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Este documento describe la actuación del celador en unidades de urgencias hospitalarias y en ambulancias. Explica que las unidades de urgencias hospitalarias brindan atención médica las 24 horas para tratar casos que no pueden esperar, mientras que los servicios de urgencias extrahospitalarios atienden entre las 5 pm y 9 am. También detalla las funciones y zonas del personal de urgencias, incluidos los celadores, y los tipos de vehículos de transporte sanitario como ambulancias.

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Este documento describe la actuación del celador en unidades de urgencias hospitalarias y en ambulancias. Explica que las unidades de urgencias hospitalarias brindan atención médica las 24 horas para tratar casos que no pueden esperar, mientras que los servicios de urgencias extrahospitalarios atienden entre las 5 pm y 9 am. También detalla las funciones y zonas del personal de urgencias, incluidos los celadores, y los tipos de vehículos de transporte sanitario como ambulancias.

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T

La Actuación del Celador en E


Unidades de Urgencias .

El Transporte de Enfermos en
M
Ambulancias. A
Índice:
3.1. Actuación del Celador en unidades de Urgencias.

3.1.1. La Organización de las Urgencias.

[Link]. Concepto.

[Link]. Dispositivos de Urgencias.


3
3.1.2. La Actuación del Celador en la Entrada de Urgencias

3.2. El Transporte De Enfermos En Ambulancias.

3.2.1. El transporte sanitario.

3.2.2 Clases De Vehículos De Transporte Sanitario.

3.3 Funciones Del Celador En Ambulancia


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

3.1. Actuación Del Celador En Unidades De Urgencias.

3.1.1. La Organización De Las Urgencias.

[Link]. Concepto.
Los dispositivos de urgencias sanitarias tienen como finalidad garantizar a los usuarios del
Sistema Sanitario Público una atención sanitaria durante las 24 horas del día, para tratar los
procesos que no admiten demora y que, por tanto, no son susceptibles de someterse a los
tiempos de espera de la asistencia ambulatoria y de internamiento ordinarios o programados.

Urgencia médica es toda situación que lleva al paciente, testigo o familiares, a solicitar
asistencia médica inmediata.

Emergencia médica reales un tipo agravado de urgencia en la que existe «un peligro inmediato,
real o potencial, para la vida del paciente, o riesgo de secuelas graves permanentes, si no
recibe atención sanitaria cualificada sin demora».

[Link]. Dispositivos de urgencias

a) Como antecedentes tenemos:

- El Servicio Nocturno de Urgencias, creado en 1948 por el Instituto Nacional de Previsión.

- Los Servicios de Urgencia de la Seguridad Social, creados en 1964.

- Los Equipos de Cirugía de Urgencia.

- Las Casas de Socorro municipales.

b) Actualmente distinguimos:

- Unidades de Urgencias hospitalarias.

- Unidades de Urgencias extrahospitalarias:

* Servicios Normales de Urgencias.

* Servicios Especiales de Urgencias.

* Servicios de Urgencias de los Centros de Salud o Puntos de Atención Continuada (PAC).

* Servicios de Urgencias y Emergencias Sanitarias «061» «112», SAMU, SOS emergencias, etc.

Unidades de Urgencias hospitalarias.


Son los Servicios de Urgencias de los hospitales generales y de especialidades. Orgánicamente
pertenecen al Servicio especializado de Cuidados Críticos y Medicina Intensiva del hospital
Tema 3.

(también denominado Cuidados Críticos y Urgencias) en el que se ubican. Prestan asistencia


sanitaria especializada las 24 horas. Ello quiere decir que el paciente será atendido en
urgencias, en su caso, por el médico especialista en la patología que presenta.

Descripción.

Todo hospital debe garantizar la asistencia en todo momento a cualquier tipo de urgencia
médica, tanto interna como externa, bien
de forma completa o bien parcial, para,
una vez asistida, poder remitirla a otro
centro de nivel superior.

Según los servicios que sea capaz de


ofertar el Servicio de Urgencias de un
hospital, podemos distinguir hospitales
de:

- Nivel 1. Es el de menor especialización.

- Nivel 2. Aumenta el número de especialidades médicas con respecto al anterior.

- Nivel 3. hospitales de referencia en los que se atienden urgencias de todas las especialidades
médicas.

Plan de Urgencias.

Los fines y objetivos de la unidad de Urgencias se plasmarán en el Plan de Urgencias, en el que


se tendrán en cuenta los fines y objetivos generales del hospital, según el nivel que este ocupe
en la estructura sanitaria de la Comunidad Autónoma.

El Plan de Urgencias del hospital se integrará en el Plan General hospitalario, e incorporará las
propuestas del Servicio de Medicina Intensiva y de Urgencias, al que se adscribe el Área de
Urgencias, y de las demás unidades médicas y de enfermería.

En cuanto a la organización, el Plan de Urgencias deberá incluir una descripción detallada de la


unidad. Contemplará, al menos, los siguientes apartados:

- Organigrama, personal de la unidad y recursos materiales.

- Funciones, competencias y responsabilidades del personal.

- Programas sobre procedimientos y cuidados a realizar, así como sus responsabilidades y


limitaciones.

- Protocolo de asistencia sanitaria de urgencias.

- Circuito administrativo.

- Circuito asistencial.

- Historia Clínica.

- Programa de formación continuada del personal.

- Sistemas de control y evaluación de resultados.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Zonas diferenciadas.
En la unidad de Urgencias se distinguen las siguientes zonas y áreas de trabajo:

- Área de admisión de enfermos.

- Área de espera de pacientes y acompañantes.

- Área de boxes: son cuartos o habitaciones de reconocimiento de pacientes, dotados con el


instrumental suficiente para la práctica de la medicina de urgencias.

-Área de observación: es la zona en que los enfermos quedan encamados para observación
clínica de su proceso, antes de
decidirse su ingreso en planta de
hospitalización o el alta.

-Área de SVB (Soporte Vital Básico).

-Área de
emergencias.

- Área de asistencia específica de


algunas especialidades.

- Despachos de responsables
médicos y de enfermería.

Equipamiento.
Los medios técnicos asistenciales con que se cuenta en urgencias son:

- Oxígeno y medios para su administración.

- Equipo de ventilación mecánica asistida.

- Desfibrilador cardíaco con sincronizador.

- Equipo de monitorización cardio-respiratoria.

- Laringoscopio y tubos endotraqueales.

- Equipos de aspiración gástrica y traqueobronquial.

- Equipos de traqueotomía y toracocentesis.

- Equipos para drenaje pleural y pericárdico.

- Equipos para cateterización uretral.

- Torniquetes y material para clampajes vasculares.

- Instrumental de cirugía menor.

- Equipos de atención obstétrica urgente.


Tema 3.

- Medicamentos.

- Equipos para infusión parenteral y administración de sangre y hemoderivados.

Asistencia.
Todas las especialidades médicas con que cuente el hospital son susceptibles de ser atendidas
por el Servicio de Urgencias, al menos integradas en otras especialidades más generales (por
ejemplo, el médico internista de urgencias atenderá las urgencias de reumatología,
dermatología, endocrinología, etc.).

La asistencia sanitaria prestada por la Unidad de Urgencias del hospital comprende:

- Régimen ambulatorio: asistencia en urgencias y alta al domicilio.

- Régimen de observación: permanencia en cama en sala de observación durante un máximo


de 24 horas, para ser dado de alta a domicilio o pasar a ingresar en planta de hospitalización.

Sala de Observación.

No se incluye, por tanto, la asistencia urgente domiciliaria.

Dependencia.
La unidad de Urgencias hospitalaria depende del Servicio de Cuidados Críticos y Medicina
Intensiva del hospital (también denominado cuidados críticos y urgencias en otras
Comunidades Autónomas).

Personal.
a) Responsables:

- Un coordinador médico de urgencias.

- Una supervisora de enfermería.

- Un jefe de personal subalterno.

b) Personal facultativo:

- Facultativos no especialistas:
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

* Médicos de urgencias hospitalarias.

* Médicos generales/de familia de hospital.

Son los llamados «médicos de puerta». Prestan sus servicios exclusivamente en el Servicio de
Urgencias del hospital. Su tarea fundamental es prestar a los pacientes la primera asistencia
médica y derivarlos, en su caso, al médico especialista que corresponda. Tratan y resuelven la
mayoría de las urgencias.

- Facultativos en formación:

Son los llamados MIR (médicos internos residentes) que están recibiendo formación de
especialistas en el hospital durante varios años. Entre los distintos servicios en que se han de
formar se encuentra urgencias.

- Facultativos especialistas del hospital:

Son los facultativos especialistas de área y médico s adjuntos que realizan guardias médicas (de
presencia física o localizadas) en la unidad de urgencias del hospital y en otras unidades
hospitalarias. Atienden las urgencias que les remiten los médicos de puerta.

c) Personal sanitario no facultativo:

- Enfermeros (ATS/DUE).

- Técnicos especialistas.

- Auxiliares de enfermería.

- Como responsable de enfermería habrá una enfermera Supervisora de Urgencias.

d) Personal administrativo:

En admisión de urgencias.

e) Otro personal no sanitario:

Celadores de urgencias.

f) Personal del Servicio de Atención al Paciente.

El personal facultativo presta servicios en urgencias en régimen de guardias médicas, por


módulos de 17 o 24 horas, en tanto que el resto del personal sanitario y no sanitario prestas
sus servicios en urgencias del hospital en turno s rotatorios de mañanas, tardes o noches.

Unidades de Urgencias extrahospitalarias.


Servicios Normales de Urgencias y Servicios Especiales de Urgencias.
A) Descripción.
Son los dispositivos que prestan asistencia sanitaria de urgencias no especializada entre las 17
h y las 9 h del día siguiente, así como 24 horas los domingos y festivos, hasta las 9 h del día
siguiente. Se ubican en instalaciones propias o en los Centros de Salud y Centros de
Especialidades (Ambulatorios) a partir de las 17 horas.
Tema 3.

[Link] servicios Especiales de Urgencia cubren la asistencia de las poblaciones más importantes
(capitales de provincia y grandes núcleos de población) contando con mayores recursos
humanos y materiales.

2. Los Servicios Normales de Urgencias cubren la asistencia de las poblaciones que cuentan con
ambulatorios y otras que, con un alto volumen de población, cuentan sólo con consultorios.
Con la integración de los servicios sanitarios de las Corporaciones Locales en el Sistema
Nacional de Salud, operada por la Ley General de Sanidad a partir de 1986, muchas de las
«Casas de Socorro» de los Ayuntamientos se convirtieron en Servicios Normal es de Urgencias.

En las poblaciones de ámbito rural sin cobertura de urgencias por los SNU/SEU (ni por los
nuevos Centros de Salud) son los propios Médicos Generales de los consultorios los que se
encargan también de la asistencia sanitaria urgente, ambulatoria y domiciliaria, entre las 17 y
las 9 h, mediante rotación por turnos.

En su momento llegó a haber en España varios SEU y hasta 227 SNU. No obstante, hoy se
pueden considerar como un dispositivo sanitario a extinguir al incluirse la asistencia sanitaria
de urgencias en los Centros de Salud, y ante la creación de nuevos dispositivos de urgencias
como los Servicios de Urgencias y Emergencias del 061/112/SAMU.

B) Asistencia.
La asistencia de los SNU y de los SEU comprende:

- Asistencia ambulatoria, en el propio centro sanitario. Asistencia domiciliaria, en el domicilio


del paciente.

No incluye, pues, asistencia en régimen de internamiento, que sólo se presta en los hospitales.

Para la asistencia a domicilio los SNU/SEU cuentan con su propia flota de transporte:
ambulancias de distintas características o vehículos no ambulancias conducidos por Celadores-
conductores.

C)Personal.
Aparte de la estructura directiva y administrativa, el personal de los SNU y los SEU lo
conforman:

- Médico s generales/de familia.

- Enfermeros (ATS/DUE).

- Celadores, conductores o Celadores- conductores.

El personal de los SNU/SEU pertenece a un dispositivo sanitario propio y no al ambulatorio o


consultorio en donde pueden desarrollar su labor. De este modo, la población protegida por
dichos centros sanitarios es atendida tanto en la asistencia ambulatoria ordinaria como en la
domiciliaria y la urgente por el médico general y resto del personal de dicho centro, hasta las
17 horas. Pero a partir de las 17 horas, y hasta las 9 del día siguiente se garantiza la asistencia
sanitaria permanente por el personal del SNU/SEU.

El régimen horario es muy peculiar: realizan una jornada de 16 horas (de 17 a 9 h) cada cuatro
días.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) o Puntos de


Atención Continuada (PAC).
A) Descripción.
Los Centros de Salud estarán abiertos al público como mínimo de 9 a 17 horas e incluyen su
prestación de urgencias. Prestarán además el resto de las horas atención continuada o de
urgencias en coordinación con otros Centros o Servicio s de la Zona de Salud o Sectorial
correspondiente.

La asistencia continuada de urgencias se prestará por el personal de los Equipos de Atención


Primaria de la Zona de Salud, del Centro de Salud, en turnos rotativos.

B) Asistencia.

La asistencia de urgencias comprende tanto la que se presta en el propio centro como la


domiciliaria.

Como Centros de Atención Primaria que son, las urgencias de los Centros de Salud no incluyen
régimen de internamiento, sino sólo ambulatorio y domiciliario.

C) Personal.
El personal que presta servicios en urgencias de los Centros de Salud es el propio personal del
Equipo de Atención Primaria de la Zona de Salud:

- Médicos generales/de familia.

- Enfermeros y otro personal de enfermería.

- Personal no sanitario (Celadores, entre ellos).

Los servicios prestados fuera de la jornada establecida para la atención de las urgencias en los
Centros de Salud se retribuyen como complemento de atención continuada.

Como se observa, la organización de las urgencias de los Centros de Salud es análoga a la de


los SNU/SEU.

La progresiva implantación de Centros de Atención Primaria con Puntos de Atención


Continuada y la cobertura por éstos de las urgencias, implica la desaparición de los SNU/SEU,
por lo que ya hoy se consideran un dispositivo a extinguir que permanece como dispositivo
sanitario no reconvertido (en la nueva organización de la Atención Primaria).

Funciones de los Celadores en las Unidades de


Urgencias Extrahospitalarias.
Además de las funciones generales de los Celadores, en las unidades de urgencias
extrahospitalarias se encargan de funciones administrativas (dado que no existe este personal
en los SUAP/ APC). Dentro de estas funciones están:
Tema 3.

- Tomar los datos del paciente, así como reflejar el motivo de la consulta.

- Verificar los datos de la tarjeta sanitaria.

- Recogerá vía telefónica los avisos que se producen para atención médica domiciliaria.

- Velará por el buen funcionamiento del servicio.

- Hablará con los pacientes explicando la situación del equipo sanitario (si están atendiendo a
un paciente de gravedad los demás pacientes deben
esperar).

- Facilitará la hoja de reclamaciones a usuarios que no


estén de acuerdo con la atención recibida.

- No abandonará su puesto cuando esté solo en el


servicio por ausencia del equipo sanitario (bien por
atención de urgencia vital o por aviso domiciliario).

- Podrá derivar urgencias a otros dispositivos sanitarios (061/ 112) en situaciones de máxima
emergencia.

Servicios de Urgencias y Emergencias Sanitarias 061/Urgencias 112.


El Plan Director de Urgencias Sanitarias publicado en noviembre de 1988 por el Ministerio
responsable de Sanidad, se propuso como objetivo la coordinación de todos los dispositivos de
urgencias de todos los niveles asistenciales del extinto INSALUD, para obtener la optimización
de los recursos existentes.

Un instrumento de dicho Plan ha sido la creación del Servicio de Urgencias y Emergencias


Sanitarias 061/112/SAMU, que garantiza la asistencia sanitaria de emergencia en cualquier
punto del territorio cubierto por el mismo, disponiendo, para ello, de unidades móviles de
cuidados intensivos, terrestres y aéreas (helicópteros) que prestan atención médica intensiva
desde el momento mismo en que se recoge al paciente.

En concreto, el Servicio 061 «presta asistencia sanitaria a las personas con urgencias médicas
cuyo diagnóstico o tratamiento requieren asistencia inmediata y de alta complejidad, a la vez
que comportan un riesgo grave para la vida o pueden producir secuelas graves y permanentes
en el individuo».
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

El envío de unidades móviles lo determina un coordinador médico según un test de valoración


que cumplimenta mientras atiende la llamada telefónica de la persona que ha comunicado.

Los pacientes son trasladados a las unidades de urgencias hospitalarias.

El personal del Servicio 061/112/SAMU lo conforman: médicos, diplomados en enfermería


(ATS/DUE) y técnicos de transporte en ambulancia (conductores).

3.1.2. La Actuación del Celador en la Entrada de Urgencias.


Nota: Hay que tener en cuenta que la Orden de 5 de julio de 1971, del Ministerio de Trabajo,
por la que se aprueba el Estatuto del Personal no Sanitario al Servicio de las Instituciones
Sanitarias de la Seguridad Social se encuentra derogado excepto en lo referente a las funciones
del personal no sanitario.

La función del Celador en el Área asistencial de Urgencias implica el desarrollo de distintos


tipos de funciones:

Nos vamos a referir a las funciones que corresponde realizar al Celador de una unidad de
Urgencias de hospital, ya que es aquí donde existen más dispositivos sanitarios y por tanto
donde mejor se puede observar la totalidad de tareas que puede desempeñar este personal. Un
Celador en la puerta de urgencias debe tener flexibilidad y adaptabilidad en las situaciones
potencialmente cambiantes. Sus funciones son:

- Recibir a los pacientes que lleguen a la


puerta de urgencias, saliendo a su encuentro,
acompañándolos cuando puedan deambular
por su propio pie o acomodándolos en una
silla de ruedas o camilla, según requiera su
estado. Por ejemplo, a un paciente que llega
con una fractura en la rodilla le colocará en
una silla de ruedas con soporte adecuado
para inmovilizar la pierna afectada.

- Trasladar al paciente al mostrador de


admisión de urgencias para que el personal
administrativo le tome sus datos personales y
Tema 3.

de derecho a la asistencia sanitaria. En caso de que su estado de salud no le permita esperar y


cumplimentar este trámite administrativo, lo pasará directamente a la zona de triaje o a la
consulta del médico de puerta que proceda.

Triage es una palabra francesa que se escribe triaje que significa clasificación o elección y con
ella denominamos al conjunto de procedimientos sencillos ejecutados sobre una víctima que
orientan en sus posibilidades de supervivencia inmediata y determinan un tiempo límite
asistencial para salvaguardar su vida.

Nivel de gravedad Nivel de urgencia Tiempo de atención Color

Nivel 1 Emergencia Inmediata Rojo

Nivel 2 Muy urgente 15 minutos Naranja

Nivel 3 Urgente 30 minutos Amarillo

Nivel 4 Menor urgente 60 minutos Verde

Nivel 5 No urgente 120 minutos Azul

Nivel de triaje y tiempo de atención médica recomendada.

- Mantener la entrada de urgencias convenientemente surtida de carros y camillas, así como


cubrir éstas con una sábana (estas sabanillas serán proporcionadas por los auxiliares de
enfermería), retirándola una vez que ha sido usada.

- Cuidar de que el paciente acuda a la zona de boxes o consulta de urgencias acompañado sólo
por el número de personas que esté permitido (normalmente un familiar o ninguno).

- Permitir el acceso sólo a las personas autorizadas para ello.

-Controlar que los acompañantes autorizados a permanecer dentro de la zona de boxes o


consultas con el familiar asistido no accedan a otras zonas no autorizadas. Orientar al familiar
que solicite información hacia el control o hacia el médico responsable.

- Cuidar de que los pasillos y zonas de circulación permanezcan despejados de público.

- Indicar a los acompañantes que pasen a la sala de espera en donde serán informados por
megafonía o directamente de las vicisitudes de la asistencia que recibe el paciente.

- Traslado de los pacientes a:

* Sala de espera de pacientes.

* Sala de yesos.

* Sala de observación.

* Radiología.

* Consultas externas.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

* Servicios diagnósticos.

* Cualquier unidad del hospital a la que haya que remitir al enfermo para la realización de
pruebas.

Los pacientes serán trasladados a pie, en camilla o en silla de ruedas, según lo requiera su
estado.

- Traslado de parturientas a Paritorio o zona de Urgencias de Toco-ginecología.

- Traslado de pacientes encamados para ingreso en Planta de hospitalización llevando la


documentación del ingreso que realiza la admisión.

- Traslado de pacientes a quirófano de urgencias, así como la Historia Clínica del mismo.

- Revisar las balas de oxígeno que se emplean en los traslados para que estén en perfecto
estado cuando vayan a ser utilizadas.

- En caso de no haber cama para un paciente que deba ingresar, el Celador deberá traer una
desde la unidad del hospital en que se localice.

- Avisar a los allegados de los pacientes que ingresan en Planta para que los acompañen.

- Traslado de documentos:

* Hojas de inter consulta.

* Cursar analíticas, mediante traslado de petición.

* Pedidos de almacén, fungibles, lencería, farmacia, etcétera.

* Partes de mantenimiento.

- Trasladar a Urgencias determinado material desde el Servicio de Lencería (almohadas,


mantas).

- Trasladar al Servicio de Mantenimiento Electro-médico la instrumentación médica averiada, y


traslado a Urgencia de la instrumentación médica ya reparada.

- Colaborar en la inmovilización y sujeción mecánica de los enfermos mentales agitados.

- Sujeción de pacientes a los que se les realiza lavado gástrico o cosido de suturas (en especial
niños).

- Ayudar al personal sanitario en la colocación de férulas de yeso y yesos en general a los


pacientes, cuando por alguna circunstancia se les requiera.

- Ayudar al personal sanitario en el lavado de pacientes (en Sala de Observación) y en la


realización de determinadas pruebas (por ejemplo, las punciones lumbares que se realizan a los
pacientes encamados en Observación).

- Ayudar al personal sanitario en la realización de placas radiográficas, bien portátiles en Sala


de Observación, bien normales en el Servicio de Radiología.

- Ayudar al personal sanitario de Observación a la preparación de los cadáveres.

- Traslado de fallecidos (exitus) desde Urgencia hasta el Tanatorio del hospital, y colocación de
los cadáveres en las cámaras frigoríficas.
Tema 3.

