T3
T3
El Transporte de Enfermos en
M
Ambulancias. A
Índice:
3.1. Actuación del Celador en unidades de Urgencias.
[Link]. Concepto.
[Link]. Concepto.
Los dispositivos de urgencias sanitarias tienen como finalidad garantizar a los usuarios del
Sistema Sanitario Público una atención sanitaria durante las 24 horas del día, para tratar los
procesos que no admiten demora y que, por tanto, no son susceptibles de someterse a los
tiempos de espera de la asistencia ambulatoria y de internamiento ordinarios o programados.
Urgencia médica es toda situación que lleva al paciente, testigo o familiares, a solicitar
asistencia médica inmediata.
Emergencia médica reales un tipo agravado de urgencia en la que existe «un peligro inmediato,
real o potencial, para la vida del paciente, o riesgo de secuelas graves permanentes, si no
recibe atención sanitaria cualificada sin demora».
b) Actualmente distinguimos:
* Servicios de Urgencias y Emergencias Sanitarias «061» «112», SAMU, SOS emergencias, etc.
Descripción.
Todo hospital debe garantizar la asistencia en todo momento a cualquier tipo de urgencia
médica, tanto interna como externa, bien
de forma completa o bien parcial, para,
una vez asistida, poder remitirla a otro
centro de nivel superior.
- Nivel 3. hospitales de referencia en los que se atienden urgencias de todas las especialidades
médicas.
Plan de Urgencias.
El Plan de Urgencias del hospital se integrará en el Plan General hospitalario, e incorporará las
propuestas del Servicio de Medicina Intensiva y de Urgencias, al que se adscribe el Área de
Urgencias, y de las demás unidades médicas y de enfermería.
- Circuito administrativo.
- Circuito asistencial.
- Historia Clínica.
Zonas diferenciadas.
En la unidad de Urgencias se distinguen las siguientes zonas y áreas de trabajo:
-Área de observación: es la zona en que los enfermos quedan encamados para observación
clínica de su proceso, antes de
decidirse su ingreso en planta de
hospitalización o el alta.
-Área de
emergencias.
- Despachos de responsables
médicos y de enfermería.
Equipamiento.
Los medios técnicos asistenciales con que se cuenta en urgencias son:
- Medicamentos.
Asistencia.
Todas las especialidades médicas con que cuente el hospital son susceptibles de ser atendidas
por el Servicio de Urgencias, al menos integradas en otras especialidades más generales (por
ejemplo, el médico internista de urgencias atenderá las urgencias de reumatología,
dermatología, endocrinología, etc.).
Sala de Observación.
Dependencia.
La unidad de Urgencias hospitalaria depende del Servicio de Cuidados Críticos y Medicina
Intensiva del hospital (también denominado cuidados críticos y urgencias en otras
Comunidades Autónomas).
Personal.
a) Responsables:
b) Personal facultativo:
- Facultativos no especialistas:
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Son los llamados «médicos de puerta». Prestan sus servicios exclusivamente en el Servicio de
Urgencias del hospital. Su tarea fundamental es prestar a los pacientes la primera asistencia
médica y derivarlos, en su caso, al médico especialista que corresponda. Tratan y resuelven la
mayoría de las urgencias.
- Facultativos en formación:
Son los llamados MIR (médicos internos residentes) que están recibiendo formación de
especialistas en el hospital durante varios años. Entre los distintos servicios en que se han de
formar se encuentra urgencias.
Son los facultativos especialistas de área y médico s adjuntos que realizan guardias médicas (de
presencia física o localizadas) en la unidad de urgencias del hospital y en otras unidades
hospitalarias. Atienden las urgencias que les remiten los médicos de puerta.
- Enfermeros (ATS/DUE).
- Técnicos especialistas.
- Auxiliares de enfermería.
d) Personal administrativo:
En admisión de urgencias.
Celadores de urgencias.
[Link] servicios Especiales de Urgencia cubren la asistencia de las poblaciones más importantes
(capitales de provincia y grandes núcleos de población) contando con mayores recursos
humanos y materiales.
2. Los Servicios Normales de Urgencias cubren la asistencia de las poblaciones que cuentan con
ambulatorios y otras que, con un alto volumen de población, cuentan sólo con consultorios.
Con la integración de los servicios sanitarios de las Corporaciones Locales en el Sistema
Nacional de Salud, operada por la Ley General de Sanidad a partir de 1986, muchas de las
«Casas de Socorro» de los Ayuntamientos se convirtieron en Servicios Normal es de Urgencias.
En las poblaciones de ámbito rural sin cobertura de urgencias por los SNU/SEU (ni por los
nuevos Centros de Salud) son los propios Médicos Generales de los consultorios los que se
encargan también de la asistencia sanitaria urgente, ambulatoria y domiciliaria, entre las 17 y
las 9 h, mediante rotación por turnos.
En su momento llegó a haber en España varios SEU y hasta 227 SNU. No obstante, hoy se
pueden considerar como un dispositivo sanitario a extinguir al incluirse la asistencia sanitaria
de urgencias en los Centros de Salud, y ante la creación de nuevos dispositivos de urgencias
como los Servicios de Urgencias y Emergencias del 061/112/SAMU.
B) Asistencia.
La asistencia de los SNU y de los SEU comprende:
No incluye, pues, asistencia en régimen de internamiento, que sólo se presta en los hospitales.
Para la asistencia a domicilio los SNU/SEU cuentan con su propia flota de transporte:
ambulancias de distintas características o vehículos no ambulancias conducidos por Celadores-
conductores.
C)Personal.
Aparte de la estructura directiva y administrativa, el personal de los SNU y los SEU lo
conforman:
- Enfermeros (ATS/DUE).
El régimen horario es muy peculiar: realizan una jornada de 16 horas (de 17 a 9 h) cada cuatro
días.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
B) Asistencia.
Como Centros de Atención Primaria que son, las urgencias de los Centros de Salud no incluyen
régimen de internamiento, sino sólo ambulatorio y domiciliario.
C) Personal.
El personal que presta servicios en urgencias de los Centros de Salud es el propio personal del
Equipo de Atención Primaria de la Zona de Salud:
Los servicios prestados fuera de la jornada establecida para la atención de las urgencias en los
Centros de Salud se retribuyen como complemento de atención continuada.
- Tomar los datos del paciente, así como reflejar el motivo de la consulta.
- Recogerá vía telefónica los avisos que se producen para atención médica domiciliaria.
- Hablará con los pacientes explicando la situación del equipo sanitario (si están atendiendo a
un paciente de gravedad los demás pacientes deben
esperar).
- Podrá derivar urgencias a otros dispositivos sanitarios (061/ 112) en situaciones de máxima
emergencia.
En concreto, el Servicio 061 «presta asistencia sanitaria a las personas con urgencias médicas
cuyo diagnóstico o tratamiento requieren asistencia inmediata y de alta complejidad, a la vez
que comportan un riesgo grave para la vida o pueden producir secuelas graves y permanentes
en el individuo».
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Nos vamos a referir a las funciones que corresponde realizar al Celador de una unidad de
Urgencias de hospital, ya que es aquí donde existen más dispositivos sanitarios y por tanto
donde mejor se puede observar la totalidad de tareas que puede desempeñar este personal. Un
Celador en la puerta de urgencias debe tener flexibilidad y adaptabilidad en las situaciones
potencialmente cambiantes. Sus funciones son:
Triage es una palabra francesa que se escribe triaje que significa clasificación o elección y con
ella denominamos al conjunto de procedimientos sencillos ejecutados sobre una víctima que
orientan en sus posibilidades de supervivencia inmediata y determinan un tiempo límite
asistencial para salvaguardar su vida.
- Cuidar de que el paciente acuda a la zona de boxes o consulta de urgencias acompañado sólo
por el número de personas que esté permitido (normalmente un familiar o ninguno).
- Indicar a los acompañantes que pasen a la sala de espera en donde serán informados por
megafonía o directamente de las vicisitudes de la asistencia que recibe el paciente.
* Sala de yesos.
* Sala de observación.
* Radiología.
* Consultas externas.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
* Servicios diagnósticos.
* Cualquier unidad del hospital a la que haya que remitir al enfermo para la realización de
pruebas.
Los pacientes serán trasladados a pie, en camilla o en silla de ruedas, según lo requiera su
estado.
- Traslado de pacientes a quirófano de urgencias, así como la Historia Clínica del mismo.
- Revisar las balas de oxígeno que se emplean en los traslados para que estén en perfecto
estado cuando vayan a ser utilizadas.
- En caso de no haber cama para un paciente que deba ingresar, el Celador deberá traer una
desde la unidad del hospital en que se localice.
- Avisar a los allegados de los pacientes que ingresan en Planta para que los acompañen.
- Traslado de documentos:
* Partes de mantenimiento.
- Sujeción de pacientes a los que se les realiza lavado gástrico o cosido de suturas (en especial
niños).
- Traslado de fallecidos (exitus) desde Urgencia hasta el Tanatorio del hospital, y colocación de
los cadáveres en las cámaras frigoríficas.
Tema 3.
- Hay ocasiones en los que se notifica al Celador que en las afueras del hospital hay algún
individuo que, aquejado por alguna patología, puede necesitar ayuda urgente (por pérdidas de
consciencia, desmayo, parada cardiorrespiratoria, etc.), en este caso el Celador se cerciorará de
los hechos e informará de inmediato al personal sanitario, siguiendo sus instrucciones para
movilizar al paciente.
El transporte de enfermos ya sea desde el lugar donde ocurra el siniestro hasta el hospital,
entre hospitales o bien incluso dentro del propio hospital, representa una tarea permanente
dentro de cualquier sistema sanitario que requiere, no sólo de la dotación de medios
adecuados y la cualificación de los profesionales, sino, además, de una adecuada coordinación.
Sea cual fuere el carácter del traslado, hay que tener presente que de las condiciones en las que
éste se realice, dependerá en gran medida el pronóstico del enfermo. Es por esto, por lo que
cada día más, se están protocolizando las actuaciones, unificando los documentos de entrega y
recepción de enfermos y cualificando a los profesionales que se encargan de esta tarea
específica.
Podemos hacer una primera clasificación de los tipos de transporte, dependiendo de:
Transporte primario.
Es el que se realiza desde el lugar donde se produce la emergencia, ya sea en el domicilio, en el
lugar de trabajo, en lugares de pública concurrencia, en la carretera... hasta el hospital o
centro sanitario de referencia del enfermo.
El carácter de primario se lo da el hecho de que el paciente toma por primera vez contacto con
los equipos sanitario s y no el medio de transporte que se emplee (terrestre, aéreo.) o la
gravedad del accidente (tanto el traslado de un paciente crítico tras un accidente de tráfico,
como el de un señor que se fracture un tobillo caminando por la calle, tienen el carácter de
primario).
Transporte secundario.
Es el que se realiza entre dos centros sanitarios. Admite muchas variantes y por lo tanto los
medios empleados también pueden cambiar mucho.
- El enfermo puede dirigirse desde el centro donde se encuentre a otro, para recibir un
tratamiento o cuidados específicos, o bien para realizarle una prueba diagnóstica de la que
carezca el centro emisor.
