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Teorías del Comercio Global y GATT

El documento resume las teorías del comercio internacional como las ventajas absolutas y comparativas de Adam Smith y David Ricardo. Explica el surgimiento del GATT después de la Segunda Guerra Mundial para promover la liberalización del comercio basada en principios como la no discriminación y la reciprocidad. Finalmente, describe algunas salvaguardas como los derechos antidumping y compensatorios permitidos por el GATT y la OMC.

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Teorías del Comercio Global y GATT

El documento resume las teorías del comercio internacional como las ventajas absolutas y comparativas de Adam Smith y David Ricardo. Explica el surgimiento del GATT después de la Segunda Guerra Mundial para promover la liberalización del comercio basada en principios como la no discriminación y la reciprocidad. Finalmente, describe algunas salvaguardas como los derechos antidumping y compensatorios permitidos por el GATT y la OMC.

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Rocío González Carrillo

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Chapter 7: Global Trade Relations – Theodore Cohn

Theodore Cohn comienza este capítulo planteándonos la importancia de la política de comercio,


siendo que esta es vista por los individuos como algo que afecta más su bienestar que cualquier
otro tipo de política económica. Aquí es cuando es importante destacar el papel que ha jugado la
globalización en el tema del comercio, pues esta ha incentivado el incremento de las
exportaciones de todos los países provocando un incremento gradual del comercio.

Por un lado, las teorías liberales veían al comercio como algo positivo que estaba ligado a la idea
de acumulación y proveía beneficios naturales al Estado. Los realistas por su parte le consideraban
como incentivo para la competencia entre países pues impulsaba el incremento de las
exportaciones y la disminución de importaciones. Ahora bien, los materialistas veían el comercio
como un intercambio desigual, pues los grandes estados importaban materias primas que
transformaban en bienes más sofisticados y estos se terminaban exportando.

Si nos enfocamos más en la teoría de las ventajas absolutas de Adam Smith, todo los estados
salían ganado pues se especializaban únicamente en producir y comerciar un solo bien. Por otro
lado, David Ricardo con su teoría de las ventajas comparativas propone un intercambio donde el
costo de oportunidad de un individuo juega el papel más importante. Esta última teoría se explica
mejor si damos un ejemplo: Pablo produce de manera más eficiente un bien X que un bien Y, por
lo que su costo de oportunidad (es decir, lo que deja de utilizar para producir X en vez de Y) es
menor si produce más X y lo cambia por Y (Como le cuesta menos producir X que Y, le conviene
más producir más de X y cambiarlo por Y a una persona que le cuesta menos producir Y que X).

No obstante, Ricardo asumía que estas ventajas comparativas solo se daban por diferencias en la
productividad del trabajo. Sin embargo, Hackscher y Ohlin desarrollaron su teoría años después
agregándole factores de producción como el capital y los recursos naturales. Esta señalaba que un
Estado tenía ventajas comparativas sien la producción de bienes que involucran un intensivo uso
del factor de producción de cual tiene más. Basándose en esto Stolper y Samuelson desarrollaron
posteriormente una teoría que explicaba porque algunos grupos eran proteccionistas y otros
apoyaban el libre comercio, pues según estos economistas la liberación del comercio beneficiaba
abundantemente a algunos factores de producción, pero perjudicaba a otros. Sin embargo, esta
teoría no explica el incremento del comercio entre industrias y empresas.

Ahora bien, las teorías liberales explican todo lo anterior ya que asumen que todos los Estados se
benefician de la especialización y el comercio, aunque a veces no se beneficien equitativamente.
No obstante, los realistas y los afines al materialismo histórico rechazan esto rotundamente, pues
por un lado los realistas (aun cuando apoyan la liberación del comercio) opinan que el libre
comercio hace que peligro la seguridad del Estado, y los materialistas históricos simplemente
rechazan la liberación del comercio. No obstante, es importante mencionar que la mayoría de los
economistas se han decantado por las teorías liberales del comercio.

Es importante señala, que históricamente los Estados han seguido una tendencia de liberación y
proteccionismo intercalados. Sin embrago, nos encontramos con el caso singular con la pregunta
de por qué a pesar de que Estados Unidos era una potencia económica no se intensificó el
proteccionismo como cuando otras potencias eran el hegemón del momento. Algunas teorías nos
dicen que EUA tenía potencial para volverse una potencia económica pero requería establecer
más su posición después de la Segunda Guerra Mundial, otras nos hablan de la aún importante
influencia de Gran Bretaña en el periodo de interguerras.

