratar de responderlos en este tratado. Solo le pido al amable
lector que antes de emitir un juicio sobre lo que aquí en adelante voy a exponer lea y
corrobore la información vertida a lo largo de esta tesis, creo que es lo que debemos hacer.
Y finalizando esta corta introducción al problema, quisiera aclarar que a pesar de que voy a
tocar puntos de corte netamente teológicos, sepan que quien escribe no es teólogo; solo soy
una persona que trata de entender estos hechos con la simple y sencilla lógica que cualquier
hombre puede emplear para abordar un estudio sobre cualquier verdad reve lada en las
Escrituras. Con esto quiero decir que asumo, que no es condicionante el ser un profesional de
la teología para entender el mensaje de Dios en su Palabra. Tomo como premisa real y efectiva
lo que se expresa en 2º Timoteo 3:16, “Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para
enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios
sea enteramente apto, bien pertrechado para toda buena obra”.
Como dije anteriormente el problema es de magnitud histórica debido a que el cambio sobre
la doctrina de Dios en la IASD solo puede ser percibido cuando uno hace un análisis sobre el
tema desde esta perspectiva. Pues ningún candidato al bautismo en la Iglesia recibe esta
información completa en cuanto al desarrollo de la doctrina de Dios en la Iglesia. Y esto no es
un punto menor en la discusión, pues porque lo primero que se notaría es que la IASD actual
no sostiene lo que ellos una vez enseñaron como verdad bíblica, y por consiguiente la
conclusión lógica de esto es que antes el adventismo enseñó errores como verdades de Dios.
Ahora bien, por tal motivo he considerado plasmar en este trabajo la opinión de un erudito en
historia de la IASD, el cual es uno de los escritores más influyentes en el pensamiento
adventista actual, el Dr. George Knight. Casualmente lo cito debido a que es profesor de
Historia de la Iglesia en el Seminario Teológico Adventista de la Universidad Andrews. Sé que el
lector sentirá que esta parte se torna pesada porque citaré mucha información, p ero
lamentablemente es la única forma de ser lo más imparcial posible en este punto.
Una sola cosa quiero agregar: al leer estas líneas pido que no se tome lo que manifiesto como
una posición dogmática, es decir no tome el lector todo esto como una creencia más que
algunos la sostienen. Sea honesto consigo mismo, corrobore, contraste y pese toda la
información en lo que dice la Escritura solamente. En cuanto a lo que citaré de EW y su marco
histórico recomiendo que esto sea corroborado por usted mismo en:
[Link] y [Link]; estas dos páginas han sido muy útiles en
la obtención y confirmación de los datos históricos, en los cuales está enmarcado el problema.
Aquellos que ya se han empapado sobre el asunto, solo les pido que traten de ver esto desde
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la óptica planteada, con esto quiero decir que no vean a este autor como un apostata, un
mensajero de Satanás, sino como lo que soy, un ex adventista que solo intento aclarar, tal vez,
por qué hoy este movimiento es tan grande alrededor del mundo. Por qué se ha levantado el
Ministerio La Verdad Eterna, Smirna Gospel, Pregón y Clamor, El Espíritu de Verdad,
Adventistas Bereanos, Adventistas Históricos, Restitution Ministries, Remnant Messages,
Centinelas de la Deidad, y muchos otros que no vienen a mi memoria pero que si están. A
pesar que entre muchos de ellos no hay acuerdo en ciertos puntos claros de la Verdad
revelada en las Escrituras, sí considero importante que de ellos se hable, porque ellos han
tenido la valentía de decir no a una doctrina que, como lo veremos en este trabajo nos ha
dañado como pueblo, nos ha cegado como remanente, nos ha quitado nuestro legado, nos ha
hecho traidores a nuestra propia causa. Y lo más importante y terrible de ello: nos ha alejado
al Espíritu de nuestro Salvador, nos ha alejado de nuestro Dios y Señor Yeshúa Ha Mesiaj.
Ruego a mi Señor; tal como soy, un pecador, uno que como ustedes tiene defectos y virtudes,
un hombre común, que este mensaje alcance a todos los hombres que deseen ser salvos. Esto
es urgente, porque pronto El vuelve a buscarnos, en el día ya anunciado… El cantico de los
144.000 pronto será escuchado. Quiera Dios que podamos entonarlo. ¡Maranatha!
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Capítulo I: LAS SAGRADAS
ESCRITURAS: UNICA AUTORIDAD
PARA ESTABLECER LAS DOCTRINAS
CRISTIANAS.
Este no es un tema menor a considerar, es en realidad el tema primordial del cual debemos
partir al abordar un estudio serio de cualquier doctrina de las Escrituras. No es mi objetivo
desarrollar la doctrina de las Escrituras en este capítulo; sino más bie n, analizar cuál es el
alcance de afirmar que creemos en las Escrituras como la Palabra de Dios. Ahora bien, los
adventistas asumen también que los escritos de EW son el mensaje de Dios para la Iglesia
Remanente de este tiempo. Por lo cual esto nos lleva a considerar cómo debemos tomar esto
en relación a las Escrituras como única norma o regla para establecer las doctrinas.
Para comenzar vamos a definir algunos términos importantes para este tema. Cuando
hablamos de una doctrina de la Biblia, estamos haciendo referencia a una creencia, un
principio que aceptamos como revelado por Dios en las Escrituras. Este principio es para
nuestra aplicación en la vida práctica de cada creyente y por lo tanto, el creer debe implicar
una aceptación y práctica de esa doctrina. El Diccionario Bíblico ASD declara sobre este
término lo siguiente: “Doctrina: (heb. leqaj, “enseñanza [instruccion]”; gr. didaskalia, “acto de
enseñar”, “enseñanza [instruccion]”; didajé, “enseñanza”, generalmente lo que se enseña).
Término frecuente en el NT que puede denotar el acto de enseñar (1 Ti. 4:13; 5:17), pero más
frecuentemente designa al contenido de la información o ideas que se transmiten (1:10; etc.).
Didaskalia se usa en el sentido activo de dar instrucción (Ro. 15:4) y en el sentido pasivo de
instrucción (Mat. 15:9)” (DBASD, pág. 336). Ahora bien, esta enseñanza es para nosotros, de
allí que el apóstol afirma que “Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
enteramente apto, bien pertrechado para toda buena obra” (2 Ti. 3:16). Pero esta enseñanza
es para darnos a conocer a Jesús y a su Padre. Esto es claro en las Escrituras y la declaración es
absoluta. Jesús declaró que la vida eterna consiste en conocerlo a él y su Padre (ver Jn. 17:3);
más aún, Cristo fue claro al decir “escudriñad las Escrituras…porque ellas son las que dan
testimonios de mi” (Jn. 5:39). Esto es categórico, las Escrituras, a las que se refiere Cristo es el
Antiguo Testamento, pues esas son las Escrituras a las cuales él siempre se remitía en los días
en que estuvo en esta tierra. Un punto importante se desprende de esto: el AT contiene todo
lo referente a Jesús como el Mesías, el Ungido de Dios, el Hijo de Dios, el de la promesa dada a
la simiente de Abraham.
Pero entonces, ¿qué es inspirado en las Escrituras?, ¿qué significado tiene esto a la hora de
definir una doctrina cristiana?, ¿cuál es el alcance de este hecho a la hora de definir la
inspiración de los testimonios como autoridad doctrinal (o teológica, si se quiere) en lo que
respecta a las doctrinas cristianas sostenidas por el remanente?. Estas preguntas son
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determinantes en cuanto a su importancia y de la respuesta que de ellas obtengamos
dependerá todo el sistema de creencias adventista.
La publicación que refleja la postura actual del adventismo en cuanto a estos punto s esta
expresada en el “Tratado de Teología Adventista del Séptimo Día” (en adelante TTASD) editado
por la Asociación Casa Editora Sudamericana (ACES) en el 2009, cuyos autores son teólogos
supervisados por el Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General (IIB); que fue
presentado como el tomo nº 9 del Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día (CBASD).
Bien, veamos qué es lo que entienden hoy por inspiración y autoridad de las Escrituras los
adventistas. Para ser claro en cuanto a lo que se postula en esa publicación pasaré a exponer
sus principales pensamientos respecto a la inspiración de las Escrituras y luego veremos esto
desde lo que la misma Biblia dice de sí misma respecto a su inspiración, de esta forma
tendremos los parámetros necesarios para determinar si coincide o no esta postura con las
Escrituras.
1- “La Biblia -el AT y el NT- presenta un registro de la manera en que Dios se manifestó en
la historia humana; especialmente la historia de Israel y supremamente en la persona
de Jesucristo. Sin esta revelación divina, la humanidad perecería, ignorante del
verdadero carácter y la voluntad de Dios y separada de él por causa del pecado y la
culpa” (TTASD, pág. 27).
2- “Esta identificación de las palabras del Señor sugiere vigorosamente que el profeta fue
inspirado, es decir, fue impulsado y dirigido por el Espíritu Santo de Dios para poner las
palabras del Señor en forma escrita” (ídem, pág. 45).
3- “Dios dotaba a sus mensajeros elegidos con su propia autoridad cuando hablaban o
escribían bajo el impulso del Espíritu Santo. Por tanto, los escritos de los profetas y
apóstoles hablan con autoridad divina a cada generación, aun cuando los autores
humanos de esos escritos hallan muerto hace tiempo” (ídem, pág. 49).
4- “… sólo en las Escrituras Dios confió a la raza humana en forma escrita la revelación
suprema y autorizada de sí mismo y su voluntad, y por lo cual todo lo demás ha de ser
probado. No puede acordarse autoridad igual a la Biblia a otros libros santos, historias
sagradas, tradiciones antiguas, pronunciamientos eclesiásticos o declaraciones de
credos” (ídem, pág. 50).
5- “Las Escrituras no sólo son claras en lo que enseñan; también son suficientes para el
propósito por el cual Dios creo su existencia” (ídem, pág. 52).
De lo expuesto anteriormente está claro que la Biblia es de autoría divina, que es la palabra
escrita de Dios para la humanidad, que no hay otro/s libro/s que sean igualados o ecuánimes
en autoridad para reflejar el carácter y la voluntad de Dios. Estas ideas son contundentes y
absolutas. Por lo tanto a partir de este punto todo lo demás será sujeto a este principio pues
es el principio valido y vigente que refleja la misma Biblia respecto a la inspiración de ellas. Los
textos donde esto se refleja son, entre otros, los siguientes: 2º Tim 3:16; Jn 5:39; Ex 25:1; Jer
1:1,2; Ez 1:2,3; Heb 1:1; 2º Ped 1:19-21; 1º Jn 1:1-3; Lc 1:1-4; Jn 17:17; Lc 24:27; Jn 20:31.
Está claro que las Escrituras son la Palabra de Dios escrita y única autoridad para definir qué es
verdad, y la repuesta es simple y contundente: tu Palabra es verdad, esto implica que el autor
de ella es el principio ontológico de la verdad, a saber Jesucristo, el Hijo del Dios viviente.
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Un detalle más quisiera mencionar referente a este análisis; notemos por favor que en las citas
arriba mencionadas del TTASD no incluye a los testimonios como parte normativa en autoridad
para establecer o definir las doctrinas cristianas, es decir los testimonios, si bien son inspirados
por Dios, no son autoridad para probar las doctrinas como verdaderas sino sólo lo son las
Escrituras. Este punto lo trataremos con mayor profundidad más adelante cuando estudiemos
lo referente a la importancia y autoridad de los escritos de Ellen White (EW).
Ahora bien, además de esto los adventistas sostienen que la interpretación de las Escrituras es
a partir de las Escrituras mismas y solo de ellas, esto implica que la Biblia se interpreta a sí
misma, por lo tanto una doctrina cristiana solo puede ser probada por la Biblia y la Biblia sola.
1- “Por medio de la inspiración del Espíritu Santo, Dios ha habilitado a sus profetas para
que comuniquen la revelación divina como la confiable y autorizada palabra de Dios (2
Tim 3:15, 16; 2 Ped 1:19-21). El mismo Espíritu que ha inspirado a los profetas se ha
prometido para iluminar la mente de quienes procuran entender el significado de la
revelación divina (Jn 14:26; 1 Cor 2:10-14)” (TTASD pág. 69).
2- “La palabra griega traducida ´declaraba´ [´interpretaba´] en Lucas 24:27 diermēnéuō…
raíz del vocablo ´hermenéutica´. La hermenéutica es la ciencia de la interpretación. La
hermenéutica bíblica es el estudio de los principios y procedimientos básicos para
interpretar fiel y exactamente la Palabra de Dios” (ídem, pág. 70).
3- “Todas las doctrinas de la Biblia concuerdan unas con otras; la interpretación de
pasajes individuales armonizará con la totalidad de lo que la Biblia enseña sobre un
tema dado” (ídem, pág. 76).
4- “El principio bíblico es evidente y, por lo tanto, no requiere de algún magisterio
eclesiástico para aclarar su significado. El testimonio bíblico anima a los lectores a
estudiar la Biblia por sí mismos para entender el mensaje de Dios para ellos (ver Deut
30:11-14; Luc 1:3, 4; Jn 20:30; Hech 17:11; Rom 10:17; Apoc 1:3).
El significado de las Escrituras es claro y directo, capaz de ser captado por el estudiante
diligente. Jesús ilustra esto en su trato con el abogado, a quien preguntó ´¿Qué está
escrito en la ley? ¿Cómo lees?´” (ídem, pág. 76).
5- “Las Escrituras también sostienen que existe una intención definida por comunicar la
verdad por parte de los escritores bíblicos y no una multiplicidad subjetiva e
incontrolada de significados. Jesús y los apóstoles hablaron con autoridad; no dieron
una de muchas interpretaciones posibles de un pasaje, sino su verdadero significado
según la intención del escritor humano y del Autor divino (ver Hech 3:17, 18; 22-24)”
(ídem, pág. 76).
6- “El corolario de la claridad de las Escrituras también involucra el concepto de
´revelación progresiva´. Heb 1:1-3 indica este progreso en la revelación desde los
profetas del AT hasta el propio Hijo de Dios (ver también Jn 1:16-18; Col 1:25, 26; etc).
No es una revelación progresiva en el sentido de que la Escritura posterior contradice o
anula la revelación previa, sino en el sentido de que la revelación posterior ilumina,
aclara o amplifica las verdades presentadas previamente. Por eso Jesús, en el Sermón
del Monte (Mat 5), no anula los preceptos del Decálogo, sino que les quita las capas de
tradiciones erróneas y revela la profundidad genuina de su significado y aplicación ”
(ídem, pág. 77).
Ahora bien, estas citas reflejan la postura adventista actual respecto a la interpretación de las
Escrituras; sin duda la construcción de esta postura ha llevado su tiempo y mucho debate por
parte de los principales referentes del adventismo. Pero una cosa es muy interesante y es el
hecho de que a lo largo de la historia de la IASD se observa que los fundamentos de su sistema
de creencias y en especial de cómo ellos llegan a la Biblia para entenderla e interpretarla tiene
15
sus raíces en la “teología millerista”, con esta expresión estoy refiriéndome a como William
Miller (en adelante WM) estudio la Biblia, y como llegó a formular los principios de
interpretación que hasta hoy usted conoce como la “comparación de texto con texto”. Es
interesante notar que el TTASD hace referencia a esto como un principio valido hoy día pero
además agrega el principio de la exegesis rigurosa en complemento con la guía del Espíritu, a la
hora de abordar el estudio de las Escrituras (véase TTASD pág. 78).
Notemos cómo WM desarrolló sus principios de interpretación bíblica y como estos influyeron
en los fundadores de la IASD. “Como era una persona metódica, y consideraba a la Biblia como
un ´festival de la razón´, Miller desarrolló una serie de reglas bien meditadas para interpretar
las Escrituras. Sus reglas se podían clasificar en dos grupos. Las primeras cinco tenían que ver
con los principios generales de interpretación de las Escrituras, mientras que las últimas nueve
se referían de forma más específica a la interpretación profética… Para entender cualquier
doctrina se necesita ´reunir todos los textos sobre el tema que nos interesa; luego dejar que
cada palabra ejerza su debida influencia, y entonces, si podemos formular una teoría sin que
surjan contradicciones, sabremos que no hemos errado´” ( Nuestra Identidad. Origen y
Desarrollo, pág. 48 y 49). Si llevamos esto al plano del problema suscitado por el resurgimiento
de las ideas no trinitarias de la Deidad en el seno del adventismo, déjenme decirl es hermanos
que es aquí donde radica el punto de división y a la vez el punto de unión, de aquellos que
sostenemos que la Deidad no es una trinidad y de aquellos que sostienen lo contrario, pues es
aquí donde la crítica tanto de un sector como del otro afirman que cuando se toman en cuenta
todos los textos referidos a la naturaleza de Dios un grupo siempre argumenta que la
compilación e interpretación de ellos es errónea; y viceversa. Entonces es aquí donde en mi
opinión, el principio que debe regir como base para saldar este escollo es q ue al leer las
Escrituras debemos darle a los textos su significado obvio, su significado manifiesto; o dicho de
otra manera, “dejar que caca palabra ejerza su debida influencia”. Este principio fue sostenido
aún por EW; notemos por favor las siguientes declaraciones de ella:
1- “El estudiante de la Palabra no debe hacer de sus opiniones un centro alrededor del
cual gire la verdad. No ha de estudiarla con el propósito de hallar pasajes para probar
sus teorías, forzando su significado, porque esto es torcer las Escrituras para su propia
perdición. Tiene que despojarse de todo prejuicio, deponer sus propias ideas en las
puertas de la investigación, y buscar sabiduría de Dios con ferviente oración, con
corazón humilde y subyugado, con el yo escondido en Cristo” ( Consejo para los
Maestros, Padres y Alumnos; pág. 44).
2- “El lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo a su significado manifiesto, a no
ser que se trate de un símbolo o figura” (Conflicto de los Siglos, págs. 656 y 657).
Ahora bien, las reglas extraídas por WM son reflejadas en el TTASD en las páginas 111 y 112,
recomiendo al lector revisar este dato en el libro mencionado. Pero queda aún un punto
crucial que creo es importante para determinar cuál “comparación de texto con texto” es la
correcta a la hora de llevar a cabo un estudio serio de las Escrituras, y es, a saber, la evidencia
textual que tenemos sobre esa interpretación dada. Notemos como lo expresa EW:
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2- “Dios quiere que los hombres no decidan por impulso, sino por el peso de la evidencia,
comparando cuidadosamente un pasaje de la Escritura con otro” (Deseado de Todas
las Gentes, págs. 423 y 424. 1898).
3- “El [Dios] requiere de su pueblo una fe que descanse en el peso de la evidencia, no
sobre el conocimiento perfecto… La evidencia dada un día, si se rechaza, puede no ser
nunca repetida.” (Testimonios Selectos, T 1, pág. 150. 1875).
De todo esto podemos resumir unos puntos importantes a la hora de juzgar una comparaci ón
de texto como correcta o incorrecta, y ellos son:
a- Al abordar un tema se deben reunir todos los textos que hablan sobre el tema en
particular.
b- La interpretación que define a ese tema en cuestión, debe estar clara y en armonía
con todos los pasajes reunidos.
c- Quien define si una interpretación de esos textos es correcta o no es el peso de la
evidencia, sobre el tema en cuestión y esto se observa en los textos que sostienen o
apoyan la correcta interpretación no forzada de ellos.
Ahora ya tenemos un marco conceptual bastante claro en lo que respecta a cómo debemos
abordar el estudio de las Escrituras, respecto a cualquier tema de ella. Con esto en mente
podemos comenzar a analizar qué es lo que la Biblia dice respecto a su Autor.
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Capitulo II
Dios, Jesus y el Espíritu Santo: la
Creencia Actual de los ASD
Antes de comenzar este apasionante estudio respecto a Dios como el Autor de las Sagradas
Escrituras, me gustaría introducirlos en el concepto que la IASD tiene respecto a ese Dios que
es el que se revelo en la Biblia.
La creencia nº 2 de los ASD declara: “Hay un solo Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, una unidad
de tres personas coeternas. Dios es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, superior a todos y
omnipresente. Es infinito y escapa a la comprensión humana, aunque se lo puede conocer por
medio de su autorevelación. Es digno para siempre de reverencia, adoración y servicio por
parte de toda la creación.” (Manual de la Iglesia, pg. 8, ACES, 2005), la declaración es
categórica: existe un solo Dios, por lo tanto no puede haber más Dioses que este solo Dios;
este Dios es una “unidad de tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo”, por lo tanto estas tres
personas son entidades distintas una de la otra y separadas entre sí, mas unidas en propósito,
carácter y naturaleza (sobre este último ítem se suele citar un texto de EW donde ella dice
que estas tres personas están unidas en carácter, propósito y naturaleza, declaración que más
a delante analizaremos del Manuscrito 145 de 1901); y por último hacemos notar que esto
implica que ellas son co-eternas y co-iguales, lo que implica que ellas son autoexistentes, y no
dependen cada uno de la otra, pues son Dios cada una de ellas, es decir que la divinidad de
cada una de ellas es inherente a cada persona, por favor tenga presente esto porque todo esto
deberá ser sustentado por las Escrituras al momento de definir este concepto de “Dios triuno”.
El alcance de esto lo reflejan los autores del libro titulado “La Trinidad” en la página 84, donde
habla de la “unicidad de la Divinidad tripersonal”; declaración contundente que demuestra que
la Divinidad no es un ser personal, sino tripersonal.
Permítanme decirles que quien escribe estas líneas en su adolescencia había abrazado con
tanto celo esta doctrina que llegué a preparar un escrito para aquellos hermanos que estaban
en problemas en cuanto a fundamentar esto como una verdad bíblica. Quisiera hacer notar
que cuando se toca el tema de la Trinidad nadie ha dicho que es un asunto fácil… esto es
debido a que para tener una concepción clara del asunto no se puede dejar de recurrir a
términos no bíblicos, pues en esencia la doctrina está definida bajo éstos. Algunos de ellos
son: naturaleza divina, personas, esencia, el más recurrente, “misterio”, o en algunos casos se
escucha un equivalente: “la Biblia dice esto y no aclara nada más…”. Ahora paso a exponer el
por qué del concepto actual de Dios de la IASD.
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En primer lugar la declaración hace referencia a que hay un solo Dios, esto se sustenta en
textos como Isaías 43:10, 13; 44:2, 8,24; 45:6, 12,18 y Hechos 4:25-31; 17:24,31. Estos
versículos tienen una idea en común, declaran que existe un solo Dios y que no hay ni habrá
otro fuera de Él. Por lo tanto es claro que la Biblia no permite bajo ninguna circunstancia la
existencia de otro Dios, entonces no puede haber ninguna entidad en el Universo que sea un
dios mayor o menor que posea la cualidad divina tal como la posee el Dios Jehová, tal como lo
expresan los textos arriba mencionados. Ahora bien este Dios es una unidad de tres personas
coeternas. Esta cláusula explica cómo ese Dios es uno y una unidad compuesta. Aquí es
notable que existe una diferencia entre uno, en sentido matemático, ya que no es permitida
otra entidad divina aparte de Él, y es, a su vez, una unidad, es decir está compuesto por “otras
partes”, y estas “partes” son las personas divinas. Vale aclarar que me permito usar la
expresión “partes” sólo con fines didácticos ya que estrictamente no es permitido expresar a
las personas divinas como tales, pues con esto daría a entender que si una de las partes no
estaría presente este Dios no podría ser tal. Esto está directamente relacionado con la
“incompresibilidad infinita de la trinidad”. Para ver este pensamiento se puede consultar
cualquier manual de Teología, personalmente recomiendo “Teología Sistemática” de Berkhof.
1- “Dios es una unidad compuesta. La Biblia utiliza la palabra uno (hebreo ´echad) con
este sentido… (Génesis 2:24; Ezequiel 37:16,17)” (Steger, C.: Revista Adventista, pg. 8,
Marzo 2007, ACES).
2- “Lo llamativo acerca de esta palabra importante traducida como ‘uno’ es la palabra
hebrea original ‘ejad. ‘Significa ‘uno (entre otros)’, estando el énfasis sobre uno en
particular… La posibilidad de que allí estén otros está inherente en ‘ejad, pero ‘yajid
excluye esa posibilidad’ (Christensen, p. 69). Otra forma de explicar ‘ejad es que se
refiere a la unidad que resulta de una unidad de numerosas personas” (La Trinidad, pg.
36).
3- “La idea es reforzada con Génesis 2:24 ya que en él aparece la palabra ‘ejad: “Nos
ayuda a entender más completamente el sentido de ‘ejad el recordar que la Escritura
la empleó para describir una de las uniones humanas más profundas: ‘Dejará el
hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne’ (Gen.
2:24). Aquí la palabra ‘ejad describe la unión matrimonial entre dos seres
autoconcientes, amantes y relacionales” (La Trinidad, pg. 37).
Así por lo tanto cuando la Biblia usa esta palabra el sentido es de unidad compuesta, con ello
está saldado el problema de que cada Ser que es miembro de la Trinidad, es de naturaleza
divina inherente a sí mismo y por lo tanto cada Persona es Dios independiente una de la otra.
Esto significa en “términos prácticos” que una no depende de la otra para ser Dios y/o tener
cualidad Divina.
Entonces se podría definir a una Persona de la Trinidad como: “Ser que es racional, consiente
de su propia identidad, capaz de hacer elecciones y distinciones morales, construir relaciones
afectivas, y que puede comunicarse en formas que no sólo son concretas sino también
abstractas.” (La Trinidad, pg. 298).
Siguiendo este razonamiento surgirá un concepto nuevo, a saber, la “unidad plural”; digo
nuevo en sentido de que en ninguna parte de las Escrituras encontrara referencia al mismo, es
decir que los autores bíblicos desconocen este concepto, pues no hay registro que ninguno de
ellos haya tratado esto, y eso es un serio problema para los teólogos trinitarios.
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Entonces como esto no se encuentra explicito lo haremos figurar como implícito, para ello el
siguiente paso será entonces, encontrar en las Escrituras la base bíblica para esto, y
efectivamente esto se sostiene con el uso de la palabra hebrea ‘elohim. En esta palabra todos
los autores trinitarios (adventistas o no) sostienen el concepto de pluralidad de la Divinidad.
Notemos por favor las declaraciones oficiales:
Las declaraciones son categóricas por parte de los teólogos adventistas actuales: en ´elohim
hay referencia bíblica e inequívoca a la doctrina de la trinidad.
Con esto se concluye la base de la doctrina de la Trinidad: la Triunidad de Dios. Con respecto a
éste punto, notemos la siguiente declaración: “Aquí hacemos frente a uno de los misterios más
profundos acerca de Dios.” (La Trinidad, pg. 34) y efectivamente este es el misterio: si bien es
cierto que existe un solo Dios manifestado en Tres Personas, siendo cada Persona Dios y por lo
tanto co-eternas y co-iguales no podemos hablar de Tres Dioses, porque si así fuera
llegaríamos a un triteísmo el cual implica una división triple de Dios y niega su unidad en
esencia (La Trinidad, pg. 301) y por lo tanto este Dios es tripersonal ya que consiste y existe en
tres personas (Ibíd., pg.301). Así cada una de Ellas posee todos los atributos divinos. La
evidencia más fuerte, según entienden los teólogos actuales adventistas está en los textos
tales como Mateo 3:16,17 y [Link] “Probablemente las claves más fuertes para tal triunidad
divina ocurren en la famosa comisión evangélica que Jesús le dio a la iglesia en su formula
bautismal…” (La Trinidad, pg. 35).
Todo esto llevó a establecer las otras declaraciones acerca de Dios Padre, Dios el Hijo y Dios el
Espíritu Santo como siguen:
Creencia Fundamental nº 4: “Dios el Hijo: Dios el Hijo eterno se encarno en Jesucristo. Por
medio de El se crearon todas las cosas, se revelo el carácter de Dios, se llevó a cabo la
salvación de la humanidad y se juzga al mundo. Aunque es verdadero y eternamente Dios,
llego a ser verdaderamente hombre: Jesús, el Cristo…” (Ibíd.).
Creencia Fundamental nº 5: “Dios el Espíritu Santo: Dios el Espíritu eterno desempeño una
parte activa con el Padre y el Hijo en la creación, la encarnación y la redención…” (Ídem).
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1- La plena y eterna deidad de Cristo.
2- La personalidad y deidad plena del Espíritu Santo.
3- La unidad en naturaleza y carácter de las tres personas de la Trinidad.
Con respecto al tercer punto prácticamente hemos expuesto su fundamento en las líneas
anteriores, por lo cual nos tocaría analizar el punto uno “la plena y eterna deidad de Cristo”.
Los textos que apoyan esta idea y sus comentarios correspondientes por parte de los
trinitarios adventistas son:
1- Romanos [Link] “Aquí esta expresado con sencillez no solo de la deidad de Cristo, sino
también de su naturaleza como un Dios eterno y que existió siempre (cf. Isaías 9:6)”
(La Trinidad, pg. 42).
2- Colosenses [Link] “Sugerimos humildemente que éste uso de palabras, en el contexto
de los desafíos a los que hizo frente la Iglesia de Colosas, es realmente un testimonio
poderoso a la plena y eterna deidad de Dios el Hijo.” (Ibíd. pg. 43).
3- Filipenses 2:2-8: “Lo que Pablo está diciendo aquí es que uno igual al Padre estuvo
dispuesto a dejar a un lado el estatus y el privilegio de que eras suyo en el cielo… Para
resumir lo que el pasaje está diciendo realmente es que Jesucristo fue
verdaderamente igual a Dios y que por eso no tuvo que aferrarse o agarrarse a su
igualdad divina.” (Ibíd. pg. 45).
4- Hebreos 1:1-3: “…una de las mayores atracciones del judaísmo era su monoteísmo, el
cual se destacaba claramente contra el desenfrenado politeísmo pagano de aquellos
tiempos… Ahora bien, si los cristianos primitivos eran judíos religiosos, ‘prosélito s’
gentiles o ‘extranjeros residentes’, todos estos fervorosos creyentes en Cristo tenían
predilección por el monoteísmo judío. Muy naturalmente, si los apóstoles estuvieran
insistiendo en que aceptaran una nueva clase de politeísmo, habían sido combatidos
enérgicamente…Sin embargo lo que el autor de la epístola a los Hebreos procede
inmediatamente a hacer es abogar por la plena deidad de Cristo y el hecho de que él
fue el agente activo en la creación.” (Ibíd. pg. 47).
5- Hebreos [Link] “…el escritor ve a Melquisedec como un tipo de Cristo por una cantidad
de razones. Sin embargo, la única que nos interesa aquí tiene que ver con el hecho de
que… ese Melquisedec fue sin ‘padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio
de días, ni fin de vida’”. (Ibíd. pg. 49).
6- Isaías 43:10,11: el Jehová del AT nos dice que nunca hubo ningún Dios “formado” ni
antes ni después que él… La única explicación sensata para el significado de este texto,
si vamos a tomar con seriedad el claro testimonio de los escritores del NT de que Jesús
es Dios, es concluir que quien quiera sea el Señor, YHWH, o Jehová que habla en Isaías
43:10 y 11, su identidad debe incluir la de Jesús del NT que alegó ser en algún sentido
el Jehová del AT”. (Ibíd. pg. 53).
7- Juan [Link] Este texto es el que trata directamente a Jesús como Dios diferenciándolo de
Dios el Padre. Así existen tres interpretaciones posibles respecto a la expresión “el
Verbo era Dios” (gr. kaí theós én ho logos). Estas son: A- la opción indefinida: aceptada
por los Testigos de Jehová la cual aparece en la Traducción del Nuevo Mundo donde se
lee “el Verbo era un dios”. B- la opción definida: permite que el sustantivo “theós” sea
traducido como si tuviese al artículo definido “ho”, así la frase seria kaí ho theós én ho
logos, en español esto no presenta un problema ya que en nuestra gramática el
articulo definido aunque no esté presente se lo puede dar como entendido, un
ejemplo de ello sería: cuando alguien dice “estoy en casa de mamá” se entiende que
es equivalente a decir “estoy en la casa de mamá”. C- la opción cualitativa: theós
puede ser traducido en una forma más cualitativa. Si así es, este sustantivo actúa más
bien como un adjetivo y transmite la idea de que theós sería una cualidad más bien
21
que la esencia inherente al logos. Este punto esta tratado en el libro “La Trinidad” en
las pgs. 68-72, donde el autor termina con la siguiente declaración: “Juan es muy claro
al declarar que ‘Dios’ puede usarse como un predicado nominativo “cualitativo” para
describir a Jesús como el único que comparte la plena esencia de la naturaleza divina
con Dios el Padre”. Es claro entonces que este texto no dice en ningún momento que
el Verbo sea Hijo de Dios, sino más bien “y Dios era el Verbo”. Por lo cual estaríamos
interpretando el texto de acuerdo al punto “c”; y así llegamos a la conclusión de que
“esto nos indica que Jesús es la segunda persona de la Trinidad”.
Personalmente comparto la postura “c” de la última declaración, y quiero dejar claro que no
creo que esto me esté diciendo que este Logos sea Dios porque es la segunda persona de la
trinidad, eso sería forzar la información del texto. Repito, creo que el texto dice claramente
que Jesús es Dios, porque es un ser Divino, al igual que su Padre. Es por eso que ese Logos
estaba con Dios y él era Dios. Ahora bien esto es divinidad plena de Jesús y no dentro de un
marco trinitario, sino más bien, dentro de la ideología y mentalidad de un hebreo llamado Juan
que fue uno de sus discípulos, que creía en lo mismo que todos los hebreos creían sobre un
Dios y Padre de todos y en un Señor, el Mesías divino, como lo es el Padre. Si está sorprendido
por lo que escribo, más adelante expondré sobre esto y veremos que “Divinidad de Cristo, el
Hijo de Dios” no es lo mismo que “Divinidad de Cristo, la segunda persona de la trinidad”.
Hasta aquí solo he expuesto algunos de los textos más fuertes para sostener la plena y eterna
deidad de Jesús, dentro del paradigma trinitario; quedan aún por tocar aquellos donde hay
una discusión directa, ya que son interpretados para sustentar la existencia de Dios el Hijo
como la segunda persona de la Trinidad.
1- Mateo 12:31,32: “… es claro que la blasfemia es sólo contra Dios…la blasfemia es una
especie de insulto intensamente personal… sólo Dios puede ser blasfemado, y por eso
es fácil concluir que el Espíritu es un Dios personal y no alguna fuerza impersonal.”
(Ibíd. pg. 74).
2- 1ª Corintios [Link] “… el NT… describe al Espíritu de Dios como teniendo una
“voluntad”, o la capacidad para hacer elecciones. Esto es completamente evidente en
la discusión de Pablo acerca de los dones espirituales… el Espíritu lo hace mediante el
ejercicio de una voluntad que tiene conocimiento de sí mismo… La capacidad para
desear es uno de los rasgos más profundos de los seres personales.”(Ibíd. pg. 75).
3- Romanos 8:14-16,26: “Todo fenómeno de ‘intercesión’ entraña una intervención
voluntaria y activa entre dos seres personales. Además de eso ‘los gemidos’ que n o
pueden ‘pronunciarse’ indican un elemento emocional en la intercesión del Espíritu
que también es típico de seres personales…” (Ibíd. pg. 76).
4- 1ª Corintios 2:10,11: “Pablo concluye notando apropiadamente que lo que hemos
recibido del Espíritu no ‘es el espíritu del mundo’ (hombre, la criatura), sino ‘el Espíritu
que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido’ (v.12). Si usted
quiere realmente conocer las cosas de Dios, debe conectarse con un Dios personal (el
Espíritu), quien es el único que puede descubrir las ‘cosas’ de Dios.” (Ibíd. pg. 77).
5- 2ª Corintios [Link] “Cuando el ‘Espíritu Santo’ se coloca en la misma expresión y al
mismo nivel que las otras personas… la expresión coordinada da a entender
fuertemente que el Espíritu Santo también es una persona” (Ibíd. pg. 82).
6- Juan 14-16: Así como Juan 1:1 es la evidencia más fuerte respecto a la deidad plena y
eterna de Jesús, estos capítulos lo son para la personalidad y divinidad del Espíritu
Santo. Donde primeramente, a pesar de que la palabra griega pnéuma, para referirse a
Espíritu es neutra, el pronombre personal ekéinos está en género masculino, entonces
si hablamos de ekéinos pnéuma estamos hablando de una persona y así es
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consecuente que aparezcan ligados a él una serie de atributos personales (enseña,
decide, gime, se constriñe, manda, redarguye, etc.). Vale destacar una acotación:
cuando Jesús dijo que enviaría “otro consolador” (gr. allos parákletos) este sería otro
igual a Cristo en naturaleza, carácter, y propósito; pues esa expresión difiere de
héteros parákletos la cual sería la correspondiente si es que el Consolador que
prometió Cristo seria “algo” diferente a Él. O como lo expresa un adventista trinitario,
el elemento para que esta personalidad sea tal es la que está registrada en el texto de
Juan 16: 13, cuando hablando del Espíritu, Jesús dijo que “hablará todo cuanto oiga”
(Iñigo, R.; 2010). Entonces, si tiene la capacidad de oír, significa que es una entidad
distinta al Padre y al Hijo pues escucha cosas que ellos expresan. Sólo una persona
tiene la capacidad de oír y entender lo que otras dicen.
Hasta aquí lo expuesto lleva a una conclusión, según lo entienden los teólogos actuales de la
IASD:
23
Esta exposición no estaría completa sin las consideraciones y aportes que hizo la Sra. Ellen
White sobre el tema. Básicamente las declaraciones de la Hna. White que llevaron a produci r
el cambio de pensamiento y de doctrina respecto a Dios, según lo entienden los teólogos
adventistas son:
Respecto a la Deidad de Cristo: “¡La Palabra eterna consintió en hacerse carne! ¡Dios se hizo
hombre!” (R&H, 5 de julio de 1887). “Cristo era esencialmente Dios y en el sentido más
elevado” (R&H, 5 de abril de 1906). “El redentor del mundo era igual a Dios. Su autoridad era
como la autoridad de Dios…” (R&H, 7 de enero de 1890). “Sólo Jesús podía darle singularidad a
Dios, porque era igual a Dios. Sólo Él podía ser mediador entre Dios y el hombre; porque
poseía divinidad y humanidad…” (R&H, 3 de abril de 1894).
Respecto a la personalidad y deidad del Espíritu Santo: "El Espíritu Santo es el Consolador, en
el nombre de Cristo. El personifica a Cristo, sin embargo es una personalidad diferente" ( MR
20, 324 - Ms 93, 1893). “El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo
es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad,… Son tres las personas vivientes del trío
celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son
bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe viviente, y esos poderes cooperaran con los
súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo” ( El
Evangelismo, pg. 446). “El príncipe del poder del mal puede ser mantenido en jaque
únicamente por el poder de Dios en la tercera persona de la Divinidad, el Espíritu Santo” ( El
Evangelismo, pg. 448). “El Espíritu Santo es una persona porque testifica a nuestros espíritus
de que somos hijos de Dios” (El Evangelismo, pg. 447).
Respecto a la unidad de los tres en la Deidad: “La Divinidad se conmovió de piedad por la raza
humana, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se entregaron a sí mismos a la obra de llevar a
cabo el plan de redención.” (Consejos Sobre Salud, pg. 219).
El contexto histórico que rodeó a estas declaraciones fue a partir de la publicación del
“Deseado de Todas las Gentes”. Notemos la información registrada en la Revista Adventista de
noviembre de 2005, pg. 8, cuyo autor es el Lic. Marcos Blanco: “La publicación del l ibro ‘El
Deseado de Todas las Gentes’ fue el punto de quiebre que marcó un cambio de paradigma en
la comprensión de la Deidad dentro de nuestra iglesia… A partir de que Elena escribiera estas
declaraciones, hubo un cambio de parecer en cuanto a la Trinidad, aceptando que existen tres
personas divinas que coexisten eternamente como un solo Dios… El proceso de madurez
teológica con respecto a la divinidad de Cristo y la Trinidad, que había comenzado en 1888,
empieza a mostrar sus frutos a fines de la década de 1890.” (Revista Adventista, marzo de
2007, pg. 27). Así fueron publicados una serie de artículos que apoyaban esta postura trinitaria
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nueva dentro de la IASD. Algunos son: “El Espíritu Santo Una Persona” ( R&H, 17 de mayo
1898), “Personalidades Estrechamente Unidas” (R&H, 3 de abril de 1900), entre otros.
Es claro que este proceso no fue dado sólo por la Sra. White sino también fue acompañado,
apoyado y promovido por otros prolíferos escritores adventistas. Esto fue a partir de las
predicaciones que se dieron en el Congreso de Minneapolis donde algunos líderes de la
dirigencia rechazaron el mensaje de Justificación por la Fe dados por los Prs. Jones y
Waggoner. Notemos: “En 1892 la Asociación Publicadora Pacific Press, imprimió un panfleto
titulado “La Doctrina Bíblica de la Trinidad”, de Samuel Spear. En esa casa publicadora
trabajaban A.T. Jones y E.J. Waggoner, impulsores del énfasis en la justificación y creyentes en
la Trinidad.” (Revista Adventista, noviembre de 2005, pg. 8).
La evidencia es abrumadora en cuanto a lo que he expuesto tanto de los textos bíblicos como
los testimonios de la Sra. White y los datos históricos de fuentes oficiales de la IASD. Con esto
parecería que el desarrollo de la doctrina de la Trinidad así, fue guiada por la Mensajera del
Señor y los hermanos así lo aceptaron… Pero permítanme hermanos hacer unas cuantas
observaciones en lo expuesto.
25
Capitulo III: UNA INTROCUCCION AL
PROBLEMA Y A LA EVIDENCIA
HISTORICA DE LA IASD.
En 1894 la Sra. White dijo que antes que se desarrolle “la última fase de la apostasía habrá
confusión en la fe. No habrá ideas claras y definidas respecto al misterio de Dios. Una verdad
tras otra será corrompida” (Sing of the Times, 28 de mayo de 1894; Maranatha, pg. 190). En
1907 agregó: “¿Qué es lo que viene pronto sobre nosotros? Llegan espíritus seductores. Si Dios
ha hablado por mi alguna vez, antes de mucho oiréis acerca de una ci encia maravillosa, una
ciencia del diablo. Su propósito es de hacer de poca monta a Dios y a Jesucristo a quien Él ha
enviado (Carta 48, 1907; Mensajes Selectos, T3, pg. 466). “Se hará todo esfuerzo concebible
para arrojar dudas sobre las posiciones que hemos sostenido durante más de medio siglo”
(Carta 410, 1907; Ibíd., pg. 466).
Para aquellos adventistas que nunca han oído sobre la historia de la Iglesia Remanente y para
aquellos que han hecho de su discipulado una “afiliación devota” al adventismo como tal y han
perdido de vista al Señor del universo, confieso que este trabajo no será para nada de su
agrado. Más quiera Dios que me equivoque.
Por favor tome nota de las fechas y sucesos que a continuación voy a detallar:
-1903: el Dr. Kellogg llega a conclusiones pro-trinitarias después de la publicación del libro
“The Living Temple” (“El Templo Viviente”, en castellano), diciendo: “… ¿Es el Espíritu Santo
una persona?” (Carta a G.I. Butter, 28 de octubre de 1903).
-1913: en la Adventits Review & Sabbat Herald del 9 de octubre de ese año el Pr. F.M. Wilcox
en su columna editorial establece como creencia de los asd la creencia en una “divina
Trinidad”. Este autor es el que introduce el término “espíritu de profecía” para referirse a los
testimonios de la Sra. White.
-1919: en la Conferencia Bíblica de ese año se produce por primera vez, luego de la muerte de
la Sra. White, el primer fuerte debate sobre la Trinidad, ya que un grupo de delegados
presentes en el mismo promovían dichas ideas respecto a los textos bíblicos y de los
testimonios que hablan sobre la divinidad de Cristo y la naturaleza y personalidad del Espíritu
Santo. Al final del mismo el presidente A. Daniels dijo que no se tomaría un voto a favor de la
Trinidad (Informe Taquigráfico de la Conferencia Bíblica y el Concilio de Maestros de Biblia de
1919, [Link]).
-1928: el Pr. LeRoy E. Froom adopta la postura trinitaria en su libro “La Venida del Consolador”
y se promueve esto entre los pastores y delegados en los congresos.
26
-1931: por primera vez aparece en el Anuario Adventista la creencia en la Trinidad como
creencia oficial de la IASD mundial, formulada por cuatro personas, entre ellas el Pr. LeRoy E.
Froom y F.M. Wilcox.
-1932 y 1933: se incorpora por primera vez la creencia en la Trinidad en los Manuales de
Iglesia y en los posteriores Anuarios de la Iglesia.
-1938: las congregaciones adventistas en Europa son “no trinitarias” mientras que los
seminarios adventistas son de instrucción trinitaria (Thomas McElwain, Seminario Adventista
Du Salève; Francia).
-1941: se cambia el voto bautismal incorporando dicha creencia como requisito de aceptación
para los nuevos miembros adventistas.
-1945: se eliminan todas las declaraciones no trinitarias de los tomos de las profecías de Daniel
y Apocalipsis de U. Smith.
-1946: se publica “El Evangelismo”, un libro que contiene una compilación de las
“declaraciones trinitarias” de la Sra. White.
-1955: como resultado de la Conferencia Evangélica celebrada entre líderes adventistas siendo
LeRoy E. Froom el principal representante, entre otros; y los evangélicos Walter Martin y
Donald Grey Barnhouse, se consolida el ingreso del dogma trinitario a las filas del adventismo
ya que hasta ese entonces las “declaraciones trinitarias” no habían anulado las
DECLARACIONES NO TRINITARIAS DE ELLEN G. WHITE, a tal punto que el Sr. Martin había
denunciado que la IASD no podría ser considerada una “iglesia cristiana” debido a que sostenía
dichas declaraciones tanto por parte de la Sra. White como por sus pri ncipales escritores entre
ellos Urías Smith (considerado un semiarriano).
-1957: como resultado de las reuniones con estos evangélicos se publica el libro “Seventh-day
Adventists Answer Questions on Doctrine” (conocido en castellano como “Cuestiones de
Doctrinas”) donde los líderes adventistas pasan a defender entre otros puntos la divinidad
plena y eterna de Cristo y la divinidad y personalidad plena y eterna del Espíritu Santo, la
Trinidad y la Naturaleza Humana No Caída (pre-lapsaria) de Cristo.
-1993-1994: se admite en las publicaciones adventistas que si los fundadores del adventismo
debieran suscribirse a las filas de la iglesia no podrían hacerlo por sus fuertes convicciones
antitrinitarias, los que afirman esto son W. Johnsson y G. Knight. (Adventist Reviw, 6 de enero
de 1994; Ministry Magazine, octubre de 1993 pg. 11; respectivamente).
-2000: dialogo ecuménico activo hasta el presente, con la ICAR basado en el “credo universal”,
cuyo fundamento es la doctrina de la Trinidad
([Link]/news/data/2002//06/1028041820/[Link]).
27
-2002: se edita “The Trinity”, de Whidden, Moon y Reeve. Este libro es el documento más
reciente sobre la postura actual de la IASD respecto a la doctrina de la trinidad. Editado por
R&H Publ. Assn. EUA.
-2006: todo un folleto de escuela sabática es dedicado al tema: Dios Espíritu Santo,
presentándolo como una persona separada y distinta del Padre y de su Hijo Jesucristo.
-2007: se edita en castellano “La Trinidad” de los autores de “The Trinity” antes mencionados.
Vale destacar que luego de la publicación en ingles de este libro, como repuesta a las
publicaciones no trinitarias adventistas que circulaban en EUA, la publicación llego a Brasil,
pues allí se gestaron los primeros grupos de adventistas no trinitarios en Sudamérica; y por
supuesto la respuesta, tanto en portugués como en español fue para hacer frente a las
envestidas de los grupos no trinitarios de la región interamericana y sudamericana.
- 2011: En Foz de Iguazú (sur de Brasil) se realizó el mayor encuentro para pastores de
Sudamérica sobre la Trinidad, teniendo la presencia de sus máximos líderes a nivel Asoc.
General (Ted Wilson, Ángel M. Rodríguez, Mark Finley, George Knight) en procura de traer
unidad sobre doctrina y disciplina eclesiástica. ([Link]
Invito a todos aquellos que no están al tanto de estos hechos a corroborarlos directamente de
los sitios y publicaciones oficiales de la IASD como este servidor lo ha hecho. Creo que la mejor
manera de contrastar esto con la realidad es que cada persona que lea este trabajo así lo haga
y verá que llegará a la misma conclusión que ya muchos, en el mundo, han llegado y por lo cual
esas voces se han levantado.
Desde que surgió el Cristianismo la fe en Dios y su Hijo ha sido el centro del evangelio. Esto
implica que los cristianos del primer siglo tenían un conjunto de creencias que los
caracterizaban del resto de los judíos, pero sostenían otras que los ponían en un origen
común; pues si hay algo que no podemos negar, ya que es un hecho histórico, es que ese
cristianismo tuvo sus raíces en la religión judía.
Cristo era un judío y sus apóstoles también lo fueron, entonces si nos preguntamos cuál es el
concepto que ellos tenían respecto a Dios y el Mesías, la respuesta es simple: el Dios de los
israelitas era el mismo Dios en quien creían los cristianos; y el Mesías era el “Ungido de
Jehová” predicho por los profetas. Este hecho esta registrado en las Escrituras, pues en una
ocasión un escriba le pregunto a Jesús “cuál mandamiento es el más importante de todos” y
Jesús le dijo: “El más importante de todos es: Escucha Israel el Señor nuestro Dios es un solo
Señor…”; y continuando con la conversación el escriba le refirió “bien Maestro con verdad has
dicho que hay un solo Dios y que no hay otro sino El” (véase Marcos 12:28-34). Este hecho,
28
que de por cierto no es para nada menor en el ministerio de Jesús, tiene un significado muy
importante a la hora de fundamentar cuál era la postura de Cristo y sus discípulos respecto a
las creencias sostenidas por ellos, pues es evidente que ellos estaban de acuerdo al menos en
la creencia de que existe un solo Dios y no hay más que Él.
Si notamos bien, Jesús fundamenta su respuesta en el texto de Deuteronomio 6:4 el cual dice:
“Escucha Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. Con el sólo hecho de indagar sobre como
entendían los hebreos este pasaje nos podemos remitir a todo el Antiguo Testamento (en
adelante AT), y veríamos que este concepto de un solo Dios es lo que hizo a Israel un pueblo
singular que se diferenciaba de todas las naciones restantes de la tierra. En este punto todos
los autores están de acuerdo sobre esta idea, no así cuando entra en juego los postulados de la
doctrina de la trinidad, la cual establecería que ese Dios de los judíos y ese Dios de los
cristianos no es en realidad tal cual se lo describe en el AT; sino más bien cómo se lo entendió
a partir de lo expuesto en el Nuevo Testamento (en adelante NT). Con esto estamos diciendo
entonces que los judíos tendrían un concepto errado respecto a quien y como es ese Dios…
pero tal argumento no es compatible con lo registrado en el evangelio de Marcos tal cual lo
hemos mencionado anteriormente.
Todos los autores concuerdan que después de la muerte de Jesús y de la dispersión del
evangelio en toda Asia y Europa surgieron ciertos interrogantes en cuanto a la naturaleza de
Dios y de su Hijo. Precisamente las discusiones sostenidas respecto a la naturaleza de Cristo
generaron una serie de problemas los cuales fueron resueltos con la aceptación de la plena
Deidad del Hijo como co-eterno con el Padre y por lo cual este Hijo solo sería un Hijo funcional
y no real del Padre, surgiendo así una terminología nueva para caracterizar a Jesús, esto es “la
persona divina del Hijo” y más adelante llevándola a la expresión “segunda persona de la
Trinidad”. Este punto se terminó de afianzar en el Concilio de Nicea en el año 325 d.C.
Posteriormente en el Concilio de Constantinopla se estableció la plena deidad del Espíritu
Santo, acuñando el término “tercera persona de la Trinidad”, e n el año 381 d.C. Lo más
llamativo de todo esto es que ninguna de tales expresiones son bíblicas, es decir no se las
encuentra en las Escrituras. Lo que sí es bíblico estrictamente es “Dios”, “Jehová”, “Espíritu de
Jehová”, “Santo Espíritu”, “el Espíritu de Dios”, “Ángel de Jehová”, “Dios Padre”, “el Padre”, “el
Hijo”, “Hijo de Dios”, “Mesías”, “Cristo”, “Espíritu Santo”, “Espíritu de Dios”, “Espíritu de
Cristo” y aun declaraciones tales como “el Padre y Yo una sola cosa somos” o “Yo y el Padre
uno somos”, pero nunca encontramos la declaración “el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son
uno” o la expresión “Dios Padre, Dios Hijo y Dios el Espíritu Santo son un solo Dios”.
Ahora bien cuando se organizó la IASD ésta se caracterizó por ajustarse estrictamente a lo que
las Escrituras dicen y es así como los pioneros rechazaron todo aquello que tenía raíces en las
creencias de la ICAR y aun en las Iglesias Protestantes, pues entendían que el Catolicismo
Romano era “Babilonia, la Madre de todas las Rameras de la tierra” y vale destacar que estas
“Rameras” son todas las Iglesias Protestantes que han acuñado para si las creencias del
Catolicismo Romano. Notemos lo expuesto por Jaime White (esposo de Ellen White) en la
Review and Herald (R&H) del 7 de febrero de 1857: “La mayor falta de reforma fue que los
reformadores pararon de reformar. Ellos debieron avanzar y no haber dejado el menor vestigio
del papado atrás, como la inmortalidad del alma, el bautismo por aspersión, la Trinidad y la
observancia del Domingo; y las Iglesias ahora estarían libres de errores Escriturísticos”. Note
que esto lo dijo tres años después de haber publicado en la misma revista el 12 de septiembre
de 1854, lo siguiente: “Como errores fundamentales, podemos clasificar junto al falso sábado,
otros errores que los protestantes han arrastrado de la Iglesia Católica, tales como la aspersión
para el bautismo, la Trinidad, la conciencia de los muertos y la vida eterna de tormento. La
mayoría ha sostenido estos errores fundamentales, sin duda lo han hecho en forma ignorante,
29
pero ¿puede suponerse que la Iglesia de Cristo seguirá adelante con estos errores hasta que
las escenas del juicio irrumpan sobre el mundo? No lo creemos”.
Estas son algunas de las declaraciones que aparecieron a lo largo de las pu blicaciones
adventistas durante más de 50 años… Estrictamente hablando la primera declaración acerca
de la trinidad como creencia de los asd apareció en la R&H el 9 de octubre de 1913 bajo la
autoría de F.M. Wilcox, diciendo: “…los adventistas del séptimo día creen: 1- En la divina
Trinidad: esta trinidad consiste en el Padre Eterno, un ser personal, espiritual, benigno,
omnipotente, infinito en poder….; en el Señor Jesucristo, el Hijo del Padre eterno….; en el
Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad…”. Aquí es importante notar que aun en esta
declaración acerca de la Trinidad es totalmente diferente a la actual creencia nº 2 de la IASD
actual, basta con comparar esta cita con lo que está publicado en los libros denominacionales
que tratan sobre el asunto.
Sobre esta hecho retomaremos más adelante, por ahora como para que el lector tenga más o
menos un panorama de la situación, voy a avanzar sobre otros puntos que están ligados a este
tópico. Quisiera sólo hacer notar que para esta fecha la Sra. White estaba viva, y en las
declaraciones de los anuarios de la Iglesia tal punto doctrinal no aparece como tal, y aun los
ministros, profesores de Biblia y administradores, entre ellos sus hijos Edson y William White
sostenían una creencia no trinitaria. Una situación bastante singular… ¿verdad?
Una vez que se produjo el deceso de la Sra. White en 1915, sólo habían quedado aquellos
ministros que habían tenido contacto con los fundadores de la IASD y por supuesto con la
Mensajera del Señor. La primera crisis surgió en la Conferencia Bíblica del 1919, la cual fue
precedida por A. Daniells. La agenda a desarrollar en ella era: “la persona de Cristo, la obra
mediadora de Cristo, la naturaleza y obra del Espíritu Santo, los dos pactos, principios de
interpretación profética, la cuestión del oriente, el poder de la bestia en Apocalipsis, los 1260
días, los Estados Unidos en la profecía, las siete trompetas y Mateo 24” ( Mensajera del Señor,
pg.442, nota nº 12). Ahora bien, digo “crisis” porque se produjo un fuerte debate re specto a la
Trinidad: “Es de sumo interés que la sugerencia del presidente (que eventualmente se acató)
fue hecha después de una discusión fogosa respecto a temas tales como la cuestión del oriente
y la controversia sobre el arrianismo y la trinidad.” (Mensajera del Señor, pg. 434). Es evidente
que al estar en la agenda temas como la persona de Cristo y la naturaleza y obra del Espíritu
Santo, surgiría sí o sí esta crisis, ya que para ese entonces algunos de nuestros pastores
estaban sosteniendo un marco teológico ajeno al de los pioneros. Uno de ellos fue W.W.
Prescott, el cual había presentado una serie de estudios titulado “La Persona de Cristo”
promoviendo conceptos trinitarios entre los delegados de la Conferencia, esto es lo que desató
el debate en cuanto a la divinidad de Jesús pues para sorpresa nuestra los asd sí creían en la
Divinidad de Cristo pero dentro del marco no trinitario pues ese era “el punto medio” entre las
dos corrientes predominantes de ese momento: el Unitarismo, por un lado y el Trin itarismo
por el otro. Esto está fundamentado en un artículo que ya había sido publicado en la R&H el 10
de noviembre de 1863 bajo la autoría de J.H. Waggoner (padre de E.J. Waggoner autor del
libro “Cristo y su Justicia”), diciendo lo siguiente: “Las Escrituras enseñan abundantemente
acerca de la preexistencia de Cristo y su divinidad, pero se encuentran enteramente
silenciadas con respecto a una trinidad.” Es evidente que el entendimiento de nuestros
pioneros era totalmente radical a las ideas predominantes tanto de los protestantes como de
los unitarios radicales, los cuales niegan la preexistencia de Jesús en los cielos antes de su
encarnación en la tierra. Y lo más sorprendente de esto es que para 1863 la Mensajera del
Señor nunca sancionó esta postura referida por el Hno. Waggoner.
Más aun en cuanto a lo que se refiere al Espíritu de Dios en Sings of the Times ( Señales de los
Tiempos, en español) en 1911 M.C. Wilcox ( no confundir con F.M. Wilcox) quien estaba a
cargo de la sección de preguntas y respuesta de los lectores de esta revista, ya que la misma
30
era de carácter misionera, contestó respecto al Espíritu Santo: “El Espíritu Santo es la poderosa
energía de la Deidad, la Vida y el Poder de Dios fluyendo de El a todas partes del universo,
estableciendo así un contacto vivo entre Su trono y toda la creación. Como lo expresa otro: ‘El
Espíritu Santo es el aliento de la vida espiritual en el alma. Impartir el Espíritu, es impartir la
vida de Cristo. Hace que Cristo se halle presente en todas partes… el Es píritu Santo lleva
consigo toda la potencia de Cristo al hacerlo presente con su poder en todas partes,
revelándolo a quienes permanecen en armonía con Su Ley’. Así el Espíritu es personificado en
Cristo y Dios pero nunca revelado como una persona separada. Nunca se nos instruye que
debemos orar al Espíritu, sino a Dios pidiendo el Espíritu. En las Escrituras no encontramos
oración al Espíritu, sino pidiendo el Espíritu”. Notemos que una de las ideas planteadas en esta
cita es que “impartir el Espíritu es impartir la vida de Cristo”… este pensamiento pertenece a
pluma de la Sra. Ellen White pues ella dijo: “Cristo le da el aliento de Su propio Espíritu, la vida
de Su propia Vida” (El Deseado de Todas las Gentes, pg.827, en portugués) pero por favor note
que esta expresión esta sacada directamente del mismo libro (edición en castellano) en las
paginas 744-746. Y de más, es de notar, que esto demuestra que los mismos pioneros estaban
en armonía con la Mensajera del Señor.
Hasta aquí sé que el lector ya estaría en una crisis de nervios con lo que está leyendo porque
es evidente que nuestros primeros hermanos en la fe tenían, insisto, otro concepto de Dios, su
Hijo y su Espíritu.
El aporte de la cita anterior más importante es que muestra lo que los asd tenían f irmemente
incorporado en ellos: la única regla de fe y practica es la Biblia y la Biblia sola, esto está
demostrado en cómo termina el párrafo expuesto: “En las Escrituras no encontramos…” y
estimado hermano si en la Biblia no se encuentra no podemos aceptar conceptos extrabiblicos
para sostenerlos luego como la verdad que Dios revela en Su Palabra porque esto no sería más
que una absoluta mentira.
La Sra. White dice: “Los que tienen una oportunidad de oír la verdad, y sin embargo, no se
esfuerzan por oírla ni comprenderla, pensando que si no oyen no serán responsables, serán
considerados culpables ante Dios lo mismo como si lo hubieran oído y rechazado. No habrá
excusa para los que elijan cambiar el error cuando podrían haber entendido lo que es la
verdad” (Comentario Bíblico Adventista, vol. 7-A, pg. 262, columna derecha párrafo 3).
Los teólogos actuales de la IASD frente a este punto brindan una explicación que para mí es
más una justificación del por qué del cambio respecto al concepto de Dios que ha variado tan
31
drásticamente poniéndonos de esta forma en armonía plena con la ICAR y las Iglesias
Protestantes en cuanto a esta creencia, pues así sostenemos una misma doctrina que ellas, la
Santísima Trinidad.
La base para no objetar este cambio seria que los asd avanzaron en un entendimiento más
profundo de Dios llegando a la conclusión de que Dios es una unidad compuesta de tres
personas co-eternas y co-iguales: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esto es posible ya que se
sostiene un concepto de verdad bíblica que implica una revelación progresiva. Esto se define
como: “Cada nueva revelación interpreta y amplifica la revelación previa, pero de ninguna
manera la contradice” (Recibiendo la Palabra, pg. 416).
Es aquí donde se plantea el problema ya que si comparamos las declaraciones de creencias
fundamentales, por ejemplo la de 1907 y la de 1984 veremos que la creencia nueva entra en
plena contradicción con las anteriores, veamos:
La de 1907 declara: “1- Hay un solo Dios, un ser personal, espiritual, Creador de todas las
cosas, omnipotente, omnisapiente y eterno, infinito en sabiduría, santidad, justicia, bondad,
verdad, misericordia, inmutable y omnipresente por medio de su representante el Espíritu
Santo (Sal.139:7). 2- De que hay un Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, por quien El creo
todas las cosas y por quien existen, que tomó sobre si la simiente de la naturaleza de Abrahán
para la redención de nuestra raza caída….”
La de 1984 declara: “2- La Trinidad: Hay un solo Dios que es una unidad de tres personas co-
eternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este Dios uno y trino es inmortal, todopoderoso,
omnisapiente, superior a todos y omnipresente…3- El Padre: Dios el eterno Padre es el
creador… las cualidades del Padre se manifiestan también en el Hijo y el Espíritu Santo… 4- El
Hijo: Dios el Hijo Eterno es uno con el Padre… Aunque verdaderamente Dios llego a ser
verdaderamente hombre, Jesús el Cristo… 5- El Espíritu Santo: Dios el Espíritu Santo…la tercera
persona de la trinidad.”
La incorporación del termino trinidad el cual implica la concepción de un Dios triuno y por lo
cual ya no puede ser un Ser personal, ya que este Dios estaría formado por Tres Personas
divinas, y por lo tanto la lógica consecuencia de ello sería “un Dios tri-personal”.
La expresión “Dios el Hijo” ajena tanto a las Escrituras como a los testimonios, pues no hay
igualdad entre la expresión Hijo de Dios y Dios el Hijo ya que la primera tiene que ver con una
filiación funcional y no real y la segunda seria el hecho real de la relación que tiene Jesús con el
Padre y el Espíritu Santo, según se deben asumir las consecuencias lógicas del concepto
trinitario.
32
Y por último si avanzamos en decir que la Sra. White fue la que introdujo tales conceptos
respecto a la Deidad entonces debemos aceptar ambigüedad en los testimonios y por lo tanto
revelaciones ambiguas lo que echaría por tierra la coherencia y cohesión de los escritos de la
Mensajera del Señor.
Frente a tal situación cómo se explicarían entonces los textos tanto bíblicos como de los
testimonios que contienen las siguientes declaraciones:
Estas son algunas de las declaraciones, tanto bíblicas como de los testimonios, las cuales
demandan retomar el estudio cuidadoso de las Escrituras tal como lo mandó Jesús: “Y
comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, se puso a explicarle s en todas
las Escrituras lo que de Él decían” (Lucas 24:27).
33
Capitulo IV: LO QUE LAS
ESCRITURAS DICEN RESPECTO A
DIOS.
Las Escrituras presentan al Creador como Dios. Esto es evidente desde el momento en que la
Biblia relata la creación de la Tierra y la Vida sobre ella (Génesis capítulos 1 y 2).
Cuando este Dios llamó a Abraham le prometió que establecería su pacto con él y su
descendencia y le entregaría la tierra de Canaan en “heredad perpetua” y “El sería su Dios”
(Génesis 17:1-7).
Así el pueblo de Israel tubo fe en este Dios y ello se hizo evidente cuando Jehová llamo a
Moisés para liberar a este pueblo del yugo egipcio.