- Puede trasladarse al centro sanitario de la zona geográfica que le corresponda. Un señor que
tenga un accidente en Barcelona mientras está de vacaciones, pero que habitualmente vive en
Almería, probablemente una vez estabilizado querrá estar en la ciudad donde reside.
- Puede trasladarse a otro centro, concertado o privado, en el que, por cualquier motivo,
considere que se encontrará mejor.
Transporte terciario.
El que se lleva a cabo dentro del propio centro hospitalario. Por ejemplo, desde una planta de
medicina interna hasta la sala de ecografías.
Es, sin duda, el más habitual, pues se realiza miles de veces al día, dentro de cada centro
sanitario, pero, sin embargo, probablemente, es el que está aún menos protocolizado y
requiera de un personal menos específico, aunque debe hacerse con profesionalidad,
proporcionando a la persona seguridad y bienestar. Ya existen sin embargo en algunos centros,
equipos destinados únicamente, a la tarea de mover enfermos dentro de sus propias
instalaciones, sobre todo teniendo en cuenta, las dimensiones de algunos macro-hospitales.
Transporte emergente.
El transporte de emergencia se realiza con pacientes que necesitan atención sanitaria
inmediata, por encontrarse en situación de riesgo vital inminente, por lo tanto, se ponen en
marcha sin demora y con prioridad absoluta, en el momento en que se da el aviso.
Tema 3.
Transporte urgente
Se realiza con pacientes con patologías que pueden entrañar riesgo vital o disfunción orgánica
grave, pero en los que en principio no se supone que de forma inmediata esté en peligro la
vida, o la aparición de secuelas invalidantes.
El traslado debe realizarse con prontitud, pero puede demorarse unas horas pues se realiza tras
el establecimiento de una indicación diagnóstica o terapéutica precisa y una vez estabilizadas
las funciones vitales del enfermo.
Transporte demorable.
En general se denomina transporte demorable a todos aquellos que no precisan una activación
inmediata de los sistemas de transporte.
- Transportes no urgentes son todos aquellos que se realizan con pacientes en situación clínica
estable: los que se trasladan a otros centros a recibir un tratamiento o realizarse una prueba
diagnóstica, los que ya retornan a su centro de origen, los que se trasladan a centros de otros
puntos geográficos por razones sociales o familiares, los que han sido dados de alta, pero
necesitan ser trasladados hasta su domicilio...
- Los transportes programados son aquellos que se realizan a centros sanitarios de una manera
periódica: hemodiálisis, radioterapia, rehabilitación ...
La elección de uno u otro medio de transporte se realiza sobre la base de diferentes factores
como el lugar donde se encuentre el enfermo y la gravedad de su patología, la distancia hasta
el lugar de destino, los recursos disponibles, el costo...
No existen criterios rígidos por la cantidad de variables que pueden presentarse en cada caso,
pero en general, las distancias menores de 150 km se suelen cubrir en ambulancia, entre 150 y
300 km en helicóptero, y a partir de 300 km en avión. Aunque como prueba de lo variables que
pueden llegar a ser estos criterios, tenemos la gran cantidad de traslados internacionales (larga
distancia) que se suelen realizar en ambulancia. Los medios como el barco o el ferrocarril son
menos frecuentes y se suelen reservar para situaciones especiales.
Transporte aéreo.
Los medios aéreos que pueden emplearse son el helicóptero, el avión sanitario, o bien el avión
de línea regular adaptado para alojar al enfermo.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
El espacio reducido es el principal problema con que nos encontraremos, por lo que es
imprescindible estabilizar al enfermo antes de emprender el vuelo.
Como paso previo al embarque del paciente, el equipo sanitario realizará el control de la vía
aérea, drenaje de neumotórax, la canalización de vías venosas, la colocación de sonda
nasogástrica y/o vesical y la inmovilización de las posibles fracturas.
Son especialmente importante los efectos de los ruidos (en torno a los 100 dB), que impedirán
una auscultación correcta o detectar las alarmas sonoras de los equipos.
Las turbulencias durante el vuelo y las vibraciones provocan sacudidas bruscas, que ob ligarán
a fijar al enfermo, personal y equipo con cinturones de seguridad. Es por esto que los fluidos a
administrar deben estar contenidos en envases de plástico, empleando para su perfusión
bombas de infusión alimentadas con baterías, ya que el conteo de gotas se hace imposible.
Los efectos de la altura pueden provocar la disminución parcial de oxígeno, pero pueden ser
minimizados si se vuela por debajo de los 1000 metros. Puede ser conveniente la reducción del
volumen a administrar en los pacientes conectados a ventilación asistida debido a la expansión
de los gases con la altura.
Transporte marítimo.
El transporte por mar se puede realizar en barco-hospital, o bien en embarcación rápida en las
ocasiones en las que el accidente ocurra en el mar y no puedan emplearse los medios aéreos
(helicóptero).
Son los menos habituales porque, por un lado, el número de accidentes en el mar es mucho
menor que en tierra firme y, por otro, en numerosas ocasiones, aun ocurriendo el accidente en
el mar, se emplean transportes aéreos para trasladar a los enfermos.
En el transporte marítimo con embarcación rápida, que sólo se emplea para cubrir cortas
distancias, hay que hacer referencia a la importancia de la fijación del paciente y del material a
la estructura de la embarcación para evitar accidentes.
Transporte terrestre.
El transporte terrestre se realiza en vehículos especialmente acondicionados al efecto,
denominados ambulancias.
Este tipo de transporte viene regulado en los artículos 133 a 138 del ROTT (Reglamento de la
Ley de Ordenación del Transporte Terrestre) y en el Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, en
el que se establecen las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de
personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera.
En este apartado se incluyen tanto las ambulancias destinadas a proporcionar soporte vital
básico, como las destinadas a proporcionar soporte vital avanzado.
Se caracterizan por trasladar al paciente en camilla y, con excepción de los requisitos mínimos
requeridos a todas las ambulancias, no necesitan de personal sanitario, ni acondiciona- miento
específico alguno.
1. Ambulancias asistenciales:
2. Ambulancias no asistenciales.
3. Ambulancias colectivas.
1. Identificación y señalización
– Identificación exterior que permita distinguir claramente que se trata de una ambulancia,
mediante la inscripción de la palabra «Ambulancia» detrás y delante, en este caso en inverso
para que pueda ser leído por reflexión.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
2. Documentos obligatorios
– Libro de reclamaciones.
3. Vehículo
– Cadenas para hielo y nieve, cuando las condiciones climáticas de la zona lo requieran.
4. Célula sanitaria
– Lunas translúcidas. En el caso de los vehículos de transporte colectivo podrán optar por otro
dispositivo que asegure eventualmente la intimidad del paciente.
– Ventilación, calefacción e iluminación independientes de las del habitáculo del con- ductor.
Tema 3.
– Revestimientos interiores de las paredes lisos y sin elementos cortantes y suelo antideslizante,
todos ellos impermeables, auto extinguibles, lavables y resistentes a los desinfectantes
habituales.
– Puerta lateral derecha y puerta trasera con apertura suficiente para permitir el fácil acceso
del paciente.
1. Vehículo
2. Célula sanitaria
– Separada del habitáculo del conductor y con comunicación por ventanilla y/o interfono.
Equipamiento general:
2.º Sistemas para soporte, fijación y deslizamiento de camilla con ruedas o patines. 3.º Asiento
con cinturón de seguridad junto a la camilla.
Equipamiento sanitario:
1.º Sistema de oxigenoterapia con depósito de oxígeno de, al menos, 800 litros, con mascarillas
para adulto y niño.
2.º Sistema de ventilación manual con mascarillas para adulto y niño. 3.º Sistema de aspiración
de secreciones para adulto y niño.
4.º Dispositivo para suspensión de soluciones de perfusión intravenosa. 5.º Maletín de primeros
auxilios y material de soporte vital básico.
3. Personal
– Conductor.
1. Vehículo
2. Célula sanitaria
– Separada del habitáculo del conductor y con comunicación por ventanilla y/o interfono.
– Aire acondicionado independiente del habitáculo del conductor, cuando las condiciones
climáticas así lo exijan.
– Instalación eléctrica:
1.º Independiente de la del habitáculo del conductor. 2.º Alimentará todos los equipos médicos.
3.º Dispondrá de una fuente adecuada de energía auxiliar de la del vehículo con salidas de 12 V
CC y 220 V CA que permita el funcionamiento de los sistemas vitales para atender al paciente
en caso de avería del motor.
Equipamiento general:
1.º Sistema para soporte, fijación y deslizamiento de camilla con ruedas que permita una fácil y
segura colocación y extracción de la misma con el paciente. La ca- milla deberá permitir
posiciones de Trendelenburg positivo y negativo de hasta 30º por sí misma o por medio de un
porta camillas. Permitirá abordar al paciente por todos los lados, dejando espacio libre en la
cabecera.
3.º Asiento plegable en la cabecera de la camilla dotado de cinturón de seguridad. 4.º Anclaje
para incubadora portátil y las correspondientes tomas de oxígeno y corriente eléctrica cuando
se trate de ambulancias de soporte vital avanzado.
Equipamiento sanitario:
1.º Instalación fija de oxígeno, aislada eléctricamente, con tomas rápidas en las paredes
convenientemente rotuladas. Dos botellas con capacidad total mínima de
2.000 litros, con caudalímetros que permitan un flujo de 15 litros por minuto, humidificadores y
manómetro de control de presión. La estación de oxígeno estará localizada en un
compartimiento fácilmente accesible y donde no se almacene ningún otro tipo de material.
2.º Respirador que permita una función respiratoria de 10-40 ciclos por minuto y un aporte de
O2 al 50 por 100 y al 100 por 100.
3.º Ventilador manual tipo balón, válvula unidireccional y posibilidad de ventilación con FiO2
mediante conexión a fuente de O2 (adulto y niño).
4.º Equipo de aspiración eléctrico fijo o portátil con reservorio. 5.º Juegos de tubos
endotraqueales adulto, niño y lactante.
6.º Laringoscopio con palas de adulto y niño. 7.º Mascarillas de ventilación adulto y niño.
9.º Maletines de resucitación cardiopulmonar diferenciados para adulto y niño, que permitan
su utilización en el exterior de la ambulancia asistida, con el material adecuado.
10.º Monitor-desfibrilador: de tipo portátil con autonomía, provisto de palas o par- ches
adhesivos, que sirvan como electrodos de ECG y para desfibrilar, con los accesorios necesarios.
Generador externo de marcapasos, con funcionamiento fijo y a demanda con posibilidad de
regulación de intensidad de estímulos. Registrador de electrodos de un solo canal con
posibilidad de conexión a monitores que permitan 12 derivaciones (sólo para ambulancias que
vayan a prestar soporte vital avanzado).
11.º Dispositivo para suspensión de soluciones de perfusión intravenosa. 12.º Material fungible
para punción y canalización percutánea venosa.
14.º Material que permita la inmovilización integral del paciente, así como la inmovilización de
miembros superiores, inferiores y columna y juego de collarines cervicales.
– Sistema de clasificación por colores: rojo, sistema circulatorio; azul, sistema respira- torio;
verde, otros sistemas; amarillo, dosificaciones infantiles.
3. Personal
– Conductor.