- Hay ocasiones en los que se notifica al Celador que en las afueras del hospital hay algún
individuo que, aquejado por alguna patología, puede necesitar ayuda urgente (por pérdidas de
consciencia, desmayo, parada cardiorrespiratoria, etc.), en este caso el Celador se cerciorará de
los hechos e informará de inmediato al personal sanitario, siguiendo sus instrucciones para
movilizar al paciente.

3.2. El Transporte De Enfermos En Ambulancias.


3.2.1. El transporte sanitario.
El transporte sanitario es una de las prestaciones complementarias del Sistema Nacional de
Salud.

Se denomina transporte sanitario a aquel que se realiza para el desplazamiento de personas


enfermas, accidentadas o por otra razón clínica, en vehículos especialmente acondicionados al
efecto.

El transporte de enfermos ya sea desde el lugar donde ocurra el siniestro hasta el hospital,
entre hospitales o bien incluso dentro del propio hospital, representa una tarea permanente
dentro de cualquier sistema sanitario que requiere, no sólo de la dotación de medios
adecuados y la cualificación de los profesionales, sino, además, de una adecuada coordinación.

Sea cual fuere el carácter del traslado, hay que tener presente que de las condiciones en las que
éste se realice, dependerá en gran medida el pronóstico del enfermo. Es por esto, por lo que
cada día más, se están protocolizando las actuaciones, unificando los documentos de entrega y
recepción de enfermos y cualificando a los profesionales que se encargan de esta tarea
específica.

Podemos hacer una primera clasificación de los tipos de transporte, dependiendo de:

- El carácter del transporte: primario, secundario o terciario.

- La urgencia vital: emergente, urgente o demorable.

- Según el medio de transporte: terrestre aéreo o marítimo.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Tipos De Transporte Dependiendo Del Carácter Del


Transporte.
Según el carácter del transporte podemos diferenciar transporte primario, secundario o
terciario.

Transporte primario.
Es el que se realiza desde el lugar donde se produce la emergencia, ya sea en el domicilio, en el
lugar de trabajo, en lugares de pública concurrencia, en la carretera... hasta el hospital o
centro sanitario de referencia del enfermo.

El carácter de primario se lo da el hecho de que el paciente toma por primera vez contacto con
los equipos sanitario s y no el medio de transporte que se emplee (terrestre, aéreo.) o la
gravedad del accidente (tanto el traslado de un paciente crítico tras un accidente de tráfico,
como el de un señor que se fracture un tobillo caminando por la calle, tienen el carácter de
primario).

Transporte secundario.
Es el que se realiza entre dos centros sanitarios. Admite muchas variantes y por lo tanto los
medios empleados también pueden cambiar mucho.

- El enfermo puede dirigirse desde el centro donde se encuentre a otro, para recibir un
tratamiento o cuidados específicos, o bien para realizarle una prueba diagnóstica de la que
carezca el centro emisor.

- Puede trasladarse al centro sanitario de la zona geográfica que le corresponda. Un señor que
tenga un accidente en Barcelona mientras está de vacaciones, pero que habitualmente vive en
Almería, probablemente una vez estabilizado querrá estar en la ciudad donde reside.

- Puede trasladarse a otro centro, concertado o privado, en el que, por cualquier motivo,
considere que se encontrará mejor.

Transporte terciario.
El que se lleva a cabo dentro del propio centro hospitalario. Por ejemplo, desde una planta de
medicina interna hasta la sala de ecografías.

Es, sin duda, el más habitual, pues se realiza miles de veces al día, dentro de cada centro
sanitario, pero, sin embargo, probablemente, es el que está aún menos protocolizado y
requiera de un personal menos específico, aunque debe hacerse con profesionalidad,
proporcionando a la persona seguridad y bienestar. Ya existen sin embargo en algunos centros,
equipos destinados únicamente, a la tarea de mover enfermos dentro de sus propias
instalaciones, sobre todo teniendo en cuenta, las dimensiones de algunos macro-hospitales.

Tipos de transporte según la urgencia vital.


Según la urgencia vital distinguimos tres tipos de transportes:

Transporte emergente.
El transporte de emergencia se realiza con pacientes que necesitan atención sanitaria
inmediata, por encontrarse en situación de riesgo vital inminente, por lo tanto, se ponen en
marcha sin demora y con prioridad absoluta, en el momento en que se da el aviso.
Tema 3.

Transporte urgente
Se realiza con pacientes con patologías que pueden entrañar riesgo vital o disfunción orgánica
grave, pero en los que en principio no se supone que de forma inmediata esté en peligro la
vida, o la aparición de secuelas invalidantes.

El traslado debe realizarse con prontitud, pero puede demorarse unas horas pues se realiza tras
el establecimiento de una indicación diagnóstica o terapéutica precisa y una vez estabilizadas
las funciones vitales del enfermo.

Transporte demorable.
En general se denomina transporte demorable a todos aquellos que no precisan una activación
inmediata de los sistemas de transporte.

A su vez se subdividen en no urgentes y programados:

- Transportes no urgentes son todos aquellos que se realizan con pacientes en situación clínica
estable: los que se trasladan a otros centros a recibir un tratamiento o realizarse una prueba
diagnóstica, los que ya retornan a su centro de origen, los que se trasladan a centros de otros
puntos geográficos por razones sociales o familiares, los que han sido dados de alta, pero
necesitan ser trasladados hasta su domicilio...

- Los transportes programados son aquellos que se realizan a centros sanitarios de una manera
periódica: hemodiálisis, radioterapia, rehabilitación ...

Tipos De Transporte Según El Medio Empleado.


Para transportar a un enfermo se pueden utilizar diferentes medios: terrestre (ambulancia o
tren), aéreo (helicóptero o avión), o marítimo. Si es un transporte primario, se primará la
velocidad con las suficiente s condiciones de cuidados sanitarios; si el traslado es secundario,
tendremos que asegurar que el medio elegido disponga de la infraestructura necesaria para
mantener el nivel de cuidados que ya se ha establecido.

La elección de uno u otro medio de transporte se realiza sobre la base de diferentes factores
como el lugar donde se encuentre el enfermo y la gravedad de su patología, la distancia hasta
el lugar de destino, los recursos disponibles, el costo...

No existen criterios rígidos por la cantidad de variables que pueden presentarse en cada caso,
pero en general, las distancias menores de 150 km se suelen cubrir en ambulancia, entre 150 y
300 km en helicóptero, y a partir de 300 km en avión. Aunque como prueba de lo variables que
pueden llegar a ser estos criterios, tenemos la gran cantidad de traslados internacionales (larga
distancia) que se suelen realizar en ambulancia. Los medios como el barco o el ferrocarril son
menos frecuentes y se suelen reservar para situaciones especiales.

Transporte aéreo.

Los medios aéreos que pueden emplearse son el helicóptero, el avión sanitario, o bien el avión
de línea regular adaptado para alojar al enfermo.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

El transporte en helicóptero es más costoso que en ambulancia e implica unas buenas


condiciones climáticas y de visibilidad para su uso. Se suele emplear en emergencias primarias
en las que el centro de destino esté a más de 150 km.

La dotación de personal es de un piloto, un mecánico, un médico con experiencia en valoración,


tratamiento y transporte de enfermos críticos y un ATS/DUE con experiencia en cuidados y
transporte de enfermos críticos.

El equipamiento sanitario es el mismo que el de las ambulancias asistenciales para soporte


vital avanzado: esfigmomanómetro, fonendoscopio, material de inmovilización, recipiente
frigorífico o isotérmico, instalación fija de oxígeno, respirador, balón de resucitación, equipo de
aspiración eléctrico, monitor-desfibrilador, maletín de resucitación cardiopulmonar (con
material de intubación endotraqueal y medicación), soluciones de perfusión intravenosa,
material fungible (mascarillas de oxigenoterapia, jeringuillas, agujas, material para punciones
percutáneas, sondas uretrales y de aspiración, guantes, gasas, material de curas... ).

Características generales del transporte en helicóptero.


La mayoría de los helicópteros de asistencia sanitaria, son aparatos ligeros y de dimensiones
reducidas que aprovechan el espacio del copiloto y uno de tripulación para ubicar la camilla,
que se sitúa paralela al eje longitudinal del aparato, por lo que la asistencia en ruta presenta
dificultades que deben estar previstas.

El espacio reducido es el principal problema con que nos encontraremos, por lo que es
imprescindible estabilizar al enfermo antes de emprender el vuelo.

Como paso previo al embarque del paciente, el equipo sanitario realizará el control de la vía
aérea, drenaje de neumotórax, la canalización de vías venosas, la colocación de sonda
nasogástrica y/o vesical y la inmovilización de las posibles fracturas.

Una vez iniciado el traslado, con el paciente adecuadamente inmovilizado en un colchón de


vacío, se deberá continuar con los cuidados sanitarios, monitorizando las constantes vitales
(frecuencia y ritmo cardiaco, presión arterial, saturación de oxígeno...), el electrocardiograma y
el resto de los parámetros específicos.
Tema 3.

El vuelo en helicóptero presenta en sí mismo determinadas características que pueden afectar


al paciente, a los equipos sanitarios e incluso al propio personal que realiza el traslado.

Son especialmente importante los efectos de los ruidos (en torno a los 100 dB), que impedirán
una auscultación correcta o detectar las alarmas sonoras de los equipos.

Las turbulencias durante el vuelo y las vibraciones provocan sacudidas bruscas, que ob ligarán
a fijar al enfermo, personal y equipo con cinturones de seguridad. Es por esto que los fluidos a
administrar deben estar contenidos en envases de plástico, empleando para su perfusión
bombas de infusión alimentadas con baterías, ya que el conteo de gotas se hace imposible.

Los efectos de la altura pueden provocar la disminución parcial de oxígeno, pero pueden ser
minimizados si se vuela por debajo de los 1000 metros. Puede ser conveniente la reducción del
volumen a administrar en los pacientes conectados a ventilación asistida debido a la expansión
de los gases con la altura.

A pesar de la creencia generalizada, no se ha demostrado que existan interferencias reales


entre el uso del desfibrilador y el instrumental de vuelo, por lo que la desfibrilación cardiaca
debe realizarse siempre que sea necesaria con la única precaución de avisar al piloto del
momento en que se realice.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Transporte marítimo.
El transporte por mar se puede realizar en barco-hospital, o bien en embarcación rápida en las
ocasiones en las que el accidente ocurra en el mar y no puedan emplearse los medios aéreos
(helicóptero).

Son los menos habituales porque, por un lado, el número de accidentes en el mar es mucho
menor que en tierra firme y, por otro, en numerosas ocasiones, aun ocurriendo el accidente en
el mar, se emplean transportes aéreos para trasladar a los enfermos.

En el transporte marítimo con embarcación rápida, que sólo se emplea para cubrir cortas
distancias, hay que hacer referencia a la importancia de la fijación del paciente y del material a
la estructura de la embarcación para evitar accidentes.

Transporte terrestre.
El transporte terrestre se realiza en vehículos especialmente acondicionados al efecto,
denominados ambulancias.

Este tipo de transporte viene regulado en los artículos 133 a 138 del ROTT (Reglamento de la
Ley de Ordenación del Transporte Terrestre) y en el Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, en
el que se establecen las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de
personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera.

3.2.2 Clases De Vehículos De Transporte Sanitario.


Por Carretera.
Los tipos de vehículos con los que puede realizarse transporte sanitario por carretera, vie- nen
determinados en el artículo 1 del Real Decreto 619/1998, de 17 de abril.

[Link]. Ambulancias asistenciales (Soporte Vital básico y Soporte Vital avanzado)

También reciben el nombre de ambulancias asistidas o medicalizadas. Se caracterizan por estar


acondicionadas para permitir asistencia técnico-sanitaria en ruta. Se utiliza para enfermos en
situación de urgencia vital de alto riesgo.
Tema 3.

En este apartado se incluyen tanto las ambulancias destinadas a proporcionar soporte vital
básico, como las destinadas a proporcionar soporte vital avanzado.

[Link]. Ambulancias no asistenciales

Se caracterizan por trasladar al paciente en camilla y, con excepción de los requisitos mínimos
requeridos a todas las ambulancias, no necesitan de personal sanitario, ni acondiciona- miento
específico alguno.

[Link]. Ambulancias colectivas

Se caracterizan por estar acondicionadas para el transporte conjunto de enfermos, que no


deben presentar patologías de urgencia, ni estar aquejados de enfermedades
infectocontagiosas.

Tipos de vehículos de transporte sanitario por carretera:

1. Ambulancias asistenciales:

– Ambulancias de Soporte Vital Básico.

– Ambulancias de Soporte Vital Avanzado.

2. Ambulancias no asistenciales.

3. Ambulancias colectivas.

1.3.3. Características y dotación de las ambulancias

Las características técnicas, así como el equipamiento sanitario y la dotación de personal de


cada uno de los distintos tipos de vehículos, vienen determinados en el anexo del Real Decreto
619/1998, de 17 de abril.

[Link]. Características técnico-sanitarias comunes a todo tipo de ambulancias

1. Identificación y señalización

– Identificación exterior que permita distinguir claramente que se trata de una ambulancia,
mediante la inscripción de la palabra «Ambulancia» detrás y delante, en este caso en inverso
para que pueda ser leído por reflexión.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

– Carrocería exterior preferentemente blanca en su mayor parte. Excepcionalmente se


permitirán variaciones, en los casos en que antes de la entrada en vigor del Real Decreto, se
vinieran utilizando identificaciones corporativas.

– Señalización luminosa y acústica de preferencia de paso ajustada a lo dispuesto por la


normativa vigente.

2. Documentos obligatorios

– Registro de las revisiones del material sanitario.

– Registro de desinfecciones del habitáculo y del equipamiento.

– Libro de reclamaciones.

– Registro de solicitudes y prestaciones de servicios.

3. Vehículo

– Vehículo con potencia fiscal, suspensión y sistemas de freno adaptados a la normativa


vigente para el transporte de personas.

– Faros antiniebla anteriores y posteriores.

– Indicadores intermitentes de parada.

– Extintor de incendios, con arreglo a lo dispuesto en la normativa vigente.

– Cadenas para hielo y nieve, cuando las condiciones climáticas de la zona lo requieran.

– Herramientas para la atención del vehículo.

– Señales triangulares de peligro.

– Equipo de radiotelefonía de recepción-emisión eficaz en su área de actividad.

4. Célula sanitaria

– Lunas translúcidas. En el caso de los vehículos de transporte colectivo podrán optar por otro
dispositivo que asegure eventualmente la intimidad del paciente.

– Ventilación, calefacción e iluminación independientes de las del habitáculo del con- ductor.
Tema 3.

– Medidas de isotermia e insonorización aplicadas a la carrocería.

– Revestimientos interiores de las paredes lisos y sin elementos cortantes y suelo antideslizante,
todos ellos impermeables, auto extinguibles, lavables y resistentes a los desinfectantes
habituales.

– Puerta lateral derecha y puerta trasera con apertura suficiente para permitir el fácil acceso
del paciente.

– Armarios para material, instrumental y lencería.

– Cuña y botella irrompibles.

[Link]. Características técnico-sanitarias específicas de las ambulancias no asistenciales

1. Vehículo

– Vehículo preferentemente tipo furgón.

– Dotación básica para liberación de accidentados.

– Habitáculo del conductor con capacidad para acompañante.

2. Célula sanitaria

– Separada del habitáculo del conductor y con comunicación por ventanilla y/o interfono.

– Dimensiones: permitirá incorporarse al paciente en la camilla y el acceso al mismo.

– Tomas de corriente de 12 V CC.

Equipamiento general:

1.º Camilla provista de cinturones de sujeción, de dimensiones adecuadas para un adulto,


dotada de los accesorios y lencería necesaria.

2.º Sistemas para soporte, fijación y deslizamiento de camilla con ruedas o patines. 3.º Asiento
con cinturón de seguridad junto a la camilla.

Equipamiento sanitario:

1.º Sistema de oxigenoterapia con depósito de oxígeno de, al menos, 800 litros, con mascarillas
para adulto y niño.

2.º Sistema de ventilación manual con mascarillas para adulto y niño. 3.º Sistema de aspiración
de secreciones para adulto y niño.

4.º Dispositivo para suspensión de soluciones de perfusión intravenosa. 5.º Maletín de primeros
auxilios y material de soporte vital básico.

3. Personal

– Conductor.

– Ayudante, cuando el tipo de servicio así lo requiera.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

[Link]. Características técnico-sanitarias específicas de las ambulancias asistenciales (Soporte


Vital básico y Soporte Vital avanzado)

1. Vehículo

– Vehículo tipo furgón.

– Habitáculo del conductor con capacidad para acompañante.

– Dotación básica para liberación de accidentados.

– Puerta posterior de doble hoja con apertura de, al menos, 180º.

– Iluminación auxiliar de largo alcance, extraíble y extensible.

2. Célula sanitaria

– Separada del habitáculo del conductor y con comunicación por ventanilla y/o interfono.

– Dimensiones: permitirá incorporarse al paciente en la camilla y la asistencia al mismo.

– Aire acondicionado independiente del habitáculo del conductor, cuando las condiciones
climáticas así lo exijan.

– Instalación eléctrica:

1.º Independiente de la del habitáculo del conductor. 2.º Alimentará todos los equipos médicos.

3.º Dispondrá de una fuente adecuada de energía auxiliar de la del vehículo con salidas de 12 V
CC y 220 V CA que permita el funcionamiento de los sistemas vitales para atender al paciente
en caso de avería del motor.

4.º Tomas de corriente de 12 V CC y 220 V CA.

5.º Posibilidad de incorporación de un equipo electrógeno.

– Sistema de iluminación interior, regulable, orientable y de intensidad suficiente para el tipo


de asistencia a realizar.

Equipamiento general:

1.º Sistema para soporte, fijación y deslizamiento de camilla con ruedas que permita una fácil y
segura colocación y extracción de la misma con el paciente. La ca- milla deberá permitir
posiciones de Trendelenburg positivo y negativo de hasta 30º por sí misma o por medio de un
porta camillas. Permitirá abordar al paciente por todos los lados, dejando espacio libre en la
cabecera.

2.º Camilla, provista de cinturones de sujeción, de dimensiones y ruedas adecuadas a las


dimensiones de la célula sanitaria y, en todo caso, suficiente para la asistencia en ruta a un
adulto, dotada de los accesorios y lencería necesarios.

3.º Asiento plegable en la cabecera de la camilla dotado de cinturón de seguridad. 4.º Anclaje
para incubadora portátil y las correspondientes tomas de oxígeno y corriente eléctrica cuando
se trate de ambulancias de soporte vital avanzado.

5.º Silla plegable.

6.º Camilla de cuchara o de tijera o tabla espinal larga.


Tema 3.

Equipamiento sanitario:

1.º Instalación fija de oxígeno, aislada eléctricamente, con tomas rápidas en las paredes
convenientemente rotuladas. Dos botellas con capacidad total mínima de

2.000 litros, con caudalímetros que permitan un flujo de 15 litros por minuto, humidificadores y
manómetro de control de presión. La estación de oxígeno estará localizada en un
compartimiento fácilmente accesible y donde no se almacene ningún otro tipo de material.

2.º Respirador que permita una función respiratoria de 10-40 ciclos por minuto y un aporte de
O2 al 50 por 100 y al 100 por 100.

Caudalímetro, manómetro de control de presión y válvula de sobrepresión (sólo para


ambulancias que vayan a prestar soporte vital avanzado).

3.º Ventilador manual tipo balón, válvula unidireccional y posibilidad de ventilación con FiO2
mediante conexión a fuente de O2 (adulto y niño).

4.º Equipo de aspiración eléctrico fijo o portátil con reservorio. 5.º Juegos de tubos
endotraqueales adulto, niño y lactante.

6.º Laringoscopio con palas de adulto y niño. 7.º Mascarillas de ventilación adulto y niño.

8.º Material fungible de apoyo a la ventilación.

9.º Maletines de resucitación cardiopulmonar diferenciados para adulto y niño, que permitan
su utilización en el exterior de la ambulancia asistida, con el material adecuado.

10.º Monitor-desfibrilador: de tipo portátil con autonomía, provisto de palas o par- ches
adhesivos, que sirvan como electrodos de ECG y para desfibrilar, con los accesorios necesarios.
Generador externo de marcapasos, con funcionamiento fijo y a demanda con posibilidad de
regulación de intensidad de estímulos. Registrador de electrodos de un solo canal con
posibilidad de conexión a monitores que permitan 12 derivaciones (sólo para ambulancias que
vayan a prestar soporte vital avanzado).

11.º Dispositivo para suspensión de soluciones de perfusión intravenosa. 12.º Material fungible
para punción y canalización percutánea venosa.

13.º Esfigmomanómetro, fonendoscopio y linterna de exploración.

14.º Material que permita la inmovilización integral del paciente, así como la inmovilización de
miembros superiores, inferiores y columna y juego de collarines cervicales.

15.º Material quirúrgico. 16.º Material de cura.

17.º Equipos de sondaje y drenaje estériles y desechables.

18.º Recipiente frigorífico o isotermo con capacidad suficiente.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

19.º Medicamentos: toda la medicación se deberá conservar en condiciones adecuadas de luz y


temperatura y se revisará periódicamente la caducidad. Se evitarán los envases que se puedan
dañar al golpearse o lesionar a los ocupantes.

– Sistema de clasificación por colores: rojo, sistema circulatorio; azul, sistema respira- torio;
verde, otros sistemas; amarillo, dosificaciones infantiles.

– Contenido: medicación adecuada para el tratamiento farmacológico de los pacientes que lo


precisen, y como mínimo, analgésicos (incluidos los derivados opiáceos para los que habrán de
cumplir la normativa vigente), anestésicos locales, antagonistas del calcio, antagonistas de
opiáceos (naloxona), antianginosos, antiarrítmicos, anticolinérgicos, antisépticos,
benzodiacepinas, bloqueantes beta adrenérgicos, broncodilatadores, corticosteroides,
diuréticos, glucosa, insulina de acción rápida, sueros, sustitutos del plasma y vasoactivos
(adrenalina).

3. Personal

– Conductor.