En el momento en que Moisés fue llamado por Dios, Él se presentó de esta manera: “Yo Soy el
que Soy”, “Jehová, el Dios de vuestros padres” (Éxodo 3:14,15) y luego Moisés declaró que
este Dios era el Dios de los hebreos (véase Éxodo 3:18; 6:6,7). Cuando Dios los liberó del
cautiverio egipcio el mismo pueblo llegó a exclamar que “no hay otro [Dios] fuera de Él”
(Éxodo 15:2, 3, 11). Esta es la fe que guió al pueblo de Israel hasta el día de hoy. (Ver
Deuteronomio 6:4, 5; Mateo 12:29; Juan 17:3; Deuteronomio 4:20, 35, 39; Isaías 44:6, 8, 24;
45:5,12, 14, 18, 21,22; Joel 2:27).
Notemos que este Dios se presenta con un nombre: “Yo Soy El que Soy”, esta expresión es el
equivalente a “YHWH”, estas cuatro consonantes son conocidas como el “tetragrámaton”. El
significado que dicha expresión tiene en el idioma hebreo es de “AUTOEXISTENCIA”. La
autoexistencia de Dios es su singularidad respecto al resto de los dioses paganos pues cuando
Moisés preguntó sobre quién diría él que es Dios al pueblo hebreo, éste lo presento así.
Cuando se produjo la entrega de los “Diez Mandamientos” luego de dejar en claro que no
tendrían dioses ajenos delante de Él, que no erigirían imágenes de ninguna cosa que esté en
los cielos, en la tierra y en las aguas y que no les RENDIRIAN CULTO o ADORACION, Él
fundamenta el por qué de estos estatutos: “… porque yo soy Jehová tu Dios” (Éxodo 20:3-6).
Hermanos las Escrituras son claras y esto no es de menor importancia para el tema que
tocamos, si hay un pueblo que sostiene la Biblia en su totalidad como nadie, es la IASD, por lo
cual debe ser coherente con esto. Lo que acabamos de ver es un hecho histórico, real; no
forma parte de una simple historia bíblica para contarles a los niños de nuestras
congregaciones, ¡es el registro fidedigno de los hechos de Dios en la historia humana!
Cuando Israel recibió por segunda vez las Tablas del Pacto Eterno Moisés mandó al Pueblo
diciendo “Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te valla bien en la tierra
que fluye leche y miel, y os multipliquéis como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres” y a
continuación pronunció el Gran Mandamiento “Oye Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno
es. Y amaras a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Y estas palabras que te mando hoy estarán en tu corazón y las repetirás a tus hijos…”. Es la
misma declaración que Jesús ratifico como tal al escriba, en su ministerio, cuando este le dijo
“¿Maestro cuál mandamiento es el más importante de todos?” y Jesús respondió sin durar lo
que está escrito en Deuteronomio capítulo 6 (véase Marcos 12:28-34). “El credo fundamental
34
del Judaísmo de que Dios es un solo Señor estaba fuertemente inculcado en el pueblo por
Moisés. Subsecuentemente algunos israelitas se volvieron atrás, a creer en los dioses de sus
vecinos paganos… La historia registrada en los cinco primeros libros de la antigua literatura
Judía describe a una nación divinamente escogida… Creer en un Dios unipersonal confirió a
Israel una visión del mundo que los separo de las otras filosofías, religiones, culturas y
naciones.” (La Doctrina de la Trinidad, pgs. 20, 21).
Cuando estaban por entrar en la tierra de Canaan, Dios dijo a Moisés: “He aquí tú vas a dormir
con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos en la tierra donde
va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidara mi pacto que he concertado con
él…ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho,
por haberse vuelto a dioses ajenos.” (Deuteronomio 31:16-18). Y así fue, pues en el libro de
Jueces se registra el cumplimento de lo predicho por Dios; todo el pueblo había servido a
Jehová aún después de Moisés con Josué al frente de la Nación, pero una vez que estos
murieron las cosas cambiaron totalmente “…y se levantó después de ellos otra generación que
no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel… y los hijos de Israel hicieron lo
malo ante los ojos de Jehová, sirvieron a los baales” (Jueces 2:6-14). ¿Lo nota? la nueva
generación que se levantó después de aquella que habían visto a Dios en el monte Sinaí,
aquellos que fueron guiados por el Ángel de Jehová en el desierto y protegidos por él, “habían
cambiado de parecer en cuanto a Dios”. La idolatría se había institucionalizado en el Pueblo de
Dios. Y la Biblia es clara, “todo el pueblo se fue tras de los baales”. Hoy la realidad no está lejos
de parecerse a este hecho ya vivido en las filas de los hijos de Dios.
Génesis [Link] “… el hombre se unirá a su mujer y serán una (´ejad) sola carne…”. El texto fue
citado también por Jesús haciendo énfasis en el matrimonio como una sola carne, de allí que el
divorcio solo sería aceptado cundo uno de los cónyuges rompa esta unidad, y efectivamente
en el momento que el matrimonio se consuma, marido y mujer son una solo carne, ‘ejad está
referido a “carne” no a “marido y mujer”.
Génesis [Link] “Y fue la tarde y la mañana: un (´ejad) día”. La lectura es clara… ¿o es necesario
preguntar si ese día era uno o varios días? ‘Ejad está referido a “día” no a “tarde y mañana”.
Ahora notemos lo que dicen los textos de Isaías 51:2 y Ezequiel 33:24. En estos pasajes se dice
que Abraham era uno (´ejad), ¿debemos entender que el patriarca era una unidad compuesta
por varios patriarcas si seguimos el razonamiento trinitario? Evidentemente no.
También se ha postulado que cuando este término modifica un sustantivo colectivo como
racimo o manada, entonces hay una pluralidad implícita en ´ejad, pero esto es una falacia ya
que el sentido de pluralidad deriva del sustantivo colectivo como ser manada o racimo.
Recalco aquí un principio integral que no debemos pasar por alto y es que al estudiar las
Escrituras en sus lenguas originales se debe respetar el uso y sentido que en la lengua madre
tiene cada palabra… este es uno de los principios que aplican en hermenéutica los teólogos
adventistas actuales. Entonces ¿por qué no se respeta esta regla cuando se trata algo
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referente a la doctrina de la Trinidad? Porque la Doctrina de la Trinidad es un “Artefacto
Teológico”, no una doctrina bíblica revelada, explicada y practi cada jamás por los israelitas, por
Jesús y menos aún por los discípulos del Mesías.
Es una situación demasiado incómoda, pero lamentablemente ésta es una realidad del idioma
hebreo y no podemos nosotros desvirtuar la familiaridad que tienen los hebreos con su propio
idioma de lo contrario seriamos el colmo de la deshonestidad en pos de tratar de sostener un
dogma cambiando el sentido de las palabras de su idioma. Aconsejo al lector a pedir una
entrevista en cualquier sinagoga en donde resida y comprobará lo que aquí expongo.
Seguramente lo que estoy diciendo muchos teólogos y estudiantes de las Escrituras dirán que
quien escribe esto no tiene derecho ni autoridad para hablar y exponer estas cosas por la
razón simple de que no soy un teólogo. Permítanme decirles que ningún escritor bíblico era
teólogo. Y además este trabajo solo brinda una perspectiva que como muchos adventistas
modernos en nuestro territorio han visto y analizado también. Nadie puede negar a nadie el
derecho de expresar lo que sabe y lo que piensa; este es un principio que trasciende toda
excusa. Piense solamente en un momento lo siguiente: si yo afirmo que y = mx + b, nadie
puede negar que esta expresión matemática es la ecuación general de una recta y no hace
falta ser un matemático para afirmar esto, sino basta con sólo saber y entender que así es.
Recuerde hermano, la verdad es verdad por si misma sólo espera que los hombres acepten
valientemente lo que ella implica… pero creo que el mayor problema es simplemente porque
hoy se sostiene un comportamiento netamente “evangélico-protestante” en las filas del
adventismo, ya que los hermanos están acostumbrados a sentarse en los asientos de la
congregación a escuchar y aprender sin revisar lo que se expone en los pulpitos adventistas.
Esta es realmente la crisis. Estamos acostumbrados a recibir de nuestros dirigentes (pastores,
ancianos, maestros de escuela sabática, profesores de Biblia y administradores) “alimento
espiritual” como a niños que se les debe dar de comer en la boca y así demostramos nuestra
inmadurez espiritual respecto al conocimiento de nuestro Señor y Salvador. Hermanos ya es
tiempo de que cada adventista “coma solo” su alimento espiritual. ¡Hermanos la salvación es
personal porque debemos conocer personalmente a nuestro Salvador!
Respecto al uso de ´elohim (esta expresión es la forma plural del singular ´eloha, cuyo
significado es Dios) en la Revista Ministerio Adventista aparece la siguiente declaración: “En
Génesis 1:26 leemos: ‘Entonces dijo Dios (singular) hagamos (plural) al hombre a nuestra
(plural) semejanza’. Lo que es digno de notar aquí es el cambio del singular al plural. Porque no
es Moisés quien usa el verbo en plural… sino que es Dios quien usa el verbo y un pronombre
posesivo en plural para referirse a sí mismo… la mejor explicación es que ya en el primer
capítulo de Génesis se habla de la pluralidad de las personas de Dios” (Pfandl, G.: Ministerio
Adventista, pg. 16, Julio/Agosto de 2005). La declaración es categórica: en ´elohim hay
referencia bíblica e inequívoca a la doctrina de la Trinidad. Ahora note lo que declara el
Comentario Bíblico Adventista: “Al referirse a Dios se usa el sustantivo ´elohim casi
exclusivamente en plural. Algunos han entendido que aquí se deja traslucir la doctrina de la
trinidad. Fue ´elohim quien dijo ‘hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza’. Este uso del plural sugiere la plenitud y las múltiples capacidades de los atributos
divino. Al mismo tiempo el uso constante de la forma singular del verbo revela la unidad de la
Deidad y constituye una reprehensión para le politeísmo” ( Comentario Bíblico Adventista,
tomo 1, pg. 180). No sé si Ud. está notando una pequeña contradicción frente a lo expuesto
anteriormente en la Revista Ministerio Adventista… pues bien esto lo vamos a analizar más
adelante.
El profesor del Instituto Adventista de Ensino (actual Universidad Adventista de Ensino, Brasil)
Pedro Apolinario declara: “… su uso en plural (el de ´elohim) ha llevado a algunos a querer
probar con él la doctrina de la Trinidad. Sabemos que el plural en las lenguas semitas servía
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como una especie de superlativo o de intensidad, por ejemplo la palabra cielo aparece en
forma plural para designar su majestad y extensión. Lo mismo sucede con la palabra mar”.
(Apostilla Sobre os Testimonias de Jeova e o Exegese, pg. 62, IAE, 1981).
Como vemos hay una tensión en la interpretación del término ´elohim, por lo cual lo más
certero es remitirnos al sentido que el término tiene en el idioma hebreo.
Al consultar cualquier léxico hebreo de la Biblia se confirmará que esta palabra no es una
palabra uniplural, que de acuerdo al concepto trinitario ese sería el sentido real del término;
pero en realidad, el idioma hebreo no apoya ni un solo caso, de un Dios compuesto por
múltiples personas. De acuerdo a la Gramática Hebrea de Gesennius, una autoridad normativa
de ´elohim, establece que el idioma ha rechazado enteramente la idea del plural numérico
cuando denota un solo Dios… realidad que se demuestra por el hecho que esta palabra está
unida con un atributo singular. Esto es, que cuando la palabra ´elohim va acompañada de un
verbo en singular el significado es Dios (singular) y no de Dioses (plural). El punto es que la
palabra es una expresión plural, pero no tiene un sentido plural porque el v erbo que la
acompaña es singular. Notemos lo siguiente en estos pasajes:
Ahora lo que plantea Pfandl en Revista Ministerio Adventista es que “es Dios el que dice
‘Hagamos’…”, pero note que es evidente que se lo dice a alguien más pero no necesariamente
tiene que ser dos más, infiriendo así una Trinidad, sino simplemente a uno más …. O hasta
inclusive podrían ser varios más… ¡el punto es, que la expresión “hagamos” no es igual a tres!
Es interesante que la Escritura y los Testimonios son explícitos en declarar que los dos Seres
que llevaron a cabo la creación fueron Jesús y su Padre: ver, por e jemplo, Juan 1:1,2;
Colosenses 1:16; Patriarcas y Profetas pgs. 11, 12. “El Soberano del universo no estaba solo en
su obra de beneficencia. Tubo un asociado; un colaborador que podía apreciar sus propósitos,
y que podía compartir su regocijo al brindar felicidad a los seres creados…”
“El Padre obró por medio de su Hijo en la creación de todos los seres celestiales…”. Ahora bien,
¿éstas declaraciones de la Sra. White describen un hecho real o sólo es una forma alegórica de
decir que la “Trinidad está acá presente”?
Estimado lector al tratar con los idiomas originales de la Biblia se debe respetar la reglas
gramaticales de estas lenguas, de lo contrario cada estudiante de la Biblia interpretaría como
quisiera lo que en Ellas se han escrito. En nuestro caso debemos respetar la familiaridad y el
uso que los hebreos tienen de su idioma; ya que al Dios al cual ellos adoraron es el Dios al cual
adoraron Jesús y sus discípulos, y es ese Dios al cual nosotros debemos adorar (ver Mateo
12:29; Juan 4:22,23; 17:3 y Romanos 3:29).
Una realidad esclarecedora es el hecho de que ´elohim no fue de uso exclusivo para Dios el
Creador; pues este término se le aplicó a los jueces de Israel, a Moisés y hasta Dagón, dios de
los filisteos (ver Salmos 82:6; Éxodo 7:1 y 1º Samuel 5:7). ¿Diremos entonces que todos ellos
son uno “unidad compuesta formados por múltiples personas”? Evidentemente la respuesta
es no.
Uno de las fundamentos para llegar a la lógica conclusión de que si entendemos que en la
Deidad hay tres personas y que cada uno de ellos son Dios en sentido pleno y aceptamos este
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sentido de ‘elohim tenemos que aceptar todo esto como un Triteísmo y no como una Trinidad.
Sorprendentemente esta conclusión es la que sostienen algunos adventistas aun en nuestro
territorio. Y que sinceramente están en lo correcto (si es que asumimos esto como ex acto) a lo
cual se sujeta también todas las declaraciones de la Sra. White pues ella siempre menciona a
“tres entidades”… ¿Lo nota? Cuando uno acepta un modelo determinado debe avanzar sobre
las consecuencias lógicas del mismo, de lo contrario esto sería una incoherencia total y
absoluta. Lamentablemente no hay apoyo escriturístico para tal conclusión pues la Biblia solo
habla del único Dios verdadero que ha dado a su único Hijo, el cual salió del “seno del Padre”
(Juan 8:42; 1:18).
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Capítulo V: LO QUE LAS ESCRITURAS
DICEN DE JESUS.
Este sin dudas es el capítulo más rico y abundante en referencias a las Escrituras. Pues el solo
hecho de querer saber quién es Jesús nos lleva a la única fuente primaria de información, la
Biblia (y la Biblia sola).
Personalmente asumo que Jesús es el mismo en toda la Escritura. Una sola persona separada y
distinta del Padre. Separada en sentido que no es el Padre y distinta porque este mismo Jesús
tiene lo que el Padre no posee, la humanidad.
Es de notar que seguramente la expresión “Hijo de Dios” proviene de los textos del AT como
los de 2ª Samuel 7:14 y Salmos 2:7 y por supuesto en relación al “Rey Davídico”. Y esta es la
realidad a la cual se sujetó el mismo Jesús, pues él siempre se remitió al AT para fundamentar
su postura mesiánica (confirmado en Juan 5:39,46). Curiosamente cuando los judíos lo
atacaron diciendo que él se “hacia Dios a sí mismo”, él se remite al AT mostrándoles la
correcta aplicación del título de “Dios”, hecho que lo puede corroborar en Juan 10:22-36. Si
hacemos una comparación entre Juan 17:3 y los textos anteriores creo que el panorama de la
unidad excluyente entre él y su Padre es más clara aun, observe que cuando la Escritura
relaciona la vida eterna, la cual nosotros podemos alcanzar mediante el Mesías siempre se da
en situaciones donde aparece el Padre, Jesús y la unidad que entre ellos existe. ¿Por qué no
aparece en estos casos la persona y obra del Espíritu Santo? Creo que la respuesta es clara:
sólo el Padre y el Hijo son UNO (véase Juan 10:30).
Principalmente como este trabajo es un reflejo de la postura histórica que los asd so stenían
respecto a sus creencias fundamentales, es interesante que todos los autores cuando se
refieren a la “cristología adventista” concuerdan que hubo dos hechos que son sobresalientes
en este tópico: la postura que sostuvo E.J. Waggoner en el Congreso de la Asociación General
en Miniápolis en 1888 reflejada en el libro “Cristo y su Justicia” y la publicación del libro el
“Deseado de Todas las Gentes” de E.G. de White. Creo que lo más certero en esto, entonces,
es remitirnos a lo que ellos expresaron en esas páginas. Seguidamente sumaremos lo que
dicen los textos bíblicos sobre la idea planteada.
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A continuación todas las citas son tomadas de “Cristo y su Justicia” de E.J. Waggoner:
“El Verbo existía ‘en el principio’. La mente del hombre no puede abarcar las edades que están
comprendidas en esa expresión. No le es dado al ser humano el saber cuándo o cómo llegó a
ser el Hijo ‘unigénito’; pero sabemos que era el Verbo divino, no únicamente antes de que
viniera a este mundo a morir, sino incluso antes de que el mundo fuera creado. Momentos
antes de su crucifixión, oró: ‘Ahora Padre, glorifícame a tu lado con la gloria que tuve junto a ti
antes que el mundo fuera creado’. (Juan 17:5). Y más de setecientos años antes de su primer
advenimiento, su venida fue predicha por la palabra inspirada: ‘Pero tú Belén Efrata, pequeña
entre los millares de Judá, de ti saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenes son desde el
principio, desde los días de la eternidad’ (Miqueas 5:2). Sabemos que Cristo ‘de Dios ha s alido,
y ha venido’ (Juan 8:42), pero fue tan atrás en las edades de la eternidad como para estar más
allá del alcance de la mente del hombre.”
“A Cristo se le llama Dios en muchos lugares de la Biblia. Declara el Salmista: ‘El Dios de dioses,
el Eterno Jehová, habla, y convoca la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
Desde Sión, dechado de hermosura, resplandece Dios. Vendrá nuestro Dios, y no callará. Fuego
consumirá delante de él, y una poderosa tempestad lo rodeará. Convocará a los altos cielos, y
la tierra, para juzgar a su pueblo. Juntadme a mis fieles, los que hicieron conmigo pacto con
sacrificio. Y los cielos anunciarán su justicia, porque Dios mismo es el juez’ (Sal. 50:1-6).”
“Se puede constatar que este pasaje hace referencia a Cristo: (1) por el hecho ya considerado
de que todo el juicio se le encomendó al Hijo; y (2) por el hecho de que es en la segunda
venida de Cristo cuando manda a sus ángeles para que recojan a sus escogidos de los cuatro
vientos (Mat. 24:31). ‘Vendrá nuestro Dios y no callará’. No lo hará. Al contrario: cuando el
Señor mismo descienda del cielo, será ‘con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de
Dios’ (1 Tes. 4:16). Esta aclamación será la voz del Hijo de Dios, que será oída por todos
aquellos que están en el sepulcro, haciéndoles salir de él (Juan 5:28 y 29). Juntamente con los
justos vivos, serán llevados a encontrar al Señor en el aire para estar siempre con él; y eso
constituirá ‘nuestra reunión con él’ (2 Tes. 2:1). Comparar con Sal. 50:5; Mat. 24:31 y 1 Tes.
4:16.”
“Uno de los títulos legítimos de Cristo es ‘Dios poderoso’. Mucho antes del primer
advenimiento de Cristo, el profeta Isaías habló estas palabras para confortar a Israel: "Porque
un Niño nos es nacido, Hijo nos es dado, y el gobierno estará sobre su hombro. Será llamado
Maravilloso, Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz" (Isa. 9:6).”
“Estas no son simplemente palabras de Isaías, sino del Espíritu de Dios. Dios, en alusión directa
al Hijo, lo llama por el mismo título. En el Salmo 45:6 leemos estas palabras: "Tu trono, oh
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Dios, es eterno y para siempre. Cetro de justicia es el cetro de tu reino." El lector casual
pudiera tomar esto como la simple alabanza del Salmista; pero en el Nuevo Testamento
encontramos que es mucho más que eso. Vemos que es Dios el Padre quien habla, y que se
está refiriendo al Hijo. Y lo llama Dios (Hebreos 1:1-8).”
“Ese nombre no le fue dado a Cristo como consecuencia de algún gran logro, sino que es suyo
por derecho de herencia. Hablando del poder y la grandeza de Cristo, el escritor de Hebreos
dice que es hecho tanto mejor que los ángeles, porque "el Nombre que heredó es más sublime
que el de ellos’ (Hebreos 1:4). Un hijo toma legítimamente el nombre del padre; y Cristo, como
‘el unigénito Hijo de Dios", tiene legítimamente el mismo nombre. Un hijo también es en
mayor o menor grado una reproducción del padre; hasta cierto punto tiene los rasgos y
características personales de su padre; no perfectamente, porque no hay reproducción
perfecta entre los humanos. Pero no hay imperfección en Dios, ni en ninguna de sus obras; de
forma que Cristo es la ‘imagen expresa’ de la persona del Padre (Hebreos 1:3). Como Hijo del
Dios que tiene existencia propia, tiene por naturaleza todos los atributos de la Deidad.”
“Eso fue también lo que enseñó a sus discípulos. Cuando Felipe le dijo a Jesús, "Muéstranos el
Padre y nos basta", Jesús le dijo: "¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has
conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices muéstranos al
Padre?" (Juan 14:8 y 9). Esto tiene la misma contundencia que la declaración: "Yo y el Padre
somos uno" (Juan 10:30). Tan completamente era Cristo Dios, incluso estando todavía aquí
entre los hombres, que cuando le pidieron que mostrara al Padre, le bastó con decir, 'miradme
a mí'. Y eso trae a la mente aquella frase con la que el Padre introduce al Unigénito: "Adórenle
todos los ángeles de Dios" (Hebreos 1:6). Cristo era digno de homenaje, no sólo cuando estaba
compartiendo la gloria con el Padre antes que el mundo fuera; cuando se hizo un bebé en
Belén, también entonces se ordenó a todos los ángeles de Dios que lo adoraran.”
“Los Judíos no malinterpretaron la enseñanza de Cristo acerca de sí mismo. Cuando afirmó que
era uno con el Padre, los Judíos tomaron piedras par apedrearlo; y cuando les preguntó por
cuál de sus buenas obras lo querían apedrear, contestaron: "No queremos apedrearte por
buena obra, sino por la blasfemia; porque tú siendo hombre, te haces Dios" (Juan 10:33). Si él
hubiera sido lo que ellos consideraban -un simple hombre-, sus palabras hubieran sido en
verdad blasfemia. Pero era Dios.”
“El objetivo de Cristo al venir a la tierra fue el de revelar a Dios a los hombres para que
pudiesen venir a él. Por eso dice el apóstol Pablo que "Dios estaba en Cristo reconciliando
consigo al mundo" (2 Corintios 5:19); y en Juan leemos que el Verbo, que era Dios, se ‘hizo
carne’ (Juan 1:1 y 14). En el mismo contexto, se especifica: "A Dios nadie lo vio jamás. El Hijo
único, que es Dios, que está en el seno del Padre, él lo dio a conocer" (Juan 1:18).”
“Observemos la expresión: "El Hijo único, que está en el seno del Padre". Tiene allí su morada,
y está allí como parte de la Divinidad, tan ciertamente cuando estaba en la tierra como
estando en el cielo. El uso del tiempo presente implica existencia continua. Presenta la misma
idea que encierra la declaración de Jesús a los Judíos (Juan 8:58): "Antes que Abraham
existiera, yo soy". Y eso demuestra una vez más su identidad con Aquel que se le apareció a
Moisés en la zarza ardiendo, quien declaró su nombre en los términos: "YO SOY EL QUE SOY".”
“Finalmente, tenemos las palabras inspiradas del apóstol Pablo concernientes a Jesucristo:
"Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda pl enitud" (Colosenses 1:19). En el
siguiente capítulo se nos dice en qué consiste esa plenitud que habita en él: "En Cristo habita
corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Colosenses 2:9). Ese es el testimonio más
absoluto e inequívoco del hecho de que Cristo posee por naturaleza todos los atributos de la
Divinidad.”
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“Una palabra de precaución es aquí oportuna. No imagine nadie que podemos exaltar a Cristo
en detrimento del Padre, o que podemos con ello menospreciar al Padre. Eso es imposible,
puesto que uno sólo es el interés de ambos. Honramos al Padre al honrar al Hijo. Tenemos
presentes las palabras de Pablo: "para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden
todas las cosas, y para quien nosotros vivimos; y un Señor Jesucristo, por medio de quien son
todas las cosas, y por medio de quien vivimos" (1 Corintios 8:6); tal como ya hemos dicho, fue
por él como Dios hizo los mundos. Todas las cosas proceden finalmente de Dios Padre; aun
Jesucristo mismo procedió y salió del Padre; pero agradó al Padre que en él habitase toda la
plenitud, y que él fuera el Agente directo e inmediato en todo acto de la creación. Nuestro
objetivo en este estudio es mostrar la posición precisa de igualdad con el Padre, para que su
poder para redimir sea mejor apreciado.”
“Jamás debiéramos suponer que Cristo es una criatura, debido a que Pablo lo llama
(Colosenses 1:15) "el Primogénito de toda la creación"; porque los mismos versículos
siguientes lo muestran como al Creador, y no la criatura. ‘Por él fueron creadas todas las cosas,
las que están en los cielos y las que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean
dominios, sean principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él. Porque
Cristo existía antes de todas las cosas, y todas las cosas subsisten en él’. Ahora, si él creó todo
lo que fue creado, y existió antes de todas las cosas creadas, es evidente que él mismo no
forma parte de las cosas creadas. Está por encima de toda la creación y no es una parte de
ella.”
“Las Escrituras declaran que Cristo es ‘el unigénito Hijo de Dios’. Es ‘unigénito’ -o engendrado-;
no creado. En referencia a cuándo, no nos corresponde a nosotros el inquirir, ni podrían
nuestras mentes comprenderlo aun si se nos explicara. El profeta Miqueas nos dice todo
cuanto podemos saber acerca de ello en estas palabras: ‘Pero tú Belén Efrata, pequeña entre
los millares de Judá, de ti saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenes son desde el
principio, desde los días de la eternidad’ (Miqueas 5:2). Hubo un tiempo cu ando Cristo
procedió y vino de Dios, del seno del Padre (Juan 8:42; 1:18), pero fue tan atrás en los días de
la eternidad que para el entendimiento finito significa sin comienzo.”
“El hecho es que Cristo es el único Hijo de Dios, y no un ser creado. Posee por herencia un
nombre más sublime que el de los ángeles; ‘Cristo, como hijo, es fiel sobre la casa de Dios’
(Hebreos 1:4; 3:6). Y puesto que es el único Hijo de Dios, es la misma sustancia y naturaleza de
Dios y posee de forma innata todos los atributos de Dios; porque al Padre agradó que su Hijo
fuese la imagen expresa de su Persona, el resplandor de su gloria, y lleno con la plenitud de la
divinidad. Por consiguiente, tiene ‘vida en sí mismo’; posee la inmortalidad por derecho
propio, y puede conferirla a otros. La vida es en él inherente, así que no puede serle
arrebatada; ahora bien, habiéndola entregado voluntariamente, la puede volver a tomar. Estas
son sus palabras: ‘Por eso me ama el Padre, porque yo doy mi vida, para volverla a tomar.
Nadie me la quita, sino que yo la doy de mí mismo. Tengo poder para darla, y tengo poder para
volverla a tomar. Este mandato recibí de mi Padre’ (Juan 10:17 y 18).”
“Si alguien vuelve a entregarse a la antigua cavilación de cómo es posible que Cristo sea
inmortal y sin embargo muriese, solo tenemos que decirle que no sabemos. No pretendemos
comprenderlo todo sobre lo infinito. No podemos entender cómo Cristo pudo ser Dios en el
principio, compartiendo la misma gloria con el Padre, antes de que el mundo fuera, y sin
embargo nacer como un bebé en Belén. El misterio de la crucifixión y la resurrección no es sino
el misterio de la encarnación. No podemos entender cómo Cristo puede ser Dios, y sin
embargo hacerse hombre por nuestro bien. No podemos entender cómo pudo crear el mundo
de la nada, ni cómo puede resucitar a los muertos, ni siquiera la manera en la que obra por su
Espíritu en nuestros corazones; sin embargo creemos y reconocemos esas cosas. Debiera ser
suficiente para nosotros aceptar como verdad aquello que Dios ha revelado, sin tropezar sobre
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cosas que ni siquiera la mente de un ángel puede comprender. Por lo tanto, nos deleitamos en
el poder infinito y la gloria que las Escrituras declaran que Cristo posee, sin inquietar nuestra
mente finita en vanos intentos por explicar lo infinito.”
Las ideas son claras y seguramente Ud. estará diciendo que esa claridad es sin duda trinitaria.
¿Pero qué es lo que diferencia a la postura de Waggoner respecto a Cristo como Dios y
Creador? La respuesta está contenida en la expresión “Cristo, el Hijo de Dios”. Notemos esta
idea:
El autor reconoce y fundamenta que Cristo es el “Hijo de Dios”. Note que el autor en ningún
momento avanza con declaraciones no bíblicas. Esto es una lección para los estudiantes
adventistas actuales de la Biblia. Esto es poner en práctica el principio de “Sola Scriptura”. Si la
Biblia lo llama Hijo, Hijo debemos llamarlo y si nos dice que El es el Mesías de la profecía,
nuestro Mesías debe ser. Porque solo el Padre y el Hijo son Uno, y no Uno en Trinidad.
Hermano por favor note las diferencias. Estas ideas son conceptos capitales para nuestra
salvación y no meras cuestiones técnicas. Por eso hoy podríamos preguntar a cualquier
adventista: “¿Sabes a qué Dios adoras?”.
Además el autor dice que Jesús es “el único Hijo engendrado por Dios”.
Cristo entonces es Dios en sentido pleno por herencia, por lo cual entonces Dios es el “titulo
dado a Cristo por derecho propio”.
Esto solo es posible si en la eternidad, en la cual no hay tiempo a considerar, fue cuando el
Padre engendró a su Hijo.
Por esta razón tuvo a bien el Padre que en él habite toda la plenitud de la Deidad, así todos los
atributos divinos le corresponden a Jesús por derecho propio. Entonces en Cristo habita toda
la plenitud de la Deidad, mas Cristo no es intrínsecamente la plenitud de la Deidad. El único ser
en todo el universo que es la plenitud de la Deidad intrínsecamente e independientemente del
Hijo es El Padre. Es decir, que no encontramos prueba alguna en las Escrituras que al Padre se
le haya dado plenitud divina, sino más bien tenemos evidencia de que Él es la plenitud de
divina y Él le ha dado a su Hijo esa misma plenitud divina.
Así no hay una dicotomía de “Dios Hijo y Dios Hombre” en las ideas de Waggoner. Porque ante
todo lo expuesto anteriormente no se plantean ideas de base trinitaria, sino más bien de un
Hijo Divino, el Mesías.
Por ultimo podemos considerar la apreciación que hace el autor respecto a uso de “YO SOY”
que las Escrituras remiten a Cristo. Al ser este el nombre de Dios que revela su carácter de
“autoexistente” y por lo tanto “de inmortalidad”, vemos que esto estaba reflejado en el AT
cuando Jehová dijo a Israel que pondría Su Ángel para que los guiara y que en ese Ángel estaría
Su Nombre: Éxodo 23:20,21; 14:19; 33:2,14; este último texto es muy importante ya que dice
que la presencia de Jehová estaría literalmente con ellos por medio de Su Ángel.
Hermanos este último punto es crucial porque los pioneros adventistas no aceptaban la
Trinidad como tal pero si aceptaban la Divinidad de Jesús. En la R&H del 12 de octubre de 1876
Jaime White declara: “los adventistas del séptimo día creen en la divinidad de Cristo de la
misma forma que los trinitarios” y en la R&H del 29 de noviembre de 1877 llama a la doctrina
de la Trinidad como tal, “La inexplicable Trinidad, que hace que la Divinidad sea tres en uno y
uno en tres, es bastante perniciosa”.
He aquí el punto crucial: creer que Cristo es divino, o sea, en la “Divinidad de Cristo”, no es
equivalente a creer en la Trinidad.
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Vale destacar que este era el pensamiento dominante en la comunidad adventista hasta,
inclusive después de la muerte de la Sra. White.
Es por eso que el mensaje del primer ángel es claro “ADORAD A AQUEL QUE HIZO EL CIELO, LA
TIERRA, EL MAR Y LAS FUENTES DE LAS AGUAS…”. Ya Jesús lo había dicho: “Esta es la vida
eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado” (Juan
17:3).
Respecto a este texto la palabra “único” en griego es monos, su significado es solo, solamente,
solitario; mientras que la palabra “verdadero” es alethinos; cuyo significado es verdadero en el
sentido de genuino o real. Por lo tanto Jesús está diciendo aquí que su Padre es el único y
genuino Dios. Tenga en cuenta que único es una palabra que limita y excluye, por lo tanto
Jesús no se está poniendo en el lugar de su Padre. Esto coincide con todas las expresiones
donde Jesús mostró una sujeción a la voluntad y designio del Padre. En los siguientes te xtos
que voy a citar está presente la misma idea respecto al termino alethinos: Mateo 24:36; y
Marcos 13:32; donde la expresión “sólo el Padre” excluye a cualquier otro. Si en este caso
hacemos una lectura trinitaria del texto tenemos que llegar a la conclusión que tal expresión
por parte de Cristo no es del todo verdadera, ya que la Trinidad implica que Jesús estaría
sabiendo también el día y la hora de su retorno a la tierra. Por consiguiente este sería un
ejemplo de una dicotomía en la persona de Cristo ya que aquí estaría hablando como el Hijo
de Dios hombre y no como Dios el Hijo. Esto no hace más que complicar la simplicidad de la
Revelación. Hermanos si Dios quiere que todos sean salvos y vengan al conocimiento de la
verdad ¿cree Ud. que daría una revelación tan complicada sobre Él, si es Él el que desea que lo
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conozcamos? Personalmente no me agrada la idea de un Dios complicado, creo que no es
compatible con la descripción de un Dios que no es “Dios de confusión”. Lo que nunca logré
entender es por qué no se acepta este hecho real registrado en las Escrituras, por parte de los
trinitarios. Seguramente “no podemos darle mucha relevancia a aquello que puede provocar la
crisis y ruptura del paradigma”.
Desde ya adelanto que hoy toda la comunidad teológica mundial considera como el paradigma
dominante a la doctrina de la Trinidad. La expresión más frecuente con la que Ud.
seguramente escucha esto, es cuando se sentencia que todas aquellas denominaciones
religiosas que no aceptan la Trinidad no son consideradas “iglesias cristianas ortodoxas”. ¿Será
la Iglesia Adventista Del Séptimo Día una iglesia cristiana ortodoxa en sus creencias?; y si así lo
fuera ¿será la “verdad presente” equivalente a “doctrina ortodoxa”?... ¿habrá sido esta la
visión de nuestros pioneros en los orígenes de nuestra historia?
Para tener una perspectiva de cómo el AT se refiere al Mesías podemos ver lo que refleja el
texto de Salmos [Link] “El Señor dijo a mi Señor…”. En castellano esta expresión tal como
aparece en las versiones más usadas da a entender que aquí hay dos Señores co-iguales, lo
cual sería una evidencia bíblica de la Trinidad. Pero si examinamos la expresión del texto en
hebreo, hay diferencia entre “Señor” (hebreo adonai) y “señor” (hebreo adoni). En el AT la
expresión Adonai se aplica directamente al Padre y la expresión Adoni sólo al Agente de
YHWH. El significado de Adoni en hebreo es “señor”, “amo” o “dueño”, y se refiere al Mesías.
Es importante saber que en la ideología hebrea el Mesías es el Señor y Amo puesto por YHWH,
ya que “195 veces en el canon hebreo Adoni señala al destinatario como el receptor del honor
pero nunca como el Supremo Dios” (La Doctrina de la Trinidad, pg. 50). De más está decir que
el Salmo 110 provee datos certeros sobre la naturaleza del Mesías. Para nuestro tema es de
relevancia este hecho porque cuando Pedro fundamentó que Jesús es el Cristo, el Mesías; citó
este texto de Salmos 110 registrado en Hechos 2:34-36. He aquí un principio importante:
cuando nos acercamos a las Escrituras debemos hacerlo con un entendimiento hebreo y no
griego, pues la idiosincrasia es hebrea, las ideas son hebreas… un hebreo solo piensa como
hebreo no como un griego donde es permitida la existencia de varios dioses. No hay evidencia
en Hechos de los Apóstoles para afirmar que los judíos que escucharon a Pedro entendieron
que ese Jesús fuese el “Dios Hijo, la Segunda persona de la Trinidad”.
Un autor adventista, el Dr. Antolin Diestre Gil en su obra “Manual de Controversia Sobre la
Historia, Doctrina y Errores de los Testigos de Jehová” sobre este punto declara: “Bíblicamente
se hace diferencia entre ‘señor’ y el absoluto ‘el Señor’ (ho Kurios). A partir de los evangelios
comprobamos una recuperación del absoluto El Señor para Jesucristo. El propio Jesús se vale
del absoluto El Señor (ho Kurios) en ocasión de la Pascua (Marcos 11:3; cf. Mateos 21:3)… Jesús
ha sido muy cuidadoso en utilizar el artículo determinado. Lo ha omitido cuando se refería a su
persona (a excepción de estos dos momentos oportunos), mientras que se lo aplica al Padre
cuando lo llama Señor… Mientras que Adoni es aplicado en numerosas ocasiones como
fórmula de cortesía y respeto, y por lo tanto se aplica a seres humanos como a Dios. Adonai…
siempre se aplica a Dios”; y concluye con la siguiente se ntencia respecto a la expresión de
David sobre “mi Señor”: “El estudio del contexto y de la propia expresión en si misma ‘mi
Señor’ (el Señor de David), nos lleva al conocimiento de que se trata del Señor absoluto de
David, de su ‘único Señor’, porque cuando actúa en sustitución del Padre Yahvé Él es el Yahvé
Hijo con los mismos atributos y nombre” (Manual de Controversia…; pg. 403-407).
Como vemos el análisis de este punto arroja prácticamente la misma conclusión pero la
interpretación hecha por el autor es netamente dentro del marco trinitario, ya que al decir que
“el Señor” al que se refiere David en Salmo 110, es su propio Señor, y por lo tanto tenemos así
“dos Señores” (Padre e Hijo). Creo que esto se resolvería de otra forma si interpretamos esos
textos dentro de un marco jerárquico tal como lo entendieron nuestros pioneros, donde el
45
Padre pone sus atributos en el Hijo ya que el Hijo los merece por derecho propio. Si avanzamos
por esta interpretación no necesitamos hablar de un Hijo dicotómico como lo plantea el
modelo trinitario (como Hijo humano y después como Hijo funcional de Dios), pues Jesús es el
Hijo engendrado por el Padre en la eternidad y como tal el Hijo eterno de Dios.
Una aclaración se debe hacer con respecto a este comentario: la expresión española “Señor”;
en hebreo es Adonai y Adoni y en griego es kurios. Ahora bien, cuando un judío lee en hebreo
puede hacer una diferencia entre Adonai y Adoni porque esto es posible en la gramática del
idioma, mas en griego no, porque ambas palabras hebreas tienen una sola equivalencia que es
Kurios. Esto es lo que ha llevado a algunos a sostener que cuando Jesús es llamado Señor en el
NT se debe entender como Adonai, y como esta expresión en el AT se aplica a YHWH, entonces
Jesús es el YHWH del AT. Esto sería posible si es que, por ejemplo, en Salmos 110:1 la
expresión fuera “Adonai dijo a Adonai…”, pero lamentablemente la expresión es “Adonai dijo a
Adoni…”. Ejemplos de esto son los textos de Génesis 24:12, 27 y 2ª Samuel 4:8 donde Adoni es
“mi Señor” y “mi Amo”. Es un delito capital desvirtuar el entendimiento de los hebreos
respecto a la revelación recibida del mismo Dios al que adoramos. Es interesante que cuando
Pedro predicó públicamente sobre Jesús, él se remite a esta cita para fundamentar la
mesianidad y señorío delegado por Dios a su Cristo, pues una vez citado Salmos 110:1, el
apóstol agrega: “Sepa, pues, toda la casa de Israel que a este Jesús, a quie n vosotros
crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (Hechos 2:34-36). Esta es una fuerte
información histórica ya que Pedro no habla en absoluto de una segunda persona de una
Trinidad, sino realmente de Jesús como el “Señor y Cristo” puesto por Dios, el Dios de Israel.
¿Hermano, alguna vez escucho alguna predicación así, de esta talla en el pulpito de su
congregación? De más está la declaración paulina acerca de “un solo Dios, el Padre… y un solo
Señor, Jesucristo”. ¿Por qué será que cuando hacemos una declaración de fe recurrimos a
expresar una creencia en la Trinidad y sin embargo los apóstoles sólo declararon su fe en “un
solo Dios, el Padre; y un solo Señor, Jesucristo”?
¿Pero entonces que hay de todos los textos donde Jesús es llamado “Dios”? ¡Esta pregunta
contiene desde ya la respuesta! Antes que nada permítame recordarle que:
Entonces la primera pregunta que debemos hacer es: ¿al llamar “Dios” (hebreo ‘elohim, griego
theos) a alguien que no es el Padre, los hebreos entendían que era una “segunda o tercera
persona de un Trinidad”? Esto sólo podemos analizarlo en base a lo que está registrado en el
AT. Veamos entonces qué es lo que las Escrituras declaran sobre este punto, en lo que era “la
Biblia” para los días de Jesús, el Antiguo Testamento.
En el camino a Emaús, luego de su resurrección, Jesús les de mostró a dos de los discípulos en
las Escrituras hebreas lo que decían acerca de él “desde Moisés y los Profetas”.
Tomemos en cuanta lo que el mismo Jesús aplicó para sí cuando estaba en la sinagoga de
Nazaret diciendo: “El Espíritu del Señor esta sobre mí, por lo cual me ungió para predicar el
evangelio a los pobres…” (Lucas 4:18). Si Jesús fue ungido por Dios con su Espíritu Santo, Jesús
es el Ungido de Jehová, su Siervo, su Compañero. Estos textos lo demuestran como tal: Isaías
52:13; 42:1 Mateo 3:17; Zacarías 3:8; Isaías 11:1-4; Jeremías 23:5; 33:15; Salmo 2:7-9,12. Este
último texto es demasiado importante ya que en él se afirma que el Ungido es el Hijo del
Altísimo. Pero la pregunta crucial que ahora debemos resolver es: ¿cuándo Jesús fue
engendrado? o ¿desde cuándo Jesús es el Hijo de Dios?
46
Por favor notemos lo que dice Proverbios 30:4-5: “¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién
encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los
términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo? De más está claro quién es
“Su Hijo”, la respuesta está en Salmos 2:7. Otros textos que señalan inequívocamente la
preexistencia de Jesús son Juan 1:1-3; 8:58; 17:5; Miqueas 5:2; Colosenses 1:15-17. Es por eso
que Pablo lo presenta como el Hijo de Dios en su carta a los Hebreos. Notemos lo que dice
Hebreos 1:2,3: “… en estos días nos ha hablado por medio del Hijo…por medio del cual hizo
también el universo, el cual siendo el resplandor de su gloria y la fiel represen tación de su ser
real… se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”. Es interesante que Pablo es claro en
decir que fue por medio del Hijo que Dios hizo todo lo que existe. No dice que fue por medio
de la segunda persona de la Deidad ni menos por Dios el Hijo que luego llego a ser el Hijo de
Dios, una vez que se encarnó en Jesucristo. Hasta aplica el Salmo 102: 25 y 27 a Jesús. Esto es
posible cuando se entiende y reconoce que el Nombre de Jehová está en él. Este no es un
concepto griego, es un concepto hebreo neto.
Note por favor lo que se registra en Génesis 18: 1-3: “Después le apareció Jehová en el valle de
Mamré… y he aquí tres varones que estaban junto a él… y se postró en tierra, y dijo: Señor si
ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo”. Es interesante que en
los originales, en el texto, aparece YHWH que acá es traducido como “Señor”, y uno de los tres
varones le dijo “… de cierto volveré a ti” (vrs. 10); y después las Escrituras declaran que
“Jehová dijo a Abraham…” (vrs. 13), luego los varones se fueron “pero Abraham estaba aún
delante de Jehová” (vrs. 22). Ahora viene lo trascendente en este hecho, de los tres varones
sólo se fueron dos de ellos, porque estos son los dos varones que llegaron a Sodoma, confirm e
esto con Génesis 19:1. El tercero era el “Ángel en quien estaba el nombre de Jehová”, por
favor lea Génesis 18:32 y 33. Al final de esta charla “se fue Jehová”. Este hecho es realmente
impactante, pues demuestra cómo son las normas seguidas por los mensajeros de Dios y en
especial “Su Mensajero”, su Hijo. Es interesante que este mismo Hijo dejó en claro que él no
hablaría nada por sí mismo sino sólo lo que su Padre le diera para decir: lea por favor Juan 8:28
y 12:49-50. Este es Jesús, que se presentaba en el AT como “El Ángel de Jehová” (hebreo
mal’ak YHWH), el cual esta investido como igual a Dios (Zacarías 12:8). Pero alguien podrá
decir que es imposible esto porque Pablo en la carta a los Hebreos diferencia a Jesús de los
ángeles de Dios, los cuales son “espíritus ministradores” (Hebreos 1:13,14), pues recuerde que
Ud. debe pensar como un semita y la lectura e interpretación debe ser hecha desde ese punto
de vista, así el término que en español se traduce como “ángel”, en el idioma hebreo es
“mensajero”, (hebreo mal’ak). Mal’ak deriva de una raíz que significa “mandar como un
delegado”; en griego el termino es aggelos y su significado es también “mensajero”. En
Génesis 32:1,2 estos mensajeros son “ángeles” y en 1ª Reyes 20:2 mal’ak es aplicado a
mensajeros humanos, con el rango de “diplomáticos”, una costumbre común entre los
semitas. Ahora bien las Escrituras son claras en decir que ninguna otra entidad puede ser
Jehová aparte de Él, pero Dios lo que hace es delegar su Nombre y su Autoridad en quien Él
designe, este es un concepto de “carácter jerárquico”, no hay implicancias de una primera y
segunda persona de la Trinidad interactuando entre ellas.
Dentro del contexto de representatividad los textos que se destacan son: Filipenses 2:9-11;
Mateo 9:6; 11:27; Juan 5:26,27; 10: 17,18; 14:9, 28, 31; Hechos 2:36; 2ª Corintios 5:19 y 1ª
Corintios 15:24-28. Entonces si en Cristo habita toda la plenitud de la Deidad, el posee por
derecho propio todos los atributos de la Deidad. Esto está confirmado en Isaías 9:6 y Mateo
1:23. Padre Eterno y Dios Poderoso, son atributos que el mismo Padre posee, así también
entonces debe poseerlo su Hijo. Entonces Jesús es alguien totalmente “suis generis”… y sí, es
único en su especie. Note que el Padre lo presento como su “Hijo Unigénito” en Juan 3:16. La
expresión “unigénito” en griego es monogenes, término que encierra un verdadero problema
para los trinitarios pues el término significa que “es único en su género”. ¿Lo entiende? Jesús
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no tiene otra entidad que se compare y que sea igual a Él. Es único en todo el universo, no hay
quien sea igual a Jesús. ¿Pero cuál es esta singularidad? Jesús es el único ser en todo lo
existente engendrado por el Padre, y esto es una diferencia terminante con nosotros, pues
nosotros somos “creados” por la Deidad y no engendrados por Ella. Estrictamente hablando
somos la creación de Dios el Padre y del Hijo de Dios; el Hijo de Dios es nuestro “Padre
eterno”. Cuando Pablo declara que todo fue creado por Él, todo es todo, exceptuado el Único y
Sabio Dios, su Padre, esto está confirmando en Colosenses 1:15-17 y Hebreos 1:1-4. Por lo
tanto si el Padre obraría por medio de su Hijo en la creación del Cosmos es necesario que
exista el Hijo. Pablo dice que Jesús es la “Sabiduría de Dios”, una idea netamente hebrea, en 1ª
Corintios 1:24 y en Proverbios 8: 22-31, hablando sobre la Sabiduría de Dios, Salomón declaró
bajo la inspiración: “Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras.
Eternamente tuve el principado desde el principio… antes de los abismos fui engendrada…”, es
interesante que la Sra. White en “Patriarcas y Profetas” pgs. 11 y 12, presenta este
pensamiento diciendo que el Hijo habla de sí mismo en Proverbios 8 y agrega que ya desde
entonces, desde la eternidad Ellos fueron uno. Y es la misma idea sostenida en Primeros
Escritos pg. 145 y El Conflicto de los Siglos pgs. 446 y 447. Sobre estos puntos volveremos a
retomar cuando veamos el concepto que la Sra. White tenía sobre la Deidad.
Hermanos si me permiten creo que esta idea planteada es honestamente algo sencillo, claro y
ordenado: un Padre que engendra a su Hijo y sede en Él todos los atributos divinos; y por lo
tanto el Hijo toma estos atributos por herencia y derecho propio. Algo importante resta por
destacar: el significado de “engendrar” es “propagar la misma especie” o naturaleza, esto lo
puede comprobar en cualquier diccionario.
La autoridad delegada del Hijo está firmemente planteada por Jesús en Juan 5:19-47. Algunos
textos que sobresalen aquí son:
“Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida; así también el Hijo da vida a los
que quiere”
“Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí
mismo”
La primera declaración es categórica, el Hijo no puede hacer nada por sí mismo, hecho que
está registrado a lo largo de los evangelios y los ejemplos sobran para tal caso. Lo que a mí
personalmente me llama poderosamente la atención es lo que dice sobre el hecho de tener
“vida en sí mismo”. Si pensamos sobre esta declaración notemos que esta propiedad, según
los textos lo muestran, proviene del Padre, pues Él es el que da al Hijo dicha pro piedad. Y aún
más, nos está diciendo que si el Padre no le daría esto al Hijo, éste no podría disponer de esta
vida para darla a los que Él quiera. En otros pasajes Jesús señaló que por esta razón el Padre
ama al Hijo porque Él tiene potestad para poner su vida y volverla a tomar. En otras palabras:
¡el Hijo es el que decidió morir por nosotros entregando su vida, para darnos vida eterna!
(Juan 10:17-18) Por lo tanto el Hijo no dispuso de esa vida sino hasta que el Padre en algún
momento se la dio. Ahora bien, el Padre puede hacer esto porque es Él el que posee
INMORTALIDAD PROPIA. Por favor note lo que dice Pablo sobre este punto: “Te mando
delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena
profesión delante de Ponsio Pilato, que guardes el mandamiento sin macula ni reprensión,
hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su debido tiempo mostrara el
bienaventurado y único Soberano, Rey de reyes, y Señor de los que gobiernan, el único que
posee inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni
puede ver, al cual sea la honra y el dominio sempiterno. Amen” (1ª Timoteo 6:13-16). Si lo
48
nota hermano, Pablo sostiene los mismos principios hebreos en esta carta a Timoteo, pues
declara al “único Soberano, al que ningún hombre puede ver”; pensamiento que coincide con
Deuteronomio 4:12; Juan 1:18; 1ª Timoteo 1:17. ¿Dónde dice la Escritura que Jesús ya poseía
por sí mismo inmortalidad? Note por favor la secuencia de orden jerárquico: el Padre posee
inmortalidad; ésta le es cedida al Hijo; y el Hijo a los redimidos en el momento de su venida,
según lo relata 1ª Corintios 15:53 y 54.
Ahora bien en las cartas de los apóstoles dirigidas a las iglesias cristianas primitivas ésta i dea
debería prevalecer, es decir la idea de “delegar títulos en orden jerárquico”. Un claro ejemplo
de esto es cuando el apóstol Pablo presenta a Jesús en la carta a los Hebreos, como dijimos
anteriormente. Y es allí donde el apóstol afirma que el Padre de clara del Hijo “tu trono oh
Dios…”; texto que se encuentra en Salmos 45:6,7; pero me llama poderosamente la atención
que el texto de Salmos dice “tu trono es el trono de Dios, es eterno y para siempre…”, pero
más allá de esto que Jesús sea llamado Dios no es errado pues aun los Jueces de Israel fueron
llamados “dioses” (hebreo ‘elohim) según lo dijo Jesús en Juan 10:34 y confirmando en Salmo
82:6; más aún ya se había dado un mandamiento por Dios de no injuriar a los “jueces” en
Éxodo 22:28… donde la palabra designada para ellos es ‘elohim, la misma palabra con la que
Jehová es designado “Dios” en el AT. La diferencia y singularidad de Jesús radica en que Él es el
Hijo Unigénito de Dios (Juan 3:16). Él es el que existió desde antes de la fundación del mundo y
compartió la gloria de Dios, “… pues siendo en forma de Dios, no considero el ser igual a Dios
como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo tomando forma de siervo, hecho
semejante a los hombres…” (Filipenses 2:6,7; confirmado en Juan 17:1,2) . Este es otro punto
del cual los trinitarios han hecho una columna y baluarte de verdad sobre la Trinidad. En
primer lugar es interesante que Pablo use la expresión griega morphe theou para referirse a
“en forma de Dios”. Si esto se entiende como que Pablo está hablando de que Cristo tiene
naturaleza inherente como Dios y por lo tanto una segunda persona divina de la Trinidad
estamos en un serio delito de honestidad porque la expresión solamente dice que Jesús tenía
“un rango, estatus o posición” (Wuest, k.; “El Uso Practico del Nuevo Testamento Griego”, pg.
84). Esto está claro ya que Pablo vuelve a usar morphe cuando dice que “tomo la forma (gr.
morphe) de siervo”. Mi pregunta es ¿tenemos que entender aquí también que esta forma de
siervo es inherente en Jesús?, es decir ¿un sirviente o siervo por naturaleza? Quisiera
compartir una información de lo más importante: “Esta frase ha dado ocasión a la afirmación
de que Jesús es ‘verdadero Dios de verdadero Dios’, como es declarado en el Concilio Niceno,
la primera formulación oficial antigua de la fe Trinitariana. Según esta fe Cristo es ‘co-igual’,
‘co-eterno’ y ‘co-substancial’ con el Padre, ‘la segunda persona de la Trinidad’… Los
comentaristas trinitarianos a menudo interpretan la palabra griega morphe a la luz de algunos
de sus usos en la literatura griega clásica…” (Wachtel, W.; “Siendo en la Forma de Dios”). ¿Lo
nota? El error está en interpretar el “Griego Koiné”, en el cual escribió Pablo la carta a los
Filipenses, desde el Griego Clásico. Pregunte por favor a cualquier profesor de griego y verá
que esto no se puede hacer. Si vamos a aplicar “hermenéutica” por favor respetemos las
reglas. Si observamos esto con precisión Jesús esta obrando en la tierra como el Agente
Representativo de Dios, esto coincide con la ideología hebrea, pues Moisés así también fue un
‘elohim para Israel designado por Dios, y aun él sería ‘elohim para Aarón (ver Éxodo 7:1; 4:16).
Ahora bien el mismo Pablo dirá a los hebreos “Él (Cristo) es la fiel representación de su ser
real…” (Hebreos 1:3). El sentido de igualdad con Dios es su naturaleza divina y no que Él sea “el
mismo Dios”. ¿Por qué? Porque a los Colosenses les dijo: “El cual es la imagen del Dios
invisible, el primogénito de toda creación…Porque en el habita toda la pleni tud de la Deidad…
por cuanto tuvo a bien el Padre que en él habitase toda plenitud” (Colosenses 1:15; 2:9; 1:19).
Notemos por favor que en Cristo habita toda la plenitud de la Deidad, el apóstol no dijo que
Cristo es toda la plenitud de la Deidad. Jesús ya lo había dicho: “Todo me fue entregado por
mi Padre” (Mateo 11:27; confirmado en Filipenses 2:6-9; Mateo 9:6; Juan 5:26-27; 10:17,18;
Hechos 2:36). Hermanos ¿por qué nos cuesta tanto leer y entender como corresponden las
49
Escrituras? Si extraemos conceptos complicados de Ellas nuestras doctrinas serán complicadas.
Si extraemos conceptos simples nuestras creencias serán simples. Hermanos que el “único
Dios verdadero” halla “dado a su Hijo Unigénito Jesucristo”, “el cual es la imagen de su ser
real”, en quien “habita corporalmente toda plenitud de la Deidad”, ¿no le parece que es una
creencia tan simple de comprender como el hecho de que Ud. puede ser salvo en Cristo Jesús?
“Dios no es Dios de confusión, sino de paz”.
Si tenemos esta comprensión de lo que dice la Escritura respecto al Mesías, de seguro nuestra
lectura e interpretación de los “texto controvertidos” tomaran su significado real y la verdad
será nuevamente tal cual es en Cristo Jesús, porque de Él da testimonio toda la Escritura.
Estimado lector podría seguir analizando más y más citas de la Biblia respecto a la divinidad de
Jesús pero creo que lo mejor es, una vez expuesta las bases de este tópico, in vitar a Ud. a que
lleve a cabo un estudio sincero y consiente de lo que la Biblia dice respecto al Hijo de Dios.
Estoy convencido de que Él te llevará a toda verdad, recuerde la promesa “pedid y se os dará;
buscad y hallareis”.
Hermanos este servidor sabe que Dios cumple sus promesas y da su Espíritu en plenitud.
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Capítulo VI: LO QUE LAS
ESCRITURAS DICEN DEL ESPIRITU
DE DIOS.
Recuerdo que una vez en la congregación a la que asistía como miembro de la IASD se había
dado una Semana de Oración de reavivamiento y reforma, y el tema central era el Espíritu
Santo. Como este tema era de vital importancia para la vida espiritual de la Iglesia todos los
asistentes podíamos hacer preguntas respecto a la naturaleza y obra del Espíritu de Dios…
grande fue mi sorpresa cuando el orador había asegurado sin vacilación que podemos y
debemos orar al Espíritu Santo. Y esto es correcto, porque dentro del marco trinitario esto está
permitido, ya que si el Espíritu es una persona divina co-igual y co-eterna con el Padre y el Hijo
y por lo tanto Dios, orar al Espíritu Santo no es ninguna trasgresión.
Una cosa no podemos negar, y creo que en esto estamos de acuerdo todos los cristianos: el
Espíritu Santo es uno y el mismo en toda la Escritura por lo tanto lo que dice el AT y el NT
respecto a él, no se contradice para nada. Esto implica que si Ud. avanza en el estudio sobre el
Espíritu de Dios tanto desde el Antiguo como desde el Nuevo Testamento, llegará a las mismas
conclusiones. Más aun esto significaría que los discípulos de Cristo cuando escribieron acerca
del mismo se sujetaron al entendimiento de los profetas y así la “revelación progresiva”
cumplió con su propósito como es debido: la luz del conocimiento fue aumentando pero nunca
contradijo lo que ya los antiguos profetas habían declarado sobre el Espíritu de Dios.
Primeramente voy a abordar este tema de la manera más sencilla posible para no caer tanto
en tecnicismos, que si bien son necesarios, algunas veces se torna pesado para el lector que no
está acostumbrado a dicho análisis; por lo cual sólo tocaremos tales puntos cuando sea
necesario.
El primer texto en las Escrituras en hablar sobre el Espíritu Santo es Génesis 1:2 cuando dice
que el “…Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.” Luego declara que cuando
Dios formó al hombre del polvo de la tierra “sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre
un ser viviente” (Génesis 2:7). La palabra hebrea para espíritu y aliento en los textos citados es
ruaj cuyo significado es flujo, viento, soplo y respiración; aparece 379 veces en el AT. Este
término se aplica tanto al espíritu de los animales, de los hombres, de demonios (como
espíritus malignos) y al Espíritu de Dios. Entonces una sola palabra es aplicada para todos estos
casos, por favor tenga presente esto. Ejemplo de ello son los textos de: Génesis 6:3; 41:38;
6:17; 7:15; 1ª Samuel 16:14; Job 27:2; 19:17; 32:8; 33:4; 34:14-15; Salmo 31:5; 33:6; 104: 29;
146:4; Eclesiastés 3:19; 12:7; Isaías 30:28 y Zacarías 12:1. Además de estas traducciones ruaj se
traduce también como “mente” y “animo” en 1ª Crónicas 28:11,12 y 2ª Crónicas 21:16,
respectivamente. Es interesante que al ser traducido ruaj como mente, podemos ver qué
entendían los profetas y lo que entendían a su vez los apóstoles, comparando los siguientes
textos: Isaías 40:13; Romanos11:34 y 1ª Corintios 2:16. Simplemente notemos que Pablo llamó
51
“mente” a lo que Isaías llamo “Espíritu”. Para los discípulos el tema estaba claro y ellos no
torcieron las Escrituras en ningún momento.
En el NT la palabra hebrea ruaj tiene su equivalente griego que es pneuma, esta palabra tiene
el mismo significado que en el hebreo. Así Espíritu Santo en el NT es pneuma hagios, Espíritu
de Dios es pneuma theos y espíritu del hombre es pneuma antropos.
Si los escritores del NT respetaron lo expuesto por los profetas en el AT, el los deberían haber
escrito con la mentalidad hebrea y no griega, y por lo tanto estas ideas no se contradecirían.
En otras palabras los apóstoles solo estarían declarando lo que sería el cumplimiento de las
profecías que anunciaban el derramamiento del Espíritu Santo una vez que Jesús ya no este
con ellos.
Lo que el NT deja claro es que Dios posee un Espíritu y es llamado Espíritu de Dios, esto es
claro en los textos de Marcos 1:8; 1ª Corintios 3:16; 6:11 y Apocalipsis 5:6. Ahora bien, en 1ª
Corintios 2:11 y 12 Pablo deja en claro que el Espíritu que hemos recibido de acuerdo a la
promesa es el Espíritu de Dios el cual proviene de Él, y en Romanos 8:14-16 dice que este
Espíritu testifica a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Si lo nota, Pablo no está diciendo
que el Espíritu es una tercera persona de la Trinidad, sólo declara que ese Espíritu es el Espíritu
de Dios y proviene de Él. La Biblia es clara en este aspecto: el Espíritu Santo es el Espíritu de
Dios, por favor compare 1ª Corintios 3:16 con 6:19 donde Espíritu de Dios es igual al Espíritu
Santo (pneuma theos = pneuma hagios). Uno de las opiniones expresadas por los que
sostienen la doctrina de la Trinidad es que esto no es así, porque el Espíritu Santo es una
persona divina, pero el Espíritu de Dios es una propiedad inherente del Padre. Esto es
necesario sostenerlo, por parte de los teólogos adventistas actuales, pues en caso que sea una
igualdad, ese Espíritu de Dios sería una entidad consiente separada de Él con lo cual
llegaríamos a sostener “principios espiritistas”; de más está decirles que si Ud. pregunta sobre
la opinión merecida a este punto a un protestante o católico seguramente esta idea estará de
los más armoniosa con sus creencias pues sería un fuerte apoyo a la “inmortalidad de las
almas” o “estado consiente de los muertos”. Ya esto lo hemos planteado en la pgs. 31 y 32 de
este trabajo.
Si avanzamos más aun en el pensamiento de los apóstoles llegamos a un punto crucial: ¿Qué
es entonces el Espíritu de Cristo? La respuesta está en Romanos 8:9, allí el apóstol iguala al
Espíritu de Dios con el Espíritu de Cristo. Entonces Espíritu Santo = Espíritu de Dios = Espíritu
de Cristo. Esta verdad es incuestionable. Hermano, déjeme preguntarle: ¿Cuando tomó los
estudios bíblicos, su instructor le habló de esto?
Las Escrituras son claras en decir que Jesús fue ungido con el Espíritu Santo, pues así lo
anunciaban las profecías del AT, por favor vea esto en los siguientes textos: Mateo 3:16,17;
Isaías 11:2; 42:1; 61:1,2 y Lucas 4:18,19. Así Jesús es uno con su Padre porque todo lo que es
del Espíritu de Dios está en Cristo, esto es lo que ambos comparten y es lo que los hace uno…y
es lo que Jesús quiere darnos a nosotros también para que seamos uno con Él y su Padre
(véase Juan 17:22,23 y confirmado en 1ª Corintios 6:17) y así llegar a ser perfectos en unidad.
¿Si hoy la IASD sufre una fragmentación caótica será porque ésta sirviendo a “un Dios
fragmentado en tres”?
Es interesante que los escritores bíblicos cuando se refieren al Espíritu lo hacen e n forma
intercambiable, es decir lo hacen en una manera tal como si fueran “sinónimos” entre Señor,
Espíritu, Espíritu de Dios y Espíritu de Cristo. Note por favor lo expuesto en 2ª Corintios [Link]
“… el Señor es el Espíritu…”
52
Hasta acá lo expuesto no es compatible con el modelo trinitario, entonces es menester que se
aclare todo lo que es interpretado bajo este modelo de Dios.
Los puntos por los cuales se llegó a considerar al Espíritu Santo como la tercera persona de una
Trinidad es debido a que Jesús lo llamó el Consolador y lo “diferenció” de Él como una
“persona”, sumado a esto, hay declaraciones en las Escrituras donde el Espíritu posee
“atributos personales”. Veamos entonces, teniendo en mente los conceptos vertidos
anteriormente, cómo escribieron y entendieron los profetas y apóstoles cuando ellos hablaron
del Espíritu de Dios.