1.º Cuando se trata de las ambulancias asistenciales destinadas a prestar soporte vital básico,
al menos, otra persona con formación adecuada.
2.º En las que vayan a prestar soporte vital avanzado, al menos, Médico y ATS/ DUE, ambos
con capacitación demostrable en transporte asistido, técnicas de reanimación y técnicas de
soporte vital avanzado.
Tema 3.
1. Vehículo
2. Célula sanitaria
− Equipamiento sanitario:
3. Personal
a) Conductor.
El conductor de un vehículo queda obligado a estar en posesión y llevar consigo, así como a
exhibir ante los agentes de la autoridad que se lo soliciten, los siguientes documentos:
- La tarjeta de inspección técnica del vehículo (ITV). La tarjeta ITV es el documento regulado en
el artículo 13 del Real Decreto 750/2010, de 4dejunio, por el que se dictan normas sobre
homologación de tipos de vehículos, remolques , semirremolques , así como de partes y piezas
de dichos vehículos, que se emite por los fabricantes de vehículos automóviles o los
importadores o sus representantes legales, o por las autoridades competentes en inspección
técnica de vehículos en las Comunidades Autónomas, y que acredita las características técnicas
de los automóviles fabricados, así como el historial de sus inspecciones técnicas o de sus
modificaciones introducidas a lo largo de su vida útil.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
A esta documentación hay que añadir el seguro del vehículo en vigor, el cual es obligatorio
como se plasma en el Real Decreto 1507/2008, de 12 de septiembre , por el que se aprueba el
Reglamento del seguro obligatorio de Responsabilidad Civil en la circulación de vehículos a
motor y en algunos casos de tarjeta de transporte: la realización de actividades de transporte
sanitario público o privado complementario por carretera requerirá la obtención, para cada
vehículo dedicado a la misma, de una autorización administrativa que habilite para su
prestación, de conformidad con lo dispuesto en el art. 135 del Reglamento de la Ley 16/1987,
de 30 de julio, de Ordenación de los Transportes Terrestres, aprobado por el Real Decreto
1211/1990, de 28 de septiembre.
En cuanto a las hojas de reclamaciones, estas son el principal instrumento que tiene el paciente
para dejar constancia ante la Administración de su disconformidad con el servicio prestado y
reclamar su restitución o una indemnización por el daño causado.
Tema 3.
Todos los establecimientos de las empresas están obligados a facilitarlas a los usuarios cuando
éstos la soliciten, incluido las ambulancias. Es un documento con tres copias: una para el
establecimiento, otra para el consumidor y una para la Administración.
- Los hechos reclamados que, de forma sencilla y clara, expongan de manera concisa la razón
que ha provocado su in satisfacción, y cuál es la solución que desea obtener.
- Sus datos personales, en concreto su domicilio, a efectos de recibir la contestación por escrito
de la empresa.
La negación al traslado es un derecho que tienen los pacientes; para poderse llevar a cabo es el
mismo paciente el que tiene que firmarlo. Es parecido a un a alta voluntaria. Cuando se atiende
a un enfermo y se necesita e l traslado, éste tiene que dar su conformidad, en caso contrario
debe firmar ese documento. Por cuestiones prácticas suele ser un apartad o de la hoja de
registros.
- Circulación colapsada.
- Cruces con semáforos en rojo o en ámbar, haciendo uso de las mismas por lo menos cincuenta
metros antes.
Por otra parte, podemos decidir no emplear la señal acústica cuando hay circulación fluida sin
densidad de tráfico, cuando se adelante en vías de más de un carril por sentido sin densidad de
tráfico, cruzando semáforos en verde, en la cercanía de hospitales y cuando la patología del
paciente no lo haga aconsejable.
Las señales luminosas deben ser perfectamente vistas tanto desde la parte anterior del
vehículo como de la posterior.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Hay que tener presente que el uso de señales acústicas o luminosas no exime al conductor de
responsabilidad en caso de colisión o accidente.
Empleo de la calzada.
Hay que mantener una separación con los vehículos que nos precedan, equiparable a la
distancia de seguridad en la conducción de turismos; al mismo tiempo, es necesario circular,
como norma general, por el carril izquierdo, evitando el cambio repetitivo a otros carriles y
teniendo presente que todos estos movimientos afectan negativamente al paciente.
En situaciones de colapso de la circulación, se puede circular sobre las líneas separadoras de los
carriles de ambos sentidos.
Cuando el colapso de la circulación sea total, se puede emplear el carril del sentido opuesto,
siempre y cuando la visibilidad sea absoluta y moderando la velocidad.
En todas estas maniobras habrá que extremar las precauciones y no olvidar que el conductor es
responsable de los accidentes que de ellas pudieran derivarse.
Estacionamiento de la ambulancia.
Es preciso detener la ambulancia en un lugar que permita la adecuada realización de las tareas
asistenciales y que posibilite, del mismo modo, el normal funcionamiento de la circulación,
desconectando las señales acústicas.
Neonatos.
Posiblemente el traslado más diferenciado sea el traslado de niños recién nacidos, para los que
se hace preciso el empleo de una incubadora.
Las características que diferencian la estabilización del neonato durante su traslado compren-
den los siguientes aspectos:
- Vibración. La vibración durante el transporte del neonato tiene un efecto incierto sobre él,
pero puede dificultar en gran medida su observación.
Conocidos los inconvenientes que subyacen al transporte del neonato en situación crítica, se
impone el empleo de estrategias que reduzcan al mínimo el impacto de estas dificultades:
- Preparar minuciosamente el vehículo con los medios necesarios para prestar un adecuado
cuidado al recién nacido.
Pacientes psiquiátricos.
Son pacientes que presentan especiales dificultades en el manejo previo y durante el traslado.
En los casos de agitación psicomotriz será preciso la contención física y, en muchos casos, la
administración de fármacos que procuren la sedación suficiente, sin olvidar, en ningún
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
No debería, en ningún caso, iniciarse el traslado de un paciente agitado hasta que se ofrezcan
las garantías de seguridad imprescindibles para su realización.
Embarazadas.
En el caso de mujeres gestantes, lo importante en el traslado es asegurar la comodidad de la
paciente; para traslados por patologías de carácter general, se atenderá, de forma general a
instalarla en función de su patología, pero si el traslado sobreviene como consecuencia de su
embarazo, la colocación de la gestante en la camilla seguirá las recomendaciones expresadas
en la siguiente tabla:
El segundo operador colocará el collarín cervical (en caso de traumatismo). Alineará los
miembros superiores e inferiores y se situará de rodillas junto al enfermo en el lado hacia el que
se vaya a realizar el giro.
Siempre bajo la dirección del primer operador que estará permanentemente al cuidado de la
columna, el segundo y tercer operador introducirán sus manos por el lado del paciente opuesto
al que se vaya a realizar el giro, el segundo sujetará a la altura de los hombros y cadera, el
tercero a la altura de las caderas, haciendo un cruce de brazos con el segundo y sujetando a la
altura de la espinilla, para poder rotar el tronco hacia sí mismo.
A continuación, se realiza la misma operación, pero desde el lado opuesto, con lo que
tendremos situado al enfermo sobre la camilla.
mercado con diferente número de correas de afloje rápido, siendo los modelos con 4 correas los
más utilizados).
Ayudándonos por las asas de la camilla trasladaremos al enfermo hasta la ambulancia y, una
vez allí, el enfermo será colocado en sentido longitudinal a la marcha (con la cabeza en el
sentido de ésta en las ambulancias o indistintamente en los helicópteros) y a su vez lo
sujetaremos con las correas de la camilla de la ambulancia, proporcionando así un mínimo
movimiento del paciente en la camilla y logrando a su vez que la columna vertebral esté
completamente derecha.
a) Tronco semi-incorporado.
b) Decúbito supino.
Sobre todo, se emplea para trasladar a enfermos en los que se sospeche un posible
traumatismo medular.
Tema 3.
d) Posición anti-shock.
Cumple la misma función que la posición de Trendelenburg, pero es más cómoda para el
traslado. Se emplea, al igual que esta, para los pacientes que han sufrido un síncope o puedan
realizar un shock hipovolémico por pérdidas hemáticas, a fin de intentar restablecer y
salvaguardar el riego cerebral.
e) Posición antitrendelenburg.
Esta posición requiere sujeción axilar y pélvica y se emplea en posibles TCE y fracturas de
columna.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Se emplea en paciente con bajo nivel de consciencia, para mantener despejada la vía aérea y
prevenir la aparición y posible aspiración de vómitos
Se emplea en pacientes embarazadas a partir de los 6 meses, en las que el tamaño del útero
pueda comprimir la vena cava inferior provocando el "síndrome de hipotensión en decúbito
supino''.
Las concretas tareas que debe realizar el Celador en relación con las ambulancias son:
- Trasladar a los pacientes en camilla o silla de ruedas desde el centro sanitario hasta la puerta
de acceso de la ambulancia y viceversa.
- Pasar al paciente desde la camilla del hospital hasta la camilla de la ambulancia cuando se
vaya a trasladar. Esta es una maniobra que se ha de realizar simultáneamente entre varios
profesionales (sanitarios y personal de la ambulancia): se colocan ambas camillas juntas, se
sujeta la sábana sobre la que descansa el paciente por varios puntos alrededor del mismo y
todos a la vez alzan la sábana con el paciente, pasándolo en un instante a la otra camilla.
-En sentido inverso, pasar al paciente desde la camilla de la ambulancia hasta la camilla del
hospital. El momento de este traspaso va a depender de la urgencia de la atención, si es de
trato inmediato se introducirá la camilla de la ambulancia hasta triaje o hasta la consulta
médica. La documentación clínica que portan los miembros de la ambulancia en relación con el
paciente será entregado por el Celador al médico de guardia.
- Posibilidad de acceso al sistema por parte del usuario mediante una línea telefónica directa
de fácil memorización (3 cifras).
-Salida inmediata del equipo de intervención y activación de los servicios de apoyo necesarios.
La llegada al punto de asistencia debe cumplir unas norma s básicas de seguridad para
prevenir la aparición de nuevos riesgos y en las mejores condiciones de protección del personal,
equipos y lesionados.
La protección en estos casos incluye medidas pasivas (alarmas acústicas y visuales, elementos
reflectantes en la uniformidad, cascos...) y activas (mantener la distancia de seguridad,
desconexión de equipos eléctricos, prevención de incendios, explosiones o derrumbes...).
Incluimos igualmente el obtener una valoración global de la situación, así como la evaluación
de nuestras posibilidades asistenciales. Una segunda inspección se hace precisa para
dimensionar el alcance real del siniestro y hacer una estimación de las necesidades de apoyo
sanitario o de otro tipo.
Esta clasificación se realiza en función del número de lesionados, edad, gravedad, distancia y
nivel de los hospitales, recursos sanitario s de la zona y medios de transporte disponibles.
Esta clasificación se realiza en función del número de lesionados, edad, gravedad, distancia y
nivel de los hospitales, recursos sanitarios de la zona y medios de transporte disponibles.
Tema 3.
Tras realizar el triaje, todas y cada de las víctimas tendrán asignada una categoría en función
de su criterio diagnóstico y riesgo terapéutico, del mismo modo, se le habrá colocado una
etiqueta identificativa.
