JOSÉ INGENIEROS, EL HOMBRE MEDIOCRE
BIOGRAFÍA DEL AUTOR
(Buenos Aires, 1877 - 1925) Filósofo argentino. Estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires,
y fue profesor de psicología experimental en esa universidad. Está considerado como uno de los
máximos representantes del positivismo en Latinoamérica.
Uno de los principales introductores de la psicología en Argentina. Su pensamiento estuvo
enmarcado en la corriente positivista, aunque desarrolló una original tesis en la que no negaba la
posibilidad metafísica.
Miembro del Partido Socialista, afirmaba que la lucha de clases era una de las manifestaciones de
la lucha por la vida.
José Ingenieros falleció el 31 de octubre de 1925 en Buenos Aires.
RESUMEN CAPITULO 3 – LOS VALORES MORALES
LA MORAL DEL TARTUFO
Los hipócritas son seres que están ahí, a lado tuyo, más no sabes cuáles son sus intenciones. Los
hipócritas esquivan la responsabilidad de sus acciones, son audaces en la traición y poco o nada
leales. Escuchan, ven, se adentran en tu vida, y cuando hablan solo lo hacen para hablar mal de ti,
son como culebras venenosas, que inyectan su veneno directo al sistema nervioso. El cuidado hay
que tener tanto de los mediocres, como de los hipócritas, que a su vez son los mismos, su propósito
es semejante.
EL HOMBRE HONESTO
El hombre honesto no teme a ser juzgado o condenado, admite su error y enfrenta con valentía lo
que se venga, así sea su encarcelación, o peor aún su muerte. El honesto tiene en su pensamiento
que hizo mal y que su juzgamiento es lo debido, en cambio el mediocre tiene miedo a ser juzgado
públicamente, tiene temor a ser lanzado al infierno, no admite su error, mejor aún se esconde y se
viste de cobardía huyendo de la verdad, este ser sin duda da vergüenza y pena, tiene el valor para
ser el mal o usurpar lo ajeno, más no se viste de valentía cuando su delito se apuesto a la luz.
LOS TRANSFUGAS DE LA HONESTIDAD
Desde la hipocresía consentida hasta el crimen castigado, la transición es insensible; la noche se
incuba en el crepúsculo. De la honestidad convencional se pasa a la infamia gradualmente por
matices leves y concesiones sutiles. Los delincuentes son individuos incapaces de adaptar su
conducta a la moralidad media de la sociedad en que viven. Son inferiores tienen “el alma de la
especie” pero no adquieren “el alma social” divergen de la mediocridad, pero en sentido opuesto a
los hombres excelentes, cuyas variaciones originales determinan una desadaptación evolutiva en el
sentido de la perfección.
FUNCION SOCIAL DE LA VIRTUD
En esta parte se reconoce que la virtud es una originalidad que se manifiesta solamente en los
virtuosos que poseen de talento moral, también se menciona como ha ido evolucionando las
virtudes en varios campos lo cual, según el texto, nuestros sentimientos influyen más en nuestras
ideas.
LA PEQUEÑA VIRTUD Y EL TALENTO MORAL
Así como hay una gama de intelectos, cuyos tonos fundamentales son la inferioridad, la mediocridad
y el talento -aparte del idiotismo y el genio, que ocupan sus extremos-, hay también una jerarquía
moral representada por términos equivalentes.
Mientras los hipócritas recetan la austeridad, reservando la indulgencia para sí mismos, los
pequeños virtuosos prefieren la práctica del bien a su prédica; evitan los sermones y enaltecen su
propia conducta. Para el prójimo encuentran una disculpa, en la debilidad humana o en la tentación
del medio: "tout comprendre c'est tout pardonner"; sólo son severos consigo mismos.
EL GENIO MORAL: LA SANTIDAD
En el principio de este texto, se destaca la importancia de la existencia de la santidad, como se ve
reflejada en nuestras vidas, y como nos beneficia, también se destaca que los genios morales son
los santos de la humanidad, con esta frase se puede deducir que hoy en día no prevalece esta frase
importante.