UNA LÍNEA DIRECTA AL CIELO
Objetivo: que la congregación experimente la oración en su vida y observe la importancia
de practicarla diariamente.
Oración inicial: en el idioma hebreo “oración” proviene de “tefilá” que significa:
Intercesión, súplica y ruego; y en el idioma griego de la palabra “proseuchomai” que
significa: Suplicar, adorar, hacer oración, orar y pedir, y de “proseujé” que significa: Orar
fervientemente. Ahora les invito a inclinar su rostro para orar.
Servicio de canto: los cantos deben estar relacionados con la oración y la consagración a
Dios.
Himno inicial: HN #31 “¡Oh, Señor! Al orar”.
Lectura bíblica: Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu
oración: “Tómame ¡oh Señor! como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies.
Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti”. Este es un asunto
diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para
ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indicare su providencia. Sea puesta así tu
vida en las manos de Dios y será cada vez más semejante a la de Cristo.-El Camino a
Cristo, 69, 70- Busquemos 1 tesalonicenses 5:17
Dinámica de Oración: la oración se realizará por fases de acuerdo a la palabra ACSA
Fase 1: orar ADORANDO a Dios por lo que ha hecho en la vida. Ejemplo: Señor te
Adoro porque eres rey de reyes.
Fase 2: orar CONFESANDO a Dios por lo que hemos hecho. Ejemplo: Padre te
confieso que soy un pecador.
Fase 3: orar SUPLICANDO a Dios por algo. Ejemplo: Querido Dios te pido que me
transformes.
Fase 4: orar AGRADECIENDO a Dios. Ejemplo: Dios te doy las gracias por tu
amor, por tu cuidado, por mi familia.
Dinámica bíblica: “SABELO TODO”. (Explicación: dividir la congregación en dos
grupos. Cada grupo enviará un representante por ronda. La dinámica consiste en que cada
representante de cada grupo vaya respondiendo de acuerdo a la categoría y en un tiempo de
20 segundos. Por ejemplo: la categoría es sobre los animales que aparecen en la biblia; el
representante del equipo A inicia con la VACA, el del equipo B dice: OVEJA y así
sucesivamente hasta que culmine el tiempo)
Categorías:
1) Libros bíblicos del antiguo testamento: Génesis, Éxodo, Levíticos, Números,
Deuteronomio, Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1
Crónicas, 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Ester, Job, Salmos, Proverbios,
Eclesiastés, Cantares, Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel, Oseas,
Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo,
Zacarías, Malaquías.
2) Libros del nuevo testamento: Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos,
1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1
Tesalonicense, 2 Tesalonicense, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos,
Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Judas, Apocalipsis.
3) Personajes bíblicos: Pedro, Abraham, Moisés, José, Pablo…
4) Animales: vaca, toro, paloma, pájaro, monstros marínos, oveja, abeja, langosta,
pelícano, cuervos, cordero, tórtolas, otros de levíticos 11
5) Personajes conocidos por orar y ayunar: Daniel, Esdras, Nehemías, Ester,
Jesús, Jabes (1 Cónicas), Josué, David, Job, Josías
6) Nombres de Dios: Jesús, Cristo, Jehová, Dios, Señor, el Buen pastor, Elienay,
Elohim, Enmanuel, Jehová Jireh, Adonai, Olam, Shalom, Elyon, Yavéh,
Shejiná, El Roi, Shaddai, Hashem.
Introducción: una línea directa al cielo se obtiene a través de la oración. Los resultados de
la oración diaria: El alma que se vuelve a Dios en ferviente oración diaria para pedir
ayuda, apoyo y poder, tendrá aspiraciones nobles, conceptos claros de la verdad y del
deber, propósitos elevados, así como sed y hambre insaciable de justicia. Al mantenernos
en relación con Dios, podremos derramar sobre las personas que nos rodean la luz, la paz y
la serenidad que imperan en nuestro corazón. La fuerza obtenida al orar a Dios, sumada a
los esfuerzos infatigables para acostumbrar la mente a ser más considerada y atenta, nos
prepara para los deberes diarios, y preserva la paz del espíritu, bajo todas las circunstancias.
Actividad bíblica: en equipos asignarle que busquen en la biblia (unos Antiguo y otros el
Nuevo testamento) personajes que se dedicaron a tener una vida de oración y ayuno.