No se debe inicia run traslado sin haber contestado correcta y racionalmente las siguientes
preguntas:
- ¿A dónde? El centro de destino será el Centro Útil para esa víctima según su patrón lesional,
es decir, aquel que garantice su asistencia completa.
- ¿Por dónde? Por la ruta más accesible, segura y confortable, que no siempre es la más corta.
La transferencia debe quedar registrada en una ficha básica de Emergencia que contenga:
filiación del paciente, historia y patología que presenta, asistencia realizada, controles,
incidencias, centro y facultativo receptor, equipo asistencial, fecha y hora.
La trasferencia puede verse facilitada por la alerta efectuada con anterioridad a la llegada del
paciente al centro receptor por el centro coordinador.
1.2 Hemorragias.
La hemorragia se define como la salida masiva de sangre de los vasos sanguíneos, por la rotura
de los mismos. La rotura de un vaso sanguíneo puede ser debida a causas mecánicas (heridas,
desgarros, cortes, etc.) o bien hemorragias patológicas sin trauma aparente alguno.
Una hemorragia es tanto más grave cuanta más cantidad de sangre sale y con mayor rapidez.
Si hay una pérdida de más de un litro de sangre en una persona adulta o más de medio litro en
un niño, puede considerarse una hemorragia grave y puede dar lugar a un shock hipovolémico.
Las pérdidas de sangre que tienen lugar en un corto periodo de tiempo son más peligrosas que
las que se producen en un tiempo mayor.
Para controlar las hemorragias se produce la unión de plaquetas alrededor del vaso sangrante
para formar un coágulo que impida que siga saliendo sangre fuera del mismo.
Por todo ello, una atención urgente de la hemorragia puede resultar muy efectiva para evitar
consecuencias más graves.
- Internas: la hemorragia interna es aquella en la cual la sangre no sale del cuerpo, sino que se
queda acumulada debajo de la piel o en una cavidad del organismo.
- Externas: la hemorragia externa es aquella en la cual la sangre sale hacia el exterior del
organismo.
- Hemorragia arterial: la sangre es de color rojo intenso y sale a presión, siendo más acentuada
la salida con la sístole cardiaca.
Tema 3.
- Hemorragias venosas: la sangre que brota lo hace de forma continua y babeante. Es de color
rojo menos intenso que la sangre arterial (color rojo azulado).
- Hematemesis: sangre procedente del aparato digestivo que es expulsada con el vómito.
Generalmente del tracto superior. La sangre puede ir desde un color rojo hasta el negro, propio
de la sangre ya digerida. Puede presentarse en forma de vómitos con grumos que recuerdan a
los posos del café, de ahí su nombre; «vómitos en poso de café».
- Melenas: sangre procedente del aparato digestivo que es expulsada con las heces.
- Hemoptisis: sangre procedente del aparato respiratorio que es expulsada por la boca a través
de la tos o el vómito. Es característico en la tuberculosis, cáncer de pulmón, etc.
- Víbices: hemorragias pequeñas de la piel que se producen por rotura de diminutos vasos
sanguíneos. La sangre queda acumulada debajo de la epidermis y origina imágenes pequeñas
en forma de llama.
- Equimosis: son acumulaciones de sangre de la piel más extensas que las anteriores.
- Púrpura: hemorragia de piel y mucosas que no desaparecen con la presión. Es una mácula.
- Hematuria: hemorragia del aparato urinario que cursa con eliminación de sangre en la orina.
1.2.1. Actitud ante las hemorragias Actitud ante una hemorragia externa.
Lo más importante es controlar la hemorragia. Para ello se debe:
b) Retirar la ropa que cubre la zona que sangra y aplicar presión sobre la zona que sangre:
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Utilizando una gasa, compresa o toalla limpia se presionará fuertemente sobre la zona, y si no
disponemos de material se apretará con la misma mano, previa colocación de guantes. En caso
de que las heridas sean muy extensas se colocará un vendaje compresivo.
c) Elevación:
Si la zona afecta está situada en algún miembro, habrá que elevarlo de forma que quede en
posición superior al corazón.
d) Aplicar presión sobre la arteria. Esta técnica se utiliza cuando han fracasado los
procedimientos anteriores.
Se trata de hacer compresión con los dedos sobre la arteria y hacia el hueso, con el fin de
minimizar el flujo de sangre en el miembro.
Colocar la palma de la mano bajo el brazo del paciente y presionar la arteria braquial contra el
hueso.
Tema 3.
Colocar la palma de la mano sobre la ingle del paciente y presionar la arteria femoral.
e) Aplicación de un torniquete.
El torniquete sólo se usará en caso de que los métodos descritos anteriormente hayan
fracasado, debido a las con secuencias tan graves que acarrea su uso.
Actuación:
- Para que no salga sangre de una arteria, el torniquete se dispondrá entre la herida y el
corazón.
- Lo mejor es utilizar una venda colocándola unos cuatro-cinco dedos por encima de la herida y
dando dos vueltas alrededor del miembro sujetándola con un nudo.
- Aplicar algún objeto duro (una vara, por ejemplo) dentro del nudo y hacer dos nudos s más
sobre dicho objeto.
- Aflojar el torniquete cada 5 minutos para evitar una isquemia irreversible y trasladar al
paciente urgentemente al hospital.
- Sentar al paciente, colocándole la cabeza un poco hacia delante para que no ingiera sangre.
- Comprimir sobre la ventana que sangra con los dedos índice y pulgar unos minutos.
Hemorragia dental
- Informar al paciente de que no debe hacer enjuagues con ningún producto, ni siquiera agua.
- Colocar al paciente en decúbito lateral izquierdo o derecho según el oído afectado. Si está
afectado el oído izquierdo se colocará en posición de decúbito lateral izquierdo y a la inversa.
- No colocar gasas ni cualquier otro apósito en el oído, para facilitar la salida de sangre.
a) Los síntomas locales se producen por la extravasación de sangre en una zona, cavidad, o al
exterior. Pueden variar desde un cuadro totalmente asintomático (petequias, etc.) a un dolor
localizado por compresión de la sangre extravasada a una cavidad (hemartrosis).
Una pérdida de sangre del 10 -30% de la volemia (500-1.500 ce) crea problemas al organismo
que deben solucionarse reponiendo el volumen de líquido perdido. Una pérdida entre 30-60%
(1.500-3.000 ce) es muy grave y exige una transfusión inmediata. Si la pérdida es superior al
60% es mortal.
Los signos y síntomas más frecuentes en todas las hemorragias son: palidez, sudo ración fría,
pulso rápido y débil, alteración del nivel de consciencia, evolución a shock hipovolémico.
Las heridas se manifiestan clínicamente por: dolor, hemorragia, separación de los bordes de la
herida.
- Heridas intencionadas. Son las producidas por un tratamiento, tal como una operación,
venoclisis o una radiación.
- Heridas abiertas. Se producen cuando la piel o superficie de la membrana mucosa están rotas.
- Heridas cerradas. Cuando los tejidos están dañados sin que haya habido rotura de la piel.
- Heridas limpias.
- Heridas sucias.
- Heridas contaminadas.
- Heridas incisas. Están producidas por elementos cortantes. Pueden ser intencionadas
(cirugía), o accidentales. Se caracterizan por ser heridas con bordes limpios y tendentes a la
hemorragia.
- Heridas contusas abiertas. Están originadas por el choque violento sobre la piel de objetos
romos, como, por ejemplo, una piedra. La piel aparece equimótica, dado que la sangre de los
tejidos dañados se libera entre los propios tejidos y pueden dar lugar a la aparición de tejidos
desvitalizados e isquémicos con tendencia a la necrosis. Su s bordes son irregulares. Son
normalmente no intencionadas, aunque pueden ser resultado de intervenciones quirúrgicas.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
- Heridas contusas cerradas. Se producen cuando, a pesar del golpe, se conserva la integridad
de la piel.
- Heridas abrasivas. Son heridas abiertas que se han originado como resultado de una fricción.
Solamente afectan a la piel. Son muy tetanígenas. Pueden ser también intencionadas, por
ejemplo, cuando se extraen las capas superficiales de la piel para preparar una cicatriz.
- Heridas punzantes. Herida abierta realizada por un instrumento cortante que penetra en la
piel y los tejidos internos. Las heridas punzantes pueden ser accidentales (pinchazos) o
intencionadas (colocación de drenaje). El dolor y el orificio pueden ser mínimos y la hemorragia
pequeña, pero sin embargo puede haber lesiones importantes. Son las que tienen mayor riesgo
de infección por tétanos. Si el agente vulnerante atraviesa la piel y luego sale, la herida recibe
el nombre de herida transfixiante.
- Heridas mixtas o complejas. Son aquellas en las que intervienen varios agentes causales a la
vez:
* Por arrancamiento: herida compleja en la que interviene un factor de tracción y/o rotación
sobre los tejidos. No suelen sangrar demasiado, ya que al estirarse los vasos se produce una
hemostasia. Son muy dolorosas, llegándose incluso a producir la muerte por shock
neurogénico. La lesión típica de estas heridas es el scalp o arrancamiento del cuero cabelludo.
* Por asta de toro: son heridas graves, complejas, con grandes desgarros tisulares y que
pueden originar la muerte no sólo por la lesión principal, sino por las asociadas. Tienen alta
susceptibilidad de infección. Aunque el orificio de entrada sea pequeño, puede haber grandes
lesiones internas porque el asta sigue diferentes trayectorias.
* Por armas de fuego: son heridas que ocasionan grandes destrozos, ya que, aunque los
proyectiles sean pequeños, poseen una gran energía por la gran velocidad que alcanzan. Las
Tema 3.
* Heridas por mordeduras: son heridas contaminadas por flora anaerobia bucal (perros, gatos,
humanos, etc.); las más graves son las humanas, debido a la diversidad de la flora bacteriana
de la boca. Pueden ser incisas o punzantes, interviniendo a veces el factor arrancamiento. Estas
heridas nunca deben suturarse porque son heridas altamente contaminadas y con gran riesgo
de infección.
* Heridas por aplastamiento: las lesiones por compresión pueden ocasionar desgarros y
necrosis de la zona implicada.
Las fracturas pueden depender de golpes directos, fuerzas aplastantes, movimientos repentinos
de torsión, contracciones musculares muy fuertes y por patología propia del hueso (gran
debilitamiento por descalcificación o por un tumor óseo).
Aunque el hueso es el que sufre la rotura, las estructuras adyacentes también se ven afectadas,
ocasionando edemas en tejidos blandos, hemorragia muscular y articular, luxación, rotura de
tendones, rotura de nervios y lesiones vasculares. Las vísceras también pueden verse afectadas
por la fuerza que origina la fractura o por fragmentos de la misma.
Los huesos tienen cierta elasticidad, lo que les permite absorber presiones potentes hasta un
punto dado sin romperse.
- Fuerza directa. Una fuerza violenta de alta energía con potencia suficiente para ocasionar
fracturas graves. Incluye:
* Fuerza en cuña, que fractura el hueso e impulsa un fragmento dentro de otro o dentro de la
articulación.
* Fuerza de compresión, que impulsa los huesos y los introduce mutuamente, con lo cual se
produce una fractura incompleta, de manera que la corteza se rompe en un lado y hay sección
en el lado contrario.
