Mayra Molina Sandoval
ISFD N°21 Dr. Ricardo Rojas
Lengua y su enseñanza II
13 de noviembre de 2018
Turno Mañana 2°1°
Lengua y Literatura
Florencia Meardi
Informe de análisis acerca de las concepciones de lectura y escritura.
En el presente trabajo vamos a hacer un análisis sobre los conceptos de lectura y
escritura abordadas en el Diseño Curricular para la Educación Secundaria de 4º año. Para
reforzar utilizaremos los textos teóricos de: Rosenblatt, Louise, “El modelo transaccional: La
teoría de la transacción de la lectura y la escritura”; de Linda Flowers y John Hayes, “Teoría
de la redacción como proceso cognitivo” de Michele Petit, “Lecturas: del espacio íntimo al
espacio público”.
La materia Literatura en 4to año de secundaria toma como objeto para enseñar las
prácticas del lenguaje el mismo enfoque que la materia Prácticas del Lenguaje, pero se
especializa en uno de sus tantos ámbitos de su uso, el literario. Para trabajarlo, es necesario
ejercer las prácticas de lectura, escritura e intercambio oral en forma sostenida, con
continuidad tanto dentro como fuera de la escuela con el objetivo es crear ciudadanos
críticos, capaces de cuestionar, formular hipótesis de lectura y saber fundamentarlas. En otras
palabras, que “la lectura puede contribuir a una democratización (…), proceso en el que cada
hombre y cada mujer puedan ser más los sujetos de su destino, singular y compartido. Por
medio de la lectura, podemos estar más equipados para manjar ese destino” (Michele Petit,
2001). Esto quiere decir que debemos brindarles a los alumnos herramientas para crear su
propia subjetividad, para no ser objetos del discurso de otros y estar mejor equipados para
resistir a algunos procesos de marginación. Para esto debemos tener múltiples tratos con
libros.
Para empezar, haremos un análisis de las concepciones de lectura que se encuentran
abordadas en los diseños curriculares de los primeros tres años, los cuales presentan
propuestas didácticas aludiendo a dichas concepciones. El proceso de lectura en este año
permite construir subjetividades en el alumno lector, para que tome posicionamientos y
pueda construir su propio modo de ver la realidad. Esto puede relacionarse con la
concepción de un continuo estético donde “el lector se dispone con presteza a centrar la
atención en las vivencias que afloran durante el acto de lectura” (Rosenblatt, Louise, 1978).
Con la ayuda de estas vivencias y su conocimiento del mundo, cada alumno es capaz de
construir su propia interpretación diferente a la de sus demás compañeros. Con esto, se deja
en evidencia que no existe una única interpretación de un texto por lo que deberíamos dejar
de trabajar en clases con la famosa pregunta “¿qué quiso decir el autor”. Cada alumno le
dará un sentido diferente a la obra propuesta.
El diseño dice que “todo lector establece un vínculo creativo con lo que lee en un
proceso dinámico donde texto y lector interactúan en una transacción donde se produce el
sentido”. Teniendo en cuenta esta breve definición de lectura, podemos vincularlo con el
paradigma transaccional: “Todo acto de lectura es un acontecimiento, o una transacción
que implica a un lector en particular y un patrón de signos en particular, un texto, que
ocurre en un momento particular dentro de un contexto particular. (…) el lector y el texto
son aspectos de una situación dinámica total. El “significado” no existe “de antemano” “en”
el texto o “en” el lector, sino que se despierta o adquiere entidad durante la transacción
entre el lector y el texto” (Rosenblatt. Louise, 1978). De esta forma, podríamos interpretar al
texto como algo sin un significado previo, que necesita de un lector que le brinde un
significado, realizando así una transacción con él. A su vez, el texto configura una
transacción con el lector, mientras el significado junto con el sentido va negociándose en el
proceso de dicho vinculo transaccional.