Para evitar la recurrencia del proteccionismo del período de entreguerras, los Estados Estados y
Gran Bretaña iniciaron conversaciones bilaterales en 1943 para sentar las bases para las
negociaciones comerciales de la posguerra. Fue hasta 1945 que se establecieron las bases para las
negociaciones multilaterales que dieron como resultado el Havana Charter. Además de la política
comercial, la carta trataba del desarrollo económico, el pleno empleo, inversión internacional,
acuerdos internacionales de productos, prácticas comerciales restrictivas y las funciones de una
organización mundial de comercio. Sin embargo, las negociaciones se prolongaron tanto que 23
estados iniciaron pláticas para bajar los aranceles antes de que se aprobara y ratificara el
documento. Al final, el Havana Charter nunca se firmó y en su lugar se estableció, en octubre
1947, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés).
No obstante, el GATT nunca ganó el estatus que tenían otras instituciones como el Fondo
Monetario Internacional (FMI), fue principalmente un código de conducta de cómo debía llevarse
a cabo el comercio en el ámbito internacional, donde las obligaciones legales más limitadas.

A pesar de todo, con el tiempo el GATT fue adquiriendo características de organización


internacional. A mediados de la década de 1980, varios expertos en comercio advirtieron que el
GATT tenía y debía actualizar sus reglas y procedimientos de solución de controversias, extender
su disciplina a la agricultura y textiles, y comenzar a centrarse en áreas más nuevas, tales como
servicios y propiedad intelectual.

Ahora bien, el régimen que se instaló alrededor del GATT marcó un parteaguas en el orden
mundial, pues e basó en las negociaciones multilaterales y el liberalismo. Las principales naciones
comerciales acordaron liberalizar el comercio, pero también apoyaron ciertas excepciones para
proteger las políticas sociales de los países y el equilibrio de la balanza de pagos. A pesar de la
manera en la que surgió el GATT, este proporcionó una base para crear un régimen comercial
altamente desarrollado en términos de principios, normas, reglas y procedimientos de toma de
decisiones. Este acuerdo a su vez se regía por los una serie de principios (liberalización del
comercio, no discriminación, reciprocidad y de desarrollo).

En un inicio, el acuerdo promovió la liberalización comercial con la disminución de tarifas, esto era
preferible a la disminución de cuotas de importación ya que permite a los productores
incrementar sus exportaciones mientras que las cuotas imponen un límite arbitrario a estas.
Conforme fue pasando el tiempo y se disminuían cada vez más los aranceles, los miembros del
GATT empezaron a optar por utilizar barreras no arancelarias para proteger a sus productores.
Estas barreras incluyen una amplia gama de medidas que restringen las importaciones, apoyan la
producción nacional y promueven las exportaciones; por lo general son más restrictivas, están mal
definidas, y son más injustas que los aranceles.

El principio de no discriminación fue mencionado por un director del GATT como una parte
fundamental del mismo. Este involucra factores internos (el trato nacional) y externos (el trato a
las naciones más favorecidas). No obstante, se permitieron algunas excepciones al factor externo,
siendo la más importante la aceptación de los acuerdos comerciales regionales. Por otro lado, el
GATT previene la discriminación interna de los productos extranjeros con el artículo 3 del acuerdo.
Esta disposición está diseñada para prevenir que los Estados miembros utilicen medidas
nacionales para limitar la competencia extranjera como aranceles y otras barreras comerciales
externas.

El tercer principio corresponde a la reciprocidad, que estipula que si un Estado se beneficia de las
concesiones comerciales de sus semejantes, deberá proporcionarles a cambio beneficios que
iguales los que obtuvo. Asegurando que el intercambio de concesiones es equilibrado, la
reciprocidad limita la libre circulación bajo el principio incondicional de no discriminación. En la
práctica, la reciprocidad asegura que las negociaciones de aranceles reflejen los intereses de las
principales potencias comerciales. Durante los años de vigencia del GATT, el principio de
reciprocidad dio a los principales países desarrollados mucho poder en las negociaciones
comerciales. Sin embargo, cuando que la Organización Mundial de Comercio (OMC) reemplazó al
GATT en 1995, algunas economías emergentes empezaron a ganar considerable poder. Ahora
bien, La reciprocidad puede ser específica o difusa. La específica se refiere a un intercambio
simultáneo de beneficios u obligaciones estrictamente equivalentes; y la difusa impone una
obligación más general al receptor para el reembolso en el futuro.

Por otro lado, el GATT y la OMC incluyeron salvaguardas que permiten a los miembros elevar
temporalmente los aranceles para limitar las importaciones que pueden perjudicar a los
productores nacionales. Las salvaguardas fueron parte de la liberación, pues después de la
segunda guerra mundial se permitió a los Estados firmar acuerdos internacionales sin poner en
peligro su estabilidad doméstica. También permitieron un aumentó temporal del proteccionismo
sin retirarse por completo del acuerdo comercial. Tres medidas de salvaguardia prominentes son
las salvaguardas por acuerdo, los derechos de antidumping y los derechos compensatorios.