- Fuerza indirecta. Una fuerza menos violenta con poca energía que fractura los huesos a cierta
distancia en el sitio en que se aplicó. Incluye:
* Fuerza detorsión, que es aquella que gira al hueso con potencia suficiente para romperlo.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
* Fuerza de cizallamiento tangencial, que es la que se ejerce cuando parte de un hueso queda
fijo y hay una fractura de la zona por arriba o por debajo.
* Fuerza de anulación, que es la que se ejerce con un ángulo tal que en él precisamente se
fractura el hueso.
Dependiendo de la afectación que sufra la piel, podremos hablar de fractura cerrada (fractura
simple), que no perfora la piel en tanto que la fractura abierta se acompaña de salida del hueso
por piel o mucosa. Las fracturas abiertas se clasifican en grados: la de grado I es una herida
abierta de menos de 1 cm de longitud; la de grado II es de mayor diámetro sin lesión extensa
de los tejidos blandos y la de grado III es más grave, con lesión amplia de tejidos blandos y alto
grado de contaminación.
Las fracturas también se describen, según la posición anatómica de los fragmentos, como
fracturas desplazadas y no desplazadas. En los niños suele aparecer un tipo de fractura
denominada en tallo verde, consistente en una rotura en donde las partes no pierden el
contacto.
1.5 Quemados.
1.5.1. Concepto. Generalidades.
Tema 3.
La quemadura es definida como la destrucción de los tegumentos, incluso de los tejidos sub-
yacentes, bajo el efecto de un agente térmico, eléctrico, químico o radiactivo. El traumatismo
producido no sólo destruye la capa protectora cutánea, sino que, además, causa alteraciones
fisiopatológicas en otros órganos y sistemas, las cuales vendrán relacionadas con el grado y
extensión de las quemaduras. Como consecuencia de ello, se producen grandes pérdidas de
líquidos (fluidos) y electrolitos originados por la masiva destrucción de los tejidos, que
determinan la utilización de medidas urgentes y agresivas de tratamiento. Las infecciones, las
complicaciones gastrointestinales, la desnutrición y la pérdida de masa muscular son las causas
tardías determinantes de la supervivencia y calidad final del gran quemado.
- El quemado térmico.
- El quemado eléctrico.
- El quemado químico.
Segundo grado:
- Tercer grado. Se produce una destrucción total de la piel y de los elementos dérmicos,
incluidas las terminaciones nociceptivas, por lo que el dolor es escaso. Su aspecto es de un
nacarado variable que puede llegar al negro.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Las quemaduras inferiores al 10-15% las consideramos benignas desde el punto de vista vital,
entre el 15 y el 30% serán entendidas y tratadas como graves, mientras que en el momento que
superan el 30% de extensión corporal quemada se califican como muy graves.
La gravedad viene dada por alteración pulmonar, por shock hipovolémico o por ambos,
correspondiéndose este cuadro con quemados en más del 50% de la superficie corporal.
En estos casos en los que no existe un compromiso vital es preciso contemplar la aparición de
complicaciones a causa de:
- Hipovolemia progresiva.
Las principales causas de muerte en el gran quemado son la infección y el fallo pulmonar.
Se trata de aquellos individuos que sufren quemaduras de segundo grado con una extensión
menor al quince por ciento de superficie corporal quemada y sin lesiones asociadas.
Pero muchos de estos signos indirecto s no son necesariamente diagnósticos, de todos ellos, el
signo de más alta sospecha es que el paciente haya sido encontrado en un espacio o ambiente
cerrado y que se encuentre inconsciente o estuporoso.
Criterios de gravedad
- Profundidad. - Localización.
2. Controlar las constantes vitales, instaurando sondas nasogástrica y vesical para medir la
diuresis.
- Colocar un apósito estéril con un tul graso y un vendaje funcional, si fuese preciso.
Las aglomeraciones, el calor, las emociones y el ayuno son, entre otras, causas frecuentes de la
aparición de lipotimias.
- La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso caracterizada por episodios repentinos
de pérdida de consciencia que constituyen los ataques. Existen dos variantes de epilepsia, a
saber:
* Pequeño mal o epilepsia menor: en la que no hay convulsiones. Las fases en que se produce el
ataque epiléptico son:
Tema 3.
* El paciente epiléptico que está a punto de sufrir un ataque de epilepsia (gran mal) presenta
una especie de premonición sensorial subjetiva denominada aura (mareo, entumecimiento,
olores) que le advierte que va a sufrir un ataque.
* Al poco rato cae al suelo, por pérdida de consciencia, y entra en una primera fase llama- da
fase tónica (de rigidez). Al poco rato pasa a la fase clónica (contracciones musculares
generalizadas).
" En la fase tónica el socorrista debe procurar dejar tendido al enfermo, retirar objetos de su
alrededor, aflojarle la ropa y si es posible acostarlo sobre su propio costado para favorecer la
respiración En esta fase es difícil colocar una mordaza entre maxilares para evitar que se
muerda.
- Los accidentes cerebrovasculares (ACV) que causan apoplejía suelen deberse a hemorragias
cerebrales o a la formación de un coágulo intravascular en uno de los vasos cerebrales
- La apoplejía se presenta con signos y síntomas diversos. Aparece de forma repentina, mareo a
veces, dolor intenso de cabeza, la respiración se acompaña de ronquidos, pulso lento y fuerte,
pupilas desiguales, parálisis de una hemicara o hemicuerpo, etc.
El socorrista debe evitar al máximo la manipulación del paciente, intentará moverlo lo menos
posible, vigilará que no se produzca una obstrucción de las vías respiratorias y lo evacuará
rápidamente al hospital.
- La uremia es una complicación grave de las enfermedades del riñón debida a la acumulación
progresiva de metabolitos tóxicos en la sangre, como consecuencia de las dificultades que el
riñón tiene para eliminarlos.
1.7. Esguinces.
Se trata de una lesión de las estructuras ligamentosas periarticulares a causa de torsión; hay
estiramiento o desgarro de los ligamentos de la articulación afectada. Las superficies
articulares permanecen en contacto.
Como consecuencia del desgarro, se rompen vasos sanguíneos y surge equimosis e inflamación.
La articulación aparece dolorida a la palpación y sus movimientos también provocan dolor. El
grado de incapacidad funcional y dolor aumentan durante las primeras horas (dos o tres horas
después de ocurrida la lesión), en virtud de la hinchazón y hemorragia consecuentes.
1.8. Luxaciones.
Para que exista una luxación los ligamentos deben encontrarse desgarrados y las superficies
articulares desplazadas.
a) Congénitas.
b) Espontáneas o patológicas.
c) Traumáticas.
Los signos y síntomas de una luxación traumática son: dolor, deformación de la articulación,
cambios de la longitud de la extremidad, pérdida de movilidad normal y movimientos muy
dolorosos.
Cuando se produce una luxación de hombro (generalmente es la más frecuente), se debe pro-
ceder a la inmovilización de la articulación en la posición en que se encuentre, colocando para
ello una almohadilla grande en la axila y procediendo a inmovilizar el codo y la almohadilla con
un cabestrillo oblicuo.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
ANEXO II.
1. Soporte Vital Básico.
1.1. Introducción
Este manual recoge las recomendaciones marcadas en el año 2005 y actualizadas en 2010 por
la ERC (European Resuscitation Council) que han sido validadas y asumidas por la práctica
totalidad de los profesionales de la emergencia sanitaria.
La enseñanza de RCP básica tiende a convertirse en muchos países en una prioridad de salud
pública, por el número de fallecimientos y lesiones irreversibles que podía evitar su
conocimiento generalizado. El ERC ha dado las siguientes recomendaciones para la enseñanza
de la RCP Básica:
– La enseñanza del SVB debería ser obligatoria en todas las escuelas de Odontología y de
Enfermería.
– Los hospitales europeos han de asegurar un programa de formación continuada en RCP para
todo el personal médico.
– Los hospitales europeos han de tener programas para asegurar que todo el personal en
contacto directo con la atención al paciente recibe enseñanza y reciclaje en RCP.
– Todo el personal de los servicios de emergencia debería recibir enseñanza y reciclaje en SVB.
– Todos los conductores de los servicios públicos deberían estar entrenados en SVB.
– Todas las escuelas europeas habrían de incluir en sus currículos docentes la enseñanza de
SVB.
Los cuatro eslabones de esta cadena imaginaria se enlazan secuencialmente y los buenos
resultados que obtengamos dependerán directamente de lo rápido que se activen y de lo
Para que este eslabón funcione adecuadamente, son necesarios dos requisitos: por un lado, la
correcta formación de amplios sectores de la población, para que cualquier ciudadano pueda
identificar el estado de PCR y, por otro, la unificación y difusión masiva de los números de
teléfono de las emergencias sanitarias para que la cadena pueda ser activada de inmediato.
La RCP básica sustituye de forma precaria las funciones vitales por lo que, si se realiza
adecuadamente, nos permite ganar algunos minutos hasta que lleguen los equipos de
emergencia con personal y material especializados.
Hay que tener presente que el cerebro humano comienza a deteriorarse aproximadamente a
partir de los 4 minutos de no recibir oxígeno, por lo que únicamente la precocidad de las
maniobras nos podrá asegurar que el individuo recupere sus funciones cerebrales
satisfactoriamente.
Peter Safar, uno de los pioneros en la enseñanza de RCP, dice al respecto que la enseñanza de
algo de RCP a todas las personas probablemente salve más vidas que la perfección obtenida
Por unos pocos, en este sentido los esfuerzos de las asociaciones científicas de profesionales
sanitarios dedicados a las emergencias, como la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias
y Emergencias (SEEUE), se han dedicado a la difusión masiva de las técnicas de RCP básica.
Las causas más frecuentes de PCR son la fibrilación ventricular (FV) y la taquicardia ventricular
sin pulso (TVSP), alteraciones, ambas, que tienen una buena respuesta a la desfibrilación
precoz, por lo que se prioriza su aplicación, por delante de la administración de fármacos.
Preste atención a este aspecto, Únicamente cuando se han estabilizado las funciones vitales del
enfermo, se procederá a su traslado hacia el centro sanitario de elección. Con la creación de los
equipos de emergencia prehospitalaria en la década de los 90 y la implantación de la “cadena
de supervivencia” se produjo un cambio notable en los procedimientos. Ya no se trata de
“correr” para llegar lo antes posible al hospital, el enfermo se estabiliza en el lugar donde
ocurra el accidente y el traslado, se realiza posteriormente. Esta es la mejor manera de
aumentar la supervivencia y minimizar los efectos secundarios al accidente.
Preste atención a este aspecto, Únicamente cuando se han estabilizado las funciones vitales del
enfermo, se procederá a su traslado hacia el centro sanitario de elección. Con la creación de los
equipos de emergencia prehospitalaria en la década de los 90 y la implantación de la “cadena
de supervivencia” se produjo un cambio notable en los procedimientos. Ya no se trata de
“correr” para llegar lo antes posible al hospital, el enfermo se estabiliza en el lugar donde
ocurra el accidente y el traslado, se realiza posteriormente. Esta es la mejor manera de
aumentar la supervivencia y minimizar los efectos secundarios al accidente.