– Además, deberá contar con el siguiente personal:

1.º Cuando se trata de las ambulancias asistenciales destinadas a prestar soporte vital básico,
al menos, otra persona con formación adecuada.

2.º En las que vayan a prestar soporte vital avanzado, al menos, Médico y ATS/ DUE, ambos
con capacitación demostrable en transporte asistido, técnicas de reanimación y técnicas de
soporte vital avanzado.
Tema 3.

[Link]. Características técnico-sanitarias específicas de los vehículos de transporte sanitario


colectivo

1. Vehículo

Vehículo tipo furgón, con capacidad máxima de nueve plazas.

2. Célula sanitaria

− Asientos reclinables, dotados de cinturón de seguridad, debiendo algunos ser susceptibles de


intercambio con sillas de ruedas, con sistema de anclaje.

− Sistema de acceso al interior de la célula sanitaria mediante rampa de deslizamiento o


mecanismo hidroneumático.

− Silla de ruedas plegable.

− Equipamiento sanitario:

1.º Equipo de oxigenoterapia.

2.º Dispositivo de aspiración de secreciones.

3.º Botiquín de primeros auxilios y soporte vital básico.

3. Personal

a) Conductor.

b) Ayudante, cuando el tipo de servicio lo requiera.

Documentación legal del vehículo.


Además del permiso de conducción con la autorización BTP del Técnico que conduce la
ambulancia, hace falta poseer una serie de documentos legales referentes al vehículo. Esta
documentación está regulada en el Real Decreto 2822/1998, de 23 de diciembre, por el que se
aprueba el Reglamento General de Vehículos (concretamente en su artículo 26):

El conductor de un vehículo queda obligado a estar en posesión y llevar consigo, así como a
exhibir ante los agentes de la autoridad que se lo soliciten, los siguientes documentos:

- El permiso de circulación. Aquí figurarán datos como la matrícula, fecha de la primera


matriculación, marca y modelo, datos del titular, masa máxima autorizada (MMA), servicio a
que va destinado.

- La tarjeta de inspección técnica del vehículo (ITV). La tarjeta ITV es el documento regulado en
el artículo 13 del Real Decreto 750/2010, de 4dejunio, por el que se dictan normas sobre
homologación de tipos de vehículos, remolques , semirremolques , así como de partes y piezas
de dichos vehículos, que se emite por los fabricantes de vehículos automóviles o los
importadores o sus representantes legales, o por las autoridades competentes en inspección
técnica de vehículos en las Comunidades Autónomas, y que acredita las características técnicas
de los automóviles fabricados, así como el historial de sus inspecciones técnicas o de sus
modificaciones introducidas a lo largo de su vida útil.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

- En los conjuntos de vehículos formados por automóviles que arrastran remolque s o


semirremolques cuya masa máxima autorizada sea inferior o igual a 750 kilogramos, la tarjeta
de inspección técnica del remolque o semirremolque y en el reverso de la tarjeta de inspección
técnica del automóvil figurará que lleva instalado un sistema de acoplamiento compatible con
el del remolque, de acuerdo con la legislación vigente.

A esta documentación hay que añadir el seguro del vehículo en vigor, el cual es obligatorio
como se plasma en el Real Decreto 1507/2008, de 12 de septiembre , por el que se aprueba el
Reglamento del seguro obligatorio de Responsabilidad Civil en la circulación de vehículos a
motor y en algunos casos de tarjeta de transporte: la realización de actividades de transporte
sanitario público o privado complementario por carretera requerirá la obtención, para cada
vehículo dedicado a la misma, de una autorización administrativa que habilite para su
prestación, de conformidad con lo dispuesto en el art. 135 del Reglamento de la Ley 16/1987,
de 30 de julio, de Ordenación de los Transportes Terrestres, aprobado por el Real Decreto
1211/1990, de 28 de septiembre.

No será, por el contrario, precisa la obtención de dicha autorización para la realización de


transporte sanitario oficial por los órganos de las Administraciones públicas con vehículos de su
titularidad.

También la mayoría de las Comunidades Autónomas solicitan una certificación técnico-


sanitaria acreditativa que ellos mismos facilitan (se otorgará por un plazo de dos años para
vehículos nuevos y de un año a partir del segundo año de antigüedad, hasta el cumplimiento de
los ocho años de antigüedad máxima establecida). Esta certificación está regulada en la Orden
de 3 de septiembre de 1998, por la que se desarrolla el reglamento de la Ley de ordenación de
los transportes terrestres, aprobado por el Real Decreto 1211/1990, de 28 de septiembre, en
materia de transporte sanitario por carretera.

Documentos de objetos personales, hoja de reclamaciones y negación al traslado.


Una situación que se repite en el tiempo es la guardia y custodia de los bienes de valor y los
objetos personales del paciente transportado. Habitualmente esta situación se solventa
mediante la utilización de unos recipientes especiales en los que firmarán el que recibe y el que
hace entrega de los bienes. Estos recipientes suelen ir acompañados de un documento tipo en
el que se hace referencia a cada uno de los objetos.

En cuanto a las hojas de reclamaciones, estas son el principal instrumento que tiene el paciente
para dejar constancia ante la Administración de su disconformidad con el servicio prestado y
reclamar su restitución o una indemnización por el daño causado.
Tema 3.

Todos los establecimientos de las empresas están obligados a facilitarlas a los usuarios cuando
éstos la soliciten, incluido las ambulancias. Es un documento con tres copias: una para el
establecimiento, otra para el consumidor y una para la Administración.

En la hoja de reclamaciones hay que expresar:

- Los hechos reclamados que, de forma sencilla y clara, expongan de manera concisa la razón
que ha provocado su in satisfacción, y cuál es la solución que desea obtener.

- Indicar la fecha y la hora en la que sucedieron los hechos.

- Sus datos personales, en concreto su domicilio, a efectos de recibir la contestación por escrito
de la empresa.

- Los datos de la empresa o establecimiento, no se pueden negar a facilitárselos.

- Firmar la hoja de reclamación.

La negación al traslado es un derecho que tienen los pacientes; para poderse llevar a cabo es el
mismo paciente el que tiene que firmarlo. Es parecido a un a alta voluntaria. Cuando se atiende
a un enfermo y se necesita e l traslado, éste tiene que dar su conformidad, en caso contrario
debe firmar ese documento. Por cuestiones prácticas suele ser un apartad o de la hoja de
registros.

Seguridad activa y pasiva en las intervenciones Señales acústicas y luminosas.


Es preciso hacer uso de las señales luminosas y acústicas en todos aquellos casos en que la
ambulancia se encuentre activada y prestar una especial atención a:

- Circulación colapsada.

- Circulación fluida, pero densa.

- Adelantamientos en vías de un solo carril por sentido.

- Cruces con semáforos en rojo o en ámbar, haciendo uso de las mismas por lo menos cincuenta
metros antes.

- Cruces sin semáforo, con independencia de la preferencia.

- Calles con gran afluencia de gente o pasos de peatones.

- Circulando por el carril contrario.

- En cambios de rasante, curvas y lugares con visibilidad limitada.

- En maniobras especialmente peligrosas.

Por otra parte, podemos decidir no emplear la señal acústica cuando hay circulación fluida sin
densidad de tráfico, cuando se adelante en vías de más de un carril por sentido sin densidad de
tráfico, cruzando semáforos en verde, en la cercanía de hospitales y cuando la patología del
paciente no lo haga aconsejable.

Las señales luminosas deben ser perfectamente vistas tanto desde la parte anterior del
vehículo como de la posterior.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Hay que tener presente que el uso de señales acústicas o luminosas no exime al conductor de
responsabilidad en caso de colisión o accidente.

Empleo de la calzada.
Hay que mantener una separación con los vehículos que nos precedan, equiparable a la
distancia de seguridad en la conducción de turismos; al mismo tiempo, es necesario circular,
como norma general, por el carril izquierdo, evitando el cambio repetitivo a otros carriles y
teniendo presente que todos estos movimientos afectan negativamente al paciente.

En situaciones de colapso de la circulación, se puede circular sobre las líneas separadoras de los
carriles de ambos sentidos.

Cuando el colapso de la circulación sea total, se puede emplear el carril del sentido opuesto,
siempre y cuando la visibilidad sea absoluta y moderando la velocidad.

Si empleamos el arcén, debemos tener la certeza de que es transitable y que no conllevará


riesgo para el paciente.

En todas estas maniobras habrá que extremar las precauciones y no olvidar que el conductor es
responsable de los accidentes que de ellas pudieran derivarse.

Estacionamiento de la ambulancia.
Es preciso detener la ambulancia en un lugar que permita la adecuada realización de las tareas
asistenciales y que posibilite, del mismo modo, el normal funcionamiento de la circulación,
desconectando las señales acústicas.

En casos de accidentes, es preceptivo señalizar y establecer la zona de peligro, deteniendo la


ambulancia allí donde pueda servir de barrera física entre el lugar donde va a desarrollarse la
actuación y los vehículos que circulen en el sentido del tráfico en el que nos encontremos.

Transporte sanitario en situaciones especiales.


Antes de detenernos en algunas consideraciones sobre las condiciones especiales de traslado
de determinado tipo de pacientes, es necesario que recordemos una serie de recomendaciones
que nos permitirán un traslado más cómodo y seguro para el paciente.

Entre estas recomendaciones, hay que destacar:

- Fijar vías venosas y sondas.

- Evitar cambios innecesarios de camillas.

- Inmovilizar, si procede, columna vertebral y miembros.

- Colocar adecuadamente al paciente según la patología y con la cabeza en el sentido de la


marcha.
Tipo de Control y
Indicaciones Contraindicaciones
instalación precauciones

Decúbito supino Víctimas graves Inconscientes


Nivel de consciencia
Piernas extendidas Algunos heridos leves Algunos heridos en tórax

Decúbito supino Estabilidad de miemros


Heridas en abdomen Inconscientes
Piernas flexionadas inferiores
Tema 3.

Decúbito supino Hipovolemia Shock Estabilidad del paciente


Inconscientes
Piernas elevadas en la camilla

Estabilidad del paciente


Posición lateral Alteraciones del nivel de consciencia Algunos heridos en tórax
en la camilla

Heridos en tórax, conscientes Estabilidad del


Semisedestación Trastornos de consciencia
Trastornos de la ventilación paciente en la camilla
(cabeza elevada 30º) Shock
Traumatismos craneoencefálicos Nivel de consciencia

Heridos muy leves Control global para ver


Sedestación
Edema Agudo de Pulmón empeoramiento

Neonatos.
Posiblemente el traslado más diferenciado sea el traslado de niños recién nacidos, para los que
se hace preciso el empleo de una incubadora.

Las características que diferencian la estabilización del neonato durante su traslado compren-
den los siguientes aspectos:

- Ruido excesivo. Un sonido permanente superior a 80 dB puede incrementar


espectacularmente la desaturación de oxígeno en la sangre arterial del neonato.

- Vibración. La vibración durante el transporte del neonato tiene un efecto incierto sobre él,
pero puede dificultar en gran medida su observación.

- Temperatura ambiental variable. Las condiciones ambientales pueden influir, notablemente,


en la temperatura de los neonatos, haciendo indispensable el control riguroso de un ambiente
térmico neutro.

Conocidos los inconvenientes que subyacen al transporte del neonato en situación crítica, se
impone el empleo de estrategias que reduzcan al mínimo el impacto de estas dificultades:

- Estabilizar cuidadosamente al neonato antes de transportarlo, empleando para ello el tiempo


y los medios necesarios.

- Anticiparse al agravamiento, preparando al paciente no sólo para solucionar problemas ya


instaurados, sino para prevenir dificultades y complicaciones que puedan surgir durante el
transporte.

- Preparar minuciosamente el vehículo con los medios necesarios para prestar un adecuado
cuidado al recién nacido.

- Vigilar electrónicamente el mayor número posible de parámetros fisiológicos.

Pacientes psiquiátricos.
Son pacientes que presentan especiales dificultades en el manejo previo y durante el traslado.
En los casos de agitación psicomotriz será preciso la contención física y, en muchos casos, la
administración de fármacos que procuren la sedación suficiente, sin olvidar, en ningún
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

momento, la utilización de habilidades comunicativas y otro tipo de intervenciones de tipo


psicológico.

No debería, en ningún caso, iniciarse el traslado de un paciente agitado hasta que se ofrezcan
las garantías de seguridad imprescindibles para su realización.

Embarazadas.
En el caso de mujeres gestantes, lo importante en el traslado es asegurar la comodidad de la
paciente; para traslados por patologías de carácter general, se atenderá, de forma general a
instalarla en función de su patología, pero si el traslado sobreviene como consecuencia de su
embarazo, la colocación de la gestante en la camilla seguirá las recomendaciones expresadas
en la siguiente tabla:

Enfermedad - situación Posición


Hemorragia vaginal. Descenso de la cabeza (Trendelenburg).
Síndrome de compresión de la vena cava inferior. Tronco elevado.
Decúbito lateral izquierdo.

Edema, proteinuria, hipertensión arterial Elevación de la cabeza. Decúbito lateral


(eclampsia). izquierdo.
Parto inminente. Decúbito dorsal plano o sobre el lado izquierdo.
Prolapso del cordón umbilical. Descenso de la cabeza (Trendelenburg).
Elevación de la cabeza.
Parto inminente.
Flexión máxima de las piernas.

Posiciones del transporte.


Cualquier movilización que se realice con un enfermo para trasladarlo, independientemente del
medio de transporte que se utilice, debe ser realizada de forma planificada y meticulosa,
extremando los cuidados de inmovilización de columna y miembros en el caso de enfermos que
hayan sufrido traumatismos de cualquier índole.

El uso de la camilla de cuchara y el traslado a la ambulancia.


El empleo de las llamadas camillas de "cuchara" o "tijera" se limita al traslado del enfermo
politraumatizado hasta su lugar de transporte: ambulancia, helicóptero... para posteriormente
depositarlo sobre el medio de transporte elegido.

La primera maniobra a realizar es medir la camilla de tijeras, la colocaremos sin desmontar,


junto al paciente, y la alargaremos hasta conseguir la medida más oportuna, que debería ser
en todo caso, que sobresalga del paciente, no que el paciente sobresalga de la camilla.
Tema 3.

La segunda maniobra a realizar será desarmar en dos la


camilla situando cada parte a un lado del paciente. La parte
más estrecha se reservará para los miembros y la más ancha
para el tronco.

En un primer momento habrá que girar al enfermo hasta la


posición de decúbito supino, para lo cual necesitaremos, al
menos, tres personas.

El primer operador, que suele ser el de más experiencia, se


encargará por un lado de dirigir la maniobra y por otro de
abrir la vía aérea. Será el responsable de traccionar y
controlar la columna cervical durante la maniobra.
Manteniendo inmovilizada la cabeza mediante una ligera
tracción.

El segundo operador colocará el collarín cervical (en caso de traumatismo). Alineará los
miembros superiores e inferiores y se situará de rodillas junto al enfermo en el lado hacia el que
se vaya a realizar el giro.

Siempre bajo la dirección del primer operador que estará permanentemente al cuidado de la
columna, el segundo y tercer operador introducirán sus manos por el lado del paciente opuesto
al que se vaya a realizar el giro, el segundo sujetará a la altura de los hombros y cadera, el
tercero a la altura de las caderas, haciendo un cruce de brazos con el segundo y sujetando a la
altura de la espinilla, para poder rotar el tronco hacia sí mismo.

Con el cuerpo semirrotado, se introducirá la primera mitad de la camilla, dejando nuevamente


al enfermo en la posición original.

A continuación, se realiza la misma operación, pero desde el lado opuesto, con lo que
tendremos situado al enfermo sobre la camilla.

En la última parte de la operación, cerraremos los anclajes superiores e inferiores de la camilla


y sujetaremos al enfermo a ella al menos con tres correas (existen muchos modelos en el
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

mercado con diferente número de correas de afloje rápido, siendo los modelos con 4 correas los
más utilizados).

Ayudándonos por las asas de la camilla trasladaremos al enfermo hasta la ambulancia y, una
vez allí, el enfermo será colocado en sentido longitudinal a la marcha (con la cabeza en el
sentido de ésta en las ambulancias o indistintamente en los helicópteros) y a su vez lo
sujetaremos con las correas de la camilla de la ambulancia, proporcionando así un mínimo
movimiento del paciente en la camilla y logrando a su vez que la columna vertebral esté
completamente derecha.

Posiciones básicas de traslado.


Las posiciones básicas en las que se puede trasladar el enfermo son las siguientes:

a) Tronco semi-incorporado.

Es como la posición de Fowler o semi-fowler (dependiendo de los grados de inclinación) y se


utiliza sobre todo para trasladar enfermos con patologías respiratorias (asma, enfisema,
bronquitis crónica, edemas de pulmón, etc.), y para los que han sufrido un traumatismo
craneoencefálico.

b) Decúbito supino.

Sobre todo, se emplea para trasladar a enfermos en los que se sospeche un posible
traumatismo medular.
Tema 3.

c) Decúbito supino con piernas flexionadas

Se emplea para trasladar a enfermos con dolor o traumatismos abdominales.

d) Posición anti-shock.

Pacientes con hipoglucemia. Hipotensión.

Cumple la misma función que la posición de Trendelenburg, pero es más cómoda para el
traslado. Se emplea, al igual que esta, para los pacientes que han sufrido un síncope o puedan
realizar un shock hipovolémico por pérdidas hemáticas, a fin de intentar restablecer y
salvaguardar el riego cerebral.

e) Posición antitrendelenburg.

Esta posición requiere sujeción axilar y pélvica y se emplea en posibles TCE y fracturas de
columna.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

f) Posición lateral de seguridad (SIM)

Se emplea en paciente con bajo nivel de consciencia, para mantener despejada la vía aérea y
prevenir la aparición y posible aspiración de vómitos

g) Decúbito lateral izquierdo

Se emplea en pacientes embarazadas a partir de los 6 meses, en las que el tamaño del útero
pueda comprimir la vena cava inferior provocando el "síndrome de hipotensión en decúbito
supino''.

Consideraciones generales del traslado.


Independientemente del medio y la posición elegida para el traslado, un miembro del equipo
debe permanecer en todo momento en el compartimento asistencial junto al enfermo.

En las trasmisiones de información hay que cuidar la confidencialidad y la intimidad del


paciente, poniendo atención en los comentarios que pudieran afectar al enfermo.

Durante el trayecto debemos garantizar en todo momento la monitorización de las funciones


vital es del enfermo a fin de prevenir posibles alteraciones: frecuencia y ritmo cardiaco, control
de la tensión arterial, pulsioximetría.
Tema 3.

3.3 Funciones Del Celador En Ambulancias.


En el antiguo Estatuto de Personal no Sanitario se establecía que los Celadores «tendrán a su
cargo el traslado de los enfermos, tanto dentro de la Institución como en el servicio de
ambulancias».

Las concretas tareas que debe realizar el Celador en relación con las ambulancias son:

- Trasladar a los pacientes en camilla o silla de ruedas desde el centro sanitario hasta la puerta
de acceso de la ambulancia y viceversa.

- Pasar al paciente desde la camilla del hospital hasta la camilla de la ambulancia cuando se
vaya a trasladar. Esta es una maniobra que se ha de realizar simultáneamente entre varios
profesionales (sanitarios y personal de la ambulancia): se colocan ambas camillas juntas, se
sujeta la sábana sobre la que descansa el paciente por varios puntos alrededor del mismo y
todos a la vez alzan la sábana con el paciente, pasándolo en un instante a la otra camilla.

-En sentido inverso, pasar al paciente desde la camilla de la ambulancia hasta la camilla del
hospital. El momento de este traspaso va a depender de la urgencia de la atención, si es de
trato inmediato se introducirá la camilla de la ambulancia hasta triaje o hasta la consulta
médica. La documentación clínica que portan los miembros de la ambulancia en relación con el
paciente será entregado por el Celador al médico de guardia.

Asimismo, no bajaremos a una de la camilla de la ambulancia (bien a una silla de ruedas o


camilla del hospital) hasta que haya sido valorado por el personal sanitario.

- Ayudar al paciente a introducir se en la ambulancia, en caso de que éste no vaya en camilla,


sino en silla de ruedas o por sus propios medios.

- Ayudar al conductor o conductor- Celador de la ambulancia, en caso de dificultad en la


maniobra de introducción o salida de la camilla en la ambulancia. Hoy día las ambulancias
tienen incorporados sistemas automáticos de entrada - salida de las camillas con patas
plegables y desplegables automáticas.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

- Acompañar al paciente durante el traslado en la ambulancia si es ordenado por la supervisora


de urgencias. El Celador irá sentado en el asiento existente al efecto junto al enfermo. Al llegar
al destino preparará todo lo necesario para bajarlo. Como ya se ha dicho, la mayoría de las
ambulancias son concertadas, con su propia tripulación, por lo que esta función rara vez se
ejerce. Dentro de la ambulancia ayudará al personal sanitario en las mismas tareas que le
corresponde respecto de los pacientes encamados del hospital; por ejemplo, mover a los que lo
necesiten: ayudando en el movimiento y traslado de los enfermos encamados que requieran un
trato especial.
ANEXO URGENCIAS.
[Link], heridas y quemaduras.
1.1 Traumatismos.
Se ha estimado que entre el 15 y el 20%de las muertes en politraumatizados devienen como
consecuencia de un rescate defectuoso y un inadecuado transporte, por lo que es necesario
contar con personal cualificado que acuda al lugar del siniestro y que emprenda
inmediatamente la evaluación, estabilización y transporte de las posibles víctimas.

La complejidad de las situaciones que se presentan y su diversidad justifican que seamos


meticulosos en cada uno de los pasos a dar, de manera que cada uno lleve al siguiente.

La intervención prehospitalaria debe establecerse mediante una serie de pautas estandariza-


das, basadas en experiencias amplias y contrastadas, que minimicen la necesidad de decidir
ante los problemas que se presenten y permitan dar una respuesta óptima.

Con fines prácticos se ha desarrollado un decálogo de acciones, que contiene la estructura


táctica de intervención ante cualquier situación crítica y da las claves para la asistencia
prehospitalaria en todo tipo de emergencia, tanto individual como colectiva, consiguiendo así
los criterios de seguridad y eficiencia que exige nuestra intervención.