Si estudiamos lo concerniente al “Consolador”, debemos analizar todos los textos donde este
término aparece. En griego la expresión es parákletos; esta palabra aparece solo en cinco
versículos y todos son de autoría del apóstol Juan. Desde ya debemos darnos cuenta por lo
tanto que no puede haber contradicciones respecto a quien es el parákletos para el apóstol.
Los textos son: Juan 14:16, 26; 15:26; 16:7 y 1ª Juan 2:1.
El sentido de esta palabra está relacionado con el fin de ayudar, defender y consolar. En
versiones diferentes de la Biblia esta palabra se traduce como: Confortador (KJV), Consejero
(NIV), Abogado (NRSV). De todas las citas donde aparece parákletos, cuatro salieron del mismo
Jesús; y Él mismo dijo que éste sería el “Espíritu de Verdad”. Dentro del contexto inmediato a
las palabras de Jesús, Él se llamó a sí mismo como “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6),
también agrega que el Consolador estaría “para siempre con nosotros” (vers. 16). Ya Cristo
había anunciado que sería Él quien estaría para siempre con nosotros en Mateo 18:20; 28:20;
Juan 15:4. Note también que Él declaró que no nos dejaría huérfanos sino que volvería a
nosotros (Juan 14:18, 20) y se manifestaría a nosotros (vers. 21). Estas declaraciones implican
que el Espíritu de Verdad es el Espíritu de Cristo y por lo tanto el “mismo” Cristo. Este
pensamiento es el que se extrae de Juan [Link] “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy
en el Padre, y vosotros en mi, y yo en vosotros.” Versículo 21: “… y el que me ama será amado
por mi Padre, y yo le amaré y me manifestaré a él.” Versículo 23: “El que me ama guarda mi
palabra; y mi Padre le amará, e iremos a él, y haremos morada con él”. Ahora bien Jesús era
hebreo y pensaba como hebreo, por lo tanto lo que Él está diciendo acá respecto al
Consolador es simplemente que Él y su Padre vendrían en el Espíritu de Verdad. Esto es
permitido dentro del esquema semítico respecto al Espíritu de Dios. Pues si el Espíritu no es
una entidad personal separada e independiente del Padre y del Hijo, y si es aquello que ambos
comparten, solo así es posible que el Padre y el Hijo vengan y hagan morada en cada uno de
nosotros mediante su Espíritu Santo. Si prestamos atención esto es lo que Él le dijo a sus
apóstoles: “No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros” (Juan 14:18).
Entonces la idea es clara, el Espíritu de Verdad, que es el Espíritu Santo, es el mismo Cristo.
Esto es un esquema que se había dado ya al pueblo de Israel, veamos un ejemplo por favor: en
Isaías 6:2,3, 8-10 el profeta recibe una visión y un mensaje de parte de Jehová; ahora bien el
apóstol Pablo afirma que “bien hablo el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros
padres…” (Ver Hechos 28:25-27), el que habló según la visión es el mismo Jehová, pero Pablo,
como buen judío converso al cristianismo, declaró que fue el Espíritu Santo el que habló. Ese
Espíritu posee atributos personales porque es el medio por el cual el Padre y el Hijo se
manifiestan ante nosotros y es así como cada acto realizado por el Espíritu es personificado
porque los que llevan a cabo esto son el Padre y el Hijo. Voy a tomar un ejemplo que tomaron
nuestros primeros escritores adventistas respecto a este punto: cuando una persona habla por
un teléfono, evidentemente es la persona quien habla y no el teléfono, pero el teléfono es el
medio por el cual esa voz se manifiesta (ver Sing of the Times, 1911 Departamento de
Preguntas y Respuestas por M.C. Wilcox). Pero si avanzamos en este asunto llegamos a ver que
Jesús se refirió al Consolador como “otro Consolador”. De este Consolador Jesús dijo que
“…hablará todo lo que oiga…” (Juan 16:13), a simple lectura este texto estaría demostrando
53
que si el Espíritu oye entonces Jesús efectivamente está refiriéndose a “otro Consolador”
literalmente y por lo tanto otra persona igual a Él en naturaleza. Esto está sustentado en el uso
de la palabra griega “allos” la cual tiene el sentido de “otro igual”.
Hablando sobre este punto con un hermano de iglesia me llamó la atención lo que me dijo: “en
ese texto Juan usa allos no heteros, como haciendo referencia a uno distinto a Él, sino más
bien a uno igual en naturaleza, por lo tanto se está refiriendo a la tercera persona de la
Trinidad que es el “Espíritu Santo”. En primer lugar estaríamos diciendo entonces que Jesús
está narrando la venida del Espíritu como la tercera persona de la Trinidad, entonces me
pregunto ¿por qué Jesús no se refirió al Espíritu Santo como tal en este texto? Siguiendo el
razonamiento trinitario, ¿cuándo Jesús se refiere a “allos parákletos” (otro Consolador) éste no
debería haber usado la expresión “heteros parákletos” pues sería la tercera persona de la
Trinidad, la cual no es Jesús mismo, sino más bien otro semejante en naturaleza, pero no el
mismo Jesús? Y aún más, ¿entonces en las Escrituras cuando se usa la expresión “allos” debe
ser algo o alguien de la misma especie o naturaleza? Si es así, habría que cambiar heteros por
allos en los textos donde aparece la expresión heteros pero se refiere a algo de la misma
especie, naturaleza o esencia. Un caso es el texto de Lucas 6:6, aquí la expresión “otro sábado”
es referida con la expresión heteros y no allos. Si sostenemos esta hipótesis esto estría
indicando que existen distintos sábados, y hermanos, ¡los sábados son los mis mos séptimos
días que han existido desde la creación del mundo! Por favor note que más bien si Juan
emplea allos me está indicando que no puede ser otro más que el mismo Jesús, pues recuerde
que no hay otro que sea igual a Cristo porque Él es monogenes, único en su especie. Por lo cual
si queremos sustentar esa idea de que la expresión “allos parákletos” se refiere a otro que no
es el mismo Cristo está totalmente fuera de lugar y lejos del contexto inmediato y hasta de la
misma línea de pensamiento sostenida por el apóstol Juan; porque él en el último texto
referido al parákletos, identifica, con este término, al mismo Jesús en 1ª Juan 2:1 “… y si
alguno peca, parákletos tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. Juan nos dice aquí
que el parákletos es Jesús.
Ahora ¿por qué Jesús es el Consolador? (hermanos la verdad que fue revelada a los
adventistas del séptimo día es impresionante y ese Remanente fue, es y será todo lo que
pretende ser…) Una palabra griega relacionada con parákletos es paraklesis y aparece en 2ª
Corintios 1:2-7, por favor estimado lector tenga a bien tomarse su tiempo y leer lo que el
apóstol Pablo dice en esas líneas… Allí notará que el autor dice, que Dios el Padre es Dios de
toda consolación, es decir de Él emana esta consolación, luego esa consolación esta en
nosotros por medio de Jesucristo en nosotros y termina diciendo que nosotros daremos
consolación a todos aquellos que estén en tribulación. Observe la jerarquía expresada aquí: el
Padre es la fuente de la consolación, Él se la da a Cristo, Él nos la transmite a nosotros y luego
nosotros a los que están en tribulación. Pero el punto crucial aquí es que el versículo 5 agrega:
“Porque de la manera que abundan en nosotros los padecimientos de Cristo, así abunda
también, por medio de Cristo nuestra consolación”, es claro que para el apóstol la consolación
viene a nosotros a través de Cristo… porque Él es nuestro Consolador.
La Sra. White declara: “Él [Satanás] ha tratado de ocultar la visión [de las Iglesias] de Jesús
como el Consolador…” (R&H, 26 de agosto de 1890). “Cristo declaró que después de su
ascensión, Él enviaría a su iglesia, como su más importante don, al Consolador. El cual ocuparía
su lugar. Ese Consolador es el Espíritu Santo – el alma de su Vida, la eficacia de su iglesia, la luz
y la vida del mundo. Con su Espíritu, Cristo envía una influencia reconciliadora y un poder para
derribar el pecado…” (MM, “Cada Día con Dios”, pg. 255). “No existe Consolador como
Cristo…La influencia del Espíritu Santo es la vida de Cristo en el corazón… Los que
experimentan en sí mismos esa habitación del Espíritu revelan sus frutos: amor, alegría, paz,
longanimidad, benignidad, bondad y fe.” (R&H, 28 de octubre de 1897). Esta última
54
declaración es de lo más llamativa, porque en Primeros Escritos, la Hna. White, en una de sus
visiones relato: “…Los que se levantaron con Jesús elevaban su fe hacia él en el lugar santísimo,
y rogaban: ‘Padre mío danos tu Espíritu’. Entonces Jesús soplaba sobre ellos el Espíritu Santo.
En ese aliento había luz, poder, y mucho amor, gozo y paz” (Primeros Escritos, pg. 55), ¿nota
Ud. el paralelismo de las citas? Hermanos permítanme decirles que la Sra. Whi te era la
Mensajera del Señor, no una simple estudiante de la Biblia que creía tener visiones respecto a
Dios y su verdad. Por lo cual hermanos, Ellen White no podría tener declaraciones ambiguas
que lleven a la confusión sobre el Espíritu de Dios.
Note por favor lo que la Sra. White dice respecto al Espíritu Santo en “El Deseado de Todas las
Gentes”: “El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad
humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar
personalmente en todo lugar. Por tanto convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase
el Espíritu como su sucesor en la tierra. Entonces nadie podría tener ventaja alguna por causa
de su situación o contacto personal con Cristo. Por medio del Espíritu el Salvador sería
accesible a todos. En este sentido estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo
alto.” (“El Deseado de Todas las Gentes”, Colección Conectando con Jesús; pg. 408). Luego más
a delante, en el mismo capítulo agrega: “El pecado podía ser resistido y vencido únicamente
por medio de la poderosa intervención de la Tercera Persona de la Deidad, quien iba a venir no
con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino.” (Ibíd., pg. 410). ¿Nota?
Primeramente dice que el Espíritu es Cristo pero “despojado de su humanidad e
independientemente de ella” y luego dice que esta es la intervención de la “Tercera Persona
de la Deidad”. Permítame hacer una observación aquí: la cita está tomada de una edición
compactada de El Deseado de Todas las Gentes, precisamente edición del 30 de octubre de
2007, de la editorial ACES. Allí aparece la expresión “Tercera Persona” con mayúsculas, pero en
las ediciones más antiguas del mismo libro la expresión “tercera persona” está con minús culas,
un ejemplo de ello es la edición de mismo libro del año 1947 de la editorial ACES. Vale destacar
que en la edición original del libro en ingles del año 1898, esta expresión esta con minúscula.
Ahora bien todos los autores que hablan del Espíritu Santo como la “Tercera Persona de la
Trinidad” lo hacen con mayúscula siempre. Si la Hna. White está tratando de introducir y
establecer la creencia en el Espíritu de Dios como una persona divina distinta del Padre y del
Hijo, ¿por qué uso expresiones con minúsculas?, ¿por qué dijo que es Cristo pero despojado
de su humanidad e independiente de ella?, ¿por qué dijo que vendría en la plenitud del poder
divino y no que es la plenitud del poder divino, tal como lo plantea la doctrina de la Trinidad?,
¿por qué dijo que “Cristo prometió el don del Espíritu Santo a su Iglesia” (Ibíd., pg. 410) y no la
venida de la persona del Espíritu Santo a su Iglesia?. En el mismo libro la Sra. White dijo: “El
Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón a través de las Escrituras. Así
expone el error y lo expulsa del alma. Es por medio del Espíritu de verdad, obrando a través de
la Palabra de Dios, como Cristo subyuga a sí mismo a su pueblo escogido” (Ibíd., pg. 410).
Esta idea es constante en los escritos de la Sra. White, por favor note lo que a continuación ella
escribió: “Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente; por
lo tanto convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en
la tierra. El Espíritu Santo es Él mismo despojado de la personalidad e independiente de ella. Él
se representaría a sí mismo como presente en todos los lugares por su Santo Espíritu, como el
Omnipresente” (Manuscript 5a, 1895; Manuscript Releases, Vol. 14, pgs. 23-24, párrafo 3
[Link]).
Querido hermano permíteme decirte que con lo expuesto, parecería que la Hna. White tenía
una comprensión diferente a la que hoy los asd tienen respecto al Espíritu Santo; creo que esto
es posible por la sencilla razón de que la idea de una Trinidad o de un Dios Triuno no existía
entre los asd contemporáneos a ella, pues ningún autor trinitario llegaría a decir que el Espíritu
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Santo “es Cristo despojado de su humanidad e independiente de ella”, ya que esta declaración
destruye la personalidad del Espíritu como la tercera persona co-eterna y co-igual al Padre y al
Hijo.
Pues bien, las declaraciones de los testimonios están, son un hecho real en el adventismo, por
lo cual debemos entenderlas de acuerdo al criterio bajo el cual la Mensajera del Señor escribió,
y humildemente considero que no debemos entender estos textos desde el marco trinitario, lo
que si debemos hacer es poner todos los textos en la balanza y sujetarlos al entendimiento
que muestra la “Piedra de Toque” para las doctrinas, la Biblia y sólo la Biblia.
Entonces desde esta perspectiva, si el parákletos es el mismo Jesús ¿por qué entonces Él se
refirió a sí mismo como “otro Consolador” (gr. allos parákletos)? Si leemos atentamente Jesús
está hablando en tercera persona, una forma común de expresarse en Cristo. Ejemplos de Él
hablando en tercera persona sobran en las Escrituras. Veamos algunas de ellas: Lucas 22:69;
Juan 4:10; 8:32,36; 10:2,3; 6:33. He aquí algo demasiado importante, si leemos bien en estos
textos Jesús está refiriéndose a sí mismo de una forma muy particular. “…cuando Cristo
profiere un discurso en tercera persona del singular hablando sobre la verdad, el agua de vida,
el buen pastor, el pan de Dios, el parákletos y otros símbolos, en verdad está hablando sobre sí
mismo” (“Eu e o Pai Somos Um”, pg. 76). Claro está, que lo que acabo de exponer es una
locura descabellada para los teólogos actuales, pues son ellos los que saben y están
preparados para entender e interpretar las Escrituras. Yo simplemente soy un ignorante
mediocre que no tengo la más mínima idea de lo que hablo, pienso y escribo. Y
lamentablemente así es no soy teólogo, sólo soy una persona que me atrevo a levantar la vos y
cuestionar el Gran Paradigma Trinitario, porque sólo es eso, un paradigma; una construcción
teológica que no hace más que catalogar la doctrina del “Dios Triuno” como lo que es, un
ARTEFACTO TEOLOGICO.
Permítanme ahora avanzar en un punto crucial para aquellos que sostienen la creencia en la
Trinidad, a saber los atributos personales del Espíritu Santo.
Todos los autores trinitarios coinciden en sostener que la mayor prueba de que el Espíritu de
Dios en una persona separada, consiente e independiente de Él y de Cristo, está sostenida por
los textos donde el Espíritu es descrito con atributos personales. Si esto es así, tanto el Antiguo
como el Nuevo Testamento deberían indicar esto. Pues bien, veamos algunos detalles que no
encajan dentro de esta idea:
La Biblia cuando se refiere a una persona lo hace como tal, es decir da su nombre e indica sus
atributos personales. Respecto al Padre y al Hijo esto es así de claro, pues Ellos son descriptos
como tal. Sobra exponer que tanto el Padre y el Hijo, tienen y se han presentado con un
nombre propio ante los hombres. El Padre es llamado YHWH, el cual se pronuncia como Yahvé
o Jehová; y el Hijo es llamado Jesús. Pero no hay texto alguno en las Escrituras que indiquen el
nombre del Espíritu Santo. Y aun en el NT la expresión Espíritu Santo (gr. pneuma agios) se
escribe con minúscula, siendo que en griego los nombres personales se escriben con
mayúscula como es en el español. Esto puede ser corroborado en cualquier Interlineal Griego -
Español del NT (si lo verifica tome como ejemplo Hechos 13:9).
Cuando las Escrituras se refieren al espíritu del hombre y al Espíritu de Dios la expresión griega
es siempre con minúscula, y por favor tenga en cuenta que en griego si es una persona debe
indicarse con mayúscula. Esto también se puede verificar en un Interlineal Griego-Español. Allí
notara que las expresiones son pneuma tou antropos (espíritu del hombre) y pneuma tou
theos (Espíritu de Dios). Un ejemplo de ello es 1ª Corintios 2:11. Personalmente Ud. notará que
yo escribo Espíritu Santo con mayúscula porque en castellano la idea de que el Espíritu de Dios
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es la tercera persona de la Trinidad ha determinado las reglas ortográficas para esta escritura
como tal.
Ahora bien en el AT como en el NT ambas expresiones son equivalentes, por lo tanto no habría
diferencia en la escritura y aplicación de ellas al Espíritu de Dios como al espíritu del hombre,
es decir que la Biblia debería entonces mostrar atributos personales en el espíritu del hombre.
Y efectivamente así es, veamos algunos ejemplos: Génesis 41:8 el espíritu de Faraón se
perturbó; Esdras 1:1 el espíritu de Ciro fue despertado; Job 20:3 el espíritu de Zofar responde
por Zofar; Daniel 2:1-3 el espíritu de Nabucodonosor se perturbo; Hechos 17:16 el espíritu de
Pablo se indignó y 2ª Corintios 7:13 el espíritu de Tito se tranquilizó. Entonces si la Biblia no
hace una “diferencia gramatical” respecto a los textos aquí detallados, ¿diremos que estas
personas poseen un espíritu consiente e independiente de ellos? Si así es el caso nuestra
lectura es de base espiritista. Notemos por favor que estos textos solo hacen referencia a las
personas mismas y no a sus espíritus como entidades independientes de ellos.
Un caso particular es esclarecedor a la hora de hablar del Espíritu de Cristo: en Romanos 8:34
dice que Jesús intercede por nosotros; en 1ª Timoteo 2:5 dice que tenemos un solo mediador
entre Dios y los hombres (lo cual excluye a orto mediador delante del Padre) y en Romanos
8:26 se había dicho que el Espíritu intercede por nosotros. Pero esto es posible y no
contradictorio porque en el pensamiento hebreo el Espíritu de Cristo hace referencia a Él
mismo. Esto queda claro al comparar los textos anteriores con Gálatas 4:6 y Filipenses 1:19
donde se habla del Espíritu de Hijo y del Espíritu de Jesucristo.
Para mi está claro ahora por qué el apóstol Pablo había dicho “el Señor es el Espíritu” (2ª
Corintios 4:17).
Con el análisis expuesto hasta acá vemos que cuando incorporamos un modelo de
pensamiento o de ideas y nos avocamos a interpretar las Escrituras, este modelo de
pensamiento regirá nuestra interpretación de la misma. Hebert E. Douglass, autor adventista
denominacional, lo expone como la fijación del paradigma: “La mayoría de las personas solo
ven lo que quieren ver… Llamamos a este fenómeno la fijación del paradigma o el problema de
las presuposiciones” (Mensajera del Señor, pg. 394).
Esto está indicando que cuando debemos interpretar los textos bíblicos donde el Espíritu de
Dios es descrito con atributos personales debe entenderse que es una persona divina porque
el paradigma trinitario así lo exige, de caso contrario se debería dar otra aplicación a ese hecho
donde el Espíritu Santo aparece con atributos personales. Note por favor que estamos
interpretando la Biblia de un modo tal que se sostenga la doctrina de la Trinidad y no como
realmente escribieron los autores bíblicos pues al menos deberían haber hablado de “la
tercera persona de la Trinidad”; expresión que no se encuentra en ningún texto de las
Escrituras.
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resucitando a muchos, sanado a los enfermos y librando a los cautivos por los agentes de
Satanás, sería el Poder enviado de la promesa desde el Padre, el Espíritu Santo (Lucas 24:49;
Hechos 1:4,5,8; 2:4). Poder que los discípulos entendieron que no era una “tercera persona de
una Trinidad” sino más bien el Poder de Dios para dar vida al hombre y llegar con el Evangelio
de Jesucristo hasta lo último de la tierra. Por esta razón cuando Pedro declaró lo que estaba
pasando con ellos en Jerusalén dijo: “Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo
recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís”
(Hechos 3:33).
Ahora bien el derramamiento del Espíritu Santo se dio como cumplimiento a la promesa del
Padre. Esta promesa fue descrita como la “lluvia temprana y tardía” registrada en Joel 2:28-32.
Todo adventista sabe lo que significa estar preparados para recibir la lluvia tardía, pero esa
convicción no es más que esperar a la tercera persona de la Trinidad, pues actualmente lo que
creemos es en un Espíritu Santo que forma parte de un Dios Triuno y no en el Espíritu Santo de
Dios. Más Ud. dirá que eso es simple especulación y palabrerías que no son relevantes para
nuestra salvación. Pues si ésta es su opinión es necesario que retome su Biblia y lea
Deuteronomio 32:1,2. Allí notará algo interesante: “Goteará como la lluvia mi enseñanza,
destilara como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama…”. En Oseas 6:3 el
profeta declara: “Y conoceremos y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está
fijada su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la
tierra”; ¿quién es el que vendrá a nosotros como la lluvia? El mismo Jehová… pero por favor
note los que dicen los siguientes pasajes de Jeremías 31:31-33; Hebreos 10:15-17; ¡aquí Pablo
declara que el que habló en la inspiración es el mismo Espíritu Santo!, y Pedro declara que
quien inspiro a los profetas fue el Espíritu de Cristo (ver 2ª Pedro 1:20,21; 1ª Pedro 1:10,11).
Como vemos tanto los profetas como los apóstoles entendían que al hablar de Jehová y Cristo,
también podían hacerlo de forma intercambiable refiriéndose al Espíritu Santo, por que como
dijimos antes éste es lo mismo que el Espíritu de Jehová y el Espíritu de Cristo. Insisto en esto:
la lectura de las Escrituras debe ser hecha desde el pensamiento de un hebreo no de un griego.
Una sola cosa quisiera hacerle notar, los discípulos en el Pentecostés fueron capacitados para
dar un mensaje con el Poder que necesitaban y con la manifestación física para llevarlo a cabo,
pues recibieron el don de lenguas… y habían recibido la “enseñanza” y el “razon amiento” del
Señor del Universo respecto al Evangelio del Reino; ¿en qué parte de esas enseñanzas y
razonamientos se encontraba la verdad acerca de un Dios Triuno? ¿Está hoy la IASD capacitada
para recibir el Verdadero Poder del cielo prometido por nuestro Señor? Hermano creo que la
respuesta es un rotundo y certero NO. Veremos a partir de ahora la importancia de tener un
correcto entendimiento de lo que es el Espíritu de Dios y su relación con la lluvia tardía. En
primer lugar Proverbios 1:23 declara: “…He aquí yo derramaré mi Espíritu sobre vosotros, y os
daré a conocer mis palabras”. Las Escrituras son claras en estos textos en decir que el
derramamiento del Espíritu Santo está íntimamente relacionado con las enseñanzas de Dios a
su pueblo. Ahora bien cuando en Joel 2:32 se da la razón por la cual se otorga el
derramamiento del Espíritu, “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo…”;
esto es un concepto clave en el plan de salvación: Jesús vino a rescatar lo que se había perdido
y para ello capacitó a sus discípulos para que puedan cumplir con esta tarea. El Don de Dios
dado a su pueblo es dado para cumplir con ello porque “El Espíritu es el que da vida; la carne
no aprovecha para nada; las palabras que yo os hablo son espíritu y son verdad”. Esto es un
problema grave para el trinitarismo pues si se entiende al Espíritu como una entidad personal
co-eterna y co-igual con el Padre y su Hijo, la pregunta es de peso fuerte: ¿Por qué Jesús dijo
que sus palabras son Espíritu? Porque sus palabras son las que dan vida y esas palabras las
habla por el Espíritu de Dios que mora en Él. Porque la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra
de Dios. Así también entonces nosotros podemos dar vida a los hombres porque si su Espíritu
está en nosotros, todo lo que Jesús hizo por el Espíritu lo haremos también nosotros; pero el
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problema para los trinitarios es que en sus palabras jamás se halló en Jesús algo referente a un
Dios Triuno, sino más bien él fue claro en decir que la vida eterna es que conozcamos al P adre
y su Hijo para que nosotros lleguemos a ser uno con Él y su Padre. Nosotros somos la morada
del Espíritu de Dios en la tierra; el mensaje será proclamado por aquellos que hayan recibido
las primeras gotas de la lluvia para luego estar preparados para la segunda, el verdadero
conocimiento solo reside en aquellos que son uno con Dios y participantes de la naturaleza
Divina. Por favor note los siguientes textos: 2ª Corintios 6:16; 1ª Corintios 3:16,17; 6:11,19,20;
Efesios 2:18-22; 1ª Pedro 1:3-10; 2:9,10. Hermanos las palabras están de más.
En una de sus primeras visiones la Sra. White relato: “Me di vuelta para mirar la compañía que
seguía postrada delante del trono y no sabía que Jesús la había dejado. Satanás parecía estar al
lado del trono, procurando llevar adelante la obra de Dios. Vi a la compañía alzar las miradas
hacia el trono, y orar: ‘Padre, danos tu Espíritu’. Satanás soplaba entonces una influencia
impía, en ella había luz y mucho poder, pero nada de dulce amor, gozo ni paz. El objeto de
Satanás era mantenerla engañada, arrástrala hacia atrás y seducir a los hijos de Dios.”
(Primeros Escritos, pgs. 55,56). De acuerdo a esta declaración de la Sra. White ¿cuál es el
“Espíritu” que hoy está influenciando a la compañía de Dios? ¿De quién es este “Espíritu” que
es una influencia impía donde solo hay luz y poder, más no los frutos del Espíritu del Dios
verdadero?
La culminación del mensaje del tercer ángel será cuando haya venido la lluvia tardía a
nosotros. En una oportunidad Ellen White pregunto: “…por la causa de tan profundo cambio y
el ángel me respondió: ‘Es la lluvia tardía, el refrigerio de la presencia del Señor’” (Primeros
Escritos pg. 271). La Hna. White habla aquí del refrigerio de la presencia del Señor como el
derramamiento del Espíritu Santo. Si el Espíritu es una persona distinta al Señor, pues no es
Jesús (según lo plantea el modelo trinitario) ¿cómo entonces el derramamiento del Espíritu es
el refrigerio de la presencia del Señor?
Por ultimo quiero traer a consideración un pensamiento respecto a la naturaleza del Espíritu
Santo: al decir que el Espíritu es la tercera persona de la trinidad estamos dejando en claro
cuál es la naturaleza del Espíritu, ya que para el modelo trinitario éste es una persona divina…
ahora bien si esto es así, significa que nosotros ya tenemos resuelto cuál es la naturaleza del
Espíritu de Dios. Por favor note ahora lo siguiente: “La naturaleza del Espíritu Santo es un
misterio. Los hombres no pueden explicarla porque el Señor no se la ha revelado” ( Hechos de
los Apóstoles, pgs. 42-44), me llama poderosamente la atención que en este capítulo del libro
de Ellen White, ella no mencione nada del Espíritu Santo como la “Tercera Persona de la
Trinidad”, siendo que en el mismo ella habla de “El Don del Espíritu” (v er Hechos de los
Apóstoles capítulo 5). Es interesante que según la misma Sra. White dijo que no es para
nosotros importante definir con precisión qué es el Espíritu Santo, por la sencilla razón que la
Escritura no lo dice, más lo que sí dice es que este Espíritu es del Padre y de Cristo (Juan
14:16,17,26; 15:26; 16:7,13-15), y que el Padre le dio en plenitud el Espíritu al Hijo (Lucas 4:16-
21) y que ambos son omnipresentes por el Espíritu (Juan 4:24; 2ª Corintios 3:17; Isaías 63:9-14;
Salmos 139:7-10). Por lo cual si el Padre y el Hijo son representados por el Espíritu Santo y esta
representación es real, al punto tal que la revelación declara que son ellos mismos y que ellos
mismos estarían con nosotros por medio de su Espíritu (Juan 15:26; 16:7; 2ª Corintios 1:3-6).
Así también fue lo que entendieron los apóstoles sobre este tema, pues cuando Cristo ya no
estaba físicamente con ellos, ellos entendieron que el Espíritu, que ya había sido dado en
plenitud, era el Señor mismo. Es por eso que para Pablo el Espíritu de Dios es igual al Espíritu
de Cristo (Romanos 8:9); pues para los cristianos existe un solo Dios, el Padre; un solo Señor,
Jesucristo; y un Espíritu, al cual ellos se refirieron indistintamente como el Espíritu de Dios o
Espíritu de Cristo. Es por esta razón que los asd que fundaron la IASD entendieron, enseñaron
y avanzaron con el poder del evangelio bajo este principio fundamental; y no bajo en
59
entendimiento netamente trinitario; llegando así a entender que el Espíritu es el medio por el
cual el Padre y el Hijo moran en nosotros, mas este Espíritu no es una entidad distinta a la
persona del Padre y del Hijo sino la persona espiritual de ellos, su omnipresencia (Apocalipsis
3:1; 4:6).
En este capítulo he tratado de bosquejar algunos detalles respecto a lo que dicen las Escrituras
sobre el Espíritu Santo de Dios y aquello que los testimonios declaran sobre el asunto, pero
aquí considero un aspecto de vital importancia: si los pioneros del adventismo no creían que
existía una trinidad en Dios y por lo tanto el Espíritu Santo era el representante de la Deidad en
la tierra por medio del cual el Padre y su Hijo permanecen REALMENTE en nosotros, ¿fue esto
lo que se le revelo a Ellen White?, ¿fue esto lo que ella entendió respecto a la Deidad?, y si no
es así ¿por qué no corrigió a sus hermanos adventistas respecto a un tema de vital importancia
para nosotros?, ¿por qué no mencionó en ninguno de sus escritos la palabra trinidad?, ¿por
qué planteó conceptos tan radicales a la creencia trinitaria como los expu estos en este
capítulo?, y más aún, algo que todos los adventistas de su época y aun los actuales se
preguntan qué quiso decir entonces con la expresión “the thrid person of the Godhead” (“la
tercera persona de la Deidad”, en español)?. Esto es lo que trataremos de dilucidar en el
próximo capítulo donde analizaremos el concepto que EW tenía de Dios.
60
Capítulo VII: ¿QUIEN ES DIOS, JESUS
Y EL ESPIRITU SANTO? UNA
APROXIMACION A LA CREENCIA
SOSTENIDA POR LOS PIONEROS DE
LA IASD.
En este capítulo vamos a tratar de visualizar la postura sostenida por los pioneros de la IASD
respecto al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Pero antes vamos a considerar unos puntos, que, a mi entender, son importantes antes de
abordar esta cuestión. La idea es simple:
Si los pioneros del adventismo, incluida aquí la Sra. White, fueron guiados por Dios en
establecer “Los Fundamentos de la Nuestra Fe”, es claro que este joven movimiento debería
poseer “la verdad que una vez fue dada a los santos”.
Si así es, las verdades que fueron reveladas, una a una, no pueden ser “verdades a medias” ni
memos “verdades mezcladas con errores”, porque si así fuese este movimiento religioso no
sería ni más ni menos que eso, un simple grupo de estudiantes de la Biblia que no tie nen
ninguna misión profética y su razón de ser no llega menos que a ser un grupo de individuos
que estudian las Escrituras.
Entonces si asumimos que fue guiado por Dios para cumplir un propósito profético en el
mundo, LAS VERDADES REVELADAS NO DEBEN CONTRADECIRSE CON LA NUEVA LUZ QUE
POSTERIORMENTE VENDRIA PARA AMPLIAR Y ESCLARECER LAS VERDADES ANTERIORES
CONCEBIDAS. Vale destacar que este es el principio que rige para el concepto de “Revelación
Progresiva”.
Entonces los “Principios Fundamentales de Nuestra Fe”, no son incongruentes entre sí, sino
más bien una “cadena de verdades que armonizan completamente con la Palabra de Dios”.
Recuerdo que cuando era adolescente tuve un encuentro con una familia Testigos de Jehová
(en adelante TDJ), después de una charla yo había quedado perplejo porque había sufrido un
ataque directo a puntos principales de la fe adventista. Como era de esperar, algunos
hermanos me habían proporcionado material sobre los puntos flacos de las creencias de los
TDJ, y grande fue mi sorpresa cuando vi como ellos de acuerdo al presidente que estaba al
frente de esta organización, cambiaban o “ajustaban”, como ellos lo expresan, sus creencias.
Hoy grande es mi desdén sabiendo que los asd también así lo hicieron. Mi pregunta es simple y
apelo a la honestidad de cada lector, ¿puede ser considerada una Iglesia, como dirigida por la
Providencia Divina si hay cambios doctrinales? Permítanme decirles que mi opinión es un
rotundo y certero NO.
Piense un momento en esto: si se cambian puntos de doctrina por el hecho de que se llega a
una comprensión diferente y por lo tanto implica que esa verdad era un error, ¿cómo
podemos decir entonces que anteriormente hemos predicado la verdad? Es claro que no
61
predicamos ninguna verdad sino más bien mentiras y errores respecto a Dios. Hermanos , Jesús
no cambio ninguna regla de fe y práctica del pueblo de Israel, ya que era consciente de que lo
revelado a los profetas era verdad ayer, hoy y siempre porque quien lo reveló fue Él mismo. Y
en aquellas oportunidades donde tuvo que aclarar sus ideas ante los escribas y fariseos fue
claro que no contradijo nada de lo revelado a Moisés y los profetas, sino que amplificó el
alcance de normas dadas por Dios a su Pueblo. Esto es sabido por cada asd. Ahora déjeme
decirle que en ICAR y las Iglesias Protestantes si se observaron cambios que de por si no me
alcanzaría este tratado para desarrollarlas.
Los teólogos adventistas actuales justifican los cambios doctrinales poniendo como ejemplo a
la forma de guardar el sábado desde puesta de sol a puesta de sol y el consumo de alimentos
impuros una vez que la Sra. White recibió la revelación sobre la reforma pro -salud. Y yo
pregunto ¿esto es un cambio doctrinal del sábado a otro día de reposo?, evidentemente no. La
doctrina del sábado siguió inamovible, además el cómo se observa el sábado es parte de la
práctica de la doctrina no del fundamento bíblico de la doctrina. Respecto al consumo de
alimentos impuros es evidentemente que esto es una amplificación de los principios de salud
sostenido por los asd desde la reforma pro-salud que implica la práctica y no el fundamento de
la doctrina.
A continuación vamos a ver lo que los pioneros adventistas sostenían respecto a los puntos
que hasta aquí hemos tratado. Por favor tome nota de los años en los cuales ellos escribieron
para que Ud. pueda comparar con lo que la Sra. White escribía y notará que paralelamente sus
escritos no se contradecían con los escritos de los hermanos contemporáneos a ella, sobre
este particular.
“Sin lugar a dudas, para muchos les parecería irreverente hablar así de la doctrina de la
Trinidad. Pero pensemos que han de ver el tema bajo una luz distinta, si con mucha calma y
sinceridad examinan los argumentos que hemos de presentar. Sabemos que escribimos con la
más profunda reverencia por las Escrituras, y con la más elevada consideración por cada
enseñanza de la Biblia y por cada doctrina y hecho de la Escrituras…
“No es nuestro propósito presentar argumento alguno sobre la doctrina de la trinidad, más allá
de su incidencia sobre el tema en consideración, es decir, sobre la Expiación. Las
inconsistencias de los trinitarios que deben ser señaladas para liberar a las enseñanzas de las
Escrituras sobre la Expiación de los reproches que durante tanto tiempo han existido, y que
son los resultados necesarios de su sistema de teología… Muchos teólogos piensan que la
expiación, con relación a su dignidad y eficacia, descansa sobre la doctrina de la Trinidad. Pero
no vemos conexión alguna entre los dos. Por el contrario los defensores de la doctrina
tropiezan con dificultades que parecen tratan de evitar. Su dificultad consiste en lo siguiente:
hacen que la negación de la Trinidad sea equivalente a negar la divinidad de Cristo. Si este
fuese el caso, nos aferraríamos a la doctrina de la trinidad tan tenazmente como podamos,
62
pero este no es el caso. Quienes han leído nuestras observaciones acerca de la muerte del Hijo
de Dios, saben que creemos firmemente en la divinidad de Cristo. Pero no podemos aceptar la
idea de una Trinidad, como la sostienen los trinitarios, sin desechar nuestro reclamo de la
dignidad del sacrificio hecho por nuestra salvación.
“Los más altos trinitarios y los más bajos unitarios se reúnen y están perfectamente unidos
acerca de la muerte de Cristo- la fe de ambos llega a ser Socianismo. Los unitarios creen que
Cristo era un profeta, un maestro inspirado, pero meramente humano; que su muerte era la
de un cuerpo humano solamente. Los trinitarios sostienen que el término ‘Cristo’ comprende
dos naturalezas distintas y separadas: una que era totalmente humano; la otra, la segunda
persona de la Trinidad, que habito en la carne en breve tiempo, pero no le era posible sufrir o
morir; que el Cristo que murió era solo la naturaleza humana donde había morado la divinidad.
Ambos tipos tiene una ofrenda humana y nada más. No importa cuán exaltado era el Hijo
preexistente, no importa cuán glorioso, cuan poderoso, o eterno; si solo murió la parte
humana el sacrificio fue humano… así la observación es justa de que la doctrina de la Trinidad
degrada la expiación, lo que hace que solo descanse en una ofrenda humana como su
fundamento.” (La Expiación a la Luz de la Naturaleza y la Revelación, pgs. 164, 165).
¡Sorpresa!, no se lo esperaba ¿verdad? Así pensaban nuestros pioneros. Así entendían la
expiación de Cristo. ¿Ud. la entiende así?
“‘Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí
mismo’. Juan 5:26.
Si como sostienen los trinitarios, la naturaleza Divina del Hijo tiene vida en sí mismo (es decir
es autoexistente), lo mismo y en un sentido absoluto como el Padre, ¿por qué debería El
mismo representarse como dependiente del Padre por su vida? ¿Qué decoro en representar al
Padre como concediéndole a Él un don que poseía desde toda la eternidad?” (R&H, 14 de
noviembre de 1854) Hermanos notemos que los pioneros están demostrando las
inconsistencias del modelo trinitario a la cual ellos no se aferrarían jamás porque ellos hicieron
de la Biblia y la Biblia sola, su UNICA regla de fe y práctica.
“‘Y otra vez cuando introduce al Primogénito en el mundo dice: adórenle todos los ángeles de
Dios’ Hebreos 1:6.
“Él debe de haber sido su Hijo antes que pudiera enviarlo al mundo. En el versículo 2, el Padre
declara que el hizo los mundos mediante el Hijo representado aquí como enviado al mundo. Su
Hijo debe haber existido antes de que El creara los mundos, Él debe haber sido engendrado
antes que el existiera, por lo tanto el engendramiento del cual aquí se habla, debe referirse a
su naturaleza Divina, y en relación a su orden. Él es el Primogénito: por lo tanto como cosa de
necesidad debe haber sido ‘el primogénito de toda criatura’. Colosenses 1:15.” (R&H, 14 de
noviembre de 1854). Es sorprendente realmente el entendimiento que tenían nuestros
pioneros respecto a la naturaleza de la Deidad. Notemos lo que el autor está haciendo
básicamente es, diferenciar lo que es Bíblico de aquello que es simple especulación y malas
conclusiones a las que lleva el modelo trinitario.
En particular acá habla sobre “el Hijo engendrado” por el Padre, punto que fue desarrollado en
el Congreso de Miniápolis en 1888 por el Dr. Waggoner.
Tengo en mis manos la Revista Adventista de noviembre de 2005, en la página 8, el autor, Lic.
Marcos Blanco, afirma que E.J. Waggoner era un creyente en la doctrina de la Trinidad: “En esa
63
casa editora trabajaban A.T. Jones y E.J. Waggoner, impulsores del énfasis en la justificación y
creyentes en la Trinidad.”(RA, noviembre de 2005, pg. 8). Esta declaración está dada por la
razón de que se viene hablando sobre el por qué del “cambio de paradigma” respecto a l a
doctrina de Dios, como una Trinidad. Así la afirmación de que el Dr. Waggoner era creyente en
la trinidad en ese momento cuando predicó el “correcto entendimiento” acerca de quién en
Cristo, sería un soporte fuerte para sustentar y justificar el cambio de no trinitarios a trinitarios
en los asd. Pues bien lo mejor es ir a la fuente primaria de información para saber cuál era la
postura que tenía Waggoner respecto a quién es Cristo. Esto lo vamos a hacer consultando el
libro del Hno. Waggoner, “Cristo y su Justicia”.
Ahora bien Ud. dirá: “Está claro; Waggoner dice que Jesús es Dios, por lo tanto Jesús es la
segunda persona de la Trinidad, entonces si esto lo dice Waggoner, él era creyente en la
Trinidad”. Bueno ahora por favor veamos como entendía Waggoner el sentido de la Divinidad
de Jesús. “El Verbo ‘existía en el principio’. No le es dado al ser humano el saber cuándo o
como fue engendrado el Hijo; pero sabemos que fue el Verbo divino, no únicamente antes de
que viniera a este mundo a morir, sino incluso antes de que el mundo fuera creado.”(Ibíd.)
“Sabemos que Cristo ‘de Dios ha salido, y ha venido’ (Juan 8:42), pero fue tan atrás en las
edades de la eternidad como para estar más allá del alcance de la mente del hombre” (Ibíd.).
“Cuando el venga será como ‘Dios Poderoso’. Comparar con Habacuc 3. ‘Dios Poderoso’ es uno
de los títulos legítimos de Cristo…Este nombre no le fue dado a Cristo como consecuencia de
algún gran logro, sino que es suyo por derecho de herencia… Un hijo siempre toma
legítimamente el nombre del padre; y Cristo, como ‘el Unigénito Hijo de Dios’, tiene
legítimamente el mismo nombre… de forma que Cristo es la ‘imagen expresa’ de la persona
del Padre. Hebreos 1:3. Como el Hijo de Dios que tiene existencia propia, tiene por naturaleza
todos los atributos de la Deidad… Cristo es el ‘Unigénito Hijo de Dios’, y por lo tanto el Hijo de
Dios en un sentido en el que ningún otro ser lo ha sido, ni lo pudiera ser nunca. Los ángeles son
hijos de Dios, como lo fue Adán (Job 38:7; Lucas 3:38), por creación; los cristianos son hijos de
Dios por adopción (Romanos 8:14,15); pero Cristo es el Hijo de Dios por nacimiento” (Ibíd.,
capítulo 2: ¿Es Cristo Dios?).
“[se cita Hebreos 1:8-10] Con esto podemos muy bien concluir el testimonio concerniente a la
divinidad de Cristo, y el hecho de que Él es el Creador de todas las cosas…Una palabra de
precaución es aquí necesaria. No imagine nadie que podemos exaltar a Cristo en detrimento
del Padre, o que podemos con ello menospreciar al Padre. Eso es imposible, puesto que uno es
el interés de ambos. Honramos al Padre al honrar al Hijo. Tenesmos presentes las palabras de
Pablo, ‘para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas, y para
quien nosotros vivimos’ (1º Corintios 8:6); tal como ya hemos dicho, fue por Él que Dios hizo
los mundos. Todas las cosas proceden finalmente de Dios, el Padre; aun Jesucristo mismo
procedió y salió del Padre; pero agrado al Padre de que en Él habitase toda la plenitud y que Él
fuera el Agente directo e inmediato en todo acto de la creación. Nuestro objetivo en este
estudio es mostrar la posición precisa de igualdad con el Padre, para que su poder para redimir
sea mejor apreciado” (Ibíd. Capítulo 3: Cristo como Creador).
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“Las Escrituras declaran de que Cristo es ‘el Unigénito Hijo de Dios’. Es engendrado, no creado.
En referencia a cuándo, no nos corresponde a nosotros el inquirir, ni podrían nuestras mentes
entenderlo aunque se nos explicara. El profeta Miqueas nos dice: ‘… Sus orígenes son desde el
principio, desde los días de la eternidad’. Miqueas 5:2. Hubo un tiempo cuando Cristo procedió
y vino de Dios, del seno del Padre (Juan 8:42; 1:18), pero fue tan atrás en los días de la
eternidad que para el entendimiento finito significa sin comienzo. Pero el hecho es que Cristo
es el único Hijo de Dios y no un ser creado… Y puesto que es el único Hijo de Dios, es la misma
sustancia y naturaleza de Dios y posee por nacimiento todos los atributos de Dios; porque al
Padre agrado que el Hijo sea la expresa imagen de su Persona, el resplandor de su gloria y
lleno con la plenitud de la divinidad. Así que tiene ‘vida en si mismo’. Posee la inmortalidad por
derecho propio, y puede conferirla a otros. La vida esta inherente en Él, así que no le puede ser
arrebatada; pero habiéndola entregado voluntariamente, la puede volver a tomar [se cita Juan
10:17,18]” (Ibíd. Capítulo 4: ¿Es Cristo un Ser Creado?)
Y sí… ¡ya puede salir de su asombro! Con razón no se publica más este libro porque con el solo
hecho de leer estas declaraciones los corazones se abren a la verdad de Dios revelada tal cual
es en su Palabra. Pero aún queda algo más asombroso y es lo que la Sra. White había dicho
respecto a las declaraciones de Waggoner que acabamos de leer: “Este es el mensaje que Dios
ordenó ser dado al mundo. Este es el mensaje del tercer ángel, el cual debe ser proclamado en
alta vos y acompañado con el derramamiento de su Espíritu en gran medida” (Testimonios
para los Ministros, pg. 92, edición en portugués). Pero… ¿estaba el mensaj e impartido por
Waggoner en armonía con las creencias sostenidas por la Hna. White? Dejemos que ella misma
conteste: “Yo vi la belleza de la verdad en la presentación de la justicia de Cristo en relación a
la ley como el doctor [Waggoner] la había expuesto delante de nosotros. Ustedes, muchos de
ustedes dicen: ‘esto es luz y verdad’…Estos [los mensajes de Waggoner] que han sido
presentados armonizan perfectamente con la luz que Dios me ha dado durante los años de mi
experiencia.” (The 1888 Materials, pg.164).
Querido hermano en verdad, no sé qué es lo que estás pensando, pero una sola cosa sé: “este
mensaje es de Dios o no lo es”.
Es evidente con lo que hasta acá venimos viendo que los pioneros tenían una comprensión
totalmente distinta a lo que se nos enseñó que ellos sostuvieron y aun distinto en cuanto a lo
que hoy sostiene como la “verdad presente” la IASD. Pero entonces ¿por qué paso todo esto?
Esto es lo que trataremos de exponer más adelante.
“Los protestantes y católicos casi están tan unidos en creencia, que no resulta difícil concebir
como los protestantes pueden hacer una imagen de la Bestia. La mayoría de los protestantes
creen, como los católicos, en la Trinidad, la inmortalidad del alma, la conciencia de los
muertos, la recompensa y castigo al morir, la tortura sin fin de los malvados, la herencia de los
santos más allá de los cielos, el bautismo por aspersión, y el Domingo pagano en lugar del
Sábado; todo lo cual es contrario al espíritu y letra del Nuevo Testamento. Seguramente entre
madre e hijas existe una notable semejanza familiar.” (Hechos para los Tiempos, pg. 76, 1858).
Es interesante que para este año aun la IASD como tal no se había organizado; y es notable
que para entonces ya los asd tenían muy en claro sus puntos de doctrina. Me resulta muy
sospechoso el hecho de que en los puntos acá mencionados el Remanente haya incorporado la
Trinidad como doctrina revelada por la Providencia Divina en las Escrituras siendo que esta
doctrina es la DOCTRINA CENTRAL DE LA ICAR.
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Por favor note la siguiente cita del Catecismo Católico: “El misterio de la Trinidad es la doctrina
central de la fe Católica.”. En la imagen de abajo se muestra la fuente de donde se extrajo esta
información, la obra se titula “Manual Para el Católico de Hoy”, pg. 16.
Por favor note además que Cornell menciona junto a este punto la controversia Sábado -
Domingo… ¿tendrán algo que ver la Bestia, Babilonia, el 666 y la Trinidad con esta
controversia?
Mi querido hermano prepárese para lo que vendrá en los próximos capítulos de este trabajo.
La información es abrumadora, sólo le pido que mantenga su mente clara y abierta. Reclame a
Dios la promesa de su Santo Espíritu porque “el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del
Señor allí hay libertad” (2ª Corintios 3:17).
“Jesús oro para que sus discípulos sean uno como él era uno con Su Padre. La oración no
contemplo a un discípulo con doce cabezas, sino doce discípulos hechos uno en objetivo y
esfuerzo en la causa de su maestro. Ni tampoco Padre e Hijo son partes del ‘Dios Triuno’. Ellos
son dos seres diferentes.” (Life Incidents, pg. 343, 1868).
“La forma como los espiritualizadores han desechado o negado al Único Señor Dios y a nuestro
Señor Jesucristo, es primeramente empleando el antiguo antibíblico credo Trinitario” ( The Day
Star, 24 de enero de 1846).
“La inexplicable Trinidad, que hace que la Divinidad sea tres en uno y uno en tres, es bastante
perniciosa…” (R&H, 29 de noviembre de 1879).
66
Esta última declaración es clave en el entendimiento que tenían los pioneros respecto a Dios el
Padre y su Hijo Jesucristo. En primer lugar note la fecha de esta declaración: diciembre de
1855. En este año la Sra. White había recibido ya sus primeras visiones respecto al pueblo
adventista y su relación con Dios y su Mediador. Esto está registrado en el libro “Primeros
Escritos”, un volumen que es indispensable para entender como fueron desarrollándose los
Principios Fundamentales de Nuestra Fe, libro que todo adventista debiera estudiar para no
olvidar la manera en que Dios guió a este movimiento a través de la historia. Una de esas
visones mostró a Dios el Padre y a Jesucristo como “dos Seres separados y diferentes” de allí
que Jaime arremete contra los espiritualistas los que, al aceptar la Trinidad, destruyen la
Personalidad de Dios y de Jesús, pues hacen de Ellos “meras partes” del Dios Triuno. Acá esta
la cita de Primeros Escritos: “Vi un trono, y sobre él se sentaban el Padre y el Hijo. Me fije en el
rostro de Jesús y admire su hermosa persona. No pude contemplar la persona del Padre, pues
la cubría una nube de gloriosa luz. Pregunte a Jesús si su Padre tenía forma como él. Dijo que la
tenía, pero que yo no podía contemplarla, porque, dijo: ‘Si llegases a contemplar la Gloria de
su persona, dejarías de existir’. Delante del trono vi al pueblo adventista- la iglesia y el mundo.
Vi dos compañías, la una postrada ante el trono, profundamente interesada, mientras que la
otra no manifestaba interés, y permanecía de pie, indiferente. Los que estaban postrados
delante del trono elevaban sus oraciones a Dios y miraban a Jesús; miraba él entonces a su
Padre, y parecía interceder para con él. Una luz se trasmitía del Padre al Hijo y de éste a la
compañía que oraba. Entonces vi que una luz excesivamente brillante procedía del Padre hacia
el Hijo, y desde el Hijo ondeaba sobre el pueblo que estaba delante del trono.” ( PE, pg. 54).
Jaime White había dicho que la doctrina de la Trinidad destruía la personalidad del Padre y del
Hijo. Con eso él estaba en armonía con lo que la Sra. White había visto en visión “la persona
del Padre” y “la persona del Hijo”… permítanme preguntar: ¿Dónde está en esta visión la
“persona del Espíritu Santo”? Entonces su repuesta será: “ella después vio a la ‘tercera
persona de la Deidad’ en otra visión”. ¡Y es correcto! Pero esa visión “debe amplificar y no
contradecir esta otra de Primeros Escritos. ¿Nota Ud. el problema? Cuando tomamos una cita
de la Sra. White esa debe sujetarse a todas las otras porque de lo contrario se contradeciría
ella misma. Este es un principio básico de interpretación: las declaraciones de un autor deben
tener coherencia y cohesión.
Querido hermano sé que tu mente esta en este momento preguntándose muchísimas cosas,
así fue como también yo me pregunté. Si tu deseo es conocer la verdad, Dios te la mostrará, de
eso no dudes. Pero solo espera un poco porque lamentablemente aquí se ha mezclado
“verdad con mentira”, y este es el peor y más poderoso engaño de Satanás.
Las citas anteriores referidas a lo que creían nuestros pioneros solo son algunos ejemplos de
su postura respecto a la Deidad, pues sería imposible volcar en este trabajo todas las
declaraciones. Por eso he tratado de poner las más contundentes y claras para poder agilizar
este estudio. Vuelvo a recomendar remitirse a las fuentes primarias de información las cuales
están en los sitios oficiales de la IASD, disponibles en Internet. Algunas de ellas son:
[Link], [Link] (página en español) y [Link];
la dificultad que se presenta es sólo que la mayoría de estas páginas están disponibles en
inglés.
“Finalmente, sabemos de la unidad Divina entre el Padre y el Hijo por el hecho que los dos
tienen el mismo Espíritu. Pablo, después de decir que aquellos que están en la carne no
pueden agradar a Dios, continua así: ‘Pero vosotros no vivís según la carne, sino según el
Espíritu, si es que el Espíritu de Cristo habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo,
67
no es de él.’ Romanos 8:9. Aquí vemos que el Espíritu Santo es tanto el Espíritu de Dios como
el Espíritu de Cristo.” (Cristo y Su Justicia; capitulo 4: ¿Es Cristo un Ser Creado?).
“El Espíritu Santo es la poderosa energía de la Deidad, la Vida y el Poder de Dios fluyen do de El
a todas partes del universo, estableciendo así un contacto vivo entre Su trono y toda la
creación. Como lo expresa otro: “El Espíritu Santo es el aliento de la vida espiritual en el alma.
Impartir el Espíritu, es impartir la vida de Cristo. Hace que Cristo se halle presente en todas
partes… el Espíritu Santo lleva consigo toda la potencia de Cristo al hacerlo presente con su
poder en todas partes, revelándolo a quienes permanecen en armonía con Su Ley. Así el
Espíritu es personificado en Cristo y Dios pero nunca revelado como una persona separada.
Nunca se nos instruye que debemos orar al Espíritu, sino a Dios pidiendo el Espíritu. El las
Escrituras no encontramos oración al Espíritu, sino pidiendo el Espíritu.” (Sings of the Times,
pgs. 181, 182; 1911).
Hay dos expresiones de suma importancia en las citas anteriores que se contraponen
efectivamente a la creencia actual de los asd respecto al Espíritu Santo:
“Aquí vemos que el Espíritu Santo es tanto el Espíritu de Dios como el Espíritu de Cristo”. Es
decir que Espíritu de Dios = Espíritu de Cristo = Espíritu Santo.
“Así el Espíritu es personificado en Cristo y Dios pero nunca revelado como una persona
separada.”
Ahora compare lo que afirma el Dr. Alberto Timm: “… los adventistas del séptimo día creen
que el Espíritu Santo posee una personalidad distinta del Padre y del Hijo…” ( Resenha Crítica
do Livro “Eu e o Pai Somos Um”, pg. 20).
Hermano note por favor esto: el Dr. A. Timm declara que el Espíritu Santo tiene una
personalidad separada del Padre y del Hijo; mientras que M.C. Wilcox asegura que el Espíritu
no es una persona separada y distinta del Padre y del Hijo.
Esto muestra que actualmente la IASD posee un concepto del Espíritu Santo totalmente
opuesto al de sus pioneros.
¿Pero cuál es en sí el peligro de creer que el Espíritu Santo sea una persona separada y distinta
del Padre y del Hijo?
Piense en esto: en Romanos 8:9, Pablo equipara de forma ecuánime al Espíritu Santo con el
Espíritu de Dios y de Cristo. Si el Espíritu Santo es entonces una entidad separada y distinta del
Padre y del Hijo, estos dos tienen entonces un Espíritu inteligente y consiente cada uno, el cual
tiene vida aun estando fuera de ambos… Ahora relacione esta idea con el principio sostenido
por la “inmortalidad del alma”, según la creencia católico-protestante: cuando Dios creó al
hombre depositó en él un espíritu inteligente y consiente que proviene del Espíritu de Dios,
que según el catolicismo y protestantismo, es el alma de cada ser humano. Cuando el hombre
muere esa alma o espíritu sigue vivo, es decir tiene vida fuera del cuerpo del hombre. Así las
almas son inmortales y así es necesario, para la teología católico-protestante fundamentar el
estado consiente de los muertos.
Si asumimos que el Espíritu Santo de Dios es una entidad con personalidad propia separada y
distinta del Padre y del Hijo, y si esta idea es correcta tendrá consecuencias directas en la
interpretación del texto de Romanos que hemos considerado, y aun en los otros textos de la
Biblia que traten sobre el Espíritu de Dios. Así entonces, esto no sería más ni menos que
espiritismo en su más alta expresión incorporado al Mensaje de los Tres Ángeles.
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Ahora está claro por qué cuando los pioneros denunciaban los errores doctrinales del
catolicismo y del protestantismo estos incluían a: la Trinidad, el domingo como día del Señor y
el estado consiente de los muertos o la inmortalidad del alma. ¡Qué agudeza mental de
nuestros grandes hombres que forjaron los Fundamentos de Nuestra Fe! Ahora tienen sentido
para mí las palabras de Ellen White cuando dijo que no tenemos nada de que temer del futuro
salvo que hallamos olvidado la manera en que Dios nos ha conducido en nuestra historia y
experiencia pasada.
Pero aún queda por analizar lo que escribió la Sra. White respecto a Dios el Padre, su Hijo
Jesucristo y el Espíritu Santo, “la tercera persona de la Deidad” (contradictorio frente a lo
expuesto, aparentemente, ¿verdad?).
Adelanto desde ya que nos aventuramos en descubrir como Dios ha guiado al Remanente y
veremos como la nueva generación del Remanente “hicieron lo malo ante los ojos de Jehová
Dios y sirvieron a los baales… porque no conocían a Jehová ni la obra que él había hecho por
Israel” (Jueces 2:11,10).
30 de Abril de 1935:
Tengo en mis manos una carta del 24 de Enero. Por algunos meses he estado tan ocupado en
mi trabajo relacionando con los manuscritos que estábamos preparando para la impresión,
que mi correspondencia tuvo que esperar.
Yo no puedo hacer esto, porque no entendí claramente sus enseñanzas en relación a esta
materia. Siempre hubo en mi mente alguna perplejidad en relación al significado de sus
declaraciones, las cuales, para mi forma superficial de pensar, parecen ser un poco confusas. A
menudo he lamentado el no poseer aquella agudeza mental que pudiera haber resuelto esto y
otras perplejidades, entonces me acorde de lo que la hermana White escribió en hechos de los
apóstoles, en las páginas 51 y 52, ‘en relación a tales misterios, los cuales son demasiado
profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro’. Yo he decidido no entrar en
discusiones y me he esforzado para dirigir mi mente a materias fáciles de ser comprendidas.
Ah medida que leo la Biblia, encuentro que el resucitado Salvador soplo sobre los discípulos
(Juan 20:22) y les dijo, ‘recibid el Espíritu Santo’. El concepto que se recibe de estas Escrituras,
parece estar en armonía con el Deseado de Todas las Gentes, pagina 669, y también con
Génesis 1:2, Lucas 1:4, Hechos 2:4; 8:15 y 10:44. Pueden ser encontrados muchos otros textos
que parecen estar en armonía con la declaración de El Deseado de Todas las Gentes.
Las declaraciones y los argumentos de algunos de nuestros ministros en sus esfuerzos para
probar que el Espíritu Santo es un individuo, tal como lo son Dios el Padre y Cristo, el Hijo
eterno, me han dejado perplejo y algunas veces me han dejado triste.
Mis perplejidades han sido un poco disminuidas cuando he aprendido del diccionario que uno
de los significados de persona, era característica. Se ha declarado de tal manera que he
concluido que deben existir personas sin forma humana, las cuales son poseídas por el Padre y
por el Hijo.
69
Existen muchas escrituras que hablan del Padre y del Hijo y la ausenci a en las Escrituras de
referencias similares con la obra unida del Padre y del Espíritu Santo o de Cristo y del Espíritu
Santo, me han llevado a creer que el Espíritu sin individualidad es el representante del Padre y
del Hijo a través de todo el Universo, y es a través del Espíritu Santo que ellos habitan en
nuestros corazones y nos hacen uno con el Padre y con el Hijo… [En el resto de la carta el Pr.
White responde otros asuntos].
W. C. White
“Hay quienes creen que Dios no creó el tiempo y de que de alguna manera él ya existía. Pero
esto no puede ser. El tiempo y el espacio no son entidades existentes que operan al margen de
Dios y con independencia de Él. Si eso fuera cierto serian iguales a Dios, o incluso a su superior
jerárquico, por lo que es coetáneo con Dios o existe antes que Dios y debe ser igual por lo
menos con Él, y lo que no es creado por Dios es autoexistente y es Dios. El cristiano cree que
‘sin Él no se hizo nada de lo que se ha hecho’ (Juan 1:3).” ( El Sábado, pgs. 54, 55).
Según esta declaración ellos creían que Cristo una vez que fue engendrado por el Padre y paso
a crear todo cuanto existe, creó así el tiempo, entonces Padre e Hijo no están sujetos al tiempo
por lo cual Ellos son eternos. A su vez nosotros cuando alcancemos la eternidad llegaremos
también a ser eternos pero en sentido distinto que le Padre y el Hijo pues nosotros tuvimos un
principio temporal, es decir dentro del espacio y el tiempo.
Para tener un panorama más completo acerca de la teología sostenida por los pioneros del
adventismo recomiendo la lectura del APENDICE de este trabajo en la página 137.
“Cuando los hombres intenten mover un alfiler del pilar del fundamento que Dios estableció
por su Espíritu Santo, dejen que los viejos hombres que fueron los pioneros de nuestra obra
hablen claramente, y dejen que esos que están muertos también hablen, reimprimiendo sus
artículos en nuestros periódicos. Recojan los rayos de luz divina que Dios dio cuando Él
condujo a su pueblo paso a paso en el camino de la verdad. La verdad soportara la prueba
del tiempo y la experiencia” (Manuscrito 62; 1905).
70
Capítulo VIII: ELLEN G. DE WHITE Y
EL CONCEPTO DE DIOS.
Al llegar a esta instancia quiero dejar en claro algunos puntos pertinentes a los Testimonios:
1- El don de profecía es uno de los dones dados por Dios a su pueblo a lo largo de la
historia de la humanidad, este don es uno de los dones del Espíritu Santo (1ª Corintios
12:3-14).
2- Este es uno de los dones otorgados para la edificación del Cuerpo de Cristo que es su
Iglesia (1ª Corintios 12:26-31).
3- Este don se ha manifestado en todos los profetas del Antiguo y Nuevo Testamento (2ª
Pedro 1:19-21; 1ª Pedro 1:10,11).
Los asd creen que este don de profecía fue manifestado en el ministerio público de la Sra. Ellen
G. White, por lo tanto esto implica sin ninguna excepción a la norma que ella fue inspirada por
el mismo Espíritu de Cristo que inspiro a los profetas. Si así es, las verdades reveladas a través
de ella NO PUEDEN CONTRADESIRSE CON LAS VERADDES REVELADAS EN LAS ESCRITURAS.
Reconozco que en la actualidad hay denuncias de “plagio” y de “falsas visiones” respecto a los
escritos de la Sra. White, que la colocan como un falso profeta, las cuales pueden ser
constatadas en [Link], y que de por sí, es un tema que se debe enfrentar y
aclarar. Pues la luz no se mezcla con las tinieblas por lo tanto como lo dijo ella
categóricamente: “Este mensaje es de Dios o no lo es”.
Una vez establecido estos puntos podemos avanzar en una dirección certera, como lo expresa
Herbert Douglass, “…Dios no incluye contradicciones conceptuales dentro de su sistema de
comunicación. Ni les da más tarde a los profetas un botón para ‘borrar’ o ‘eliminar’. La
inmutabilidad de Dios se reflejara en sus revelaciones a los seres humanos” ( Mensajera del
Señor, pg. 30). El mismo autor declara en la nota 5 del capítulo donde aparece esta cita que
esto está dentro del marco del concepto de Revelación Progresiva, el cual “es un término que
describe el plan de Dios de ‘educación continua’. Se basa y edifica en la revelación previa; no la
desplaza o contradice” (Ibíd., pg. 41). Y agrega: “Debido al plan de Dios de desplegar la verdad
tan pronto como su pueblo es capaz de comprenderla, cada generación es bendecida con
verdad adicional. Por lo tanto actualmente conocemos más acerca de la voluntad de Dios que
lo que conocía las generaciones anteriores. No es que la verdad está desarrollándose en algún
tipo de esquema evolutivo, sino que nuestra percepción de la verdad está progresando
continuamente” (Ibíd., pg. 422). El autor es claro en establecer que lo revelado a los profetas
no incluye contradicciones conceptuales de pare de Dios y agrega que lo que ha sido revelado
posteriormente, amplifica pero no contradice lo anterior. Estas ideas son planteadas por el
autor debido a que la Sra. White escribió:
“Siempre que los hijos de Dios estén creciendo en la gracia obtendrán de continuo una
comprensión más clara de su Palabra. Descubrirán nueva luz y hermosura en sus verdades
sagradas. Tal ha sido el caso en la historia de la iglesia en todos los siglos, y así será hasta el fin.
Pero cuando decae la verdadera vida espiritual se propende siempre a dejar de progresar en el
conocimiento de la verdad” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pg. 311).
71
“La Palabra de Dios presenta verdades especiales para cada época…Dios guía ahora a su
pueblo paso a paso. La verdad es progresiva. El ferviente escudriñador constantemente e stará
recibiendo luz del cielo. Nuestra pregunta constante debe ser: ‘¿qué es la verdad?’(CBASD,
tomo 2, pg. 994).