La dificultad de implementar los primeros, ha propiciado a que los Estados se inclinen por las
salvaguardas antidumping y de compensación. El dumping se produce cuando una empresa vende
productos en un mercado de exportación a un precio más bajo que el que cobra en el mercado
interno o por debajo del costo de producción. La OMC permite a un Estado imponer derechos
antidumping si el bien extranjero es objeto de dumping y el dumping implica una amenaza para
sus productores nacionales. Por otro lado, los derechos compensatorios son una respuesta a los
subsidios otorgados por gobiernos extranjeros.
Cuando el principio de desarrollo comenzó a surgir, varias de las nuevas disposiciones del GATT
empezaron a dar un trato especial a los países desarrollados que se apartaba de los principios de
no discriminación y reciprocidad. Sin embargo, el desarrollo se mantuvo un principio subsidiario
del régimen comercial porque las principales naciones comerciales acordaron conceder
concesiones limitadas para promover los intereses de los países en vías de desarrollo que cada vez
se involucraban más en el acuerdo.

Para 1980 los principios del régimen comercial estaban en proceso de cambio, y con este muchos
los logros del GATT peligraban. Aunque las rondas del GATT habían reducido las tarifas
arancelarias, el principio de liberalización se vio amenazado porque los Estados estaban utilizando
barreras no arancelarias para protegerse que ni siquiera estaban contempladas por las reglas del
acuerdo. Además, la liberalización nunca logró extenderse a los textiles y la agricultura, y los
procedimientos de solución propuestos por el GATT eran inadecuados.

Tal fue la crisis que en abril de 1990, Canadá propuso que se creara un Organización Mundial del
Comercio formal para reemplazar al GATT; y aunque los Estados Unidos se opusieron en un
principio, terminaron modificando su opinión y la OMC reemplazó al GATT en 1995 como la
principal organización comercial mundial (siendo tan legalmente constituida como el Banco
Mundial y el Fondo Monetario Internacional).

La máxima autoridad de la OMC es la Conferencia Ministerial, que incluye a todos los miembros y
puede tomar decisiones sobre todos los asuntos bajo los acuerdos comerciales multilaterales. El
director general es el director administrativo del GATT / OMC. Fue diseñada para ser más efectiva
y autoritaria que el GATT, y en algunos aspectos ha tenido éxito: los miembros utilizan su sistema
vinculante de solución de diferencias con más frecuencia con la que utilizaban el sistema del GATT.
Es una organización comercial más genuinamente global con 153 miembros a partir de octubre de
2010. Sin embargo, la OMC también sus deficiencias, y muchos problemas que afectaron al GATT
continúan afectando a la OMC.

Primero, los liberales creen el “impulso” hacia adelante es esencial para evitar un retroceso hacia
el proteccionismo y el mercantilismo. En segundo lugar, los miembros del GATT acordaron llevar a
cabo nuevas negociaciones sobre servicios y agricultura después de la reunión de Uruguay, pero
las negociaciones sobre temas específicos rara vez tienen éxito porque se necesitan
compensaciones entre los temas para llegar a acuerdos. Por lo tanto, una ronda completa de la
OMC era necesaria. En tercer lugar, los conflictos entre Estados Unidos y la Unión Europea sobre
distintos temas indicaron la necesidad de mejorar los procedimientos de solución de diferencias
de la OMC. En cuarto lugar, se necesitaban negociaciones para garantizar que el número creciente
de acuerdos regionales fuera compatible con la OMC. Finalmente, tanto el Sur como el Norte
tenían una serie de sugerencias para los cambios en el régimen de comercio mundial.

Ahora bien, los países subdesarrollados se involucraron poco en el comercio mundial después de
la posguerra ya que tenían poca influencia, pero hubieron dos cambios que contribuyeron a las
crecientes presiones de estos Estados para un tratamiento especial: algunos de ellos modificaron
sus políticas de industrialización por sustitución de importaciones y aumentó el poder de
negociación del Sur. A lo cual se sumaron las concesiones de los países desarrollados que en 1971
consiguieron dar una baja preferencial de los aranceles para las importaciones de los países menos
desarrollados.
Además, el éxito de la OPEP en elevar los precios del petróleo en 1973 alentó al Sur a exigir en las
Naciones Unidas un nuevo orden económico internacional, en el que los países en vías de
desarrollo obtuvieran soberanía sobre sus recursos naturales, más control sobre la inversión
extranjera, más asistencia para el desarrollo, mayor influencia en el organizaciones económicas
internacionales, y precios más altos para sus exportaciones de productos básicos.