1.1.1 Fases del decálogo prehospitalario.


[Link]. Primera fase: Alerta.
La alerta es una actitud de "espera y listos" que permite una participación positivamente activa
y adaptada ante un problema, de modo que pueda resolverse la situación determinada.

La fase de alerta incluye:

- Posibilidad de acceso al sistema por parte del usuario mediante una línea telefónica directa
de fácil memorización (3 cifras).

- Recepción asegurada del mensaje, activado las 24 horas del día.

- Análisis de la demanda por el operador, seleccionando, confirmando y desglosando el máximo


de datos sobre la situación, para adaptar la respuesta.

- Disponibilidad del material (sanitario y no sanitario) necesario para el desarrollo de una


misión determinada con todas las garantías de seguridad y eficiencia.

- Disponibilidad de profesionales con los conocimientos y habilidades adecuados.

- Protocolización de procedimientos operativos.

- Existencia de planes preestablecidos ante diferentes situaciones de emergencia.

-Adiestramiento continuado y periódico.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

[Link]. Segunda fase: Alarma.


Es el paso, sin solución de continuidad, de la fase de espera a la acción propiamente dicha. Esta
fase implica la puesta en marcha del Sistema de Emergencias. Recibida una información
valorable, los dispositivos se activan de forma automática.

La fase de alarma incluye dos aspectos:

- Análisis y tratamiento de la llamada, mediante un interrogatorio dirigido a determinar el


lugar y el motivo del siniestro, número y condiciones de los accidentados, así como localización
y distribución de los recursos más próximos y orden de intervención.

-Salida inmediata del equipo de intervención y activación de los servicios de apoyo necesarios.

[Link]. Tercera fase: Aproximación.


Esta fase consiste en el acceso al lugar del siniestro por el camino más seguro, rápido y más
corto (por este orden).

La llegada al punto de asistencia debe cumplir unas norma s básicas de seguridad para
prevenir la aparición de nuevos riesgos y en las mejores condiciones de protección del personal,
equipos y lesionados.

La protección en estos casos incluye medidas pasivas (alarmas acústicas y visuales, elementos
reflectantes en la uniformidad, cascos...) y activas (mantener la distancia de seguridad,
desconexión de equipos eléctricos, prevención de incendios, explosiones o derrumbes...).

Es importante realizar una primera evaluación de riesgos sobreañadidos y la determinación de


las rutas y accesos preferentes para posteriores apoyos.

[Link]. Cuarta fase: Aislamiento y Control.


Para prevenir nuevos accidentes sobreañadidos al siniestro, impedir el acceso de curiosos y
espectadores y evitar la difusión, se acotará el lugar del evento, procediendo a balizar la zona.

Incluimos igualmente el obtener una valoración global de la situación, así como la evaluación
de nuestras posibilidades asistenciales. Una segunda inspección se hace precisa para
dimensionar el alcance real del siniestro y hacer una estimación de las necesidades de apoyo
sanitario o de otro tipo.

Una vez obtenida toda la información será transmitida al Centro Coordinador.

[Link]. Quinta fase: Triaje.


El triaje es la clasificación de los pacientes en el lugar del siniestro. Su objetivo es adecuar las
posibilidades asistenciales surgidas, priorizar la actuación, determinar las técnicas de
transporte necesarias, así como el momento y el medio más idóneo de transporte de cada
víctima.

Esta clasificación se realiza en función del número de lesionados, edad, gravedad, distancia y
nivel de los hospitales, recursos sanitario s de la zona y medios de transporte disponibles.

En el triaje se organizará la atención de los pacientes según su gravedad

Esta clasificación se realiza en función del número de lesionados, edad, gravedad, distancia y
nivel de los hospitales, recursos sanitarios de la zona y medios de transporte disponibles.
Tema 3.

Tras realizar el triaje, todas y cada de las víctimas tendrán asignada una categoría en función
de su criterio diagnóstico y riesgo terapéutico, del mismo modo, se le habrá colocado una
etiqueta identificativa.

[Link]. Sexta fase: Soporte Vital (básico y avanzado).


Calificamos como Soporte Vital al conjunto de maniobras de reanimación indispensables que
hacen posible la supervivencia de un paciente, evitando añadir nuevas lesiones. Las medidas
inminentes irán encaminadas al control de una respiración y circulación efectivas.

[Link]. Séptima fase: Estabilización.


Al conjunto protocolizado de actuaciones dirigidas a conseguir que las funciones ventilatorias y
hemodinámicas de un individuo críticamente lesionado están aseguradas durante el tiempo de
su traslado a un Centro Útil, lo denominamos estabilización.

Concluida la fase de Soporte Vital Avanzado, la víctima puede encontrarse estabilizada o


requerir medidas adicionales (monitorización, tratamiento de posibles arritmias, drogas
vasoactivas, sondaje gástrico y/o vesical...) antes o durante el transporte sanitario.

En determinadas ocasiones la estabilización prehospitalaria es imposible dadas las


características de las lesiones, por lo que se efectuará el transporte inmediatamente al Centro
Útil más próximo tras las maniobras de Soporte Vital.

[Link]. Octava fase: Transporte.


El traslado del paciente lo efectuaremos en el medio más adecuado, con personal cualificado y
manteniendo ininterrumpidamente los cuidados que el paciente requiere. La camilla de tijeras
es el medio adecuado de transporte para paciente politraumatizados con sospecha de lesión
raquídea. En esos casos el Celador será ayudado y asesorado por el personal médico y de
enfermería.

No se debe inicia run traslado sin haber contestado correcta y racionalmente las siguientes
preguntas:

- ¿A dónde? El centro de destino será el Centro Útil para esa víctima según su patrón lesional,
es decir, aquel que garantice su asistencia completa.

- ¿Por dónde? Por la ruta más accesible, segura y confortable, que no siempre es la más corta.

- ¿Cómo? Con las mejores garantías y soporte asistencial posible.

- ¿Cuándo? Una vez resueltas racionalmente las anteriores cuestiones.

Iniciaremos el transporte cuando el paciente se encuentre estabilizado, siempre que sea


posible. El medio de transporte seleccionado entre los disponibles será aquel que asegure la
continuidad de los cuidados para el nivel de gravedad de la víctima.

[Link]. Novena fase: Transferencia.


Una vez llegados al Centro Útil, se hace necesaria e indispensable la entrega física, oral y
documentada del paciente al médico receptor.

La transferencia del paciente supone el solapamiento de la asistencia prehospitalaria y


hospitalaria sin fisuras ni interrupciones.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

La transferencia debe quedar registrada en una ficha básica de Emergencia que contenga:
filiación del paciente, historia y patología que presenta, asistencia realizada, controles,
incidencias, centro y facultativo receptor, equipo asistencial, fecha y hora.

La trasferencia puede verse facilitada por la alerta efectuada con anterioridad a la llegada del
paciente al centro receptor por el centro coordinador.

1.1.1.1O. Décima fase: Reactivación del sistema.


Tras dejar al paciente bajo cuidados asistenciales hospitalarios, se deben reintegrar al sistema
todos los medios empleados en la intervención, revisando los equipos y reponiendo el material
gastado para quedarnos nuevamente en situación de alerta.

1.2 Hemorragias.
La hemorragia se define como la salida masiva de sangre de los vasos sanguíneos, por la rotura
de los mismos. La rotura de un vaso sanguíneo puede ser debida a causas mecánicas (heridas,
desgarros, cortes, etc.) o bien hemorragias patológicas sin trauma aparente alguno.

Una hemorragia es tanto más grave cuanta más cantidad de sangre sale y con mayor rapidez.
Si hay una pérdida de más de un litro de sangre en una persona adulta o más de medio litro en
un niño, puede considerarse una hemorragia grave y puede dar lugar a un shock hipovolémico.

Las pérdidas de sangre que tienen lugar en un corto periodo de tiempo son más peligrosas que
las que se producen en un tiempo mayor.

Para controlar las hemorragias se produce la unión de plaquetas alrededor del vaso sangrante
para formar un coágulo que impida que siga saliendo sangre fuera del mismo.

Por todo ello, una atención urgente de la hemorragia puede resultar muy efectiva para evitar
consecuencias más graves.

Las hemorragias pueden ser:

- Internas: la hemorragia interna es aquella en la cual la sangre no sale del cuerpo, sino que se
queda acumulada debajo de la piel o en una cavidad del organismo.

- Externas: la hemorragia externa es aquella en la cual la sangre sale hacia el exterior del
organismo.

Según sea el tipo de vaso sanguíneo que sangra, se habla de:

- Hemorragia arterial: la sangre es de color rojo intenso y sale a presión, siendo más acentuada
la salida con la sístole cardiaca.
Tema 3.

- Hemorragias venosas: la sangre que brota lo hace de forma continua y babeante. Es de color
rojo menos intenso que la sangre arterial (color rojo azulado).

- Hemorragias capilares: brota de múltiples puntos en forma de sábana (como si de


manantiales de agua se tratara). Es de color intermedio entre los dos anteriores.

Según la procedencia de la hemorragia se habla de:

- Hematemesis: sangre procedente del aparato digestivo que es expulsada con el vómito.
Generalmente del tracto superior. La sangre puede ir desde un color rojo hasta el negro, propio
de la sangre ya digerida. Puede presentarse en forma de vómitos con grumos que recuerdan a
los posos del café, de ahí su nombre; «vómitos en poso de café».

- Melenas: sangre procedente del aparato digestivo que es expulsada con las heces.

Generalmente procede del tracto digestivo inferior.

- Gingivorragia: hemorragia de las encías.

- Otorragia: hemorragia a través del oído (conducto auditivo externo).

- Epistaxis: hemorragia que se produce a través de la nariz.

- Hemoptisis: sangre procedente del aparato respiratorio que es expulsada por la boca a través
de la tos o el vómito. Es característico en la tuberculosis, cáncer de pulmón, etc.

- Víbices: hemorragias pequeñas de la piel que se producen por rotura de diminutos vasos
sanguíneos. La sangre queda acumulada debajo de la epidermis y origina imágenes pequeñas
en forma de llama.

- Petequias: hemorragias cutáneas puntiformes, rojizas y múltiples. Se localiza en la dermis.

- Equimosis: son acumulaciones de sangre de la piel más extensas que las anteriores.

También se llaman cardenales.

- Púrpura: hemorragia de piel y mucosas que no desaparecen con la presión. Es una mácula.

- Hematuria: hemorragia del aparato urinario que cursa con eliminación de sangre en la orina.

- Hemotórax: derrame sanguíneo en la cavidad pleural.

- Menorragia: hemorragia de la menstruación.

- Metrorragia: hemorragia del aparato genital femenino de carácter patológico.

- Hemartrosis: derrame de sangre en una cavidad articular.

1.2.1. Actitud ante las hemorragias Actitud ante una hemorragia externa.
Lo más importante es controlar la hemorragia. Para ello se debe:

a) Tumbar al paciente y colocarse guantes.

b) Retirar la ropa que cubre la zona que sangra y aplicar presión sobre la zona que sangre:
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Utilizando una gasa, compresa o toalla limpia se presionará fuertemente sobre la zona, y si no
disponemos de material se apretará con la misma mano, previa colocación de guantes. En caso
de que las heridas sean muy extensas se colocará un vendaje compresivo.

c) Elevación:

Para reducir la presión de la sangre en la zona afectada y controlar la hemorragia se elevará


dicha zona.

Si la zona afecta está situada en algún miembro, habrá que elevarlo de forma que quede en
posición superior al corazón.

d) Aplicar presión sobre la arteria. Esta técnica se utiliza cuando han fracasado los
procedimientos anteriores.

Se trata de hacer compresión con los dedos sobre la arteria y hacia el hueso, con el fin de
minimizar el flujo de sangre en el miembro.

Se hará al mismo tiempo compresión en la zona sangrante y elevación.

- Si la hemorragia es en el miembro superior:

Colocar la palma de la mano bajo el brazo del paciente y presionar la arteria braquial contra el
hueso.
Tema 3.

- Si la hemorragia es en el miembro inferior:

Colocar la palma de la mano sobre la ingle del paciente y presionar la arteria femoral.

e) Aplicación de un torniquete.

El torniquete sólo se usará en caso de que los métodos descritos anteriormente hayan
fracasado, debido a las con secuencias tan graves que acarrea su uso.

Actuación:

- Para que no salga sangre de una arteria, el torniquete se dispondrá entre la herida y el
corazón.

- Lo mejor es utilizar una venda colocándola unos cuatro-cinco dedos por encima de la herida y
dando dos vueltas alrededor del miembro sujetándola con un nudo.

- Aplicar algún objeto duro (una vara, por ejemplo) dentro del nudo y hacer dos nudos s más
sobre dicho objeto.

Girar el objeto poco a poco hasta que no fluya sangre.

- Aflojar el torniquete cada 5 minutos para evitar una isquemia irreversible y trasladar al
paciente urgentemente al hospital.

Actitud ante una hemorragia interna.


- Tumbar al paciente en posición de decúbito supino con la cabeza hacia un lateral y los pies
por encima de la cabeza.

Controlar la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y el nivel de consciencia


constantemente.

- Tapar al paciente para que no pierda calor.

- En las hemorragias internas, amputaciones, politraumatismos no se debe administrar nada


por vía oral.

- Trasladar al paciente a un hospital.

Actitud ante otros tipos de hemorragias.


Hemorragia de nariz (epistaxis)
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

- Sentar al paciente, colocándole la cabeza un poco hacia delante para que no ingiera sangre.

- Informar al paciente de la necesidad de respirar por la boca y de evitar toser o realizar


movimientos bruscos para que no se deshaga el coágulo que se forma.

- Comprimir sobre la ventana que sangra con los dedos índice y pulgar unos minutos.

- Si habiendo aplicado estas medidas el paciente sigue sangrando, se le colocará un tapón de


gasa humedecido en agua destilada.

- Si no se controla el sangrado trasladar a un hospital.

Hemorragia dental

- Informar al paciente de que no debe hacer enjuagues con ningún producto, ni siquiera agua.

- Colocar un tapón de gasa humedecido en agua oxigenada en el lugar de la hemorragia e


informar al paciente que debe aprisionarlo fuertemente.

- Derivar al paciente al dentista.

Hemorragia de oído (otorragia)

- Colocar al paciente en decúbito lateral izquierdo o derecho según el oído afectado. Si está
afectado el oído izquierdo se colocará en posición de decúbito lateral izquierdo y a la inversa.

- No colocar gasas ni cualquier otro apósito en el oído, para facilitar la salida de sangre.

- Trasladar al paciente al hospital.

Hemorragia genital femenina.

- Colocar a la paciente en posición de decúbito supino.

- Tapar a la paciente con una manta para evitar pérdidas de calor.

- Tomar las constantes vitales de forma continua.

- Administrar suero oral.

- Trasladar al hospital en la posición de decúbito supino.

Signos y síntomas de hemorragias.


Las hemorragias producen diferentes síntomas:

a) Los síntomas locales se producen por la extravasación de sangre en una zona, cavidad, o al
exterior. Pueden variar desde un cuadro totalmente asintomático (petequias, etc.) a un dolor
localizado por compresión de la sangre extravasada a una cavidad (hemartrosis).

b) Los síntomas generales dependen de la cantidad de sangre extravasada. La gravedad de la


hemorragia depende de:

- La cantidad de sangre perdida.

- La velocidad o ritmo de la pérdida sanguínea.

- Localización de la misma, etcétera.


Tema 3.

Una pérdida de sangre del 10 -30% de la volemia (500-1.500 ce) crea problemas al organismo
que deben solucionarse reponiendo el volumen de líquido perdido. Una pérdida entre 30-60%
(1.500-3.000 ce) es muy grave y exige una transfusión inmediata. Si la pérdida es superior al
60% es mortal.

Los signos y síntomas más frecuentes en todas las hemorragias son: palidez, sudo ración fría,
pulso rápido y débil, alteración del nivel de consciencia, evolución a shock hipovolémico.

Signos y síntomas más frecuentes en hemorragia s internas: presencia de sangre en el vómito,


por vagina o recto, hematomas en distinta s zonas del cuerpo, abdomen duro o muy sensible y

signos y síntoma s de shock.

1.3 Las Heridas.


Las heridas son lesiones que producen rotura (pérdida de la continuidad) de la piel, con peligro
de que surjan infecciones por contaminación microbiana.

Las heridas se manifiestan clínicamente por: dolor, hemorragia, separación de los bordes de la
herida.

Tipos de heridas. Clasificación

1. Según la intencionalidad del agente causante:

- Heridas intencionadas. Son las producidas por un tratamiento, tal como una operación,
venoclisis o una radiación.

- Heridas no intencionadas. Se originan de forma accidental.

2. Según el grado de integridad de la piel:

- Heridas abiertas. Se producen cuando la piel o superficie de la membrana mucosa están rotas.

- Heridas cerradas. Cuando los tejidos están dañados sin que haya habido rotura de la piel.

3. Según el grado de contaminación:

- Heridas limpias.

- Heridas sucias.

- Heridas contaminadas.

4. Según la naturaleza del agente agresor:

- Heridas incisas. Están producidas por elementos cortantes. Pueden ser intencionadas
(cirugía), o accidentales. Se caracterizan por ser heridas con bordes limpios y tendentes a la
hemorragia.

- Heridas contusas abiertas. Están originadas por el choque violento sobre la piel de objetos
romos, como, por ejemplo, una piedra. La piel aparece equimótica, dado que la sangre de los
tejidos dañados se libera entre los propios tejidos y pueden dar lugar a la aparición de tejidos
desvitalizados e isquémicos con tendencia a la necrosis. Su s bordes son irregulares. Son
normalmente no intencionadas, aunque pueden ser resultado de intervenciones quirúrgicas.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

- Heridas contusas cerradas. Se producen cuando, a pesar del golpe, se conserva la integridad
de la piel.

- Heridas abrasivas. Son heridas abiertas que se han originado como resultado de una fricción.
Solamente afectan a la piel. Son muy tetanígenas. Pueden ser también intencionadas, por
ejemplo, cuando se extraen las capas superficiales de la piel para preparar una cicatriz.

- Heridas punzantes. Herida abierta realizada por un instrumento cortante que penetra en la
piel y los tejidos internos. Las heridas punzantes pueden ser accidentales (pinchazos) o
intencionadas (colocación de drenaje). El dolor y el orificio pueden ser mínimos y la hemorragia
pequeña, pero sin embargo puede haber lesiones importantes. Son las que tienen mayor riesgo
de infección por tétanos. Si el agente vulnerante atraviesa la piel y luego sale, la herida recibe
el nombre de herida transfixiante.

- Heridas mixtas o complejas. Son aquellas en las que intervienen varios agentes causales a la
vez:

* Por arrancamiento: herida compleja en la que interviene un factor de tracción y/o rotación
sobre los tejidos. No suelen sangrar demasiado, ya que al estirarse los vasos se produce una
hemostasia. Son muy dolorosas, llegándose incluso a producir la muerte por shock
neurogénico. La lesión típica de estas heridas es el scalp o arrancamiento del cuero cabelludo.

* Por asta de toro: son heridas graves, complejas, con grandes desgarros tisulares y que
pueden originar la muerte no sólo por la lesión principal, sino por las asociadas. Tienen alta
susceptibilidad de infección. Aunque el orificio de entrada sea pequeño, puede haber grandes
lesiones internas porque el asta sigue diferentes trayectorias.

* Por armas de fuego: son heridas que ocasionan grandes destrozos, ya que, aunque los
proyectiles sean pequeños, poseen una gran energía por la gran velocidad que alcanzan. Las
Tema 3.

lesiones que produce dependerán de la distancia a la que se encuentre el objeto: a gran


distancia la bala entra y sale siendo el orificio de entrada y de salida iguales y las lesiones
originadas mínimas; si es a menor distancia el orificio de salida es mucho mayor, ya que el
avance de la lesión es en forma de cono. En heridas por metralla intervienen desgarros,
arrancamientos, son anfractuosas en profundidad e isquémicas, lo cual favorece el riesgo de
infección.

* Heridas por mordeduras: son heridas contaminadas por flora anaerobia bucal (perros, gatos,
humanos, etc.); las más graves son las humanas, debido a la diversidad de la flora bacteriana
de la boca. Pueden ser incisas o punzantes, interviniendo a veces el factor arrancamiento. Estas
heridas nunca deben suturarse porque son heridas altamente contaminadas y con gran riesgo
de infección.

* Heridas por aplastamiento: las lesiones por compresión pueden ocasionar desgarros y
necrosis de la zona implicada.

1.4 Las fracturas


La fractura es una interrupción de la continuidad de un hueso y se define según su tipo y
magnitud. Estas lesiones tienen lugar cuando el hueso se ve sometido a esfuerzos mayores de
los que pueda soportar. Debemos diferenciarlas de las fisuras, que son fracturas longitudinales
de un hueso (no llega a romperse por completo).

Las fracturas pueden depender de golpes directos, fuerzas aplastantes, movimientos repentinos
de torsión, contracciones musculares muy fuertes y por patología propia del hueso (gran
debilitamiento por descalcificación o por un tumor óseo).

Aunque el hueso es el que sufre la rotura, las estructuras adyacentes también se ven afectadas,
ocasionando edemas en tejidos blandos, hemorragia muscular y articular, luxación, rotura de
tendones, rotura de nervios y lesiones vasculares. Las vísceras también pueden verse afectadas
por la fuerza que origina la fractura o por fragmentos de la misma.

Los huesos tienen cierta elasticidad, lo que les permite absorber presiones potentes hasta un
punto dado sin romperse.

Las fuerzas que ocasionan las fracturas se clasifican en:

- Fuerza directa. Una fuerza violenta de alta energía con potencia suficiente para ocasionar
fracturas graves. Incluye:

* Fuerza en cuña, que fractura el hueso e impulsa un fragmento dentro de otro o dentro de la
articulación.

* Fuerza de compresión, que impulsa los huesos y los introduce mutuamente, con lo cual se
produce una fractura incompleta, de manera que la corteza se rompe en un lado y hay sección
en el lado contrario.

* Fuerza de aplastamiento, que rompe los huesos en fragmentos.