Si leemos bien en las declaraciones de la Sra. White en ningún momento se menciona o insinúa
que una verdad ya establecida debe ser depuesta, mudada o cambiada por otra
diametralmente opuesta. Este es un principio de lo más lógico, pues si creemos que el
movimiento adventista es un movimiento profético guiado por Dios, ese Dios es inmutable, y
por lo tanto lo revelado al pueblo es también inmutable (véase Malaquías 3:6; Santiago 1:17),
pues es su verdad y como dijo un hermano y amigo en la fe: “la Iglesia Adventista no tiene la
verdad… la administra”, porque esa verdad es de Dios. Nos aventuramos entonces a descubrir
que es lo que la Sra. White entendía respecto a Dios, “el Soberano del Universo”, el Hijo,
“Emmanuel, Dios con nosotros”, y el Espíritu Santo, “la tercera persona de la Deidad… que
viene en la plenitud del poder Divino”.
Conversando con algunos hermanos he notado que para todos ellos, sin excepción alguna,
hablar sobre el conocimiento de Dios y su importancia para la Sra. White es un tema
irrelevante. ¡Es lamentable y sorprendente ver que los temas de nuestra actual preocupación
son los mismos de una iglesia evangélica cualquiera! Solo vasta intercambiar unas palabras con
algún hermano y estoy seguro que eso es lo que se planteará. Pues bien está de más claro que
esto era de esperarse, ya que nosotros estamos alineados con ellos en cuanto al Dios que
actualmente adoramos. Si nos detenemos a pensar un poco la diferencia que solo existe entre
un asd y un protestante son sólo temas secundarios, y si nos ponemos a ver, lindan en
cuestiones de práctica de doctrina pues nuestro slogan común es “todos adoramos a un
mismo Dios”…
Cuando la IASD se organizó, las doctrinas sostenidas por ellas habían sido firmemente
establecidas. A pesar de esto los teólogos actuales aseguran algo diferente al respecto. Por
favor note lo que establece el Dr. Alberto Timm: “En el periodo posterior a 1844 fueron
definidos e integrados los temas fundamentales del santuario de Daniel 8:14 y de los tres
mensajes angélicos de Apocalipsis 14:6-12, las doctrinas distintivas adventistas de la
perpetuidad de la ley de Dios y el sábado, del ministerio celestial de Cristo, la segunda venida
de Cristo, la inmortalidad condicional del alma y el don profético de Elena G. de White. Es
precisamente a ese proceso que Elena G. de White se refiere al mencionar en 1855 que la ‘la
verdad presente’ ya estaba clara en aquella época… en el periodo posterior a 1888 ocurrió
también el redescubrimiento y la integración de algunas doctrinas básicas evangélicas como
por ejemplo, la justificación por la fe y la trinidad” (Alberto Timm, “Hermenêutica
Antitrinitariana. Análise Metodológica da Hermenêutica Antitrinitariana Moderna”).
Es evidente que el cambio está justificado por parte de los teólogos actuales. Pero permítanme
dirigirme a los hermanos en general, de la IASD: ¿Ud. esta de acuerdo con esta postura tomada
por los teólogos de que sí pueden y deben haber cambios en nuestro sistema de creencias?
Por un momento por favor písense en esto: supongamos que Ud. no es adventista del séptimo
día y justo conoce el mensaje predicado por ellos; comienza a tomar los estudios bíblicos
correspondientes y está firmemente convencido de que esta iglesia es el pueblo de Dios y
termina bautizándose en dicha denominación, aceptando a Jesús como, la segunda persona de
la Trinidad, como su Salvador personal. Al pasar un tiempo (podrían ser días, meses o años)
comienza un nuevo movimiento dentro de la iglesia de índole denominacional respecto a
cualquier doctrina que Ud. cree y practica para ser claramente cambiada o mudada. ¿Ud. qué
pensaría de lo que una vez enseñó y proclamó como verdad de Dios respecto a esa doctrina?
¿No se preguntaría si lo que se enseñaba antes era o no verdad? Sería bueno que se produzca
un cambio actualmente de alguna mudanza en el cuerpo doctrinal de la iglesia y veamos que
72
opinan los hermanos y como se sentirán al explicar que lo que antes creían no era una verdad
bíblica. Mientras Ud. piensa un momento en esto Dios declara: “Yo Jehová no cambio”
(Malaquías 3:6).
Mientras escribo estas líneas estoy pensado en que esta forma de manosear la verdad clara e
inequívoca de la Palabra de Dios es una autoflagelación que solo traerá confusión al cuerpo de
Cristo. Cuando el mundo nenecita un sonido certero de la trompeta nosotros no hacemos más
que cargar al pueblo con artefactos teológicos y fábulas que no llevan a los hombres a los pies
del Señor de la Vida. Hermanos en el planeta somos ya más de seis mil millones de seres
humanos que necesitan la verdad de Dios en sus vidas… dejemos de hablar tantas mentiras
como verdades de Dios, avancemos en lo que la Escritura dice y no en las opiniones de
hombres preparados o no, porque lo que debemos hacer es sostener la Biblia y la Biblia sola.
La pregunta calve es entonces: ¿Cómo se establecieron nuestras doctrinas, las que fueron
expuestas al mundo entero como “Los Fundamentos de Nuestra Fe”? Notemos lo que d eclara
la Hna. White: “Muchos de nuestro pueblo no reconocen cuan firmemente fueron establecidos
los pilares de nuestra fe. Mi esposo, el pastor José Bates, el padre Pirce, el pastor Edson, y
otros que eran inteligentes, nobles y verdaderos, se hallaban entre los que, cumplido el tiempo
de 1844, buscaban la verdad como un tesoro escondido. Me reunía con ellos, y estudiábamos y
orábamos fervorosamente. Muchas veces quedábamos reunidos hasta altas horas de la noche,
y a veces toda la noche, pidiendo luz y estudiando la Palabra. Repetidas veces esos hermanos
se reunían para estudiar la Biblia a fin de que conocieran su sentido y estuvieran preparados
para enseñarla con poder. Cuando en su estudio llegaban a un punto donde decían: ‘nada más
podemos hacer’, el Espíritu del Señor venía sobre mí, y yo era arrebatada en visión, y me era
dada una clara explicación de los pasajes que estuviéramos estudiando, con instrucciones en
cuanto a la manera en que debíamos trabajar y enseñar eficientemente. Así nos fue
proporcionada luz que nos ayudó a comprender los pasajes acerca de Cristo, su misión y
sacerdocio. Me fue tornada clara una cadena de verdades que se extendía desde aquel tiempo
hasta el tiempo en que entráramos en la ciudad de Dios, y transmití a los otros las
instrucciones que el Señor me diera.
“…La verdad ahora es tornada tan clara que todos la pueden ver, y abrazar, si quieren; pero
fue necesario mucho trabajo para traerla a la luz como está, y tan arduo trabajo jamás deberá
ser realizado otra vez para tornar clara la verdad” (Mensajes Selectos, tomo 2. 26 de agosto de
1855).
“Los principios de la verdad que Dios nos ha revelado son nuestro único verdadero
fundamento” (Mensajes Selectos, tomo 1 pg. 201, edición en inglés). Una declaración
contundente por demás.
“Las verdades que nos han sido dadas tras el paso del tiempo desde 1844 son tan ciertas como
inmutables, cuando el Señor nos las dio en respuesta a nuestras oraciones urgentes. Las
visiones que el Señor me ha dado son tan notables que sabemos que lo que hemos aceptado
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es la verdad. Esto fue demostrado por el Espíritu Santo. Luz, la preciosa luz de Dios, ha
establecido los puntos principales de nuestra fe como lo tenemos hoy” ( Manuscritos
Liberados, vol. 1 pg. 352. 4 de diciembre de 1905).
“No tenemos nada que temer por el futuro salvo en que olvidemos la forma e n que el Señor
nos ha conducido, y su enseñanza en nuestra historia pasada” ( Bocetos de la Vida de Ellen
White, pg. 196, edición en inglés). Por favor, en esta cita note que “la enseñanza” es del Señor,
por lo tanto lo que nosotros sabíamos era directamente enseñado por Él a través del estudio y
la revelación de su Espíritu.
Ahora bien si las doctrinas reveladas a la IASD eran verdaderas ¿por qué entonces se insiste en
que la doctrina sostenida por nuestros pioneros acerca de Dios y su Hijo estaban erradas ? En
un cometario anterior habíamos puesto de manifiesto que los teólogos actuales adventistas
sostienen que sólo eran las doctrinas descubiertas tras el chasco de 1844 y que después de
1888 los adventistas se dieron cuenta de que había doctrinas correctas dentro de lo que ellos
habían declarado como “el vino de babilonia” y entre ellas la Trinidad. Pues bien notemos lo
que la Sra. White declara respecto a la veracidad de esas doctrinas entendidas hoy como
errores en los pioneros: “El mensaje del Señor claramente nos advierte: el enemigo de las
almas nos trae la impresión de que una gran reforma debe llevarse a cabo entre los
adventistas del séptimo día, y esa reforma consistirá en abandonar las doctrinas que son la
base de nuestra fe…Los principios de la verdad que Dios en su sabiduría ha dado a su iglesia
remanente serian descartados. Nuestra religión seria cambiada. Los principios fundamentales
que han sustentado la obra en los últimos cincuenta años serian tenidos como error. Una
nueva organización seria establecida. Libros de un nuevo orden serian escritos. Un sistema de
filosofía intelectual seria introducido. Los fundadores de este movimiento irían a las ciudades y
harían un maravilloso trabajo. Por supuesto se tendría en poco al sábado y al Dios que lo creó”
(Selected Messages, tomo1, pgs. 204,205; edición en inglés).
Notemos lo siguiente:
¿Qué doctrinas abandonó la IASD actual?: la doctrina de un Dios personal por un Dios Triuno y
la doctrina de la naturaleza humana de Cristo pos-caída por la naturaleza humana pre-caída.
¿Cuáles son los libros de un nuevo orden escritos en la IASD actual, los cuales sostienen este
cambio?: “La Doctrina Bíblica de la Trinidad”, “La Venida del Consolador”, “Movimiento y
Destino”, “Cuestiones de Doctrinas” y “La Trinidad”.
¿Fue rebajado el Sábado como lo que una vez el Creador lo reveló al pueblo adventista?: sí, la
Asociación Ministerial de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día publicaron
“Confessions of a Nomad”, un libro de autores bautistas donde el sábado es rebajado y se
exalta el domingo como un día de culto y meditación en lugar del séptimo día dado por el
Creador. A continuación presento el libro y la primera página donde figura la rúbrica de la
Asociación Ministerial de la AGASD:
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Ahora la cuestión es simple; si la Sra. White dice que no se deben mover los fundamentos ya
establecidos en nuestro sistema de creencias y estos son los principios sostenidos en los
últimos cincuenta años, respecto a la fecha en que fue escrita la declaraci ón anterior, el asunto
está claro: las verdades sostenidas por la IASD no deben ser cambiadas ni mudadas por otras.
Esto concierne sin lugar a dudas a la doctrina de Dios sostenida por la Iglesia Adventista, a
saber, como lo mencionamos antes; la creencia en un Dios personal y su Hijo literal y real,
Jesucristo. Esto es lo que figura en los anuarios de la denominación como creencia oficial de
los asd por lo menos hasta el año 1931, fecha en la que por primera vez, se introduce la
doctrina de la Trinidad como creencia oficial de la IASD (ver la cronología expuesta en la página
5 y 6 de este trabajo).
La respuesta oficial respecto al cambio de doctrina de una postura no trinitaria a una trinitaria
se basa en las siguientes premisas:
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• Los asd llegaron a una comprensión diferente de los textos bíblicos sobre
la divinidad de Cristo y la personalidad y deidad del Espíritu Santo.
• Luego de 1888 se produjo un redescubrimiento de las verdades
evangélicas por parte de los asd.
• El desarrollo de la comprensión de la Deidad que tubo Ellen White, la cual
fue desde una Trinidad Espiritualista, pasando por conceptos Semiarrianos
y luego llegando a un concepto de Dios como una Trinidad que consiste en
un solo Dios manifestado en tres personas divinas.
• El concepto de revelación progresiva, que según se entiende hoy, éste
cambio si está permitido dentro de este marco teológico.
“La Trinidad”, de Jerry Moon y otros, capitulos 14 y su suplemento, pgs. 214- 246, editorial
ACES.
Hermano tendrás que tomarte tu tiempo para investigar, pero no te preocupes porque “Dios
suplirá todo lo que os falte”.
Ahora sí, teniendo en mente estos “detalles” veamos lo que escribió a lo largo de su ministerio
la Hna. White.
Las citas que a continuación voy a destacar han sido tomadas del CD Room “Fundamentos de
la Esperanza” editado por la Casa Publicadora Brasileña, en portugués, pero las citas estarán
en castellano. Cuando nos refiramos a Ellen White en adelante será EW.
“Algunos piensan que la instrucción y el conocimiento exacto de las Escrituras son de poca
importancia, una vez que el hombre posee el Espíritu. Pero Dios nunca manda su Espíritu para
sancionar la ignorancia”. OE, 105.
“Muchos alegan que no importa lo que alguien crea, si solamente su vida es correcta. Mas la
vida es moldeada por la fe. Si la luz y la verdad están a nuestro alcance y somos negligentes en
oír y verla, virtualmente la rechazamos; escogemos las tinieblas en vez de la luz”. GC, 597.
Es claro entonces que para ella conocer la verdad tal cual está en la Palabra de Dios es de vital
importancia para los hombres. Más aun, en 1913 EW había declarado: “Las multitudes tienen
una concepción errónea de Dios y sus atributos, y están sirviendo a un dios falso tan
ciertamente como lo hicieron los adoradores de Baal”, (R&H, 6 de Noviembre de 1913); por
favor note que ella es clara de decir que los hombres están sirviendo a “un dios falso”. Es así
como nosotros abordaremos este punto sobre el entendimiento de EW respecto al Dios
Verdadero, un conocimiento tal de Dios, que es todo para nosotros como Pueblo.
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Como mencioné en páginas anteriores la idea que tenían nuestros pione ros respecto a Dios y
su Hijo es que Éste es un Hijo literal y real. Por lo cual debía haber una jerarquía en el cielo
entre el Padre y su Hijo. Esta idea fue sostenida también por EW.
“Cristo, el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno con el Padre eterno- uno en naturaleza en
carácter y en propósito- el único Ser en todo el Universo que podía entrar en los consejos y
propósitos de Dios. Por Cristo el Padre efectuó la creación de todos los seres celestiales”. GC,
493.
“El Soberano del Universo no estaba solo en su obra de beneficencia. Tenía un compañero…
Cristo, el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno con el Padre eterno- uno en naturaleza, carácter
y propósito- el único Ser que podía penetrar en todos los consejos y propósitos de Dios”. PP,
34.
“La Palabra existía como un ser divino, el mismo como el eterno Hijo de Dios, en unión y
unidad con su Padre”. Ev., 615; MS, t 1, 247.
“Es Él, el Hijo Unigénito, Aquel que se hallaba en el seno del Padre, aquel que Dios declaró ser
‘el varón que es mi compañero’ (Zacarías 13:7), y presenta la unión entre Él y el eterno Dios…”.
DTG, 48; MCP, t 1, 250.
“Cristo, el amado Hijo de Dios tenia preeminencia sobre todo el ejército angelical. Él era uno
con el Padre antes que los ángeles fuesen creados”. HR, 13.
Podemos vera aquí que EW habla de que el Hijo era el único ser en todo el universo que era
uno con el Padre; pensamiento que coincide con las Escrituras (ver Juan 17:1-3).
A esto ella agrega que Lucifer era el que le seguía en jerarquía al Hijo de Dios:
“Lucifer en el cielo, antes de su rebelión fue un elevado y exaltado ángel, el primero en honra
después del amado Hijo de Dios”. HR, 13.
“Satanás, el jefe de los ángeles caídos, había tenido una vez una exaltada posición en el cielo.
Era el más honrado después de Cristo”. MM, En el Desierto de la Tentación, 25.
El Padre y su Hijo eran uno, por lo tanto Ellos compartían el trono celestial:
“El Hijo estaba sentado en el trono con el Padre… el Padre entonces hizo saber, que por su
propia decisión, Cristo, su Hijo, debía ser considerado igual a Él, así que en cualquier lugar que
estuviese presente su Hijo, esto valdría por su propia presencia. La palabra del Hijo debía ser
obedecida tan prontamente como la palabra del Padre. Su Hijo fue por Él investido con
autoridad para comandar los ejércitos celestiales… Cristo formaba parte del consejo especial
de Dios para la consideración de sus planes, al paso que Satanás los desconocía… Cristo era
reconocido como soberano del Cielo con poder y autoridad iguales a los del propio Dios”. VA,
32,33.
Esta cita es realmente impresionante coincide con lo que Jesús mismo expuso a cerca de su
autoridad delegada por el Padre y con lo que dijo Pablo en su carta a los Colosenses sobre la
divinidad de Jesús (ver Juan 5:19-47; Colosenses 1:15-19; 2:9; Salmo 45:6,7; Hebreos 1:8).
“En los concilios del Cielo, Dios dice: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a
nuestra semejanza’…”. TYI, 20 de julio de 1899; MS, t 3, 133.
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“Después que la tierra fue creada, con su vida animal, el Padre y el Hijo llevaron a cabo su
propósito, planeado antes de la caída de Satanás, de hacer al hombre a su propia imagen. Ellos
habían operado juntos en la creación de la tierra y de cada ser viviente sobre ella. Y ahora dice
Dios a su Hijo: ‘Hagamos al hombre e nuestra imagen’”. HR, 20,21.
“Satanás fue en otro momento un honrado ángel en el Cielo, el primero después de Cristo…
Pero cuando Dios dijo a su Hijo: ‘Hagamos al hombre e nuestra imagen’…, Satanás tubo celos
de Jesús”. PE, 145.
“El pecado se originó con aquel que, debajo de Cristo, fuera el más honrado por Dios … era el
primero de los querubines cubridores… y los incesantes rayos de gloria rodeaban al eterno
Dios, reposaban sobre él”. PP, 145.
“Todavía, el Hijo de Dios era reconocido Soberano el Cielo, igual al Padre en poder y autoridad.
En todos los consejos de Dios, Cristo tomaba parte, en cuanto a Lucifer, no le era permitido
entrar en conocimiento de los propósitos divinos. ‘¿Por qué?’, preguntaba el poderoso ángel,
¿debía Cristo tener la supremacía?”. PP, 37.
Si notamos lo expuesto por EW, hubo un momento en la eternidad en que el Padre y el Hijo
decidieron emprender la tarea de crear primeramente a los ángeles y luego la tierra y al
hombre en ella. Esta actividad creadora fue hecha por Jesucristo cuando llevó a cabo la
creación de los ángeles y en la cual fue creado Satanás. Luego se produjo la creación de la
tierra y del hombre. Cuando se produjo la creación de la humanidad el Padre consulto con el
Hijo sobre este hecho pero a Satanás no se le dio parte en este consejo.
Cuando empezó a reinar este descontento en Lucifer, el cual fue sembrado en el resto de los
ángeles, note lo que declara EW que hizo el Padre:
“El Rey del Universo convocó a los ejércitos celestiales delante de Él, para que en su presencia,
presentara la verdadera posición de su Hijo, y mostrar la relación que Éste mantenía para con
todos los seres creados. El Hijo de Dios participaba del trono del Padre, y la gloria del Ser
eterno existente por sí mismo, rodeaba a ambos. Alrededor del trono se reunieron los santos
ángeles… estando los más exaltados ángeles como ministros y súbditos, se regocijaron de la
luz, que de la presencia de la Divinidad, caía sobre ellos. Delante de los habitantes del cielo
reunidos, el Rey declaró que ninguno, a no ser Cristo, El unigénito de Dios, podría penetrar
internamente en sus propósitos”. PP, 36.
Me detengo acá un instante para hacer notar lo siguiente: la doctrina de la Trinidad, como
dijimos antes, plantea que Jesús es sólo un Hijo funcional del Padre y no real, entonces
cuando, tanto en las Escrituras como en los testimonios aparece reflejada la relación Padre e
Hijo, no es más que una alegoría, una “metáfora” pues no es una relación real entre Dios y
Jesús. Así entonces esta cita anteriormente expuesta de EW no sería más que pura alegoría y
metáfora, no llega a ser más que una descripción del “teatro” armado por la Trinidad para
inculpar a Satanás luego de rebelión sin causa… hermano las consecuencias de aceptar esta
doctrina solo plantea que Satanás es inocente en todo esto porque el Padre nuca aclaró por
qué razón le estaba dando al Hijo toda la autoridad celestial. Los trinitarios alegan en este
hecho que Dios no podía decirle a Satanás que él sería el causante de todo el desastre del
pecado y es así que por esta razón Dios se revelo de una manera un poco complicada como es
una Trinidad. Pero permítame decirles que la lectura de lo escrito por EW es clara, simple y
sencilla; pues la Sra. White está describiendo un hecho real y no una alegoría o en su defecto
una escena teatral, esto lo sostengo ya que la mensajera del Señor fue enfática y clara en
escribir que el Padre presentaría ante los seres creados “LA VERADERA POSISION DEL HIJO”,
además note lo que describe la cita: el Rey del Universo tiene un Hijo en quien delega toda la
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autoridad. El Hijo comparte el trono del Padre, no tiene su propio trono, y la gloria del Padre
los cubre a ambos, no es la gloria del Hijo la que cubre a ambos. Y aun un detalle más: la gloria
del Ser eterno existente por sí mismo… ¿de quién es? Del mismo Padre, porque ella los
diferencia a ambos como Padre e Hijo, y la propiedad de inmortalidad es solo del Padre,
pensamiento que coincide con lo expuesto por Pablo como “el Único que posee inmortalidad”,
a saber nuestro Padre celestial (1ª Timoteo 6:15,16).
“Las Escrituras indican claramente la relación que hay entre Dios y Cristo, y hacen resaltar muy
claramente la personalidad individual de cada uno.”
“Dios es el Padre de Cristo; Cristo es el Hijo de Dios. Ha Cristo ha sido dada una posición
exaltada. Ha sido hecho igual al Padre. Todos los consejos de Dios están abiertos para su Hijo”.
CI, 73, edición Conectando con Jesús.
Hasta acá, creo que lo más sensato de parte de nosotros es tomar nuevamente las
declaraciones de EW y leerlas e interpretarlas de acuerdo al entendimiento que los pioneros
tenían respecto a la Deidad. Sino, caeríamos en que la Sra. White, respecto a este punto
evolucionó en cuanto a su entendimiento, lo cual la llevó a cambiar su creencia y por ende a
introducir un concepto que ella misma había rechazado con sus escritos anteriores (un
ejemplo de ello es la cita anteriormente tomada). Pues esas declaraciones no encajan para
nada dentro del marco trinitario. A tal punto que fueron estas declaraciones las que llevaron al
protestante evangélico Walter Martin a decirle a William Johnsson que EW había tenido en un
principio declaraciones semiarrianas y que luego ésta cambió de pare cer recurriendo al
trinitarismo (véase [Link] partes 1 a la 14, en
inglés). Si así es, hermanos la Sra. Ellen G. White fue un profeta farsante que planificó el
momento y la forma para no chocar con sus contemporáneos y evitar la disolución temprana
de lo que nunca fue lo que la IASD pretende ser: “el Pueblo Remanente de la Profecía Bíblica”.
Así este movimiento no es más que un “circo mundial espiritual”, un grupo de gente que se
encarga de mentir y de cargar con preceptos absurdos a los dieciséis millones de miembros de
esta denominación religiosa… o que en todo caso no sería más que un “club religioso”. Sé que
estas palabras son duras pero es lo que hay, si es que esto así sería.
La otra opción es que ella sí fue inspirada por Dios para guiar al Pueblo Remanente, pero hubo
un grupo de gente que “estaban con el pueblo pero que no eran parte del pueblo”. Estos son
aquellos que dejaron de guardar las palabras de Jehová e hi cieron lo malo ante sus ojos,
porque desconocían la obra del Señor del Universo que había hecho por su Pueblo; y estos,
mutilaron y cambiaron el sentido de sus escritos, pues “nada se resistiría al nuevo
movimiento”. Sí, lo que acaba de leer: mutilaron y cambiaron el sentido de los testimonios,
punto crucial que trataremos más adelante.
Es por esta razón que mi propuesta es tratar de leer los textos de EW siguiendo la línea que
tenían nuestros pioneros respecto a la Deidad. Y digo tratar, porque hemos creci do en una “fe
hibrida” donde la verdad se ha mezclado con la mentira, el error con la veracidad… por favor
deténgase un momento acá y retome el pensamiento de un pastor adventista contemporáneo:
“La comprensión de Cristo califica también el modo y el senti do de la experiencia cristiana a
nivel individual y colectivo” (Pr. Mulero Vico, J.; “El Mito de Laodicea”, pg. 8).
Ahora bien, si sólo haría esto por un momento, para sorpresa nuestra, cuando esto es hecho,
toda la doctrina de la Trinidad acuñada actualmente y sostenida con sus propios escritos se
desmorona por completo. Claro está que esta tarea es la que dejo a Ud., estimado lector, pues
es así como sólo llegará a tener una visión distinta, o mejor dicho, retomará la visón de sus
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pioneros, de sus primeros hermanos en la fe, aquellos a los que la misma Sra. White se refrió
como “hombres nobles e inteligentes… que buscaban la verdad como un tesoro escondido”,
con los cuales ella se reunía para estudiar la Palabra de Dios y llegaron así a establecer “Los
Fundamentos de Nuestra Fe”.
O será, hermanos, que hemos avanzado tanto bajo este dogma trinitario que llegamos a decir
que esta revisión es irrelevante e innecesaria porque “de nada tengo necesidad”.
Al principio de este trabajo había dicho que la creencia en la doctrina de Dios tiene
consecuencia directa en nuestra salvación. Pues bien, notemos ahora lo que la Sra. White
había declarado respecto a quienes llevaron a cabo el plan de redención:
“Desde al principio, Dios y Cristo sabían de la apostasía de Satanás, y de la caída del hombre
mediante el poder engañador del apóstata”. DTG, 291,293.
“El plan de redención fue diseñado en los consejos entre el Padre y el Hijo”. MM “ En los
Lugares Celestiales”, 12.
“Padre e Hijo estaban empeñados en cumplir las condiciones del concierto eterno”. MM “La Fe
por la Cual Vivo”, 76.
Estas declaraciones son una amplificación de lo que EW había escrito en Primeros Escritos, pg.
126, 127: “Luego vi acercarse a la deslumbradora luz que envolvía la Padre. El ángel me dijo:
‘Esta en intimo coloquio con el Padre’… [Cristo] había estado intercediendo con su Padre, y
había obtenido el permiso de dar su vida como rescate de la raza humana y de tomar sobre si
la sentencia de muerte a fin de que por su medio pudiese el hombre encontrar perdón…Vi que
le era imposible a Dios alterar o mudar su ley; para salvar al hombre perdido y pereciente; por
tanto consintió en que su amado Hijo muriese por las transgresiones del hombre”.
La Sra. White habla de que el plan de salvación solo fue ideado por el Padre y el Hijo, no
menciona la Espíritu Santo en este acontecimiento. Lo cual es un serio problema para los
trinitarios, ya que ellos insisten en que el Espíritu de Dios es una tercera persona divina en esta
Deidad Triuna.
Cristo mismo como una persona independiente y separada del Padre se ofrece a si mismo para
darnos redención del pecado, “porque Jesús nos amó y nos lavó con su sangre de nuestros
pecados”; sí, Él mismo se ofreció en rescate por nosotros. Allí es donde radica su amor para
con nosotros y de nosotros a Él. Cuando hizo esto el Hijo pidió permiso para dar su vida por
nosotros. ¿Por qué pidió permiso? Porque esa vida fue dada por su Padre y Cristo sabia de este
hecho, pues Él así lo declaro en Juan 5:26 y 10:17,18.
El Padre consintió en dar a su amado Hijo. Note por favor que tanto la Escritura como la Sra.
White insisten en que fue el Hijo el que se ofrece en nuestro rescate. No dice que fue la
segunda persona de la trinidad que luego de ser engendrada en el vientre de Maria, llego a ser
el Hijo de Dios para el perdón de la raza caída (ver Juan 3:16-18).
“El glorioso plan de la redención humana fue producido mediante el infinito amor de Dios el
Padre… Un amor tal como el que se revela en el don del amado Hijo de Dios… Este salvador era
el resplandor de la gloria de su Padre, y la expresa imagen de su Persona. Poseía majestad
divina y excelencia. Era igual a Dios.” (TS, t 1, 219).
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Acá la Sra White deja en claro la relación entre el Padre y el Hijo; y la naturaleza real de Jesús
respecto a su carácter divino. Notemos que es la misma postura presentada por Waggoner en
el libro “Cristo y su Justicia”, la cual fue presentada en el Congreso de Miniápolis, en 1888.
Entonces si esto demostraría que esa línea de pensamiento era continua y no se prestaba a
conjeturas trinitarias, de más está decir que la forma de expresarse y de transmitir un
pensamiento respecto a la Divinidad debe ser entendida dentro de este marco único de los
asd, tal cual ellos lo habían entendido. Note que esta postura era el punto medio entre la
teoría Unitaria y la Trinitaria. La primera negaba la preexistencia de Cristo como Hijo de Dios
antes de venir a la tierra y por lo tanto negaba su divinidad como Hijo unigénito del Padre, y la
segunda negaba la personalidad de Dios el Padre y hacía de la Divinidad una entidad
compuesta por tres personas divinas las cuales se plantean hoy como tal en cualquier
denominación religiosa que acepta esta doctrina.
Lamentablemente la Sra. White ya no está para declarar qué es lo que quiso decir o por qué
escribió tal o cual cosa, sólo nos queda una sola regla para sujetar sus escritos: la Biblia y la
Biblia sola. Creo que por esto comienzo a entender por qué razón ella insistió tanto en que los
adventistas se aferren a sus Bíblicas y que aún, lo que digan o decidan los hombres y la
tradición, en cualquier concilio deberá soportar la prueba de un “así dice Jehová”.
Hermanos el tiempo que vivimos no es más que un minuto para decidir si seguiremos las
enseñanzas de los hombres o de una vez por todas, los adventistas del séptimo día tomaran
sus Biblias para declarar lo que Dios ha dicho a la humanidad. Cada uno de nosotros somos sus
ministros, somos llamados a declarar las buenas nuevas del Reino de Dios y su Justicia, somos
nosotros los que sabemos qué es lo que ocurrirá en nuestro planeta. No hay pluma que pueda
describir las escenas que vio la mensajera del Señor, no hay católico, protestante, musulmán,
judío, agnóstico, budista, intelectual o pagano que sea capaz de anunciar lo que vendrá, lo que
está a las puertas de nuestra civilización. Si alguna vez la humanidad necesita escuchar una vos
de advertencia frente a lo que viene, esa vos somos nosotros, los Adventistas del Séptimo Día.
Pero mientras este pueblo adore a un dios pagano, a un dios que ni su Señor lo conoce, ni lo
enseño a sus discípulos; este pueblo seguirá en el desierto dando gritos de pregón sobre la
Segunda venida de su Señor, sin ni si quiera saber realmente quién es Él… esos gritos no serán
escuchados porque estamos en un desierto, solos, creyendo que el Ángel de Jehová está
guiándonos, pero solo es Satanás como un ángel de luz que nos tiene cegados y obnubilados
por esa luz, por esa influencia nefasta que desde que su espíritu entró en el pueblo, el pueblo
abandono a su Dios.
Veamos entonces que dicen los testimonios respecto al Espíritu Santo de Dios:
“Entonces el cielo se abrió y rayos de gloria refulgieron ‘y vio al Espíritu de Dios descen der
como paloma, viniendo sobre Él’”. VJ, 42.
“Al arrodillarse Cristo en las orillas del Jordán después de su bautismo, una luz brillante
descendió en forma de una paloma de oro pulido y lo iluminó, escuchándose una vos del cielo
81
que decía: ‘Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia’”. MM, “Cristo Triunfante”,
210.
“En su bautismo los cielos se abrieron, y la gloria de Dios en semejanza de una paloma como
de oro pulido, reposó sobre el Salvador”. MM, “A Fin de Conocerle”, 58.
“Directamente del trono del Padre son enviados los rayos de su gloria. Se abren los cielos y
sobre la cabeza del Salvador desciende en forma de una paloma la más pura luz, fiel emblema
de Él, el manso u humilde”. DTG, 112.
“… y la luz de gloria de Dios, más brillante que el sol del mediodía, vino del trono del eterno y,
tomando la forma de paloma, con apariencia de oro pulido, rodeo en círculo sobre el Hijo de
Dios”. MM, “En los Lugares Celestiales”, 39.
“El emblema, en forma de paloma, que descendió sobre Jesús, en ocasión de su bautismo,
representa su amabilidad de carácter”. Manuscrito 19, 1892. MS, t 2, 276.
¿Coinciden estas declaraciones con lo que postula la doctrina de la Trinidad respecto al Espíritu
Santo como una “tercera persona” separada y distinta del Padre y del Hijo? Por favor note que
lo único que bastó hacer es comparar cita con cita de la Sra. White y para poder ver lo que ella
entendía y escribió bajo la inspiración divina respecto al Espíritu de Dios… ¿Ha e scuchado
alguna vez esto dentro del seno del adventismo actual? Porque acá está claro que para EW el
Espíritu Santo es la Gloria de Dios en forma de paloma, y se manifestó como tal porque ese es
el símbolo fiel del Salvador, “el manso y humilde”.
EW entendía perfectamente bien que el Espíritu de Dios era el mismo Señor. Este, hermanos
es un concepto que era totalmente radical a su época. Ni Trinitarios ni Unitarios concebían
algo así respecto al Espíritu Santo. Nadie había declarado jamás este entendimiento; sino hasta
que el Señor levantó un pueblo para denunciar los pecados de Babilonia y preparar a la
humanidad para la Segunda Venida de Cristo.
Habíamos dicho que según lo que demuestran los apóstoles ellos entendían que el Espíritu de
Dios es el Espíritu Santo y el Espíritu de Cristo. Una ecuanimidad única que no se vio jamás en
ningún movimiento religioso. Una comprensión ligada directamente a la religión hebrea; una
religión que tuvo sus orígenes en Dios mismo. Pues así también sostuvo esta ecuación EW.
Notemos algunas citas por favor:
“‘En verdad, en verdad os digo que aquel que cree en mi tiene vida eterna’. Por intermedio del
amado Juan, que escribió esas palabras, el Espíritu Santo declaro a las iglesias: ‘Y el testimonio
es este: que Dios nos dio la vida eterna es su Hijo. Quien tiene al Hijo tiene la vida.’ 1º Juan
5:11,12. Y Jesús dice: ‘Yo le resucitare en el ultimo día’. Cristo se tornó una misma carne con
nosotros, a fin de que nosotros podamos ser un espíritu con Él… Es por medio del Espíritu q ue
Cristo habita en nosotros, y el Espíritu de Dios, recibido en el corazón por la fe, es el principio
de la vida eterna”. DTG, 388.
“La influencia del Espíritu Santo es la vida de Cristo en el hombre. No vemos a Cristo… pero su
Espíritu Santo esta tan cerca de nosotros en un lugar como en cualquier otro… los que
conocen la presencia del Espíritu en ellos revelan los frutos del Espíritu - amor, alegría, paz
longanimidad, benignidad, bondad y fe”. Manuscrito 41, 1896.
Notemos que en estas declaraciones EW está lejos de tratar al Espíritu Santo como una
“persona divina” o para ser más precisos como la “tercera persona de la Trinidad” (que al decir
verdad jamás encontrara tal expresión del puño de ella). Pues bien, sin embargo el problema
está centrado en las expresiones donde la Sra. White declara o se refiere al Espíritu de Dios
82
como “the third person of the Godhead”. En español la traducción es “la tercera persona de la
Deidad”. Expresiones como estas son las que han llevado a los teólogos adventistas a
fundamentar que ella sí creía en esta doctrina como una verdad revelada por Dios en las
Escrituras… entonces la pregunta correcta para resolver el problema debe ser: ¿Creía EW en el
Espíritu Santo como una persona separada de Dios y de Cristo formando así una Trinidad? Y si
la respuesta es afirmativa, esto implicaría que ella recibió una nueva luz respecto a la Deidad,
la cual contradice totalmente a lo que la IASD creía, aún, en esa época.
Personalmente, y creo que es una opinión sostenida por cada adventista, EW, al ser la
mensajera de Dios, no pudo jamás recibir una nueva luz contraria a sus primeras visiones por
la razón de que Dios no se contradice (Malaquias 3:6; 1ª Corintios14:33; 1ª Juan 2:21).
Ahora bien según lo que expresa el libro “Mensajera de Señor”, es necesario llevar a cabo una
interpretación de lo escrito por ella. Esto consiste en aplicar reglas de hermenéutica a los
textos de la Sra. White. Vale destacar que el autor del libro citado dedica toda una sección a
este asunto, la cual consta de 9 capítulos entre las pgs. 372 a la 465. Desde ya les recomiendo
esta lectura para poder comprender como hoy se debe uno acercar a los testimonios. Todo
esto será para poner en claro que la Sra. White no puede presentar contradicciones en s us
escritos, y por lo tanto debemos sujetar sus textos a una coherencia y una cohesión que son de
los más evidentes a lo largo de su labor literaria. Me llama poderosamente la atención la cita
con la cual comienza “Hermenéutica I- Principios Básicos”, diciendo: “¡Dios ha hablado! ¿Pero
que ha dicho? Cada declaración, cada documento escrito, demanda interpretación. Y la
necesidad aumenta en proporción a la distancia a la que el texto se encuentra de nosotros en
el tiempo y la cultura” (Mensajera del Señor, pg. 372). Luego en el capítulo siguiente comienza
con una cita de EW que dice: “La tarea de explicar la Biblia por sí misma es la obra que
deberían realizar todos… [nuestros ministros que están] completamente consientes de los
tiempos en que vivimos” (Ibíd., pg. 386). Pues bien esto es lo que acá vamos a hacer, debemos
ser honestos con nosotros mismos, con nuestra historia como movimiento religioso guiado por
Dios, y con la memoria de nuestros hombres y mujeres que dieron su vida al servicio de la
verdad dada una vez para siempre a los santos.
Analizando las declaraciones de la Sra. White vamos a ver que ella se refiere al Espíritu Santo
como personal e impersonal. Personal porque nos trae a la persona del Padre y del Hijo; e
impersonal porque es parte de la persona del Padre y del Hijo. De allí que las Escrituras
declaran que el Espíritu procede del Padre y del Hijo; esto lo puede comparar con Juan 14:26 y
16:7, “… literalmente mi mano no es una persona aunque lo que hace mi mano, son las
acciones de una persona” (“Elena G. de White: El Uso de Plagios y Otros Asuntos”, pg. 67;
[Link]).
Ahora bien cuando tomamos todas las declaraciones de ella vemos que:
2- Esta luz y gloria que emana de su persona o procede de Él, toma una forma corporal. Por lo
tanto, esta luz y gloria que emana o procede de su persona es el Espíritu Santo.
3- La forma que asume el Espíritu varia. Algunas veces fue de paloma, otras fue de lenguas de
fuego. De modo que tiene la capacidad de asumir la forma que se requiera.
4- El Espíritu Santo (luz y gloria que emana de su persona) es impartido al creyente por el
ministerio de los ángeles y de ministros humanos (véase El Evangelismo, pg 96; En los Lugares
Celestiales, pgs. 22, 233; Joyas de los Testimonios, t 2; pgs. 534, 535; A Fin de Conocerle, pg.
59). De modo que no anda independientemente de los canales que opera, ya sea Cristo, los
ángeles o los humanos.
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5- Esta luz y gloria que emana de su persona o procede de Él, toma una forma personal, pero
no es una persona literal.
7- Esta luz y gloria que toma representación de persona no es una persona literal y verdadera
pues la Biblia es clara que sólo hay dos personas o seres divinos: el Padre y el Hijo.
Los puntos anteriores se basan en la secuencia y comparaci ón de los textos donde la EW habla
de estos asuntos, citas que hemos tomado en parte en este capítulo y los anteriores. Si
sostenemos este modelo, las declaraciones de la Sra. White armonizan con él porque ella trato
al Espíritu Santo como personal, siguiendo la idea de que es el representante literal y real del
Padre y del Hijo por lo cual ella equipara sin distinciones al Espíritu Santo, Espíritu de Dios y
Espíritu de Cristo. Pero más allá de esto, lo que digo aquí está basado primeramente en la
forma en que ella se refirió textualmente en su lengua original, el inglés, como “it” o “itself”.
Cuando ella usa it se refiere al Espíritu Santo como algo y no como alguien, pues en ingles el
artículo es neutro, no es un artículo personal, como se esperaría que se aplique al Espíritu si
este es una persona real y literal. A continuación expongo una de las fuentes donde se observa
esto: “The Spirit was given as Christ had promised, and like a rushing wind it fell upon those
assembled, filling the whole house. It came whit a fulness and power, as if for ages it had been
restrained, but was now being poured forth upon the church, to be communicated to the
world” (Sing of the Times, 1º de Diciembre de 1898, párrafo nº 6). Es interesante que ella
comienza hablando del Espíritu de Dios como una influencia, “…the influence of God´s Spirit…”
(Ibíd., párrafo nº 1), y en el siguiente párrafo se refirió al Espíritu como la tercera persona de la
Deidad, “He determined to give His representative, the thrid person of the Godhead.” (Ibíd.,
párrafo nº 2). Solo permítanme decirles que en el año en que este artículo fue publicado en la
revista “Señales de los Tiempos”, en 1898; el Deseado de Todas las Gentes también fue
publicado en ese mismo año. No creo que la Sra. White sea ambigua en sus ideas respecto a la
Deidad dentro de un mismo año… ¿verdad?
Estas ideas no son para nada trinitarias, pues no se ha observado en ningún autor semejantes
expresiones. Es debido a estas expresiones particulares de su pluma, que sus críticos había n
dicho que ella no tomaba partido en la doctrina trinitaria, como antes fue mencionado en este
trabajo. Note que ella jamás uso la expresión Trinidad para referirse al Padre, al Hijo y al
Espíritu Santo; siendo que ella estaba familiarizada con esta doctrina pues venia de una
denominación estrictamente trinitaria, a saber la Iglesia Metodista. Y es por esta razón que ella
fue clara en decir que Dios es un Ser Personal, no “un ser tripersonal”. Fue clara en
diferenciarlo de su Hijo Jesucristo, y solo se refrió a que Ellos eran uno desde la eternidad, no
mencionando en absoluto el Espíritu Santo en esta intima unidad.
Por favor note la siguiente declaración: “Todos los que amen a Cristo serán amados por el
Padre, y él se les manifestará. En todas sus emergencias y perplejidades tendrán el auxilio de
Jesucristo. Que Cristo se les manifestara y que al mismo tiempo fuera invisible para el mundo,
era un misterio para los discípulos. No podían entender las palabras de Cristo en su sentido
espiritual. Estaban pensando en una manifestación externa y visible. No podían entender el
hecho de que podían gozar de la presencia de Cristo mientras este fuera invisible para el
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mundo. No podían entender el significado de una manifestación espiritual” ( Cada Día con Dios,
pg. 143).
“Jesús les había asegurado que enviaría al Consolador como un equivalente a su presencia
visible” (Espíritu de Profecía, t 3, pg. 256; en inglés)
“Era imposible para Dios dar más que el Espíritu Santo. No podía añadirse algo más a este don.
Con él, todas nuestras necesidades quedan suplidas. El Espíritu Santo es la presencia vi tal de
Dios, la cual, si es apreciada, generara alabanzas y gratitud, y saltará continuamente para vida
eterna. La instrucción del Espíritu es el pacto de gracia…” (Recibiréis Poder, pg. 41).
Ahora prepárese para leer lo más impresionante que jamás se hall a escrito después de los
profetas, reyes y apóstoles. La mensajera del Señor declara:
“Jesús desea grabar en sus hijos la idea de que, al darles el Espíritu Santo, les concede la
misma gloria que el Padre le había dado, para que él y su pueblo sean uno en Dios”.
(Recibiréis Poder, pg. 28)
Ahora por favor note lo que EW dice acerca de lo que expresa el apóstol Juan en el Evangelio
de Juan 6: 57,63; donde en estos textos, Jesús es claro en hablar sobre el Espíritu de Dios y
como Éste puede dar vida: “’El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las
palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida’ (Juan 6: 57, 63). Cristo no se refiere acá
a su doctrina sino a su persona, a la divinidad de su carácter.” (Mensajes Selectos, tomo 1, pg.
294; 1906). Y agrega en otra declaración: “La influencia del Espíritu Santo es la vida de Cristo
en el alma.” (Manuscritos Liberados, Volumen 4, pg. 332; 1896). Entonces está claro para ella
el Espíritu es la persona y divinidad de Cristo; y de esta manera la expresión “tercera persona
de la Deidad” es una tercera agencia, poder o correctamente la misma persona del Salvador;
mas no una tercera persona de una trinidad, independiente, distinta y separada del Padre y de
su Hijo. Este pensamiento único en la cristiandad para la época en que vivió la Sra. White es
totalmente radical a las teorías dominantes en ese momento histórico. A todo esto es
interesante destacar que la Sra. White en una ocasión dijo que por tener estas ideas, ella había
sido demandada como alguien que sostenía teorías “espiritualistas”. Por ejemplo una de esas
expresiones era como la siguiente: “Me levante temprano el jueves por la mañana, alrededor
de las dos, y estaba escribiendo activamente sobre la Vid verdadera, cuando sentí una
presencia en mi habitación, como en muchas otras ocasiones anteriores, y perdí todo recuerdo
de lo que me rodeaba. Parecía estar en la presencia de Jesús. Él estaba comunicándome
aquello en que debía ser instruida. Todo era tan claro que no podía entenderlo mal .”
(Mensajes Selectos; tomo 3, pg. 40; 1896) ¿Lo nota?, ella está diciendo que esto nos indica que
esa presencia es el mismo Cristo, a través de su Santo Espíritu.
“La influencia del Espíritu Santo es la vida de Cristo en el alma. No vemos a Cristo ni le
hablamos, pero su Espíritu Santo esta tan cerca de nosotros en un lugar como en otro. Obra
dentro y por medio de todo el que recibe a Cristo.” (Manuscrito 41, 1897; A Fin de Conocerle,
pg. 60; The Bible Echo 17 de Junio de 1901).
Entonces si “el Señor es el Espíritu” (tal cual lo expresó el apóstol Pablo) este pensamiento
concuerda plenamente con la ideas de EW.
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tardía. Note lo que la Mensajera del Señor declaró: “Si mantenemos nuestras mentes fijas en
Cristo, El vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia temprana y tardía sobre la tierra.
Como el Sol de justicia, se levantará con sanidad en sus alas. Podríamos crecer como el lirio,
revivir como el maíz y crecer como la vid. Mirando e imitando constantemente a Cristo como
nuestro Salvador personal, creceremos a su semejanza en todas las cosas. Nuestra fe crecerá,
nuestra conciencia será santificada. Seremos más y más semejantes a Cristo en todas nuestras
obras y palabras. Gracias Dios, creeremos en su Palabra. ‘Mas el fruto del Espíritu es amor,
gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no
hay ley’.” (Carta 106, 2 de Abril de 1908)
Hermanos es tiempo ya de levantar nuestras cabezas porque nuestra redención está cerca… es
hora de enfrentar al enemigo de las almas y a todo su sistema falso de adoración. Son millones
las personas que hoy creen estar con Dios y en realidad, hermanos, están con Satanás.
Nosotros hemos sido llamados a clamar a gran vos: “… adorad a Aquel que hizo e l cielo, la
tierra el mar y las fuentes de las aguas”; personalmente creo que estoy entendiendo por qué el
Esposo tarda en venir…
“La Biblia nos muestra a Dios en su alto y santo puesto, no en estado de inacción, no en el
silencio y la soledad, sino rodeado de millares de millares y millones de millones de seres
santos, siempre a la espera de sus órdenes. Por medio de estos mensajeros permanece Dios en
comunicación activa en todas las partes de su dominio. Por su Espíritu está presente en todas
partes. Mediante la agencia de su Espíritu y sus ángeles atiende y cuida a los hijos de los
hombres”. MC, 325.
El Espíritu es la omnipresencia de Dios, cuando Cristo fue rodeado por la gloria del Padre, Él
estaba en comunión con Dios, porque allí estaba la presencia del mismo Dios. (Confirmado en
Jeremías 23:23,24; Salmo 139:7,8).
Si notamos las citas anteriores están en armonía con los principios fundamentales sostenidos
por los asd en aquella época. Hermanos es inconcebible que la Sra. White halla estado en
oposición directa a sus hermanos en cuanto a sus creencias, pues esto sería una contradicción
total. ¿Cómo podría una denominación religiosa tener ciertas creencias y su profeta otras
totalmente diferentes?
Ahora bien, entonces concretamente ¿qué significado tiene esta expresión en los escritos de
EW?: veamos qué es lo que ella dijo: “‘El espíritu es el que da vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida’ (Juan 6: 57, 63). Cristo no
se refiere acá a su doctrina sino a su persona, a la divinidad de su carácter.”(Mensajes Selectos,
tomo 1, pg. 294, 1906). Si tomamos estas palabras de EW evidentemente no coincide con un
modelo trinitario, sino más bien con un modelo no trinitario, donde el Espíritu de Cristo no es
una persona como lo es el Padre y el Hijo, sino más bien como la tercera persona que
transmite la persona del Hijo a los hombres. Pues note que acá Cristo se refiere al Espíritu, se
refiere a su misma persona, a su divino carácter, más no a su persona física. Pue s el hecho de
que el Padre y el Hijo puedan estar en nosotros sin que ellos estén físicamente es un misterio
declarado como tal en las Escrituras, por favor lea esto en Colosenses 1:27, “el misterio de
Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” ¿Alguna vez pensó en esto? Por favor considere el
alcance de esta idea: si al enviar su Espíritu, Cristo nos envía su divino carácter, y este Espíritu
grava a fuego ese divino carácter en nuestros corazones (= nuestra mente), EW está
demostrando cómo el carácter de Él se imprime en nuestra alma, en nuestro ser, entonces “ya
no vivo yo más vive Cristo en mi”, tal como lo dijo el apóstol Pablo. Así hemos llegado a
alcanzar la naturaleza divina con Dios porque al ser Cristo mismo quien mora en nosotros,
¡nosotros somos ahora uno con Dios y su Cristo! Es así como Jesús nos da aquella gloria que
compartió con su Padre desde la eternidad. Ya Dios le había dicho al pueblo de Israel: “y seréis
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santos porque yo soy Santo”. Traigo a la memoria aquella cita que comenté como lo más
maravilloso que nadie jamás ha escrito sobre la obra de Jesús en nosotros: “Jesús desea grabar
en sus hijos la idea de que, al darles el Espíritu Santo, les concede la misma gloria que el Padre
le había dado, para que él y su pueblo sean uno en Dios” (Recibiréis Poder, pg. 28).
“Cristo es la fuente de todo buen impulso. Él es el único que puede implantar en el corazón
enemistad contra el pecado. Todo deseo de verdad y de pureza, toda convicción de nuestra
propia pecaminosidad, es una prueba de que su Espíritu está obrando en nuestro corazón.” (El
camino a Cristo, pg. 25, 1892).
Mediante esta corta exposición solo pretendo demostrar que evidentemente EW no estaba en
desacuerdo con sus hermanos que sostenían una postura no trinitaria respecto a la Deidad. Se
nos ha enseñado siempre que ella enfrentó la apostasía directamente cuando fue necesario,
entonces me pregunto ¿si la doctrina de la Trinidad era clara en sus escritos, por qué ella no
corrigió a sus hermanos respecto a sostener esta creencia? ¿Por qué no abordó a la Iglesia en
los congresos para corregir esta doctrina? Permítanme decirles que cuando ella enfrentó los
desbordes doctrinales en los cuales se empujaba a la IASD a la plena apostasía ella siempre los
amonestó diciendo que debían ponerse en armonía con el resto de sus hermanos. Esto
demuestra que la Sra. White consideró que las creencias sostenidas por los adventistas eran
realmente la verdad de Dios para este tiempo.
Es por esto que este trabajo solo pretende levantar la vos por aquello que al gunos líderes han
abogado para que se produzca el cambio doctrinal que ellos acordaron. Por favor notemos lo
que EW dice sobre la personalidad de Dios: “Dios es Espíritu; sin embargo, es un Ser personal,
pues así se ha revelado”. MC, 319-321.
“Como ser personal, Dios se ha revelado en su Hijo. Esplendor de la gloria del Padre, ‘la imagen
misma de se sustancia’. Jesús como Salvador personal, vino al mundo”. MC, 325,326.
“La Deidad es el autor de la naturaleza. En sí mismo, el mundo natural no tiene poder, sino el
que Dios le suministra. Hay un Dios personal, el Padre; hay un Cristo personal; el Hijo”. MS, t 1,
345; R&H, 8/11/1898. Detalle importante: note que no menciona al Espíritu Santo como un
Espíritu personal, en el mismo status del Padre y del Hijo.
Note por favor lo que dice del “Hijo Unigénito”: “Que ha dado a su Hijo unigénito- no un Hijo
por creación, como lo son los ángeles, no un hijo por adopción, como lo son los pecadores
perdonados, sino un Hijo engendrado en la expresa imagen de la persona del Padre”. ST,
30/5/1895.
“El Padre Eternal, el único incambiable, dio su único Hijo engendrado, arrancó de su seno a
Aquel quien había sido hecho en la expresa imagen de su persona, y lo envió abajo a la tierra a
revelar cuan grandemente Él amaba a la humanidad”. (Adventist Review & Sabbath Herald, 9
de julio de 1895).
Ahora notemos que ella deja en claro el asunto de cuándo fue engendrado Cristo en la
eternidad, de más está decir que esta idea ud. ya la ha leído en otras citas expuestas en este
trabajo pertenecientes a J. Waggoner.
“En su encarnación Él gano en un nuevo sentido el título de Hijo de Dios. Dijo el ángel a María,
-el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual lo santo que nacerá será llamado
Hijo de Dios- Lucas 1:35. Mientras era Hijo de un ser humano, Él se volvió el Hijo de Dios en un
nuevo sentido.” (MS, t 1, 265, 266).
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Hermanos creo que para la Sra. White la cosa estaba de lo más clara; como ella ya lo había
mencionado antes “Dios es el Padre de Cristo y Cristo es el Hijo de Dios”. Esta idea no
concuerda para nada con las ideas trinitarias, que sostiene esa doctrina. Entonces fue aún más
clara cuando declaró en qué sentido Jesús es Dios y por lo tanto divino. Note por favor la
siguiente afirmación:
“El Señor Jesucristo, el unigénito Hijo del Padre, es verdaderamente Dios en infinidad, pero no
en personalidad.” (Manuscrito 116; 19 de diciembre de 1905; Alza tus Ojos, 365).
Está claro, para EW Jesús era el Hijo de Dios desde la eternidad, Él fue engendrado por Dios y
salió del seno del Padre; el Padre le concedió toda la plenitud de la Deidad, entonces Cristo fue
hecho así igual al Padre. Todo lo que tiene el Padre lo tiene el Hijo, aun la cualidad de
inmortalidad por esto es que el Hijo puede darnos esta condición, la cual nos capacita para
vivir eternamente. Esto ella lo dejó claro en el Deseado de Todas las Gentes: “Cristo recibió
todas las cosas de Dios, pero las recibió para darlas. Así también en los atrios celestiales, en su
ministerio a favor de todos los seres creados, por medio del Hijo amado fluye a todos la vida
del Padre; por medio del Hijo vuelve, en alabanza y gozoso servicio, como una marea de amor,
a la gran Fuente de todo. Y así por medio de Cristo, se completa el circuito de beneficencia,
que representa el carácter del Gran Dador, la ley de la vida”. (DTG, 12,13).
Ahora bien dentro del concepto trinitario de Dios está permitida a adoración al Padre, al Hijo y
al Espíritu Santo por igual. Esto es así debido a que el Espíri tu es considerado un ser
independiente y personal que se diferencia tanto del Padre como del Hijo. Pues bien si EW
hubiera tenido este concepto de Dios, por lo menos hasta acá, no debería haber escrito como
revelación de Dios todas estas declaraciones anteriores… ni tampoco la siguiente:
“El Padre y el Hijo sólo deben ser exaltados”. (Hijos e Hijas de Dios, 58; en inglés).
Retomemos por favor los conceptos anteriormente vertidos en este capítulo: si los dos Seres
personales y con personalidad propia son el Padre y el Hijo, entonces el Espíritu Santo es la
tercera persona de la Deidad, debido a que nos lleva la personalidad del Padre y del Hijo, más
no es una persona como lo es el Padre y Cristo. Así entonces la expresión “tercera persona”
debe tener un sentido dentro del pensamiento no trinitario de la Sra. White; y efectivamente
así es. Pues la expresión “tercera persona” está dentro de un contexto donde se habla del
poder por medio del cual Cristo y su Padre están personalmente con nosotros, y es en este
sentido donde radica la importancia del ministerio de los ángeles y de los ministros humanos
pues este tercer poder personal de la Deidad “no viene como energía modificada sino en la
plenitud del poder divino” (DTG, 624-626); note que no dice que este Espíritu Santo es la
plenitud del poder Divino. Esto es solo posible si el Espíritu nos trae realmente a Cristo y al
Padre, ya que éste es enviado por Ellos.
“Cristo personalmente está en medio de su Iglesia por medio de su Espíritu Santo”. (TS, t 1;
204).
Esto concuerda con la idea entonces de que “Cristo es el Consolador”… realidad por la cual EW
oraba para que esto tome una importancia personal para el creyente:
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“Estoy orando para que el Señor se les manifieste como un Consolador.” ( Cada Día con Dios,
305).
El problema avanza hacia los textos que han sido interpretado como netamente de índole
trinitarios; es decir aquellas citas donde la Sra. White habla de “tres personas vivientes en el
trío celestial”. Tales declaraciones han sido siempre interpretadas sin considerar aquellas que
hemos expuesto anteriormente en este capítulo. Un ejemplo de ello es como han sido
abordadas en el libro “La Trinidad” de J. Moon, W. Whidden y J. Reeve; hecho que puede ser
constatado en el capítulo 14, pgs. 215 a 246 (incluido el suplemento de ése capítulo). A tal
punto que los autores llegan a la siguiente conclusión: “Al continuar trabajando sobre las base
de las Escrituras, estimulados y expandidos periódicamente por el Espíritu Santo a través de las
visones de Elena de White, llegaron a estar gradualmente convencidos de que el concepto
básico de un Dios en tres personas aparecía verdaderamente en las Escrituras” ( La Trinidad,
pg. 214). Mis preguntas sobre esta declaración son:
1. ¿Si el concepto de la Trinidad es un “concepto básico”, por qué este concepto no está
como básico en las Escrituras explícitamente?
2. ¿Por qué si es básico fue gradualmente confirmado por la Sra. White siendo que ella
como profeta debe dar un conocimiento certero, concreto y seguro de quién es el Ser
que la inspira como tal?
3. ¿Si este concepto es netamente Bíblico por qué la Escritura no menciona a Dios como
una Trinidad sino más bien como un Padre que ha dado a su Hijo unigénito para que
en el nombre de Jesús sean salvos los hombres de la tierra?
4. ¿Si EW recibió estas visiones con el fin de confirmar la “tripersonalidad de Dios” por
qué entonces dijo que las verdades que los asd habían recibido de su Señor eran
inmutables, como tal el concepto de un Dios personal y de su Hijo Jesucristo?
5. ¿Si este concepto es fruto del Espíritu Santo, cómo este Espíritu pudo permanecer
entre aquellos que proclamaban mentiras respecto a su propia naturaleza y por ende a
la naturaleza de Dios?
6. Y por último una pregunta que es persistente en mi cabeza: ¿Cómo un profeta del Dios
verdadero puede tener declaraciones ambiguas respecto a quién es Dios y guiar al
Cuerpo de Cristo desde un abandono y rechazo a la doctrina básica de la Trinidad por
más de 50 años para luego adoptar nuevamente una doctrina que ellos mismos habían
declarado como una herejía directa a la Palabra de Dios?
Evidentemente es una situación por demás comprometedora para la IASD actual. Confieso que
si esta situación llegara a ser conocida por todos sus críticos seriamos el hazme reír de toda la
cristiandad y nuestro mensaje no se tomaría como serio en un mundo donde las
ambigüedades son la causa de las relatividades que alejan a los hombres de Dios y su verdad.
Sinceramente es muy sospechoso que la Sra. White no haya mencionado nada de esto en sus
escritos, lo cual me lleva a pensar que sus escritos podrían haber sido manipulados para llegar
a forzar el mensaje por ella vertido respecto a Dios como una trinidad. Punto que vamos a
corroborar luego más adelante.
Pero bien, retomando los conceptos vertidos anteriormente, es interesante notar que dentro
de la idea no trinitaria de EW, ella menciona que este Ser personal, que es Dios, tiene un
cuerpo, una idea que dentro del marco trinitario no es aceptada pues al decir que “existe un
solo Dios que es una unidad compuesta por tres personas…” esta sustancia es indivisible y por
ello el Padre no puede ser considerado como un Ser personal, pues se rompería esta unidad.
Hermanos estas ideas que hoy le parecen totalmente extrañas, son como tales debido a que el
adventista de hoy tiene un concepto ajeno y extraño al de sus pioneros. Su estructura mental
está enmarcada en algo que es una trinidad y por lo tanto mezclan la personalidad del Padre
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como tal, para todos los miembros de la Trinidad, pero si leemos bien cuando EW habla de l a
persona del Padre, y por lo tanto, un ser personal; el Padre es una persona distinta del Hijo y
ambos son uno en carácter, naturaleza y propósitos. NO DICE QUE SON “UN DIOS EN TRES
PERSONAS…” ESA ES LA DIFERNCIA CON EL CONCEPTO TRINITARIO. Diferencia que nos ha
hecho lo que somos como pueblo.
Quedan aún varias y valiosas declaraciones de la Hna. White que muestran una clara, cabal y
firme convicción sobre lo que ella entendía acerca de Dios, su Hijo y su Santo Espíritu, por ello
recomiendo la lectura del trabajo titulado “Estudio Exhaustivo Sobre la Divinidad” de Daniel
Bernhardt, segunda edición de 2009.
La historia de la IASD demuestra que hubo un momento en que la doctrina de Dios sostenida
por los adventistas fue corrompida. Este hecho fue cuando el Dr. J. H. Kellogg quiso introducir
ideas panteístas que “destruían virtualmente la personalidad de Dios”. Esto es de lo más
importante en lo que venimos tocando en este tratado. Siempre se nos ha enseñado que la
crisis panteísta que sufrió la IASD tiene sus consecuencias hoy como la “Apostasía Omega” ya
que la Sra. White se refirió a la del panteísmo como la “Apostasía Alfa”. Estas dos apostasías
son claves en el desarrollo de la doctrina de la Trinidad. Y es lo que vamos a desarrollar en el
próximo capítulo.
90
Capítulo IX: LA APOSTACIA ALFA Y
OMEGA.
Corría el mes de octubre del año 1903; el Dr. J. H. Kellogg le escribía a G. I. Butler, defendiendo
el libro de su autoría “The Living Temple” (en español “El Templo Viviente”), diciendo: “Hasta
donde yo puedo ver la dificultad encontrada en el Templo Viviente, puede ser resumida en
esta pregunta: ¿es el Espíritu Santo una persona?” (J. H. Kellogg, 28 de octubre de 1903).
Ahora déjeme preguntarle a Ud., estimando lector: ¿alguna vez escuchó esta declaración del
Dr. Kellogg cuando se trata desde el pulpito el tema de la “Apostasía Alfa y Omega”?
Seguramente que no, y las razones saltan a la vista. Jamás se nos ha dicho que en torno a la
crisis panteísta, que tocó al seno de la doctrina de Dios comprendida como que Éste era un Ser
personal y no una Trinidad, sería expuesto semejante comentario, pues la primera pregunta
que surgirá en las mentes de los miembros de la IASD actual es por qué razón Kellogg expone
esto como el punto focal del problema suscitado por la publicación de su libro y no cómo el
panteísmo en sí, invadiendo la doctrina de Dios sostenida en ese momento por la Iglesia. Si Ud.
piensa por un momento, siempre que se ha enseñado desde el pulpito este asunto se ha
dirigido al oyente hacia el panteísmo neto (que de por sí, así comenzó el problema) pero no se
habla del problema de fondo, el cual es, según razonaba el mismo doctor: si Dios está presente
por medio de su Santo Espíritu como su omnipresencia en todo el unive rso y cada uno de
nosotros estamos llenos de su Espíritu, entonces cada uno de nosotros somos una parte de
Dios. Esta es la idea presentada en “El Templo Viviente”: “Dios es la explicación de la
naturaleza –no un Dios fuera de la naturaleza, sino en la naturaleza, que se manifiesta en
todos los objetos, movimientos y variados fenómenos del universo y por medio de ellos” ( El
Templo Viviente, pg. 28). “Supongamos que tenemos ahora una bota delante de nosotros, no
una bota ordinaria, sino una bota viviente, y que mientras la miramos, vemos pequeñas botas
que van saliendo de las costuras, salen de la punta, caen de los tacos, saltan de la parte
superior veintenas, centenas, millares de botas, un enjambre de botas que salen
continuamente de nuestra bota viviente, ¿no nos veríamos obligados a decir: ‘hay un zapatero
en la bota’? así se halla en el árbol un poder que lo crea y lo mantiene, un hacedor del árbol
en el árbol” (Ibíd., pg. 29).
Es claro que algo no está bien en estos razonamientos hechos por Kellogg; veamos entonces
que es lo que sucedió en torno a este asunto.