Es importante mencionar que la Unión Soviética no asistió a las negociaciones en La Habana, y la


mayoría de las economías de planificación central no fueron miembros del GATT durante muchos
años. El Acuerdo General puso poca atención al comercio estatal y la planificación central, porque
se suponía que los miembros del GATT serían economías de libre mercado (la limitación de las
intervención estatal era uno de los compromisos del acuerdo). Pero con el fin del bloque soviético,
los términos de participación para Europa del Este se normalizaron gradualmente.

Sin embargo, el caso de China fue diferente, ya que siguió las políticas autárquicas de 1966 a 1969
durante la Revolución Cultural. No obstante, en la década de 1970 ocupó un lugar en la ONU, lo
cual amplió sus contactos comerciales y con la adhesión de China Occidental al GATT/OMC esto se
prolongó. Después de años de negociaciones, China se unió a la OMC en diciembre de 2001 y
Taiwán pudo hacerlo en enero de 2002. Al igual que en la mayoría de los países, su adhesión a la
organización ha tenido efectos mixtos, pero los aspectos positivos superado a los negativos. De
igual manera, su adhesión a la OMC tuvo un efecto importante en las relaciones comerciales
globales, debido al enorme tamaño y crecimiento de su economía (lo cual modifica la balanza de
poder en la organización).

Ahora bien, regresando al caso de Rusia, es la única gran economía que tardo tanto en ser
miembro de la OMC. En la década de 1980, la Unión Soviética reaccionó ante sus crecientes
problemas económicos buscando observando de lejos al GATT y considerando en silencio la
posibilidad de unirse. Sin embargo, las principales naciones comerciales consideraron que el
sistema económico soviético era incompatible con los principios y normas del régimen comercial,
y temían que los soviéticos politizaran el GATT y dificultaran las negociaciones comerciales. A
pesar de esto, varios factores han impedido la unión de Rusia a la OMC. Por un lado, la
inestabilidad económica que sufrió, pero también sus políticas y capacidades nacionales para
concluir un acuerdo y la política de las principales naciones comerciales. Por último, los miembros
más influyentes de la OMC pusieron condiciones muy estrictas para la adhesión de Rusia debido a
su tamaño e importancia. Hasta el año 2012 fue que finalmente Rusia empezó a ser miembro
formal.

Ahora bien, un nuevo actor internacional ha empezado a intervenir en el régimen comercial


internacional, este son las famosas Organizaciones No Gubernamentales. Debido a que la
gobernanza comercial global parecía estar muy alejada del gobierno responsable, lo cual resultaba
en un "déficit democrático" según los grupos de la sociedad civil. Como respuesta a la presión de
las ONG, la OMC adoptó algunas políticas para aumentar la transparencia. Por otro lado, algunas
ONG desarrollaron estrategias innovadoras, como el movimiento del comercio justo para alterar
las relaciones comerciales globales. Este último es una asociación comercial que contribuye a una
mayor equidad y desarrollo sostenible al garantizar más derechos y mejores condiciones
comerciales para los trabajadores marginados, especialmente en el Sur.

Por último, de las nuevas complicaciones que ha enfrentado el comercio mundial, son las
referentes a su interacción con el medio ambiente. La polémica sobre comercio y el medio
ambiente a menudo está enmarcada por puntos de vista teóricos en competencia. Por un lado, los
liberales ortodoxos creen que el libre comercio basado en la ventaja comparativa tendrá efectos
positivos en el medio ambiente por varias razones. Pero por otro lado, liberales intervencionistas e
institucionales aceptan el uso limitado de un principio de precaución, advirtiendo que los Estados
podrían usarlo con fines proteccionistas.

No obstante, los activistas ven el libre comercio como una causa de problemas ambientales
globales por varias razones. Primero, porque el comercio global hace que produzcan más bienes
de los que se consumen, lo que contribuye al incentivar el uso del transporte y que los Estados
reduzcan sus estándares ambientales para ser más competitivos en costos (además de obviar la
sustentabilidad del planeta). Habría que considerar también que el comercio carga a los Estados
más pobres, y al ser humano, con graves problemas no solo ambientales, sino también sociales.

Los activistas por su parte también apoyan el uso del principio de precaución para evitar posibles
daños ambientales. Pero es cierto que la OMC da prioridad al comercio por encima de los
objetivos ambientales, aun así ha habido algunos cambios a lo largo del tiempo. Se ha centrado en
el comercio y el medio ambiente a través de dos rutas principales: el Comité de Comercio y Medio
Ambiente de la organización trata de llegar a un consenso entre los miembros de la OMC sobre
temas ambientales, y las cuestiones ambientales han sido de suma importancia en algunos casos
de solución de diferencias de la OMC.

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