- Fuerza indirecta. Una fuerza menos violenta con poca energía que fractura los huesos a cierta
distancia en el sitio en que se aplicó. Incluye:

* Fuerza detorsión, que es aquella que gira al hueso con potencia suficiente para romperlo.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

* Fuerza de cizallamiento tangencial, que es la que se ejerce cuando parte de un hueso queda
fijo y hay una fractura de la zona por arriba o por debajo.

* Fuerza de anulación, que es la que se ejerce con un ángulo tal que en él precisamente se
fractura el hueso.

1.4.1. Tipos de fracturas.


Una fractura completa consiste en la interrupción de la continuidad total del hueso en sentido
transverso y es frecuente que se acompañe de desplazamiento del hueso con respecto a su
posición normal. En una fractura incompleta la rotura abarca sólo una parte del corte
transverso del hueso.

Dependiendo de la afectación que sufra la piel, podremos hablar de fractura cerrada (fractura
simple), que no perfora la piel en tanto que la fractura abierta se acompaña de salida del hueso
por piel o mucosa. Las fracturas abiertas se clasifican en grados: la de grado I es una herida
abierta de menos de 1 cm de longitud; la de grado II es de mayor diámetro sin lesión extensa
de los tejidos blandos y la de grado III es más grave, con lesión amplia de tejidos blandos y alto
grado de contaminación.

Las fracturas también se describen, según la posición anatómica de los fragmentos, como
fracturas desplazadas y no desplazadas. En los niños suele aparecer un tipo de fractura
denominada en tallo verde, consistente en una rotura en donde las partes no pierden el
contacto.

1.5 Quemados.
1.5.1. Concepto. Generalidades.
Tema 3.

La quemadura es definida como la destrucción de los tegumentos, incluso de los tejidos sub-
yacentes, bajo el efecto de un agente térmico, eléctrico, químico o radiactivo. El traumatismo
producido no sólo destruye la capa protectora cutánea, sino que, además, causa alteraciones
fisiopatológicas en otros órganos y sistemas, las cuales vendrán relacionadas con el grado y
extensión de las quemaduras. Como consecuencia de ello, se producen grandes pérdidas de
líquidos (fluidos) y electrolitos originados por la masiva destrucción de los tejidos, que
determinan la utilización de medidas urgentes y agresivas de tratamiento. Las infecciones, las
complicaciones gastrointestinales, la desnutrición y la pérdida de masa muscular son las causas
tardías determinantes de la supervivencia y calidad final del gran quemado.

Es de suma importancia el estudio de la atención prehospitalaria al gran quemado, puesto que


después de los accidentes de tráfico son los segundos causantes de mayor mortalidad en los
grupos jóvenes de la población.

Con el nombre genérico de quemado encuadramos cuatro etiologías:

- El quemado térmico.

- El quemado eléctrico.

- El quemado químico.

- El quemado por radiaciones.

Consideramos al gran quemado como un poliagredido y se presenta en el medio


prehospitalario como quemado politraumatizado o quemado intoxicado por humo. La tríada
quemado-poli- traumatizado-intoxicado por humo, presente en un 10% de los casos, supone un
riesgo pronóstico en estos sujetos.

Clásicamente se distinguen tres grados en las quemaduras:

- Primer grado. Se afecta exclusivamente la epidermis y viene caracterizada clínicamente por


eritema y dolor.

Segundo grado:

*Superficiales: se afecta toda la epidermis y parte de la dermis. Aparece enrojecimiento y


flictenas o ampollas muy dolorosas. Bajo las ampollas podemos observar una piel sonrosada e
hiperémica.

* Profundas: se lesiona la dermis y clínicamente es igual a la anterior, pero manteniendo un


tono más pálido. Su patognomónica es que, si conserva algún folículo piloso, la mínima
tracción lo despega con facilidad.

- Tercer grado. Se produce una destrucción total de la piel y de los elementos dérmicos,
incluidas las terminaciones nociceptivas, por lo que el dolor es escaso. Su aspecto es de un
nacarado variable que puede llegar al negro.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

El cálculo de la extensión de las quemaduras se realiza exclusivamente en las quemaduras de


segundo y tercer grado, siendo el sistema más empleado el denominado "Regla de los 9''.

Las quemaduras inferiores al 10-15% las consideramos benignas desde el punto de vista vital,
entre el 15 y el 30% serán entendidas y tratadas como graves, mientras que en el momento que
superan el 30% de extensión corporal quemada se califican como muy graves.

1.5.2. Valoración clínica.


Atendiendo al pronóstico vital podemos valorar tres cuadros clínicos genéricos y un caso
especial, el de las quemaduras inhalatorias.

Cuadro clínico con pronóstico vital.

La gravedad viene dada por alteración pulmonar, por shock hipovolémico o por ambos,
correspondiéndose este cuadro con quemados en más del 50% de la superficie corporal.

La primera fase postquemadura se caracteriza por un aumento de las resistencias sistémicas y,


más aún, de las resistencias pulmonares.

Las alteraciones fisiopatológicas conducen a trastornos de la ventilación por asfixia


(obstrucción debida a edema) o broncoespasmo.

Cuadro clínico sin pronóstico vital inmediato.

En estos casos en los que no existe un compromiso vital es preciso contemplar la aparición de
complicaciones a causa de:

- Dolor y agresión neuroendocrina.


Tema 3.

- Hipovolemia progresiva.

- Riesgo de hipotermia e infección.

Las principales causas de muerte en el gran quemado son la infección y el fallo pulmonar.

Cuadro clínico sin gravedad.

Se trata de aquellos individuos que sufren quemaduras de segundo grado con una extensión
menor al quince por ciento de superficie corporal quemada y sin lesiones asociadas.

Consideraciones específicas de las quemaduras inhalatorias

La quemadura inhalatoria representa un daño severo y significativo para el paciente que la


sufre. Su presencia incrementa la mortalidad de quien la padece en un 20-35%.

Sospecharemos la presencia de quemadura inhalatoria cuando el quemado ha estado confina-


do en un espacio cerrado, tenga pérdida de vello nasal, quemaduras faciales, faringe
eritematosa, disfagia, esputos carbonáceos y signo s de obstrucción de la vía aérea superior.

Pero muchos de estos signos indirecto s no son necesariamente diagnósticos, de todos ellos, el
signo de más alta sospecha es que el paciente haya sido encontrado en un espacio o ambiente
cerrado y que se encuentre inconsciente o estuporoso.

1.5.3. Cuidados al paciente.


Tras la valoración inicial, en la que se someterá al sujeto afecto de una quemadura a todas
aquellas medidas terapéuticas que sean necesarias para mantener la vida (permeabilidad de
vía aérea, intubación orotraqueal si fuese necesario; asegurar una correcta
ventilación/oxigenación y canalizar al menos una vía venosa de grueso calibre), procederemos
a valorar la gravedad de la quemadura atendiendo a los siguientes criterios:

Criterios de gravedad

-- Extensión. - Patología previa. -

- Edad. - lesiones asociadas.

- Profundidad. - Localización.

Criterios de gravedad en las quemaduras

Las medidas de cuidados generales que se aplicarán serán las siguientes:

1. Continuar manteniendo permanentemente la vía aérea permeable, favoreciendo con


oxígeno adicional una buena ventilación.

2. Controlar las constantes vitales, instaurando sondas nasogástrica y vesical para medir la
diuresis.

3. Las medidas locales a aplicar consisten en:

- Retirar ropas y cubrir con sábana estéril o limpia.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

- Baño/l avado aséptico con agua a chorro.

- No aplicar pomadas sobre la zona quemada.

- Colocar un apósito estéril con un tul graso y un vendaje funcional, si fuese preciso.

1.6. Alteración de la Consciencia.


Son varias las causas que pueden llevar a una persona a la pérdida de conocimiento o de su
estado de vigilia: síncope, traumatismo craneoencefálico, epilepsia, accidente cerebrovascular,
coma hipoglucémico e hiperglucémico, uremia, etc.

- Se llama síncope, desmayo o lipotimia a la pérdida brusca y transitoria del conocimiento. La


pérdida brusca del conocimiento se debe a la disminución del aporte de sangre al cerebro, que
da lugar a una isquemia cerebral que lleva a un estado de anoxia.

Las aglomeraciones, el calor, las emociones y el ayuno son, entre otras, causas frecuentes de la
aparición de lipotimias.

Es posible que la aparición de un desmayo se acompañe previamente de la sensación de


mareo. Para evitar la pérdida de la consciencia es necesario en ese caso tumbarse en posición
horizontal, boca arriba (decúbito supino), procurando elevar las piernas. Si esto no es posible
hay que procurar sentarse y agachar la cabeza entre las piernas. A su vez hay que indicarle que
respire de forma tranquila y profunda.

- Si la pérdida de consciencia se ha producido como consecuencia de un accidente, traumatismo


craneoencefálico, u otro tipo de
lesión orgánica, hay que manipularlo
con mucho cuidado ya que el
movimiento incorrecto puede dar
lugar a la aparición de otro tipo de
lesiones.

Si el accidentado presenta una lesión


determinada hay que atenderle
teniendo en cuenta el tipo de lesión.
En cualquier caso, hay que
desabrochar la ropa para favorecer
la respiración, no darle nada de
beber y trasladarlo con la mayor rapidez a un hospital. Si es preciso realizar la respiración
artificial.

- La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso caracterizada por episodios repentinos
de pérdida de consciencia que constituyen los ataques. Existen dos variantes de epilepsia, a
saber:

* Gran mal o epilepsia mayor: cuando la pérdida de consciencia va acompañada de


convulsiones.

* Pequeño mal o epilepsia menor: en la que no hay convulsiones. Las fases en que se produce el
ataque epiléptico son:
Tema 3.

* El paciente epiléptico que está a punto de sufrir un ataque de epilepsia (gran mal) presenta
una especie de premonición sensorial subjetiva denominada aura (mareo, entumecimiento,
olores) que le advierte que va a sufrir un ataque.

* Al poco rato cae al suelo, por pérdida de consciencia, y entra en una primera fase llama- da
fase tónica (de rigidez). Al poco rato pasa a la fase clónica (contracciones musculares
generalizadas).

" En la fase tónica el socorrista debe procurar dejar tendido al enfermo, retirar objetos de su
alrededor, aflojarle la ropa y si es posible acostarlo sobre su propio costado para favorecer la
respiración En esta fase es difícil colocar una mordaza entre maxilares para evitar que se
muerda.

* Al pasar a la fase de contracciones clónicas hay que aprovechar cualquier instante de


relajación muscular para colocar la mordaza protectora entre los dientes. Hay que sujetarle la
cabeza para evitar que se autolesione.

- Los accidentes cerebrovasculares (ACV) que causan apoplejía suelen deberse a hemorragias
cerebrales o a la formación de un coágulo intravascular en uno de los vasos cerebrales

(trombosis cerebral) o de un embolismo cerebral, que es un coágulo formado a distancia y que


se ha desprendido de la pared del vaso donde se formó y ha llegado al cerebro causando el
taponamiento de un vaso cerebral (isquemia). Ocurren sobre todo en personas mayores.

- La apoplejía se presenta con signos y síntomas diversos. Aparece de forma repentina, mareo a
veces, dolor intenso de cabeza, la respiración se acompaña de ronquidos, pulso lento y fuerte,
pupilas desiguales, parálisis de una hemicara o hemicuerpo, etc.

El socorrista debe evitar al máximo la manipulación del paciente, intentará moverlo lo menos
posible, vigilará que no se produzca una obstrucción de las vías respiratorias y lo evacuará
rápidamente al hospital.

- El coma hipoglucémico es otra causa de pérdida de consciencia. Si la cantidad de glucosa en


sangre es muy baja se produce sudoración profusa, palidez de la piel, respiración superficial, y
pulso rápido que evoluciona a pulso débil cuando se pierde la consciencia.

Si la persona está consciente y puede ingerir se le da agua azucarada y se mantiene acostada,


recuperándose en este caso rápidamente. Si ha perdido la consciencia la administración de
líquidos debe hacerse por vía intravenosa y hay que evacuarlo lo antes posible al hospital.

- El coma hiperglucémico, debido a un exceso de azúcares en la sangre, se da en enfermos


diabéticos por falta de insulina en un momento dado. La piel del afectado está seca, se queja
de sed, dolor de cabeza, y se produce una somnolencia progresiva que hasta le puede hacer
entrar en coma. La respiración es entrecortada. El aliento huele a acetona. Hay que realizar el
traslado urgente al hospital.

- La uremia es una complicación grave de las enfermedades del riñón debida a la acumulación
progresiva de metabolitos tóxicos en la sangre, como consecuencia de las dificultades que el
riñón tiene para eliminarlos.

La urea elevada puede provocar un estado de somnolencia capaz de llevar al coma. Es un a


urgencia que precisa de la evacuación inmediata al hospital.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

1.7. Esguinces.
Se trata de una lesión de las estructuras ligamentosas periarticulares a causa de torsión; hay
estiramiento o desgarro de los ligamentos de la articulación afectada. Las superficies
articulares permanecen en contacto.

Como consecuencia del desgarro, se rompen vasos sanguíneos y surge equimosis e inflamación.
La articulación aparece dolorida a la palpación y sus movimientos también provocan dolor. El
grado de incapacidad funcional y dolor aumentan durante las primeras horas (dos o tres horas
después de ocurrida la lesión), en virtud de la hinchazón y hemorragia consecuentes.

Cuando se produce un esguince, las primeras medidas a poner en marcha son:

- Venda de sostén y hiel o alrededor de la articulación lesionada.

- Elevación de la articulación, si es posible, para


disminuir la hinchazón y el dolor. Evitar la posición
colgante de la articulación lesionada.

- Colocar un cabestrillo si la articulación afectada


es de la extremidad superior. Por contra, si se trata
de una articulación del miembro inferior, se
procederá a mantener elevado dicho miembro,
evitando apoyar peso en ella. Las muletas sólo se
usan bajo prescripción médica.

Férula posterior en esguince de tobillo


Tema 3.

1.8. Luxaciones.
Para que exista una luxación los ligamentos deben encontrarse desgarrados y las superficies
articulares desplazadas.

Las luxaciones pueden ser:

a) Congénitas.

b) Espontáneas o patológicas.

c) Traumáticas.

Luxación subastragalina en el tobillo

Los signos y síntomas de una luxación traumática son: dolor, deformación de la articulación,
cambios de la longitud de la extremidad, pérdida de movilidad normal y movimientos muy
dolorosos.

Cuando se produce una luxación de hombro (generalmente es la más frecuente), se debe pro-
ceder a la inmovilización de la articulación en la posición en que se encuentre, colocando para
ello una almohadilla grande en la axila y procediendo a inmovilizar el codo y la almohadilla con
un cabestrillo oblicuo.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

ANEXO II.
1. Soporte Vital Básico.
1.1. Introducción

Este manual recoge las recomendaciones marcadas en el año 2005 y actualizadas en 2010 por
la ERC (European Resuscitation Council) que han sido validadas y asumidas por la práctica
totalidad de los profesionales de la emergencia sanitaria.

En la actualidad existe un organismo internacional denominado ILCOR (International Liasion


Committee on Resuscitation), integrado por la AHA, el ERC, el Australian Resuscitation Council,
la Heart and Stroke Foundation of Canada, el Resuscitation Council of Southern Africa y el
Consejo Latino Americano de Resucitación que “proporciona un mecanismo de consenso
mediante el cual la ciencia y el conocimiento relevante internacional en emergencias cardiacas
puedan ser identificados y revisados”. Las primeras recomendaciones del ILCOR fueron
elaboradas a modo de declaración de consejos, en el año 1997 y partiendo de ellas cada una de
las organizaciones ya existentes ha ido adaptando sus guías de actuación.

La enseñanza de RCP básica tiende a convertirse en muchos países en una prioridad de salud
pública, por el número de fallecimientos y lesiones irreversibles que podía evitar su
conocimiento generalizado. El ERC ha dado las siguientes recomendaciones para la enseñanza
de la RCP Básica:

– La enseñanza del SVB debería ser obligatoria en todas las escuelas de Odontología y de
Enfermería.

– Los hospitales europeos han de asegurar un programa de formación continuada en RCP para
todo el personal médico.

– Los hospitales europeos han de tener programas para asegurar que todo el personal en
contacto directo con la atención al paciente recibe enseñanza y reciclaje en RCP.

– Todo el personal de los servicios de emergencia debería recibir enseñanza y reciclaje en SVB.

– Todos los conductores de los servicios públicos deberían estar entrenados en SVB.

– Todas las escuelas europeas habrían de incluir en sus currículos docentes la enseñanza de
SVB.

1.2. La cadena de supervivencia


Si queremos aumentar la supervivencia de los afectados por una PCR, deberemos no sólo
realizar correctamente un tipo de maniobras, sino que, además, estas deberán seguir un orden
preciso. Es lo que se conoce como “Cadena de Supervivencia”.

Los cuatro eslabones de esta cadena imaginaria se enlazan secuencialmente y los buenos
resultados que obtengamos dependerán directamente de lo rápido que se activen y de lo

correctamente que se realice cada uno de ellos .


Tema 3.

Activar servicio Maniobras de RCP- Básica Desfibrilación precoz Maniobras de RCP

de emergencia. Avanzada. Estabilización y

Pedir Ayuda Traslado

1.2.1. Activación precoz de los servicios de emergencia sanitaria

Una vez identificada la situación de parada cardiorrespiratoria, la primera medida a realizar es


la activación de los servicios de emergencias sanitarios.

Para que este eslabón funcione adecuadamente, son necesarios dos requisitos: por un lado, la
correcta formación de amplios sectores de la población, para que cualquier ciudadano pueda
identificar el estado de PCR y, por otro, la unificación y difusión masiva de los números de
teléfono de las emergencias sanitarias para que la cadena pueda ser activada de inmediato.

1.2.2. La RCP básica


La iniciación de medidas de RCP debe comenzar lo antes posible. La probabilidad de que una
víctima sobreviva tras una PCR está en relación directa con la precocidad con la que comiencen
las maniobras de RCP.

La RCP básica sustituye de forma precaria las funciones vitales por lo que, si se realiza
adecuadamente, nos permite ganar algunos minutos hasta que lleguen los equipos de
emergencia con personal y material especializados.

Hay que tener presente que el cerebro humano comienza a deteriorarse aproximadamente a
partir de los 4 minutos de no recibir oxígeno, por lo que únicamente la precocidad de las
maniobras nos podrá asegurar que el individuo recupere sus funciones cerebrales
satisfactoriamente.

Peter Safar, uno de los pioneros en la enseñanza de RCP, dice al respecto que la enseñanza de
algo de RCP a todas las personas probablemente salve más vidas que la perfección obtenida

Por unos pocos, en este sentido los esfuerzos de las asociaciones científicas de profesionales
sanitarios dedicados a las emergencias, como la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias
y Emergencias (SEEUE), se han dedicado a la difusión masiva de las técnicas de RCP básica.

[Link] La desfibrilación precoz


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Las causas más frecuentes de PCR son la fibrilación ventricular (FV) y la taquicardia ventricular
sin pulso (TVSP), alteraciones, ambas, que tienen una buena respuesta a la desfibrilación
precoz, por lo que se prioriza su aplicación, por delante de la administración de fármacos.

El buen pronóstico de la desfibrilación precoz decrece, según el tiempo que se tarde en


desfibrilar. Así, por cada minuto que nos retrasemos, las posibilidades de supervivencia del
enfermo caen un 10 por ciento, y a los diez minutos estas posibilidades llegan a cero. Se estima
que hasta un 30 por ciento de las muertes por infarto podrían evitarse si el enfermo fuese
tratado con un desfibrilador durante los primeros minutos, cruciales para la supervivencia.

Es tan clara la evidencia, que en muchos Estados se ha regulado la instalación de


desfibriladores externos automáticos (DEA) en lugares públicos (aeropuertos, campos
deportivos...), y se está formando a personal no sanitario (bomberos, policías, profesores,
azafatas...) para que puedan hacer uso de estos dispositivos.

[Link] El Soporte Vital Avanzado

El último eslabón de la cadena indica la necesidad de completar la estabilización de las


funciones vitales y la actuación sobre la causa desencadenante.

En el SVA se asegurará la vía aérea, se establecerá ventilación mecánica si fuese necesaria y se


administrarán los líquidos y drogas que requiera cada caso. Los resultados logrados con
carácter inmediato con la desfibrilación precoz se consolidan cuando se asocia antes de 10
minutos el conjunto de técnicas de Soporte Vital Avanzado (SVA).

Preste atención a este aspecto, Únicamente cuando se han estabilizado las funciones vitales del
enfermo, se procederá a su traslado hacia el centro sanitario de elección. Con la creación de los
equipos de emergencia prehospitalaria en la década de los 90 y la implantación de la “cadena
de supervivencia” se produjo un cambio notable en los procedimientos. Ya no se trata de
“correr” para llegar lo antes posible al hospital, el enfermo se estabiliza en el lugar donde
ocurra el accidente y el traslado, se realiza posteriormente. Esta es la mejor manera de
aumentar la supervivencia y minimizar los efectos secundarios al accidente.

Preste atención a este aspecto, Únicamente cuando se han estabilizado las funciones vitales del
enfermo, se procederá a su traslado hacia el centro sanitario de elección. Con la creación de los
equipos de emergencia prehospitalaria en la década de los 90 y la implantación de la “cadena
de supervivencia” se produjo un cambio notable en los procedimientos. Ya no se trata de
“correr” para llegar lo antes posible al hospital, el enfermo se estabiliza en el lugar donde
ocurra el accidente y el traslado, se realiza posteriormente. Esta es la mejor manera de
aumentar la supervivencia y minimizar los efectos secundarios al accidente.

1.2.3. Secuencia del Soporte Vital Básico.


La expresión “Soporte Vital Básico” hace referencia a una amplia variedad de contenidos que
tienen que ver con la prevención, el reconocimiento y las intervenciones adecuadas, ante una
supuesta parada cardiorrespiratoria

Son actuaciones sencillas que la población general debería conocer, siendo especialmente
importante el adiestramiento del personal de los servicios públicos, de aquellos que trabajen en
Tema 3.

lugares donde se produzcan grandes concentraciones humanas y del personal sanitario, para
que puedan intervenir, aun sin contar con equipos o material específico alguno.