“Antes de la muerte de Jaime White en 1881, J. H. Kellogg compartió con los White algunas
teorías de la ‘nueva luz’ respecto a la comprensión de Dios. Elena de White respondió
directamente de que las había encontrado antes y de que él nunca debía enseñar tales teorías
en nuestras instituciones” (Mensajera del Señor, pg. 201). El punto es simple el doctor estaba
sostenido ideas panteístas y por lo tanto erróneas respecto a la comprensión de Dios como un
Ser personal. Notemos que se consideraba que él estaba errado porque se estaba alejando del
entendimiento que sostenía todo el Cuerpo de la Iglesia, a saber que Dios es una persona, y no
algo impersonal. Este punto en controversia era un desvío directo de la doctrina de Dios
sostenida por la IASD en aquella época, la cual no era de naturaleza trinitaria. ¿Por qué digo
esto? Por favor note la siguiente declaración de la Sra. White: “Esos que han alimentado las
mentes con las teorías supuestamente excelentes, pero espiritualistas del ‘ Templo Viviente’
están en un lugar muy peligroso. Durante los últimos cincuenta años yo he recibido
información y consideraciones de las cosas divinas. Pero la instrucción que me fue dada ahora
91
es usada a través de otros para justificar y endosar las teorías del ‘Templo Viviente’ que es de
un carácter engañador” (Manuscritos Liberados, vol. 4, pg. 248). Si Ud. ha prestado atención a
lo que vengo exponiendo a lo largo de este trabajo y ha leído con atención la cita anterior,
notara que hay una expresión extremadamente clara respecto a las enseñanzas recibidas por
parte de la revelación divina a través de EW. Aquellas verdades sostenidas por el pueblo
adventista son de naturaleza divina, pues Dios así lo revelo y eso implica a los Principios
Fundamentales de Nuestra Fe sostenidos, para ese entonces durante los últimos cincuenta
años. Por favor así como comparamos texto con texto de las Escrituras, debemos comparar
cita con cita de los Testimonios. Recuerde que la Pluma Inspirada no puede contradecirse.
Otro aspecto importante es notar que EW aclara que algunos ya estaban tomando sus escritos
para justificar las ideas vertidas en ese libro. Así ella misma nos está diciendo que sus escritos
pueden ser tomados para sostener ideas que ella jamás habría querido expresar. “No sea
engañado, muchos se apartaran de la fe, en cuanto dan atención a espíritus seductores y
doctrinas del diablo. Tenemos ahora delante de nosotros el alfa de este peligro. La omega será
de una naturaleza mucho más sorprendente” (Testimonios Selectos, serie B, pg. 16).
Veamos entonces cuales eran aquellos puntos que estaban en jaque si se sostenían estas ideas
panteístas. “Yo supe que la omega se seguirá en un peque ño espacio de tiempo, y yo temí por
nuestro pueblo. Yo sabía que tenía que advertir a nuestros hermanos y hermanas para no
entrar en controversias sobre la presencia y personalidad de Dios. Las declaraciones hechas en
el ‘Templo Viviente’ con respecto a este punto están incorrectas. Los escritos utilizados para
sustentar la doctrina contenida en este libro son puntos de los escritos sacados de su
contexto” (Ibíd., pg. 45). Según esta declaración lo que está expuesto en el libro de Kellogg, y
sus implicancias, están en el error, apoyados por citas sacadas de contexto de los Testimonios.
Note lo que EW le dijo a Kellogg en una carta: “Usted no está completamente claro con
respecto a la personalidad de Dios, la cual es todo para nosotros como pueblo. Usted
virtualmente ha destruido al mismo Señor Dios” (Carta 300, 1903), y aun agrega: “Sus ideas
son tan místicas que destruyen la sustancia verdadera, y las mentes de algunos se están
confundiendo respecto al fundamento de nuestra fe. Si usted permite que su men te se desvíe
de esta manera, le dará un molde equivocado a la obra que nos ha hecho lo que somos” ( carta
52, 1902; citado en Biography Testimonies, pg. 292; Mensajera del Señor, pg. 202). Estas cartas
demuestran por demás que EW estaba firmemente convencida que la creencia adventista
respecto a Dios era inamovible… Pero lo crucial es por qué se le había amonestado a Kellogg
sobre las ideas de su libro, y es debido a que introducía la idea de que el Espíritu Santo era una
persona divina separada del Padre y del Hijo, y como tal acabaría entrando en el seno de
nuestros principios fundamentales la doctrina católica apostólica romana de la S antísima
Trinidad… que, por cierto, Kellogg fue el primero en confesar dicha creencia. Notemos lo que
éste le escribe al secretario de la AG, el pastor G. I. Butler: “Hasta donde yo puedo
comprender, la dificultad que está encontrada en mi libro, puede ser resumida en esta
pregunta: ¿es el Espíritu Santo un persona? Usted dice que no, pero yo supongo que sí, por la
razón de que la Biblia usa el pronombre personal ‘él’ cuando habla acerca del Espíritu Santo. La
hermana White usa el pronombre ‘él’ y ha dicho en muchas palabras que el Espíritu Santo es la
tercera persona de la Divinidad. Cómo el Espíritu Santo puede ser la tercera persona y no ser
una persona es difícil para mí de entender” (carta de Kellogg a Butler, 21 de febrero de 1904).
Esta prueba es de lo más contundente, es aquí donde insto a mis hermanos a tomar sus Biblias
y los escritos de EW y leer nuevamente, pero esta vez bajo la doctrina que sostenían nuestros
pioneros. Me llama poderosamente la atención que cuando Kellogg pasa a fundamentar por
qué él cree que el Espíritu es la tercera persona de la Trinidad, da dos puntos de apoyo a esa
teoría:
92
1. Se fundamenta en el uso del pronombre personal “él”, diciendo que esto indicaría que
es una persona… tal cual lo fundamentan hoy católicos y protestantes.
2. Como apoyo de los testimonios toma las declaraciones de la Sra. White donde ella usa
la expresión “tercera persona de la Deidad”, como aseverando que esto se refiere a
que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad…
Cuidado aquí por favor. Deténgase un momento y piense: si Kellogg está interpretando esto así
y la Sra. White está diciendo que esas citas están fuera de contexto y que no tiene dicho
significado; entonces tomar esas citas afirmando que el Espíritu del Señor es una tercera
persona divina, miembro de una Trinidad; permítanme decirle estimado lector, que está claro
que la Hna. White escribió esas declaraciones con otro sentido y significado, y no precisamente
para introducir la doctrina de la Trinidad en el seno del adventismo.
Efectivamente esto es una fuerte evidencia de que lo que está escrito en el Deseado de Todas
las Gentes respecto a “the thrid pirson of the Godhead” (“la tercera persona de la Deidad”) no
fue escrita en ese contexto.
Es bueno aclarar que cuando esta crisis llego a ser de los más caótica dentro del adventismo el
presidente de la AG, Pastor A. Danielss escribió al Pastor William White, hijo de Elena White, lo
siguiente, respecto a Kellogg: “Él dijo que en todo el camino de su trayectoria tenía un
problema de cómo expresar el carácter de Dios y su relación con la creación. Él se sintió seguro
que él creía tal como los testimonios enseñaban y lo que el Dr. Waggoner y el Pastor Jones
habían enseñado por años, pero él había llegado a creer que ninguno de ellos habían
expresado sus opiniones en una forma correcta. El después dijo que sus puntos de vista en
relación con la Trinidad se habían puesto en su camino al tratar de hacer una clara y absoluta
declaración correcta, pero que en poco tiempo él había llegado a creer en la Trinidad, y que
ahora podía ver claramente dónde estaba la dificultad, y que él estaba claro y satisfecho en
relación al problema. Él me dijo que ahora creía en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
Y que su punto de vista fue el Espíritu Santo, y no Dios el Padre, que llenaba todo el espacio y
toda cosa creada” (carta de A. Daniless a W. White, 29 de octubre de 1903).
En una carta dirigida a Kellogg el Pastor G. I. Butler le escribió: “En cuanto a que la Hna. White
y usted están en perfecta armonía, yo tengo que dejar eso entre usted y la Hna. White. La Hna.
White dice que no hay perfecta armonía. Usted clama que sí. Yo sé que algunas observaciones
de ella parecen darle un fuerte apoyo que usted clama que ella hace… Dios mora en nosotros
por su Espíritu Santo, como consolador y amonestador, especialmente lo primero. Cuando
nosotros venimos a él, participamos de él en ese sentido, porque el Espíritu viene de él, sale de
él; viene del Padre y del Hijo. No es un persona caminando, o volando como un ser literal, en
ningún sentido, como Cristo y el Padre son, si lo es, al menos, es totalmente más allá, lejos de
la comprensión del lenguaje o palabra.” (Carta de Butler a Kellogg, 5 de abril de 1904).
Hermanos estas cartas están disponibles a todas las personas que deseen constatar estos
hechos en la página oficial de los archivos adventistas en [Link]. Es
interesante notar que los comentarios vertidos aquí demuestran que todo el cuerpo
administrativo adventista junto con la mensajera del Señor, amonestaron a Kellogg a que se
retraiga de su forma de pensar respecto a la naturaleza del Espíritu Santo. Pero esta historia no
terminaría aquí pues la nefasta influencia del espíritu de Satanás una v ez que entró en el
pueblo de Dios fue para terminar de desvirtuar las creencias sostenidas por ellos. Y
efectivamente así fue.
“Desde la muerte de Ellen White los lideres adventistas han cambiado radicalmente creencias
fundamentales adventistas. Estos cambios mayores fueron gradualmente a través de los años
de modo tal que muy pocos de los miembros notaron lo que estaba ocurriendo. Un cambio
93
grande vino en 1931 cuando en una nueva declaración de creencias fue escrita y promovida en
secreto. Otros cambios mayores vinieron en 1950 cuando líderes adventistas tuvieron
reuniones con líderes evangélicos de iglesias protestantes. Si la Iglesia Adventista debía ser
aceptada por las iglesias protestantes y no ser calificada como un culto peligroso, ella tenía
que cambiar ciertas creencias. Estos cambios fueron hechos durante la década de 1950” (“El
Alfa y la Omega”, pg. 5; [Link]).
Esto esta asumido por parte de los líderes de la IASD actual. Dos importantes dirigentes,
William Johnsson y George Knight, han escrito respecto al asunto:
“Algunos adventistas hoy piensan de que nuestras creencias se han mantenido iguales por
todos estos años. O ellos buscan como cambiar el reloj hacia un punto cuando teníamos todo
bien, pero todo intento por recobrar tal adventismo histórico falla en ver los hechos de nuestra
herencia. Las creencias adventistas han cambiado sobre los años bajo el impacto de la verdad
presente. Más sorprendente es la enseñanza de Jesucristo nuestro Salvador y Señor. El
entendimiento trinitario de Dios, ahora parte de Nuestras Creencias Fundamentales, no era
generalmente sostenido por los primeros adventistas. Aún hoy, hay unos cuantos que no la
suscriben.” (W. Johnsson, “Adventist Reviw”, 6 de enero de 1994).
“Generalmente los cambios teológicos traen dolor a los involucrados, pero varios individuos
responden en diferentes maneras. Pocos como Andreasen, eventualmente se acomodaron a la
nueva teología. Otros, sin embargo, encontraron la acomodación imposible. Tal fue el caso de
J. S. Washburm, un ministro retirado, quien en 1939, publico un tratado donde él notó que la
doctrina de la trinidad era una cruel monstruosidad atea, era imposible, invención absurda,
parodia blasfema y chapucera, caricatura irreverente. Y más allá de que era una doctri na
romana que estaba buscando introducir su mala presencia dentro de las enseñanzas de los
mensajes de los tres ángeles.
“Washburm proclamó que W. W. Prescot no podía ser un Adventista del Séptimo Día porque
creía en la Trinidad. Un presidente de la conferencia quedo tan impresionado por el tratado de
Washburm que ordeno treinta y dos copias para distribuir a los ministros. Pero aun las citas
arrianas encontradas en el libro de Urías Smith, ‘Daniel y Apocalipsis’, no fueron removidas
hasta la mitad de la década de 1940” (George Knight, Ministery Magazine, octubre de 1993,
pg. 11).
Parece ser que cuando la apostasía entra en el pueblo de Dios solo unos cuantos logran
detectarla, pues observe cual fue el mensaje del Pastor Washburm dirigido a los líderes
adventistas: “Los Adventistas del Séptimo Día claman tomar la Palabra de Dios como autoridad
suprema y salido de babilonia y haber rechazado para siempre las vanas tradiciones de Roma.
Si nosotros regresamos a la inmortalidad del alma, purgatorio, eterno tormento, el domingo
como día de reposo, ¿sería esto menos que apostasía? Pero si todos nosotros saltamos sobre
estas doctrinas secundarias y aceptamos la enseñanza central de las raíces romanas, la
Trinidad y enseñamos que el Hijo de Dios no murió, aunque nuestras palabras sonaran
espirituales, ¿no es esto más o menos que apostasía? ¿No sería la Gran Apostasía Omega?”. (J.
S. Washburm, 1939; Archivos de la AGASD).
Creo que ahora entiendo por qué nuestro mensaje tan distintivo y claro respecto a las
enseñanzas de “Babilonia como la Madre de las Rameras de la Tierra” es hoy tan suave y casi
imperceptible por las personas; a cuando el celo de la verdad y el poder del Espíritu de Dios
llenaba a cada adventista y lo movía a denunciar las enseñanzas mal sanas de la religión falsa,
a saber la Iglesia Católica Apostólica Romana y sus hijas, las Iglesias Protestantes. Que no son
otra forma más de la nefasta influencia de Satanás en la vida de los hombres.
94
Hasta aquí puede que alguien presente objeciones a lo que vengo exponiendo en este trabajo,
mas yo le pido humildemente que antes de objetar algo de lo que acá expongo, corrobore
todo lo que he escrito hasta aquí. Pues es interesante notar que cuando EW se refirió al asunto
de las ideas panteístas en “El Templo Viviente”, nunca arremetió explícitamente sobre el hecho
sino que fue más allá considerando lo que éstas ideas producirían en el me nsaje del tercer
ángel. Notemos las declaraciones en detalle: “…Hay en él [El Templo Viviente] opiniones que
son completamente verdaderas, pero están mezcladas con error. Se emplean pasajes bíblicos
fuera de su contexto para afirmar teorías erróneas. El pensamiento de los errores contenidos
en este libro me han afligido mucho y lo que he experimentado debido a este asunto casi me
costó la vida.” (Mensajes Selectos, t 1, pg. 223).
“He sido instruida por el mensajero celestial de que parte del razonamiento de l Templo
Viviente es mal sano y que este razonamiento descarriaría la mente de aquellos que no están
plenamente establecidos sobre los principios fundamentales de la verdad presente. Introduce
aquello que no es nada sino especulación en cuanto a la personalidad de Dios y dónde está su
presencia. Nadie en esta tierra tiene derecho a especular sobre esta cuestión.” ( Mensajes
Selectos, t 1, pgs. 235-236).
EW fue clara en decir que el Templo Viviente contenía enseñanzas que destruyen la
personalidad de Dios y de Cristo. Si pensamos por un momento, esta personalidad a la cual ella
se refiere es a la que se expresa en nuestra primera creencia respecto a Dios y a su Hijo Jesús.
Todos los teólogos adventistas actuales saben que esas ideas eran no trinitarias. Entonces ella
está diciendo que esas enseñanzas expuestas en el libro de Kellogg conducirían a una
conclusión errónea sobre estas doctrinas claramente establecidas. Pues bien, solo tómenos la
declaración de Kellogg donde él dice que no era Dios el Padre en sí el que estaba en todas
partes, sino más bien era Dios el Espíritu Santo; esto es solo posible si nos suscribimos a la
doctrina de la Trinidad. Note que en esta doctrina al ser el Espíritu Santo la tercera persona de
la Trinidad, y esa Trinidad es Dios, entonces es lógica la conclusión que no es el Padre el que
está presente en todas partes sino el Espíritu Santo, y al ser éste Dios plenamente como lo son
el Padre y el Hijo, entonces es Dios el Espíritu Santo, el que está presente en todas partes.
¿Entiende el razonamiento? Si el Espíritu Santo es Dios y el Espíritu está en todas Partes
entonces Dios está en todas partes.
Ahora si avanzamos en sostener una idea donde el Espíritu es una persona divina como parte
de una Trinidad, entonces ya no es el Padre y Cristo el que mora en nosotros sino el Espíritu
Santo, que no es el Padre ni tampoco el Hijo, pues en este marco trinitario las personas divinas
no son las mismas sino “tres personas distintas y un solo Dios verdadero”. Así ya no es Cristo
mismo quien está con nosotros por medio del Espíritu Santo, sino simplemente el Espíritu
Santo; y por lo cual nosotros estamos creyendo que el Espíritu es un ser inteligente y
consiente, capaz de relacionarse con nosotros de la misma forma que lo haría el Padre y el
Hijo. Así la conclusión práctica de esta doctrina es llevarnos a la relación con el Espíritu Santo
de Dios, y no ya con el Padre y el Hijo, de donde según las Escrituras, dicen claramente, que del
seno de ambos procede el Espíritu. Entonces, estamos promoviendo la adoración a un ser
divino que Dios en su Palabra no ha mandado realizar dicha acción, pues sólo las dos personas
divinas, a las cuales debemos adorar son sólo el Padre y el Hijo.
Algunos han dicho que esta idea promueve el Binitarismo, es decir, la creencia en que Dios es
una unidad de dos personas co-eternas y co-iguales. Pues déjenme decirles que los verdaderos
cristianos saben que, adorar al Padre y a su Hijo es porque Él lo ha decidido y, dentro del
concepto de Binitarismo, el Hijo tiene existencia eterna por sí mismo, cosa que los cristianos
verdaderos sabemos que el Hijo tiene vida en sí mismo porque eso recibió del Padre.
95
Ahora bien note lo que EW dijo respecto a esto en unas pocas palabras: “…Satanás procurará
destruir la personalidad de Dios y de Cristo. El Padre y el Hijo tienen cada uno su personalidad.
Jesucristo declaró: ‘Yo y el Padre somos uno’. Sin embargo el Hijo de Dios vivo en la Forma
humana…” (Testimonios Selectos, t 5, pgs. 181-182).
Otro detalle importante de estas declaraciones de la Sra. White es que ella afirma que hay
“verdades mezcladas con error”, notemos algo que es sabido por todos los asd, cuando
Satanás tentó a Eva, él declaró verdades mezcladas con mentiras, “¿Con que Dios os ha dicho:
‘No comáis de los árboles que están en el huerto’?”. Observe bien que el enemigo de Dios lo
primero que hace directamente es cambiar todo lo que Dios dice, inculcando la duda sobre lo
que Dios ha sido claro en expresar. Este método es el que ha sustentado toda enseñanza
perniciosa de él, a través de la religión falsa impartida por el Catolicismo Romano y las Iglesias
Protestantes.
Esto es sabido por todos nosotros, pues un ejemplo muy sencillo de esto es que cuando Ud.
está dando un estudio bíblico sobre la verdad de sábado como día de reposo ordenado por el
Creador, su metodología es simple: comienza básicamente estableciendo lo que dice la
Escritura sobre el asunto, luego avanza en lo que dice la Biblia sobre los ejemplos más
concretos de cómo el pueblo de Dios respetó esta verdad y la practicó; y para terminar, Ud.
seguramente pasará a aclarar todos los textos donde “aparentemente” el sábado ha sido
abolido… así Ud. está dejando que las Escrituras hablen por sí solas respecto a esta doctrina.
Mi pregunta entonces es: ¿Por qué no se sigue la misma norma de análisis respecto a la
doctrina de la Trinidad? Si notamos, siempre ese estudio bíblico asume que la doctrina está
firmemente fundada en las Escrituras y así se avanza en demostrar los atributos divinos de las
tres personas de la Trinidad. Es decir, asume que las Escrituras hablan de la “persona del
Padre”, de la “persona del Hijo” y de la “persona del Espíritu Santo”… pero por favor note que
tales expresiones no se encuentran en la Biblia. Asumimos que Dios es una trinidad, mas esta
expresión no es bíblica, hablamos del eterno Dios el Hijo, pero ésta tampoco es una expresión
bíblica. Ahora Ud. dirá que sí son expresiones inspiradas porque la Sra. White l as usó, al
margen de que no se han encontrado semejantes declaraciones en sus escritos. Permítame
también decirle, que si la Sra. White las usaría, eso no significa que sean bíblicas. Acá entramos
a un punto en el cual hay una seria controversia respecto al rol que cumplen los testimonios
como autoridad normativa en la interpretación de las Escrituras. Es sabido que este problema
es un dolor de cabeza para todos los adventistas cuando otros cristianos nos piden dar razón
de lo que creemos. Básicamente el problema se soluciona cuando entendemos como escribió
la Sra. White bajo la inspiración divina, y llegar a poner en práctica una expresión que ella
acuño, a saber, “la luz menor”. Es sabido por nosotros que no debemos poner la “luz menor”
por encima de la “luz mayor”, pero lamentablemente eso solo queda en la teoría, pues en la
práctica hacemos todo lo contrario. Si la Sra. White emplea expresiones extrabiblicas no
significa que esas expresiones sean bíblicas. Si EW es tomada para hacer decir a la Biblia lo que
la Biblia no dice estamos en un serio problema porque ella misma dijo que “nuestra única regla
de fe y práctica es la Biblia y la Biblia sola”.
El tema que venimos desarrollando es por demás ejemplificador en este asunto. Al aceptar la
doctrina de la Trinidad nosotros los adventistas actuales hemos llegado a igualar ciertas
expresiones que como hemos visto fueron dadas por la mensajera del Señor bajo otro criterio.
Por ejemplo:
96
históricos de nuestra denominación muestran una comprensión diferente respecto
a este asunto.
2- Entendemos que la expresión “tercera persona de la Deidad” es equivalente a
“tercera persona de la Trinidad”, como si Trinidad fuese sinónimo de Deidad, y así
nos convencemos que EW entendía esto de esa manera.
3- Entendemos que la expresión “los tres poderes supremos del cielo –Dios, Cristo y
el Espíritu Santo” es equivalente a decir “Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu
Santo”, cuando en realidad no hay nada escrito de parte de la Hna. White que
fundamente tal aseveración.
Hermanos estas cosas son demasiado sutiles, y solo una mente maestra como la de Satanás
puede inspirar semejante mezcla de verdad y mentiras. Y como ya lo dijimos el objetivo de
esto es de demorar al Remanente en su propósito divino. Me guasería exponer algunas citas
de la Sra. White respecto a uso e importancia de sus escritos:
“Los testimonios escritos no son dados para proporcionar nueva luz, sino para impresionar
vívidamente en el corazón las verdades de la inspiración ya reveladas. El deber del hombre
hacia Dios y sus semejantes ha sido especificado distintamente en la Palabra de Dios.” (CI, 86,
edición Conectando con Jesús).
“El Hno. J. quiere confundir los ánimos tratando de hacer parecer que la luz que Dios me ha
dado por medio de los testimonios es una adición a la Palabra de Dios; pero así da una falsa
idea sobre el asunto. Dios ha visto propio atraer de este modo la atención de su pueblo a su
Palabra, para darle una comprensión más clara de ella. La Palabra de Dios basta para iluminar
la mente más oscurecida y puede ser encendida por los que tienen deseo de comprenderla… Si
se hubiese estudiado la Palabra de Dios con un deseo de alcanzar la norma de la Biblia y la
perfección cristiana, no habrían necesitado los testimonios.” (Ibíd.).
Otro aspecto interesante en cuanto a la doctrina de la Trinidad sostenida por los asd actuales
es que esta creencia es la única en el sistema de 28 puntos de fe que recurre al “misterio”
como explicación. Pues ahora me gustaría compartir un pensamiento de la Sra. White:
“Después de haber desnaturalizado las palabras de Cristo pasó a prevaricar y a mentir
descaradamente, acusando al Hijo de Dios de querer humillarlo ante los habitantes del cielo…
Acusó a los que permanecían fieles a Dios de la obra que él mismo estaba haciendo…recurrió a
una exposición falsa de las palabras y los actos del Creador. Su política consistía en confundir a
los ángeles con argumentos sutiles acerca de los propósitos de Dios. Todo lo sencillo lo
recubría de misterio, y valiéndose de artera perversión hacia nacer dudas respecto a las
declaraciones más terminantes de Jehová.” (CS, 549-551).
Actualmente los teólogos adventistas declaran que en las Escrituras hay misterios revelados y
explicados; y misterios revelados pero no explicados. Un ejemplo de este último es la doctrina
de la Trinidad (véase “Resenha Critica do Livro ‘Eu e o Pai Somos Um’”, por el Dr. Alberto
Timm), y hasta es usada la Escritura para sostener esta idea; pues se fundamenta esto en la
expresión de Pablo acerca del “misterio de la piedad”: “He indiscutiblemente grande es el
misterio de la piedad: [Dios] fue manifestado en carne…” (1ª Timoteo 3:16). La versión Reina -
Valera de 1960 dice así sobre este texto: “He indiscutiblemente grande es el misterio de la
piedad: Dios fue manifestado en carne…” si notamos bien la diferencia con el texto anterior es
en que la palabra “Dios”, en el primero aparece entre corchetes. Esto es así porque en realidad
esta palabra no figura en los principales manuscritos bíblicos. Por lo cual el texto debe leerse
como “… grande es el misterio de la piedad: manifestado en la carne…”, y esto es referido a
Cristo y no a Dios, confirme por favor en la lectura del versículo 12 y 13 del mismo capítulo.
Otra vez llegamos a lo mismo, damos por sentado que la Trinidad existe y por lo tanto todo lo
que leemos es leído bajo esta idea, sin darnos cuenta de que el texto no hace refer encia
97
alguna en absoluto a semejante concepto. Pues nadie puede decir que “misterio de la piedad”
es equivalente a “misterio de la Trinidad”. Además debemos dejar en claro que un misterio es
misterio mientras no es explicado. Pensemos un momento en esto: si llegamos a decir que hoy
entendemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad y que antes esta
compresión estaba “velada” para nosotros los adventistas, estamos asumiendo entonces que
todas las otras denominaciones trinitarias ya estaban en lo correcto respecto a la naturaleza
de Dios y nosotros como pueblo tuvimos que pasar muchos años en la oscuridad respecto a
este asunto aun teniendo un profeta en el pueblo de parte de Dios; y además deberíamos
saldar y aclara la expresión de la Sra. White respecto a la naturaleza del Espíritu Santo como un
misterio. Pues ella dejó en claro que este asunto no debemos tocarlo pues Dios no lo reveló en
su Palabra: “La naturaleza del Espíritu es un misterio. Los hombres no pueden explicarla,
porque el Señor no se la ha revelado” (Hechos de los Apóstoles, pg. 42). Si notamos en esta
expresión, para EW un misterio es algo no explicado o revelado. Por favor note como se
produce una acumulación de errores una vez que aceptamos y construimos nuestra creencia
en el error.
Sin lugar a dudas creo que este trabajo, por lo menos hasta aquí, no es para nada del agrado
de aquellas personas que están sujetas a la denominación adventista más que a su Señor. Solo
les pido que por un momento abran sus mentes pero no a escuchar nuevas ideas, o si se
quiere “nueva luz” pues simplemente lo que propongo, es retomar lo que los adventistas en
sus orígenes así lo creyeron.
Es tiempo de retomar la misión, es tiempo de retomar nuestra creencia en Dios nuestro Señor.
Hoy más que nunca es necesario hacer vivo el consejo de Jehová: “Paraos en los caminos, y
preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y andad por él, y hallareis
descanso para vuestras almas” (Jeremías 6:16)… ¿pero dirá Ud.: “No andaremos en él”?
98
Capitulo X: EL DESARROLLO DE LA
DOCTRINA DE LA TRINIDAD
DESPUES DE LA MUERTE DE ELLEN
G. DE WHITE.
Sin dudas la historia de la IASD es una aventura apasionante y de lo más parecida a la del
pueblo de Israel. Pero lo lamentable de esto, es que su semejanza radica también en su
apostasía. Quizás una expresión sería realmente fuerte para rotular este acontecimiento, a
saber que la IASD fornicó con las hijas de Babilonia. Perdónenme por usar semejante lenguaje
pero lamentablemente es lo que ocurrió. Tal fue el repudio de algunos de nuestros ministros
que el problema fue tratado con la mayor diplomacia posible, tal cual están acostumbrados
nuestros hermanos de la División Norteamericana, que el resultado final fue el de confinar al
silencio y al olvido a los ministros que estuvieron en contra del radical cambio en la doctrina de
Dios. Otros como el Pr. M. L. Andreasen no tuvieron más remedio que acomodarse a la nueva
teología, pero al final vieron las consecuencias de adoptar semejante sistema teológico como
la verdad bíblica. Este mismo pastor que acabamos de nombrar fue uno de aquellos que
aceptaron la nueva interpretación de los textos de la Biblia y de la Sra. White respecto a la
Trinidad. Pero Dios es fiel a su palabra y una vez que su Santo Espíritu consigue imprimir a
fuego las verdades del Evangelio, éstas no se alejan jamás de sus hijos fieles. El Pr. Andreasen
escribió una serie de cartas denominadas “Cartas a las Iglesias”. En ellas, él denuncia los
cambios doctrinales referentes a la naturaleza humana de Cristo y a la expiación.
Si analizamos la situación, hay una consecuencia que acarrea la doctrina de la Trinidad con
respecto a estos puntos: cuando nuestros pioneros establecieron los fundamentos de nuestra
fe donde la trinidad no era parte de ellos, todo el sistema de creencias adventista estaba en
armonía con un principio no trinitario, el cual es que Cristo vino en carne de pecado como
descendiente de la simiente de Abraham y que sufrió una muerte real. El hecho de que Cristo
haya venido a ser humano y experimentar el peso del pecado en su carne ponía al Salvador en
igualdad de experiencias con los seres humanos y así Él sabría lo que es el pecado. Llegando a
tal punto de poder experimentar la paga del pecado, que es la muerte.
Ahora bien, el Único Soberano del Universo que habita en la luz inaccesible es el único que
posee inmortalidad inherente en Él, por lo tanto el Padre no puede morir. Mas Jesús sí podía
morir pues Él solo había recibido de su Padre este don divino a punto tal que Él dijo que esa
vida es la que ponía en rescate por nosotros, para luego volverla a tomar. Si Cristo es Dios en
sentido pleno y absoluto independientemente de su Padre, debería ser inmortal
inherentemente como lo es Dios, por lo cual no podría morir.
Este asunto fue dilucidado rápidamente por nuestros pioneros. Es por eso que rechazaron la
doctrina Trinitaria pues ella era subversiva a la expiación verdadera y real. Piense en esto por
un momento: si Jesús es Dios inhenretemente, su muerte habría sido sólo una muerte ficticia,
y no una muerte real, pues Él es y seguiría siendo inmortal. El planteo es simple, si Cristo es un
Hijo funcional y no real del Padre, todo lo que haría dentro del plan de salvación no sería real
sino funcional y por lo tanto Satanás puede reclamarle a Dios por qué Éste no hizo un rescate
verdadero sino más bien un rescate funcional, así poner a Dios como mentiroso y falaz ante el
Universo entero. Entonces su salvación, mi apreciado hermano, no fue real sino más bien
virtual. Es interesante que la Biblia insiste en que la muerte de Jesús fue REAL y no virtual. Más
99
aún, debemos notar que la muerte de Jesús se dio debido a que él cargaría con los pecados de
la humanidad por lo cual esto significa que “el alma que pecare esa morirá” (Ezequiel 18:4). En
Isaías 53:10 el profeta es claro: el sustituto debía poner su “alma” (en la versión Reina-Valera
de 1977 transcribe “vida” en lugar de alma) para remisión de nuestros pecados. Esto no es más
que una prueba fuerte de que la muerte de Cristo debe ser real y plena porque la expiación
requería una muerte como tal y no una muerte virtual, donde una parte de Cristo todavía
seguiría viva e inmutable, la cual sería su Deidad o si se quiere su “naturaleza divina”. Como si
fuese que “una parte” de Jesús no habría muerto (piense por favor que esta idea es muy
cercana al modelo que presenta la inmortalidad del alma, pues cuando alguien muere una
parte de él sigue viva, la cual es su espíritu o “alma”). Pero ahora bien el punto es que Cristo
pudo morir por la razón de que podía deponer de lado los atributos divinos dados por el Padre.
Así que si hubiese sido Dios co-eterno y co-igual al Padre no podría haber hecho esto jamás,
planteando así un serio problema a la lógica y coherencia (si es que la tiene) de la doctrina de
la Trinidad.
EW declara que esto es lo que hizo Jesús: “… el Hijo de Dios, el Redentor del mundo, dejo de
lado su divinidad, y llego a la tierra en el traje de la humanidad” (Sing of the Times, 12 de
octubre de 1896). El libro “La Trinidad”, comentando este punto sostenido por los pioneros
declara que la Sra. White corrigió este razonamiento en sus escritos cuando dijo que “La
humanidad [de Cristo] murió; la divinidad no murió” (La Trinidad, pg. 204). Esta declaración se
encuentra en (Manuscrito 137, año 1897). Si la Sra. White insistió con esta declaración que
Jesús es la segunda persona de la Trinidad, me llama la atención que ella tuvo de allí
dieciocho años más para llamarla como tal y no la mencionó así en ningún momento hasta
su muerte.
Ahora antes de sentenciar que ella estaba corrigiendo a sus contemporáneos no trinitarios
para llevarlos al trinitarianismo, éste es un problema serio porque ella misma declaró que
cuando esas creencias sufran un intento de remoción, estos hombres que le dieron formato a
la obra adventista deberían hablar de nuevo aun estando muertos reimprimiendo sus artículos
en nuestros periódicos, esto se encuentra en el Manuscrito 62 de 1905, remarco la fecha
porque es posterior a la tomada por “La Trinidad” para justificar el cambio de parte de la
mensajera del Señor respecto a una verdad revelada por Dios hacía ya más de cincuenta años
atrás… En 1905 EW escribió que “Cristo vistió su divinidad con su humanidad” (R&H, 1 de junio
de 1905) y en 1896 ella había dicho que “le Redentor del mundo dejo de lado su divinidad y
llego a la tierra en el traje se su humanidad” (Sing of the Times, 12 de octubre de 1896); ¿acaso
la Sra. White se contradice?, de ninguna manera, si entendemos sus escritos de acuerdo al
pensamiento que los adventistas tenían en esa época es claro que ella se está refiriendo a
Cristo como en un nuevo sentido respecto a su encarnación, pues todo aquel que nace en la
humanidad es humano y cuando muere, muere siendo humano. Por favor note la declaración
de ella como sigue: “Cristo no cambio su divinidad por la humanidad” (R&H, 24 de octubre de
1899), “El veló su divinidad con el ropaje de la humanidad, mas no se separó de su divinidad”
(R&H, 28 de enero de 1909), “Aunque tomo la humanidad sobre sí mismo, Él era divino, todo
lo que es atribuido al propio Padre, también lo es a Cristo” (R&H, 19 de junio de 1896), “En Él,
el propio Dios descendió del cielo” (R&H, 1 de febrero de 1898); hasta acá es evidente que la
Sra. White cuando habla de la humanidad de Cristo lo hace en un sentido de propiedades o
atributos como ser humano más allá de tocarlo como un humano netamente, y dentro de este
marco se refiere a la divinidad de Él tal como la entendían sus contemporáneos, y es de notar
que cuando ella habla sobre este asunto se remite a los “atributos de su carácter divino”; por
favor note la siguiente declaración: “…la humanidad de Cristo estaba unida a su divinidad, y
en ese poder el soportaría todas las tentaciones que Satanás pudiese lanzar contra Él , y
todavía mantener su alma incontaminada de pecado. Y ese poder de vencer Él le daría a cada
hijo e hija de Adán que aceptase por la fe los justos atributos de su carácter” (R&H, 28 de
enero de 1909).
100
El problema radica, estimando lector, en que hoy, los asd leen los testimonios bajo la lupa de
la doctrina de la trinidad por lo tanto todo tiene que tener sentido sólo dentro de ese marco
doctrinal. Pero si nosotros hacemos una lectura tal como ellos entendían la naturaleza divina y
humana de Cristo, creo que el significado es totalmente diferente. Entonces cuando ella dice
que murió su humanidad se refiere a que todos sus propiedades humanas de un hombre
cualquiera cesaron, pero sus atributos divinos como Hijo de Dios (note que ella no usa la
expresión Dios el Hijo, la segunda persona de la Trinidad) retornarían a su Padre pues Él mismo
dijo “… en tus manos encomiendo mi Espíritu” (Lucas 23:46). Una vez que Jesús expiró, ese
Espíritu regresó al Padre. La vida otorgada por el Padre estuvo en Cristo para dar vida a los
hombres mientras que estuvo en la tierra, y esto fue posible porque cuando fue ungido Él
recibió ese Espíritu. Así se cumplió la profecía de Isaías 61:1 y 2. El Espíritu del Señor fue dado
para dar vida a los hombres, todo lo que hizo Jesús fue porque tuvo ese Santo Espíritu. Además
sería bueno investigar como entienden los católicos y protestantes esta “doble naturaleza de
Cristo”… pero cuidado, eso ya sería otro tema a desarrollar.
Notemos ahora un punto clave en esta discusión: EW dice que vino en el traje de la
humanidad, por lo cual esto implica que él seguía siendo el divino Hijo de Dios… si piensa un
momento cuando Satanás tentó a Jesús lo hacía poniendo en duda este “status” de Cristo; lea
por favor Mateo 4:1-11, la expresión es clara “Si eres Hijo de Dios…”. Satanás no arremetía
diciendo “si eres Dios”. Hermanos la línea que separa la verdad del error es demasiado delgada
si Ud. no examina las consecuencias de adoptar una idea determinada caerá en lo que ya
muchos han caído, a saber, especulaciones y fabulas que no son verdaderas sobre lo que Dios
ha revelado en su Palabra.
Ahora bien las consecuencias planteadas por el Pr. Andreasen fueron más allá de un simple
desconformismo, y las mismas, están expuestas bajo el título “Cartas a las Iglesias” en
[Link].
Como vemos está claro que el asunto que nos compete sobre la Trinidad es de crucial
importancia dentro del adventismo actual, entonces veamos cómo fue que esta doctrina llego
a formar parte de nuestro sistema de creencias. Prepárese porque este punto es el que lo
llevara a tomar una decisión sobre esta creencia… y por favor quisiera antes que tenga
presente este pensamiento: “una cosa es la verdad adventista del séptimo día y otra, son los
miembros adventistas del séptimo día”. Personalmente creo que llegaremos a entender por
qué razón Jesús hablo sobre el “trigo y la cizaña” dentro del pueblo de Dios.
Ahora Ud. se preguntará qué relación tiene todo esto que acabo de exponer en líneas
anteriores. Pues bien, cuando ingresó la doctrina de la Trinidad al seno del adventismo esto
produjo un cambio tal que todo el sistema de creencias adventistas sufrió una serie de
“ajustes” (esto me recuerda a los manejos doctrinales de los “Testigos de Jehová”); ese
proceso no fue hecho de un día para el otro, sino más bien fue llevado a cabo en un tiempo
que ocupó por lo menos cincuenta años desde la muerte de Ellen G. White. Es interesante qu e
en cincuenta años se establecieron los principios fundamentales antiguos… el mismo tiempo
llevo para borrarlos del adventismo moderno; donde los pioneros ya no tenían nada que ver
en todo este movimiento.
He tratado de organizar cronológicamente los puntos claves donde se tocó el tema de la
Trinidad en la líderes adventistas. A continuación vamos a detallar estos eventos y fechas
pertinentes al asunto.
Esta reunión fue realizada apenas cuatro años después de la muerte de EW. En ésta W. W.
Prescott dio una serie de estudios titulados “La Persona de Cristo”. En ellos Prescott promovió
conceptos trinitarios los cuales fueron rechazados por la mayoría de los delegados al pun to
101
que el presidente A. Daniells constató que no se tomaría un voto a favor de la Trinidad. Pero lo
más importante que se registró fue el comentario de él que dijo: “… pero nosotros podríamos
pensar en ello” (Transcripto de la Conferencia Bíblica de 1919; [Link]).
Este es el título del libro publicado por LeRoy E. Froom, en el cual el expone sistemáticamente
la doctrina de Dios el Espíritu Santo; este libro puede ser conseguido en castellano de la ACES.
En él se enseña la doctrina de la Trinidad como una verdad bíblica y se fundamenta la deidad y
personalidad separada del Padre y del Hijo usando textos bíblicos y citas de los testimonios.
Por favor recuerde que J. H. Kellogg hizo lo mismo con la diferencia de que él llego a esta
conclusión a través de las ideas panteístas.
Ahora yo quisiera preguntarle: ¿Qué opinión daría Ud. sobre una doctrina la cual se diseñó en
base a libros que no son de nuestra denominación sino más bien de las Iglesias apostatas, o
como las llama la Biblia, las Hijas de Babilonia? Le doy tiempo para pensar… por favor note la
declaración hecha por el Pr. Froom respecto a cómo él llevó a cabo su investigación sobre Dios
el Espíritu Santo: “Paso aquí a hacer una confesión personal y honesta. Cuando en tiempos
atrás entre 1926 y 1928, yo fui requerido por nuestros líderes para dar una serie de estudios
sobre el Espíritu Santo en la División Norteamericana en 1928, descubrí que fuera de las
inestimables citas del Espíritu de Profecía, no había prácticamente nada en nuestra literatura
considerada una exposición bíblica de este tremendo campo de estudio. No había ninguna cita
en nuestra literatura sobre esta cuestión. Fui compelido a buscar fuera de nuestras
publicaciones, pero en valiosos libros escritos por hombres fuera de nuestra fe… quedando
claro que algunos de estos hombres tenían una mirada más profunda sobre las cosas
espirituales de Dios de lo que muchos de nuestros propios hombres tenían sobre el Espíritu
Santo y la vida triunfante. Aunque esto todavía era un tema grandemente oscuro”.
(Movimiento y Destino, pg. 322). A continuación expongo el documento, en inglés, del autor
citado.
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La declaración de Froom es de suma importancia, pues note los puntos que sobresalen en
esta:
1- Él dice que no había nada en nuestra literatura sobre “Dios, el Espíritu Santo”. Esto se
debe a que nosotros no creíamos en semejante y espuria doctrina falsa respecto al
Espíritu de Dios.
2- Lo que él presento en este libro tuvo orígenes en pensamientos de personas que no
estaban en nuestro pueblo. Queda claro así, la capacidad de una persona para
103
examinarlo todo y retener lo que le plazca. Por algo será que la Sra. White insistió
siempre en que nuestra única salvaguardia es la Biblia, y la Biblia sola.
3- Cuando afirma que esos hombres tenían una visón más profunda de estos asuntos
está diciendo directamente que nuestros hombres, nuestros pioneros, aquellos de los
cuales EW dijo que forjaron nuestras creencias fundamentales y que dieron el formato
de la obra la que nos hizo lo que somos como pueblo; esos hombres estaban en la
verdad y los nuestros en el error. Parece que cuando uno quiere justificar a Satanás,
tiene todos los instrumentos para hacerlo.
Pero cuando fue presentado este trabajo no tuvo la plena aceptación de la dirigencia, con lo
cual se demuestra que hasta esta fecha muchos de nosotros teníamos en claro quién es Dios y
su Hijo. En una carta dirigida a Otto Christensen, un baluarte del Trinitarismo dentro del
adventismo (el libro “La Trinidad” lleva dirigida a él la dedicación de esa obra), Froom declara
lo siguiente: “…Ud. no puede imaginar cómo fui reprendido por los viejos ministros por insistir
en la personalidad del Espíritu Santo como la Tercera Persona de la Deidad. Algunos hombres
negaron esto –y todavía lo niegan. Pero el libro llegó a ser aceptado como patrón” (carta de L.
E. Froom a O. Christensen, 27 de octubre de 1960).
Ahora solo le pido por favor que lea Primeros Escritos pgs. 258 y 259, y Ud. saque sus propias
conclusiones.
Este cambio fue promovido por un comité formado por: Milton E. Kern, Francis M. Wilcox,
Edwin R. Palmer y Charles H. Watson. En ella se aceptaba la doctrina de la Trinidad como
Creencia Fundamental de los ASD diciendo: “Que la Deidad o Trinidad, consiste en el Padre
eterno, un ser personal, espiritual, omnipotente, omnisciente, infinito en sabiduría y amor; en
Dios Jesucristo, el Hijo del Padre eterno, por quien todas las cosas fueron creadas y por quien
será realizada la salvación de las personas redimidas; en el Espíritu Santo, la tercera persona
de la Deidad, el gran poder regenerador en el trabajo de la redención” (Anuario de la IASD,
1931). Esta misma declaración fue publicada en el Manual de Iglesia de 1933.
Para este año la IASD acuñó como regla de fe la creencia en la Trinidad como requisito de los
candidatos al bautismo en la Iglesia. Esto significa que aquellos que no aceptan este punto no
pueden ser adventistas del séptimo día, y por supuesto todos aquellos que insistieran en la
vieja creencia no trinitaria, serian relegados o desfraternizados del adventismo. EW había
dicho que nada ni nadie se interpondrían frente al nuevo movimiento.
También vale destacar que este himno está actualmente inalterado en su forma no trinitaria
en el Himnario Adventista en español con el título “Santo, Santo, Santo”. Y los sorprendente es
que los adventistas lo tomaron de la versión original trinitaria, para luego tornarlo no trinitario,
tal como aparece en el Himnario Adventista actual en español.
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El himno original dice: “Dios en tres personas, bendita Trinidad”
El himno cambiado en el Himnario Adventista en ingles decía: “Dios sobre todo, Rey de
eternidad”.
Luego en 1941, se retomó su expresión trinitaria original diciendo: “Dios en tres personas,
bendita Trinidad”; tal cual aparece en la versión inglesa de nuestro Himnario. Pero en la
versión española sigue aún como no trinitario diciendo: “Dios sobre todo, Rey de eternidad”.
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Cambio y Revisión en los tomos de “Daniel y Apocalipsis” de Uriah Smith (año 1944):
Esta era la publicación de mayor tirada después de los testimonios, entre los asd. Mas hoy en
día ellos ya no se publican, y los pocos ejemplares que circulan entre nosotros tienen impreso
el cambio; cambio que en lo personal considero una mutilación del mensaje dado por Dios a su
pueblo. Esto lo digo por la siguiente declaración de EW respecto a estos y otros libros claves
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del mensaje adventista: “Fui instruida de que los importantes libros que contienen la luz dada
por Dios con respecto a la apostasía de Satanás en el cielo, deberían tener vasta circulación
justamente ahora; porque por medio de ellos la verdad atestiguará en muchas mentes.
Patriarcas y Profetas, Daniel y Apocalipsis y el Gran Conflicto son ahora más necesarios que
nunca antes. Deberían circular ampliamente porque las verdades en que dan énfasis abrirán
muchos ojos ciegos. Muchos de nosotros entre nuestro pueblo han estado ciegos en cuanto a
la importancia de los libros más necesarios…” (R&H, 16 de febrero de 1905). “Hay en el
Deseado de Todas las Gentes, Patriarcas y Profetas, El Gran Conflicto y en Daniel y
Apocalipsis preciosa instrucción. Esos libros deben ser considerados, como de especial
importancia, y todo esfuerzo debe ser hecho para ponerlos delante del pueblo” (Carta 229,
1903). Tengo en mis manos una copia del tomo de “Apocalipsis”, y por favor note lo que el
enseña respecto a Cristo: “La Escrituras en ninguna parte hablan de Cristo como un ser
creado, más claramente afirman que Él fue engendrado por el Padre… Cristo no es un ser
creado. Pero en cuanto como Hijo engendrado, no posee con el Padre una co-eternidad de
existencia pasada, el comienzo de su existencia es anterior a toda la creación, en relación a
que Él fue creador juntamente con Dios, Juan 1:3; Hebreos 1:1-3… El propio Cristo declaro que
‘como el Padre tiene vida en sí mismo’ así ‘dio al Hijo tener vida en sí mismo’, Juan 5:26… estos
testimonios muestran que Cristo es ahora objeto de adoración igualmente como el Padre; mas
no prueban que tengan con Él una eternidad de existencia pasada” (Apocalipsis, pg. 82, edición
1913). Esta declaración fue modificada en la edición de 1944. Hermanos, sé que todo esto es
difícil de soportar, pero lamentablemente es la realidad, dentro de la Iglesia hay un
movimiento que ha introducido un sistema de creencia falsa respecto a Dios; lo cual nos ha
hecho a todos caer en apostasía y ha procurado asegurarse el triunfo sobre la verdad que una
vez Dios dio a su Pueblo Remanente. ¿Por qué se ha mutilado algo que la mensajera del Señor
ha dicho que es de suma importancia para dar a conocer a los hombres de la verdadera causa
de rebelión de Satanás en el Cielo? Por favor note que el Hno. Uriah Smith tiene y expresa el
mismo pensamiento que tenían sus contemporáneos respecto a quién es Cristo y como se lo
considera desde las Escrituras. Es la misma postura que sostiene Waggoner, Cornell, y hasta la
expresada por la Sra. White. Esto es una fuerte evidencia de que nuestros pioneros sabían muy
bien quién era su Señor porque solo así podían permanecer uni dos en la fe; en la fe de los
apóstoles y profetas de Dios. ¿Hoy tenemos esa unidad de fe nosotros? Creo que no, y creo
que mientras adoremos a un Dios que es producto de la filosofía humana acabaremos
destruidos y divididos espiritualmente. Por favor piense en esto y háblelo con nuestro Padre
celestial a solas, en silencio, porque allí esta Él. Es tiempo de que lo veamos a Él tal como Él es.
Este libro fue publicado con el fin de que progresen las ideas trinitarias dentro del ministerio y
de allí a las congregaciones. En este volumen abundan las declaraciones de corte netamente
trinitarias, por lo cual cuando alguien lee estas citas queda absolutamente convencido de que
EW apoyaba, creía y hasta enseñaba esta doctrina. Pues bien solo una cosa le adelanto: en
todo el libro no hay una sola mención a la palabra Trinidad. ¿Por qué? Porque esto es lo que
ya nuestros viejos ministros que estuvieron en contacto con los pioneros y que después de su
muerte permanecieron en una postura antitrinitaria, creían, aun cuando la nueva teología
estaba asomando en nuestro pueblo. Una lectura rápida del libro muestra que:
Por favor note lo que luego de la publicación de este libro le dijo el Pr. Froom en una carta a R.
A. Anderson: “Estoy seguro que estamos de acuerdo en evaluar el libro Evangelismo como una
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de las grandes contribuciones en las cuales la Asociación Ministerial recuperó una parte de los
escritos de los días de los pioneros. Ud. sabe que esto hará que los hombres de la Unión de
Colombia enfrenten declaraciones claras e inequívocas del Espíritu de Profecía sobre la
deidad de Cristo y la personalidad del Espíritu Santo e igualmente de la Trinidad o ellos
cruzaran los brazos y aceptaran esas declaraciones, o entonces ellos tendrán que rechazar el
Espíritu de Profecía” (carta de L. E. Froom a Roy Anderson, 18 de enero de 1966).
Si ha leído claramente, para la fecha de esta carta había hombres en la Unión de Colombia que
no aceptaban los conceptos interpretados como trinitarios en las declaraciones vertidas en ese
libro de la Sra. White. Esta postura de algunos de nuestros ministros para esta década de 1960
es confirmada en el libro “La Trinidad”, pg. 13: “Había oído [declara el autor] de profesores
importantes y líderes denominacionales que vivieron en las décadas de 1950 y 1960 y que
sostenían fuertes puntos de vistas antitrinitarios” y agrega en la pg. 20 lo siguiente: “…un fin
de semana de ex alumnos del Pacific Union Collage a mediados de la década de 1960 en que
W. R. French, ya jubilado e invitado a dar un breve culto vespertino, procedió rápidamente a
pronunciar un discurso de una hora y media en defensa de sus opiniones antitrinitarias”.
Llegamos ahora a uno de los eventos más importantes dentro del proceso de cambio doctrinal
que tuvo la IASD. Pues en estas Conferencias fue donde los líderes que avalaban el ingreso de
la Trinidad como Creencia Oficial de los adventistas fueron guiados, co nvencidos y en lo
personal, según mi entender, recibieron una “apretada diplomática” para que la denominación
llegue a oficializar dicha creencia.
El punto es simple; un grupo de influyentes evangélicos lograron acordar una serie de
reuniones con líderes adventistas, de donde salió un “acuerdo” para que la IASD no sea
considerada una “Secta Cristiana” y así sus enseñanzas serían aprobadas como “ortodoxas”
dentro del mundo cristiano.
Antes de pasar a exponer los detalles de estos encuentros y los diálogos sostenidos por estos
individuos, permítanme tomar nuestras Biblias y repasar una profecía única de las Escrituras.
En ella todos los adventistas entienden que su cumplimiento es actual. Apocalipsis 13:11
declara que, luego de la bestia descripta en los versículos anteriores surge una segunda bestia
“semejante a un cordero pero hablaba como un dragón”. Todos los asd saben que esta bestia
representa a los [Link]. de Norte América, el cual infunde aliento a la imagen de la primera
bestia, para que esta “pudiese hablar y hacer matar a todo el que no la adorase”. Ese poder,
Ud. y yo, sabemos que es el Protestantismo Apostata, las Hijas de Babilonia. Parece que
nuestros líderes de aquella época se olvidaron de quiénes eran “embajadores” esos sujetos
con los cuales llevaron a cabo las entrevistas pertinentes. Siguiendo la línea de estos símbolos
proféticos, el Israel de Dios, pasado y actual, en las Escrituras es representado como una mujer
pura, dispuesta solo para su Esposo (Apocalipsis capítulo 12). ¿Qué dirá la Escritura cuando los
hijos de Dios, aquellos representados por esta mujer pura son infieles a su Esposo? “Tu pues
has fornicado con muchos amantes; y con todo ¿quieres volver a mí?, dice Jehová… por haber
cometido adulterio la apostata Israel, yo la había despedido y le había dado carta de
repudio…como la esposa infiel abandona a su compañero, así fuisteis desleales contra mí, oh
casa de Israel, dice Jehová.” (Jeremías 3:1, 2, 8, 20). La Escritura es clara, por haber
abandonado al Esposo, Jehová repudio al pueblo de Israel. Hasta hoy todos los adventistas
esperan con ansias recibir la promesa del Espíritu de Dios para terminar la obra, mas esa obra
no será terminada mientras que la IASD siga adorando a un dios falso, a un artefacto teológico
de invención humana. Porque hemos llegado a ser parte de toda esta espuria y vil falacia
espiritual: sostener semejante concepto de Dios, su Hijo y el Espíritu que ambos comparten y
que lo hacen Uno. Jamás recibiremos el don de Dios para terminar su obra pues si nosotros
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seguimos en esta falsa adoración al único Dios verdadero, ya que escrito está: “Por esta causa
las aguas han sido detenidas y falto la lluvia tardía, y has tenido frente de ramera y no
quisiste tener vergüenza” (Jeremías 3:3). Para aquellos que dicen que esto es un tema por
menor, creo, mi querido hermano, que Dios opina distinto en su Palabra.
¿Qué es lo que en esas reuniones se trató y cuál fue su impacto en la “Verdad Presente”?
personalmente, de acuerdo a lo que he analizado, fue allí donde nos convertimos en una
Iglesia Evangélica más. Pues esto fue lo que paso:
En 1955 la IASD mantuvo una serie de reuniones con Walter Matrin y Donal Grey Branhouse, el
primero autor del libro “El Auge de las Sectas” y el segundo director de la revista “Eternity”,
ambos miembros de la Iglesia Bautista. La comisión de esa revista lo había comisionado para
investigar al Adventismo. Y así la solicitud de Martin fue aceptada. Este fue acompañado por
George Cannon, profesor de griego del Colegio Misionero de Nyack, Nueva York. En la primera
reunión el Sr. Martin planteó preguntas complejas que requerían respuestas detalladas. Una
comisión formada por LeRoy E. Froom, W. E. Read y T. E. Unruh; proporcionaron libros y
revistas que apoyaban las posiciones que habían definido como creencias doctrinales de la
Iglesia. Al estudiar las declaraciones doctrinales de 1931, Martin quedo parcialmente
convencido y afirmaba haber encontrado declaraciones no ortodoxas en los libros, folletos y
revistas, y deseaba saber el por qué. Él expuso una serie de ejemplos que eran, para él
“herejías inequívocas”; los eruditos adventistas se sintieron sorprendidos y pasmados. Y la
respuesta que le dieron al Sr. Matin fue que “ya se ha iniciado una enmienda”. Las enseñanzas
no ortodoxas a las cuales Martin hacía referencia eran: la enseñanza de que Cristo fue
engendrado por el Padre, la naturaleza humana post-caída de Cristo, la teoría de una
expiación incompleta (según la entendía él) pues los asd enseñaban que luego de la Cruz, Jesús
siguió ministrando por nosotros en el cielo, la vigencia de la ley para los cristianos, y la
posición no trinitaria encontrada en nuestras publicaciones y en los escritos de la Sra. White.
Así como se le había anunciado al Sr. Martin que las creencias “no ortodoxas” ya estaban en
proceso de cambio en 1955, cuando llegó el otoño de 1957 la R&H público “Cuestiones de
Doctrina”, donde todos los puntos expuestos como errores doctrinales por Martin son
aclarados y ajustados para que la IASD no sea considerada un “secta”. Y así fue el resultado
obtenido, pues en 1985 en su libro “El Reino de las Sectas” él se refiere a los adventistas como
una Iglesia Cristiana.
Sé que hasta este momento Ud. estará pensando en demasiadas cosas que quizás ni sabía de
ellas, pero lamentablemente yo no podría dejar de mencionarlas pues todas ellas son y han
sido claves en semejante mutilación de la Verdad Presente. Personalmente llego a un punto
donde tendré que hablar de un hombre que no conocí personalmente, y a pesar que lo que
expondré será visto como calumnias para con él quiero dejar en claro que no es esta mi
intención. El objetivo que persigo con esto es exponer estos hechos para que los asd actuales
tengan conocimiento de ellos para que estos puedan tomar una decisión de acuerdo a lo que
sus conciencias les dicten. Creo más bien que será lo que les dicte el Espíritu de Dios… Durante
mis años como miembro nominal de la IASD aprendí que las cosas no deben callarse y se
deben expresar porque tenemos todos, esa libertad para hacerlo, y esto no es libertinaje. No
creo que un tema como este pueda llevar una sentencia tan liviana de que solo es una cuestión
más dentro de los tantos asuntos controvertidos de la Iglesia, sino más bien un tema que
merece un serio análisis y una conclusión coherente y que respete la norma máxima de regla
de fe y practica para nosotros: la Biblia y la Biblia sola.
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Soy un convencido de que todo lo que pasó en el pueblo de Israel, pasará también en el Israel
espiritual de hoy. Las Escrituras registran un hecho donde un hombre traicionó la causa de
Israel, ese hombre se llamaba Balaam el cual se había mostrado como un siervo fiel de Jehová:
“Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová
mi Dios” (Números 22:18). Pero no sostuvo esta postura delante de los hijos de Moab y
resuelto él mismo sin que Dios le mande relacionarse con ellos, Balaam fue a Moab y como
resultado de ello el pueblo de Israel sucumbió en la ruina. En 2ª de Pedro 2:15, el apóstol
declara que Balaam “amó el pago de la iniquidad”. La Sra. White respecto a es te punto
declara: “Balaam había sido una vez un hombre bueno y profeta de Dios; pero había
apostatado, y se había entregado a la avaricia; no obstante profesaba ser un siervo del
Altísimo. No ignoraba la obra de Dios a favor de Israel… Pero se aventuró en jugar con la
tentación, pidió a los mensajeros que se quedaran esa noche con él, y les dijo que no podía
darles una contestación decisiva antes de consultar a su Señor. Balaam sabía que su maldición
no podía perjudicar en manera alguna a Israel. Dios estaba de parte de ellos; y siempre que le
fueran fieles, ningún poder terrenal o infernal adverso podría prevalecer contra ellos” (PP,
pg. 284, edición “Conectando con Jesús”). Mas el plan de él estaba ya resuelto como no podía
maldecir al pueblo de Dios directamente su codicia lo llevo a declarar cual era la única forma
de vencer al pueblo de Israel, a saber, que el pueblo apostate y rechace a su Dios. Y así fue,
pues los hijos de Israel fornicaron con los dioses de Moab, adorando a dioses que ellos no
conocieron jamás. “El proyecto de Balaam consistía en separarlos de Dios induciéndolos a la
idolatría” (Ibíd., pg. 293). La pregunta ahora es: ¿el Israel espiritual pasó por algo semejante?
¿Quién indujo al pueblo a la idolatría, a adorar y servir a dioses que no son el Dios verdadero?
La respuesta tiene nombre y apellido, LeRoy E. Froom. Sus declaraciones así lo demuestran:
“La reforma del siglo XX, o el Movimiento Adventista, surgió según el propósito de Dios, para
completar aquellas inconclusas reformas el pasado. Requiere, no solo el pleno repudio a todas
las perversiones introducidas por el papado, como también la completa restauración del
Espíritu Santo a su debido y soberano lugar en la fe, en la vida y en el servicio cristiano. Es la
plena aceptación de este hecho que ocasiona el derramamiento de la lluvia tardía en nuestro
tiempo desde 1888, cuyo poder en tanto, todavía espera por nosotros. La inevitable lógica aquí
es indiscutible.” (La Venida del Consolador, pgs. 66, 67).
“…Ud. no puede imaginar cómo fui reprendido por los viejos ministros por insistir en la
personalidad del Espíritu Santo como la Tercera Persona de la Deidad. Algunos hombres
negaron esto –y todavía lo niegan. Pero el libro llegó a ser aceptado como patrón” (carta de L.
E. Froom a O. Christensen, 27 de octubre de 1960).
“Paso aquí a hacer una confesión personal y honesta. Cuando en tiempos atrás entre 1926 y
1928, yo fui requerido por nuestros líderes para dar una serie de estudios sobre el Espíritu
Santo en la División Norteamericana en 1928, descubrí que fuera de las inestimables citas del
Espíritu de Profecía, no había prácticamente nada en nuestra literatura considerada una
exposición bíblica de este tremendo campo de estudio. No había ninguna cita en nuestra
literatura sobre esta cuestión. Fui compelido a buscar fuera de nuestras publicaciones, pero
en valiosos libros escritos por hombres fuera de nuestra fe… quedando claro que algunos de
estos hombres tenían una mirada más profunda sobre las cosas espirituales de Dios de lo
que muchos de nuestros propios hombres tenían sobre el Espíritu Santo y la vida triunfante .
Aunque esto todavía era un tema grandemente oscuro”. (Movimiento y Destino, pg. 322).
110
Adventista de Francia, donde él llega a notar que para 1938 los Seminarios eran de instrucción
trinitaria pero las congregaciones eran no trinitarias, esto está registrado por Thomas
McElwain, del Seminario Adventista Du Salève; Francia.
111
Capitulo XI: LOS TEXTOS
ADULTERADOS Y
DESCONTEXTUALIZADOS DE ELLEN
G. DE WHITE.
Antes de abordar el presente capítulo, que de por sí no es para nada agradable el asunto a
tratar, quiero dejar en claro que personalmente no creo que la IASD sea “Babilonia”. Lo que sí
estoy seguro, es que la IASD ha caído en apostasía mediante un proceso que fue ideado por
unos cuantos y apoyado por la gran mayoría de su cuerpo teológico actual. Esta estrategia de
cambio ha implicado que, como vimos anteriormente, se produzca una limpieza en las
publicaciones denominacionales, a lo cual no escapan las declaraciones de los Testimonios.
Este fenómeno es un hecho esperado y anunciado aun por la misma EW la cual era consciente
de la manipulación a la que sus declaraciones podrían estar expuestas, hecho que todo
adventista ya maduro en la fe sabe que puede pasar. Pues bien en lo que a mí respecta, si esto
así es, más allá de ser algo esperado, no me parece honesto el jugar con este asunto y hacer
creer a los miembros que los Testimonios dicen tal o cual cosa cuando en realidad no se
expresan como tal. En pocas palabras los responsables de ello nos están mintiendo
descaradamente ocultándonos la verdad sobre estos temas y por ello se merecen nuestro
total y absoluto repudio a tan nefasta y depravada manera de manosear la información que
para nosotros es calve para conocer los designios de Dios, el cual lo ha manifestado a través de
su mensajera, la Sra. Ellen G. White. Punto que la dirigencia adventista debe tomar con
seriedad y no subestimar la capacidad intelectual de cada uno de sus miembros. A nuestros
hermanos dirigentes les digo: tenemos todo el derecho de testear todo lo que Ustedes nos
imparten como verdad y eso es posible porque somos responsables y sabemos que nuestra
salvación es de carácter personal. Ustedes no nos aportan en nada para tal fin cuando
manipulan, ocultan y tergiversan la información, llegando a tratarnos como mediocres o
tontos. Por favor consideren serias nuestras opiniones.
La manera que seguiré en desarrollar este punto será remitiéndome a la publicación en ingles
pues esa es la fuente primaria de la cual se extraen esta citas, tanto del libro “El Evangelismo”
como de sus fuentes de donde fueron sacadas y transcriptas a dicho libro. Y luego haré la
referencia a la publicación en castellano y en portugués, en caso que sea necesario,
comparando todas las declaraciones.
1- “Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es
persona, anda en estos terrenos” (Ev, pg. 447).
2- “El Espíritu Santo es una persona, porque testifica en nuestros espíritus que somos hijos de
Dios” (Ibíd.)