Conclusión: “Orad sin cesar” 1 Tesalonicenses 5: 17. Este versículo es corto, pero encierra
una verdad tremenda que todos necesitamos saber y practicar, puesto que la base sólida que
mantiene al cristiano es la oración.
Seguramente has escuchado o leído mucho acerca de la oración, pero no has practicado lo
que ella significa. Orar es simplemente hablar con Dios, es platicar con tu creador, es
contarle como va tu vida y lo mucho que lo amas, esas oraciones son lindas. Pero a lo mejor
tú estás acostumbrado a oraciones de “Te pido, te pido, dame esto, dame aquello,
cúmpleme esto, etc.”. Oraciones de pedir y seguir pidiendo, pero la verdadera oración no se
basa en pedir y pedir, es cierto que la Biblia dice que al que pide se le da, pero creo que
muchos de nosotros hemos tomado muy enserio ese versículo bíblico y nos dedicamos solo
a pedir y a pedir.
Pero más allá de todo eso, existe una oración que es la que mantiene al cristiano, esa clase
de oración en donde no existe un interés humano o material, sino más bien se goza en la
presencia de Dios. Esa oración que hacemos cuando nuestro objetivo principal es hablar
con nuestro creador y llenarnos de fortaleza en su presencia.
Cuando la Biblia habla de “Orad sin cesar”, no está hablando de pasar todo el día orando,
aunque si lo puedes hacer, pues excelente, pero no se trata de eso. Cuando la Biblia habla
acerca de orar sin cesar, se refiere a mantener una vida diaria de oración, es decir mantener
un hábito diario de búsqueda de la presencia de Dios.
La pregunta sería: ¿Cuánto tiempo estas orando?, ¿Cuánto tiempo le dedicas a Dios?, te
aseguro que muchos de nosotros utilizamos tiempo para nuestras esposas, para las novias,
para la familia, para el deporte, para el pasatiempo, para el Internet, para los amigos, para la
Iglesia, pero ¿Cuánto tiempo le dedicas a solas al Señor?, seguramente llegas cansado de
tus labores diarias y posiblemente tengas la intención de orar, pero tu cuerpo físico no
soportara más de cinco o diez minutos antes de caer rendido en la cama y comenzar a soñar.
Dios quiere que cada uno de nosotros mantengamos una vida diaria de oración, no nos
olvidemos de donde Él nos ha sacado, no nos olvidemos que necesitamos comunicarnos
con Él para conocerlo mejor. Posiblemente en muchas ocasiones te has propuesto a
comenzar a orar todos los días, pero a lo mejor esa emoción solo te dura dos o tres días,
pero al poco tiempo de comenzarlo a hacer lo dejas y tienes que pasar otros meses para que
nuevamente te motives a comenzar a orar.
Es hora de que cada uno de nosotros entendamos de que la oración es vital para el cristiano,
si tú quieres vivir una vida llena de victoria, es necesario orar, pero no utilicemos la palabra
oración como sinónimo de pedir, sino que aprendamos a gozarnos en la oración,
aprendamos a hablar con Dios, a contarle como nos fue en el día y los planes que tenemos
para el futuro, te seguro que Dios estaría encantado de ti y sin necesidad de que tú le pidas
algo, Él te lo dará, puesto que Él conoce tus necesidades.
Orad sin cesar significa, vivir el cristianismo que a Dios le agrada, y este es:
manteniendo una verdadera comunión con El.
Dedique tiempo cada día a la oración. “Los creyentes que se vistan con toda la armadura
de Dios y que dediquen algún tiempo diariamente a la meditación, la oración y el estudio de
las Escrituras, se vincularán con el cielo y ejercerán una influencia salvadora y
transformadora sobre los que los rodean. Suyos serán los grandes pensamientos, las nobles
aspiraciones, y las claras percepciones de la verdad y el deber para con Dios. Anhelarán la
pureza, la luz, el amor y todas las gracias de origen celestial. Sus sinceras oraciones
penetrarán a través del velo. Esta clase de personas poseerá una confianza santificada para
comparecer ante la presencia del Infinito. Tendrán conciencia de que la luz y la gloria del
cielo son para ellos, y se convertirán en personas refinadas, elevadas y ennoblecidas por
causa de esta asociación íntima con Dios. Tal es el privilegio de los verdaderos cristianos”.
(Elena White).