Ante una supuesta situación de PCR, lo primero será identificar la situación. Antes que pedir
ayuda o realizar ninguna actividad, tenemos que saber qué está pasando.

La estrategia para que cualquier ciudadano pueda identificar y valorar a una víctima con una
aparente PCR es muy simple y consiste en observar, de una manera secuencial, únicamente dos
aspectos clínicos: consciencia y respiración. Según la valoración que realicemos de cada uno
de estos aspectos, corresponderá realizar una u otra intervención.

[Link] Valorar la consciencia.

Lo primero que debemos hacer para valorar una posible parada cardiorrespiratoria (PCR) es
comprobar el estado de consciencia del individuo.

Examinar a la víctima estimulándola auditiva y sensitivamente. Se debe mover al paciente


suavemente por los hombros, gritándole en voz alta: oiga, ¿qué le pasa? En caso de sospecha
de traumatismo cervical evitaremos mover el cuello.

La aparición de una PCR lleva implícita la pérdida de


consciencia y aunque esta no tiene por qué ir siempre
acompañada de una PCR, será para nosotros un signo de
alerta, dado que un paciente inconsciente por otras
causas, puede presentar una parada respiratoria o una
PCR, como consecuencia de una obstrucción de la vía
aérea o por la inhibición del centro respiratorio.

Intervenciones según el estado de consciencia

Si la víctima contesta a nuestro estímulo (habla, se mueve…) tendremos la seguridad de que se


mantienen la funciones cardiorrespiratorias (respira y tiene pulso), pero esto de ninguna
manera nos asegura que estas no puedan estar amenazadas.

Déjelo como está (si la posición no supone peligro), pida ayuda y vuelva junto a él.

Deberemos permanecer junto al sujeto y evaluarlo periódicamente, hasta la llegada de los


equipos especializados. Al permanecer junto a la víctima podremos observar otras alteraciones
como hemorragias u obstrucciones, que quizás requieran de nuestra intervención inmediata
por el problema potencial que suponen. Las maniobras de SVB a realizar en cada uno de estos
casos, se explicarán más adelante.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Maniobra
Frente -Mentón

Maniobra de
Tracción
Mandibular

Responde
COMPROBACIÓN (Contesta o se mueve)
DE LA CONSCIENCIA (Consciente) • Dejar como está
Oiga ¿qué le pasa? • Pedir ayuda
No responde • Evaluar periódicamente
(Inconsciente)

COMPROBACIÓN
DE LA RESPIRACIÓN
Si la víctima está inconsciente, no responderá a estímulos auditivos ni sensitivos, por lo que
deberemos comprobar de forma inmediata la ventilación, para descartar que se encuentre en
PCR. En cualquier caso, en toda persona inconsciente deberemos despejar la vía aérea
mediante “la maniobra frente - mentón” o la tracción mandibular.

Apertura de la vía aérea. Maniobra Frente - Mentón

Al perderse la consciencia, la lengua pierde su tono cayendo hacia atrás obstruyendo la


entrada de la tráquea, lo que puede provocar la asfixia del accidentado.

La forma de evitar que esto suceda es mediante la denominada maniobra frente-mentón que
consiste en, con la víctima en decúbito supino, colocar una mano en la frente y la punta de los
dedos de la otra en el vértice de la barbilla, empujando hacia arriba; de esta manera
conseguimos despejar la vía aérea.

En los traumatizados la posible presencia de lesiones en la columna cervical aconseja emplear


la maniobra denominada “tracción o elevación mandibular”, que consiste en traccionar de la
mandíbula introduciendo en ella el dedo pulgar en forma de gancho, mientras que con la otra
Tema 3.

mano sujetamos con fuerza la frente del accidentado. De esta forma evitamos movilizar la
columna cervical, por las consecuencias fatales que pudieran derivarse de esta acción, en unas
estructuras óseas dañadas por el traumatismo.

Cuando la elevación de la mandíbula sin extensión de la cabeza no consiga abrir la vía aérea,
emplearemos la maniobra frente-mentón.

[Link]. Valorar la ventilación

Si nos encontramos con un individuo inconsciente, debemos comprobar de forma inmediata la


respiración, para lo que será imprescindible abrir previamente la vía aérea.

Para valorar la ventilación del paciente, se debe colocar a la víctima en decúbito supino y
realizar la apertura de la vía aérea (maniobra frente-mentón), acercando a continuación la
mejilla a la boca-nariz de la víctima, para de esta forma oír y sentir la respiración del paciente,
así como ver los movimientos ventilatorios de la caja torácica.

VER, OÍR y SENTIR durante 5 a 10 segundos (máximo de 10 segundos), es la manera de


comprobar si el paciente está respirando con normalidad

Intervenciones si el paciente respira

Si el paciente está inconsciente pero respira normalmente, lo colocaremos en la denomi- nada


posición “lateral de seguridad” y buscaremos ayuda.

Si se trata de un traumatismo, como norma y por precaución, no movilizaremos al pacien- te, a


menos que sea absolutamente necesario para el mantenimiento de sus funciones vitales.

La posición lateral de seguridad

La posición lateral de seguridad (PLS) o posición de recuperación, se emplea para pre- venir la
obstrucción de la vía aérea por la caída de la lengua hacia la faringe, o la aspiración de
contenido gástrico por el árbol traqueobronquial, en el caso de que se produzca un vómito.

Para colocar al paciente en PLS, lo haremos rodar hacia el reanimador siguiendo los siguientes
pasos:
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

− Arrodillarse junto a la víctima manteniendo sus piernas estiradas.

− Realizar la abducción del brazo del paciente que tengamos más cercano, hasta ponerlo en
ángulo recto con el cuerpo. Doblar el codo, y poner la palma de la mano hacia arriba (foto 2).

− Traccionar del brazo del paciente más alejado a nosotros, cruzándolo sobre su tórax y
colocando la palma de la mano sobre el hombro contrario (foto 3).

− Levantar la pierna del paciente más alejada a nuestra posición, dejándola con la rodilla
levantada y el pie apoyado en el suelo (foto 4).
Tema 3.

− Con una mano en la rodilla levantada y la otra en el hombro del mismo lado, tirar con fuerza
para girar a la víctima sobre su costado (foto 4).

− Colocar la pierna que ha quedado encima, de forma que la cadera y la rodilla estén dobladas
en ángulo recto (foto 5).

− Inclinar la cabeza asegurándose de que la vía aérea permanezca abierta (foto 6).

− Ajustar la mano bajo la mejilla para mantener la cabeza inclinada (foto 6).

− Retirar cualquier objeto que pueda molestar al paciente.

Una vez el paciente se encuentra en PLS, se debe pedir ayuda si aún no se ha hecho y re- gresar
a su lado, para comprobar periódicamente que mantiene sus funciones vitales.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Intervenciones si el paciente no respira

Si la víctima está inconsciente y carece de ventilación espontánea, seguiremos el siguiente


procedimiento:

− En general, pediremos ayuda (llamar a los servicios de emergencia) e iniciaremos las


maniobras de RCP (compresiones torácicas y ventilación).

− En los casos de PCR secundaria a hipoxia (ahogados, sobredosis de drogas, traumatiza- dos,
etc.), iniciaremos primero las maniobras de RCP (comenzando por 5 ventilaciones para seguir
con la secuencia habitual 30/2) durante 1 minuto y después, pediremos ayuda.

ayuda.

COMPROBACIÓN DE LA RESPIRACIÓN
• Abrir vía aérea (maniobra frente mentón) Respira
• Retirar objetos extraños • Poner en posición lateral de seguridad
• Buscar ayuda
• Ver, oír y sentir

No respira

• Pedir ayuda
• Comenzar maniobras de RCP
(Dependiendo del caso se hará antes una cosa u otra)

La respiración en “boqueadas” o “gasping” debe entenderse como ausencia de respiración y


tratarse como un signo de parada cardiaca.

[Link]. Maniobras de Soporte Vital Básico

Si hemos confirmado el diagnóstico de PCR (ausencia de consciencia y respiración) proce-


deremos a realizar las maniobras de RCP Básicas que pretenden mantener y restaurar la circu-
lación efectiva usando compresiones torácicas externas (“masaje cardiaco”) y ventilación de los
pulmones con aire espirado (respiración boca-boca).

Estas intervenciones no requieren ningún tipo de equipo o instrumento, si bien se incluyen


dentro de esta definición el uso de los denominados dispositivos de barrera: protectores
faciales y mascarillas o dispositivos simples para la vía aérea.

Con estas maniobras pretendemos mantener un mínimo de oxigenación y circulación, que evite
el daño irreparable que puede provocar en el cerebro la falta de oxígeno.
Tema 3.

Realizaremos 30 compresiones torácicas, seguidas de 2 insuflaciones.

Los reanimadores no entrenados, pueden realizar la reanimación cardiopulmonar sólo con


compresiones torácicas, guiada por los operadores de los teléfonos de emergencia.

Respiración boca-boca

Despejaremos la vía aérea mediante la maniobra frente-mentón y comprobaremos que no hay


ningún cuerpo extraño que pueda obstruir la vía aérea (alimentos, prótesis dentales...). Si hay
algún objeto extraño que veamos, lo retiramos con nuestros dedos, pero no es oportuno
realizar barrido digital a ciegas.

Con la vía aérea despejada, taponaremos los orificios nasales, con los dedos pulgar e índice de
la mano colocada en la frente, mientras sellamos con nuestra boca la de la víctima, e
insuflamos aire.

Haremos una inspiración normal (no profunda) y durante aproximadamente 1 segundo


insuflaremos aire, comprobando cómo se eleva el tórax.

Al retirarnos para que el accidentado pueda espirar, com-


probaremos con nuestra mirada el movimiento de descenso
de la caja torácica.

Realizaremos las ventilaciones con una frecuencia de 8-10


por minuto (cada 6-8 segundos).

En caso necesario se puede insuflar el aire a través de la na-


riz o del estoma de traqueostomía, tapando siempre el
orificio por el que no se insufla.

Debe evitarse insuflar muy rápidamente ocon mucha


cantidad de aire, para evitar que se desvíe hacia la cavidad
gástrica, lo que por una parte no tendría ninguna utilidad, y por otra, facilitaría la aparición de
vómitos, aumentando el riesgo de broncoaspiración.

El aire ambiente tiene una concentración de oxígeno de aproximadamente el 21%, mien- tras
que el aire que expiramos no sobrepasa el 16%, pero aun así, esta concentración es sufi- ciente
para conseguir una cantidad de oxígeno en la sangre del paciente, que evite dañar las células
cerebrales, en espera de la llegada de los equipos de emergencia.

Los reanimadores no entrenados, pueden optar por realizar la reanimación cardiopulmonar sin
respiración boca a boca, realizando sólo compresiones torácicas. Al comprimir/descomprimir el
tórax, además del soporte circulatorio, se consigue un mínimo soporte ventilatorio.

Masaje cardiaco externo

El masaje cardiaco externo se realiza apoyando el talón de una mano en el centro del pecho
(posición de referencia) y el talón de la otra sobre la primera. El enfermo deberá permanecer en
decúbito supino, con las extremidades superiores a lo largo del cuerpo.

El reanimador se sitúa a un lado de la víctima y, una vez localizado el punto de compresión,


coloca los brazos extendidos y perpendiculares al esternón. Con el cuerpo erguido, se carga el
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

peso sobre ellos sin doblarlos en ningún momento, para conseguir con el menor esfuerzo físico,
la mayor eficacia posible.

Para evitar el excesivo cansancio del reanimador será importante la altura desde la que
realicemos el masaje, siendo en ocasiones conveniente ayudarnos de un taburete o similar.

La depresión esternal óptima es de 4-5 cm y la frecuencia de compresión en torno a las 100


compresiones por minuto

El objetivo debería ser, comprimir hasta una profundidad de al menos 5 cm y a una fre- cuencia
de al menos 100 compresiones/min, permitiendo el retroceso completo del tórax, y reduciendo
al máximo las interrupciones de las compresiones torácicas.

Se seguirá la secuencia de 30 compresiones / 2 ventilaciones, independientemente del número


de reanimadores.

Se desaconseja buscar el punto de compresión mediante el método de “seguir el borde de las


costillas”, por emplear demasiado tiempo. Las manos se colocan directamente en el centro del
pecho.

Con el masaje cardiaco externo se consigue un suficiente soporte circulatorio, tanto por la pre-
sión ejercida directamente sobre el corazón (Bomba Cardíaca), como por la realizada sobre el
tórax (Bomba Torácica). A modo de esponja, durante las compresiones se expulsa sangre del
corazón y los pulmones hacia los diferentes órganos, que volverá en el momento de la
descompresión.
Tema 3.

Las maniobras de reanimación deben continuar con la misma cadencia, hasta que el enfermo
se recupere, llegue ayuda con equipo especializado o se produzca el agotamiento de los
reanimadores.

Algoritmo de RCP Básica del adulto

1.2.4. Técnicas del Soporte Vital Básico.


[Link] Desobstrucción de la vía aérea

La obstrucción parcial o completa de la vía aérea por un cuerpo extraño provoca un cuadro
repentino de asfixia que, en el peor de los casos, si no se resuelve, desemboca en hipoxia,
inconsciencia, apnea, paro cardiaco y muerte.

Si la obstrucción es parcial, el paciente mostrará una gran agitación, con una ventilación más o
menos dificultosa, tos y/o estridor (pitos). El gesto de llevarse las manos a la garganta, es
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

reflejo y prácticamente universal. El estado de consciencia no suele estar alterado en un


primer momento y, en esta situación, el reanimador debe alentar al individuo para que tosa si
le es posible, por ser esta la mejor y menos traumática forma de expulsar el cuerpo extraño.

Ante la obstrucción parcial de la vía aérea por un cuerpo extraño, nos limitamos a animar al
afectado para que tosa una y otra vez. Reevaluamos y estamos alerta por si empeora la
situación.

Cuando la obstrucción es completa, el paciente no puede hablar ni toser y en poco tiempo


puede sobrevenir la insconsciencia.

Paciente consciente

Mientras el paciente está consciente, daremos 5 golpes interescapulares con el sujeto


ligeramente inclinado hacia adelante, para que, si conseguimos
movilizar el cuerpo extraño, salga hacia el exterior. Es posible
que esta maniobra resuelva la situación pero, si no es así,
continuaremos realizando 5 compresiones abdominales
(Maniobra de Heimlich).

El reanimador se sitúa por detrás de la víctima, rodeando con sus


brazos el abdomen de ésta. Una de las manos, cerrada y con el
pulgar hacia dentro, se sitúa en el epigastrio, alejado de la
apófisis xifoides y del reborde costal. La otra mano agarra a la
primera, para realizar de esta forma una fuerza mayor.

Se realizan compresiones enérgicas del abdomen hacia arriba y


hacia adentro.

En embarazadas y en pacientes muy obesos se puede realizar la maniobra de modo similar,


pero abrazando el tórax del paciente (tercio inferior torácico, alejado de la apófisis xifoides,
coincidiendo con el área de masaje cardiaco) en lugar del abdomen.

Estas maniobras se repetirán hasta la expulsión del cuerpo extraño o hasta la inconsciencia del
paciente, alternando 5 palmadas interescapulares y 5 compresiones abdominales.

Paciente inconsciente

Si la obstrucción no se resuelve en poco tiempo, el paciente perderá la consciencia. En este


caso, trataremos de que no sufra daño en la caída y con el paciente en posición de decúbito
supino, comenzaremos las maniobras de RCPb. Procederemos exactamente igual que en los
casos de paciente inconsciente sin respiración, repitiendo la secuencia de 30 compresiones
torácicas y 2 ventilaciones.
Tema 3.

ritmo de actuación en adultos,


Algoritmo de actuación en
en adultos, en los los
casos casos deobstrucción
de asfixia por asfixiadepor obstrucción
vía aérea, por un de ví
cuerpo extraño
un cuerpo extraño

EVALUAR LA OBSTRUCCIÓN
¿Oiga que le pasa ?

Contesta
Habla, tose, respira NO Contesta

OBSTRUCCIÓN LEVE OBSTRUCCIÓN GRAVE


– Animar a toser
– Reevaluar

CONSCIENTE INCONSCIENTE
– 5 Palmadas interescapulares – Maniobras RCP b
– 5 compresiones abdominales
– Reevaluar

. Control de las hemorragias

El control de las posibles hemorragias forma parte del SVB.

Las hemorragias se detienen comprimiendo con un apósito limpio (compresa, gasa, pañuelo,
paño...) sobre el lugar del sangrado y, en el caso de que se produzcan en las extremidades,
elevando estas por encima del nivel del corazón. Se aplicarán cuantos apósitos sean necesarios
y se realizará un vendaje compresivo

Aplíquese presión directa sobre la herida con uno o varios apósitos


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Si puede, levante el miembro herido

El uso de torniquetes está contraindicado y sólo se utilizarán en caso de producirse la


amputación traumática de un miembro, pues no podríamos detener la hemorragia de otra
manera. La parte amputada se introduce dentro de una bolsa de plástico y esta, una vez
sellada, se trasladará con el enfermo hasta el hospital, dentro de otra bolsa que contendrá
hielo o nieve y agua. La temperatura ideal para trasladar la parte amputada es de unos 4.º y es
importante evitar que el hielo entre en contacto directo con la parte amputada, para evitar
lesiones que dificulten su posterior reimplante.

Se colocará el torniquete (vendas, cuerda, etc.) próximo a la parte amputada presionando


hasta detener la hemorragia pero sin apretar en exceso. Si hubiese que apretar mucho,
tendremos que aflojar cada 10 segundos (durante al menos 2 o 3 minutos) para asegurar la
correcta perfusión al miembro.

Si la amputación fuese incompleta, inmovilizaremos las partes con una férula en la posición
más anatómica y menos dolorosa posible y lo trasladaremos al hospital, evitando realizar
exploraciones de ningún tipo hasta llegar allí.

En cualquier caso no facilite líquidos ni alimentos al enfermo y acuda de inmediato a un


hospital.

[Link]. Colocación de cánulas orofaríngeas. Cánula de Guedel

Entre las cánulas orofaríngeas, la más conocida y usada es la cánula de Guedel. Dependiendo
del fabricante, existen diversos modelos, pero todos están construidos en

PVC semirrígido (o material similar) y poseen un refuerzo al principio de la misma, para evitar
que, una vez colocada, se obstruya al morderla el enfermo

Cánulas de Guedel.

Tienen un tamaño que oscila entre 5 y 12 centímetros y que se identifica por una numeración
y, en algunos modelos, también por un color diferente.
Tema 3.

Dependiendo del paciente al que se destine, se seleccionará la longitud adecuada, que debe
ser igual a la distancia que existe entre la comisura de los labios y el lóbulo del pabellón
auricular. Lo correcto, antes de colocarla, es medir la cánula adecuada a cada paciente.

La cánula de Guedel se coloca introduciéndola en la boca del afectado, con la concavidad hacia
el paladar para, una vez metida hasta aproximadamente la mitad, rotarla 180º, mientras se
termina de introducir hasta la faringe.

Una vez colocada, la parte más dura de la cánula debe quedar entre los dientes del paciente,
de esta manera, evitaremos posibles obstrucciones si la mordiese.

[Link]. Desfibrilador externo automático (DEA)

Las causas más frecuentes de parada cardiorrespiratoria (PCR) son la fibrilación ventricular (FV)
y la taquicardia ventricular sin pulso (TVSP). Estas alteraciones del ritmo, deben ser trata- das
de forma prioritaria mediante desfibrilación externa, entendiendo como tal la transmisión de
corriente eléctrica al músculo cardíaco a través de la pared torácica, con el objeto de poner fin
a la FV o la TVSP. Esta acción se conoce entre los profesionales sanitarios como descarga o
choque, y de esta manera la denominaremos en adelante.

Desfibrilador manual

Numerosos estudios demuestran que el uso precoz de desfibriladores externos puede au-
mentar considerablemente la supervivencia de los individuos que sufren una PCR. En varios
Estados ya está legislado la colocación y utilización de Desfibriladores Externos Automáticos
(DEA), en los lugares de pública concurrencia.

Los denominados DEA son desfibriladores externos automáticos o semiautomáticos (ambos se


conocen con el mismo nombre), que incorporan un sistema de análisis del ritmo. Cuando un
dispositivo automático detecta un ritmo que requiere choque, se carga y suministra el choque,
mientras que el semiautomático, aconseja al reanimador cuándo suministrar el choque y éste,
una vez tomadas las debidas precauciones (al igual que con el desfibrilador manual, no se debe
tocar al paciente en el momento de la descarga), será el que realice la acción última (oprimir el
botón de descarga) para administrarlo.

Los DEA no disponen de las palas que tienen los desfibriladores manuales y se conectan al
paciente mediante dos electrodos adhesivos de gran tamaño, que sirven al mismo tiempo para
registrar la señal del ECG analizando el ritmo cardíaco, y para transmitir la energía de la
descarga, en el caso de que fuese necesaria.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Estos dispositivos, si se utilizan correctamente (con sistemas de reducción de ruido si es


posible), han demostrado ser sumamente precisos y seguros tanto para el paciente como para
el reanimador. Están indicados en niños mayores de 1 año.

Se puede considerar efectuar compresiones torácicas antes de la


desfibrilación cuando la llegada del SEM a la escena sea después
de 4-5 minutos de la llamada.

DEA

Procedimiento para el empleo de los DEA

Ante una posible PCR, comience a aplicar el algoritmo correspondiente.

Si al valorar la respiración comprueba que el individuo no respira, consiga un DEA. Cuando


confirme la PCR siga los siguientes pasos:

- Coloque a la víctima en decúbito supino y colóquese en su lado izquierdo.

− Coloque los electrodos sobre el pecho del paciente, en posición antero-lateral (posición
esternón-ápex). La placa adhesiva del esternón se coloca en la parte superior derecha del tórax
del paciente, a la derecha del esternón debajo de la clavícula. La placa del ápex se coloca en la
parte inferior izquierda del pecho sobre el ápex del corazón, a la izquierda del pezón en la
mitad de la línea axilar.

− Encienda el dispositivo y siga las indicaciones auditivas/visuales.

Para realizar el análisis del ritmo con las máximas garantías, debe evitarse el movimiento de la
víctima y el contacto físico con ella.