3- “El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a
nuestros espíritus y con nuestros espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una persona
112
divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que están ocultas
en la mente de Dios”. (Ibíd.).
4- “Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en nombre de estos tres grandes poderes –
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y
esos poderes colaboraran con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la
nueva vida en Cristo” (Ibíd., pg. 446).
5- “El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por medio de la poderosa intervención
de la Tercera Persona de la Deidad, quien iba a venir no como energía modificada sino en la
plenitud del poder divino.” (DTG, pg. 410; edición “Conectando con Jesús”).
6- “En Cristo hay vida original, no prestada ni derivada de otra.” (Ibíd. pg. 321).
Estas son las citas que se toman para fundamentar la postura trinitaria de EW. Pues bien,
ahora veamos primeramente sus contextos inmediatos en cada una de ellas.
Cita 1: tomada de Manuscrito 66 del año 1899, la cual dice: “El Señor nos instruyó de que este
era el lugar en el cual debíamos estar, y nosotros teníamos razón para pensar que estamos en
el lugar correcto. Nosotros fuimos colocados juntos como una escuela, y necesitamos
reconocer que el Espíritu Santo, que es una persona como Dios es persona, está andando por
estos terrenos, que el Señor Dios es nuestro mantenedor y ayudador. El oye cada una de
nuestras palabras y sabe cada uno de nuestros pensamientos.”
Notemos que ella viene hablando del Señor, no del Espíritu Santo. Y declara que él mismo es el
Espíritu Santo, concepto que ella ya sostenía en aquella época. Esta interpretación es posible si
nos sujetamos a como los asd, para esta época, entendían lo referente a como Cristo y el
Padre podían morar entre nosotros a través del Espíritu de Dios, su omnipresencia. Además si
el “Señor es el Espíritu” (2ª Corintios 3:17) EW debía estar en armonía con este pensamiento, y
así lo estuvo; “Pero cuando venga el Espíritu de Verdad, él os guiara a toda la verdad. Sólo
mediante la ayuda de ese Espíritu que en el principio ‘se movía sobre la faz de las aguas’; de
aquel Verbo por quien ‘todas las cosas… fueron hechas’; de aquella Luz verdadera que alumbra
a todo hombre…” (La Educación, pg. 134).
El Evangelismo, en ingles: “We need to realize that the Holy Spirit, Who is as much person as
God is a person, is walking through these grounds.”
113
Cita 2 y 3: tomada de Manuscrito 20, del año 1906, la cual dice: “El Espíritu Santo es una
persona porque testifica a nuestros espíritus de que somos hijos de Dios. Cuando se da este
testimonio lleva consigo su propia evidencia. En esas ocasiones creemos y estamos seguros de
que somos los hijos de Dios… El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no
podría dar testimonio a nuestros espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una pe rsona
divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que están ocultos
en la mente de Dios. ‘Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu
del hombre que esta en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de
Dios’”. Note cual debe ser el significado de esta expresión según lo que ella escribió en otra
oportunidad: “Ante los habitantes el cielo reunidos, el Rey declaro que ninguno, excepto
Cristo, el Hijo unigénito de Dios, podía penetrar en la plenitud de los designios y que a Éste le
estaba encomendada, la ejecución de los grandes propósitos de su voluntad.” (PP, pgs. 14, 15).
“El Señor informo a Satanás que solo revelaría sus secretos designio a su Hijo, y que toda la
familia celestial, incluido Satanás, le rindiera una obediencia absoluta e incuestionable;…” (HR,
pg. 18). “El Espíritu Santo es Él mismo… Él se representaría a sí mismo como presente en todos
los lugares por su Santo Espíritu.” (Manuscritos Liberados, t 14; pgs. 23, 24). ¿Quién es
entonces, Aquel, en quien ella insiste en que “…debe ser una persona divina…”? Por favor si
empleamos un principio de comparación de “texto con texto” al estudiar la Biblia, debemos
sujetar los testimonios a este principio también. Una cosa debemos recordar, para esta fecha
Kellogg había entendido estas declaraciones como que ella se refería al Espíritu de Dios como
una persona diferente y separada de Cristo y del Padre, es decir con personalidad propia. Sin
embargo ella rechazó esa interpretación (ver el capítulo nueve de este trabajo).
Cita 4: tomada de Special Testimonies, serie B, nº 7, pgs. 62, 63; el cual dice: “Existen las tres
personalidades vivas en el trio celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes son
bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaboraran con los súbditos
obedientes del cielo, en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo.”
El Evangelismo en ingles: “There are the living three persons of the heavenly trio…”
El Evangelismo en castellano: “Hay tres personas vivientes en el trío celestial...”
Original de Specials Testimonies: “There are [the] living three person[alities] of the heavenly
trio...”.
Las palabras en corchetes fueros agregadas por puño y letra de EW pues ella misma había
corregido esta cita para que no diga “tres personas vivientes en el trío celestial”, sino más bien
“tres personalidades vivientes en el trío celestial”. (ver “Dossiê Comprova Manipulação de
Texto da Sra. White em Favor da Trindade”; [Link]). Es interesante notar que
ella en las citas, por lo menos aquí expuestas, habla siempre refiriéndose a “tres”. Estas
declaraciones están fechas entre 1900 y 1905; años entre los cuales se estaba desatando una
apostasía que partió desde las ideas panteístas y concluyeron en postular que el Espíritu Santo
era una persona literal al igual que el Padre y el Hijo y por consiguiente estas tres personas
formarían la Trinidad. Recuerde que esta declaración salio de Kellogg el cual había influenciado
a muchos de nuestros hombres con sus ideas (ver el capítulo IX de este trabajo). Así no es de
extrañar que aun en nuestras casa publicadoras se imprimieran para estos años una serie de
libros y artículos con estas teorías.
En primer lugar deberíamos entender por qué EW hablo sobre estas “tres entidades”, y dentro
de que contexto ideológico predominante en el seno del adventismo. Sinceramente no
entiendo por qué algunos de nuestros hermanos tratan de forzar el significado de estas citas
como siendo trinitarias cuando la Sra. White jamás empleo dicha expresión. Pues estas
expresiones de “tres” fueron empleadas por los adventistas que no creían en la Trinidad; un
ejemplo de ellos es la declaración de U. Smith en 1891, en una conferencia de la Asociación
General, diciendo: “Usted se dará cuenta en estos pocos versículos que el apóstol trae para ver
114
las tres grandes agencias que se ocupan en este trabajo: Dios, el Padre; Cristo, el Hijo; y el
Espíritu Santo.” (Boletín Diario de la AG, vol. 4, pg. 147). Es evidente que ellos tenían un
concepto que armonizaba con las creencias establecidas en aquella época donde el Espíritu
Santo no era una persona separada e independiente del Padre y del Hijo, sino más bien que
provenía de ellos transmitiendo así la personalidad del Padre y del Hijo. Como dijimos
anteriormente, un concepto totalmente radical para las ideas predominantes de la época
respecto al Espíritu de Dios.
Cita 5: tomada de “El Deseado de Todas las Gentes”, edición original de 1898: “El pecado solo
podría ser resistido mediante la poderosa intervención de la tercera persona de la Deidad”
Cuando los esfuerzos por inducir a una apostasía al Pueblo Remanente se reali zan, estas se
llevan hasta sus últimas consecuencias y ocurren este tipo de hechos como el que tenemos
presente en la cita a tratar. La sutileza con la cual esto se hace es de lo más sorprendente y
audaz. Pero lo malo de esto, la cual es una apreciación pe rsonal, es que nosotros, los lectores
quedamos como estúpidos frente a lectura de ellos. Notemos la sutil diferencia:
El Deseado de Todas las Gentes en ingles: “… the third person of the Godhead...”
El Evangelismo en ingles: “… the Third Person of the Godhead...”
El Evangelismo en castellano: “...la Tercera Persona de la Deidad…”
El Evangelismo en portugués: “… da Terceira Pessoa da Trindade...”
El primer problema aquí es que se cambiaron las letras minúsculas del original por mayúsculas
en la ediciones actuales en castellano, ingles y portugués; pues ésta es la forma de expresión
corriente y obligatoria en los que aceptan la doctrina de la Trinidad en todas la
denominaciones cristianas; pero lo que más llama la atención es que en las ediciones actuales
en portugués, las cuales están dirigidas a nuestros hermanos de Brasil, principalmente, aparte
de cambiar las minúsculas por mayúsculas se ha cambiado la expresión “Godhead” por
“Trindade”. Este último detalle es un engaño totalmente abierto pues, la expresión Godhead
es solo equivalente a Divindade en portugués. Para asegurarnos de ello sólo basta consultar un
diccionario ingles-portugués. Es evidente que los líderes están empeñados en introducir,
afianzar y confirmar la doctrina de la Trinidad entre los asd, cueste lo que cueste. EW había
dicho: “Nada se interpondría al nuevo movimiento” (MS, tomo 1, pg. 238, 239).
Cita 6: tomada de El Deseado de Todas las Gentes, edición de 1898: “En Cristo hay vida
original, no prestada ni derivada de otra”.
Esta declaración es más bien una cita sacada de su contexto, en cuanto a su aplicación. Pues
según el entendimiento de los actuales teólogos adventistas trinitarios, esta sería una prueba
que muestra la evolución del pensamiento de EW hacia una postura trinitaria. Si entendemos
que Cristo es coexistente con el Padre entonces Él es autoexistente tal como lo es el Padre y su
vida no deriva de Él. La vida que Cristo posee es propia de Él. Y es a esto sobre lo que se refiere
la declaración de EW en el DTG.
Pues bien si esto así es, la Sra. White se referirá a esto en este sentido cada vez que esta
expresión aparezca en sus escritos. Lamentablemente esto no es así.
El problema queda resuelto cuando vemos que esta expresión ella ya la había usado antes
pero al referirse a la vida eterna que sólo Él puede otorgar al hombre. Notemos la declaración:
“‘En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres’ (Juan 1:14)…No es la vida física que se
especifica aquí, sino la de inmortalidad, la cual es propiedad exclusiva de Dios…Esta vida no es
inherente en el hombre. Él puede tenerla sólo a través de Cristo… se da como un regalo, si él
cree en Cristo como su salvador personal.” (Sing of the Times, 8 de abril de 1897). Ahora bien si
esta vida es la que se obtiene de Cristo al aceptarlo como Salvador personal es claro que se
refiere a la condición de inmortalidad. Sobre esto ella en esa misma cita dice que “La Palabra
115
que estaba con Dios, y que era Dios, tenía esta vida.” (Ibíd.), esa vida, según la Biblia, es la
condición dada a Cristo de su Padre: “Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así
también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo” (Juan 5:26) y también Él había dicho que el
conocerlo a Él y a su Padre, eso sería la “vida eterna” (Juan 17:3). Aquí tres cosas se pon en de
manifiesto: 1- que la interpretación del texto reconoce una jerarquía entre el Padre y el Hijo; 2-
esta vida es un “don” y como tal, el don de la inmortalidad que obtendrán todos aquellos que
conozcan al “Dios verdadero y a Jesucristo” su Hijo; y 3- cuando existe un contexto como
marco conceptual, al interpretar o postular una interpretación se debe respetar el marco
original en el que el autor ha escrito. Al respetar esto notamos que cambia por completo el
sentido de las ideas trinitarias adjudicadas como propias a EW. Eso es una prueba fuerte de
cuán lejos podemos llegar y hasta qué punto los testimonios se pueden manipular para
introducir no otra cosa que apostasía plena dentro de los Principios Fundamentales que los asd
habían adquirido con estudio de la Biblia, oración y revelación de los testimonios… una
práctica que parecería extinta en la experiencia adventista actual.
Una consideración final debemos tomar en este asunto. Cuando se desato la crisis de Kellogg y
con ella una serie de “nuevas explicaciones” respecto a los tres grandes poderes del cielo, la
Sra. White fue clara en decir que esas “explicaciones” eran espiritistas, imperfectas y falsas: “El
Padre es como la luz invisible; el Hijo es como la luz encarnada; y el Espíritu co mo la luz
derramada’. ‘El padre es como el rocío, vapor invisible; el hijo es como el rocío reunido en
bellísimas gotas; el Espíritu es como el rocío derramado en el asiento de la vida’… Todas estas
representaciones no son absolutamente nada. Son imperfectas y falsas… El Padre es toda la
plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda la
plenitud de la Divinidad manifestada. La palabra de Dios declara que él es ‘la imagen misma de
su sustancia’ (Hebreos 1:3). ‘Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna’ (Juan 3:16).
Aquí se muestra la personalidad del Padre. El Consolador que Cristo prometió enviar después
de ascender al cielo, el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el
poder de la gracia divina a todos lo que reciben a Cristo y creen en él como su Salvador
personal…” (ST, serie B, pgs. 62, 63). Por favor notemos que ella acá está rechazando típicos
ejemplos explicativos que resuenan a diario en toda explicación trinitaria. Pues bien, parece
ser que el problema radica en que la Sra. White uso expresiones tales como: personas, trío
celestial, tercera persona, etc.; si nosotros tomamos estas declaraciones como una prueba de
que ella está introduciendo conceptos opuestos a las creencias adventistas, entonces tenemos
que asumir que:
1- La verdad bíblica adventista esta signada por la interpretación de la Sra. White, por
lo tanto será verdad todo aquello sobre lo cual ella tenga la última palabra.
2- Si estas declaraciones son trinitarias, ella está llegando a las mismas conclusiones
que el Dr. Kellogg.
3- Todo lo sostenido como verdad debe entonces ser puesto a un lado y los asd
deben reconocer que durante más de cincuenta años estuvieron equivocados en
cuanto a quién es Dios, Jesús y el Espíritu Santo; por lo cual deberán aceptar que
este movimiento no poseía ninguna inspiración divina y por lo tanto fue un
movimiento religioso de la época y nada más.
4- Las citas tomadas como trinitarias demuestran que EW no estuvo inspirada por
Dios sobre la naturaleza de éste, pues estaba equivocada en cuanto a sus primeras
interpretaciones sobre este asunto.
116
Estas son conclusiones lógicas las cuales los asd deberán enfrentar y lograr armonizar con las
declaraciones primarias o iniciales de la Sra. White, por lo cual nos quedan dos caminos a
seguir: o eliminamos las primeras declaraciones no trinitarias de los testimonios; o eliminamos
las posteriores que, según lo entendemos hoy son netamente trinitarias… ha perdón, no me
había dado cuenta que lo mejor es mantener ambas coercitivamente y así apoyamos la lógica
conclusión del bautista Walter Martin, postulando que EW cambió, para bien de la cristiandad,
de una postura no trinitaria a una trinitaria; convirtiéndose así en una verdadera autora
cristiana… ¡qué bueno ahora somos cristianos con creencias ortodoxas… por fin ya no somos
más una secta! (perdón mis hermanos, pero todo esto para lo único que da es para concluir en
ironías y más ironías).
Como hemos visto, el problema es serio en sus consecuencias sobre el sistema doctrinal del
adventismo… Entonces mis hermanos permítanme preguntar:
1- ¿La verdad sostenida por la IASD fue o no una verdad revelada por estudio y
oración? ¿fue la Sra. White profeta o no?
2- ¿Cuánta seguridad hay hoy en día de que estemos sosteniendo una verdad divina
como mensaje si ya hubo un antecedente histórico de que lo que se creía como
verdad no era tal cosa, sino un error doctrinal por el cual muchas personas dieron
su vida?
3- ¿Puede un profeta de inspiración divina equivocarse en un concepto básico y
fundamental para la fe y práctica de la Iglesia de Cristo?
4- Si en caso de que esto así sea ¿es compatible esto con lo revelado en las
Escrituras?
Personalmente creo que tanto el mensaje de la Biblia como el de los testimonios no son
ambiguos. Tanto la Escritura como la pluma inspirada están atestadas de ejemplos donde Dios
declara que tanto Él como su mensaje es inmutable… o como aparece en las propias palabras
de Ellen G. White: “Este mensaje es de Dios o no lo es”.
117
Capitulo XII: ¿POR QUE NO LA
TRINIDAD?
Si Ud. ha leído hasta aquí esta exposición y no ha sido de su agrado para nada lo que en él
hemos hablado, sin dudas este capítulo deberá leerlo y luego repasara todos los otros hasta
que pueda ver el peligro que encierra el aceptar la doctrina de la Trini dad, en una
denominación que asegura tener la “Fe de Jesús”.
En varias oportunidades, confieso que no podía hablar con mis hermanos sobre este asunto
porque yo no estaba seguro del daño que podría llegar a causar a sus conciencias, pues ya
había visto las consecuencias que esto implica. Pero luego pensé que si no comunicaba los
resultados de esta investigación la sangre de ellos me seria cobrada por mi Señor.
Hermanos no soy digo de transmitir semejante mensaje, pero como dije al principio, “la
verdad es verdad por sí misma, sólo espera que los hombres sepan aceptarla con todas las
consecuencias que ella implica”.
¿Cuál es el peligro en aceptar la doctrina de la Trinidad? ¿Qué es lo que ella encierra en el
fondo de este concepto de Dios? Antes de dar respuesta a estas preguntas le pido por favor
que incline su rostro y en la intimidad de la oración con el Padre celestial pida que el cielo este
a su lado porque en estas próximas paginas vera como el Enemigo de las almas ha desplegado
todo tipo de sistemas, humano y simbólico, con el fin de vencernos hasta en lo más
imperceptible de todo lo que nos rodea. Personalmente sé que estaremos entrado al terreno
propio de Satanás: a saber cómo él ha influenciado a la humanidad para que se cumpla su
anhelo de ser “semejante al Altísimo” (Isaías 14: 12-14), acerca de esto EW declara: “Se jactaba
de su esplendor y exaltación, y aspiraba ser igual a Dios” (PP, pg. 16).
Recuerdo que en una predicación del Pr. Bullon respecto a quienes quedarán en el tiempo del
fin, él mencionó que sólo habrá dos grupos de personas: los que adoran a la Bestia y reciben
“la marca o el número de su nombre” y aquellos que no han doblado sus rodillas ante la Bestia
y han sido sellados con el sello de Dios y tienen “el nombre de Cristo y el de su Padre escrito en
sus frentes”.
Hermanos el problema es una cuestión de “adoración verdadera versus adoración falsa”.
EW declara que cuando, el pueblo de Israel, estaban a orillas del río Jordán, sólo a unos metros
de la entrada en Canaan Satanás arremetió con fuerzas para impedir la victoria sobre la
Tierra Prometida del pueblo del Israel. Este hecho sucedió de una manera sorprendente
mediante la cual los israelitas, y ni aun Moisés, se dieron cuenta del fatal hecho:
“Las victoriosas fuerzas de Israel habían vuelto de Basán con corazones alborozados y con
renovada fe en Dios…Sólo el río Jordán mediaba entre ellas y la tierra prometida…Al principio
hubo muy pocas relaciones entre los israelitas y sus vecinos paganos; pero después de algún
tiempo, las mujeres medianitas comenzaron a introducirse en el campamento. La aparición
de ellas no causó alarma, tan cautelosamente llevaron acabo sus planes que nadie llamo la
atención de Moisés al asunto. Estas mujeres tenían por objeto, en sus relaciones con los
hebreos, seducirlos para hacerlos violar la ley de Dios, llamar la atención a costumbres y
ritos paganos, e inducirlos a la idolatría. Ocultaron cuidadosamente esos motivos bajo la
mascara de la amistad,… Por sugerencia de Balaam, el rey de Moab decidió celebrar una gran
fiesta en honor a sus dioses, y en secreto se concertó que Balaam indujera a los israelitas a
asistir. Ellos lo consideraban profeta de Dios, y no le fue difícil alcanzar su propósito. Gran
parte del pueblo se unió a él para asistir a las festividades. Se aventuraron a pisar terreno
118
prohibido y se enredaron en los lazos de Satanás… seducidos por las vestales paganas,
desecharon su lealtad a Jehová.” (PP, pg. 484-486).
Solo quisiera hacer una pregunta: ¿sucedió esto en el Israel espiritual? Y en caso que sí,
¿podría decirme cuándo ocurrió semejante cumplimiento “antitípico”?
Mi respuesta es que sí ocurrió. Entre los años 1930 y 1960, o quizás luego de la muerte de la
Sra. White, tal como lo expuse en capítulos anteriores, los asd se han apartado de la
enseñanza de quién es su Dios, que les aseguro, como ya lo veremos; nuestro Dios, el que
inspiro a la Sra. White, el que nos guió paso a paso durante nuestros primeros cincuenta años;
no es ni fue nunca jamás el “dios de los paganos”. Se que esto sonará totalmente divisivo y
crítico a las relaciones sostenidas por la IASD con las otras denominaciones cristianas… pero
lamentablemente hermanos “Dios es Uno y uno su Pueblo”.
Veamos entonces qué es lo que encierra tras de sí la doctrina de la Trinidad. Sólo presentare lo
que está implicado en este sistema de adoración trinitaria, pues en lo que respecta al
desarrollo de la doctrina será expuesto en el Capítulo 13 de este trabajo.
Cuando Dios llamó a Israel para ser su pueblo fue claro en decirles que los mandamientos y
estatutos que ellos recibirían debían estar presentes siempre delante de ellos para ponerlos
por obra. Estos estatutos deberían estar sellados en ellos antes de entrar a la tierra de Canaan
(Deuteronomio 6:1-8). Los que tienen la Fe de Jesús también estarán sellados antes de entrar
en la Canaan celestial (ver Apocalipsis 7:1-3; 14:1-5). Estos son los que deben anunciar al
mundo la verdad contenida en el mensaje de los Tres Ángeles de Apocalipsis 14: 6-11. Es allí
donde entra en escena la importancia de la adoración en los siguientes aspectos: a quién
adoramos y cómo adoramos. Es claro para los asd, que a quién adoramos es al Creador y
cómo adoramos es en Sábado, el día separado por Él para “uso santo”.
Todos sabemos que el Sábado es señal entre Él y su pueblo y esta señal estará en nuestras
frentes, símbolo del asiento y lugar de nuestra mente. Pero este pueblo llegó a tener en sus
frentes otra señal, otro sello, por el cual la Escritura nos dice que hemos llegado a tener
“frente de ramera” (ver Jeremías 6:3) y es interesante que en la frente de la mujer que cabalga
sobre la Bestia de Apocalipsis 17, lleva un nombre que es un misterio, “Babilonia la Grande, la
Madre de las Rameras y de las Abominaciones de la Tierra” (Apocalipsis 17:5). Ahora bien el
problema está en que este pueblo que tiene frente de ramera debe anunciar los pecados de
Babilonia, como parte de su mensaje al mundo antes de que acontezca el fin. Claro está de que
no podemos denunciar aquello que nosotros mismos practicamos: falsa adoración. Por favor
compare ahora Deuteronomio 6:13-15, 17,18 con Apocalipsis 14: 7, 9-13; notará que el
paralelismo es sorprendente.
El mensaje al Israel literal es el mismo al Israel espiritual; el que puede ser resumido en esto:
rechazar la marca de la Bestia y ser sellados con el sello del Dios verdadero.
Es aquí donde los asd saben perfectamente bien que la marca de la Bestia es la aceptación del
Domingo como día dedicado a Jehová, pero atención, la Biblia declara que no tan sólo es la
marca sino también el número de su nombre. Ese número es 666.
La principal deidad adorada por los cananeos era Baal. “La religión del dios Baal fue
grandemente aceptada dentro del antiguo pueblo Judío, aunque por algunos tiempos fue
reprendido, no fue desarraigado completamente. Reyes y otros de la realeza de las 10 tribus
de Israel adoraban a este dios. La gente ordinaria, ardientemente, también adoraban a este
“dios sol” porque su prosperidad dependía de la productividad de sus cosechas y ganado. Las
imágenes de este dios se erigieron en muchos edificios. Dentro de la religió n allí habían
numerosos sacerdotes y varias clases de devotos. Durante las ceremonias ellos usaban túnicas
especiales. Las ceremonias incluyeron incienso ardiente, y ofrecimiento de sacrificios, de vez
en cuando consistiendo en víctimas humanas. Los sacerdotes bailaban alrededor de los altares,
cantando frenéticamente y cortándose con cuchillos para inspirar la atención y compasión del
dios. En la Biblia Baal es también conocido como Beelzebub, o Baalzebub” (“Enciclopedia
119
Mithica”). Mientras otras fuentes dicen que no hay un Baal pero sí una variedad de dioses bajo
el nombre ‘Baal ' (Baalim implica muchos tipos de ‘Baal’ que simplemente quiere decir
“señor”) el hecho de que se rinda culto a Baal o Baalim es idolatría a Dios. Esto implicaba
adoración directa a otro dios que no era el Dios verdadero, y por lo tanto adoración en un día
que no era el Sábado del Creador. Ahora por favor note el siguiente comentario sobre la
religión de los cananeos: “Los antiguos clamaban de que ese dios trabaja a través de la
matemática. Su religión era una conglomeración de creencias, astrología, alquimia, ciencia
física y mental, y matemáticas. La antigua Astrología dividió el estrellado cielo en 36
constelaciones. Éstos fueron representados por diferentes amuletos llamados "Sigilla Solis,"
o la foca del sol. Estos amuletos fueron usados por los sacerdotes paganos, y ellos contenían
todos los números del 1 al 36. Por estas figuras ellos clamaban poder predecir eventos
futuros. Estos amuletos normalmente se hacían de oro, el amarillo por ser el color del Sol.
Mientras eran usados, estos amuletos se envolvían en seda amarilla, cuando se creía que el
portador recibiría así los poderes beneficiosos que emanaban de la joya. ” ( Desplegando la
Revelación, pgs. 125-127).
“Tres llego a ser el número más universal de la deidad. Habían tres dioses primarios en
Babilonia Anu, Bel, y Ea representando al Cielo, Tierra, y el abismo. La adoración al sol es
uno de las formas más primitivas de religión, y el hombre primitivo lo distinguió entre
salida, mediodía, y puesta de sol. Los Egipcios, por ejemplo, dividieron el dios sol en tres
deidades: Horus, salida del sol, Ra o Rê, sol del mediodía y Osiris, puesta del sol ” (New
International Encyclopedia. NY: Dodd, 1917. Volume 7, pg. 529).
Los paganos creyeron en las tres fases del Sol como las tres manifestaciones de la Deidad
suprema como evidente en los dioses del Sol de los Egipcios:
120
Primera Fase - La Salida del sol (bajo)
Segunda Fase - Mediodía (alto)
Tercera Fase – Puesta del sol (bajo)
En historia se conoce este símbolo como la “Triquetra”, y otras variantes como la Triskela
eventualmente representando las tres fases del sol y otro grupo de tres como la tierra, el
viento y el fuego.
Había algo en cuanto a las tres fases del dios-sol que capturó la imaginación de los paganos. El
numero tres era mágico para ellos. Ellos tenían muchos dioses pero el dios-sol era la suprema
deidad. Todo esto era el resultado de las tres fases del sol.
El primer día de la semana era llamado Dies Solis, Día del Sol, de donde optenemos el nombre
Sunday como el primer día de la semana, el día en que el dios-sol es adorado. Los paganos
adoraron a su dios sol en Sunday, o sea Domingo para el mundo de habla hispana. Ahora bien
al combinar la tres figuras representativas de las tres fases del Sol observo la figura resultante:
121
Ahora la pregunta es simple: ¿habrá conexión entre el “3” y el “666” y las “tres fases del Sol”?
Sí, lo hay. Observe por favor que el “6” puede obtenerse según las siguientes operaciones
matemáticas:
1+ 2 +3 = 6
1 x2 x3 =6
6 x 6 = 36
Ahora bien el numero 36 estaba presente en la grilla de la “Triquetra”, pues eran 36 los
números dispuestos en la misma, donde la suma de todos los números daba 666. Demasiada
coincidencia ¿verdad?
Por favor observe que 36 es múltiplo de 3, pues al dividir este número en 3 da 12, ¡que a su
vez es múltiplo de 3 también!
Esto podría llevarnos a una inferencia acerca de que el número del “dios sol” es 666. Este
“dios” de invención humana además lleva el sello del día en el cual el hombre vino a la
existencia, el sexto día, el día número “6”. Dejo acá planteado algo para aquellos gusten del
estudio de todos estos símbolos, pues este trabajo no persigue ese fin; más bi en planteamos
este problema porque es poderosamente llamativa la relación entre este amuleto usado en la
adoración al “dios Sol” el cual se manifestaba en “tres facetas”… “tres fases distintas pero un
mismo dios Sol”.
Esto está claro en el uso y sumatoria, inclusive del amuleto usado por los paganos donde se
observa el número 666 y las tres fases del sol. Notemos por favor:
122
Notemos el Sol y las tres figuras debajo, una grilla y el número 666 debajo de la grilla.
Ahora sumemos todos los números de la grilla y obtendremos 666:
1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 + 8 + 9 + 10 +
11 + 12 + 13 + 14 + 15 + 16 + 17 + 18 + 19 + 20 +
21 + 22 + 23 + 24 + 25 + 26 + 27 + 28 + 29 + 30 +
31 + 32 + 33 + 34 + 35 + 36
= 666
De paso le informo que éste es el modelo de disposición numérica al cual está sujeto el tablero
de la “ruleta”, un juego de azar.
Eventualmente, la grilla de números del 1 - 36 dio lugar para el símbolo, usando el área común
de los tres círculos y por lo tanto del “3” interceptando círculos (de las tres fases del Sol). ¿Por
qué? Porque en esta intersección está implícito el número 666, según lo entendían los
antiguos paganos. Notemos por favor que esto es el producto de unir las tres fases del Sol con
123
estos artefactos matemáticos. Si observamos esto no es más que un artificio humano, los
hombres lo inventaron. Esto no existe en la realidad.
La intersección de los tres círculos o “fases del dios sol”, fue tomada como el “símbolo” que
encierra este significado. Entonces el significado de esto es simplemente un símbolo
netamente pagano, por lo tanto no tiene nada que ver con el Dios Verdadero, el Creador de
la Biblia. Aquel a quien debemos proclamar en el “triple mensaje angelical”; mensaje
característico sólo de los Adventistas del Séptimo Día.
Veamos, además, dónde estos símbolos están insertados en nuestra cultura.
Estos símbolos aparecen tanto en materiales de ocultismo como masónicos:
124
Ahora la gravedad de esto es que lo santo no se debe mezclar con lo inmundo, en otras
palabras la pureza de la verdad es única y no podemos relacionar estas cosas con la Deidad
que nos ha dado la vida. El problema entonces radica en que este símbolo que se origina en la
Triquetra está ampliamente distribuido en el mundo de Satanás, es decir en todo lo que sea
magia. Notemos por favor lo siguiente:
Ahora una publicación ampliamente distribuida en los [Link]. sobre magia contiene la
Triquetra en sus primeras páginas:
125
En las cartas del “Tarot” inclusive figura este símbolo y aun en la “Tabla de la Huija”:
Por favor lea atentamente lo que dice Deuteronomio 18:10-13. Allí notará que Dios es claro en
decirnos que no podemos someternos a estos fenómenos porque es abominación a Jehová.
Estos detalles tienen relevancia cuando observamos cómo esta simbología esta íntimamente
mezclada con la doctrina de la Trinidad. Pues llama poderosamente la atención que en todas
las publicaciones que tratan este punto, el símbolo de la “Triquetra” esta presente .
126
Estas son las portadas de libros que tratan sobre la doctrina de la Trinidad y lo importante es
que no son de autores adventistas. Pero lo grave de estos hechos es que en nuestra
denominación esta abominación se ha instalado. Por favor note la portada del libro “La
Trinidad”, versión en ingles:
La portada en la edición castellana de la ACES, también posee el mismo símbolo (sin los
círculos de fuego).
127
Ya la Mensajera del Señor lo había dicho: “Satanás estaba tratando de corromper las
doctrinas de la Biblia” (Primeros Escritos, pg. 211), y es interesante que en la misma visión ella
dice que los paganos “trajeron consigo su idolatría a la iglesia” (Ibíd.) y más adelante agrega:
“Una gran compañía de idolatras paganos llevaban un bandera negra, sobre la cual se veían
figuras del sol, la luna y las estrellas. Esta compañía parecía feroz y airada.” (Ibíd.). Tal como lo
mostramos el Sol está directamente relacionado con la doctrina de la Trinidad y la dedicación
del Domingo como día de culto a esas tres manifestaciones distintas pero que son un mismo
dios sol… dejo esto entreabierto para aquellos que deseen indagar sobre esta visión de la Sra.
White: ¿Qué habrá querido decir ella respecto a esta “bandera negra” con estas “tres figuras”
como estandarte del paganismo?
Hermanos algo no está bien con todo esto. Por favor sólo les pido que si ya quieren tirar este
trabajo por todo lo que vengo exponiendo, tengan a bien revisar si estas cosas son así…
muchos en la tierra ya hemos tomado un decisión respecto a este asunto. Los invito a que Uds.
también, así lo hagan.
Piense en cuál es la importancia que posee para el catolicismo esta doctrina central del
cristianismo actual, y se dará cuenta de que este es el modo como el romani smo tiene
subyugada a las otras denominaciones cristianas protestantes y en la cual está incluida la IASD.
Para ellos el que esta doctrina sea aceptada por las iglesias restantes, los coloca en su carácter
de “Iglesia Madre” y como es sabido por los adventistas históricos, es así como Babilonia nos
ha dado a beber el vino de sus abominaciones, y nosotros hemos aceptado que esta apostasía
entre en el campamento.
Para tener una comprensión cabal y total de la importancia y las implicaciones que este te ma
acarrea sobre las Iglesias que aceptan tan distorsionada y falsa visión de Dios, basta con estar
al tanto de lo que las autoridades, tanto eclesiásticas como teológicas, opinan sobre el asunto.
Veamos una de estas declaraciones desde el Vaticano:
Ciudad del Vaticano, 17 de junio de 2003: “La contemplación de la Trinidad podrá impulsar a
superar nuestras divisiones aparentemente irreconciliables, afirmó el vocero de la Casa
Pontificia comentando el misterio central de la vida cristiana, que la iglesia ce lebró el domingo
pasado… la contemplación de la Trinidad que es diversidad en el amor y unidad en la
diversidad, debería impulsarnos a superar nuestras aparentes irreconciliables diferencias de
raza, sexo y cultura porque la Trinidad es perfecta unidad en diversidad”
([Link]/portuguese/[Link]?sid=37344).
Si aún duda de que esto es real, bastará con ingresar al sitio oficial del Consejo Mundial de
Iglesias, este es el órgano fundamental en el movimiento ecuménico mundial. El requisito
principal para ser miembro corporativo de esta organización es que las Iglesias que requieran
su ingreso deben sostener, en sus creencias fundamentales, la doctrina de la Trinidad. Note
por favor lo siguiente:
128
Es una comunidad de iglesias en camino hacia la unidad visible en una
sola fe y una sola comunión eucarística, expresada en el culto y la vida
común en Cristo. Trata de avanzar hacia esa unidad, que Jesús imploró
por sus seguidores, "para que el mundo crea" (Jn 17:21).
El párrafo anterior es la declaración que figura en la misma web del Consejo Mundial de
Iglesias en [Link] ahora bien en lo personal me
llama la atención la expresión “… para gloria del Dios único, Padre, Hijo y Espíritu Santo”. Por
favor notemos que esto expresa la creencia en un único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo; tal
cual es la creencia expresada por la IASD oficialmente ante el mundo entero, como una de sus
Creencias Fundamentales.
Hasta la fecha la IASD (junto con los Testigos de Jehová y los Mormones) no aparece como
miembro del organismo, pero llama poderosamente la atención que posee observadores del
mismo. Por favor note la siguiente declaración:
Un dicho popular dice: “no hay peor ciego que aquel que no quiere ver”; una gran verdad que
se aplica hoy a todos aquellos que creen y defienden a muerte este artefacto teológico.
Respecto al término “Trinidad”, un autor adventista declara: “Este remedio no implica que
estemos satisfechos plenamente con lo que predica. Es un término humano usado por la
religión pagana y no puede traducir totalmente todo el sentido de la unidad ‘compuesta’”
(Manual de Controversia…, pg. 483).
Hermanos es evidente que la nueva teología adventista esta para defe nder “las doctrinas
cristianas ortodoxas” y no la verdad de Dios revelada en su Palabra… ¿Usted de qué lado
tomará partido frente a este problema?
129
Capitulo XIII: EL DESARROLLO
HISTORICO DE LA DOCTRINA DE LA
TRINIDAD, EL PROBLEMA PARA LA
NUEVA TEOLOGIA ADVENTISTA.
Cuando los adventistas enseñamos respecto a la doctrina del Sábado, una vez que
presentamos el fundamento bíblico, acostumbramos a remitirnos a los documentos históricos
que muestran cómo el Sábado fue observado a lo largo de los pri meros siglos de nuestra era.
Por ejemplo un buen dato histórico es saber que se observó el Sábado en las Iglesias Cristianas
hasta el año 1054 d.c. Pero ¿por qué no se recurre a los datos históricos cuando estudiamos
acerca de la doctrina de la Trinidad? La respuesta es simple: porque si nos remitimos a ellos, la
“veracidad bíblica” de dicho dogma sería fuertemente cuestionada por cualquier persona con
sentido común. Y es eso lo que a continuación expondré para que Ud. saque sus propias
conclusiones.
En la Revista Adventista en español, de Marzo de 2007, figura la siguiente declaración: “Si se
quiere ser honesto con la historia, la creencia en la divinidad de Jesús y en la Trinidad no fue
un invento del siglo IV ni una doctrina pagana que Constantino introdujo en el Concilio de
Nicea (325 d.C.). En muchos de los escritos de los primeros cristianos ya se manifiesta la
creencia en la divinidad de Jesús y en la Trinidad; y estamos hablando de la siguiente
generación de cristianos después de los apóstoles.” A continuación el autor cita a Ignacio,
Policarpo, Tatiano de Siria, Melito de Sardis, Ireneo de Lyon como ejemplos de escritores que
trataron sobre la divinidad de Cristo. Respecto a la Trinidad menciona a Arístides de Atenas,
Clemente de Alejandría y Tertuliano de Cartago; donde sólo los dos últimos son explícitos en
mencionar a la Trinidad y a las “personas” que la constituyen. Ahora bien todas son
declaraciones de los siglos II y III d.C. Es importante destacar que los que rechazamos este
concepto de Dios aceptamos lo que estos autores han dicho sobre este asunto, mas no
aceptamos que ellos han sido inspirados por Dios y tengan el mismo status de los profetas del
Altísimo. Punto que de por cierto no es para nada menor, pues todas esas opiniones no hacen
más que demostrar como los primeros teólogos tergiversaron la creencia de los primeros
cristianos del siglo I, es decir desde el año 34 al 99 d.C. Fechas importante pues en este
periodo se considera que fueron escritas las primeras cartas a las iglesias cristianas primitivas.
Además el autor no menciona para en absoluto las declaraciones de los otros escritores que
rechazaban esta nueva postura trinitaria de Dios en el cristianismo. Respecto a Clemente de
Alejandría, si bien es cierto que el suscribe al término “Trinidad”, no afirma categóricamente ni
la eternidad de Cristo ni la del Verbo como persona (véase Los Stromata y El Protreptico, en
Johannes Quasten, pgs. 337 y 338). Si vamos a apelar a la “honestidad” apelemos también del
mismo modo a la imparcialidad sobre estos asuntos, esta actitud es loable en un autor
adventista, el Pr. Antolin Diestre Gil, en su obra ya citada anteriormente, “Manual de
Controversia…”, trata esto de un modo imparcial y honesto realmente, pero a pesar de ello,
llega a conclusiones pro-trinitarias, pues está sujeto en su interpretación de los hechos, al
paradigma trinitario.
Una cosa sería bueno aclarar: es importante mantener una postura histórica respecto a la
Iglesia Católica Apostólica Romana. A saber, que debemos tener presente que desde sus
130
orígenes esta denominación, el Papado o Romanismo, fue el asiento de Satanás en la tierra.
Por lo tanto es importante tener presente cuándo esta denominación pasó a tener el control
de los elementos que hicieron del Cristianismo lo que éste fue en sus comienzos. Pero esto no
lo expondré en mis palabras sino lo expondré mediante lo que dijo una vez la pluma inspirada
de EW.
Esto está registrado en su libro “El Gran Conflicto”, donde todo lo que ella expone es en base a
la profecía del apóstol Pablo, en 2ª Tesalonicenses 2: 3, 4: “Nadie os engañe en ninguna
manera porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y sea revelado el hombre de
pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama Dios o es
objeto de culto; tanto que se sienta en el santuario de Dios como Dios, haciéndose pasar por
Dios”. Los asd están bien familiarizados con el concepto de apostasía, el cual implica una
separación de la doctrina original del cristianismo. Este es el concepto que ha guiado a los
pioneros de nuestra denominación en el desarrollo de los Principios Fundamentales de
Nuestra Fe; pues ellos entendían que la Iglesia de Cristo no debe aceptar ningún punto qu e
ponga en jaque la Palabra de Dios. Y la doctrina de la Trinidad es uno de esos puntos, y esto es
algo que todos los teólogos actuales conocen, mas no quieren reconocer este punto como tal.
Así la IASD ha tomado parte en la apostasía de la cual es participe la mayoría de la cristiandad,
al adoptar, aceptar, predicar, enseñar y sostener como una verdad cristiana la doctrina de la
Trinidad. Es por ello que planteo una idea sencilla respecto a este “conflicto”: si esta doctrina
está revelada en las Escrituras, debemos aceptarla como revelación de Dios y por lo tanto debe
formar parte del sistema de creencias del Remanente de Dios. Más si la doctrina no está
revelada las consecuencias deben ser todo lo contrario a lo anterior. Es por ello que primero
debemos tener bien en claro cuál es el papel de la ICAR dentro de la profecía bíblica y frente a
ello hacer un análisis sincero para determinar si es que el Pueblo de Dios debe o no acreditar
esta doctrina. Pues bien, esto fue hecho por los pioneros del adventismo y ellos llegaron a la
conclusión de que dicha creencia no era una doctrina bíblica y por lo tanto era un error
aceptarla como parte de nuestros Principios Fundamentales, parte de ese análisis ya lo hemos
desarrollado a lo largo de este trabajo, y ahora veremos qué es lo que la Sra. White escribió
bajo inspiración divina sobre la Iglesia Católica Apostólica Romana y sobre las Iglesias
Protestantes: “De un modo casi imperceptible las costumbres del paganismo penetraron en la
iglesia cristiana…La conversión nominal de Constantino, a principios del siglo IV, causó gran
regocijo; y el mundo , disfrazado con una forma de rectitud, se introdujo en la iglesia. Desde
entonces la obra de corrupción progresó rápidamente. El paganismo, que parecía haber sido
vencido, vino a ser el vencedor. Su espíritu dominó a la iglesia. Sus doctrinas, ceremonias y
supersticiones se incorporaron a la fe y al culto de los que profesaban ser seguidores de
Cristo… Ese gigantesco sistema de falsa religión es una obra maestra del poder de Satanás… A
fin de asegurarse honores y ganancias mundanales la iglesia fue inducida a buscar el favor y el
apoyo de los grandes de la tierra; y habiendo rechazado de esa manera a Cristo, fue inducida a
rendir pleitesía al representante de Satanás: el obispo de Roma.” (El Conflicto de los Siglos, pg.
34; Edición “Conectando con Jesús”).
En resumidas palabras EW es clara; con Constantino, en el siglo IV, el paganismo entró en la
iglesia cristina y se mezclaron sus creencias con las de los cristianos primitivos, y esto produjo
un sistema de “falsa religión”, donde Cristo fue rechazado y en su lugar fue aceptado Satanás
por medio de su representante el “obispo de Roma”. ¡Más claro imposible!
Algunos dirán que esta es una fuerte evidencia de que EW no estaba en contra de la doctrina
de la Trinidad, porque nunca la enfrento directamente. Y permítanme decirles que ella jamás
confirmo dicha doctrina en el seno del adventismo pues apoyaba lo que sus contemporáneos
creían, pues ella nunca dijo o mencionó que Dios fuese una Trinidad. Pero lo más interesante
es que ella sí enfrentó como error el rechazar la doctrina de la Divinidad de Cristo. Notemos
por favor: “Otro error peligroso es la doctrina que niega la divinidad de Cristo y asevera que él
no existió antes de su venida a este mundo. Esta teoría encuentra aceptación entre muchos
que profesan creer en la Biblia; sin embargo contradice las declaraciones más evidentes de
131
nuestro Salvador respecto a sus relaciones con el Padre, su divino carácter y su preexistencia”
(Ibíd., pg. 336).
Ella aún es clara en que todo lo que concierne a nuestra salvación no es un misterio: “Los
temas importantes que conciernen a nuestra salvación no quedaron envueltos en el misterio.
No fueron reveladas de una manera que confundan y extravíe n al que busca sinceramente la
verdad… Toda alma verdaderamente sincera alcanzará la luz de la verdad” (Ibíd., pg. 335).
Pero retomemos la cita donde ella habla de la divinidad de Cristo. Por favor note que ella se
refiere a esa doctrina en los siguientes términos: la divinidad de Cristo para los adventistas
está definida en términos de su relación con el Padre, su carácter divino y su preexistencia. Si
tomamos el mismo volumen del Conflicto de los Siglos, en el capítulo “El Origen del Mal y del
Dolor” no hay indicios en absoluto sobre un entendimiento respecto a la unidad del Padre y
del Hijo dentro de un marco trinitario, sino más bien dentro de uno no trinitario. Pues si Ud.
compara este capítulo con el de Patriarcas y Profetas, donde se trata el mismo tema, vera que
la postura es exactamente la misma, lo cual indica que su entendimiento no había cambiado,
sigue siendo el mismo desde la primera visión. Sería bueno preguntarnos por qué en este texto
que consideramos, la divinidad de Cristo no está definida bajo la relación del Hijo con el
Espíritu Santo, sino más bien sólo con el Padre. Y si aceptamos la simpleza del evangelio la
respuesta sería sencilla: porque “el Padre y Yo, uno somos” (Juan 10:30).
Además los puntos sobre los cuales ella plantea la divi nidad de Cristo son básicamente en
oposición al Unitarismo de su época pues sobre esos puntos los unitarios estaban totalmente
en contraposición (véase “La Expiación a la Luz de la Naturaleza y la Revelación” de E.J.
Waggoner; y para una comprensión sobre lo que creen los unitarios actuales, más conocidos
como unitarios radicales véase “Quién es Jesús” de Sir Anthony Buzard). ¡Como lo dije
anteriormente: divinidad de Cristo no es equivalente a doctrina de la Trinidad! Por lo menos es
lo que demuestran los hechos de nuestra historia pasada… que no son para nada
despreciables.
Ahora bien lo que nos compete en este capítulo es tratar de exponer de una forma clara cuál
fue la postura tomada por los “padres apostólicos” respecto a la Deidad, específicamente en lo
que respecta al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Por favor notemos lo siguiente: “Conforme
con Mateo 28:19, las iglesias locales debían iniciar a los nuevos conversos a la naciente religión
cristiana bautizándolos en el ‘nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo’. Cada uno de los
tres Seres era indiscutiblemente central al culto y creencia de los cristianos primitivos. Lo que
no fue evidente de una manera inmediata a partir de los documentos del Nuevo Testamento
fue la relación de los miembros de la Divinidad” (La Trinidad, pg. 132). Es claro que el autor
asume por completo que las Escrituras en su totalidad hablan claramente de que Dios es una
unidad compuesta de tres personas distintas y por lo tanto este Dios es un Dios triuno. Pues
para poder afirmar que la iglesia primitiva tenía como parte de su culto a los tres seres de la
Divinidad, debemos aceptar esta doctrina como tal. Pero me gustaría preguntarle al autor
¿dónde dicen las Escrituras que los primeros cristianos adoraban al Espíritu Santo como un ser
o tercer miembro de un Dios triuno en su culto? Y esta pregunta está fundada en lo que el
mismo autor afirma en unos párrafos más adelante con la siguiente declaración: “La doctrina
cristiana de Dios surge del pensamiento del judaísmo primitivo. El mundo judío del siglo I, del
cual creció el cristianismo, era fuertemente monoteísta. Los judíos permanecían aparte de
otros grupos religiosos mayormente debido a su creencia en un, y solo uno, Dios. Las palabras
de la Shemá de Deuteronomio 6:4 llegaron a resonar diariamente en la mayoría de los hogares
judíos… la Shemá representa poderosamente la interpretación monoteísta central de la fe
judía… en general las muchas ramas diferentes del judaísmo mantenían esta creencia en
común. La cristiandad, que también sostuvo las Escrituras hebreas como autorizadas,
compartió la fuerte creencia en el monoteísmo.” (Ibíd., pg. 133).
Y efectivamente acá está el problema para la nueva teología adventista: ¡no existe evidencia
bíblica ni histórica de que el monoteísmo del pueblo judío implique la creencia de un Dios
132
triuno! Y esto es serio para la teología en general, porque un principio básico para cualquier
estudiante de las Escrituras es que el Dios del AT es el mismo del NT, y nos guste o no, esto así
es.
Pero más allá de este asunto veamos cuál fue la postura de los primeros escritores cristianos
extrabíblicos para ver si la doctrina fue instituida por Jesús y sus discípulos o fue posterior a
ellos.
En el libro “La Trinidad” hay una exposición que parte desde el siglo I d.C. donde básicamente
la tesis del autor está centra en la influencia de la filosofía greco-romana sobre los escritores
cristianos en su labor de describir al Hijo de Dios y su relación con la existencia de un solo Dios
en el pueblo judío; pues como dijimos antes la concepción del concepto de un solo Dios y su
Hijo fue clave para establecer la discusión acerca de la relación del Padre y su Hijo entre l os
cristianos. Notemos la siguiente declaración: “Entre los filósofos greco-romanos creció una
fuerte ola de monoteísmo que reconocía a un Dios supremo que trascendía no solo al mundo
invisible, sino también a cualquiera de los dioses paganos que se creía tenían interacción con
él. La noción en el pensamiento filosófico griego de un solo Dios por encima y más allá de
todos los demás se remonta al menos al siglo IV a.C.” ( La Trinidad, pg. 133). Esta postura
coincide con lo registrado en las Escrituras en Hechos 17:23; que si bien es cierto que el
comentario de Pablo es acerca de “al Dios Desconocido” bien podría estar relacionado con la
idea planteada por el autor. Pero el punto es que sobre esto solo podemos afirmar que una
cosa está clara, de que algunos escritores cristianos fueron influenciados por ese tipo de
filosofía.
Es interesante que la mayoría de los teólogos cuando tratan este asunto recurran a los
comentarios de los primeros autores cristianos que trataron el tema de la Divinidad. Ahora
bien, en nuestra época ésta aproximación a lo que dicen los primeros escritores del
cristianismo se lo evoca con el objetivo de demostrar que la postura tomada por los Testigos
de Jehová es inconsistente históricamente, basta revisar un libro sobre la Trinidad y esto será
visto.
• Clemente de Roma: para este autor Jesús es el Hijo de Dios exaltado sobre
los ángeles, el Señor Jesucristo. No niega ni afirma la divinidad de Cristo.
(Los Padres Apostólicos, pg. 211)
• Hermas: afirma que el Hijo de Dios es más antiguo que la creación. (Ibíd.,
pg. 1062)
133
• Ignacio: Cristo es a la vez Dios y hombre, él es tanto Hijo del Hombre como
Hijo de Dios. Para el autor Jesús es Dios. (Ibíd., pg. 451, 452, 457 y 488)
• Bernabé: para el autor Cristo es el Señor del Universo. (Ibíd., pg. 779)
• Taciano: comenta que hubo un tiempo en el que Dios estaba solo y que
antes de empezar a crear engendro al Verbo. (Padres Apologistas Griegos,
pg. 578)
• Justino: dice que el Hijo fue engendrado cundo Dios se dispuso a crear.
(Ibíd., pg. 478)
• Tertuliano: para este autor hubo un tiempo cuando el Hijo no era y que
hizo del Señor un Padre. (Ibíd.)
Todas estas declaraciones están fechadas entre el siglo I al III de la era cristiana. Lo importante
y clave en este punto es considerar lo que ponen de manifiesto estos autores de que al menos
concuerdan en que hay dos personas divinas donde una es el Padre que engendra a su Hijo, y
por ende este Hijo es de naturaleza idéntica a la de su Padre, es decir de naturaleza divina.
Notemos por favor además que estas ideas eran prominentes entre los siglos I al III, de lo cual
es claro que por lo menos no hay indicios de una formula trinitaria entre los anteriores citados.
Así el problema alcanza entonces a la época donde se planteó el debate de la Teología Arriana,
y para entrar en este punto nos remitiremos a un libro de edición y autoría adventista, un libro
que ya no se edita más: “The Two Republics” (en castellano “Las Dos Repúblicas”), cuyo autor
es el Pastor Alonso T. Jones, publicado en 1891 por la Review and Herald Publishing Company,
la principal editora de los asd de aquella época. En esta publicación se analiza en detalle la
controversia Arriana. Parece que los adventistas de aquella época estaban muy bien
preparados en cuanto a sostener la verdad de la comprensión de un Dios que no es una
trinidad. Pero sorprendentemente en aquel momento la Sra. White estaba viva y no se registra
ninguna amonestación a la publicación y circulación de dicha obra, la cual declaraba como
errónea la doctrina de la Trinidad… algo que los asd actuales debemos pensar seriamente. Y
como yo no puedo dejar de preguntar, permítanme expresar lo siguiente: Para esta fecha se
sostenían puntos doctrinales no trinitarios en todos los ámbitos del adventismo, incluida las
134
ideas que apoyaban esta postura de parte de la Sra. White, ¿entonces en este momento la
IASD estaba predicando el error o la verdad respecto a la naturaleza de Dios?... por favor
necesito una respuesta coherente y honesta.
Como lo habrá notado, el problema que planteó Arrio es que uso la expresión “creado” para
referirse al Hijo de Dios, entendiendo que al ser Cristo engendrado por el Padre era un
equivalente a ser “creado” por el Padre. El problema cobro importancia debido al momento
histórico en el que se desarrolló, pues los cristianos eran un grupo religioso que aumentaba
cada vez más y más en número. Frente a tal situación el emperador Constantino vio
amenazada la unidad del imperio debido a la corriente divisoria que generó dicha postura
Arriana. Tal fue la preocupación del emperador que éste escribió una carta a ambos
representantes lo cual produjo la convicción de que Constantino estaba apoyando a uno y otro
bloque, produciendo así una sensación de aprobación a cada uno de ellos. Mientras que la
preocupación del emperador no era otra que mantener controlada la unidad de su imperio
aun en una sola y única religión oficial del estado romano. Así Constantino convocó al Concilio
de Nicea en el 325 d.C. con una asistencia total de 318 obispos. En la reunión un asistente del
emperador, Eusebio de Cesárea, propuso un credo que expresaba, hasta el momento, la
creencia general de los cristianos como sigue: “Creo en un Dios, el Padre Todopoderoso,
creador de todas las cosas, visibles e invisibles, y en un Dios Jesucristo, la Palabra de Dios, Dios
de dioses, Luz de luces, Vida de vida, el único Hijo engendrado, el Primogénito de toda
criatura. Engendrado del Padre antes de toda la creación, y por quien fueron hechas todas las
cosas”.
Es interesante que frente a este “credo”, otro escritor cristiano de la primitiva iglesia cristiana
expresa lo siguiente: “Nosotros nunca escuchamos acerca de dos seres no creados, ni divididos
en dos; ni hemos aprendido que El pudiese sufrir cualquier cosa corporal,… Nosotros, no sólo
creemos que su origen no puede ser explicado por palabras, sino que no puede ser
comprendido también.” (Eusebio de Nicomédia en “Una Visión Histórica al Concilio de Nicea”,
pg. 41).
135
de Constantinopla. Varias de las tribus germánicas que se convirtieron al cristianismo antes del
desvío del decisivo Concilio de Constantinopla también llevaban el sobrenombre de ‘arrianos’”
(La Trinidad, pg. 162). Ahora es interesante que la importancia que señala el autor es que
después de este Concilio el emperador romano determinó erradicar todo reino que se oponga
a esta creencia expresada indiscutiblemente por el Catolicismo Romano, a tal punto que de
esta forma la profecía de Daniel 7:8 fue cumplida. El “cuerno pequeño” elimino de la faz de la
tierra a los Godos, Hérulos y Vándalos; tribus que habían rechazado el credo de
Constantinopla y por lo cual éstas no aceptaron la doctrina de la Trinidad (véase El Porvenir del
Mundo Revelado, pg. 130; de M. Maxwell). Siempre me había preguntado por qué razón el
papado haría todo esto y ahora veo que todo fue para imponer en el mundo a un nuevo
“dios”, la Santísima Trinidad.
Es evidente con lo que venimos exponiendo hasta acá que hubo en desvío de la creencia
cristiana original respecto a la persona de Cristo lo que llevo a muchos a considerar esas
posturas extrañas y ajenas a las Escrituras como el parámetro “normal” por no decir
“ortodoxo” respecto a las creencias de los cristianos. Es interesante notar que el parámetro
que se observa en los primeros escritores es siempre de un Padre que engendra a su Hijo
unigénito y lo da en rescate para la humanidad. Esta idea es pues la que concuerda con toda la
Escritura. Quizás el problema sólo se remite a cuestiones de detalles sobre qué naturaleza
tomo Cristo al ser engendrado por el Padre o tal vez qué naturaleza alcanzo él al venir a este
mundo… sea cual fuese el problema, la Biblia solo habla de que “tenemos un Dios y Padre de
todos… y un Señor, Jesucristo el Justo”, como una forma de parafrasear lo expuesto por Pablo
en su carta a los Efesios. Y permítanme hacer una observación desde la óptica de un lector
ordinario: si aceptamos la premisa de que las Escrituras constituyen una unidad armónica
entre el Antiguo y Nuevo testamento, el sentido común, fuera y lejos de las reglas establecidas
por la teología como disciplina que intenta “estudiar al Theos” mediante su Palabra revelada
como tal, no puede demostrar una incoherencia entre estos dos testimonios a la humanidad; si
el Dios del AT es el mismo del NT, y el AT no hay indicios de una Trinidad en ese Dios, y aun
Jesús no la reveló como tal y sus discípulos tampoco, hermanos las conclusiones son claras,
este “Dios Triuno” es una invención de los Concilios Católicos Apostólicos Romanos y el
Remanente de Dios nada tiene que ver con ello.
Me interesa poner de manifiesto algunas declaraciones del libro La Trinidad de Moon y otros
autores, para dar una visión más completa de cómo las formulas obtenidas de esos Concilios
impactaron en la teología adventista moderna trinitaria:
“Es verdad que el Concilio de Nicea y de Constantinopla hicieron declaraciones que ahor a
debemos rechazar porque no están de acuerdo con las Escrituras. Aun algunos aspectos de la
interpretación de Atanasio acerca del Hijo hoy parecen causar más problemas de los que
resuelven, incluyendo su descripción del Hijo como ‘engendrado eternamente’ ”. (La Trinidad,
pg. 161).
“Aunque como adventistas no podemos reconocer los Concilios como autoritativos, debemos
reconocer el valor de los argumentos que presentó Basilio desde la Escritura y desde la
adoración. No aceptamos la formula trinitaria basados sobre la autoridad del dogma de la
iglesia o de los concilios de la iglesia, sino sobre el hecho de que representa mejor lo que la
Escritura presenta acerca del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.” (Ibíd., pg. 161). Nota: vale
aclarar que esa iglesia a la cual hace referencia el autor es la Iglesia Católica Apostólica
Romana.
Ahora viene lo realmente sorprendente para un adventista: “Elena de White al seguir la misma
tesis que siguió Atanasio y los primitivos escritores trinitarios, lo expresó de esta manera: ‘El
136
divino Hijo de Dios era el único sacrificio de valor suficiente como para satisfacer las demandas
de la perfecta ley de Dios.”(Ibíd., pg. 256).
Si Atanasio y Basilio estuvieron en lo correcto y así la ICAR adopto sus posturas y éstas son las
que adoptó la Sra. White en su desarrollo evolutivo en la comprensión de la De idad, está claro
que la mensajera del Señor llegó a adoptar ideas de la teología católica… entonces la ICAR ya
conocía y sostenía la verdad sobre quien es Dios. Conclusión que no es agradable para la IASD
porque esto no haría más que justificar la “traición a su propia causa”. Entonces: ¿cuál es la
razón por la cual Dios llamaría a reestablecer la adoración verdadera en estos días?... me
parece que acá hay algo que no cierra. Por favor necesitamos una respuesta… o tal vez esa
respuesta llegó en los primeros cincuenta años del movimiento adventista y está guardada en
los archivos de la Asociación General y del Patrimonio White.
Indudablemente al aceptar todos estos conceptos nos aventuramos a llegar a un puerto ajeno
a los objetivos fijados por Dios para su Pueblo, si nos suscribimos a tales interpretaciones de la
naturaleza de Dios y como dijimos anteriormente, terminaremos desvirtuando todo cuanto el
Señor nos ha revelado a través de los testimonios y del estudio de su Palabra… Note por favor
una de las conclusiones a la cual llegan los autores de “La Trinidad”: “la muerte del
Dios/hombre Jesús no es meramente la muerte de un humano o de una criatura
extraterrestre, ¡sino que también es la muerte de Dios! Como indicamos antes, la muerte de
Cristo requería su deidad; no que su deidad murió literalmente sino que estuvo allí en
completa unidad con su naturaleza humana. Su deidad consistió plenamente con su muerte
como sacrificio por el pecado. La deidad de Cristo murió, para decirlo en forma proverbial, ‘mil
muertes’ ¡en la muerte de su humanidad!” (La Trinidad, pg. 274).
Si nota, he aquí una seria contradicción en la misma cita, pues Cristo murió o no murió
realmente; porque si no murió una “muerte verdadera” esa muerte es falsa, y si falsa, nuestro
rescate del pecado es falso. Esto es lo que acarrea aceptar la doctrina de la Trinidad como tal,
punto que nuestros pioneros ya lo habían dilucidado y por tal motivo ellos rechazaron tal
concepto de la Deidad. Decir que “la deidad de Cristo murió”, se opone completamente a lo
expuesto por EW cuando ella dijo que “la humanidad murió; la divinidad no murió” ( Youth’s
Instructor, 4 de agosto de 1898). Claro está que estas declaraciones tomarán un sentido
distinto según sea el paradigma bajo el cual interpretamos los testimonios, y por ese motivo es
imperativo definir con cuál de esos paradigmas (el trinitario o el no trinitario) debemos los asd
acercarnos a la lectura de los testimonios y las Escrituras.
Recuerdo que cuando tomaba los estudios bíblicos titulados “La Fe de Jesús” en uno de ellos,
que trataba sobre las profecías bíblicas, había una cita que decía: “La historia no es más que el
rollo de la profecía desenvuelto”… ¿rechazaremos, nosotros, la evidencia de la historia?
137
Capitulo XIV: MATEO 28:19-LA
VERDAD POR ENCIMA DE TODO Y
CUESTE LO QUE CUESTE.
Este sin dudas será uno de los capítulos más controvertidos en este trabajo, para los
adventistas nominales y para aquellos adventistas independientes; tanto para los trinitarios
como para los antitrinitarios. El motivo de la controversia se debe a que este texto aparece
sólo una vez en todo el NT y por consiguiente una sola vez en todas las Escrituras. Hay
adventistas que han asumido una postura de total rechazo al texto de Mateo debido a que
ellos no hallan prueba alguna de su veracidad como texto que forme parte del canon bíblico y
por lo tanto no sería un texto que registre la expresión de Jesús diciendo a los apósteles que
bauticen “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Otros han visto que este texto
sí es parte del texto sagrado pero que en ningún momento esto es prueba de que Jesús
expresó a sus apóstoles la creencia de una Deidad compuesta por tres personas divinas. Y el
tercer grupo sostiene que el texto forma parte del canon sagrado y que efectivamente es una
de las evidencias fuertes de la introducción de la doctrina de la trinidad hecha por Cristo a sus
discípulos y desde allí al resto del cristianismo.
Creo que la forma más imparcial y precisa para abordar este tema y, para brindar la
información lo más limpia posible a los lectores de este trabajo es que, este servidor exponga
las tres posturas, y de allí desarrollar una crítica desde la perspectiva estrictamente bíblica;
pues como lo dije en la introducción de este tratado, personalmente me ajusto a la evidencia
bíblica y solo bíblica.
“…Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor,
y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Rom 10:8-9) “porque
todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” (Rom. 10:13) ¿Contradicción? De
ninguna manera.
Mateo 28:19 dice: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizá ndolos en el
nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. Este texto probablemente es el que se utiliza
más que ningún otro versículo de la Biblia para tratar de demostrar que Dios es un ser trino.
Este texto con frecuencia se entiende que al bautizar a alguien, un evangelista o un pastor debe
hacerlo utilizando la fórmula “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Pero,
¿qué registran los apóstoles que escucharon a Jesús directamente? Hechos 2:38 registra la
primera vez que se cumplió este mandato. “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu
Santo”. Pedro instruyó a estas personas a que se bautizaran en el nombre de Jesucristo en vez
de en los nombres de tres personas distintas. En Hechos 10:48 Pedro, “mandó [a Cornelio y sus
138
hermanos] bautizarles en el nombre del Señor Jesús”. De estos versículos, se desprende que
Pedro no entendió que Cristo le había mandado bautizar en nombre d e la Trinidad.
Pedro debe haber entendido el mandato de Jesús de una manera diferente de la que la mayoría
de los Trinitarios lo entienden hoy. A medida que continuamos en el libro de los Hechos,
encontramos que Pedro no estaba solo en su comprensión de este mandato.
Cuando Pedro y Juan llegaron a Samaria, encontraron a un grupo de personas que “habían sido
bautizados en el nombre de Jesús” (Hechos 8:16).