“La experiencia literaria debe presentarse a los adolescentes como una posibilidad
de vincularse con su experiencia personal. Pero además de los aspectos que refieren a la
lectura como hecho íntimo, personal, de privacidad, tanto de refugio como de crecimiento,
hay otro aspecto tan
importante como el anterior que es el de lo social, lo público, lo compartido”
Como vemos anteriormente en la cita, el Diseño Curricular también menciona que la
lectura debe darse como una posibilidad de vincular a los adolescentes con sus
experiencias personales, como algo ligado a lo íntimo, privado y personal como también
de forma social, compartida y pública. Esta idea de lectura puede verse a través del
concepto de los espacios para la lectura de Petit Michele, quien en Lecturas del espacio
íntimo al espacio público menciona que “leer, o recurrir a bienes culturales diversos, para
encontrarse a sí mismo, para reconocerse, para construirse o para reconstruirse, no es la
misma experiencia que leer para olvidar o para distraerse”
Entonces, a partir de la cita, el proceso de lectura funcionaría como un refugio
propio de cada lector y a la vez subjetivo a la hora de crecer, ya que no tiene que ver
simplemente con la lectura por placer, sino con pensarlo como la clave de la libertad, como
un camino para construirnos. El lector elabora un espacio propio donde no depende de los
otros. Leer le permite descubrir que existe otra cosa, participar activamente de su destino
gracias a la apertura de lo imaginario, la lectura es una vía de acceso al territorio de lo
íntimo que ayuda a elaborar el sentido propio de individualidad. Diferente a la lectura de
placer.
El Diseño Curricular, entonces, afirma que formar lectores implica situar a los
alumnos ante una amplia variedad de textos, respecto a autores, géneros, estilos, etc., crear
contextos adecuados para la lectura, favorecer discusiones orales, construir ámbitos de
intercambio de ideas donde los estudiantes se apropien de la lectura, puedan expresar sus
diferentes puntos de vista y profundizar sus lecturas. A través de esos diferentes puntos
mencionados, los alumnos pueden construir conocimiento mientras van adquiriendo
estrategias de estudio para formarse como lectores.
Por otra parte, tomamos las concepciones de escritura como segundo eje de análisis
de este trabajo. El proceso de escritura está propuesto por el Diseño Curricular como una
actividad en la que los alumnos puedan reflexionar y organizar todos los conocimientos
alcanzados, por ejemplo, a través textos de análisis crítico de las obras literarias leídas en
clases como informes breves, monografías o ensayos. El mismo consta de leer textos de
comentarios y análisis de las obras, estudiar teoría literaria para apropiarse de diferentes ejes
de los análisis de las obras para facilitar la interpretación, etc. Es aquí en donde va a situarse,
para comenzar, el análisis de la escritura: en la lectura diversa para mejorar en la
interpretación al momento de escribir. Nuevamente se puede retomar el concepto de
transacción, que se hace presente pero esta vez en la escritura. Cuando se escribe, existe un
proceso transaccional en el que el escritor hace una extensión de su texto. El escritor,
primeramente, es lector en el momento se aleja de su papel de escritor y vuelve hacia atrás
para revisar y hacer relecturas de lo escrito. Esto, a su vez, quiere decir que establece una
transacción con el texto terminado.
“Cuando el lector se transforma en escritor respecto de una obra, el punto de partida
ya no es el texto físico, las marcas dispuestas sobre la página, sino el significado o el
estado de ánimo que se le atribuye a ese texto. El lector tal vez vuelva al texto original para
capturar nuevamente el modo en que entró en la transacción, pero debe encontrar
palabras para explicar la evocación y la interpretación” (Rosenblatt. Louise, 1978).
Asimismo, el Diseño Curricular presenta que se reflexiona acerca del lenguaje
literario cuando se lee literatura y se escriben textos de análisis de obras. Esto se puede
visualizar a través de la siguiente cita: “El escritor salta a su objetivo de alto nivel y desde
esa altura examina la información que ha generado. Luego la consolida produciendo una
idea más compleja que la inicial, sacando conclusiones y creando nuevos conceptos”
(Flowers, J & Hayes L, Teoría de la redacción como proceso cognitivo).
A modo de conclusión, señalamos que el Diseño Curricular puede analizarse con
diversos sustentos teóricos como los que utilizamos en este trabajo, en donde también se
abordan las concepciones de lectura y escritura en relación a las prácticas de lenguaje
exactamente en el ámbito de la Literatura. Las concepciones mencionadas anteriormente
son necesarias para que los estudiantes puedan desarrollarse y vincularse social y
culturalmente, creando espacios tanto públicos como privados y, a su vez, herramientas
para manejar su propio discurso. Con la ayuda de la lectura y la escritura aprenderán a
poder llevar esto a cabo y realizar una búsqueda de mayor autonomía, gracias a diferentes
estrategias de estudio para abordarlas y de esta manera, poder desarrollar sus
conocimientos para la vida personal y social.