Son actuaciones sencillas que la población general debería conocer, siendo especialmente
importante el adiestramiento del personal de los servicios públicos, de aquellos que trabajen en
Tema 3.
lugares donde se produzcan grandes concentraciones humanas y del personal sanitario, para
que puedan intervenir, aun sin contar con equipos o material específico alguno.
Ante una supuesta situación de PCR, lo primero será identificar la situación. Antes que pedir
ayuda o realizar ninguna actividad, tenemos que saber qué está pasando.
La estrategia para que cualquier ciudadano pueda identificar y valorar a una víctima con una
aparente PCR es muy simple y consiste en observar, de una manera secuencial, únicamente dos
aspectos clínicos: consciencia y respiración. Según la valoración que realicemos de cada uno
de estos aspectos, corresponderá realizar una u otra intervención.
Lo primero que debemos hacer para valorar una posible parada cardiorrespiratoria (PCR) es
comprobar el estado de consciencia del individuo.
Déjelo como está (si la posición no supone peligro), pida ayuda y vuelva junto a él.
Maniobra
Frente -Mentón
Maniobra de
Tracción
Mandibular
Responde
COMPROBACIÓN (Contesta o se mueve)
DE LA CONSCIENCIA (Consciente) • Dejar como está
Oiga ¿qué le pasa? • Pedir ayuda
No responde • Evaluar periódicamente
(Inconsciente)
COMPROBACIÓN
DE LA RESPIRACIÓN
Si la víctima está inconsciente, no responderá a estímulos auditivos ni sensitivos, por lo que
deberemos comprobar de forma inmediata la ventilación, para descartar que se encuentre en
PCR. En cualquier caso, en toda persona inconsciente deberemos despejar la vía aérea
mediante “la maniobra frente - mentón” o la tracción mandibular.
La forma de evitar que esto suceda es mediante la denominada maniobra frente-mentón que
consiste en, con la víctima en decúbito supino, colocar una mano en la frente y la punta de los
dedos de la otra en el vértice de la barbilla, empujando hacia arriba; de esta manera
conseguimos despejar la vía aérea.
mano sujetamos con fuerza la frente del accidentado. De esta forma evitamos movilizar la
columna cervical, por las consecuencias fatales que pudieran derivarse de esta acción, en unas
estructuras óseas dañadas por el traumatismo.
Cuando la elevación de la mandíbula sin extensión de la cabeza no consiga abrir la vía aérea,
emplearemos la maniobra frente-mentón.
Para valorar la ventilación del paciente, se debe colocar a la víctima en decúbito supino y
realizar la apertura de la vía aérea (maniobra frente-mentón), acercando a continuación la
mejilla a la boca-nariz de la víctima, para de esta forma oír y sentir la respiración del paciente,
así como ver los movimientos ventilatorios de la caja torácica.
La posición lateral de seguridad (PLS) o posición de recuperación, se emplea para pre- venir la
obstrucción de la vía aérea por la caída de la lengua hacia la faringe, o la aspiración de
contenido gástrico por el árbol traqueobronquial, en el caso de que se produzca un vómito.
Para colocar al paciente en PLS, lo haremos rodar hacia el reanimador siguiendo los siguientes
pasos:
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
− Realizar la abducción del brazo del paciente que tengamos más cercano, hasta ponerlo en
ángulo recto con el cuerpo. Doblar el codo, y poner la palma de la mano hacia arriba (foto 2).
− Traccionar del brazo del paciente más alejado a nosotros, cruzándolo sobre su tórax y
colocando la palma de la mano sobre el hombro contrario (foto 3).
− Levantar la pierna del paciente más alejada a nuestra posición, dejándola con la rodilla
levantada y el pie apoyado en el suelo (foto 4).
Tema 3.
− Con una mano en la rodilla levantada y la otra en el hombro del mismo lado, tirar con fuerza
para girar a la víctima sobre su costado (foto 4).
− Colocar la pierna que ha quedado encima, de forma que la cadera y la rodilla estén dobladas
en ángulo recto (foto 5).
− Inclinar la cabeza asegurándose de que la vía aérea permanezca abierta (foto 6).
− Ajustar la mano bajo la mejilla para mantener la cabeza inclinada (foto 6).
Una vez el paciente se encuentra en PLS, se debe pedir ayuda si aún no se ha hecho y re- gresar
a su lado, para comprobar periódicamente que mantiene sus funciones vitales.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
− En los casos de PCR secundaria a hipoxia (ahogados, sobredosis de drogas, traumatiza- dos,
etc.), iniciaremos primero las maniobras de RCP (comenzando por 5 ventilaciones para seguir
con la secuencia habitual 30/2) durante 1 minuto y después, pediremos ayuda.
ayuda.
COMPROBACIÓN DE LA RESPIRACIÓN
• Abrir vía aérea (maniobra frente mentón) Respira
• Retirar objetos extraños • Poner en posición lateral de seguridad
• Buscar ayuda
• Ver, oír y sentir
No respira
• Pedir ayuda
• Comenzar maniobras de RCP
(Dependiendo del caso se hará antes una cosa u otra)
Con estas maniobras pretendemos mantener un mínimo de oxigenación y circulación, que evite
el daño irreparable que puede provocar en el cerebro la falta de oxígeno.
Tema 3.
Respiración boca-boca
Con la vía aérea despejada, taponaremos los orificios nasales, con los dedos pulgar e índice de
la mano colocada en la frente, mientras sellamos con nuestra boca la de la víctima, e
insuflamos aire.
El aire ambiente tiene una concentración de oxígeno de aproximadamente el 21%, mien- tras
que el aire que expiramos no sobrepasa el 16%, pero aun así, esta concentración es sufi- ciente
para conseguir una cantidad de oxígeno en la sangre del paciente, que evite dañar las células
cerebrales, en espera de la llegada de los equipos de emergencia.
Los reanimadores no entrenados, pueden optar por realizar la reanimación cardiopulmonar sin
respiración boca a boca, realizando sólo compresiones torácicas. Al comprimir/descomprimir el
tórax, además del soporte circulatorio, se consigue un mínimo soporte ventilatorio.
El masaje cardiaco externo se realiza apoyando el talón de una mano en el centro del pecho
(posición de referencia) y el talón de la otra sobre la primera. El enfermo deberá permanecer en
decúbito supino, con las extremidades superiores a lo largo del cuerpo.
peso sobre ellos sin doblarlos en ningún momento, para conseguir con el menor esfuerzo físico,
la mayor eficacia posible.
Para evitar el excesivo cansancio del reanimador será importante la altura desde la que
realicemos el masaje, siendo en ocasiones conveniente ayudarnos de un taburete o similar.
El objetivo debería ser, comprimir hasta una profundidad de al menos 5 cm y a una fre- cuencia
de al menos 100 compresiones/min, permitiendo el retroceso completo del tórax, y reduciendo
al máximo las interrupciones de las compresiones torácicas.
Con el masaje cardiaco externo se consigue un suficiente soporte circulatorio, tanto por la pre-
sión ejercida directamente sobre el corazón (Bomba Cardíaca), como por la realizada sobre el
tórax (Bomba Torácica). A modo de esponja, durante las compresiones se expulsa sangre del
corazón y los pulmones hacia los diferentes órganos, que volverá en el momento de la
descompresión.
Tema 3.
Las maniobras de reanimación deben continuar con la misma cadencia, hasta que el enfermo
se recupere, llegue ayuda con equipo especializado o se produzca el agotamiento de los
reanimadores.
La obstrucción parcial o completa de la vía aérea por un cuerpo extraño provoca un cuadro
repentino de asfixia que, en el peor de los casos, si no se resuelve, desemboca en hipoxia,
inconsciencia, apnea, paro cardiaco y muerte.
Si la obstrucción es parcial, el paciente mostrará una gran agitación, con una ventilación más o
menos dificultosa, tos y/o estridor (pitos). El gesto de llevarse las manos a la garganta, es
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Ante la obstrucción parcial de la vía aérea por un cuerpo extraño, nos limitamos a animar al
afectado para que tosa una y otra vez. Reevaluamos y estamos alerta por si empeora la
situación.
Paciente consciente
Estas maniobras se repetirán hasta la expulsión del cuerpo extraño o hasta la inconsciencia del
paciente, alternando 5 palmadas interescapulares y 5 compresiones abdominales.
Paciente inconsciente
EVALUAR LA OBSTRUCCIÓN
¿Oiga que le pasa ?
Contesta
Habla, tose, respira NO Contesta
CONSCIENTE INCONSCIENTE
– 5 Palmadas interescapulares – Maniobras RCP b
– 5 compresiones abdominales
– Reevaluar
Las hemorragias se detienen comprimiendo con un apósito limpio (compresa, gasa, pañuelo,
paño...) sobre el lugar del sangrado y, en el caso de que se produzcan en las extremidades,
elevando estas por encima del nivel del corazón. Se aplicarán cuantos apósitos sean necesarios
y se realizará un vendaje compresivo
Si la amputación fuese incompleta, inmovilizaremos las partes con una férula en la posición
más anatómica y menos dolorosa posible y lo trasladaremos al hospital, evitando realizar
exploraciones de ningún tipo hasta llegar allí.
Entre las cánulas orofaríngeas, la más conocida y usada es la cánula de Guedel. Dependiendo
del fabricante, existen diversos modelos, pero todos están construidos en
PVC semirrígido (o material similar) y poseen un refuerzo al principio de la misma, para evitar
que, una vez colocada, se obstruya al morderla el enfermo
Cánulas de Guedel.
Tienen un tamaño que oscila entre 5 y 12 centímetros y que se identifica por una numeración
y, en algunos modelos, también por un color diferente.
Tema 3.
Dependiendo del paciente al que se destine, se seleccionará la longitud adecuada, que debe
ser igual a la distancia que existe entre la comisura de los labios y el lóbulo del pabellón
auricular. Lo correcto, antes de colocarla, es medir la cánula adecuada a cada paciente.
La cánula de Guedel se coloca introduciéndola en la boca del afectado, con la concavidad hacia
el paladar para, una vez metida hasta aproximadamente la mitad, rotarla 180º, mientras se
termina de introducir hasta la faringe.
Una vez colocada, la parte más dura de la cánula debe quedar entre los dientes del paciente,
de esta manera, evitaremos posibles obstrucciones si la mordiese.
Las causas más frecuentes de parada cardiorrespiratoria (PCR) son la fibrilación ventricular (FV)
y la taquicardia ventricular sin pulso (TVSP). Estas alteraciones del ritmo, deben ser trata- das
de forma prioritaria mediante desfibrilación externa, entendiendo como tal la transmisión de
corriente eléctrica al músculo cardíaco a través de la pared torácica, con el objeto de poner fin
a la FV o la TVSP. Esta acción se conoce entre los profesionales sanitarios como descarga o
choque, y de esta manera la denominaremos en adelante.
Desfibrilador manual
Numerosos estudios demuestran que el uso precoz de desfibriladores externos puede au-
mentar considerablemente la supervivencia de los individuos que sufren una PCR. En varios
Estados ya está legislado la colocación y utilización de Desfibriladores Externos Automáticos
(DEA), en los lugares de pública concurrencia.