Consideremos también el caso de Pablo, que afirmó haber recibido el evangelio directamente
de Jesucristo. Cuando fue a Éfeso y se reunió con algunos hermanos que solamente habían sido
bautizados con el bautismo de Juan, él les dio instrucciones acerca de Cristo, y la Biblia dice:
“Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús” (Hecho s 19:5).
No hay registro en la Biblia de que alguien haya bautizado en tres nombres separados de tres
personas en particular. Hay algunas posibilidades que podrían explicar por qué los discípulos
siempre bautizaron en el nombre de Jesús:
3. Mateo 28:19 puede ser una glosa. Tal vez Jesús nunca dio ese mandato.
4. Los discípulos entendieron el mandato de Jesús de modo distinto al que la mayo ría de los
Trinitarios lo entienden hoy.
No creo que podamos aceptar ninguna de las tres primeras posibilidades, pero la cuarta
declaración ofrece una solución razonable. Jesús no estaba tratando de enseñarnos que Dios es
un Dios trino, o habría estado contradiciendo otras declaraciones suyas y muchas declaraciones
de otros escritores de la Biblia. Este versículo no dice nada acerca de que Dios siendo tres
personas. Sin embargo, Efesios 4:6 dice que hay “un Dios y Padre de todos, el cual es sobre
todos, y por todos, y en todos”. La Biblia utiliza la frase “Dios Padre” trece veces, pero nunca
dice “Dios Hijo” o “Dios Espíritu Santo”.
Para literalmente bautizar a alguien en el nombre de una persona debemos conocer el nombre
de esa persona. Yahweh (Jehová u otro modo de escribirlo) es el nombre personal del Padre.
Jesús (Yahshua o alguna otra forma similar de deletrearlo) es el nombre propio del Hijo, pero la
Escritura en ninguna parte le asigna un nombre al Espíritu Santo. La Biblia ni siquiera da a
entender que ese nombre exista, por lo que podemos ver que Jesús no estaba dando una
fórmula específica de palabras para que el predicador utilizara en un bautismo. Sabemos esto
ante todo porque todos los ejemplos registrados de personas que bautizaron después de
haberse dado este mandato, muestran que lo hicieron en el nombre de Jesús y, en segundo
lugar, porque sería imposible bautizar, literalmente, en el nombre propio del Espíritu Santo
porque la Biblia no hace mención alguna de tal nombre.
139
Mateo 28:19 hace referencia al carácter en vez de los nombres propios de los individuos. U na
vez que entendemos que Cristo les estaba encomendando a sus discípulos a bautizar en el
carácter del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, es más fácil para nosotros entender sus
palabras. Este mandato está estrechamente vinculado con el mandato de enseñar. Cristo
quiere que sus discípulos comprendan la verdad acerca de Dios, su Hijo y el Espíritu Santo. Los
tres son extremadamente importantes en la vida de un cristiano. El Padre nos ama tanto que
dio a su Hijo para que muriera por nuestros pecados, y nos da su Espíritu para guiarnos en la
vida. Si una persona carece del conocimiento y la experiencia de cualquiera de estos aspectos,
su relación con Dios se verá afectada. Esta es la razón por la cual Cristo menciona
específicamente a los tres.
De esto podemos ver que Mateo 28:19 no prueba que existe una Trinidad ni demuestra que el
Espíritu Santo es un ser separado del Padre y su Hijo. Si hemos de encontrar pruebas de esta
doctrina en la Biblia, debemos buscar en alguna otra parte.
Jaime White:
Sobre el Bautismo:
El bautismo es una ordenanza perpetua de la iglesia, y los ministros del siglo XIX bautizan “en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, porque la comisión original así lo requiere
(Jaime White, Review and Herald, 4 de febrero de 1862).
Sobre la Trinidad:
“La inexplicable Trinidad, que hace que la Divinidad sea tres en uno y uno en tres, es bastante
perniciosa, pero peor es el Unitarismo que hace que Cristo sea inferior al Padre. Dijo Dios a uno
inferior, “¿Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza?” (Jaime White, nov. 29, 1877,
Review and Herald).
“Durante los últimos veinte y tres años ella probablemente ha tenido entre cien y doscientas
visiones. Estas se han dado en casi toda variedad de circunstancias, pero manteniendo una
similitud maravillosa entre ellas, el cambio más evidente es que en los últimos años se han
vuelto menos frecuentes pero más extensas. Ha sido arrebatada en visión con más frecuen -cia
cuando estaba postrada en oración. Varias veces, mientras se estaba dirigiendo con todo fervor
a la congregación, en un instante, de forma inesperada para ella y para todos los que la
rodeaban, era arrebatada en visión. Este fue el caso el 12 de junio de 1868, en presencia de no
menos de doscientos guardadores del sábado, en la iglesia de Battle Creek, Michigan. Cuando
yo la estaba bautizando al principio de su experiencia, en el momento en que la estaba
levantando del agua, fue arrebatada en visión. Varias veces, cuando estaba postrada por la
enfermedad, se sintió aliviada en respuesta a la oración de fe, y fue arrebatada en visión. En
esos momentos su salud fue restaurada en forma maravillosa. Otras veces, al caminar con
140
ciertos amigos, cuando conversaban sobre las glorias del reino de Dios, cuando entraba por la
puerta de la casa de su padre, el Espíritu de Dios vino sobre ella, y ella era arrebatada en visión.
Y eso puede ser importante para aquellos que piensan que sus visiones eran el resultado del
mesmerismo, varias veces ella fue arrebatada en visión, cuando estaba orando a solas en el
bosque o en su aposento”
La fórmula dada para el bautismo es: “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”
(Review and Herald, 21 de enero de 1902).
Nosotros somos bautizados en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mateo 28:19). Por
esto nosotros expresamos nuestra creencia en la existencia de un solo verdadero Dios, la
mediación de su Hijo, y la influencia del Espíritu Santo. (Uriah Smith, 1858, The Bible Students
Assistant, p.21,22)
La doctrina denominada de la Trinidad, que sostiene que Dios es sin forma ni partes; que el
Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, los tres son una sola persona, es otro enfoque. ¿Podría ser
Dios sin forma o partes cuando “hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a
su amigo?” (Exo. 33:11), o cuando el Señor le habló diciendo: “No podrás ver mi rostro; porque
no me verá hombre y vivirá?… y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la
peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis
espaldas; mas no se verá mi rostro.” (Exo. 33:20,22,23). Cristo es la expresa imagen de la
persona de Su Padre. (Heb. 1:3) (Uriah Smith, julio 10, 1856, Review & Herald, vol. 8, Nº 11, p.
87, párr. 33).
141
de fuego.” (Hechos 2:3,4). También leemos acerca de “los siete Espíritus de Dios enviados a
toda la tierra.” (Apoc. 1:4; 3:1; 4:5; 5:6). Incuestionablemente, este es una simple designación
del Espíritu Santo, presentado de esta forma para significar la perfección y plenitud. Pero no
podría describirse así si fuese persona. Nunca leemos acerca de siete Dioses o siete Cristos.
(Uriah Smith, oct. 28, 1890, Review & Herald).
Elena G. de White lo declara así: “Antes de irse, Cristo les dio a sus discípulos una buena
promesa de que después de Su ascensión El les enviaría al Espíritu Santo. “Por tanto, id” él dijo,
“y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre [un Dios
personal], y del Hijo [un Salvador personal], y del Espíritu Santo [enviado del cielo para
representar a Cristo]: enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí
yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” [Mateo 28:19, 20]. [LOS
CORCHETES FUERON AGREGADOS POR LA AUTORA] (MANUSCRITOS LIBERADOS, TOMO 12,
p.260)
Before He left them, Christ gave His followers a positive promise that after His ascension He
would send them the Holy Spirit. “Go ye therefore,” He said, “and teach all nations, baptizing
them in the name of the Father [a personal God] and of the Son [a personal Saviour], and of the
Holy Ghost [sent from heaven to represent Christ]: teaching them to observe all things
whatsoever I have commanded you: and, lo, I am with you alway, even unto the end of the
world” [Matthew 28:19, 20]. {12MR 260.2} 12MR – Manuscript Releases Volume Twelve, p.260
Los discípulos habían de realizar su obra en el nombre de Cristo. Todas sus palabras y hechos
habían de llamar la atención al poder vital de su nombre para salvar a los pecadores. Su fe
habría de concentrarse en Aquel que es la fuente de la misericordia y el poder. En su nombre
habían de presentar sus peticiones ante el Padre, y recibirían respuesta. Hab ían de bautizar en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. El nombre de Cristo había de ser su consigna,
su divisa distintiva, su vínculo de unión, la autoridad para su curso de acción y la fuente de su
éxito. Nada que no llevara su nombre y su inscripción había de ser reconocido en su reino.
Cuando Cristo dijo a sus discípulos: Salid en mi nombre para traer a la iglesia a todos los que
crean, les presentó claramente la necesidad de conservar la sencillez.
Nota:
1. Menciona que el bautismo es en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
142
c. Era su consigna. (Debían exaltar a Cristo como poder de Dios y sabiduría de Dios)
f. Autoridad para su curso de acción (para que las cosas les vayan bien).
h. Reconocimiento en el cielo.
i. Sencillez.”
Hasta aquí lo expuesto por Leandro Pena. Por favor notemos que el autor se mantiene en una
postura que permite relacionar la interpretación del problema planteado por Mateo 28:19 de
tal forma que pueden coexistir los escritos de EW con aplicación no trinitaria del texto en
cuestión.
Con respecto a la postura que apoya la veracidad y legitimidad del texto de Mateo existe un
artículo publicado por “DavarLogos”, revista teológica adventista, donde el autor, Carlos
Olivares, realiza declaraciones de alto contenido crítico e histórico respecto a este problema.
Recomiendo la lectura de ese trabajo y paso a considerar algunas declaraciones relevantes del
artículo:
“En el Nuevo Testamento el único texto que indica que el bautismo debe ser realizado
trinitariamente es Mateo 28:19. Este, que también es un pasaje importante en la construcción
bíblica de la trinidad, ha sido objeto desde hace algún tiempo de diversos ataques relacionados
con su historicidad textual.”
“… no existe evidencia textual que atestigüe que el pasaje es espurio. Para que esto ocurra,
primero se debe tener un manuscrito del Evangelio de Mateo sin el texto aludido, para de esta
manera comparar y discutir. Luego, lo esencial es que este documento tenga una datación
anterior al siglo IV, permitiendo cronológicamente sopesar la evidencia entre los Códices donde
sí aparece el texto.” Vale aclarar que el autor cita como referentes al Códice Vaticano y Códice
Bezae, ambos datados en el siglo IV. Nota: para una lectura directa con los postulados de
Olivares ver DavarLogos X, 2 (primavera 2011): 249-271, UAP, Villa Libertador San Martin,
Entre Ríos, Argentina.
Así como el autor citado anteriormente lo expone, los que apoyan la veracidad del texto
apoyan también que este pasaje es importante en la construcción de la doctrina de la trinidad.
Ahora bien, aquellos que afirman que el texto si es parte de las Escrituras pero que en ninguna
manera tiene implicancias trinitarias, sostienen esto debido a que EW usa estas mismas
expresiones (la de “… en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”) , por lo tanto el
razonamiento es clave: si EW fue profeta de Dios, este Dios no puede permitir confusión
alguna en los mensajes dados a su pueblo por medio de sus profetas. Esto sin lugar a dudas es
un serio problema al momento de enfrentar la inspiración y autoridad normativa de EW sobre
las creencias cristianas establecidas en las Escrituras. Es por este motivo que armonizan las
declaraciones de EW con la afirmación de veracidad de Mateo 28:19.
143
Ahora bien veamos la opinión de un pastor adventista histórico que ha llegado a aceptar que el
texto de Mateo es espurio, y de cómo, éste pastor brinda una explicación frente a las
declaraciones de EW relacionadas en este punto:
“¿Recibió Elena G. de White una visión indicándosele que Mateo 28:19 es parte genuino de la
Biblia?
Son muchas las citas en donde la señora E. White usa la fresa “en el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo”, de Mateo 28:19. Como ejemplos de ellas, daremos algunas pocas:
Alza Tus Ojos, págs. 110, 146, El Deseado de Todas Las Gentes, p, 758; Hechos de Los
Apóstoles, p. 23; Mensajes Selectos, vol. 1, p. 19; Joyas de los Testimonios, vol. 2, p. 396; Hijos e
Hijas de Dios, p.17. Hemos explicado algunas posibles razones por las que ella pudo haber u -
sado dichas expresiones. Pero hay dos citas en particular que usan algunos ahora para indicar
que ella recibió una visión como confirmación de que Mateo 28:19 es inspirado por completo.
Ellos dicen que ella “No sólo la usa, sino que por visión ella dice que ese texto de Mateo 28:19
se lo explicó Pablo a los que rebautizó en Éfeso. Veamos un poco de la cita: “Estos herma-nos
no sabían nada de la misión del Espíritu Santo. Cuando Pablo les preguntó si habían recibido el
Espíritu, contestaron: ‘Ni aún hemos oído si hay Espíritu Santo.’ ‘¿En qué pues sois bautizados?’
preguntó Pablo, y ellos dijeron: ‘En el bautismo de Juan.’ Entonces el apóstol les expuso las
grandes verdades que constituyen el fundamento de la esperanza del cristiano. Les habló de la
vida de Cristo en esta tierra, y de su cruel muerte de ignominia... Les dijo cómo el Señor de la
vida había roto las barreras de la tumba, y se había levantado triunfante de la muerte. Repitió
la comisión del Salvador a sus discípulos: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Por tanto id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo.’ (Mat. 28: 18, 19.) Les habló también de la promesa de Cristo de enviar el
Con-solador, por cuyo poder se realizarían poderosas señales y prodigios, y describió cuán
gloriosamente esta promesa se había cumplido el día de Pentecostés.” – Hechos de los
Apóstoles, p. 229.
La otra pretendida cita está en Primeros Escritos, págs, 100, 101, y allí ella dice: “Vi que
puede cerrarse esta puerta por la cual el enemigo entra para perturbar la grey y dejarla
perpleja. Pregunté al ángel cómo podía cerrar-se. Dijo: ‘La iglesia debe recurrir a la Palabra de
Dios y establecerse en el orden evangélico, que ha sido pasado por alto y descuidado.’”
Lo que sigue en relación al bautismo, no son palabras del ángel, sino de ella, es una
aplicación que ella proporciona. Y nosotros estamos llamados a “trazar” o “usar bien” (del
griego orthotomeo [cortar rectamente, con precisión] la Palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).”
Ahora bien, notemos la explicación que brinda respecto al grado de información que podían
manejar los profetas:
Uno de los detalles interesantes que deberíamos aprender o tener presente es que, aún
siendo cierto que los profetas son favorecidos con la inspiración del Espíritu Santo al recibir
144
algunas informaciones, eso no quiere decir que ellos lo sabían todo, pues en algunos casos no
siempre entendían las mismas revelaciones que recibían. Tal fue el caso del profeta Daniel, a
quien después de recibir una visión que lo dejó preocupado, se le indicó lo siguiente: “Yo oí,
pero no entendí. Y pregunté: ‘Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas?’ El respondió: ‘Anda,
Daniel, estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin’.” – Da-niel 12: 8, 9.
¡Algo más! hoy se sabe que ella comentó, por lo menos, un pasaje que se cree fue
introducido a la Biblia, es a saber, el de Juan 5:4, en donde ella lo comenta en El Deseado de
Todas Las Gentes, pág. 171. El folleto de Escuela Sabática así lo notifica en su edición de Enero -
Marzo, de 2004, versión del alumno, pág. 41, día domingo, 1º de Febrero. Los manuscritos
bíblicos más antiguos dejan afuera a Juan 5: 4, por lo que en muchas versiones de la Biblia no
aparece dicho pasaje.
Tanto la señora White como sus compañeros de labor, los pioneros, recibieron y dejaron la
Biblia tal y como la encontraron. Su labor no fue la de corregir la Biblia, tampoco es la nuestra
hoy día, pero eso no significa que las palabras de la Biblia no hayan sido modificadas, o que no
podamos identificar cuándo un pasaje tiene serias sospechas de NO ser parte de la Biblia, o
que esa acción contradiga las palabras de la señora White contenidas en Mensajes Selectos,
vol. 1, pág. 19, como alegan algunos defensores de Mateo 28:19, algunos inclusive siendo no
trinitarios. Si Mensajes Selectos, vol. 1, pág. 19 estaría condenando el cuestionar ciertos
pasajes cuando hay bastante evidencia, entonces, ese solo hecho indicaría que no podríamos
tampoco rechazar a 1 Juan 5:7, lo cual sería algo absurdo, ya que hasta los mismos trinitarios
hoy día reconocen que ese pasaje no es parte de la Biblia. Pero la señora White nunca se refirió
a ese pasaje (1 Juan 5:7). Esto evidencia claramente que sus palabras en la cita señalada, no
apuntan a lo que algunos pretenden o argumentan.
Otro caso que ilustra este mismo aspecto lo encontramos en la misma Biblia, en el Antiguo
Testamento. Nos referimos al tiempo de Josué, cuando este hombre combatía a los amorreos, y
le pidió a Dios que el Sol se detuviera. Leamos: “Cuando el Eterno entregó al amorreo ante los
israelitas, Josué dijo al Eterno en presencia de los israelitas: ‘Sol, detente en Gabaón. Y tú, luna,
en el valle de Ajalón’. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo ven -gado
de sus enemigos. ¿No está escrito en el libro de Jaser? El sol se detuvo en el cielo, y no se
apresuró a ponerse casi un día entero. Nunca hubo un día tal, ni antes ni después de aquél, en
que el Eterno obedeció a la voz de un hombre, porque el Señor combatía en favor de Israel.” –
Josué 10:12-14, NRV 2000.
145
La pregunta que hacemos es: ¿se detuvo el sol en realidad, o fue la tierra la que se detuvo?
Hoy sabemos que fue la tierra la que se de-tuvo, pero en esa época se creía que era el sol el que
se movía. Dios no se adelanta al conocimiento de la época, y pasa por alto la ignorancia aún de
su mismo pueblo, como en el caso de Josué, y también en el de otras personas que viven en una
determinada cultura (ver Hechos 17:30). La señora White confirma que es la tierra la que se
mueve al declarar que Dios, año tras año, ha-ce que la tierra siga “su marcha alrededor del sol”
y que “la tierra conserve su posición en su rotación”–El Ministerio de Curación, pág. 324, cap.
“El Verdadero Conocimiento de Dios”, edición de la Asociación Publicadora Interamericana,
1959.
De igual manera, la señora White, así como los pioneros adventistas, al manejar el pasaje de
Mateo 28:19 simplemente estaban tomando el texto tal y como lo encontraron, ellos no
hicieron reparo alguno sobre la legitimidad del mismo, como tampoco lo hicieron en otros qu e
hoy se sabe no se consideran ser parte de la Sagrada Escritura. Esa no fue su función, por más
bellos argumentos que presenten algunos hoy.” (“Mateo 28:19, Elena G. de White y los
Pioneros”,[Link]).
Veamos ahora, lo que en particular considero realmente la opinión válida en esta discusión y
es, a saber, lo que registra el libro de Hechos de los Apóstoles en las Escrituras.
En el libro mencionado existen cinco casos en los cuales el bautismo fue hecho en el nombre
solamente de Jesús, esto implica que los discípulos cumplieron con la orden de su Señor en
llevarlo a cabo de esa manera. Por lo tanto, si ellos, que son los miembros de la iglesia
primitiva cristiana así lo hicieron, hoy esta práctica así debe ser hecha. Por favor lea los textos
de Hechos 2:14 – 38; 8: 14 – 17; 10: 42 – 48; 19: 1 – 6 y 22: 6 – 16. Estos versículos son claves
pues ellos son un registro histórico de lo que los apóstoles hicieron al momento de bautizar a
los nuevos cristianos. Ahora bien si tomamos una postura netamente histórico-crítica frente a
este registro bíblico… pues bien, la verdad que no es relevante ya que bajo estas premisas
teológicas el registro es figurado, y no tiene relevancia histórica real, sino más bien es una
forma en que los autores contaron como se administraba el bautismo y por lo tanto la orden
de bautizar en el “triple nombre” del Dios triuno, tendría este significado, pero de ninguna
manera implica que esta orden sea apócrifa. Ahora bien el hecho es de los más claro si los
apóstoles no utilizaron esta orden (la de bautizar en el triple nombre) esto está demostrando
dos cosas: 1º que Jesús nunca hablo en estos términos, 2º que el bautismo debe ser
administrado solo en el nombre de Jesús y 3º notemos que esta expresión concuerda con el
texto apócrifo de 1º de Juan 5:7. De más está aclarar que el hecho de bautizar solo en el
nombre de Jesús concuerda perfectamente con el significado mismo del bautismo, a saber que
es símbolo de la muerte y resurrección de Cristo. Y cuidado aquí, si el significado es este que
acabamos de mencionar (véase Romanos 6:3-11; Colosenses 2:11-13 y Gálatas 1:1, 11 y 12)
esto implica que aun en el Nombre del Padre podemos ser bautizados y esto se deba a que el
sacrifico no fue el Padre sino el Hijo, y como ya mencione en otras oportunidades es el Jesús
en quien tenemos salvación y remisión de pecados. Sólo en él somos hechos hijos e hijas de
Dios.
146
Hermanos los adventistas del séptimo día fueron llamados a restaurar las “sendas antiguas”,
llamados a restaurar la verdadera adoración al Padre y su Hijo. Si nosotros callamos lo que
sabemos, lo que hemos visto y oído, las piedras clamaran estas cosas, y Dios vendrá y no
tardará.
Entonces si el texto más usado por todos los cristianos que sostienen y defienden la doctrina
de la Trinidad es el texto de Mateo 28:19 que dice: “Por tanto, id, y haced discípulos en todas
las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” es claro que el
punto en cuestión es muy simple: esta es la orden de Cristo para evangelizar a todas las
naciones en su nombre, note que el siguiente versículo declara: “enseñándoles a guardar todas
las cosas que os he mandado, y he aquí yo estoy con vosotros, todos los días, hasta el fin del
mundo”. Tal orden fue cumplida por los apóstoles. Ahora bien el registro de información
primaria y directa que tenemos los estudiantes de las Escrituras respecto a este punto es el
libro de Hechos de los Apóstoles, donde en ningún momento el bautismo fue realizado en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, sino sólo en el nombre de Cristo. Hasta la
misma Sra. White cuando habla de esto se remite a la cita del libro de Mateo y expresa sus
ideas en lo referente al bautismo de los creyentes. Ella declara: “Cristo ha hecho del bautismo
la señal de entrada en su reino espiritual. Ha hecho de él una condición positiva que todos
deben cumplir si desean ser considerados bajo la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo… Los que son bautizados en el triple nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo al
comienzo mismo de su vida cristiana declaran públicamente que han abandonado el servicio
de Satanás y que han llegado a ser miembros de la familia real, hijos del Rey celestial… En el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo somos sepultados como en la muerte de
Cristo… Desde entonces en adelante el creyente debe tener presente que está dedicado a
Dios, a Cristo y al Espíritu Santo” (Consejos para la Iglesia, pgs. 535-537). Ahora bien de los
textos bíblicos donde se menciona el bautismo todos los textos, excepto Mateo 28:19, hablan
que los discípulos bautizaban sólo en el nombre de Jesús, 36 veces aproximadamente (véase
Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; Gálatas 3:28 y Colosenses 3:17).
Ahora bien pensemos un momento en esto: el texto en cuestión tiene directa relación con la
doctrina de la trinidad; y como tal ésta sería una fuerte evidencia de que la doctrina sí fue
introducida por el mismo Señor a partir de lo que registra el NT. Y por lo tanto la Sra. White
estaría en armonía con esto en ese sentido. Pues bien la evidencia bíblica directa no ap oya
esta postura ya que no hay registro en las cartas y documentos apostólicos de que el bautismo
se administrara en el “nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” sellando de esta forma
rotunda la suscripción de la doctrina de la Trinidad en la igle sia cristiana del siglo I. Aún más, la
Escritura no dice nada respecto a por qué se dio una orden como la que está registrada en
Mateo y los discípulos directamente la acataron en el nombre de Cristo, y no en el “nombre de
la Trinidad”. No tengo registro de que los pioneros del adventismo hayan manejado esta
información pues al menos en el sitio web oficial de la Asociación General no he encontrado
este asunto. Mas lo que sí puedo exponer y de allí remitirme a mis conclusiones está sujeto a
los que declaran los registros imparciales de la historia. Veamos entonces lo que la historia nos
dice:
147
tal (véase Bible Catechism, pg. 164), y agrega que “solamente en el siglo IV la formula ‘en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo’ se tornó un practica” (Ibíd.).
Algunas de las declaraciones actuales respecto a este punto, es sorprendente que partan
desde todos los círculos teológicos. Debemos reconocer que al enfre ntar la prueba de la
historia, aun los mismos teólogos trinitarios reconozcan que, al menos hay algo que no
concuerda con la tradición bíblica cristiana que está registrada en las Escrituras. Veamos
algunas declaraciones respecto a Mateo 28:19.
Enciclopedia de Religión y Ética: “…su credibilidad es impugnada por razones de critica textual,
crítica literaria y critica histórica. La explicación obvia del silencio del Nuevo Testamento del
nombre triuno, y del uso de otra fórmula en los Hechos y Pablo (en el nombre de Jesús) era
que esta otra fórmula era la primitiva, y la formula triuna es una formula posterior”.
La Doctrina del Bautismo, por Edmund Schlink, pg. 28: “La orden bautismal de la forma de
Mateo 28:19 no puede ser el origen histórico del bautismo cri stiano. Por lo menos debe ser
asumido que el texto fue transmitido en una forma expandida por la iglesia católica.”
Comentario del Nuevo Testamento, por Tyndale, tomo 1, pg. 275: “Es afirmado
frecuentemente que las palabras en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo no son
las palabras exactas de Jesús, más una adición litúrgica posterior.”
Kyrios Christianity, por Wilhelm Bousset, pg. 295: “El testimonio para la vasta distribución de la
simple formula bautismal antes el segundo siglo es, por tanto decisivo que este mismo en
Mateo 28:19, la formula trinitaria fue insertada después.”
La Biblia de Jerusalén, cometario de Mateo 28,19: “Es posible que en su forma precisa, esa
fórmula refleja la influencia del uso litúrgico posteriormente fijado en la comunidad primitiva.
Se sabe que el libro de los Hechos de los Apóstoles habla de bautizar en el nombre de Jesús.”
Además está “novedad” (por así decirlo) en realidad es algo que el mundo académico
teológico ya lo sabía. En 1953 el profesor Dr. Williston Walter de la Universidad de Yale, una
autoridad en Historia Eclesiástica, declara que “no hay mención de bautismo en nombre de la
Trinidad en el Nuevo Testamento, excepto en la orden atribuida a Cristo en Mateo 28:19.
Aquel texto es antiguo más no original. Está fundamentado en el ‘Credo de los Apóstoles’, y la
práctica registrada (o interpolada) en Ensino (o en la Didaché) y por Justino. Los líderes
cristianos del tercer siglo retuvieron el reconocimiento de la forma más primitiva, y, en Roma,
por lo menos, el bautismo en nombre de Cristo fue juzgado válido, y si irregular, ciertamente
en el tiempo de del Obispo Stephen (254-257 d.C.).”
The Church History of Eusebius, de Eusebius Pamphilus, libro III, capítulo V: declara que el texto
de Mateo 28:19 dice: “Id y haced discípulos a todas las naciones en mi nombre”.
Ahora bien en la cita anterior se observa algo que sí está de acue rdo con lo que registran las
Escrituras; a saber el hecho de que Jesús ordeno y comisionó a sus discípulos para que lleven a
cabo toda la obra evangélica en Su nombre. Este hecho no es algo por menor e insignificante
porque está directamente relacionado con la autoridad delegada en orden jerárquico por el
Padre a Cristo y de éste a los discípulos, a través de su Espíritu Santo. Esto es lo que en el
ministerio de Jesús en la tierra se observó y él mismo así lo expuso (Lucas 4:16-21; Juan 17:2,3;
5:26,27; Romanos13:1; Apocalipsis 2:26, 27) esto es de suma importancia porque toda la
autoridad real es otorgada del Padre al Hijo, y del Hijo a nosotros sus discípulos. Y
lamentablemente al introducir un concepto erróneo sobre estos asuntos, es evidente que se
ha desvirtuado a lo largo de la historia esta realidad por medio de la cual el Espíritu de Dios ha
148
actuado con poder en sus hijos dándoles la capacidad para avanzar con el Evangelio en todo el
mundo.
Entonces ¿cuál es el sentido de las expresiones de la Sra. White relacionadas con Mateo
28:19?, ¿son estas declaraciones una fuerte evidencia de que ella estaba introduciendo esta
creencia en la IASD?
En primer lugar debemos reconocer que en ninguna de las declaraciones donde EW habla
sobre Mateo 28:19, ella menciona a la Trinidad, pues sólo habla acerca del “nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo” y ha relacionado a estos como el “triple nombre”. Si comparamos
otras declaraciones de su época tanto de su pluma como de otros escritores contemporáneos
a ella, notaríamos que no se relacionan con la doctrina de la Trinidad. Los fundadores del
adventismo tenían en claro que al hablar sobre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (de acuerdo
a la expresión de Mateo 28:19) se referían a ellos como los poderes celestiales implicados en
la salvación de los hombres, más nunca como que ellos formaran una trinidad y que ésta, sea
la naturaleza de la Deidad. Un ejemplo de ello ya lo hemos comentado cuando en un informe
del boletín de la Asociación General, U. Smith se había referido a ellos como “las tres grandes
agencias” que se ocupan en nuestra salvación (véase Boletín Diario de la AG, 14 de marzo de
1891). Si lo nota es evidente que de acuerdo al punto de donde sean interpretadas estas
declaraciones diremos que son una prueba fuerte sobre la creencia o no de la Trinidad en la
IASD. Ahora bien, sobre el por qué Dios no mostró a nuestros pioneros y en especial a su
sierva, la Sra. White sobre la incongruencia de lo que expresa Mateo 28:19 y la realidad de la
práctica bautismal de los discípulos en los primeros siglos de la era cristiana, no lo sabemos.
Personalmente considero que hablar y emitir opiniones para explicar esto, sólo acarreará
confusión y nos pondremos a la altura de observadores que juzgan sobre si está bien o mal el
proceder de Dios en la historia de su Pueblo.
Esto también nos sirve de lección sobre cómo debemos tomar el concepto de revelación
progresiva en la enseñanza de nuestro Señor para con nosotros, pues si en un momento esto
Dios no lo ha mostrado y posteriormente sí lo hace, debemos tener una amplitud de criterio
para entender cuál es el sentido de la verdad de Dios en su Palabra; y este criterio debe estar
siempre sujeto a la verdad que Él se propuso revelarnos, una verdad que no puede jamás
contradecirse.
En lo personal ante los textos de EW y las claras y contundentes expresiones de las Escrituras
referidas a que el bautismo debe ser hecho sólo en el nombre de Jesús yo me resguardo en las
declaraciones de bíblicas y de allí sale un principio básico en la aplicación de los textos de la
hermana White como norma para entender las Escrituras: si la Biblia no lo menciona, no
podemos poner en lugar de ella a los testimonios como prueba histórica real de que lo que es
y significa la verdad expresada en la Palabra de Dios, estos es el concepto de base de “sola
scritura” y que controla de una manera especial las tensiones producidas en la interpretación y
armonía de los textos bíblicos con los de EW. Es decir de esta manera EW está sujeta a las
Escrituras y no las Escrituras a EW.
149
Capitulo XV
“¿POR QUE ES IMPORTENTE ESTO?”
Al llegar a esta instancia, en este trabajo, y al ver todo lo expuesto, seguramente Ud. se estará
preguntando: “¿Entonces qué debemos hacer con todo esto?” La verdad que esto sólo nos
debería mover a tomar ya una decisión sobre este tópico. Pero antes debo aclarar que no soy
nada ni nadie para guiar las conciencias de las personas, pues lo que me ha llevado a realizar
este trabajo es el simple hecho de que he podido ver la realidad, sobre lo que una vez los asd
enseñaron sobre quién es Dios, Jesús y su Santo Espíritu. Más aun esta realidad sólo se ve
cuando uno investiga por su propia cuenta, es decir, se dedica a tomarse su tiempo para
analizar, comparar y constatar toda la evidencia disponible. Puntualmente es un ejercicio que
recomiendo hacer, pero sobre todo la clave de esta investigación es la oración sincera, sin
acuñar preconceptos; por la guía genuina del Espíritu de Cristo, pues así como él guió a los
profetas de antaño guiará a los que sinceramente quieran llegar al conocimiento del único Dios
verdadero y su Hijo Jesucristo. En lo que a mí respecta la metodología que he seguido es
básicamente en tratar de juntar todas las declaraciones de los testimonios de la Sra. White y
compararlas con las de los escritores pioneros contemporáneos a ella y tomando como norma
las Escrituras, esto es, siguiendo el significado manifiesto de Ellas; lo cual implica que si en la
Biblia no esta no puedo tomar como norma de autoridad lo que diga la Hna. White o los
pioneros, pues aquí la regla es “la Biblia y la Biblia sola”. Es interesante que cunado Ellen White
mencionó esto ella no puso a sus escritos paralelamente a las Escrituras como autoridad
normativa para interpretarlas, más aun en una oportunidad ella declaró que, si los testimonios
no hablan según la Palabra de Dios debemos rechazarlos. Por supuesto los testimonios jamás
han hablado en discordancia con la Biblia, pues si así hubiese sido, Ellen White y todo el
Movimiento Adventista sería una gran farsa mundial. Hermano es tiempo de que cada
adventista tome la Palabra de Dios como la comunicación directa de él para nosotros, y que
nosotros podamos ser guiados realmente por su Santo Espíritu.
Personalmente he quedado sorprendido con la postura que ellos habían asumido y más aun
con la forma en que Dios les había mostrado esto a sus siervos; cómo él había guiado,
mediante su Santo Espíritu, el estudio de su Palabra y la revelación de los testimonios,
mediante la oración sincera y ferviente de un puñado de personas, hombres y mujeres, que
sólo les interesaba cumplir con su Señor. Ese deseo, sin dudas, era encontrarse cara a cara con
él. Así, el anhelo de que el día de su segunda venida se haga realidad y que todos podamos ver
a Jesús por primera vez, tal como él es; era sin dudas el fuego que el amor a Dios, desataba en
ellos. Es evidente que este amor fue vivido por ellos porque habían entendido el verdadero
significado de 1ª de Juan 4:8, donde el apóstol afirma que: “El que no ama no ha conocido a
Dios, porque Dios es amor”; este mismo discípulo fue el que registró en su evangelio que
Jesús, antes de morir había dicho “y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios
verdadero, y a Jesucristo; a quien has enviado” (Juan 17:3). Hermanos nuestros pri meros
hermanos en la fe habían amado porque conocieron a Dios tal como su Hijo lo había revelado.
¿Será que hoy no experimentamos ese amor porque no hemos conocido a Dios, tal cual lo ha
revelado su Hijo Jesucristo?... desafortunadamente mi respuesta a esta pregunta es un certero
Sí. Así es, al apartarnos de la verdad revelada al Remanente, y haber permitido el ingreso de
esta nefasta apostasía al campamento, al haber introducido “Dioses” ajenos en nuestra
religión, esto terminó en una devastadora tragedia, un caos sin precedentes en la IASD, algo
que solo la maliciosa mente de Satanás pudo haber ideado y conducido, mediante sus agentes.
150
Aquellos hombres y mujeres que tuvieron a bien ser condescendientes con gente que no era
del pueblo, idolatras, falsos maestros, mentes educadas por la misa filosofía que guió a la
humanidad durante los 1260 años de predominio papal. Pero aquellas ideas fueron tan
seductoras que lograron producir la apostasía del Israel de Dios, así la profecía se cumplió. Así
llegamos a ser un pueblo con mucha luz y poder, más un pueblo sin amor, sin el verdadero
amor de Dios, del único Dios verdadero y de su Hijo Jesucristo.
Hoy, 29 de agosto de 2009, el problema exige una solución urgente. La decisión que tomen
aquellos que ya están al tanto de esto y de aquellos que ya así lo han hecho llevará a muchos a
que decidan para vida o para muerte…
Hoy el problema ya esta en su máxima expresión, pues no se puede negar que en las filas de
los que proclaman el triple mensaje angélico, la adoración a falso dios sol, es una realidad. Por
favor note lo que el profeta Ezequiel declara: “Y me llevó al atrio interior de la casa de Jehová;
y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre el vestíbulo y el altar, unos veinticinco
varones, con las espaldas vueltas al templo de Jehová y los rostros hacia el oriente, y adoraban
al sol, postrándose hacia el oriente.” (Ezequiel 8:16) pero la acción de Dios frente a esto será,
no menos de lo que el profeta así lo registró: “Y me dijo: ¿Has visto esto hijo de hombre? ¿Es
cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí, que han llenado de
maldad la tierra, y me provocan más todavía, y he aquí que ponen hedor a mis narices? Pues
también yo procederé con furor; no perdonara mi ojo, ni te ndré compasión; y aunque griten a
mis oídos con gran voz, no los oiré” (Ezequiel 8:17,18). Hermanos, es evidente que el problema
es una cuestión de adoración verdadera versus adoración falsa. ¿Por qué nos cuesta tanto
entender que, el que no es con el Señor es contra él? La humanidad se esta alineando en una
sola dirección, cuando vemos que todo indica que la historia no es más que el cumplimiento de
la profecía, nosotros no podemos permanecer indiferentes. El pueblo abandonó a su Dios y
con él, a su Cristo, esto solo llevará a una realidad futura que la sierva de Dios lo ha presentado
como “un falso reavivamiento espiritual”. Sé que no es nada fácil llegar con este tema a los
hermanos en general, incluido los ministros ordenados del Israel moderno, los pastores
adventistas del séptimo día, porque el problema demanda tomar una postura, la cual implica
que se abandone el paradigma teológico dominante de la Trinidad, y esto llevará a un nuevo
examen del mensaje de los testimonios sobre la naturaleza de la Deidad. Y si la Iglesia retoma
las enseñanzas de los pioneros, esto sin lugar a dudas será un quiebre epistemológico. Un
cisma tal que producirá la agitación más exacerbada del Protestantismo norteamericano y del
Catolicismo Romano, pues una de “sus iglesias” abandonaría la doctrina central que une a todo
el cristianismo actual: la doctrina de la Santísima Trinidad.
Todos los asd esperan con ansias el descenso de la lluvia tardía, pero muchos no saben que
para que esto suceda es necesario conocer al Señor tal como el ha sido revelado, de lo
contrario esto no sucederá. Así tampoco sucederá el final de la obra, y la confusión será tal que
muy pocos tomaran partido por le único Dios verdadero y por su Hijo Unigénito Jesucristo.
Ellen White lo ha dicho: “Revivan la fe y el poder de la iglesia primitiva, y el espíritu de la
persecución revivirá y el fuego de la persecución volverá a encenderse.”(El Conflicto de los
Siglos, pg. 52)
La historia así lo atestigua. Cada vez que los siervos de Dios han levantado el estandarte de la
verdad, todo el sistema de falsa adoración, que hasta hoy impregna a las iglesias cristianas,
rugirá en una devastadora carnicería como lo fue durante la era más oscura que la humanidad
ha vivido. Esto mis hermanos no esta lejos de suceder pues mientras nosotros seguimos
dormidos los agentes de Satanás están preparando todo para que esto así pueda ocurrir. Un
ejemplo muy sencillo es el poder que tiene hoy en día un Estado para extraditar a cualquier
ciudadano que se considere peligroso y culpable de cometer delitos de lesa humanidad,
poniendo así en riesgo la seguridad de el resto de ciudadanos, en otras palabras, cuando los
151
poderes de las naciones consideren que el remanente de la profecía es una amenaza para la
seguridad nacional, este debe ser aprehendido, juzgado y encarcelado para resguardar la
seguridad de cualquier país. Hermanos el proceder de la administración Bush así lo ha
demostrado.
Es aquí donde se plantea un serio problema para los asd actuales, los que a continuación voy a
exponer, fundamentado en el análisis hasta aquí desarrollado:
1-Si la doctrina de la Trinidad es bíblica y tiene apoyo en los testimonios siendo estos últimos
los que dieron la base para que esta doctrina sea incorporada al adventismo, entonces esta
doctrina está sujeta más bien a la Biblia y a los testimonios; y no así a la Biblia solamente.
2-Si Ellen White paso por una postura trinitaria pre-denominacional, luego por una postura no
trinitaria denominacional, y luego por un retorno a la doctrina trinitaria post- denominacional;
está claro que fue ella quien era la norma de fe y practica para los adventistas y no la Biblia
solamente.
3-Si el ingreso de la doctrina de la Trinidad fue planeada por los lideres adventistas, debido a
una interpretación diferente de los textos bíblicos y de los testimonios; es evidente que esto
no es de Dios, sino más bien producto directo de hombres… hombres que están en el pueblo
pero que no son del pueblo, pues estos llevaron al Israel espiritual a una apostasía total, de
acuerdo a sus interpretaciones propias de los mensajes de Dios.
4-Si la doctrina es bíblica y verdaderamente forma parte del conocimiento de Dios, durante los
primeros cincuenta años del adventismo, estos fueron guiados por Satanás en enseñar errores
doctrinales y todos los hombres y mujeres que aceptaron esa enseñanza resultaron en
idolatría y falsa adoración durante más de dicho periodo de tiempo.
Estos cinco puntos planteados son simplemente el reflejo de la confusión que genera el haber
incorporado semejante artefacto teológico a la sencillez del evangelio de Cristo. Por favor
notemos que si los apóstoles estuvieran vivos hoy y le preguntaríamos sobre quién es Dios y
Jesús, todos estamos de acuerdo que ninguno expresaría que Dios es una unidad compuesta
de tres personas co-eternas y co-iguales: Padre, Hijo y Espíritu Santo… sino creo más bien que
se expresarían como Pablo: “sin embargo para nosotros hay un solo Dios, el Padre, del cual
proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual
son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1ª Corintios 8:6,7). O como Pedro, que frente
a la pregunta del Salvador acerca de quién es él, el discípulo afirmo sin vacilar: “Tu eres el
Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16). Frente a esto no puedo dejar de acotar que la
declaración sobre que “Dios es una unidad compuesta de tres personas”, la misma no tiene
ningún apoyo bíblico por la simple y sencilla razón que no hay texto en las Escrituras que
afirmen semejante cosa; pues respecto a tal unidad como una sola cosa, esa unidad la tienen
el Padre y el Hijo (ver Juan 10:30); y permítanme decirles hermanos que el único texto que
declara explícitamente que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno, es un texto espurio que
no ha pertenecido nunca al Canon Sagrado, dicho texto es de 1ª Juan 5:7. Pero lo más vil y
deplorable de esto es que los teólogos esto lo saben… y permítanme decirles que si están
sabiendo que no es verdad aun con esto, así lo enseñan y engañan a la congregación.
152
Pero los asd tenemos aún nuestras Biblias, entonces dejemos que ella, la Palabra de Dios,
hable al estudiante sincero y diligente directamente al corazón, porque el Espíritu de Dios es el
que nos guiará a toda a la verdad y Dios cuando da su Espíritu lo da sin medida.
En estos días he recibido un precioso material de autoría del hermano Daniel Bernhardt, desde
el cual quisiera compartir algunas declaraciones de la Hna. White que allí se encuentran. Las
mismas tienen importancia ya que demuestran lo que la Sra. White creía respecto a algunos
puntos que aquí hemos hablado. Todas las citas están tomadas de la Sección “Que Creía Elena
de White”, del libro “Estudio Exhaustivo Sobre la Divinidad” del autor antes mencionado.
Espero que sean de bendición para todos aquellos que están leyendo este trabajo:
“Pero Dios tendrá en la tierra un pueblo que sostendrá la Biblia y la Biblia sola, como piedra de
toque de todas las doctrinas y base de todas las reformas. Ni las opiniones de los sabios, ni las
deducciones de la ciencia, ni los credos o decisiones de concilios tan numerosos y discordantes
como lo son las iglesias que representan, ni la voz de las mayorías, nada de esto, ni en
conjunto ni en parte, debe ser considerado como evidencia en favor o en contra de cualquier
punto de fe religiosa. Antes de aceptar cualquier doctrina o precepto debemos cerciorarnos de
si los autoriza un categórico “Así dice Jehová”.” Conflicto de los siglos, pag. 654, 1911.
“El primero y más alto deber de toda criatura racional es el de escudriñar la verdad en las
Sagradas Escrituras y luego andar en la luz y exhortar a otros a que sigan su ejemplo. Día tras
día deberíamos estudiar diligentemente la Biblia, pesando cada pensamiento y comparando
texto con texto. Con la ayuda de Dios debemos formarnos nuestras propias opiniones ya que
tenemos que responder a Dios por nosotros mismos. Las verdades que se encuentran
explicadas con la mayor claridad en la Biblia han sido envueltas en dudas y obscuri dad por
hombres doctos, que con ínfulas de gran sabiduría enseñan que las Escrituras tienen un
sentido místico, secreto y espiritual que no se echa de ver en el lenguaje empleado en ellas.
Esos hombres son falsos maestros. Fue a personas semejantes a quienes Jesús declaro: "No
conocéis las Escrituras, ni el poder de Dios." (S. Marcos 12: 24, V.M.) El lenguaje de la Biblia
debe explicarse de acuerdo con su significado manifiesto, a no ser que se trate de un símbolo o
figura. Cristo prometió: "Si alguno quisiere hacer su voluntad [del Padre], conocerá de mi
enseñanza, si es de Dios." (S. Juan 7: 17, V.M.) Si los hombres quisieran tan solo aceptar lo que
la Biblia dice, y si no hubiera falsos maestros para alucinar y confundir las inteligencias, se
realizaría una obra que alegraría a los ángeles y que traería al rebano de Cristo a miles y miles
de almas actualmente sumidas en el error.” Conflicto de los siglos, pag. 656-7, 1911.
“La Biblia fue escrita para la gente común así como para los eruditos, y esta dentro de
comprensión de todos.” Review and Herald, 27 de Enero de 1885.
“Pero no os pido que toméis mis palabras. Poned a la Hna. White a un lado. No citéis mis
palabras de nuevo en toda vuestra vida hasta que obedezcáis la Biblia. Cuando hagáis de la
Biblia vuestro alimento, vuestra comida y vuestra bebida, cuando hagáis de sus principios los
elementos de vuestro carácter, sabréis mejor como recibir el consejo de Dios. Exalto la
preciosa Palabra delante de vosotros hoy. No repitáis lo que yo he dicho: "La Hna. White ha
dicho así", y "La Hna. White ha dicho asa". Descubrid lo que el Señor de Israel ha dicho, y
entonces haced lo que él ordena”. Mensajes Selectos tomo 3, pag. 37
153
“Si los Testimonios no hablan según la Palabra de Dios, rechazadlos. No puede haber unión
entre Cristo y Belial”. Mensajes Selectos tomo 3, pag. 37
“Todo cristiano, por lo tanto, tiene el deber de tomar la Biblia como regla perfecta de fe y
obediencia tiene que orar fervientemente para obtener la ayuda del Espíritu Santo al buscar en
las Escrituras toda la verdad y ver cuál es toda su obligación. El cristiano no está autorizado
para dejar las Escrituras a un lado y buscar en los dones cual sea su deber. Podemos decir que
en el mismo momento en que hace esto, coloca los dones en el lugar equivocado, y toma una
posición extremadamente peligrosa. La Palabra debiera estar en primer lugar, y el ojo de la
iglesia colocado sobre ella, como la regla a qué atenerse, y la fuente de sabiduría donde
aprender “toda buena obra”. Pero si una parte de la iglesia se desvía de las verdades de la
Biblia, y se vuelve débil y enferma, y la manada se esparce, de modo que parezca necesario
que Dios emplee los dones del Espíritu para corregir, revivir y sanar a los que yerran,
deberíamos dejarle que el obre así”. Review and Herald, 21 de abril, 1851
“Los testimonios mismos serán la clave que explicará los mensajes dados, así como la escritura
es explicada por la escritura. Muchos leerán con entusiasmo los mensajes que reprochan el
mal, a fin de saber lo que deben hacer para ser salvos”. Mensajes Selectos tomo I, pag. 48,
1903.
“Que los misioneros de la cruz proclamen que hay un solo Dios, y un solo Mediador entre Dios
y los hombres, que es Jesucristo el Hijo del Dios Infinito. Esto necesita ser proclamado a lo
largo y ancho de cada iglesia de nuestra tierra. Los cristianos necesitan conocer esto, y no
poner al hombre donde Dios debería estar, de manera que no sean más adoradores de ídolos,
sino adoradores del Dios viviente. Idolatría existe en nuestras iglesias”. The Ellen G. White
1888 Materials, p. 886, 1891.
“Las Escrituras indican con claridad la relación entre Dios y Cristo, y manifiestan con no menos
claridad la personalidad y la individualidad de cada uno de ellos. "Dios, habiendo hablado
muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos
postreros días nos ha hablado por el Hijo, ... el cual siendo el resplandor de su gloria, y la
misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia,
habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la
majestad en las alturas, hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto alcanzo por
herencia más excelente nombre que ellos. Porque a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo
eres tú, hoy yo te he engendrado. Y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mi hijo"
(Hebreos 1:1-5.) La personalidad del Padre y del Hijo, como también la unidad que existe entre
ambos, aparecen en el capítulo décimo séptimo de Juan en la oración de Cristo por sus
discípulos: "Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer e n mi
por la palabra de ellos. Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que
también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste."(Vers.
20, 21.) La unidad que existe entre Cristo y sus discípulos no destruye la personalidad de uno ni
de otros. Son uno en propósito, en espíritu, en carácter, pero no en persona. Así es como Dios
y Cristo son uno.” El ministerio de curación, pag. 330, 1905.
“A través de todas las Escrituras, el Padre y el Hijo son presentados como dos personas
diferentes. Escucharan a hombres intentando hacer del Hijo de Dios una no entidad. El y el
Padre son uno, pero son dos personas. Sentimientos erróneos respecto de esto están
ingresando, y tendremos que enfrentarlos.” Review And Herald 13 de Julio 1905.
154
“Aquel que niega la personalidad de Dios y de su Hijo Jesucristo, niega a Dios y a Cristo. “Si lo
que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis
en el Hijo y en el Padre.” Si uds. continúan creyendo y obedeciendo las verdades que al
principio recibieron respecto de la personalidad del Padre y del Hijo, serán unidos juntos con él
en amor. Será vista aquella unión por la cual Cristo oro justo antes de su prueba y crucifixión. ”
Review and Herald, March 8, 1906.
“Las Escrituras indican claramente la relación que hay entre Dios y Cristo, y hacen resaltar
claramente la personalidad individual de cada uno. “Dios, habiendo hablado muchas veces y
de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos
ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el
universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien
sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de
nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. Porque ¿a
cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo
seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?” (Hebreos 1:1-5) Dios es Padre de Cristo; Cristo es el
Hijo de Dios. A Cristo ha sido dada una posición exaltada. Ha sido hecho igual al Padre. Todos
los consejos de Dios están abiertos para su Hijo.” Testimonios para la Iglesia, tomo 8, pág. 280,
1904.
Nota: es interesante notar que en las citas aquí expuestas EW se refiere siempre a la relación
de Cristo con Dios como su Hijo, de más está mencionar que no hay cita de la Sra. White donde
ella se refiera al Hijo como la segunda persona de la Trinidad. Jamás se encontrará tal
enseñanza en sus escritos. ¿Por qué entonces hoy los asd actuales enseñan semejante
doctrina? Importante punto para reflexionar.
“El Rey del universo convoco a las huestes celestiales a comparecer ante él, a fin de que en su
presencia el pudiese manifestar cual era el verdadero lugar que ocupaba su Hijo y manifestar
cual era la relación que el tenia para con todos los seres creados. El Hijo de Dios compartió el
trono del Padre, y la gloria del Ser eterno que existía por sí mismo, cubrió a ambos. Alrededor
del trono se congregaron los santos ángeles, una vasta e innumerable muchedumbre,
"millones de millones," y los ángeles más elevados, como ministros y súbditos, se regocijaron
en la luz que de la presencia de la Deidad caía sobre ellos. Ante los habitantes del cielo
reunidos, el Rey declaro que ninguno, excepto Cristo, el Hijo unigénito de Dios, podía penetrar
en la plenitud de sus designios y que a este le estaba encomendada la ejecución de los grandes
propósitos de su voluntad. El Hijo de Dios había ejecutado la voluntad del Padre en la creación
de todas las huestes del cielo, y a él, así como a Dios, debían ellas tributar homenaje y lealtad.
Cristo había de ejercer aun el poder divino en la creación de la tierra y sus habitantes. Pero en
todo esto no buscaría poder o ensalzamiento para sí mismo, en contra del plan de Dios, sino
que exaltaría la gloria del Padre, y ejecutaría sus fines de beneficencia y amor. ” Patriarcas y
Profetas, pagina 15-16, 1890.
“Sin embargo, el Hijo de Dios ocupaba una posición más exaltada que él. Era igual al Padre en
poder y autoridad. El compartía los designios del Padre, mientras que Lucifer no participaba en
los concilios de Dios. “¿Por qué -se preguntaba el poderoso ángel- debe Cristo tener la
supremacía? ¿Por qué se le honra más que a mí?”.” Patriarcas y Profetas, pagina 17, 1890.
155
“El alma aparentemente débil, que con espíritu contrito y confiado acepta lo que Dios dice, y
sintiendo su indignidad pide ayuda, recibirá gracia para ganar victoria tras victoria y obtener el
eterno peso de gloria en la vida futura. El Señor Jesucristo, el unigénito Hijo del Padre, es
verdaderamente Dios en infinitud, aunque no en personalidad. El forjo la justicia que capacita
a los seres humanos para vencer cada asalto de Satanás. Imputara su justicia, al creyente santo
que camine como lo hizo El cuándo estuvo sobre la tierra.” Alza tus ojos, Pág. 366, 1905
“Únicamente el Padre y el Hijo han de ser exaltados.” The Youth’s Instructor, July 7, 1898.
“Adán y Eva estaban encantados con las bellezas de su hogar edénico. Se deleitaban con los
pequeños cantores que los rodeaban revestidos de brillante y primoroso plumaje, que
gorjeaban su melodía alegre y feliz. La santa pareja unía sus voces a las de ellos en armoniosos
cantos de amor, alabanza y adoración al Padre y a su Hijo amado, por las muestras de amor
que la rodeaban.” La historia de la redención, Pág. 23-24, 1870.
“Adán y Eva aseguraron a los ángeles que nunca desobedecerían los expresos mandamientos
de Dios, pues su mayor placer consistía en hacer su voluntad. Los ángeles se unieron a ellos en
santos acordes de música armoniosa, y mientras sus himnos se elevaban a las alturas del
bendito Edén, Satanás escuchaba la melodía de gozosa adoración al Padre y al Hijo.” La historia
de la redención, Pág. 33, 1870.
“Todos los ángeles celestiales se hallan al servicio del pueblo de Dios, humilde y creyente; y
mientras el ejército de los obreros del Señor eleva aquí abajo sus cánticos de alabanza, el coro
celestial se une a ellos en acciones de gracias, rindiendo su alabanza a Dios y a su Hijo. ”
Testimonios para la iglesia, Tomo 7, Pág. 19-20, 1902; Hechos de los Apóstoles, p. 125-126,
1911.
“El cielo y la tierra se unirán en alabanza mientras que "de sábado en sábado," las naciones de
los salvos adoraran con gozo a Dios y al Cordero. En los acontecimientos finales del día de la
crucifixión, se dieron nuevas pruebas del cumplimiento de la profecía y nuev os testimonios de
la divinidad de Cristo. Cuando las tinieblas se alzaron de la cruz, y el Salvador hubo exhalado su
clamor moribundo, inmediatamente se oyó otra voz que decía: "Verdaderamente Hijo de Dios
era este." Deseado de todas las gentes Pág. 715, 1898.
“Allí ellos se congregaran en el santuario de Sábado en Sábado, de luna nueva a luna nueva,
para unirse en los más sublimes cantos, en alabanza y agradecimiento a Aquel que se sienta
sobre el trono, y al Cordero por siempre y para siempre.” Testimonies Volumen 6, p. 368,
1901.
Respecto a quiénes son los que se esfuerzan por hacer negar la realidad de que Cristo es
realmente el Hijo de Dios:
“Hubo ángeles que fueron expulsados del cielo porque no quisieron obrar en armonía con
Dios. Cayeron de su elevada condición porque querían exaltarse a sí mismos. Habían llegado a
esa situación porque se olvidaron de que su hermosura física y de carácter provenían del Señor
Jesús. El hecho que los ángeles [caídos] querían ocultar era que Cristo es el unigénito Hijo d e
Dios, y por eso llegaron a la conclusión de que no tenían por qué consultar a Jesús. Un ángel
comenzó el conflicto y lo fomento hasta que hubo rebelión entre los ángeles era las cortes
celestiales. Se exaltaron debido a su belleza.” Cada día con Dios, 29 de Abril, 1910.
156
Nota: por favor recuerde que fue Satanás el que, al mismo Señor, puso en dudas si él
realmente era el Hijo de Dios. Véase Mateo 4:1-11.
Respecto a la relación exacta que hay entre Dios, Cristo y el Espíritu Santo:
“No os dejare huérfanos; vendré a vosotros" (Juan 14: 18). El Espíritu divino, prometido por el
Redentor del mundo, es la presencia y el poder de Dios. El no dejara a su pueblo destituido de
su gracia, para ser abofeteado por el enemigo de Dios y hostilizado por la opresión del m undo.
El vendrá a ellos.” Signs of the Times, 16 de noviembre de 1891. Recibiréis poder, 31 de Enero.
“El enviara su representante, El Espíritu Santo, porque dijo “No es dejare huérfanos, vendré a
vosotros”. Por el Espíritu el Padre y el Hijo vendrán y harán morada contigo. No hay excusa
para la duda o el pecado.” The Bible Echo, January 15, 1893.
Nota: como lo expusimos anteriormente, notemos que los primeros adventistas del séptimo
día creían que el Espíritu de Dios era la presencia personal del Padre y del Hijo, un principio
que ningún teólogo podría conciliar con la doctrina de la Trinidad, pues al hacerlo el Espíritu
Santo como entidad deja de ser la tercera persona de la Trinidad como tal.
Respecto a que Jesús es el Consolador, conciliando así el principio expuesto por Pablo cuando
expresa que “el Señor es el Espíritu…” (2ª Corintios 3:17):
“Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente; por lo tanto,
convenía a sus discípulos que el los dejase y fuese al Padre y enviase el Espíritu Santo como su
sucesor en la tierra. El Espíritu Santo es El mismo despojado de la personalidad humana e
independiente de ella. Él se representaría a sí mismo como presente en todos los lugares por
su Santo Espíritu, como el Omnipresente.” Manuscript Releases Volumen 14, p. 23, 1895.
“El Salvador es nuestro Consolador. Esto he probado que Él es.” Manuscript Releases Volume
8, p. 49, 1892.
“A medida que miramos a Jesús, nuestra fe penetra las sombras, y adoramos a Dios por su
maravilloso amor en la entrega de Jesús el Consolador.” Manuscript Releases Volumen 19, pp.
297, 298, 1892.
“Cristo viene como un Consolador a todos los que creen. Él te invita a que confíes. Él dice
“Permaneced en mi”. Con seguridad podemos confiar en nuestro amante Salvador. Puedes
decir, “Si, mi Salvador, en ti puedo confiar y confiare. Permaneceré en ti”. Luego con cuanta
confianza puedes trabajar en su presencia. Tus obras serán el fruto de Cristo trabajando en ti.
Puedes descansar en lo que Cristo puede hacer por ti. Y l as energías del alma serán
despertadas para cooperar con El. El trabajara en ti a fin de hacer su buena voluntad.”
Manuscript Releases Volumen 8, p. 57, 1898.
“No hay consolador como Cristo, tan tierno y verdadero. Él es sensible a nuestros sentimientos
de flaqueza. Su Espíritu habla a nuestros corazones. Las circunstancias pueden separarnos de
nuestros amigos, y el inmenso y agitado océano interponerse entre nosotros y ellos. Aunque la
amistad sincera de ellos se mantenga, podría ser que su incapacidad no les permita hacer por
nosotros algo que agradeceríamos muchísimo. Sin embargo, no hay situaciones ni distancias
que puedan separarnos de nuestro Consolador celestial. Doquiera estemos o vayamos,
siempre estará a nuestro lado quien nos fue dado en lugar de Cristo, y actuara en su nombre.
Siempre estará presente para confortamos con expresiones apacibles que sustentan,
sostienen, afianzan, defienden y alegran. La influencia del Espíritu Santo es la vida de Cristo en
cada creyente. Actúa en y por intermedio de todos los que reciben a Cristo. Los que aceptan
157
que el Espíritu habite en ellos, el fruto de su vida lo hará evidente: amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad y fe.” Review and Herald, 26 de octubre de 1897.
Respecto a quién es el que desea que esta verdad no sea conocida por los hijos de Dios:
“La razón por la cual las iglesias están débiles y enfermas y listas para morir, es porque el
enemigo ha introducido influencias de una naturaleza desalentadora sobre las almas
temblorosas. Él ha buscado esconder a Jesús de su vista como el Consolador, aquel que
reprueba, advierte y los insta, diciendo "Este es el camino, andad por él".” Review and Herald,
August 26, 1890.
Nota: ya lo mencionamos antes; este problema es serio. O adoramos al único Dios verdadero y
a su Hijo Jesucristo, en Espíritu y en verdad, o directamente adoramos a Satanás. Sobre esto
no hay terceras opciones.
“Uno de los puntos más importantes que debemos tener sumamente en claro es que la verdad
de Dios no cambia, pues los principios que él reveló a su pueblo, aun son verdad. Así la verdad
revelada a la IASD desde sus comienzos debería permanecer hoy. No debemos confundir una
amplitud de criterio respecto a la verdad establecida, o una percepción más clara de la verdad
ya revelada, como licencia para remover las columnas de nuestra fe. A continuación expondré
lo que la misma Sra. White, una de las fundadoras del movimiento adventista mundial, por la
revelación del Espíritu de Dios, así lo ha dicho: Cuando el poder de Dios testifica en cuanto a lo
que es verdad, esa verdad ha de mantenerse para siempre. No se ha de dar cabida a ninguna
suposición posterior contraria a la luz que Dios ha dado. Se levantaran hombres con
interpretaciones de las Escrituras que son verdad para ellos, pero que no son verdad. La
verdad para este tiempo nos ha sido dada por Dios como un fundamento para nuestra fe. El
mismo nos ha enseñado lo que es verdad. Se levantara uno, y después otro, con nueva luz que
contradiga la luz que Dios ha dado mediante la demostración de su Espíritu Santo. Todavía
están vivos unos pocos que pasaron por la experiencia ganada en el establecimiento de esta
verdad. Bondadosamente Dios ha preservado sus vidas para que repitan y repitan hasta el fin
de sus días la experiencia por la cual pasaron, así como el apóstol Juan lo hizo hasta el fin de su
vida. Y los portaestandartes que han caído en la muerte han de hablar a través de la
reimpresión de sus escritos. Se me ha instruido que así han de ser oídas sus voces. Han de dar
testimonio de lo que constituye la verdad para este tiempo. No hemos de recibir las palabras
de los que vienen con un mensaje que contradice los puntos especiales de nuestra fe. Reúnen
un montón de versículos y los amontonan como una prueba en torno de las teorías que
afirman. Esto ha sido hecho vez tras vez durante los últimos cincuenta años. Y al paso que las
Escrituras son la Palabra de Dios y han de ser respetadas, es un gran error la aplicación de
ellas, si tal aplicación mueve un puntal del fundamento que Dios ha sostenido durante estos
cincuenta años. El que hace tal aplicación no conoce la maravillosa demostración del Espíritu
Santo que dio poder y fuerza a los mensajes pasados que han venido al pueblo de Dios. ”
Mensajes Selectos, tomo 1, Pág. 189-190, 1905.
“Algo pronto ha de ser visto, la gran apostasía, que se desarrolla e incrementa y crece cada vez
más fuerte, continuara así hasta que el Señor descienda del cielo con un grito. Debemos
aferrarnos a los principios originales de nuestra fe denominacional y avanzar con f ortaleza y fe
crecientes. Debemos atesorar la fe sustentada por el Santo Espíritu de Dios desde los primeros
acontecimientos de nuestra experiencia hasta el tiempo presente. Necesitamos ahora una fe
que aliente, que sea más profunda, más ferviente e inconmovible en la conducción del Espíritu
Santo. Si al comienzo necesitábamos la prueba manifiesta del poder del Espíritu Santo para
confirmar la verdad, hoy, con el paso del tiempo, necesitarnos toda la evidencia en la
confirmación de la verdad, más aun cuando vemos que las almas se apartan de la fe y prestan
oído a espíritus seductores y a doctrinas de demonios. Las almas no deben languidecer ahora.
158
Los últimos cincuenta años no han empañado ni una jota ni un principio de nuestra fe tal como
la recibimos, con las grandes y maravillosas evidencias que nos dieron seguridad en 1844,
después de transcurrida la fecha. Las almas que languidecen deben ser afianzadas y vivificadas
por la Palabra de Dios. . . Ni una sola palabra ha sido cambiada o anulada. Lo que el Esp íritu
Santo testifico que era la verdad después de transcurrida la fecha del gran chasco, es el
fundamento sólido de la verdad. Fueron revelados los pilares de la verdad y aceptamos los
principios fundamentales que han hecho de nosotros lo que somos: adventistas del séptimo
día, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús. ” Special Testimonies
Series B, No. 7 Pág. 57-58. Sanitarium, Cal., Diciembre 4, 1905.