Si está indicado el choque

− Asegúrese de que todo el mundo se aparta de la víctima.

− Pulse el botón de choque como se indique.

− Realice las maniobras de RCP (30 compresiones torácicas-2 ventilaciones) durante 5 ciclos
(aproximadamente 2 minutos).

− Repita el análisis o el choque como se indique.

− Si en algún momento apareciera una condición de “choque no indicado” pase al siguiente


apartado.

Imagen característica de una fibrilación ventricular

Si el choque no está indicado

− Busque signos de que hay circulación.

− Si no hubiera signos de circulación, lleve a cabo las maniobras de RCP (30 compresiones
torácicas – 2 ventilaciones) durante 2 minutos y repita el análisis.
Tema 3.

− Seguir las instrucciones del DEA hasta que esté disponible el Soporte Vital Avanzado. Tenga
presente que cuanto más se demore en realizar la desfibrilación, menor es la probabilidad de
éxito.

Si no dispone de un DEA, comience con las maniobras de RCP hasta disponer de uno de estos
dispositivos o hasta la llegada de los equipos especializados.

[Link]. Uso del resucitador manual

Es un dispositivo con un balón autoinflable y una válvula que evita la reinspiración, recibe el
nombre de ambú. Se utiliza para realizar la respiración artificial de forma manual.

El de los adultos, suele tener un volumen aproximado de 1.600 ml, siendo menor en el
pediátrico, al objeto de evitar barotraumas.

Pueden emplearse con mascarilla o directamente sobre el tubo endotraqueal (u otro de los
dispositivos para aislar la vía aérea).

Poseen una toma de oxígeno y como accesorio se suele acompañar de un reservorio con el
que se pueden alcanzar concentraciones de oxígeno cercanas al 100%.

Hay que prestar especial atención a la limpieza y correcta colocación de la válvula. Un error en
esa comprobación puede anular la funcionalidad del dispositivo.

A pesar de su aparente sencillez, es un dispositivo difícil de usar correctamente. Es necesario


sellar la mascarilla sobre la cara y presionar el balón al mismo tiempo, lo que exige cierto
entrenamiento.

El reanimador se coloca por detrás de la cabeza del paciente, la extiende hacia atrás, coloca
una cánula orofaríngea (Guedel) y aplica la máscara sobre el rostro con la mano izquierda co-
locando los 2-3 últimos dedos sobre la mandíbula y los demás sobre la mascarilla. Se exprime
la bolsa con la mano derecha y se observa el tórax para comprobar cómo tiene lugar la venti-
lación pulmonar.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Si hay dos reanimadores, uno puede realizar las 30 compresiones y el otro las 2 insuflaciones
mediante el resucitador manual.

1.2.5. ¿Cuándo debe suspenderse la RCP Básica?

Las maniobras de RCP deben mantenerse en principio hasta la llegada de los equipos es-
pecializados, excepto en las siguientes situaciones:

– Cuando el paciente recupere circulación espontánea. Nos mantendremos alerta junto al


accidentado comprobando sus funciones vitales periódicamente.

– Cuando habiéndose iniciado la RCP se comprueba fehacientemente la voluntad previa del


afectado de no recibir las maniobras de RCP (testamento vital).

– Cuando se confirma documentalmente de forma inequívoca que la parada cardíaca se ha


producido como consecuencia de la evolución terminal e irreversible de una enfermedad
incurable.

– Cuando habiéndose iniciado sin éxito la RCP se confirma de forma indiscutible que estas
maniobras se instauraron con un retraso superior a 10 minutos con respecto a la iniciación de
la parada cardíaca (excepto situaciones como el ahogamiento, la hipotermia accidental o la
intoxicación con barbitúricos).

– Cuando después de un tiempo prudencial nunca inferior a 30 minutos continúa la ausencia


de cualquier tipo de actividad eléctrica cardíaca (excepto en situaciones de hipotermia o
ahogamiento), evidenciándose signos de hipoxia generalizada (livideces, midriasis...).

– Cuando el reanimador está exhausto, lo cual puede producirse cuando un único reanimador
realiza una RCP prolongada.
Tema 3.

1.2.6. Actuación del Celador

El Celador, por su proximidad a los pacientes, tiene una función esencial en la detección precoz
de las paradas cardiorespiratorias. Ante cualquier accidente, compruebe la conciencia y la
respiración del afectado y pida ayuda al personal sanitario.

La actuación de un celador ante una parada cardiorrespiratoria va a ser muy diferente según el
lugar donde trabaje y según el momento en el que suceda.

Si ocurre en un hospital, el personal sanitario llevará el peso de las maniobras quedando el


celador para ayudar en lo que se le requiera. Traer el carro de paradas, colocar al paciente

en decúbito supino y poner la tabla corta o de SVB bajo la espalda del mismo son funciones
habituales de los celadores. Aquí es importante adelantarse a los acontecimientos, se puede
ir retirando el cabecero de la cama por si es necesario intubar (si se decide llevar a cabo este
procedimiento hay que colocar a la víctima en posición de Roser).

En el Centro de Salud es prácticamente igual, sustituyendo la cama por la camilla y en


ambulancias de traslado o cuando el celador está solo o fuera del trabajo realizará todas las
técnicas que se han explicado a lo largo del tema.

2.2. Soporte Vital Básico en pediatría.


2.2.1. Introducción
En el niño, a diferencia de lo que ocurre en el adulto, la parada cardiorrespiratoria (PCR) de
origen cardiaco es poco frecuente, siendo el principal motivo las disfunciones respiratorias
(obstrucciones agudas, neumonías, depresión respiratoria...) seguido del fallo circulatorio por
sepsis o hemorragias. La PCR también puede afectar a niños sanos por los accidentes (sobre
todo domésticos) o por muerte súbita.

Cuando el pronóstico se compara con el del adulto, suele ser peor, debido a que en la mayoría
de los casos el niño lleva en hipoxemia un periodo prolongado de tiempo, antes de producirse
la PCR, con la consecuente lesión de diversos órganos, en tanto que en el adulto la PCR se
suele producir de forma brusca sin hipoxia previa.

2.2.2. Comprobación del nivel de consciencia


Para determinar el nivel de consciencia del niño, se le debe gritar mientras se le sacude
suavemente por los hombros. Si existe sospecha de que pueda tener alguna lesión en la cabeza
o en el cuello por las alteraciones que presenta o por el mecanismo de la lesión no se debe
agitar, moviéndolo lo menos posible.

Si el niño está inconsciente pediremos ayuda y comprobaremos de inmediato la respiración.

2.2.3. Posición de RCP


Al niño se le debe colocar en decúbito supino sobre una superficie dura y lisa. En los lactantes
también puede utilizarse la palma de la mano o el antebrazo del reanimador en caso de
reanimarle en brazos.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

En los niños pequeños, al apoyar su espalda sobre la palma de la mano del reanimador, los
hombros se elevan, permitiendo que la cabeza se extienda ligeramente hacia atrás abriendo la
vía aérea de forma adecuada.

2.2.4. Vía aérea


Las maniobras de apertura de la vía aérea son necesarias para poder comprobar si el niño
respira.

El objetivo de las maniobras de apertura de vía aérea es conseguir que esta sea permeable. Las
maniobras son iguales que en el adulto (maniobra frente-mentón y maniobra de tracción
mandibular).

Después de abierta la vía aérea se debe comprobar si el niño respira, observando si existen
movimientos respiratorios, escuchando su ventilación y, con la mejilla del reanimador junto a
la boca del niño, sintiendo la salida del aire (ver, oír, sentir) durante un mínimo de 5 segundos.

Si el niño respira, se le coloca en posición lateral de seguridad y se pide ayuda. Si el niño tiene
dificultad respiratoria suele adoptar unas posturas determinadas que le facilitan la respiración
y no se deben modificar, limitándose el reanimador a pedir ayuda.

Si el niño no respira hay que pedir ayuda e iniciar la ventilación manteniendo abierta la vía
aérea. Si es un lactante, la boca del reanimador se debe aplicar abarcando la boca y la nariz del
niño. Si se trata de un niño mayor de un año se puede utilizar la técnica boca a boca de forma
similar a como se hace en los adultos. La técnica dependerá no tanto de la edad, como del
tamaño del niño.

Se realizan 5 ventilaciones de rescate. Insuflaciones lentas de 1 segundo por ventilación,


tomando aire entre una ventilación y otra.

El volumen correcto de aire en cada ventilación será aquel que haga que el tórax se eleve. Es
importante insuflar aire solamente hasta que empiece a subir el pecho para evitar una
dilatación gástrica que podría provocar regurgitación del contenido del estómago. También
podríamos provocar barotrauma.
Tema 3.

2.2.5. Circulación
Una vez abierta la vía aérea y realizadas las 5 insuflaciones, el reanimador debe comprobar si
el niño permanece arreactivo o si aparecen signos de que hay circulación, para valorar la
necesidad de iniciar las compresiones cardiacas.

Si el niño continúa arreactivo y sin signos de circulación, tras las 5 insuflaciones comenza-
remos con las compresiones cardiacas con una cadencia de 30 compresiones y 2 ventilaciones.
Si hubiese dos reanimadores, se emplea la secuencia de 15 compresiones y 2 ventilaciones.

El área de compresión para los lactantes se localiza en el tercio inferior del esternón. Para
trazar el lugar exacto, se traza una línea imaginaria que una los dos pezones y justo por debajo
de esa línea se coloca el dedo índice de la mano más alejada de la cabeza del niño. Se apoyan a
continuación los dedos medios y anular flexionados sobre el esternón y se levanta el índice. El
lugar donde quedan apoyados estos últimos dedos es donde se deben realizar las
compresiones. Estas se harán siguiendo un eje perpendicular y con la fuerza suficiente para
comprimir el tórax de un tercio a la mitad de su tamaño (1-2,5 cm) y a una frecuencia no
inferior a 100 compresiones por minuto. Si hay dos reanimadores, el masaje cardiaco se puede
realizar con los dos pulgares y las manos abarcando el tórax.

El área de masaje en los niños de 1 a 8 años se localiza como en el adulto aunque se hacen las
compresiones con una sola mano (pueden emplearse las dos si el niño es corpulento). El
reanimador debe colocarse con ambas rodillas en el suelo a la altura del pecho de niño, con el
brazo estirado y el codo extendido y los hombros directamente encima de la zona donde se
tiene apoyada la mano siguiendo un eje perpendicular. Las compresiones se realizarán
descargando el peso del cuerpo sobre el esternón del niño. El tórax debe comprimirse de un
tercio a la mitad de su tamaño, lo que supone 2,5-3,5 cm.

En los niños, al igual que en los adultos, las compresiones deben durar el 50% del ciclo,
permitiendo en la segunda parte de éste, la relajación del tórax. La frecuencia de las
compresiones debe ser de 100 por minuto.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

[Link].2.6. Algoritmo
Algoritmo Soporte
Soporte VitalVital
básicobásico en pediatría
en pediatría

ALGORITMO DEL SOPORTE VITAL BÁSICO EN PEDIATRÍA

COMPROBACIÓN DEL NIVEL


DE CONSCIENCIA
No responde Ver
Oir
(Inconsciente) Sentir

– Pedir ayuda
– Abrir la vía aérea Respira P. Lateral Seguridad
COMPROBACIÓN DE LA Reevaluar
RESPIRACIÓN

NO Respira

5 Ventilaciones de rescate
No reacciona
No signos de circulación

MANIOBRAS RCP b
30 compresiones / 2 ventilaciones
(Más de un reanimador: 15 compresiones / 2 ventilaciones)
441

2.2.7. Obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño


En el niño, al igual que en el adulto, la secuencia de actuación ante la obstrucción de la vía
aérea por un cuerpo extraño dependerá fundamentalmente de si esa obstrucción es total o
parcial.

Si la obstrucción es parcial, el niño podrá toser por lo que habrá que animarlo a que lo siga
haciendo por ser esta la manera más eficaz de expulsar el cuerpo extraño.

Si la obstrucción es total, el niño no podrá toser, por lo que seguiremos el siguiente


procedimiento:

– 5 golpes interescapulares con el talón de nuestra mano. Si el niño es suficientemente


pequeño, se puede sostener en decúbito prono sobre el antebrazo del reanimador, con la
cabeza más baja que el tronco y aplicar los golpes con la otra mano.

– 5 compresiones abdominales. Si el niño tiene menos de un año, las compresiones se


realizarán directamente sobre el tórax.
Tema 3.

Este procedimiento se seguirá repitiendo una y otra vez, hasta que el niño pierda la
consciencia. En este momento, actuaremos como ya hemos descrito para los casos de
inconsciencia y ausencia de respiración, intentaremos ventilar 5 veces y, si no hay respuesta,
comenzaremos con el masaje cardiaco. Continuaremos repitiendo las maniobras de RCP b
hasta la desobstrucción de la vía aérea.

Si se visualiza el cuerpo extraño, se debe intentar su extracción manual, pero no realizar un


barrido digital a ciegas, ya que el cuerpo extraño puede ser empujado involuntariamente hacia
la vía aérea agravando aún más la obstrucción.
hacia la vía aérea agravando aún más la obstrucción.

Desobstrucción de la vía aérea en Desobstrucción de la vía aérea en


lactante. Golpes en la espalda lactante. Compresiones torácicas

2.3. Recomendaciones de las Guías 2010 para la resucitación


cardiopulmonar del Consejo Europeo de Resucitación (European
Resuscitation Council [ERC])
En octubre de 2010 se han hecho públicas las Guías 2010 para la resucitación cardiopulmonar
(RCP), del Consejo Europeo de Resucitación (European Resuscitation Council. ERC). Con estas
nuevas recomendaciones, el Consejo Español de RCP elaborará, en breve, las Guías que serán
válidas en nuestro país durante los próximos años.

A continuación se presentan las nuevas recomendaciones del soporte vital básico y avanzado,
tanto para adultos como para pediatría.

2.3.1. Nuevas recomendaciones para el Soporte Vital básico


En relación con el soporte vital básico, las nuevas apreciaciones sintetizadas por la ERC son:

a) Para los operadores de los teléfonos de emergencias sanitarias:

Deben ser entrenados para interrogar a las personas que llaman con protocolos estrictos.
Deben centrarse en reconocer la capacidad de respuesta del accidentado y la calidad de su
respiración. Si no hay respuesta, ante la ausencia o anomalía de la respiración, se activará un
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

protocolo de sospecha de parada cardiaca. Se enfatiza la importancia de las boqueadas o


“gasping” como signo de parada cardíaca.

b) Para los reanimadores entrenados:

Realizarán compresiones torácicas y ventilaciones con una relación de 30:2.

c) Para los reanimadores no entrenados:

Se fomenta la RCP con sólo compresiones torácicas guiada por teléfono.

d) Para todos:

Aplicar compresiones torácicas de alta calidad. Comprimir hasta una profundidad de al menos
5 cm y a una frecuencia de al menos 100 compresiones/min, permitir el retroceso completo
del tórax, y reducir al máximo las interrupciones de las compresiones torácicas.

2.3.2. Nuevas recomendaciones para el soporte vital básico en pediatría


Las nuevas apreciaciones realizadas por la ERC son las siguientes:

a) Toma de decisión para iniciar RCP:

La decisión de iniciar la RCP debe ser tomada en menos de 10 segundos.

b) Reconocimiento del paro cardiaco:

Buscar signos de vida y respiración. Si se domina la técnica, palpar el pulso. Se puede utilizar la
arteria carotídea (niños), la braquial (lactantes) o la femoral (niños y lactantes).

c) Relación compresión-ventilación (CV):

– Los reanimadores legos utilizarán una relación de 30 compresiones y 2 ventilaciones. Los


reanimadores profesionales deberían utilizar una relación CV de 15:2; sin embargo, pueden
utilizar la relación 30:2 si están solos.

– Los reanimadores que no puedan o no deseen realizar ventilación boca-a-boca, deberían


realizar al menos RCP sólo con compresiones.

– Se insiste en realizar compresiones de calidad y con mínimas interrupciones. Hay que


comprimir el tórax en todos los niños por lo menos 1/3 del diámetro torácico antero-posterior
(aproximadamente 4 cm en lactantes y unos 5 cm en niños). Se enfatiza la descompresión
completa subsiguiente.

– La frecuencia de las compresiones debería ser de al menos 100, pero no mayor de 120/min.

– La técnica de compresión para lactantes consiste en compresión con dos dedos para
reanimadores individuales. Se utilizará la técnica con dos pulgares rodeando el tórax cuando
sean dos o más reanimadores. Para niños más mayores, puede utilzarse la técnica de una o dos
manos.
Tema 3.

3. Urgencias Respiratorias: Oxigenoterapia


3.1. Introducción
Los trastornos respiratorios constituyen un conjunto de emergencias muy habituales
especialmente durante determinadas épocas del año.

Es imprescindible que nos familiaricemos con determinadas patologías, técnicas y


procedimientos que vamos a necesitar conocer a la hora de enfrentarnos a una urgencia
respiratoria.

Aunque todos estos trastornos suelen ir acompañados de una importante carga de ansiedad,
la actitud de calma que con nuestro comportamiento podamos transmitir al enfermo es
probablemente, en estos casos, más importante que en ningún otro.

3.2. Insuficiencia Respiratoria Aguda


La principal función del sistema respiratorio es asegurar su intercambio adecuado de oxígeno y
anhídrido carbónico. En condiciones normales se transfiere suficiente oxígeno y se elimina una
cantidad adecuada de anhídrido carbónico.

Cuando uno o más componentes del sistema respiratorio fracasan en el logro de estos
objetivos del intercambio se produce la insuficiencia respiratoria.

La insuficiencia respiratoria (IR) se define como todo cuadro pulmonar que da lugar a una dis-
minución de la PO2 (hipoxemia) en sangre arterial, con o sin aumento de la PCO2
(hipercapnia).

Más que una enfermedad en sí misma, es la consecuencia final común de gran variedad de
procesos específicos, respiratorios en su mayoría, pero también cardiológicos, neurológicos,
tóxicos, traumáticos, etc.

Existen diferentes tipos de IR según el mecanismo por el que se produzca:

– Anomalías que causan hipoventilación alveolar.

– Alteración en la relación ventilación/perfusión.

– Shunt.

– Anomalías de la difusión.

3.2.1. Valoración inicial


La clínica de la insuficiencia respiratoria es bastante inespecífica dependiendo de la hipoxemia,
hipercapnia, acidosis y de la enfermedad de base que la provoque

La disnea (sensación de falta de aire que se manifiesta a menudo con jadeo) es el síntoma más
frecuente, aunque en los casos más graves pueden aparecer síntomas neurológicos como
incoordinación motora e incluso alteración del nivel de consciencia. Normalmente predominan
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

los síntomas de la enfermedad causal: fiebre, sibilancias, tos y expectoración, hemoptisis,


dolor torácico, etc.

3.2.2. Estabilización y transporte


El diagnóstico de IR es sencillo ya que se deriva del análisis directo de la gasometría arterial,
pero como ocurre que en el ámbito prehospitalario raramente dispondremos de medios para
realizar esta prueba, será la intensidad de la clínica (disnea, taquicardia, taquipnea,
sudoración…) y la saturación de O2, junto con los antecedentes personales del enfermo, los
indicadores que tendremos que utilizar para decidir en qué momento podemos trasladar al
enfermo.

En cualquier caso, a la hora del transporte deberemos mantener la calma tratando de


disminuir la ansiedad del paciente, lo que probablemente le ayude a ventilar mejor.

El traslado se realizará en posición de Fowler O Fowler alta, según la gravedad del cuadro, con
oxigenoterapia desde el primer momento y con monitorización permanente de la saturación
de O2, la frecuencia y ritmo cardiacos y la tensión arterial.

Se debe favorecer la eliminación de secreciones mediante fisioterapia respiratoria,


aerosolterapia e hidratación adecuada.

Los enfermeros canalizarán una vía venosa periférica para, según cada caso, administrar
antibióticos, broncodilatadores, diurético…

3.3 Asma Agudo


El asma es un síndrome de hiperactividad bronquial desencadenado por múltiples causas, que
produce estrechamiento de la vía aérea de severidad variable, que puede mejorar de forma
espontánea o con tratamiento y que desde el punto de vista clínico se caracteriza
generalmente por disnea, tos y sibilancias de curso paroxístico.

Los ataques pueden durar de minutos a horas, y en un


pequeño grupo de pacientes pueden ser de mucha gravedad.

3.3.1. Valoración inicial


El asma agudo puede presentarse como una crisis de
broncoespasmo que por su severidad requiere el inicio
inmediato de una terapéutica enérgica.

La broncoconstricción y la acumulación de secreciones


provocan unos síntomas de: disnea paroxística, tos, sibilancias (sonidos continuos de tonalidad
alta, como pitidos o chirridos provocados por el paso del aire en vías estrechadas) y
secreciones bronquiales.
Tema 3.

3.3.2. Estabilización y transporte


El paciente debe ser trasladado en posición de Fowler, con oxigenoterapia de forma per-
manente a concentraciones elevadas.

Nuestra actitud debe procurar disminuir la ansiedad del enfermo.

En casos extremos en los que el cuadro se descompense, podría ser necesario realizar la
intubación orotraqueal del enfermo, por lo que debemos ayudar al facultativo a tener
preparado el material para intubación (laringoscopio, tubos, vendas, respirador automático…).

3.4. Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica


La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una alteración respiratoria crónica que
cursa con la obstrucción del aire que entra y sale de los pulmones.
Constituye un problema sanitario de primera magnitud con una
amplia demanda de los servicios de neumología.

Se debe tener en cuenta que en la reagudización de un cuadro


pulmonar crónico siempre hay un aumento de acumulación de
secreciones, congestión y edema de mucosa con lesiones
inflamatorias de la pared bronquial por irritación física (frío,
resecamiento, polvo), química (tabaco, gases, etc.) o biológicas
(virus, bacterias) y finalmente disminución de la luz bronquial por
contracción de la musculatura lisa.

3.4.1. Valoración inicial


Una EPOC reagudizada se caracteriza por el empeoramiento de la disnea, con aumento de la
tos, y habitualmente también de las expectoraciones. Encontraremos un enfermo con un alto
grado de ansiedad y un nivel de consciencia disminuido que puede llegar hasta el estupor,
sudoración profusa y mala perfusión. Es muy frecuente que el cuadro debute con fiebre y
secreciones espesas de aspecto purulento.