Los DEA no disponen de las palas que tienen los desfibriladores manuales y se conectan al
paciente mediante dos electrodos adhesivos de gran tamaño, que sirven al mismo tiempo para
registrar la señal del ECG analizando el ritmo cardíaco, y para transmitir la energía de la
descarga, en el caso de que fuese necesaria.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
DEA
− Coloque los electrodos sobre el pecho del paciente, en posición antero-lateral (posición
esternón-ápex). La placa adhesiva del esternón se coloca en la parte superior derecha del tórax
del paciente, a la derecha del esternón debajo de la clavícula. La placa del ápex se coloca en la
parte inferior izquierda del pecho sobre el ápex del corazón, a la izquierda del pezón en la
mitad de la línea axilar.
Para realizar el análisis del ritmo con las máximas garantías, debe evitarse el movimiento de la
víctima y el contacto físico con ella.
− Realice las maniobras de RCP (30 compresiones torácicas-2 ventilaciones) durante 5 ciclos
(aproximadamente 2 minutos).
− Si no hubiera signos de circulación, lleve a cabo las maniobras de RCP (30 compresiones
torácicas – 2 ventilaciones) durante 2 minutos y repita el análisis.
Tema 3.
− Seguir las instrucciones del DEA hasta que esté disponible el Soporte Vital Avanzado. Tenga
presente que cuanto más se demore en realizar la desfibrilación, menor es la probabilidad de
éxito.
Si no dispone de un DEA, comience con las maniobras de RCP hasta disponer de uno de estos
dispositivos o hasta la llegada de los equipos especializados.
Es un dispositivo con un balón autoinflable y una válvula que evita la reinspiración, recibe el
nombre de ambú. Se utiliza para realizar la respiración artificial de forma manual.
El de los adultos, suele tener un volumen aproximado de 1.600 ml, siendo menor en el
pediátrico, al objeto de evitar barotraumas.
Pueden emplearse con mascarilla o directamente sobre el tubo endotraqueal (u otro de los
dispositivos para aislar la vía aérea).
Poseen una toma de oxígeno y como accesorio se suele acompañar de un reservorio con el
que se pueden alcanzar concentraciones de oxígeno cercanas al 100%.
Hay que prestar especial atención a la limpieza y correcta colocación de la válvula. Un error en
esa comprobación puede anular la funcionalidad del dispositivo.
El reanimador se coloca por detrás de la cabeza del paciente, la extiende hacia atrás, coloca
una cánula orofaríngea (Guedel) y aplica la máscara sobre el rostro con la mano izquierda co-
locando los 2-3 últimos dedos sobre la mandíbula y los demás sobre la mascarilla. Se exprime
la bolsa con la mano derecha y se observa el tórax para comprobar cómo tiene lugar la venti-
lación pulmonar.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Si hay dos reanimadores, uno puede realizar las 30 compresiones y el otro las 2 insuflaciones
mediante el resucitador manual.
Las maniobras de RCP deben mantenerse en principio hasta la llegada de los equipos es-
pecializados, excepto en las siguientes situaciones:
– Cuando habiéndose iniciado sin éxito la RCP se confirma de forma indiscutible que estas
maniobras se instauraron con un retraso superior a 10 minutos con respecto a la iniciación de
la parada cardíaca (excepto situaciones como el ahogamiento, la hipotermia accidental o la
intoxicación con barbitúricos).
– Cuando el reanimador está exhausto, lo cual puede producirse cuando un único reanimador
realiza una RCP prolongada.
Tema 3.
El Celador, por su proximidad a los pacientes, tiene una función esencial en la detección precoz
de las paradas cardiorespiratorias. Ante cualquier accidente, compruebe la conciencia y la
respiración del afectado y pida ayuda al personal sanitario.
La actuación de un celador ante una parada cardiorrespiratoria va a ser muy diferente según el
lugar donde trabaje y según el momento en el que suceda.
en decúbito supino y poner la tabla corta o de SVB bajo la espalda del mismo son funciones
habituales de los celadores. Aquí es importante adelantarse a los acontecimientos, se puede
ir retirando el cabecero de la cama por si es necesario intubar (si se decide llevar a cabo este
procedimiento hay que colocar a la víctima en posición de Roser).
Cuando el pronóstico se compara con el del adulto, suele ser peor, debido a que en la mayoría
de los casos el niño lleva en hipoxemia un periodo prolongado de tiempo, antes de producirse
la PCR, con la consecuente lesión de diversos órganos, en tanto que en el adulto la PCR se
suele producir de forma brusca sin hipoxia previa.
En los niños pequeños, al apoyar su espalda sobre la palma de la mano del reanimador, los
hombros se elevan, permitiendo que la cabeza se extienda ligeramente hacia atrás abriendo la
vía aérea de forma adecuada.
El objetivo de las maniobras de apertura de vía aérea es conseguir que esta sea permeable. Las
maniobras son iguales que en el adulto (maniobra frente-mentón y maniobra de tracción
mandibular).
Después de abierta la vía aérea se debe comprobar si el niño respira, observando si existen
movimientos respiratorios, escuchando su ventilación y, con la mejilla del reanimador junto a
la boca del niño, sintiendo la salida del aire (ver, oír, sentir) durante un mínimo de 5 segundos.
Si el niño respira, se le coloca en posición lateral de seguridad y se pide ayuda. Si el niño tiene
dificultad respiratoria suele adoptar unas posturas determinadas que le facilitan la respiración
y no se deben modificar, limitándose el reanimador a pedir ayuda.
Si el niño no respira hay que pedir ayuda e iniciar la ventilación manteniendo abierta la vía
aérea. Si es un lactante, la boca del reanimador se debe aplicar abarcando la boca y la nariz del
niño. Si se trata de un niño mayor de un año se puede utilizar la técnica boca a boca de forma
similar a como se hace en los adultos. La técnica dependerá no tanto de la edad, como del
tamaño del niño.
El volumen correcto de aire en cada ventilación será aquel que haga que el tórax se eleve. Es
importante insuflar aire solamente hasta que empiece a subir el pecho para evitar una
dilatación gástrica que podría provocar regurgitación del contenido del estómago. También
podríamos provocar barotrauma.
Tema 3.
2.2.5. Circulación
Una vez abierta la vía aérea y realizadas las 5 insuflaciones, el reanimador debe comprobar si
el niño permanece arreactivo o si aparecen signos de que hay circulación, para valorar la
necesidad de iniciar las compresiones cardiacas.
Si el niño continúa arreactivo y sin signos de circulación, tras las 5 insuflaciones comenza-
remos con las compresiones cardiacas con una cadencia de 30 compresiones y 2 ventilaciones.
Si hubiese dos reanimadores, se emplea la secuencia de 15 compresiones y 2 ventilaciones.
El área de compresión para los lactantes se localiza en el tercio inferior del esternón. Para
trazar el lugar exacto, se traza una línea imaginaria que una los dos pezones y justo por debajo
de esa línea se coloca el dedo índice de la mano más alejada de la cabeza del niño. Se apoyan a
continuación los dedos medios y anular flexionados sobre el esternón y se levanta el índice. El
lugar donde quedan apoyados estos últimos dedos es donde se deben realizar las
compresiones. Estas se harán siguiendo un eje perpendicular y con la fuerza suficiente para
comprimir el tórax de un tercio a la mitad de su tamaño (1-2,5 cm) y a una frecuencia no
inferior a 100 compresiones por minuto. Si hay dos reanimadores, el masaje cardiaco se puede
realizar con los dos pulgares y las manos abarcando el tórax.
El área de masaje en los niños de 1 a 8 años se localiza como en el adulto aunque se hacen las
compresiones con una sola mano (pueden emplearse las dos si el niño es corpulento). El
reanimador debe colocarse con ambas rodillas en el suelo a la altura del pecho de niño, con el
brazo estirado y el codo extendido y los hombros directamente encima de la zona donde se
tiene apoyada la mano siguiendo un eje perpendicular. Las compresiones se realizarán
descargando el peso del cuerpo sobre el esternón del niño. El tórax debe comprimirse de un
tercio a la mitad de su tamaño, lo que supone 2,5-3,5 cm.
En los niños, al igual que en los adultos, las compresiones deben durar el 50% del ciclo,
permitiendo en la segunda parte de éste, la relajación del tórax. La frecuencia de las
compresiones debe ser de 100 por minuto.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
[Link].2.6. Algoritmo
Algoritmo Soporte
Soporte VitalVital
básicobásico en pediatría
en pediatría
– Pedir ayuda
– Abrir la vía aérea Respira P. Lateral Seguridad
COMPROBACIÓN DE LA Reevaluar
RESPIRACIÓN
NO Respira
5 Ventilaciones de rescate
No reacciona
No signos de circulación
MANIOBRAS RCP b
30 compresiones / 2 ventilaciones
(Más de un reanimador: 15 compresiones / 2 ventilaciones)
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Si la obstrucción es parcial, el niño podrá toser por lo que habrá que animarlo a que lo siga
haciendo por ser esta la manera más eficaz de expulsar el cuerpo extraño.
Este procedimiento se seguirá repitiendo una y otra vez, hasta que el niño pierda la
consciencia. En este momento, actuaremos como ya hemos descrito para los casos de
inconsciencia y ausencia de respiración, intentaremos ventilar 5 veces y, si no hay respuesta,
comenzaremos con el masaje cardiaco. Continuaremos repitiendo las maniobras de RCP b
hasta la desobstrucción de la vía aérea.
A continuación se presentan las nuevas recomendaciones del soporte vital básico y avanzado,
tanto para adultos como para pediatría.
Deben ser entrenados para interrogar a las personas que llaman con protocolos estrictos.
Deben centrarse en reconocer la capacidad de respuesta del accidentado y la calidad de su
respiración. Si no hay respuesta, ante la ausencia o anomalía de la respiración, se activará un
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
d) Para todos:
Aplicar compresiones torácicas de alta calidad. Comprimir hasta una profundidad de al menos
5 cm y a una frecuencia de al menos 100 compresiones/min, permitir el retroceso completo
del tórax, y reducir al máximo las interrupciones de las compresiones torácicas.
Buscar signos de vida y respiración. Si se domina la técnica, palpar el pulso. Se puede utilizar la
arteria carotídea (niños), la braquial (lactantes) o la femoral (niños y lactantes).
– La frecuencia de las compresiones debería ser de al menos 100, pero no mayor de 120/min.
– La técnica de compresión para lactantes consiste en compresión con dos dedos para
reanimadores individuales. Se utilizará la técnica con dos pulgares rodeando el tórax cuando
sean dos o más reanimadores. Para niños más mayores, puede utilzarse la técnica de una o dos
manos.
Tema 3.
Aunque todos estos trastornos suelen ir acompañados de una importante carga de ansiedad,
la actitud de calma que con nuestro comportamiento podamos transmitir al enfermo es
probablemente, en estos casos, más importante que en ningún otro.
Cuando uno o más componentes del sistema respiratorio fracasan en el logro de estos
objetivos del intercambio se produce la insuficiencia respiratoria.
La insuficiencia respiratoria (IR) se define como todo cuadro pulmonar que da lugar a una dis-
minución de la PO2 (hipoxemia) en sangre arterial, con o sin aumento de la PCO2
(hipercapnia).