“Después de 1844 tuvimos que hacer frente a toda especie de fanatismos. Me fuero n dados
testimonios de censura contra algunas personas entregadas a las teorías espiritualistas
predominantes. Había personas que trabajaban activamente en esparcir falsas ideas acerca de
Dios. Me fue mostrado que por sus enseñanzas erróneas quitaban su ef icacia a la verdad. Me
fue mostrado que inducían las almas al error, presentándoles teorías especulativas acerca de
Dios.” Testimonios para la iglesia tomo 8, Pág. 308, 1904.
“Insto a cada uno en estar firmes y claros respectos de ciertas verdades que hemos escuchado,
recibido y defendido. Las declaraciones de la Palabra de Dios son claras. Planta tu pie
firmemente en la plataforma de la verdad eterna. Rechaza cada fase de error, aunque este
recubierta con un semblante de realidad, pero que niega la personalidad de Dios y de Cristo.
Del Salvador, Juan dice: “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no
le conoció… Mas a todos lo que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne,
ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habito entre nosotros…
lleno de gracia y de verdad.” Jesucristo es el Hijo de Dios. Él se manifestó en carne. .Cual fue su
trabajo en este mundo? Quitar el pecado por medio del sacrificio de sí mismo en la cruz del
Calvario. Fue tentado en todos los puntos como nosotros lo somos, pero fue sin pecado. Por
sus plegarias y fuertes suplicas triunfo. En su naturaleza humana, perfecciono un carácter bajo
la semejanza divina. Por una vida de perfecta obediencia a todos los requerimientos de Dios,
procuro la redención de todos aquellos que serían obedientes. La naturaleza divina es
impartida a todos aquellos que lo reciben y reconocen como su Salvador. Ellos pasan a ser
participantes de la naturaleza divina, triunfando sobre los ataques de Satanás y escapando de
la corrupción que es en este mundo a través de la concupiscencia. Cristo energiza por medio
de su Espíritu a aquellos que lo buscan de todo corazón. A aquellos que realmente reciben a
Cristo se les da poder para llegar a ser hijos de Dios.” Review and Herald, August 31, 1905.
Entonces ¿cambió la Hna. White alguna de sus creencias a lo largo de su ministerio profético?:
“Entendí que algunos estaban ansiosos de saber si la Sra. de White sostenía todavía los mismos
puntos de vista de hace años cuando la oyeron hablar en la arboleda del sanatorio, en el
tabernáculo y en los congresos celebrados en los suburbios de Battle Creek. Les asegure que el
mensaje que ella presenta hoy es el mismo que ha estado dando durante los sesenta años de
su ministerio público. Tiene el mismo servicio que hacer para el Maestro que el que le fue
confiado en su adolescencia. Ella recibe lecciones del mismo Instructor. Las direcciones que se
le dan son: "Haz conocer a otros lo que te he revelado. Redacta los mensajes que te doy, para
que la gente pueda tenerlos". Esto es lo que se ha esforzado por hacer ella. He escrito muchos
libros y se los ha hecho circular ampliamente. De mi misma, yo no podría haber puesto la
verdad en esos libros, pero el Señor me ha dado la ayuda de su Espíritu Santo. Esos libros, que
dan la instrucción que el Señor me ha dado durante los últimos sesenta años, contienen luz del
cielo y soportaran la prueba de la investigación.” Mensajes Selectos tomo 1, Pág. 40-41, 1906.
159
“Dije: “Si cualquier habitante de Battle Creek desea conocer lo que la Hna. White cree y
enseña, que lea sus libros publicados. Mis trabajos serian nada si predicara otro evangelio.
Aquello que he escrito es lo que el Señor me ha mandado que escribiera. No he recibido
instrucción de cambiar aquello que ha sido publicado. Me mantengo firme en la fe Adventista,
porque he sido advertida respecto de engaños seductores que intentaran en trar entre
nosotros como pueblo. Las Escrituras dicen que: “algunos apostataran de la fe, escuchando a
espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”. Presento ante nuestro pueblo el peligro de
dejarse descarriar como lo fueron los ángeles en las cortes celestiales. La recta línea de verdad
que me fue presentada cuando era tan solo una niña me es claramente así presentada ahora. ”
Review and Herald, Enero 26, 1905.
1.) Que hay un solo Dios, un ser personal, espiritual, Creador de todas las cosas, omnipotente,
omnisapiente y eterno, infinito en sabiduría, santidad, justicia, bondad, verdad, misericordia,
inmutable y omnipresente por medio de su representante el Espíritu Santo (Sal. 139:7).
2.) Que hay un Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, por quien Dios creo todas las cosas y
por quien existen; que tomo sobre si la naturaleza de la simiente de Abrahán para la redención
de nuestra raza caída; que habito entre los hombres lleno de gracia y de verdad, vivió como
nuestro ejemplo, murió nuestro sacrificio, fue levantado para nuestra justificación y ascendió a
lo alto para ser nuestro único mediador en el santuario en el cielo en donde con su propia
sangre hace expiación por nuestros pecados; expiación que lejos de haber sido hecha en la
cruz, la cual fue la ofrenda del sacrificio; es la última parte de su trabajo como sacerdote de
acuerdo al ejemplo dado por el servicio del sacerdocio levítico el cual prefiguro y fue sombra
del ministerio de nuestro Señor en los cielos. Ver Lev. 16; Heb. 8:4 y 5; 9:6 y 7.
1.) De que hay un solo Dios, un ser personal, espiritual, Creador de todas las cosas,
omnipotente, omnisapiente y eterno, infinito en sabiduría, santidad, justicia, bondad, verdad,
misericordia, inmutable y omnipresente por medio de su representante el Espíritu Santo (Sal.
139:7).
2.) De que hay un Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, por quien el creo todas las cosas y
por quien existen; que tomo sobre si la naturaleza de la simiente de Abrahán para la redención
de nuestra raza caída; que habito entre los hombres lleno de gracia y de verdad, vivió como
nuestro ejemplo, murió nuestro sacrificio, fue levantado para nuestra justificación y ascendió a
lo alto para ser nuestro único mediador en el santuario en el cielo donde a través de los
méritos de su sangre derramada el asegura el perdón y olvido de los pecados de aquellos que
persistentemente vienen a él; y que como etapa final de su trabajo como sacerdote, antes de
que tome su trono como rey, el hará la gran expiación por los pecados de aquello s, y sus
pecados entonces serán borrados (Hech. 3:19) y serán llevados aparte del santuario como lo
muestran los servicios del sacerdocio levítico los cuales fueron sombra y prefigura del
ministerio de nuestro Señor en el cielo. Ver Lev. 16; Heb. 8:4 y 5; 9:6 y 7.
160
ALGUNAS PALABRAS FINALES A
MENERA DE CONCLUSION
Cuando comencé a escribir este trabajo no sabía cómo lo llegaría a concluir. Hoy sólo me
preocupa que lo expuesto en él sea al menos cotejado por aquellos que desean ver “si estas
cosas son así”. Sobre la autoría del trabajo puedo asegurarles que “el mensajero ya es poco
importante” a esta altura del tiempo en el que vivimos; lo que si es importante es lo que aquí
se ha manifestado. Claro está, que a medida que surjan las preguntas esto nos obligará a
buscar respuestas. Mientras el celo a la verdad tal cual ha sido revelada por Dios en su Palabra
a su Pueblo, sea el objeto de nuestro estudio, estoy seguro que avanzaremos en conocer más y
más a nuestro Creador. Se que el planteo de muchas preguntas e xpuestas aquí causaran un
replanteo de ciertos aspectos de nuestro actual sistema de creencias (o nueva teología, si se
me lo permite), pero lamentablemente no encuentro otra manera de llegar con estos
problemas como tal. Querido hermano esto tiene que ser resuelto dentro de nuestras filas y
no fuera de ellas, no estoy de acuerdo, como lo mencioné al principio de este trabajo, de que
se organice un movimiento independiente para tal fin; a pesar de ello el identificarnos como
“adventistas históricos” sólo hace referencia a que estamos de acuerdo con las enseñanzas y
creencias de nuestros pioneros en nuestros primeros cincuenta años como denominación
religiosa. Si así no fuera, de nada tendría sentido toda esta labor. Ruego a Uds. a que antes de
emitir un juicio crítico sobre estos asuntos revisen los documentos de nuestros primeros
escritores y más que nada revisen nuestra historia pasada. Solo así podrán ver que lo expuesto
aquí sí tiene sentido en absoluto.
Hemos hablado sobre lo que las Escrituras dicen de la Deidad. Hemos propuesto una
interpretación alternativa, que para mi entender, sólo es retomar lo que nuestros pioneros
entendieron como la verdad de Dios. La importancia de ella radica en que esta verdad fue
dada a un pueblo en particular, la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Si nos ajustamos a lo que
las Escrituras dicen respecto a la apostasía que se desarrollaría en el Pueblo de Dios, este
trabajo no hace más que intentar mostrar la urgencia y seriedad de dicho problema para que
los miembros adventistas corroboren si esto es o no así, y de allí tomar una decisión sobre este
asunto. Porque sólo “el pueblo que a su Dios conoce es el que se esforzará y hará”.
Una cosa si es esencial en todo cristiano: el conocimiento de Dios y su Hijo es clave en nu estra
vida, de lo contrario su Espíritu nada puede hacer. Cuando estamos acercándonos a los
minutos finales de nuestra historia sobre la tierra creo que los adventistas del séptimo día
hemos de estar de pie para recibir a nuestro Señor. Sólo una pregunta repercute en mi cabeza:
¿seguiremos en el desierto adorando a los dioses que teníamos en Egipto o nos volveremos a
nuestro único y soberano Señor para que por la intersección de Aquel que nos amó primero
podamos decir “este es nuestro Dios le hemos esperado y nos salvará”? Si la IASD decide
tomar estas palabras como suyas debe conocer quién es Dios volviendo a lo que el Señor les
enseñó por la oración, el estudio de su Palabra y la revelación de los testimonios.
Seguramente Ud. está esperando que exprese una conclusión frente a todo lo expuesto, pues
bien pasaré a proponer un resumen de cómo deberíamos expresar nuestras creencias respecto
al Padre, su Hijo y el Espíritu Santo:
161
universo, el único inmortal. Este Dios está presente en medio de los hombres a través de su
Santo Espíritu: su gloria, carácter y omnipresencia.
2. Creemos en la existencia de Jesús: el divino y eterno Hijo literal y real de Dios, engendrado
por el Padre en la eternidad. El cual tomó la naturaleza de la simiente de Abraham. Él es la
imagen misma del Padre. En Él, tuvo a bien el Padre que habite toda la plenitud de la Deidad,
por lo tanto todo lo que es el Padre lo es también el Hijo por derecho propio. Nuestro único
mediador, abogado y consolador ante nuestro Padre celestial. Él es el Cristo, nuestro único y
suficiente Salvador.
Claro está, que estas palabras no podrán jamás expresar la verdad de la Palabra revelada por
nuestro Dios, mas sólo les pido hermanos que, si me lo permiten, tenga la libertad de por lo
menos retomar mediante ellas aquella verdad que una vez fue revelada la los santos tal cual es
en Cristo Jesús. Con esto hermanos estoy diciendo que personalmente no creo en la “Divina
Trinidad”, por lo cual rechazo como tal a éste artefacto teológico, que pretende ser la
explicación de la Naturaleza Divina.
Soy un convencido de que Dios es inmutable y ese Dios es el que una vez levantó a un pueblo
para que proclame la única verdad sobre Él, y ese pueblo es la Iglesia Adventista del Séptimo
Día. Si este pueblo no conoce a Dios y su Hijo, jamás recibirá el refrigerio de su Presencia, esa
Presencia tan necesaria para culminar la obra que una vez Él le dio.
Y este no es un asunto por menor. Acá el problema radica en que estamos proclamando a “un
Dios” que no es el Dios verdadero. Este Dios es producto de la invención humana, y como tal
un ídolo filosófico. Sé que para esta instancia Ud. estará reclamando cuál o cuáles son
puntualmente las bases de tal afirmación, y en resumen podemos decir lo siguiente: la
declaración trinitaria afirma que existe un Dios que es una unidad compuesta de tres personas
co-eternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, este Dios uno y trino es quien presenta todos los
atributos divinos. Entonces me pregunto:
1- ¿Dónde encontramos en las Escrituras, un texto que nos afirme que el Dios de la Biblia sea
una unidad compuesta de tres personas?
3- ¿Dónde encontramos en las Escrituras que la expresión Espíritu Santo es equivalente a Dios
el Espíritu Santo y que este sea la tercera persona de la Trinidad?
4- ¿Dónde encontramos en las Escrituras que la afirmación de que Jesús ha sido engendrado
por Dios tiene un sentido funcional en el marco exclusivamente del Plan de Salvación y que no
es en realidad una expresión real y verdadera?
5- ¿Dónde encontramos en los testimonios que la expresión “el Espíritu Santo, la tercera
persona de la Deidad” es equivalente a “el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad”?
162
6- ¿Dónde encontramos en los testimonios que Deidad o Divinidad sea equivalente a Trinidad?
8- ¿Por qué hasta el año 1931 se expresa como Creencia Fundamental número 1 que Dios es
uno solo y solamente luego del año 1941 se expresa como creencia fundamental la doctrina de
la Trinidad contradiciendo así la verdad respecto a Dios sostenida por más de medio siglo por
los asd?
Estas preguntas son algunos de los serios problemas que acarrea la incorporación del do gma
trinitario a las filas del Adventismo; y es interesante que los hermanos cuando inv estigan sobre
el asunto de una u otra manera llegan a las mismas conclusiones en cuanto al problema
suscitado, un ejemplo de ello es como lo expone el Hno. Sergio Osório en su trabajo titulado “A
Divindade ou a Trindade”, pg. 63: “Para realmente probar que existe una Trinidad de acuerdo
con el dogma, se debe probar aquellas cuatro afirmaciones: 1- Existen tres personas co-
eternas que son tres Dioses. 2- Los tres sean uno- un Dios ‘triuno’. 3- No hay jerarquía en la
Trinidad- tal como Padre, tal como Hijo, y tal como el Espíritu Santo. 4- Debemos adorar al
Espíritu Santo como adoramos al Padre y al Hijo.”
Hermanos les recuerdo que cuando el pueblo de Israel apostató de l a verdad que Dios le dio y
le confió en su seno, esta apostasía siempre fue doctrinal y siempre fue respecto a Dios; esos
ejemplos sobran y abundan en el AT donde Ud. puede corroborarlo personalmente y llegar a
entender la aplicación para el Israel espiritual de hoy.
Invito a todos mis hermanos a abocarnos en esta tarea de investigar y retomar lo que una vez
nosotros enseñamos y entendimos como la “verdad que una vez fue dada a los santos”,
porque esta es la doctrina que el “Señor mismo, así nos enseñó”.
Quiera el Dios de nuestros padres darnos la luz que una vez a ellos le fue entregada y con esa
luz alumbrar a toda la humanidad, con el poder de su Santo Espíritu. Hermanos, el mundo
nenecita del verdadero Dios, y de su Cristo, sólo los adventistas sabemos quién es Él. Aun con
todo lo que hoy su Iglesia es, ésta será todo lo que su Señor pretende que sea: la Esposa
preparada para encontrarse con su Esposo, el Cordero de Dios que quita los pecados del
mundo.
Pero una pregunta es persistente aún: “¿Hasta cuándo claudicareis vosotros entre dos
pensamientos? Si Jehová es Dios seguidle, y si Baal id en pos de él”. 1º Reyes 18:21.
Es mi deseo y oración que el Pueblo responda en palabras y hechos para con su Dios, y así
poder encontrarnos en el mar de vidrio para que juntos a todo los seres creados podamos
decir:
“La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.” Apocalipsis
7:10.
163
APENDICE
He considerado importante la postura de los pioneros del adventismo del séptimo día por lo
cual pasó a reproducir las citas que ellos alguna vez publicaron en nuestros periódicos
denominacionales antes de la muerte de la Sra. White; y por supuesto antes que la doctrina de
la Trinidad forme parte de los Principios Fundamentales de Nuestra Fe. Las mismas se
encuentran en el trabajo titulado “La Apostasía Alfa y Omega. El Alfa ya es Historia. La Omega
Esta Viva y En Su Apogeo” de Cristian Silva.
“Dios debe recibir la gloria por la integridad inquebrantable, y el noble valor que mi esposo
había tenido, para vindicar lo recto y condenar lo erróneo. Tal firmeza y decisión eran
necesarias en el comienzo de la obra, y se han necesitado todo el tiempo, mientras ésta
progresaba paso a paso. El ha actuado en defensa de la verdad, sin ceder en un solo principio
para agradar al mejor amigo. Había tenido un temperamento ardiente, había sido valiente y
atrevido para hablar. Esto a menudo lo había puesto en dificultades que frecuentemente
podría haber evitado... Después que Dios nos hubo probado en el horno de aflicción, él levantó
a mi esposo y le dio mayor claridad de mente y poder de intelecto, para planear y ejecutar que
los que había tenido antes de su aflicción...
...Dios ha permitido que preciosos rayos de luz de verdad brillen sobre su Palabra, e iluminen
la mente de mi esposo. Mediante su predicación y sus escritos, puede reflejar sobre otros los
rayos de luz de la presencia de Jesús (3T5O2).
Me fue mostrado, que su relación con el pueblo de Dios fue, en algunos aspectos, similar a la
de Moisés con el pueblo de Israel. Hubo murmuradores contra Moisés, en circunstancias
adversas, y ha habido murmuradores contra él... Dios también le ha dado a mi esposo gran luz
sobre temas de la Biblia, no para él solo, sino para los demás. Vi que se debe escribir y hablar
sobre estas cosas, y que nueva luz sea brillando sobre la Palabra
(3T 85).
J. S. White, Review & Herald, September 12, 1854 “Como errores fundamentales, podríamos
clasificar junto al falso día de reposo otros errores que los Protestantes han traído de la iglesia
Católica, como lo son el bautismo por aspersión, la Trinidad, la inmortalidad del alma y el
infierno eterno. La masa de creyentes quiénes sostienen estos errores fundamentales, lo
164
hacen sin duda ignorantemente; ¿pero pueden estos errores ser llevados por la Iglesia de
Cristo hasta que las escenas finales del juicio estallen sobre el mundo?
Pensamos que NO. “Aquí está la paciencia de los santos [en el período del mensaje dado justo
antes que el Hijo de hombre tome su lugar sobre la nube blanca, Apoc. 14:14] los que guardan
los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.” Esta clase, quienes viven justo antes del segundo
advenimiento, no van a guardar las tradiciones del hombre, tampoco van a sostener errores
fundamentales relativos al plan de salvación a través de Jesucristo. Y como la verdad brilla
sobre estos temas, y es rechazada por la masa, entonces la condena caerá sobre ellos. … La
hora Solemne y terrible, se aproxima rápidamente.”
J. S. White, The Law and the Gospel, p. 1. 1870 “El Padre y el Hijo fueron uno en la creación del
hombre, y en su redención. Dijo el Padre al Hijo, "Hagamos al hombre a nuestra imagen." Y el
triunfante cántico en la cual los redimidos participan, es "Al que está sentado en el trono, y al
Cordero, por los siglos de los siglos."
J. S. White, Review & Herald, November 29, 1877 “Pablo afirma del Hijo de Dios que tenía la
forma de Dios, y que era igual que Dios. "El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser
igual a Dios como cosa a que aferrarse" Fil. 2:6… La inexplicable Trinidad que hace la Deidad
tres en uno y uno en tres, es lo suficientemente mala; pero el Unitari anismo extremo que hace
a Cristo inferior que al Padre es aún peor. ¿Dijo Dios a un inferior “Hagamos al hombre en
nuestra imagen?”
J. S. White, Life incidents, 343 (1868) “Jesús oró que sus discípulos fueran uno como él era uno
con su Padre. Esta oración no significaba un discípulo con doce cabezas, sino doce discípulos,
hechos uno en objetivo y esfuerzo en la causa de su maestro. Tampoco el Padre y el Hijo son
parte del "Dios TRI-UNO. Ellos son dos seres distintos, pero uno en el diseño y realización de l a
redención. Los redimidos, desde el primero hasta el último, todos asignan el honor, la gloria, y
la alabanza, de su salvación, tanto a Dios como al Cordero.”
J. S. White, The Law and the Gospel, pp. 2, 3. (1870) “El evangelio del Hijo de Dios son las
buenas nuevas de salvación por Cristo. Cuando el hombre cayó, los ángeles lloraron. El cielo
fue bañado en lágrimas. El Padre y el Hijo se reunieron en concilio, y Jesús se ofreció a
emprender la causa del hombre caído. Él se ofreció a morir para que el hombre pueda vivir. El
Padre consintió en dar a su único amado, y las buenas nuevas resonaron por el cielo, y en la
tierra, que un camino había sido abierto para redimir al hombre."
J. S. White, The Day Star, January 24, 1846 “Amados, por la gran solicitud que tenía de
escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos
que contendáis ardientemente por LA FE que ha sido una vez dada a los santos...” (Judas 3,4)...
La exhortación a contender ardientemente por la fe dada a los santos, es solamente para
nosotros. Y es muy importante para nosotros saber que y como contender. En el versículo
cuatro él nos da la razón de por qué debemos contender por LA FE, una fe particular; “Porque
algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados
para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro
Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.” Una cierta clase quiénes
niegan al único Señor Dios y a nuestro Señor Jesucristo. … La forma que los espiritualizadores
han eliminado o han negado al único Señor Dios y nuestro Señor Jesucristo es primeramente
usando el viejo credo Trinitario no bíblico, que afirma a Jesucristo como Dios eterno, aunque
ellos no tengan un solo pasaje bíblico para apoyarlo, mientras nosotros tenemos el abundante
y claro testimonio de la Escritura que él es el Hijo del Dios eterno.”
165
J. S. White, Review & Herald, January 4, 1881 “El Padre es el mayor porque él es primero. El
Hijo es el siguiente en autoridades porque a él le han sido dadas todas las cosas.”
J. S. White, Review & Herald, August 5, 1852 “Aquellos que enseñan que la ley de Dios fue
abolida dicen, que los mandamientos de Dios mencionados en el Nuevo Testamento, no son
los diez, y los requerimientos del evangelio son solamente el arrepentimiento, la fe, el
bautismo y la Santa Cena del Señor. Pero tanto éstos, y cada otra exigencia peculiar del
evangelio, son todos abrazados en la fe de Jesús, y es evidente que los mandamientos de Dios
no eran los dichos de Cristo y sus apóstoles. Afirmar que los dichos del Hijo y sus apóstoles son
los mandamientos del Padre, está tan lejos de la verdad como la vieja y absurda trinidad que
afirma que Jesucristo es el verdadero y Eterno Dios. Y como la fe de Jesús abarca cada
requerimiento peculiar del evangelio, necesariamente los mandamientos de Dios,
mencionados por el tercer ángel, abarcan a todos los diez de la ley inmutable del Padre, y no
son optativos para ciertos individuos, sino comunes a todos. ”
J. S. White, Review & Herald, June 9, 1853 “El hermano Cottrell tiene casi ochenta años de
edad, todavía recuerda el día oscuro de 1780, y ha sido observador del Sábado por más de
treinta años. Él era Bautista del Séptimo día, pero en algunos puntos de doctrina se ha
diferenciado de su antigua iglesia. Él rechazó la doctrina de la Trinidad, también la doctrina de
la inmortalidad del alma, y del infierno eterno. “Él creyó que los impíos serán destruidos. El
hermano Cottrell sepultó a su esposa no hace mucho, de quién se ha dicho, era una de las
personas más excelentes del mundo. No hace mucho tiempo, este anciano peregrino recibió
una carta de amigos de Wisconsin, pretendiendo ser de su esposa, que duerme en Jesús. Pero
él, conociendo que los muertos nada saben, estuvo listo para rechazar inmediatamente la
herejía de que los espíritus de los muertos, saben todo, vuelven y conversan con los vivos. De
esa manera la verdad llegó a ser un bastón en su vejez. Él tiene tres hijos en Mill Grove,
quienes junto a sus familias son guardadores del Sábado."
J. S. White, Review & Herald, December 11, 1855 “Aquí podríamos mencionar la Trinidad, que
anula la personalidad de Dios, y de su Hijo Jesucristo, el bautismo por aspersión en vez de ser
"sepultado con Cristo en el bautismo," "plantado en la semejanza de su muerte", pero saliendo
de estas fábulas vemos hay otra que es mantenida sagrada por casi todos los Cristianos
profesos, tanto Católicos como Protestantes. Es, el cambio del sábado del cuarto
mandamiento al primer día de la semana.”
J. S. White, Review & Herald, April 4, 1854 RAZONES CATOLICAS PARA GUARDAR EL
DOMINGO
1. Porque el Domingo es llamado desde la Roma antigua "Dies Solis", el día del sol, el cual era
sagrado.
"Domingo fue un nombre dado por los paganos al primer día de la semana, porque este era el
día dedicado para adorar el sol."
3. Porque es el día dedicado por los apóstoles “en honor a la Santísima Trinidad”
J. S. White, Review & Herald, February 7, 1856 El "misterio de la iniquidad" comenzó a trabajar
en la iglesia en los días de Pablo. Esto finalmente eliminó la simplicidad del evangelio, y
corrompió la doctrina de Cristo, y la iglesia entró en el desierto. Martín Lutero, y otros
reformadores, se levantaron con la fuerza de
166
Dios, y con la Palabra y el Espíritu, hicieron grandes pasos en la Reforma. El mayor error que
podemos encontrar en la Reforma es, que los reformadores dejaron de reformar. Si ellos
hubieran continuado avanzando, hasta eliminar todo huella del Papado, como la inmortalidad
del alma, el bautismo por aspersión, la
Trinidad, y la observancia del domingo, las iglesias estarían ahora libres de sus errores anti -
bíblicos.”
J. S. White, Christ and the Sabbath, p. 11 “El trabajo de liberar, instruir y conducir a los judíos
fue dado a Uno a quien es llamado “un ángel”. Ex. 13:21; 14:19,24; 23:20-23; 32:34;
Num.20:16; Isa.63:9.
Y a ese “ángel” Pablo llama "la Roca espiritual que los siguió," y él afirma, "Aquella Roca era
Cristo." 1Cor.10:4.
El Padre eterno nunca es llamado un ángel en las Escrituras, mientras lo que los ángeles hacen
es con frecuencia asignado al Señor, porque ellos son sus mensajeros y agentes que llevan a
cabo su trabajo. Está dicho que Él fue por delante de los judíos para salvarlos, "Mi nombre está
en él." En todos los estupendos acontecimientos de aquella liberación la mente de Jehová fue
representada en Jesús.”
TM 24 “Mi esposo, junto con los pastores José Bates, Esteban Pierce, Hiram Edson, y otros que
eran inteligentes, nobles y veraces, formaban parte de los que, después de pasar el tiempo de
1844, escudriñaban en procura de la verdad como si fuera un tesoro Escondido.”
J. Bates, The Autobiography of Elder Joseph Bates, pp. 204, 205 (1868) “Mis padres eran
miembros de la iglesia Congregacional, y ansiosamente esperaron que también nos uniéramos
con ellos. Pero ellos abrazaron algunos puntos en su fe que yo no podía entender. Nombraré
solamente dos: su modo de bautismo, y la doctrina de la Trinidad. Mi padre, que era diácono,
trabajó para convencerme de que ellos tenían la razón en los puntos de doctrina. Le dije que
mi mente estaba preocupada con relación al bautismo. Dijo él, "yo te hice bautizar cuando
eras un niño." Contesté, que esto podría estar de acuerdo con su fe; pero la Biblia enseña que
debemos primero creer y luego ser bautizados (Marcos 16:16; 1Pet. 3:21), y yo no era capaz de
creer cuando era un infante. Con respecto a la Trinidad, concluí que era una imposibilidad para
mí creer que el Señor Jesucristo, el Hijo del Padre, era también Dios Omnipotente, el Padre,
uno y el mismo ser. Le dije a mi padre, "Si me puedes convencer que nosotros somos uno en
este sentido, que eres mi padre, y yo tu hijo; pero también que yo soy tu padre, y tú mi hijo,
entonces puedo creer en la Trinidad."
J. Bates, The Opening Heavens, p. 18. (1846) “Una cosa más: Es una vergüenza para aquellos
que habiendo sido de nuestra compañía, se afiliaron a l os "sacudidores" (Organización
religiosa llamada “Shakers” ya desaparecida que creía en la Trinidad y que El Espíritu Santo
poseía a las personas de diferentes formas). Digo que esto es una vergüenza principalmente
para ellos, el haber predicado tan claramente del cercano advenimiento de nuestro Señor
Jesucristo para juntar a sus santos personalmente - para luego ir y afiliarse a los "sacudidores"
en su fe, que dicen que él (Jesús) vino espiritualmente a su Madre, Ann Lee, hace más de
setenta años. Esto, sin duda alguna en mi mente, es debido a sus enseñanzas anteriores y a la
creencia en una doctrina llamada “la Trinidad”. ¿Cómo pretende encontrar errores en su fe
167
mientras usted enseñe esa doctrina que nunca jamás será entendida? … Nosotros creemos
que Pedro y su Maestro colocaron esta pregunta más allá toda controversia, Mat.16:13-19; y
no puedo creer como es que Daniel y Juan no le han confirmado completamente que Cristo es
el Hijo, y Dios el Padre. ¿Cómo podría Daniel explicar su visión del capítulo 7, si "Cristo fuera
Dios”?. Aquí él ve uno "como el Hijo del Hombre”, y allí le fue dado Dominio, y Gloria, y un
reino por el Anciano de días. Luego Juan describe a Uno que está sentado en un trono con un
libro en su mano derecha, y él claramente ve a Jesús subir al trono y tomar el libro de la mano
del que está sentado. Ahora, si en estas dos escenas completamente diferentes, existiera la
posibilidad de que sean una sola persona, entonces si podría creer que fue Dios quien murió y
fue sepultado en vez de Jesús, y que Pablo estaba confundido cuando dijo, “Y el Dios de paz
que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas” Heb.
13:20..., y que Jesús tampoco quiso decir lo que dijo cuando afirmó que él vino de Dios, e iba a
Dios, etc., etc., etc. y hay mucho más, si es necesario, para demostrar cuan absurda es tal fe.”
Manuscript Releases Volume13, p. 32 “De lo que Dios me ha mostrado de tiempo en tie mpo,
el hermano Andrews fue su siervo elegido, para hacer una obra que otros no podían hacer.
Tengo testimonios donde se hace referencia más claramente a su precioso don. La experiencia
que él ha obtenido lo ha calificado para la importante obra de estos días finales.”
J. N. Andrews, Review & Herald, September 7, 1869 “Cada miembro de la familia humana,
excepto Adán, ha tenido padres, y cada uno ha tenido un comienzo; y en realidad, salvo dos
excepciones, todos han tenido fin de la vida. Incluso todos los ángeles de Dios han tenido
principio de días, de modo que ellos serian tan excluidos este lenguaje como los miembros de
la familia humana. Y en cuanto al Hijo de Dios, él sería también excluido, ya que él tuvo a Dios
por su Padre, y, en algún punto de la antigua eternidad, tuvo principio de días... sería imposible
encontrar, excepto a un solo Ser en el universo, y ese Ser es Dios el Padre, que es sin padre, sin
madre, sin ascendencia, sin principio de días, o fin de vida.”
J. N. Andrews, Review & Herald, March 6, 1855 “La doctrina de la Trinidad fue establecida en la
iglesia en el Concilio de Nicea, 325 DC. Esta doctrina destruye la personalidad de Dios, y de su
Hijo Jesucristo nuestro Señor. Las infames medidas que fueron utilizadas para forzarla sobre la
iglesia, como están descriptas en las páginas de la historia eclesiástica, deberían avergonzar a
cada creyente de esta doctrina.”
J. N. Andrews, Review & Herald, January 27, 1874 “Que Dios es la fuente y origen de la
inmortalidad esta claro en la declaración de Pablo. Él dice así de Dios el Padre: "el único que
tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni
puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén." 1 Tim. 6:16. Este texto está
evidentemente diseñado para enseñar que el auto-existente Dios es el único ser quien por si
mismo posee esta maravillosa naturaleza. Otros pueden poseerla como derivada de él, pero
solo él es la fuente de inmortalidad. Nuestro Señor Jesucristo es la fuente de esta vida para
nosotros. "Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener
vida en sí mismo." Juan 5:26. "Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre,
asimismo el que me come, él también vivirá por mí." Juan 6:57. El Padre nos da esta vida en Su
Hijo. "Y este es el testimonio: que
Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el
que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida." 1Jn 5:11,12. Estos versículos indican clarament e
168
que Cristo es la fuente de la vida eterna, y los únicos que la tienen son quiénes tienen a
Cristo.”
1888 Materials, p. 716 “Dejemos al anciano Loughborough hacer la obra que sufre por ser
hecha en las iglesias. El Señor haría que su voz se escuche como lo hizo con Juan, diciendo las
cosas que él ha visto, que ha oído, y que él mismo ha experimentado en el comienzo y el
progreso del mensaje del tercer ángel.”
J. N. Loughborough, Review & Herald, November 5, 1861 “Esta doctrina de la Trinidad fue
traída a la iglesia al mismo tiempo que se empezaba a adorar imágenes, a observar el día del
sol, pero es la misma doctrina babilónica remodelada. Necesitó aproximadamente trescientos
años desde su introducción hasta llegar a ser la doctrina que es ahora. Comenzó
aproximadamente en el 325 DC, y no fue completa hasta el 681 DC Ver Milman's Gibbon's
Rome, vol. 4, p.422. Fue adoptada en España en el 589, en Inglaterra en el 596, en África en el
534. - Gib. Volumen 4, pps 114,345; Milner, volumen 1, p.519.”
J. N. Loughborough, Review & Herald, September 13, 1898 “El Espíritu de Dios es mostrado en
las Escrituras como el representante de Dios - el poder por el cual él trabaja, la agencia por la
cual todas las cosas son sostenidas. Esto está claramente expresado por el Salmista... Sal.
139:7-10. Aprendemos de este lenguaje que cuando hablamos del Espíritu de Dios realmente
hablamos de su presencia y poder.”
J. N. Loughborough, (Insert A-1, Lest We Forget, Volume 4, Number 2, Second Quarter, 1994)
2MS 257, 258 (1902) “Podemos contar fácilmente a los que llevaron la carga al comienzo y que
aún permanecen con vida [en 1902]. El pastor [Urías] Smith se relacionó con nosotros al
comienzo de nuestras actividades editoriales. Trabajó con mi esposo. Espero ver siempre su
nombre en la Review and Herald, a la cabeza de la lista de los redactores, porque así es como
debería ser. Los que comenzaron la obra, los que lucharon valientemente en el calor de la
batalla, no deben perder su posición ahora. Deben ser honrados por los que entraron en la
obra después que otros ya habían soportado las privaciones más duras.
Siento mucha simpatía por el pastor Smith. Mi interés en la obra de las publicaciones está
unido con el suyo. Vino a nosotros como un hombre joven, con talentos que lo capacitaban
169
para ocupar el cargo de redactor. ¡Cuánto gozo experimento al leer sus artículos en la Review:
tan excelentes, tan llenos de verdades espirituales! Doy gracias a Dios por ellos. Siento mucha
simpatía por el pastor Smith, y creo que su nombre debería aparecer siempre en la Review,
como el redactor principal. Dios quiere que así sea. Me sentí herida hace algunos años, cuando
su nombre fue colocado en segundo lugar. Cuando volvió a ser puesto en primer lugar, lloré, y
dije:
"Gracias sean dadas a Dios". Que siempre permanezca allí, como Dios lo desea, mientras el
pastor Smith pueda sostener una pluma en la mano. Y cuando sus fuerzas flaqueen, que sus
hijos escriban lo que él les
dicte.”
U. Smith, Thoughts on the Book of Daniel and the Revelation, p. 430. 1882 “Las Escrituras en
ninguna parte hablan de Cristo como un ser creado, por el contrario claramente declaran que
él fue engendrado del Padre. (Ver comentarios de Apoc. 3:14, donde es mostrado que Cristo
no es un ser creado). Pero aunque el Hijo no posea co-eterna existencia pasada con el Padre, el
comienzo de su existencia, como engendrado del Padre, es anterior a la obra de la creación,
por eso él es el creador junto con Dios. Juan 1:3; Heb 1:2 ¿No podía el Padre ordenar la
adoración a tal Ser y que le rindan el mismo honor e igualdad que a él, sin que sea idolatría de
parte del adorador? Él lo ha elevado a posiciones que hacen que su adoración sea apropiada, e
incluso ha ordenado que le rindan adoración, lo cual no habría sido necesario si hubiera tenido
igualdad con el Padre en eternidad de existencia pasada. El mismo Cristo declara que "como el
Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo." Juan 5:26.
El Padre
"le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre." Fil. 2:9. Y el Padre
mismo dice,
"Adórenle todos los ángeles de Dios." Heb. 1:6. Estos testimonios muestran que Cristo es
ahora objeto de adoración igual que el Padre; pero no prueban que con él hubiera tenido una
eterna existencia pasada.”
U. Smith, Looking Unto Jesus, p. 10. 1898 “Solamente Dios es sin comienzo. En la época más
temprana, más antigua, cuando podría ser el comienzo, - un período tan remoto que a las
mentes finitas es esencialmente eternidad, - apareció el Verbo. “En el principio era el Verbo, y
el Verbo era con Dios, y el
Verbo era Dios.” Juan 1:1. Este Verbo no creado fue el Ser, quien, en el cumplimiento del
tiempo, fue hecho carne, y moró entre nosotros. Su comienzo no fue como el de los otros
seres del universo. Esta descrito en misteriosas expresiones, “el unigénito Hijo [de Dios]” (Juan
3:16; 1 Juan 4:9), “el unigénito del Padre” (Juan 1:14), y, “porque yo de Dios he salido, y he
venido.” Juan 8:42. Así parece que por un proceso o impulso divino, no por creación, solo
conocido por el Omnisciente, y solamente posible al Omnipotente, el Hijo de Dios apareció.”
U. Smith, The Bible Students Assistant, pp. 21, 22. 1858 “Somos bautizados en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mat. 28:19. Esto expresa nuestra creencia en la existencia
de un solo Dios verdadero, la mediación de su Hijo, y la influencia del Espíritu Santo.”
U. Smith, Review & Herald, October 28, 1890 “J. W. W. Pregunta: “¿Entendemos nosotros que
el Espíritu Santo es una persona, como lo son el Padre y el Hijo? Algunos dicen que sí, otros
que no.”
170
Respuesta. - El término "Espíritu Santo" (hagion pneuma) es el Espíritu de Dios, y el Espíritu de
Cristo; siendo el mismo Espíritu aunque sea referido como perteneciendo a Dios o a Cristo.
Pero con respecto a este Espíritu, la Biblia usa expresiones que no pueden ser armonizadas con
la idea de que es una persona como el Padre y el Hijo. Más bien se muestra como una divina
influencia de ambos, el medio por el cual representan su presencia y por el cual tienen
conocimiento y poder por todo el universo, cuando no están personalmente presentes. Cristo
es una persona, y está ahora ejerciendo como sacerdote en el santuario del cielo; pero él dice
que “donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mt.
18:20 ¿Cómo? No personalmente, pero a través de su Espíritu. En uno de los discursos de
Cristo (Juan 14-16) este Espíritu es personificado como “el Consolador”, y como tal tiene los
pronombres personales y relativos, "él" y "quien", aplicados. Pero por lo general se habla de él
de un modo que muestra que no puede ser una persona, como el Padre y el Hijo. Por ejemplo,
leemos que fue “derramado” o que “cayó”, pero nunca leemos de Dios o Cristo como
“derramado” o que “cayó”. Si fuera una persona, no sería para nada extraño que se apareciera
en forma corporal; pero cuando ha aparecido lo ha hecho de una forma peculiar. Así dice Lucas
[Link] "y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma". Pero la forma
no es siempre la misma; ya que en el día del Pentecostés asumió la forma de "lenguas
repartidas como de fuego." Hechos 2:3, 4. Y Otra vez leemos de "los siete Espíritus de Dios
enviados por toda la tierra." Apoc 1:4; 3:1; 4:5; 5:6. Esto es simple e incuestionablemente una
designación del Espíritu Santo, puesto en esta forma para significar su perfección y plenitud.
Pero no podría ser descrito de esta forma si fuera una persona. Nunca leímos de siete Dioses o
siete Cristos.”
Elena White dijo... 1888 Materials, p. 716 “Dejemos al anciano Loughborough hacer la obra
que sufre por ser hecha en las iglesias. El Señor haría que su voz se escuche como lo hizo con
Juan, diciendo las cosas que él ha visto, que ha oído, y que él mismo ha experimentado en el
comienzo y el progreso del mensaje del tercer ángel.”
J. N. Loughborough, Review & Herald, November 5, 1861 “Esta doctrina de la Trinidad fue
traída a la iglesia al mismo tiempo que se empezaba a adorar imágenes, a observar el día del
sol, pero es la misma doctrina babilónica remodelada. Necesitó aproximadamente trescientos
años desde su introducción hasta llegar a ser la doctrina que es ahora. Comenzó
aproximadamente en el 325 DC, y no fue completa hasta el 681 DC Ver Milman's Gibbon's
Rome, vol. 4, p.422. Fue adoptada en España en el 589, en Inglaterra en el 596, en África en el
534. - Gib. Volumen 4, pps 114,345; Milner, volumen 1, p.519.”
J. N. Loughborough, Review & Herald, September 13, 1898 “El Espíritu de Dios es mostrado en
las Escrituras como el representante de Dios - el poder por el cual él trabaja, la agencia por la
cual todas las cosas son sostenidas. Esto está claramente expresado por el Salmista... Sal.
139:7-10. Aprendemos de este lenguaje que cuando hablamos del Espíritu de Dios realmente
hablamos de su presencia y poder.”
J. N. Loughborough, (Insert A-1, Lest We Forget, Volume 4, Number 2, Second Quarter, 1994)
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Cristo es el agente por quien Dios ha creado todas las cosas, pero que él mismo llegó a la
existencia de una manera diferente, cuando él es llamado el único engendrado (unigénito) del
Padre.
2MS 257, 258 (1902) “Podemos contar fácilmente a los que llevaron la carga al comienzo y que
aún permanecen con vida [en 1902]. El pastor [Urías] Smith se relacionó con nosotros al
comienzo de nuestras actividades editoriales. Trabajó con mi esposo. Espero ver siempre su
nombre en la Review and Herald, a la cabeza de la lista de los redactores, porque así es como
debería ser. Los que comenzaron la obra, los que lucharon valientemente en el calor de la
batalla, no deben perder su posición ahora. Deben ser honrados por los que entraron en la
obra después que otros ya habían soportado las privaciones más duras.
Siento mucha simpatía por el pastor Smith. Mi interés en la obra de las publicaciones está
unido con el suyo. Vino a nosotros como un hombre joven, con talentos que lo capacitaban
para ocupar el cargo de redactor. ¡Cuánto gozo experimento al leer sus artículos en la Review:
tan excelentes, tan llenos de verdades espirituales! Doy gracias a Dios por ellos. Siento mucha
simpatía por el pastor Smith, y creo que su nombre debería aparecer siempre en la Review,
como el redactor principal. Dios quiere que así sea. Me sentí herida hace algunos años, gracias
a Dios por ellos. Siento mucha simpatía por el pastor Smith, y creo que su nombre debería
aparecer siempre en la Review, como el redactor principal. Dios quiere que así sea. Me sentí
herida hace algunos años, cuando su nombre fue colocado en segundo lugar. Cuando volvió a
ser puesto en primer lugar, lloré, y dije: "Gracias sean dadas a Dios". Que siempre permanezca
allí, como Dios lo desea, mientras el pastor Smith pueda sostener una pluma en la mano. Y
cuando sus fuerzas flaqueen, que sus hijos escriban lo que él les dicte.”
U. Smith, Thoughts on the Book of Daniel and the Revelation, p. 430. 1882 “Las Escrituras en
ninguna parte hablan de Cristo como un ser creado, por el contrario claramente declaran que
él fue engendrado del Padre. (Ver comentarios de Apoc. 3:14, donde es mostrado que Cristo
no es un ser creado) Pero aunque el Hijo no posea co-eterna existencia pasada con el Padre, el
comienzo de su existencia, como engendrado del Padre, es anterior a la obra de la creación,
por eso él es el creador junto con Dios. Juan 1:3; Heb 1:2 ¿No podía el Padre ordenar la
adoración a tal Ser y que le rindan el mismo honor e igualdad que a él, sin que sea idolatría de
parte del adorador? Él lo ha elevado a posiciones que hacen que su adoración sea apropiada, e
incluso ha ordenado que le rindan adoración, lo cual no habría sido necesario si hubiera tenido
igualdad con el Padre en eternidad de existencia pasada. El mismo Cristo declara que "como el
Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo." Juan 5:26.
El Padre "le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre." Fil. 2:9. Y el
Padre mismo dice, "Adórenle todos los ángeles de Dios." Heb. 1:6. Estos testimonios muestran
que Cristo es ahora objeto de adoración igual que el Padre; pero no prueban que con él
hubiera tenido una eterna existencia pasada.”
U. Smith, Looking Unto Jesus, p. 10. 1898 “Solamente Dios es sin comienzo. En la época más
temprana, más antigua, cuando podría ser el comienzo, - un período tan remoto que a las
mentes finitas es esencialmente eternidad, - apareció el Verbo. “En el principio era el Verbo, y
el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Juan 1:1. Este Verbo no creado fue el Ser, quien, en
el cumplimiento del tiempo, fue hecho carne, y moró entre nosotros. Su comienzo no fue
como el de los otros seres del universo. Esta descrito en misteriosas expresiones, “el unigénito
172
Hijo [de Dios]” (Juan 3:16; 1 Juan 4:9), “el unigénito del Padre” (Juan 1:14), y, “porque yo de
Dios he salido, y he venido.” Juan 8:42. Así parece que por un proceso o impulso divino, no por
creación, solo conocido por el Omnisciente, y solamente posible al Omnipotente, el
U. Smith, The Bible Students Assistant, pp. 21, 22. 1858 “Somos bautizados en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mat. 28:19. Esto expresa nuestra creencia en la existencia
de un solo Dios verdadero, la mediación de su Hijo, y la influencia del Espíritu Santo.”
U. Smith, Review & Herald, October 28, 1890 “J. W. W. Pregunta: “¿Entendemos nosotros que
el Espíritu Santo es una persona, como lo son el Padre y el Hijo? Algunos dicen que sí, otros
que no.”
"y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma". Pero la forma no es
siempre la misma; ya que en el día del Pentecostés asumió la forma de "lenguas repartidas
como de fuego." Hechos 2:3, 4. Y Otra vez leemos de "los siete Espíritus de Dios enviados por
toda la tierra." Apoc 1:4; 3:1; 4:5; 5:6. Esto es simple e incuestionablemente una designación
del Espíritu Santo, puesto en esta forma para significar su perfección y plenitud. Pero no podría
ser descrito de esta forma si fuera una persona. Nunca leímos de siete Dioses o siete Cristos.”
J. H. Waggoner, The Atonement in the Light of Nature and Revelation, pp. 164, 165
“Muchos teólogos piensan realmente que la Expiación, con respecto a su dignidad y eficacia,
descansa sobre la doctrina de la Trinidad. Pero nosotros no vemos conexión alguna entre las
dos. Por el contrario, los defensores de esa doctrina realmente caen en la dificultad que
parecieran ansiosos de evitar. Su dificultad consiste en esto: Creen que negar la Trinidad es
equivalente a negar la divinidad de Cristo. Que si así fuera el caso, nosotros también nos
aferraríamos a la doctrina de la Trinidad tenazmente, pero este no es el caso. Quienes han
leído nuestros comentarios sobre la muerte del Hijo de Dios saben que firmemente creemos
en la divinidad de Cristo; pero no podemos aceptar la idea de una Trinidad, como es sostenida
por los Trinitarios, sin rebajar nuestro mensaje sobre la dignidad del sacrificio hecho por
nuestro rescate.”
173
J. H. Waggoner, The Atonement in the Light of Nature and Revelation, pp. 168, 169 “La
diferencia entre Cristo y el Dios verdadero está claramente mostrada por las propias palabras
del Salvador en Juan [Link] "que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a
quien has enviado." Mucha fuerza ha sido puesta en Isa. 9:6, como la prueba de una Trinidad,
que ya hemos citado, como refiriéndose a nuestro Sumo Sacerdote que vertió su sangre por
nosotros. Los defensores de esa teoría dirán que esto se refiere a una Trinidad porque Cristo
es llamado el Padre eterno. Pero por esta razón, junto a otras, afirmamos que esto no puede
tener ninguna referencia a una Trinidad. ¿Cristo es el Padre en la Trinidad? De ser así, ¿cómo él
es el Hijo? o si él es tanto el Padre como el Hijo, ¿cómo puede haber allí una Trinidad? Ya que
una Trinidad es tres personas. Para reconocer una Trinidad, la diferencia entre el Padre y el
Hijo debe ser preservada. Cristo es llamado "la segunda persona en la Trinidad"; pero si este
texto prueba una Trinidad, o hace referencia a ella, demuestra que él no es la segunda, sino la
primera persona. ¿Y si él es el primero, quién es el segundo? Queda muy claro que este texto
no tiene ninguna referencia a tal doctrina.”
J. H. Waggoner, Thoughts on Baptism, 1878 “'El credo de Atanasio’... fue formulado y la fe fue
definida por Atanasio. Anterior a ese tiempo la fe no había sido establecida por ningún mé todo
de expresión, y no había uniformidad en la creencia. La mayoría de los primeros escritores
habían sido filósofos paganos, y para alcanzar las mentes de esa clase, a menudo se hacía
grandes esfuerzos para mostrar que había una mezcla de los dos sistemas, el cristianismo y la
filosofía. Hay abundante material en sus escritos para sostener este punto de vista. Bingham
habla de las confusas opiniones sostenidas por algunos en las siguientes declaraciones: "Había
algunos que desde muy temprano convirtieron la doctrina de la Trinidad en Trinitarismo, y, en
vez de tres personas divinas bajo la función de Padre, Hijo, y Espíritu Santo, trajeron la
creencia de tres personas distintas, individuales, subsidiarias, coordenadas, co-existentes,
auto-existentes, haciéndolos tres seres absolutos e independientes, sin ninguna relación de
Padre o Hijo, que es la más apropiada descripción para tres dioses. [Exacta definición que
sostiene la Iglesia Adventista actual] Y habiendo hecho este cambio en la doctrina de la
Trinidad, hicieron otro cambio en respuesta al anterior y fue la forma del bautismo."-
Antiquities, book 11, chap. 3 & 4. "¿Quién puede distinguir entre esta forma de expresión y la
establecida por el Concilio de Constantinopla en 381 DC, en donde se declaró que la verdadera
fe es la ‘no creada, y consubstancial y co-eternal Trinidad’?” La verdad es que encontramos la
misma idea que es aquí descrita por Bingham fluyendo en la mayor parte de la literatura
ortodoxa del segundo y tercer siglo. No existe ninguna relación apropiada de 'Padre a Hijo' en
las palabras del Concilio, antes citadas... Bingham dice que este error en cuanto a una Trinidad
de tres seres coordenados y auto-existentes e independientes se originó en la iglesia muy
tempranamente; y por lo tanto lo encontramos en los autores más antiguos después de los
días de los apóstoles…”
J. H. Waggoner, The Atonement In TheLight Of Nature And Revelation, pp. 173, 174.
"Como anteriormente remarcado, el gran error de los Trinitarios, es que ellos creen que
negando la Trinidad están negando la divinidad de Cristo. Solamente ven dos extremos, entre
los cuales está la verdad; y toman cada expresión que se refiere a la preexistencia de Cristo
como pruebas de la Trinidad. Las Escrituras abundantemente enseñan la preexistencia de
Cristo y su divinidad; pero es completamente silenciosa en cuanto a una Trinidad.”
S. N. Haskell, Review and Herald, October 27, 1904 “Cuando pasó el tiempo de 1844, no había
nadie que creyera la verdad como ahora lo sostenemos. Todos creyeron las profecías que nos
174
trajeron a aquel tiempo. Entonces comenzó el mayor estudio de la Biblia que haya habido
alguna vez, probablemente, desde los días de los apóstoles. Se estudió una y otra vez los viejos
argumentos acerca de las profecías que señalaban 1844, y después del más riguroso examen,
se determinó que no podría haber ninguna otra conclusión y que los períodos proféticos
terminaron en aquel tiempo. Mientras ellos estudiaban, comenzaron a ver la verdad eslabón
tras eslabón; y estas verdades fueron desplegadas a los pioneros, - tengo la referencia a tales
hombres como James White, J. N. Andrews, Urías Smith, y J. H. Wagoner, - ellos no se
atrevieron a presentar esa verdad a la gente hasta que no fue sometida a especial oración y el
Espíritu de Profecía le hubiera puesto su sello.”
S. N. Haskell, The Story of the Seer of Patmos, pp. 93, 94.1905 “El arco iris en las nubes es sólo
un símbolo del arco iris que ha rodeado el trono desde la eternidad. Más atrás que las edades,
donde la mente finita no puede comprender, el Padre y el Hijo estaban solos en el universo.
Cristo fue el primer nacido del Padre, y a él Jehová le reveló el plan divino de la Creación. El
plan de la creación de mundos fue desplegado junto con el orde n de los seres que deberían
poblarlos. Los ángeles, como representantes de una orden, serían los ministros de Dios en el
universo. La creación de nuestro propio pequeño mundo fue incluida en los proyectos
profundamente trazados. La caída de Lucifer fue prevista; como también la posibilidad de la
introducción del pecado, que arruinaría la perfección de la obra divina. Fue entonces, en
aquellos tempranos concilios, que el corazón amoroso de Cristo fue tocado; y el único Hijo
engendrado prometió Su vida para redimir al hombre, si el hombre cedía y caía. El Padre y el
Hijo, rodeados por una gloria impenetrable, unieron sus manos. ... y el pacto eterno fue hecho;
y de aquí en adelante el Padre y el Hijo, con una sola mente, trabajaron juntos para completar
el trabajo de la creación. El sacrificio propio para el bien de otros fue la fundación de todo.”
S. N. Haskell, The Story of the Seer of Patmos, p. 217. 1905 “Antes de la creación de nuestro
mundo, “hubo guerra en el cielo.” Cristo y el Padre se unieron en conci lio; y Lucifer, el
querubín cubridor, se puso celoso porque él no era admitido en los concilios eternos de los
Dos que se sentaban en el trono.”
S. N. Haskell, The Story of the Seer of Patmos, pp. 98, 99. 1905 “Cristo fue el primer nacido del
cielo; Él fue de igual manera el primer nacido de Dios sobre tierra, y heredero del trono del
Padre. Cristo, el primer nacido, aunque el Hijo de Dios, fue revestido de humanidad, y fue
hecho perfecto a través del sufrimiento. Él tomó la forma de hombre, y por la eterni dad,
permanecerá un hombre.”
R. F. Cottrell, Review & Herald, July 6, 1869 “Los hombres se han ido a extremos opuestos en la
discusión de la doctrina de la Trinidad. Unos han hecho a Cristo un simple hombre,
comenzando su existencia en su nacimiento en Belén; los otros no se quedaron satisfechos con
lo que claramente las Escrituras revelan de él, el preexistente Hijo de Dios, y lo han hecho el
'Dios y Padre' de él mismo… Yo simplemente aconsejaría a todos los que aman a nuestro Señor
y Salvador Jesucristo, a que crean todo lo que la Biblia dice de Él, y nada más... Entendemos
que el término 'Trinidad' significa la unión de tres personas, no cargos, en un Dios; de modo
que el Padre, Hijo y Espíritu Santo, sean tres como mínimo, y uno como máximo. Que una
persona sean tres personas, y que tres personas sean sólo una persona, es la doctrina que
reclamamos como contraria a todo razonamiento y sentido común. El ser y los atributos de
Dios están por encima, más allá, y fuera del alcance de mi sentido y razón, sin embargo los
creo: Pero la doctrina a la que me opongo y es contraria al mismísimo sentido y razonamiento
que Dios ha implantado en nosotros. Tal doctrina él no nos pide creer… Que nuestro Creador
haya hecho una doctrina absurda para nosotros, que una persona deberían ser tres personas, y
tres personas son una persona; en su Palabra revelada él nunca nos ha pedido que creamos tal
175
cosa. Esto nuestros amigos piensan objetable... Pero sostener la doctrina de la Trinidad, no es
una muestra de maldad, pero si es la evidencia de la intoxicación de aquel vino del cual todas
las naciones han bebido. El hecho de que esta era una de las principales doctrinas, si es que no
la principal, sobre la cual el obispo de Roma fue exaltado al papado, no dice mucho a su favor.
Esto debería causar que los hombres lo investiguen por sí mismos; como también cuando los
espíritus de demonios hagan milagros y promuevan la defensa de la inmortalidad del alma.
Nunca he tenido dudas, y lo podría demostrar a fondo, con esa Palabra que el Espiritualismo
moderno se burla. … La revelación va más allá de nosotros; pero en ningún momento va en
contra de la razón y del sentido común. Dios no ha afirmado, como los Papas han hecho, que él
podría “hacer justicia de la injusticia,” ni tampoco él, después de enseñarnos a contar, nos dijo
que no hay ninguna diferencia entre los números singulares y plurales. Creamos en todo lo que
él ha revelado, y no le agreguemos nada.”
Esta ha sido una doctrina popular y considerada como ortodoxa desde que el obispo de Roma
fue elevado al papado en virtud de ella. Está considerado peligrosa herejía rechazarla; pero a
cada persona le es permitido explicarla a su manera. Todos parecen pensar que deben
sostenerla, pero cada uno tiene la perfecta libertad de entenderla a su modo y de reconciliar
sus contradictorias propuestas; y aunque hay multitud de opiniones y formas de verla, no hay
problema, mientras ellos nominalmente consientan en la doctrina. Por mi parte, nunca me he
sentido llamado a explicarla, ni adoptarla o defenderla, tampoco he predicado en contra de
ella. Pero probablemente puse en tan alta estima al Señor Jesucristo como aquellos que se
llaman Trinitarios. Esta es la primera vez que he tomado la pluma para decir algo acerca de
esta doctrina.
2- Nunca me he sentido llamado a adoptar y explicar cosas contrarias a todo el sentido y razón
que Dios me ha dado. Todas mis tentativas para explicar tal cosa serian en vano y no lo dejaría
más claro a nadie. Pero si me preguntan que pienso de Jesucristo, mi respuesta es, creo todo
lo que las Escrituras dicen de él. Si el testimonio lo presenta estando en la gloria con el Padre
antes de que el mundo fuese, yo lo creo. Si dice que él era en el principio con Dios, que él era
Dios, que todas las cosas fueron hechas por él y para él, y sin él nada de lo que ha sido hecho
fue hecho, yo lo creo. Si las Escrituras dicen que él es el Hijo de Dios, yo lo creo. Si es declarado
que el Padre envió a su Hijo al mundo, yo creo que él tenía un Hijo a quien enviar. Si el
testimonio dice que él es el principio de la creación de Dios, yo lo creo. Si dice que él es el
resplandor de la gloria del Padre, y la imagen misma de su sustancia, yo lo creo. Y cuando Jesús
dice, “yo y mi Padre somos uno”, yo lo creo; y cuando él dice, “Mi Padre es mayor que yo”, yo
lo creo también; esto es la palabra del Hijo de Dios, y además es perfectamente razonable y
por sí mismo evidente. Si alguien me pregunta como creo que el Padre y el Hijo son uno,
contesto, Ellos son uno en un sentido que no sea contrario al sentido común. Si la letra 'y' en la
oración significa algo, el Padre 'y' el Hijo son dos seres. Ellos son uno en el mismo sentido que
sus discípulos podían ser uno. En su oración Jesús rogó a su Padre que sus discípulos sean uno.
Su expresión fue, “que sean uno así como nosotros somos uno." Podría objetarse, que si el
Padre y el Hijo son dos seres distintos, y si adoramos al Hijo y lo llamamos Dios, ¿quebramos el
primer mandamiento del Decálogo? No; Es la voluntad del Padre que todos los hombres
176
honren al Hijo, igual como honran al Padre. No podemos quebrar el mandamiento y deshonrar
a Dios obedeciéndolo. El Padre dice del Hijo, Adórenle todos los ángeles de Dios. Si los ángeles
rechazaran adorar al Hijo, ellos se rebelarían contra el Padre. Los hijos heredan el nombre de
su padre. El Hijo de Dios por herencia obtuvo un nombre más excelente que los ángeles. Ese
nombre es el nombre de su Padre. El Padre dice al Hijo, tu trono, oh Dios, por los siglos de los
siglos. Heb. 1:8. El Hijo es llamado "Dios fuerte". Isa. 9:6. Y cuando él venga otra vez a la tierra
su pueblo que le espera exclamará, Este es nuestro Dios. Isa. 25:9. Es la voluntad del Padre que
honremos así al Hijo. Haciendo esto damos el honor supremo al Padre. Si deshonramos al Hijo
deshonramos al Padre; ya que él requiere que nosotros honremos a su Hijo. A pesar de que el
Hijo es llamado Dios, hay un Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. 1Ped. 1:3. Aunque el
Padre le diga al Hijo, tu trono, oh Dios, por los siglos de los siglos, ese trono le es dado de su
Padre; y porque Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios
tuyo. Heb. 1:9. Dios le ha hecho a este Jesús tanto Señor como Cristo. Hechos 2:36. El Hijo es el
Padre eterno, no de él, ni de su Padre, sino de sus hijos. Sus palabras son. “Yo y los hijos que
Dios me dio.” Heb. 2:13.”
El Pastor J. S. Washburn fue el hijo del pionero adventista Calvin Washburn quien se unió al
movimiento Millerita de 1840. J. S. Washburn se crió entre los pioneros adventistas y formó su
fe y forjó su doctrina en esa rica herencia. A los 12 años fue bautizado por James White, y
comenzó a predicar el mensaje adventista a los 21. Trabajó en la Conferencia de Iowa y fue
delegado en el Congreso General de 1888. Creyente y defensor del Espíritu de Profecía
mantuvo una estrecha relación de amistad y fue muy aconsejado por Elena White. Numerosas
cartas de Elena White fueron dirigidas hacia él y su esposa. En una de esas cartas, mientras era
Pastor de la iglesia Adventista de Washington, leemos lo siguiente: “Que el Señor continúe
bendiciendo la iglesia en Washington es mi oración. Sé que el Señor me bendijo mientras
estaba con ustedes, y Él bendijo a Su pueblo. Muchos cariños a todos en su casa, y muchos
cariños a todos aquellos con quienes disfrutamos de agradables consejos en preciosas
reuniones. El Señor vive y reina, alabemos Su santo nombre” (The E.G. W. 1888 Materials, p.
853, Chapter Title: To J. S. Washburn and wife).
“La doctrina de la Trinidad es una cruel monstruosidad pagana, que remueve a Jesús de su
verdadera posición como Divino Salvador y Mediador. Es verdad que nosotros no podemos
medir o definir la divinidad. Está más allá de nuestro finito entendimiento, pero en este tema
de la personalidad de Dios la Biblia es muy simple y clara. El Padre, el Anciano de Días, es sin
principio, eterno. Jesús fue nacido del Padre. Jesús hablando por el Salmista dice: "Jehová me
ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy." Sal. 2:7. Otra vez en Proverbios 8 (donde se
habla de Jesús bajo el título de la sabiduría, Ver 1Cor. 1:24), leemos: "Jehová me poseía en el
principio" v.22 "Antes de los abismos fui engendrada. Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada” - v. 24,25. El Hijo declara que él fue
engendrado, procreado, nacido de Su Padre (Jehová). Satanás tomó la idea pagana de un
177
monstruo de tres cabezas, con la deliberada intención de despreciar la divinidad, lo ha tejido
en el Romanismo como nuestro glorioso Dios, una invención imposible y absurda. Esta
monstruosa doctrina trasplantada del paganismo a la Iglesia Romana Papal procura meter su
mala presencia en las enseñanzas del Mensaje del Tercer Ángel. … Y el hecho que Cristo no es
el mediador en la Iglesia Romana demuestra que la Trinidad destruye la verdad, que Cristo es
el único mediador. La llamada Iglesia Cristiana, el Papado, quién originó la doctrina de la
Trinidad, no reconoce a Cristo como el único mediador, y lo substituye con múltiples
fantasmas de hombres y mujeres muertas como mediadores. Si usted sostiene la doctrina de la
Trinidad, en realidad, Cristo ya no es su mediador. … La entera doctrina de la Trinidad es
completamente extraña a toda la Biblia y a las enseñanzas del Espíritu de Profecía. La
revelación no da ni la más leve señal de ella. Esta monstruosa idea pagana no tiene lugar
alguno en todo el libre universo de nuestro Bendito Padre celestial y de Su Hijo, nuestro Señor
y Salvador, Jesucristo… La pagana doctrina Católica del domingo como día de reposo es tan
sagrada como la pagana doctrina Católica de la Trinidad … Los Adventistas del Séptimo Día
afirman creer en la Palabra de Dios como la autoridad suprema y afirman haber "salido de
Babilonia", haber renunciado para siempre a las vanas tradiciones de Roma.
{Portions of a letter written by J. S. Washburn in 1939.} (This letter was liked by a conference
president so much that he distributed it to 32 of his ministers).
178
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Ev: El Evangelismo.
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ABREVIATURAS DE IMPORTANCIA
USADAS EN ESTE TRABAJO
EW: Elena G. de White.
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185