En la exploración se evidenciará el aumento del trabajo respiratorio, serán audibles los roncus
(sonidos crepitantes fuertes, al final de la inspiración y durante la espiración producidos por
paso del aire a través de líquido en bronquiolos, bronquios y tráquea) y sibilantes (sonidos
continuos de tonalidad alta, como pitidos o chirridos producidos por el paso del aire en vías
estenosadas).

El diagnóstico, a falta de las pruebas complementarias que se realizarán a la llegada al centro


de atención especializada, se hará basándose en la historia previa del enfermo. El
agravamiento de los síntomas se produce por factores fisicoquímicos: frío, polvo, tabaco... o
factores biológicos: virus, bacterias, que ocurre principalmente en los meses fríos del año.

3.4.2. Estabilización y transporte


Lo trasladaremos con urgencia a un centro de atención especializada en posición de Fowler,
evitando los cambios bruscos de temperatura y con la administración de oxígeno humidificado
a moderada concentración
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Nuestra actitud debe procurar en todo momento disminuir la ansiedad del enfermo.
Monitorización permanente de la saturación de O2, la frecuencia y ritmo cardiaco y la tensión
arterial.

3.5. Oxigenoterapia
El oxígeno (O2) es un gas incoloro, inodoro, explosivo y altamente inflamable, por lo que su
manejo en oxigenoterapia requiere importantes medidas de seguridad.

La oxigenoterapia consiste en la administración de oxígeno gaseoso (mezcla de aire


enriquecida con oxígeno) a un paciente, con la finalidad de establecer la tasa normal de
oxígeno en sangre. La administración de oxígeno se realiza en situaciones de hipoxia.

La administración de oxígeno puro mantenida por periodos prolongados, es peligrosa puesto


que produce lesiones en el pulmón y cerebro además de ser un irritante de las mucosas. Su
uso en estado puro está desaconsejado y muy restringido.

La oxigenoterapia está indicada en todas aquellas personas que sufren hipoxia, acompañada o
no de hipercapnia (asfixia, elevaciones a grandes alturas donde desciende la Pp de O2,
intoxicaciones por gases que bloquean la hematosis normal, insuficiencia respiratoria, lesiones
del Sistema Nervioso Central que afectan al centro regulador de la respiración y alteraciones
del transporte de oxígeno en sangre como en grandes hemorragias, intoxicaciones por
monóxido de carbono etc.).

La importancia de este tema para el celador es máxima; a menudo realizan traslados de


pacientes que estén sometidos a esta técnica y deben conocer todo el sistema para actuar
ante cualquier incidencia.

Es importante durante el traslado valorar el aspecto y el estado del paciente para detectar
situaciones de hipoxia que indicarían, o bien, un empeoramiento del cuadro o un mal
funcionamiento de los sistemas de administración de oxigenoterapia.

3.5.1. Métodos de administración de oxígeno


[Link]. Equipos de oxigenoterapia
La administración de oxígeno tanto en el hospital como en los centros de salud procede de la
central de oxígeno o bien de balas, bombonas o tanques de oxígeno.

En la mayoría de hospitales existe central de oxígeno. El oxígeno se encuentra almacenado en


la Central, situada fuera del edificio general del hospital, y llega a las habitaciones de los
enfermos/as a través de tuberías.

A continuación pasamos a describir los diferentes componentes de los equipos de


oxigenoterapia:

– Balas de oxígeno. Las balas de oxígeno son cilindros de acero que contienen oxígeno a una
presión superior a la atmosférica y a temperatura de 21 ºC. Hay diferentes tamaños de balas,
las mayores contienen 6.000 l, mientras que las pequeñas son de 350, 175 y 150 l. Este sistema
se usa en el transporte de enfermos a los que hay que administrarles oxígeno y en pacientes a
los que se suministra oxígeno a domicilio
Tema 3.

Las unidades en que se expresa la capacidad de una bala puede ser: litros (l), atmósferas de P,
mm de Hg o kg/cm³

Bala de oxígeno

– Manómetro. Todo tanque está provisto de un manómetro que mide la presión de oxígeno en
el interior de la bala. El manómetro consta de un reloj con una circunferencia graduada
expresada en l, mm de Hg, atmósferas, etc. y una aguja que expresa en cada momento la
presión existente en la bala.

Manómetro, vaso y caudalímetro

– Caudalímetro, manorreductor o flujómetro. En cualquiera de los casos, tanto si el oxígeno se


toma de la llave de paso existente en la habitación como si se toma de una bala, es necesario
para poder aplicarlo al paciente un caudalímetro o flujómetro. Este permite controlar la
cantidad de oxígeno que sale de la toma por minuto. Se expresa en l/minuto. Consta de una
válvula para regular el flujo de salida de oxígeno

– Sistema de humidificación. Para administrar el oxígeno a los pacientes hay que proveerlo del
grado de humedad adecuado para que las mucosas del enfermo no se sequen y mantengan la
humedad adecuada tratando de evitar su irritación.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Para ello se hace pasar el gas por un frasco humidificador que contiene agua destilada. Se llena
de agua destilada hasta el nivel indicado. Debe vigilarse que el frasco siempre contenga agua a
37 ºC.

La tapa del frasco está perforada por dos tubos. Uno de ellos se introduce por uno de sus
extremos en el agua, unos 7-10 cm. aproximadamente y por el otro extremo se conecta con la
toma de oxígeno. El otro tubo, se introduce por uno de sus extremos en el frasco
humidificador quedando 2-3 cm. por encima del agua y se conecta al dispositivo del paciente
(cánula, mascarilla

Vaso y caudalímetro

[Link]. Dispositivos para la administración de oxígeno


En la actualidad existen varios métodos para la administración de oxígeno, con características
propias y distintas aplicaciones. Se pueden clasificar en dos grupos:

– Sistemas de circuito abierto:

* Mascarillas: gafas nasales, mascarillas oronasales.

* Sonda o catéter nasal.

– Sistemas de circuito cerrado:

* Tienda de oxígeno.

* Campana de oxígeno.

Cuando el paciente está en coma o inconsciente y tiene dificultades para respirar por sí solo,
debe hacerse una intubación endotraqueal que facilita la administración de oxígeno. Si está
lúcido y colabora deben utilizarse los otros métodos (sonda o catéter nasal, gafas nasales, etc.

Métodos para la administración de oxígeno al paciente por el sistema de circuito abierto

a) Sonda o catéter nasal

Es un tubo de grosor variable y 25 cm de longitud aproximadamente, de goma o plástico


flexible y transparente. Su extremo o punta es roma y presenta uno o varios orificios en los 3
últimos cm del tubo. Se introduce por la fosa nasal hasta la orofaringe. Se fija exteriormente
con esparadrapo hipoalérgico.
Tema 3.

Hay que vigilar su correcta posición y debe cambiarse cada 48 h. En cada cambio se alterna la
fosa en que se coloca el catéter ya que puede irritar la mucosa nasal y de la orofaringe.

b) Mascarillas

Las mascarillas pueden ser nasales o gafas nasales y oronasales.

1. Gafas nasales

Son tubos similares a las sondas, pero se adaptan a las dos fosas nasales simultáneamente.

El oxígeno se administra al interior de las dos fosas nasales y no a una sola.

Tienen el inconveniente de que no llevan dispositivo para regular la concentración de oxígeno


y resecan mucho las mucosas. Su ventaja es que el enfermo puede hablar, comer, beber, etc.

Gafas nasales

2. Mascarillas oronasales tipo Venturi o Ventimask.

Son dispositivos de plástico transparente que cubren nariz y boca. Pueden tener varios orificios
laterales con la finalidad de que el oxígeno que fluye se mezcle con el aire ambiental que
respira el paciente.

Cada mascarilla está preparada para administrar una concentración de oxígeno determinada
que puede oscilar entre el 24% y 40%. Las más usadas son las que permiten administrar una
concentración del 24% y 28%.

También permite regular el flujo de oxígeno por minuto. Se expresa mediante un número (2, 4,
6, etc.), e indica los litros por minuto que hay que administrar.

Cada mascarilla presenta una numeración: Ej: 24/2. Esto significa que para conseguir una
concentración de oxígeno del 24% hay que administrar un flujo de 2 litros por minuto.

Las concentraciones de oxígeno que se alcanzan son superiores a las conseguidas con la sonda
nasal pero, al igual que la anterior, se usan cuando se requiere administrar concentra- ciones
bajas de oxígeno.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

Mascarilla oronasal

Además del anterior hay varios modelos en el mercado, con características peculiares:

– Mascarilla con bolsa reservorio, para administrar concentraciones superiores; 60% de


oxígeno.

– Mascarilla de traqueotomía.

– Mascarilla oronasal de no reinhalación, la que produce una concentración de oxígeno más


alta (90-95%).

Métodos para la administración de oxígeno al paciente por el sistema de circuito cerrado

a) Tienda de oxígeno

Son tiendas de plástico transparente tendido de un soporte metálico. El paciente respira


dentro de un ambiente aislado. Se usa especialmente en niños/as, a los que resulta incómodo
y difícil colocarles una mascarilla de oxígeno y cuando se requiere administrar concentraciones
de oxígeno elevadas.

Para mantener las condiciones óptimas de temperatura, la tienda está provista de un dis-
positivo refrigerador con ventilador incorporado que regula la temperatura. También existe
sistema de control de la humedad y concentración de oxígeno.

b) Campana de oxígeno

Es parecida a la tienda de oxígeno. Se pone a la cabecera de la cama y se limita a la cabeza y


cuello, dejando libre el resto del cuerpo.
Tema 3.

Procedimiento para instalar una sonda o catéter nasal

– Material necesario:

* Sonda de calibre adecuado.

* Esparadrapo hipoalérgico.

* Lubricante.

* Gas y cremas para el cuidado de la nariz.

* Sistema completo de administración de oxígeno.

* Guantes estériles.

* Material para la higiene bucal.

– Técnica para instalarlo:

* Hay que calcular los cm de sonda que hay que introducir. Para ello se mide la distancia nariz-
oreja-cuello.

* Colocarse guantes estériles.

* Lubricar la sonda en su extremo distal.

* Colocar al paciente con la cabeza en hiperextensión (Roser).

* Introducir la sonda despacio, sin forzar, hasta que llegue a la altura de la úvula.

* Fijar la sonda con el esparadrapo, a un lado de la cara, procurando que quede fijada a la
altura de la oreja.

* Conectar la sonda al sistema de administración de oxígeno.

* Calibrar el flujo de salida de oxígeno.

* Cambiar la sonda de fosa nasal cada 48 h aproximadamente. A veces es necesario hacerlo


antes.

* Hacer la higiene bucal.

* Cuidados de las fosas nasales (limpieza y aplicación de cremas).

* Vigilar su funcionamiento.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

3.5.2. Ventilación mecánica


Se denomina ventilación mecánica (VM) a todo procedimiento respiratorio que emplee un
aparato, denominado genéricamente respirador, para introducir aire en los pulmones del
paciente.

Los procedimientos para incrementar la ventilación alveolar se dividen en dos grandes grupos,
dependiendo de cómo se acceda a la vía aérea.

Se habla de Ventilación mecánica invasiva (VMI), para referirse a aquellos casos en los que se
accede al interior de la vía aérea de forma artificial, por medio de la intubación endotraqueal,
y de Ventilación mecánica no invasiva (VMNI), para referirse a aquellos otros en los que se
emplean mascarillas nasales o faciales, en lugar de tubo endotraqueal.

[Link]. Ventilación mecánica invasiva (VMI)


La asfixia se produce como consecuencia de la falta de aire (oxígeno) en los pulmones o bien
por la imposibilidad de que el aire llegue a los alveolos pulmonares (obstrucción de las vías
respiratorias; falta de los movimientos respiratorios de la caja torácica).

El respirador sustituye en estos casos a las funciones que en condiciones normales realizaría la
caja torácica (costillas, músculos respiratorios, etc.) y el diafragma.

Hay dos tipos básicos de respiradores, a saber:

– Respiradores de presión. Estos aparatos permiten regular solamente la presión de insuflación


y exigen una estrecha vigilancia del paciente. Se usan por lo general por periodos de tiempo
cortos y rara vez para la reanimación.
Tema 3.

Respirador de presión

– Respiradores de volumen. Estos aparatos permiten la regulación de la presión de insuflación,


la frecuencia respiratoria por minuto, el volumen corriente, el porcentaje de oxígeno y la
relación inspiración-espiración. Son fáciles de regular y no exigen una vigilancia tan estrecha
como en el caso anterior. Se utilizan principalmente en la reanimación respiratoria.

Atención a los cuidados del paciente intubado:

* Facilitar la higiene bucal y nasal del paciente frecuentemente debido a que la cavidad bucal
es una fuente primaria de infección para los enfermos.

* Cambios de los sistemas según protocolo de la unidad. Generalmente los humificadores se


cambian cada 24 horas y los tubos corrugados cada 48 horas

[Link]. Ventilación mecánica no invasiva


La Ventilación mecánica no invasiva (VMNI) se usa regularmente desde mediados del siglo XX,
pero fue en la década de los 80 cuando se popularizó definitivamente su uso, especialmente
en los tratamientos domiciliarios y en las emergencias prehospitalarias y hospitalarias. El
aumento en la utilización de este procedimiento terapéutico se debe, por un lado, a la mejora
en la fabricación de las mascarillas de silicona y, por otro, a la disminución de las
complicaciones en relación con la VMI.

Ventajas de la VMNI:

– Suele ser mejor tolerada por el paciente.

– No suele requerir sedación.

– Su uso es más rápido y seguro y menos traumático.

– El destete suele ser igualmente más rápido y seguro.

– Permite la tos y eliminación de secreciones.

– Permite que el afectado siga usando su propia musculatura respiratoria.

– Evita las complicaciones que supone la intubación traqueal: lesiones, neumonías


nosocomiales, barotraumatismos.

Contraindicaciones de la VMNI:

– Coma.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

– PCR.

– Vómitos.

– Alteración hemodinámica grave.

Presión positiva continua en la vía aérea (CPAP)

El paciente respira espontáneamente (tanto en la inspiración como en la espiración) un flujo


de aire a una presión por encima de la atmosférica. Al administrar un nivel de presión
constante en la vía aérea, se consigue reclutar los alveolos colapsados.

La presión durante la inspiración (IPAP), es igual a la presión durante la espiración (EPAP),


consiguiéndose una presión positiva al final de la espiración (PEEP).

La CPAP permite mejorar la oxigenación durante los primeros minutos del tratamiento, siendo
considerada como la forma de ventilación más fisiológica y menos traumática. El sistema más
usado es el de flujo libre mediante el denominado Método CPAP Boussignac.

La ventilación con presión de soporte (PSV)

En este caso el respirador administra una presión inspiratoria que se programa a un de-
terminado valor, mientras que la espiración se realiza a presión atmosférica. Dentro de los
sistemas de PSV, el más conocido y usado es la Presión de soporte binivel (BIPAP). En esta
situación, se le añade una presión al final de la espiración (PEEP).

BIPAP

Al utilizar la BIPAP, aplicamos un nivel de presión durante la inspiración (IPAP) y un nivel


menor durante la espiración (EPAP).

La VMNI, en cualquiera de sus variantes, se está demostrando como una alternativa válida en
el tratamiento de muchos trastornos respiratorios, que hasta ahora estaban abocados a la
intubación orotraqueal y la conexión a ventilación mecánica, con todos los efectos secundarios
que esto producía.

En la actualidad sus principales indicaciones son:

– Insuficiencia respiratoria aguda (IRA) hipercápnica y/o hipoxémica: EPOC reagudizado,


edema pulmonar cardiogénico, crisis asmática, bronquiectasias, síndrome de distrés
Tema 3.

respiratorio agudo, deformidades de la caja torácica, trastornos neuromusculares (miastenia


grave, distrofias…).

– Insuficiencia respiratoria crónica hipercápnica. EPOC, asma, fibrosis quística.

– Síndrome de las apneas obstructivas del sueño.

– Síndromes de hipoventilación alveolar por afectación de SNC.

– Apoyo para el destete del respirador tras ser sometido a VMI.

3.5.3. Aerosolterapia
La aerosolterapia es un tratamiento habitual en los servicios de ORL, pediatría, neumología y
alergología, aunque también se vienen utilizando en Atención Primaria. La aerosolterapia es la
forma de tratamiento que utiliza aerosoles de manera que éstos son pulverizados para ser
empleado por inhalación.

El fármaco más utilizado es el salbutamol, que es un agonista beta-adrenérgico de los


receptores E2. Este fármaco en aerosol es utilizado en el tratamiento del asma bronquial y del
broncoespasmo asociado a EPOC, bronquiectasia o infecciones pulmonares.

Como reacciones adversas del salbutamol destacan la taquicardia, palpitaciones, temblor,


ansiedad y cefaleas.

Vías aéreas artificiales: intubación endotraqueal y traqueostomías

La actuación de los celadores en relación con estas vías artificiales de oxigenación se limita a
conocer los procedimientos y los sistemas para que, cuando sea necesaria una movilización de
los pacientes, se haga con las máximas garantías.

También en los procedimientos, el celador puede ser requerido para que ayude al facultativo.
Esta ayuda consistirá en colocar al paciente en la posición de Roser (con el objetivo de
mantener el cuello en hiperextensión) para llevar a cabo la intubación, controlar la seguridad
del paciente y facilitarle al médico la ayuda que necesite dentro de sus funciones.
Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

[Link]. Intubación endotraqueal


La Intubación endotraqueal es la mejor manera de aislar una vía aérea comprometida, siendo
la técnica de elección en los casos que peligre la vida del paciente.

En la práctica hay tres tipos de intubación:

– Intubación orotraqueal. Es la más empleada. Se realizará con la ayuda de un laringoscopio,


precisando un tubo endotraqueal con neumotaponamiento del tamaño adecuado (n. º 8 en
mujeres y n. º 8,5 en hombres).

– Intubación nasotraqueal. Se puede realizar en pacientes en los que se sospecha le- sión de
columna cervical, fractura mandibular, o en los que la intubación orotraqueal no sea posible.
Los tubos serán de menor diámetro (n. º 7 o 7,5) y la mucosa nasal debe ser irrigada
previamente con una solución anestésica y vasoconstrictora para evitar epistaxis.

– Intubación con transiluminación. Cuando una luz brillante se introduce en la vía aérea
superior, puede ser percibida a través de los tejidos del cuello cuando se encuentra en el
interior de la laringe o tráquea. Esto permite guiar la punta del tubo a través de la glotis sin
visualizar directamente las cuerdas. Se denomina «método visual indirecto».

Material necesario para una intubación

Cuando no es posible la intubación se utilizan otras técnicas:

– Punción cricotiroidea. Para ello se punciona con un angiocatéter del número 14 a través de la
membrana cricotiroidea. Esta técnica precisa de conexiones especiales para asegurar una
oxigenación de alta presión.

– Cricotiroidotomía. Existen sistemas preparados para esta técnica. En toda caso, y en


situaciones extremas, se puede realizar una incisión de 1 cm sobre el cartílago cricoides,
introduciendo el mando del bisturí girándolo posteriormente 90º para introducir la cánula de
traqueotomía.
Tema 3.

[Link]. Traqueostomía
Denominamos la traqueostomía como técnica quirúrgica mediante la cual se abre un orificio
entre el segundo o tercer anillo traqueal, cuyo objetivo es el paso de aire entre la tráquea y el
exterior, para permitir la respiración, por medio de una cánula.

La traqueostomía se practica en los casos de perturbación grave de la función ventilatoria, de


forma que asegure la entrada de aire en el árbol traqueobronquial.

Dichas perturbaciones pueden ser debidas a:

– Obstrucción respiratoria a nivel de orofaringe, laringe o tráquea, secundaria a: edema local


(infección, alergia o reacción a tóxicos), traumatismos, tumores, malformaciones, disfunciones
neurológicas o cuerpos extraños.

– Intubación prolongada.

– Retención de secreciones con aspiraciones frecuentes y neumonía de repetición.

– Reducción del espacio muerto en la insuficiencia respiratoria crónica.

Se puede dar el caso de que ante una disnea severa, en la que no sea posible la intubación y se
prevea una parada cardiorrespiratoria, haya que realizar una traqueotomía de urgencia

Además de la traqueotomía reglada o la urgente, existen otras formas para permitir la entrada
de aire por la tráquea:

– Traqueotomía percutánea, menos cruenta, reduciendo el riesgo de estenosis traqueal y


disminuyendo la incidencia de infecciones, pudiéndose además realizar en la cama del
paciente.

– Traqueotomía translaríngea, aunque al igual que la anterior también puede realizar- se en la


cama del paciente, tiene un menor uso por su complejidad, riesgos y medio de abordaje
(desde el interior de la tráquea).

3.5.5. Precauciones en la oxigenoterapia


Es necesario un comportamiento técnico correcto para evitar los accidentes. Con el fin de
evitar toda clase de errores es necesario lo siguiente:

– Prohibir fumar, así como el manejo de llamas, cerca de la instalación y del paciente.

– Las botellas se colocan verticalmente y siempre sobre un portabotellas.

– Comprobar la presión de oxígeno en las balas y tomas de la habitación, etc.

– Comprobar que el frasco humidificador contiene agua destilada hasta la señal indicada.

– Comprobar que no existan fugas en las tomas de las habitaciones.

– Controlar la temperatura de la habitación. Las temperaturas elevadas pueden aumentar la


presión.

– Al instalarlo verificar que la concentración de oxígeno, humedad y flujo son adecuados a lo


prescrito.

– Comprobar la instalación a menudo.


Temario Específico Celador. (O.P.E 2019).

– Comprobar que el paciente se coloca en posición de Fowler (si no tiene contraindicación) ya


que esta es la posición ideal para realizar este procedimiento.

– Comprobar el estado de la piel del paciente.

– Humedecer la cavidad oral del paciente para evitar resecaciones.

– Comprobar el estado de las fosas nasales.

– Administrar líquidos según prescripción médica.

– Especial vigilancia a los recién nacidos y prematuros. Comprobar frecuentemente el estado


de las tiendas y campanas de oxígeno.

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