Más que una enfermedad en sí misma, es la consecuencia final común de gran variedad de
procesos específicos, respiratorios en su mayoría, pero también cardiológicos, neurológicos,
tóxicos, traumáticos, etc.
– Shunt.
– Anomalías de la difusión.
La disnea (sensación de falta de aire que se manifiesta a menudo con jadeo) es el síntoma más
frecuente, aunque en los casos más graves pueden aparecer síntomas neurológicos como
incoordinación motora e incluso alteración del nivel de consciencia. Normalmente predominan
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
El traslado se realizará en posición de Fowler O Fowler alta, según la gravedad del cuadro, con
oxigenoterapia desde el primer momento y con monitorización permanente de la saturación
de O2, la frecuencia y ritmo cardiacos y la tensión arterial.
Los enfermeros canalizarán una vía venosa periférica para, según cada caso, administrar
antibióticos, broncodilatadores, diurético…
En casos extremos en los que el cuadro se descompense, podría ser necesario realizar la
intubación orotraqueal del enfermo, por lo que debemos ayudar al facultativo a tener
preparado el material para intubación (laringoscopio, tubos, vendas, respirador automático…).
En la exploración se evidenciará el aumento del trabajo respiratorio, serán audibles los roncus
(sonidos crepitantes fuertes, al final de la inspiración y durante la espiración producidos por
paso del aire a través de líquido en bronquiolos, bronquios y tráquea) y sibilantes (sonidos
continuos de tonalidad alta, como pitidos o chirridos producidos por el paso del aire en vías
estenosadas).
Nuestra actitud debe procurar en todo momento disminuir la ansiedad del enfermo.
Monitorización permanente de la saturación de O2, la frecuencia y ritmo cardiaco y la tensión
arterial.
3.5. Oxigenoterapia
El oxígeno (O2) es un gas incoloro, inodoro, explosivo y altamente inflamable, por lo que su
manejo en oxigenoterapia requiere importantes medidas de seguridad.
La oxigenoterapia está indicada en todas aquellas personas que sufren hipoxia, acompañada o
no de hipercapnia (asfixia, elevaciones a grandes alturas donde desciende la Pp de O2,
intoxicaciones por gases que bloquean la hematosis normal, insuficiencia respiratoria, lesiones
del Sistema Nervioso Central que afectan al centro regulador de la respiración y alteraciones
del transporte de oxígeno en sangre como en grandes hemorragias, intoxicaciones por
monóxido de carbono etc.).
Es importante durante el traslado valorar el aspecto y el estado del paciente para detectar
situaciones de hipoxia que indicarían, o bien, un empeoramiento del cuadro o un mal
funcionamiento de los sistemas de administración de oxigenoterapia.
– Balas de oxígeno. Las balas de oxígeno son cilindros de acero que contienen oxígeno a una
presión superior a la atmosférica y a temperatura de 21 ºC. Hay diferentes tamaños de balas,
las mayores contienen 6.000 l, mientras que las pequeñas son de 350, 175 y 150 l. Este sistema
se usa en el transporte de enfermos a los que hay que administrarles oxígeno y en pacientes a
los que se suministra oxígeno a domicilio
Tema 3.
Las unidades en que se expresa la capacidad de una bala puede ser: litros (l), atmósferas de P,
mm de Hg o kg/cm³
Bala de oxígeno
– Manómetro. Todo tanque está provisto de un manómetro que mide la presión de oxígeno en
el interior de la bala. El manómetro consta de un reloj con una circunferencia graduada
expresada en l, mm de Hg, atmósferas, etc. y una aguja que expresa en cada momento la
presión existente en la bala.
– Sistema de humidificación. Para administrar el oxígeno a los pacientes hay que proveerlo del
grado de humedad adecuado para que las mucosas del enfermo no se sequen y mantengan la
humedad adecuada tratando de evitar su irritación.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
Para ello se hace pasar el gas por un frasco humidificador que contiene agua destilada. Se llena
de agua destilada hasta el nivel indicado. Debe vigilarse que el frasco siempre contenga agua a
37 ºC.
La tapa del frasco está perforada por dos tubos. Uno de ellos se introduce por uno de sus
extremos en el agua, unos 7-10 cm. aproximadamente y por el otro extremo se conecta con la
toma de oxígeno. El otro tubo, se introduce por uno de sus extremos en el frasco
humidificador quedando 2-3 cm. por encima del agua y se conecta al dispositivo del paciente
(cánula, mascarilla
Vaso y caudalímetro
* Tienda de oxígeno.
* Campana de oxígeno.
Cuando el paciente está en coma o inconsciente y tiene dificultades para respirar por sí solo,
debe hacerse una intubación endotraqueal que facilita la administración de oxígeno. Si está
lúcido y colabora deben utilizarse los otros métodos (sonda o catéter nasal, gafas nasales, etc.
Hay que vigilar su correcta posición y debe cambiarse cada 48 h. En cada cambio se alterna la
fosa en que se coloca el catéter ya que puede irritar la mucosa nasal y de la orofaringe.
b) Mascarillas
1. Gafas nasales
Son tubos similares a las sondas, pero se adaptan a las dos fosas nasales simultáneamente.
Gafas nasales
Son dispositivos de plástico transparente que cubren nariz y boca. Pueden tener varios orificios
laterales con la finalidad de que el oxígeno que fluye se mezcle con el aire ambiental que
respira el paciente.
Cada mascarilla está preparada para administrar una concentración de oxígeno determinada
que puede oscilar entre el 24% y 40%. Las más usadas son las que permiten administrar una
concentración del 24% y 28%.
También permite regular el flujo de oxígeno por minuto. Se expresa mediante un número (2, 4,
6, etc.), e indica los litros por minuto que hay que administrar.
Cada mascarilla presenta una numeración: Ej: 24/2. Esto significa que para conseguir una
concentración de oxígeno del 24% hay que administrar un flujo de 2 litros por minuto.
Las concentraciones de oxígeno que se alcanzan son superiores a las conseguidas con la sonda
nasal pero, al igual que la anterior, se usan cuando se requiere administrar concentra- ciones
bajas de oxígeno.
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Mascarilla oronasal
Además del anterior hay varios modelos en el mercado, con características peculiares:
– Mascarilla de traqueotomía.
a) Tienda de oxígeno
Para mantener las condiciones óptimas de temperatura, la tienda está provista de un dis-
positivo refrigerador con ventilador incorporado que regula la temperatura. También existe
sistema de control de la humedad y concentración de oxígeno.
b) Campana de oxígeno
– Material necesario:
* Esparadrapo hipoalérgico.
* Lubricante.
* Guantes estériles.
* Hay que calcular los cm de sonda que hay que introducir. Para ello se mide la distancia nariz-
oreja-cuello.
* Introducir la sonda despacio, sin forzar, hasta que llegue a la altura de la úvula.
* Fijar la sonda con el esparadrapo, a un lado de la cara, procurando que quede fijada a la
altura de la oreja.
* Vigilar su funcionamiento.
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Los procedimientos para incrementar la ventilación alveolar se dividen en dos grandes grupos,
dependiendo de cómo se acceda a la vía aérea.
Se habla de Ventilación mecánica invasiva (VMI), para referirse a aquellos casos en los que se
accede al interior de la vía aérea de forma artificial, por medio de la intubación endotraqueal,
y de Ventilación mecánica no invasiva (VMNI), para referirse a aquellos otros en los que se
emplean mascarillas nasales o faciales, en lugar de tubo endotraqueal.
El respirador sustituye en estos casos a las funciones que en condiciones normales realizaría la
caja torácica (costillas, músculos respiratorios, etc.) y el diafragma.
Respirador de presión
* Facilitar la higiene bucal y nasal del paciente frecuentemente debido a que la cavidad bucal
es una fuente primaria de infección para los enfermos.
Ventajas de la VMNI:
Contraindicaciones de la VMNI:
– Coma.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
– PCR.
– Vómitos.
La CPAP permite mejorar la oxigenación durante los primeros minutos del tratamiento, siendo
considerada como la forma de ventilación más fisiológica y menos traumática. El sistema más
usado es el de flujo libre mediante el denominado Método CPAP Boussignac.
En este caso el respirador administra una presión inspiratoria que se programa a un de-
terminado valor, mientras que la espiración se realiza a presión atmosférica. Dentro de los
sistemas de PSV, el más conocido y usado es la Presión de soporte binivel (BIPAP). En esta
situación, se le añade una presión al final de la espiración (PEEP).
BIPAP
La VMNI, en cualquiera de sus variantes, se está demostrando como una alternativa válida en
el tratamiento de muchos trastornos respiratorios, que hasta ahora estaban abocados a la
intubación orotraqueal y la conexión a ventilación mecánica, con todos los efectos secundarios
que esto producía.
3.5.3. Aerosolterapia
La aerosolterapia es un tratamiento habitual en los servicios de ORL, pediatría, neumología y
alergología, aunque también se vienen utilizando en Atención Primaria. La aerosolterapia es la
forma de tratamiento que utiliza aerosoles de manera que éstos son pulverizados para ser
empleado por inhalación.
La actuación de los celadores en relación con estas vías artificiales de oxigenación se limita a
conocer los procedimientos y los sistemas para que, cuando sea necesaria una movilización de
los pacientes, se haga con las máximas garantías.
También en los procedimientos, el celador puede ser requerido para que ayude al facultativo.
Esta ayuda consistirá en colocar al paciente en la posición de Roser (con el objetivo de
mantener el cuello en hiperextensión) para llevar a cabo la intubación, controlar la seguridad
del paciente y facilitarle al médico la ayuda que necesite dentro de sus funciones.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).
– Intubación nasotraqueal. Se puede realizar en pacientes en los que se sospecha le- sión de
columna cervical, fractura mandibular, o en los que la intubación orotraqueal no sea posible.
Los tubos serán de menor diámetro (n. º 7 o 7,5) y la mucosa nasal debe ser irrigada
previamente con una solución anestésica y vasoconstrictora para evitar epistaxis.
– Intubación con transiluminación. Cuando una luz brillante se introduce en la vía aérea
superior, puede ser percibida a través de los tejidos del cuello cuando se encuentra en el
interior de la laringe o tráquea. Esto permite guiar la punta del tubo a través de la glotis sin
visualizar directamente las cuerdas. Se denomina «método visual indirecto».
– Punción cricotiroidea. Para ello se punciona con un angiocatéter del número 14 a través de la
membrana cricotiroidea. Esta técnica precisa de conexiones especiales para asegurar una
oxigenación de alta presión.
[Link]. Traqueostomía
Denominamos la traqueostomía como técnica quirúrgica mediante la cual se abre un orificio
entre el segundo o tercer anillo traqueal, cuyo objetivo es el paso de aire entre la tráquea y el
exterior, para permitir la respiración, por medio de una cánula.
– Intubación prolongada.
Se puede dar el caso de que ante una disnea severa, en la que no sea posible la intubación y se
prevea una parada cardiorrespiratoria, haya que realizar una traqueotomía de urgencia
Además de la traqueotomía reglada o la urgente, existen otras formas para permitir la entrada
de aire por la tráquea:
– Prohibir fumar, así como el manejo de llamas, cerca de la instalación y del paciente.
– Comprobar que el frasco humidificador contiene agua destilada hasta la señal indicada.